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1.

INTRODUCCIÓN

El uso de los recursos hidráulicos ha jugado un papel preponderante en


el desarrollo de las sociedades; tan es así, que las grandes civilizaciones han
florecido a las orillas de los grandes ríos. En la Ingeniería moderna, los
proyectos para cubrir las demandas de agua, requieren de estudios hidrológicos
e hidráulicos, donde la determinación del caudal es una necesidad.

E1 caudal se puede medir directamente o estimar mediante


procedimientos indirectos. Uno de los métodos más conocidos y de aplicación
universal para estimar el caudal es la Ecuación de Manning, la cual se
fundamenta en los parámetros de la sección hidráulica de la estructura de
conducción y en la rugosidad de dicha sección. Los parámetros hidráulicos del
cauce son el área, el perímetro mojado, el radio hidráulico y la pendiente
hidráulica, cuyos valores son fáciles de determinar una vez que se ha definido
el tipo de sección y la diferencia de nivel que hay que vencer en el transporte
(pendiente). De ese modo, el parámetro que aún debe ser estimado es el
coeficiente de rugosidad, y es el más difícil de establecer.

Ya sabes, ese parámetro que el Sr. Manning (y algunos otros, pero él es el


que ha tenido más repercusión) consiguió definir e implementar en la
hidráulica de canales para poder determinar la capacidad de transporte de una
sección, y al que le puso como distintivo e identificativo la letra “n”.

En este trabajo se estima el coeficiente de rugosidad de Manning “n” del


Río Piura en el tramo Puente Bolognesi – Casa Verde, por el método de Cowan,
mediante el recorrido y observación de los factores que intervienen en este
coeficiente.
2. OBJETIVOS

 Objetivo General

 Determinar o estimar el Coeficiente de Rugosidad de Manning “n” del


Río Piura en el tramo Puente Bolognesi – altura de Casa Verde aplicando
el método de Cowan.

 Objetivos Específicos

 Identificar los diferentes factores que intervienen en el coeficiente de


rugosidad de Manning “n”.

 Estimar de manera acertada el valor para cada factor que interviene en


“n”.

 Aplicar de forma correcta el método de Cowan en la determinación del


coeficiente de rugosidad “n”.
3. GENERALIDADES

3.1. Historia: Río Piura

Tiene un origen muy modesto en Huarmaca, provincia de


Huancabamba. Se asegura que la Iglesia de ese lugar tenía un techo de calamina
a dos aguas. Cuando llovía, las aguas de un lado iban a dar a una acequia que
vierte sus aguas al Huarmaca para formar el Piura y desembocar en el Pacifico.
Las aguas del otro lado del techo, iban a otra acequia que alimentaba quebradas
tributarias del Huancabamba río de la vertiente del Atlántico.

El río Piura tiene casi todos sus afluentes en la margen derecha, pues
provienen de los contrafuertes de los Andes. Los primeros tributarios son Las
Tunas y Pusmalca. Más al norte de la población de Salitral, tiene al río Bigote,
Corral del Medio, Gallega y las quebradas de las Damas, Charanal, Yapatera,
Guanábano, Paccha y San Francisco. Por el lado izquierdo, o sea el que mira al
desierto, hay algunas quebradas que sólo en tiempo de grandes avenidas
aportan aguas y también son afluentes Río Seco y Los Tortolitos.

El Piura tiene 130 kilómetros de recorrido y su régimen de aguas ha sido


siempre irregular. Otros geógrafos, consideran que el Río Piura, en sus
nacientes corresponde al río San Martín y no al Huarmaca, en cuyo caso su
longitud es de 244 kilómetros.

Los que plantean está segunda hipótesis, dicen que en los altos de
Sogorón a 2.680 m.s.n.m. nace el río San Martín, que posteriormente se llama
Canchaque, luego recibe las aguas del Huarmaca y del Pusmalca, y al juntarse
con el río Bigote cerca de Salitral, toma el nombre del río Piura.

