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La Delincuencia

sábado, 9 de julio de 2011


Factores de riesgo en la delincuencia
Factores de riesgo individuales
Ciertos factores de riesgo se asocian con el potencial de violencia contra sí mismo
y contra los demás. Es muy importante tener en mente que ninguno de estos
factores por sí solo es suficiente para predecir la violencia. El utilizar estos factores
simplemente como lista de cotejo para un joven en particular puede resultar
inapropiado y hasta potencialmente dañino. Esta lista tampoco debe usarse para
estereotipar o estigmatizar a un joven por el mero hecho de que aparente tener
algunos factores de riesgo.
Factores de riesgo personales

Historial de rabietas o explosiones incontrolables de coraje •Comportamiento violento pasado


•Recurrir típicamente a insultos o lenguaje ofensivo •Comportamiento abusivo hacia sus
compañeros o hacia los más jóvenes •Historial de haber sido víctima de abusadores ("bullies")
•Patrón de amenazas violentas cuando tiene coraje •Crueldad hacia los animales •Comenzar
incendios •Uso y abuso de alcohol o drogas •Haber intentado suicidio en el pasado •Depresiones
frecuentes o cambios de humor significativos ("mood swings") •Tendencia a culpar a los demás por
sus problemas personales •Experiencia reciente de humillación, pérdida o rechazo •Demasiado
interés en armas o explosivos •Relaciones pobres con los compañeros, marginación del grupo,
pocas o ningunas amistades cercanas •Participación en cultos o pandillas •Demasiado tiempo no
estructurado
Trastornos mentales
Los trastornos de conducta normalmente se desarrollan en la niñez y se manifiestan
generalmente durante la vida adolescente. (Holmes y otros: 2001 p.183) Un cierto comportamiento
juvenil se atribuye al trastorno diagnosticable conocido como trastorno de conducta. De acuerdo
con el DSM-IV-TR códigos 312.xx (donde xx varía de acuerdo con el subtipo específico) los
adolescentes que tienen trastornos de conducta también muestran una carencia de empatía y una
despreocupación por las normas sociales. El DSM es el Manual diagnóstico y estadístico de los
trastornos mentales publicado por la Asociación Psiquiátrica Americana y referenciado a menudo
por Psiquiatras para diagnosticar trastornos mentales. Los delincuentes juveniles que reinciden en
el sistema de justicia penal a veces se les diagnostica trastornos de conducta porque muestran una
indiferencia continuada sobre su seguridad y la de otros y de sus pertenencias.
Una vez que el joven continúa teniendo los mismos patrones de comportamiento y llega a los
dieciocho, entonces está en peligro de diagnóstico con un trastorno antisocial de la personalidad y
es mucho más propenso a convertirse en un criminal serio. (DeLisi: 2005 p.39) Uno de los
elementos principales usado en el diagnóstico de un adulto con Trastorno antisocial de la
personalidad consiste en presentar un historial documentado de trastorno de conducta antes de los
15 años. Estos dos trastornos de personalidad son análogos en su comportamiento errático y
agresivo.
Esta es la razón por la que delincuentes juveniles habituales diagnosticados con trastorno de
conducta es probable que muestren signos de Trastorno antisocial de la personalidad en la
madurez. Una vez que los adolescentes alcazan la madurez, su comportamiento social inaceptable
se ha convertido en un estilo de vida y se convierten en criminales de carrera.
Los criminales de carrera comienzan con un comportamiento antisocial antes de entrar en la
escuela de grado y son versátiles en el sentido que se enganchan a un arsenal de
comportamientos destructivos, delinquen a unas tasas muy altas, y es menos probable que paren
de delinquir mientras van envejeciendo.”
La investigación cuantitativa fue hecha hace bastante tiempo sobre 9.945 delincuentes masculinos
juveniles entre edades de 10 y 18 en los años 70. La cohorte longitudinal de nacimientos fue
utilizada para examinar la tendencia de un pequeño porcentaje de los criminales de carrera que
explicaron el porcentaje más grande de la actividad criminal. La tendencia mostró un nuevo
fenómeno entre los delincuentes habituales. Para este estudio los delincuentes habituales eran
jóvenes que tuvieron más de cinco detenciones de la policía. (Wolfgang y otros: 1972) El fenómeno
indicó que solamente el 6% de la juventud estaba dentro de la definición de delincuente habitual
pero que era responsable del 52% de la delincuencia dentro de todo el estudio. (Wolfgang y otros:
1972) El mismo 6% de delincuentes crónicos explicaron el 71% de los asesinatos y el 69% de los
asaltos con agravante. (Wolfgang y otros: 1972). Este fenómeno fue investigado más adelante
entre una población adulta en 1977 y dio lugar a resultados similares. El S.A. Mednick hizo una
cohorte de nacimientos de 30.000 varones y encontró que el 1% de los varones eran responsables
de más de la mitad de la actividad criminal. El comportamiento criminal habitual de jóvenes
descubierto es similar al de los adultos. Los delincuentes habituales “harán “una carrera” de malas
decisiones y mal comportamiento y terminarán probablemente, más pronto ó más tarde, muertos o
en prisión” (DeLisi, 2005). Estos delincuentes juveniles necesitan tratamiento porque tienen una
predisposición negativa y una alta propensión a continuar cometiendo crímenes. (DeLisi, 2005)
Entorno familiar
Entre los factores familiares que pueden tener una influencia negativa podemos incluir los
siguientes:
 El nivel de supervisión parental.
 La manera de disciplinar a los hijos por parte de los padres.
 Un conflicto o una separación parental.
 Padres o hermanos criminales.
 Un abuso o una negligencia parental.
 La calidad de la relación padre-hijo.
Los niños criados por padres separados es más probable que comiencen a delinquir que los que
tienen ambos padres naturales, sin embargo, si se tiene en cuenta el lazo que un niño siente hacia
sus padres y el nivel de supervisión parental se considera que los niños en familias de madre o
padre solteros no es más probable para delinquir. El conflicto entre padres se considera mucho
más importante para que empiecen a delinquir que ser criado por un padre separado.
Así como si un niño tiene una supervisión parental baja. Muchos estudios han encontrado una
correlación fuerte entre una carencia de supervisión y la delincuencia, y esto parece ser la
influencia más importante de la familia. Cuando los padres no saben comúnmente donde están sus
niños, cuáles son sus actividades, o quiénes son sus amigos, es más probable que se ausenten de
la escuela y que tengan amigos delincuentes que les conducen a delinquir. Una falta de
supervisión está enlazada con relaciones deficientes entre hijos y padres, ya que hijos que están a
menudo en conflicto con sus padres suelen estar menos dispuestos a discutir sus actividades con
ellos. Jóvenes con un lazo débil con sus padres es más probable que delincan.
Prevención de la delincuencia
La prevención de la delincuencia es el término general empleado para todos los esfuerzos
encaminados a evitar que la juventud participe en actividades criminales o antisociales. Cada vez
más, los gobiernos están reconociendo la importancia de asignar recursos para la prevención de la
delincuencia. A menudo es difícil que los estados proporcionen los recursos financieros necesarios
para la adecuada prevención, las organizaciones y las comunidades. Por todo esto los gobiernos
trabajan en colaboración para la prevención.
Con el desarrollo de la delincuencia en la juventud, influenciada por numerosos factores,
perspectivas de esfuerzos en la prevención son comprensibles. Entre los servicios para la
prevención se incluyen actividades tales como educación y tratamiento del abuso de
sustancias estupefacientes, asesoramiento de la familia, tutoría y protección de la juventud,
educación parental, ayuda educativa, e intervención social.
Consecuencias para la sociedad

Trastornos mentales no tratados


Una vez que el delincuente juvenil alcanza la madurez es probable que continúe mostrando
comportamientos de desadaptación y que aumente su riesgo de ser procesado a través del
sistema de justicia penal como delincuente adulto. Debido al pequeño porcentaje de delincuentes
adultos y juveniles habituales que contribuyen en alto porcentaje a los delitos violentos (es decir,
asesinato y asalto con agravantes) el sistema de justicia penal debe supervisar esa pequeña
población de criminales profesionales en un esfuerzo para prevenir la proliferación de delincuentes
violentos serios.
Si los trastornos mentales tales como el trastorno de conducta no se diagnostican y no se tratan el
delincuente juvenil tiene el potencial creciente de desarrollar un trastorno antisocial de la
personalidad y continuar más adelante su vida como un criminal profesional. La mayoría de
delincuentes violentos exhibe rasgos del trastorno antisocial de la personalidad y los muestran
antes de los 15 años. El trastorno antisocial de la personalidad es un diagnostico común para
un asesino en serie. Los autores Álvarez y Bachman encontraron que una similitud entre los
asesinos en serie eran sus anteriores convicciones criminales. En este caso el trastorno de
conducta se puede convertir en un elemento probable para el asesino en serie si no se diagnostica
y se trata antes de que se convierta completamente en la edad adulta en un trastorno antisocial de
la personalidad.
El trastorno de conducta y el trastorno antisocial de la personalidad se categorizan como trastornos
de personalidad con definiciones extremadamente similares en DSM-IV-TR y según lo explicado
arriba en trastornos mentales. Algunas de las características comunes incluyen el incumplimiento
constante de normas sociales, el comportamiento agresivo hacia la gente, y una desvinculación de
la emoción de la empatía. Estos rasgos son también comunes entre los asesinos en serie y si los
comportamientos de desadaptación no se tratan tienen el potencial de crear a una persona que
fantasea con matar a varias víctimas y después satisfacer su impulsividad cuando ya no son
capaces de reprimirse.
Publicado por Yesenia Beb y Maya Choc en 15:05
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2.4. Directrices de las naciones unidas para la prevención de la
delincuencia juvenil (directrices de Riad)
Directrices de las naciones unidas para la prevención de la delincuencia
juvenil ("DIRECTRICES DE RIAD").

LECTURA FUENTE:

Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil


Directrices de Riad. Geert Cappelaere. Universidad de Gante. Centro de derechos de los
niños

NATURALEZA JURÍDICA: No vinculantes de manera directa, pero sí de manera


indirecta al interpretarse en el marco de todos los instrumentos jurídicos de las
Naciones Unidas.

PROMULGACIÓN.

Promulgadas por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas


mediante resolución 45/112 de fecha 14 de Diciembre de 1990.

Las Directrices de las Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia juvenil,


llamadas también Directrices de Riad, por alusión a una reunión internacional de
expertos sobre el proyecto de texto que se encontraba en la capital de Arabia Saudita
(1988), presentan asimismo cierto interés debido a muchas más razones.
En ellas se pone de manifiesto un enfoque bastante proactivo y positivo de la
prevención, sin duda es esa la razón de su gran exhaustividad. Entre tanto, las
directrices manifiestan una creciente conciencia de que los niños son seres humanos
de pleno derecho, un punto de vista que dista mucho de ser dominante en los países
de cultura occidental en el siglo XX, pero que es bastante obvio en otras normativas
recientes como la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño
(1989).

Los orígenes

Desde 1955, las Naciones Unidas organizan cada cinco años un Congreso sobre la
prevención de la delincuencia y el tratamiento de los delincuentes; se reúnen representantes
de los gobiernos del mundo entero, especialistas de la prevención de la delincuencia y de la
justicia penal, catedráticos de reputación internacional y miembros de las Organizaciones No
Gubernamentales (ONGs) competentes.

OBJETIVOS

Al igual que las REGLAS de BEIGING, y de LA HABANA, las REGLAS DE RIAD, son
complementarias de la CONVENCIÓN PARA LOS DERECHOS DEL NIÑO, y por ende, tales
reuniones tienen por objetivo debatir problemas, compartir experiencias profesionales e
intentar encontrar soluciones viables al problema de la delincuencia infantil y juvenil. Sus
recomendaciones pretenden influenciar a los órganos legislativos de las Naciones Unidas y a
los gobiernos locales y nacionales.

La delincuencia juvenil y su prevención han estado en el orden del día de casi todos los
congresos de las Naciones Unidas sobre la prevención de la delincuencia y el tratamiento de
los delincuentes.

Precisamente, el debate sobre la prevención de la delincuencia juvenil fue el que atrajo el


mayor número de participantes durante el primer congreso (Ginebra, 1955). La delincuencia
juvenil fue considerada como una amplísima categoría, que incluía problemas relacionados
con los delincuentes jóvenes, pero también con los menores abandonados, huérfanos o mal
adaptados. Ya en el segundo congreso (Londres, 1960) se recomendó limitar el concepto de
delincuencia juvenil a la violaciones del derecho penal, excluyendo prácticamente los
comportamientos antisociales o rebeldes, que conlleva el paso a la vida adulta.
Este enfoque limitado es el que se recoge también en las Directrices de Riad.

El artículo 56, por ejemplo, reza: “ningún acto que no sea considerado delito ni sea
sancionado cuando lo comete un adulto se considera como delito... cuando es cometido por
un joven”. El sexto congreso (Caracas, 1980) celebró un debate sobre la “prevención de la
delincuencia y la calidad de la vida”. Dicho congreso fue importante, no sólo por el enfoque
proactivo de la prevención que adoptó, sino también por su insistencia en que se adoptaran
compromisos más “vinculantes” para tratar el problema de la delincuencia juvenil.

Se recalcó que la disposición sobre justicia social para todos los niños constituye un elemento
de prevención.

De hecho, se llegó a la conclusión que la prevención consiste en algo más que solucionar
situaciones conflictivas, a saber, promover el bienestar y la salud. Las Directrices de Riad
constituirán un paso adelante. El artículo 2, por ejemplo, reza: “Para poder prevenir
eficazmente la delincuencia juvenil, es necesario que toda la sociedad procure un desarrollo
armonioso de los adolescentes y respete y cultive su personalidad a partir de la infancia”.

Si bien el tema de la delincuencia juvenil fue debatido en todos los congresos de las Naciones
Unidas sobre la prevención de la delincuencia y el tratamiento del delincuente, la decisión de
plasmarlo en recomendaciones concretas no se produjo hasta 1980 (Caracas) y como ya
vimos, las "Reglas de Beijing", o sea las Normas mínimas uniformes para la administración de
la justicia de menores, se adoptaron en el año 1985 y, posteriormente en 1990, se aceptaron
en LA HABANA los instrumentos complementarios en materia de MENORES privados de la
Libertad.

El interés del público por la protección de los niños ha empezado a aumentar desde hace poco
y, sin duda, a eso se debe que las recomendaciones de las Naciones Unidas al respecto sean
también recientes.

CARACTERÍSTICAS

En opinión del AUTOR de la lectura fuente - Geert Cappelaere - las Directrices de las Naciones
Unidas para la prevención de la delincuencia juvenil presentan tres características principales:
1. Son de gran alcance;

2. Promueven un enfoque proactivo de la prevención; y

3. Consideran a los niños como miembros de pleno derecho de la sociedad.

Refiere que analizando dichos principios rectores, cuya interdependencia es evidente, se


entenderán las propias directrices que conforman el Documento.

Alcance

Las directrices tocan prácticamente todos los ámbitos sociales: los tres principales entornos en
el proceso de socialización (familia, escuela, comunidad); los medios de comunicación: la
política social; la legislación y administración de la justicia de menores.

La prevención general (art.9) debe consistir en

“planes generales de prevención en todos los niveles de gobierno”

y debería incluir entre otras cosas mecanismos para coordinar los esfuerzos realizados por los
organismos gubernamentales y no gubernamentales; supervisión y evaluación continuas;
participación comunitaria mediante un amplio abanico de servicios y programas; cooperación
interdisciplinaria; participación de los jóvenes en las políticas y procesos de prevención.

Se insistió en que las políticas de prevención deberían ser ante todo políticas para los jóvenes:
“medios educativos o de otras índoles que sirvan de cimiento al desarrollo personal de todos
los jóvenes...”

Los “procesos de socialización” se presentan en el capítulo 10 y establecen que:

“Deberá prestarse especial atención a las políticas de prevención que favorezcan la


socialización e integración eficaces de todos los niños y jóvenes, en particular por conducto de
la familia, la comunidad, los grupos de jóvenes que se encuentran en situaciones similares, la
escuela, la formación profesional y el medio laboral, así como mediante la acción de
organizaciones voluntarias...”.

El amplio alcance de las "Directrices de Riad" presenta también interés evidente debido a su
interrelación con la Convención de los derechos del niño aprobada por la Asamblea General
de las Naciones Unidas (1989), cuyo alcance es, también en este caso, una de las principales
características.

El objetivo de ambos instrumentos es mejorar la situación de los niños en general. Además,


las directrices insisten también en la importancia de dichas medidas para la prevención de la
delincuencia.

