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Proceso Político Colombiano

Las constituciones en el proceso político colombiano

MAYOR ELIANA MALLARINO

ESCUELA SUPERIOR DE GUERRA


CEM 2019 - AULA B
BOGOTÁ D.C.
2019
El presente ensayo hace un análisis a través de las constituciones que han regido nuestro país. En

especial el hito de las constituciones de 1886 y 1991, de gran importancia por los cambios en el

proceso político colombiano, para finalmente concluir que, aunque las constituciones son la carta

magna que rige un país, el cambio de estas ha impactado la posibilidad de definir una política de

estado visionaria y a largo plazo.

El gran número de constituciones en Colombia ha afectado de manera significativa el desarrollo

del país.

Las dos grandes revoluciones que se sucedieron a finales del siglo XVIII, la norteamericana de

1776 y la francesa de 1789, influyeron en la existencia de una Constitución como una carta política

escrita. En Norteamérica se asumió el principio de la separación de poderes entre el Legislativo,

el Ejecutivo y el Judicial como mecanismo para asegurar esa limitación al poder del Estado. A su

vez la primera constitución nacional sancionada en el mundo hispanoamericano fue la

Constitución Federal de los Estados de Venezuela del 21 de diciembre 1811; y la sanción del Acta

de la Confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada de 27 de noviembre de 1811

(Brewer-Carias, 2012). El 17 de diciembre de 1819 el congreso emitió la Ley Fundamental de la

República de Colombia, estableció que “Las Repúblicas de Venezuela y la Nueva Granada quedan

desde este día reunidas en una sola bajo el título glorioso de República de Colombia” y ordenaba

que el Congreso de Colombia debía reunirse nuevamente el primero de enero de 1821 (Larosa &

Mejia, 2012, p. 44). El Congreso después de muchas de las antiguas tendencias centralista y

federalista, aprobó una constitución para la República de Colombia, el estado estaría constituido

por tres poderes: el legislativo, conformado por dos cámaras, una de representantes y otra de
senadores (ESDEGUE, 2018, p. 68). La constitución de 1830, efímera y olvidada es un texto de

167 artículos en la que se ratificaban los principios del constitucionalismo liberal (Zuluaga, 2015).

Las constituciones de 1832 y 1843 impusieron una postura centralista al exigir las autoridades

locales se eligieran solo a través de la intervención directa del poder central (Larosa & Mejia,

2012, p. 80). La reforma constitucional de 1853 se dio paso al liberalismo y se instauró el

federalismo (ESDEGUE, 2018, p. 116). La constitución de 1858, por la que se llamó al país la

Confederación Granadina, se crearon los Estados, se estableció un sistema federal con una

presidencia central, débil de dos años de duración y sin posibilidad de reelección inmediata,

liberalizó las políticas a nivel social y económico (ESDEGUE, 2018, p. 118). La igualmente

federal de 1863 estableció que las constituciones de los estados debían garantizar los principios

del gobierno popular, electivo, representativo, alternativo y responsable, pero dejaba a cada uno el

derecho a determinar las calidades del ciudadano (Larosa & Mejia, 2012, p. 72). La constitución

de 1886 es la carta que más duración ha tenido en nuestro país, pues a pesar de haber sufrido varias

reformas, mantuvo su vigencia hasta 1991, es decir por 105 años (ESDEGUE, 2018, p. 82). Se

logro la reintegración de la unidad nacional; el rescate de la armonía espiritual, y la "cuestión

religiosa" como motivo de lucha política o de enfrentamientos sociales; la recuperación del sentido

comunitario y de la necesaria intervención estatal en la economía en procura del bien público, y la

configuración de un Estado fuerte. Fue una obra de equilibrio y de síntesis de nuestro proceso

político, una bien articulada combinación de las tradiciones coloniales y de las innovaciones

republicanas, una atinada simbiosis de las instituciones del Estado monárquico, comunitario y

confesional anterior a 1810, y de la revolución descolonizadora liberal, individualista y popular,

de mitad del siglo XX (Sachica, 1986). La Constitución Política de 1991 ordena el poder público

en tres ramas: ejecutiva, legislativa y judicial. De esta manera se busca evitar la concentración del
poder (ESDEGUE, 2018, p. 120), fue acogida por el país desarmado en forma esperanzadora, un

pacto de paz hacia la construcción de una sociedad fundada en la convivencia pacífica, el Estado

