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UNIVERSIDAD SANTA MARÍA

NÚCLEO ORIENTE COORDINACIÓN DE FARMACIA

CÁTEDRA: FARMACOTERAPEUTICA I

SEMESTRE IX

Protectores Gástricos, Antiácido, Anti ulcerosos,


Inhibidores Bomba de Protones. Tipos, Mecanismo de Acción y
Presentación

Profesor: Bachilleres:

Gustavo Liccioni Hernandez isangelis C.I:27.191.204

Jimenez Maria C.I

Kairen Ledezma C.I:25.361.932

Rodríguez Laura C.I

Rondón Lisbeth C.I 24.118.523

Patricia Soglia C.I 26.421.012

JUNIO 2019
INTRODUCCION:

El estómago, en condiciones fisiológicas se producen a diario cerca de 1 000 a 1


500 ml de un líquido llamado jugo gástrico, el cual está compuesto por sales,
agua, electrólitos como potasio y sodio, ácido clorhídrico, pepsina, factor intrínseco
y moco, Gracias a la acción de los jugos gástricos, el bolo alimenticio pasa a
formar una sustancia pastosa denominada quimo que está preparada para pasar a
los intestinos: Pero también los efectos de ácido sobre la mucosa causan las
llamadas enfermedades acido pépticas que se desarrolla a partir de la acción del
ácido clorhídrico (HCI) y la enzima llamada pepsina.

El protector gástrico evita la formación de ácido en el estómago cuyo acido es


necesario para la digestión de los alimentos . Muchas personas toman protectores
gástricos para protegerse del ardor de estómago, otras personas para protegerse
de los efectos de distintas medicaciones para otras patologías. Hay medicaciones
que pueden dañar al estómago sea porque evita la formación de prostaglandinas
necesarias para la protección del estómago o porque tenga algún efecto negativo
sobre el estómago.Si los mecanismos del estómago no funcionan correctamente
el ácido producido en el estómago puede causar daños. En estos casos es cuando
resulta necesario un protector de estómago, también llamado “inhibidor de la
bomba de protones”, que reduzca la producción de ácido clorhídrico en el
estómago para evitar lesiones.

Se conocen comúnmente como “protectores de estómago o gastroporotectores” a


los medicamentos antiulcerosos.

Hay distintos fármacos que tienen funciones protectoras del estómago, pero no
todos son iguales, ni sirven exactamente para lo mismo ni se deben tomar sin
consultar al médico ya que pueden causar efectos secundarios sino se toman de
forma adecuada.

Los protectores gástricos no deben ser usados para tratar la acidez o el ardor de
estómago ocasional.Los antiácidos son sustancias que neutralizan de forma
química el exceso de ácido clorhídrico y lo vuelven menos corrosivo. Al contrario
que los protectores de estómago que actúan reduciendo la producción de ácido en
el estómago, éstos únicamente lo contrarrestan. Además, su acción es puntual
porque no modifican el comportamiento del estómago, como sí hacen los
gastroprotectores.
MARCO TEORICO:
Las enfermedades acido pépticas son producidas por diferentes
mecanismos patogénicos que involucran los efectos de ácido sobre la mucosa.
Las condiciones como el reflujo de ácido, dañan la mucosa del esófago, y también
causan potencialmente lesión del tejido laríngeo con el desarrollo sub siguiente de
síntomas pulmonares. Como su nombre lo indica, se desarrolla a partir de la
acción del ácido clorhídrico (HCI) y la enzima llamada pepsina. La enfermedad
acido péptica incluye a la enfermedad por reflujo gastroesofágica, gastritis, úlcera
gástrica y úlcera duodenal, así como al síndrome de ZollingerEllison. El punto de
vista tradicional de los clínicos es que la enfermedad acidopéptica se desarrolla
como resultado de un desequilibrio entre los factores agresores y protectores de la
mucosa gastrointestinal como los son: prostaglandinas, la secreción de moco y
bicarbonato, la regeneración epitelial y la microcirculación.

Los factores agresores se dividen en dos grupos:

1) Endógenos: HCI, pepsina y bilis


2) Exógenos: estrés, tabaco, alcohol, antiinflamatorios no esteroideos y
Helicobacter pylori

La terapéutica de la enfermedad acidopéptica debe estar basada en un


conocimiento profundo de la fisiología y de la anatomía del estómago, ya que
tienen un papel fundamental en la producción del ácido clorhídrico.