CONTENIDO

I. Principios fundamentales

II. Alcance de las directrices

III. Prevención general

IV. Procesos de socialización

A. La familia

B. La educación

C. La comunidad

D. Los medios de comunicación

V. Política social

VI. Legislación y administración de la justicia de menores

VII. Investigación, formulación de normas y coordinación.

En cada uno de los Temas se pone de relevancia el reconocimiento de la


comunidad internacional de que en muchas ocasiones las conductas antisociales de
los niños y jóvenes tienen su origen en la propia responsabilidad del estado al
privarles de los satisfactores que son básicos y fundamentales en su formación
incial. De ahí el interés que asume la comunidad internacional en ocuparse de esta
problemática y proporcionar a los niños y adolescentes una atención prioritaria a
fin de que en la medida de las posibilidades de los países, se ponga a su alcance
todos los elementos materiales, humanos, económicos y normativos que resulten
necesarios para evitar que la delincuencia se convierta en una primera opción de
comportamiento.

Publicado hace 8th October 2017 por JOSE GPE. CAMPOS HDEZ.

La delincuencia en Venezuela (parte V)

Por: Carlos Enrique Dallmeier | Viernes, 11/08/2006 08:56


PM | Versión para imprimir
La delincuencia expresa una conducta de transgresion de determinados
individuos de las pautas y leyes que la sociedad ha establecido para
normar las relaciones entre sus integrantes, y en situaciones estables, esa
conducta puede estar determinada, fundamentalmente, por aspectos
biologicos, como el famoso cromosoma demas o por caracteristicas de la
personalidad del individuo, producto de sus vivencias o carencias (deseo
de llamar la atencion, abuso infantil, necesidad de dependencia, etc.)

Se puede afirmar que dentro de cada sociedad habra un porcentaje de


delincuentes, que en condiciones “normales”, si es que se puede llamar
asi, es minimo, o como explica el Dr. Manuel Lopez Rey y Arrojo es un
“porcentaje o grado de criminalidad soportable por la sociedad”, citado
por el Dr. Reinaldo Escala Zerpa en su trabajo sobre “La Pirateria Aerea”,
Editorial La Torre, 1972.

Pero cuando hay un crecimiento explosivo de la delincuencia, como


sucede en Venezuela, es consecuencia de factores anormales dentro de la
sociedad que actuan como “aceleradores” de los delitos.

EL DELITO JUVENIL, ACELERADOR N° 1

Mas que rabia, lo embarga a uno una profunda tristeza cuando ve a


diario en la prensa de sucesos la creciente participacion juvenil en la
comision de delitos.

Asi vemos como los asesinos de la medica cubana, los del agente de la
Disip en Apure, varios de los participantes en el asesinato de los
hermanitos Fadoul y de su chofer, y en tantos crimenes reseñados por la
prensa, son menores de edad o recien acaban de cumplir la mayoria de
edad.

Todos ellos eran niños cuando Chavez gano la presidencia en 1998. Y eso
ha sucedido a pesar del esfuerzo gigantesco que ha hecho el gobierno en
materia educacional a todos los niveles, lo que demuestra a las claras que
el aspecto educativo formal, si bien es muy importante, no basta para
frenar la incorporacion creciente de jovenes a la delincuencia.

El problema va mas alla, y se origina en la influencia negativa del mundo


exterior a las aulas y al hogar que el individuo corre el peligro de recibir
cuando llega a la pubertad y a la adolescencia.. Esta fragilidad a las
influencias exteriores en esa edad tempranera ha sido ampliamente
discutida, y muestra de su concientizacion ha sido la reciente aprobacion
por parte de la Asamblea Nacional de penas severas para quienes
ofrezcan cigarrillos o licores a menores de edad.

Es alli donde se debe atacar el problema, y no como proponen algunos


con mentalidad fascista o con pereza mental, de juzgar a los niños
delincuentes como adultos. La supervivencia de la delincuencia como
problema grave depende de la replicacion constante de nuevos
delincuentes procedentes del sector juvenil. Si ella se detiene o se
minimiza se le estaria asestando un mazazo contundente.

Para ello hacen falta medidas muy puntuales y concretas. La primera


seria incrementar sustancialmente a los mayores la penalizacion de un
delito, cuando este lo cometa en contra o con la participacion de un
menor. Es a traves de los adultos que el menor entra al mundo del delito,
son ellos los que les proporcionan las armas, les enseñan y los utilizan.
Para entender esto mejor veamos la noticia que reseña Ultimas Noticias
en su edicion del 09-08-2006, que informa de la existencia de una banda
de delincuentes, “Los Plateados”, que “durante los ultimos 3 meses
contabiliza 12 muertes .... sus miembros identificados son tres adultos y
cinco menores de edad” Es que asociarse con menores de edad les
proporciona muchas ventajas a los malhechores mayores, ya que, aparte
de, como explica la misma noticia “dificulta a la policia tener el debido
registro” les permite “echarle el ganso” de los crimenes a los menores, ya
que purgaran penas ridiculas por mas grave que sea el crimen cometido,
librandose asi los adultos.

Si estos adultos tuviesen la amenaza de purgar 40 o 50 años de prision


por participar con menores, la tortilla se voltearia, y lo pensarian dos
veces.

EL DEPORTE Y LA SANA RECREACION COMO FORMADORES DE


CONDUCTA

Pero no basta con tratar de eliminar la influencia del adulto criminal, hay
que ofrecerle al menor en esa etapa tan vulnerable opciones que le
permitan canalizar positivamente esa mezcla de curiosidad y energia
propia de esas edades.

En lo personal tuve una experiencia muy enriquecedora al integrarme a la


Corporacion Criollitos de Venezuela, dedicada a cultivar en los menores
la practica del beisbol. En el club al que pertencia, que contaba con mas
de 200 niños y adolescentes, y que provenian de todos los estratos
sociales, no conoci un solo caso de drogas ni de delitos, y hoy, 20 años
despues, cuando me encuentro con alguno de ellos me habla con orgullo
de sus logros laborales, profesionales y familiares. La disciplina para
conseguir objetivos, el espiritu competitivo y la obediencia a reglas claras
ayudan a formar la conducta social del joven.

Pero, al ser miembro del personal tecnico de uno de los equipos, tambien
pude palpar la pobre y casi nula atencion que el Estado le presta al
desarrollo extra-aula de los puberes y adolescentes. En efecto, al verme
obligado a buscar campos de juego para sesiones de entrenamiento, pude
constatar que hay dos realidades muy distintas, por una parte colegios
privados como San Agustin, La Salle, San Ignacio, Villanueva, Hebraica, y
muchos mas, al igual que los clubes privados, cuentan con instalaciones
deportivas y culturales muy completas para sus alumnos y socios; en
tanto que en la en la casi totalidad de las instituciones educativas del
Estado, las mismas brillan por su ausencia.

Y si de las instalaciones deportivas del Estado se trata, la gran mayoria, o


bien estan secuestradas por ese concepto distorsionado y elitesco de la
alta competencia, o por equipos profesionales de baloncesto, beisbol,
futbol, etc. que se han apropiado del “lomito” de las mismas, como
Parque Miranda, Naciones Unidas, Universitario, etc.

Y me pregunto, si el deporte profesional es un negocio redituable, por


que el resto de los venezolanos tenemos que financiarselo? Por que miles
de jovenes no pueden utilizar esas instalaciones que se hicieron con el
dinero de todos los venezolanos? Por que no se obliga a los clubes a que
funcionen como lo hacen en los paises desarrollados, en donde
construyen sus propios campos de sus bolsillos? Por que tenemos que
financiar un hipodromo que ocupa una enormidad de terreno para que
pocos centenares de aficionados lo disfruten? Por cierto, los propietarios
del Caracas FC construyeron su propio estadium en la Cota 905. Un buen
ejemplo.

Asimismo, conoci de la existencia en el pasado (desafortunadamente ya


no existe) de una politica que obligo a los urbanizadores a apartar un
espacio de sus desarrollos para el deporte, como se aprecia en San Luis,
Cumbres de Curumo, Macaracuay, Alta Prado, etc. Lamentablemente en
los barrios populares la proporcion de dichos espacios en relacion a la
poblacion juvenil es infinitamente menor, estableciendose una odiosa
diferencia de oportunidades recreativas y deportivas entre los jovenes de
las clases altas y media altas y los del resto de la poblacion. Diferencia
que pagamos caro en delincuencia.

Y ese deficit de instalaciones, a despecho de lo que afirmen los miserables


vendepatrias que defienden la dominacion neoliberal, tiene que ser
cubierto por el Estado. Alli no vale libre mercado.

CARACAS, UNA CIUDAD DE CONCRETO

El colmo de la aberracion es que Caracas cuenta con enormes extensiones


de terreno disponibles para esa necesitada infraestructura de deporte y de
recreacion. Alli estan los terrenos del Aeropuerto La Carlota o los campos
de golf como los del Country Club y Valle Arriba. Aunque ya unos
miserables politicos, pensando quizas en el “negocio redondo” y sin
importarles el impacto negativo en la ya bastante deteriorada calidad de
vida los caraqueños, han propuesto utilizarlos para viviendas
multifamiliares.

Y el deficit no es solo deportivo. Nuestra capital no tiene ni siquiera un


zoologico digno de tener ese nombre, ni un museo de historia a la altura
de la nuestra, el Museo de Ciencias es tan pequeño que parece mas bien la
sala de exposicion de un instituto, el entorno de la Casa Natal de Bolivar
lo que da es asco, los teatros brillan por su ausencia y los que hay estan
dirigidos por su ubicacion, costos y pesima programacion a los sectores
de alto poder economico: Es decir, los ultimos gobiernos han
deshumanizado y hundido a nuestra capital en un gigantesco bloque de
concreto.

Afortunadamente hemos presenciado algunas iniciativas loables, como el


rescate de la Casa Guzman Blanco en Mamera y sus instalaciones
deportivas o la finalizacion de la construccion de la nueva Galeria de Arte
Nacional, que Lusinchi comenzo hace ya mas de 20 años y que la avaricia
e ignorancia neoliberal habian detenido.

Me imagino que esa urgentisima necesidad de ofrecerle alternativas de


recreacion a los puberes y adolescentes estara reflejada en el plan de
construccion de viviendas para 150.000 familias anunciado por el
gobierno, y en donde viviran unos 400.000 jovenes que necesitaran de al
menos unas 500 instalaciones entre campos deportivos, parques, piscinas,
bibliotecas, salas de cine, salas de teatro, salones de juegos, cyber-cafes,
etc.

Pero no basta con construir instalaciones, se debe engranar toda una


infraestructura de personal, material y servicios que permita la utilizacion
optima de las mismas, y sobre todo, concienciar a la sociedad de la
importancia de esas actividades. Solamente con la incorporacion de la
familia a las mismas es que se podra tener exito.

De todas formas, los ciudadanos no podemos estar sujetos a la buena fe


de los urbanizadores. Es necesario que la Asamblea Nacional dicte una
Ley en defensa de la recreacion de los derechos de los puberes y
adolescentes y fije parametros muy estrictos para la obligatoriedad en la
construccion de instalaciones recreativas y deportivas apropiadas.
 Jurisprudencia

Sentencia nº 262 de Tribunal Supremo


de Justicia - Sala de Casación Penal de
17 de Julio de 2012
Fecha de Resolución: 17 de Julio de 2012

Emisor: Sala de Casación Penal

Número de Expediente: C11-188

Ponente: Paúl José Aponte Rueda

Procedimiento: Recurso de Casación

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CONTENIDO

Magistrado Ponente Dr. P.J.A.R.


