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DIPLOMADO PERIODISMO

UNIVERSIDAD VERACRUZANA – CEAPP


VERACRUZ VER, JULIO 2019

MÓDULO
PERIODISMO Y DESARROLLO SOCIOECONÓMICO
FACILITADOR: MTRO. LUIS CERDÁN

ENSAYO PERIODÍSTICO:
TEMA: PROBLEMAS SOCIOECONÓMICOS
ALCANCE: COSTA CENTRAL DEL ESTADO DE VERACRUZ
ALUMNA: MARIA EUGEIA HERNÁNDEZ GUTIÉRREZ

Veracruz: 5 siglos de concentración de riqueza y rezago social


Por María Eugenia Hernández

“Veracruz padece el síndrome del vaciamiento exterior repetidas veces, crecimiento hacia
afuera llaman unos, modelo primario exportador llamaron otros, algunos más dijeron
neocolonialismo, colonialismo interno, subdesarrollo dependiente con intercambios
desiguales…”

Feliciano García Aguirre – Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad


Veracruzana.

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A 500 años de que se iniciara la exploración, conquista, fundación y que se definiera la
vocación económica de la Costa Central de Veracruz - que aún conserva- de fungir como
uno de los centros más importantes del Continente para el acopio y transferencia de la
riqueza del “Nuevo Mundo” hacia el extranjero; siguen presentes muchos de los
problemas económicos y sociales que se originaron con el proceso de colonización
europea.

Durante tres siglos de confrontación brutal entre dos formas distintas de vida y
organización social, entre españoles, pueblos originarios que aún subsisten y esclavos
africanos, se produjo una catástrofe económica que instauró la concentración de riqueza, la
desigualdad social y el ritmo de crecimiento inestable que persiste, según prueban las
estadísticas en la actualidad.

El bajo crecimiento y la elevada dependencia financiera con el centro del país que
caracteriza a la economía veracruzana, surge con el mismo proceso histórico de su creación,
pues a pesar que los europeos arribaron en 1519, Veracruz no fue considerada por los
colonizadores como una zona apta para asentarse, sino solamente como un punto de
depósito, custodia y transbordo de riquezas de paso para el exterior y no tuvo mayor
evolución como ciudad sino pasados más de 250 años de su fundación.

Para algunos historiadores era tan inhóspito e insalubre la ciudad amurallada, que hasta las
últimas décadas del Siglo XVIII, la Colonia mantenía vigente la discusión de arrasarla y
trasladar a los habitantes a Xalapa, o buscar nuevos medios para volver la ciudad un lugar

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más sano donde vivir. A mediados del Siglo XIX, el gobierno de Benito Juárez planteó
trasladar su operación al puerto natural o rada de Antón Lizardo.

Para otros el estancamiento económico de zona, fue parte de una estrategia militar
española, que consideraba que la mejor defensa era mantener el puerto con el menor
número de instalaciones y población criolla, para dificultar el arribo de los invasores. Fue
hasta el período de 1780 a 1880, que pese a la ordenanza militar, la población demandó
políticas económicas, pues las relaciones comerciales con Europa iban en aumento y se
requerían mejores instalaciones portuarias.

Derechos Humanos: La tortura por herencia

En 1572, la Villa de Veracruz alcanzó el título de Comisaría del Santo Oficio de la


Inquisición. Por medio de la tortura los inquisidores obtenían confesiones de reos
indígenas, de esclavos africanos y de alguno que otro pirata prisionero y los condenaban a
morir en la hoguera. Las reducidas celdas y tenebrosos calabozos del Fuerte de San Juan
de Ulúa dan cuenta del terror que por varios siglos vivió la población más vulnerable.

En 2019, la situación de los Derechos Humanos en Veracruz es igual de aterradora, se


estiman en 30,000 las desapariciones forzadas desde 2006 a la fecha. En muchos de los
casos, las autoridades policiacas han estado involucradas.

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En Enero pasado, el Gobierno de México ofreció una disculpa pública a las familias de los
cinco jóvenes desaparecidos el 11 de enero de 2016 en la ciudad de Tierra Blanca, en el
estado de Veracruz, y reconoció la responsabilidad del Estado, quien actuó de forma
cómplice con el crimen organizado.

Aunque se pidió perdón a las familias y en este, como en muchos otros casos se cuenta con
evidencia y fueron detenidos 21 presuntos involucrados; lo cierto es que hasta hoy no se ha
sentenciado a nadie y los procesados pueden estar libres porque dicho delito no amerita
prisión preventiva de oficio en la entidad.

Veracruz es uno de los diez estados con mayor impunidad y corrupción. Las cifras de la
Fiscalía Estatal este año revelan que de un universo de más de cien mil carpetas de
investigación iniciadas durante los últimos dos años, menos de 30 mil aún se consideran
archivos en vías de averiguación y solamente cuatro mil delitos fueron consignados.

