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Tema 1.

- El Derecho eclesiástico del Estado


1. Concepto y terminología.

A lo largo de la historia, las relaciones entre el estado y la religión han sido una realidad
constante, pero no siempre han tenido la misma forma de manifestarse ni han seguido
los mismos modelos de formarse.
La religión ha supuesto para el estado unas reglas de fondo, unas reglas morales, las
cuales han aportado el sentido de justicia dentro del propio ordenamiento jurídico.
Estaba claro que había un modo de concebir el bien y el mal que llevaba consigo una
comprensión de lo que podía decirse que era justo o injusto. Se discute si el derecho
podía haber sido una actividad sagrada que sufrió un proceso que extraer la sacralidad.
Los europeos son los que darán los verdaderos fundamentos para entender el actual
derecho, es evidente que detrás del derecho hay un sustrato importante que empapa el
derecho europeo, y es el derecho europeo empapado de la religión judía y cristiana.
La aparición de diversas religiosas en un mismo contexto social, lo que se llamaría como
pluralismo religioso, unida al concepto de racionalismo ilustrado, condujo a la necesidad
y al intento de hacer una formulación, ¿Qué es lo llamado como religión? ¿Se puede
tener una definición de la misma? la respuesta no es sencilla, porque con la religión,
sucedería lo mismo que con conceptos fundamentales, ya que sabemos lo que son y lo
que implican y las consecuencias que pueden tener, pero no resulta fácil explicarlos y
aún más difícil el definirlos.
¿Porque? porque la religión implica una dimensión sobrenatural, pero también implica
un factor, una vertiente humana, social con múltiples perfiles, de tal forma o manera que
resulta difícil, sino imposible, agotar el concepto en una sola definición, ¿Que es una
religión? sería difícil dar un concepto.
- Parte de la doctrina señala puntos comunes a todas las religiones, ello implica la
creencia en una realidad transcendente, no humana, que implica una
determinada concepción e interpretación de la vida, de modo que tal concepción
de la vida se trasforma en doctrina y condiciona la conducta personal mediante
las exigencias de una moral especifica. Esas manifestaciones externas que
tradicionalmente son denominadas como culturales o litúrgicas.

Esas creencias religiosas, tanto las confesiones, las creencias de los ciudadanos, como
las creencias de los estados tendrán que aparecer en algún punto de unión, ya que las
creencias religiosas regulan manera de actuar, regulan normativamente, hacen derecho
para que los ciudadanos se comporten, y el estado también tiene normas que van a
imponer a los ciudadanos maneras de actuar.
Cuando los dos poderes, el poder temporal, el poder de los estados y el poder espiritual,
(el poder de las confesiones religiosas) son divergentes, siempre habrá un perjudicado,
que será el ciudadano. Las creencias religiosas buscan la salud de las almas para que
los ciudadanos vivan mejor, después incluso de la muerte.

Concepto de derecho eclesiástico.


El derecho eclesiástico del estado surge en un momento determinado de la historia de
Europa, surge con la reforma protestante de Alemania. Surge en Alemania con Lutero,
ya que Lutero en estos tiempos, es un fundamentalista, el cual propugna o lucha por
conseguir para el gobernante civil para darle una competencia legislativa, para que
pueda realizar normativas legales y con ello pretende también, que dándole esta
facultad al gobernante civil buscaba el conceder a la iglesia del momento un carácter
más espiritual e invisible y le va a negar a la iglesia del momento, católica del momento,
le negara el poder legislativo que era el único hasta el momento y ello se le dará al poder
temporal, al poder del estado, del príncipe.
Esto lo hace de forma peculiar y en 1520 quema literalmente el corpus “iuris canonici” y
con ello crea una nueva corriente doctrinal tan importante que ha llegado a nuestros
días. Esta reforma que propugna Lutero, hay príncipes del momento que la llevan a la
práctica como Inglaterra.
De aquí, de estos países de Alemania, pasa toda la reforma luterana a Inglaterra y junto
a ella las normas de la competencia civil y se organiza una nueva situación legal y toda
esa normativa que emana de ese incipiente poder estatal empieza a regular materia que
hasta ese momento no había regulado y se empieza a hablar del derecho eclesiástico,
en vez del derecho canónico denominado con anterioridad.
Si esto ocurre durante todo el siglo XVI y XVII, es importante el siglo XX, en este siglo
la ciencia no ha evolucionado igual en todos los países, así hay países como Italia con
una gran tradición cristiana y donde se estudia mucho más todo esto que ha aparecido
en siglos anteriores. Aparece en este siglo en Italia, hay dos situaciones importantes
que nos llevan a que prolifere la ciencia del derecho eclesiástico.