A causa de su régimen irregular, el agua generalmente no avanzaba más


allá de la parte Alta del Valle de Piura, pues cuando en verano por efecto de las
lluvias el río aparecía, de inmediato los ex–hacendados de esa zona, se
apoderaban de las aguas, construyendo “tapas” o pequeñas represas, para
derivar todo el volumen del río hacia sus tierras de cultivo, lo que originaba
sangrientas reyertas entre las peonadas de los diferentes fundos, que a balazos
se disputaban las aguas. Por eso era raro que el río “llegase” a la ciudad de
Piura y al Bajo Valle, causando la desesperación no sólo de los agricultores sino
también de los pobladores, hasta que se hizo la represa y derivación de las
aguas del Chira al Piura.

Sólo cuando por efecto del Fenómeno del Niño se producía intensas
lluvias en la región y el caudal de los ríos crecía enormemente, es que el Piura
aparecía imponente por el único puente que por entonces tenía la ciudad de
Piura.

Otras veces el río hacía su aparición por la ciudad como un fino hilo de
agua. Era entonces motivo de alegría general. Los campesinos con sus manos y
palas le iban “abriendo” cauce, mientras que una banda de músicos y
cohetones, recibían festivamente al deseado personaje.

Cuando el río llegaba al Bajo Piura, se establecía un riguroso reparto de


aguas mediante turnos que eran vigilados escrupulosamente en los diversos
canales de derivación. En ese año entonces había siembra y cosecha de
diversos artículos sobre todo de algodón y en la provincia de Piura, se notaba
prosperidad, pues el campesino tenía trabajo asegurado y los señores
hacendados cambiaban sus viejos automóviles por otro de último modelo.

Otto Welter que realizó estudios geológicos del departamento de Piura,


hizo uno sobre la posibilidad de dotar de agua potable a la ciudad de Piura, que
se publicó en 1935, por la Dirección de Obras Públicas y Vías de Comunicación
de Lima. Afirmaba que el río Piura en la antigüedad, vertía sus aguas al Chira,
pero que movimientos tectónicos producidos en el Período Pleistoceno de la Era
Cuaternaria, originó un levantamiento de 130 metros a la altura de
Tambogrande y el río se desvió hacia el Sur. En lo que se supone fue el antiguo
cauce, se han encontrado sedimentos de cascajo y afloramiento de arena,
producto a su vez de los sedimentos fluviales del antiguo río.
Pero el río no se quedó quieto, pues al correr por terrenos inestables y en
formación, se tornó errático en cuanto a su cauce. Fue así como a la altura del
actual poblado de La Arena, se produjo otro levantamiento tectónico de 20
metros de altura y el río se bifurcó, yendo un brazo hacia tierras bajas,
formando la laguna Ramón y luego la de Ñapique; mientras que el otro brazo
iba con dirección al mar donde al encontrar tierras poco compactas, formó el
estuario de Virrilá de 35 metros de profundidad.

Entre Castilla y La Arena, el río ha cambiado frecuentemente de cauce en


los últimos 100 años produciendo problemas de linderación entre los
propietarios de los fundos y chacras.

El río Piura debe su nombre al poblado indígena, tallán, que tenía antes
de la llegada de los españoles en las cercanías del Cerro Pilán y en los predios
de la que fuera Hacienda Monte de los Padres. Allí existía el pueblo llamado
Pirhúa donde Almagro llevó el gobierno que existía en Tangarará en el valle del
Chira donde Pizarro fundó la ciudad de San Miguel.

En 1982 cuando “El Niño” vino con inusitada violencia, el río Piura llegó a tener
3 3
descargas de 3.000 𝑚 ⁄𝑠 y en 1998 hasta de 5.000 𝑚 ⁄𝑠.

