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TIPS PARA ENTRENAMIENTO

VOCAL
1. Calentamiento Vocal
2. Ejercicios de respiración horizontales
3. Proyección del sonido
4. La Máscara
5. Entonación
6. Aprender a liberar la voz
7. Trucos para cantar correctamente
8. Perfeccionar la dicción
9. Vocalizar bien
10. Saber colocar la lengua

“Solo cuando cantar es tu pasión podrás llegar lejos con el entrenamiento vocal.”

Teniendo en cuenta lo antes dicho, los perezosos y vagos no van a progresar, para mejorar en el
canto requiere gran determinación y en ocasiones esfuerzos sobrehumanos. Tal cual sucede con
todo artista y especialmente el músico, para el cantante la virtuosidad solo se logra a través del
trabajo de la voz.

El timbre de una voz (su belleza, por así decirlo) es innato y la tesitura es cosa nuestra, (el rango
de notas que lograremos alcanzar) pues depende únicamente de nosotros el llevarlo a su mejor
nivel mediante la constante práctica, dominar el volumen, la resistencia, llegar desde las notas más
graves a las más altas, entre otras.

Debido a ello, lo mejor es contar con un profesor especializado en canto, especialmente si no


tuvimos la oportunidad de entrar en un conservatorio de música o en una escuela de canto.

Ahora comparto contigo 10 ejercicios con la finalidad que los repitas una y mil veces, para iniciar
tu carrera.

1. Calentamiento vocal

Aclaremos algo, no podrás dar un concierto de cinco horas de un día para otro. Es importantísimo,
hacer un necesario calentamiento vocal antes de ejecutar fuerte o prolongados momentos de canto.
Recordemos que nuestro instrumento es parte de nuestro cuerpo y como en cualquier deporte se
debe calentar para un buen funcionamiento y no tener lesiones luego.

Empecemos entonces; nuestra voz necesita 7h de descanso, antes de estar en plena forma de
nuevo. Antes de cualquier presentación, debemos evitar los refrescos con gas y los productos
lácteos, pues son demasiado ácidos. Para ello el mejor ejercicio es calentar la voz con un piano,
siguiendo las escalas musicales con nuestra voz, mientras lo tocamos.

Si nuestro oído está entrenado podremos hacerlo a cappella: iniciando desde lo más grave hasta
lo más agudo con la boca cerrada, con el sonido “Mmmm” para evitar forzar la voz. Debiendo
encontrarte plenamente cómodo al realizar los ejercicios, el conjunto vocal y nuestro aparato
fonador se compone de un montón de músculos y órganos. Atrévete a realizar sonidos infantiles
o sonidos extraños como el ruido de un motor.

Ten en cuenta que el vibrato, la característica natural de una voz joven y saludable, tendrá mejor
calidad si hemos calentado nuestra voz. Además, el calentamiento vocal hace que tanto nuestras
cuerdas vocales y la faringe se cansen menos.

2. Ejercicios de respiración horizontales

Respirar no solo es importante para vivir, sino también para un buen canto, pues esto ayuda mucho
a medir la voz, seguir la melodía, lograr la potencia necesaria, etc.

Para ello te comparto el siguiente ejercicio, acuéstate de espaldas con un libro grande sobre el
pecho. Entonces, intenta respirar normal e identificar las partes del cuerpo que participan en las
inspiraciones y en las espiraciones: abdominales, perineo, costados, etc. A continuación, sigue
espirando hasta que te quedes sin aire e inspira lentamente.

También puedes colocar una mano en el costado y la otra a la altura de la boca. Lo importante es
que el libro debe ascender, pero muy poco. Contén el aire en tus pulmones durante 5
segundos y sopla progresivamente, sin brusquedad. Haciendo esto, piensa en todo lo necesario
para permanecer recto: no levantar los hombros, no inflar los pulmones (como si quisiésemos inflar
un globo), no bajar mucho ni levantar la cabeza, mirar siempre hacia delante, etc.

Tener el busto alto no le sirve de nada a una cantante lírica: lo que realmente consigue una buena
voz de pecho es la respiración abdominal con una presión constante. Oriéntate siempre hacia
una respiración intercostal diafragmática, es decir, respirar con la parte baja abriendo, a la vez,
las costillas flotantes.

3. Entrenarse en proyectar sonidos

Hay una gran diferencia entre cantar con potencia y gritar: y es el daño que le causa a nuestro
instrumento y lo desagradable que se escucha la voz, porque es forzada y poco natural.

Una voz potente y agradable requiere en muchos casos una buena técnica. Supón que debes que
cantar para alguien que está a muchos metros de distancia de ti. Ello requerirá que proyectes
el sonido de la manera correcta, contrayendo el perineo durante la emisión.

Aquí te dejo un ejercicio para ello: realiza un sonido de sss contrayendo los abdominales, haz
esto hasta que no tengas más aire relajando todos los músculos. Luego de esto, el cuerpo por reflejo
intentará recuperar el aire perdido sin que se fuerce nuestro instrumento. Repite este ejercicio
cuantas veces sea necesario, recuerda que la práctica hace al maestro.
4. La Máscara
Barítono, mezzosoprano, cantante moderno o incluso tenor: cada una de estas categorías pasa su
tonalidad por las fosas nasales, que le sirven como caja de resonancia llamada Máscara. Hay
que desterrar el mito de que la caja de resonancia es la caja torácica: no, se trata de las fosas nasales
y el conjunto que se ubica en esta área.