Con fecha veinticuatro (24) de mayo de 2011, es recibido ante la Secretaría de la Sala de
Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, expediente contentivo de RECURSO DE
CASACIÓN suscrito y presentado por la ciudadana RUDIMAR R.R., Defensora Pública
Décima Quinta Penal de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, en representación del
ciudadano R.H.H.V., contra la decisión dictada el veinticuatro (24) de marzo de 2011 por la
Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, integrada
por las ciudadanas juezas A.Á.D.V. (presidenta y ponente), S.C.D.P. y M.F.U., que declaró sin
lugar el recurso de apelación interpuesto por la ciudadana defensora pública, contra la
decisión emitida el cuatro (4) de octubre de 2010 por el Juzgado Décimo en Funciones de
Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, que condenó al ciudadano R.H.H.V. a
cumplir la pena de once (11) años y seis (6) meses de prisión, más las accesorias de ley, por
la comisión de los delitos de ROBO AGRAVADO Y USO DE ADOLESCENTE PARA
DELINQUIR CON LA AGRAVANTE DE REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE VARIAS
PERSONAS, tipificados en el artículo 458 del Código Penal el primero, y el segundo, en el
artículo 264 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente; en relación
con el artículo 77 (numeral 11) del Código Penal, en perjuicio de los ciudadanos A.T.Z.C.,
J.P.G., J.E.F. y YELKIS COROMOTO SUÁREZ DE FUENMAYOR.
Recurso de Casación al cual se le dio entrada en la misma fecha, asignándosele el número de
causa AA30-P-2011-000188 y como ponente al Magistrado Dr. E.R.A.A..
El nueve (9) de diciembre de 2011, se admitió el presente recurso de casación y se convocó la
audiencia pública, la cual fue diferida por razones de índole administrativa.
Ahora bien, acordada la destitución del Magistrado E.R.A.A. por la Asamblea Nacional de la
República Bolivariana de Venezuela, se constituyó nuevamente la Sala de Casación Penal el
veintitrés (23) de marzo de 2012, siendo en consecuencia materializada tal acción con estricto
apego a la designación de los Magistrados y Magistradas principales y suplentes del Tribunal
Supremo de Justicia realizada por la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de
Venezuela, publicada el ocho (8) de diciembre 2010 en la respectiva Gaceta Oficial bajo el No.
39.569. Correspondiéndole así incorporarse a la Sala en el orden determinado al Magistrado
Doctor P.J.A.R., sobre quien recayó las ponencias de causas previamente asignadas al
prenombrado ciudadano.
El trece (13) de abril de 2012, la Sala convocó a la audiencia pública en atención a lo
dispuesto en el artículo 466del Código Orgánico Procesal Penal, la cual se efectuó el tres (3)
de mayo de 2012, con la asistencia de las partes.
En virtud de ello, y habiendo sido designado ponente para emitir pronunciamiento sobre el
presente recurso de casación, con el referido carácter se resuelve en los términos siguientes:
I
DEL ESCRITO CONTENTIVO DEL RECURSO DE CASACIÓN
Tal como consta en las actas de la causa en estudio, la recurrente planteó dos (2) denuncias.
La primera denuncia se fundamentó en la violación por falta de aplicación de los
artículos 173, 364 (numeral 4) 4, 441 y 456 del Código Orgánico Procesal Penal, señalando
concretamente:
Con fundamento a lo establecido en el artículo 460 del Código Orgánico Procesal Penal denuncio la
VIOLACIÓN DE LA LEY por FALTA DE APLICACIÓN de los artículos 173, 364 numeral 4, 441 y 456,
todos del Código Orgánico Procesal Penal, por carecer la recurrida de la debida motivación al
pronunciarse sobre el motivo de apelación, incurriendo en el vicio de inmotivación. Mediante sentencia
de fecha 08 de agosto de 2007 dictada por la Sala de Casación Penal ha señalado los casos en que la
Alzada incurre en vicios relacionados a la motivación de la sentencia (…) En la presente causa, esta
Defensa recurrió de la decisión dictada en primera instancia por la infracción de la N.J. prevista en
el Articulo 452, numeral 2 del Código Orgánico Procesal Penal, respecto de la sentencia dictada por el
Juzgado Décimo de Primera Instancia en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado
Zulia, en la cual dicta en contra de mi defendido SENTENCIA CONDENATORIA de once (11) años,
Seis (06) meses de Presidio por los delitos de Robo Agravado, previsto y sancionado en el artículo
458 del Código Penal, y de Uso de Adolescente para Delinquir con las Agravantes Genéricas de
Realizarlo en Compañía de varias Personas, previsto y sancionado en el artículo 264 de la Ley
Orgánica para la Protección de niños, niñas y adolescentes en relación con el artículo 77 ordinal
11 del Código Penal, en concordancia con lo establecido en el artículo 74 numeral 1 ejusdem en
relación al artículo 24 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cometido en
perjuicio de los ciudadanos J.P., A.T.Z.C., J.E.F. Y YELKIS SUÁREZ DE FUENMAYOR..Ciertamente,
el motivo de apelación esgrimido por esta defensa en la segunda instancia del proceso, fue el relativo a
la errónea aplicación de una n.j., ya que se consideró responsable al acusado R.H.V. por la comisión de
los delitos de Robo Agravado, previsto y sancionado en el artículo 458 del Código Penal, y de Uso de
Adolescente para Delinquir con las Agravantes Genéricas de Realizarlo en Compañía de varias
Personas, previsto y sancionado en el artículo 264 de la Ley Orgánica para la Protección de niños,
niñas y adolescentes en relación con el artículo 77 ordinal 11 del Código Penal, en concordancia con lo
establecido en el artículo 74 ordinal 1 ejusdem, tal como lo sostuvo el Tribunal Mixto, porque la
referida instancia no aludió al respecto ningún tipo de razonamiento jurídico, siendo que como se
indicó debía demostrarse y reflejarse en la motivación de la sentencia, los hechos que se le estaban
atribuyendo a mi defendido, con indicación de cada uno de los elementos de prueba que sirvieron de
base a la Juzgadora para establecer su responsabilidad penal, y la descripción de la conducta
encuadrada en la norma sancionatoria; actividad jurisdiccional que no se evidencia en las presentes
actuaciones, puesto que si a mi patrocinado le encontraron un dinero y ese dinero fue desestimado por
la juzgadora para su valoración, no existe cuerpo del delito, y si lo acusaron por uso de un adolescente,
ese delito no se demostró porque no consta en el expediente la partida de nacimiento que demuestre la
calidad de adolescente, incurriendo en la motivación ilógica la Corte de Apelaciones. La Corte de
Apelaciones respecto de este motivo de apelación refiere que el mismo debe ser desestimado, por el
siguiente argumento: En este orden de ideas, la Sala observa que, en el presente caso, tanto la
declaración del experto, como la experticia real del avalúo de los objetos incautados (prueba
documental), fueron promovidas por el Fiscal del Ministerio Publico, siendo éstas debidamente
admitidas por el Tribunal de Control, como supra quedó establecido, en su oportunidad procesal, así
como la exhibición de los objetos recuperados; por ello al momento del juicio oral y público, la jueza de
mérito además de escuchar la declaración del experto E.Q., bajo las normas del contradictorio, valora
el referido dictamen, el cual igualmente fue incorporado como prueba documental (para su lectura) de
conformidad con el artículo 358 del Código Orgánico Procesal Penal siendo apreciada como tal, por el
Tribunal de Juicio, para su ratificación, adquiriendo pleno valor probatorio, para el Tribunal de
instancia, desechando algunas de las pruebas tales como los objetos a exhibir, de manera justificada, en
razón de que…ya habían sido entregados a su dueño, o en el caso del arma de fuego, había sido
entregado al DARFA, institución del Estado Venezolano, a la que por Ley ha de remitir todas las armas
de fuego incriminadas en hechos ilícitos…De lo que se colige que no le asiste la razón a la recurrente,
al señalar que la decisión que impugna adolece de ilogicidad en razón de que la Jurisdicente de
instancia otorga valor probatorio a pruebas que después desestima, por cuanto, como ya se dejó
establecido precedentemente, las pruebas acá referidas siendo incorporadas lícitamente, son autónomas
y se bastan por sí mismas, limitándose su contundencia a las reglas del contradictorio al que deben
sujetarse las partes en el debate judicial. De igual forma, esta Alzada, observa, que la Juez de mérito,
no funda su sentencia condenatoria solo en la prenombrada experticia real del avalúo de los objetos
incautados, ni mucho menos en las pruebas que desecha de manera justificada y motivada e
incorporadas al proceso como acervo probatorio, practicado y controlado por las partes, por el
contrario, se observa del fallo impugnado que realiza un análisis detallado y preciso de cada una de las
pruebas; comparándolas no solo de manera individual, también en su conjunto y de manera
adminiculada, con las declaraciones rendidas y debatidas en el juicio, de conformidad con las normas
del contradictorio...’. No es suficiente indicar que la Juzgadora de Juicio si realizó una valoración de
todos los medios probatorios evacuados durante el debate oral y público cuando evidentemente fueron
desestimados para su valoración el objeto con el cual se conminó supuestamente a las víctimas, así
como los billetes, la pulsera y el celular incautados, porque se debía indicar el motivo por el cual con el
solo testimonio del experto se podía determinar la responsabilidad de mi defendido. De lo anteriormente
transcrito se evidencia que la Corte de Apelaciones no realizó un análisis exhaustivo y ponderado de las
circunstancias alegadas en este caso, ni realizó un juicio de valor propio, dejando constar las
circunstancias de hecho y de derecho en las cuales fundamenta su decisión, incurriendo en falta de
motivación de la Sentencia cuando omitió cumplir con los requisitos impretermitibles exigidos por
el artículo 364 del Código Orgánico Procesal Penal, en su numeral 4, que ordena que la Sentencia debe
contener la exposición concisa de sus fundamentos de hecho y de derecho, para lo cual resulta
indispensable el análisis y comparación de las denuncias con las actas. En el caso sub iúdice, y en
razón de las argumentaciones esgrimidas ante el ad quen, la Corte de Apelaciones no sólo no expuso
una motivación propia que explique el por qué no se ajustaba a derecho la solicitud planteada por la
defensa, sino que peor aún, transcribe los argumentos de la Juzgadora de Juicio a los fines de ratificar
la decisión dictada, en virtud de lo cual de apenas de una breve lectura se puede apreciar que la Corte
de Apelaciones no realiza ningún tipo de valoración lógica con enunciados coherentes y propios que
justifiquen la declaratoria sin lugar del motivo de apelación alegado por la defensa, configurándose el
vicio de inmotivacion. En este orden de ideas, la doctrina casacional patria ha señalado que la
obligación de expresar en el fallo los motivos de hecho y de derecho en los cuales se fundamenta, tiene
dos propósitos esenciales; uno político, que consiste en permitir a las partes y a la comunidad entender
las razones de la decisión, de manera tal que la sentencia cumpla no sólo por el peso de la autoridad de
la cual emana, sino también porque convenza con la fuerza de la razón; y otro procesal, determinante
para el examen de casación, que permite que la casación controle la legalidad. Es por ello que se alega
la violación del artículo 364, numeral 4 del Código Orgánico Procesal Penal, por falta de aplicación de
la referida norma, en virtud de que la hoy recurrida, aún teniendo conocimiento del proceso, de
conformidad con la norma adjetiva penal prevista en el Artículo 441 ejusdem, se limitó a transcribir los
argumentos de la Juzgadora de Juicio, sin darle cumplimiento a lo consagrado en el artículo señalado,
es decir, se evidencia que la defensa de fondo no se consideró y fue desechada por la Corte de
Apelaciones. En consecuencia, bajo una argumentación inmotivada, la recurrida (sic) infringe lo
dispuesto en los artículos 173, 364 numeral 4, 441 y 456 del Código Orgánico Procesal Penal...La
normativa transcrita obliga a los jueces a exponer en forma concisa los fundamentos de hecho y de
derecho, es decir, deben expresar con claridad las razones o motivos que sirven de sustento a la
decisión judicial, las cuales no pueden ser obviadas en ningún caso por el sentenciador, por cuanto
constituyen para las partes, garantía de que se ha decidido con sujeción a la verdad procesal

. (Sic).
En la segunda denuncia, se argumentó la indebida aplicación de los artículos 458 del Código
Penal y 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, en
relación con el artículo 77, numeral 11 del Código Penal, indicándose:
En el caso en concreto se destaca, que la Juzgadora de Juicio incurrió en errónea aplicación de
los Artículos 458 del Código Penal y 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes, con las agravantes genéricas de cometerlo en compañía de varias personas y en
concurrencia con un adolescente, sin embargo, esta defensa alegó ante la Corte de Apelaciones lo
siguiente: En primer lugar, la Juzgadora de Juicio condenó a mi defendido por el delito de Uso de
Adolescente para delinquir, tipo penal que se encuentra previsto en el artículo 264 de la Ley Orgánica
para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, el cual expresa lo siguiente: ‘Quien cometa un delito
en concurrencia con un niño, niña o adolescente, será penado o penada con prisión de uno a tres años’.
Como puede observarse el tipo penal señalado requiere de un sujeto pasivo calificado (niño, niña o
adolescente), y siendo que en el caso que nos ocupa se trata de un adolescente, era necesario
determinar esa condición para que se configurara el tipo penal, sin embargo, la juzgadora de Juicio
condenó a mi defendido aplicando indebidamente la presente n.j. sin siquiera tener en la causa el acta
de nacimiento o documento requerido para acreditar tal condición, lo cual violenta los derechos
constitucionales del Derecho a la Defensa, el debido proceso y la tutela judicial efectiva. En segundo
lugar, es evidente también, que la Juzgadora de Juicio condena a mi defendido por los delitos de Robo
Agravado, previsto en el artículo 458 del Código Penal y Uso de Adolescente para delinquir con la
agravante genérica de realizarlo en compañía de varias personas, tipo penal previsto en el ordinal
11° del artículo 77 del Código Penal. Es por ello que incurre la Juzgadora de la recurrida en una doble
agravación en contra de mi representando, a quien está declarando culpable del delito de robo
agravado, que ya contiene una agravante específica y además culparlo con una agravante genérica por
haberlo cometido con varias personas. El artículo 458 del Código Penal establece que cuando alguno
de los delitos previstos en sus artículos precedentes se haya cometido por medio de amenazas a la vida,
a mano armada o por varias personas, una de las cuales hubiere estado manifiestamente armada, la
pena de prisión será por tiempo de diez a diecisiete años; lo cual deviene en que este tipo penal agrava
la pena de la persona por el hecho de cometerlo a mano armada o por varias personas, con lo cual no
podía aplicársele a mi defendido la agravante genérica contenida en el ordinal 11° del
artículo 77 del Código Penal por haber cometido un delito en compañía de varías personas. Como se
dijo con anterioridad no podía condenarse a mi defendido por el delito de Uso de Adolescente para
delinquir cuando de las actas no se evidencia que se tratara de un adolescente y mucho menos agravar
su situación condenándolo con la agravante genérica de cometerlo con varias personas si ni siquiera se
demostró el tipo penal y además el Robo Agravado contiene una agravante específica. Sin embargo, la
corte de apelaciones no se pronunció respecto a la doble agravante aplicada a mi defendido respecto al
delito de robo agravado con la agravante genérica de realizarlo en compañía de varias personas y
respecto a que no consta en el debate que mí defendido se sirviera de ningún adolescente, exponiendo la
Corte de Apelaciones lo siguiente: ‘Alega igualmente la accionante, que no se evidencia en la sentencia
impugnada que, la Jurisdicente expusiera los fundamentos de derecho, por los cuales se condenó al
acusado por el delito de Uso de Adolescente para Delinquir, causando indefensión e incertidumbre a su
defendido, aludiendo que para demostrar dicho tipo penal, era necesaria la exhibición, valoración y
existencia del acta de nacimiento del adolescente, lo cual no ocurrió en el presente caso. Respecto de
esta denuncia, evidencia igualmente este Órgano Colegiado, que tampoco le asiste la razón a la
apelante, pues, del estudio realizado a la sentencia recurrida, se advierte que la Jueza a quo si expresó,
tal y como lo exigió la normativa constitucional y legal, los argumentos en que sustentó su decisión de
condenar al acusado de autos, R.H.V. por el delito de ‘USO DE ADOLESCENTE PARA DELINQUIR
CON LA AGRAVANTE GENÉRICA DE REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE VARIAS PERSONAS’
previsto y sancionado en los artículos 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y
Adolescentes en relación con el artículo 77.11 del Código Penal, quedando demostrado cabalmente en
la recurrida tal aseveración, del análisis que del acervo probatorio hace la Juzgadora del mérito todo lo
cual se puede comprobar de la lectura de los que del fallo impugnado transcribimos infra. Realizando
igualmente un exhaustivo y pormenorizado estudio sobre los elementos configurativos de los hechos
delictivos que diera por comprobados establecidos la culpabilidad y responsabilidad penal que respecto
de los mismos tiene el acusado, ciudadano R.H.V., tal y como lo evidenció de la transcripción supra
analizada, y lo señalara la representación fiscal en su escrito de contestación; quedando
fehacientemente demostrado que la juzgadora de instancia, si realizó el estudio y análisis de…los
órganos de pruebas que se presentaron en el debate judicial bajo las reglas del contradictorio, tales
como los testigos-víctimas A.Z. y YELKIS SUÁREZ DE FUENMAYOR, quienes al referir los hechos
señalan que todos los sujetos que perpetraron el hecho criminal salieron caminando, dándoles las
características fisonómicas y detalles de su vestimenta y objetos que estos habían despojado, así como
las armas que portaban, a los funcionarios F.B., G.J.L. y EFRED CANTILLO ALCOCER, funcionarios
actuantes tanto en el procedimiento de aprehensión, como en el de investigación e inspecciones del sitio
del suceso, quienes al rendir sus declaraciones en sala de audiencia, deponen conforme las Actas
policiales levantadas por ellos, dejándose constancia entre otras cosas, la aprehensión del acusado,
identificado como R.H.H.V. y del Adolescente L.D.C.G.. De haberse acogido la Corte de Apelaciones a
la normativa infringida objeto de la presente denuncia de casación, a través de una motivación
convincente, debió forzosamente concluir que el a quo no aplicó correctamente las normas en las que
adecúa los tipos penales impuestos a mi defendido, trayendo como consecuencia la declaratoria con
lugar del recurso de apelación, porque no podía condenarse a mi defendido por Robo Agravado con la
agravante de cometerlo en compañía de varias personas (doble agravante) y uso de adolescente para
delinquir sin que conste en actas ningún medio probatorio que acredite que incurrió en ese tipo penal.
Respecto de estos argumentos planteados, al apreciar la Sentencia de la Corte de Apelaciones se
evidencia claramente que la Juzgadora en Apelación se limitó a realizar una transcripción del análisis
de los fundamentos de hecho y de derecho plasmados por la Juzgadora de Juicio, sin llegar a una
resolución o determinación propia y sin indicar si dichas razones se encuentran cónsonas con el
proceso. Con respecto a los alegatos de la defensa en su escrito de Apelación ha debido la Corte de
Apelaciones fundamentar su decisión indicando las razones por las cuales consideraba que no era
procedente decretar la errónea aplicación de la n.j. prevista en los Artículos 458 del Código Penal y
264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, en concordancia con
el articulo 77 numeral 11 del Código penal en el presente caso. En este sentido, por lo argumentos antes
expuestos se solicita a la Sala de Casación Penal que declare con lugar la presente denuncia

. (Sic).
II
COMPETENCIA DE LA SALA DE CASACIÓN PENAL
La competencia para que el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación Penal conozca
los recursos de casación que se ejerzan contra las decisiones de las C.d.A. o C.S., se
encuentra establecida en el artículo 29, numeral 2 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia, que dispone:
Es de la competencia de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia…Omissis… 2. Conocer los
recursos de casación y cualesquiera otros cuya competencia le atribuyan las leyes, en materia penal

.
En consecuencia, corresponde a la Sala de Casación Penal pronunciarse sobre el recurso de
casación propuesto por la ciudadana abogada RUDIMAR R.R., en representación del
ciudadano R.H.H.V.. Así se declara.
III
DE LOS HECHOS
Los hechos que constan en la decisión dictada el cuatro (4) de octubre del 2011 por el
Juzgado Décimo en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, que se
encuentra en los folios ciento siete (107) al ciento cuarenta y dos (142) de la pieza No. 2 del
expediente, son:
En tal sentido, en el debate oral y público quedó acreditado que el hecho que dio origen al presente
proceso penal, fue un procedimiento realizado en fecha 05 de enero del 2009, cuando siendo
aproximadamente las 02:30 a 4:00 horas de la tarde, varias personas, siendo estas aproximadamente
entre (05) o (06), entre ellos el acusado R.H.V., un (01) menor de edad, y una (01) de sexo femenino,
ingresaron al restaurante de comida china Lago Oriental, ubicado en la circunvalación Nro. 02, y
sometieron bajo amenazas con armas de fuego, a todos los que se encontraban en el lugar, entre ellos
los ciudadanos A.T.Z.C., J.P.G., J.E.F. Y YELKIS COROMOTO SUÁREZ DE FUENMAYOR; donde
estos fueron despojados de sus pertenencias, tales como, celulares, prendas y dinero efectivo. Asimismo,
quedó configurado que los antisociales, luego de cometer su acción delictiva, salen del local de comida
china, y huyen en un carro blanco, excepto el acusado R.H.V., y el menor de edad, quienes se van
caminando...por lo que las víctimas...le hacen señas a una unidad policial que iba pasando...por lo que
procedieron a buscarlos y una vez dado con ellos se les dio la voz de alto y se procedió a
requisarlos...Por otra parte, quedó determinado que en la Comisaría, las evidencias incautadas a los
aprehendidos, fueron reconocidas por las víctimas como de ellos

