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GUION LITERARIO DEL PROGRAMA:

EMPADRE CONTROLADO EN ALPACAS

La crianza de alpacas en el Perú está distribuida principalmente en las regiones


de Puno con 55%, Cuzco con 12%, Arequipa 10% y Huancavelica con 6%,
aproximadamente el 85% de la crianza de alpacas se encuentra en manos de
pequeños productores en unidades agropecuarias dispersas.

El empadre es una actividad sumamente importante dentro del calendario


pecuario de la mayoría de especies domésticas, de esta forma logran el mayor
número de crías posibles, asegurando de esta manera la renovación de la
población de animales.
En el caso de los camélidos domésticos alpacas y llamas, el mayor porcentaje
de rebaños, se encuentra en manos de los pequeños criadores de las
comunidades campesinas, en estas condiciones, no se aplica un sistema de
empadre que garantice la cantidad y calidad de los animales ya que los machos
y hembras se encuentran juntos todo el año, bajo este sistema de crianza los
machos no logran servir adecuadamente a todas las hembras por la dominancia
que ejercen los animales de mayor edad, alcanzándose un porcentaje de
natalidad menor al 50%.

En las zonas alto andinas se utilizan tres formas de reproducción para lograr el
incremento en la natalidad y la calidad de las alpacas:

Sistema de “monta a mano” en el que la hembra es sujetada con una soga por
la grupa adoptando la posición de copula, en estos camélidos el macho monta
fácilmente sin respetar la receptividad de la hembra.

Empadre alternado, funciona adecuadamente en manadas numerosas


conformadas por animales de una misma raza y color, este sistema no permite
el registro de paternidad ya que se utiliza el 6% de machos divididos en dos
grupos en forma libre.

Sistema de empadre controlado, con el que se logra porcentajes de natalidad


mayores al 75%, es un sistema que manejado adecuadamente, sirve a los fines
de selección y de mejora genética de la población, incrementando la calidad de
los animales sus índices productivos y reproductivos, además que permite
identificar los mejores reproductores en base a la calidad de sus crías, con miras
al manejo de registros genealógicos.
La selección de los reproductores machos para el empadre controlado, es
rigurosa ya que representa el 50 % de la calidad del rebaño, se realiza 1 o 2
meses antes de la fecha de inicio del empadre, tomando en consideración los
siguientes aspectos:
Tamaño del animal y condición corporal por encima de la población.
Características raciales adecuadas: copete, cabeza, orejas, ollares, cuello,
cuerpo, extremidades y cola.
Los órganos reproductivos del macho deben de estar libres de alteraciones
como: adherencias, inflamaciones o heridas en el pene, prepucio y escroto, los
testículos deben ser más o menos simétricos con un tamaño adecuado y de
consistencia firme.
Todos los reproductores estarán identificados, mediante aretes, piquetes o
números pintados en el costillar, con la finalidad de facilitar el registro de la
actividad de cada macho durante el empadre.
Descarte de los animales con malformaciones congénitas y hereditarias como
Prognatismo, microtia o muru, despigmentación de la córnea o zarco,
criptorquidia o chulla, polidactilia, fibra gruesa, entre otras.
Seleccionar reproductores principalmente por las características de su fibra:
finura, uniformidad, densidad, carácter y rendimiento de vellón.
La selección de vientres de las Alpacas también se realiza de uno a dos meses
antes de la fecha de inicio del empadre, tomando en cuenta lo siguiente:

Las hembras de un año o primerizas deberán tener un peso vivo mayor a


los 33 kilos o en su defecto seleccionar hembras de dos años de edad.
Las hembras son categorizadas, según sus características raciales Suri y
Huacaya, en Categoría Súper, A, B, C y Descarte, e identificadas
adecuadamente, para facilitar el trabajo dentro del corral de empadre y para
su registro.
Las hembras reproductoras deben estar libres de enfermedades o
alteraciones en el sistema reproductivo como Vaginitis, metritis, mucometra
y piometra, para evitar la transmisión de estas enfermedades por los machos
a las demás hembras en el proceso de empadre.
Las hembras multíparas que parieron, deben de tener como mínimo 15 días
de descanso post parto con la finalidad de que se produzca la involución
uterina e inicio de una nueva onda folicular.

