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lo mejor de Capa blanca

VOLUMEN II

EDITORIAL LA CASA DEL AJEDREZ


José Raúl Capablanca

© Daniel Elguezabal Varela, Anexo 32 partidas de Capablanca

© Editorial La Casa del Ajedrez


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Dirección Editorial: Andrés Tijman Marcus


Consejero editorial: Daniel Elguezabal Varela
Traducción: Antonio Gude
Diseño de portada: Claudia Tijman

I.S.8.N.: 978-84-92517-41-1
I.S.8.N. Obra completa: 978-84-92517-40-4
Depósito Legal: M-32787-2012

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registro u otros medios, sin el permiso previo y por escrito de los titulares del copyright.
Sumario

Nota del editor 4


Prólogo, por J. du Mont. 5
Nota del autor. 9

Primera parte

I Introducción. 10
11 El match con J. Corzo . . . . 12
111 Años 1 906- 1 908. 16
IV El match con Marshall. 21
V El período de evolución. El Torneo San Sebastián 1 9 1 1 . . 31
VI El período de transición. 38

Segunda parte

VII Mi segunda visita a Europa. . 47


VIII Hasta el Torneo Memorial Rice, incluido éste. 63
IX Hasta el Torneo del Club Manhattan, incluido éste. 75
X El match con Kostic y el Congreso de Hastings . 80
Conclusión. 87

Anexo

32 partidas de Capablanca. 89
Fin. 156
Índice de partidas. 157
Frases de Capablanca. 159
Nota del editor

"Capablanca era un genio, pero él no podía explicar por qué jugaba así". Quizá estas
palabras de Vishy Anand sirvan para comprender la esencia del talento del maestro
cubano, un ajedrecista natural, intuitivo, lúcido, rápido, capaz de entender una posición
de manera instantánea.
Apodado "la máquina del ajedrez", Capablanca fue campeón mundial entre 1 92 1 y
1 927. Su mente privilegiada lo convirtió en un jugador casi invencible.
Al cumplirse setenta años de su desaparición, La Casa del Ajedrez publica Lo mejor
de Capablanca, dos volúmenes que contienen lo más relevante de su legado:
l. Fundamentos del ajedrez y Lecciones elementales de ajedrez y JI. Mi carrera
ajedrecística. Ambos libros están actualizados con la notación algebraica y cubren un
injustificable vacío en la literatura aj edrecística en castellano.
Mi carrera ajedrecística fue escrito en el año 1 920 en inglés, idioma que Capablanca
aprendió a muy temprana edad y que dominaba como si fuese su lengua materna.
Paradójicamente, el lector de habla hispana no disponía de una traducción a nuestro
idioma hasta la presente edición.
Capablanca fue tan prolífico, que el equipo editorial de esta casa decidió completar el
segundo volumen de la obra incorporando una selección de 32 partidas del legendario
ajedrecista cubano, analizadas y comentadas por el Maestro FIDE Daniel Elguezabal
Varela. En el criterio de selección primó el carácter instructivo de las partidas, así como
el hecho de que hayan sido pocas veces comentadas o de que resulten espectaculares.
Nuestra editorial continúa trabaj ando para que los lectores de habla hispana disfruten
y aprendan de la obra de los genios del tablero. Por ello, no podíamos olvidamos de
Capablanca... ¿Ha sido el más grande? Le invitamos a juzgarlo por usted mismo.
Prólogo

Si hay algo de mayor interés que el registro de las hazañas de un hombre que ha desta­
cado en su esfera de actividad, es la forma en que su capacidad se ha desarrollado. Un
examen de las diferentes etapas en que ha madurado su desarrollo mental nos permitirá
enjuiciar mejor el fundamento y estructura de su grandeza. Esto es aplicable a los gran­
des maestros del ajedrez tanto como a cualesquiera otros de otros ámbitos, y resulta
extraño que sus carreras hayan sido tan poco estudiadas por parte de los escritores espe­
cializados. En general, apenas se menciona algo más que registros aislados de sus mejo­
res actuaciones. Se celebran torneos, matches y se publican, estudian y comentan las
partidas jugadas, y los maestros son evaluados por sus particulares resultados en cada
ocasión. Esto, sin embargo, no nos permite apreciar cómo va evolucionando su juego, a
pesar de que el desarrollo del genio o del talento es más importante que el genio o el
talento en sí. Un talento bien desarrollado produce al maestro. Pero si se entrena o
desarrolla de forma imperfecta, sólo tendremos a un dilettante. Un genio mal desarro­
llado no alcanzará nunca la plenitud. Pero si se le desarrolla adecuadamente tendremos a
Capablanca.
En cierta forma, el genio tiene ventaja sobre el talento, pues a pesar de los obstá­
culos, siempre acabará imponiéndose. Sólo hay algo que puede impedir su plena expan­
sión y es la carencia de educación en el más amplio sentido cultural. El firmante ha teni­
do numerosas ocasiones para juzgar las lecturas y formación cultural de Capablanca, al
margen del ajedrez, y puede afirmar, sin temor a equivocarse, que quienes imaginen que
su ámbito intelectual se limita al ajedrez, es decir, que piensa, sueña y sólo vive con y
para el ajedrez, están totalmente equivocados. En realidad, puedo decir que Capablanca
dedica mucho menos tiempo al ajedrez que cualquier aficionado entusiasta. Sus intere­
ses son mucho más amplios y abarcan la historia, el arte, la música, las ciencias y el
deporte, y creo que es este amplio espectro cultural lo que ha permitido a Capablanca
convertirse en algo más que un técnico del ajedrez.
Este libro trata de la evolución de su arte, si así puede calificarse al ajedrez. Paso a
paso, seguimos al maestro en su carrera y, de vez en cuando, percibimos atisbos del
hombre, hasta llegar a la cumbre de su capacidad, y hasta nos tentaría preguntarnos si la
maestría puede sobrepasar ese punto culminante.
Se ha comparado a Capablanca con Morphy, una comparación justificada, si consi­
deramos la similitud en el estilo de su juego y la edad, inusualmente temprana, en que
ambos comenzaron a desarrollarse. A los trece años, Morphy ganaba ya partidas a un
jugador tan experimentado como Lowenthal. A los doce años, Capablanca venció al

PRÓLOGO 5
campeón de Cuba en un match. A los veinte años, Morphy derrotó a Anderssen por 7-2
y 2 tablas. A la misma edad, Capablanca venció a Marshall por 8- 1 y 14 tablas. A la
misma edad, Morphy ganó a todos los maestros famosos de su tiempo, si bien Staunton
le privó de disputar un encuentro con él. De forma similar, en San Sebastián, el torneo
más fuerte organizado hasta entonces, Capablanca logró una merecida victoria, y en
1 9 1 1 , Lasker, al ser desafiado, eludió al j oven cubano, a pesar de que, antes de la Prime­
ra Guerra Mundial, existía ya un interés general porque ambos titanes se enfrentasen.
Más comparaciones resultan casi imposibles y sólo servirían para suscitar debates inter­
minables. Si la superioridad de Morphy sobre todos sus contemporáneos puede apre­
ciarse con mayor nitidez, su tarea resultó indudablemente más fácil, pues en su época
había pocos maestros que pudiesen considerarse de primera fila. Aun admitiendo, por
otra parte, que Morphy es más famoso por sus "brillanteces", hay que admitir también
que se le presentaban muchas más ocasiones, dado que sus oponentes eran claramente
más floj os que los de Capablanca. Con todo, siempre que Morphy se enfrentaba a un
maestro con ciertos conocimientos del j uego posicional, sabía ganar la partida de forma
sencilla. Baste con mencionar, por ejemplo, su match contra Harrwitz, en el que dificil­
mente puede señalarse una brillantez, a lo largo de las ocho partidas.
La mención aquí de juego posiciona/, que debe considerarse una forma opuesta al
juego de ataque, sugiere un tema de extrema importancia para la consideración de los
jugadores de ajedrez, y sobre la que el estudio de las partidas de Capablanca puede ilus­
tramos considerablemente.
Según la creencia general, el jugador posicional se contenta con la búsqueda de pe­
queñas ventajas tácticas, a fin de lograr, a largo plazo, la superioridad numérica, mien­
tras que el j ugador atacante o imaginativo tiene en poca estima el j uego de posición,
concibiendo en cambio ataques grandiosos y deslumbrantes, con el fin de anotarse una
victoria fulgurante.
A menudo se dice que Capablanca pertenece a los jugadores de la primera clase y,
sin embargo, con frecuencia vemos su nombre entre los ganadores de premios de belle­
za, en los torneos en que participa, y debido a combinaciones profundas y de largo al­
cance. Lo cierto es que el ajedrecista serio juega en busca de una posición que le asegure
la victoria, y sólo si la situación se lo permite, concibe un ataque que le permita ganar de
la forma más rápida y eficiente. Si ese método ganador incluye una combinación
artística y brillantes sacrificios, el connoisseur sabe apreciar esa brillantez combinada
con la corrección y, como resultado, tendremos una obra de arte. El estudiante descu­
brirá que las brillanteces de Morphy casi siempre se producían una vez conseguida
cierta superioridad posicional. Pero emprender un ataque antes de alcanzar esa fase es
señal de conocimientos rudimentarios y sólo puede tener éxito contra un juego inferior.
Embarcarse en una combinación que no esté posicionalmente justificada no es aceptable
para un verdadero artista del ajedrez, y menos aún si la aventura tiene éxito. Como antes
hemos dicho, los sacrificios son más bien cuestión de oportunidad. Cuando Capablanca
visitó Argentina, todas las partidas que j ugó las ganó en una larga secuencia con un
sacrificio.
Una cuestión que no es la menos interesante de este libro son sus comentarios a las
partidas. Notas tan precisas y con tal autoridad rara vez pueden encontrarse, y los juga­
dores de ajedrez deberían esperar ansiosamente la aparición de más literatura de la mis-

6 MI CARRERA AJEDRECÍSTICA
ma pluma, especialmente cuando Capablanca se propone escribir un tratado de ajedrez,
cuyo primer volumen, Fundamentos del ajedrez, aparecerá, por cierto, el año próximo.
No hay duda de que muchos aspectos del juego práctico de Capablanca, que parecen
estar más allá de la comprensión de muchos fuertes jugadores, nos serán revelados,
mientras que cuando aparezca el tercer y último volumen toda la dimensión de su fuerza
será desvelada de una vez por todas.
En lo que respecta al presente libro, Capablanca lo ha escrito en un estado mental
absolutamente obj etivo, y nadie que no sea mal pensado encontrará en el mismo un
rasgo de disimulo o de autobombo, totalmente extraños a su naturaleza. El autor se
refiere a sí mismo no como "un maestro", lo cual sería falsa modestia, sino como "uno
de los mej ores jugadores del mundo," y esto hay que interpretarlo como pura conciencia
de su capacidad.
Por otro lado, el libro no trata realmente de sí mismo, sino del desarrollo de su fuerza
de juego y como tal, está abriendo un nuevo terreno y, sin la menor duda, constituirá una
valiosa aportación a la literatura ajedrecística.
A continuación incluyo un registro completo de los logros de Capablanca, tanto en
torneos como en matches, así como en partidas de exhibición contra maestros (o incluso
en consulta) o jugadores de fuerza considerable. Las partidas jugadas en privado o
contra oponentes inferiores no se han tenido en cuenta.

Torneos

Ciudad Año Clasificación Ganadas Tablas Perdidas

Nueva York 1911 2º 8 3 1


San Sebastián* 1911 1º 6 7 1
Nueva York 1913 1º 10 2 1
La Habana 1913 2º 8 4 2
Nueva York 1913 1º 13 o o
San Petersburgo* 1914 2º 10 6 2
Nueva York 1915 1º 12 2 o
Nueva York 1916 1º 12 4 1
Nueva York 1918 1º 9 3 o
Hastings 1919 1º 10 1 o

Totales 98 32 8

* Los dos torneos más fuertes desde Nüremberg 1 896.

PRÓLOGO 7
Match es

1909 Capablanca 8 Marshall 1 tablas 14

1919 Capablanca 5 Kostic o tablas o

Juego de exhibición

1 Ciudad Ganadas Tablas Perdidas

San Petersburgo 5 o 1
Moscú 2 1 o
Kiev o 1 o
Riga 1 o o
Lodz 1 o o
Berlín 4 o o
Viena 4 1 o
Buenos Aires 4 1 o
Nueva York 3 1 o

1 Totales 24 5 1

Todas las partidas, excepto las de Hastings, fueron jugadas con un límite de tiempo de
15 jugadas por hora, o 30 en las dos primeras horas, y 15 jugadas en cada hora sucesiva.

J. Du Mont
Londres, diciembre de 1919

8 MI CARRERA AJEDRECÍSTICA
Nota del autor

Este libro pretende satisfacer una demanda general, a saber, informar de los eventos y
circunstancias que han hecho de mí lo que soy hoy en día en el mundo del ajedrez. Al
escribirlo me propuse contar la verdad, decir lo que pienso de algunas partidas, posicio­
nes y otras cosas, a riesgo de parecer, a veces, vanidoso a quienes no me conocen perso­
nalmente. Pues si bien considero la vanidad algo fútil y estúpido, mucho más me lo pa­
rece la falsa modestia, que pretende ocultar lo que los hechos tienden a demostrar.
No he incluido ninguna partida tablas ni perdida, porque no las considero apropiadas
para el propósito de este libro. Ha habido momentos en mi vida en los que llegué a pen­
sar que no podría perder ni una sola partida. Entonces alguien me ganaba y esa derrota
me bajaba de nuevo del país de los sueños a la tierra. En ajedrez nada es tan saludable
como una buena paliza en el momento oportuno, y puedo decir que de pocas partidas
ganadas he aprendido tanto como de cualquiera de mis derrotas. Es evidente que no me
gustaría perder en un momento dado, pero por lo demás espero perder algunas partidas
más en el futuro, a fin de poder extraer tanto beneficio como el que extraj e en el pasado
de las partidas perdidas.
He escrito con mucho cuidado los comentarios a las partidas, de modo que confío en
que no haya errores, y que sirvan para aclarar puntos que hasta ahora hayan permane­
cido oscuros. Espero también que el lector encuentre mis notas instructivas e interesan­
tes y que el libro, en general, merezca la aprobación de esa legión de jugadores de todo
el mundo, en particular de los muchos amigos cuyos deseos he tratado de cumplir,
levantando el velo de lo que nunca ha sido un misterio: Mi carrera ajedrecística.

José Raúl Capablanca

NOTA DEL AUTOR 9


Primera parte

l. Introducción

El objeto de este libro es dar al lector una idea de las muchas fases que he atravesado,
antes de alcanzar mi actual fuerza de juego, y de mi forma de pensar actualmente,
cuando me enfrento a un oponente significado.
Sin duda debe ser interesante conocer cómo uno de los jugadores más fuertes del
mundo ha alcanzado su nivel de juego, los procesos por los que ha pasado, su forma de
pensar cuando aún no estaba desarrollado del todo, la forma gradual en que fueron mo­
dificándose sus pensamientos e ideas, así como cualquier otro cambio y ulterior desa­
rrollo.
Aparte del interés psicológico, debe haber muchos aspectos de valor práctico para
aquellos deseosos de adquirir cierto grado de maestría en ajedrez.
A medida que vaya narrando mi carrera en ajedrez, me detendré en aquellos puntos
que considero más importantes, aportando ejemplos de mis partidas, con mis propias
notas, redactadas en el momento en que se jugaron tales partidas, o cuando no es así,
expresando las ideas que tenía durante la partida. Esto hace que el libro sea diferente de
todos los demás y, creo, también más interesante.
Al final, si el espacio lo permite, añadiré algunos puntos útiles, sobre todo para los
principiantes, aunque muchos de ellos pueden resultar valiosos incluso para jugadores
más experimentados.
Nací en La Habana, la capital de la isla de Cuba, el 1 9 de noviembre de 1 8 8 8. Aún
no tenía cinco años cuando, por casualidad, entré en el despacho de mi padre, quien es­
taba jugando al ajedrez con otro caballero.
Nunca había visto antes una partida de ajedrez.
Las piezas despertaron mi interés y al día siguiente volví para verlos jugar de nuevo.
El tercer día, mi padre, un auténtico principiante, movió un caballo de una casilla blanca
a otra casilla blanca. Su oponente, por lo visto, no era mej or que él, porque no se dio
cuenta de la jugada ilegal. Mi padre ganó y yo lo llamé tramposo, riéndome. Tras una
pequeña discusión, durante la cual casi me manda a mi cuarto, le mostré a mi padre lo
que había hecho. Entonces me preguntó cómo y qué sabía yo de ajedrez. Le respondí
que podía ganarle. Él dijo que eso era imposible, teniendo en cuenta que ni siquiera
sabía colocar las piezas correctamente. Pero jugamos y yo gané.

10 MI CARRERA AJEDRECÍ STICA


Ese fue mi comienzo. Unos días después, mi padre me llevó al Club de Ajedrez de La
Habana, donde los jugadores más fuertes no pudieron darme la dama de ventaja. Más o
menos por entonces, el maestro ruso Taubenhaus visitó La Habana, y declaró que estaba
por encima de sus posibilidades concederme esa ventaj a de la dama. Más tarde, en París,
en 1 9 1 1 , el señor Taubenhaus a menudo decía: " Soy el único maestro vivo que le ha
dado al señor Capablanca la dama de ventaja."
Pasaron varios años, en los que sólo ocasionalmente jugaba en casa, porque los mé­
dicos dij eron que seguir jugando podría afectar a mi salud.
Cuando tenía ocho años, mis padres me dejaban ir al club los domingos, y pronto don
Celso Golmayo, el jugador más fuerte, dejó de darme una torre de ventaja. Dos o tres
meses después, dejé La Habana y no volví a jugar al ajedrez hasta que regresé a la
ciudad.
Tenía once años entonces, y H. N. Pillsbury acababa de visitar al club dejando a
todos atónitos por su enorme capacidad y su genio. Don Celso Golmayo había muerto,
pero seguían estando Vásquez y J. Corzo, habiendo ganado este último el Campeonato
al primero.
En esa atmósfera, en tres meses ascendí a la primera categoría. A fin de poner a
prueba mi fuerza se organizó un torneo a doble vuelta con varios jugadores de primera
categoría. Todos los mej ores tomaron parte en esta competición, a excepción de Vás­
quez, que acababa de fallecer.
El resultado final demostró que mi nivel era cercano al del campeón, J. Corzo, ante
quien perdí las dos partidas.

C ampeonato de Cuba
La Habana 1901

1 2 3 4 5 6

1 Corzo J. . ;;';�� 11 11 11 o y, 1 1 8.5

2 Corzo E. 00 ;ilt;1�¡ 1o o1 11 11 6.0

3 Femandez 00 o1 �¡¡� 1o 11 1o 5.0

4 Capablanca 00 1o o 1 i:triiiit;;:, 1 y, 1 o 4.5

5 Sterling 1 y, 00 00 o y, �j:iim 1 y, 3. 5

6 Fiol 00 00 o1 o1 o y, �,·;:,:� 2.5

INTRODUCCI ÓN 11
11. El match con J. Corzo

Algunos de mis admiradores pensaban que yo tenía buenas opciones de vencer a Corzo.
Muchos atribuían mis derrotas al hecho de que nunca había visto un libro de ajedrez y
por lo tanto me apremiaron a que estudiase. Uno de ellos me dio diversos libros, entre
ellos uno sobre finales. Me gustaban los finales y estudié algunos.
Entretanto, se dispuso el match con J. Corzo. El primero que ganase cuatro partidas
(sin contar tablas) sería declarado vencedor.
Comencé a jugar con la convicción de que mi adversario era superior, porque tenía
conocimiento de todas las aperturas y yo, sin embargo no sabía niaguna.
Además, Corzo conocía muchas partidas de los grandes maestros de memoria, par­
tidas estas que yo desconocía completamente.
Por otro lado, Corzo había j ugado muchos matches, tenía experiencia y tenía cono­
cimiento de muchísimos trucos, mientras que yo era un novato.
Las dos primeras partidas las ganó rápidamente, pero de algún modo la tercera, que
fue tablas, me demostró que también tenía sus puntos débiles y eso me animó dándome
confianza.
A partir de ese momento, mi rival no volvió a ganar ninguna partida del match, y sólo
pudo apuntarse cinco tablas antes de que yo lograse mi cuarta y definitiva victoria.
Ese triunfo me dio, al menos moralmente, el título de Campeón de Cuba. Tenía doce
años. Había j ugado sin conocimientos teóricos de aperturas, pero el match me dio una
cierta idea de las mismas. Mejoré en el medio juego y, desde luego, era muy fuerte una
vez que se cambiaban las damas.
Incluyo a continuación dos partidas del match. En ellas puede apreciarse el vivaz y
emprendedor espíritu propio de un j oven, pero también que carecen, naturalmente, de la
fuerza compacta y sistemática que caracteriza el juego de los grandes maestros. Sin
embargo, en una de ellas ni siquiera hoy podría haber conducido el ataque con mayor
fuerza y eficiencia.

Match Capablanca - Corzo


La Habana 1 90 1
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13

1 Capablanca o o y, 1 Y2 Y2 y, 1 1 y, 1 y, o 7.0

2 Corzo 1 1 y, o y, y, Y2 o o y, o y, 1 6.0

12 MI CARRERA AJEDRECÍ STICA


Partida 1
Juan Corzo y Príncipe - José Raúl Capablanca
8ª partida del match, La Habana 1 90 1
Apertura Vienesa
Hampe-Allgaier-Thorold

1 .e4 es 2.¿¿¡ c3 ¿¿¡ c6 3.f4 10.iifl g3+ 1 1.iigl


Corzo sabía de mi absoluta falta de co­
nocimientos teóricos y, en consecuencia,
trató repetidamente de jugar gambitos de
este tipo, en los que me resultaría dificil
encontrar la respuesta adecuada.
3 ... exf4 4.¿¿¡f3 gS S.h4 g4 6.¿¿¡ gs h6
7.¿¿¡ xf7 iixf7 8.d4 dS
Después, Corzo me dijo que el libro re­
comendaba 8 . . . d6.
9.exdS

a b e d e f g 11

1 1 ..,¿¿¡xd4 12.�xd4 �es 13.¿¿¡e2 YMb6


14.�xb6 axb6 lS,¿¿¡d4 .icS 16.c3 )3a4
1 7.i.e2 .ixd4+ 18.cxd4 )3xd4 1 9.b3 ¿¿¡ f6
20 . .ib2 )3d2 21..ihS+ ¿¿¡ xhS 22 . .ixh8 f3

a b e d e f g h

9 Y«e7+
.•.

Habíamos jugado esta variante en una


partida anterior, en la que Corzo respon­
dió a este j aque con 1 O. i, e2. La partida fi­
nalizó en tablas, pero yo debí haber ga­
nado. Corzo analizó la posición y le dij o
a alguien que debía haber jugado <iif2.
Cuando me enteré de esto, analicé la po­
sición por mi cuenta y decidí volver a ju­
garla, pues pensaba que las negras debían 23.gxf3 ¿¿¡ f4 24 ..ieS )3g2+ 25.iifl )3f2+
ganar, con la continuación que planteé en 26.<itiel ¿¿¡ d3+
esta partida. Las blancas abandonaron

EL MATCH CON J. CORZO 13


Partida 2
José Raúl Capablanca - Juan Corzo y Príncipe
1 1 ª partida y última del match, La Habana 1 90 1
Apertura Colle

1 .d4 d5 2.t'iif3 c5 3.e3 t'iic 6 4.b3 e6 posible que yo hubiese jugado mejor, pero
5 ..ib2 !ii f6 6.t'iib d2 cxd4 7.exd4 no obstante y teniéndolo todo en cuenta,
Cuando veo esta partida hoy día, me no lo hice mal, y ahora, en el momento
sorprendo del buen sistema general de mis decisivo, concebí una magnífica combi­
jugadas de apertura. Recuerdo que siem­ nación.
pre jugab a 1 .d4 con blancas, porque de 26.c4 �e6
esa forma el Sr. Corzo no podría explotar Pensaba que mi rival jugaría así, aun­
tan bien mi desconocimiento de las aper­ que le hubiese dado mej ores posibilidades
turas. En esta partida, hasta aquí jugué . . . 'Wh6.
bien. 27.cxd5 'l!;Vxd5 28.e6 .ib5
7 .. .i.d6 8.i.d3 � 9.� t'iih 5 1 0.g3 f5
1 1 .t'iie S t'iif6 1 2.f4 .ixe5 13.fxe5 t'iig4
14.�e2 �b6 15.t'iif3 .id7 16.a3
Para impedir ... é2Jb4, y también para
preparar el avance de peones en el flanco
de dama. Hoy habría seguido el mismo
plan.
16 ... @hs 1 7.h3 t'iih 6 1s.�f2 !ii n 1 9.@g2
g5 20.g4 t'iie 7 2 1.�e3 E:g8 22.i!ael t'iig6
23.gxf5 t'iif4+ 24.@h2 t'iixd3 25.�xd3
exf5

a b e d e g h

Obviamente, si 28 . . . .ixe6, 29 . .Eí: xe6.


29.�xb5
Hoy es probable que hubiese jugado
simplemente 29. �d2, que también gana­
ba, pero entonces no pude resistir la ten­
tación de sacrificar la dama. En cualquier
caso, la textual era la única continuación
que consideré al realizar el avance e6.
29 ...�xbS 30.d5+ E:g7 3 1.exti h6
a b e d e g_ h
Habría sido mej or hacer 3 l . . . .Eí: f8 . El
juego podría seguir entonces como sigue:
El juego preparatorio para emprender 32. é2J d4 � xd5 (lo mej or) 3 3 . .E'í: e8 'Wxf7
un ataque es una de las tareas más arduas 34 . .Eí:xf8+ 'Wxf8 3 5 .tt:J xf5 , y las blancas
para la mente del jugador. Hoy es muy deben ganar.

14 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


32.!tJd4 YlYxfl saria, antes de cerrar esa época de mi ca­
Lo mej or. Si 32 . . . 'Wd7, 3 3 . lt:Jxf5 Wxfl rrera, pues considerando mi edad y la po­
34 . .ixg7+ © h7 3 5 . !l: e7, ganando la dama, ca experiencia que tenía, esta partida es
pues las negras no pueden jugar ahora notable, y puedo decir que el final fue
3 5 . . . Wxd5, debido a la respuesta 36 . .ie5+ muy bien jugado por mí.
©g6 3 7. !l: g7+ ©h5 3 8 . lt:J g3+ ©h4 46.<i>f2 <i>f5 47.<i>e3 <i>e5 48.<i>d3 <i>d5
39. !l: f4+ gxf4 40. !l: g4++. 49. <i>c3 g3 50..ih4 g2 51..if2 a5 52.b4
33.gxfl gxt7 34.gxf5 gxf5 35.!tJxf5+ <i>e4 53 ..ib6 <i>d5 54. <i>d3 i>c6 55..igl
<i>h7 36.!tJe7 fü"8 37.<i>g2 h5 38.d6 g4 i>d5 56..ih2 <i>c6 57.<i>d4 a4 58.<i>e5
39.hxg4 hxg4 40 ..ie5 <i>h6 4 1 .d7 gd8 <i>b6 59.<i>d5 <i>a6 60.<i>c5
42.!tJg8+ �xg8 43 ..if6 <i>g6 44.d8%Y Si 60. © c6, seguiría 60 . . . g l 'W 6 1 ..ixg l ,
�xd8 45 ..ixd8 b5 ahogado.
El resto es fácil. Una observación nece- Las negras abandonaron.

Durante los dos años siguientes me concentré en finalizar mis estudios de Enseñanza
Media. En 1 904 fui a Estados Unidos para aprender inglés y preparar mi ingreso en la
Universidad de Columbia. En 1 905 visité por primera vez el Club de Ajedrez de
Manhattan, en Nueva York. Aunque no había jugado desde hacía mucho tiempo, gané
mi primera partida en buen estilo, contra uno de los numerosos jugadores de primera
categoría de dicho club. Me convertí en un asiduo visitante los domingos por la tarde, y
un año después, en 1 906, ya se me consideraba uno de los mejores jugadores de la
institución. En ajedrez rápido y relámpago era el mej or de todos, y estaba en con­
diciones de competir incluso con los mej ores del mundo, como pronto quedó claro, al
ganar el torneo llamado Rapid Transit, con 32 participantes, entre los cuales se en­
contraba el campeón del mundo, Dr. E. Lasker, indudablemente el jugador más des­
tacado en cualquier modalidad de ajedrez. Ese mismo año ingresé en la Universidad de
Columbia para estudiar ingeniería química. Al pasar mi examen de ingreso, obtuve la
alta calificación del 99% en álgebra, empleando sólo una hora y cuarto de las tres horas
estipuladas para realizar la prueba. También conseguí altas notas en otras materias cien­
tíficas. Relato estos hechos a fin de que los psicólogos puedan extraer sus deducciones,
si es que lo desean.

EL MATCH CON J. CORZO 15


111. Años 1906-1908

Después de dos años, durante los cuales había practicado mucho deporte, dejé la univer­
sidad y dediqué la mayor parte de mi tiempo al aj edrez. En este tiempo había jugado
muchas partidas serias, sobre todo en verano, contra los jugadores más fuertes del Club
de Manhattan. Fui ganándoles a todos, uno tras otro, y pronto resultó evidente mi supe­
rioridad. De ese período incluyo las partidas que siguen, con comentarios de la época.

Partida 3
Rudolf Raubitschek - José Raúl C apablanca
Manhattan CC (amistosa) Nueva York 1 906
Gambito del Rey

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.¿¿¡f3 g5 4.i.c4 ig7 16.¿¿¡xe5 (Era mejor 1 6.dxeS) 16...0--0--0
5.h4 h6 6.d4 ¿¿¡ c6 7.c3 d6 8.0--0 Vf!e7 17.¿¿¡a3 gh4 1 8.Vf!g3 i.xe5 19.Vf!xe5 gd5
9.Wfb3 ¿¿¡ d8 1 0.hxg5 20.Vf!g7 gg4 2 1.Vf!h7 ¿¿¡ f6 22.Vf!h8+ gd8
23.Vf!xf6 gdg8

De esta forma las blancas ganan un


peón, pero permiten a su rival poner en 24 . fü"2
.

marcha un terrorífico ataque. Si 24.'\Wxe7, �xg2+ 25 .�h l ibd5, y si­


10 ... hxg5 1 1 .Vf!b5+ id7 1 2 .Vf!xg5 if6 gue mate en pocas.
1 3.'1Mxf4 ¿¿¡e6 14.ixe6 ixe6 1 5.e5 dxe5 24 ... gxg2+ 2s.c;tin ic4+ 26.¿¿¡xc4 ggl++

16 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 4
José Raúl Capablanca - Rudolf Raubitschek
Nueva York 1 906
Apertura Española

1.e4 e5 2.tlif3 tli c6 3.i.b5 tlif6 4.0-0


tli xe4 5.d4 d5 6.tli xe5 i.d7 7.tli xd7
'?Mxd7 8.tli c3 f5 9.tli xe4 fxe4

a b e d e f g 11

10.c4
Si 1 0.Wh5+, continúa 1 0 . . . g6 1 1 . i.xc6
gxh5 1 2 . i.xd7+ @xd7 1 3 .f3 i.g7 1 4.c3
!! ae8, con igualdad.
A 1 0. i.xc6, sigue 1 0 . . . bxc6 1 1 .Wh5+
Wt7 1 2.Wxf7+ @xf7 1 3 .f3 exf3 14. !! xf3+
@e6 1 5 . i.g5 c5 1 6. !! e l + )Í(d7 1 7. !! f7+
@c6, con ligera ventaj a de las blancas.
10...0--0--0 1 1 .i.gS i.e7 12.i.xe7
Si 1 2. cxd5 , i.xg5 l 3 .dxc6 '1Wxd4, y la
partida está igualada.
12 ... '?Mxe7 13.i.xc6 bxc6 14.c5 '?Mf6
15.'?Ma4 @b8 16.:Sac l @as 1 7.b4 gbs
a b e d e t g 11
18.a3 ghe8 1 9.'?Ma6 :Se6 20.a4
29.�cl '?Mxf2
Ver el diagrama siguiente Una opción era 29 . . . Wd4 30. §: c4 Wb6
3 1 .§: xb6 §: xb6 32. §: xe4 !! xe4 33 .Wc8+
Las blancas sacrifican un peón para §: b8 34.'1Wxc7, y es dificil jugar.
emprender un ataque. 30.gfl '?Md4 3 1 .'3f5 e3 32.:Sxa7+ '?Mxa7
20 ...'?Mxd4 33_g35
20 . . . !! xb4 2 1 . !! b l , y las blancas ganan. Las negras abandonaron.

AÑOS 1 906- 1 908 17


Partida 5
Albert Whiting Fox - José Raúl C apablanca
Manhattan CC (amistosa) Nueva York 1 906
Apertura Española

1 .e4 e5 2.� f3 � c6 3..ib5 � f6 4.0-0 i.e7


5J�el d6 6.d4 exd4 7.� xd4 .id7 8.�c3
0-0 9.� de2 �e8 10.�g3 � e5 1 1 ..ixd7
1Hxd7 12.f4 � g6 13.�f5 i.f8 14.\Wd3

a b e d e f g h

24.\Wd4 °iHg7 25.1Hxa7?


Una mala jugada. 25 .i.c3 permitiría a
las blancas seguir luchando.
25 ...1Nxb2 26.�el d4 27.f5 e3 28.�fe2
14 ... �adS
� f4 29..icl °iHb6 30.Y*fa4 �xe2 3 1 .Y*lc4+
Si 14 . . .� xe4, 15. !he4 Wxf5 1 6. :gxe8
<i>h8 32.�xe2 °iHa6 33.°iHd3 °iHxd3 34.cxd3
Wxd3 17.:gxf8+, seguido de cxd3 , y las
c5 35.g4
blancas quedan con pieza de ventaja.
1 5.i.d2 d5
El comienzo de una bonita combina­
ción. Si 16.exd5 , :gxe l + 17.:gxe l �xd5, y
parece que las blancas pierden un peón.
1 6.e5 .ic5+ 17.<i>hl � g4 18.�dl f6!
La jugada clave de la combinación. Si
1 9.exf6, �xf4 gana, ya que si 20. � e7+
:gxe7 2 1 .fxe7 tll xd3 22.exd8W Wxd8
23.cxd3 'M'h4 24.h3 Wg3 , y sigue mate en
pocas. Si, en lugar de 20. 'Lle7+, 20.:gxe8+
!! xe8 2 1 . '!W c3 \Wxf5 22. '!Wxc5 'Lle2, gana.

Ver el diagrama siguiente b e


a d e f g h

1 9.h3 � f2+ 20.�xf2 i.xf2 2 1 .�e2 fxe5 35 ... c4


22.�xf2 e4 23.� h6+ gxh6 Las blancas abandonaron.

18 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 6
José Raúl Capablanca - Davidson/Ferguson
Nueva York (consulta) 1 908
Apertura Española

1 .e4 es 2.�f3 � c6 3.J.bS � f6 4.0--0 .ie7 Si 1 4 . . . exd4, entonces podría seguir


SJ'!el d6 6.c3 0--0 7.d3 a6 8.i.a4 bS 1 S . J.xc6 J.xc6 1 6. lü xd4 ges l 7 . lü e6.
9.J.c2 � e8 1 0.� bd2 fS A 14 . . . if6, 1 S . J.e4 gf4 1 6. lü fl gg4
Esta j ugada no es tan buena como pare­ 1 7.h3 .
ce, como pronto se pondrá de manifiesto. 1 S..ixc6 .ixc6 1 6.dxeS .ixf3 17.� xf3
1 1 ..ib3+ @h8 12.J.dS J.d7 13.exfS �hfS dxeS 1 8.Wfc2 e4 19.lügS Wfe8
Parece mejor 1 9 . . . 'W dS , en cuyo caso
podría haber seguido 20. lü xe4 !! eS 2 1 .f3
lü xe4 22.fxe4 icS+ 23 . 'ttih l gae8 24.J. f4
gxe4 2S.gxe4 'Wxe4 26. 'Wxe4 gxe4
27. J.xc7 ge2 28 .b4 J.e7 29.J.g3 .
20.� xe4 .icS 2 1..if4!
La jugada ganadora y la única fo rma de
mantener la ventaja.
21. .. � xe4 22J�xe4 V!ff7 23..lel J.d6
24.a4 ghs 2S.g3 V!fg6 26.axbS :!:bbS
27.gaa4 h6 28.Wfcl c.t>h7 29.gb4 b5
30.Wf dl @gs 3 1.c4 grs 32.V!fd3 32 cs •••

33.gas Wff6 34.b4 V!ff8 3S.bxcS J.e7


a b e d e g h Si 3 S . . . J.xcS 36.gf4 gxf4 37.J.xcS Wf e8
14.d4 3 8 . gxf4 We l + 39. 'tti g2 WxaS 40. Wf dS+
Esta jugada es la clave de la situación. 'ttih7 4 1 .Wxhs+ 'tti g8 42.Wds+ 'ttih7
Si 14 . . . exd4 1 S . J.xc6 J.xc6 1 6. lü xd4 ges 43 .We4+ 'ttih6 (si 43 . . . g6, 44.Wb7+ 'ttih6
1 7. lü e6, ganando calidad. Si 14 . . . J.f6, 4S .Wxa8 WxcS 46.Wh8++) 44.fS Wd8
I S . J.e4 !U4 ( I S . . . !! hS 1 6. lü xeS) 1 6. lü fl 4S.J.e7, y las blancas ganan.
gg4 1 7 .h3 . Por consiguiente, la respuesta 36.gf4 gxf4 37.J.xf4 gds 38..id6 .ixd6
de las negras parece lo mej or. 39.WfdS+ Wff7 40.cxd6
14 ... tiJ f6 Las negras abandonaron

Al cerrar ese período y echar una mirada retrospectiva a mi estilo, puedo apreciar ya
considerables mejoras en todos los aspectos. Las aperturas comienzan a parecerse a las
de un maestro, aunque, en general, son bastante más floj as de lo que debieran, pues hay
demasiada lentitud de movimientos, planes elaborados que no podrían implementarse
contra fuertes oponentes, en lugar de las jugadas sencillas, directas, fuertes y de ataque
características del desarrollo con blancas.

AÑ OS 1906-1908 19
En el medio juego hay un importante progreso. Las combinaciones son más seguras y
profundas, y planean sobre todo el juego de posición. Los finales, que ya jugaba muy
bien, y en mi opinión, había alcanzado un nivel muy alto, cercano al que alcanzaría en el
futuro.
En el invierno de 1 908- 1 909 decidí emprender una gira por Estados Unidos, que duró
ocho semanas. En esa gira rompí todos los récords de exhibiciones de simultáneas. Al
dejar Nueva York, gané 1 68 partidas consecutivas, antes de perder una en Minneapolis,
en una sesión de 22. Sin embargo, en aquella ocasión tuve la satisfacción de vencer a los
jugadores más fuertes del estado de Minnesota, incluido el Sr. E. F. Elliott, diez veces
campeón de la Western Chess Association. En cuanto a la rapidez de mi juego, en un
caso, en Hoboken, j ugué 28 partidas simultáneas en una hora y cuarenta minutos, per­
diendo sólo una partida, tras haber rechazado tablas.
A mi regreso a Nueva York, en marzo de 1 909, al resultar evidente mis progersos, se
entablaron negociaciones para lo que habría de ser la mayor hazaña de mi carrera.

20 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


IV. El match con Marshall

No hubo ningún problema para organizar el match. Marshall estaba dispuesto a jugar,
dando por descontada su victoria. El resultado de la lucha demostraría hasta qué punto
estaba equivocado. Lo vencí 8-1 y 1 4 tablas. Puedo afirmar que ningún otro jugador
había logrado una hazaña semejante, pues era mi primer encuentro contra un maestro, y
un maestro de tal calibre que podía considerársele uno de los diez mejores del mundo.
Lo más sorprendente de todo fue el hecho de que yo jugué sin haber abierto j amás un
libro sobre teoría de aperturas. En realidad, de haber jugado Marshall aperturas como el
Gambito Danés, la Vienesa u otras por el estilo, el resultado habría sido diferente. En
cualquier caso, yo habría tenido más dificultades para obtener un resultado como el que
se produjo. Sólo había visto un análisis de Lasker sobre la Española, sobre la defensa
con . . f5 , pero el análisis era incorrecto, puesto que no incluía la mejor continuación para
.

las negras. Esto y lo que había aprendido por mi propia experiencia era todo mi bagaje
teórico. Mi triunfo en el mismo me situó en las filas de los grandes maestros del ajedrez.
El juego durante el match demostró que yo era floj o en aperturas, y no especialmente
fuerte en el juego de posición. Mi verdadera fuerza se encontraba en el final, y también
sobresalía en las combinaciones del medio juego. Tenía un certero juicio en cuanto a si
una posición estaba ganada o perdida, y podía defender una posición dificil como pocos,
lo que demostré repetidamente en el encuentro, al rechazar los asaltos de Marshall.
Debo añadir que mi estilo aún no estaba refinado o del todo maduro, aunque era ya lo
bastante versátil, pues, por ejemplo, podía atacar tan bien como defenderme, podía
combinar en el medio juego casi tan bien como jugar los finales, donde me sentía como
pez en el agua, y en cuya fase sin duda era el más fuerte de los dos.
He aquí algunas de las partidas, con comentarios, tal como las veo hoy.

Match Capablanca - Marshall


Nueva York 1 909

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

Capablanca Yz 1 Yz y, 1 1 o 1 y, Yz 1 1
Marshall Yz o Yz Yz o o 1 o Yz Yz o o

13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23

Capablanca 1 y, y, y, y, y, y, y, Yz y, 1 IS.O
Marshall o Yz Yz Yz Yz Yz y, Yz y, Yz o 8.0

EL MATCH CON MARSHALL 21


Partida 7
Frank James Marshall - José Raúl C apablanca
5ª partida del match, Nueva York 1 909
Gambito de Dama

1.d4 d5 2.c4 e6 3.lLic3 lLi f6 4.J.g5 i.e7 ocupando columnas semiabiertas, para
5.e3 lL! e4 poder atacar el centro enemigo.
Hoy día, cuando yo mismo he desarro­ 14 �bS 1 5.i.d3 lLi f6 16.V!ff4
..•

llado teorías sobre el juego, conforme a Si 1 6. '.Wh4, sería suficiente hacer


mi mayor experiencia y conocimientos, 1 6 . . . lll d5
las posibilidades de las blancas contra mi 16 .J.b7 17.e4 �fd8 1 8.gad l gbc8
.•

jugada serían mayores. Pero entonces era Las negras tienen ahora un j uego su­
diferente, pues no sabía qué jugar, y perior, dado que no hay puntos débiles en
cuando alguien me dij o que Lasker había su posición y que su flanco de dama es
jugado así con éxito, en su match con mucho más fuerte que el blanco. Por otra
Marshall, decidí adoptarlo. Sólo hacia el parte, la disposición estratégica de las pie­
final del match cambié mi defensa, tras zas negras es mejor que la de las blancas.
haber encontrado algo distinto. 1 9.ge3
6.J.xe7 ffxe7 7.i.d3 Esto no es bueno, como demostrarán
La continuación adoptada por Marshall rápidamente las negras. 1 9.i.b 1 era la ju­
en esta partida es, en mi opinión, defi­ gada correcta.
ciente. Creo que jugó mej or esta variante 19 ... cxd4 20.cxd4 gc3 2 1 .J.bl
en la 2 1 ª partida. Aquí, en cualquier caso, Un error. La jugada '.Wh4 era la única
creo que es mej or cxd5, seguido de '.W b3, posibilidad de las blancas para sostener su
tras el cambio de caballos. posición.
7 lL! xc3 8.bxc3 lLi d7
.•. 2 1...g5
Era mej or 8 . . . dxc4 de inmediato.
9.lL!t3 0-0 1 0.ffc2 h6 1 1 .0-0
Las blancas aún estaban a tiempo de
jugar 1 1 .cxd5, que es la continuación co­
rrecta.
1 1 ... c5
Con idea de contrarrestar en el flanco
de dama, el ataque blanco n el otro flan­
co.
1 2.gfel dxc4 13.J.xc4 b6 14.�e4
No tengo una buena opinión de esta
maniobra, pues el ataque es demasiado
lento para que pueda reportar ventaj a y,
a b e d e g_ 11
por otra parte, permite a las negras situar
sus piezas dónde querían, por ejemplo, el 22.lLixg5 ! ?
alfil en "b7", el caballo en "f6", y las dos 22. '.W g3 perdía u n peón, pero las blan­
torres en "c8" y "d8 " , respectivamente, cas han visto perspectivas de ataque sa-

22 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


criticando el caballo y prefieren esta con­ res, pero que pueden ser mínimos en su
tinuación, pues consideraban que la otra caso, mientras que los demás los cometen
también era perdedora y que ofrecía me­ continuamente.
nos posibilidades de equivocarse a las ne­ Así, fui muy alabado por muchos por la
gras. excelencia de mi juego en esta posición,
22 .. Jhe3 23.Wfxe3 lli g4 cuando, en realidad, hubiera podido ha­
23 . .. hxg4 habría evitado las complica­ cerlo mej or. Sencillamente, no vieron que
ciones, dejando a las blancas con dos peo­ el movimiento . ..1!9f6 era mejor que la tex­
nes por el caballo. tual.
24.Wfg3 Wfxg5 25.h4 27.Wfb8+ ©h7 28.e5+ i.e4 29.:axd4
Si las blancas jugasen 25 .Wíc7 de inme­ .ixbl 30.Wfxa7 lli xe5 3 t .:af4 J.e4
diato, las negras habrían respondido con Las blancas no debían haber permitido
la siguiente variante: 25 . . . E:c8 26.W!xb7 esta jugada.
E:c l 27.Wffb 8+ �g7 28.E:fl Wíd2, ganando 32.g3 ltif3+
en el acto. Juego muy pobre . . . . f5 de inmediato era
25 ...\Wg7 26.\Wc7 el camino correcto. Después de la textual,
las negras tienen muchas dificultades para
ganar.
33.©g2 f5 34.\Wxb6 llixh4+ 35.©h2
Si 3 5 .�h3 , entonces 3 5 . . . \Wa l ganaría
en el acto.
35 ... llif3+ 36.:axf3 i.xf3 37.Wfxe6 i.e4
38.f3 J.d3 39.Wfd5 Wfb2+ 40.©gl J.b t
41 .a4 \Wat 42.Wfb7+ ©g6 43.Wib6+ ©h5
44.©h2

a b e d e g h

26 J�xd4
.•

No es lo mej or. La jugada correcta era


26 . . .Wf6 que, por cierto, me habría aho­
rrado mucho trabajo para ganar la partida.
Aquí llamo la atención sobre las deficien­
tes notas de algunos escritores y analistas.
Las partidas son comentadas, a veces,
por jugadores desconocidos, que no tienen a b e d e g h

un conocimientos suficientes de ajedrez.


Lo cierto es que las partidas de los gran­ 44 ..ia2 ! 45.\Wb5 ©g6 46.a5 Wfd4
.•

des maestros sólo pueden ser comentadas 47.Wfc6+ Wff6 48.\We8+ Wfti ! 49.Wfa4 \We6
por jugadores contados y, por supuesto, ni 50.a6 Wfe2+ 5 1 .©h3 J.d5 52.a7 .lxf3
siquiera ellos están libres de cometer erro- Las blancas abandonaron

EL MATCH CON MARSHALL 23


Partida 8
José Raúl Capablanca - Frank James Marshall
6ª partida del match, Nueva York 1 909
Apertura Española

1 .e4 eS 2.i!lif3 i!lic6 3.J.bS d6 4.c3 9.i!lifl i!lih7 10.i!lie3 ihS


Esto no es conforme a la verdadera teo­ Si 1 0 . . . f5 , 1 1 .exf5 ixf5 1 2 .Cll xf5 �xf5
ría de la apertura, pero como ya he dicho, 1 3 .d4, y las blancas deben ganar, porque
mis conocimientos teóricos por entonces si 1 3 . . . exd4, 1 4.ixc6, seguido de Cll x d4,
eran insignificantes. gana como mínimo un peón, y si en lugar
El avance 4.d4, más lógico, es gene­ de 1 3 . . . exd4, if6, entonces 1 4.id3 gana
ralmente considerada la continuación co­ calidad.
rrecta. 1 1 .g4 ig6 12.i!lifS
4 ...ig4
No me gusta esta jugada, porque el alfil
será expulsado con h3 , con evidente ga­
nancia de tiempo de las blancas. Parece
bueno 4 . . . f5 y conduce a interesantes
complicaciones.
5.d3 ie7 6.i!libd2 i!lif6 7.0--0 0--0 8.�el
h6

a b e d e g h

12 hS
•..

Esto avance de peón no es bueno, por­


que las negras no pueden obtener ninguna
ventaj a de abrir la columna "h", y sí po­
drán hacerlo, en cambio, las blancas, con
sus torres.
a b d e g h
Mej or hubiera sido ... Cll g5, para sim­
plificar la posición.
La maniobra que se proponen realizar 13.h3 hxg4 14.hxg4 i.gS
las negras es demasiado lenta para ser Si jugase con las negras yo preferiría
buena. El tiempo es demasiado importante 1 4 . . . Cll g5, aunque en todo caso no parece
para gastarlo de esta manera. que haya chances de salvar la partida.
Puesto que las blancas tienen la ventaj a 15.i!lixgS i!lixgS 16.<ii g2 dS 1 7.�e2 ge8
d e salida, e s a ventaj a sólo puede mante- 18.ghl
nerse a raya con un Juego muy preciso por Ahora resulta más que evidente mi co­
. .

parte de las negras. mentario escrito en una nota anterior.

24 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


1 8 ... �e6

a b e d e f g h

a b c d e f g h
Y a no había defensa válida.
19.�e3 Si 30 . . . � e7, entonces seguiría sencilla­
Una jugada muy importante, cuyo obje­ mente 3 l . .!=1h8+ lllxh8 32 . .!=1xh8+ lll g8
to es neutralizar la acción de la dama con­ 33 .�h7 <i>f7 34.ixb6, ganando inmedia­
traria y, al mismo tiempo, incorporar la tamente
propia a la lucha.
Por otra parte, fuerza la creación de una
diagonal débil en el campo de las negras,
sobre la que podrá actuar mi alfil eficaz­
mente.
1 9 ...f6 20 ..ia4 � e7 2 1 ..ib3 c6 22.�g3 a5
23.a4 �f7 24 ..ie3 b6
Para impedir que el alfil blanco llegue a
"c5 ".
Sin embargo, este avance favorece el
plan de las blancas, que consiste en res­
tringir al máximo a las piezas negras y ac­
tivar a las propias.
a b c d e f g h
25.�h4 ci>f8 26.gahl � g8

3 1 .gxh6 gxh6 32..ixh6+ <i>e7 33.�h7+


Ver el diagrama siguiente
ci>e8 34.�xg8+ ci>d7 35.�h7+ �e7
36 ..if8 �xh7 37.gxh7+ ci>c8 38.gxa7
27.�f3 Al margen de la apertura, sería dificil
Fuerza de esta forma la captura del ca­ mej orar el juego de las blancas.
ballo, lo que refuerza la posición de las Considero que esta es una de mis mejo­
blancas. res partidas. Me encontré con el maestro
27 .. ..ixf5 28.gxf5 gd6 29.�h5 g37 Napier al día siguiente y alabó mucho mi
30.�g6 �fb6 juego.