El estómago es la porción del tracto digestivo que se extiende entre el esófago y el


duodeno. En decúbito supino, suele localizarse en el cuadrante superior izquierdo,
pero ocupa parte de las regiones del epigastrio, mesogastrio e hipocondrio
izquierdo. Tiene una forma de “J” en la mayoría de las personas. Cuan do está
vacío tiene un calibre ligeramente mayor que el intestino grueso, pero se puede
expandir de manera considerable y tiene capacidad para almacenar hasta 2 o 3 L
de alimento. El fondo está formado por células mucosas que son responsables de
la producción de moco. El cuerpo está constituido por células parietales o células
oxínticas que secretan el ácido clorhídrico; dichas células también secretan el
factor intrínseco que es necesario para la absorción de la vitamina B12. El
estómago tiene cinco funciones fundamentales: motora, secretora, endocrina,
inhibidora de la población bacteriana ingerida y actúa como defensa contra la
absorción de sustancias nocivas o tóxicas. La función central para el control de la
acidez gástrica y de la enfermedad acidopéptica es la secretora
El aumento de la secreción ácida está dividido en tres fases: cefálica, gástrica e
intestinal. La fase cefálica se produce por el aspecto visual, el olor y el sabor de la
comida, y se lleva a cabo por estimulación del nervio vago. La etapa gástrica se
produce por distensión del estómago al recibir los alimentos. Por último, la
intestinal tiene lugar por la presencia de quimo en el duodeno, el cual inicia
respuestas nerviosas y endocrinas que estimulan a la secreción ácida.

 Enfermedades por reflujo gastroesofágico

El paciente la manifiesta como dolor quemante retrosternal, es común que se


presente 30 a 60 minutos después de comidas abundantes. En ocasiones ocurren
náuseas, vómito, sialorrea, eructos, halitosis, y en la fase avanzada llega a
observarse disfagia, disfonía, tos y faringitis.

Estudios realizados en la enfermedad por reflujo gastroesofágico demuestran una


disminución en la presión del esfínter esofágico inferior de 30 a 40%, y en la
mayor parte de los casos la enfermedad se relaciona con la obesidad.

 Úlceras gástrica y duodenal

La úlcera gástrica es más frecuente en pacientes entre la cuarta y sexta décadas


de la vida, desde el punto de vista clínico se manifi esta por hematemesis, y
evacuaciones melénicas. En cuanto a la úlcera duodenal, se presenta en personas
menores de 40 años de edad, y en más de 95% de los casos es secundaria a
infección por Helicobacter pylori. En clínica se manifi esta por dolor epigástrico de
intensidad variable. Por lo general, el dolor aparece antes de la hora habitual de
los alimentos y en la madrugada.

 Gastritis

La inflamación de la superficie interna del estómago se denomina gastritis, desde


el punto de vista clínico se manifiesta por anorexia, náuseas y dolor epigástrico
que aparece después de los alimentos debido a la liberación del HCl. En fase
crónica se observa erosión de la mucosa, lo que ocasiona úlceras gástricas.

 Síndrome de Zollinger-Ellison

Es una enfermedad rara en la que un tumor benigno produce grandes cantidades


de gastrina, que estimula la producción del ácido clorhídrico. El exceso de
producción de gastrina hace que cantidades muy elevadas de HCI sobre pasen los
mecanismos de defensa del estómago, y se desarrollan úlceras de difícil control.

La terapéutica de la enfermedad acido péptica debe estar basada en un cono


cimiento profundo de la fisiología y de la anatomía del estómago, ya que tienen un
papel fundamental en la producción del ácido clorhídrico.

 Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad acido péptica está encaminado de manera


fundamental a la eliminación de los factores agresores y la protección de la
mucosa gástrica, lo que se logra mediante el empleo de medicamentos. Además
del tratamiento farmacológico, es indispensable que los pacientes eviten los
alimentos muy condimentados, café, alcohol, choco late, bebidas de cola y
cigarrillos. Asimismo, deben disminuir el peso corporal, evitar el estrés y evitar
acostarse de inmediato después de comer.

Los fármacos utilizados para el control de la acidez gástrica y para el tratamien to


de enfermedad acidopéptica incluyen a los antagonistas de los receptores H2 , los
inhibidores de la bomba de protones, los antiácidos, protectores de la mucosa y
los antibióticos para la erradicación de Helicobacter pylori (amoxici lina y
claritromicina).

 Antagonistas del receptor H2

Es un medicamento usado para el bloqueo de las acciones de la histamina a nivel


de los receptores sobre las células parietales en el estómago, conllevando a una
disminución en la producción de ácido del jugo gástrico. Hoy día existen en el
mercado cuatro antagonistas de los receptores H2 para el tratamiento de la
enfermedad acidopéptica. Cabe recordar que la enfermedad acidopéptica incluye
úlcera péptica (gástrica y duodenal), reflujo gastroesofágico y estados
hipersecretores patológicos, como el síndrome de Zollinger-Ellison.

