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Wolf, Eric R. Europa y La Gente Sin Historia.

México, Fondo de
Cultura Económica, 1987, pp. 1-254., 1 ª ed.

Samantha Lobo Muñoz

El antropólogo e historiador Eric Robert Wolf, se basó en el estudio del campesinado,


la influencia de Europa y sus relaciones con América Latina, de este mismo modo
Wolf desarrollo una visión distintiva de las formaciones sociales y culturales, por
medio de las comunidades campesinas y las plantaciones industriales, los
componentes de segmentos sociales diferenciados. Wolf estudio las formaciones de
poder y las largas líneas de tiempo históricas, y es por medio de la presente obra que
afirma el tema central de su trabajo: poder, dinámica y crítica de las ciencias sociales,
contribuyendo fundamentalmente a la antropología y particularmente siendo
central en la tradición de economía política.

El libro publicado por Wolf (Europa y La Gente Sin Historia) constituye fielmente al
total de procesos múltiples interconectados partiendo de una totalidad que puede
ser rearmada, pero significando el engaño sobre esta comprensión de totalidad de
este mundo. Wolf afirma: «La tesis central de esta obra nos dice que el mundo
humano constituye un total de procesos múltiples interconectados y los empeños
por descomponer en sus partes a esta totalidad, que luego no pueden rearmarla,
falsean la realidad», y continúa: «Es engañosa esta pauta de desarrollo,
primeramente, porque convierte la historia en un relato de éxito moral, en una
carrera en el tiempo en que cada corredor pasa la antorcha de la libertad al siguiente
equipo. De este modo la historia se convierte en un relato sobre el desarrollo de la
virtud, sobre cómo los buenos ganan a los malos. Con frecuencia, esto acaba
convirtiéndose en el relato de cómo los ganadores demuestran que son virtuosos y
buenos por el solo hecho de ganar. Si la historia no es más que el efecto de un
propósito moral en el tiempo, entonces aquellos que se convierten en defensores de
ese propósito se vuelven automáticamente agentes predilectos de la historia.»

Este mundo de la humanidad consiste en una red de procesos interconectados, lo


que Wolf llama: las conexiones ecológicas, económicas y políticas. Estos mismos
procesos conectan a la humanidad del presente con el pasado a través de los mismos
procesos y es por medio de la visión global e histórica que puede entenderse la
situación del mundo. Las ciencias sociales y su compartimentación (sociología,
política, economía, antropología, etc.) y su desarrollo independiente han propiciado
a la pérdida de un enfoque. Debido a esta separación, según Wolf, es probable que
se diera una limitación conceptual en el estudio de fenómenos sociales y políticos,
estas especialidades y disciplinas separadas y desiguales desembocó lo que se
conoce como el estudio especializado de aspectos particulares del ser humano,
convirtiendo las razones ideológicas en una justificación de las especializaciones
intelectuales. Primordialmente fue la economía política y luego las ciencias sociales.

La economía política "es un campo de estudio interesado en «la riqueza de las


naciones», la producción y distribución de riquezas dentro y entre entidades
políticas y las clases que las componen"1 Wolf atribuye este hecho ya que en el siglo
XVIII la economía política perdió su enfoque holístico, dejo de ocuparse del estudio
de la producción de la producción en las sociedades como medio de abastecer a sus
gobiernos y se orienta hacia el estudio de cómo la demanda crea mercados. La
ciencia política también deja de interesarse en los aspectos sociales, económicos e
ideológicos de la política, para centrarse en el estudio de la toma de decisiones
políticas. Paralelamente surgen nuevas ciencias sociales como la sociología o la
antropología, que van a definir nuevos objetos de estudio: la sociedad y la cultura
como entidades autónomas e independientes. La sociología se encargó de resolver
la cuestión social respondiendo a la pregunta de cómo se podía alcanzar un orden
social y es de esta manera que se dio un origen “eminentemente político” buscando
como objeto la desintegración social, separando el campo de las relaciones sociales
del de la economía política. El nuevo modelo de economía política trato del
funcionamiento de las elecciones individuales subjetivas relacionándolas unas con
otras y separo la política de la economía política, centrándose en el estudio de las
decisiones y por otra parte en el estudio de las orientaciones constituyendo de esta
manera un sistema político autónomo de una determinada sociedad.

"Fundamentando todas estas especialidades se halla el concepto de un conjunto de


individuos, vinculados en un contrato tendiente a maximizar el orden social, a trocar
y permutar en el mercado y a proporcionar insumos para la formulación de las
decisiones políticas"2 Lo que caracteriza una sociedad desde el punto de vista de la
sociología, son las relaciones o vínculos que mantiene entre si los individuos, y que

1
Wolf, Eric R. Europa y La Gente Sin Historia. México, Fondo de Cultura Económica, 1987, pp. 20.
2
Wolf, Eric R. Europa y La Gente Sin Historia. México, Fondo de Cultura Económica, 1987, pp. 24.
pueden ser absorto de los contextos económicos, políticos e ideológicos. La sociedad
vista como un conjunto de relaciones sociales que conduce a una visión abstracta de
un todo cohesionado, unitario y ordenado, es decir, con una estructura interna. Y
por medio de este orden social, desde una perspectiva, está relacionada con la
cantidad y calidad de las relaciones que mantienen los individuos. De esta manera
Wolf nos plantea, el Estado-nación es impulsado por una dinámica social interna
por medio de la cual puede ser considerado como factor de su propia historia
desconectando las historias del resto de los Estados-nación.

