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DAVID PERKINS

Comprender, que es el fin del proyecto Zero, es pensar sobre un tema y poder en base a ello
desarrollar actividades de aplicación, que él denomina “desempeños de comprensión” como la
generalización, síntesis, explicación, relación, ejemplificación y representación novedosa, que llevan
a nuevos conocimientos. Lo que se aprende en la escuela debe ser posible aplicarlo en la vida, en la
resolución de todo tipo de problemáticas a las que debamos enfrentarnos, y a su vez para resolver
cuestiones que la humanidad aún no ha resuelto.

Una escuela que desarrolle la inteligencia de los niños, debe transmitir contenidos que muevan a
los educando a la reflexión y con ello se produzcan descubrimientos que lleven al progreso cultural.

Elegir los mejores contenidos a enseñar, mostrarlos de modo claro, motivar al alumno y aplicar un
método eficaz son las garantías del éxito. Reflexionar sobre el contenido y la existencia de una
retroalimentación alumno-docente es esencial. Se retoma la idea socrática de la mayéutica, la ironía
y la refutación, dejando al alumno expresarse, cuestionándolo y exigiendo que argumente, que haga
autocrítica, que corrija, que investigue, especialmente en colaboración con sus compañeros.

¿Qué significa comprender? La comprensión es una meta bastante misteriosa de la educación nos
dice que en los planes de estudio o diseños de curriculum se afirma “los alumnos comprenderán tal
y tal cosa” se hace la pregunta ¿Cómo podemos saber si los alumnos realmente aprenderán ese
valioso estado de comprensión? No se trata de algo que se puede medir con un termómetro ni con
exámenes de selección múltiple. La lectura nos muestra una comparación entre conocer y
comprender ejemplo: las leyes de Newton la primera Ley afirma que un objeto continúa moviéndose
en la misma dirección y a la misma velocidad al menos que alguna fuerza lo desvié. En el mundo
cotidiano hay muchas fuerzas que desvían a los objetos en movimiento por ejemplo en el futbol o
vólibol. La ficción reduce la velocidad hasta anularla. La gravedad desvía la trayectoria de los
trayectiles, la cual forma una curva que regresa la tierra. Por lo tanto, no es en absoluto evidente
que, de no intervenir ninguna fuerza los objetos continúen moviéndose en la misma velocidad y
dirección. Nos dice que si nuestra meta como maestros es que los estudiantes conozcan las leyes de
Newton, podemos examinar el progreso del alumno pidiéndole que las recite, escriba las formulas
o que realice algunas operaciones algebraicas a fin de cerciorarnos de que no está repitiendo de
memoria sino que posee un conocimiento comprensivo.

Las actividades de comprensión: Cuando entendemos algo, no solo tenemos información sino que
somos capaces de hacer ciertas cosas con ese conocimiento por ejemplo: cuando alguien entiende
la primera ley de Newton es capaz de comprender: la explicación, la ejemplificación, la aplicación,
la justificación, comparación y contraste, la contextualización, y la generalización. Esta perspectiva
permite esclarecer la meta de la pedagogía de la comprensión: capacitar a los alumnos para que
realicen una variedad de actividades de comprensión vinculadas con el contenido que están
aprendiendo. Si queremos que los alumnos entiendan, debemos decidir enseñarles actividades de
comprensión, debemos brindar información clara, práctica reflexiva y realmente informativa. Pero
a menudo ni siquiera se les pide a los alumnos que expliquen o muestren ejemplos nuevos y
justificar.
La comprensión y las imágenes mentales: nos dice que todos los seres humanos tenemos imágenes
mentales de nuestra casa o del vecindario esto nos ayuda a recorrerlos y también a atravesar los
techos con la imaginación. Esta pequeña gimnasia intelectual muestra cómo funciona uno de los
recursos más importantes de la mente: la imaginación mental.

Las actividades de comprensión: ¿de dónde obtienen el niño la imagen mental de la forma de un
cuento? Obviamente no, de la definición formal de un cuento que le dan sus padres: sino, antes
bien, escuchando muchos cuentos, haciendo preguntas sobre ellos, representándolos etc.

En síntesis, existe una imaginación recíproca entre las imágenes mentales y las actividades de
comprensión. Si ayudamos a los alumnos a adquirir imágenes mentales por cualquier medio
desarrollaran su capacidad de comprensión. A su vez si les exigimos que realicen actividades de
comprensión tale como predecir, explicar resolver, ejemplificar, generalizar etc. construirán
imágenes mentales. Las actividades de comprensión y las imágenes metales son los engranes de la
pedagogía de la comprensión.

Niveles de comprensión: hay una cantidad considerable de conocimientos y prácticas que no forman
parte del nivel del contenido por lo tanto la pedagogía de la comprensión requiere un tratamiento
del conocimiento de la materia. En particular, los alumnos necesitan información clara en estos
niveles. La instrucción debe fomentar el desarrollo de imágenes mentales pertinentes y necesitan
una motivación intrínseca y extrínseca que debe consistir en hacer que los estudiantes se den cuenta
del poder y de la perspectiva que brinda una visión más general de una materia.

La escuela inteligente desea que las cosas funcionen de otra manera. Dado que aspira a un
aprendizaje reflexivo, dinámico e informado, la escuela inteligente alienta a los maestros a
reflexionar sobre lo que enseñan y sobre las razones por la que lo hacen y les proporciona el tiempo
y la información necesaria para que puedan llevar a cabo su empresa. En la escuela inteligente hay
menos datos y éstos se agrupan en torno a temas generadores más amplios y fecundos.