. (Sic).
IV
MOTIVACIÓN PARA DECIDIR
La Sala pasa a decidir la primera denuncia donde se indica la inmotivación del fallo proferido
por la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia,
destAcando que en las actas que conforman el expediente se distingue que:
Con fecha cinco (5) de enero de 2009, según acta policial suscrita por los ciudadanos G.L. y
F.B., funcionarios actuantes de la Policía Regional del Estado Zulia, fueron detenidos en
flagrancia los ciudadanos L.D.C.G. y RONNA H.H.V., identificados con las cédulas de
identidad Nos. 19705932 y 24733230 respectivamente, acta cursante en los folios uno (1) y
dos (2) de la Carpeta de Investigación Fiscal, en la cual se plasmó:
en momentos que realizábamos un recorrido por la jurisdicción, específicamente por la Circunvalación
N° 2, a la altura del semáforo de San Miguel, logramos visualizar parados frente al Restaurante de
comidas chinas ‘LAGO ORIENTAL’, varias personas quienes al percatarse de la presencia policial nos
hicieron señas con sus manos para [que] nos detuviéramos y al hacerlo, nos manifestaron que hacía
pocos minutos, cinco (5) ciudadanos desconocidos entre ellos una ciudadana, entraron al referido
restaurant (sic) portando armas de fuego, lograron despojar (sic) a los presentes de dinero en efectivo y
pertenencias personales, informándonos uno al ciudadano GEREMÍAS que dos de los ciudadanos
presenta [n] las siguientes características: Uno de tes morena, de 1.70 metros de estatura
aproximadamente, vestido con suéter color Beige, jean color azul con bolsillos a los lados, gorra color
blanco, el otro de tes morena como de 1.75 metros de estatura aproximadamente, vestido con franela
color gris, mangas largas, j.a., gorra color negro…procedimos a realizar un recorrido por las
adyacencias del sector a fin de darle captura a los referidos ciudadanos, logrando avistar a la altura de
la Iglesia San Tarsicio, a dos ciudadanos con las mismas características aportadas por el denunciante,
estos al percatarse de la presencia policial optaron por tomar una actitud sospechosa intentado
emprender veloz huida del lugar, descendimos rápidamente de la Unidad logrando detenerlos…uno de
los ciudadanos presenta las siguientes características: tes morena, de 1.65 metros de estatura
aproximadamente, contextura delgada, vestido con suéter color beige, jean color azul con bolsillos a los
lados, gorra color blanco con logotipo ‘ABERCOMBIEZ’, UN ARMA DE FUERGO TIPO ESCOPETA,
CALIBRE 12, NIQUELADA, EMPUÑADURA DE PLÁSTICO COLOR NEGRO, SERIALES 18883,
VP643, SIGNADA CON EL NOMBRE DE COVAVENCA, CONTENTIVA DE UN CARTUCHO,
MARCA ARMUSA, COLOR ROJO, DEL MISMO CALIBRE EN SU ESTADO ORIGINAL, de igual
forma se logró incautarle en el bolsillo delantero derecho UN CARTUCHO, MARCA CAVIN N° 6,
CALIBRE 12, COLOR AZUL, DOS TELÉFONOS CELULARES UNO MARCA MOTOROLLA, COLOR
NEGRO, SERIAL 0C5535631, CON SU BATERÍA SERIAL M8L642FFQEIM.RL, SE ENCUENTRA
DETERIORADO, OTRO MARCA HUAWEI, SIN SERIALES VISIBLES, COLOR NEGRO, CON SU
BATERÍA SERIAL GAG8701XA2704094, UNA PULSERA DE MANO, SIN BROCHE, DE GUAYA,
SIGNADA CON UN NOMBRE EN COLOR AMARILLO PRESUNTAMENTE ‘ORO’, UNA
LLAVE…Manifestando este ser y llamarse: L.D.C.G., C.I.N° 19.705.932…el otro joven presenta las
siguientes características: tes clara como de 1.70 metros de estatura aproximadamente, contextura
delgada, vestido con franela gris mangas largas, j.a., gorra color negro signada con el logotipo
‘AEROPOSTAL’, la cantidad de doscientos veinte bolívares fuertes…un reloj de pulsera Marca Quartz,
Modelo Montoya, Un teléfono celular Marca Kyocera, Modelo K312…este manifestó ser y llamarse
RONNA H.H.V., C.I.N°24.733.230…seguidamente les informamos el motivo de su detención,
basándonos en el artículo 248 del Código Orgánico Procesal Penal

.
En virtud de la aprehensión realizada, la ciudadana abogada MARIONY M.Á., Fiscal Auxiliar
Undécima del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, el día seis (6)
de enero de 2009 presentó ante el tribunal de control a los ciudadanos L.D.C.G. y R.H.H.V.,
por la comisión de los delitos de ROBO AGRAVADO y PORTE ILÍCITO DE ARMA DE
FUEGO, tipificados en los artículos 458 y 277 del Código Penal; y solicitó al tribunal el decreto
de medida privativa de libertad contra los mencionados ciudadanos, según los
artículos 250 y 251 del Código Orgánico Procesal Penal, así como la aplicación del
procedimiento ordinario de acuerdo con los artículos 373 y 248 eiusdem. (Folios cincuenta y
nueve (59) al sesenta y tres (63) de la “Carpeta de Investigación Fiscal”).
En esa misma fecha, el Juzgado Noveno de Primera Instancia en Funciones de Control del
Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, a cargo del ciudadano juez LIEXCER DÍAZ celebró la
AUDIENCIA DE PRESENTACIÓN DE LOS IMPUTADOS L.D.C.G. y R.H.H.V., y en este
sentido, oídas las exposiciones de las partes, determinó:
En primer lugar como punto previo, observa este Tribunal del acta de nacimiento consignada por la
Defensa Pública Abg., E.P., perteneciente al adolescente L.D.C.G., que el mismo nació el día 28-07-
1991, por lo que a la presente fecha cuenta actualmente con diecisiete (17) años, cinco (5) meses y
nueve (9) días, por tanto es menor de edad, por…[ende] este Tribunal se declara INCOMPETENTE
para conocer de la presente causa y se ORDENA DECLINAR LA COMPETENCIA de la misma seguida
en contra del imputado LUISA DAVID CELIS GONZÁLEZ…para el Juzgado de Control Sección de
Adolescentes que se encuentra de guardia…a los fines de que se tramite lo concerniente en la presente
causa, de conformidad con lo establecido en el artículo 76 del Código Orgánico Procesal Penal…
DECRETA LA MEDIDA CAUTELAR DE PRIVACIÓN JUDICIAL PREVENTIVA DE LIBERTAD, en
contra del imputado RONALD H.H.V.…por la presunta comisión de los delitos de ROBO AGRAVADO,
previsto y sancionado en el artículo 458 del Código Penal y PORTE ILÍCITO DE ARMA DE FUEGO,
previsto y sancionado en el artículo 277 del Código Penal Venezolano, en perjuicio de J.E.F., A.Z. Y
GEREMÍAS PRIETO Y EL ORDEN PÚBLICO, de conformidad con lo establecido en los numerales 1, 2
y 3 del artículo 250, en concordancia con los numerales 2 y 3 del artículo 251, todos del Código
Orgánico Procesal Penal, ya que el procedimiento está ajustado a Derecho y procede la Detención
Judicial de Libertad solicitada por el Ministerio Público…DECRETA EL PROCEDIMIENTO
ORDINARIO, de conformidad con lo establecido en el artículo 373 del Código Orgánico Procesal
Penal

.
Posteriormente, transcurrido el lapso previsto en la Ley Adjetiva Penal para que la fiscalía
concluyera la investigación penal No. 24-F09-0046-09, el cinco (5) de febrero de 2009, los
ciudadanos abogados J.L.R., A.C.L. y S.F.V., Fiscales Noveno, Auxiliar y Auxiliar Segunda del
Ministerio Público respectivamente, presentaron formal acusación en contra del ciudadano
R.H.H.V., por la comisión de los delitos de ROBO AGRAVADO, PORTE ILÍCITO DE ARMA
DE FUEGO y UTILIZACIÓN DE MENOR PARA DELINQUIR, CON LAS AGRAVANTES
GENÉRICAS DE REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE VARIAS PERSONAS, tipificados en los
artículos 458, 277 y 77.11 del Código Penal, en concordancia con el artículo 264 de la Ley
Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes; bajo la participación criminal de
COAUTOR en la ejecución de los mismos, en perjuicio de los ciudadanos Y.E.F., A.T.Z. y
J.P.G..
Por su parte, el veintiuno (21) de abril de 2009 el Juzgado Noveno de Primera Instancia en
Función de Control del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia celebró la audiencia preliminar
en la presente causa. Concluida la misma dictó auto de apertura a juicio según decisión No.
484-09, en el que admitió totalmente la acusación propuesta por el Ministerio Público, así
como las pruebas promovidas en la misma, y acordó mantener la medida cautelar de privación
judicial preventiva de libertad en contra del ciudadano acusado R.H.H.V..
Como se desprende de los folios ochenta y cinco (85) y ochenta y seis (86) de la pieza No. 1
del expediente, el veinticinco (25) de mayo de 2009, es recibida la causa por el Juzgado
Décimo en Función de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia.
Dando inicio el Juzgado Décimo en Función de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado
Zulia, a cargo de la ciudadana abogada A.M.P.G., al debate oral y público el dos (2) de agosto
de 2010, ello con la presencia de las partes (de conformidad a los folios treinta y cinco (35) al
cuarenta (40) de la pieza No. 2), el cual continuó durante los días nueve (9) de agosto de 2010
(según se observa en acta levantada, que consta de los folios cuarenta y cuatro (44) al
cuarenta y ocho (48) de la pieza No. 2 del expediente); diez y seis (16) de agosto de 2010
(como se aprecia en acta agregada de los folios cincuenta y cinco (55) al cincuenta y siete
(57) de la pieza No. 2 del expediente); veintiséis (26) de agosto de 2010 (de acuerdo al acta
anexada de los folios setenta y dos (72) al setenta y cuatro (74) de la pieza No. 2 del
expediente); ocho (8) de septiembre de 2010 (vista el acta que riela de los folios ochenta y
cinco (85) al ochenta y siete (87) de la pieza No. 2 del expediente); culminado el veinte (20) de
septiembre de 2010 (tal como se desprende en acta adjunta de los folios noventa y cuatro (94)
al noventa y nueve (99) de la pieza No. 2 del expediente).
Y así, el mismo veinte (20) de septiembre de 2010 el Juzgado Décimo en Función de Juicio
del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, condenó al ciudadano R.H.H.V., a cumplir la pena
de once (11) años y seis (6) meses de prisión, por los delitos de ROBO AGRAVADO y USO
DE ADOLESCENTE PARA DELINQUIR, CON LAS AGRAVANTES GENÉRICAS DE
REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE VARIAS PERSONAS, absolviendo al citado ciudadano por
el delito de PORTE ILÍCITO DE ARMA DE FUEGO.
Sentencia condenatoria que fue publicada por el Juzgado Décimo en Función de Juicio del
Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, el cuatro (4) de octubre de 2010 (folios ciento siete
(107) al ciento cuarenta y dos (142) de la pieza No. 2 del expediente).
Decisión sobre la cual RUDIMAR R.R., en representación del ciudadano R.H.H.V., ejerció el
correspondiente recurso de apelación el dieciocho (18) de octubre de 2010 (como se aprecia
en los folios ciento cuarenta y seis (146) al ciento cincuenta y cuatro (154) de la pieza No. 2
del expediente), siendo contestado el veinticinco (25) de octubre de 2010 por el ciudadano
abogado J.L.R.R., Fiscal Noveno del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del
Estado Zulia (según escrito que riela de los folios ciento cincuenta y ocho (158) al ciento
sesenta y tres (163) de la pieza No. 2 del expediente).
Al respecto, la defensa del ciudadano R.H.H.V., manifestó:
Esta defensa denuncia como primer motivo de Apelación, la infracción numeral 2 del
artículo 452 del Código Orgánico Procesal Penal, en relación a la Ilogicidad Manifiesta en la
Motivación de la sentencia recurrida, en virtud que se evidencia que la juzgadora a quo realizó la
concatenación de las pruebas evacuadas durante el Juicio celebrado, con la finalidad de establecer a
través de ese mecanismo la responsabilidad de mi defendido en los hechos por los cuales se le acusa,
pero procede igualmente a desestimar casi todos los medios probatorios que estaban dirigidos a
demostrar la participación de mi representado, lo cual deviene en un quebrantamiento evidente de las
reglas elementales de la lógica. Se recurre de la decisión dictada, en primer lugar con motivo que la
Juzgadora de Juicio violentó las reglas elementales de la lógica porque la Juzgadora en la sentencia
realiza una afirmación al proceder a concatenar todos los medios probatorios evacuado durante el
debate, pero con posterioridad indica que la mayoría de esos elementos probatorios son desestimados
porque no fueron traídos al Juicio, o porque no los pudo evidenciar, con lo cual se contradice
violentando el principio de identidad de la lógica que refiere que ‘algo es igual a sí mismo y no a su
contrario’.Existe Ilogicidad en la sentencia recurrida porque la Juzgadora de Juicio arribó a una
conclusión que no se corresponde con la lógica de su análisis, lo cual se traduce en incomprensión de lo
decidido. En este sentido, se evidencia de la sentencia recurrida, que expone la juzgadora que una vez
enunciados el cúmulo de probanzas que le permitieron alcanzar la convicción de la participación de mi
representado en los tipos penales por los cuales fuera acusado, procede a efectuar la debida
adminiculación y concatenación entre ellas, lo cual le permitió establecer un nexo de causalidad,
llegando a la siguiente conclusión: ‘…Así mismo quedó demostrado que los antisociales, luego de
cometer su acción delictiva salen del local de comida china, y huyen en un carro blanco, excepto el
acusado R.H.V., y el menor de edad, quienes se van caminando por los lados de la Iglesia San Tarcisio;
por lo que, las víctimas entre ellas A.Z., salen del local y le hacen señas a una unidad policial que iba
pasando, siendo conducida por F.B. y como Copiloto G.J.L., funcionarios adscritos a la Comisaría
puma oeste de la policía regional del estado Zulia, a quien le indicaron lo sucedido, dándole las
características de los mismos, el cual uno tenía gorra negra y sweater gris, y el otro gorra blanca con
sweater beis, por lo que procedieron a buscarlos y una vez dado con ellos se les dio la voz de alto, y se
procedió a requisarlos, encontrándole al primero dinero en efectivo, un reloj de pulsera, y un teléfono
celular marca kyocera; y al segundo, el cual era menor de edad una escopeta, dos (02) celulares modelo
Motorola y huawei y una (01) esclava con la insignia Joel, llegando de apoyo el funcionario EFRIN
CASTILLO…tales circunstancias quedaron determinadas…’ De igual manera quedó comprobado en el
debate oral y público la existencia física y material de las evidencias incautadas en el procedimiento,
con las experticias practicadas a las mismas, siendo éstas: 17 PIEZAS BANCARIAS…‘En tanto, por
cuanto conforme al principio de inmediación, esta juzgadora obtuvo pleno convencimiento que el
ciudadano R.H.V., si es responsable del robo agravado de que fueron víctimas los ciudadanos J.P.,
A.T.Z.C., J.E.F. y YELKIS SUÁREZ DE FUENMAYOR, en fecha 05 de enero del 2009, efectuándolo en
compañía de varias personas utilizando armas de fuego, entre ellos un menor de edad, usando el
adolescente para delinquir, determinándose con ello que el hoy acusado es el autor de los hechos
delictivos que se le imputaran...’.Sin embargo, y luego de esta exposición la Juzgadora de la recurrida
en el Capítulo X, denominado ‘de las pruebas desechadas por el Tribunal’, expone el motivo por el cual
no consideró apreciados algunos medios probatorios al momento de la valoración de cada uno,
expresando lo siguiente:‘…De la evidencia contentiva de diecisiete (17) piezas bancarias. Esta
Juzgadora al momento de la valoración de dicha probanza no la considera estimada, por cuanto aun
cuando en fecha 20-09-2010 fue exhibido en el debate oral y público, dicho dinero dado el estado del
tiempo, se encontraba pegado, sucio, y no pudo ser contabilizado, ni observado sus seriales…Un (01)
arma de fuego tipo escopeta calibre 12GA, serial de orden 18883. Esta Juzgadora al momento de la
valoración de dicha probanza no la considera estimada, por cuanto no pudo ser exhibido al debate oral
u público, en virtud de que fue decomisada por el DARFA. Como puede observarse, la recurrida
ilógicamente concatenó y le otorgó valoración a unos medios probatorios que con posterioridad
desestimó para incurrir en la ilogicidad en la motivación alegada por la defensa. Cómo es posible que
mi defendido fuera condenado si supuestamente le encontraron un dinero que no pudo ser valorado por
la Juez en virtud del mal estado del mismo, con lo cual no existe cuerpo del delito. Asimismo, cómo es
posible que la Juzgadora de la recurrida condenara a mi defendido por el delito de uso de adolescente
para delinquir cuando el Ministerio Público no demostró en el debate que se tratara de un adolescente
consignando su acta de nacimiento. Establecen los artículos 13 y 14 del Código Orgánico Procesal
Penal que la finalidad del proceso es establecer la verdad de los hechos por las vías jurídicas y la
justicia en la aplicación del derecho, a cuya finalidad debe atenerse el juez al momento de adoptar su
decisión. De estas disposiciones legales se desprende que la adquisición de los elementos probatorios es
una actividad jurídicamente regulada, que todas estas reglas acerca del material probatorio convergen
en la regla general que no es otra que el Debido Proceso, materializado en el artículo 1° ibídem y en los
artículos 26, 49 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En este sentido, a
todo ciudadano, y en este caso especial a mi defendido, debe garantizársele la efectividad de su derecho
material. Para ello el juzgador se encuentra en la obligación de dar razón bien fundada sobre el cómo y
el por qué de cada valoración, explicando suficientemente su determinación de dar por demostrado un
hecho, con el mérito que le otorga a cada prueba, para el debido entendimiento de las partes, lo que se
corresponde con el inviolable derecho a la defensa. En consecuencia, la Jueza A quo, al momento de
sentenciar, violó el imperativo legal, que no es otro que la obligación que tiene de indicar con base a
qué reglas de la lógica y conocimientos científicos llega a su conclusión condenatoria, a fin de que se
pueda constatar de manera clara y concisa como fue que llegó a esa conclusión y, visto que el artículo
22 del Código Orgánico Procesal Penal establece que las pruebas se apreciaran por el tribunal según
la sana crítica observando las reglas de la lógica, los conocimientos científicos y las máximas de
experiencia, dicho sistema implica que el Juez tiene el deber y la libertad de apreciar y asignarle el
valor a los elementos de prueba reproducidos en el juicio, pero jamás de manera arbitraria, sino de
forma razonada y de haberse realizado el debido razonamiento, constituyendo tal vicio una evidente
ilogicidad en la motivación de la Sentencia dictada en virtud de lo cual se procede a recurrirla, porque
se condenó a mi defendido sobre medios probatorios desestimados. Ahora bien, en p.a. con la revisión
de las actuaciones, la doctrina y la jurisprudencia traídas a colación, considera quien suscribe en
representación de mi defendido, que realmente adolece la decisión recurrida del vicio de motivación
ilógica. Es por todo ello que acudo ante su superioridad para que se proceda a ordenar la celebración
de un nuevo Juicio, oral y público con las garantías procesales debidas