Las instalaciones, para el empadre se preparan con materiales


disponibles en la zona, pueden ser de piedra, adobe, tapial o malla de alambre
El corral de empadre consta de tres compartimentos como mínimo, facilitando
el manejo de machos, hembras y de la actividad propiamente dicha.
El corral de empadre debe estar situado en un lugar accesible a todos los
rebaños y preferentemente cerca a los rebaños de parición, con una ligera
pendiente para evitar la acumulación de lodo durante el periodo de actividad de
los animales.
Manejar el empadre requiere como mínimo la participación de 4 personas
adultas con conocimiento de los procedimientos a seguir.
Los materiales complementarios utilizados en el empadre son: cuaderno de
campo, registros de empadre, pinturas de diferentes colores, bastones y sogas
para el manejo de los animales
El empadre controlado de los camélidos se inicia generalmente de Diciembre a
Enero dependiendo de la zona agroecológica, tiene una duración en promedio
de 90 días y está relacionada con la época de lluvias, donde los machos
presentan exacerbación de la libido o estacionalidad reproductiva.
La actividad del empadre se inicia con las hembras primerizas y hembras sin
cría de la campaña anterior.
Ubicados los animales dentro de sus respectivos corrales, se procede a realizar
la prueba de receptividad, que consiste en determinar el estado fisiológico de
las hembras; en el corral de empadre se introduce sucesivamente grupos de 6
a 10 hembras y un macho que se encarga de detectar a las hembras receptivas.
Las hembras que escapan del macho, las no receptivas, son retiradas del corral
y las que adoptan la posición de copula y aceptan al macho son las que serán
empadradas.

Las hembras receptivas son ubicadas en los corrales pequeños tomando en


cuenta sus característicos Raza, color y finura de fibra para ser servida con un
macho de características superiores o similares al de la hembra, pero nunca
con un macho de características inferiores.
Todos los acontecimientos de la copula se anotan en el registro de empadre
como: número de arete, características de los animales macho y hembra,
duración de copula, la que debe ser mayor a 10 minutos para inducir la
ovulación en la hembra.

En algunos casos es necesaria la colaboración del personal encargado de la


actividad del empadre para dirigir el pene del macho hacia la vagina de la
hembra, para facilitar y asegurar la deposición del semen.
Al final de la copula, el macho es marcado y retirado a su corral, mientras que
a la hembra se la identifica como hembra servida con una señal de pintura en
forma transversal a nivel de la cruz, para ese día se utilizará un color de pintura.

La identificación con pintura, más la utilización de los registros, permitirá


realizar la prueba de fertilidad a los 15 días posteriores al primer empadre, que
consiste en someter nuevamente a las hembras empadradas a la presencia del
macho, las hembras que evitan al macho serán marcadas como hembras
preñadas, mientras que las que aceptan al macho son hembras que no
quedaron preñadas por diferentes causas y que requieren ser empadradas
nuevamente, dándole una nueva oportunidad de quedar preñadas, en cada
copula se pondrá una nueva señal, esta actividad se repite durante los 90 días
que dura la campaña de empadre en camélidos; con este sistema las hembras
tienen la oportunidad de repetir hasta por cuatro veces la monta, incrementando
los porcentajes de quedar preñadas.
Para un mejor aprovechamiento de los reproductores, estos realizarán como
máximo dos empadres al día y serán utilizados en forma interdiaria, dada su
capacidad testicular, tienen testículos relativamente pequeños en comparación
a otras especies
.
Los machos reproductores serán sometidos periódicamente a un examen
general y a la suplementación de vitaminas y minerales para restablecer sus
requerimientos nutricionales consumidos durante el periodo de intensa
actividad sexual.

Al final de la campaña se realiza el diagnóstico de preñez, mediante ecografía


o la prueba de receptividad de las hembras frente al macho, para determinar el
porcentaje de fertilidad.

Amigo criador, realiza correctamente el empadre controlado para asegurar la


renovación de tu rebaño en cantidad y calidad de animales.

INIA, ciencia y tecnología al servicio del desarrollo agrario del Perú.