Entre estos antagonistas se encuentra la ranitidina: esta Inhibe la interacción de la


histamina con los receptores H2 que se encuentran en las células parietales de la
mucosa gástrica, lo que disminuye la secreción del ácido clorhídrico, Se administra
por vía oral e intravenosa. Se absorbe en 50% en el tubo digestivo, metabolizadas
en hígado y eliminadas por la orina y la leche materna. La ranitidina disminuye la
eliminación de diazepam, carbamazepina, warfarina, entre otros fármacos. está
indicada sobre todo en pacientes con úlcera gástrica o duodenal, síndrome de
Zollinger-Ellison, prevención de gastritis por estrés y esofagitis por reflujo. Otras
indicaciones para el uso de la ranitidina incluyen la prevención preoperatoria de la
neumonía aspirativa y el tratamiento coadyuvante de la insuficiencia pancreática.
Las reacciones más frecuentes que se pueden presentar después de la

administración de la ranitidina son síntomas gastrointestinales: náuseas, diarrea o


estreñimiento; cefalea, fatiga, vértigo, visión borrosa, prurito y erupción cutánea.

 Inhibidores de la bomba de protones

el mediador final para la secreción del ácido clorhídrico es la bomba de protones


situada sobre la membrana apical de la célula parietal. Debido a que ésta es
exclusiva de las células parietales, se han creado diversos inhibidores específicos
de la misma: omeprazol, pantoprazol, lanzoprazol, rabeprazol y esomeprazol. Es
tos inhibidores son más efectivos que los antagonistas de los receptores H2 ,
inhiben de manera irreversible la bomba de los protones (H+/K+-ATPasa), una
sola dosis al día inhibe alrededor de 100% de la secreción ácida gástrica.

 Omeprazol

El omeprazol es el mejor representante de este grupo. Farmacodinamia Inhibe la


bomba de los protones (H+/K+-ATPasa), lo cual produce una disminución en la
producción del ácido clorhídrico. se administra por vía oral y parenteral. Cuando es
administrado por vía oral se absorbe muy rápido en el intestino, las
concentraciones plasmáticas se alcanzan después de 3 a 4 horas. Se une a las
proteínas plasmáticas en 95%. Su vida media es de 30 a 90 minutos. Es
metabolizado en el hígado y eliminado en la orina. Está indicado en aquellas
personas que presentan úlcera duodenal activa, úlcera gástrica, gastropatía por
AINE, gastritis, esofagitis por reflujo y síndrome de Zollinger-Ellison

 Pantoprazol

Es un inhibidor específico de la enzima gástrica (H+/K+-ATPasa) que está al


origen de la secreción ácida por las células parietales del estómago.
Farmacocinética Se administra por vía oral, se absorbe con rapidez en el tubo
digestivo. Las concentraciones plasmáticas se alcanzan después de 2 a 3 horas.
Se une a las proteínas plasmáticas en 98%. Su vida media es de una hora. Es
metabolizado en el hígado y eliminado por la orina. Es muy útil para el tratamiento
de úlcera gástrica, esofagitis por refl ujo y úlcera duodenal relacionada a
Helicobacter pylori.
 Antiácidos

Durante muchas décadas el único tratamiento disponible para la enfermedad


acidopéptica fue la neutralización del ácido gástrico con antiácidos, a pesar de la
escasez de estudios controlados que documenten su eficacia. La mayor parte de
los preparados antiácidos son los hidróxidos (de aluminio y magnesio) y
aloglutamol, aunque también se emplean bicarbonato de sodio y carbonato de
calcio. Estos son bases débiles que reaccionan con el ácido clorhídrico gástrico
para formar cloruros, agua y dióxido de carbono, por lo que neutralizan al ácido
clorhídrico secretado y producen aumento en el pH gástrico. Se administran por
vía oral. Es variable el grado en que se absorben los distintos antiácidos. Los que
contienen aluminio, calcio o magnesio se absorben menos que los que contienen
bicarbonato de sodio (NaHCO3 ). Son eliminados por orina y heces. Los
antiácidos están indicados principalmente como tratamiento sintomático de las
enfermedades acidopépticas del tracto gastrointestinal superior. Entre ellas se
incluyen esofagitis por reflujo, úlceras gástricas y duodenales. La dosis que se
recomienda es de una tableta, 4 a 6 veces al día, a 3 horas después de ingestión
de alimentos y antes de acostarse o una cucharada 4 a 6 veces al día. Está
contraindicado administrar hidróxido de aluminio en pacientes con insuficiencia
renal, porque puede ocasionar osteoporosis y encefalopatía

 Protectores de la mucosa gástrica

En este grupo están el misoprostol y el sucralfato, los cuales aumentan los


mecanismos de protección de la mucosa gástrica.