. SEGUNDA DENUNCIA Esta defensa denuncia, la infracción de lo dispuesto en el numeral


4 del artículo 452 del Código Orgánico Procesal Penal, por la indebida aplicación de una n.j.,
específicamente el artículo 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y
adolescentes y el artículo 77, ordinal 110 del Código Penal.‘…En primer lugar, la Juzgadora de
Juicio condenó a mi defendido por el delito de Uso de Adolescente para delinquir, tipo penal
que se encuentra previsto en el artículo 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños,
Niñas y Adolescentes, el cual expresa lo siguiente: ‘Quien cometa un delito en concurrencia
con un niño, niña o adolescente, será penado o penada con prisión de uno a tres años’. Como
puede observarse el tipo penal señalado requiere de un sujeto pasivo calificado (niño, niña o
adolescente), y siendo que en el caso que nos ocupa se trata de un adolescente, era
necesario determinar esa condición para que se configurara el tipo penal, sin embargo, la
juzgadora de juicio condenó a mi defendido aplicando indebidamente la presente n.j. sin
siquiera tener en actas el acta de nacimiento o documento requerido para acreditar tal
condición, lo cual violenta los derechos constitucionales del derecho a la defensa, el debido
proceso y la tutela judicial efectiva. Se recurre entonces de la decisión dictada, en segundo
lugar con motivo que la juzgadora de juicio violentó a mi defendido sus más elementales
derechos, al condenarlo sin medios probatorios con la indebida aplicación de una n.j. que no
se corresponde al caso. Es por ello que incurre la juzgadora de la recurrida en una doble
agravación en contra de mi representando, a quien está declarando culpable del delito de robo
agravado, que ya contiene una agravante específica y además culparlo con una agravante
genérica por haberlo cometido con varias personas. El artículo 458 del Código
Penal establece que cuando alguno de los delitos previstos en sus artículos precedentes se
haya cometido por medio de amenazas a la vida, a mano armada o por varias personas, una
de las cuales hubiere estado manifiestamente armada, la pena de prisión será por tiempo de
diez a diecisiete años; lo cual deviene en que este tipo penal agrava la pena de la persona por
el hecho de cometerlo a mano armada o por varias personas, con lo cual no podía aplicársele
a mi defendido la agravante genérica contenida en el ordinal 11° del artículo 77 del Código
Penal por haber cometido un delito en compañía de varias personas. Como se dijo con
anterioridad no podía condenarse a mi defendido por el delito de uso de adolescente para
delinquir cuando de las actas no se evidencia que se tratara de un adolescente y mucho
menos agravar su situación condenándolo con la agravante genérica de cometerlo con varias
personas si ni siquiera se demostró el tipo penal y además el robo agravado contiene una
agravante específica. Por los motivos anteriormente expuestos se evidencia claramente que a
mi defendido se le violentó su derecho a la Defensa, al debido proceso y a la tutela judicial
efectiva, motivo por el cual solicita esta defensa sea declarada con lugar la presente denuncia,
y en aras de garantizar los derechos constitucionales de mi defendido, se ordene la realización
de un nuevo juicio oral y público…En fuerza de las precedentes consideraciones y en
fundamento de las razones de hecho y de derecho expuestas, es por lo que solicitamos de la
Sala de Casación Penal, admita el presente recurso, fije el acto de la audiencia oral y lo
declare con lugar en definitiva”. (Sic).
Apelación recibida por la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del
Estado Zulia, llevándose a cabo la audiencia el diez (10) de marzo de 2011, luego de dos (2)
diferimientos por inasistencia de las víctimas (constando dicho acto de los folios doscientos
ochenta y uno (281) al doscientos ochenta y cuatro (284) de la pieza No. 3 del expediente).
Emitiendo la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia
su fallo el veinticuatro (24) de marzo de 2011 (tal como se plasma de los folios doscientos
noventa y tres (293) al trescientos veintiuno (321) de la pieza No. 3 del expediente).
En la referida decisión la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del
Estado Zulia, resolvió declarar sin lugar el recurso de apelación propuesto por la defensa del
ciudadano R.H.H.V., confirmando en todas y cada una de sus partes la decisión expedida por
el Juzgado Décimo en Función de Juicio del mismo Circuito Judicial Penal. Y en dicho sentido
dispuso:
“PRIMERO: Denuncia la defensa que, existe ilogicidad manifiesta en la sentencia recurrida,
conforme a lo previsto en el artículo 452.2 del Código Orgánico Procesal Penal, ya que la
Jueza a quo realizó la concatenación de las pruebas reproducidas durante el juicio,
procediendo a desestimar la mayoría de los medios probatorios, que estaban dirigidos a
demostrar la participación del acusado, lo cual deviene en un quebrantamiento de las reglas
elementales de la lógica. En torno a lo anterior, refiere que la Jurisdicente vulneró las reglas
de la lógica, porque la Juzgadora en la sentencia, realizó una afirmación cuando concatenó
todos los medios probatorios reproducidos durante el debate, para luego indicar que la
mayoría de esos elementos probatorios, eran desestimados por no haber sido llevados al
Juicio, o porque no los pudo evidenciar, violentando el principio de identidad de la lógica, que
refiere que ‘algo es igual a sí mismo y no a su contrario’, en consecuencia, en su criterio,
existe ilogicidad en la sentencia recurrida, ya que la Jueza de mérito arribó a una conclusión,
que no se corresponde con la lógica de su análisis. En tal sentido, transcribe un extracto de la
sentencia apelada, donde se plasmó que el acusado era responsable del delito que le fuera
atribuido, cometido en fecha 05-01-09, cuando en compañía de varias personas utilizando
armas de fuego, entre ellos un menor de edad que fue usado para delinquir.
Esgrime luego que, lo asentado en el Capítulo X de la sentencia, denominado ‘De las Pruebas
Desechadas por el Tribunal’, la Jueza de Juicio expuso el motivo por el cual, no apreció
algunos medios probatorios, transcribiendo lo relativo a las diecisiete (17) piezas bancarias, a
una (01) pulsera de metal color gris y, a un (01) arma de fuego tipo escopeta calibre 12GA,
serial de orden 18883, para referir que, se concatenó y otorgó valorar probatorio a una
pruebas, que con posterioridad se desestimaron, incurriendo en ilogicidad en la motivación,
preguntándose la defensa que, ¿Cómo es posible que mi defendido fuera condenado si
supuestamente le encontraron un dinero que no pudo ser valorado por la Juez en virtud del
mal estado del mismo, con lo cual no existe cuerpo del delito?, asimismo ¿cómo es posible
que la Juzgadora de la recurrida condenara a mi defendido por el delito de Uso de
Adolescente para delinquir cuando el Ministerio Público no demostró en el debate que se
tratara de un adolescente consignando su acta de nacimiento?. Arguye además que, los
artículos 13 y 14 del Código Orgánico Procesal Penal, prevén que la finalidad del proceso, es
establecer la verdad de los hechos por las vías jurídicas y la justicia, en la aplicación del
derecho, a cuya finalidad debe atenerse el Juez al momento de adoptar su decisión, y por ello,
en su opinión, resulta notorio que la Juzgadora expuso las razones de hecho y de derecho,
por las cuales condenó al acusado, otorgándole valor a unos medios probatorios, que
desestimó posteriormente, circunstancia que conlleva a una motivación ilógica de la sentencia
recurrida, toda vez que en atención al artículo 367 del Código Orgánico Procesal Penal, debía
establecerse en la motivación de la sentencia, los hechos que se le atribuyen al acusado, con
indicación de los elementos de prueba, que sirvieron para establecer la responsabilidad penal,
y la descripción de la conducta encuadrada en la norma legal. En tal sentido, cita un extracto
de sentencia, dictada en fecha 14-05-06, por la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo
de Justicia, con ponencia del Magistrado Doctor Héctor M.C.F., relativa a la motivación de la
sentencia. Aduce igualmente la recurrente que, la Jueza de mérito vulneró el imperativo legal,
de indicar con base a qué reglas de la lógica y conocimientos científicos, arribó al dispositivo
de condena, puesto que el artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, preceptúa que las
pruebas, deben apreciarse por el Tribunal según la sana crítica, observando las reglas de la
lógica, los conocimientos científicos y las máximas de experiencia, constituyendo tal vicio una
evidente ilogicidad en la motivación del fallo dictado. Insiste que, no se evidencia en la
sentencia impugnada que, la Jurisdicente expusiera los fundamentos de derecho, por los
cuales se condenó al acusado por el delito de Uso de Adolescente para Delinquir, causando
indefensión e incertidumbre a su defendido, porque para demostrar dicho tipo penal, era
necesaria la exhibición, valoración y existencia del acta de nacimiento del adolescente, lo cual
no ocurrió en el presente caso. Finalmente solicita en el presente motivo que, se ordene la
celebración de un nuevo juicio, oral y público con las garantías procesales debidas.
SEGUNDO: Denuncia la defensa la indebida aplicación de una n.j., específicamente los
artículos 264 de la Ley Orgánica Para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y 77.11°
del Código Penal, conforme a lo establecido en el artículo 452.4 del Código Orgánico Procesal
Penal, señalando que, la Jueza de Juicio condenó al acusado por el delito de Uso de
Adolescente para Delinquir, transcribiendo el contenido del artículo 264 de la citada ley
especial, para referir que, se requiere de un sujeto pasivo, que debe ser niño, niña o
adolescente, y siendo que en el caso en concreto, se trata de un adolescente, era necesario
determinar dicha condición para que se configurara el tipo penal, manifestando que la
Jurisdicente condenó al acusado, aplicando indebidamente la n.j., sin constar en los autos, el
acta de nacimiento o documento requerido para acreditar tal condición. Esgrime que en la
sentencia apelada, se incurrió en una ‘doble agravación’ en contra del acusado, por declararlo
culpable del delito de Robo Agravado, el cual ya contiene una agravante específica, siendo
además culpado con una agravante genérica por haberlo cometido con varias personas.
Sobre lo anterior, alega que el artículo 458 del Código Penal, establece que cuando alguno de
los delitos previstos en sus artículos precedentes se haya cometido por medio de amenazas a
la vida, a mano armada o por varias personas, una de las cuales hubiere estado
manifiestamente armada, la pena de prisión será por tiempo de diez a diez y siete años; lo
cual deviene en que este tipo penal, agrava la pena por el hecho de cometerlo a mano armada
o por varias personas, por lo que estima que no podía aplicársele al acusado, la agravante
genérica prevista en el artículo 77.11 del Código Penal, por haberlo cometido en compañía de
varias personas…MOTIVACION DE LA SALA PARA DECIDIR. De la revisión realizada a las
actas, esta Sala de Alzada observa, que fue presentado Recurso de Apelación por parte de la
profesional del derecho ciudadana RUDIMAR RODRÍGUEZ, Defensora Pública Décima
Quinta Penal Ordinario adscrita a la Unidad de Defensa Pública del estado Zulia, en su
carácter de defensora del ciudadano R.H.V., funda su escrito…[en los] numerales 2 y ‘5’
del Artículo 452 del Código Orgánico Procesal Penal, aduciendo que la Jueza de Juicio
incurrió ‘en Contradicción en la Sentencia, además de la indebida aplicación de una n.j., toda
vez que no existe una relación lógica entre los hechos establecidos por la misma en dicha
sentencia y los hechos que realmente se suscitaron en el debate’. Observando con
preocupación esta Alzada el hecho cierto que, yerra en principio la accionante al momento de
transcribir el escrito impugnatorio, al fundar su pretensión en el inexistente numeral 5 del
artículo 452 del comentado Código Orgánico Procesal Penal, lo cual rectifica posteriormente
en el desarrollo del mismo, así como en la audiencia oral llevada a cabo ante esta Sala de
Alzada en fecha 10-03-2011, conforme la norma contenida en el artículo 456 de ejusdem,
cuando señala que dicha denuncia se basaba en la indebida aplicación de una n.j.,
específicamente la contenida en el artículo 264 de la Ley Orgánica para la Protección de
Niños, Niñas y Adolescentes, y el artículo 77.11 del Código Penal, agravante que le había sido
aplicado a su defendido indebidamente. Una vez aclarado este punto, pasa este Órgano
Colegiado a establecer, si conforme lo indica la recurrente en su apelación, o por el contrario,
lo señala el representante fiscal en la contestación al mismo, existe ilogicidad en la Decisión
N° 55-2010, dictada en fecha cuatro (04) de octubre de 2010, por el Juzgado Décimo de
Primera Instancia en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia,
constituido de manera Unipersonal, mediante la cual condenó al ciudadano R.H.V., por la
comisión de los delitos de Robo Agravado, previsto y sancionado en el artículo 458 del Código
Penal y Uso de Adolescente para Delinquir con las Agravantes Genéricas de Realizarlo en
Compañía de Varias Personas, previsto y sancionado en el artículo 264 de la Ley Orgánica
Para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, en relación con el artículo
77.11 del Código Penal, en perjuicio de los ciudadanos A.T.Z.C., J.P.G., J.E.F. y YELKIS
COROMOTO SUÁREZ DE FUENMAYOR, condenándolo a cumplir la pena de once (11) años
y seis (06) meses de prisión, más las accesorias de ley previstas en el artículo 16 del Código
Penal y lo absolvió de la comisión del delito de Porte Ilícito de Arma de Fuego, previsto y
sancionado en el artículo 277 del Código Penal, en perjuicio del Orden Público, verificando la
primera de las denuncias interpuesta por la accionante, esto es, dando respuesta oportuna a
su pretensión, todo conforme a las facultades propias, y solo limitadas por la máxima jurídica
‘Tantum appellatum quantum devoluntum’. A este respecto, arguye la apelante que existe
ilogicidad en la recurrida, toda vez que la Jueza a quo, en su fallo…se advierte la enumeración
de unas pruebas que son efectivamente desechadas por la jueza en la recurrida, pero las
mismas se refieren tal como lo señala la citada juzgadora a quo, a pruebas que siendo
admitidas por el Juez en funciones de Control en su oportunidad correspondiente, no fueron
practicadas en el debate oral y público y, por ende no pasaron a ser rebatidas por las partes,
por lo que no hubo propiamente el contradictorio con relación a ellas, y es sobre esa base, tal
como lo señala la Jurisdicente de juicio, son desestimadas; criterio que esta Alzada considera
conforme a derecho, todo en razón de que las mismas, bien pruebas testimoniales,
documentales y/o por exhibición de objetos materiales, descritas en el capítulo ut supra bajo
estudio, en virtud de que no fueron ciertamente controlados por las partes en el juicio oral y
público. En este sentido, observan estas Juezas de Alzada que las pruebas a que hace
mención, y cuya valoración objeta erróneamente la accionante, aduciendo que por dichos
medios probatorios apreciados para la demostración de la culpabilidad de su defendido, y
posteriormente en este capítulo los desestima, son las pruebas referidas en el primer aparte
del artículo 358 del Código Orgánico Procesal Penal, objetos materiales; objetos que
indudablemente se demuestra en el decurso del proceso fueron incautados como evidencias
de interés criminalísticos al acusado y al adolescente incurso en la perpetración del hecho
criminal que dio lugar a este asunto penal, siendo promovidas como pruebas por el fiscal y
admitidas en la audiencia preliminar por el juez, formaron parte del acervo probatorio que
habría de debatirse en el contradictorio oral y público, a fin de ser apreciadas o no; por lo que
dichas pruebas, son unas pruebas autónomas, que aun cuando sean el objeto del testimonio
del experto, (funcionario idóneo quien d.f.d. sus características, especificaciones y otros
detalles especiales de los mismos), han de valorarse de manera independiente de los
informes periciales que contienen los datos que fehacientemente las hacen reales y válidos.
De tal forma, de la recurrida se observa que no obstante haberse desechado estos objetos ‘Un
(01) arma de fuego tipo escopeta calibre J2GA, serial de orden 18883... por cuanto...fue
decomisada por el DARFA. ‘... “Una (01) pulsera de metal color gris...Un (01) artefacto
electrónico celular tipo móvil marca Motorola...por cuanto el Ministerio Público ordenó su
entrega’, por no haber sido exhibidos en la audiencia oral y pública; o por no arrojarle valor
alguno a la jueza a quo en virtud del deterioro de los mismos (caso específico de las ‘diecisiete
(17) piezas bancarias’), tanto la declaración del experto, como la experticia real del avalúo de
los objetos incautados documental, fueron promovidas por el Fiscal del Ministerio Público,
siendo estas debidamente admitidas por el Tribunal de Control, en su oportunidad procesal,
por lo que las mismas fueron lícitamente incorporadas al debate, y siendo pruebas totalmente
autónomas e independientes unas de otras, fueron apreciadas como tal. Tal afirmación se
constata del análisis que de la recurrida hace este Cuerpo Colegiado, cuando al transcribir
parte de la declaración del funcionario E.E.Q.V., OFICIAL MAYOR (PR), Experto reconocedor,
adscrito a la División de Investigaciones Penales, de la Policía Regional, quien depuso en sala
de audiencias sobre las experticias signadas bajo los Nros. 0021-09, 0022-09, 0023-09, 0024-
09 y 0025-09, que puestas a su vista, señala haber practicado y suscrito, en las cuales refiere:
‘Realicé las experticias 021 en cuanto a dictamen pericial de reconocimiento a evidencias
descritas como piezas bancarias previo traslado del Departamento de evidencias, se
solicitaron las evidencias a la parte de objetos recuperados, y se peritaron piezas bancarias
con apariencia de billete de 20 bolívares se evidenciaron características preliminares, como
color, representaciones y sellos de seguridad, así como, características de individualidad se
transcribieron los seriales y se dejaron dos piezas bancarias de bolívares y se dejó constancia
de características generales de las piezas, luego piezas en color a.c.d. dos bolívares, se
observaron también otras características generales se hizo un examen comparativo de las
mismas y se observó en las piezas puntos de seguridad y que corresponden a los códigos de
seguridad del ente emisor en este caso el Banco Central de Venezuela, se determinó que las
mismas son auténticas y de libre circulación, y como monto total de 220,00 bolívares; en
cuanto la Experticia 022, era un avaluó real se pidieron las evidencias siendo estas 1) un
artefacto electrónico celular kiocera color gris k312 el cual tiene 17 teclas y la tecla
multifuncional con batería, pantalla y pantalla integrada y un software propio, y se puede
observar una serie de inscripciones de identificación, en regular uso y conservación con un
valor de 100 bolívares, 2) celular marca Huawei de color negro, con un conjunto de teclas este
teléfono tiene antena, batería y se pudo constatar la etiqueta donde usualmente van fijados los
seriales, y se evidencia regular estado de uso y conservación, 3) un reloj marca Montoya
plateado y dorado, con baterías que movilizan las agujas indicadoras del tiempo con tres
botones, dos sin movimiento solo de ornamento, una solo con movimiento un brazalete
mecánico con pasador de seguridad y con buen uso y conservación, 30 bolívares, 4) una
pulsera de color gris, tipo guaya, con una lámina, con dos abrazaderas sobre la lámina
superior, que decía JOEL, es una pulsera con un pasador, en vista de que las letras estaban
elaboradas en metal color dorado se procedieron a realizar pruebas, fue peritado y era oro, en
las letras solamente en tal sentido y dadas las características generales se le otorgó un valor
real de 300 bolívares. La experticia N° 23, corresponde a regulación prudencial que para este
peritaje no se cuenta con la evidencia y se toma en cuenta la referencia que aporta el testigo,
ya que no se cuenta con objetos recuperados, en este caso fueron dos celulares, un motorota
k1 y Ericson k312, no teniéndose, el color ni las funciones, con buenas características de uso
y conservación, con un valor aproximado de 100 bolívares, desconociéndose mayores datos,
los datos de los aportados por las víctimas de apellido FUENMAYOR y ZURITA en la
comisaría puma oeste, el avaluó en total fue de 500 bolívares. El peritaje N° 024 avalúo de
Dictamen y Funcionamiento de Arma de Escopeta Covabenca, de cajón, tiene un cartucho, las
balas están desprovistas de rayado interno no tiene estrías, están desprovistas de
empuñadura y el numero es 18.883, se consiguieron dos cartuchos de calibre original con
proyectiles y carga propulsora de color rojo y azul, se procedieron a realizar unas pruebas
aleatorias de disparo, el arma está en regular estado de uso y conservación, y hay que
accionar el martillo para que se produzca la percusión, se observa que el niquelado de las
armas, es de las usadas en seguridad se asemeja a armas usadas para control, vigilancia.
Esta arma puede causar impacto de mayor gravedad incluso la muerte depende del área
anatómica donde se reciba la lesión y también como arma contundente. El reconocimiento N°
0025 el cual se realizó con: 1) artefactos celulares marca MOTOROLA modelo Motofone, de
color negro, el cual no tenía cubierta de teclado ni de pantalla, tenia batería y seriales, en caso
del dictamen solamente nos limitamos a hacer un reconocimiento ya que no tenía piezas
completas este teléfono no tenía pantalla, teclado y le faltan elementos electrónicos y al no
estar, un teléfono en perfectas condiciones no se le dio valor, 2) llavero fue peritado, la llave
no presentó alguna característica especial, solo se dejó constancia de las características
generales del dictamen, es todo’ (Vid, folios 120 y 121, pieza 1 del asunto principal). (Negrillas
de esta Sala de Corte de Apelaciones). De igual forma, se observan los DICTÁMENES
PERICIALES DE RECONOCIMIENTO Y AVALUÓ REAL, Nro. 0021-2009, referido a las
piezas bancarias, cuya conclusión es: ‘…Las piezas suministradas y descritas en el punto 1, 2
y 3 de la exposición del presente informe, consisten en piezas denominadas BILLETES y se
determina que son auténticas y de curso legal el País. El monto de las piezas bancarias
peritadas ascendió a la cantidad de doscientos veinte (220,00) bolívares’. Nro. DI P-DC-0022-
09, referido a: ‘01.- Un (01) artefacto electrónico denominado como teléfono tipo móvil celular
marca KYOCERA, modelo K312, color gris…La evidencia antes descrita se aprecia de manera
general en regulares condiciones de uso y conservación por cuanto se le otorgará un valor
real de cien (100,00) bolívares. 02.- Un (01) artefacto electrónico denominado como teléfono
tipo móvil celular marca HUAWEI, modelo no visible, color negro, provisto de un conjunto de
dieciséis (16) teclas y una tecla multifuncional para la activación de funciones del aparato, una
pantalla generadora de caracteres, antena interna y batería de la misma marca de 3.7
identificada con la numeración GAG8701XA2704094...apreciándose de manera general en
regulares condiciones de uso y conservación, por cuanto se le otorgará un valor real de
cuarenta (40,00) bolívares…03. - Un (01) instrumento diseñado para la medición del tiempo
denominado como Reloj para caballeros, marca MONTOYA, elaborado en metal color
plateado y dorado...La referida evidencia consta de un brazalete metálico de color dorado y
plateado con pasador de seguridad, apreciándose de manera general en regulares
condiciones de uso y conservación, por cuanto se le otorgará un valor real de treinta (30,00)
bolívares. 04.- Un (01) accesorio joya denominado como pulsera elaborada en metal color
gris, conformada por tres segmentos de hilo metálico torneado denominado como guaya,
unidas mediante una lámina, dos abrazaderas, culminando en un sistema de
pasador...apreciándose de manera general en condiciones de conservación por cuanto se le
otorgará un valor real de trescientos (300,00)’. (Negrillas de esta Sala de Corte de
Apelaciones). Asimismo, se observa el Dictamen Pericial y Avalúo Prudencial No.: DIP-
DC0023-09, sobre objetos no recuperados que le fueron despojados a las víctimas de actas, y
peritados conforme el dicho de estas, tal y como lo señala el referido informe: ‘Para los efectos
del siguiente AVALUÓ PRUDENCIAL, se tomó en cuenta la información suministrada por los
ciudadanos: J.F. y A.Z., en sus entrevistas interpuestas por ante la Comisaría PUMA OESTE.
El Avalúo Prudencial se fijó en la cantidad de quinientos (500,00) bolívares’. (Negrillas de esta
Sala de Corte de Apelaciones). Observándose la Experticia Nro. DIP-DC-0024-09, suscrita
igualmente por E.Q., designado para practicar el ‘DICTAMEN PERICIAL DE
IDENTIFICACIÓN, MECÁNICA Y FUNCIONAMIENTO DE ARMA DE FUEGO…TIPO:
ESCOPETA, MARCA: COVAVENCA, CALIBRE: 12 GA., ACABADO SUPERFICIAL:
SATINADO, SERIAL DE ORDEN: 18883...’ (Negrillas de esta Sala de Corte de Apelaciones).
Pruebas que señala la Jurisdicente a quo son apreciadas conforme la ley, aun cuando son
presentadas en copia simple, indicando la Juzgadora de mérito que: ‘...se aprecian y valoran,
conforme a lo dispuesto en el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil que refiere que...
las copias…o por cualquier otro medio mecánico claramente inteligible, de estos instrumentos,
se tendrán como fidedignas si no fueren impugnadas por el adversario. Siendo estas
disposiciones de derecho común aplicables supletoriamente del Derecho Penal conforme a la
doctrina de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. En consecuencia, al
momento de ser incorporada la referida prueba al embate de las partes, no fue impugnada de
forma válida alguna, sino por el contrario, las partes las dieron por reproducidas, motivo por el
cual se les da pleno valor probatorio. Aunado a la circunstancia, que las mismas fueron
ratificadas en su contenido y firma, por el experto E.Q., quien es uno de quien las suscribe y
fue sometido al contradictorio por las partes. Y así se declara’. En este orden de ideas, la Sala
observa que, en el presente caso, tanto la declaración del experto, como la experticia real del
avalúo de los objetos incautados (prueba documental), fueron promovidas por el Fiscal del
Ministerio Público, siendo estas debidamente admitidas por el Tribunal de Control, como supra
quedó establecido, en su oportunidad procesal, así como la exhibición de los objetos
recuperados; por ello al momento del juicio oral y público, la jueza de mérito además de
escuchar la declaración del experto E.Q., bajo las normas del contradictorio, valora el referido
dictamen, el cual igualmente fue incorporado como prueba documental para su lectura, de
conformidad con el artículo 358 del Código Orgánico Procesal Penal, siendo apreciada como
tal, por el Tribunal de Juicio, para su ratificación, adquiriendo pleno valor probatorio, para el
Tribunal de Instancia, desechando algunas de las pruebas tales como los objetos a exhibir, de
manera justificada, en razón de que los mismos, ya habían sido entregados a sus dueños, o
en el caso del arma de fuego, había sido entregada al DARFA, institución del Estado
venezolano, a la que por ley ha de remitir todas las armas de fuego incriminadas en hechos
ilícitos” (Sic).
Seguidamente, se apreció que la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial
Penal del Estado Zulia, trajo a colación el fallo emitido por la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia No. 1303 del veinte (20) de junio de 2005, que contiene entre otros, el
criterio conforme el cual la condena debe venir fundada en pruebas lícitamente obtenidas y
practicadas con las debidas garantías procesales, y que el procedimiento probatorio ha de
tener lugar necesariamente en el marco del debate, argumentando:
De lo que se colige que no le asiste la razón a la recurrente, al señalar que la decisión que impugna
adolece de ilogicidad en razón de que la jurisdicente de instancia otorga valor probatorio a pruebas
que después desestima, por cuanto, como ya se dejó establecido precedentemente, las pruebas acá
referidas siendo incorporadas lícitamente, son autónomas y se bastan por sí mismas, limitándose su
contundencia a las reglas del contradictorio al que deben sujetarse las partes en el debate judicial. De
igual forma, esta Sala de Alzada, observa, que la Juez de mérito, no funda su sentencia condenatoria
sólo en la prenombrada experticia real de avalúo de los objetos incautados, ni mucho menos en las
pruebas que desecha de manera justificada y motivada e incorporadas al proceso como acervo
probatorio, practicado y controlado por las partes, por el contrario, se observa del fallo impugnado que
realiza un análisis detallado y preciso de cada una de las pruebas; comprándolas no solo de manera
individual, también en su conjunto y de manera adminiculada, con las declaraciones rendidas y
debatidas en el juicio, de conformidad con las normas del contradictorio.