Fig.1.- Río Piura


3.2. Geografía

El río Piura es un río de la vertiente del Pacífico de la costa norte


del Perú. El río Piura nace a 3.600 m, como río Huarmaca, en la divisoria de la
cuenca del río Huancabamba, en la provincia del mismo nombre, donde inicia
su recorrido cruzando las provincias de Morropón y Piura. Su cauce de 280 km
tiene una dirección general de sur a norte, con curvatura desde la quebrada San
Francisco hasta la caída de Curumuy, (donde se produce el aporte de un caudal
regularizado por la represa de Poechos) luego en dirección sur-oeste hasta
llegar a su desembocadura al océano Pacífico, en la bahía de Sechura, a través
del estuario de Virrilá. La cuenca hidrográfica tiene una superficie aproximada
de 12.216 km², desde su naciente hasta su desembocadura en el océano Pacífico,
por el estuario de Virrilá

La pendiente media del río Piura entre la laguna Ramón y la ciudad


de Piura es de 0,03%, y entre Piura y Tambogrande de 0,08%. Aquí termina lo
que comúnmente se denomina parte baja de la cuenca. La cuenca media se
extiende entre Tambogrande y la confluencia del río San Martín. Las pendientes
entre Tambogrande y Malacasí son del 0,13%, y entre Malacasí y el punto de
confluencia del río Piura y San Martín 0,35%. Sus afluentes a partir de la cota
300 m, tienen una pendiente media del 10%, llegando en las partes altas hasta el
15%, en lo que se configura la parte alta de la cuenca.

3.3. La Cuenca del Río Piura

La cuenca del río Piura se ubica geográficamente en la costa norte del


Perú, entre los meridianos 79°29’ y 80° de longitud Oeste y los paralelos 4°42’ y
5°45’de latitud Sur. El área de esta cuenca es de 9500 𝐾𝑚2 , incluyendo la
Laguna Ramón, hacia donde desemboca el río y la cuenca del Dren Sechura,
mediante el cual las aguas del Piura llegan al Pacífico.

Generalmente, se considera que sólo el 31% de la superficie de la cuenca


es húmeda mientras que el resto es árido y/o semiárido.
4. REVISIÓN TEÓRICA

4.1. Coeficiente de Rugosidad

Es la resistencia al escurrimiento del agua que presentan los


revestimientos de los canales artificiales y naturaleza de los cauces en los
conductos naturales.

En los cauces naturales el coeficiente de rugosidad es muy variable


dependiendo de la topografía, geología y vegetación, variando con las
estaciones del año, se pueden presentar casos en que las riberas del cauce sean
de un material diferente al fondo, el valor de “n” será el promedio. En la
práctica de la Ingeniería, la sección transversal natural se sustituye, para
facilitar la ejecución de los cálculos, por una sección transversal de forma
regular, cuya área es igual a la natural, sección rectangular en cauce
relativamente anchos → 𝑅ℎ ≈ 𝑏. 𝐴 = 𝐵ℎ. 𝑃 = 𝐵 + 2ℎ.

4.1.1. Valores del Coeficiente de Rugosidad de Manning

Conductos Abiertos Revestidos y de Alineamiento Recto:

Calidad Calidad
Revestimiento
Buena Regular

Concreto vaciado en formaletas sin acabado 0,013 0,017

Concreto alisado a boca de cepillo 0,013 0,015


Concreto emparejado con llana 0,012 0,014
Mortero lanzado, sección buena 0,016 0,019

Piedras irregulares, unidas con mortero cemento 0,017 0,020

Mampostería de piedra bruta y mortero


0,016 0,020
de cemento frisado

Tabla 1.- Fuente: Bolinaga, J. J. “Drenaje Urbano” INOS 1979

NOTA: Cuando la calidad de la construcción es mala usar los mayores valores de “n”.
Conductos Abiertos Excavados y de Alineamiento Recto:

Excavado en: Calidad Buena Calidad Regular

Tierra, limpio de vegetación 0,016 0,018

Tierra, con hierba corta y pocas malezas 0,022 0,027

Suelo con alto contenido de grava, limpio 0,022 0,025

Tierra, sección irregular y muchas malezas 0,030 0,035

Tierra, con lados limpios de vegetación


0,025 0,030
y fondo de grava

Tierra, con lados limpios de vegetación


0,030 0,035
y fondo de cantos rodados

Roca lisa y con pocas irregularidades 0,035 0,040

Roca dentada y con muchas irregularidades 0,040 0,045

Canales sin mantenimiento con maleza densa


0,080 0,120
de la misma altura del agua o mayor

Canales sin mantenimiento con fondo


limpio y rastrojo y matorrales en los lados. 0,050 0,080
Gastos Altos

Canales sin mantenimiento con fondo


limpio y rastrojo y matorrales en los lados. 0,070 0,110
Gastos
Bajos

Tabla 2.- Fuente: Bolinaga, J. J. “Drenaje Urbano” INOS 1979


4.2. Antecedentes

La ingeniería de ríos o hidráulica fluvial profundiza su estudio en el


comportamiento hidráulico de los ríos, reúne conceptos adicionales como lo son
la hidráulica general y en especial la de canales que centra su atención en el
transporte de fluidos, habitualmente agua y que están abiertos a la atmósfera y
que basa su estudio en el comportamiento de la hidráulica de los canales, vale
la pena aclarar la gran cantidad de implicaciones que genera un canal que no
sea prismático, principalmente en sus valores de diseño de Profundidad
Normal de Flujo (Yn) y Profundidad Crítica (Yc), que para calcularlos es
necesario el Caudal (Q), la Rugosidad (n), la Sección Transversal del Canal, la
Pendiente longitudinal (S), y la Gravedad (g), y como consecuencia de la
irregularidad prismática del canal no obtendremos valores constantes.

En el año 1889, el ingeniero irlandés Robert Manning, presentó por


primera vez la ecuación durante la lectura de un artículo en una reunión del
Institute of Civil Engineers de Irlanda. El artículo fue publicado más adelante
en Transactions, del Instituto. La ecuación en principio fue dada en una forma
complicada y luego simplificada a 𝑉 = 𝐶. 𝑅 2⁄3 . 𝑆 1⁄2 , donde V es la velocidad
media, C el factor de resistencia al flujo, R el radio hidráulico y S la pendiente.
Esta fue modificada posteriormente por otros y expresada en unidades métricas

como 𝑉 = (1⁄𝑛). 𝑅 2⁄3 . 𝑆 1⁄2 (siendo n el coeficiente de rugosidad Manning). Más


tarde, fue convertida otra vez en unidades inglesas, resultando en 𝑉 =

(1.486⁄𝑛). 𝑅 2⁄3 . 𝑆 1⁄2 .

La ecuación de Manning es el resultado del proceso de un ajuste de


curvas, y por tanto es completamente empírica en su naturaleza. Debido a su
simplicidad de forma y a los resultados satisfactorios que arroja para
aplicaciones prácticas, la fórmula Manning se ha hecho la más usada de todas
las fórmulas de flujo uniforme para cálculos de escurrimiento en canal abierto.
La fórmula Manning fue sugerida para uso internacional por Lindquist
en el Scandinavia Sectional Meeting del World Power Conference en 1933, en
Stockolmo.

Esta ecuación fue comparada con siete ecuaciones diferentes basadas en


datos experimentales de Bazin y verificadas mediante observaciones. Al aplicar
las ecuaciones estas generan mayor dificultad para el cálculo del coeficiente de
rugosidad ya que el conocimiento que se requiere es muy poco implicando
pronosticar o estimar.

De acuerdo con Ven te Chow se sugiere una guía para la determinación


del coeficiente teniendo los siguientes enfoques:

1. Identificar los factores que afectan el coeficiente de rugosidad para tener


un grado de seguridad o incertidumbre.
2. La revisión de datos comúnmente utilizados en canales abiertos en
general.
3. La inspección de canales utilizados comúnmente, cuyos coeficientes se
conozcan.
4. La determinación del coeficiente de forma analítica teniendo en cuenta
la distribución de las velocidades en la sección.

