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LOS LADOS DE LA RAIZ DE LA LENGUA

Cuando una tortuga siente temor, inmediatamente introduce su cabeza dentro del caparazón. Del mismo modo, a lo
largo de tu vida, diferentes experiencias socio-emocionales que te han parecido peligrosas han inducido en ti una
determinada inhibición; contrayéndote. Cuando eras más joven, ese encogimiento era respuesta muy natural ante
peligros, ya fueran reales o imaginarios. Los niños saben que son pequeños y vulnerables, y para ellos, encogerse es
una forma de protegerse, de defenderse.

La retracción por temor, activa de forma poderosa los músculos constrictores en varias partes del cuerpo: a los lados
de la garganta y la lengua; pueden aparecer como “nudos” en el estómago; pueden surgir dolores de cabeza; el asma,
aunque también se considera que tiene orígenes psicológicos…algunas personas desarrollan tics…Lo que es más
interesante (desafortunadamente) es el hecho de que esas situaciones que parecen nuevas y que originan la actividad
de los músculos constrictores, ya estaban allí, en ti, bastante tiempo atrás, y, que estas fueron originadas inicialmente
por acciones reflejas. Al realizar estas acciones, estás actuando basándote en las conclusiones que sacaste cuando eras
un@ niñ@. Aprender a relajar los músculos constrictores a lo largo de la lengua hasta su raíz, incluso, más
particularmente, los de los lados de la lengua, aliviará y borrará esas reacciones negativas sensibles.

Los lados de la raíz de la lengua pueden tensarse tanto que podrían sentirse tan duros como un hueso. ¿Por qué
precisamente sólo se tensan los lados? Es La Necesidad de supervivencia: respirar y comunicar exige una considerable
relajación de los constrictores del centro de la lengua: si el total de músculos de la lengua estuvieran completamente
bloqueados (como al tragar) no podrías respirar y te asfixiarías. Relajar previamente estas tensiones físicas
inconscientes e involuntarias es una experiencia de lo más gratificante en sí misma. Se da uno cuenta de que ciertas
respuestas físicas de la memoria ante antiguas ansiedades yo no son necesarias. El tantear estas zonas tan bloqueadas
nos conduce a una identificación muy positiva del problema, pues pueden aparecer ciertos recuerdos profundamente
anclados, consiguiendo así eliminarlos (no sucede lo mismo con los niños, es más complejo).

Una vez se adquiere la habilidad de llegar a tocar la raíz de la lengua, se puede explorar las posibles tensiones
placenteramente.

Ejercicio: Relajar los lados de la raíz de la lengua

1.- Mueve el índice lentamente hacia la raíz de la lengua. Todavía estás avanzando por un “camino familiar” y
tu dedo toca el centro relajado de la raíz de la lengua.

2.- Toca la laringe con la otra mano para asegurarte de que no se “cae”.

3.- Muy lentamente, recorre con la yema del dedo índice el camino hacia la izquierda. Si la raíz de la lengua
permanece suave, continúa moviéndote por ahí lentamente, hasta que alcances el borde extremo la misma. Pero si, a
medida que avanzas lentamente hacia la izquierda, encuentras puntos difíciles u “ondulados”, permanece sobre ellos.
No te muevas. Concéntrate en tu verdadera relajación hasta que el constrictor se relaje. Cuando esto suceda, muévete
un poco más hacia la izquierda mientras mantienes su estado de relajación. Lentamente, alcanzarás el borde extremo
de la raíz de la lengua con todos los constrictores en esa área en un estado relajado.

4.- Repita el mismo proceso moviendo el índice hacia la derecha desde el centro de la raíz de la lengua.

Ejercicio: Ensancha la raíz de lengua:

5.-Para lograr ensanchar la raíz de la lengua podemos usar un lápiz debajo de ella. El objetivo principal es evitar
que en la raíz se estreche, ya que esto compromete la fonación.