Pobreza: La riqueza inalcanzable del veracruzano

La pobreza y el atraso económico, educativo, de salud, vivienda y empleo que muestran las
estadísticas de Veracruz, se encuentran muy por arriba de la media a nivel nacional y junto
con las de los estados de Guerrero, Oaxaca, Puebla y Chiapas, son las más altas del país.

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Veracruz jugó un relevante papel geopolítico y sobresalió por sus riquezas naturales y por
contar con las vías de comunicación más modernas y estratégicas para conectarse con el
centro del país.

Por su contribución al Producto Interno Bruto Nacional, la economía de Veracruz se


mantiene entre las cinco más grandes del país. Las actividades terciarias, representadas por
los servicios minero petrolero, turísticos, inmobiliarios y como lo marca su vocación original:
especializados en torno al comercio exterior, generan alrededor del 60 por ciento de la
economía estatal.

La Encuesta Intercensal 2015 reveló que la población total de Veracruz alcanza la cifra de
8.1 millones de habitantes y se sitúa en tercer lugar a nivel nacional después del Estado de
México y la Ciudad de México.

Alrededor de la mitad de la población se congrega en las zonas urbanas fundadas desde la


época colonial como Veracruz-Boca del Río, Córdoba-Orizaba y Xalapa- Coatepec; así
como en centros que florecieron sobre todo hasta el inicio del Siglo XX básicamente por la
localización, perforación, explotación, transportación y refinación petrolera como Tuxpan-
Poza Rica – Papantla en el Norte y Coatzacoalcos –Minatitlán en el Sur.

Los centros que concentraron la producción terciaria o industrial han mantenido un ritmo
de urbanización sostenido y reportan el menor porcentaje de pobreza. Mientras que en
poblaciones rurales dispersas por toda la entidad y en las montañas, donde solo existe
producción agropecuaria se replica un fenómeno que persiste desde la época colonial: alta
prevalencia de población indígena y los más altos niveles de pobreza y pobreza extrema,
según lo revelan cifras del Coneval.

Veracruz es el tercer estado con mayor biodiversidad y variedad de suelos del país, tiene
agua en abundancia y ríos, extensiones de bosques y selvas; sin embargo, las actividades
primarias solo aportan el cinco por ciento del valor de la economía.

Durante los últimos cien años, las políticas de desarrollo del gobierno federal, que otorga 9
de cada diez pesos que se gastan en la entidad, privilegiaron la seguridad de las inversiones
privadas y públicas y se canalizaron hacia las mismas zonas de abundancia que encantaron
a los españoles, en cambio no se “arriesgaron” capitales para impulsar tecnología e
innovación en zonas rurales con mayor necesidad y deterioro económico.

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En la actualidad, mientras que los terrenos ejidales se concentran en la producción de
monocultivos de baja rentabilidad y de “temporal” como maíz, frijol o caña de azúcar; en
las fincas privadas que existen en terrenos privilegiados que se otorgaron desde la época
colonial, donde existe tecnología y sistemas de riego se cultivan productos más rentables
como cítricos, frutas tropicales y café etc.

La desigualdad en cuanto al ingreso laboral en Veracruz ha sido histórica, sin embargo este
problema se agudizó con el contexto de globalización en el que el abaratamiento de mano
de obra y materias primas ha derivado en que se dé prioridad a importaciones y se haga a
un lado la producción veracruzana.

De esta manera, granos como maíz, arroz, café, además de la producción cañera-industria
azucarera, se han visto abaratados afectando a miles de productores veracruzanos que
dependen del campo.

Globalización: Desempleo e Informalidad

Obreros portuarios que sobreviven y aún exigen respeto a sus derechos tras requisa de 1991.
Foto: Cortesía Televisión de Veracruz

Cuentan los historiadores que durante el periodo de esplendor colonial, el valor de las
mercancías y tesoros que se embarcaban desde Veracruz a la Corona Española, podría
haber ascendido a un millón de dólares anuales.

En la segunda década del Siglo XXI, el valor de las exportaciones que se transportan al año
vía marítima por la terminal portuaria de Veracruz, es cercano a 30 mil millones de dólares.

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A partir de 1994, tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC), Veracruz se
consolidó como líder portuario en el Golfo de México. El movimiento de carga anual subió
de 6 millones en 1993 a 29 millones de toneladas a finales del 2018.

No se puede reseñar los efectos de la globalización en Veracruz sin señalar que el proyecto
neoliberal y el TLC dieron un golpe duro a los derechos laborales de los trabajadores de la
zona marítima y del comercio local. Los tres países firmantes del Tratado Comercial
acordaron la apertura inmediata al sector privado de la contratación de servicios como la
operación y mantenimiento de muelles, así como el transporte y manejo de carga.