EL MATCH CON MARSHALL 25


Partida 9
Frank James Marshall - José Raúl C apablanca
1 1 ª partida del match, Nueva York 1 909
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.c4 e6 3.t!Jc3 t!Jf6 4..ig5 IA.e7 Amenazando t!Jxe6.


5.e3 t!Je4 6..ixe7 Wfxe7 7..id3? ! t!Jxc3 Si las blancas hubiesen jugado el avan­
8.bxc3 dxc4 ce 1 9.d5, las negras podrían responder
Esta línea de juego concede a las ne­ tranquilamente 1 9 . . .ixa4 20.dxe6 ixd l
gras una posición más libre de la que de­ 2 1 .exf7+ iih8, y no parece haber forma
berían obtener, si las blancas hubiesen ju­ de que las blancas recuperen la pieza per­
gado cxd5 en su séptimo tumo, como en dida.
partidas precedentes. 19 ... c4 20.d5 .txa4 2 1 .gd2
9 ..ixc4 b6 10.Wff3 c6 1 1 .t!Je2 .ib7 12.0--0
0--0 13.a4
Una pérdida de tiempo, ya que este
peón no podrá seguir avanzando.
13 ... c5 14.Wfg3 t!Jc6 1 5.t!Jf4?!

2 1 ...e5
Como se verá más tarde, la continua­
ción adoptada por las negras no es satis­
factoria.
a b e d e g h
La situación, sin embargo, no está cla­
ro, y resulta dificil señalar la forma ade­
Con idea de emprender un ataque al en­ cuada de proseguir el juego.
roque. Las posibilidades de éxito, sin em­ Tal vez lo mejor fuese, simplemente,
bargo, son muy pequeñas, porque no hay 2 1 . . .exd5 .
suficientes piezas movilizadas para lograr 22.t!Jh5 g6 23.d6
ese obj etivo. Una jugada excelente. A partir de este
15 .. ,gac8 16..ia2 momento, es muy dificil jugar debida­
Esta jugada tendrá, como consecuencia, mente la posición.
la pérdida del peón "a". 23 ...Wfe6 24.Wfg5 i>h8
1 6 .. ,gfd8 17,gfel t!Ja5 1 8,gadl .ic6 No 24 . . . :B:xd6?, debido a 25.:B:xd6 Wxd6
19.Wfg4 26.Wh6, ganando la dama.

26 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


25.4Jf6 �xd6 26.gxd6 YlYxd6 27.i.bl
4Jc6 28.i.f5 gd8 29.h4
Las blancas dejan escapar aquí su opor­
tunidad.
De haber jugado 29 . .id7, hubiesen teni­
do posibilidades de conseguir tablas. La
mejor respuesta, en tal caso, hubiera sido
29 . . . Wi'f8.
29 ...4Je7 30.tbe4 YlYc7 3 1 .YlYf6+ �g8
32 ..ie6

a b e d e g h

Esta jugada pone punto final al ataque.


39.h6+ �h8
No 3 9 . . . 'iÍ?xh6? , debido a 40.Wi'g4.
40.YlYd6 YlYc5 41.YlYd4 �he5
Mej or hubiera sido 4 1 . . YlYxe5 .
.

a b e d e g h

Esta fue la jugada secreta de Frank


Marshall.
No es un buen movimiento, pero no
hay nada mej or.
32 ... fxe6 33.YlYxe6+
La alternativa era hacer 3 3 .4Jg5, en
cuyo caso las negras podrían responder
33 . . . 4J d5 . a b e d e _g h
3 3...� f8 34.tbgs 4Jg8 35.f4 ges
Un error, que concede momentáneas 42.YlYd7
esperanzas a las blancas. El movimiento Más espectacular, pero no mej or era
35 . . . .ie8 habría resuelto los problemas. 42.B:f7 y el negro podría haber continuado
36.fxe5 42 . . . 4:'ixh6 43 .B:f8+ 4:'ig8 44.B:f7 4:'if6
45 .B:xf6 Wxd4 46.exd4 B:xg5 47.B:f8+
Ver el diagrama siguiente �g7 48.B:xe8 B:g3 , y las negras ganan.
42 ... ge7 43.gf7 .ixd7
36 ge7
•.. Las blancas abandonaron. Esta partida
Jugada única. es valiosa. Resalta mi habilidad para de­
37.gfl+ �g7 38.h5 .ie8 fender una posición muy dificil.

EL MATCH CON MARSHALL 27


Partida 10
Frank James Marshall - José Raúl Capablanca
23ª y útima partida del match, Nueva York 1 909
Defensa Tarrasch

1 .d4 d5 2.c4 e6 3.c!lJc3 c5 Mej or hubiera sido hacer 1 4 . .ixf3 exf3


Antes de que se jugase esta partida, 1 5 .\Wa4+, en cuyo caso tenía la intención
Rubinstein y Mieses jugaron varias, que de responder . . . @f8 a este j aque, y no
algunos amigos me mostraron, deseosos . . . id7, que habría simplificado el juego,
de conocer mi opinión respecto a las mis­ privándolo de todas las posibilidades de
mas. Me gustó la novena jugada de Mie­ victoria.
ses, . . . éll e 4, y decidí plantearla contra Mar­ 14 ... exf3 1 5.Yf!xf3 0--0
shall, con la esperanza de que no cono­
ciese dichas partidas. Así era y pude co­
ronar el match con una de las partidas más
precisas que j amás he disputado.
4.cxd5 exd5 5.c!lJf3 c!lJ c6 6.g3 .ie6 7.i.g2
.ie7 8.0-0 c!lJ f6 9 ..igS
Esto no es bueno. 9.dxc5 es la conti­
nuación correcta.

Las negras tienen mej or juego, pues las


blancas no pueden jugar 1 6.Wxb7, por
1 6 .. .'1Wxb7 l 7.ixb7 �ab8, seguido de
. . . E!:xb2, conservando todas las líneas y un
peón pasado, que debería bastar para im­
ponerse.
a b e d e g h 16.gfc l
Las blancas debían haber avanzado sus
9 ... c!lJ e4 peones del flanco de rey, como contrape­
Muy buena réplica, que libera el juego so al avance de los negros en el flanco
negro. opuesto. Su inactividad en el flanco fuer­
1 0.i.xe7 Yff x e7 1 1.c!lJ eS te, quita a las blancas sus posibilidades de
Por supuesto, si 1 l .dxc5 , lll x c3 , con hacer tablas.
excelente juego. 16 ...gabS 1 7.Yf!e4 Yff c 7
1 1 ... c!lJ xd4 12.c!lJxe4 dxe4 13.e3 Para evitar el cambio de alfiles, sobre
Si 1 3 ..ixe4, naturalmente 1 3 . . . .ih3 . todo porque el mío está mejor situado.
13 ...éll f3 + 14.éll xf3 1 8.gc3 b5 1 9.a3 c4 20 ..if3 gfd8 21.gdl

28 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


2 1 ..J�xd l+ 22.ixd l gd8 Por supuesto, si 32.c3 , continuaría
Al comentar esta partida, el campeón 32 . . . :8.xb2 33 . .ixc4 :8.c2, ganando pieza y
del mundo, Dr. Enmanuel Lasker, dice: la partida.
"Las negras tienen ahora un pleno domi­ 32 ... gcl 33.idl e3 34.bxe3 b2 35Jbb2
nio del tablero. Su juego es un ej emplo de gxdl 36.ge2 if5 37.gb2 gel 38.gbJ
cómo deben explotarse las pequeñas ven­ ie4+ 39.iih3 gel 40.f4 h5
tajas." No puede haber mej or cumplido.
23.i.f3 g6 24.'ife6 '!We5
Aún no podía cambiar damas, porque 8 � � ·�
quedaría atacado mi peón "b"
25.'1l!fe4 Yfxe4 26.ixe4 gdl+
6
Una jugada muy importante. Las ne­
gras deben impedir el acercamiento del
rey blanco, con .ic2 y �fl , etc.
27.�g2 a5 28.ge2 b4 29.axb4 axb4
30.if3 gbl 3 1 .ie2 b3 3 - g �� �� ���
2 %_ ,._,, , ,�-"""�º
1� - - -
a b e d e g h

Amenazando 4 1 . . .if5+, seguido de


. . . :8.xh2+ y . . . �g7.
Como la única defensa blanca pierde
un peón, su posición se vuelve desespe­
rada y mi rival podría haberse rendido
aquí.
El resto no requiere comentarios.
41 .g4 hxg4+ 42.iixg4 gxh2 43.gb4 f5+
a b e d e g h 44.iig3 ge2 45,ge4 gxe3+ 46.iih4 @g7
47.ge7+ iif6 48.gd7 ig2 49.gd6+ iig7
32.gd2 Las blancas se rindieron.

Poco después de concluido el match, regresé a casa. Había estado fuera cinco años
consecutivos, y casi había olvidado el español, mi lengua materna.
En el invierno del mismo año, 1 909- 1 9 1 O, realicé mi segunda gira por Estados Uni­
dos. En el verano de 1 9 1 O fui invitado a participar en el torneo de Hamburgo. Acepté la
invitación y estaba dispuesto a iniciarlo cuando un problema de salud me impidió rea­
lizar el viaj e y participar en un torneo estresante. Por entonces hubo muchos comen­
tarios respecto a mi retirada de última hora, y algunos maestros incluso se permitieron la
estúpida observación de que me había asustado por la fuerza de algunos participantes en
el torneo.
La verdadera razón fue, como había dicho, que no me encontraba en condiciones de
afrontar la tensión competitiva del evento. No era cuestión de miedo, como pude demos-

EL MATCH CON MARSHALL 29


trar, para satisfacción general, cuando al año siguiente logré el primer premio en el
torneo más fuerte hasta entonces organizado: el de San Sebastián.
Antes de seguir adelante, narraré un incidente que demuestra que la sorprendente vic­
toria sobre Marshall no había alterado mi buen sentido.
Poco después del match, unos admiradores me hablaron de organizar un match con
Lasker por el título mundial, pero les dije que no tendría en cuenta la sugerencia por la
sencilla razón de que el campeón era mucho mejor, y que yo aún debía mej orar mucho
antes de considerar tal posibilidad.
En el invierno de 1 9 1 0- 1 9 1 1 realicé otra gira por EEUU. En Nueva York se puso en
marcha un torneo, en el que participé como una forma de preparación para el de San
Sebastián. El torneo de Nueva York se inició en enero.

Torneo Nacional Americano


Nueva York 1 9 1 1

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13

1 Marshall, F. "':j y, y, 1 y, 1 1 1 1 1 y, 1 1 J O.O


2 Capablanca y, � y, y, 1 1 o 1 1 1 1 1 1 9.5
3 Chajes, O. y, y, �;¡¡¡¡ 1 o 1 1 1 y, 1 1 1 y, 9.0
4 Jaffe, Ch. o y, o ·��� 1 1 1 1 1 y, 1 1 1 9.0
5 Johner, Paul F y, o 1 o • o 1 1 o o 1 1 1 6.5
6 Walcott, G. o o o o 1
1 1 1 o y, 1 1 1 6.5
7 Black, R. o 1 o o o o fll 1 o o 1 1 1 5.0
8 Smith, M. o o o o o o o P;i;J 1 1 1 1 1 5.0
9 Hodges o o y, o 1 1 1 o IP y, y, o o 4.5
o o o y, 1 y, 1 o

"E
1 0 Tennenwurzel
11 Kreymbourg y, o o o o o o o y, 1 o 1 3.0
12 Baird o o o o o o o o 1 y, 1 y, 3.0
1 3 Morris o o y, o o o o o 1 y, o y, 25

Me pasé 27 horas en tren, directamente desde Indianápolis, última ciudad de la gira,


hasta Nueva York.
Llegué a las nueve de la mañana y debía jugar la primera partida a las once de ese
mismo día, j ugando después a diario. Estaba tan cansado que j ugué mal la primera parte
de la competición.
Transcurrida la primera mitad, sólo me encontraba en quinto lugar, aunque el único
oponente de calibre era Marshall. Por fin, empecé a jugar mejor y, tras ganar cinco par­
tidas consecutivas, acabé en segundo lugar, detrás de Marshall.
Unos días más tarde, viajé a Europa, donde me propuse superar la hazaña de Pillsbury
en Hastings 1 895.

30 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


V. El período de evolución
El torneo de San Sebastián 1 9 1 1

Las condiciones de este torneo eran inmej orables. Estaba restringido a aquéllos que
hubiesen ganado, al menos, dos terceros premios en torneos internacionales de primera
fila. Se me admitió excepcionalmente, en virtud de mi victoria sobre Marshall. Algunos
de los maestros cuestionaron mi inclusión, antes de conocer esta cláusula. Uno de ellos
fue el doctor Bernstein. Tuve la buena fortuna de j ugar contra él en la primera ronda, y
vencerle de tal forma que la partida me reportó el premio Rothschild a la más brillante
del torneo. Antes de esa partida, los maestros más fuertes me consideraban una víctima
propiciatoria, pero después sus sentimientos se transformaron en algo más parecido al
miedo o, al menos, en un profundo respeto hacia mi juego, que se mantuvo a lo largo de
todo el torneo.
Durante el transcurso del evento sucedieron varios incidentes de mayor o menor in­
terés. Nimzovich, que se consideraba muy superior a mí y a otros participantes, hizo
gala de arrogancia durante una de sus partidas rápidas contra Bernstein, diciendo (a
propósito de una observación mía) que no debería interferir en su partida, puesto que
ellos eran maestros reputados y yo aún no había llegado a serlo. La consecuencia de esta
descortés observación fue una serie de partidas rápidas, con apuestas de por medio, que
gané con una ridícula facilidad, lo que le obligó a retractarse del comentario que había
hecho. Se jugaron muchas más partidas rápidas hasta que todos los maestros estuvieron
de acuerdo en que en ese tipo de ajedrez yo era superior.
Por volver al torneo, gané el primer premio ' , habiendo perdido una sola partida ante
A. K. Rubinstein, quien finalizó segundo, empatado con el doctor Vidmar. Sigue una
selección de mis mej ores partidas allí:

1
Nota del editor: La victoria de Capablanca causó una sensación incluso mayor que la que obtuvo en su
match con Marshall. J. Mieses, dijo en su columna del Berliner Tageblatt: "A pesar de su juventud, su estilo
de juego no revela ningún carácter juvenil, sino más bien el de la edad madura".
"Capablanca debe ser considerado más como un jugador práctico que como un gran teórico, aunque le
sea perfectamente conocida toda la literatura ajedrecística moderna. Su juego tiene un carácter general,
extraordinario; trata las aperturas, medio juego y final con la misma habilidad y posee un golpe de vista
ultrarrápido para las más largas combinaciones".

EL PERÍ ODO DE EVOLUCI ÓN. EL TORNEO DE SAN SEBASTI ÁN 1 9 1 1 31


San Sebastián 1 9 1 1

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15

1 Caoablanca i ii� o y, y, Yz Yz 1 1 1 Yz y, 1 1 y, 1 9.5


2 Rubinstein 1 r:i� Yz y, Yz Yz Yz Yz Yz Yz Yz 1 Yz 1 1 9.0
3 Vidmar y, Yz ¡�;: o Yz Yz Yz 1 Yz Yz y, 1 1 1 1 9.0
4 Marshall Yz Yz 1 l!)i jl Yz Yz Yz y, Yz 1 y, 1 Yz o 1 8.5
5 Tarrasch y, Yz Yz Yz \' i� Yz 1 1 Yz o Yz Yz 1 o Yz 7.5
6 Schlechter y, y, Yz y, y, ffi':[¡li:; Yz o Yz Yz y, 1 Yz 1 Yz 7.5
7 Nimzowitsch o Yz y, y, o Yz �. :1,C:� y, 1 1 Yz Yz Yz Yz 1 7.5
8 Bernstein o Yz o Yz o 1 Yz ffü '..c 1 1 1 y, o 1 o 7.0
9 Soielmann o Yz Yz Yz Yz Yz o o �ff1�: Yz 1 y, Yz 1 1 7.0
1 0 Teichmann Yz Yz Yz o 1 Yz o o Yz ¡¡,��� Yz o Yz 1 1 6.5
1 1 Maroczv y, Yz Yz Yz Yz Yz Yz o o Yz '�i e:ITT 1 y, Yz o 6.0
1 2 Janowski o o o o y, o Yz y, Yz 1 o '.:�i\ 1 1 1 6.0
13 Bum o Yz o Yz o y, Yz 1 y, Yz Yz o ¿J�C:ffi¡ o Yz 5.0
1 4 Duras Yz o o 1 1 o Yz o o o Yz o 1 �j]t'! y, 5.0
1 5 Leonhardt o o o o Yz Yz o 1 o o 1 o Yz Yz 11!ír¡ 4.0

Partida 1 1
José Raúl Capablanca - Ossip Bernstein
San Sebastián 1 9 1 1
Apertura Española

1 .e4 e5 2.¿¿¡ f3 ¿¿¡ c6 3 ..ib5 ¿¿¡f6 4.� .ie7 Hasta aquí, el juego ha seguido los cau­
5.¿¿¡ c3 d6 6 ..ixc6+ bxc6 7.d4 exd4 ces generalmente recomendados por los
8.¿¿¡ xd4 .id7 9..ig5 � 1 0.gel h6 maestros. La última jugada, sin embargo,
1 1 ..ih4 ¿¿¡ h7 12..ixe7 'ffx e7 13.'f!d3 constituye una ligera desviación del curso
gab8 14.b3 ¿¿¡ g5 habitual, en el que el caballo suele situar­
se en "f8", para despejar la diagonal a la
dama, más de acuerdo, por otro lado, con
la naturaleza defensiva de la posición ne­
gra. Podría argumentarse mucho más a fa­
vor de . . 'Li f8 , pero una larga disertación
.

sobre el tema no estaría justificada en este


libro. Para evitar todo malentendido, debo
aclarar que, naturalmente, la j ugada . . . éLi f8
se realizaría después de haber jugado pre­
viamente . . . �fe8.
15.gadl
Tarrasch consideraba mejor 1 5 .f4, pero,
en realidad, llevaría el caballo adonde
a d e g h
b e
quiere ir: "e6"

32 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


1 5 ...YMe5 16.YMe3 tll e 6 1 7.tll ce2 YMa5 y es muy fácil que las negras pierdan el
El plan de las negras consiste en atacar rumbo. Podían haber jugado 23 . . . f6, se­
los peones del flanco de dama, a fin de guido, eventualmente, de . . . �f7, en caso
ganar tiempo en el ulterior desarrollo de de que las blancas prosiguiesen su ataque
su juego. Al mismo tiempo, tratan de obli­ con lll h5 .
gar a retroceder algunas piezas blancas, a 24.gcl YMb2 25.lll h5
fin de no debilitar la formación de peones. La marcha de este caballo es impresio­
De esa forma, compensan la ventaja que nante. Aunque por ahora parezca inofen­
las blancas puedan tener en el centro y sivo, será la pieza que decida la lucha.
flanco de rey, debido a la excelente dispo­ 25 ...gh8
sición estratégica de sus piezas. La única defensa era 25 . . . g5 . Si enton­
18.tll f5 ces 26.e5 lll f4 daría a las negras una li­
Las blancas inician la base de una com­ gera ventaj a, aunque no suficiente para
binación para oponerse a los planes del ganar. Si 26.�c3 lll f4 27.lll xf4 gxf4
rival, tal y como se explicó en el comen­ 28 .Wxf4 Wxc3 29.Wxh6+, y tablas por
tario anterior. Las negras no pueden jugar j aque perpetuo. Por último, las blancas
1 8 . . . Wxa:2, porque entonces sigue 1 9.Wc3, pueden tratar de continuar el ataque con
amenazando ganar la dama y forzando 26.h4, pero en cualquier caso, las negras
1 9 . . . Wa3 o 1 9 . . . Wa6. Si 1 9 . . . Wa6, he aquí parecen disponer de recursos suficientes.
una de las muchas variantes posibles: Después de la textual, las blancas ganan
20.lll f4 f6 2 1 .Wg3 g5 ! 22.lll g6 ! fü7 ! por fuerza.
23. tll xh6+ íJlg7 24.lll xt7 íJlxg6 (si 26.ge2 YMe5 27.f4 YMb5 28.lll fxg7
24. . . @xt7, 25.f4) 2 5 .lll xd6 cxd6 26.�xd6 Ahora vemos la consecuencia de las ju­
�b7 27.e5 , y las blancas deberían ganar. gadas del caballo de dama. Esta jugada
18 ... tll c5 1 9.lll ed4 <i>h7 marca el punto de inflexión en la larga se­
El blanco amenazaba lll x c6, y a . . . ixc6, cuencia combinativa iniciada en la jugada
lll e7+, seguido de lll xc6. Por otro lado, el 22.
negro no podía tomar el peón "a", por 28 ... tll c5
20.�al Wb2 2 1 .�eb l , ganando la dama. Flojo. Esperaba 28 . . . lll xg7, a lo que
20.g4 gbe8 2 1 .f3 tll e6 22.tll e2 YMxa2 podría seguir 29.lll f6+ @g6 30. lll xd7 f6
Finalmente, las negras toman el peón. (lo mejor) 3 l .e5 @t7 32.lll xf6 �e7
Puedo decir, debido a la conversación que 3 3 .lll e4, y la posición negra es insosteni­
por entonces tuve con el Dr. Bemstein, ble. Un minucioso análisis demostrará que
que él pensaba que mi plan era del todo esta combinación, considerada en conjun­
diferente. Era la primera vez que jugaba to, es una de las más largas y dificiles que
conmigo y, naturalmente, no podía conce­ j amás se hayan jugado en el tablero. Ha­
derme crédito respecto a una combinación bía, por tanto, razones de peso para que el
tan complicada como la que concebí du­ comité me concediese el Premio de Belle­
rante la partida, que sin duda era muy di­ za Rothschild.
ficil de calcular. Aquí, 22 . . . Wb6 habría 29.lll xe8 .ixe8 30.YMc3 f6 3 1 .lll xf6+ <i>g6
simplificado la posición, pero dejando a 32.lll h5 gg8 33.f5+ <i>g5
las blancas con mejor juego. Las negras debían haberse rendido, en
23.tll eg3 YMxc2 lugar de proseguir esta partida.
Esta segunda captura es muy peligrosa 34.YMe3+ <i>h4 35.YMg3+ <i>g5 36.h4++.

EL PERÍ ODO DE EVOLUCI ÓN. EL TORNEO DE SAN SEBASTI ÁN 1911 33


Partida 1 2
José Raúl Capablanca - David Janowski
San Sebastián 1 9 1 1
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.e3 ¿¿¡ f6 3.¿¿¡f3 c5 4.c4 e6 5.¿¿¡c3 era la continuación adecuada, pero temí
j,e7 ser criticado por esa formación de peones
Hay algo en esta jugada que no me en el flanco de rey, y eso me llevó a pre­
gusta, y es que el alfil tendrá más tarde ferir la mala jugada textual, en contra de
que retomar el peón, perdiendo así un mi propio criterio. Conviene recordar que
tiempo. Y el tiempo es demasiado valioso estaba jugando mi primer gran torneo, y
en ajedrez como para derrocharlo. no quería ser criticado por hacer lo que
6.dxc5 0---0 7.a3 suelen hacer los malos jugadores. En esta
Parece mej or 7.cxd5 de inmediato, por­ partida tuve la sensación, por primera vez
que impide a las negras la captura inversa, en mi vida, de ser completamente supera­
igualando prácticamente. do por mi oponente. De vez en cuando,
7 ... j,xc5 8.b4 j,e7 9.J.b2 as hasta mi jugada 23, imaginaba alguna res­
Esto sólo debería jugarse en conexión puesta de mi adversario sólo para darme
con . . . dxc4 y . . . 1Mixd l . Pero como no era cuenta de inmediato de que yo estaba
esa la idea de las negras, la j ugada es flo­ equivocado, y que existía alguna otra ju­
j a. gada superior a la que yo había imagi­
1 0.bS b6 1 1.cxdS exd5 nado. Después de mi 23ª jugada hasta el
Las negras tienen ahora un peón central final jugué perfectamente, con excepción
aislado, sin compensación alguna, lo que de algunas j ugadas que analicé durante el
debería evitarse. aplazamiento, lo que, por cierto, demues­
12.¿¿¡d4 j,d6 tra que un buen jugador a menudo ve más
analizando las posibilidades ante el ta­
blero que analizando libremente y mo­
viendo las piezas de un lado para otro.
13 .. .J.e6 14.J.f3
Dado que luego me veré obligado a re­
gresar con el alfil a "e2", hubiera sido me­
j or dejarlo allí y enrocar.
14 ... ga7 1 5.0---0 gc7 16.'1Wb3
Una mala j ugada, como pronto demos­
trarán las negras. Es probable que la juga­
da correcta fuese 1 6.�c 1 .
1 6... ¿¿¡bd7 1 7.gfdl
No podía jugar ni lt:Jxd5 , ni lt:J c6, pues
e h
en ambos casos perdería pieza, como de­
a b d g
muestra el análisis.
13.J.e2 1 7 ... ¿¿¡es 18.J.e2 1Mle7 1 9.!facl gfc8
Un error, y la causa de la mayoría de 20.¿¿¡a4
mis futuros problemas. Había visto que g3 Esta jugada fue criticada, porque per-

34 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


mite la combinación que sigue. En rea­ 33 ...�el+ 34.i>h2 � f6 35.�xe6 �h4+
lidad, la había visto, pero también estaba 36.'it>gl �el+ 37.'it>h2 �h4+
seguro de que era mi única posibilidad de La repetición de jugadas obedece sim­
capear el temporal, pues de cualquier otra plemente al deseo de ganar tiempo.
forma hubiese perdido. En consecuencia, 38.'it>gl � g4 39.�d2
afronté lo que venía, convencido de que Jugada única. Si 39.'1Wc3, las negras da­
había defensa contra el terrífico ataque de rían mate en dos.
las negras y que, como digo, en cualquier 39 �h2+ 40.'it>fl �hl + 41 .'it>e2 �xg2+
.•.

caso era mi única opción. 42.'it>dl �f2+ 43.'it>c2 �g6+ 44.'it>cl


20 .. ..!hcl 2 1 .E:xcl E:xcl+ 22..ixcl � e4 �gl+ 45.'it>c2 �g6+ 46.'it>cl � d3+
23..ib2 47.'it>b l fxe6 48.�c2
Es posible que tanto f3, como ltJxe6,
seguido de f3, hubiesen podido sostener la
posición, pero siempre con ventaja de las
negras.
23 ... � c4 24..ixc4

a b e d e g h

Error. 48.@a2 me habría dado, al me­


nos, unas tablas. Esto, por cierto, de­
muestra que mi criterio fue correcto con
a b e d e g h
respecto a la posibilidad de rechazar el te­
24 ..ixh2+
.• mible asalto, como dije en un comentario
El sacrificio es excelente, por cuanto, anterior.
en cualquier caso, las negras tienen, como 48 ... hS 49..id4 h4 50..ixb6 h3 5 1 ..ic7 e5
mínimo, garantizadas las tablas por j aque 52.b6
perpetuo. No hubiese sido bueno, en cam­ Todo esto, y desde la jugada 48, es el
bio, 24 . . . dxc4, porque entonces las blan­ resultado del análisis del aplazamiento al
cas jugarían 25 .°1Wc2, con juego igualado, que antes me he referido. No fue bueno, y
en el peor de los casos. las negras podían haber ganado la partida
25.'it>xh2 �h4+ 26.'it>gl �xf2+ 27.'it>h2 si hubiesen continuado el ataque de la
�g3+ 28.'it>gl misma forma impecable que antes lo hi­
Si 28.@h l , 28 . . . i.h3 29.ifl ltJ f2+ cieron. Aquí, 52.'1Wxc4+ @f8 53 .i.d6+
30.@g l ltJ g4, ganando. '1Wxd6 54.'1Wc8+ @ juega 5 5 .'1Wxh3 me
28 ... dxc4 29.�c2 �xe3+ 30.'it>h2 �g3+ hubiese reportado mej ores posibilidades
3 1 .'it>gl �el+ 32.i>h2 �g3+ 33.'it>gl de tablas.

EL PERÍ ODO DE EVOLUCI ÓN . EL TORNEO DE SAN SEBASTI ÁN 1 9 1 1 35


52 ...�e4 silla era tan vital en un caso como lo era
Esta jugada no la había considerado de­ la primera en otro caso. La prueba es que,
bidamente, a pesar de que es la única para después de la partida, Janowski analizó la
jugar a ganar. Contra 52 . . . '\Wc6, podía posición durante dos horas, y no logró ver
responder 5 3 .tll c3 y creo que contra cual­ cuál había sido su fallo. Los demás maes­
quier otra jugada, también habría defensa. tros tuvieron que decírselo. Bum me ha­
53 ..ixe5 bía preguntado si había tenido en cuenta
. . . '\Wh l +, que le parecía debía ganar, y yo
le dij e que tenía razón, pero que mi opo­
nente nunca había pensado en ella. Ha­
blamos acerca de la jugada y así se enteró
Janowski de la fuerza de la misma. No
debe ser, sin embargo, muy criticado por
ello, ya que antes de ese error condujo el
juego como en sus mej ores tiempos, cuan­
do era uno de los más temibles jugadores
de ataque.
54.©a2 llJ xe5
Janowski, como los demás maestros
que presenciaban la partida, nunca pensó
a b e d e g h que yo pudiese obtener algo más que ta­
blas, de ahí que no se molestase en apro­
53 ...�el+ vechar su última posibilidad de forzar ta­
5 3 ... '\Wh l + era la jugada correcta y ga­ blas por j aque perpetuo, con 54 . . . tll c l +.
nadora. Por primera vez, desde que ini­ Antes de continuar, debo añadir que el
ciaron su ataque, no encuentran las negras final que sigue quizá sea el más exquisito
la mej or j ugada. Se ha dicho que este j amás jugado en el tablero y que, por al­
error era incomprensible y, en realidad, guna razón, no ha sido debidamente apre­
tiene una explicación muy simple, y tam­ ciado. Es una obra maestra de la que me
bién muy lógica. Cuando las negras ju­ siento muy orgulloso, y que debería ser
garon . . .'\We4, lo hicieron para impedir que cuidadosamente estudiada. Como ya he
mi caballo entrase en juego, pues a tll c3 dicho, nadie pensaba entonces que las
podrían responder . . . h2, y ganar mi caba­ blancas pudiesen ganar.
llo por un peón, y luego la partida, sin 55.b7 llJ d7 56.llJc5
mayores dificultades. Así, la fuerza de la Una jugada muy importante. A primera
jugada radicaba en el hecho de que ade­ vista, podría parecer mej or tll b6, pero un
más de impedir el avance de mi peón, detenido análisis demostrará que no es
también impedía que el caballo acudiese así.
al rescate, debido al jaque en "e l " Este 56 ... � b8 57.�xc4+ ©h8 58.� e4
j aque era, por tanto, la clave de la si­ Ahora puede apreciarse la eficiencia de
tuación en la mente de Janowski y, en la 5 6ª jugada blanca. Las negras no dis­
consecuencia, no apreció en que la gran ponen de jaque alguno, ni tampoco pue­
fuerza de la jugada radicaba precisamente den avanzar su peón "h", porque gracias a
en que, desde "e4", la dama podía jugar una combinación de j aques, estoy amena­
tanto a "e l " como a "h l ", y que esta ca- zando con ganar la dama o alcanzar una

36 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


pos1c1on similar a la que finalmente se Si 59 . . . °!Wh4, 60. éll g5+ @h6 6 1 .lll f7+
produce en la partida. @h5 62.�f5+ g5 63 . lD e5 , y las blancas
58 <i>h7 59.�d3
••• ganan.
60.YMxh3+ @g7 61.1/Nf3 YMcl
Las negras están desesperadas. Su da­
ma es inútil en "e l", mientras que las
blancas están amenazando continuamente
una serie de jaques fatales. En conse­
cuencia, Janowski hace una última ten­
tativa de forzar un inmediato perpetuo.
62.'iMf6+ <i>h7 63.�f7+ @h6 64.�fS+
<i>hs 65.1/NhS+ ci>g4 66.1/Ncs+
Las negras abandonaron.
Una partida muy interesante, llena de
combinaciones y situaciones que merecen
un detenido estudio. Además, la partida es
a b e d e g h muy instructiva en sus tres fases: apertura,
59 g6
••• medio juego y final.

Estas dos partidas constituyen excelentes ejemplos de mi fuerza de juego por entonces.
Con respecto a la calidad de mi juego durante el torneo, mi opinión es que ya era capaz
de prever las posibilidades de una posición tan bien corno cualquier otro. Podía calcular
con precisión combinaciones muy largas y evaluar las posibilidades de éxito de un
ataque. Los ataques directos contra el rey los ej ecutaba sin lagunas. En los finales había
adquirido un alto nivel técnico y algunos jugadores pensaban que los jugaba incluso
mej or que el propio Lasker, quien hasta entonces estaba considerado insuperable en esa
fase. No creo que yo los jugase mejor, pero tampoco peor. Tenía que aprender mucho
sobre aperturas, algo acerca del juego de posición en el medio juego, cuando no existían
combinaciones, y maniobrar con eficiencia en distintas posiciones, tanto para defender­
me corno para atacar con éxito al contrario.
También tenía que adquirir la serenidad y la confianza en mí mismo que sólo se
consiguen con una serie de largas y continuadas victorias.
Había estado enfermo durante la última parte del torneo y, en consecuencia, tras una
visita de dos días a Bilbao, me torné unos días de descanso, antes de realizar un corto
viaj e a Alemania. Luego me dirigí a Buenos Aires, donde había sido contratado por dos
meses por el Club Argentino de Ajedrez.
Durante ese compromiso jugué numerosas partidas con los mej ores jugadores del
club, a veces mano a mano y otras en consulta contra mí. Los señores Illa y M. A. Gelly
lograron hacer tablas jugando en consulta. Todas las demás partidas las gané. En el capí­
tulo siguiente incluyo algunas de estas partidas, con los comentarios escritos por enton­
ces.

EL PER ÍODO DE EVOLUCI ÓN. EL TORNEO DE SAN SEBASTI Á N 1 9 1 1 37


VI. El período de transición

Partida 1 3
José Raúl Capablanca - Rolando lila
Buenos Aires (amistosa) 1 9 1 1
Apertura de Peón Dama

1 .d4 dS 2.e3 tll f6 3.tll d2 e6 4..id3 cS es posible 13 ... l2Jxc5 , debido a 1 4 . .txh7+,
S.c3 tll c6 6.f4 .td6 7.tll h3 0-0 8.0-0 tll e7 seguido de 1 5 . 'Wh5+ y l2J g5) 1 4 .b4 .tb6
9.©h l .td7 10.tll f3 .tc6 (si 14 . . . !d6, 1 5 . .txe4, ganando pieza)
Si 10 . . . l2J e4, entonces l 1 ..txe4, seguido 1 5 .b5 !d7 1 6.!xe4 dxe4 1 7.Wxd7, con
de 1 2.l2Je5 . pieza de ventaja.
1 1 . tll es W e8 12 ... a6 13.b3 bS 14.axbS axbS 1 S.�xa8
Si l 1 . . . lt:J e4, 1 2.lt:Jxc6 l2J xc6 1 3 .i.xe4 '!Wxa8 16.dxcS i.xcS 1 7.We2 b4 18.cxb4
dxe4 1 4.l2Jg5, ganando un peón. La tex­ .ixb4 19 ..tb2
tual amenaza con cambiar el fuerte alfil
blanco.

a b c d e f g h

1 9 ...WdS
a b c d e f g h
Era mej or 1 9 . . . l2J e4.
12.a4 20.tll gS
Para impedir . . . i.b5 , y también . . . l2J e4. Las blancas podían haber ganado un
Por ejemplo: 12 ... l2J e4 1 3 .dxc5 i.xc5 (no peón con l2J xc6, seguido de 'W c2, pero esa

38 MI CARRERA AJEDREC Í STICA

------- --- · -- - -- -
ventaja no me satisfacía totalmente. La 26.%Yh6+
textual amenaza 2 1 .tll xc6, seguido de La alternativa era 26. lll x g5 , y si 26 . . . h6
22 . .ixf6. 27.�a l , entonces, amenazando tanto Ei:xa8
20.. .J.as como Ei:a7+.
26 ... <i!i>g8
Si 26 . . . mxf7 27.\Wxh7+ y ahora podrían
producirse estas variantes:
a) 27 ... mf6 28 . .ixg6 'l;Wxg6 29.fxg5+
mes (si 29 . . . mxg5 , continúa 30.h4+)
30.Wfc7+ me4 3 1 .Ei:xf8, amenazando tanto
�xa8 como también Wc2+, ganando la da­
ma.
b) 26 . . . mxf7 27.'i;Wxh7+ mf6 28 . .ixg6
Ei:h8 29.fxg5+ mxg5 30.h4+ mg4
3 1 ..ih5+ ! mxh4 (si 3 I . . .Wfxh5 o 3 I . . .mg3,
es mate en tres) 32.Ei:f4+ mg5 3 3 .Ei:g4+
mf6 34.Wf g7+, y mate a la siguiente juga­
a b d e f g h
da.
Hay otras muchas variantes de juego,
21.�g4 pero dudo de que haya alguna que salve la
La posición es muy interesante y difi­ partida.
cil. Las blancas disponen de varias con­ 27.� xgS
tinuaciones, pero no es fácil detectar la
mejor.
2 1 . .. �g6
Lo mejor. Si 2 1 . . .lll e 4, continuaría
22 . .ixe4 dxe4 23 . .ixg7 mxg7 24.'i;Wb2+,
ganando.
22 ..ixf6 gxf6 23.� h6+ <i!i>g7 24.� hxf7 5
YMe8 25.YMhS fxg5 4

a b c d e f g h

Las negras abandonaron.


Si se hace 27 . . . Wfe7, entonces sigue
28 . .ixg6 hxg6 29.'l.Wxg6+ Wf g7 30.'l.Wxg7+
mxg7 3 1 .tll xe6+ mf7 32.tll xf8, y con
torre y cuatro peones por los dos alfiles,
las blancas no deben tener problemas para
a b e d e f g h ganar.

EL PERÍ ODO DE TRANSICI ÓN 39


Partida 1 4
José Raúl Capablanca L. Molina
-

Buenos Aires (amistosa) 1 9 1 1


Gambito de Dama

1 .d4 dS 2.c4 e6 3.tll c3 tll f6 4.i.gS tll bd7 la dama, y si 1 3 . . . iig8, l 4.°1Wh5 , con ata­
5.e3 c6 que irresistible.
Una viej a defensa, rara vez jugada hoy 14.Wíg4
en día.
6.tll f3 i.e7 7.cxdS
Esto es no bueno. Había que Jugar
7 .Wíc2.
7 ... tll xdS
Lo correcto era 7 . . . exd5 .
8.i.xe7 tll xe7
La evidente alternativa es 8 . . . 'Wxe7.
9.Íid3 cS 10.0-0 0-0 1 1 .dxcS tll xcS

a b e d e g h

14 ... fS
De nuevo, lo mej or. El tentador avance
1 4 . . . e5 habría sido fatal. Por ejemplo:
1 5 . lt:J e6+ iif6 1 6. f4 ! e4 (lo mejor)
1 7.Wfg5+ iixe6 1 8 ."&e5+ iid7 1 9.�fd l +
lt:J d3 20.lt:J xe4 iic6 (20 . . . iie8 2 1 .tlJ d6+
gana la dama) 2 1 .�xd3 Wxd3 22.�c l +
iib6 (si 22 . . . iid7, e s mate en dos movi­
mientos) 23 ."&c7+ , y es mate en cinco ju­
12.i.xh7+ gadas.
Una combinación algo inusual, pues 1 5.°!Wg3 \t> h6 16.'!Wh4+ \t> g6 17.'1h7+
normalmente suele ser imposible, en po­ \t> f6
siciones equilibradas, triunfar con un ata­ Si 1 7 . . . iixg5 , 1 8.°!Wxg7+, y mate en po­
que a base de pocas piezas. Conviene cas.
apreciar, sin embargo, que las blancas 1 8.e4 tll g6
pueden incorporar rápidamente al ataque Lo mej or. Las negras se han defendido
una torre y un caballo. Esta combinación muy bien aquí. Ahora amenazan 1 9 . . . �h8.
la considero correcta en términos genera­ 1 9.exfS
les. Era mejor 1 9.f4, y si 1 9 . . . fxe4 20. �ad l
12 ... @xh7 13.tll gS+ \t> g6 Wíb6 2 1 .�d6 , ganando.
Lo mejor. Si 1 3 . . . iih6 l 4 . lt:J xf7+ gana 1 9 ... exfS 20.�fadl tll d3

40 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


8
0
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:;··�·�f!jp
i• i ��J m w•
"

: =!o"·i�'·•:fm,riztn
2 � ,,,,,,�.
;- %r,,,,t.,,,,,,�.,,,,,,,�
1 � 8 g W� �'@#
a b e d e g h a b e d e g h

Defensa única. Un error, que pierde de inmediato. De


21 .'!Wh3 todos modos, la partida ya no podía sal­
Forzado. Las negras amenazaban ganar varse.
la dama con . . . :gh8. Vale la pena señalar Por ej emplo: 23 ... ie6 24.:gxe6+ ctJ xe6
que durante cinco jugadas las negras no 2 5 . ctJ dS++, o bien 23 . . .id7 24. llJ dS+!
han podido capturar el indefenso caballo. ctJxd5 2 5 . ctJ h7+ @f7 26.Wff x c7 ctJ xc7
21...� df4 27.:gxd7+ @g8 28.ctJxf8, y ganan.
También podía jugarse aquí el otro 24.�xe2 '!Wxg3 25.� h7+ @fi 26.hxg3
caballo. �h8 27.� g5+ @f6 28.f4
22.'!Wg3 '!Wc7 23.�fel � e2+ Las negras abandonaron.

Tras finalizar mi compromiso en Buenos Aires, viajé a varias ciudades de Suda­


mérica: Montevideo, Bahía Blanca, La Plata y, de nuevo, a Montevideo, desde donde
volví a Europa, efectuando una pequeña gira por Holanda, en la que di seis exhibiciones
de simultáneas en otros tantos días, con un excelente resultado. Mi última actuación fue
en Amsterdam, contra veinticinco de sus mej ores jugadores. Después de cuatro horas de
juego, había perdido una, hecho tablas en tres, y ganado el resto, lo que me resultó tanto
más agradable cuanto que el presidente había dicho en su discurso introductorio que
habían conseguido reunir al equipo más fuerte posible, a fin de hacerse con mi "cabe­
llera"
De Holanda viajé a Copenhague, por Hamburgo y Kiel, regreso por Alemania, en
dirección a Austria, Francia e Inglaterra, donde finalmente embarqué en el transatlántico
que debía llevarme a Estados Unidos y Cuba, mi casa.
Durante 1 9 1 2 y 1 9 1 3 tomé parte en varios pequeños torneos y realicé varias giras por
Estados Unidos y Cuba. Mi mejor actuación fue en Nueva York, en un torneo de 1 9 1 3 ,
en el que gané las trece partidas, algo que sólo Lasker había conseguido, también en
Nueva York. Hay que decir que, aparte de Duras, ninguno de los participantes era de
primera fila, �i bien la mayoría eran jugadores fuertes a quienes no se podía vencer fá­
cilmente.
He aquí algunas de mis mej ores partidas en aquellos torneos :

EL PER Í ODO DE TRANSICI ÓN 41


Torneo Nacional Americano
Nueva York 1 9 1 3

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

1 Capablanca lr 1 1:!!! y, o 1 y, 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 .0
2 Marshall y, :!�!l y, y, 1 y, 1 1 1 1 1 1 1 y, 1 0.5
1 y, "�! y, y,
j
3 Jaffe 1 1 1 1 1 o 1 1 o 9.5
4 Janowski o y, o l .; ;¡ y, y, 1 1 1 1 1 y, 1 1 9.0
5 Chajes y, o o y, 11:11m .; 1 y, 1 o 1 1 y, 1 1 8.0
6 Stapfer o y, o y, o ¡ ¡¡ y, y, 1 1 1 1 1 1 8.0
7 Kupchik o o o o y, y, !!:Jfi!lii!I y, 1 1 o 1 1 1 6.5
8 Tennenwurzel o o y, o o y, y,llt. •I o 1 y, 1 y, 1 5.5
9 Whitaker o o o o 1 o o 1 ;;;r: o y, 1 1 1 5.5
1 0 Rubinstein o o 1 o o o o o 1 :;¡¡; r¡ o 1 1 y, 4, 5
11 Kline o o o o o o 1 y, y, 1 I!.'.'< y, o 1 4.5
1 2 Morrison o o y, y, y, o o o o o y, i; ;;¡lj 1 1 4.0
1 3 Liebenstein o o o o o o o y, o o 1 o 010W;t;! 1 2.5
1 4 Zapoleon o y, 1 o o o o o o y, o o o I� 2.0

Partida 1 5
Harry Kline - José Raúl Capablanca
Nueva York 1 9 1 3
Apertura de Peón Dama

1 .d4 lb f6 2.lbf3 d6 17.g3 lb h3+ 1 8.@hl h5


Simplemente, con idea de llevar el j ue­
go fuera de las líneas habituales. Por en­
tonces, esta peculiar defensa no se había
jugado ni analizado tanto como lo sería en
el futuro. Ahora casi todo jugador la co­
noce.
3.c3
Esto no es, desde luego, lo mej or. Era
preferible con mucho 3 . .if4.
3 ... lb bd7 4.i.f4 c6 5.�c2 �c7 6.e4 e5
7 ..ig3 .ie7 8.i.d3 0-0 9.bd2 ges 100-0
lb h5 1 1 .lb c4 .if6 12.lbe3 lb f8 13.dxe5
dxe5 14.i.h4
Este alfil ha jugado varias veces, lo que a b e d e g h

demuestra que el plan de las blancas es


defectuoso. La idea de las negras es situar Las negras desean llevar a cabo su ata­
un caballo en "f4", cosa que se producirá. que sin perder el control de "f5 " , como su­
14 ... �e7 15 ..ixf6 �xf6 16.lb e l lb f4 cedería si se avanza el peón "g" .

42 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


1 9.lLi3g2 g5 3 3 . . . Wi'f4, amenazando . . . ga8, que recupe­
Ahora las blancas tendrán que volver raría el peón con ventaj a.
sobre sus pasos, a fin de situar el caballo 33.c4 gd4 34.lLi c2 gd7 35.lLie3 'Bd8
en "f5", y las negras podrán aprovechar 36.gdl �hdl+ 37.lLi xdl Wfd4!
ese tiempo. La jugada ganadora. A partir de ahora,
20.f3 lLi g6 21.lLie3 h4 22.g4 lLi hf4 23.gf2 el estudioso debería examinar cuidadosa­
lLi xd3 24.lLi xd3 .ie6 25,gdl ged8 26.b3 mente el final, jugada a jugada.
lLif4 27.lLi g2 38.lLif2
Era mejor 27. lü xf4.
27 ... lLi xd3 28.gxd3 gxd3 29.Wfxd3 gd8
No 29 . . . .ixg4, debido a 30. lü xh4 gxh4
3 1 .gg2.
30.Wfe2 h3 3 1.lLie3 a5 32,gfl

a b e d e g h

38 ... b5 39.cxb5 axb3 40.axb3 .ixb3


41.lLixh3 i.dl 42.YMfl cxb5 43.i>g2 b4
44.Wfb5 b3 45.Y*fe8+ i>g7 46.YMe7 b2
a b c d e f g h La marcha triunfal de este peón es no­
table.
32 ... a4 47.lLi xg5 .ib3 48.lLi xt7 J.xt7 49.Wfg5+
Las negras deben tratar de ganar rom­ i>f8 50.Y*fh6+ i>e7 5 1.Y*lg5+ i>e8
piendo en el flanco de dama. Si 3 3 .bxa4, Las blancas abandonaron.