6.- Estiramiento del músculo laríngeo inferior a lo ancho: Siente cómo se ensanchan los músculos inferiores
de la laringe a medida que asciendes de tono en un ejercicio. Si estos músculos no responden al principio, intenta
sacar la lengua lejos de la boca. Siente cómo se estiran. Mueve la lengua fuera de la boca. Luego canta la secuencia
mientras sientes los músculos laríngeos inferiores con la punta de los dedos. La garganta debe ensancharse cada vez
que subas de tono.
EL MECANISMO DE PRODUCCIÓN DE LAS PALABRAS

Este mecanismo, si lo realizamos mal, puede desarrollar muy fácilmente problemas de muchas clases. Afectan no sólo
al cantante en su forma de producir la voz sino, también, a la manera en la que hablamos normalmente. Hay tantas
distorsiones como cantantes, por lo que es muy difícil el enumerar todos los problemas. Pero todos estos problemas
son debido al uso innecesario de músculos de la lengua, las mandíbulas, labios y mejillas. Algunas informaciones
básicas sobre las palabras, y unas cuantas reglas pueden ayudar muy bien a eliminar esas distorsiones

Ejercicio

Mientras decimos las vocales puras (A, E, I, O, U) no muevas los labios. Imagínate que estás practicando como
un ventrílocuo.

Si ya podemos realizar el ejercicio de la clase anterior (aquel de llevar nuestro dedo índice por el centro de la
lengua hasta su raíz, y luego a izquierda y derecha), hagámoslo mientras intentemos identificar qué forma
adquiere la lengua cuando lentamente vamos diciendo cada una de las vocales (si bien no podremos
producirlas del todo pues tenemos el dedo encima).

Posteriormente podemos trabajar con los diptongos, manteniendo la forma básica de cada una de las vocales. Por lo
general, cuando cantamos, la primera de las vocales se canta un poco más larga, y la segunda se emite justo al final.

Hay dos tipos de consonantes, las musicales L, M, N, R, V, J, y Z, y el resto, podríamos decir más duras, como la B, D,
F, G, K, P, S, y T. Las primeras las llamamos musicales porque permiten una resonancia abierta.

Reglas

1.- los sonidos B, F, M, V, y W sólo requiere el uso de los labios.

2.- los sonidos D, G, J, K, L, N, R, S, SH, CH, T, TH, y Z requiere solamente el uso de la lengua.

3.- no uses la lengua donde sólo se requieran los labios.

4.- 😉 no uses los labios donde sólo se requiera la lengua.

5.- Para las vocales no es necesaria la lengua (sólo que esta adquieran sus formas diferentes y básicas).

Así que tenemos:

Las Palabras pueden dividirse en sílabas.

Las Sílabas pueden dividirse en sus Elementos Básicos: Consonantes y vocales.

🏅 Podremos describir, observar y practicar todas esas acciones del mecanismo de producción de las palabras.

Podremos proponer la práctica de todas las combinaciones imaginables de vocales y consonantes que tienen
lugar en el lenguaje, usando únicamente los músculos necesarios, sin forzar las formas básicas que
previamente hemos estudiado.

No quiere decir que cuando cantamos parezcamos estatuas, sin mover la cara. Quiere decir que cantemos y
hablemos sin más afectación o distorsión facial de lo que sea necesario. Como resultado, tus palabras serán
claramente entendidas y tu sonido, puro.

Otros ejercicios:

Mantén los labios en una posición pasiva, no permitiéndoles que ayuden en la articulación de la
siguiente secuencia vocales y consonantes:

A, E, I, O, U, D, G, H, J, K, L, N, R, S, T, Z. (exactamente como practican los ventrílocuos. Mientras lo


haces, procura tener amplias, en el interior de la boca, y lo máximo que puedas, las formas de cada
una de ellas Mírate en un espejo para evitar cualquier distorsión inadecuada de tu cara. Haz lo mismo
cantando, hasta media escala. Pronto verás que son sólo pequeños ajustes los necesarios para
producir el total de ellas.

Practica esto otro: (es un modelo; tu puedes cantar otras combinaciones)

Canta esta secuencia de sílabas en diferentes tonos cromáticos: DEY, DI, DAI, DOU, DU