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Para Hegel la religión es una manifestación histórica y cultural, a través de la cual el hombre

se ve a sí mismo dentro de su propio mundo. También es una interpretación de los


acontecimientos humanos. Por lo tanto, es el autoconocimiento del hombre a través de la
historia. De esta manera la religión cobra un gran valor como echo de cultura y como echo
histórico.
a) Universalidad: El espíritu absoluto es lo que es presupuesto, pero no permanece
cerrado, es decir el espíritu absoluto no es un ente individual. Por lo tanto, no puede ser
contenido, es parte del todo, y a su vez es la fuerza creadora de todo lo que existe dentro
de la sociedad. A diferencia de su hijo quien es distinto de él ya que posee una identidad
propia, individual y única.
b) Particularidad: En el momento de la elección de una parte del espíritu absoluto se
entiende como la esencia concreta y eterna y su movimiento da al paso a la creación del
mundo “fenoménico”. Como contraste se entiende a su hijo como un ser independiente
individual constituido por el cielo y por la tierra, por la naturaleza elemental y concreta. El
espíritu finito por el contrario es independiente de la naturaleza y del espíritu absoluto. Es
el extremo de la negatividad que se entiende como maldad, es la contraparte y posee su
propia naturalidad.
y) Individualidad: Es de la subjetividad y del concepto, entendiendo a la subjetividad como
una característica que permite dar una interpretación diferente a cada cosa y el concepto
es lo contrario, no se lo puede interpretar porque tiene un significado universal. En este
momento es cuando la universalidad y la particularidad llegan a un punto de contacto.
1. Presupuesto sustancia universal individual: El hijo se vuelve una autoconciencia
individual que a la vez es idéntico con la esencia del espíritu absoluto, él es capaz de
superar el mal o espíritu infinito. Es consciente de su esencia y elige morir a través del dolor
de la negatividad. Es la idea del espíritu eterno, pero viva y presente en el mundo.
2. Estados del espíritu en el sujeto: La naturaleza del sujeto es singular y puede ser
contemplada por la contemplación de la verdad, que a su vez es testimonio del espíritu.
El espíritu del sujeto se divide en 3 etapas por su naturaleza inmediata:
1. La nada o la verdad (Espíritu finito).
2. Según el ejemplo de su verdad por la fe y la unidad universal.
3. Con su necesidad de despojarse de su negatividad unido con la esencia a través
del dolor.
3.Deseo de hacerse temporal y externo: Hay una revelación del espíritu y un deseo de
hacerse temporal y externo, alcanzar un nivel de simplicidad de pensamiento y sentimientos
eternos, una conexión inseparable con el espíritu universal en sí mismo, esta es la forma
de la verdad y el objetivo de la filosofía. Entendiendo estas limitaciones del espíritu como la
subjetividad, la vanidad, el capricho, la ironía, se limita el desarrollo de la filosofía. Solo a
través del pensamiento libre se puede lograr una determinación infinita y esto da como
resultado un contenido absoluto.