En 1991, se decretó la requisa argumentando “bajos niveles de productividad y


corrupción” y se lanzaron licitaciones para privatizar los servicios de seguridad, vigilancia y
control en los muelles.

La privatización portuaria significó el rompimiento del contrato colectivo con el Sindicato


de Trabajadores Portuarios, que tenía más de 70 años de existencia y el despido inmediato
de más de tres mil trabajadores.

Esta situación constituyó un antecedente importante, pues, con todo y que el sindicato de
trabajadores portuarios no se caracterizó por ser un organismo democrático, poco después
por la apertura comercial se repitieron los despidos masivos en otras industrias como la
azucarera, petroquímica, textil, metalmecánica y del transporte ferrocarrilero.

Un Estudio del Instituto de Investigaciones Socio-Económicas de la Universidad veracruzana


plantea que “El ajuste económico forzado por la política neoliberal ha causado una penosa
debacle en todas las ramas industriales veracruzanas. En la industria metalmecánica del
puerto de Veracruz se perdieron más de 10 mil empleos directos a consecuencia del cierre
forzado de grandes empresas como ALUMSA; a este número hay que sumar los despidos
que se han producido en la zona portuaria y que fueron alrededor de tres mil. En tanto que
en la zona sur, especialmente en Coatzacoalcos y ciudades cercanas, se calcula que entre
1994 y 2000 también se perdieron 50 mil empleos directos en las industrias petroquímica y
petrolera”.

A partir de entonces, se presentó el aumento del trabajo informal en micro y pequeñas


empresas, por honorarios y sin prestaciones, y en la forma de autoempleo en el comercio
ambulante en vías públicas de las principales ciudades.

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La respuesta de los gobiernos municipales a los ajustes estructurales que sufrió la economía
porteña en la última década del Siglo XX, fue la de otorgar permisos para vender en calles y
parques a desempleados. El fenómeno conformó una economía paralela, legal o extralegal
que ha logrado mantener vigentes prácticas políticas, como la apropiación, venta y
ocupación de territorios públicos, el clientelismo y la corrupción. La más reciente Encuesta
de Ocupación y Empleo que realizó el INEGI indica que la informalidad sigue incontrolable y
actualmente siete de cada diez empleos se dan en esa economía paralela.

Casetas fijas de lámina y cemento sobre arrollo vial Calle Bravo, Centro Histórico Veracruz 2019

La corrupción e impunidad alcanzó desastrosas proporciones desde el 2011 cuando


Carolina Gudiño logró ser Presidenta Municipal y permitió la expansión de comercio
informal que ya no se considera ambulante, porque autorizó la venta de la vía pública
hasta en trescientos mil pesos a los líderes de las organizaciones afines al PRI para construir
casetas de lámina y piso de cemento. Se estima que a la fecha se ha vendido más de la
tercera parte del Centro Histórico a líderes de vendedores informales. “Los líderes son los
concesionarios de los “derechos de piso” que otorga el Ayuntamiento y los rentan por
cuotas diarias que van de 200 a 500 pesos” señalan inspectores de la CANACo- Veracruz.

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Cultura y Educación: Rezago Ancestral

Mientras que en las ciudades coloniales del centro y norte del país, desde 1526 se fundaron
colegios para enseñar letras, canto, música además de artes y oficios como la alfarería o
carpintería; en el Puerto “más importante de la colonia”, no se implantó una cultura
escolar ni florecieron las bellas artes ni los oficios.

Fue hasta el final del Siglo XVIII cuando se establecieron las primeras escuelas para indios y
proyectos educativos en territorio veracruzano, con el objetivo de formar ciudadanos útiles,
a través del trabajo y el aprendizaje en diferentes talleres como el de imprenta o la banda
de música.

En esa época se desarrollaron las artes populares más representativas de la región como la
cartonería y la laudería, que han logrado sobrevivir a pesar de la escasa o nula promoción
que reciben por parte de las autoridades educativas, particularmente en la actual
administración de Cuitláhuac García.

A mediados del Siglo XIX, según la historiadora Dorothy Tanck, “en la provincia
veracruzana existió un vacío entre la educación elemental y la llamada educación
secundaria. No existía aún en esa población una institución que ofreciera ese tipo de
enseñanza a sus jóvenes, quienes, al igual que ocurría en otras ciudades de Veracruz y el

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país, realizaban sus estudios en Puebla, la ciudad de México, entre otros puntos del país
que sí contaban con tales instituciones”.

Fue hasta 1848 cuando abrió sus puertas el primer plantel de educación secundaria que se
fundó en la ciudad y puerto de Veracruz y que con posterioridad se conocería como el
Ilustre Instituto Veracruzano.

