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IMPRIMIR LAS DOS PÁGINAS DE ESTE TRÍPTICO EN UNA HOJA POR LOS DOS LADOS

sericordias. Desde aquel Trono me llamas- honran en vida augurio de la victoria para
te a mí también para admitirme entre los los que te besan en la hora de la muerte! En
hijos de tu predilección; sobre mí, pobreci- aquella hora postrera yo te espero, oh Madre
llo, se detuvo la mirada de tu clemencia. mía; tu presencia será la señal de mi salva- N O V EN A D E A C CIÓ N D E
¡Benditas sean por eternidad de eternidades ción, y tu Rosario me franqueará las puertas G RA CIA S A LA S T MA .
tus obras oh Señora; y benditos para siempre del cielo. Así sea. Dios Te salve, Reina, Ma-
todos los prodigios que obraste en el Valle dre de misericordia… V IRG EN D E PO M PE Y A
del exterminio y de la desolación! Dios Te PO R LO S BE N E F I CIO S
salve, Reina, Madre de misericordia… V. Ruega por nosotros, Reina del Santísimo
Rosario. RE C I BID O S
V Todas las lenguas ensalcen tus glorias,
¡oh Señora!, y el tenue crepúsculo ves-
pertino transmita a la clara aurora los dulces
R. Para que seamos dignos de alcanzar las
promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
acordes de nuestras bendiciones. Todas las ORACIÓN. ¡Oh Dios y Padre de Nuestro
gentes Te llamen venturosa, y venturosa re- Señor Jesucristo! que nos habéis enseñado a
pitan las riberas del mar y la inmensidad de acudir a Vos con confianza y llamaros Padre
los cielos. Tres veces bienaventurada te lla- Nuestro que estás en los cielos; ¡ah! bonda-
maré con los Ángeles, Arcángeles y Princi- doso Señor, de quien es propio el usar siem-
pados; tres veces bienaventurada con las Po- pre de misericordia y perdonar, por la inter-
testades angelicales, con las Virtudes de los cesión de la Virgen Inmaculada, oíd
ciclos, con las Dominaciones soberanas. Di- propicio a los que nos gloriamos del título
chosísima te pregonaré con los tronos, los de hijos del Rosario; mirad con agrado nues-
Querubines y los Serafines. ¡Oh Soberana y tro humilde tributo de acción de gracias por
Salvadora mía! No dejes de fijar tu mirada los dones recibidos; y el trono que levantas-
compasiva sobre mi familia, mi Patria y toda teis en el Santuario de Pompeya, volvedlo
la Iglesia. Particularmente te suplico no me cada día más glorioso e imperecedero; por
niegues la mayor de las gracias, esto es, la los merecimientos de de Nuestro Señor Je-
de que mi fragilidad no me aparte nunca ja- sucristo Así sea.
más de Ti. Haz en fin, que todos los que co-
operamos a la grandeza de tu Santuario de
Pompeya, seamos del número de los escogi-
dos.
Días de la novena completados:
¡Oh Santo Rosario de mi Madre, te estrecho 1º 2º 3º 4º 5º 6º 7º 8º 9º
contra mi pecho y con reverencia te beso!
(aquí besa cada uno su rosario), Tú eres vía Por el Beato Bartolo Longo
para llegar a todas las virtudes; tesoro de Devocionario Católico
méritos para el paraíso; prenda de predesti- http://www.devocionario.com
nación; inquebrantable cadena que sujeta al Ejemplar gratuito para uso privado
enemigo; manantial de paz para los que te

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PARA FORMAR EL TRÍPTICO: A) RECORTE LA HOJA POR EL INTERIOR DE LA LÍNEA DE PUNTOS; B) DOBLE LA HOJA DOS VECES USANDO LAS LÍNEAS VERTICALES IMPRESAS COMO GUÍA (LA PORTADA DEBE
QUEDAR DELANTE UNA VEZ PLEGADO EL TRÍPTICO).