La Habana 1 9 1 3

2 3 4 s 6 7 8

1 Marshall Yz 1 Y2 l 1 y, 1 1 Yz 1 1 0.5
2 Capablanca 1 Yz 1 Yz 1 1 1 1 1 0.0
3 Janowski y, Yz 1 1 Yz 1 9.0
4 Chajes Yz o Yz o 1 1 6.5
5 Kupchik Yz o o Yz 1 1 6.5
6 Jaffe o Yz o y, Yz Yz 5.5
7 Blanco Estera o o o Yz 1
8 Corzo y Prinzipe Yz o o YzO o o

EL PERÍ ODO DE TRANSICI ÓN 43


Partida 1 6
Juan Corzo y Príncipe - José Raúl C apablanca
Torneo de Maestros, La Habana 1 9 1 3
Premio de Belleza
Defensa India Antigua

1 .d4 tLl f6 2.c4 d6 3.tLl c3 tLlbd7 4.e4 es deberían ser cuidadosamente estudiadas.
5.f4 1 1 .i>f2 �g8 12.�el i.g7 13.Wfdl tLl e4+
Aunque a primera vista parece muy 14.<it>gl <tt> rs
fuerte, de dudoso valor. Y no 1 4 . . . 0-0--0 , que expondría a las
5 ... exd4 negras a un fortísimo ataque.
Esencial, antes de que las blancas jue­ 15.i.d4
guen lt:Jf3 o fxe5 , que dej aría a las negras Excelente. Durante, al menos, ocho ju­
con muy mal juego. gadas, las blancas interpretan perfecta­
6.Wfxd4 tLlcS 7.i.e3 Wf e7 mente una dificil posición.
Una jugada inusual, pero muy valiosa 15 ... gS!
en este caso, puesto que obliga a las blan­ La única forma de mantener el ataque y
cas a defender su débil peón de "e4", en­ lograr superioridad.
torpeciendo su desarrollo. Si las blancas 16.i.xg7+
jugasen ahora 8.e5, seguiría 8 . . . lt:J g4. A 1 6.lt:Jxg5, sigue 1 6 . . . ixd4+ 1 7.Wxd4
8.tLldS tLlxdS 9.exdS i.rs tll xg5 1 8 .í::í: x e7 lt:J h3++.
No 9 . . . g6, por 1 0.0-0-0, que deberían A 1 6.fxg5 , sigue 1 6 . . . lt:J xg5 , y ahora:
hacer ahora, en lugar de 1 0. lt:J f3 . a) 1 7.Ei:xe7 lt:J h3+ 1 8.gxh3 ixd4++.
10.tLl f3 g6! b) 1 7. tll xg5 i.xd4+ 1 8.Wxd4 Wxe l .
e) 1 7.i.xg7+ í::í: xg7 1 8 . lt:J xg5 Wxg5, con
ventaja.
Finalmente, si 1 6.id3 , gxf4 concede
ventaj a a las negras.
16 ... �xg7 17.tLld4 i.d7 1 8.f5
Si 1 8.id3 , f5 1 9.ixe4 fxe4 20.f5 We5
2 1 . lt:J e6+ ixe6 22.fxe6 c6.
18 ...Wfes
El negro también podía jugar 1 8 . . . c5 ,
pues si 1 9.dxc6 bxc6, y el caballo de "e4"
será defendido con . . . d5 , y si contra
1 8 . . . c5, se responde 1 9. lt:J e6+, entonces
a b e d e g h
1 9 . . . fxe6 20.í::í: xe4 e5, con excelente juego.
19.Wd3 �e8
Con esta jugada las negras obtienen un Con idea de sacrificar calidad más ade­
buen ataque, ya que las blancas deben en­ lante. Las negras podían haber hecho sim­
rocar, y entonces . . . ig7 da muy buen jue­ plemente 1 9 . . . lt:J cS y si 20.í::í: x e5 lt:Jxd3
go a las negras. A partir de aquí se pro­ 2 1 .í::í: e2 lt:Je5, y el peón de "f5 " sería débil.
duce una serie de brillantes jugadas, que 20.tLl e6+ fxe6 2 1 .fxe6

44 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Lo mej or era 28.i.g2 en cuyo caso el
j uego podría continuar así: 28 . . . \Wxe3+
29.l!xe3 CLJxc4 30.l!c3 i.xg2 3 1 .�xg2 d5 .

a b d e g h

2 1 . .. :Sxe6! 22.dxe6 i.c6 23.Wff3+ Wlf4!


a b d e g h
24.Wle3
Si 24.\Wxf4+, gxf4 25 .h4 f3 26.:!! d l :f2+ 28 ... t!ll f3+ 29.'it>tl W!f8
27.�h2 CLJ g3 28.l!d2 CLJxh l 29.�xh l La retirada omitida por las blancas al
l!xg2 ! realizar su jugada 28.
24 ... 'it>e7 25.b4 b6 26.b5 i.b7 27.g3 30.c5 t!ll es+ 3 1 .'it>gt t!ll o+ 32.mn bxcS
tll d 2 ! 28.Wfc3 33.�a5 tll e5+ 34.'it>gl WO 35.Wxc7+
Un error muy excusable, teniendo en 'it>f6 36.Wfxd6 �xhl+ 37.'it>tl Wxh2+
cuenta todos los problemas de las blancas. Las blancas abandonaron.

Torneo Rice C hess Club


Nueva York 1 9 1 3

1 2 3 4 s 6 7 8 9 10 11 12 13 14

1 Capablanca ,1,\)�0 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 3.0


2 Duras o ���fá 1 1 1 y, 1 Yz 1 1 Yz 1 1 1 1 0. 5
3 Black o o ��!Ji� 1 y, 'h 1 1 1 1 1 1 1 1 1 0,0
4 Chajes o o o t\im� 1 1 1 o 1 1 1 1 1 1 9.0
5 Kupchik o o y, o �[�' 1 1 1 1 1 Yz 1 1 1 9.0
6 Marder o y, y, o o i)'',J 1 1 y, 1 1 1 1 1 8.5
7 Tenenwurzel o o o o o o [ij!i;i 1 1 1 1 Yz 1 1 6.5
8 Adair o y, o 1 o o o l'!t�y, y, y, 1 1 1 6.0
9 Bemstein J. o o o o o y, o y, 1m:�i 1 1 1 1 1 6.0
1 0 Beynon o o o o o o o y, �Jf'� y,
o 1 1 1 4.0
11 Phillips o y, o o y, o o y, o y, j;ij¡ o 1 1 4.0
1 2 Grommer o o o o o o y, o o o 1 -� 1 1 3.5
13 Beihoff o o o o o o o o o o o o ¡J¡\,;;, -
O.O
1 4 Stapfer o o o o o o o o o o o o fii�t'1 O.O

EL PE RÍ ODO DE TRANSICI ÓN 45
Partida 1 7
José Raúl Capablanca - Osear Chaj es
Torneo de Maestros del Club de Ajedrez Rice, Nueva York 1 9 1 3
Apertura Española

1 .e4 e5 2.lüf3 lü c6 3.J.b5 a6 4..ia4 lü f6 18.Wfxf3 lü d7 19.Wfh3 lü g6 20.f4 lü b6


5.0--0 b5 2 1 .lü f3 lü c4
Es dudoso que este avance sea correcto Aunque este caballo está ahora muy
en este momento. bien situado, por sí solo no puede con­
Las líneas de juego teóricas pasan por tener al ataque enemigo, ya que todas las
5 . . . lLixe4 o 5 . . . ie7. La Apertura Española piezas blancas están bien dispuestas para
es una muy dificil para las negras y, por la ofensiva.
tanto, alteraciones de este tipo en el orden Las negras, en cualquier caso, no tenían
de las jugadas no suelen ser recomenda­ nada mej or.
bles. 22.lüg5! h6
6.J.b3 j.e7 7.d4 d6 8.c3 .ig4 9.J.e3 0--0
Si 9 . . . lLixe4 1 0 . .id5 %'íd7 l l .dxe5 daría
mejor juego a las blancas.
t o.lübd2 lü a5 1 1 .j.c2 ges
No hay razón para la jugada anterior, si
las negras no pensaban seguir ahora con
. . . c5 .
Después de la textual, el juego negro va
de mal en peor.
1 2.b4! exd4
Si se hace ahora 1 2 . . . lLi c4, podría se­
guir 1 3 .lLixc4 bxc4 14.dxe5 , y las blancas
pronto ganarán un peón.
Si 1 2 . . . lLi c6, 1 3 .d5 lll b 8 1 4.a4 lLibd7 a b e d e g h

1 5 .axb5 axb5 1 6.Wfe2, y el peón de "b5" 23.lüxf7! <i> xf7 24.W/f5+ <i>g8 25.W/xg6
está perdido. lü xe3 26.Wfh7+ <i>f7 27.ib3+ lü c4
Si 1 2 . . . lLib7, el caballo quedaría com­ Si 27 . . . <i>e7, las blancas podrían seguir
pletamente fuera de juego. con 28.\We4 (probablemente, lo mejor) o
13.cxd4 lü c6 14.a3 .if8 15.gcl lüe7 28.Wf g6 y ganar.
Las negras quieren llevar el caballo a la En el último caso, el juego podría con­
defensa de su enroque, apartándolo, de tinuar así: 28.\Wg6 lLi c4 29.l:!fdl Wlb8
paso, del ataque indirecto de la torre blan­ 30.e6 Wb6+ 3 1 . ©fl lLi d6 32.l:!xd6 Wfxd6
ca. La alternativa era 1 5 . . . '1Wd7. 3 3 .Wf7+ ©d8 34.gd l il.e7 3 5 .Wxg7.
1 6.e5 dxe5 1 7.dxe5 .ixf3 28.gfdl Wb8 29.gxc4 bxc4 30.J.xc4+
Forzado, pues de no ser así, las blancas <i>e7 3 1 .Wf5 Wb6+ 32.<i>fl
jugarían ixf7+, seguido de lLi g5+. Las negras abandonaron

46 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Segunda parte
Período de plena madurez (desarrollo)

VII. Mi segunda visita a Europa

Unas semanas después de haber ganado el torneo de maestros del Rice Chess Club, me
embarqué de nuevo para Europa. Había ingresado en el Ministerio de Asuntos Exte­
riores cubano, y fui destinado al Consulado de San Petersburgo, a donde llegué en no­
viembre de 1 9 1 3 . De camino, di algunas exhibiciones de simultáneas en Londres, París
y Berlín. En esta última ciudad jugué cuatro partidas en el Café Kerkau, dos con Mieses
y dos con Teichmann, y gané las cuatro. Poco después de mi llegada a San Petersburgo,
se organizó una serie de seis partidas con Alekhine, Znosko-Borovsky y Duz-Jotimirsky
(dos contra cada uno de ellos). Gané cinco y perdí una ante Znosko-Borovsky. Era mi
primera derrota, tras haber ganado treinta partidas serias, ya fuese en torneo o de
exhibición. En los primeros meses de 1 9 1 4, visité varias ciudades rusas, además de
Viena, París y otra vez Berlín, antes del gran torneo de San Petersburgo. Durante esos
viaj es disputé muchas partidas serias contra maestros, mano a mano y en consulta, de las
cuales gané ocho e hice tablas en dos. Luego regresé a San Petersburgo para participar
en el famoso torneo, donde tendría que enfrentarme a Lasker por primera vez. En
aquellos meses jugué algunas de las mej ores partidas de mi carrera: una contra Alekhine
y otra contra Dus-Jotimirsky, en San Petersburgo; una contra Nimzovich, en Riga; una
contra el Dr. Bernstein, otra contra Blumenfeld y Pavlov, en Moscú; y otra contra el Dr.
Kaufmann y Fahndrich, en Viena.
Incluyo a continuación estas partidas.

Partida 1 8
José Raúl C apablanca - Fedor Dus-Jotimirsky
San Petersburgo (exhibición) 1 9 1 3
Apertura Española

1 .e4 e5 2.�f3 � c6 3.J.bs a6 4.J.a4 � f6 se con el avance 1 2 .d5 . La textual, sin


5.0---0 !i.e7 6.�el b5 7.J.b3 d6 8.c3 � as embargo, ha sido jugada con éxito por el
9.J.c2 c5 1 0.d4 V!fc7 l l � bd2 � c6 12.�fl Dr. Emanuel Lasker y otros maestros.
Actualmente, es probable que continua- 12 ...cxd4 13.cxd4 !i.g4

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 47


Las negras prefieren esta línea, en lugar Las blancas no sólo han provocado esta
de 1 3 . . . llixd4 (o 1 3 . . . exd4), con idea de maniobra, sino que ahora inducirán tam­
asumir la iniciativa, porque conviene me­ bién a su rival a jugar . . . llia4.
jor a su estilo. 23.b4! llia4
14.d5 llid4 1 5.i.d3 0-0 16.i.e3 :gac8 Mientras se disputaba esta partida, esta­
Era mej or jugar aquí la otra torre. ban presentes, además de maestros de me­
1 7.i.xd4 exd4 1 8.a4 Wb6 19.axb5 axbS nor rango, dos de los mej ores j ugadores
del mundo, y todos pensaban que yo había
permitido a mi rival obtener una posición
ganadora. No habían visto mi jugada 25,
que modifica radicalmente el dictamen de
la lucha. Si las negras hubiesen jugado
ahora 23 . . . llixd3 , entonces 24.Wxd3 !:í:c3 ?
25. !l: xc3 dxc3 26.llie3 �f6 27. lli c2, segui­
do de !l: a5, y las blancas estarían mejor.
Posiblemente la mejor línea de juego para
las negras era 23 . . . tlixd3 24.Wxd3 �f6.
24.:gxc8 gxc8 25.eS! g6
Las blancas amenazaban Wf5 . Si . . . !:í:f8,
más tarde tendrían que jugar . . . g6.
a b e d e g h 26.e6 fü8 27.lli g3 ! Wb7
Si 27 . . . fxe6, seguiría 28 .Wg4, amena­
Si las negras hubiesen j ugado conforme
al comentario anterior, tendrían sus dos zando tanto 29 .�xg6 como 29.Wxe6+. El
torres en columnas abiertas, y el plan que caballo de las blancas entra ahora en jue­
las blancas inician con su siguiente jugada go con efectividad, en todas las variantes.
no habría sido tan efectivo, si es que es 28.llifS! fxe6
factible. Esta posición debería ser minu­ Era mejor hacer 28 . . . iih8, pero enton­
ciosamente estudiada. Me resultaba evi­ ces 29.We4 debería ganar. Las negras han
dente que las negras quieren jugar . . . llid7, querido tomar el peón todo el tiempo y
seguido de ... lli e5 o ... llic5 y ... lli a4, pro­ pensaban que había llegado el momento
vocando el avance del peón "b" en al­ de hacerlo, pero con esa captura sólo con­
gunos casos, a fin de que, gracias a la ac­ siguen precipitar el desenlace.
ción combinada del alfil de rey en "f6", el 29.dxe6 Wc7 30.'iMc6!
peón de "d4" y el caballo en "c3", res­ El objetivo de esta jugada es controlar
tringir totalmente la posición blanca. Es "e8" con dama y alfil, de forma que tras el
contra este plan contra el que las blancas cambio de damas en "d7", el alfil pueda
deben actuar y encontrar otro que pueda seguir protegiendo al peón pasado.
neutralizarlo. Si lo consiguen, entonces el 30 ... 'iMdS 3 1 .lli xe7+ VMxe7 32.i.xbS llic3
blanco logrará ventaja, siempre y cuando 33.'iMd7 Wxd7 34.i.xd7 gbs
puedan concentrar fuerzas suficientes en Si 34 . . . tli d5 , seguiría 3 5 .!:í:dl !l: f4 36.g3
tomo a los peones de "d4" y "b5", a fin de !l: e4 37.�c6 !l: e5 3 8 .!:í:xd4 lli e7 39.!:í:xd6.
capturar uno de ellos. La partida demos­ 35.e7
trará de qué modo puede hacerse. Las negras se rindieron unas jugadas
20.h3 ! i.xf3 2 1 .Wxf3 lli d7 22.:gec l ! lli cs después.

48 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 1 9
José Raúl Capablanca - Alexander Alekhine
San Petersburgo (exhibición) 1 9 1 3
Gambito de Dama

1 .d4 dS 2.c4 c6 3.e3 lll f6 4.lll f3 e6 gra. Lo cierto es que este alfil está ha­
5.lll bd2 ciendo bien poco, mientras que el caballo
Con idea de retomar de caballo, si las de "d5 " es el sostén de la posición negra,
negras juegan . . . dxc4, controlando así la de ahí la conveniencia de cambiar el inútil
casilla "e5" alfil por el valioso caballo.
5 ... lll bd7 6.i.d3 1e7 Requeriría un considerable espacio ex­
Normalmente, este alfil se desarrolla plicar detenidamente la jugada y aun así
por "d6", pero Alekhine consideraba su­ podría no ser debidamente entendida, de
perior a la textual, de ahí que la adoptase modo que dejo esta tarea para el estudioso
en esta partida. de la partida.
7.0---0 0---0 8.�c2
Jugada bajo la inspiración del momen­
to, para cambiar el curso habitual de la
partida, pero no es recomendable.
La forma natural de continuar era con
el avance 8 .b3 .
8 ... dxc4 9.lll xc4 es
Las negras debían haber efectuado este
avance antes de cambiar peones.
10.lll ceS cxd4 1 1 .exd4 lll b6 12.lll g S
Obligando a las negras a j ugar . . . g6,
que debilitará su enroque, creando aguj e­
ros para el alfil de dama.
1 2 ... g6 13.lll gf3
Abriendo paso al alfil de casillas ne­
gras. Las blancas también podían haber 18 .. .i.bS 1 9.gfel '!Wd6 20.i.xdS exdS
jugado 1 3 .We2 y si entonces 1 3 . . . Wxd4, 2 1 .VBas
1 4 .lll gf3 , seguido de ih6 y lll g 5 , con Ahora las blancas controlan la casilla
fuerte ataque. "c7", lo que decide la lucha. Si las negras
13 ... @g7 14.igs lll bdS 1 5.�acl 1d7 trataran de impedir esa invasión, con
1 6.�d2 lll g8 17.i.xe7 YBxe7 . . . ic6, pronto perderían un peón, después
de lli xc6, ya que las blancas podrían acu­
Ver el diagrama siguiente mular suficientes efectivos contra el peón
"c" o el peón "a" .
1 8.i.e4! Conviene apreciar que el mayor incon­
Estuve pensando en esta jugada durante veniente de las negras en este medio jue­
largo tiempo. Parece muy simple e ino­ go es su incapacidad para controlar las ca­
fensiva, pero, en realidad, es el funda­ sillas de su color.
mento de todo el ataque a la posición ne- 2 1 . .. a6

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 49


En vista de que las blancas amenazaban
ctJg5, con la doble amenaza a "f7" y
ctJe6+.
24.gxb7 gac8 2S.b3 gc2 26.a4 i.e2
27.tlJ h4
El golpe decisivo. Como el alfil negro
ya no defiende "d7", el rey no puede jugar
a "f6", por el j aque de caballo en aquella
casilla, y no hay forma de defender los
peones del flanco de rey. Las negras po­
dían haberse rendido aquí.
27 ... hS 28.tlJ hxg6 ges 29.gxf7+ i> h6
30.f4 aS 3 1 . tlJ h4 �xeS 32.fxeS i> gS
33.g3 i>g4 34.gg7+ i>h3 3S.tlJg2
22.\Wc7! '1Wxc7 23.gxc7 h6 Las negras se rindieron

Partida 20
Blumenfeld y Pavlov - José Raúl C apablanca
Moscú (consulta) 1 9 1 4
Apertura Escocesa

1 .e4 es 2.tlJf3 tlJc6 3.d4 exd4 4.tlJ xd4 mal de juego, decidí guiarme por mi pro­
tlJ f6 S.tlJc3 i.b4 6.tlJxc6 bxc6 7.i.d3 dS pio criterio y, tras detenida reflexión, opté
8.exd5 cxd5 9.(µ) (µ) 10.i.gS i.xc3 por la textual, que considero perfecta­
mente segura. Es cierto que las blancas se
quedan con la parej a de alfiles, pero su
estructura de peones es débil y las piezas
negras tienen un fácil desarrollo. Hoy, sin
embargo, j ugaría la normal, . . . c6, que
seguramente es la mej or.
l l .bxc3 h6 12.i.h4 �e8
Para impedir 1 3 .'1Wf3, a lo que seguiría
1 3 . . . g5 1 4.ig3 ig4 1 5 .ixc7 ixf3
1 6.ixd8 !! axd8 l 7.gxf3 !! c8, seguido de
. . . !! xc3, con excelente juego.
13.\Wcl
Con idea de jugar Wa3 , impidiendo el
a b d e g h avance del peón "c" y manteniendo la
torre de dama ligada a la defensa del peón
Por extraño que pueda parecer, nunca "a" . Si pudiese conseguir todo eso, la
había tenido ocasión de jugar esta defen­ jugada sería excelente, pero como no es el
sa, y en este momento no sabía qué hacer. caso, mejor hubiera sido jugar de inme­
Al no estar familiarizado con la línea nor- diato c4. Sin embargo, la textual es una

50 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


jugada de alto nivel, que indica la valía de los jugadores en consulta siguen baj o la
mis oponentes y que, a partir de entonces, impresión de que su posición es mejor, y
me hizo jugar con sumo cuidado y ener­ juegan a ganar.
gía. 20 .. .J.d7 21 .gxeS+ i.xe8 22.gb7 i.c6
13 ...�d6 14.J.xf6 �xf6 15.�a3 �e7!

a b d e g h

Las negras entregan un peón para ha­


Para asegurar el avance del peón "c", cerse con el ataque, que debería ser com­
esencial para la firmeza de la posición pensación suficiente, pues las piezas blan­
negra. cas no están bien situadas para la defensa.
16.�a5 c5 17.c4 i.e6 1 8.gfel �d6 23.Wc7 �e6 24.gbs+ gxb8 25.�xbS+
19.gadl �es 26.�xa7
Si 1 9 .cxd5 i.xd5 20.E!:ad 1 '<Mrb6. Las Finalmente, las blancas deciden tomar
blancas, sin embargo, quieren forzar el el peón, dado que el cambio de damas las
avance . . . d4, estimando que la posición dejaría en un final inferior, porque los
resultante les es favorable. peones negros del flanco de dama son
19 ... d4 20.gb l más fuertes.
26...�el+ 27.i.fl i.e4
Amenazando . . . d3 , que ganaría fácil­
mente.
28.�bS+ i>h7 29.�e5
Las blancas dejan escapar su última po­
sibilidad de hacer tablas : 29.We8, ame­
nazando Wxe4, seguido de i.d3 . Si enton­
ces 29 . . . fS 30.h4 y h5 , amenazando j aque
perpetuo.
Un plan que las negras no podrían im­
pedir, porque de hacerlo el peón "a" em­
prendería una marcha triunfal.
29 ... f5 30.�xc5 d3 3 1 .cxd3 i.xd3 32.h3
b d e g h
a
�xfl+ 33.i>h2 �el
De nuevo, si 20.c3 '<Mfb6 2 1 .Wa3 E!:ad8 y Las blancas abandonaron

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 51


Partida 2 1
Ossip Bernstein - José Raúl Capablanca
Moscú (exhibición) 1 9 1 4
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.c4 e6 3.tl1 c3 tl1f6 4.tl1 f3 i.e7 cante, puesto que se le abre la gran dia­
5.i.gS 0--0 6.e3 tl1 bd7 7.:Scl b6 8.cxd5 gonal y, lo que es más importante el peón
exd5 9.'!Wa4 i.b7 "b" blanco queda fij ado y se convierte en
Si 9 . . . c5 de inmediato, las blancas po­ una fuente de problemas para su bando,
drían ganar un peón con 1 0. 'W c6. No sé si que también deberán defenderlo con pie­
esa ventaja o cualquier otra, derivada de zas y las blancas no podrán, por tanto, ata­
la misma, podría sostenerse, pero lo que car a los peones contrarios. El hecho de
es cierto es que, por entonces, me parecía que la textual ceda "d4" para uno de los
mejor 9 .ib7.
. . .
caballos blancos no tiene mayores conse­
1 0.i.a6 i.xa6 1 1 .Wfxa6 es 12.i.xf6 tl1 xf6 cuencias, puesto que al ocupar así dicha
13.dxcS bxc5 14.0--0 '!Wb6 15.'!We2 c4! casilla quedará bloqueado un posible ata­
que al peón de "d5 ", lo que permitirá a las
negras asumir la ofensiva. Creo que des­
pués de esta jugada lo mej or que podrían
hacer las blancas es l 6.e4 y contentarse
con unas tablas, pero el Dr. Bemstein es
un jugador muy valiente y siempre trata
de ganar, si cree que tiene alguna posibi­
lidad. En este caso no evaluó debidamente
el valor relativo de ambas posiciones,
aunque es cierto que quienes observaban
la partida, así como la mayoría de los co­
mentaristas, juzgaron que la última jugada
de las negras era floja.
a b e d e g h 16.:Sfd l :!3fd8 1 7.tl1d4 i.b4!
El obj etivo final de esta jugada es cam­
El plan inicial de las blancas era actuar biar el caballo en el momento oportuno y
contra los dos peones centrales, que sólo forzar un peón pasado, algo que las
pueden defenderse con piezas. En la po­ blancas facilitan con su siguiente jugada.
sición estratégica general, las dos torres 18.b3 :!3ac8 1 9.bxc4 dxc4 20.:!3c2 i.xc3
blancas ocuparían las columnas semia­ 2 1 .:!3xc3 tl1 d5!
biertas, mientras que las negras se situa­
rían detrás de sus peones, defendiéndolos. Ver el diagrama siguiente
Una vez más, la torpe posición del alfil en
"e7", lo hace inútil, salvo para defender el Las blancas no pueden tomar el peón,
peón de "c5 " De modo que es contra esa debido a . . . llic3, ganando calidad. Como
estrategia de las blancas contra lo que está están obligadas a retirar la torre, el peón
dirigida la jugada textual. Ahora, el alfil negro avanza y, al estar bien apoyado y
defensivo se convierte en una pieza ata- muy avanzado, adquirirá una gran fuerza.

52 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


26.� bS ges 27.� xe3
Un error dramático. La única posibi­
lidad era regresar con el caballo.
27 ... �xe3 28.gxe3 gxe3 29.gxe3 �b2 !

a b e d e g h

22.ge2 e3 23.gdel ges 24.� b3 ge6


2S.�d4 ge7
Como yo había jugado previamente
. . . �c5, el Dr. Bemstein fue inducido a una a b e d e g h

trampa fatal, pensando que yo buscaba el No hay defensa contra esta jugada, de
cambio de caballos, para dejar libre el modo que las blancas se rindieron.
peón "a" Las blancas abandonaron.

Partida 22
Aaron Nimzovich - José Raúl Capablanca
Moscú (exhibición) 1 9 1 4
Apertura de los Cuatro Caballos

1 .e4 es 2.�f3 �e6 3.� e3 � f6 4.i.e4


Es mejor la jugada normal 4 . .ib5 . Nim­
zovich debía tener algo in mente al optar
por la textual, en lugar de la otra, que es la
que habitualmente juega.
4 ....ieS
Si 4 . . . .ib4, 5 . l2J d5 da un excelente jue­
go a las blancas.
S.d3 d6 6.i.gS .ie6
Con idea de expulsar más tarde al alfil
de dama, con . . . h6 e incluso . . . g5 , lle­
vando así el juego a una posición llena de
complicaciones y posibilidades descono­
cidas, en la que las esperaba superar a mi a b e d e g h

adversario.
7.i.bS h6 8.i.h4 .ib4 Contra el avance d4, antes o después de

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 53


ixc6+, que era la intención de las blan­ La clave de mi juego en esta variante.
cas, como puso de manifiesto su séptima Al jugar . . . g5 contaba con ella, en co-
jugada, ib5 . nexión con . . . cJlf7.
9.d4 .id7 1 0.04) .ixc3 l l .bxc3 g5 17 ..id4
En tomo a nuestra mesa había una do­ 1 7 . .ixc7 dej aría la columna "c" abierta
cena de espectadores selectos, uno de para las torres negras, que atacarían el
ellos el padre de Nimzovich, un buen peón de "c3 "
jugador, y se miraban unos a otros al Mi oponente debe haber pensado que,
comprobar el agudo giro que tomaba la en virtud de los alfiles de distinto color,
partida. Creo que pensaban que me enca­ su posición era segura.
minaba al desastre, sobre todo después de 1 7 ... <i!?f7 18.�d2 �he8
mi siguiente jugada ( . . . tlixe4), todavía sin A pesar de los alfiles de distinto color,
enrocar y con mi rey en el centro del no dudé en cambiar.
tablero. Quienes deseen aprender harán bien
12 ..ig3 � xe4 con estudiar detenidamente esta partida,
porque es uno de los mej ores finales que
he jugado, y a menudo he tenido el gran
placer de escuchar las alabanzas de mi
oponente por la gran destreza que exhibí
ganándolo.
1 9.f3 �xd2 20.�xd2 �ad8 2 1 .g4 .ibS
22.�b l .ia6 23.�bdl
No es bueno 23 .cJlf2, debido a la res­
puesta 23 . . . c5 ! 24 . .ie3 gxd2+ 25.ixd2
ge2+, ganando pieza.
23 ... �e2!
Siguen los cambios.
24.�xe2 .ixe2 25.�el .ixf3 26.�fl c5!
a b d e g h

13 ..ixc6
No es la mejor forma de proseguir,
pues con el cambio de piezas el rey negro
no será sometido al ataque de las blancas,
necesario para compensar la desventaj a
material y los defectos estructurales d e su
posición. La mejor jugada era 1 3 .'Wd3 , a
fin de mantener la tensión.
13 ....ixc6 14.dxeS dxe5 15 ..ixeS
Algunos han sugerido 1 5 . tli xe5, una
jugada que tiene ventaj as e inconvenien­
tes, pero en todas las variantes las negras a b e d e g h
lograrían ventaja.
15 ...'!Wxd1 1 6J�axd1 f6! La jugada que da ventaj a a las negras.

54 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Si ahora 27.�xf3 , cxd4 28.�d3 �c8 y, a es el caso, pues ahora, . . . a6 (en lugar de
efectos prácticos, las negras tienen un . . . a5) también habría ganado, aunque lle­
peón de ventaja. Mi oponente eligió la varía más tiempo.
otra línea de juego para conservar los alfi­ 32.@et cJidS 33.cJid2 i.d7 34.i.c7 cJic6
les de diferente color, que, pensaba, pro­ Las blancas no pueden tomar el peón,
piciarían las tablas. por . . . b6.
27.i.xf6 gdl 28.i.eS gxfl+ 29.@xfl 35.i.d8 b6 36.c4 cJib7 37.@c3 ixa4
i.xg4 38.cJib2 i.d7 39.cJib3 i.e6 40.@c3 a4
El final está ahora ganado. Varios me­ 4 1 . cJid3 @c6 42.@c3 g4 43.i.h4 h5
ses después de haberse jugado la partida, 44.ÍJ,g3 a3 45.cJib3 ixc4+!
cuando Nimzovich vino a San Petersbur­
go para jugar el Torneo de Maestros Ru­
sos, me dijo que había estudiado el final y
creía que había descubierto la forma de
hacer tablas.
Aunque yo no había vuelto a ver la
partida desde que se jugó, le propuse una
pequeña apuesta deportiva, dándole la
ventaja de las tablas en cualquier posi­
ción, a partir de ésta. La propuesta fue in­
mediatamente aceptada y nos sentamos
ante el tablero.
En pocas jugadas, mi rival vio que la
idea era errónea y se rindió. a b e d e g h
30.a4 cJie6 3 1 .i.b8 a5!
Si las blancas juegan ahora 46. 'itt x c4,
entonces continuaría 46 . . . a2 47.i.e5 h4
48.'itt b 3 g3 49.hxg3 h3 ! , y las negras ga­
nan, pues uno de los dos peones de torre
corona.
46.@xa3 b5 47.c3 cJidS 48.i.f2 ie2
Evacuando la casilla "c4" para el mo­
narca.
49.cJib3 ÍJ,dl+ 50.cJib2 @c4 5 1 .cJicl ÍJ,f3
52.@d2 b4 53.cxb4 cxb4 54.i.h4 i.e4
55.i.f6 i.g6 56.i.h4 b3 57.i.f6 h4
58.cJie3 g3 59.hxg3 h3 60.@f2 i.f5
Para impedir el avance del único peón
a b e d e g h
blanco. Ahora el rey negro apoya el avan­
Las blancas no pueden atacar el peón ce de su peón "b" y gana el alfil. Luego
con i.c7, por . . . b5 ! , ganando. Podría pen­ retrocede y fuerza la progresión del otro
sarse entonces que debían haber jugado peón hasta la primera fila.
ÍJ,g7, en lugar de i.b8, y seguir luego con 61.g4 i.xg4 62.@g3 cJid3
a5 , y de esta forma hacer tablas. Pero no Las blancas abandonaron.

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 55


Partida 23
Fahndrich/Kaufmann - José Raúl Capablanca
Viena (consulta) 1 9 1 4
Defensa Francesa

1 .e4 e6 2.d4 d5 3.tl!c3 tli f6 4.exd5 del rey negro y la debilidad del peón "d"
Una jugada perfectamente segura, pero 18 .. .i.fS 1 9.f3
que no reporta ventaj a alguna a las blan­ Las blancas siguen baj o la impresión de
cas. que posición es superior, pues de no ser
4 ... exd5 5.i.d3 c5 así habrían j ugado 1 9.ig3 , en cuyo caso
Las negras quieren apoderarse de la ini­ la continuación podría haber sido esta:
ciativa y para ello no dudan en permitir el 19 . . . lll xg3 20.fxg3 ixc2 2 1 . lll g4 f5
aislamiento de su peón "d". 22. lll e3 ie4 23 .:gad l '1Wb6 ! 24.lll xd5
6.dxc5 i.xc5 7.tli f3 0--0 8.0--0 tl! c6 9.i.g5 ixd5 25 .'\Wxb6 axb6 26.:gxd5 :gxa2, con
.ie6 1 0.tli e2 una muy ligera ventaj a.
No es una buena maniobra, pues el ca­ 19 ... gxh4 20.fxe4 .ixe4 2 1 .�f2
ballo pronto tendrá que regresar a "c3 " Si 2 1 .lll g4 f5 !
Era preferible tanto '1Wd2 como :ge l . La 2 1 . .. h3 !
dificultad del juego negro es que no se
puede eliminar la clavada del caballo sin
debilitar el enroque, y la forma de explo­
tar ese factor sería dificultar las maniobras
de las restantes piezas negras.
1 0 ... h6 1 1 .i.h4 .ig4 12.tlic3 tl! d4 13 ..ie2
tl! xe2+ 14.�xe2 .id4
Estuve pensando mucho tiempo en esta
jugada. Me hubiera gustado conservar los
dos alfiles, pero no podía hacerlo con ga­
rantías, pues la única forma sería jugando
. . . g5 , lo que debilitaría mi flanco de rey,
añadiéndose esa debilidad a la de mi peón
de "d5 " . La textual trata de crear una de­ a b e d e g h
bilidad en la formación blanca de peones
o, si mi rival no lo permite, desembara­ El doble peón de torre es inútil, salvo
zarme de la molesta clavada del alfil para dislocar los peones blancos y abrir
blanco, obteniendo al mismo tiempo una líneas a las piezas negras, convirtiendo al
absoluta libertad para las demás piezas. alfil en una pieda muy poderosa. Si las
1 5.�d3 .ixc3 16.�xc3 tl! e4 1 7.�d4 g5 blancas toman el peón, las negras que­
18.tli es darán, además, con un peón pasado en el
Si 1 8.ig3 , las negras podrían jugar tan­ final, lo que les dej aría prácticamente con
to 1 8 . . . .if5 , como 1 8 . . . lll xg3 1 9.fxg3 '1Wf6, peón de ventaja. Debo decir que ganar es­
continuaciones ambas que llevarían a ta­ ta partida se debió, en buena medida, a la
blas. Obviamente, las blancas juegan a ga­ gran fuerza de esta jugada.
nar, considerando la expuesta situación 22.�el f5 23.gxh3

56 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


23 ...VHf6 parte del plan de las negras. Si 30.:gf2, el
23 . . . @h7 era lo correcto. peón "f' pronto avanzará, y la torre negra
24.tfj f3 llegaría a "c3".
Las blancas tenían una línea e n l a que 30.c3 @g5 3 t .tfje2 ga6!
no pierden. Ésta: 23 . . . Wi'f6 24.:gxe4 dxe4 El plan está madurando. Las blancas
25.:gg2+ )Í?h8 26.:gg6 :gg8 27.tDfl+ )Í?h7 tendrán que jugar ahora a4, y entonces las
28.Wxf6 :gxg6+ 29.tDg5+ :gxg5+ 30.@f2. negras romperán con . . . b5 !
24 ... @h7 32.h4+ @f6 33.a4 b5!
El blanco dejó escapar su opción (nota
anterior). A partir de ahora, cada jugada
debe estudiarse con cuidado, pues el final
que va a producirse es dificil. Por cierto,
creo que es uno de mis mej ores finales.
25.VHxf6 gxf6 26.�e3 �b6!

a b e d e g h
Ahora, con la penetración de la torre y
el rey activo en el centro, se pondrá de
manifiesto la enorme fuerza del alfil. El
peón "f' pasado pronto se pondrá en mar­
cha y la partida quedará sentenciada.
a b e d e f g h 34.axb5 gal+ 35.gfl
El comienzo de un plan muy elaborado, Si 3 5 . @ f2 @e5 , seguido de . . . :ga2, ame­
cuyo primer obj etivo es forzar el avance nazando . . . :gxe2+ y . . . @xf4.
de uno de los peones blancos del ala de 35 gxfl+ 36.@xfl @es 37.tfjd4 f4
.•.

dama, de forma que las torres blancas no 38.gh3 ggs 39.@el ggl+ 40.@e2 gg2+
estén libres para maniobrar y atacar los 41 .@fl gb2 42.@el h5
peones negros del mismo flanco. Muchos Ahora el rey blanco debe jugar a la ca­
de los otros aspectos, que llevaría muchas silla "d l " y, tras forzar el cambio de ca­
páginas explicar, se revelarán con las ballo por alfil, el peón "f' no podrá ser de­
siguientes jugadas de la partida. tenido.
27.b3 ges 43.@dt J.rs 44.tfjxf5 @xf5 45.c4
Para impedir que la torre blanca llegue Si 45 .:gd3 , @e4 46.:gd4+ @e3 47.:gxd5
a "c3". Al mismo tiempo, el ataque al f3 48.:ges+ @f4 49_:ge7 f2 50.:gfl+ me3 y
peón "c" provoca tfj d4, manteniendo a las blancas tendrán que entregar su torre
una torre en la defensa del peón. por el peón "f'.
28.tfj d4 gf6 29.gf4 @g6 45 @e4 46.gc3 f3 47.@el d4
.•.

Forzando el avance del pe_ón "c", como Las blancas abandonaron.

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 57


El gran Torneo de San Petersburgo 1 9 1 4

Unos días antes de comenzar e l torneo, mientras e l Dr. Bernstein, Alekhine y yo nos
encontrábamos en casa del Sr. Sossnitzki (presidente del Club de Ajedrez de San Peters­
burgo), tuvo lugar la siguiente conversación:
Dr. Bernstein: "Bueno, Capa, éste va a ser un duro torneo. ¿Qué opina usted? Uno de
ustedes tres (Lasker, Rubinstein y Capablanca) será el ganador, ¿no le parece?
Capablanca: "Me inclino por Rubinstein. "
Dr. Bernstein: "¿Por qué? Lasker está u n poco bajo de forma, pero ¿ y usted?"
Capablanca: "Bueno, Rubinstein tiene una excelente salud, y lleva preparándose
desde hace tiempo para este torneo. Lasker, como usted dice, es ahora una incógnita, por
su falta de práctica, y yo no estoy fisicamente muy bien. Mi salud en este momento no
es muy buena, así que me contentaría con el segundo puesto".
Tal y como fueron las cosas, Rubinstein fracasó estrepitosamente, mientras que Las­
ker y yo nos disputamos el primer premio. Y o tomé el liderato desde el principio, mien­
tras que Lasker, como Rubinstein, estuvo a punto de quedarse descolgado. Alekhine es­
tuvo a punto, en varias ocasiones, de situarse en segundo lugar, pero falló en el mo­
mento crítico, y perdió ante Lasker tras una mala maniobra, en mejor posición. En cuan­
to a mí, tras haber alcanzado ventaja de punto y medio sobre el segundo, pero exhausto
hacia el final del torneo, no pude mantener el ritmo y perdí el primer puesto por medio
punto. Lasker fue primero, con 1 3 ,5. Yo segundo, con 1 3 , y Alekhine tercero, con 10.

Torneo Preliminar
San Petersburgo 1 9 1 4
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11

1 Capablanca ¡'·:: y, Yi Yi 1 y, 1 1 1 1 1 8.0


<
2 Tarrasch Yi . y, y, Yi y, 1 1 o 1 1 6.5
3 Lasker,E. Yi Yi Yi Yi 1 o Yi 1 1 1 6.5
4 Marshall Yi y, Yi ¡::,¡. . :.. o y, 1 Yi 1 1 Yi 6.0
5 Alekhine o Yi y, 1 \ �j 1 y, Yi Yi y, 1 6.0
!: · •:.
6 Rubinstein Yi Yi o Yi o Yi Yi 1 Yi 1 5.0
7 Bemstein o o l o Yi Yi 1'" Yi 1 Yi 1 5.0
:,:;
8 Nimzowitsch o o y, y, Yi y, y, Yi o 1 4.0
•••·•·
•z ·'

9 Janowski o 1 o o y, o o y, 1 1 y, 3.5
1 0 Blackbume o o o o Yi y, Yi 1 o :·� 1 3.5
11 Gunsberg o o o Yi o o o o y, o •... :2' 1 .0

Mi mala condición física y la soberbia forma de Lasker en la segunda parte del torneo
resultaron decisivas, pero en cualquier caso quedó claro que los dos primeros fuimos
superiores al resto de los participantes, y que sólo un match podría decidir quién era el
mej or de los dos. Espero que el match llegue a celebrarse y que es preferible que sea
cuánto antes, porque no quisiera tener que jugar contra un hombre viejo, sino contra un
maestro en la plenitud de su fuerza. Y o estoy preparado para ese encuentro y ya lo
desafié hace ocho años y, desde luego, no es culpa mía que no haya llegado a celebrarse.

58 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Torneo Final
San Petersbugo 1 9 1 4

1 2 3 4 5

1 Lasker, Em.
'
y, 1 1 1 1 y, 1 1 7.0
2 Capablanca y, o y,
�::r8'1i;� 1 1 o 1 1 5.0
3 Alekhine o y, o ' ,'';, 1 1 1 y, 4.0
4 Tarrasch o y, 1 o il!:lli1'1 o y, 2.0
5 Marshall o o o y, y, 11��-lt
1 2.0

Las siguientes son dos de mis mej ores partidas del torneo:

Partida 24
José Raúl C apablanca - Ossip Bernstein
San Petersburgo 1 9 1 4
Premio de Belleza
Gambito de Dama

1 .d4 dS 2.tLlf3 tLl f6 3.c4 e6 4.tLlc3 tLl bd7 Todo esto forma parte del sistema a que
s.J.gs i.e7 6.e3 c6 me referí en la nota anterior, pero el sis­
Esta jugada y las siguientes constituyen tema está condenado al fracaso porque
un sistema defensivo minuciosamente es­ vulnera todos los principios de las aper­
tudiado por el Dr. Bernstein, y que ya me turas. Las blancas, por otra parte, se ad­
había planteado en nuestras dos partidas hieren estrictamente a los principios del
de Moscú. La partida anterior había fina­ desarrollo, y pronto podrán poner de ma­
lizado en tablas, después de que yo hubie­ nifiesto la debilidad del plan contrario.
se quedado mal en la apertura, debido a 1 1 .dxeS tLl g4 1 2.i.f4 i.cS 13.0-0 V!fc7
no haber desarrollado mi alfil de dama. Las negras no j uegan 1 3 . . . �e7 debido a
7.J.d3 dxc4 8.i.xc4 bS 9.i.d3 a6 10.e4 eS 1 4.e6, que les obligaría a tomar de peón.
Esa fue, al menos, la explicación que el
Dr. Bernstein dio entonces.
14J'kl f6 1 5.i.g3 fxeS
Las negras han recuperado el peón, pe­
ro un examen de la situación revela que
las blancas tienen una ventaja abruma­
dora. Todas sus piezas están movilizadas,
algunas en funciones defensivas y otras en
funciones atacantes, incluido el alfil, aun­
que por el momento no parece hacer gran
cosa. Las negras, por el contrario, aún no
han enrocado y siguen sin desarrollar su
torre y alfil de dama. Es el momento de
b d e
a g h
que las blancas exploten las ventajas de su

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 59


posición, antes de que las negras puedan
desplegar sus efectivos.
1 6.b4! ia7
Un detenido examen demuestra que las
negras no podían tomar el peón, por tlJ d5 .
E l objetivo del avance s e h a cumplido : el
alfil negro ya no tiene dos diagonales (una
ofensiva y otra defensiva), sino sólo una,
y ha debilitado la defensa de su rey. Es
hora de emprender el asalto.
1 7.ixbS! axbS 18.fll xbS 'ª'd8 1 9.tll d6+
Wf8 20.:gxc6 tll b6 2 1 .ih4!

a b e d e g h
Las blancas siguen amenazando mate,
y el mejor modo de evitarlo es devolver
todo el material de ventaja que las negras
tienen, quedándose con tres peones me­
nos. Creo que ésta es una de las combina­
ciones más largas que se conocen, y tam­
bién más dificiles, tanto por el número de
piezas implicadas como por las complica­
ciones y los diversos aspectos a conside­
rar, de modo que será dificil encontrar
otra de dificultad similar. Personalmente,
a b d e g 11 no creo que esta combinación sea tan di­
En mi opinión, ésta es la mejor jugada ficil como la que planteé en San Sebastián
de la partida, aunque ninguno de los co­ contra el mismo Dr. Bemstein, pero sin
mentaristas ha sabido apreciarla. Antes de duda es más larga o, al menos, más espec­
tacular en algunas líneas, y la posición a
realizarla estudié varias opciones, que to­
la que se llega con la última jugada parece
talizarían un centenar de jugadas. La tex­
más propia de un problema que de una
tual es una de ellas, y tuve que ver toda la
partida. Pido excusas por extenderme so­
secuencia hasta el final, antes de decidir­
bre esta partida, pero me parece que su
me por ella. De no haberme convencido, contenido artístico satisface las exigencias
me habría inclinado por la simple lt:Jxe5 . lógicas y analíticas que considero esencia­
2 1 . .. Wd7 22.tll xc8! 'ª'xc6 23.Wd8+ We8 les en una obra maestra.
24.ie7+ wn 2s.tll d6+ Wg6 26.lll h4+ 30 ... tll c8 3 1 .hxg4+ Wxg4 32.ixd8 :gxd8
WhS 33.g3 :gd2 34. Wg2 :ge2
Si 26 . . . �h6 27.ttJ df5+ �h5 28.tt:lxg7+ Si 34 . . . �xa2, 3 5 . ttJ f3 .
�h6 29.tlJhf5+ �g6 3 0.�d6+, y mate. 35.a4 tll b 6 36.tll e 3+ WhS 37.aS fll d7
27.fll xe8 :gxd8 28.tll xg7+ 'itih6 29.lll gfS+ 38.lll hfS lll f6 39.bS id4 40.Wf3 :ga2
'itihS 30.h3 ! 41 .a6 ia7 42.:gcl :gb2 43.g4+ 'itig6
El momento culminante de la combina­ 44.l'k7 ihf2+ 45.'itixf2 lll xg4+ 46.Wf3
ción iniciada con ih4. Las negras abandonaron.

60 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 25
Aaron Nimzovich - José Raúl C apablanca
San Petersburgo 1 9 1 4
Apertura de Los Cuatro Caballos

1 .e4 e5 2.lll f3 lll c6 3.lll c3 lll f6 4..ib5 d6 concertados de ataque y defensa, y esos
5.d4 .id7 6..ixc6 .ixc6 7.Wd3 exd4 planes no los han indicado.
S.lll xd4 g6 14.Wfa6 !UeS 1 5.'Wfd3
Una nueva idea, baj o la inspiración del É sta es la sexta jugada de dama en un
momento, con intención de dej ar a las total de quince. Obviamente, el plan de
blancas con sus propios recursos, fuera de las blancas es consolidar su posición e im­
las formas normales de defensa, muy co­ poner su peón de más. Sin embargo, no
nocidas por Nimzovich. toman las mej ores medidas contra el plan
9.lll xc6 bxc6 10.'Wfa6 Wfd7 1 1 .Wfb7 �es negro, que consiste en situar las torres en
12.Wfxa7 .ig7 13.0--0 0--0 las columnas abiertas, trasladar su caba­
llo, si es posible, a "c4" y, con la presión
combinada de torres, alfil y caballo, recu­
perar material, manteniendo la iniciativa.
El plan, en este caso, está enmascarado
por el ataque directo al peón "e"
1 s ...We6 t 6.f3 lll d7
Ahora se abre la diagonal del alfil y el
caballo se dirige al flanco de dama para
colaborar en el ataque a los peones "a" y
"b". Es dudoso que las blancas dispongan
ya de una buena línea defensiva. En cual­
quier caso, creo que lo mejor que pueden
esperar son unas tablas.
1 7 ..id2 lll e5 1 S.Wfe2 lll c4 1 9.�abl �as

Las negras tienen un peón menos, pero


todas sus fuerzas están desplegadas y lis­
tas para actuar, mientras que las blancas
(que han invertido tres jugadas en la cap­
tura del peón) se han retrasado en desa­
rrollo. Nimzovich, es cierto, no realiza
ahora las mej ores jugadas, pero creo que
ha sido injustamente criticado por haber
perdido esta partida, aunque ninguno de
los críticos ha aportado una línea de juego
satisfactoria. Todos han sugerido jugadas
aquí y allí, pero las partidas de los gran­
des maestros no constan de jugadas aisla­ a b e d e g h
das, sino que deben responder a planes

MI SEGUNDA VISITA A EUROPA 61


Comienza el verdadero ataque. Las ne­ comentarios. Es, sencillamente, cuestión
gras van a recuperar el peón, sin ceder te­ de tiempo. He - elegido esta partida como
rreno. Si las blancas juegan ahora 20.b3 , ejemplo de juego posicional. Las jugadas
entonces 20 . . . lll xd2 2 1 .1.Wxd2 .E!a3 , y el que parecen simples son, en realidad, de
peón "a" cae. Pese a todo, y al no disponer naturaleza complicada, y obedecen a un
de nada mejor, las blancas deberían haber plan preconcebido. Lo cierto es que estas
adoptado esta línea. partidas son las más difíciles y de la más
20.a4 tlJ xd2 21 .�xd2 �c4 22.gfdl alta calidad, y sólo un experto podrá apre­
geb8 23.�e3 gb4 24.�g5 .id4+ 25.@hl ciarlas en lo que valen.
gab8 26Jhd4 27.gdl �c4 28.h4 gxb2 29.�d2 �c5
Forzado, pues las blancas amenazaban 30.gel �h5 3 1 .gal �xh4+ 32.�gl �h5
. . . .ixc3 en cualquier caso. 33.a5 gas 34.a6 �c5+ 35.@hl �c4
26 ...�xd4 36.a7 �c5 37.e5 �xe5 38.ga4 �h5+
Las negras tienen ahora calidad de ven­ 39.@gl �c5+ 40.@h2 d5 4 1 .gh4 gxa7
taja y pronto recuperarán el peón, de mo­ 42.tiJdl
do que el resto de la partida no requiere Las blancas abandonaron

Examinando retrospectivamente este período, desde San Sebastián a San Petersburgo,


llegaremos a la conclusión de que mi juego había ganado en fuerza. Los finales, como
siempre, tienen una buena calidad técnica, la imaginación ha alcanzado un pleno desa­
rrollo y abundan las brillantes combinaciones y concepciones. Las aperturas están mu­
cho mejor jugadas y, en realidad, no es fácil detectar puntos débiles en los aspectos de
mi juego. Creo que puede decirse que había alcanzado el nivel óptimo de mi fuerza
como maestro de ajedrez. A partir de aquí, puedo aprender algo de la experiencia, y es
posible que el estilo se modifique un poco en consecuencia, pero sea lo que sea que
pueda ganar, estoy seguro de que se producirá en algún aspecto una pérdida equivalente.
Puede que resulte más dificil de vencer, pero seguramente también me resultará más
dificil superar una fuerte oposición. En el terreno de las aperturas es donde tengo más
que aprender, y esto pronto lo llevaré a cabo, como podrá apreciarse. Si continuamos
esta disertación, el interés de mi juego se centrará sobre todo en la cuestión de hasta qué
punto podré perfeccionar ciertos aspectos del mismo y de qué forma afectará eso a mi
estilo, que en el futuro tenderá hacia una aparente y cada vez más acusada simplicidad,
sin por ello perder, como demostrarán algunas partidas, la brillantez de otras ocasiones,
cuando la ocasión así lo requiere.