Con respecto a los anteriores enfoques, se presentan a continuación factores que


afectan el coeficiente de rugosidad de Manning, son los siguientes:

 Rugosidad superficial: generada por la presencia de material granular,


el cual produce un retraso en el flujo. Dependiendo si el material es fino
o grueso el efecto retardador será menor o mayor respectivamente.

 Vegetación: se considera como una clase de rugosidad superficial


donde se debe tener en cuenta que reduce y retarda la capacidad del
flujo en el canal, esto depende de factores como la altura, la densidad, la
distribución y el tipo de vegetación.

 Irregularidad del canal: se tienen las irregularidades en el perímetro


mojado y en la sección transversal en su tamaño y forma a lo largo de
todo el canal.

 Alineamiento del canal: para este caso el valor de “n” (coeficiente de


rugosidad) depende directamente de si el canal tiene curvas con radios
suaves donde el valor de “n” será bajo ó curvas con radios fuertes
donde se aumentará el valor.

 Sedimentación y Socavación: para el caso de la sedimentación


dependerá del tipo de material depositado, donde quizá se pase de un
canal muy irregular a uno relativamente uniforme donde se disminuirá
“n” y para la socavación se tendría el efecto contrario.

 Obstrucción: se pueden presentar obstrucciones de diferentes


naturalezas, como troncos, pilas de puentes, donde su tamaño, forma,
número y distribución podrían incrementar el valor de “n”.

 Tamaño y forma del canal: en general el factor que afectaría el valor de


“n” es el radio hidráulico donde según la condición del canal podría
aumentar o disminuir.

 Nivel y caudal: en la mayoría de las corrientes el valor de “n”


disminuye cuando aumenta el nivel y el caudal.

 Cambio Estacional: dependiendo en la estación en la que se encuentre


las plantas acuáticas ya sea en la de crecimiento o en la inactiva en valor
de “n” puede aumentar o disminuir respectivamente.

 Material de Suspensión y carga de lecho: estén o no en movimiento,


consumen energía y perderá altura e incrementara la rugosidad
aparente del canal.
F
i
g
.

2
.
-

C
a
u
c
e Natural de Río

4.2. Determinación del Coeficiente de Rugosidad Manning “n”

Aplicando la fórmula Manning, la más grande dificultad reside en la


determinación del coeficiente de rugosidad n pues no hay un método exacto de
seleccionar un valor n. Para ingenieros veteranos, esto significa el ejercicio de
un profundo juicio de ingeniería y experiencia; para novatos, puede ser no más
de una adivinanza, y diferentes individuos obtendrán resultados diferentes.

Para calcular entonces el coeficiente de rugosidad n se dispone de tablas


(como la publicada por el U.S Departament of Agriculture en 1955; Chow, 1959)
y una serie de fotografías que muestran valores típicos del coeficiente n para un
determinado tipo de canal (Ramser, 1929 y Scobey, 1939).

Aparte de estas ayudas, se encuentra en la literatura numerosas fórmulas


para expresar el coeficiente de rugosidad de Manning en función del diámetro
1⁄
de las partículas, las cuales tienen la forma 𝑛 = 𝑚. 𝐷 6, donde m es un factor de
escala y D es un diámetro característico del material del lecho (D50, D75, D84, D90)
que son, respectivamente, los diámetros correspondientes al 50, 75, 84 y 90% de
la curva granulométrica del material del lecho.