 Misoprostol

El misoprostol es un análogo de las prostaglandinas E1. En el estómago produce


aumento en el flujo sanguíneo de la mucosa y estimula la secreción de moco y
bicarbonato. Produce una acción protectora de la mucosa gástrica, favoreciendo
los mecanismos de defensa naturales de la mucosa. Combina las actividades
gástricas antisecretora y protectora de la mucosa. Se administra por vía oral y
parenteral. Se absorbe en el tracto gastrointestinal. Su vida media es de 30
minutos. Es metabolizado en el hígado y eliminado por la orina. Este se usa sobre
todo para el tratamiento y prevención de úlceras duodenales causadas por los
AINE y la inducción del trabajo de parto

 sucralfato

Es un agente citoprotector gástrico que está formado por una sal de aluminio
(hidróxido de polialuminio) y de un disacárido llamado octasulfato de sacarosa.
Farmacodinamia Se adhiere en el sitio de la lesión ulcerosa y forma una capa
protectora contra el ácido clorhídrico, las pepsinas y las sales biliares, lo que
favorece la cicatrización. Además, estimula la síntesis endógena de las
prostaglandinas en la mucosa e inhibe la pepsina. Farmacocinética El sucralfato
se administra por vía oral. Sólo se absorbe una pequeña cantidad (3%) a través de
la mucosa gastrointestinal, no se metaboliza. Es eliminado en las heces.
Indicación, dosis y presentación El sucralfato se indica en pacientes con úlceras
duodenales y gástricas
CONCLUSION:

La mucosa gástrica protege al estómago de ácido, pero esta puede estar afectada
puntualmente por lesiones, medicamentos o infecciones. Cuando esto ocurra es
cuando debemos tomar el protector de estómago. Su función es reducir la
cantidad de ácido clorhídrico del estómago y así evitar úlceras o lesiones.
Los antiácidos son sustancias que hacen que el ácido clorhídrico sea menos
perjudicial para el estómago. Se diferencia de los protectores estomacales en que
estos reducen la producción de dicho ácido, mientras que los antiácidos
neutralizan el exceso de este ácido, volviéndolo menos corrosivo. En este caso,
los antiácidos, actúan puntualmente, sin embargo los protectores cambian el
comportamiento del estómago.

Cuando tomamos ciertos alimentos, como los ricos en grasas o picantes, o


comemos de forma copiosa, la digestión se vuelve pesada y podemos notar
acidez o ardor en la boca del estómago. Por eso, están indicados para aliviar
indigestiones e hiperacidez gástrica ya que alivian estas molestias de forma
directa e inmediata. Algunos ejemplos de antiácido muy conocidos son el
bicarbonato, las sales de magnesio y aluminio (almagato) o las sales de frutas.
Los antiácidos se deben tomar cuando queramos aliviar los síntomas de ardor o
acidez estomacal, por lo que tiene un uso más puntual. En el caso de repetirse
continuamente e ir los síntomas a más, es necesario acudir al médico. Si se usa
en exceso, puede provocar el efecto contrario y producirnos molestias en el
estómago.

Los protectores de estómago tienen que ser recetados por un médico y son para
seguir tratamientos de afecciones por lesiones de la mucosa gástrica. Su acción
no es inmediata, sino a largo plazo, aunque sus efectos se mantienen durante más
tiempo. Se suele usar, entre otros casos, cuando se padece el síndrome de
Zollinger-Ellison (gran secreción de ácido clorhídrico), enfermedad de reflujo
gastroesofágico (cuando el ácido llega a zonas no protegidas por la mucosa) y
úlceras gástricas o gastroduodenal. La infección causada por la bacteria
Helicobacter pylori pone en riesgo la mucosa gástrica. En este caso, se utiliza
como coadyuvante al tratamiento contra esta bacteria. La mucosa gástrica puede
verse alterada por tratamientos muy a largo plazo con antiinflamatorios no
esteroideos a altas concentraciones, y por eso se utilizan de forma preventiva. Los
protectores gástricos no están indicados para tratar la acidez o ardor de estómago
ocasional porque su acción no es inmediata y su efecto es más duradero.