62 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


VIII. Hasta el torneo Memorial Rice, incluído éste

En julio de 1 9 1 4, dejé San Petersburgo por Sudamérica. Me detuve unos días en Berlín
y París, y embarqué en Cherburgo con destino a Buenos Aires. Cuando me encontraba
en medio del océano, estalló la guerra, pero llegué a destino sin más problema que un
par de experiencias emocionantes. Durante la segunda visita a la capital argentina, jugué
varias partidas de las consideradas "brillantes". La inexperiencia de mis oponentes me
permitió obtener posiciones en las que el sacrificio de una o más piezas era el camino
más efectivo hacia la victoria. Incluyo un ej emplo que, estoy seguro, gustará tanto al afi­
cionado como al experto.

Partida 26
José Raúl Capablanca - Molina/Ruiz
Buenos Aires (consulta) 1 9 1 4
Gambito de Rey

1 .f4 e5 2.e4 i.c5 3.tLlf3 d6 4.tLl c3 tLl c6 18.g4 tLl g8 19.i.d2 b5 20.g5 fxg5
5.tLl a4 i.b6 6.i.b5 i.d7 7.tLlxb6 axb6 2 1 .tLl xgS tL! f6 22.�f3 bxc4
8.d3 tLlge7 9.0-0 0-0 10.f5 f6 1 1 .i.c4+
'ktih8 12.a3
Para dar una retirada segura al alfil, an­
te la posibilidad . . . tL! a5 .
1 2 ...i.e8 13.i.e6
En previsión de . . . d5 , a lo que ahora se­
guiría exd5 y d4.
13 .. .i.hS
Muy bueno. Y no . . . if"l, por i.xf"l y
llih4, con un ataque muy fuerte.
14.'!Wel '!We8
Ahora las negras deberían haber jugado
. . . !J.f"l, puesto que la dama blanca no pue­
a b e e g
de jugar a "h5", como antes. d h

15.'!Wh4 tL! d8 16.i.a2 i.n 1 7.c4 c5 23.tLlxh7!


Es muy probable que la mej or jugada Mejor que 23 . E:h3 , a lo que seguma
fuese aquí l 7 . . . b5 . 23 . . . h6 24. llixf"l+ llixf"l 25 .ixc4 d5 ! Me

HASTA EL TORNEO MEMORIAL RICE, INCLU Í DO É STE 63


atrevo a decir que muy pocos maestros
harían este sacrificio, que requiere no sólo
una gran capacidad combinativa, sino tam­
bién un ajustado criterio posicional. Un
análisis minucioso demuestra que el sacri­
ficio es correcto.
23 ... tli xh7 24.E:h3 .igS
No era mejor 24 . . . .ih5 . Las blancas po­
drían responder 25 .Wxh5 , con ventaja, pe­
ro incluso podría ser mejor 25 . .ixc4.
25..ixc4

A 35 . . . :9:xf6, 36.Wxf6 gxf6 37.:9:xg8+


Wxg8 38 . .ixg8 r;t>xg8 39.a7 , ganando.
36..ixg7+ E:xg7 37.E:xg7 @xg7 38.�h6+
@hS
No era mej or, en cuyo caso las blancas
tendrían tres o cuatro formas de ganar, de
las cuales la mejor parece ser 3 8 . . . r;t>f7
39.:9:g3 y ahora 39 ... r;t>e? 40.:9:g7+ .if7
4 1 .We6+ rj;>f8 42.:9:xf7+ Wxf7 43 .Wxf7+
r;t>xf7 44.exd5 , ganando. La posición es
a b d e g h
curiosa, pues con dos piezas de ventaja las
No hay duda de que 25 . . . 'Li f7 parece la negras están indefensas, aunque las blan­
jugada correcta. El blanco, sin embargo, cas sólo dispongan de dama y torre.
podría continuar con 26. r;t>h 1 , para seguir 39.�xd6
con á:g 1 , y también intensificar el asalto
con 26.f6 ! g5 27.Wh5 'Li d8 28.Wh6 ! :9:f7
29 . .ixg5 Wf8 30.r;t>h l ! Wxh6 3 1 ..ixh6
:9:xf6 (si 3 1 . . . 'Li xf6, 32.á:g l ) 32.á:g l .
2 5 E: f7 26.@h t b5 2 7..id5 E:aa7 28.E:gl
.•.

�U6 29 ..ig5 E:af7

Ver el diagrama siguiente

30.b3 !
Ahora que las piezas negras están atas­
cadas, las blancas proceden a crear un
peón pasado, que les servirá para ganar la
partida. a b e d e g h
30 ... �f8 3 1 .a4 bxa4 32.bxa4 �es 33.a5 Y después de algunas jugadas más, las
tli c6 34.a6 tli b4 35..ixf6 tli xdS negras se rindieron.

64 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Tras finalizar mi compromiso, me quedé en Buenos Aires durante un par de meses. Los
bombarderos alemanes estaban haciendo estragos y todos los buques de pasajeros lle­
vaban entonces la bandera británica y no disponían de protección alguna. Por fin y por
cortesía de los ministros argentinos de Asuntos Exteriores y de Marina, se me permitió
embarcarme como pasajero en un transporte argentino con destino a Filadelfia, a cuyo
puerto llegué el 1 6 de enero de 1 9 1 5 . De allí me dirigí a Nueva York, donde pronto se
organizó un torneo a doble vuelta. El torneo comenzó el 1 6 de abril, la misma fecha, si
no recuerdo mal, en que, seis años antes, se había iniciado el match con Marshall. Debe
haber sido una buena señal, pues me aseguré fácilmente el primer puesto, con doce par­
tidas ganadas y dos tablas.

Torneo Nacional Americano


Nueva York 1 9 1 5

1 2 3 4 5 6 7 8

1 Capablanca e ,, 'h 'h 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 3 .0


2 Marshall 'h 'h 1 'h 1 1 'h 1 1 1 1 1 1 1 1 2 .0
3 Chajes o o 'h 1 Y2 O 1 o 1 1 1 1 7.0
4 o o 1 o 1 1 o 1 1 1 1 7.0
'
Kupchik
5 Lasker, Ed. o 'h o 'h 1 1 o 'h 'h Y2 Y2 'h 1 6.5
6 Bemstein o o 1 1 Y2 'h 1 1 1 Y2 6.5
7 Hodges o o o o 'h Y2 o 1 2.0
8 Michelsen o o o o Y2 O o 'h 10 2.0

Partida 27
José Raúl Capablanca - Osear Chaj es
Nueva York 1915
Ap ertura Esp añola

1 .e4 e5 2.llif3 llic6 3.i.b5 a6 4.i.a4 lli f6


5.0-0 lli xe4 6.d4 b 5 7.i.b3 d 5 8.dxe5
i.e6 9.c3 i.e7 10.lli bd2 lli c5 1 1 .ic2 d4
12.llie4 dxc3 13.lli xcS i.xc5 14.i.e4 �d7
1 5.bxc3

Ver el diagrama siguiente

Unos meses antes, yo había publicado


un análisis de la variante 1 1 . . .d4, indican­
do las jugadas textuales como ej emplo
para obtener ventaja contra la misma del
blanco. Dejé el análisis en esta posición,
dictaminando que el blanco tenía ventaja. a b e d e g h

HASTA EL TORNEO MEMORIAL RICE, INCLU Í DO É STE 65


Chaj es y algunos otros jugadores neo­ Una mala jugada, que demuestra que
yorquinos estudiaron el análisis y llegaron las negras no entienden debidamente la po­
a la conclusión de que yo estaba equi­ sición. Quieren impedir la clavada del ca­
vocado. Pensaban que, como mínimo, las ballo con ig5, y no comprenden que el
negras tenían tan buen juego como las desarrollo del alfil blanco por "a3 " (tras
blancas, si no mej or. En consecuencia, . . . ctJ g6) es mucho más importante. Por lo
Chaj es aprovechó la primera oportunidad tanto, lo que deberían impedir a toda costa
para demostrar la corrección de su juicio. es ia3 . Probablemente ig5 ofrecería la
Por entonces yo ignoraba todo eso y me mej or posibilidad de resistencia. La posi­
sorprendió mucho que mi rival "cayese" ción es tan interesante y complicada que
en la variante publicada por mí, y así se lo mencionaré dos variantes. Si 1 8 . . . 0-0
comenté a uno de los espectadores, quien 1 9.ctJb3 ib6 20.ia3 ! i::í: fe 8 2 1 .ixe7 i::í: x e7
me puso al corriente de las razones. 22.!�6, y las negras están indefensas. Si,
Espero que la partida demuestre que mi en lugar de 19 ... ib6, se hace 19 . . . if5 o
criterio fue mej or que el suyo, pues en 1 9 . . . ic6, entonces sigue 20.i::í: x d8 i::í: x d8
ningún momento del juego corrí el peligro 2 1 .ig5 ! , y las negras no tienen defensa
de lograr algo peor que unas tablas. La satisfactoria.
ventaja de las blancas radica, sobre todo, 19.&i:Jb3 ib6 20.i.a3 h5
en la fuerza del peón de "e5 ", que res­ Las negras deben activar de esta forma
tringe considerablemente la acción de las su torre de rey.
piezas negras, a diferencia de la libertad 2 1 .gd3 i.g4 22Jhd8+ �xd8 23.&i:J c5
de maniobra que disponen las piezas blan­
gh6
cas.
15 gds 1 6.�xd7+ .ixd7 17.gdl &i:J e7
.•.

Las negras no podían enrocar, debido a


1 7.ie3 ! ixe3 1 8.i::í: xd7 ! i::í: xd7 1 9.ixc6, y
las blancas quedarían con dos piezas me­
nores por torre y dos peones.
18.&i:Jd4

Naturalmente, las negras descartan la


alternativa 23 . . . ixc5, que dejaría a las
blancas con el par de alfiles en una posi­
ción abierta.
24.h3 .ic8 25.gdl + �e8 26. �fl g5
Para impedir f4, intención de las blan­
a b e d e g h
cas, como reveló su jugada anterior.
1 8 ... h6 27.&i:Jd3 f5

66 M I CARRERA AJEDREC Í STICA


Las blancas amenazaban ganar un peón Esto no es bueno, pero no había forma
con 28.ic l . Por otro lado, el peón de "e5" de evitar la pérdida de un peón, lo que, en
restringe por completo la libre maniobra tales posiciones equivale a la pérdida de
de las piezas negras. En consecuencia, la partida. Si 30 . . . h4, 3 l .i.g4. Si 30 g4,
...

Chajes avanza desesperadamente el peón 3 l .hxg4 hxg4 32.ixg4 i.xg4 33.!!xe7+


"f' para desembarazarse del peón "e" )f;ids 34. !! g7, ganando.
blanco y adquirir algún espacio. 3 1 ..ixhS+ Wd7 32 ..tg4 � c6 33Jhe6
28.exf6 :Sxf6 29.:Sel .te6 :Sxe6 34.Acl Wd6 35.Axe6 Wxe6

a b e d e g h a b e d e g h
No era mejor 29 . . . !! e6, pues en tal caso Las negras podían haberse rendido en
las blancas podrían jugar 30.h4 ! o este momento, ya que quedan con dos
30 . .tg6+! Veamos 30 . . . !! xg6 3 1 . !! xe7+ peones menos sin ninguna compensación.
)f;id8 32.tll e5 amenazando la torre y 36 ..txg5 .tas 37..id2 Wd5 38.h4 � e5
tll t7++. (NOTA: Esto parece un error de 39.� xeS Wxe5 40.h5 c5 41 .g4 Wf6
análisis, pues a 30 . .tg6+ puede seguir 42.We2 c4 43.f4 Wf7 44.Wf3 .tds 45.We4
30 . . . tll xg6. NdT). as 46.Wd5 .te7 47.g5 Wg8 48.fS
30 ..tf3 :Sh6 Las negras abandonaron

Poco después, viajé a Tampa y La Habana, adonde llegué a comienzos de junio, perma­
neciendo en mi ciudad natal hasta noviembre, cuando regresé a Nueva York para par­
ticipar en el torneo de maestros Memorial Rice.
Este torneo se disputó de forma similar al gran torneo de San Petersburgo, es decir,
los cuatro primeros del torneo preliminar (a una vuelta) se enfrentarían en la final
(también a una vuelta) para decidir el orden de los cuatro primeros premios, contando en
la final el resultado de la fase previa. Tomaron parte catorce competidores, pero ninguno
de reputación internacional, a excepción de Janowski y yo. A medida que fue progre­
sando el torneo, mi puntuación era tal que, al llegar a la final mi ventaja era tan grande
que no podía escapárseme el primer puesto ni aun perdiendo todas las partidas de la fase
decisiva. Esto me hizo jugar con indolencia la final, porque no quería estropear las
posibilidades de otros y estaba dispuesto a aceptar tablas en cualquier momento, salvo
en el caso de que, de una forma u otra, mi rival de tumo quisiese desafiarme de verdad.

HASTA EL TORNEO MEMORIAL RICE, JNCLU Í DO É STE 67


Torneo Club Rice - Preliminar
Nueva York 1 9 1 6

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

1 Capablanca 1 y, 1 1 Yi 1 1 1 l l 1 l 1 1 2.0
2 Janowski o 1 o Yi l Yi Yi l l 1 l Yi y, 8.5
3 Kostic Yi o 1 y, l o o l 1 y, 1 l l 8.5
4 Kupchik o 1 o o l o l 1 l y, 1 l l 8.5
5 Chajes o y, y, 1 Yi l y, o o 1 1 l l 8.0
6 Rosenthal y, o o o Yi l y, 1 1 1 y, Yi 1 7.5
7 Fox o y, 1 l o o 1 o y, 1 l o 1 7.0
8 Bemstein o y, 1 o y, y, o Yi 1 Yi l 1 y, 7.0
9 Schroeder o o o o 1 o 1 Yi o 1 Yi 1 Yi 5.5
1 0 Hodges o o o o l o y, o 1 Yi o 1 1 5.0
11 Black o o y, Yi o o o Yi o Yi 1 1 1 5.0
1 2 Tennenwurzel o o o o o y, o o Yi 1 o • ... >:. Yi 1 3.5
1 3 Perkins o y, o o o y, 1 o o o o Yi · :; ·· y, 3.0
14 Banks o y, o o o o o y, y, o o o y, 2.0

Torneo Club Rice - Final


Nueva York 1 9 1 6

1 2 3 4 5

1 Janowski l o 1 Yi 2.5
2 Chajes o l Yi 1 2.5
3 Capablanca 1 o Yi Yi 2.0
4 Kupchik o y, y, ·; Yi 1 .5
5 Kostic Yi o y, Yi 1 .5

Partida 28
José Raúl Capablanca - Roy T. Black
Nueva York 1 9 1 6
A p ertura Es p añola

1 .e4 e5 2.lLl f3 lLl c6 3 ..ib5 a6 4 ..ia4 lLl f6 Si 1 1 . . . .ic8, 1 2.a4 dej aría a las negras
5.0-0 .ie7 6.�el d6 7.c3 0-0 8.d4 b5 con una posición muy restringida.
9..ic2 .ig4 1 0.d5 12.lLl bd2 lLl bd7 13.lLlfl �es 14.g4 .ig6
La alternativa era 10 . .ie3 . La continua­ 15.lLl g3 h6
ción textual es, sin embargo, perfectamen­ Como las negras se preparan para ata­
te satisfactoria y concede mej or juego a car en el ala de rey, las blancas empren­
las blancas. den operaciones en el ala opuesta, a fin de
1 0 ... llJ bS 1 1 .h3 .ih5 mantener la iniciativa en todo el frente.

68 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


1 6.a4 lLi h7 17.Vffe2 �b8 1 8.axbS axb5 taba un peligro. De otro modo, habría ju­
1 9.b4 gado de forma diferente. Recuerdo que
Para impedir . . . b4, que aseguraría los consideré seriamente la variante 26..ixd7
peones negros en el flanco de dama, así Wxd7 27.b5, con excelente juego.
como la casilla "c5" para el caballo.
19 Vffc 8 20.i.d3 c6 2 1 .dxc6 Vffxc6
•••

a b e d e g h

a b e d e g h 26 Vffx b4 27.�a4 Vffb 3


•••

Si 27 . . . Wb2, las blancas ganarían así:


22.�as 28.Wxb2 �xb2 29.�a7 ctJ hf6 30.�xd7
Aunque no parece tener otro objeto que �xd7 3 1 .�xd7 ctJxd7 32.�c7.
cambiar el peón de "c3" por el de "b5", 28.�a7!
esta jugada es muy fuerte. En realidad, La clave de la combinación.
constituye el inicio de una larga combina­ 28 lL! hfS 29.lLid2
•..

ción que, en última instancia, obligará al


negro a entregar su dama por torre y alfil.
22 Vffx c3 23.i.xbS
•••

Mucho mejor que 23 .�d2, ya que la da­


ma debe retroceder a "c7", y el alfil se ne­
cesita en "e3". La textual gana tiempo pa­
ra el ataque, lo que tiene un gran valor.
23 Vffc7 24.i.e3 �ed8 25.�cl Vff b 7
••.

Ver el diagrama siguiente

26.i.c6
Reflexioné mucho tiempo, antes de rea­
lizar esta jugada y de pronto comprendí a b e d e g h
que podía ganar la dama negra por torre,
alfil y peón, en una posición muy sólida. 29 Vffb 2
•••

Lo que finalmente me decidió fue el he­ Si 29 . . . 1We6 3 0.�d5 'W f6 3 1 . ctJ D (ame­
cho de que el peón extra de las negras se­ nazando g5, seguido de �xg5, ganando la
ría el retrasado de "d6", que no represen- dama) 3 1 . . .ctJh7 (si 3 1 . . .�h7, 32.g5 Wg6

HASTA EL TORNEO MEMORIAL RICE, INCLU Í DO É STE 69


3 3 .'ll h4 cazando la dama negra) 32.�cc7 Las negras inician aquí una desafor­
ganando pieza. tunada maniobra, que facilita la tarea a las
30.'i°dl blancas que, de no ser así, tendrían que
esforzarse mucho para lograr la victoria.
En realidad, ni siquiera estoy seguro de
que las blancas pudiesen ganar. El rey ne­
gro debía haberse mantenido a cubierto.
39.tll e4 ©e7
Fatal. Esta jugada permite a las blancas
acercarse al rey.
40.tll a5 ©f6
El rey negro cae en una red de mate.
41.tll e6 ges 42.h4 .le7

a b d e g h

30 .. .i.g5!
Con mucho, la mejor jugada.
3 1 .ge2 .lxe3
A 3 1 . . . \Wb4, 32.�a4.
32.gxb2 .lxa7 33.gxbS tll x bS
Nuevamente, el mej or movimiento. Si
3 3 . . . �xb8, 34.\Wa4, y si 33 . . . ixb8, el alfil
ya no podría dominar la diagonal "a7-g l " .
34.i.d5 tll e6 35.tll e2 tll d7 36.Wa4 .lbS
a b c d e f g h
La alternativa era 36 . . . ic5 . Aparente­
mente, las negras no quieren cambiar su 43.f4!
alfil por uno de los caballos blancos. Las blancas ganan ahora una pieza por
37.Wa2 lll de5 3S.f3 ©f8 fuerza, y con ella la partida.
43 .. .i.xe4
Las blancas amenazaban f5 y g5+. Las
negras no podían jugar 43 . . . 'll x f4, en vista
de 44.'ll xf4 exf4 45 .°l&b2++.
44.g5+ hxg5 45.hxg5+ tll x g5 46.fxg5+
©xg5 47.i.xe4 tll xe4 4S.'i°xf7 .lb6+
49.©g2 S:xe6 50.Wxg7+ ©h5 5 1 .'i°h7+
©g5 52.YHxe4 ge7
Las negras debían haberse rendido.
53.tll g3 ©f6 54.'i°d5 .les 55.tll e4+ ©e7
56.©f3 ©d7 57.©g4 gc6 5S.YHf7+ ©es
59.tll f6 �e7 60.Wes+ ©b7 61.tll d5 �es
62.'i°b5+ ©a7 63.tll e7
a b e d e Las negras abandonaron

70 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 29
José Raúl Capablanca - A. Schroeder
Nueva York 1 9 1 6
Segundo Premio de Belleza
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.�f3 e6 3.c4 � f6 4.� c3 � bd7


5.i.g5 J.e7 6.e3 0--0 7.�cl a6
No es recomendable, como demostrará
la partida. 7 ... c6 y 7 ... b6 son las líneas de­
fensivas generalmente reconocidas.
8.'\Wc2 �e8 9.i.d3 dxc4 10.i.xc4 b5
1 1 .i.d3 J.b7 12.a4
Para impedir el plan de las negras, ba­
sado en ... c5 y ... c4.
12 ... b4 13..ixf6 � xf6 14.�e4

a b e d e g h
16.YNxe4 c5
Bien jugado. Las negras deben impedir
a toda costa que se fij e su peón "c".
1 7.dxc5 '\Wa5 1 8.b3 J.xc5 19.� g5 h6
Era mucho mejor 1 9 ... g6, a lo que las
blancas responderían 20.'\Wf3 !
20.'9h7+ @f8

a b e d e g h
El plan de las blancas es impedir, en la
medida de lo posible, el avance del peón
"c" negro que, una vez fijado, constituiría
una debilidad fatal en campo negro.
14 ... �xe4 1 5.i.xe4

Ver el diagrama siguiente

1 5 .. .i.xe4
La opción era 1 5 ... b3 , que es como de­
berían haber jugado el negro, aunque eso
a b e d e g h
les acarrease, en última instancia, la de­
rrota. En tal caso, el blanco podría respon­ 2 1 .'iMhS+
der 1 6.'\Wd3 o 1 6. J.xh7+, seguido de '\Wd3. Lo correcto, muy superior a 2 1. lli e4,

HASTA EL TORNEO MEMORIAL RICE, INCLU Í DO É STE 71


que daría a las negras opciones de seguir sus piezas inactivas por el momento. Las
luchando. La combinación que este j aque blancas pueden ahora afrontar la última
implica no es, en absoluto, fácil, y reque­ fase del ataque, a saber, el avance del
ría ver que el peón "h" no podía ser luego peón "h", al que las negras no podrán opo­
detenido. Si 2 1 . ctJ e4 ib6 22.�h8+ ile7 ner fuerzas defensivas, lo que permitirá
23 .�xg7 �f5 24. t/J g3 �d3 . recuperar, al menos, la pieza sacrificada.
27.h4 f5
Esperaba 27 . . . "il,c7, en cuyo caso tenía
en mente la siguiente variante que, como
se demostró al comité, influyó decisiva­
mente para concederme el segundo Pre­
mio de Belleza: 27 . . . "il,c7 28.h5 E:ec8
29.h6 id6 30.YNxa5+ ilxa5 3 l .E:xc7
E:xc7 (si 3 1 . . .ixc7, 32."il,c6, gana, porque
todas las piezas negras están paralizadas)
32.E:xc7 ixc7 3 3 .f4 id8 34.g4 if6 3 5 .g5
ih8 36.e4 ilb6 37.f5 exf5 3 8 .exf5 ilc5
3 9.g6 fxg6 40.fxg6, y las negras no tienen
defensa contra g7.
28.VBg7
2 1 ... ©e7 22.'!Wxg7 hxg5 23.YNxgS+ ©d6
24.©e2!
Esta excelente jugada de rey es la clave
del ataque. Ninguna otra sería tan efecti­
va.
24 gacS 25.gc4 ©c6 26.ghcl ©b6
..•

a b d e g h

Para jugar a "e5", desde donde, además


de ejercer una enorme presión sobre la
posición negra, la dama controlaría la ca­
silla "h8".
28 ... ge7 29.VBes gc6
a b e d e g h Un grave error, pero las negras no te­
nían defensa contra el ulterior avance del
Para evitar la pérdida de una pieza, el peón "h".
rey negro está obligado a ocupar esta ca- 30.gxcS
silla, bloqueando a su dama Y dejando a Las negras abandonaron

72 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 30
David Janowski - José Raúl C apablanca
Nueva York 1 9 1 6
Defensa Eslava

1.d4 ll.) f6 2.ll.) f3 d5 3.c4 c6 4.ll.) c3 i.f5 14 ..ic3 �hc8 15.a3 ll.) a5
5.Wfb3 Wfb6 6.Wf xb6 Después de la última y débil jugada
Era mejor 6.cxd5 . La textual deja a las blanca, esta maniobra es ahora más fuerte.
negras con una posición segura. En reali­ 16.ll.)d2 f5
dad, tras el cambio, prefiero las negras. Para dificultar el avance del peón "e".
6 ...axb6 7.cxd5 ll.) xd5 8.ll.)xd5 cxd5 9.e3 17.g3 b5! 18.f3 ll.) c4
ll.) c6 t o.J.d2 .id7!

a b e d e g h
a b e d e g h Se ha completado el primer plan de las
negras. Las negras tendrán que tomar
El plan de las negras consiste en avan­ ahora el caballo, con lo cual desaparecerá
zar, a su debido tiempo, el peón "b" y si­ la única debilidad de la posición negra, el
tuar un caballo en "c4". Las blancas se ve­ peón "b" doblado, que resultará muy fuer­
rán obligadas a capturarlo y entonces las te en "c4". En las dos o tres jugadas si­
negras retomarán de peón "b", desdo­ guientes, las negras se dedicarán a mej o­
blando sus peones e incrementando la pre­ rar la posición general de sus piezas, antes
sión sobre los peones blancos "b" y "a". de trazar un nuevo plan, esta vez de
La secuencia que sigue demuestra cómo ataque a la posición enemiga.
puede llevarse esto a efecto. 19.J.xc4
1 1 .J.e2 Las blancas toman el caballo con el al­
Era mejor l 1 .ib5 , obstaculizando el fil probablemente por dos razones: en pri­
plan negro. mer lugar, quieren j ugar inmediatamente
1 1 ... e6 12.0--0 .id6 13JUcl <tle7 e4, y en segundo lugar, piensan que el
En posiciones de este tipo, el rey está caballo es más fuerte en esta posición, un
mej or situado en el centro del tablero. Las tanto bloqueada, por emplear el término
blancas debían haber hecho lo mismo, técnico.
cuando tuvieron la oportunidad. 19 bxc4 20.e4 @f7 2 1 .e5 .ie7 22.f4 b5
•.•

HASTA EL TORNEO MEMORIAL RICE, INCLU Í DO É STE 73


32.i.el b4!

a b e d e g h
Las negras ya han definido su posición. a b e d e g h
Y a no tienen ningún peligro y todas sus
piezas están bien situadas. Por consi­ 33.axb4
guiente, es hora de trazar un plan que, en Si 3 3 .ixb4 ixb4 34.axb4 h5, amena­
este caso, consistirá en fijar el mayor nú­ zando con seguir avanzando el peón, y las
mero posible de piezas en el flanco de da­ negras deberían ganar.
ma, ante la amenaza . . . b4, y luego, gracias 33 .. .i.a4 34.gal
a la mayor movilidad de sus torres, ocupar Esto facilita las cosas a las negras. La
la columna "b" semiabierta. Una vez lo­
jugada era 34. !! c 1 .
grado esto, las negras podrán amenazar el
34 .. .i.c2 35.i.g3 .le4+ 36.©fl h5 37.ga7
flanco de rey rival, manteniendo, al mis­
Si 37.�e3, ganaría 37 . . . h4.
mo tiempo, la amenaza . . . b4.
23. ©f2 ga4 24. ©e3 gca8 25Jfab 1 h6 37 .. .i.xg2 38.gxg2 h4 39.i.xh4 gxg2+
26.�f3 g5 27.�el ggs 28.©f3 gxf4 40.©f3 gxh2 4 1 .J.xe7
29.gxf4 gaa8 30.�g2 gg4 3 1 .ggl gag8 A 4 1 . !!xe7+. cj;if8 42.if6 !! gh8
Las negras se disponen ahora a recoger 41. .. gh3+ 42.©fl gb3 43.J.gS+ ©g6
los frutos de su aplicado plan. Lo único 44.ge7 �hb2+ 45. ©f3 gas 46.gxe6+
que necesitan para inclinar la balanza a su ©h7
favor es activar el alfil de "d7" para pre­ Las negras amenazan . . . !! a3+, que sólo
sionar aún más sobre la posición blanca. puede impedirse entregando la torre.

He incluido cuatro partidas de este período, 1 9 1 5- 1 9 1 6, que, aun siendo de distinto ti­
po, contienen ciertas características distintivas, que revelan la mano del mismo maestro:
los planes están construidos, en general, sobre bases sólidas, la visión es amplia, y en
muchos casos las combinaciones, ya sean largas o cortas, así como en las diferentes ma­
niobras, son los únicos medios tácticos de ejecutar los correspondientes planes estra­
tégicos.
La concepción general, la cualidad más importante en un maestro de ajedrez, se ve
con antelación en los ejemplos que siguen, en los que los planes son ej ecutados con pre­
cisión.

74 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


IX. Hasta el torneo de maestros del Club
Manhattan, incluído éste

Durante el resto del invierno realicé diversas exhibiciones de simultáneas en distintas


ciudades de Estados Unidos, visitando por primera vez la Costa del Pacífico. Durante el
verano descansé, y en noviembre y diciembre del mismo año di algunas conferencias en
el Club de Ajedrez de Manhattan, así como una exhibición de simultáneas. Luego,
regresé a casa, en La Habana, para pasar las Navidades y el Año Nuevo y, finalmente,
decidí quedarme allí el invierno y, tras ese descanso, volví a Estados Unidos. En junio
pensaba embarcar para Nueva York, pero me encontraba enfermo y decidí pasar el resto
del año y parte del siguiente en La Habana.
A fines de mayo de 1 9 1 8 regresé, una vez más, a Nueva York. No había jugado al
ajedrez durante año y medio, pero ocurrió algo que tendría cierta influencia sobre mi
futura carrera. Había en La Habana una j ovencita de entre doce y catorce años que me
interesaba mucho. No sólo era inteligente y modesta en todos los aspectos, sino que
además jugaba muy bien al ajedrez (creo que hoy probablemente sea la jugadora más
fuerte del mundo, aunque sólo tiene quince o dieciséis años). Le ofrecí darle algunas
lecciones, antes de mi marcha. Mi propuesta fue aceptada, de modo que decidí enseñarle
algo sobre aperturas y medio juego, junto con los principios generales que yo tenía en
mente durante algún tiempo, pero que nunca había expuesto públicamente. A fin de
explicar y enseñar mis teorías, tuve que estudiar, de modo que, por primera vez en mi
vida, dediqué cierto tiempo a la preparación de aperturas. Pero tuve la gran satisfacción
de comprobar que mis ideas eran, por lo que pude ver, totalmente correctas.
Sucedió que con esa experiencia yo había aprendido más que mi alumna, aunque
espero que mi j oven amiga se haya beneficiado de la docena de lecciones. Lo cierto es
que reforcé el aspecto más floj o de mi juego, las aperturas, y también me resultó muy
valioso verificar las teorías que, desde hacía algún tiempo, me rondaban por la cabeza.
Jugué muy poco durante el resto del año, hasta que participé en el torneo de maestros
del Club de Ajedrez de Manhattan. El torneo se inició en octubre, por lo que no había
jugado una sola partida seria desde casi dos años atrás. Eso significaba que el primer día
debía sufrir el más duro test de la maestría en ajedrez. Jugando con blancas, debía
enfrentarme a Marshall, quien, para mi sorpresa, me permitió plantear la Ruy López,
algo que no había hecho durante unos diez años, desde nuestro histórico match. La razón
era que había descubierto y preparado una variante para jugar expresamente contra mí y
la había mantenido en secreto durante dos años, esperando la oportunidad de planteár­
mela en torneo. La partida y los comentarios que siguen contarán el resto de la historia.

HASTA EL TORNEO DE MAESTROS DEL CLUB MANHA TTAN, INCLU Í DO É STE 75


El resultado de este torneo a doble vuelta, con siete jugadores, fue que yo logré el primer
puesto, con siete partidas ganadas y tres tablas, lo que demuestra que las excusas de
muchos maestros, que atribuyen a la falta de práctica, un mal resultado, son un puro
sinsentido. Kostic fue segundo, con seis partidas ganadas y seis tablas (una muy buena
actuación), y Marshall tercero. Yo le gané a Marshall las dos partidas, mientras que
Kostic empató las dos conmigo, y ganó una a Marshall e hizo tablas en la otra. Los
demás competidores eran Janowski, Chajes, Black y Morrison, este último el campeón
canadiense. Incluyo dos partidas del torneo.

Torneo Manhattan Chess Club


Nueva York 1 9 1 8

1 2 3 4 5 6 7

1 Capablanca ií:'.\�j¡� Yz Yz 1 1 1 1 1 1 Yz 1 1 1 1 0. 5
2 Kostic Yz Yz 1!i��:::iti; : 1 Yz 1 Y2 1 Y2 1 Y2 l 1 1 9.0
3 Marshall o Yz o �¡¡��� 1 o Yz 1 1 1 1 1 7.0
4 Chajes o Y2 0 1 ���;�� 1 o 1 1 1 Yz 6.0
5 Janowski o Yz o Yz o 1 �;j, ,',i :M 1 1 o 4.0
6 Black Yz o Yz o o o 1 o ¡¡1;¡ ¡:�1�1: ¡:¡'¡;j Yz 1 3.5
7 Morrison o o o O Y2 1 Y2 O �(!;1 ¡ ! 2.0

Partida 3 1
José Raúl C apablanca - Frank Marshall
Nueva York 1 9 1 8
Torneo del Club de Ajedrez de Manhattan

1 .e4 e5 2.lll f3 lll c6


Sorpresa inicial. Por primera vez en
diez años, Marshall me permite jugar una
Ruy López.
3.Ab5 a6 4.J.a4 lüf6 5.0--0 J.e7 6.�el b5
7.J.b3 0--0
Segunda sorpresa. Ahora me di cuenta
de que Marshall había preparado algo
para mí, esperando que yo jugase .!d5 . En
consecuencia, y sin dudarlo, realicé mi
siguiente jugada.
8.c3 d5

Ver el diagrama sigtliente a b e d e g h

Ahora estaba seguro de que había caído 9.exd5 lll xd5 10.lll x eS
en una variante preparada. Pensé un poco, antes de realizar esta ju-

76 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


gada, sabiendo que sería sometido a un
tremendo ataque, cuyas líneas sin duda se­
rían familiares a mi oponente. La inclina­
ción por la lucha abierta, me intrigaba.
Sentí que mi criterio y mi habilidad esta­
ban siendo puestos a prueba por un juga­
dor que tenía todos los motivos para te­
merlos (a juzgar por el resultado de nues­
tros encuentros anteriores), pero que que­
ría aprovechar el factor sorpresa y el he­
cho de que yo desconociese unas posicio­
nes a las que él había dedicado muchas
noches de análisis. Entonces consideré la
posición y decidí que, por así decirlo, que a b e d e g h
mi honor estaba en entredicho, de modo 1 5.d4!
que tomé el peón, recogiendo el guante, No 1 5 .:ge8, por 1 5 . . . ib7 ! 1 6.:§:xf8+
pues mis conocimientos y mi juicio me de­ :gxf8 1 7 .Wxg4 :ges 1 8 .cj¡fl We7 1 9.i.e6
cían que mi posición debía ser defendi­ (lo mej or) 1 9 . . . id5 , y las negras tienen
ble. mejor juego,
1 0 ... � xe5 1 1 .:E:xe5 �f6 12.:E:el 1 5 . . � xf2
.

La jugada normal, l 2.d4, conduciría, en


última instancia, a la misma posición.
Esto lo deduje calculando las variantes
ante el tablero, y me decidí por la textual,
porque me parecía que obligaba a mi rival
a pensar un poco más por su cuenta y
desviarse así de sus análisis.
La jugada no produjo, sin embargo, ese
efecto.
1 2 i.d6 13.h3 � g4
•..

Comienza el asalto. El caballo no pue­


de tomarse, por 1 4 . . . Wh4 1 5 .g3 ixg3
1 6.fxg3 Wxg3+, seguido de 1 7 . . . ixh3 , y
las negras ganan.
o bien 1 4.hxg4 Wh4 1 5 .WD Wh2+ El cazador cazado. Las negras, sin em­
1 6.cj¡fl ixg4 1 7 .Wxg4 Wh l + 1 8 .cj¡e2 bargo, no tenían nada mej or que seguir a
:gae8+, ganando. muerte con su ataque.
14.�f3 16.:Be2 !
Esta jugada es tanto defensiva como No era bueno hacer l 6.Wxf2 debido a
ofensiva, pues amenaza la torre de dama 1 6 . . . ih2+! (a 1 6 . . . i.g3 1 7.'\,Wxf7+, y mate)
como también Wxf7+, en caso de que el 1 7.cj¡fl ig3 1 8 .'\,We2 ixh3 1 9.gxh3 :§:ae8,
alfil que está en "d6" deje su diagonal de ganando.
ongen. 1 6 ...i.g4
14 ...�h4 La mejor forma de proseguir el ataque.

HASTA EL TORNEO DE MAESTROS DEL CLUB MANHATT AN, INCLU Í DO É STE 77


1 6 . . . ixh3 o 1 6 . . . lll xh3 resultan se menos 2 1 .i.d2 ih4 22.Wfh3
efectivas. Para evitar el cambio de damas, las ne­
17.hxg4 gras están obligadas ahora a llevar el rey
Las blancas también podían jugar aquí blanco a la casilla "c2", donde estará a
1 7.�xf2 sin por ello perder, pero eso da­ salvo.
ría a las negras la posibilidad de hacer 22 .. Jfae8+ 23.<it>d3 Wffl+ 24.<it>c2 .if2
tablas. Hay tantas variantes en esta parti­ 25.Wff3
da, que sólo ocasionalmente indicaré al­
gunas.
1 7.. .i.h2+

a b e d e g h
25 ...Wfgl
Para salir de la clavada y liberar a sus
a b d e g h fuerzas. No obstante, las negras debían
Si 1 7 . . . lll xg4, 1 8.if4 pondría inmedia­ haber jugado 25 . . . �e2.
to punto final al ataque negro. La mej or respuesta entonces sería ha­
18.<it>fl .ig3 cer 26.lll a3 , en cuyo caso tendríamos la
Esperaba 1 8 . . . lll h 8. Las blancas, sin siguiente variante de juego: 26 . . . �xd2+
embargo, pueden defenderse de varias 27.iixd2 �xa l 28.�xf2 �xb2+ 29.ll'lc2
formas. Puede que la mej or sea 1 9.ie3 . c5 3 0.i.d5 , y las blancas deberían ganar,
Conviene observar que, a lo largo de to­ aunque el final resulta ser aún bastante di­
das estas complicaciones, lo que salva a ficil.
las blancas es la presión combinada de 26 ..idS c5 27.dxc5 .ixc5 28.b4
dama y alfil sobre "f7", así como el gran Las blancas asumen, finalmente, la ini­
poder defensivo de la dama en " f3 " . ciativa y la posición contraria se viene
1 9J�xf2 abajo.
También podía jugarse 1 9.<it>e l , e in­ 28 ...i.d6 29.a4 a5
cluso es posible que sea mejor que la del Forzado, pues las negras no pueden
texto. permitir a su rival que domine la columna
19 ...Wfhl+ 20.<it>e2 .ixf2 abierta, con su rey a cubierto.
La alternativa 20 . . . �xc l habría condu­ 30.axb5 axb4 3 U�a6 bxc3 32.¿¿¡ xc3 .ib4
cido a mayores complicaciones que la tex­ 33.b6 ixc3 34.i.xc3 h6 35.b7 ge3
tual, pero no modificaría el resultado de la 36 ..ixfi+
partida. Sigue mate en cinco movimientos.

78 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 32
José Raúl Capablanca - David Janowski
Nueva York 1 9 1 8
Segundo Premio de Belleza
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.li)f3 li)f6 3.c4 e6 4.i.g5 li) bd7 Las negras estuvieron pensando un
5.e3 c6 6.li) bd2 buen rato en esta jugada. Si hubiesen reti­
Creo que esta jugada es idea mía. Aquí, rado la dama a cualquier otro lugar, en­
probablemente sea lo mejor. El objetivo tonces �c4, combinado, en algunos casos,
es retomar de caballo si las negras juegan con e4, habría reportado, como mínimo, a
. . . dxc4, y contar así con dos caballos que las blancas un peón .
controlen la casilla fuerte "e5 " . Esta partida es notable porque resulta
6. . .i.e7 7..id3 dxc4 8.li)xc4 0---0 9.0---0 c5 dificil decir qué jugada llevó a las negras
1 0.�cl b6 1 1 .We2 J.h7 12.�fd l lll d s a una posición perdida.
Es probable que los dos avances centra­
les, . . .f5 y . . . e5, aunque quizá el primero
haya sido el peor.
20.�d4! cxd4 21 .�xc6 � b4
No había nada mej or, pues las blancas
amenazaban �c4.
22.i.c4+ i>h8 23.�e6 d3 24.�xd3 Wc5
25.�d4 bS
Esto sólo sirve para empeorar las cosas,
pero lo cierto es que las negras, además
del peón menos, tienen ya una posición
inferior.
26.i.xb5 li) xa2 27.i.c4 � b4 28.'IWhS g6
a b e d e g h Las blancas amenazaban con mucha
13.li)d6! fuerza 29.l:'!h4.
A fin de que el alfil negro se sitúe en 29.�xg6 �ad8 30.'3g7.
"c6", donde quedará indirectamente ataca­ Las negras abandonaron.
do por la torre blanca. Más adelante vere­ Si 30 . . . i>xg7, 3 1 .'IW g5+ i>h8 32.l:'!xd8,
mos que esta ventaj a es, en buena medida, y sigue mate, a menos que las negras en­
responsable de la derrota de las negras. treguen el caballo.
13 .. .i.c6 14.li)e4 f5 15.J.xe7 Wxe7 É sta es una de esas partidas nítidas,
16.li)ed2 bastante simple en apariencia, pero en
El caballo ha tenido que regresar, pero realidad dificil, y que requiere buenos co­
ahora hay un "aguj ero" en "e5 ", que el nocimientos del lector, para valorarla có­
mismo caballo amenaza con ocupar, vía mo se merece.
"c4", lo que provoca la siguiente jugada. No hay ningún esfuerzo vano y cada ju­
16 ... eS 1 7.dxeS li) xe5 1 8.li) xeS Wxe5 gada está perfectamente conectada con la
1 9.�f3 We7 anterior y la siguiente.

HASTA EL TORNEO DE MAESTROS DEL CLUB MANHATTAN, INCLU Í DO É STE 79


X. El match con Kostic y el Congreso de Hastings

A raíz del torneo de Manhattan, se organizó un match con Kostic. Nos habíamos en­
frentado en dos torneos a doble vuelta, y las cuatro partidas habían sido tablas. Además,
Kostic había finalizado el torneo invicto, venciendo a todos, salvo a mí, de modo que
algunos pensaban que el serbio podía ponerme las cosas difíciles. Tras breves negocia­
ciones, La Habana, mi ciudad natal, aportó la bolsa requerida, 2.500 dólares, y el match
dio comienzo el 25 de marzo de 1 9 1 9. Por esa época del año, y hasta fines de abril, la
temperatura habanera es ideal, pues el termómetro solía registrar a diario temperaturas
de 24 grados, con una continua brisa marina sobre la ciudad.
El match estaba programado a ocho victorias, sin contar tablas, pero tras sufrir cinco
derrotas consecutivas, sin ni siquiera unas tablas, mi oponente abandonó el encuentro.
De las cinco partidas, incluyo aquí la tercera, que resultó ser la más movida de todas y
que, además, tiene cierto valor teórico, debido a la táctica adoptada en la apertura.

Match C ap ablanca - Kostic


La Habana 1 9 1 9

1 2 3 4 5

1 Capablanca 1 1 1 1 1 5
2 Kostic o o o o o o

Partida 33
José Raúl Capablanca - Boris Kostic
3ª p artida del match, La Habana 1 9 1 9
Defensa Petroff

1 .e4 e5 2.ctJf3 éll f6 3.ctJ xe5 d6 4.ctJf3 y eludir los senderos trillados de la teoría.
ctJ xe4 5.d4 Muchos críticos han comparado esta
En la primera partida jugué aquí 5 .We2. partida con otra de Lasker contra Pills­
5 ... d5 6.i.d3 i.e7 7.0-0 ctJc6 8.�el i.g4 bury, jugada en San Petersburgo 1 895, lo
9.c3 f5 10.c!ll bd2 cual es absurdo, pues en lugar de la tex­
Esta jugada creo que es invención mía, tual Lasker jugó 1 0.Wb3 , seguido de i.f4,
y me parece que es la mejor en esta po­ que es, indudablemente, una mala jugada.
sición, si las blancas quieren jugar a ganar 10 ...0-0 1 1 .�b3 'it>h8

80 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


riante inofensiva, pues las blancas obtie­
nen un excelente juego simplemente to­
mando el caballo, seguido de �e6.
13.�3d2 � xd2
Nueva evidencia de que mi oponente
teme las complicaciones.
14.!xd2 f4

a b e d e g h

Las blancas amenazaban 1 2 .tt:J xe4, se­


guido de 1 3 .!xe4. Después de la textual,
estuve reflexionando durante largo tiem­
po, unos cuarenta minutos. No podía de­
cidirme entre jugar 'Wxb7 y soportar un
ataque que yo creía tenía buena defensa, o
jugar como lo hice, con el que también
me sometería a un ataque, pero de tipo di­ Aparentemente, las negras tienen muy
ferente, y en el que mi contrario no ten­ buen juego, pero en realidad las blancas
dría la ventaj a de su extraordinaria me­ quedarán mej or con su siguiente jugada,
moria (pues conoce de carrerilla todas las que hace inexpugnable a su posición.
partidas magistrales jugadas en los últi­ 1 5.f3 !f5
mos veinte años, y muchas más anterio­ El deseo de cambiar a la primera opor­
res), pues aquí tendría, por así decir, que tunidad les cuesta un peón a las negras. El
recurrir a sus propios recursos, y las com­ alfil debía retirarse a "h5 " .
binaciones que pudieran producirse ten­ 1 6.i.xf5 �hf5 1 7.'?Mxb7
dría que calcularlas con su propia ima­
ginación, y no las tendría servidas en ban­
dej a por las cabezas de otros.
12.�n YMd7
Esto justifica inmediatamente mi juicio
del comentario anterior. Al no ser mi rival
un jugador de ataque, y temiendo las com­
plicaciones, en las que estaba seguro de
que sería superado, eligió la que conside­
raba una jugada de desarrollo. La única
forma de proseguir el ataque era 1 2 . . . !xf3
1 3 .gxf3 tlJx:f2 14.<i>x:f2 !h4+ 1 5 . tlJ g3 f4.
Algunos comentaristas recomendaron
la línea 1 2 . . . !xf3 1 3 .gxf3 tlJg5, una va-

EL MATCH CON KOSTIC Y EL CONGRESO DE HASTINGS 81


1 1 ... gg8 que hiciese lo que hiciese nada cambiaría
Si 1 7 . . . :B:b8, 1 8.!:1.xe7 ganaría. el resultado.
1 8.�bS i.h4 1 9.�e2 h5
Todo esto es un farol. Las blancas sólo
tienen que reagrupar un poco sus piezas y
luego atacar el centro enemigo, lo que, de
forma automática, frenará toda demostra­
ción en el flanco de rey.
20.�d3 i.e7 2 1 .gael J.d6 22.b3 ¿¿¡ d8
23.c4 c5

a b e d e g h

34 .. ..ixe3+ 35Jhe3 gal 36.ge6 ¿¿¡ b4


37.ges g6
3 7 . . . :B:xa2 le hubiese permitido ofrecer
mayor resistencia.
38.ge8+ ©g7 39.ge7+ ©f6

a b e d e g h
Lo mej or. El juego negro es ahora de
alta calidad, pero es demasiado tarde.
Ahora consideré cuidadosamente las com­
plicaciones que iban a producirse y, tras
llegar a la conclusión de que podían neu­
tralizarse todas las amenazas, me lancé a
la 'melée', porque me parecía la forma
más rápida de ganar.
24.dxcS i.xc5+ 25.©hl ¿¿¡ c6 26.cxdS
gxd5 27.�c4 fü8 28.J.xf4 i.b4
a b e d e g h
Ver el diagrama siguiente
40.gxa7
29.�e8 �d4 30.�xf8+ i.xf8 3 1 .�e6 �xe6 Aquí las negras debían haberse rendi­
32.�xe6 gdl 33.©gl J.cs+ 34.i.e3 do, ya que tienen dos peones menos sin
Esta jugada anula por completo el ata­ ninguna compensación.
que, y el resto es cuestión de técnica, aun­ 40 ... gxa2 41 .gxa2 ¿¿¡ xa2 42.©f2 ©es
que debo decir que mi rival me facilitó las 43.©e3 ©ds 44.©f4 ©e6 45.©gs ©n
cosas, al adoptar la actitud de un hombre 46.¿¿¡ d2 ¿¿¡ b4 47.¿¿¡ c4 ¿¿¡ d3 48.b4
derrotado, jugando con la convicción de Las negras abandonaron.

82 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


El Congreso de Hastings

Poco antes de viaj ar a La Habana para disputar el match con Kostic, recibí una invita­
ción formal para participar en el Congreso de Hastings.
Era la primera tentativa que se realizaba en Inglaterra, desde hacía veinte años, por
organizar un torneo de relieve internacional, y además se concebía como un homenaje a
la victoria de los aliados.
Aunque los premios y demás condiciones no eran estimulantes, me sentí moralmente
obligado a aceptar, por ser el jugador más fuerte de los países aliados y neutrales. De
hecho al torneo sólo se invitó exclusivamente ajedrecistas de naciones aliadas y neu­
trales.
Recibí una respuesta muy halagadora del Sr. Leonard P. Rees, secretario de la Fe­
deración Británica de Ajedrez y, en consecuencia, me dispuse a dejar la ciudad de
Nueva York el 26 de julio, a bordo del transatlántico Aquitania, tras haber recibido una
designación oficial del gobierno cubano, de cuyo Ministerio de Asuntos Exteriores, era
miembro.
Llegué a Southampton el 2 de agosto, y de allí me desplacé a Londres y luego a
Hastings.
El torneo dio comienzo el 1 1 de agosto y duró doce días, con otros tantos par­
ticipantes. Conseguí el primer puesto, con diez partidas ganadas y unas tablas, con Kos­
tic segundo, con ocho partidas ganadas y tres tablas. A continuación pueden verse dos
de mis partidas del torneo.
Antes de seguir adelante, deseo dejar constancia de lo agradable que me resultó mi
visita a Inglaterra. No sólo en Hastings, sino prácticamente en cada lugar que visité reci­
bí numerosas muestras de simpatía y cordialidad por parte de los aficionados al ajedrez.
Eso me permitió constatar que en ajedrez, como en cualquier otro tipo de competición,
los ingleses son muy deportivos.