Social de Derecho, el fortalecimiento de la democracia participativa, las garantías políticas y la

vigencia de los Derechos Humanos, en una sociedad reconocida como diversa, pluriétnica y

pluricultural (Grupo de Menoria Historica, 2013, p. 149). La Constitución de 1991 constituye un

hito político-jurídico fundamental en la historia constitucional de Colombia, en el propósito de

dejar atrás problemas que han aquejado al país desde su misma creación (Jaramillo, 2007).

Colombia ha tenido diez constituciones nacionales, en los años 1811; 1821; 1830; 1832; 1843;

1853; 1858; 1863; 1886 y 1991 (Londoño, 2009). “Un analista político de la época señaló: “cada

guerra trae una nueva constitución y cada constitución genero trae una nueva guerra”. El promedio

de vida de las constituciones expedidas durante el siglo XIX fue de 10 años. Las hubo tanto de

carácter liberal como conservador, aunque hay que anotar que para el tiempo en que se libraron

las primeras guerras civiles, no se habían constituido aún estos partidos” (ESDEGUE, 2018, p.

68). Desde la entrada en vigor de la Constitución de 1991 hasta diciembre de 2016 se han tramitado

46 reformas. De estas, tan solo 5 fueron declaradas inexequibles por la Corte Constitucional. Lo

anterior muestra que Colombia está muy lejos de la rigidez de otros países. Estados Unidos con

una Carta de 230 años registra 27 ajustes; Bélgica, con 186 años, muestra 13 reformas; México,

con 100 años reporta 77 ajustes y Chile con 37 años evidencia 38 reformas. En Colombia existe

una marcada inestabilidad constitucional que impacta la seguridad jurídica del régimen político en

Colombia. Así lo señala un informe de Fenalco en el que se advierte que el país registra más

reformas que otros 10 países (Revista Dinero, 2017).


En conclusión, la constante lucha en Colombia por el poder político y territorial durante nuestra

historia generó una serie de guerras civiles, en las cuales se enfrentaban personas e ideales. Donde

al final prevalecía más el deseo radical de imponer el pensamiento político que lograr una unidad

nacional; la cual hubiera sido crucial para el desarrollo político de la nación. Es así como el gran

número de constituciones en Colombia ha afectado de manera significativa el desarrollo del país,

ya que, por el deseo de imponer pensamientos políticos, se ha dejado atrás objetivos visionarios y

políticas de estado constantes y a largo plazo.


Referencias
Brewer-Carias, A. R. (2012). Sobre el inicio del constitucionalismo en América hispana en 1811,
antes de la sancion de la Constitucion de Cadiz de 1812. Pensamiento Constitucional.
ESDEGUE. (2018). Guia de Estudio CEM 2019. Bogota.
Grupo de Menoria Historica. (2013). !Basta ya! Bogota: Imprenta Nacional.
Jaramillo, J. F. (2007). La constitución de 1991: un análisis de sus aportes desde una perspectiva
histórica. Universidad Nacional, 83-84.
Larosa, M. J., & Mejia, G. R. (2012). Historia concisa de Colombia (1810-2013).
Londoño, J. M. (2009). Portafolio. Obtenido de http://blogs.portafolio.co/juridica/curiosidades-
de-las-constituciones-colombianas/
Revista Dinero. (2017). Dinero. Obtenido de https://www.dinero.com/pais/articulo/en-26-anos-
la-constitucion-se-ha-modificado-46-veces/249982
Sachica, L. C. (1986). ¿Una Constitución de largo andar y lejano horizonte?
Zuluaga, R. (2015). Cronica Constitucional. Obtenido de
http://ricardozuluagagil.blogspot.com/2015/12/la-constitucion-de-1830-una.html