Cantar bien es saber dónde colocar el aire.

Empecemos con este ejercicio: tápate el cuello (sin apoyarte fuerte en la parte alta o en la baja,
contrae el perineo y produce un sonido i. A continuación, destapa las vías nasales. Esto
mantendrá el camino para el aire al cantar.

5. Entonación

La calidad de un solista depende de su manera de atacar las notas (el 50% del canto coral).
El cuerpo debe estar bien preparado antes de poder producir cada nota. El objetivo del juego
es detener completamente el sonido para diseccionar toda la actividad fisiológica que se
produce en tu cuerpo: la importancia de los abdominales, la intervención de la laringe, el papel
de los resonadores, el cierre de los labios, la posición de la lengua, la presión del aire, etc. Y este
ejercicio hay que reproducirlo mucho para darse cuenta de todos los elementos.

Este análisis escénico es fundamental para corregir los defectos en el canto, porque lo único que
se puede hacer es ajustar bien el cuerpo. El sistema consiste en afinar lo bueno y suprimir lo
superfluo o lo que no necesitamos. Para ellos os recomendamos la ayuda de un profesor de
canto o de un experto en calentamiento vocal.

6. Aprender a liberar la voz


Hablemos por fin de la columna cervical (zona OAA, Occipital-Atlas-Axis), para liberar la voz de
toda traba. Al liberarnos de ese peso, podremos ganar en potencia y también disfrutar del placer
de cantar.

Hay que cantar sin crispar los músculos de esta zona del cuerpo, aliviando la tensión y
midiéndolos correctamente.

El ejercicio consiste en mover suavemente la cabeza con un movimiento circular alrededor


del cuello (como si estuvieses mirando a todos los puntos del techo) cantando al mismo tiempo
(con una sonido ang, por ejemplo). Al mismo tiempo, hemos de escoger las notas medias de
nuestra tesitura y bloquear los hombros. La zona en cuestión se relajará, como otras tantas zonas
tensas, y eso es genial para luchar contra las molestias.

7. Trucos para cantar correctamente

Antes de lanzarse de lleno a la piscina, hay que saber cantar correctamente. Hay un montón de
cursos de música para ayudarte y recuerda que la práctica marca la diferencia entre conseguir
perfectamente la frecuencia de una nota.
Te contamos un ejercicio sencillo: antes de tararear, escucha mentalmente una melodía (sin
la letra) y detente en cada nota. Si eres capaz de oír aunque solo sea un poco, ya habrás recorrido
la mitad del camino: tienes oído musical para cantar correctamente.

Lo única que hay que hacer es trasladar eso que tienes en la mente a tu voz. Para ello, te
recomendamos que empieces con una canción fácil, como «tengo un tractor amarillo».

8. Perfeccionar la dicción

Al contrario que la crispación, la articulación bucal es la clave de una buena voz y no solamente
para cantar una canción de ópera. A ver, tampoco te decimos que exageres: piensa que la
deformación artificial de los labios no mejorará, en ningún caso, tu forma de cantar, más bien al
contrario.

Aprender solfeo os puede ayudar a mejorar vuestro canto.

En este caso, es la garganta la parte fundamental para una buena pronunciación. Para
trabajar esta zona, te recomendamos los ejercicios de los actores y comediantes, como la
repetición de trabalenguas como el clásico «tres tristes tigres comen trigo en un trigal».

9. Vocalizar bien

La vocalización es un trabajo que se desarrolla alrededor del sonido de la vocal y no de las


consonantes.

Hay que lograr más flexibilidad y encontrar el «squillo», que se logra con fonemas
sencillos: empieza por o y u.

Con estos sonidos (y fonemas derivados) podrás abrir la cavidad faríngea, dejar baja la laringe y
dar agudeza a la voz. Como venimos diciendo, se trata de repetir y repetir hasta la saciedad o hasta
que encuentres la potencia y la actitud deseadas para una proyección óptima.

10. Saber colocar la lengua

Según los musicólogos, dos de cada tres cantantes tienen problemas de posición de la lengua.
Por eso es importante que te liberes de estas trabas, cosa que solo lograrás si dominas el
movimiento de tu lengua para desarrollar todo tu potencial.

Aprende a colocar tu lengua de manera adecuada.

Así, los problemas con la lengua vienen dados por una contracción excesiva de la raíz de la
lengua, que detiene algunas vibraciones y las reprime en la cavidad bucal. Por tanto, para trabajar
el posicionamiento de la lengua, no hay nada mejor que los ejercicios de repetición de notas,
porque hay que enseñar a la lengua a que se quede plana, junto a la mandíbula inferior:

 Entona yor, yé, yor, yé, yi para encontrar una posición lingual ideal.
 Canta gnor, gné, gni para trabajar el reposicionamiento de la lengua.

Estos dos ejercicios también te permitirán luchar contra el retroceso de la lengua, que sucede a
menudo en el caso de la sopranos.

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