Torneo d e la victoria, Hastings 1 9 1 9

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

1 Capablanca �"'� y, 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 0.5


2 Kostic y, �� y, 1 y, 1 1 1 1 1 1 1 9.5
3 Tuornas o \/2 �;;�;. y, \/2 y, 1 y, 1 y, 1 1 7.0
4 Yates o o y, ��· y, 1 1 1 1 1 o 1 7.0
5 Wabltuch o y, y, y, ll�l 1 1 o o o 1 1 5.5
6 Michell o o y, o o �t:� o 1 1 1 1 1 5.5
7 Scott o o o o o 1 :i,':I 1 1 1 o y, 4.5
8 Olland o o y, o 1 o o í . o 1 1 1 4.5
o o o o o o o 1
9 Marchand 1 1 11 1 4.0
1 0 Conde o o y, o 1 o o o 1 ;�; ;:¡ o 1 3.5
J I Winter o o o 1 o o 1 o o 1 !l9'tl!� 0 3.0
1 2 Cole o o o o o o y, o o 0 1 �

EL MATCH CON KOSTIC Y EL CONGRESO DE HASTINGS 83


Partida 34
José Raúl C apablanca - Frederick Yates
Hastings 1 9 1 9
Apertura Española

1 .e4 eS 2.�f3 �c6 3.i.bS a6 4.i.a4 � f6 que suficiente. De no ser así, habría ju­
S.0--0 ie7 6.�el bS 7.i.b3 d6 8.c3 � as gado �e2.
9.i.c2 cS 1 0.d4 Y!íc7 1 1 .� bd2 i.g4 12.dS
gS
8
Las negras no quieren jugar una partida
de maniobras, sino que desean asumir
cuanto antes la iniciativa. La textual, sin
embargo, crea una acusada debilidad en
"f5 " , que pronto explotarán las blancas.
13.�fl h6 14.�g3 gd8

a b e d e g h

2 1 . .. � b3 22J�c6 Y!íaS 23.ixa6! id7


24.i.bS i.xc6
Las negras han perdido un peón y tam­
bién han tenido que desprenderse de su
valioso alfil de dama por una torre. La
consecuencia es que las blancas tienen las
a b e d e g h
manos libres para ocupar "f5 " con sus ca­
ballos.
Supongo que esta jugada obedece a la 2S.i.xc6+ i> f8 26.Wlc4 � xd2 27.� xd2
idea de retirar el alfil a "c8" sin que blo­ Y!la7 28.Yfíe2 hS 29.�fS if6
quee a su torre. Pero lo cierto es que debi­ Para jugar . . . lll h6, pues las blancas
lita el flanco de dama, como demostrarán amenazaban h3 .
de inmediato las blancas. 30.� c4 Y!ícS 3 1 .b3 � h6 32.� xh6 �xh6
1 S.a4 b4 33.Wle3 ges 34.�cl i.d8
Es comprensible que mi rival no quiera Aquí 34 . . .\Wxe3 habría prolongado con­
cederme la columna abierta. siderablemente la lucha, pero en ningún
1 6.cxb4 cxb4 17.i.d3 ic8 1 8.i.e3 � g4 caso, habría evitado la derrota.
19.�cl Y!íb8 20.i.d2 Wib6 2 1 .Yfíe2 3S.Y!íxcS dxcS 36.� xeS i>e7 37.�xcS fS
Sabía que, a consecuencia de esta ju­ 38.�c4 i.aS 39.i.bS �hc4 40.� xc4 i.c7
gada, tendría que entregar más tarde la 41 .eS i.b8 42.�e3 �h7 43.�xfS+ i> f7
calidad, pero sentía que el peón y la po­ 44.e6+ i>f6 4S.e7 �xe7 46.� xe7 i>xe7
sición resultante serían compensación más Las negras se rindieron en la jugada 6 1 .

84 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Partida 35
José Raúl Capablanca - Roland Scott
Hastings 1 9 1 9
Premio del 'Daily Mail' a la mejor partida ganada por un extranjero
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.c4 c6 3.¿¿j f'3 ¿¿j f6 4.e3 e6 ra la defensa, y en este caso son las blan­
s.¿¿jbd2 ¿¿j bd7 6.i.d3 .id6 7.0--0 0--0 8.e4 cas quienes tienen el ataque, no las ne­
dxe4 9.¿¿jxe4 ¿¿j xe4 10.i.xe4 ¿¿j f6 gras.
Hasta este momento, el desarrollo de 1 s.g3 i>rs
las negras es, a mi modo de ver, muy in­
satisfactorio.
1 1 .i.c2 b6 12.�d3 h6
Para impedir !g5 .
13.b3 �e7 14.i.b2 gds
Serúa un error mover 14 . . . !a3 , debido
a la fuerte réplica 1 5 .!xa3 '1Wxa3 1 6. lLJ e5
!b7 ( 1 6 . . . °1Wd6) 1 7. lLJ g4.
1 5.gadl .ib7 16.gfel gac8

a b c d e g h

Esto no puede ser bueno, desde luego,


pero el hecho es que las negras han lle­
gado a una posición en la que no pueden
hacer nada.
No pueden jugar . . . c5, por d5, y si
l 8 ... g6, las blancas jugarían tranquila­
mente 1 9.�e2, doblando torres, y luego
pueden continuar con un ataque combi­
a b e d e g h
nado a los peones de "g6" y "h6", y tam­
bién al peón "e". En realidad, se trataría
Es evidente que las negras no compren­ de un ataque directo al rey con todas las
den el peligro de su posición, pues de ha­ piezas blancas, mientras que las negras
berlo apreciado no perderían el tiempo en tienen sus dos alfiles completamente al
jugadas que serian buenas para el ataque, margen de toda posible colaboración de­
pero inútiles para la defensa. fensiva.
1 7.¿¿jh4 .ib8 19.�t'3 'ii> g8
De nuevo es aplicable aquí el comen­ Esto permite a las blancas rematar rá­
tario anterior. Los dos alfiles están muy pidamente la lucha.
bien dispuestos para el ataque, pero no pa- 20.¿¿jf5 Y!!c7

EL MATCH CON KOSTIC Y EL CONGRESO DE HASTINGS 85


alternativa principal, pues en cualquier ca­
so las blancas pronto darán mate, a menos
que las negras cambien todas las piezas
.
quedando con torre de desventaja.

a b e d e f g il
Es curioso observar que las negras han
amontonado sus piezas para un ataque que
nunca ha existido y que no podría ex­
traerse de esta posición, a menos que las
blancas lo permitiesen expresamente.
2 1.tl)xb6+ �f8 22.dS cxd5 23..ixf6 gxf6

Ver el diagrama siguiente


Esto equivale a la rendición, que era la

86 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Conclusión

Al comienzo de este libro escribí que, si el espacio me lo permitía, incluiría algunos


consejos útiles para debutantes, pero que también pueden resultar valiosos para juga­
dores más experimentados. Con ese propósito, citaré a continuación parte de una con­
ferencia, pronunciada en el Club de Ajedrez de Hampstead, el sábado 1 5 de noviembre
de 1 9 1 9.
Hace algún tiempo, un jugador me pidió que le diese algunos consejos para aje­
drecistas de nivel medio, y le pregunté de qué tipo y cuál consideraba él que era su prin­
cipal debilidad. Me dijo que algunos jugadores son muy agresivos y que otros no lo son
en absoluto. Le respondí que estos tipos de jugadores están equivocados, pero si hay que
ser uno de ellos, es preferible ser del tipo muy agresivo.
La partida puede dividirse en tres fases:

1 . La apertura
2. El medio juego
3 . El final.

Hay algo que es esencial para todo jugador de ajedrez y es ser igual de eficiente en
esas tres fases. Que usted sea un jugador fuerte o flojo, siempre debería tratar de tener
un nivel similar en las tres fases, de modo que el principio esencial es un desarrollo
rápido y eficiente. Pero no debe perder de vista que, al movilizar sus piezas, debería
procurar situarlas en las casillas correctas. En el medio juego lo principal es la coor­
dinación de las piezas, y en este punto es donde la mayoría de los jugadores suele fallar.
Muchos tratan de atacar, con una pieza aquí y otra allí, sin una acción concertada y, más
tarde, se preguntan por qué les ha ido mal en la partida. Es obligado coordinar la acción
de sus piezas, y éste es el principio fundamental de la segunda fase. Lo que se requiere
en el final es un juego preciso y economía de tiempo. Cualquier jugada que gane o aho­
rre tiempo en el final debe ser considerada de inmediato. En términos generales, éstos
son los principios que rigen el j uego.
Es una ventaja contar con la iniciativa y, una vez que se cuente con ella, mantenerla.
Si es su oponente quien la tiene, pero la pierde por cualquier razón, entonces usted debe
apoderarse de ella. Para un jugador fuerte puede ser una buena cualidad actuar pasi­
vamente para provocar el ataque de su contrario, tal vez pensando que en un momento
dado puede cometer un error o realizar una mala jugada. Pero es fatal para un princi­
piante o un jugador de nivel medio, pues estos jugadores deben ser agresivos. Deben tra-

CONCLUSIÓN 87
tar de atacar, pues sólo así podrán desarrollar su imaginación, que es algo muy impor­
tante en ajedrez.
Otro punto muy importante es la economía de fuerzas en la defensa. Hay muchos que
a menudo se asustan cuando un peón o una pieza son atacados, y no digamos cuando lo
es el rey, de modo que tratan de llevar todas sus piezas a la defensa del obj etivo de
ataque. Esto es un error. Siempre debe tratar de defender su rey con el mínimo de piezas
posible, y sólo cuando es usted quien ataca al rey enemigo es cuando debe tratar de in­
corporar el mayor número posible de piezas a la ofensiva. Al atacar otras piezas, utilice
el material justo para conseguir su obj etivo.
Al jugar la apertura es posible que se encuentre con una jugada que no había visto
antes. Entonces se pregunta a sí mismo : "¿Qué puedo hacer?" La respuesta es: "Res­
ponda con lo que considere una jugada de sentido común". Desarrolle sus piezas rá­
pidamente y sitúelas en lugar seguro. Puede que actuando así no efectúe la mej or jugada,
pero será una lección para la próxima partida. Lo principal es movilizar cuanto antes las
piezas propias.
Añadiría que a muchos no les gusta perder y se toman mal la derrota. No es una
actitud constructiva. Quienes deseen progresar deberían considerar las derrotas como
buenas lecciones, y proponerse asimilar qué deben evitar en el futuro. También debe
tener usted el coraj e de sus propias convicciones. Si cree que una jugada es buena,
hágala. La experiencia es el mej or maestro. Durante la partida, mucha gente tiene la idea
de que cierta maniobra es buena, pero les asusta ponerla en práctica. Otro error: debe
seguir adelante y j ugar, sin indecisión, aquello que le parece bueno.

88 MI CARRERA AJEDREC Í STICA


Anexo

En la segunda década del pasado siglo, Emanuel Lasker, desanimado por las difíciles
circunstancias de su época, quiso renunciar al título de campeón del mundo y nombrar
como sucesor suyo a Capablanca, a quien consideraba el mejor jugador del momento. El
cubano brillaba como aspirante natural al título por sus innumerables éxitos. Sin
embargo, la decisión de Lasker no fue del agrado de nadie. Finalmente, con la me­
diación del Club de Ajedrez de la Habana se pudo disputar un match entre ambos, que
comenzó el 1 5 de marzo de 1 92 1 .
Los primeros cuatro enfrentamientos fueron tablas, aunque el cubano tuvo ventaj a
(especialmente e n el primero d e ellos, con una tenaz defensa d e Lasker). L a quinta par­
tida la ganó Capablanca después de una extraordinaria defensa de Lasker, quien sin
embargo perdió tras un grave error. Después de cuatro tablas, Capablanca ganó la
décima partida de manera brillante. También obtuvo la victoria en las partidas 1 1ª y 1 4ª.
Lasker, con la moral baj a por las derrotas, y afectado por el cálido clima de La
Habana, abandonó el match, proclamándose José Raúl Capablanca nuevo campeón
mundial. A continuación veremos una de las victorias de Capablanca.

32 partidas de C apablanca1

1 Analizadas y comentadas por e l Maestro F.I.D.E. Daniel Elguezabal Varela

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 89
Match por el Campeonato Mundial
La Habana 1 92 1
1 5 marzo / 20 abril

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

1 Capablanca y, y, y, y, 1 y, y, y, y, 1 1 y, y, 1 9.0
2 Lasker y, y, y, y, o y, y, y, y, o o y, y, o 5.0

Partida 36
José Raúl C apablanca - E manuel Lasker
1 1 ª partida del match, La Habana 1 92 1
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.� t3 e6 3.c4 � f6 4.J.g5 � bd7 Al capturar con la torre en "e7" (lo ha­
5.e3 J.e7 6.�c3 04) 7.:Scl :Ses 8.�c2 c6 bitual es con la dama), Lasker quiere ale­
Lasker juega a la espera de que el blan­ j arse de las líneas conocidas. La jugada es
co desarrolle su alfil de "fl ", para captu­ sólida pero muy pasiva. Con esta estra­
rar en "c4" y poder así ganar un tiempo. tegia Lasker ganó muchas partidas en su
9.J.d3 carrera, pero contra la impecable técnica
Capablanca no parece darle importan­ de Capablanca, esta era una mala deci­
cia a esto. sión.
9 ... dxc4 1 0 ..ixc4 � d5 12.04) �f8
Una maniobra estándar que sirve para Parece mejor 12 . . . lll xc3 1 3 .�xc3 b6.
cambiar los alfiles de casillas negras. En 13.:Sfd l .id7 14.e4 � b6
San Petersburgo 1 9 14, Rubinstein jugó a Ante una situación restringida, suele
Capablanca 1 0 . . . b5? ! , y aunque estuvo ser más natural el cambio de piezas, y por
siempre inferior, consiguió hacer tablas. ello es preferible el cambio en "c3 " .
1 1 .J.xe7 :Sxe7?! 15.J.fl �k8
Es evidente que las negras pretenden
liberarse con . . . c5. Por consiguiente, la
próxima jugada de Capablanca es fuerte y
lógica.
1 6.b4! .ie8
Dada la pasividad de las negras, Ca­
pablanca va ganando espacio poco a poco.
La defensa de las negras será dificil.
1 7.�b3 :Sec7 1 8.a4! � g6 1 9.a5 � d7

Ver el diagrama siguiente

20.e5!
Se evita un posible . . . e5 de las negras.
Es obvio que las blancas han cedido "d5 "

90 ANEXO
a su adversario, pero a su favor está la 27.bS!
conquista de "d6" para un caballo. Las blancas quieren definir la situación
en el flanco de dama para poder atacar al
monarca de las negras, que quedará más
débil tras los cambios.
27 J�bc8!
••

27 . . . cS 28.dxcS ! para llevar e l caballo a


"d4" 28 . . . lll xcS 29.lll d4. Las blancas dis­
ponen de clara ventaja.
28.bxc6 E:xc6 29.E:xc6 �hc6 30.axb6
axb6 3 1 .E:el
Lasker tiene varias debilidades, pero su
posición resiste.
3 1 ...�c8 32.llJd2 !
E l caballo busca nuevos horizontes don-
a b d e f g h de actuar.
20 b6 2 1 .llJ e4 E:b8 22.'1;Yc3 llJ f4 23.llJ d6
••• 32 llJf8
•••

Un caballo molesto. Ahora Lasker ini­ Era mej or 32 ... �c3 ! ?


cia un j uego algo más enérgico con el ob­ 33.llJe4 Wid8
j etivo de expulsar al caballo de "d6".
23 llJ dS 24.Wfa3 f6!
•••

Las negras al fin hacen algo activo.


Ahora amenaza llevar al alfil a la casilla
"h5 " .

a b e d e � h

34.h4!
Capablanca se anticipa a un posible
. . . f5 por lll g5.
34 Jk7 35.Wfb3 E:g7 36.g3 E:a7 37.J.c4!
••

a b e d e g h Se amenaza 3 8 .i.xdS exd5 39.�xdS+ !


25.llJxe8! Wxd5 40.tll x f6+.
Extraordinario concepto. Capablanca 37 E:aS 38.llJ c3 llJ xc3 39.Wxc3
•••

abrirá el juego y así potenciará a su alfil El alfil ahora es terrible.


en el final. 39 @f7 40.'1;Ye3 Wfd6 41.�e4 E:a4?
•••

25 Y;Yxe8 26.exf6 gxf6


••• Era necesario prevenir el j aque en "b7 " .
Para no dejar la casilla "e5 " débil. Había que hacer 4 1 . . .�a7.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 91
42.'YHb7+ �g6 ciese 44 . . . Wa3 , Capablanca ha indicado la
Si 42 . . . We7, 43 .Wc6 ! :gb4 44.ixe6+ ! siguiente línea de j uego: 45 .id3+! f5 (a
l2Jxe6 45 .d5, ganando. 45 . . . Wxd3 , sigue 46.We8+ iif5 47.\Wxa4)
43.'YHcS? ! 46.We8+ iih6 47.:ge l :ga8 48.:gxe6+
Imprecisión del genio cubano. Ganaba l2Jxe6 49.Wxe6+ cii g 7 50.We5+, y mate en
de inmediato 43.h5+! iih6 (a 43 . . . iixh5 , pocos movimientos.
entonces seguiría 44.Wg7 :gxc4 45.g4+ 45 .id3+ �h6

iih4 46.Wxf6+, etc.) 44.Wf7 Wd8 45 ..id3 Si 45 . . . f5 , 46.:gc7 Wa3 47.We8+ iih6
:gxd4 46.:gxe6 ! ! , ganando. 48.Wf7, etc.
43 'YHb4?!
••• 46.�c7 gal+ 47.�g2 'YHd6 48.'YHxf8+!
Era mej or 43 . . . :ga7. Las negras abandonaron.
44.�cl 'YHe7? Una partida donde se puede observar la
Grave error de Lasker. Nuevamente re­ aparentemente sencilla forma de jugar de
sistía más 44 . . . :ga7. Si, en cambio, se hi- Capablanca.

Reflexiones de Lasker tras el match

Durante el match, Lasker publicó semanalmente un artículo en el diario Telegraaf de


Amsterdam. Del séptimo y último artículo, detallamos algunos párrafos que han resulta­
do históricos:
"Este match, que me ocasionó dificultades como ninguno, ha sido desde el punto de
vista ajedrecístico un verdadero goce. Aunque las condiciones que rodearon al encuen­
tro no me favorecían, Capablanca me planteó verdaderos problemas" .
" Sus partidas son claras, lógicas y poderosas. E n ellas n o hay nada oculto o arti­
ficioso. Sus jugadas son diáfanas y con frecuencia profundas. Capablanca no desea
complicaciones ni aventuras. Desea saber por anticipado qué terreno está pisando. Su
profundidad es la de un matemático, no la de un poeta. Su ingenio es romano, no
griego".
"Antecesores de Capablanca fueron Mason y Schelechter. Pero es superior a esos
maestros, pues tiene la facultad de hacer agudas y finas combinaciones que aprovechan
el instante, capacidad que rara vez mostraron Mason y Schlechter" .
"En la quinta partida, Capablanca refutó, con una de esas combinaciones, una línea
de apertura considerada problemática durante varios años".
"No se puede atemorizar a Capablanca con sacrificios sospechosos o poco sanos. Si
tiene tiempo de reflexión, sopesa exacta y rigurosamente la combinación y pone en
evidencia sus debilidades".
"¿Será Capablanca el ideal, el sumo maestro del ajedrez? No lo creo. Pero merece ser
campeón mundial. Tiene un estilo netamente troquelado, exacto e imaginativo, lógico y
enérgico . . . En cualquier lucha se batirá con honor. . . Cuando Steinitz se vio perdido en
la última partida de nuestro match, se levantó exclamando " ¡ Tres hurras por el nuevo
campeón mundial" .
Estas palabras m e conmovieron. E s para m i u n timbre d e honor repetirlas ahora ante
el mundo ajedrecístico" .

92 ANEXO
Londres 1 922
3 1 julio / 1 8 agosto

Este extraordinario torneo se j ugó en el Central Hall, Westminster, y a él asistió Bonar


Law, ex primer ministro inglés y gran aficionado al ajedrez. Fue el primer evento en el
que participó Capablanca tras proclamarse campeón mundial. Su presencia causó sen­
sación en la ciudad.
El torneo contaba con Alekhine, que había hecho grandes progresos, Vidmar, un con­
sumado y sólido maestro yugoslavo, Reti, que representaba las ideas más modernas del
juego, y Bogoljubow, un j oven y extraordinario maestro.
La actuación del cubano fue tan sobresaliente, que casi todos los maestros lo con­
sideraron invencible.

1 Capablanca "
.2 'lz
3

1
4

'lz
5

1
6

1
7

'lz
8

'lz
9

1
10

1
11

1
1

1
2 13

1
14

1
15

1
16

1 1 3 .0
2 Alekhine 'lz Bill! 'lz 1 'lz 'lz 'lz 'lz 1 1 1 1 'lz 1 1 1 1 1 .5
3 Vidmar o 'lz ¡'r ': o 1 'lz 1 'lz 1 'lz 1 1 1 1 1 1 J I .O
4 Rubinstein 'lz o 1 :Í;:i'i 'lz 'lz 1 1 'lz o 1 'lz 1 1 1 1 1 0.5
5 Bogoljubow o 'lz o 'lz �o&i 'lz 1 1 o 1 'lz o 1 1 1 1 9.0


6 Reti o 'lz 'lz 'lz 'lz 'lz 1 1 'lz 1 o 1 o 1 8.5
7 Tartakower 'lz 'lz o o o 2 'lz 1 o 1 1 1 'lz 1 1 8.5
8 Maroczy 'lz 'lz 'lz o o 'lz 'lz (•.,.· 1 Y2 'lz 1 'lz o 1 1 8.0
9 Yates o o o 'lz 1 o o o ¡� 1 1 1 1 1 'lz 1 8.0
o o o o o o o
1 0 Atkins 'lz 1 1 'lz i 1 'lz 'lz 1 6.0
11 Euwe o o o o Y2 'lz o 'lz o 1 � o 1 o 1 1 5.5
12 Znosko Borovsky o o o 'lz 1 o o o o o 1 !'.�. 1 'lz 1 o 5.0
13 Wahltuch D 'lz o o o 1 o 'lz o 'lz o o l� 1 1 'lz 5.0
14
15
Morrison
Watson
1 6 Marotti
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
1
o
'lz
o
o
o
o
1 o
'lz
o
'lz
1
o
1
o
o
'lz
o
1
o
o
'lz
l�
�Y)�

o
o

o
1 4.5

1 .5

Las reglas de Londres

Después de su victoria, Capablanca estableció las llamadas "reglas de Londres", el


conjunto de condiciones en que aceptaría un match por el título. Años más tarde, estos
mismos requisitos le ocasionarían una serie de dificultades para realizar el match de
revancha con Alekhine.
Los firmantes fueron Alekhine, Rubinstein, Bogoljubow, Vidmar, Maroczy, Reti y
Tartakower, todos con aspiraciones a retar al campeón mundial. Algunos puntos del
pacto son éstos:
1) El match se j uega a 6 partidas ganadas. No se cuentan las tablas.
2) Las partidas se disputarán 6 días a la semana en sesiones de 5 horas. Se puede pe­
dir 3 días libres y se puede avisar al árbitro hasta una hora antes de iniciar la partida.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 93
3) El ritmo de juego será de 40 jugadas en 2 horas y media.
4) Si la partida no se acaba, se reanudará al día siguiente.
5) El campeón mundial deberá defender el título durante el año de la aceptación del
desafio.
6) El campeón no está obligado a defender del título si los premios no suman 1 0.000
dólares, sin contar gastos de viaj e y aloj amiento de los participantes.
7) Del fondo de premios, el campeón recibe el 20%, y del resto, el 60% para el
ganador y el 40% para el perdedor.
8) El campeón tiene derecho a fijar el día de comienzo del match, así como las horas
de juego entre las 2 p.m. y la 1 del día siguiente.
9) Si el campeón acepta el reto, el desafiante deberá depositar 500 dólares.
1 O) Tres meses antes del match, el aspirante y el campeón deberán hacer un depósito
de 500 dólares cada uno.
1 1 ) Los garantes del match deben depositar 3 . 000 dólares tres meses antes de que
comience el mismo. Si el resto de esa suma no se entrega al menos 24 horas antes de
iniciarse el match, ambos jugadores retirarán sus 500 dólares y se repartirán los 3 . 000
aportados por los garantes, siendo de esta cantidad, un 60% para el campeón y un 40%
para el desafiante.
1 2) Quien gane el título deberá defenderlo en las mismas condiciones.
Cuando Capablanca perdió el título de campeón mundial, se arrepintió de haber
firmado estas condiciones, fundamentalmente la cláusula 1 . Propuso otro sistema con un
número fijo de partidas, pero Alekhine se opuso, ateniéndose a las "reglas de Londres".

Partida 37
José Raúl C apablanca - Milan Vidmar
Londres 1 922
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.�f3 �f6 3.c4 e6 4.� c3 i.e7


5.i.g5 � bd7 6.e3 0-0 7J�c1 c6 8.Y!ic2
dxc4 9.i.xc4 � d5
Esta jugada, típica del Gambito de Da­
ma, es conocida como "maniobra simpli­
ficadora de Capablanca". La idea es cam­
biar varias piezas menores para poder,
posteriormente, intentar el desarrollo del
alfil de dama.
t o..ixe7 Y!ixe7 1 1 .0-0 b6?
Error imporante que otorga ventaja cla­
ra a las blancas. Es necesario seguir con la
idea simplificadora y hacer l 1 . . . ctJ xc3.
12.�xd5! cxd5 a b c d e g h
Si 1 2 . . . exd5, 1 3 .i.d3 gana un peón. Las negras, solo con su dama, preten­
13..id3 h6 14.Y!ic7 Y!ib4 den intimidar al adversario. La lógica en

94 ANEXO
ajedrez suele castigar este tipo de movi­
mientos. En este caso, para Capablanca
parece sencilla la refutación.
1 5.a3! Y!fa4
Tras la partida, Capablanca indicó que
a 1 5 . . . Y!fxb2 sigue 1 6 .!fü l ! Y!fxa3 1 7 .i.b5 !
Wíe7 (no vale 1 7 . . . lt:J f6 debido a 1 8.gal
'Wíb4 1 9.füb l , ganando la dama) 1 8. i.c6
gb8 1 9. lt:J e5 Wid8 (a 19 . . . gd8, 20.i.xd7
i.xd7 2 1 . ctJ c6, ganando calidad) 20.Wíxa7
lt:J xe5 2 1 .dxe5, y la negras pierden una
pieza.

a b e d e g h

2 1 .'1Wb7! � xd7 22..ih7+ <i!;>xh7 23.gxc8


gxc8 24.Y!fxc8 � f6
La posición está ganada, pero técnica­
mente tiene aún dificultades.
25.gcl Y!fb4 26.Y!fc2+ <i!;>g8 27.Y!fc6 Y!fa3
28.Y!fa8+ <i!;>h7 29.gc7
La única opción de Vidmar sería mon­
tar un contraataque con dama y caballo,
pero el rey blanco está muy sólido.
29 ...Y!fxa4 30.gxf7 Y!fdl+ 3 1 .<i!;>h2 YlYh5
32.Y!fxa7 Y!fg6 33.fü'S Y!ff5 34.gf7 Y!fg6
a b e d e g h
35.gb7 � e4
1 6.h3
Capablanca realiza una jugada útil, es­
perando comprobar qué va a hacer Vid­
mar para completar su desarrollo.
1 6 ... � f6
Si 1 6 . . . Wíb3 , 1 7.gc3 Wxb2 1 8.gb l Wa2
1 9.gcb3 , seguido de Wd6 y g(3)b2.
1 7.�e5 J.d7
Si 1 7 . . .i.a6, 1 8.b3 '\Wa5 1 9. ctJ c6, ganan­
do pieza.
18..ic2 Y!fb5 1 9.a4 Y!fxb2 20.�xd7?!
Con tanta ventaj a, Capablanca comete
una rara inexactitud. Con 20.gb l ganaba
pieza. a b e d e g h

Cuando acabó la partida, se lamentó de 36.Y!fa2 e5 37.Y!fxd5 exd4 38.!tb8 �f6


20.ctJxd7 ? ! , ya que le quitaba opciones de 39.Y!fxd4 Y!ff5 40J�xb6 ffxf2 41.�d3+
ganar el premio de belleza. <;f;>gs 42.gbs+
20 gac8
•.• Las negras abandonaron.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 95
Nueva York 1 924
3 marzo / 1 7 abril

Estamos sin duda ante unos de los torneos más importantes, si no el más importante, de
los disputados hasta ese momento. Capablanca debía defender su supremacía en un tor­
neo muy duro a doble vuelta.
El comienzo fue sorprendente, porque Capablanca, indispuesto por un resfriado, em­
pató las primeras cuatro partidas y perdió quinta con Reti en una lucha memorable. El
cubano perdía después de 8 años sin sufrir una derrota en una partida oficial. Pronto
reaccionó y ganó varias partidas, aunque no pudo alzarse con el primer puesto, que
recayó en Em. Lasker, quien a sus 56 años jugó con gran energía.
Este monumental torneo demostró que el genio cubano era vulnerable, y que ya no
podía hablarse de la "maquina de jugar al ajedrez" .

1 2 3 4 5 6 7 8 9 o 1

1 Lasker, Em. ;: �¿ 'lz o l 'lz 'lz 1 1 1 1 1 1 1 'lz 1 'lz 1 'lz 1 1 1 1 6.0


2 Capablanca 'lz 1 Id 'lz 'lz 'lz 'lz 1 'lz 1 1 1 1 1 1 y, y, 1 y, 1 1 4.5
3 Alekhine o y, y, 'lz iill�!I y, y, 1o 1 y, y, y, y, y, 1 1 y, y, 1 1 1 2.0
4 Marshall y, o y, y, y, y, li.�+;11 y, ¡. o y, 1 'lz o y, 1 1 y, 1 1 1 1 .0
5 Reti o 1o 1 'lz O lli9• .·.•::t y, 'lz 1 1 1 1o 1o 1 1 1 0.5
6 Maroczy o y, o o 'lz l 'lz y, y, E"�j� 1 y, y, 1 1 y, 1 1o 1 0.0
7 Bogoljubow o o y, y, 1 o 1o 1o
� 1 1 1 y, 1 1 9.5
y, o o y, 'lz o 1 o 1o y, o
8 Tartakower y, 1 y, y, !ES y, 1 8.0
9 Yates y, o o y, o y, o 1 o o 1 f�j�";: 1 1 y, ¡ 7.0
10 Lasker y, o y, o y, y, o y, 1 y, o y, o y, 1 o
1IE o y, 6.5
1 1 Janowski o y, o o o o 1 1o 'lz O 'lz O 1 y, �1 5.0

Partida 38
Saviely Tartakower - José Raúl C apablanca
Nueva York 1 924
Gambito de Rey

1 .e4 e5 2.f4 exf4 3 .ie2• 7.d4 ctJ g6, aunque las negras están bien.
Esta variante, poco conocida en el 5 ... c6! 6.d4 .ib4+!
Gambito de Rey, fue jugada por Tarta­
kower en tres partidas anteriores del mis­ Ver el diagrama siguiente
mo torneo, contra Bogoljubow, Yates y
Alekhine, con el resultado de dos partidas Excelente jugada que prácticamente re­
ganadas y una tablas. futa esta línea. Bogoljubow le había he­
3 d5! 4.exd5 lll f6 5.c4? !
•.• cho a Tartakower 6 . . . cxd5 7 . .ixf4 dxc4
Es mejor hacer 5 .ctJ f3 ltJxd5 6.c4 ctJ e7 8.ixc4 ib4+ 9.tl'ic3 0--0 1 0. tl'i ge2 ig4

96 ANEXO
1 1 .0--0 tli bd7 1 2.Wíb3 y el blanco quedó
con mej or posición.

a b e d e g h

a b e d e g h
Si 1 0.i.f4 sigue 1 0 . . . W!f6 ! , ganando (no
1 0 . . . llixf4?? 1 1 .W/a4+).
1.@n 1 0 ... �xb8 1 1 .i.xc4 0--0
Si 7.tlic3, tli e4 ! , con la doble amenaza Después de apenas 1 2 jugadas, la supe­
en "c3" y "h4", da ventaj a a las negras. Si, rioridad posicional de las negras es abru­
7.i.d2, tli e4 ! 8 . tli f3 (pierde de inmediato madora.
8 .i.xb4 W/h4+ 9.g3 fxg3 , etc.) 8 . . . tli xd2 12.tll f3 tll f6!
9. ltJ bxd2 cxd5 y las negras tienen clara Otra fuerte jugada de ataque.
ventaja. 13.tll c3
7 ... cxd5 8.i.xf4
Esto permite una simplificación favo­
rable a las negras, pero 8 .c5 tampoco re­
suelve los problemas tras 8 . . . 0--0 9.i.xf4
tli c6 1 0. lli fl tli e4 ! 1 1 .tlibd2 Wíf6, con gran
ventaj a de las negras. Al rey de Tartako­
wer le costará mucho conseguir una casi­
lla cómoda.
8 ... dxc4 9.i.xb8?
Permite tomar la iniciativa a Capablan­
ca. Tartakower pretende ganar pieza con
W/a4+, pero se llevará una sorpresa
La alternativa 9.i.xc4 0--0 1 0.llifl tli c6,
tambien otorga a las negras clara superio­ a b e d e g h
ridad.
13 ... b5!
Ver el diagrama siguiente Un avance formidable que pone en gra­
ves problemas a las blancas. Se podía ga­
9 ... tll d5! nar un peón con 1 3 . . . i.xc3 1 4.bxc3 tli e4+,
Excelente intermedia. pero Capablanca quiere ganar por ataque.
1 0.@a 14.i.d3

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 97
No es fácil determinar la mejor res­ gada, Capablanca llevará el caballo a "f4",
puesta, es más, todas parecen flojas. Si donde hará estragos.
1 4 .ib3 , podría seguir 14 . . . ixc3 1 5 .bxc3 2 1 .i.e4 lll f4 22.�d2
tLl e4+ 1 6.@g l tt:Jxc3 1 7.Wd3 b4 ! , y el ca­
ballo de "c3 " es tremendamente molesto
para las blancas.
Otra opción es 1 4. tLl xb5 , a lo que se-
guiría 14 . . . tt:J e4+ ! 1 5 .@g l (a 1 5 .@fl ,
sigue 1 5 . . . ig4 1 6.id3 tt:J d2+! 1 7.@g l
i.xf3 1 8.gxf3 E:e8, con abrumadora venta­
j a) 1 5 . . . a6 1 6.tt:Ja3 ixa3 1 7 .bxa3 ig4.
Las blancas deberían pensar en rendirse.
14... ltlg4+ 1 5.'it>gl i.b7 !
Otro gran movimiento, que amenaza
. . .ixf3 y Wxd4+
1 6.i.f5 i.xf3 1 7 .gxf3 tLi e3 !
El caballo está indefenso, lo que per­ a b e d e g h
mite a las blancas ganar un peón, pero
esto, cuidadosamente calculado por Capa­ 22 ...�h4!
lanca, facilita el ataque negro. El plan ahora es sencillo: avanzar a . . . f5
1 8.i.xh7+ y E:f6.
Si 1 8 .Wd3 , sigue 1 8 . . .Wg5+ 1 9.ig4 23. 'it>fl f5 24.i.c6
i.xc3 20.bxc3 f5 , ganando. Para dificultar que una torre vaya a
1 8 ... 'it>h8! 19.Wd3 i.xc3 20.bxc3 "e8". Si 24.i.c2, Wh3+ 25.@f2 Wg2+
26.@e3 E:be8+.
24 ... gf6 25.d5
Aquí ganan varias jugadas. Capablanca
elige una de ellas, la más sencilla.
25 .. J�gds
Otras maneras de ganar eran:
a) 25 . . . Wh3+ 26.@f2 Wg2+ 27.@e3
E:xc6.
b) 25 . . . E:xc6 26.dxc6 Wh3+ 27.@f2 (a
27.@g l , Wxf3) 27 . . . Wg2+ 28 .@e3 E:e8+
29.@xf4 g5+ 30.@xf5 Wxf3+.
26.gdl
Si 26.ib7, seguiría 26 . . . Wh3+ 27.@e l
Wxf3 .
26 ... gxc6 27.dxc6 gxd2 28.gxd2 ltl e6
20 ... ltl d5! 29.gd6 �c4+ 30.'it>g2 �e2+
Hacer 20 . . . Wg5+ también parece bue­ Las blancas abandonaron.
no, aunque tras 2 1 .@f2 E:be8 22.ie4 f5 Una gran exhibición de Capablanca,
23 .Wxe3 Wh4+ 24.@e2 fxe4 25.f4 las con su estilo claro, lógico y de una gran
blancas resisten más. Con su ultima ju- precisión.

98 ANEXO
Moscú 1 925
1 O noviembre / 8 diciembre

Este fabuloso torneo fue ganado de manera asombrosa por Bogoljubow. Sin lugar a
dudas, esta victoria fue la más brillante de su carrera ajedrecística. El evento contó con
la participación de varios maestros rusos no muy conocidos, pero con una gran pre­
paración y muy peligrosos.
La victoria de Capablanca sobre Bogoljubow, recogida en innumerables tratados, fue
sencillamente extraordinaria. El segundo puesto fue para el gran Lasker, que de nuevo
jugó a gran nivel. En esta ocasión, el cubano no brilló como en anteriores competi­
ciones, aunque dejó partidas de gran belleza.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21

1 Bogoljubow !'., : y, o y, 1 1 o y, 1 1 y, 1 1 y, 1 1 1 1 1 1 1 1 5 .5
2 Lasker, Em. y, �. y, 1 o y, 1 y, 1 1 1 1
y, 1 o y,
y, 1 y, 1 1 14.0
3 Capablanca 1 y, íSI 1 1 y, y, y, o 1 o y, y, y, y, y,
1 1 1 1 1 1 3 .5
4 Marshall y, o o � y, o 1 1 o 1 1 1 y, 1 1 y, o
1 y, 1 1 1 2.5
5 Tartakower o y, o � y, 1 y, y, y, y, 1 1
y, 1 1 1 y,
y, y, y, y, 1 2.5
o 1 y, 1 y, y, o 1 y,º y, y, y, o 1
y, o o N
6 Torre Repetto 1 1 1 1 1 2.0
7 Reti 1 y, y, 1 o 1 1 y, o y, 1 1 y,
y, 1 y, y, 1 1 .5
8 Romanovsky y, o o 1 o �� 1 o y, 1 o
y, y, o 1 1 y,
1 1 1 1 1 1 .5
9 Gruenfeld o y, y, y, 1 o l1l 1 y, y,
y, y, y, o 1 1y, y, y, y, y, 1 0.5
1 0 Ilyin Zhenevsky o o 1 1 y, y, o 1 o 'P! y, o 1 y, y, 1 y,
o y, 1 1 1 0.5
11 Bohatirchuk y, o o o 1 o y, y, f� y,
y, y, y, 1 y,
1 y, y, y, y, 1 1 0.0
1 2 Verlinsky o o 1 o o o o y, 1 y, � 1 y, 1 1 o 1
y, y, 1 o 9.5
1 3 Spielmann o o y, o o y, 1 1 y, o y, o 1 1 y, 1
y, y, o 1 9.5
1 4 Rubinstein y, o o o y, y, 1 1 y, o o o
y, 1 o o 1 1 1 1 9.5
1 5 Levenfish o 1 'y, o o y, o y, 1 y, o o
y, o � 1 1 y, y, 1 y, 9.0
1 6 Rabinovich o y, y, o o y, o o o y, o y, y, 1 o il 1 y, 1 1 1 8.5
o o o y, o 1 o o o o y, 1 y, 1 o


1 7 Yates º 1 7.0
1 8 Siiemisch o y, o 1 y, o y, y, y, y, y, o o o y, o y, o 1 o 6.5
1 9 Gothilf o y, o y, o o o y, y, y,
y, y, y, o y, o y, 1 o 6.5 y,
20 Dus Chotimirsky o o o o o y, o y, o y, o 1
y, o o o 1 o 1 1
1 6.0
2 1 Zubarev o o o o o y, o y, o o 1 o
y, o y, o o 1 y, o�
Partida 39
José Raúl Capablanca - Frank Marshall
Moscú 1 925
Apertura Reti

t . lb f3 lb f6 2.c4 e6 3.g3 las aperturas iba calando en los mestros


Capablanca, plantea una partida al esti­ más destacados.
lo Reti, cuya manera moderna de concebir 3 ... d5 4.b3 c5 5 ..ig2 lb c6 6.0-0 .ie7 7.d3

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 99
Suele ser más habitual 7.e3, preparán­
dose a cambiar en "d4" cuando las negras
se decidan a a hacer . . . d4.
7 ... 0-0 8.J.b2 d4
Aunque criticado en su época, este
avance es lógico, ya que anula al alfil de
"b2".
9.e4 dxe3? !

Es obvio que no hay defensa para


1 5 . . . ctJxfl+ 1 6.Wxfl . La respuesta crítica
es 1 5 . . . llixd3 , a lo que seguiría 1 6.ctJxf6+
gxf6 1 7. lt:Jg5 ! ! , ante lo que no existen res­
puesta� satisfactorias. Por ejemplo:
a) 1 7 ... ctJxb2 1 8.'?9h5, y ganan.
a b c d e f g h b) 1 7 . . . fxg5 1 8.Wh5 lt:Jce5 1 9.Wxg5+
'itif8 20.ixe5 lt:Jxe5 2 1 .Wxe5 . La ventaj a
Error estratégico que facilita el juego a d e las blancas e s aplastante. Por ejemplo:
las blancas. Es natural y bueno el avance 2 1 . . .id7 22.'?9h8+ 'itie7 23.�xf7+ ! ! 'itid6
9 . . . e5. (23 ... 'itixf7 24.'?9xh7+ 'itif6 (si 24 'itie8,
...

1 0.fxe3 � g4 1 1 .�e2 i.f6 sigue 25. g¡¡ gdb8 26. gp, y es mate en
Capablanca ahora impedirá el cambio pocas) 25.Wh4+ 'itig6 26.ie4+, y el mate
de este alfil. es inmediato) 24.�d l + 'itic7 25 .'?9xh7, etc.
12.�c3 �a5 1 6.�xf6+ gxf6 1 7.�xe5 �xe5
Si 1 2 . . .id7, sería fuerte 1 3 .ctJ d2 ! , bus­
cando la excelente casilla "e4", y no val­
dría 1 3 . . . CLixe3 debido a 1 4.gxf6 CLixg2
1 5 .gffl .
13.Efact gds
Un movimiento natural de Marshall,
que Capablanca refuta con una excelente
combinación
14.h3 � ge5

Ver el diagrama siguiente

1 5.�e4! �xa2
Esto pierde en pocas jugadas. El cálcu­
lo de Marshall es deficiente.

1 00 ANEXO
1 8.i.e4!
Además de atacar, el alfil defiende el
peón de "d3 " .
1 8. ..i.d7 1 9.ga l ! \Wxb3 20.fübl !
Ver el diagrama siguiente
Lo más correcto ahora era rendirse, ya
que las blancas ganan una pieza inevita­
blemente.
20 ... �b4 2 1 .i.xe5 fxe5 22.gxb4 cxb4
23.i.xb7 gab8 24.gxa7 b3 25.�b2 .ia4
26.\Wxe5 .ic6 27.\Wg5+ ©f8 28.i.xc6 b2
29.\We7+
a b e d e h
Las negras abandonaron. g

Durante el torneo se rodó La fiebre del ajedrez, película rusa muda que tiene una du­
ración algo superior a 20 minutos. En ella aparecen imágenes del torneo y se desarrolla
una historia que sucede en una ciudad completamente obsesionada por el aj edrez.
Capablanca hace un pequeño papel de actor.
En una secuencia de la película, al comienzo, se comenta en un tablero mural el
remate de una partida, que es la que veremos a continuación. Una curiosidad es que la
posición que sale en la película no es igual a la de la partida real, aunque sí lo es la
situación combinativa que inicia Capablanca con el rey negro en "e6".

Partida 40
José Raúl Capablanca - Nikolay Zubarev
Moscú 1 925
Gambito de Dama Aceptado

1 .d4 d5 2.c4 e6 3.ttif3 dxc4 4.e4 c5 5.d5 12 ..ixf6 tti xf6 13.tti xf6+ gxf6 14.h3 .ih5
En este mismo torneo, Capablanca j ugó Con el alfil en "g6", las negras mantie­
5 ..ixc4 contra Bogoljubow. nen cierta solidez en la defensa de su rey.
5 ... exd5 6.exd5 tti f6 7.J.xc4 .id6 8.0-0 1 5.gel gfe8 1 6.Wfb3 a6 1 7.a4 J.g6
0-0 9..tgs Ag4 t o.ttic3 tti bd7 18.J.d3 \Wd7
La posición es algo favorable a las
blancas. Ahora Capablanca hace una juga­ Ver el diagrama siguiente
da que las negras no resuelven satisfacto­
riamente. 19.ttid2 !
1 1 .ttie4 \Wc7?! E l caballo s e dirige a "e4".
No es necesario deteriorar los peones 19 ... ge7 20.i.xg6!
del enroque. Era mejor y más lógico hacer Un cambio que sorprende, ya que se
1 1 . . .ieS 1 2.h3 ixf3 1 3 .\Wxf3 °1Wb6, con desdoblan peones. Capablanca solía hacer
aceptable posición. movimientos totalmente inesperados.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 0 1
28.'i!Yb3 ib8 29.g3 'i!Yd6 30.lll f4!
La idea es llevar la torre a la casilla
"e6".
30... i:lce8
Si 30 . . . !!xe 1 + 3 1 .!!xe 1 ge8, continuaría
32.!!e6 !!xe6 3 3 . dxe6+ cii f8 34.'!Wxb7, ga­
nando.
31 .:Se6 'i!Yd7
A 3 1 . . .!!xe6, 32.dxe6+ ©f8 3 3 . !!d l ,
con partida ganada.
32.'3xe7+ ©xe7 33.'i!Yxb7 ixf4 34.:Sel +!
La jugada intermedia, que gana mate­
máticamente material.
34 ...ie5 35.d6+ ©e6
20 fxg6?
•..

Es claramente mej or retomar con el


otro peón, porque ahora quedará débil la
casilla "e6" .
2 1 .lll e4 ©g7 22.'i!Yc3 .le5 23.'i!Yxc5 ixb2
24.lll g5!

a b e d e f g h

Este es la posición clave de la película


mencionada antes, en una imagen que
apenas dura dos segundos y en la que apa­
recen más piezas en el flanco de dama. A
efectos del remate, las dos posiciones son
a b e d e f g h válidas y el final idéntico.
36.'i!Yb3+ ©f5
El caballo va a "e6" donde ej ercerá una Obvio que a 3 6 . . . iixd6, 37.!!d l +.
gran presión. 37.'i!Yd3+ ©g5 38.'i!Ye3+ @rs
24 .. JfaeS? A 3 8 . . . cii h 5, 39.g4+ ©h4 40.'!Wh6++.
Error que convierte la situación en crí­ 39.'i!Ye4+ ©e6 40.'i!Yc4+!
tica. Era mejor 24 . . . !!e5 ! , y las negras re­ Ahora se pierde la dama .
sisten bien. Si 25.ltJ e6+??, seguiría sim­ 40 ... ©xd6 41.:Sdl+ ©e7 42.:Sxd7+ <i>xd7
plemente 25 . . . '!Wxe6. 43.'i!Yxa6
25.lll e6+ ©ti 26J�ab l .le5 27.'i!Yc4 i:lc8 Las negras abandonaron.

1 02 ANEXO
Lake Hopatcong 1 926
7 julio / 20 julio

Capablanca se hallaba en Nueva York y se organizó un certamen con pocos parti­


cipantes a doble vuelta en Lake Hopatcong, Nueva Jersey.
Una novedad de este campeonato fue el uso del límite de dos horas y media para 40
jugadas, lo que llevaría, después de las cinco horas de juego, al aplazamiento en una se­
sión complementaria.
Capablanca ganó con facilidad sin tener que emplearse a fondo.

1 Capablanca
2 Kupchik
3 Maroczy
4 Marshall
5 Lasker, Ed.

Partida 4 1
Edward Lasker José Raúl C apablanca
-

Lake Hopatcong 1 926


Apertura Inglesa
1 .d4 fli f6 2.flif3 e6 3.g3 c5 4.c4 cxd4
5.tli xd4 d5 6 ..lg2
Si 6.cxd5 , continuaría 6 . . . 'l&xd5 , y las
negras están mejor, ya que a 7 . tlJ f3 sigue
7 . . . 'l&xd l +, y a 7 . f3 , e5 ! , en ambos casos
con pérdida del enroque del primer juga­
dor.
6 ... e5 7.fli f3 e4
Por lo general se juega el avance 7 . . . d4,
y obviamente no es posible 8 . tlJ xe5 por
8 . 'l&a5+, ganando el caballo.
. .

Las blancas mueven, tras la menciona­


da 7 . . . d4, 8.0-0.
8.fli fd2
Parece más natural 8 . ¿¿j d4, ya que la
jugada de la partida deja abierta la posibi­ 1 0 . e3 1
..

lidad de un . . . e3 . Esta entrega de peón deteriora la es­


8 ... dxc4 9.'l&a4+ tructura de peones y da la iniciativa a las
Es natural y mejor 9.0-0. negras.
9 ...i.d7 10.W/xc4 1 1 .fxe3 i.c6! 12.0-0 .ixg2 13.@xg2 .ie7

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 03
14.c!lJc3 0--0 1 5.c!lJf3 c!iJ bd7
La posición de las blancas es aceptable
y sólo tendrán problemas si permiten a las
negras presionar a su debilitada cadena de
peones.
1 6.e4 :Sc8 1 7.'1Hb5 a6!
Fuerte movimiento que entrega un
peón, pero éste no debe aceptarse.
1 8.'1Mf5
Si se hace 1 8 .�xb7, es fuerte la res­
puesta 1 8 . . . 'll c5 ! 1 9.�b4 tt:J cxe4 20.�b3
'll xc3 2 1 .bxc3 'll e4, con ventaja de las ne­
gras.
1 8 ... :ScS 19.'1Nf4 :Sc4 20 ..ie3 .ic5 2 1 .c!iJ d2 a b e d e g h
Parece mejor 2 1 .:gad l .
2 1 ...:Sb4 22.b3 '1Me7 23.a3 .ixe3 24.'1Mxe3 Si 28.�e3 , 'll g4 29.�f4 :gxc3 3 0.�xg4
:Sb6 25.:Sadl :Se6 ctJe5, con clara ventaja.
28 c!lJ xdS 29.exdS YMxe2+ 30.'i!?gl c!iJ f6
.••

Ver el diagrama siguiente 3 1 .c!iJ b3?


