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María Camila torres oliveros

Sociología
Lenguaje y pensamiento.

Acerca de la relación existente entre lenguaje y pensamiento V.Z Panfilov

Existe un problema en la correlación del lenguaje y el pensamiento -lenini, este problema no


solo es visto en las ciencias consagradas, sino también en la teoría marxista-lenini sta
del conocimiento. Se dice que es este el problema el que constituye uno de los
aspectos básicos de los problemas filosóficos; también se dividen las ciencias, pero en dos
direcciones diferentes: La materialista y la idealista.
El materialismo filosófico, aunque afirme que las existencias de las ideas, de la conciencia,
del pensamiento, es tan real como la de las distintas formas de la materia en movimiento,
considera que la idea existe solo en tanto en cuanto cobra realidad en determinadas
formas materiales, dado que su ser está condicionado por el funcionamiento de una de las
formas de la materia: cerebro.
Por otro lado, tenemos el materialismo dialectico, el cual afirma que el pensamiento no puede
lasdarse al margen del lenguaje, que lenguaje y pensamiento son indisolubles entre sí, tanto
en su génesis como en su existencia.
El idealismo, en cambio, al negar que el pensamiento está limitado,
como capacidad refleja, por procesos filosóficos materiales que tienen lugar el cerebro, al
negar que el contenido de nuestra conciencia en relación con la realidad objetiva sea
condicionado y posea un carácter secundario, niega asimismo la conexión necesaria de
la conciencia del pensamiento, con la lengua como conjunto de determinadas formas
y determinados procesos; también afirma que la relación entre aquel y este es puramente
exterior y que el pensamiento puede darse perfectamente sin el concurso del lenguaje.
Es correcto afirmar que la conexión que existe entre el lenguaje y el pensamiento
es indiscutible, pero sin embargo hay muchos aspectos del problema de esta relación que
son discutibles.
La relación directa e inmediata con las imágenes de la percepción y de la representación, y
de que la palabra, por ejemplo, expresa no solo el concepto, sino, además, la representación;
se afirma, asimismo, que existe una etapa en el desarrollo del lenguaje y del pensamiento en
que este únicamente se verificara en las imágenes de la percepción y de la representación y
que el lenguaje, en consecuencia, solo expresaba percepción y representación.
Levy Bruhl sustenta el criterio de que el pensamiento de los pueblos primitivos y el de los
pueblos civilizados son diferentes de allí su diferencia de lenguajes.
Las ideas de Levy- Bruhl acerca del carácter especial del pensamiento y del lenguaje de los
pueblos primitivos han ejercido una sensible influencia sobre muchos autores, tanto lingüista
como filósofos, que de una u otra manera han tratado del problema relativo al lenguaje y al
pensamiento del hombre prehistórico.
N.I. Marr aplica la explicación del pensamiento de los pueblos
primitivos contemporáneos dada por Levy- Bruhl al pensamiento del hombre prehistórico y
explica que existe un estadio pre-lógico especial en el desarrollo del pensamiento. “la
humanidad -afirma N.I Marr-pensaba entonces con un pensamiento pre-lógico, sin conceptos
abstractos con representación en imágenes cuyas conexiones mutuas eran extrañas a nuestra
percepción”.
El marxismo-leninismo enseña que el hombre y su pensamiento son un producto de la
relación sociales y, ante todo, de las que, en el proceso del trabajo, se produjeron entre los
hombres y entre estos y la realidad circundante. Incluso en el hombre los reflejos
condicionados pueden formarse sin que él tenga conciencia de ello; en este sentido, por
ejemplo, podemos remitirnos a los experimentos de M.A. Alekseiev realizados con el
propósito de elaborar una reacción condicionada motora a base de una breve señal audible,
acompañada al principio por el refuerzo oral.
El pensamiento humano se diferencia del pensamiento animal, incluyendo en ello los monos
antropoides, en que tan solo el hombre llega a tener conciencia de la conexión y de las
relaciones objetivas de los objetos de la realidad a base de lo cual averigua las propiedades
de los mismos.
La posibilidad de realizar diferentes actos y su propio origen se debe exclusivamente a la
vida social del individuo. La vida social, al influir directamente sobre las formas de conducta