En ese sentido, la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, mediante Decisión No. 1605, de fecha
26 de julio de 2005, dejó sentado que:‘…Debe precisarse que el principio de legalidad es un requisito
que debe presidir toda la actividad dirigida a la consecución de las pruebas. Sólo de la forma como se
establece en la ley se debe realizar tal actividad, pues son las reglas que el Estado ha aprobado para
llevar a la causa aquellos elementos de convicción en relación a los hechos que se diluciden. No se
puede probar de cualquier forma, sino de la forma como lo establezca la ley adjetiva, específicamente
el artículo 13 del Código Orgánico Procesal Penal, este requisito hace por tanto declarar la nulidad de
cualquier actuación que violente tal garantía procesal, sobre todo cuando a su vez viola garantías
sustantivas establecidas en la Constitución

.
Luego la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia,
procedió a extraer de la parte motiva del fallo condenatorio publicado por el Juzgado Décimo
en Función de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia el cuatro (4) de octubre de
2010 (inserto en los folios ciento siete (107) al ciento cuarenta y dos (142) de la pieza No. 2
del expediente), el capítulo VII, identificado como los “Fundamentos de Hechos y de
Derechos”, para indicar expresamente:
De la lectura de lo ut supra transcrito, se evidencia plenamente que muy por el contrario a lo argüido
por la apelante en su escrito de impugnación, el fallo emitido por la Jurisdicente de juicio, si cumplió
con los principios y normas del proceso acusatorio, pues estableció, con el debido análisis individual y
comparativo de cada prueba, adminiculada entre sí, una motivación amplia, clara y detallada de los
hechos que se le atribuyeron al acusado, con indicación de los elementos probatorios, que previo a las
reglas del contradictorio, fundaron las bases para comprobar el modo, tiempo y lugar en que se
sucedieron los hechos, así como arribar a la conclusión de la culpabilidad y responsabilidad penal del
acusado de autos, subsumiendo igualmente la conducta realizada por el mismo, en el tipo penal
imputado; evidenciándose igualmente que para llegar a dicha conclusión, se apoya en las reglas de la
lógica, los conocimientos científicos y las máximas de experiencia, contenidas en el artículo 22 del
código adjetivo penal. Por lo anteriormente expuesto, estas Juzgadoras de Alzada, concluyen que no le
asiste la razón a la accionante respecto de esta primera denuncia, Y ASÍ SE DECIDE