Con estos antecedentes, no es difícil explicar porque Veracruz reporta un grado de


escolaridad de 8 años por debajo del promedio nacional que es de 9, y un alto índice de
analfabetismo de 9.5%, casi el doble en comparación con la media nacional de 5.5%.

En la misma dirección apuntan los resultados del Índice de Cumplimiento de la


responsabilidad Educativa (ICRE) 2018, que elabora el Think tank Mexicanos Primero, para
medir que tanto cumplen los gobiernos con su obligación de garantizar el derecho de
aprender a niños y jóvenes.

El ICRE señala que en Veracruz: 4 de cada 10 jóvenes en secundaria no desarrollan


conocimientos y habilidades básicas en matemáticas; 8 de cada 10 niños de 3 años se
quedan fuera del preescolar; sólo 4 de cada 10 logran entrar a la Universidad Pública; y
sólo 1 de cada 10 niños con necesidades educativas especiales la puede tener. Con base en
estos resultados, el gobierno del estado de Veracruz obtuvo la calificación de 4.6 sobre 10
en el cumplimiento de su responsabilidad de garantizar el derecho a aprender.

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Medio Ambiente: Arrecifes, los tesoros despreciados

Los efectos del proceso colonizador no solo caerían sobre la población y economía
indígena, desde su misma llegada los españoles contribuyeron directamente a la
modificación del entorno natural de los lugares donde se asentaban.

Desde el momento mismo de la fundación del “Primer Asentamiento en Tierra Firme de


América” se comenzó a generar progresivas alteraciones en el hábitat local, afectando de
manera directa al Arrecife.

Se puede decir que a lo largo de cinco siglos, la devastación al Arrecife de Veracruz se ha


dado en cuatro etapas. La primera, en el Siglo XVI, con el inicio de la construcción de
muros en la Fortaleza de San Juan de Ulúa para dar abrigo a las embarcaciones, los
conquistadores utilizaron principalmente piedras de coral.

La segunda, durante los Siglos XVII y XVIII, cuando la edificación de lo que hoy conocemos
como el Casco Histórico de la Ciudad de Veracruz, sobre una extensión de 1.5 Km², con
alrededor de 300 edificaciones y una muralla de 3 metros y medio de altura que circundaba
la ciudad de más de 7 mil m² de longitud; “significó la destrucción de cerca de 10 Km² del
Arrecife, afirma el Ingeniero Ramiro Gómez, buzo profesional que ha explorado la zona por
más de 40 años y estudiado las corrientes marinas.

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El cuarto ataque al parque marino, es el caso del desastre ecológico de consecuencias
inenarrables, incuantificables, de la ampliación del puerto de Veracruz, que en pleno Siglo
XXI, que destruye, igual que los conquistadores europeos, al Sistema Arrecifal Veracruzano.

Aunque en 1992, el gobierno de México declaró Área Natural Protegida al Sistema Arrecifal
Veracruzano. En 2013, el gobierno redujo el tamaño del Área Natural Protegida y aprobó el
proyecto de ampliación portuaria cuya construcción daña no solo el arrecife veracruzano,
sino también la Reserva de la Biósfera de Los Tuxtlas, una joya de la Costa Esmeralda de
México, en la cual los desarrolladores explotaron toneladas de roca para construir el puerto.

Vista aérea Ampliación puerto de Veracruz 2013- 2019


Foto: Cortesía El Dictamen

Según la Interamerican Association for Environmental Defense (AIDA), en términos


económicos, el valor de los servicios ambientales de los arrecifes excluidos del parque
marino, es de aproximadamente 291 millones de dólares, cifra que rebasa el beneficio
económico directo del nuevo puerto, calculado en alrededor de 86 mil dólares por
kilómetro cuadrado.

El gobierno retrocedió en su obligación de conservar las características naturales de los


ecosistemas para las generaciones futuras. AIDA afirma que la Manifestación de Impacto
Ambiental que presento la autoridad portuaria, solicitó de forma velada la autorización para
el proyecto, lo cual impide evaluar adecuadamente sus impactos acumulativos a través del
tiempo y de forma integral. Además, ese documento no se basó en la mejor información

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científica posible pues ignoró, por ejemplo, la existencia de un arrecife no emergido en la
zona de construcción.

Asimismo, la autorización no consideró los impactos en los arrecifes de la sedimentación


por las obras, el dragado de la Bahía de Vergara y Punta Gorda y del aumento en la
cantidad y el tamaño de las embarcaciones en el nuevo puerto. Se ignoró también que, al
transportarse mayor cantidad de hidrocarburos, existe un riesgo mayor de derrames en una
región ya vulnerable a esos incidentes, los que podrían dañar gravemente arrecifes muy
biodiversos y conectados al Corredor Arrecifal del Sureste del Golfo de México.

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