del individuo y sobre las actividades nerviosas del mismo, confería, con ello, mediamente,
carácter social a cualquiera de sus actividades. Las observaciones de Marx son: “el individuo
es un ser social. Toda manifestación de su vida, por ende, incluso si no se representa en forma
directamente colectiva, realiza junto con otros individuos, constituye una manifestación y
una afinación de la vida social”
El trabajo como proceso de acción mediata del hombre sobre un objeto de la realidad, por
medio de otros solo es posible en las condiciones siguientes:
1. Cualquier acto de trabajo se verifica, por una parte, a base de las conexiones y
relaciones en que puedan situarse el objeto y el instrumento de trabajo.
2. La utilización de un instrumento de trabajo u otro para actuar sobre el objeto a fin de
alcanzar determinados resultados presupone, por una parte; el conocimiento de
propiedades que no pueden ser reflejados por medio de los órganos de los sentidos.
3. La preparación de un utensilio, incluso del más primitivo pudo tener lugar únicamente
cuando el hombre fue capaz de prever sus futuros actos de trabajo, cuya ejecución
requería necesariamente un instrumento dado.
En un capítulo del libro mentalidad primitiva de Levy-Bruhl explica el objeto propuesto: “los
distintos procedimientos de enumeración y calculo, formación y uso de los numerables quizás
permitan captar lo que podríamos denominar los recursos mismos del pensar de las
sociedades inferiores en lo tocante a su diferencia especifica respecto al pensar lógico”
Levy-Bruhl afirma, además, que es característica de los pueblos primitivos la percepción
inmediata de la cantidad de los objetos, por lo cual dichos pueblos según la opinión del
mencionado anteriormente, no necesitan numerables.
E.Cassirer, consagro a la historia del cálculo, expone a este respecto un punto de vista
análogo.
La afirmación echas por estos dos autores parten de que:
1. En varias lenguas de los pueblos incluidos entre los “primitivos”, existen varias series
de numerales en sucesión creciente; cada una de dichas series se utilizan tan solo para
el cálculo de determinado objeto.
2. En varias lenguas existen denominaciones especiales para ciertas cantidades de
determinados objetos sin formar una serie numeral consecutiva.
todos estos hechos nos dicen que, en el pasado, las denominaciones propiamente cuantitativas
hasta cinco eran utilizadas como vocablo independiente.
Los datos que nos proporcionan el análisis de los numerales cardinales de la lengua nivij
atestigüen, por tanto, únicamente que no es justo considerar el computo concreto en dicha
lengua como consecuencia de que los numerales correspondiente surgieron para designar las
imágenes de la percepciones y de la representación de los grupos concretos sería erróneo
sacar la conclusión de que quienes hablan dicho idioma no se hallan capacitados para hacer
abstracción de las particularidades cualitativas de los objetos de computo.
Tal parece que ni los datos lingüísticos ni los etnográficos confirman la tesis de que haya
existido en la evolución del pensamiento humano un estadio pre lingüístico durante el cual
el pensamiento se produjera totalmente en imágenes de la percepción y de la representación
y el hombre careciera de la capacidad de formar conceptos, incluso los más elementales.
La conclusión a la que se ha podido llegar es de gran importancia para resolver el problema
concerniente a la relación que existe entre el involuntario material
de la lengua, (el contenido sensorial) constituyo el medio de dar realidad al contenido
sensorial y en imágenes del pensamiento.
Pavlov resalta que el segundo sistema señalizador apareció cuando surgió el hombre al darse
a él, también, os elementos del pensar abstracto y generalizado.
Los filósofos idealistas afirman que el pensamiento puede darse sin necesidad del lenguaje y
de que este solo constituye un medio para expresar los pensamientos del hombre a fin de
comunicarlos al interlocutor; suelen indicador que el pensamiento se da en su aspecto puro,
sin ayuda del lenguaje, cuando el individuo piensa para sí. Más aun del lenguaje considerando
que este último es algo exterior en relación con el pensamiento.
Muchos lingüistas burgueses de nuestros días declaran que tanto los significados vinculados
a terminada formas materiales del lenguaje como estas propias formas materiales del lenguaje
como estas propias formas son psíquicos.