. (Sic)”.
En este contexto, la Sala de Casación Penal constató que la Sala No. 3 de la Corte de
Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, en su decisión del veinticuatro (24) de
marzo de 2011, al declarar sin lugar el recurso de apelación interpuesto, cumplió con su
competencia funcional al conceder respuesta a todos los planteamientos esgrimidos por la
defensa del ciudadano R.H.H.V..
En efecto, la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado
Zulia, en su decisión del veinticuatro (24) de marzo de 2011, determinó contrariamente a lo
aducido por la recurrente, que en el fallo del tribunal de juicio no existió ilogicidad, resaltando
expresamente los elementos probatorios valorados para tomar la decisión condenatoria.
Sucede pues en este marco, que la motivación es la verdadera respuesta jurisdiccional,
verificada luego del análisis razonado que realiza el juzgador, debiéndose dirigir de forma
directa y concreta hacia las partes en conflicto.
Nada más relevante para un órgano jurisdiccional, que emitir su fallo con arreglo a los dictados
de las actas del expediente, extrayendo de las mismas los elementos que hagan visible la
verdad como valor supremo del proceso penal, con todas sus consecuencias, para verter
sobre la sociedad una enseñanza que el operador de justicia está obligado a ofrecer a la
comunidad que lo escogió dentro de otros hombres y mujeres, para velar por una sagrada
administración de justicia.
De igual forma, la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado
Zulia, comprobó que el Juzgado Décimo en Funciones de Juicio del mismo Circuito Judicial
Penal realizó la concatenación de las pruebas reproducidas durante el juicio, procediendo a
desestimar los medios probatorios que no estaban incorporados lícitamente al proceso, lo cual
resultó suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia del ciudadano R.H.H.V. con
respecto al delito de ROBO AGRAVADO.
Dentro de esta perspectiva, la Sala pudo corroborar que la Corte de Apelaciones verificó que
la sentencia condenatoria emitida, no se fundamentó exclusivamente en la experticia real de
avalúo de los objetos incautados, sino que se adminicularon, compararon y evaluaron
conjuntamente otras pruebas evacuadas dentro del debate, que sirvieron de soporte al fallo
estudiado, además de los testimonios de los ciudadanos A.T.Z.C., EFRED CANTILLO
ALCOCER, F.R.B.B., G.J.L.L., YELKYS COROMOTO SUÁREZ Á.D.F., así como la
declaración del experto E.E.Q.V..
Debiendo destacar que el delito de HURTO es la desposesión del bien al sujeto pasivo, sin
que el sujeto activo muestre violencia alguna, bastando para ello el simple despojo; mientras
que en el delito de ROBO, que también puede ser cometido por cualquier persona, se
constriñe a las víctimas amenazándolas física o psicológicamente para que entreguen unas
cosas, apoderándose el victimario o victimarios de las mismas.
Esta violencia propia en el delito de ROBO es física, cuando se somete y domina a la víctima,
haciendo uso de la fuerza bruta, ruda, tosca que se aposenta en la naturaleza de todo ser
humano, y que el antisocial esgrime contra los que considera sus adversarios.
Se trata de violencia psicológica, muchas veces llamada violencia de carácter moral, cuando
el sujeto activo ejerce amenaza de realizar un daño contra las personas o cosas, debiendo
agregarse, que el daño debe ser apremiante, lo cual se traduce en la percepción de creer que
se está en peligro, siendo doblegada la víctima hasta alcanzar el fin.
Se agrava el delito de ROBO de acuerdo al artículo 458 del Código Penal, cuando existe
amenaza a la vida, cuando se ejecuta a mano armada, como sucedió en el caso bajo análisis,
donde el cinco (5) de enero de 2009, “ siendo aproximadamente las 2:30 de la tarde, varias
personas, siendo estas aproximadamente entre cinco (5) o (6), entre ellos el acusado
R.H.H.V., un (1) menor de edad, y una (1) persona de sexo femenino, ingresaron al
restaurante de comida china Lago Oriental, ubicado en la Circunvalación No. 2 de la ciudad
Maracaibo”, y sometieron bajo amenazas con armas de fuego a todos los presentes.
De igual manera, el delito de ROBO AGRAVADO sobre la base base del artículo
458 del Código Penal, también se verifica cuando se realiza con la participación de varias
personas, estando una de ellas manifiestamente armada, cuando se lleva a cabo por personas
ilegítimamente uniformadas o en ataque directo a la libertad personal.
Importa sostener, ahora desde el plano criminológico, que la desposesión violenta que
realizaron los victimarios de los objetos y bienes materiales en poder de otras personas, tiene
su origen en la psiquis de quienes sin más valor que el eminentemente materialista, realizan
conductas como la evaluada en el presente caso, con la participación de jóvenes como
R.H.H.V. que sin orientación familiar y sin estímulos de otra índole, pertenecen a grupos
dedicados a lo ilícito. Son jóvenes que en edad productiva para trabajar y estudiar de acuerdo
a las reglas aceptadas socialmente, desvían el camino, actuando al margen de la ley y la
justicia para lograr penetrar un sistema de códigos atizados por la violencia social.
Al respecto, en las bandas delictivas juveniles se presenta un factor harto concurrente que las
distingue, está centrado en la actitud de creerse exentos (cuando actúan acompañados cual
grupo), de los cánones u órdenes que dicta la sociedad para proteger a sus miembros,
constituyendo el arma que portan un medio intimidatorio que utilizan para sentirse
preponderantes frente a otras bandas, para causar alarma en sus víctimas y también, con el
fin de ocupar rápidamente al status necesario para alcanzar notoriedad y satisfacer sus
intereses.
Las bandas delictivas suelen aplicar altas dosis de hostilidad hacia sus víctimas,
infringiéndoles temor, muchas veces desmedida para procurar su meta, lo cual se evidenció
en el caso bajo estudio, al observar la Sala la forma contundente en la que actuaron los
sujetos activos (jóvenes) sobre sus víctimas, quienes degustaban su alimentación en
condiciones de tranquilidad, en un restaurant de comida china en la ciudad de Maracaibo,
despojándolos bajo amenaza real a sus vidas (con arma de fuego), de relojes, celulares,
dinero, entre otros objetos materiales, los cuales fueron incautados a los actores.
Como pudo apreciar la Sala, en este caso la alzada cumplió su misión, concediéndole
respuesta a todos los planteamientos expuestos por la ciudadana abogada RUDIMAR R.R.,
Defensora Pública Décima Quinta Penal de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, en
representación del ciudadano R.H.H.V., con respecto al delito de ROBO AGRAVADO. En
consecuencia, no le asiste la razón y la Sala declara sin lugar la presente denuncia. Así se
decide.
En el mismo sentido, la defensa del ciudadano R.H.H.V. delató en la segunda denuncia del
recurso de casación, la indebida aplicación de n.j., específicamente el artículo 264 de la Ley
Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, y el artículo 77 (numeral 11)
del Código Penal, alegando que la juzgadora de juicio condenó a su defendido por el delito de
USO DE ADOLESCENTE PARA DELINQUIR, previsto en el artículo 264 de la Ley Orgánica
para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, argumentando además, que era necesario
determinar esa condición para que se configurara el tipo penal, y que se condenó a su
defendido aplicando indebidamente dicha norma, sin contar en el expediente el acta de
nacimiento o cualquier documento requerido para acreditar tal condición.
Con relación a ello, la Sala observa que el mencionado artículo 264 de la Ley Orgánica para la
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes que define el delito, expresa: “Quien cometa un
delito en concurrencia con un niño, niña o adolescente, será penado o penada con prisión de
uno a tres años”.
Como puede observarse el tipo penal señalado requiere de un sujeto activo que debe ser
obligatoriamente mayor de edad, y como sujeto activo calificado concurrente un niño, niña o
adolescente, y en el caso que nos ocupa se trata de un adolescente, que es llevado al hecho
delictivo (ROBO AGRAVADO) por un actor mayor de edad (RONALD HERYBERTO H.V.), lo
cual constituye un atentado contra el desarrollo integral y la formación armónica del
adolescente. Además de la concurrencia de otros partícipes según los hechos fijados en su
oportunidad por el tribunal de juicio, motivo por el cual se explica la aplicación de la agravante
contenida en el artículo 77 (numeral 11) del Código Penal.
Resulta obligante para la Sala, traer a colación el pronunciamiento que la Sala No. 3 de la
Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia dio a la presente denuncia,
declarándola sin lugar, estableciendo a tales efectos:
Alega igualmente la accionante, que se evidencia en la sentencia impugnada que la Jurisdicente
expusiera los fundamentos de derecho, por los cuales se condenó al acusado por el delito de Uso de
Adolescente para Delinquir, causando indefensión e incertidumbre a su defendido, aludiendo que para
demostrar dicho tipo penal, era necesaria la exhibición, valoración y existencia del acta de nacimiento
del adolescente, lo cual no ocurrió en el presente caso. Respecto de esta denuncia, evidencia igualmente
este Órgano Colegiado, que tampoco le asiste la razón a la apelante, pues, del estudio realizado a la
sentencia recurrida, se advierte que la Jueza a quo si expresó, tal y como lo exige la normativa
constitucional y legal, los argumentos en que sustentó su decisión de condenar al acusado de autos,
R.H.V. por el delito de ‘USO DE ADOLESCENTE PARA DELINQUIR CON LA AGRAVANTE
GENÉRICA DE REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE VARIAS PERSONAS, previsto y sancionado en los
artículos 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes en relación con
el artículo 77.11 del Código Penal, quedando demostrado cabalmente en la recurrida tal aseveración,
del análisis que del acervo probatorio hace la Juzgadora de mérito, todo lo cual se puede comprobar de
la lectura de los párrafos que del fallo impugnado transcribimos infra, donde expresa la a quo ‘Quedó
comprobado en el debate oral y público que en fecha 05 de enero de 2009, cuando siendo
aproximadamente las 02:30 a 4.00 horas de la tarde, varias personas, siendo estas aproximadamente
entre cinco (05) o seis (06), entre ellos el acusado R.H.V., un (01) menor de edad, y una (01) de sexo
femenino, ingresaron al restaurante de comida china Lago Oriental, ubicado en la circunvalación No.
02, y sometieron bajo amenazas con armas de fuego, a todos los que se encontraban en el lugar, entre
ellos los ciudadanos J.P., A.T.Z.C., J.E.F. Y YELKIS SUÁREZ DE FUENMAYOR; donde estos fueron
despojados de sus pertenencias, tales como celulares, prendas y dinero en efectivo. Tales hechos
quedaron determinados con la testimonial del ciudadano A.Z., quien manifestó que en fecha 05 de enero
del 2009, el estaba en el restaurante chino ubicado en la circunvalación No. 02, que entró, pidió un
arroz y se sentó, y en el momento que le iban a entregar el arroz, sacó la cartera y salió el acusado
R.H.V., y otro muchacho y sacaron la escopeta…que eran como seis (06) y los que andaban con ellos
empezaron a recoger todo, y que la muchacha sacó el bolso…que habían robado a todos los que
estaban ahí y al restaurante; que el acusado agarró la escopeta y se paró en la puerta…De igual
manera se relaciona con la declaración del funcionario policial F.B.…siendo todo conteste con la
declaración del funcionario G.J.L.…Por otra parte se concatena con la declaración del funcionario
EFRED CANTILLO ALCOCER, quien señaló que estaba de servicio patrullando cuando como a las
03:30 de la tarde recibió un reporte de su supervisor G.L., que necesitaba apoyo porque acababan de
robar una tienda de comida rápida donde los chinos, el cual era un restaurante chino de nombre
occidental…Por otra parte, se concatena la prueba documental contentiva de copia simple de experticia
signada con el No. DIP-DC-0024-09, suscrita por el OFICIAL MAYOR (PR) E.Q., CREDENCIAL 0320
y OFICIAL 2do. O.A., Credencial 4808, Expertos reconocedores, adscritos a la División de
Investigaciones Penales, de la Policía Regional, designados para practicar DICTAMEN PERICIAL DE
IDENTIFICACIÓN, MECÁNICA Y FUNCIONAMIENTO DE ARMA DE FUEGO, a: TIPO:
ESCOPETA…fin de determinar el dicho de los ciudadanos A.Z. y YELKIS SUÁREZ DE FUENMAYOR,
que refirieron que la acción fue ejecutada con arma de fuego, y la mencionada arma fue incautada al
adolescente que andaba en compañía del acusado R.H.V.. Así mismo, quedó configurado que los
antisociales, luego de cometer su acción delictiva, salen del local de comida china, y huyen en un carro
blanco, excepto el acusado R.H.V., y el menor de edad, quienes se van caminando por los lados de la
iglesia San Tarsicio; por lo que, las víctimas entre ellas A.Z., salen del local y le hacen señas a una
unidad policial que iba pasando, siendo conducida por F.B. y como copiloto G.J.L., funcionarios
adscritos a la Comisaría Puma Oeste de la Policía Regional del Estado Zulia, a quien le indicaron lo
sucedido, dándole las características de los mismos, los cuales, uno tenía [gorra] negra y sweater gris,
y el otro gorra blanca con sweater que procedieron a buscarlos y una vez dado con ellos se [da] voz de
alto, y se procedió a requisarlos, encontrándole…dinero efectivo, un reloj de pulsera, y un teléfono
celular marca kyocera; y al segundo, el cual era el menor de edad una escopeta, dos (02) celulares
modelo motorola y huawei y una (01) esclava con la insignia de Joel, llegando de apoyo el funcionario
CASTILLO; procediendo a trasladar a los detenidos hasta la comisaría Puma Oeste. Tales
circunstancias quedaron determinadas con la testimonial del ciudadano A.Z., quien manifestó que
salieron todos, los otros se fueron y se quedaron el acusado R.H.V. y otro muchacho en el restaurante,
que salieron caminando…Por otra parte se concatena con la declaración rendida por el funcionario
EFRED CANTILLO ALCOCER, quien manifestó que estaba de servicio patrullando…que cuando llegó
consiguió a la unidad policial parada y los funcionarios tenían en contra de la unidad a dos (02)
ciudadanos, que los estaban revisando y ya tenían en sus manos una escopeta y varias prendas, un reloj
y que pudo observar una guaya que decía Joel, y que él los apoyó para montarlos en la unidad policial y
trasladarlos hasta la comisaria Puma Oeste, que los detuvieron como a 100 metros del restaurante, que
uno era un menor delgado, moreno, y el otro era el acusado. De igual manera se relaciona con la
declaración del funcionario F.B., quien depuso que estando de servicio de patrullaje, por el restaurante
Lago Oriental, los detuvieron y les dijeron que minutos antes cinco (05) ciudadanos ingresaron al
restaurante y que posteriormente se marcharon y que dos (02) de ellos se marcharon a pie, uno que era
el menor cargaba una gorra blanca y sweater beige, y el otro sweater manga larga gris y gorra negra,
que realizaron un cerco por el sector y más adelante consiguieron a dos (02) sujetos con las mismas
características que les habían dicho, los detuvieron y revisaron, al adolescente le quitaron la escopeta
en el cinto del pantalón y varios objetos en el bolsillo, dinero, prendas, un celular motorola y una
esclava de guaya con el nombre de Joel, y al otro le quitaron dinero en efectivo que contabilizado dio
220 bolívares en varios billetes de distintas denominaciones, que él se encontraba con el Sargento G.L.,
y que llegó el oficial Efred Castillo en otra unidad de apoyo, que uno era delgado, tez morena, de 1
metro 70 centímetros aproximado de estatura, y el otro era moreno, de 1 metro 65 centímetros de
estatura, que uno era menor de edad…y dos (02) se fueron a pie y que iban juntos, y que él es quien
hace la revisión corporal a los detenidos. Así mismo, se adminicula con la deposición del funcionario
G.J.L., quien manifestó que les notificaron que dos (02) se fueron a pie que a uno de ellos se le incautó
una escopeta aniquilada y un cartucho…y también se les incautó varias pertenencias, al igual que al
otro, que uno que era el menor de edad, era de tez morena, y era quien vestía sweater beis, gorra blanca
de aproximadamente 1 metro 65 centímetros a 1 metro 70 centímetros de estatura, que a éste le
incautaron el arma y dos (02) celulares, un Motorola y un huaweí y el otro que era adulto, cargaba
sweater gris y gorra negra, de aproximadamente 1 metro 70 centímetros a 1 metro 75 centímetros de
estatura, que era de contextura delgada, le incautaron dinero en efectivo, un reloj pulsera y un teléfono
marca kyocera, que también había una pulsera de mano con el nombre de Joel que se le incautó al
adolescente, que quien los revisó fue su compañero. Así mismo, se concatena con la prueba documental
contentiva de Acta de inspección técnica de fecha 05 de enero del 2009, suscrita por el oficial segundo
G.L., adscrito a la Comisaría Puma Oeste, practicada en la parroquia Cacique Mara, específicamente
en la Circunvalación No. 02, frente al local s/n, donde resultaron aprehendidos L.D.S.G. y H.H.V.,
siendo un sitio de suceso abierto constituido por vía pública, la cual fue ratificada en su contenido por
quien la suscribe, y se determina el sitio de la aprehensión…Por otra parte quedó determinado que en
la Comisaría, las evidencias incautadas a los aprehendidos, fueron reconocidas por las víctimas como
de ellos, y el acusado R.H.V., así como, el adolescente aprehendido fueron señaladas por las víctimas
como las personas que los robaron dentro del restaurante de comida china Lago Oriental. Tales hechos
quedaron determinados con la declaración del funcionario F.B. quien refiere que las víctimas les
dijeron que las cosas incautadas eran de ellos y fueron señaladas por las víctimas como las personas
que estaban dentro del restaurante y los robaron; lo que se adminicula con la declaración del
funcionario G.J.L. quien manifestó que en el comando las víctimas identificaron partes de sus
pertenencias’. Por lo que la Jurisdicente de juicio, refiere posteriormente en el precitado fallo por ella
proferido: ‘En consecuencia, con todo el acerbo probatorio incorporado al debate oral y público, se
desvirtúo para esta Jueza Profesional el principio de presunción de inocencia de que gozaba el
ciudadano acusado R.H.V., demostrando la vindicta pública la culpabilidad del mismo, por cuanto con
todo el acerbo probatorio evacuado en el debate oral y público, quedó plenamente comprobada su
responsabilidad; ya que se demostró que hubo la participación directa del referido ciudadano, en la
comisión de los hechos ilícitos penales de ROBO AGRAVADO, previsto y sancionado en el artículo
458 del Código Penal, y USO DE ADOLESCENTE PARA DELINQUIR CON LA AGRAVANTE
GENÉRICA DE REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE VARIAS PERSONAS, previsto y sancionado en los
artículos 264 de la Ley orgánica para la protección de niños, niñas y adolescentes en relación con
el artículo 77 numeral 11 del Código Penal, y que consecuencialmente hubo una acción ejecutada por
parte de él con la finalidad de obtener el resultado de la naturaleza ilícita, quedando subsumido los
hechos en el derecho y determinado la intención que tuvo el acusado de autos en participar en los
delitos que quedaron comprobados en el debate oral. Por lo tanto, afirma esta Juzgadora que el
acusado de autos incurrió en la comisión de los delitos de ROBO AGRAVADO, previsto y sancionado
en el artículo 458 del Código Penal, y USO DE ADOLESCENTE PARA DELINQUIR CON LA
AGRAVANTE GENÉRICA DE REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE VARIAS PERSONAS, previsto y
sancionado en los artículos 264 de la Ley orgánica para la protección de niños, niñas y adolescentes en
relación con el artículo 77 ordinal 11 del Código Penal, hechos éstos que quedaron plenamente
demostrados con los dichos de los funcionarios policiales que concurrieron al debate oral a rendir su
declaración, del testimonio de los testigos, y de la declaración del experto, y las experticias técnicas
suscritas por el mismo, razón por la cual, considero que el mismo es autor y responsable de dichos
ilícitos penales, tal cual lo establecen las normas penales, por lo que debe ser declarado culpable de los
hechos antes descritos. Y así se decide’. Realizando igualmente un exhaustivo y pormenorizado estudio
sobre los elementos configurativos de los hechos delictivos que diera por comprobados estableciendo
igualmente la culpabilidad y responsabilidad penal que respecto de los mismos tiene el acusado,
ciudadano R.H.V., tal y como lo evidenció de la transcripción supra analizada, y lo señalara la
representación fiscal en su escrito de contestación; quedando fehacientemente demostrado que la
juzgadora de instancia, si realizó el estudio y análisis de todos y cada uno de los órganos de pruebas
que se presentaron en el debate judicial bajo las reglas del contradictorio, tales como los testigos-
víctimas A.Z. y YELKIS SUÁREZ DE FUENMAYOR, quienes al referir los hechos señalan que todos los
sujetos que perpetraron el hecho criminal salieron del local unos en un vehículo blanco, y el acusado y
otro muchacho salieron caminando, dándoles las características fisonómicas y detalles de su vestimenta
y objetos que éstos habían despojado, así como las armas que portaban, a los funcionarios F.B., G.J.L.
y EFRED CANTILLO ALCOCER, funcionarios actuantes tanto en el procedimiento de aprehensión,
como en el de investigación e inspecciones del sitio del suceso…lo cual quedó establecido
indudablemente en el juicio oral y público, sin la demostración de tal status civil, en un documento
identificativo legal que expresara la edad del adolescente incurso en el hecho; máxime si conforme con
el contenido del artículo 2 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, en su
primer aparte, se observa:‘…Si existieren dudas acerca de si una persona es adolescente o mayor de
dieciocho años, se le presumirá adolescente, hasta prueba en contrario