 En primer lugar, la ciencia del derecho en general, en Italia tiene una relevancia
importante.
 En segundo lugar, en estas ideas nuevas del derecho en Italia, se empiezan a
introducir en lo más profundo de las universidades, las ideas del liberalismo
británico. Esto es así, que el derecho eclesiástico que como es fruto de tales
movimientos, para muchos sectores de la doctrina, se le denomina como una
legislación liberal.

Por ello, hay que dar unas pinceladas importantes, ya que hablamos de derecho
eclesiástico.
- El derecho eclesiástico, según el profesor Giudice; el derecho eclesiástico del
estado es una rama del derecho interno de un estado en el cual se van a recoger
de forma sistemática todas y cada una de las normas relativas a la
reglamentación del fenómeno religioso. Se trata de un derecho interno, del
estado con el objetivo de regular de forma sistemática y unitaria todo lo referente
al fenómeno religioso, de las creencias de los ciudadanos.

Tener en cuenta tales creencias, hace que el legislador regula tales conductas y
aparecen normas concretas que se denominan de derecho eclesiástico.
En base a tal concepto, se encontrarán varios aspectos:

 Normas de derivación estatal, y, por tanto, por tener tal característica, tendrán
siempre el carácter de derecho fundamental.
 Normas de derivación confesional, las cuales se armonizan en una misma
constitución y que se van a armonizar y van a constituir la intención propia del
legislador.

Si se considera y se tiene en cuenta que, en el siglo XX, conceptos que hay que
aplicarlos en derecho y más en la actualidad, el fenómeno social religioso a tener en
cuenta por el estado, habrá que decir que no será el concepto no será representado por
una iglesia o por otras agrupaciones religiosas, sino que tendrán que tener dentro la
conclusión de que se tengan en consideración todas y cada una de las manifestaciones
de religiosidad de los ciudadanos. Entonces, una parte abundante de la doctrina, dice
que el derecho eclesiástico del estado debería llamarse como derecho de las
confesiones religiosas.
2. La ciencia del Derecho Eclesiástico.
3. Su objeto de estudio y su autonomía científica.

El objeto real que tiene el derecho eclesiástico del estado es toda la reglamentación de
fenómeno religioso vigente del estado, de ahí que sea algo continuamente actualizable.
La doctrina tradicional dice que se tiene que tener en cuenta como objeto, todo lo que
fuera normativa, tanto unilateral como pactada sobre esta materia, del propio estado o
esos acuerdos, o tratados que los estados llevan a cabo con las confesiones religiosas.
Siempre que versen sobre la reglamentación de lo religioso del ámbito del estado y que
se incluyan, no solo la perspectiva denominada institucional, sino también que se incluya
la perspectiva individual de cada ciudadano, la libertad de cada uno para unirse a una
determinada religión, como a procesar de forma privada o pública sus ceremonias y sus
ritos.
También, el objeto de esta normativa, tendrá que ser el hecho de que el fenómeno
religioso a tener en cuenta por el estado, no tiene que ser solo de una confesión
dominante en el estado, sino que cualquier confesión religiosa, tendrá que ser tenida en
cuenta.
Hay que tener en cuenta también que, el hecho de que se tengan que tener en cuenta
las creencias no solamente de la mayoritaria confesión y que sea el estado el que regule
mayoritariamente esa legislación, ello no impide una exigencia del principio de igualdad
jurídica que la religión mayoritaria tenga que tener siempre una referencia destacada
puesto que esos seguidores reciban un mejor trato destacado. Cada estado debe
conocer de forma muy personal las creencias de los ciudadanos.
Tema 2.- Relaciones entre el poder temporal y el poder espiritual
1. La Edad Antigua: Cesaropapismo y dualismo gelasiano.

En Grecia o en Roma, tenían un sistema de religión étnico político, ello quiere decir que
estas religiosas ponían de relieve una dimensión social de religión y se tenía en cuenta
una identidad entre el pueblo y la nación. La religión es algo intrínseco del pueblo y se
confunde con los orígenes del mismo, con algo vinculado al pueblo de forma intrínseca.
Se distinguían las religiones con un tipo de religiosidad legal, ya que tenía un carácter
público y tal carácter público, legal, oficial estaría vinculado a los avatares que
determinaban la vida del pueblo.
La finalidad de estas religiones parecía consistir en la protección y conservación de la
comunidad, del pueblo y a ello, para que hubiera tal protección, contribuirían de forma
clara, algo importante como los ritos, por ello, la autoridad política y militar, en la mayoría
de las ocasiones, ocasionan y realizan funciones religiosas y tienden al menos, a tener
un poder decisorio sobre ellas.
Tanto en Grecia y Roma no existía separación entre lo político y lo religioso y ser un
buen ciudadano conllevaba ser un buen religioso. A los cristianos que surgen en ese
momento en tales ciudadanos, se les tacha de ateos, ya que sustraían esa importante
identidad de la ciudadanía romana, pues no comulgaban como la forma religiosa
tradicional.
La religión cristiana se presentó como una religión universal, no es algo local, no
presento un programa político frente al resto de las regiones. Todo esto quiere decir que
se trata de aportar sus normas hacia todo el mundo, es universal.
Todo lo relativo a la universalidad tiene un origen muy antiguo, el cual no deja de ser
otro que el Evangelio, en el 15, 22 del Nuevo Testamento: “Dar a Cesar lo que es de
Cesar y a Dios lo que es de Dios”, palabras entorno a las que han girado los Estados
durante muchos siglos, incluso en la actualidad. Pues saber en cada momento frente a
quien hay que cumplir las normas es la base fundamental del Derecho Eclesiástico.
Lo básico es:

 La existencia de los órdenes diversos de autoridad.

 La existencia de obligaciones específicas respecto de ambos ordenes,


obligaciones que no significan que sean iguales, ya que otros van a ir
radicalmente opuestos.

 La desmitificación del poder político más eficaz planteado en la historia frente al


otro tipo de legislación, ningún poder político puede satisfacer con plenitud los
deseos intelectivos del hombre.

El hecho de que haya una distinción entre el orden político y religioso, no quiere decir
que sean ordenes, realidades separadas totalmente, sino que debe haber entonces una
intención de homogeneizar la normativa del poder secular con la normativa del poder
espiritual.
El Cesaropapismo es la intervención directa del emperador, como si de una autoridad
suprema de la iglesia se tratara, en cuestiones internas de la religión. Esta idea de los
orígenes del cristianismo, da un salto hacia épocas avanzadas.
Cuando aparece y se expande la idea cristiana por todo el imperio romano, el emperador
aunaba la autoridad política y la autoridad religiosa, el emperador era el pontifex
maximus, el conductor del puente que unía lo divino y lo humano, era el máximo
sacerdote, pero la autoridad del emperador se dejó sentir muy en cuenta en la religión
naciente de la religión cristina. Ocurre algo importante porque al emperador de la época
se le dan títulos honoríficos y se le llega a llamar como magistrado de la fe, etc., pero
se le está concediendo es la facultad de legislar en materia eclesiástica, la facultad de
presidir concilios, la facultad de poner o imponer obispos, etc., entonces se le está
dejando que interfiera dentro del propio organigrama de la confesión cristiana.
En el año 380 después de Cristo, Teodosio, eleva la religión cristiana a religión oficial
del imperio, por lo que se empieza a preparar el verdadero problema. Ello quiere decir
que, todas las demás confesiones casi dejan de existir. Ello da lugar a que la conducta
del Cesaropapista se entronque y se refleje:

 La actitud.

 El cesaropapismo sea la causa de la remota pero intensa relación existente entre


el poder temporal y el poder espiritual en los países del oriente europeo.