Otros modelos tienen forma logarítmica y expresan “n” en función del


diámetro de las partículas (D50 ó D84) y de las características del flujo (radio
hidráulico, profundidad media del flujo).
La siguiente tabla muestra valores del coeficiente de rugosidad de
Manning teniendo en cuenta las características del cauce:

Coeficiente
de
Manning
Cunetas y canales sin revestir
En tierra ordinaria, superficie uniforme y lisa 0,020-0,025
En tierra ordinaria, superficie irregular 0,025-0,035
En tierra con ligera vegetación 0,035-0,045
En tierra con vegetación espesa 0,040-0,050
En tierra excavada mecánicamente 0,028-0,033
En roca, superficie uniforme y lisa 0,030-0,035
En roca, superficie con aristas e irregularidades 0,035-0,045
Cunetas y Canales revestidos
Hormigón 0,013-0,017
Hormigón revestido con gunita 0,016-0,022
Encachado 0,020-0,030
Paredes de hormigón, fondo de grava 0,017-0,020
Paredes encachadas, fondo de grava 0,023-0,033
Revestimiento bituminoso 0,013-0,016
Corrientes Naturales
Limpias, orillas rectas, fondo uniforme, altura de
0,027-0,033
lámina de agua suficiente
Limpias, orillas rectas, fondo uniforme, altura de
0,033-0,040
lámina de agua suficiente, algo de vegetación
Limpias, meandros, embalses y remolinos de poca
0,035-0,050
importancia
Lentas, con embalses profundos y canales ramificados 0,060-0,080
Lentas, con embalses profundos y canales ramificados,
0,100-0,200
vegetación densa
Rugosas, corrientes en terreno rocoso de montaña 0,050-0,080
Áreas de inundación adyacentes al canal ordinario 0,030-0,200

Tabla 3.- Tabla tomada de S.M. Woodward and C. J Posey

"Hydraulics of steady flow in open channels".

El procedimiento que sugiere Wolman (1975) para obtener una


granulometría representativa del lecho es el siguiente:
1. Seleccionada la sección en el cauce se determina el ancho.

2. Se toman secciones igualmente espaciadas aguas arriba y aguas debajo


de la sección tantas veces como sean necesarias para tomar al menos cien
muestras. Cada sección se divide a su vez en partes iguales.

3. En los puntos de intersección de la cuadrícula se toma el sedimento que


allí se encuentre.

4. Se mide la longitud del sedimento hallado por la cara más larga.

5. Se agrupan por valores los diferentes sedimentos hallados. Esta


ubicación por rangos puede realizarse de la siguiente manera:
sedimentos menores de 2 mm, entre 2 mm y 4 mm a 8 mm a 16 mm a 32
mm, de 32 mm a 64 mm, de 64 mm a 128 mm, etc. Adicionalmente se
debe tomar una muestra de finos del fondo del cauce para realizar la
curva granulométrica completa.

6. Se calculan los diferentes porcentajes de sedimentos. Estos valores se


hallan a partir de curva granulométrica (D90, D84, D75, D65, D50, etc.).

4.3. Método de Cowan para determinar “n”

De acuerdo con el reconocimiento de varios factores primordiales que


afectan el coeficiente de rugosidad, Cowan desarrolló una expresión para el
cálculo de “n”, que es la siguiente:

𝑛 = (𝑛0 + 𝑛1 + 𝑛2 + 𝑛3 + 𝑛4 )𝑚5

donde el valor de 𝑛0 describe las condiciones de un canal recto, uniforme


y liso en materiales utilizados comúnmente, 𝑛1 es un valor agregado a 𝑛0 para
la corrección de rugosidades, 𝑛2 es un valor que describe los cambios de la
sección trasversal a lo largo del mismo, 𝑛3 valor para considerar obstáculos del
flujo en el alineamiento del canal, 𝑛4 es un valor característico de la vegetación
y la descripción del flujo y 𝑚5 valor de corrección para posibles meandros
dentro del canal.

Al establecer el valor de 𝑛1 se tienen cierto tipo de consideraciones como:

 una irregularidad suave.


 menor para canales artificiales bien dragados con taludes notablemente
erosionados.
 moderado para canales mediana a pobremente dragados, taludes con
características de derrumbamiento moderados.
 severos para características de taludes muy erosionados.