Había opciones de equilibrar la posi­
La presión sobre el peón de "e4" au­ ción con 3 1 .:gde l ! �b5 32. 'll e4 ctJxe4
menta. 33 .�xe4.
26.b4 :Sc8 27.'1Hd4?! 31 ...:SxdS 32.YMf2?
Era necesario hacer 27.:gc l . La jugada Resistía, aunque con peón de menos,
de la partida facilita el trabaj o a las ne­ 32.:gd2 Vlie6.
gras. 32 ...'1Mxd l 33.:Sxdl :Sxdl+ 34.'i!?g2 c!lJ g4
27 :Sd6 28.c!iJ dS
..• 35.YMb6 h5 36.c!lJ cS :Se8
Las blancas abandonaron.

Los desafíos de Nimzovich y Alekhine

En el año 1 926 se jugó un importante torneo en Dresde, y Nimzovich ganó de forma


admirable, por delante de Alekhine y Rubinstein.
Nimzovich lanzó un desafío a Capablanca por el título mundial. Era evidente que en
ese momento estaba en lo mejor de su carrera.
El desafío no prosperó porque no había apoyo económico, y al igual que le sucediera
a Alekhine en 1 924, Nimzovich tuvo que dejar para otra ocasión la difícil tarea de reunir
1 0.000 dólares, condición que exigía Capablanca para tomar en cuenta la posibilidad de
hacer un match (véanse "Las reglas de Londres", página 93).
Por otra parte, Alekhine firmó un acuerdo con el Club Argentino de Aj edrez, que lo
contrató durante varios meses para diversas actividades. A cambio, el club le daría
respaldo económico a Alekhine, gracias al cual, éste repitió su desafío al campeón cu­
bano.

1 04 ANEXO
Nueva York 1 927
19 febrero / 23 marzo

Este espectacular campeonato es unos de los más fuertes de todos los tiempos. a pesar
de la ausencia de Em. Lasker. Además de Capablanca, lo disputaban NimzoYich. que
acababa de ganar Hanover y Dresde, y Alekhine, que venía de ganar Hastings, Birmin­
gham y Scarborough. Ambos albergaban el deseo de competir por el título mundial con
el genial cubano.
También participaron en este torneo el gran campeón norteamericano, F. Marshall, R.
Spielmann, irregular pero temible jugador de ataque, y M. Vidmar, profesor de la
universidad de Liubliana, del que se decía que j amás había jugado mal una competi­
ción.
El torneo fue un gran éxito de Capablanca, posiblemente el más brillante de su ca­
rrera. Jugó 20 partidas y no perdió ninguna, quedando 2,5 puntos por encima del se­
gundo clasificado.
En el libro del torneo, Alekhine criticó el estilo de Capablanca, empeñándose en bus­
car deficiencias en su juego. Lo que se evidenció en Nueva York es que Capablanca era
superior a todos sus rivales, y con astros de primera línea mundial sólo tenía tanteo
desfavorable con Rubinstein, que le venció en San Sebastián 1 9 1 1 .

3 4 5 6

1 Capablanca y, y, 1 y, y, y, 1 y, 1 1 y, 1 1 4.0
2 Alekhine 1 y, y, 1 y, 1 y, 1 1 1 .5
3 Nimzovich 1 y, y, 1 1 0. 5
4 Vidmar y, y, o y,
5 Spielmann y, y, o y, O Yi Yi O
6 Marshall O O Yi O Yi O Y2 0

Partida 42
Aaron Nimzovich - José Raúl C apablanca
Nueva York 1 927
Gambito de Dama

1 .c4 � f6 2.�f3 e6 3.d4 d5 4.e3 i.e7 7 ... � a6 8.0-0


5.� bd2 0-0 6.i.d3 c5 Una línea que parece llevar a la igual­
La mejor respuesta, jugando en el cen­ dad es ésta: 8 .lll b 3 dxc4 9 . .ixc4 Wxd l +
tro ante la pasividad del caballo de "d2". 1 0.Wxd l lll xc5 1 1 .lll xc5 .ixc5 1 2.We2,
7.dxc5? ! Karpov - Gelfand, Odessa 2008 (rápidas)
8 ... �xc5 9.i.e2
Ver e l siguiente diagrama
En caso de 9.�c2, podría seguir 9 . . . b6
Es mej or 7.b3 ó 7.0-0 con idea de . . . �a6.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 05
13 ...Vf6! 14.1a6 1xa6 1 5.Bxa6 � b4!
t 6.Ve2 gfd8
La casilla "d3 " es débil, y además hay
problemas para completar el desarrollo
del flanco de dama. La posición es dificil
para las blancas. Tienen que elegir una
forma de juego, pero ninguna es muy atra­
yente.
1 7.a3 !
Lo mejor. Si 1 7 .lli e l , :B:ac8 1 8 .a3 lli c6
1 9. lll d3 1e7 20.:gdl llia5 ! , con ventaja. A
1 7.e4, h6! con idea de . . . :B:ac8 y i.e7.
1 7 ... � d3 1 8.�el
Si 1 8 .:gd l , llie5 ! 1 9. lli xe5 Wxe5, y los
9 ... b6 1 0.cxd5? ! problemas de desarrollo continúan.
Deja muy bien centralizados a los ca­
ballos negros.
Otra alternativa era 1 0.b3 ib7 l I .ib2
:gc8 1 2.:gc 1 E:c7 ! , con la doble función de
llevar la torre a "d7" y la dama a "a8 " .
1 3 .ieS :B: d 7 1 4.'1Wc2 dxc4 ! 1 5 . lli xc4 ie4,
y las negras están mej or.
1 0 ... � xd5 l l .� b3
No es posible l l .b3, por l I . . . 1f6.
t t ...ib7 12.�xc5 1xc5 13.Va4?!

zm � �s •B
, mfm "•"tmT
ª
a b e d e f g h

6 - _, _-
18 ... � xel ! 1 9,gxel gac8
Máxima sencillez.
5 m m"m m
:, I•�;·:!:•
Mientras la blancas deben resolver la
salida de su alfil, las negras mej oran la
ubicación de sus piezas.

!fo•m:ío!n
20.lbl
Momento interesante . Las bl anc a s pare­
"'":f"'""'W-!+<% %- "'
"" " «(
,,,,, , %
ce que podrán hacer b3 o b4. C apabl a n c a
1 i� w •gm

juega ahora con gran p re c i s i ón .
a b e d e g h 20 ...VeS! 2 1 .g3
La idea es 1a6, cambiando el molesto Si 2 l .b4? ! , J\d6 22.g3 Wfe4 2 3 , :g b2 a5 ! ,
al fi l de "b7 " . Capablanca podía impedirlo con ventaja.
haciendo 1 3 . . . a6, pero incia una maniobra Parece mejor 2 J .id2 i.d6 22.g3 :B:c2 !
muy activa con la que consolida su ven­ 23 .'1Wd3 :B:xb2 24.ic3 ! ? :gxb l 25 .ixe5
taja posicional . l!xe 1 + 26. <;f;>g2 ie7, y aunque las n e gras

1 06 ANEXO
están mej or, les queda mucho trabajo por :8.xf2 ! 3 1 .Wxf2 :8.xf2 32.@xf2 Wxh2+
delante. 3 3 .@f3 Wh5+ 34.@f2 Wf5+ 3 5 . @g2 We4+
36.@f2 h5, con ventaja para el segundo
jugador.

2 1 . ..'!WdS?!
Pequeña imprec1s1on de Capablanca. a b e d e g h

Era mej or hacer 2 1 . . .We4 ! 22.id2 ie7, y


si ahora 23 .ic3, entonces podría conti­ 28 Jhfl 29.g4? '!We6 30.J.g3 �hh2 !
•.

nuar 23 . . . ixa3 ! 24.:8.al ic5 - 25 .:8.xa7 b5 ! 3 1 .'!Wf3


26.:8.aa l b4 27.id2 Wc2, con clara venta­ Si 3 1 .ixh2, Wxg4+ 32.@h l Wh3 , y
ja de las negras. mate.
22.b4 31 ghg2+ 32.°1Wxg2 :axg2+ 33.@xg2
.•.

Si 22.e4, Wb3 23.if4 id4, siempre con \Wxg4! 34.gadl h5


superioridad posicional para el campeón
cubano.
22 .. ..trs 23..ib2 '!Wa2 24.:aat
Con la variante 24.:8.bd l :8.xd l 25 .:8.xd l
a5 ! 26.bxa5 bxa5 27. :8.d2 (27.Wa6 :8.c2,
ganando) 27 . . . a4, las blancas tienen op­
ciones de tablas.
24 ...'!Wb3 25.i.d4! ? gc2 26.'!Wa6

Ver el diagrama siguiente

26 ... eS!
Excelente sacrificio de peón, en un
ejemplo clásico en la literatura ajedrecís­ a b e d e g h
tica.
27.i.xeS :add2 28.'!Wb7 35.:Sd4 \Wg5 36.i>h2 aS 37.:Se2 axb4
Error en posición dificil. 38.axb4 ie7 39.:Se4 .if6 40.:Sfl 'IWdS
Resistía más 28.Wfl ! Wd5 ! 29.id4 (a 41J;te8+ i>h7
considerar 29.if4 ! ?) 29 . . . °l&h5 30.:8.ac l Las blancas se rindieron.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 07
Partida 43
Alexander Alekhine - José Raúl C apablanca
Nueva York 1 927
Defensa India de Dama

1 .d4 lLi f6 2.c4 e6 3.llJf3 b6 4.g3 .ib7 !e5 1 5 .tll f3 We7 1 6.í::!: ad l , con ventaj a.
5 ..ig2 c5 6.d5 exd5 7.lLi h4 1 1 . .. lLi h5 ! 12.i.d2 lL! d7

a b e d e g h a b e d e g h

Idea de Rubinstein que se sigue jugan­ Esta partida es muy instructiva. Esta­
do en la actualidad. Las blancas recupe­ mos en un típico esquema de la Defensa
rarán el peón, aunque el caballo de "h4" Indobenoni,_ pero a comienzos del siglo
queda momentáneamente fuera de juego. XX esto no se jugaba. Capablanca de­
Si 7 . lL! g5 , entre otras líneas, es bueno muestra a partir de ahora su gran talento
7 . . . h6 8 .tll h3 Wic7 9.cxd5 d6. jugando como se hará en el futuro.
7... g6 8.lLic3 .ig7 9.0-0 0-0 10 ..if4 13.f4?
El alfil no está en su mejor casilla, ya Ambicioso, pero algo débil. Era mej or
que la presión en "d6" se ve limitada de­ 1 3 .e4 ! , para seguir con tll f5 !
bido a que el alfil, si es molestado, no 13 ... a6 14 ..if3? !
puede retroceder en la diagonal "h2-b8". Si 1 4.e4? ! (una jugada a destiempo
Es más natural 1 0.cxd5 d6 1 1 .e4 a6 1 2.a4 puede ser decisiva) 1 4 . . . b5 ! 1 5 . tll f5? ! b4 !
'Ll bd7 1 3 .f4 í::!: e 8 1 4.l::!: e 1 , aunque tras 1 6.tll a4 gxf5 1 7.Wxh5 fxe4 1 8 . .ixe4 tll f6
1 4 . . . c4 las negras tienen un buen contra­ 1 9 .Wif3 í::!: e 8 20.í::!: ae l l::!: xe4 2 1 .Eí:xe4 !xd5 ,
juego. Otra idea interesanti: es 1 O.!g5 h6 ganando. Si 1 4.a4, c4, y . . . tll c5.
l l .!xf6 '!Wxf6 (es débil 1 l . . . !xf6? por 14 ... lLi hf6 1 5.a4 c4!
1 2 .tll xg6 !) 1 2 . tll xd5 !xd5 1 3 .Wixd5 'Ll c6 El caballo busca la magnífica "c5"
1 4.Wixd7 í::!: ac8, y aunque haya peón de 16 ..ie3 'fff c7
menos, el negro tiene buen contrajuego. Parece más precisa 1 6 . . . í::!: c 8, ya que a
1 0 ... d6 1 1 .cxd5 1 7 . b3 (que era la jugada correcta al movi­
Parece buena la línea 1 1 . tll x d5 tll x d5 miento de la partida 1 6 . . . Wc7), 1 7.b3
1 2.!xd5 !xd5 1 3 .'!Wxd5 tll a6 1 4.'!Wd2 cxb3 1 8 .Wixb3 tll g4 1 9.!d2 !d4+ 20.�h l

1 08 ANEXO
tll df6, y las negras tienen gran ventaja. 23 .. .i.xc3 !
17.g4?! Extraordinario concepto. Capablanca
Alekhine va con fuerza al ataque. Pero cambia su alfil de casillas negras sin temer
éste no es claro, y había que considerar un futuro ataque, ya que el peón de "g5 "
1 7.b3 ! ? cxb3 1 8 .Wxb3 �ac8 1 9.�ac l . ayuda a que las blancas no puedan atacar.
24.bxc3 '\Wc5+ 25.e3 �e5
Las debilidades de las blancas son de­
masiadas.
26.i.f3 � d3
Parece natural 26 . . . tLl xf3+? ! pero este
cambio reaviva al caballo: 27. lll xf3 �xd5
28.tLld4.
27.@hl i.xd5 28.gxb3 � xf4 29.�bl
gxe3

a b e d e f g h

1 7 ... �c5! 1 8.g5 � fd7 1 9.f5


Si miramos atentamente la posición,
veremos que las piezas negras est*n bien
coordinadas, mientras que las blancas ca­
recen de armonía. El caballo de "h4", el
alfil de "e3 " sueltos y los peones del flan­
co de rey muy avanzados, suman para que
las negras estén con clara ventaja.
1 9 ... gfeS 20.i.f4 i.e5! 2 1 .i.g4 � b3 a b d e g h

22.fxg6 hxg6 23.gb l


Las blancas están perdidas.
30.� g2 gxf3 3 1 .gxf3 � xg2 32.@xg2
ges 33.@fl .ixf3 34.'\Wxf3 Y«xg5
Alekhine se resiste a abandonar, aun­
que su posición resulta ser absolutamente
agónica.
35J�el
A 3 5 .�xb6, Wc l + 36.iig2 Wd2+.
35 ... gxel+ 36.@xel Wgl+ 37.@d2
'1Wxh2+ 38.@cl VHe5 39.@b2 @g7 40.'\Wt2
b5 41 .VHb6 bxa4 42.'\Wxa6 '\We2+.
Las blancas abandonaron. Gran victo­
ria, que así conseguía una ventaj a de pun­
a b e d e g h tos que casi le aseguraba el primer puesto
sobre su más peligroso adversario.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 09
Partida 44
José Raúl Capablanca - Rudolf Spielmann
Nueva York 1 927
Gambito de Dama

1 .d4 d5 2.lLlf3 e6 3.c4 lL! d7 Se podía intentar 1 1 . . .:!:!e8 1 2.0-0 :!:!e6,


Una idea de Lasker para conseguir con idea de llevar la torre a "a6" o a "b6"
hacer la Variante Cambridge Springs sin (Alekhine).
permitir las jugadas 3 . . . tll f6 4.ig5 , que 12.0-0 a6 13JUel
posibilitarían a las blancas mover su ca­
ballo dama a "d2", evitando algunas líneas
de la variante.
4.lL! c3 lL!gf6 5.ig5 ib4 6.cxd5 exd5
7.Wla4! ?

Ahora se ve la dificultad de la dama en


"e7", ya que además de la presión del alfil
de casillas negras, el blanco prepara e4.
13 ...Wle6
a b e d e g h
Es algo débil 1 3 . . . b5? ! por 1 4.Wla5 ib7
Tambíen es habitual 7.e3 c5 8.id3 . 1 5 .Wc7 ! , y la posición es muy incómoda.
7 ...ixc3+? ! Ahora sería obligado retirar el alfil a "c8",
No parece lo mej or. Es preferible 7 . . . c5 ya que a 15 ... :!:!ab8 sigue 1 6.ixf6 gxf6
8.dxc5 ixc3+ 9.bxc3 0-0, o la recomen­ 1 7.Wlg3+ iih8 1 8 .Wlh4 (Capablanca).
dación de M. Euwe 7 . . . Wle7 8.a3 ixc3+ 14.lL!d2!
9.bxc3 0-0. Preparando f3 y e4.
8.bxc3 0-0 9.e3 c5 14 ... bS 15.Wla5 lL! e4?
Una idea interesante es 9 . . . Wle8 ! ?, es­ Evita la idea de las blancas, pero dete­
peculando con la dama indefensa. Si aho­ riora la estructura de peones, como de­
ra 1 0.id3 ? ! (es mej or hacer 1 0.Wic2 ! tll e4 mostrará Capablanca con su habitual sen­
l 1 .if4), 1 0 . . . tll e5 ! cillez. Si 1 5 . . . ib7, 1 6.f3 ! ( 1 6.Wlc7 ic6) y
to.J.d3 c4 1 1 ..tc2 1 7.a4 ! , o 1 7 .ih4, para if2 y e4.
Con la idea de 0-0, tll e5 y f4. 16.lL! xe4 dxe4 1 7.a4!
1 1 ...Wie7?! Las negras tienen problemas en su flan­
No parece la casilla ideal para la dama. co de dama.

1 10 ANEXO
17 ...Yl!fd5

a b e d e g h
a b e d e f g h 20.bxa6! gbs
Si 20 . . . '1Wxa5 2 1 .gxa5 l=!b3 22.l=!c l ! ?
Si 1 7 . . J�b8, 1 8.geb l (aumentado la (22.a7) 2 2 . . . � h8 23 .a7, ganando.
presión) 1 8 . . . Wd5 1 9.if4 gb6 20.axb5 2 1 .Yllfc7 tli b6
gxb5 2 1 .gxb5 axb5 22.ia4 (Alekhine) Tampoco vale 2 1 . . .Wi'd8 22.'1Wxd8 l=!xd8
22 . . . ia6 ! 23 .gb l ! (si 23 .Wxa6, ga8) 23 .a7. Indudablemente la fuerza del peón
23 . . . ga8 24.h3, y las blancas están clara- · libre hace que ninguna defensa sea satis­
mente mej or. factoria.
1 8.axb5! 22.a7 .ih3 23.geb l ! �bbl+ 24Jbbl f5
La sorpresa que tenía preparada Capa­ 25 ..if3 f4 26.exf4
blanca. Entrega el alfil a cambio de un
impresionante peón "a", que asegura la
victoria.
1 8 ...Yl!lxg5
Si 1 8 . . . ib7, sigue simplemente 1 9.bxa6
Wxa5 20.gxa5 gxa6 2 1 .gxa6 ixa6
22.ixe4. Dos peones de ventaja y parej a
de alfiles garantizan una sencilla victoria
a las blancas.
1 9 ..ixe4 gbs
Tampoco vale 1 9 .. Jfa7 debido a 20.b6 !
Wxa5 2 1 .bxa7 ! y no hay defensa posible.
Por ejemplo:
a) 2 1 . . .ib7 22.gxa5 ixe4 23 .gxa6 a b e d e g h

ga8 24.ge2 ib7 25.gas � f8 26.gb2 ic8 Las negras abandonaron.


27.gb4 �e7 28.gxc4, con partida ganada Si 26 . . . l=!xf4, sigue 27 .a8'1W+ ! 'll x a8
(Capablanca). 28.l=!b8+ l=!f8 29.'1Wxc4+.
b) 2 1 . . .Wxa l 22.gxa l 'll b6 23.a8W (es Esta partida consiguió el premio como
fuerte 23 .gb l !) 23 . . . 'll xa8 24.ixa8 (Ale­ la mej or del torneo, gracias al impecable
khine). juego de Capablanca.

32 PARTI DAS DE C A P A B LANCA 111


Match por el Campeonato Mundial
Buenos Aires 1 927
16 septiembre I 26 noviembre

Este match extraordinario ocupa un lugar destacado en la historia del aj edrez. Después
de su impresionante victoria en Nueva York, Capablanca partía como claro favorito para
la gran mayoría de maestros. Se dijo, por ej emplo, "Alekhine no tiene ni la sombra de
una opción" (Vidmar); "Capablanca ganará por 6-3 " (Bogoljubow); "Alekhine no ganará
ni una partida" (Spielmann). Nimzovich y Vidmar creían también en una clara victoria
del cubano. Reti, sin embargo, después de analizar profundamente ambos estilos, mani­
festó que Alekhine tenía buenas posibilidades de obtener la victoria.
Según lo pactado en las reglas de Londres, el match sería para quien ganara 6 partidas
sin contar las tablas, con la salvedad de que el campeón retendría el título si ganaba 5
partidas.
Alekhine dij o antes del match: "no se cómo podré ganar 6 partidas a Capablanca, pero
tampoco se cómo las puedo llegar a perder" . Debido a las numerosas tablas, el match
duró 73 días, aunque la mayor parte de estos empates fueron luchas encarnizadas y
llenas de emoción.
Alekhine llegó muy bien preparado al encuentro, mientras que Capablanca se des­
cuidó debido a la gran confianza que tenía en su juego. De hecho, antes de llegar a
Buenos Aires hizo una gira de exhibiciones por Brasil.

Momentos clave del match:

1ª partida
Sorprendente victoria con negras del aspirante, que jugó una Defensa Francesa a 1 .e4 de
Capablanca. De hecho, el campeón cubano no volvió a jugar l .e4 en todo el match.

3ª p artida
Claro triunfo de Capablanca que iguala el match.

7ª p artida
Extraordinaria victoria de Capablanca, que toma ventaja de 2- 1 .

1 1ª partida
Capablanca tiene ventaj a, pero no encuentra la mejor línea y Alekhine iguala. El cubano
juega erróneamente a ganar, pierde un peón y llega a una posición sin esperanzas.
Alekhine también se equivoca y otorga la opción de hacer tablas a Capablanca, que
comete un nuevo error y pierde la partida. El match queda 2-2.

12ª partida

Capablanca, con negras, consigue una ventaj a posiblemente decisiva, pero varias
inexactitudes le llevan a otra derrota, dejando el match 3-2 para Alekhine. Capablanca
afirma: "no se qué me pasa, estoy como el pobre Janowski en sus últimos años" .

1 1 2 ANEXO
17ª p artida
Capablanca tiene gran ventaj a, pero solo consigue tablas. Manifiesta: "si no gano una
partida como esta, tampoco podré ganar el match" .

21ª partida
Floj a partida del campeón y excelente despliegue técnico de Alekhine, que gana 4-2 .

27ª p artida
Capablanca comete un increíble error y deja escapar una victoria clarísima.

29ª p artida
En un encuentro muy largo y desgastante, Capablanca gana y se coloca 4-3 en contra.

3 1 8 partida
Partida importantísima que acabó en tablas. Capablanca había llevado la iniciativa igual
que en el resto del match, y con peón de ventaj a, tenía la partida ganada, como demos­
traron los análisis posteriores.

Tras este nuevo traspié, sin el cual se hubiera colocado 4-4 en el match, a una vic­
toria de retener el título (hay que recordar que Capablanca necesitaba 5 victorias para re­
tenerlo), el genial cubano jugó abatido, con poca energía, y fue derrotado en las partidas
32ª y 34ª, perdiendo el título de campeón mundial.

Después del match, Capablanca criticó este sistema por el hecho de que contaba las
victorias pero no las tablas, y propuso un match revancha que no tuviera en cuenta las
reglas de Londres. Alekhine le respondió que había que atenerse a estas reglas, con lo
que el deseado match revancha nunca llegó a celebrarse.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

Capablanca o y, 1 y, y, y, 1 y, y, y, o o
Alekhine 1 y, o y, y, y, o y, y, y, 1 1

13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24
Capablanca y, y, y, y, y, y, y, y, o y, y, y,
Alekhine y, y, y, y, y, y, y, y, 1 y, •¡, y,

25 26 27 28 29 30 31 32 33 34
Capablanca y, y, y, y, 1 y, y, o y, o 1 5. 5
Alekhine y, y, y, y, o y, y, 1 y, 1 1 8.5

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 1 3
Partida 45
José Raúl Capablanca - Alexander Alekhine
3ª partida del match, Buenos Aires 1 927
Defensa India de Dama

1 .d4 tiJ f6 2.tiJ f3 b6 3.g3 J.b7 4.J.g2 c5 1 I .ig5? tt:lc5 1 2.Wb5 a6 1 3 .Wxb6 tt:l a4,
5.0-0 cxd4 6.tiJ xd4 J.xg2 7.<i>xg2 d5? ! ganando) 10 ... exd5 (a 10 ... tt:l xd5 , 1 l .e4)
Esto otorga una molesta iniciativa a las 1 I .i.g5 h6 1 2.i.xf6 Wxf6 1 3 .tt:l c 3 . La po­
blancas. Es mej or 7 . . . g6 8.c4 ig7 9.tiJc3 sición negra es insostenible.
Wc8 1 0 .b3 Wb7+ l l .f3 d5 . Se han jugado 10.tiJb5!
muchas partidas de esta manera, y las ne­ Con idea de 1 1 . tt:l c7.
gras mantienen el equilibrio. Otra opción 10...tiJ c6 1 1 .cxd5 exd5!
es 7 . . . e6 8.c4 ie7 9.tt:lc3 0-0 Capablan­
, Son débiles :
ca - Vidmar, Nueva York 1 927. a) 1 l . . . tiJ xd5 1 2.e4 y E:d l , con clara
8.c4! ventaj a.
b) 1 l . ..Wi'xd5+ 1 2.e4 Wi'd7 1 3 .E:dl Wi'b7
1 4.if4 E:c8 1 5 .E:c l a6 1 6. tt:l c7+, con evi­
dente superioridad.
12.J.f4 �k8 13J�cl
Amenaza tt:l c7+.
13 ....lc5

a b e d e g h

Jugada muy fuerte que requiere preci­


sión en la defensa.
8 .. e6? !
.

Era necesario 8 . . . dxc4 9.Wa4+ Wd7


1 0.Wxc4 (no es tan precisa 1 0.tt:lb5 por
a b e d e g h
I O . . . Wc6+ ! , seguido de l 1 . . tiJbd7 (A le­
.

khine). Sin embargo, tras 1 1 .i>g l es mu­ Evita tt:l c7+, pero permite una bonita
cho mejor l I . . . tt:l fd7 ! , ya que a l l . . . tt:lbd7 combinación. Si 1 3 . . . tt:lh5, 1 4 .ie3 ie7
sigue 1 2 .E:d 1 , con idea de seguir lt:Jd6+) 1 5 .lll d4, o si 1 3 . . . lll e4 ! ?, 1 4.b4 ! i.d6 (si
I O . . . Wd5+ l l .Wi'xd5 tt:l xd5 l 2.e4, con cla­ 14 . . . ixb4, sigue 1 5 .E:xc6) 1 5 .ixd6 lt:J xd6
ra ventaj a de desarrollo. 1 6.lll xd6+ ! Wxd6 1 7.b5 lll e 7 1 8 .E:xc8+
9.Wla4+ Wfd7 lll xc8 l 9.Wi'd4 0-0 20.lll c3 lll e7 2 1 .E:dl
A 9 . . tt:Jbd7, se consigue ventaja posi­
. E:d8 22.e4, con clara ventaj a blanca en
cional con 1 O.cxd5 (no 1 O.tt:lc6? ! Wc8 ambos casos.

1 1 4 AN EXO
14.b4! .ixb4 Para .ixg7+. La presión es muy fuerte.
Era mejor hacer 14 . . . lt:J xb4 1 5 . ctJ d6+ 28 ... f6 29.lüe6! E:g8 30 ..id4 h6
md8 1 6.Wxd7+ mxd7 1 7. lt:J xc8 Ei:xc8
1 8 . ctJ d2, con ventaj a (si 1 8 . .ie5?, .id4 !).
15.E:xc6!
Mejor que 1 5 . lt:J c7+ Ei:xc7 1 6 . .ixc7
.ic5 ! 1 7 . .if4 0--0 y las negras tienen bue­
,

na compensación por la calidad.


15 ... E:xc6 16.Wfxb4 lü e4
Se pretende hacer . . . lt:Jc5 y . . . 0-0
17.lüd2
Parece muy fuerte 1 7.f3 ! lt:Jc5 1 8 .ctJ l c3
0--0 1 9. Ei:d l , y las negras están perdidas.
1 7 ... lüxd2 1 8.ffxd2 0-0 1 9.E:dl E:c5
20.lüd4 E:e8 2 1 .lü b3 E:cc8 22.e3
a b d e g h
La posición se ha estabilizado, y ahora e

Capablanca comenzará a utilizar su téc­ Con este "aire", Alekhine evita combi­
nica para poco a poco incrementar su su­ naciones, pero no salvar la posición. Si
perioridad. No 22 .Wxd5 por 22 . . . Wxd5+ 30 . . . Wa5 , 3 1 .ctJxg7 ! Ei:xg7 32.Wa8+ l::!: g 8
2 3 .Ei:xd5 Ei:xe2. 33 . .ixf6++. Si 30 . . . a5 , 3 1 . ctJ xg7 l::!: xg7
22 ...ffa4 32.Wxf6 Wg8 3 3 .h4 b5 34.h5, ganando.
Las negras buscan contrajuego deses­ 3 1 .h4!
peradamente. Si 22 . . . Ei:ed8, 23 .e4 ! Con idea de 32.lt:Jxg7 (a 32 . . . mxg7,
23.ffxd5! 3 3 .Wxf6 mh7 34.Wfs+ Ei:g6 3 5 .Wd7+
Excelente. Las blancas inician un ata­ mg8 36.We8+) 32 . . . l::!: xg7 3 3 .Wxf6 Wg8
que inesperado al rey de las negras. 34.Wxh6. Es menos claro pero bueno
23 ... E:c2 3 1 . lt:J xg7 l::!: x g7 32.Wxf6 Wd5+ 33 .mg l
A 23 . . . Wxa2 24.Ei:al Wb2 25.Ei:xa7, ga­ Wg5 34.Wd6, con ventaja.
nando. 3 1 ...'l'Nb l 32.lü xg7!
24.E:d2 E:xa2 La posición negra se derrumba.
Si 24 . . . Wxa2, seguiría 25 .Wd7 l::!: f8 32 ...'l'Ng6
26.Ei:xc2 Wxc2 27. ctJ d4. Las posiblidades A 32 . . . Ei:xg7 33 .Wxf6 'l'Ne4+ (33 . . . Wh7
de ataque sobre el monarca negro hacen 34.Wf8+ Wg8 35 . .ixg7+) 34.mg l Wb7
dificil su defensa, o la de los peones del 3 5 .Wxh6+ mg8 36.Wxg7+ Wxg7 37 . .ixg7
flanco de dama: 27 . . . We4+ (27 . . . Wc5 mxg7 38.mfl ! Las blancas ganan fácil­
2 8 . ctJf5 ! ) 28.f3 Wfa8 29.ctJc6. mente, ya que llegan a controlar a los peo­
25.E:xa2 ffxa2 26.Wc6! E:f8 27.lüd4 @h8 nes negros.
Si 27 . . . f6? 28.ctJe6! Si 27 . . . Ei:d8 28.e4 ! 33.h5! Wf7 34.l!Jf5 @h7 35.ffe4 E:e8
h 6 2 9 . .ie5 Wd2 ( a 2 9 . . . h5?, continúa 36.fff4 fff8 37.lü d6 E:e7
3ü . .ixg7 ! mxg7 3 1 .lt:J f5+ mg8 32.Wh6, 37 . . . l::!: e 6 3 8.Wf5+. (37 . . . l::!: d 8 3 8 . .ixf6).
etc.) 30.ctJ f5 Wd7 3 1 .Wc3 , con ventaja. 38.i.xf6 ffa8+ 39.e4 E:g7 40 ..ixg7 @xg7
Si 27 . . . Wa6, sigue 28.lll f5 g6 (28 ... mh8 41.l!Jf5+ @n 42.ff c7+
29 . .ih6 ! ) 29.Wf6 ! Las negras abandonaron. Posiblemente
28 ..ie5! la mej or partida del match para el cubano.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 1 5
Bad Kissingen 1 928
12 agosto / 24 agosto

En su primera aparición después de perder el mundial, Capablanca quedó segundo en el


Torneo de Bad Kissingen, con más apuros de los esperados, y perdió por primera vez
con Spielmann, quien manifestó: "es siempre más sencillo ganar a excampeones que a
campeones".
A pesar de haber ganado a Bogoljubow (como casi siempre), éste desafió a Alekhine
para disputar el título mundial, y el campeón aceptó.

5 6 7 8 9 o 1 2

1 Bogoljubow y, 1 y, 1 1 y, 8.0
2 Capablanca 1 y, 1 o y, 1 7.0
3 Euwe o 1 o y, y, 1 6.5
4 Rubinstein 1 y, y, y, 1 6.5
5 Nimzovich o y, 1 6.0
6 Reti o y, o y, 5.5
7 Tartakower y, o 1 y, y, 5.0
8 Marshall o y, o o 5.0
9 Yates o o 5.0
1O Spielmann 4.5
11 Tarrasch o y, y, y, o
1 2 Mieses y, o

Partida 46
José Raúl C apablanca - Jaques Mieses
Bad Kissingen 1 928
Gambito de Dama
1 .d4 ¿¿jf6 2.c4 e6 3.¿¿jcJ d5 4.i.g5 J.e7
5.e3 ¿¿j bd7 6.¿¿jf3 0-0 7Jkl a6 8.cxd5
exd5 9.�b3
Un movimiento original y poco fre­
cuente. Es habitual 9. J.d3 .
9 ... c6 10.J.d3 ¿¿j h5?!
Así se consigue simplificar, pero a cos­
ta de perder dos tiempos con el caballo.
Otra opción para intentar cambiar el al­
fil es hacer 1 0 . . . 'lJ e8 ! ? 1 1 .ixe7 (la jugada
correcta es hacer 1 1 .if4 ! ) 1 1 . . ."t!!ffx e7
1 2 .0-0 élJ d6.
También es natural 10 ... l:!e8 ! ?
1 1 ..ixe7 fixe7 12.0-0 ¿¿j hf6 a b c d e g h

1 1 6 ANEXO
13.lll a4!
Esta maniobra de caballo, se vio en
más de una partida en el match con Ale­
khine.
13 ... llie4?!
Esta nueva simplificación que propo­
nen las negras favorece a las blancas, que
enseguida obtienen clara ventaj a posicio­
nal.
14 ..txe4 '!Wxe4?!
Es mej or 14 ... dxe4 1 5 . lll d2 :ge8 1 6.:gc3
lt:Jf6 1 7. lt:J b6 :gb8 1 8 .:gcs, y las blancas
están algo mejor.
a b e d e g h

2 1 .lll e l ! @es 22.lll d3 gb8 23.f3


Para seguir iif2, g4 lt:J f4 h4 y g5 .
23 ... ge7 24.@f2 lll f8 25.gb3 !
Amenaza :gxc6.
25 ... lll d7 26.g4 b5?
Una jugada desesperada en una posi­
ción inferior pero en absoluto perdida.
27.lll ac5 lll b6
Si 27 . . . lt:J xc5, 28.lt:Jxc5 (con idea de
:ga3 lt:Jb3 y lt:J a5) 28 . . . a5 29.:gd3 , para
seguir :gdd l , :gg l , h4 y g5 .

1 5.%Yb4! %Yg6
Es preferible 1 5 .. .'IMl'e6 y no dejar entrar
a la dama a campo rival.
16.°!We7 f6
Tal vez sea mejor 1 6 . . . Wf6, aunque
después de 1 7.Wxf6 lt:J xf6 1 8 . lt:Jb6 segui­
do de lt:Je5, a4, b4 y b5, las blancas que­
dan con clara superioridad.
17.gc3 We8 18.'!Wd6! fü7 1 9.gfcl %Yf8
20.Wxf8+ @xf8
La ventaja blanca es clara, con dominio a b e d e g h

sobre casillas negras y un alfil inoperante. 28.lll b4


A pesar de esto, es necesario alguna rup­ Ganando material.
tura para poder entrar en campo enemigo. 28 ....tb7 29.lll xb7 gbxb7 30.�xc6 a5
Capablanca inicia ahora una excelente 3 1 .gxb6 axb4 32.gxb7 �xb7 33.�xb4
maniobra de caballo. Las negras abandonaron.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 1 7
- -- - - ---------

Budapest 1 928
Torneo " Siesta"
2 1 septiembre / 2 octubre

Los maestros húngaros Tüth y Maroczy organizaron el torneo con fines propagandís­
ticos para el Sanatorio Siesta de Budapest.
Capablanca ganó, resultando invicto con relativa sencillez sin necesidad de desplegar
su mejor juego. Sus rivales, salvo Marshall y Spielmann, eran de segunda línea.

7 8 9 to

1 Capablanca y, 1 7.0
2 Marshall o y, y, 1 6.0
3 Spielmann y, 1 o y, 5.0
4 Kmoch y, 1 5.0
5 Steiner 4.5
6 Vajda Y, Y, O 4.5
1---+----+---+--+�
7 Steiner O Y, Y, O Y, 4.0
8 Havasi O O O y, 1
9 Baila O O I O Y, Y,
1 0 Merenyi O O Y2 0 Yi O

Partida 47
José Raúl Capablanca - Kornel Havasi
Budapest 1 928
Gambito de Dama Aceptado

1 .d4 d5 2.c4 e6 3.¿¿¡f3 dxc4 4.e4


Lo más habitual es hacer 4.e3 .
4 ... c5 5..ixc4 cxd4 6.¿¿¡ xd4 ¿¿¡f6 7.¿¿¡ c3
a6 8.0--0
También es bueno hacer 8 .e5 Wff c 7
9.Wffe 2 ¿¿¡ fd7 1 0.if4 ¿¿¡ c6 1 1 . l2J xc6 Wffx c6
1 2 .�, con ligera superioridad de las
blancas.
8 .. .J.cs 9..ie3 ¿¿¡bd7?

Ver el diagrama siguiente

Era imprescindible mover 9 . . . �. Aho­


a b e d e g h
ra Capablanca inicia una combinación con
la que obtiene gran ventaja. Forzada, ya que a 1 1 . . .Wb6 podría se­
t o..ixe6! fxe6 1 1 .¿¿¡ xe6 Wfa5 guir 1 2.llJ xcS (o 1 2.llJdS l2J xd5 1 3 .WxdS

1 1 8 ANEXO
1 3 . . . ixe3 1 4.fxe3 , con posición ganada) Si 1 6 . . . lli xe4, 1 7 .�xc8 ! �xc8 1 8 .'!We6+,
1 2 . . . llixc5 1 3 . lli a4, ganando etc.
1 2. itl x g7+
También es fuerte hacer 1 2. lli d5 ! lli xd5
1 3 . llixg7+ cJlf7 (si 1 3 . . . cJld8, entonces
1 4.°1Wxd5) 1 4.'!Wxd5+ cJlxg7 1 5 .id4+ cJlf8
1 6.�ac l .
1 2 . .. <i>f7 1 3 . itl fS
Capablanca tiene 3 peones por la pieza
sacrificada, mejor desarrollo y el rey de
las negras está expuesto.
1 3 ... itl e5

a b c d e f g h

17JUd l ! ggs
Además de estar en posición perdida,
es dificil hilvanar algo positivo para las
negras, ya que tienen demasiadas dificul­
tades. Veamos:
17 ... itixe4? 1 8 .�xc8 �xc8 1 9 . lli f4+ !
cJlxf5 20.'!We6+ @g5 2 1 . lli g6++.
1 7 . . . ixf5 1 8 .exf5+ cJlh7 1 9.'!Wxb7+
ig7 20.�c5 '!Wa4 2 1 .llic3 '!We8 22.�c7
a b c d e f g h
�g8 23.lll e4 , ganando fácilmente.
1 4.'i!YbJ+! <i>g6 1 8.itlf4+ <i>h7 1 9.ib6? !
Tampoco sirve 14 . . . li.e6 por l 5 . lli h6+ ! Imprecisión de Capablanca, que quería
cJle7 1 6.'!Wxb7+ lli fd7 l 7 . lli d5+ 1xd5 entrar con la torre e n séptima .
l 8 .'!Wxd5 , con abrumadora s u perio ridad de Ganaba de i n me di ato 1 9. ltJ d5 ! Veamos:
las blancas . l 9 . . . lll fg4 20.h3 ixf5 2 1 .hx g4.
1 SJ1lacl 19 .. .'i!YbS 20,gc7+ <i>h8 2 1 .Y!YxbS axbS
N uevamente era fuerte el salto a " d5 " . 22.gds fba2??
Veamos: 1 5 . � d5 ! , y a h o ra : Havas i devuelve el favor. Ten f a buenas
a) 1 5 . . . .ixfS 1 6.exfS+ mxf5 1 7 .°1Wc2+ o p c iones de s al v a rs e des p ués de la varian­
@e6 l 8 . lli f4+ , g a na n d o . te 22 . . . ib4 ! 23.gxg8+ l!/xg8 24.lli h6+
b) 1 5 . . . lli xd5 1 6 .ixc5 lli f6 1 7 .°1Wg3+ @f8 2 5 . f3 .
lli eg4 1 8 .b4 °1Wd8 1 9.h3, ganando. 23J�dxc8 itl c4 24. h 3 ! itl xb6 2S,gxf8!
e) 1 5 . . . lli xe4 1 6. lli h4+ @h5 1 7 . °1W c 2 itl fd7
lli g5 1 8 .ixc5 ® x h 4 l 9.f4, ganando. Si 25 . . . �xf8, seguiría 26. llig6+ cJlg8
1 S ...if8 1 6. itl el ! h S ! 27J�g7++.
26,gf7 �hb2 27.itldS
Ver e l diagrama siguiente
Las negras abandonaron.

3 2 PARTI D A S D F. C A P A A LANCA 1 19
Berlin 1 928
"Berliner Tageblatt"
1 2 octubre / 29 octubre

El gran maestro Jaques Mieses, redactor del d�ario "Berliner Tageblatt", organizó un
torneo a doble vuelta con maestros de primer nivel. El torneo recibió el nombre del dia­
rio y se jugó en el Café Koning, famoso centro de aj edrez de la capital de Alemania.
De nuevo Capablanca logró la victoria de forma clara en un torneo de más de una
vuelta. Además de mostrar su superioridad, al fin pudo ganar a Akiba Rubinstein, quien
le había vencido en San Sebastián 1 9 1 1 .

3 4 5 6 7

1 Capablanca y, y, 1 y, 1 1 1 1 8.5
2 Nimzovich 1 o 1 1 1 y, 7.0
3 Spielmann o y, y, y, 6.5
4 Tartakower y, y, y, 1 5.5
5 Rubinstein o y, o 5.0
6 Reti o o 1 y,
7 Marshall o f) y, y, y,

Partida 48
Richard Reti - José Raúl Capablanca
Berlín 1 928
Apertura Española

1 .e4 e5 2.lbf3 lbc6 3.i.b5 d6 4.c3 a6 10.'Wfxd4??


5.i.a4 f5
Así queda planteada la Variante Siesta,
que Capablanca reavivó con nuevos aná­
lisis en su partida con A. Steiner en el
Torneo " Siesta", Budapest 1 928. El cuba­
no jugó varias veces esta arriesgada va­
riante.
6.d4
6.exf5 es lo más frecuente.
6 ... fxe4 7.lb g5?!
Una variante complej a es esta: 7.tfJxe5
dxe5 8.Wh5+ rJle7 9.i.xc6 bxc6 1 0.i.g5+
(a 1 0 .Wgs+, rJld7 1 1 .Wf5+ rJle8 1 2 .Whs+,
con equilibrio) 1 0 . . . tfJf6 1 1 .dxe5 Wd5 a b e d e g h

1 2.i.h4 rJld7 1 3 .Wgs . La idea de Reti tiene un fallo táctico


7 exd4! 8.lb xe4 lb f6 9.i.g5 i.e7
..• que Capablanca refuta con gran precisión.

1 20 ANEXO
Era necesario 1 O.ixf6 ixf6 l l .Wh5+ A 1 7.Wd2, tll f3+ 1 8 .gxD �g8+ y mate.
g6 1 2 .Wd5 id7, con posibilidades equili­
bradas.
1 0 ... b5!
Capablanca acepta el reto.
1 t .tll xf6+ gxf6 _1 2.Wd5 bxa4 13.ih6
Reti confiaba en esta jugada. No es
suficiente 1 3 .Wxc6+ id7 1 4.WD fxg5
1 5 .Wh5+ @f8 1 6.Wh6+ @g8, ganando.
13 ...Wd7!
Esto se escapó a los análisis de Reti. Él
esperaba 1 3 . . . ib7 1 4 .Wh5+ @d7 1 5 .Wf5+,
y tablas.
14.�
Si 1 4 .ig7, sigue 14 . . .We6+ ! 1 5 .Wxe6 a b d e g h

ixe6 1 6.ixh8 @f7 l 7 .ixf6 ixf6, con 1 7 ...i.f3 !


ventaja decisiva. Fantástico.
14 ...ib7 1 5.ig7 0-0-0 16.ixh8 tll e5 ! 1 8.gxf3 Wh3
1 7.Widl Las blancas abandonaron.

Margate 1 929
30 marzo 1 6 abril

En la ciudad de Margate se organizó un festival con diversos torneos. Entre ellos des­
tacaba el torneo de maestros, que tenía una curiosa particularidad: siete maestros in­
gleses jugarían contra siete maestros extranjeros (únicamente ingleses contra extranjeros
y éstos contra ingleses, sin enfrentarse los componentes de cada equipo entre ellos). Ca­
pablanca ganó, por delante de Vera Menchik y Akiba Rubinstein.

1 2 3 4 5 6 7

"' e
"'

....
-¡¡ "'
E "' .... ..e: "' "'
o � o e: u ::!> . Sl
..e: "' ;;:, "'
f-o >-- f-o � � rJl 6::
1 Capablanca y, y, 1 y, 1 1 1 5.5

2 Menchik 1 y, 1 y, y, y, 1 5.0

3 Rubinstein y, y, y, 1 1 1 y, 5.0

4 Koltanowski y, y, y, y, 1 y, 1 4_5

5 Maroczy o 1 y, 1 y, y, 1 4.5

6 Soultanbeieff o 1 1 y, y, 1 o 4.0

7 Znosko Borovsky 1 o o y, o y, 1 3.0


3_5 3 2.5 2.5 2.5 2 1 .5

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 2 1
Partida 49
William Winter - José Raúl Capablanca
Margate 1 929
Defensa Nimzoindia

1.d4 �f6 2.c4 e6 3.�c3 1b4 4.�f3 b6 Las blancas intentan atacar, ya que la
5.e3 1b7 6.1d3 � e4 7.Vc2 f5 8.0-0 movilidad de sus peones es escasa. Aún
� xc3?! así, es imposible conseguir algo positivo
Actualmente se considera mejor hacer debido a la solidez de las negras.
8 . . . i.xc3 9.bxc3 0-0 1 0. ft:J e l , o l O.tlJd2, 1 9 ... gg7 20.Vh3 � e7 2 1 .i.el Vf7 22.f3
aunque las opciones están equilibradas. � es 23 ..ih4 1e7 24 ..ixe7
9.bxc3 1xf3 Si 24. i.g5 (para i.h6), sigue 24 . . . i.xg5
2 5 . fxg5 (es mejor 2 5 .gxg5 tLi e7 26.Wfl ,
con igualdad) 25 . . . d5 , con ventaja negra.
24 ... Vxe7 25.Vg3 d5!
Excelente jugada que creará nuevos
problemas a las blancas, ya que sus piezas
pesadas están en la columna "g" .
26.e4?
Una ruptura tan ambiciosa como erró­
nea. Era mejor 26.Wf2 tlJd6 27 .We2 .
26 ... fxe4 27.fxe4 dxe4! 28.1xe4 Vd6
El peón de "f4" es obj eto de ataque.
29.fü'l � e7 30.gel ggf7 3 1 .gen � fS
32.1xf5 �hfS
La negras ya tienen clara ventaja.
Tarrasch, comentando esta partida, pu­ 33.i>gl Vc6 34.Vd3 i>h8 35.h4?
so un signo de interrogación a este cam­ Compromete mucho el peón. Era mejor
bio en "f3 ", aduciendo que la pérdida de 35 .h3 .
la pareja de alfiles es un problema para las 35 .. J�hS 36.gg2 ghf5 37.ggfl Vd6
negras. Capablanca considera que los peo­ 38.Ve3 Vd8! 39.Vxe6
nes doblados en ambos flancos compensa­ A 39. �g3 , � f6 y . . . c5, con presión cada
rán esta pérdida. vez más molesta.
10.gxf3 ( 1 0.cxb4 � g5) 10 ...VgS+ 39 ...Vxh4 40.Ve3 ghs 41 .gg2 Vh l+
Si 1 0 . . . i.d6, 1 1 .e4 fxe4 1 2 .fxe4 i.xh2+ 42.i>fl Vh3 ! 43.Vg3
1 3 .'iir g2 ! , con clara ventaja. A 43 .Wf3 , gxf4 ! ? 44.Wxf4 gf5 45.Wxf5
1 t .i>hl .id6 12.f4 Vh6 Wxf5+ 46.'iir g l Wd3 , ganando.
Pretende hacer l 3 . . . g5 . 43 ... Ve6
13.ggl � c6 14.Ve2 O 43 . . . gxf4+ 44.Wxf4 �f5 .
Otra idea es 14. i.e2 para if3 . 44.i>gl Vxc4 45.gel Vf7 46.gfl grs
1 4 ...Vf6 15.Vf3 0-0 47.ge4
El rey está más seguro en este flanco. Si 47.gefl , seguiría 47 . . . h6 y . . . g5 .
1 6 ..id2 g6 17.gg2 fü"7 1 8.gagl gaf8 47 ... gS
1 9.VhS Las blancas abandonaron.

1 22 AN EXO
Carlsbad 1 929
3 1 julio / 28 agosto

Después de los torneos de Budapest y Berlín, el mundo ajedrecístico anhelaba un match


revancha, pero, antes de Carlsbad, Alekhine había accedido a jugar un match en
Wiesbaden con el maestro ruso-alemán Bogoljubow, que había conseguido reunir las
condiciones como desafiante.
Desilusionado, Capablanca llegó al torneo. Nunca había disputado un torneo con tan­
tos partcipantes, entre los que se contaba la vieja guardia al completo.

