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Meditación guiada

Siéntate confortablemente manteniendo la espalda derecha

Afloja tu cintura de cualquier opresión por suave que está ahora te parezca

La barbilla recogida, la cabeza alineada con el tronco, la lengua apoyada en el paladar

Comienza a respirar lenta y profundamente

Recuerda que los pulmones con capaces de albergar 3 litros de aire y sin embargo, cuando se
respira con normalidad, solo se aspira ½ litro

Observa el curso de tu respiración

Abre bien tus clavículas

Sientes tu abdomen flexible, lugar desde donde comienzas a ascender mediante la inspiración de
los aires

Luego siente como liberas todo el aire, hasta sentir el vacío total de tus pulmones

Tomas el aire de manera natural y sin embargo ahora lo sueltas de manera lenta y uniforme,
haciendo más larga la exhalación

A lo largo de cada exhalación siente como se afloja más y más los músculos de u cuerpo

Siente el peso del mismo

Sientes tu rostro relajado tu mandíbula se afloja más y más tus manos, sueltas observa como tu
mente se mantiene despierta, lucida y atenta conforme tu cuerpo descansa y se relaja

Cada respiración disuelve más y más tus preocupaciones y tensiones tus emociones son cada vez
más apacibles y serenas tu mente se aquieta cada vez as mientras te recreas en la respiración

Respirar y expirar espíritu.

Ahora vas a respirar normalmente para realizar un ejercicio de adiestramiento de la atención para
lo cual vas a enfocar tu mente en la práctica de contar interiormente cada respiración completa
del 1 al 10 cada vez que expulses el aire cuenta y cuando llegues al número 10 vuelves de nuevo a
comenzar desde el numero uno hasta finalizar otra serie de 10 y así sucesivamente
Contempla y siente cada respiración pero si en el trascurso de este ejercicio de consciencia te das
cuenta de que tu atención se despista siguiendo el curso de algún pensamiento travieso, comienza
des nuevo desde el numero 1 una y otra vez sin prisa, respirando de forma natural por la nariz, sin
modificar intencionalmente el ritmo respiratorio. Comienza ahora.

Y ahora toma una respiración profunda y enfoca tu atención en la observación de tus


pensamientos sin intervenir observa todos los procesos mentales que vas discurriendo por tu
espacio de consciencia no te impliques ni para crear pensamiento si para eliminarlos observa
como atento y ecuánime testigo de tus pensamientos sin juzgar y analizar sin aprobar ni
desaprobar

Eres un espectador implacablemente atento y desapasionado de aquello que va desfilando por tu


mente, permaneces en atención a todos los procesos, que como surgen se desvanecen de tu
escenario mental recuerdos fantasías, planes eres un espectador ecuánime e imperturbable
testigo de tu mente

Eres pura contemplación

Y si de pronto te das cuenta que un pensamiento travieso ha despistado tu atención siguiendo su


curso vuelve una y otra vez a al punto central de observación. Observando tus pensamientos como
viene y se van mientras tú permaneces.

Y ahora para finalizar este ejercicio voy a contar hasta diez y cuando llegues al número 10 te
sentirás con la mente muy despegada y a mente muy apacible y serena. Te sentirás con la
consciencia despierta y absolutamente atento y muy feliz

Toma una respiración profunda y mueve los dedos de tus manos y los dedos de los pies y poco a
poco abre los ojos.

Yamile Restrepo

Psicóloga

Neuropsicóloga

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