Por lo que respecta a la antropología, Wolf considera que el trabajo de campo


etnográfico ha sido un instrumento valioso para estudiar actividades sociales y
formas culturales. Sin embargo, la unidad de observación pronto se convirtió en
unidad de análisis y construcción teórica para la antropología funcionalista,
haciendo de la sociedad y la cultura entidades independientes, integradas y
ahistóricas. Wolf no reniega de conceptos como "sociedad" y "cultura". Para él la
sociedad es un conjunto de conexiones empíricamente verificables entre personas, y
la cultura son formas que resultan de la capacidad de simbolizar de la especie
humana. Sin embargo, critica que la cultura y la sociedad sean presentadas por la
antropología como entidades autónomas, autorreguladas y auto-justificadas. Las
poblaciones humanas nunca han vivido desconectadas, nunca ha habido pueblos
"primitivos" prístinos como los buscados y redificados por la antropología, él piensa
que se necesita una nueva teoría antropológica que deje de ver los casos etnográficos
como entidades autónomas y aisladas, reconozca la universalidad del contacto entre
las sociedades y estudie procesos históricos. Según Wolf, para entender el mundo
contemporáneo es necesario una reestructuración de teoría e historia para ofrecer
una explicación de lo que les ocurre a las poblaciones locales en el proceso y papel
que juegan.

Y es por medio de la teoría de sistema mundo que Wolf afirma que el desarrollo y
subdesarrollo no son fenómenos separados, sino relacionados entre sí. El
capitalismo se expandió de la metrópolis a los satélites que dependían de ella,
utilizado estos últimos en su propio beneficio e impidiendo su desarrollo, o lo que
es lo mismo, ocasionando su subdesarrollo. Esta misma relación de explotación se
reprodujo dentro de los propios satélites: las clases y regiones más en contacto con
la metrópolis se hacían con los excedentes que no tomaba la metrópolis en su propio
beneficio. Para Wallerstein, la economía mundial europea se originó a finales del
siglo XV y principios del XVI creando un mercado y una división del trabajo
mundiales. Los individuos, empresas y regiones producen mercancías que ofrecen
al mercado para obtener algún beneficio. La búsqueda del beneficio orienta la
producción y la especialización de esta, dando lugar a una división del trabajo entre
aquellos que producen las mercancías (proletarios) y los que ponen el capital para
la producción (burgueses). La expansión y crecimiento del mercado junto con la
consiguiente división del trabajo mundial hace que las naciones se dividan en
centrales (metrópolis) y periféricas (satélites). Ambas están conectadas a través de
una relación desigual, ya que las primeras producen mercancías con capital
intensivo y trabajo muy cualificado, con altos salarios, que genera altos beneficios,
mientras que la periferia produce mercancías y extraen materias primas con trabajo
intensivo, poco cualificado, bajos salarios y poco capital. El capitalismo trasformo
mediante el mercado el concepto de producción. Wolf utiliza el concepto de
"producción" en el mismo sentido que Marx, quien "adoptó el término producción
para designar este conjunto complejo de relaciones mutuamente dependientes entre
naturaleza, trabajo, trabajo social y organización social" 3
Wolf considera que el
concepto de producción de Marx no es sólo económico, sino también ecológico,
social, político y psicológico-social. El ser humano forma parte de la naturaleza, pero
a la vez está inmerso en redes sociales. A través del trabajo la humanidad adapta y
transforma la naturaleza. Pero el trabajo es un fenómeno social, una actividad
realizada por individuos que están conectados entre sí dentro de una sociedad. En
esta red hay grupos de individuos que actúan como productores y otros como
consumidores. Lo que los vincula es el intercambio de trabajo. En las sociedades
capitalistas el dinero homogeneiza y facilita estos intercambios a través de los
mercados. Pero los intercambios de trabajo no se han realizado de esta manera en
otro tipo de sociedades. Por ejemplo, en las sociedades de cazadores-recolectores no
existían ni el dinero ni los mercados, pero sus miembros intercambiaban los
productos obtenidos de su trabajo a través de normas consuetudinarias. Así mismo
Wolf afirma que hay tres modos de producción: el modo capitalista, modo tributario
y modo basado en el parentesco.

De este modo Wolf, abre paso a un nuevo análisis social basándose en los amplios
sectores de la humanidad que se encuentran aislados bajo una concepción de cada

3
Wolf, Eric R. Europa y La Gente Sin Historia. México, Fondo de Cultura Económica, 1987, pp. 99.
sociedad y de cada cultura, como sistemas particulares autóctonos sin ninguna
vinculación o interrelación con los demás. El doctor Wolf replantea la forma en que
se da una nueva visión social del mundo, una vinculación entre las ciencias sociales.