11r
3 4 s 6 7 8 9 10 11 12 13 14 IS 16 17 18 19 20 21 22

1 Nimzovich y, 1 y, y, 1 1 1 y, y, 1 1 y, y, y, 1 o 1 y, 1 y, 1 I S .O
2 Capablanca y, � o y, 1 y, y, y, y, y, 1 y, 1 1 1 o 1 1 1 1 y, 1 1 4. 5

3 Spielmann o 1 � 0 y, y, y, y, 1 o y, y, 1 1 1 1y, 1 1 1 1 1 1 4. 5

4 Rubinstein y, y, 1 • y, y, y, y, 1 1 1 y, y, y, 1 y, y, 1 y, o y, 1 1 3.5

5 Becker y, o y, y, � 1 1 1 o o 1 y, y, y, y, y, 1 y, 1 1 y, o 1 2 .0

6 Vidmar o y, y, y, o �¡ 1 y, . y, y, y, 1 y, 1 o y, y, o 1 1 1 1 1 2 .0

7 Euwe o y, y, y, o o ', �� y, y, 1 y, y, y, 1 1 y, y, 1 y, y, 1 1 1 2 .0

8 Bogoljubow o y, y, y, o y, y, � y, y, y, o o 1 1 1 1 o y, 1 1 1 1 1 .5

10

11
Gruenfeld

Canal

Matisons
y,
y,
o
y,
y,
o
o o 1
1 o 1
y, o o
y, o y, y,
y, y, y, y, o

y, y, y, g y, y, y, 1 o
y, o o
1 1 1
y, o 1 y,
y, y, o 1
o 1 1 1
1 y, 1 y,
o y, 1 1
y, o y, 1
1 1 .0

1 0. 5

1 0. 5

12 Tartakower o y, y, y, y, o y, 1 y, y, o � y, y, y, y, y, y, y, y, y, 1 1 0.0

13 Maroczy y, o o y, y, y, y, 1 o 1 o y, a o o o 1 y, 1 1 y, 1 1 0.0

14 Colle y, o o y, y, o o o 1 1 o y, 1 • 1 y, 1 o y, o 1 1 1 0 .0

15 Treybal y, o o o y, 1 o o y, y, 1 y, 1 o y, y, o 1 1 y, 1 J O.O
16 Saemisch o 1 o y, y, y, y, o 1 y, o y, 1 y, y, y, o ,y y, 1 o 9.5

17 Yates 1 o y, y, o y, y, o o 1 o y, o o y, y, � 1 y, y, 1 1 9.5

18 Johner o o o o y, 1 o 1 y, o o y, y, 1 1 1 o y, o y, 1 9.0

19 Marshall y, o o y, o o y, y, o 1 y, y, o y, o y, y, y, 1 1 1 9.0

20 Gilg o o o 1 ó o y, o y, y, 1 y, o 1 o y, y, 1 o y, y, 8.0

21 Thomas y, y, o y, y, o o o o o y, y, y, o y, o o y, o y, 1 6.0

22 Menchik o o o o 1 o o o y, o o o o o o 1 o o o y, o 3.0

Hasta la 1 5ª ronda Capablanca marchaba en primer lugar, pero entonces sucedió algo
sorprendente. En su partida con Samisch, tras las jugadas 1 .d4 lli f6 2.c4 e6 3 . lli c3 ib4
4.a3 ixc3+ 5 .bxc3 d6 6.f3 e5 7.e4 lli c6 8.ie3 b6 9 .id3 , Capablanca hizo 9 . . . ia6 de
manera automática, y tras 1 0.Wa4, perdió una pieza y acabó perdiendo la partida des­
pués de, eso sí, 62 movimientos.
Un error increíble que puede tener una justificación, según se ha comentado en di­
versas ocasiones con posterioridad. Al parecer, antes de realizar Capablanca su jugada
novena 9 . . . i.a6, entró en la sala de juego una mujer morena de gran belleza, su esposa

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 23
Gloria, que había viaj ado por sorpresa desde La Habana. Esta visita no programada
causó un shock en Capablanca, que esos días tenía un romance con una hermosa mujer
rubia. En la penúltima ronda perdió con Spielmann. Alekhine, corresponsal de varios
diarios, criticó duramente a Capablanca por su juego, aunque también tenía que haberlo
hecho con su desafiante Bogoljubow, que quedó octavo, pésimo puesto para alguien que
va a disputar el título mundial.
En el libro de torneo, Hans Kmoch escribió: "el cubano siempre será considerado
como una especie de maravilla ajedrecístiCa, aunque haya perdido el campeonato. Tiene
sentido del aj edrez hasta la punta de los dedos. ¡ Hay que haberlo visto jugar en el
torneo ! De punta en blanco, correctamente sentado, hace deslizar las piezas con una
sonrisa de salón en los labios. No se ve ninguna señal de esfuerzo; involuntariamente se
tiene la sensación de que el ajedrez no le resulta una profesión, ni siquiera un juego, sino
un verdadero juguete.
"Para mal de Capablanca hay en esto algo de verdad. La facilidad original con que
juega la tiene tan metida en el cuerpo, que allí donde él quiera detenerse y concentrarse,
las jugadas le salen de los nudillos. Así es como se le ve retrasado por errores ligeros".

Partida 50
José Raúl C apablanca - Karel Treybal
Carlsbad 1 929
Defensa Holandesa

1 .d4 d5 2.c4 c6 J.¿¿j f3 e6 4.i.g5 1 1 ... ¿¿j f6


Una jugada no muy utilizada, pero per­ Es algo débil hacer l 1 . ..e5 ? ! debido a
fectamente lógica. 1 2.dxe5 élixe5 1 3 .élixe5 1&xe5 1 4.cxd5 y
4 .. .i.e7 las negras deben tomar con el peón, que­
Es más ambicioso hacer 4 . . . f6. dando en clara desventaja.
5.i.xe7 f!xe7 6.tli bd2 f5? ! 12.¿¿j es ¿¿jfi
Excesivamente optimista. Dej a las casi­
llas negras centrales demasiado débiles.
Es natural 6 . . . éli f6 7.e3 élibd7 8.i.d3 .
7.e3 ¿¿jd7 8.i.d3 !
En estas posiciones tipo "muro de pie­
dra", cuando las blancas hacen cxd5 , se
suele responder . . . exd5 . La idea de 8.id3 ,
es amenazar cxd5 , ahora que no es posible
. . . exd5 porque queda el peón de "f5 " sin
protección.
8 ... ¿¿j h6 9.0-0 0-0 10.Vf!c2 g6
Necesario, ya que a 1 0 . . . élif?, sigue
1 1 .cxd5 !
1 1 .:Sab l ! a b e d e g h

Con idea de b4 y b5 . 13.f4! i.d7

1 24 ANEXO
Si las negras se deciden por el cambio
seguiría así: 1 3 . . . lli xe5 1 4.fxe5 (o 1 4.dxe5
lli e4 1 5 .tll b 3 i.d7 1 6.ixe4 fxe4 l 7.c5)
14 ... tll e4 1 5 .i.xe4 dxe4 (es peor 15 ... fxe4
porque las blancas se apoderan de la co­
lumna abierta así: 1 6.E:xf8+ \Wxf8 1 7.E:fl
We7 1 8.E:f6 ! i.d7 1 9.g4 ! ) 1 6.c5 !?, para
seguir tll c4.
14.c:!iJdf3 gfdS 1 5.b4 i.eS 1 6.gfcl a6
17.'1Wf2 c:!LJ xe5
A 1 7 . . . tll d6 1 8 .c5 tll de4 1 9.Wh4 (para
seguir con el plan h3 , <ii h2 y g4) 1 9 . . . Wg7
20.i.xe4 ! llixe4 2 1 .tll g5, con clara venta-
a b e d e g h
Jª·
1 S.c:!LJxe5 c:!iJ d7 19.c:!iJf3 ! Una posición fanástica, reproducida en
L a idea de Capablanca e s jugar un final innumerables tratados de ajedrez, pero
favorable de caballo contra alfil, y no que resulta casi imposible no mostrar.
permite el cambio de caballos, de ahí que 39 ... 'IWbS 40.gal �es
lo retire de momento. Si 40 . . . W/a8 4 1 .Wc3 \Wb8 42.E:a7, etc.
1 9 ... gdcS 20.c5! 41 .'1Wb4 ghdS 42.ga7 @rs 43.ghl i.eS
Gana espacio y dej a al alfil negro un 44.ghal
papel aún más pasivo. Además las blan­ Es imposible defender "b7" y la entrada
cas, que tienen la casilla "e5 " en reserva, de la torre en "a8" en el momento justo.
pueden expandirse en el fanco de dama y 44 ... @gs 45.g l a4 @rs 46.'\Wa3 ! @gs
en el flanco del rey. 47.@g3 i.d7 4S.@h4 @hS 49.'\Wal
20 ... c:!LJf6 2 1.a4 c:!lJ g4 22.'\Wel c:!iJ h6 23.h3 ! Hay una leve opción de contrajuego si
c:!iJ f7 24.g4! i.d7 49.tll d2 E!:g8 50.tll b 3 E!:ce8 5 1 .tll a5 lli xg5 .
Las negras se mantienen a la espera, Capablanca lo evita sin más.
confiando en lo cerrado de la posición. 49 ... @gs 50.@g3 @rs 5t .@g2 i.es
Capablanca va desarrollando sus planes 52.c:!iJ d2 !
con comodidad. No hay defensa. El peón de "b7" será
25.gc2 @hs 26.gg2 ggs atacado con el caballo desde "a5 " . Si en
Las negras pueden pretender . . . g5 , pero ese momento se defiende con . . . E!:d7, se­
Capablanca no lo permite. guirá llixb7 y E!:a8 .
27.g5! '\Wds 2s.h4 @g7 29.h5 ghs 52 ....id7 53.c:!iJb3 ges 54.c:!lJ a5 c:!iJ dS
30.gh2 '\Wc7 3 1 .'1Wc3 'IWdS 32.@f2 '1Wc7 55 ..ia6!
33.gbhl gagS 34.'\Wal gbs 35.'\Wa3 ! Broche final a una extraordinaria parti­
Una casilla clave para la dama, como da estratrégica.
se verá enseguida. 55 ... bxa6 56.gxd7 ge7
35 ... gbgS 36.b5! axb5 Si 56 . . . <;i?gs, 57.E!:g7+ ! <ii h 8 5 8 .b7 ! E!:c7
Si 36 . . . cxb5?, 3 7.h6+ ! <;i(f8 3 8 .c6+, etc. 59.E!:xc7 Wxc7 60.E!:b4 Wb8 6 1 .Wía4, ga­
37.h6+! nando.
En el momento preciso. 57.gxdS+ gxdS 5S.c:!LJxc6
37 ... @rs 3S.axb5 @e7 39.b6! Las negras abandonaron.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 25
Budapest 1 929
Szén memorial
1 septiembre / 1 6 septiembre

Este torneo se jugó en memoria del maestro Josef Szén en el 90º aniversario del Club de
Aj edrez de Budapest, del que fuera fundador.
Capablanca ganó invicto, cediendo 5 tablas y obteniendo además el premio de belleza
y dos premios especiales a las partidas mej or conducidas.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

1 Capablanca ,;¡,;� y, y, 1 y, 1 1 1 y, 1 y, 1 1 1 1 0.5


2 Rubinstein y, ��. y, y, 1 1 o 1 y, y, 1 1 1 1 9.5
3 Tartakower y, y, ¡;;•· ·� o y, o y, o 1 1 1 1 1 1 8.0
4 Vajda o y, 1 11 o 1 1 y, y, y, y, 1 y, y, 7.5
5 Thomas y, o y, 1 �� 1 o o 1 1 y, o 1 1 7.5
6 Steiner o o 1 o o �1;1 y, 1 o 1 1 1 1 y, 7.0
7 Colle o 1 y, o 1 y, �� y, o y, 1 o y, 1 6.5
8 Havasi o o 1 y, 1 o y, i1 o o 1 y, 1 1 6.5
9 Przepiorka y, y, o y, o 1 1 1 �n y, o o o 1 6.0
10 Canal o y, o y, o o y, 1 y, i11'.' y, y, 1 y, 5.5
11 Monticelli y, o o y, y, o o o 1 y,
1 y, 1 1 5.5
12 Van den Bosch o o o o 1 o 1 y, 1 y, y,
1 o o 4.5
13 Brinckmann o o o y, o o y, o 1 o o 1 [)¡ 1 4.0
14 Prokes o o o y, o y, o o o y, o 1 o ilJ 2.5

Partida 51
Kornel Havasi - José Raúl Capablanca
Budapest 1 929
Defensa Nimzoindia

1 .d4 tll f6 2.c4 e6 3.tll c3 .ib4 4.Wfc2 d5 13 ... Wfd7 14.0--0 !!ac8 1 5.Wfbl tll a5!
5.tll f3 c5 6.cxd5 Wfxd5 7.a3 J.xc3+ Las negras tienen una muy buena po­
Es un grave error 7 . . . ia5 por 8 .b4 ! sición, ya que la pareja de alfiles de las
cxb4 9 . tli xd5 b3+ 1 0.id2, ganando. blancas es inoperante por el momento.
8.bxc3 tll c 6 9.e3 1 6..lxb7 Wfxb7 1 7.J.b2 Wfa6
Aún resulta precipitada 9.c4? ! tl:Jxd4 El flanco de dama está muy bien con­
1 0.Wfa4+ Wfd7 . trolado por las negras.
9 ... 0--0 1 0..le2 cxd4 l l .cxd4 b6 12.tll d2 1 8.!!el
.ib7 13 ..if3 Para evitar . . . We2 . Si 1 8 .�c l , entonces
Obviamente no 1 3 .0-0?? por 1 3 . . . tl:Jxd4 seguiría 1 8 . . . We2 ! 1 9. tl:J f3 ( 1 9.ic3 tl:Jbn)
ganando. 19 ... �xc l + ! 20.Wxc l tl:J e4, ganando.

1 26 ANEXO
1 8 tl:!d5 1 9.ga2 gc6 20.e4 tl:! c3 ! 21 .i.xc3
..• Capablanca tenía un remate que se le
gxc3 22.tl:!f3 gfc8 23.h3? ! pasó por alto tras la última jugada de las
Las blancas podrían tener buenas op­ blancas. 26 . . . �xf3 ! 27.gxf3 Wd l + 28.@g2
ciones de luchar jugando de manera más �e l 29.@g3 Wg l + 30.@f4 (a 30.@h4 f6)
agresiva. Por ejemplo: 23.d5 ! tl:!b3 24.d6 30 . . . f6, ganando.
Wa4 25 .e5 h6 26.�ae2 ¿¿jc5, aunque las De todas formas, la técnica para ganar
negras mantienen superioridad. es muy instructiva.
23 ... tl:!c4 24.a4 tl:! a3 ! 27.dS exd5 28.exdS b4 29.Vdl b3
Las negras ganan un peón gracias a sus 30.gbl gel 3 1 .Ve3 gxb2 32.gxbl tl:! c4
maniobras en el flanco de dama. 33.Vct Va3
25.Vbl Vxa4 26.gel? b5?! Las blancas abandonaron.

Barcelona 1 929
25 septiembre / 1 O octubre

Con motivo de la Exposición Industrial de Barcelona de 1 929, se organizó un torneo


internacional con la participación de Capablanca, cinco maestros extranjeros más y
nueve maestros españoles que habían sido seleccionados en un torneo previo.
Había gran expectación respecto a la forma en que jugaría el torneo Capablanca, ya
que la campaña de desprestigio emprendida por Alekhine para justificar su negativa a
aceptar el match revancha, tenía eco en algunos sectores. Capablanca ganó con faci­
lidad, haciendo solamente unas tablas. Jugó a gran nivel, y quienes lo atacaban con el
obj eto de convencer a los aficionados de que el cubano estaba en su ocaso, tuvieron que
esperar otra oportunidad para demostrarlo.

1 2 3 4 s 6 7 8 9 10 11 12 13 14 IS
1 Capablanca
1 y, 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 3 .5
2 Tartakower y, �!} 1 y, 1 1 y, y, 1 1 y, 1 1 1 1 1 1 .5
3 Colle o o � y, 1 1 1 y, 1 1 1 1 1 1 1 1 1 .0
4 Monticelli o y, y, �· y, y, 1 1 o y, 1 o 1 1 1 8.5
h'.t�
5 Rey Ardid o o o y, :,. ·. t y, 1 o 1 y, 1 1 1 1 1 8.5
6 Golmayo de la Torriente o o o y, y, ;
o 1 y, y, 1 1 1 1 1 8.0
7 Yates o y, o o o 1 ;2'S y, y, 1 y, 1 1 1 y, 7.5
8 Menchik o y, y, o 1 o y, 1 y, y, 1 y, 1 o 7.0
9 Vilardebo Picurena o o o 1 o y, y, o y, 1 y, 1 1 1 7.0
10 Soler o o o y, y, y, o y, y, :¡�,' o y, y, y, 1 5.0
;>t
o y, o o o o y, o y, y,

11 Marin y Llovet y, 1 ..
1 y, 5.0
12 Ribera Arnal o o o 1 o o o o y, y, o I·:: •, . y, 1 1 4.5
13 Font o o o o o o o y, o y, y, y, ;� o 1 3.0
14 Aguilera o o o o o o O. o o y, y, o 1 };� 1 3.0
15 Torres o o o o o o y, 1 o o y, o o o �t· 2.0

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 27
Partida 52
Juan Aguilera - José Raúl Capablanca
Barcelona 1 929
Defensa Nimzoindia

1.d4 lLlf6 2.c4 e6 3.lLlc3 ib4 4.Wb3 c5 blancas, para no perder el peón, caen en
5.dxc5 lLl c6 6.lLl f3 Wa5 problemas mayores.
Son mas frecuentes en la actualidad 17.cxd5 Wxc3+ 18.�xc3 �xc3 1 9.bxc3
6 . . . 0-0 y 6 . . . lLl e4. ixd5
7.id2 Wxc5 8.a3 ixc3 9.ixc3 lLl a5
10.ixa5?
Aguilera se precipita con este cambio.
Era mej or entregar el peón a cambio de un
buen desarrollo haciendo 1 0.Wd l !? lLi xc4
( 1 0 . . . lLl e4 1 I .id4 Wxc4 1 2.ixg7) 1 l .e3
b5 1 2 .:gc l (con idea de b3) 12 . . . a5 .
1 0 ...Wxa5+ 1 1 .'1Wb4 Wc7 12.e3 b6
Tambien es interesante 1 2 . . . a5 1 3 .Wc3
b6, con igualdad.
13.g3 ? !
Por e l afán d e contrarrestar a l alfil de
"b7", las blancas debilitan su estructura de
a b d e g h
peones, y además dejan algo más indefen­
so al peón de "c4". Capablanca siempe fue considerado,
13 ...ib7 14.ig2 a5 con justicia, un maestro de una técnica ex­
También es bueno 1 4 . . . :gc8 1 5 .:gc l a5 , quisita en el final. En esta partida juega
con ventaj a de las negras. con sencillez y se alza con la victoria.
15.'1Wc3 �c8 16.�cl d5 20;lLlh4?! ic4 2 1 .@d2 g5! ? 22.ic6+?
Era necesario 22 . lLJ f3 , aunque las ne­
gras están mej or con 22 . . . lLl e4+ 23 . @ e l
id5 ( a 2 3 . . . id3 ? ! 24.h4 con contrajuego).
22 ... @e7 23.lLlg2
Si 23 . lLJ f3 , @d6 24.ia4 g4 2 5 . lLJ d4
lLl e4+, con posición ganada.
23 ... �cS 24.ib7 �c7 25.J.as �c8 26.J.b7
�b8 27.ic6 �d8+ 28.@c2 �c8 29.J.a4?!
Es mejor 29.!b7, aunque las negras
tienen gran ventaj a con 29 . . . :gc7 30.ia8
id5 3 I .!xd5 lLlxd5 32 .h4 :gxc3+ 3 3 . @b2
33 . . . h6, y si 34.e4, :gf3 ! , ganando.
29 .. .J.d5 30.�gl lLl e4 3 1 .@b2 lLl xf2
a b d e g h
32.lLlel lll g4 33.ic2 lLi xe3
Capablanca ya tiene mej or posición. Las Las blancas abandonaron.

1 28 ANEXO
Hastings 1 929 - 1 93 0
27 diciembre / 4 enero

En diciembre de 1 929 se organizó el tradicional torneo de Hastings, que empieza a fina­


les de año y termina a comienzo del siguiente.
En esta ocasión Capablanca ganó con sencillez una competición en la que había va­
rios maestros ingleses.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

1 Capablanca , ... y, y, y, 1 y, 1 y, 1 1 6.5


2 Vidmar y, y, y, y, y, 1 1 y, y, 5.5
, ,,
3 Yates y, y, y, y, 1 y, y, o 1 5.0
4 Maroczy y, y, y, y, y, y, y, y, y, 4.5
5 Thomas o y, y, y, l::•mt•�I y, 1 1 o y, 4.5
6 Takacs y, y, o y, y, :�)�.�¡ o y, 1 1 4.5
7 Sergeant o o y, y, o 1 x.. • 1 y, 1 4.5
8 Winter y, o y, y, o y, o �;;;� 1 1 4.0
>
9 Menchik o y, 1 y, 1 o y, o o 3.5
10 Price o y, o y, y, o o o 1 h . .k 2.5

Partida 53
José Raúl Capablanca - Edward Sergeant
Hastings 1 929/30
Gambito de Dama

1 .c4 e6 2.d4 d5 3.tl'if3 tl'if6 4 ..ig5 .ie7 1 2 ... tl'i xc5 1 3 ..ic2 tl'i ce4
5.e3 0-0 6.tl'i c3 tl'i bd7 7.�cl b6
Lo más habitual en la Defensa Orto­
doxa, es hacer 7 . . . c6.
8.cxd5 exd5 9 ..ib5
También son movimientos naturales
9 . .id3 o 9.'ll e5 . La jugada 9 . .ib5 ya la
había jugado Capablanca en 1 9 1 3 , en una
partida de excibición con Teichmann.
9 ... .ib7 1 0.0-0 a6 1 1 ..ia4 c5 12.dxc5
En una partida jugada pocos años des­
pués, Alekhine mej oró la variante con
esta alternativa: 1 2 . .ixd7 ! 'll xd7 1 3 . J.xe7
Wxe7 14.dxc5 Wxc5 1 5 .'ll d4, con ventaj a
de las blancas, Alekhine - Cukierman, a b e d e g h

París 1 93 3 .

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 29
14.i.xe4 Los caballos están muy bien colocados,
Un cambio natural a pesar de quitar al pero aún es necesario algo más para que­
adversario el peón asialdo. brar la resistencia negra.
14 ...dxe4 15.�xdS gfxd8 1 6.¿¿¡ d4 b5 22 .. .i.d5 23.g4!
Necesario aparentemente, para ·evitar la Excelente. Además de fijar la posición
molesta lLJ a4. Parece mejor hacer 1 6 . . . h6 del caballo, abre una salida al rey.
1 7. J.h4 �ac8 1 8 . élJ fS <ii f8 1 9. lLJ a4 b5 23 ... b3?
20.4Jxe7 <ii x e7 2 1 . éLJ cS J.d5 Un error importante. Era mejor hacer
Por otra parte, a 1 6 . . . g6, 1 7. lLJ a4 ! 23 . . . J.b6 24.<ii g2 J.b7.
resulta bastante molesta. 24.¿¿¡e2 !
1 7.a4! E l caballo desde "f4" o "c3 " hace daño.
Pone a las negras ante el dilema de de­ 24 ... gd7 25.¿¿¡ c3
cidir si avanzar el peón "b" o capturar en Las blancas ganan un peón.
"a4" 25 ...i.e6 26Jhd7 J.xd7 27.¿¿¡ xe4 J.b4
1 7 ... b4 18.¿¿¡ ce2 gac8 1 9.¿¿¡f5 J.c5 28.gxcS+ .ixc8 29.¿¿¡ d4 J.e6?
Las negras deciden deteriorar su estruc­ Error que dej a la posición sin esperan­
tura de peones. La alternativa era 1 9 . . . <ii f8 zas. Era necesario 29 . . . J.xg4.
aunque después de las variantes 20. lLJ xe7 30.¿¿¡ xe6+! fxe6 3 1 .¿¿¡ xf6 .ia3 32.¿¿¡e4!
<ii x e7 2 1 . lLJ d4 g6 22. lLJ b3 , las blancas es­ .ixb2 33.¿¿¡c5 <ii e7 34.¿¿¡ xb3 <ii d6 35.e4
tán algo mej or. <ii e5 36.f3 <ii f4 37.<ii f2 e5 38.<ii e2
20.¿¿¡ ed4 @rs 2 1 ..ixf6 gxf6 22.gfdl Las negras abandonaron

Hastings 1 930 - 1 93 1
29 diciembre / 7 enero

Al año siguiente Capablanca jugó el mismo torneo, pero se vio sorprendido por la ma­
ravilla india, Sultan Kahn, lo que le valió a Max Euwe, que ya estaba en la elite, para
conseguir el primer puesto. Esto llevó a organizar un match amistoso Capablanca -
Euwe unos meses más tarde.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

1 Euwe y, 1 1 1 y, 1 o 1 1 7.0
..

2 Capablanca y, o y, 1 y, 1 1 1 1 6.5
..

3 Sultan Khan o 1 . 1 y, 1 o 1 y, 1 6.0


4 Michell o y, o �.
1 1 y, 1 o 1 5.0
5 Yates o o y, o 41 ; 1 1 y, 1 y, 4.5
6 Thomas y, y, o o o 1 o 1 1 4.0
7 Winter o o 1 y, o o 1 y, y, 3.5
8 Menchik 1 o o o y, 1 o .•
y, o 3.0
9 Tylor o o y, 1 o o y, y, y, 3.0
10 Colle o o o o y, o y, 1 y, 2.5

130 ANEXO
Partida 54
Vera Menchik - José Raúl C apablanca
Hastings 1 930/3 1
Apertura Colle

E l rey negro avanza al centro del ta­


blero, y como ocurre en la mayoría de los
finales, es pieza fundamental para lograr
los objetivos propuestos.
33.J.b6 iie8 34.iie3 iid7 35.iid4 iic6
36.J.a7
Si 36. J.a5, ic5+ 3 7 .iie4 ixf2.

a b e d e g h

Juegan las negras.


Posición después de la jugada
30 de las blancas.

Un final sencillo para Capablanca con­


tra la que entonces era considerada la
a b e d e g h
mejor jugadora del mundo. Tiene peón de
ventaja, y veremos a continuación cómo 36 ... fS!
juega el genio cubano. Jugada definitiva que consigue, ante la
30 ... c4! imposibilidad de tomar al paso, quitar la
Un principio a tener en cuenta: fij ar el casilla "e4", vital para la defensa de su po­
peón de "c3 ", que, en este caso convierte sición.
al alfil de las negras en el "bueno". Sin 37.a4?
embargo, es necesario acercar al rey al Un avance suicida, aunque las blancas
centro inmediatamente. estaban en zugzwang.
31 .J.f4 a6! Si 37.exf6, J.xf6+, y si 3 7 . J.b8, enton­
Si se hace ahora 3 1 . . .ig5 ó 3 1 . . . J.c5, ces 3 7 . . . J. c5++.
las blancas podrían conseguir tablas. Vea­ 37...g6 38.f4 h5 39.axbS+ iixb5
mos: Así queda el peón libre.
a) 3 1 . . . J.g5 32.ixg5 hxg5 3 3 .<ii e 3 <ii f8 40.g3 a5 41 .iie3 J.cS+ 42.J.xcS iixc5
34.<ii d4 <ii e 7 3 5 .<ii c 5 a6 36.a3 . Las blancas abandonaron.
b) 3 1 . . .ic5 32. J.e3 ixe3+ 3 3 .<ii x e3 Si 43.<ii d 2, <ii d5 44.<ii e 3 a4 45.<ii d2 a3
<ii f8 34.<ii d4 <ii e 7 3 5 .<ii c 5 a6 3 6.a3 . 46.<ii c 2 �e4 47.<ii b l <ii d3 , ganando fá­
32.J.e3 ii f8 cilmente.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 3 1
Nueva York 1 93 1
1 8 abril / 3 mayo

En la ciudad de Nueva York se jugó un torneo en el que Capablanca ganó con facilidad
sin perder ninguna partida. Llama la atención la flojísima actuación de Marshall, aunque
ya estaba en edad avanzada.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

1 Capablanca �¡!�,]�;$? Vi 1 y, 1 1 1 1 1 1 1 1 1 0.0


2 Kashdan Vi ��Lji' 1 Vi 1 Vi 1 Vi 1 y, 1 1 8.5
3 Kevitz o o Vi o 1 1 y, 1 1 1 1 7.0
4 Steiner Vi Vi y, ·• '·••·· Vi Vi o 1 o y, y, 1 5.5
5 Horowitz o o 1 Vi 1¡ ¡¡¡ y, o 1 o 1 1 Vi 5.5
6 Kupchik o y, o Vi Vi o 1 Vi y, 1 1 5.5
7 Santasiere o o o 1 1 1 , ., + o o o 1 1 5.0
8 Turover o y, Vi o o o
,
1 , :¡ , v 1 1 y, o 4.5
1 1 '
9 Ed. Lasker o o o 1 y, o . y, o o 4.0
10 Dake o Vi o Vi o y, 1 o y, o 1 4.0
11 Marshall o o o Vi o o o Vi 1 1 . '
1 4.0
.. . .

12 Fox o o o o Vi o o 1 1 o o 2.5

Partida 55
Alexander Kevitz - José Raúl C apablanca
Nueva York 1 93 1
Apertura Reti

Capablanca tiene peón de menos, pero


a favor la debilidad de "a2" y el rey ad­
versario algo expuesto por el avance de
los peones del flanco del rey.
32 ... g5!
Las negras no sólo no intenten evitar
f5, ¡ sino que lo promueven!
33.�f2
Si 3 3 . f5?, Capablanca había planeado
la siguiente variante: 33 . . . '\We5+ 34.iih l
:ge l + 3 5 .:g d l 'Wa l ! (la clave. No hay de­
fensa contra la pérdida del peón "a")
36.:gxc l 'Wxc l + 37.'itih2 ic4 ! (excelente
a b e d e g h
precisión. Capablanca tiene perfectamente
Juegan las negras. calculado el final) 3 8 .'\Wf3 '\Wf4+ ! 39.Wxf4
Posición después de la jugada gxf4. Las negras ganan fácilmente. A
32 de las blancas. 3 3 .'Wf3 , para defender el peón, 3 3 . . . '\Wa5

1 32 ANEXO
34.gf2 gc3 3 5 .\Wd l gxf4. Y las negras blancas tienen contrajuego, aunque siguen
están mej or. La debilidad de las casillas estando inferior.
negras es fatal para el primer jugador.
Ahora perdería de inmediato 36.gxf4??,
por 36 . . . \We5 37 .Wd2 ixa2.
33 ...�xf2 ! 34Jhf2 gxf4 35J3f3
Obviamente a las blancas le interesa
más eliminar el peón "a" que el peón "f',
pero Capablanca no lo permite.
A 3 5 .gxf4 ixa2 36.fü3 gag 3 7 .gfl
ic4 3 8 .ga l a2, ganando. A 3 5 .e5, sigue
35 . . . gc l 36.gxf4 gc2 37.@g3 gxa2, ga­
nando.
35 .. J:fa8 36.gf2

Ver el diagrama siguiente a b e d e g h

36 ... f3 ! Por ejemplo: 42 . . . h6 43 .a5 @g7 44.a6


Magnífica jugada. Si s e hace 36 . . . gb8 ixa6 45 .@xf3 @f6.
seguiría 37.fü3 gag 3 8 .:!:!t2. 38 ...gb2+ 39.@g3 gxa2 40.gc3 :Sal
37.i.fl Las blancas abandonaron.
A 37.ixf3 , gb8 ! ganando. Si 4 1 .ic4 (no vale 4 1 .@t2, debido a
37 ... gbs 38.gxf3? 4 1 . . . a2 42 .:!:!a3 ge l , ganando) 4 I . . .ixc4
Resistía 3 8 .id3 ! :!:!b2 39.:!:!xb2 axb2 42 .:!:!xc4 a2 43 .ga4 :!:!g l +, ganando de in­
40.i.b l ic4 4 1 .@g3 ie2 42.a4, y las mediato.

Match Capablanca - Euwe


Holanda 1 93 1
1 2 julio / 30 julio

El match con Euwe, pactado a 1 O partidas, fue ganado con relativa facilidad por Capa­
blanca, que demostraba así que era el rival más peligroso para el campeón Alekhine.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 to

1 Capablanca y, y, 1 y, y, y, y, y, 1 y, 6
2 Euwe y, y, o y, y, y, y, y, o y, 4

A pesar del extraordinario interés que hubiera tenido un match Alekhine - Capablanca,
fue imposible realizarlo por cuestiones económicas, ya que se vivía una crisis econó­
mica mundial. Además, en el período 1 927- 1 93 5 Alekhine no quiso jugar ningún torneo
en el que participase el cubano. Sus exigencias para participar eran tan desmedidas que
resultaban imposibles de aceptar por parte de los organizadores. Frustrado, Capablanca
se retiró de la competición durante algo más de tres años.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 33
Partida 56
José Raúl Capablanca - Max Euwe
9ª partida del match, Amsterdam 1 93 1
Defensa Eslava

1 .d4 ¿¿j f6 2.¿¿jf3 d5 3.c4 c6 4.¿¿j cJ dxc4 1 9. 'Li d3 id6 20.ixe5 ! fxe5 2 1 .f4, con
5.a4 Af5 6.¿¿j es ¿¿j bd7 7.¿¿¡xc4 f!c7 ventaj a para el primer jugador (Capablan­
La línea de juego de esta variante de la ca).
Defensa Eslava ha sido y es muy popular.
En los últimos años las negras han hecho
con frecuencia 7 . . . ¿¿jb6 8.'Lie5 a5 .
8.g3 e5 9.dxe5 ¿¿¡xe5 1 0..if4 ¿¿j fd7
l t .Ag2 Ae6 12.� xe5 ¿¿¡ xe5 13.� f!a5
Es jugable 1 3 . . . ie7 1 4.'\Wd4 f6.
14.¿¿¡e4 gds 1 5.f!c2
La idea es jugar 'Lig5.
1 5 .. ..ie7
Si 1 5 . . . ib4, 1 6. 'Li g5 ic8 1 7.�ad l ! , con
clara ventaja.

a b e d e f g h

17.V!ib2 !
Otra fuerte jugada que prácticamente
obliga a mover el peón "f'
17 ... f6 18.fübl ? !
Imprecisión de Capablanca, sin duda
sorprendente. Era fuerte 1 8 .�ab 1 ! ie7
1 9.ixe5 Wxe5 20.Wxe5 fxe5 2 1 .�xb7.

a b e d e f g h

1 6.b4!
Según opinión de Capablanca, 1 6. 'Li g5
ixg5 1 7.ixg5 f6 (a 1 7 . . . 'Li f3+, 1 8 .exf3
'\Wxg5 1 9.f4 '\Wf6 20.b4 , con iniciativa)
1 8.if4, da una leve superioridad a las
blancas.
Tras 1 6.b4, las negras deben hacer una
elección nada fácil: tomar o no el peón.
16 .. ..ixb4
a b c d e f g h
Si 1 6 . . . Wc7, 1 7. 'Li c5 ic8 1 8 .We4 ! f6

1 34 ANEXO
18 ... (µ)! 22 ... g6?
Euwe se percata del error y responde Nuevo error que demuestra que Euwe
con la mejor jugada. ha perdido el hilo de la posición. Las ne­
Capablanca esperaba la siguiente res- gras disponían de varias opciones intere­
puesta: 1 8 . . . 'll c4? ! 1 9.'ll x f6+ ( 1 9.Wxb4? santes.
:gd l +) 1 9 . . . 'it>f7 ! 20.Wxb4 :gd l + ! (tema Veámoslas :
recurrente) 2 1 .:gxd l Wxb4 22.'ll e4 :ge8 a) 22 . . . ixa l 23 .ixf5 e4 ! (a 23 . . . h6,
23.:gab l Wa5 24.'ll g5+ 'it>g6 25.:gd4, con 24.ie6+, ganando. A 23 . . . g6, 24.ixg6
buenas opciones de ataque. id4 25 .ixh7+ 'it>h8 26.e3 .ib6 27.Wg6,
1 9 ..ixeS ganando) 24 ..ixh7+ 'it>h8 2 5 .'ll e6, y las
Es evidente que a 1 9.Wxb4??, sigue blancas están mejor.
1 9 . . . :gd l + 20.ifl Wxb4, ganando. b) 22 . . . h6 23 .ixf5 hxg5 24.El:a3 ! id4
19 ... fxeS 20.'ll g5 .ic3? 25 .Wc4+ ! (es peor 25 .g4 :gd6 26.Wc4+
Error táctico importante de Euwe. Hu­ Wd5) 25 . . . 'it>h8 26.g4, ganando.
biese obtenido una muy buena posición e) 22 . . . ixe4 23 .Wxe4 g6 24.Wc4+ :gd5
con 20 . . . if7 ! (siempre especulando con la 25.:ga2, con clara superioridad del primer
imposibilidad de capturar el alfil de "b4") jugador.
2 1 .ie4 g6 22.ic2 ! (ahora sí se ataca el 23JWa2+ 'it>g7 24.gxb7+ gd7 25.gab l
alfil) 22 ... ic5 ! (no es correcto 22 ... ic3 ?, Wa6 26.Wb3
debido a 23 .Wxb7 ixa l 24.ib3 ! :gb8 También gana aquí 26.El:xd7+ ixd7
25 .ixf7+ 'it>g7 (a 25 . . . 'it>h8, 26. Wxb8! 27 .Wa3 .
fub8 2 7. fub8+ 'it>g7 2 8. :gb 7 con fuerte
, 26 ... gxb7 27.Wi'xb7+ Wi'xb7 28.�xb7+
iniciativa) 26.We7 ! ! :gxb l + 27.'it>g2, ga­ @gs
nando) 23 .e3 ib6 (23 . . . :gd2 ! ?) 24.ib3 , Si 28 . . . 'it>h6, 29.h4 El:h8 30.'ll f7+, ga­
con contrajuego. nando.
2 1 .Wc2 .irs 29 ..ixc6 gds 30.gxa7 gd6 3 1 ..ie4 .id7
32.h4 .id4 33.�a8+ 'it>g7 34.e3 .ic3

a b e d e g h
a b d e g h
22 ..ie4!
Capablanca juega ahora con mucha 35..if3 !
energía y precisión. Las negras abandonaron.

32 PARTIDAS DE CAPABLANC.\
Hastings 1 934 - 1 935
27 diciembre / 5 enero

En su retomo Capablanca jugó de nuevo el famoso torneo de Hastings, en el que obtuvo


una clasificación muy mala, entre otras cosas por no estar adecuadamente preparado.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

1 Euwe 1 y, y, y, 1 1 y, y, 1 6.5
2 Thomas o Yi 1 1 1 o 1 1 1 6.5
3 Flohr y, y, Yi y, Yi 1 1 1 1 6.5
4 Capablanca y, o Yi o y, 1 1 1 1 5.5
5 Lilienthal y, o Yi 1 y, 1 y, y, y, 5.0
6 Botvinnik o o Yi Yi y, Yi 1 1 1 5.0
7 Michell o 1 o o o Yi y, 1 1 4.0
8 Menchik y, o o o y, o Yi y, 1 3.0
9 Norman y, o o o y, o o \12 I' o 1 .5
10 Milner Barry o o o o y, o o o 1 1 .5

Partida 57
George Norman - José Raúl Capablanca
Hastings 1 934/3 5
Defensa India de Rey

1.d4 tiJf6 2.c4 g6 3.tt:J c3 .ig7 4.e4 d6 13 ... 0--0 14.b3 tt:J f6 1 5.Wfe3 tt:J e8
Es extraño ver a Capablanca jugando la
Defensa India del Rey, máxime cuando en
estos años aún no estaba de moda.
5.f3 tiJ bd7 6 ..ie3 e5 7.d5 a5 8 ..id3 tt:J cs
9 ..ic2 tiJ hS 1 0.W!'d2
Si 1 0. CLl ge2, Wi'h4+ 1 1 .g3 Wi'e7 es una
alternativa.
10 ... fS 1 1 ..ixcS? !
El cambio de este alfil en "c5 ", típico
de línea de esta defensa, suele ser delica­
do porque dej a débil las casillas negras.
1 1 . .. dxcS 12.Wff2 b6 13.tt:Jge2
Si 1 3 . .ia4+, .id7 (sería interesante ha­
cer 1 3 . . . @f7) 14 . .ixd7+ Wi'xd7 1 5 .lll h3
( 1 5 . lll ge2 ! ?) 1 5 . . . 0-0 1 6.0-0-0 a4, y las
negras están bien.

1 36 ANEXO
16.0--0 llJ d6 17.a4 .id7 18.�adl
Las blancas se mantienen a la expecta­
tiva.
Una opción podría ser 1 8 .exf5 gxf5
1 9 .Wíf2 Wíf6 20.Wíg3 �h8, aunque ya se
puede ver con claridad que el alfil de ca­
sillas negras será pieza vital en el medio
Juego.
1 8 ... Wlh4 1 9.Wlf2 Wlg5 20.°!Wel �ae8
21 .<it>hl <it>h8 22.llJ g3

a b e d e f g h

27.llJg3 .if4 28.llJ e2? !


Era mejor la línea de juego 28.exf5
gxf5 29.�a l .
28 ... axb3 ! 29.éll xf4 exf4 30 . .ixb3 fxe4
3 1 .fxe4 llJ xe4

a b e d e f g h

22 ....ih6
Aquí se ve uno de los inconvenientes
de la 1 1 a jugada de las blancas.
Las casillas negras son débiles y el otro
alfil de las blancas solo es un mero espec­
tador.
23.llJb5

Ver el diagrama siguiente a b c d e f g h

23 .. ..ixb5! Las negras han ganado un peón y tie­


Obviamente el caballo situado en la ca­ nen además un caballo muy superior al al­
silla "d6" es vital. fil.
24.axbS °1Wh4 25.llJ e2 '!Wxel 26.�dxel 32 ..ia2 llJ d2 33.�xe8 �xe8 34.�dl
a4! ? Si 34.�c l , �e2 3 5 .ib l �e3 ! 36.�g l
También e s muy fuerte hacer 26 . . . fxe4 ! �a3 37.ic2 �c3, ganando.
27.fxe4 a4 28.l2Jg3 a3 29.�al �xfl + 34 ... �e2 35 ..ib 1 f3
30. 'll x fl �a8 3 1 .�a2 �f8 32.�g l .ic l , Las blancas se rindieron.
con partida ganada. Si 36.gxf3 , Cll xf3 , o si 36.g4, f2.

32 PARTIDAS D E CAPABLANCA 1 37
Moscú 1 93 5
1 5 febrero / 1 4 marzo

El segundo gran torneo internacional de Moscú fue un certamen concurrido y una


importante competición. Contó con la participación de destacados maestros europeos y
varios j óvenes maestros de Rusia, que comenzaba a surgir como una potencia del aje­
drez.
Se esperaba que los esfuerzos de la URSS en los últimos diez años para popularizar el
ajedrez se plasmasen en buenos resultados en esta competición, y los resultados lle­
garon.
En la primera ronda Capablanca, que sufría un fuerte resfriado, perdió por tiempo con
el maestro Riumin. Luego jugó partidas magníficas hasta la novena ronda, en la que per­
dió con uno de sus grandes rivales, Emanuel Lasker. Capablanca acabó finalmente en
cuarto lugar.
Este torneo parecía evidenciar que el genial maestro cubano había dej ado de ser aquel
maestro infalible, casi invencible, que fuera en otras épocas. Por otra parte, los j óvenes
maestros que comenzaban a surgir eran muy técnicos y con grandes conocimientos teó­
ncos.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20

1 Flohr ;� Yz Yz Yi Yi Yi Yz Yi y, 1 1 Yi Yz 1 1 1 1 1 Yz Yz 1 3 .0
'
2 Botvinnik Yz ¡,¡;;¡r Yz Yi 1 o 1 Yz 1 1 Yz 1 Yz 1 Yi o 1 y, 1 1 1 3 .0
3 Lasker Yz Yz (;�;:( 1 y, 1 Yi y, y, Yz y, Yi Yz 1 Yz Yi Yi 1 1 1 12.5
4 Capablanca Yi Yz o �;.;, y, 1 1 Yi 1 Yz Yz o 1 Yz 1 Yz Yz y, 1 1 1 2.0
5 Spielmann Yz o Yz Yi ? ; ''.± Yi Yz Yi o 1 o Yi 1 Yi Yz Yz 1 1 1 1 1 1 .0

; ,;...
6 Kan Yz 1 o o y, J•;;·;é Yz o 1 o 1 1 Yz Yz o 1 1 Yz Yz 1 1 0.5
7 Levenfish Yz o Yz o y, Yz fil Yz Yi Yz o 1 1 Yi 1 1 1 Yz o 1 1 0.5
8 Lilienthal Yi Yz Yz Yi Yi 1 Yz ;�':; : o Yz o 1 Yz Yi Yz Yz o 1 1 Yz 1 0.0
9 Ragozin Yz o Yz o 1 o Yz 1 ;( o Yz 1 o Yz y, Yz 1 1 Yz 1 1 0.0
10 Romanovsky o o Yz y, o 1 Yi y, 1 �}; 1 o Yz Yi Yi Yz 1 o 1 1 1 0.0
�· ··:.;
11 Rabinovich o Yz Yz y, 1 o 1 1 y, o é& A o 1 Yz o Yz o Yz 1 1 9.5
12 Riumin Yz o Yz 1 y, o o o o 1 1 �;·''� o Yz o 1 1 1 Yz 1 9.5
13 Alatortsev Yz Yz Yz o o y, o y, 1 Yz o 1 ,;.��; o 1 Yz Yz Yz 1 1 9.5
14 Goglidze o o o Yi y, Yz Yi y, y, Yz Yz Yi 1 r8ii Yi Yz o 1 1 1 9.5
15 Lisitsin o Yz Yz o y, 1 o Yz y, Yz 1 1 o Yz ;i�.. .. o Yz Yz Yz 1 9.0
16 Bohatirchuk o 1 Yz y, Yi o o y, y, Yz Yi o Yz Yz 1 • Yz Yz o Yz 8.0
17 Stahlberg o o Yz y, o o o 1 o o 1 o Yi 1 Yi Yi FR'': Yz 1 1 8.0
18 Pire o Yz o Yz o Yi Yz o o 1 Yi o Yz o Yz Yz Yz • 1 1 7.5
19 Chekhover Yi o o o o Yz 1 o y, o o Yi o o Yz 1 o o :n 1 5.5
20 Menchik Yz o o o o o o y, o o o o o o o Yz o o o �� 1 .5

1 3 8 ANEXO
Partida 58
José Raúl Capablanca - Grigory Levenfish
Moscú 1 93 5
Defensa Semieslava

1 .d4 d5 2.c4 c6 3.c!lJf3 c!iJ f6 4.e3 e6 5.c!lJ c3 ga, y al finalizar, Capablanca dijo a Stahl­
c!iJ bd7 6.i.d3 dxc4 7.i.xc4 b5 8.i.d3 a6 berg "me parece una excelente idea"
9.e4 c5 t o.es cxd4 1 1 .c!lJ xbS 13 .. J'faS?!
Uno de los primeros maestros que ana­ Levenfish, absolutamente sorprendido
lizó esta popular jugada, que provoca por la jugada 1 3 .Wff3 , pensó una hora la
grandes complicaciones, fue Blumenfeld. respuesta para decidirse por la peor de las
1 1 ...c!lJ xeS alternativas. Lo mejor es 1 3 . . .ib4+.
En la actualidad se juega frecuentemen­ 14.0--0 !
te l l . . .axb5. Si 1 4.ltJc6?, ib7 ! 1 5 .id2 b4 ! , con ven­
12.c!lJxeS axb5 13.\Wf3 taja negra.
14 ... b4
Si 14 . . . id6 1 5 .Wfc6+ We7 1 6.if4 id7?
( 1 6 . . . ltJ d5 ! ?) 1 7.Wfxd6+ ! , con gran venta­
ja. Si 1 4 . . . ie7, 1 5 .b4 ! ? ixb4 1 6.Wfg3 0----0
1 7.ctJc6, con clara superioridad.
15.i.f4

Este movimiento se jugó por primera


vez entre Stahlberg y Spielmann en Es­
tocolmo 1 93 3 .
Capablanca desconocía esta línea, y la
noche antes de enfrentarse a Levenfish, le a b e d e g h
preguntó a Stahlberg: "¿qué podría ju­
garle al gran teórico Levenfish?, porque si A ctJ c6 sigue siempre . . . ib7, clavando
muevo 1 .d4, responderá la Defensa Es­ el caballo.
lava, que conoce a la perfección" 1 5 .. .i.e7
"Entre usted en la Defensa Eslava -res­ Natural. Otras opciones son estas :
pondió Stahlberg-, y si le responde la a) 1 5 . . . ctJ d7 1 6. ctJ xf7 ! Wxf7 1 7.ic7+;
Variante Merano, es posible que no co­ b) 1 5 . . .id7 1 6. ctJ c6 ixc6 1 7.Wfxc6+
nozca mi innovación contra esta línea de ctJ d7 1 8 .ib5 .
juego". Acabaron con un análisis a la cie- e) 1 5 . . . i.d6 1 6.Wfc6+ efle7 1 7.ltJxf7 !

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 39
d) 1 5 . . . !'!c5 1 6.!'!fc l ! 20.�g4!
e) 1 5 . . . Wd5 1 6.!'!fc l . Jugada fantástica que amenaza ganar
f) 1 5 . . . !'!d5 1 6.!'!ac l ! con 2 1 .lt:Jxh6+.
En todos los casos con superioridad de 20 ....ie7 2 1 ..ixf6!
las blancas. La captura correcta.
1 6.�fcl 2 1 . .. gxf6
Una continuación que es falsa para las Si 2 I . . .ixf6, 22.lll xh6+ gxh6 23 .Wxh6
blancas es esta: 1 6.Wc6+? lll d7 l 7. lt:Jxf7? :ges 24.ih7+ cii h 8 25 .ig6+, y mate de
i;t>xf7 1 8 .ic7 lt:J e5 ! 1 9.Wb6 Wd5 , con po­ inmediato.
sición ganada para las negras. 22.� xh6+ cii g 7
16 ... 0--0 1 7.V:Vh3
Una vez que la dama sale de la gran
diagonal, se amenaza lt:J c6 y además se
insinúa el ataque a "h7" Es interesante
l 7.:gxc8 ! ? Wxc8 1 8 . lt:J c6, con ventaj a.
1 7 ... �cS?

a b d e g h

23.Wg4+!
Sencilla y eficaz combinación que gana
en pocas jugadas.
23 ... cii h 8
a b e d e g h A 23 . . . cii x h6, continúa 24.Wh4+ cii g 7
Levenfish colabora con este movi­ 25 .Wh7++.
miento. Era necesario, y posiblemente su­ 24.V:VhS cii g7 25.�xf7! �h8
ficiente, para igualar entregar la calidad: A 25 . . . :gxf7, seguiría 26.Wh7+ i;t>[8
1 7 . . . ib7 ! 1 8 . lt:J g4 (amenaza mate) 1 8 . . . g6 27 .Wh8++.
1 9 .ic7 Wd5 20.ixa5 Wxa5 2 1 .lt:Jxf6+ 26.V:Vg6+
ixf6. Las negras abandonaron.
1 8.�xcS .ixc5 1 9 ..igS! Tras la partida, Levenfish se enteró por
Con la simple amenaza de cambiar en el mismo Capablanca de que había caído
"f6" en las redes de una novedad, publicada en
19 ... h6 la Revista Sueca de Ajedrez. Se quejó
Pierde el movimiento 1 9 . . . :ge8 debido a diciendo que parecía mentira que en un
20.ixh7+ cii f8 2 1 .ig6 ! fxg6 22.Wh8+ país como el suyo (Rusia), con tanta
i;t>e7 23 .Wxg7+ cii d6 24. lt:J f7+, ganando afición al aj edrez, no hubiera habido ni
las blancas de inmediato. noticia de este análisis.