Por otra parte, el valor de 𝑛2 se tienen ciertas consideraciones como son:

 gradual, cuando hay variaciones en tamaño y forma de la sección


progresivamente.
 ocasionalmente alternante, cuando hay cambios de un lado al otro en la
corriente en ocasiones o alternadamente.
 frecuentemente alternante, cuando hay cambios fuertemente alternados
a lo largo de la sección de un lado a otro.

Por otro lado, al constituir el valor de 𝑛3 se consideran características de


obstrucción, producto de basuras, palos, raíces, cantos rodados de gran tamaño,
y troncos caídos o atascados.

Al establecer el valor de 𝑛4 se tienen en cuenta ciertas características de la


vegetación como son:

 bajo, para consideraciones comparables crecimiento de pastizales densos


o malezas flexibles y varas flexibles de palos jóvenes cuya altura no
alcanza la mitad de la profundidad del flujo.
 medio, para consideración de pastos, malezas y plantas jóvenes con
cubiertas moderadas, y crecimiento de matorrales cuya altura alcanza la
mitad de la altura del flujo.
 alto, para consideraciones de prados y céspedes que alcanzan la altura
de la lámina de agua.
 muy alto, para consideraciones de malezas, pastos y árboles que
sobrepasan la altura de la lámina de agua.

Por último, el valor de 𝑚5 , considera la relación entre la longitud del


canal con meandro y la longitud recta del canal.

Valores para el Coeficiente de Rugosidad “n”

Tabla 4.- Fuente: Hidráulica de canales abiertos, Ven Te Chow, pág. 105.
5. METODOLOGÍA

El caso de estudio del presente trabajo se centra en el tramo del Río Piura
a partir del Puente Bolognesi hasta el puente Miguel Grau.
6. RESULTADOS
7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

7.1. Conclusiones

 Como ya pudimos ver la rugosidad en el Río Piura en el tramo asignado


a nuestro grupo tiene una rugosidad considerable que es aceptable, esto
se puede ver a simple inspección cuando nos sometemos a campo, vista
desde el mismo lugar, lo podemos constatar viendo el material que se
encuentra en su cause producto de las precipitaciones que hemos
afrontado puesto que estas arrastran sedimentos.

 La vegetación que existe en el margen del río por zonas se aprecia poca
vegetación y en otros tramos hay vegetación en mayor proporción, la
grava fina es considerable en tramos, aunque el material predominante
es la arena. Todos estos factores determinan la rugosidad del cauce.

 Concluímos que la práctica de campo se realizó desde el tramo que se


nos asignó, desde el Puente Bolognesi hasta la casa Verde Como
referencia, con todos los parámetros establecidos para llegar a un
resultado real y propio de la zona de estudio.

7.2. Recomendaciones

 Se recomienda tener en cuenta la presencia de desechos, como la


basura vertida en los distintos niveles de terreno, ya que influye en el
coeficiente de rugosidad.
 Se recomienda hacer diferentes ensayos en distintas partes del cauce
del río para obtener valores reales que sirvan más adelante para
cálculos hidráulicos.
 Se recomienda investigar más métodos técnicos para el cálculo de
rugosidades.
8. ANEXOS
BIBLIOGRAFÍA

1. Chow, V.T., Hidráulica de Canales Abiertos, McGraw-Hill


Interamericana S.A. Santafé de Bogotá, Colombia. 1994.

2. French, Richard H. Hidráulica de Canales Abiertos. McGraw-Hill


Interamericana S.A. México. 1988.

3. Rodríguez Ruiz, Pedro; Hidráulica de Canales “HIDRÁULICA II”,


Versión PDF, Agosto 2008.

4. POSADA M., Javier Eduardo. Determinación del Coeficiente de


Rugosidad en Canales Naturales. Facultad de minas.
Universidad Nacional de Colombia. Medellín, 1998.