(Sic).
De forma tal, que la Corte de Apelaciones sí respondió acertadamente la denuncia
interpuesta, analizando los elementos presentes en la decisión del cuatro (4) de octubre de
2010 por el Juzgado Décimo en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado
Zulia, tomando también como sustento los dichos de las víctimas y testigos del lugar. Motivo
por el cual, no se evidencia del fallo impugnado ausencia de motivación, en virtud que en la
decisión dictada por la Sala No. 3 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del
Estado Zulia se expresaron las razones de hecho y de derecho conforme a las cuales acogió
una determinada solución judicial, que en este caso, declaró sin lugar la denuncia consistente
en la indebida aplicación del artículo 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños,
Niñas y Adolescentes, en relación con el artículo 77, numeral 11 del Código Penal.
Cabe considerar además, que se observó en el acta de presentación de fecha seis (6) de
enero de 2009, citada supra, que una vez verificada la audiencia de presentación con motivo a
la aprehensión del ciudadano R.H.H.V. y del adolescente (ello como consecuencia de los
hechos que acontecieron el cinco (5) de enero del 2009 en el restaurante de comida china
Lago Oriental, ubicado en la Circunvalación No. 2 de la ciudad de Maracaibo), el tribunal de
control declinó la competencia para conocer con respecto al adolescente en el Juzgado en
Funciones de Control de la Sección de Adolescentes de guardia para el momento, de
conformidad con lo establecido en el artículo 76 del Código Orgánico Procesal Penal, no
siendo objetada ni impugnada esta decisión por las partes, evidenciándose que no existía
duda alguna para la administración de justicia sobre este aspecto.
Y en complemento de lo anterior, consta en el folio cincuenta y ocho (58) de la “Carpeta de
Investigación Fiscal” del expediente de la causa, copia fotostática del acta de nacimiento
correspondiente al adolescente (cuyo nombre se omite por aplicación del artículo 65 de la Ley
Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes), que sirvió de base para que el
Juzgado Noveno en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, evaluara
la situación del adolescente, a los fines de decidir como en efecto decidió, declinar la
competencia para conocer y decidir con respecto al mismo ante el órgano especial.
En este orden, las instituciones todas tienen el reclamo de reaccionar positivamente ante el
hecho punible, por un lado para suprimir el velo de la impunidad que se cierne en la opinión
pública, y por otro lado, para estudiar las causas del hecho delictivo, con apoyo en la disciplina
criminológica, efectuando el análisis mesurado y profundo de los diversos factores que están
conectados a la delincuencia juvenil en Venezuela, encontrando senderos que posibiliten que
el factor social, el cual incide grandemente en esta situación, sea tratado con acierto,
desarrollando y aplicando políticas públicas que estimulen a los jóvenes hacia el deporte, la
recreación, el estudio, la música, al existir una encrucijada de valores y anti valores, en la que
está en juego nuestra supervivencia como mundo civilizado. De allí la importancia del tema,
que la Sala resalta en esta oportunidad, ya que en esa etapa, se puede observar y analizar
con sentido preventivo y correctivo, la actuación del joven y su interacción con el entorno.
En mérito de lo antes expuesto, se considera ajustado a derecho declarar sin lugar la segunda
denuncia del recurso de casación propuesto por la ciudadana RUDIMAR R.R., Defensora
Pública Décima Quinta Penal de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, en
representación del ciudadano R.H.H.V.. Así se decide.
DECISIÓN
Por las razones precedentemente expuestas, el Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de
Casación Penal, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,
declara SIN LUGAR el recurso de casación propuesto por la ciudadana RUDIMAR R.R.,
Defensora Pública Décima Quinta Penal de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, en
representación del ciudadano R.H.H.V.; contra la decisión dictada por la Sala No. 3 de la Corte
de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Zulia, el veinticuatro (24) de marzo de
2011, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 467 del Código Orgánico Procesal Penal.
Publíquese, regístrese, notifíquese y ofíciese lo conducente.
Dada, firmada y sellada en el Salón de Audiencias del Tribunal Supremo de Justicia, en Sala
de Casación Penal, a los (17) días del mes de julio del año 2012. Años: 201° de la
Independencia y 153° de la Federación.
La Magistrada Presidenta,
NINOSKA B.Q.B.
La Magistrada Vicepresidenta,
D.N. BASTIDAS
La Magistrada,
B.R.M.d.L.
EL Magistrado,
H.C.F.
El Magistrado,
P.J.A.R.
(Ponente)
La Secretaria,
G.H.G.
EXP. No. 2011-188
PJAR
VOTO SALVADO
Yo, B.R.M.d.L., Magistrada de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia,
presento voto salvado en la decisión aprobada por la mayoría de la Sala, que declaró Sin
Lugar el Recurso de Casación interpuesto por la abogada Rudimar R.R., Defensora Pública
Décima Quinta Penal de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, defensora del ciudadano
R.H.H.V., por lo siguiente:
La Defensora Pública denunció tanto en el Recurso de Apelación como en el Recurso de
Casación, la indebida aplicación de la agravante genérica contenida en el artículo 77 numeral
11 del Código Penal en el presente caso, al considerar que el delito de Robo Agravado,
previsto y sancionado en el artículo 458 del Código Penal ya contiene la agravación por el uso
de arma o varias personas en la comisión del hecho, por lo que consideró que aplicarlo al
delito de Uso de Adolescente para Delinquir constituye una doble agravación.
En el presente caso, el Juzgado Décimo de Primera Instancia en Función de Juicio del Circuito
Judicial Penal del Estado Zulia realizó el cálculo de la pena de la siguiente forma:
…CAPÍTULO XI

CALIFICACIÓN JURÍDICA Y PENALIDAD

En tal sentido, el ciudadano acusado R.H.V.; resultó responsable de la comisión del delito de ROBO
AGRAVADO, previsto y sancionado en el artículo 458 del Código Penal y USO DE ADOLESCENTE
PARA DELINQUIR CON LA AGRAVANTE GENÉRICA DE REALIZARLO EN COMPAÑÍA DE
VARIAS PERSONAS, previsto y sancionado en los artículos 264 de la Ley Orgánica para la Protección
de Niños, Niñas y Adolescentes en relación con el artículo 77 ordinal 11 del Código Penal.

Establecido lo anterior, este Tribunal acoge la calificación jurídica que fue imputada por el Ministerio
Público, por ser dicha calificación la que quedó demostrada en el debate oral y público, de todo el
acerbo probatorio evacuado, por cuanto la conducta desplegada por dicho ciudadano, se encuentra
perfectamente subsumida en los tipos penales antes referidos.

En tal sentido dispone el artículo 458 del Código Penal, lo siguiente:

Cuando alguno de los delitos previstos en los artículos precedentes se haya cometido por medio de
amenazas a la vida, a mano armada o por varias personas, una de las cuales hubiere estado
manifiestamente armada,…o si, en fin, se hubiere cometido por medio de un ataque a la libertad
individual, la pena de prisión será por tiempo de diez a diecisiete años; sin perjuicio a la persona
acusadas, de la pena correspondiente al delito de porte ilícito de armas.

Por otra parte, el artículo 264 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes,
refiere:

Quien cometa un delito en concurrencia con un niño, niña o adolescente, será penado o penada con
prisión de uno a tres años.
Y en relación con el artículo 77 ordinal 11 del Código Penal, se señala:

Son circunstancias agravantes de todo hecho punible las siguientes:

11. Ejecutarlo con armas o en unión de otras personas que aseguren o proporcionen la impunidad.

Por lo que, aplicando la regla prevista en el artículo 37 del Código Penal, se entiende que la pena
normalmente aplicables es el término medio, que en el presente caso sería TRECE (13) AÑOS Y SEIS
(06) MESES DE PRISIÓN, por el delito de ROBO A GRAVADO, y DOS (02) AÑOS, por el delito de Uso
del adolecente para delinquir.

Pero de las lecturas de las actas que conforman el presente expediente se evidencia el hecho de que el
acusado de autos era menor de veintiún (21) años al momento de cometer el hecho delictivo por el cual
resulta condenado, conforme a lo pautado en el artículo 74 ordinal 1ero del Código Penal, relativa a
que el reo sea menor de veintiún (21) años y mayor de dieciocho (18) cuando cometió el delito, por lo
que esta Juzgadora tomará en cuenta la pena en su límite inferior de los delitos por los cuales se les
condena, siendo esta la de DIEZ (10) AÑOS DE PRISIÓN, por el delito de ROBO AGRAVADO; y por el
delito de USO DE ADOLESCENTE PARA DELINQUIR, la de UN (01) AÑO por la agravante de
realizarlo en compañía de otras personas, de conformidad con lo establecido en el artículo 77 ordinal
11 del Código Penal; siendo LA PENA TOTAL A CUMPLIR DE ONCE (11) AÑOS Y SEIS (06) MESES
DE PRISIÓN APLICABLE POR LA COMISIÓN DE AMBOS ILÍCITOS, pena esta que en definitiva será
tasada y cumplida en el establecimiento penitenciario que designe el Tribunal de Ejecución que habrá
de conocer la presente causa. Y así se decide…

.
Así pues observa quien aquí disiente, que el delito principal cometido de Robo Agravado es
una forma “agravada” precisamente por concurrir alguna de las circunstancias agravantes
específicas descritas en el tipo penal, en consecuencia las agravantes “genéricas” previstas
en el artículo 77 del Código Penal, iguales a las contenidas en el tipo específico agravado, no
pueden ser aplicadas a ese delito que ya las contiene.
No obstante, de acuerdo a lo establecido por el juzgado de primera instancia y por la mayoría
de esta Sala, la agravante no fue aplicada al delito de Robo Agravado, sino al delito de Uso de
Adolescente Para Delinquir, previsto y sancionado en el artículo 264 de la Ley Orgánica Para
la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Al respecto considero, que la aplicación de las agravantes genéricas procede cuando el delito
no contiene en sí mismo la agravación específica que se pretende aplicar, pero cuando se
trata de varios delitos que concurren en el hecho, si uno de ellos ya contiene la agravante, en
especial si se trata del delito más grave y además delito fin, resultaría excesivo aplicar la
misma agravación genérica a los restantes delitos, si éstos son delitos “medios” para la
comisión del delito principal agravado por esa circunstancia.
Distinto sería el caso, de que uno de los delitos sea agravado por una circunstancia específica
y exista en el hecho otra circunstancia no contenida en el tipo agravado, por ejemplo, en un
Robo Agravado por la participación de varias personas una de ellas armada, concurre la
agravante genérica de ejecutarlo con escalamiento (77.15) o mediante rompimiento de pared
(77.16), indudablemente serían aplicables estas circunstancias agravantes no contenidas en el
tipo penal, previsto en el artículo 458 del Código Penal.
En el mismo sentido, si hay concurso de delitos y ninguno de ellos aisladamente considerados
contiene la agravante que se pretende aplicar, resultaría un exceso aplicarla a todos los
delitos, lo correcto en mi opinión será aplicarlo al delito más grave, tomando en cuenta la
unidad de acción en el iter criminal.
Así mismo observo que en el presente caso tenemos un concurso ideal de delitos, pues se
ejecutó una sola acción que conllevó la comisión de dos delitos por parte del mencionado
acusado, no obstante, debido a la especialidad y los fines de resguardo de la Ley Orgánica
Para la Protección del Niño, Niña y Adolescente, se debe aplicar el delito previsto en el
artículo 264 de Uso de Adolescente para Delinquir, delito éste que siempre dependerá del
delito principal donde se haya utilizado al niño, niña o adolescente para su comisión, en tal
virtud, la agravante genérica prevista en el artículo 77, en este caso en el numeral 11, no
puede ser aplicada pues ya el delito principal de Robo Agravado la contiene, salvo que se
trate de otra circunstancia agravante genérica no contenida en el delito principal.
Por ello, considero que la Sala debió reducir la pena en Un año por la indebida aplicación de la
agravante genérica, prevista en el artículo 77.11 del Código Penal, al delito de Uso de
Adolescente Para Delinquir, pues la circunstancia de cometer el delito en compañía de varias
personas ya está contenida en el artículo 458 del Código Penal, delito más grave cometido en
la presente causa.
Queda en estos términos salvado mi voto en la decisión que antecede. Fecha ut supra.
La Magistrada Presidenta,
Ninoska B.Q.B.
La Magistrada Vicepresidenta, La Magistrada Disidente,
D.N. Bastidas B.R.M.d.L.
El Magistrado, El Magistrado,
H.C. Flores P.J.A.R.
La Secretaria,
G.H.G.
BRMdeL/hnq.
VS. Exp. N° 11-0188 (PAR)