1 40 ANEXO
Margate 1 935
24 abril / 3 mayo

En este tradicional torneo, Capablanca acabó en segundo lugar, detrás del ex niño pro­
digio Reshevsky, que le venció en el duelo individual.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

1 Reshevsky 1 y, y, 1 1 1 y, 1 1 7.5
2 Capablanca o y 1 y, 1 1 y, 1 1 1 7.0
3 Thomas y, o y, 1 y, y, 1 y, y, 5.0
4 Klein y, y, y, y, o 1 o 1 y, 4.5
5 Sergeant o o o y, l.: ,
y, y, 1 1 1 4.5
6 Reilly o o y, 1 y, :: n 1 y, o y, 4.0
. .. .. ..
7 Fairhurst o y, y, o y, o . ·\ y, 1 1 4.0
8 Milner Barry y, o o 1 o y, y, o 1 3.5
9 Menchik o o y, o o 1 o 1 ' m o 2.5
10 Mieses o o y, y, o y, o o 1 J:,:, 1r: .

Partida 59
José Raúl Capablanca - Brian Reilly
Margate 1 93 5
Gambito de Dama

1 .d4 tll f6 2.c4 e6 3.tll c3 d5 4.i.g5 tll bd7 Una posición muy conocida por la teo­
5.tll f3 i.e7 6.e3 0-0 7.Vf!c2 c5 8.cxd5 ría. En la actualidad no se utiliza mucho,
tll xd5 9.i.xe7 Vf!xe7 1 0.tll xd5 exd5 porque no da excesivo contrajuego y sí un
1 1 .i.d3 h6 12.dxc5 tll xc5 13.0-0 peón aislado al que hay que atender. Ade­
más la casilla "d4" es importante para las
blancas, y las negras no tienen el alfil que
podría ayudar mejor en la defensa. Por
otra parte, jugar con negras una posición
así contra Capablanca es casi lo mismo
que firmar la derrota.
13 .. .i.d7
Si 1 3 . . . i.g4, 1 4 .'ll d4 'll xd3 1 5 .Wxd3
�ac8 1 6.h3 , con ligera ventaj a de las blan­
cas.
14.tll d4 gac8 1 5.gacl a6 1 6.i.e2 tll e4
1 7.Vf!d3 gxcl 18.gxcl Vf!h4 1 9.g3 Vf!f6
Si 1 9 . . . We7, 20.Wb3 i.e6 2 1 .�c2, con
a b d e
leve ventaj a blanca.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 4 1
Mientras las negras mantengan su caba­ final ganado para el primer jugador.
llo de manera activa, las opciones estarán
igualadas.
20.J.f3
Una alternativa es 20.f3 ! ? tll g5 2 1 .Wi'b3
We7 22. !! c7 !
20 ... ¿¿¡ g5 2 1 .J.g2 �k8?
Error. Era necesario hacer 2 1 . . .tll h3+
22. i.xh3 ixh3 , y aunque las blancas están
un poquito mejor, ¡ las casillas blancas en
poder del rival dan vértigo !

Ver el diagrama siguiente

a b e d e g h
22.:gxcS+! i.xc8 23.h4
Resultaba muy interesante 23.f4 ! ? tll e6
24.W/f5 ! 28.Wi'xb7 Y*ffl 29.\Wg2 Wlb l 30.°l«aS+
23 ... ¿¿¡ h3+ 24.i.xh3 i.xh3 25.Wi'b3 Y*lg6? i>h7 3 1 .i>g2 f5 32.Wlb7 Wld3
Nuevo error. Era fuerte y resistía más A 32 . . . Wxa2, continuaría 3 3 . f3 ! i.h5
25 . . . W/e5 ! 26.i>h2 i.c8. 34.tll x f5 i.f7 3 5 .g4, y las blancas ganan
26.Wi'xdS Wi'bl+ 27.i>h2 i.g4 fácilmente.
Si 27 . . . ifl , podría seguir 28.tll f5 Wi'c2 33.¿¿¡e6 \We4+ 34.Wi'xe4 fxe4 35.¿¿¡cs
29.tll e7+ i>h7 30.Wxf? i.c4 3 1 .Wi'f5+, con Las negras abandonaron.

Margate 1 93 6
1 5 abril / 2 4 abril

Nuevamente participaba Capablanca en el torneo de Margate, y, como ocurriera el año


anterior, quedó en segundo lugar detrás de Flohr, que se había covertido en uno de los
jugadores más fuertes del panorama ajedrecístico.

l 2 3 4 5 6 7 8 9 10

1 Flohr
;z•· ¡
<
y, y,
I
1 1 1 y, 1 1 1 7,5
2 Capablanca y, ¡, Vi Vi 1 Vi 1 1 1 1 7,0
3 Stahlberg y, y, o y, Vi 1 1 y, 1 5.5
4 Lundin o y, 1 ¡
y, Vi 1 o y, 1 5.0
5 Milner-Barry o o y, y, 1
>
o
W.: I
1 y, 1 1 4,5
6 Tylor o y, Vi Vi 1 ' 'I;¡ Vi y, o 1 4.5
·;,,
7 Menchik y, o o o o Vi 1 y, 1 3.5
8 Sergeant o o o 1 y, Vi o y, Vi 3.0
9 Thomas o o y, y, o 1 Vi y, ¡,:;, , o 3.0
10 Reilly o o o o o o o y, 1 1 .5

1 42 ANEXO
Partida 60
José Raúl Capablanca - Philip Milner
Margate 1 93 6
Apertura Inglesa

1 .c4 e5 2.tlic3 tli c6 3.g3 g6 4 ..ig2 .ig7 Es aún más fuerte 27.c5 ! lli d7 28 .Vfib3+
5.d3 tlige7 6.h4 d5 29.exd5 cxd5 3 0.ixd5+, etc.
Avanee temático cuando el caballo no 27 ... fxe4 28..ixe4
está en " f6 " . Mejor que 28.Wxh6 lli f5 29.Wh7+ mf6.
6 ...h 6 1 ..id2 d6 s.:gb1 0--0 9.b4 tli d4 28 ... tlifS 29..ial
1 0.e3 tli e6 1 1 .tlige2 c6 12.°1Wb3 .id7
13.0--0 V!ic7 14,:gfcl :Bfc8
Es natural 1 4 . . . f5 , y a 1 5 . tli d5 ! ? (sacri­
ficio temático de pieza que se produce
cuando están la torre blanca y la dama ne­
gra, como aquí, en la misma columna),
1 5 . . . °1Wd8 .
1 5.a4 :gab8 16.°1Wa3 .if8
Si 1 6 . . . f5? ! 1 7 . tli d5 cxd5 1 8.cxd5 °1Wd8
1 9.dxe6 .ixe6 20.b5 , con algo de ventaj a
para las blancas.
1 7.tlie4 f5? ! 18.llif6+ <i>f7 19.tli xd7
°1Wxd7 20 ..ic3 .ig7 2 1 .V!ib2 V!ic7
Momento importante. Capablanca jue­ a b d e

ga ahora de manera magnífica. La posición que ha conseguido Capa­


22.d4! blanca es muy fuerte. La pareja de alfiles
Se abre el juego con mucha fuerza. apuntando hacia el ala de rey es temible.
22 ... tlifS Además el ala de rey de las negras, donde
Si 22 . . . e4, 23 .d5 ! , ganando. está el monarca, está muy deteriorado y el
23.dxe5 ! .ixe5 desenlace es inminente. Tambien era bue­
A 23 . . . dxe5, 24.f4 tli d7 25.E:d l :gd8 no 29.ixe5 dxe5 30 . .ixf5 gxf5 3 1 .Wxh6
26.c5, con gran ventaj a posicional. :gh8 32.Wg5 Wd7 33 _:gd1 We6 34_:gd3
24.lli d4 tli d7 :gbg8 3 5 .Wd2, con partida ganada.
Si 24 . . . c5?, seguiría 25.llib5 ! .ixc3 29 .. ,:ggS?! 30.hS! :gbf8 3 1 .cS!
26.\Wxc3 Wd8 27.:gd l , con partida gana­ Sin dar respiro a las negras.
da. 3 1 ... dS
25.e4! A 3 1 . . .me7, 32.cxd6+ lli xd6 33 . .ixe5
Excelente. llixe4 34.Wd4 llid6 3 5 .E:e 1 , ganando.
25 ....ixd4 32 ..ixdS+! cxd5 33.V!ixd5+ <i>f6 34.f4
A 25 . . . fxe4, 26.Wd2 E:h8 27.ixe4 d5? Yl!ic6 35..ixeS+ @e7 36 ..id6+
28.cxd5 llixd5 29.ixd5+ cxd5 30.llib5, Las negras abandonaron.
ganando. A 25 ... f4, 26.ih3 ! Si 36 . . . lli xd6, 37.cxd6+ '!Wxd6 3 8 . :ge l +
26 ..ixd4 tli e5 27.Vfid2 md7 39. '!Wxb7+ md8 40.�bd l , etc.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 43
Moscú 1 93 6
1 4 mayo / 8 junio

El gran torneo de Moscú fue la última victoria relevante de Capablanca en su carrera


ajedrecística. Para muchos fue inesperada, ya que veían a Botvinnik y a Flohr como
favoritos, basándose en los últimos resultados del cubano, no tan brillantes como en el
pasado.
Capablanca jugó con gran energía y obtuvo el primer premio, quedando invicto.
En la revista Wiener Schach Zeitung Eliskases comentó que la suerte por fin había
sonreído al cubano. A pesar de sus éxitos de este año, la FIDE consideraba que el aspi­
rante al título mundial era Flohr, no Capablanca.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

1 Capablanca L 1 Yi y, Yi 1 Yi 1 y, Yi 1 y, Yi 1 Yi Yi 1 1 1 1 3 .0
2 Botvinnik o y, ,'¡ T I Y2 1 Yi 1 y, 1 Yi y, Yi y, Yi 1 1 1 Yi 1 2.0
3 Flohr Yi y, o Yi 1 Yi y, o 1 Yi y, o 1 1 Yi o Yi 1 9.5
4 Lilienthal o y, o y, o Yi y, y, 1 Yi Y2 I y, Yi Yi 1 Yi Yi 9.0
5 Ragozin o y, o y, Yi 1 Yi Yi 1 Yi Yi 1 o Yi o Yi Yi Yi 8.5
6 Lasker, Em. y, o o y, o Yi o y, o Yi �:'> 1 y, y, 1 Yi y, 1 Yi 8.0
7 Levenfish Yi y, Yi y, Yi 1 Yi o Yi o o Yi ••' . , ,<
H , . ,,
1 o Yi Yi Yi o 7.5
8 Eliskases o y, Yi y, o Yi y, 1 Yi Yi o 1 >
Yi Yi Yi Yi 7.5
9 Kan Yi o o Yi 1 Yi o 1 Yi Yi Yi Yi Yi Yi Yi 1·h ' Yi o 7.5
10 Riumin o o Yi y, o Yi y, y, y, o Yi Yi 1 Yi y, Yi 1 ,, , 7.5

Partida 61
José Raúl Capablanca - Andor Lilienthal
Moscú 1 93 6
Apertura Reti

Posición después de la jugada


28 de las negras.

Las blancas tienen algo de ventaj a gra­


cias a su muy buen alfil, y pretenden
llevar el caballo a "a5 " para presionar el
flanco de dama.
29.� b3 <.!?f8
Si 29 . . . tli b6, 30.tlic5 ! !:i:ab8 3 1 .!:i:a7, y
las blancas están mej or.
30Jfa5! dxc4
Si las negras hacen 30 . . . b6, deterioran
la estructura de peones, y eso permite la

144 ANEXO
ruptura b5 potenciando al alfil de "g2" Amenazando 3 5 .ixc6 bxc6 36. gd8+
Podría continuar así : 3 1 .gxa8 gxa8 We7 37.llixc6+.
32.b5 ! cxb5 3 3 . cxd5 , con ventaja. 34 ... wes
3 1 .dxc4 c!iJ b6 32.�xa8 �xa8 A 34 . . . We7, 3 5 .ixc6 llixc4 36.llixb7,
con ventaj a. A 34 . . . f6?, 3 5 . gd8+ Wt7
36.gb8, ganando un peón.
35.c!lJ xb7! gxb7 36.ixc6+ gd7 37.c5

a b e d e f g h

33.c!iJaS
Esto obliga a la torre a adoptar un papel
pasivo. a b e d e f g h
33 ... �a7
Si 33 . . . gb8, 34.gd l ! , y ahora: La defensa de las negras no resultará
a) 34 . . . We8 3 5 . c!lJ xb7 ! gxb7 36.ixc6+, suficiente, y los dos peones libres serán
ganando. definitivos.
b) 34 . . . We7 3 5 .ixc6! 37 ... We7
e) 34 ... e5 3 5 .gd6 We8 (si 3 5 ... We7, se Si 37 . . . ie4, 3 8 . gxd7 ! , ganando. Por
hace 36.gxc6 ! ) 36.b5 llic8 3 7 .gd2 cxb5 otra parte, a 37 . . . llid5, 3 8 . f3 ! f5 3 9.b5
38.cxb5 , con ventaj a de las blancas. Wd8 40.ixd7 Wxd7 4 1 .Ei:a l , y no hay
defensa para las negras.
38.ixd7 c!lJ xd7 39.c6 lll b6 40.c7 if5
41 .�dS e5 42.gbs c!lJ cs 43.b5 Wd6 44.b6
c!lJ e7
Si 44 . . . Wc6, 45 .b7 Wxc7 46.bxc8\W+
ixc8 47 .ga8, entrando en un final técni­
camente ganado.
45.�f8 ic8 46.gxf7 c!iJ d5 47.�xg7
Las blancas abandonan los peones del
ala de dama para capturar tres del flanco
del rey. El resto es sencillo.
47 ... c!lJ xb6 48.gh7 c!iJ d5 49.gxh6+ Wxc7
50.e4 c!lJ e7 5 1 .f3 Wd7 52.h4 We8 53.gf6
a b e d e f g h c!lJ g8 54.�c6
34.�dl ! Las negras abandonaron.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 145


Nottingham 1 936
1 O agosto / 28 agosto

En la ciudad de Nottingham se celebró un importante torneo. Contó con la participación


del campeón mundial, Max Euwe, además de Alekhine, Capablanca y los j óvenes y
poderosos maestros Botvinnik, Flohr, Fine y Reshevsky.
Euwe, que marchaba primero, perdió dos partidas y fue relegado al tercer puesto.
Sin lugar a dudas, en 1 93 6 Capablanca fue el jugador más fuerte y el máximo
aspirante a disputar con Euwe el match por el título mundial. El problema es que
Alekhine había firmado un contrato para jugar la revancha con Euwe en 1 93 7.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15

1 Capablanca :""·!' y, y, 1 y, 1 o y, 1 y, y, 1 1 1 1 1 0.0


2 Botvinnik y, ¡i;� y, y, y, y, y, y, 1 1 1 1 1 1 y, 1 0.0
:
3 Fine y, y, u y, y, y, y, 1 y, y, 1 1 1 y, 1 9.5
4 Reshevsky o y, y, o 1 y, 1 1 y, 1 1 1 1 y, 9.5
5 Euwe y, y, y, 1 o y, o 1 1 y, 1 1 1 1 9.5
6 Alekhine o y, y, o ] I� •
1 y, y, 1 1 y, 1 y, 1 9.0
.. ,,
7 Flohr 1 y, y, y, y, o 1 1 y, 1 o o 1 1 8.5
8 Lasker y, y, o o 1 y, o ·: y, y, 1 1 1 1 1 8.5
9 Vidmar o o y, o o y, o y, . ..."'
y, 1 y, 1 y, 1 6.0
10 Tartakower y, o y, y, o o y, y, y, •: . • y, o o 1 1 5.5
11 Bogoljubow y, o o o y, o o o o y, ·> · 1 1 1 1 5.5
12 Tylor o o o o o y, 1 o y, 1 o ·•l · y, y, y, 4.5
13 Alexander o o o o o o 1 o o 1 o y, :+ ::�: y, y, 3.5
14 Thomas o o y, o o y, o o y, o o y, y, b0,¡¡. y, 3.0
15 Winter o y, o y, o o o o o o o y, y, y, .,·.:% 2.5

Partida 62
José Raúl C apablanca - Alexander Alekhine
Nottingham 1 93 6
Defensa Holandesa

1 .d4 e6 2.tll f3 f5 3.g3 lll f6 4.i.g2 !l.e7 Según Capablanca, le da ventaja esta
5.0-0 0-0 6.c4 tll e4 línea: 1 1 .d5 ! tll a5 1 2.Wc2 c6 1 3 .dxc6
Una de las líneas favoritas de Alekhine. bxc6 1 4.tll d6.
7.Y«b3 .if6 8J�dl V«e8 1 1 ... d6 12.d5 tll b4 13.Y«b3 tll a6 14.dxe6
8 . . . Y«e7 parece ser mejor, ya que de­ tll ac5 1 5.Y«c2 lll xe6 16.lll bd4 tll xd4
fendería oportunamente al peón que está 1 7.lll xd4 .if6 18.tll b5?!
en "c7". Parece una pérdida de tiempo, y sería
9.lll c3 tll c6! 10.lll b5 .id8 1 1 .Y«c2 mejor 1 8 .!l.e3 .

1 46 ANEXO
1 8 ...We7 1 9.ie3 a6 20.lll d4 .id7 2 1 .gacl
gae8 22.b4 b6 23.tll f3?!
Con 23 .c5 ! las blancas toman la inicia­
tiva.
El movimiento de Capablanca permite
la incursión del caballo negro.
23 ... lll c3 ! ?
A considerar e s 2 3 . . . g5 ! ? 24.c5 ! ?
24.gd3

a b e d e g h

3 1 .¿¿j d2 ! f5
A 3 1 . . .cxb4, 32. tll e4 �d8 3 3 . .ixb6.
32.b5! a5
Hacer 32 . . . axb5 cede "c4"

a b e d e g h

24 ... f4?
Lo correcto era 24 . . . .ia4 ! 25 .Wb2 ! tll d l
26.Wa3 lll xe3 27.�xe3 Wd7 28.�xe8
�xe8 29.e3 , y las opciones se equilibran.
Alekhine se entusiasma con ganar la ca­
lidad mediante . . . .if5 , pero a cambio cede
mucho contrajuego a las blancas.
25.gxf4 .if5
a b e d e g h

Ver el diagrama siguiente 33.lll fl !


El caballo se prepara para hostigar al
26.Wd2 ! i.xd3 27.exd3 c5? peón "f'
Era necesario 27 . . . éll a4, aunque des­ 33 ... @f7 34.lll g3 'it>g6 35 ..if3 ge7
pués de 28.tll g5 ! ? (para .ic6), o 28.d4, las 36.'it>fl 'it>f6 37 ..id2 'it>g6 38.a4
blancas tienen una posición buena. La partida fue suspendida en esta po­
28.gxc3 .ixc3 29.Wxc3 Wf6 30.Wxf6 sición, y Alekhine abandonó posterior­
gxf6 mente.
Las tres piezas menores, que pueden Según Capablanca, la maniobra más
conseguir casillas importantes, dominarán sencilla para ganar era h4, h5, .ig2, �h3 .
por completo la posición. Sin duda una .ic3 , i>g2, i>f3, tll fl , tll e3 , tll d5 .
floj a evaluación del final de Alekhine. Las negras abandonaron.

32 PARTIDAS DE C .\P .>.. 3 _ !_ ' .


Torneo Internacional Semmering/Baden 1 93 7
8 septiembre / 27 septiembre

Capablanca tomó parte en este importante torneo a doble vuelta y solo consiguió el
tercer puesto. El ganador fue Paul Keres, el estoniano que durante más de dos décadas
fue aspirante al título mundial. Eliskases ganó a Capablanca en un final de alfiles, donde
un grave error privó del empate al cubano.

3 4 5 6 7 8

1 Keres 1 o y, 1 1 o y, 1 1 1 9.0
2 Fine y, y, y, y, 1 y, 1 y, 8.0
3 Ca ablanca y, o y, 1 y, y, 7.5
4 Reshevsk y,o 10 7.5
5 Flohr y, o y, y, 1 y, 7.0
6 Eliskases y, y, y, ¡ o 6.0
7 Ra ozin y, o o y, y, o y, 1
8 Petrov o o y, y, y,

Partida 63
José Raúl Capablanca - Salo Flohr
Semmering/Baden 1 93 7
Defensa Grünfeld

1 .d4 � f6 2.c4 g6 3.�c3 d5 4.� f3 .ig7 23.� d2 ! .ie6 24.gfc l � c8 25.� b3 � d6


5.\Wb3 c6 6 ..if4 04> 7.e3 dxc4 8 ..ixc4 26.� cs .ic8 27.b4
� bd7 9.04> � b6 10 ..ie2 .ie6 1 1 .Y*fc2 Primera fase concluida.
� bd5! 12..ieS .if5 13.\Wb3 Y*ib6 14.� d2
Y*fxb3 1 5.� xb3 gad8 16 ..if3 .ic8 Ahora no se debe temer a 27 . . . bS para
17.�aS!? e6 1 8.a3 � d7 colocar el caballo en "c4", porque se
Las negras acaban de realizar el movi­ responde 28 .a4 !
miento tlJ f6-d7, buscando simplificar, que 2 7. ...ie7 28.i.e2 ges 29.a4 b6
suele ser una buena medida cuando se tie­ Facilita la tarea, aunque no hay nada
ne poco espacio. Capablanca, con preci­ que las negras puedan hacer.
sión, gana calidad y después la partida. 30.� d3 �c4 3 1 .bS .id7
1 9.� xdS! exd5 A 3 1 . ..cxbS , sigue 32.axb5 .id7 3 3 .:B:xa7
A 1 9 . . . .ixeS?, 20.tDe7+, etc. Si ixb5 34.tlJ f4, ganando con facilidad. A
1 9 . . . cxdS , 20 . .id6 Ei:fe8 2 1 ..ic7, ganando. 3 1 . . .cS, 32.lDf4 !
20 ..ic7 .if6 2 1 ..ixd8 .ixd8 22.� b3 � b6 32.bxc6 .ixc6 33.�f4
Indudablemente, para ganar es necesa­ Las negras abandonaron.
rio abrir el juego para las torres. Capa­ A 33 . . . 'Li aS , 34.:gxc6 ! tt:J xc6 35 . .ibS
blanca poco a poco realizará esta idea, :gc8 36.:gc l , etc., y a 33 . . .igS , 34.tlJxdS
con el ataque de las minorías. ixd5 35 . .ixc4, etc.

1 48 ANEXO
París 1 938
5 enero I 1 5 enero

Capablanca ganó este torneo, también de doble vuelta, con relativa facilidad. La com­
petición fue de poca importancia, siendo el maestro más fuerte el americano Rossolimo,
a quien venció en la tercera ronda. Luego éste consiguió una excelente remontada que
casi le llevó a alcanzar a Capablanca.

1 2 3 4 5 6

1 Capablanca 1 y, 1 y, y, 1 1 y, 1 1 8.0
2 Rossolimo o y, 1 1 1 1 y, 1 1 y, 7.5
3 Cukierman o y, 00 1 1 y, 1 1 1 6.0
4 Romi y, o 00 00 y, 1 1 1 4.0
5 Znosko-Borovsky o y, y, o y, o y, o y, 1 3.5
6 Anglares 00 o y, 00 00 y, o 1 .0

Partida 64
José Raúl Capablanca - Nicolas Rossolimo
París 1 93 8
Gambito de Dama

1 .d4 liJ f6 2.c4 e6 3.ltJc3 d5 4 ..ig5 .ie7 A 1 4 . . . Wxe7, 1 5 . .ixe4, con clara venta­
5.e3 0-0 6.liJf3 liJ bd7 7J�cl c6 8.i.d3 h6 ja blanca.
9 ..ih4 dxc4 10 ..ixc4 b5 1 1 ..id3 a6 12.a4 1 5 ..ixd8
b4 13.ltJe4 Las negras obtienen ventaj a después de
Lo normal es 1 3 . .ixf6 y después ttJ e4. 1 5 .iixf2 Wxe7 1 6.�xc6 e5 !
Capablanca prueba otra variante. 1 5 ... ltJxdl 16.iixd l :gxd8 17.:gxc6
13 ... ltJ xe4 14 ..ixe7 ltJ xf2 Capablanca previó esta posición eva­
luándola como ventajosa.
1 7 ....ib7
Si 1 7 . . . e5 (especulando con la debilidad
de la columna "d") 1 8 .�d6! (sería un error
1 8 .dxe5? .ib7 1 9.�c7 .ixf3+ 20.gxf3
ttJ xe5, ganando) 1 8 . . . .ib7 1 9 . .if5 ttJ f6
20.�xd8+ �xd8 2 1 . ttJ xe5 .ixg2 22.�g l .
Hay igualdad de peones, pero las piezas
blancas son más activas, y además po­
seen el centro con sus peones.
1 8.:gc7 .ixf3+
Un cambio que no parece agradable,
pero que sin embargo mantiene buenas
opciones de igualdad. Si 1 8 . . . !d5 , sigue

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 49
1 9.'iii e2 'iii h 8 20.�hc l 'iii g 8 2 1 .e4, con
clara ventaj a. Si 1 8 . . . �ab8, 1 9.'iii d2 tll b 6
20.a5 , y las blancas están algo mej or.
19.gxf3 lli b6
Era interesante 1 9 . . . e5 ! ? 20.�e4 �ac8
2 1 .�xc8 �xc8 22.�b7 �d8 2 3 .'iii e2 exd4
24.exd4, con pequeña superioridad de las
blancas.
20.gc6 lli xa4 2 1 .Wc2 gdb8 22.gal

a b e d e f g h

26.dxe5 lli c4+?


Grave error que pierde en pocos mo­
vimientos. Era necesario hacer 26 . . . g6 ó
26 . . . iif8.
27.Wc3 lli xe5
A 27 . . . tll xe3 , las blancas ganarían pieza:
28.'iii xb4 tll c2+ 29.�xc2 bxc2 30.'iii a 5,
ganando.
a b e d e f g h 28.gcs gb6
22 ... b3+!
Si 22 . . . tll b 6? ! , 23.�xa6 �xa6 24.�xa6
lli d5 25.'iii d2, con ventaja.
23.Wct gb4?!
Las negras consiguen un buen contra­
juego después de 23 . . . �c8 24.�xc8+
�xc8+ 25.'iii b l ti:lb6 26.�a3 tll d5 .
24 ..ixa6 lLi b6
Si 24 . . . �b6? ! es fuerte 25.�xb6 tll xb6
26.�a3 ! tll d5 27 .�d3 ! �xa3 28 .bxa3
tll x e3 29.a4, con ventaj a blanca.
2s.wd2 es?

a b e d e f g h
Ver el siguiente diagrama
29.i.d3 ! !
Tras una excelente defensa, el negro Espléndida y elegante jugada final ante
comete un error. la que no hay defensa.
Es mejor hacer 25 . . . �a4 26.�xa4 tll xa4 Las negras abandonaron.
27.'iii c l , o también 25 . . . iif8 26.�a3 , aun- Si se juega 29 . . . �e8, 30.�xe5 �xe5
que las blancas tienen una mínima su­ 3 1 .�a8+, o si 29 . . . tll xd3 , 30.�xa8+ 'iii h 7
perioridad. 3 1 . 'iii xd3 , etc.

1 50 ANEXO
AVRO 1 938
6 noviembre / 27 noviembre

Gracias a los oficios de Max Euwe se realizó este importante torneo, que reunía al
campeón mundial y a los máximos aspirantes el título.
Se jugó en varias ciudades holandesas y fue organizado por AVRO, que eran las
siglas de un consorcio de estaciones radiodifusoras.
En AVRO 1 93 8 Capablanca obtuvo su más discreta clasificación en un torneo
internacional. Jugó por debajo de su nivel y se supo con posterioridad que durante la
competición estuvo sometido a cuidados médicos debido a su alta presión arterial.
Dijo Capablanca al respecto "Analicen mis partidas hasta promediar el juego y
observarán que en ninguna estoy inferior, pero después de la segunda o tercera hora de
juego no podía con mi cabeza. He hecho partidas tablas que debía haber ganado en
mej ores condiciones de salud"
Keres obtuvo el primero premio por desempate, y así fue designado como aspirante
oficial al campeonato del mundo, que nunca llegó a celebrarse por el estallido de la
segunda guerra mundial.

El día de Capablanca

Durante el torneo, el gobierno de Cuba celebró el quincuagésimo aniversario del


nacimiento de Capablanca, el 1 9 de noviembre, declarándolo día festivo con el nombre
de "Día de Capablanca" .

1 2 3 4 5 6 7 8
1'. 1 '? .:;
1 Keres 1 y, y, y, y, y, 1 y, y, y, 1 y, y, y, 8.5
2 Fine o y, ;
1 y, 1 o 1 o 1 1 y, y, 1 y, 8.5
3 Botvinnik y, y, o y, f::; ,;;'.1 y, o 1 y, 1 y, y, 1 y, y, 7.5
4 Euwe y, y, 1 y, 1 1, o y, o y, 1 1 y, 7.0
5 Reshevsky o y, 1 o y, 1 y, 1
y, y, y, y, 1 y, 7.0
6 Alekhine y, y, o o y, 1 y, y, y, , :4 y, 1 y, 1 7.0
7 Capablanca o y, y, y, Yz O 1 o y, y, y, o �1":V ¡ y, 1 6.0
8 Flohr y, y, o y, y, y, o y, o y, y, o y,o . : ""' " 4.5

Partida 65
José Raúl Capablanca - Max Euwe
Holanda 1 93 8
Defensa Nimzoindia

1 .d4 � f6 2.c4 e6 3.�c3 .ib4 4.\Wc2 d5 Una variante muy interesante es esta:
5.cxd5 \Wxd5 6 . . . 'Wf5 7.'Wxf5 exf5 , donde las negras se
Es más habitual 5 . . . exd5 . quedan con peón doblado pero con un
6.� f3 e5 buen control de las casillas "d5 " y "e4"

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 5 1
7 ..id2 .ixc3 8 ..ixc3 cxd4 9.tLl xd4 e5 A 20 . . . bxc6, 2 1 .ib4.
Si 9 . . . tLi c6, 1 0. Cll x c6 Wfxc6 1 1 .gc l id7 2 1 .�b5 ! gfc8 22.�xb7 %Yd3 23.e4 !
1 2 .f3 ! , y después de e4, las blancas obtie­
nen ventaj a.
1 0.tLlf5 .ixf5 1 1 .'!Wxf5 tLi c6
Es indudable que las blancas tienen la
ventaj a de la pareja de alfiles, pero las ne­
gras poseen dominio central y un mejor
desarrollo, con lo cual las opciones están
equilibradas.
12.e3 0--0

a b e d e g h

La posición está perdida para las ne­


gras. Éstas tratan ahora de buscar contra­
juego con el caballo y la dama, pero Ca­
pablanca se defiende con exactitud sin dar
opciones.
23 ... tLl h5
Amenazando ganar: . . . %Ye3+, . . . ltJ g3+ y
a b
. . . gh6++.
24.g3 ! �e3+ 25.cii g2 �g5 26.cii f2 !
13 ..ie2 ! '!We4
Si 1 3 . . . Wfxg2, continuaría 1 4 . .if3 Wig6 Capablanca s e defiende con sencillez
1 5 .Wfxg6 hxg6 1 6.ixc6 bxc6 1 7.ixe5, del intento de ataque negro.
con ligera ventaj a blanca. 26 ... f5! ? 27.exf5 \Wxf5
14.'!Wf3 '!Wc2 ? ! Las negras ponen a su rival ante un
E n apariencia impidiendo e l enroque, pequeño dilema. ¿Aceptan la pieza de re­
sin embargo a Euwe le espera una sorpre­ galo? Aunque no es estrictamente necesa­
sa. rio, Capablanca acepta el reto después de
15.0--0! gad8?! un minucioso análisis.
Nueva imprecisión. Si 15 ... e4?, sigue 28.g4! �f4 29.gxh5 '!Wxh2+ 30.cii e3
1 6.Wig3 ! Era mejor 1 5 . . . a6. �f4+ 3 1 .cii e2 %Yc4+ 32.cii e l %Yd3
16 ..ib5 ! gd5 17.�acl �e4 1 8.�e2 gd6 Si 3 2 . . . Wh4+, 3 3 . fü2 Wfh l + 34.cii d2,
Si 1 8 . . . :B:fd8, 1 9.f3 ! Wfg6 20 ..ixc6 bxc6 ganando.
2 1 .e4 ! , con clara ventaj a del primer juga­ 33.�b3+ cii h 8 34.gc2 ! �f6 35.gd2 \Wf5
dor. 36.�c2 ! %Yf4
19.f3 %Yf5 20 ..ixc6! A 36 . . . Wfxh5 , 37.gh2.
Las blancas ganan un peón. No es posi­ 37.'!We4 '!Wg3+ 38.�ff2 YlYgl+ 39.cii e2
ble retomar con el peón por ib4. �ff8 40.h6!
20 ... gxc6 Las negras abandonaron.

1 52 ANEXO
Margate 1 939
12 abril / 21 abril
El torneo de Pascuas de Margate, así como el de Navidad en Hastings, eran com­
peticiones tradicionales, en las que se invitaba a participar a fuertes maestros extranjeros
y a maestros locales. En esta ocasión, además de a Capablanca se invitó a Keres, Flohr,
Naj dorf y a seis maestros ingleses. Keres ganó el torneo en gran forma, y Capablanca,
seguro en su juego, quedó segundo empatado con Flohr.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 o

1 Keres y, y, 1 y, 1 1 1 1 1 7.5
2 Capablanca y, y, 1 y, y, 1 y, 1 1 6.5
3 Flohr y, y, o y, 1 1 1 1 1 6.5
4 Thomas o o 1 y, 1 y, y, y, 1 5.0
5 Milner-Barry y, y, y, y, o 1 y, y, y, 4.5
6 Najdorf o y, o o 1 o 1 y, 1 4.0
7 Golombek o o o y, o 1 y, y, 1 3.5
8 Sergeant o y, o y, y, o y, 1 o 3.0
9 Menchik o o o y, y, y, y, o y, 2.5
10 Wheatcroft o o o o y, o o 1 y, 2.0

Partida 66
José Raúl C apablanca - Harry Golombek
Margate 1 93 9
Defensa Nimzoindia
1 .d4 lil f6 2.c4 e6 3.lll c3 .lb4 4.1Wc2 d5 Se han realizado varios cambios, lo que
5.cxd5 exd5 6 ..lg5 c6 7.e3 lLl bd7 S.i.d3 favorece la iniciativa de las blancas en el
h6 9.i.h4 0--0 10.lll f3 ges 1 1 .0--0 .le7 flanco de dama, que además tienen sus
Si l 1 . . . .ld6, 1 2 .�fe l 'll f8 1 3 .ixf6 ! piezas mejor dispuestas.
'Wxf6 1 4.e4, y no 1 4 . . . dxe4 1 5 . 'll xe4 'W d8 23.b5! cxb5? !
debido a 1 6. 'll xd6 �xe l + 1 7.�xe l 'Wxd6 S i 2 3 . . . �ec8, 24.bxc6 �xc6 25.�xc6
1 8.�e8, con ventaja abrumadora. 'Wxc6 26. 'Wb5 , con clara superioridad.
12.i.g3 lll f8 24.1Wxb5 lll e6
Es un grave error 1 2 . . . 'll h 5?, debido a A 24 . . . b6, 25.�c6 'W d7, 26.�xb6 gana.
1 3 . 'll xd5 ! cxd5 (a 1 3 . . . tll x g3 , 14. 'll x e7+) 25.lll c3
1 4 .ic7 ganando. También se podía capturar en "b7 " :
13.h3 .le6 14.gabl lll h5 15 ..lh2 g6 25. 'Wxb7 �ab8 ( 2 5 . . . �eb8 26. 'W c6 �xb l
16.lll e5 lll g7 17.b4 .lf5 27.'Wxa8+) 26.'Wxa7 �a8 27. 'Wb6, etc.
A 1 7 . . . 'll d7, 1 8 . 'll xd7 'Wxd7 1 9.b5 c5 25 .. ,gedS 26.1Wxb7 1Wa3 27.lll xd5 1Wxa2
20.dxc5 ixc5 2 1 .�fd l , con ventaja. 2S.lll b4 1Wa4 29.lll c6! ges 30,gal !
1S.lll a4 .lxd3 1 9.1Wxd3 lll d7 20,gfcl Las negras abandonaron, ya que sor­
lll xe5 2 1 ..lxeS .ld6 22 ..lxd6 1Wxd6 prendentemente la dama está atrapada.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 53
8ª Olimpiada de Aj edrez
Buenos Aires 1 93 9
2 4 agosto / 1 9 septiembre

El gran Torneo de las Naciones, que organizó la Federación Argentina de Ajedrez en


colaboración con la FIDE, fue un importante evento que acogió a los mejores maestros
del panorama internacional. La coincidencia con el comienzo de la segunda guerra
mundial hizo que muchos grandes jugadores europeos fijaran su residencia en la
República Argentina, lo que resultó muy valioso para el aj edrez en ese país.
Esta fue la última competición de Capablanca, y un acontecimiento muy grato para
él, pues consiguió la medalla de oro en el primer tablero sin perder partida.
El premio le fue entregado por el presidente de la República Argentina, Roberto
Ortiz.
El teatro Politeama le brindó una gran ovación, posiblemente la más emotiva de su
vida.
Capablanca, visiblemente emocionado, de pie, mirando al público, saludaba con su
particular sonrisa.

Preliminares

1 Czemiak (Palestina) Capablanca 1 12


2 Capablanca Vassaux (Guatemala) 1 -0
3 Keres (Estonia) Capa blanca 1 12
4 Capablanca Stahlberg (Estonia) 1 12
5 Rojahn (Noruega) Capablanca 1 12

Final

1 Capablanca Tartakower (Polonia) 1 12


2 Flores (Chile) Capablanca 1 12
3 Capablanca Czemiak (Palestina) 1 -0
4 Stahlberg (Suiza) Capablanca 1 12
5 Capablanca Van Scheltinga (Holanda) 1 -0
7 Capablanca Mikenas (Lituania) 1 -0
8 Opocensky (Checoslovaquia) Capablanca 0- 1
9 Capablanca Grau (Argentina) 1 12
11 Capablanca Petrov (Letonia) 1 12
14 Enevoldsen (Dinamarca) Capablanca 0- 1
15 Capablanca Trompowsky (Brasil) 1 -0

1 54 ANEXO
Partida 67
José Raúl Capablanca - Viadas Mikenas
Buenos Aires 1 939
Defensa Nimzoindia

1 .d4 ¿¿jf6 2.c4 e6 J.¿¿jcJ i.b4 4.�c2 ¿¿j c6


Según algunos tratados, a esta jugada
se la conoce como Variante Zúrich.
s.¿¿j f3 d5 6.a3 ! i.xc3+ 7.�xc3 a5
Para seguir con . . . a4, pero debilita mu­
cho el flanco de dama.
S.b3 � 9.i.g5
9.e3 y i.b2 es una opción.
9 ... h6 10.i.xf6 �xf6 1 1 .e3 i.d7?!
Es mej or l 1 . . . :ge8, para continuar con
el avance . . . e5.

a b c d e f g h

1 9.fS! b5 20.fxe6
Era también muy fuerte 20.i.a2 ! , y si
20 . . . Wxe5 , 2 1 .fxe6 ! fxe6 22.i.b l ganando.
20 ... bxc4 21 .gxf6 cxd3 22.exti+ i.xti
23.gxti ¿¿j b5 24.�f2 gds
A 24 . . . :ges, 25.:gd2 :gad8 26.c¡f¡f2. ! (a
26.:gxd3 , :gxe5) 26 . . fü"S+ 27.élif3 g5
.

28 .h3 h5 29.c¡f¡g3, con final ganado.


25.¿¿j xd3 ges 26.gf3

12.i.d3 gres
Con idea de movilizar su flanco de da­
ma. Si 1 2 . . . :gfeg 1 3 .0--0, es precipitada
1 3 . . . e5, por 1 4.cxd5 e4 1 5 .i.xe4 :gxe4
l 6.dxc6 i.xc6 l 7. lll e5 , con clara ventaja.
13.� a4 14.b4 dxc4 15.i.xc4 ¿¿j a7
1 6. ¿¿j e5 i.eS
Parece más natural desprenderse del al­
fil de casillas blancas con l 6 . . . i.b5 1 7 .f4
i.xc4 1 8 .Wi'xc4 c6.
17.f4! b6 1 S.�d3 �dS
Tal vez 1 8 . . . g6, evitando de momento a b c d e f g h

f5 , sea mejor. Las negras abandonaron.

32 PARTIDAS DE CAPABLANCA 1 55
Fin

Capablanca pasará a la historia como el gran campeón de estilo sencillo, claro, que todo
el mundo podía entender y nadie imitar.
Su sistema de juego, nacido de la más pura intuición, ha sido analizado hasta la
saciedad con el obj etivo de descubrir su secreto.
Lo que ha enamorado a generaciones de ajedrecistas son los planes de juego que
realizaba el cubano. Ocultos al comienzo, cada movimiento va encaj ando a la perfec­
ción, y a medida que avanza, ya todos pueden comprender.
Al periodo de su reinado se le llamó "neoromanticismo", y sus aportaciones, muy
valiosas, fueron el concepto de simplificación y la iniciativa.
José Raúl Capablanca nació en Cuba. Tenía cargos de responsabilidad en el servicio
exterior de su país, y era agregado comercial en Estados Unidos.
El 8 de marzo de 1 942 sufrió un ataque de apoplej ía, producto de su elevada presión
arterial, y falleció en Nueva York en el hospital Mount Sinai. La noche anterior se
encontraba en Manhattan Chess Club, y comentó: "me siento mal, me duele mucho la
cabeza" . Luego perdió el conocimiento que no volvió a recuperar.
Sus restos fueron llevados por barco a La Habana, y se le rindió honores de coronel
muerto en acción, por ser miembro diplomático de Cuba en Washington. Fue velado en
el Capitolio Nacional y descansa en el cementerio Colón.
Su primer gran rival de elite donde se dio a conocer al mundo, Frank Marshall, dijo al
conocer la noticia: "durante siglos los ajedrecistas recordarán su nombre y reproducirán
sus partidas. Queden estas como un monumento imperecedero"

1 56 ANEXO
,

Indice de partidas

Partidas correspondientes a Mi carrera ajedrecística

Nro Jugadores Lugar y fecha Pag.


Corzo - Capablanca La Habana 1 90 1 13
2 Capablanca - Corzo La Habana 1 90 1 14
3 Raubitschek - Capablanca Nueva York 1 906 16
4 Capablanca - R. Raubitschek Nueva York 1 906 17
5 Fox - Capablanca Nueva York 1 906 18
6 Capablanca - Davidson y Ferguson Nueva York 1 907 19
7 Marshall - Capablanca Nueva York 1 909 22
8 Capablanca - Marshall Nueva York 1 909 24
9 Marshall - Capablanca Nueva York 1 909 26
10 Marshall - Capablanca Nueva York 1 909 28
11 Capablanca - Bemstein San Sebastián 1 9 1 1 32
12 Capablanca - Janowski San Sebastián 1 9 1 1 34
13 Capablanca - Rolando Illa Buenos Aires 1 9 1 1 38
14 Capablanca - Molina Buenos Aires 1 9 1 1 40
15 Kline - Capablanca Nueva York 1 9 1 3 42
16 Corzo - Capablanca La Habana 1 9 1 3 44
17 Capablanca - Chajes Nueva York 1 9 1 3 46
18 Capablanca - Duz-Jotimirsky San Petersburgo 1 9 1 3 47
19 Capablanca - Alekhine San Petersburgo 1 9 1 3 49
20 Blumenfeld y Pavlov - Capablanca Moscú 1 9 1 4 50
21 Bemstein - Capablanca Moscú 1 9 1 4 52
22 Nimzovich - Capablanca Moscú 1 9 1 4 53
23 Kaufmann y Fahndrich - Capablanca Viena 1 9 1 4 56
24 Capablanca - Bemstein San Petersburgo 1 9 1 4 59
25 Nimzovich - Capablanca San Petersburgo 1 9 1 4 61
26 Capablanca - Molina y Ruiz Buenos Aires 1 9 1 4 63
27 Capablanca - Chajes Nueva York 1 9 1 5 65
28 Capablanca - Black Nueva York 1 9 1 6 68
29 Capablanca - Schroeder Nueva York 1 9 1 6 71
30 Janowski - Capablanca Nueva York 1 9 1 6 73
31 Capablanca - Marshall Nueva York 1 9 1 8 76

ÍNDICE DE PARTIDAS 1 57
32 Capablanca - Janowski Nueva York 1 9 1 8 79
33 Capablanca - Kostic La Habana 1 9 1 9 80
34 Capablanca - Y ates Hastings 1 9 1 9 84
35 Capablanca - Scott Hastings 1 9 1 9 85

Partidas corres p ondientes al Anexo


36 Capablanca - Em. Lasker La Habana 1 92 1 90
37 Capablanca - Vidmar Londres 1 922 94
38 Tartakower - Capablanca Nueva York 1 924 96
39 Capablanca - Marshall Moscú 1 925 99
40 Capablanca - Zubarev Moscú 1 925 101
41 Ed. Lasker - Capablanca Lake Hopatcong 1 926 1 03
42 Nimzovich - Capablanca Nueva York 1 927 1 05
43 Alekhine - Capablanca Nueva York 1 927 1 08
44 Capablanca - Spielmann Nueva York 1 927 1 10
45 Capablanca - Alekhine Buenos Aires 1 927 1 14
46 Capablanca - Mieses Bad Kissingen 1 928 1 16
47 Capablanca - Havasi Budapest 1 928 1 18
48 Reti - Capablanca Berlín 1 928 1 20
49 Winter - Capablanca Margate 1 929 1 22
50 Capablanca - Treybal Carlsbad 1 929 1 24
51 Havasi - Capablanca Budapest 1 929 1 26
52 Aguilera - Capablanca Barcelona 1 929 1 28
53 Capablanca - Sergeant Hastings 1 929/30 1 29
54 Menchik - Capablanca Hastings 1 930/3 1 131
55 Kevitz - Capablanca Nueva York 1 93 1 1 32
56 Capablanca - Euwe Amsterdam 1 93 1 1 34
57 Norman - Capablanca Hastings 1 934/3 5 1 36
58 Capablanca - Levenfish Moscú 1 93 5 1 39
59 Capablanca - Reilly Margate 1 93 5 141
60 Capablanca - Milner-Barry Margate 1 936 1 43
61 Capablanca - Lilienthal Moscú 1 936 1 44
62 Capablanca - Alekhine Nottingham 1 936 1 46
63 Capablanca - Flohr Semmering-Baden 1 93 7 1 48
64 Capablanca - Rossolimo París 1 93 8 1 49
65 Capablanca - Euwe Holanda 1 93 8 151
66 Capablanca - Golombek Margate 1 53
67 Capablanca - Mikenas Buenos Aires 1 93 9 1 55

1 58 ANEXO
Frases de Capablanca

"En ajedrez cuando juegas con un fuerte jugador las dos armas disponibles
para vencerlo deben ser lógica y imaginación ".

"Se puede sacar más provecho de una partida perdida que de cien gana­
das ".

"El ajedrez es algo más que un juego; es una diversión intelectual que tiene
algo de arte y mucho de ciencia. Es, además, un medio de acercamiento
social e intelectual".

"El ajedrez sirve, como pocas cosas en este mundo, para distraer y olvidar
momentáneamente las preocupaciones de la vida diaria "

"El ajedrez, como todas las demás cosas, puede aprenderse hasta un punto
y no más allá. Lo demás depende de la naturaleza de la persona "

"De pocas partidas he aprendido tanto como de la mayoría de mis derro­


tas "

"El buen jugador siempre tiene suerte".

"Si ha pensado en un plan correcto, debe llevarlo a cabo rigurosamente "

"Hablando de mí mismo, puedo decir que el estilo de mi juego no se


corresponde totalmente con mi temperamento sureño. Siempre juego con
cautela y evito los riesgos, porque me gusta la sencillez. . . Tengo por
principio no arriesgarme en las partidas decisivas "

"Hubo períodos en mi vida en los que pensaba que no podía perder ni una
partida. Más tarde sufría una derrota, y eso hacía que despertase de mis
sueños y volviese a la tierra "

"Puedo adivinar en un momento lo que se oculta detrás de las posiciones y


qué es lo que puede ocurrir o lo que va a ocurrir. Otros maestros tienen
que hacer análisis para obtener algunos resultados, mientras a mí me
bastan unos instantes "

FRASES DE CAPABLANCA 1 59
"Es necesario proteger al rey con el mínimo de piezas y atacar al rey
adversario con el máximo de piezas. "

"Hay que eliminar la hojarasca del tablero "

"Cuando ustedes ven una posición, se preguntan qué puede suceder, qué
sucederá. Yo lo sé "

"Jamás he estudiado ajedrez. Sólo estudio ajedrez cuando juego una parti­
da "

"Aprendí a jugar al ajedrez antes que a leer"

"Yo todavía no había cumplido los cinco años cuando entré un día en el
despacho de mi padre y le vi jugando con un hombre. Nunca antes había
visto una partida de ajedrez y las piezas llamaron mi atención. Al día
siguiente volví a observar jugar a mi padre. El tercer día, mi padre, que
era un principiante en el ajedrez, movió su caballo de una casilla blanca a
otra del mismo color. Su adversario, no mejor jugador que él, no se dio
cuenta de ello. Mi padre ganó la partida y yo le dije que había engañado a
su rival. Por poco me echa de la habitación, pero yo le indiqué qué era lo
que había hecho. Me preguntó qué sabía sobre el ajedrez y le dije que
podía ganarle. Me respondió: "Eso es imposible porque tú no sabes ni
colocar las piezas " Jugamos una partida y gané. Ese fue mi comienzo "

Lo mejor de Ca pa b1anca
Vol u men I
Funda mentos del ajed rez
Lecciones elementa les de ajed rez

Auto r : José Ra ú l Ca pa b l a nca


PV P : 1 7 , 5 0€
Pá g i n a s : 1 76
Ta m a ñ o : 1 7 x 24
I . S . B . N . : 978-84-92 5 1 7-39-8
Fec h a d e p u b l icaci ó n : J u n i o d e 2 0 1 2

1 60 ANEXO