V. Oh Dios, venid en mi ayuda. los coros de los apóstoles, de los mártires, lestial suavidad elevas los corazones de los
de las vírgenes y de los confesores; por mí te pecadores a Dios. Tú la Rosa de eterna fres-
R. Señor, apresuraos a socorredme. den gracias también tantos pecadores por Ti cura que, regada por las aguas celestiales,
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu San- salvados, que ahora gozan en el cielo de la echaste raíces en un terreno asolado por una
to. visión de tu inmortal belleza. ¡Ojalá conmi- lluvia de fuego. Tú la Rosa de inmaculada
go te amaran las criaturas todas, y el mundo belleza que del sitio de desolación hiciste
R. Como era en el principio, ahora y siem- entero se hiciera eco de mis agradecimien- jardín ameno de las delicias del Señor. ¡En-
pre por los siglos de los siglos. Así sea. tos! Por tantos favores recibidos, ¿qué podr- salzado sea Dios, que ha hecho tan admira-
ía yo devolverte, oh Reina, llena de piedad y ble tu nombre! ¡Bendecid pueblos, el nom-
I Heme aquí a tus plantas, ¡oh Madre In-
maculada de Jesús!, que gozas al ser lla-
mada Reina del Rosario del Valle de Pom-
magnificencia? La vida que me queda yo la
consagro a Ti, para propagar por doquiera tu
bre de la Virgen da Pompeya, pues rebosa la
tierra de su misericordia! Dios Te salve, Re-
peya. Con regocijo de mi corazón, y con el culto, oh Virgen del Rosario de Pompeya, ina, Madre de misericordia…
ánimo henchido de la más viva gratitud, por cuya merced el Señor me visitó con, su
vuelvo a Ti, mi generosa Bienhechora, mi
dulce Señora, Soberana de mi corazón, pues
gracia. Promoveré la devoción de tu Rosa-
rio, narraré a todos la misericordia que me IV Sumergido por la tempestad, desde el
fondo del abismo levanté mis ojos a
Ti ¡oh nueva estrella de esperanza, aparecida
te has mostrado como verdadera Madre mía, alcanzaste, predicaré siempre lo buena que
fuiste conmigo para que los indignos y pe- en nuestros días sobre el Valle de las ruinas!
Madre que inmensamente me ama. Yo te Desde la más intensa amargura, levanté mi
supliqué, con gemidos y lágrimas, y Tú me cadores, como yo, acudan Ti con confianza.
Dios Te salve, Reina, Madre de misericor- voz a Ti, Reina del Rosario de Pompeya, y
consolaste; yo me hallaba en duros aprietos, experimenté el poder de este título, de Ti tan
y Tú me devolviste la paz. Dolores y congo- dia…
querido. ¡Dios te salve, clamaré siempre,
jas mortales oprimían mi corazón, y Tú, oh
Madre, desde tu trono de Pompeya con una
piadosa mirada me tranquilizaste. ¡Ah!
III ¿Con qué nombres te saludaré, can-
dorosa paloma de paz? ¿Con qué títu-
lo te invocaré, cuando los doctores te llama-
salve oh Madre de Piedad, mar inmenso de
gracias, océano de bondad y compasión! Las
nuevas glorias de tu Rosario, las recientes
quién se dirigió a Ti con confianza y no fue ron: "Señora de lo criado, Puerta de la vida, victorias de tu corona, ¿quién dignamente
escuchado ¡Oh, si todo el mundo conociera Templo de Dios, Alcázar de luz, Gloria de podrá cantarlas? Al mundo insensato que se
cuán buena y compasiva eres con quien su- los cielos, Santa entre los santos, Paraíso arranca de los brazos de Jesús para entregar-
fre, todas las criaturas acudirían a Ti! Seas del Altísimo?". Tú eres la tesorera de las se en los de Luzbel, Tú le proporcionaste la
pues para siempre bendita, oh Virgen sobe- gracias, la omnipotencia suplicante; diré salvación en aquel mismo Valle, donde Sa-
rana de Pompeya; bendita para siempre de más, la misericordia de Dios, que se derra- tanás devoraba a las almas. Tú hollaste
mí y de todos, de los hombres y de los ánge- ma abundantemente sobre los desdichados. triunfadora las ruinas de los templos paga-
les, en la tierra y en el cielo. Así sea. Dios Pero sé también que es dulce a tu corazón el nos, y sobre sus escombros asentaste la gra-
Te salve, Reina, Madre de misericordia… ser llamada Reina del Rosario del Valle de da de tu excelso trono. Tú, trocaste las pla-
Pompeya; y llamándote así, siento la dulzura yas de muerte en Valle de resurrección y de
II Doy gracias a Dios y a Ti, Madre mía,
por los nuevos beneficios que por tu
piedad y misericordia me han sido concedi-
de tu místico nombre ¡oh Rosa del Paraíso,
trasplantada al Valle de lágrimas para suavi-
vida, y sobre la tierra que dominaba tu ene-
migo, edificaste la ciudadela de refugio, a
dos. ¿Qué hubiera sido de mi si Tú hubieras zar las penas de los tristes desterrados hijos donde se acogen los pueblos para hallar su
rechazado mis suspiros y lagrimas?. Por mí de Eva!. Tú eres la rubicunda Rosa de cari- amparo y salud. Allí tus hijos, dispersos por
te tributen gracias los ángeles del Paraíso, y dad, más fragante que todos los aromas del el mundo te levantaron un trono, como mo-
Líbano, que en tu valle con perfume de ce- numento de tus portentos y trofeo de tus mi-

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