Frente a esta posición del Cesaropapismo, aparece otra posición doctrinal; dualismo
Gelasiano. Esta corriente se da porque el Cesaropapismo genera tantos abusos que
los propios pontífices de la época tratan de desmitificar las relaciones entre Iglesia y
Estado.
El papa Gelasiano I, en el que el año 494, ya al emperador de turno; Anastasio I, tiene
que decirle una frase literal: “hay dos poderes, por los cuales este mundo está
gobernado; por un lado, la autoridad de los papas y, por otro lado, la autoridad real”.
En este país, hasta el año 1976, los obispos eran nombrados por la autoridad civil, por
el político de turno. Esto sigue ocurriendo, no en estos países democráticos, pero si en
muchos, así, hay estados que tratan por todos los medios estar intrínsecamente
vinculados, para tener el doble control legislativo.
¿Qué pasó después? En el siglo V, la población europea fue haciéndose
mayoritariamente cristiana, esa situación de predominio, de mayoría cristiana, conlleva
a que el cristianismo tenga una influencia importante que, en casi todos los países, se
hizo notar dentro del derecho secular; estatal.
En el siglo V, se conceptos jurídicos importantes, de la propia confesión cristiana, pasan
a ser derechos religiosos a ser derecho estatal, del estado, como el derecho de la
igualdad; todos los hombres son iguales, ello conlleva que el concepto de esclavitud ya
no existe, el concepto de igualdad entre hombres y mujeres es mayor, todos tienen
derecho al cielo, etc. El concepto de igualdad dentro del derecho cristiano se va a tratar
de secularizar y los legisladores del siglo V, dulcifican ese derecho y lo tamizan del
concepto de la cristiandad.
Existieron regímenes políticos seculares y estructuras de poder, en lo que lo religioso y
lo secular, están unidos en la misma persona, como los señores feudales y esas
situaciones, crean graves conflictos con la llamada Guerra de las investiduras.
En el siglo V, se estudia la unidad religiosa de los pueblos europeos, y con ello, se
llega al concepto de la cristiandad y ello no era un régimen político, sino que era una
comunidad trasnacional, que traspasaba ese concepto localista feudal, comunidad de
personas que se desarrolla frente a sociedades religiosas de distintos signos. Se unen
porque tienen la cristiandad en común, es decir, la misma fe. Pero también existen otras
confesiones, como musulmanes, cuyos miembros no tienen en común la misma idea
religiosa, por ello, la diferencia con la iglesia es cambiante.
La Iglesia es la comunidad sobrenatural dirigida, guiada por sacerdotes, mientras que la
cristiandad es la sociedad temporal de los cristianos, así, los líderes políticos del
momento, tienen un fin común, una materia en común; todos son cristianos y luchar
contra aquellos que no son cristianos. Ello también conlleva problemas, ya que se une
el poder secular con o por unos criterios religiosos, que cuentan con otros líderes
distintos.
2. La reforma protestante.
Dando un paso histórico más, aparece un momento importante.
En el siglo XV y XVI, en Europa, se rompe la unidad religiosa, debido a la aparición de
la Iglesia Anglicana y de Enrique VII, a la idea de Lutero; la idea protestante. Por lo tanto,
la idea de cristiandad; de todos crean igual, se rompe.
Entonces, al mismo tiempo, la fuerza nacional, en el criterio de unidad, con la aparición
de la iglesia anglicana, se rompe.
La reforma luterana, supuso la desjurificacion de las nuevas iglesias y la invasión de
competencias administrativas, religiosas, por parte del príncipe temporal. El estado
temporal, regula a partir de ese momento, materias de carácter religioso, y entiende que
las competencias religiosas administrativas le corresponden.
Esa invasión reguladora del príncipe temporal, no solo se produjo del lado luterano,
protestante, en toda Europa, los estados empiezan a asumir competencias en temas
espirituales; siglo XV al XVIII, aparecen formas que se denominan como regalismo
jurídico, lo que en Francia se denomina galicismo o en Alemania, frebonalismo, es
una misma corriente que lo que hace es expresar jurídicamente a través de inducciones,
el control de la jerarquía eclesiástica o en control de la normativa religiosa o el control
de la independencia jurisdiccional de la iglesia católica.
Todo esto se hace a través del regio patronato, si se impone en la legislación el
denominado recurso de fuerza en conocer, y con él lo que se hace es quitar la
independencia jurisdiccional de los tribunales eclesiásticos, lo que se hace es asfixiar
de forma jurídica a la Iglesia, se interfiere de una forma legal y se le quita toda potestad
a la Iglesia católica. Con esta situación se lleva a tal consolidación de las instituciones
regalistas que tendrán que pasar siglos hasta la desaparición de estas prerrogativas.
3. El pensamiento ilustrado y el separatismo liberal.

El conjunto del nacimiento de los nuevos estados y revoluciones liberales, significo un


cambio importante en las relaciones iglesia-estado.
En el año 1648-1649, se da la Paz de Wesfalia, con ello, se marca que la religión dejaba
de tener protagonismo en la vida de los pueblos, primero a nivel internacional y segundo
a nivel nacional.
Los valores pres-westfalianos exaltaban la unidad y condenaban la herejía. Pero los
valores post-westfalianos acogieron la pluralidad ideológica y con ello la religiosa, de
manera progresiva; el concepto de tolerancia pasará de ser una debilidad a una
concesión del poder político para poder construir una diferente virtud cívica o social.
Las revoluciones liberales del s. XVIII de América y de Europa, pese a tener ideas
comunes, tuvieron un distinto modo de comportamiento de cara a las relaciones entre
el Estado y las confesiones religiosa. El principal motivo de esto es que en América se
parte de cero, no hay una losa del antiguo régimen histórico que lleve a arrastrar todo
lo bueno y todo lo malo de las confesiones religiosa, como en Europa; además por otro
lado las revoluciones europeas tratan de variar la relación con la predominante iglesia
católica, y se da un espíritu revolucionario que pasa a ser en muchos momentos un
conflicto, pero principalmente basado en dimensiones patrimoniales.
4. Sistemas de relación Iglesia-Estado en los siglos XX y XXI.
¿Cómo estaríamos ahora? Desde el siglo XVIII se expande un movimiento de afirmación
de los derechos humanos, cuyas raíces están presentes desde el comienzo de las
sociedades occidentales.
Las constituciones de los estados afirman que existe libertad religiosa y se va
convirtiendo en la causa principal, por el cual tiene que trascurrir las relaciones de las
religiones con el estado, difícilmente puede aceptarse que exista un solo modelo de
relaciones religiones-estado.
Hay diferentes modelos de relaciones iglesia-estado y cada modelo puede reconocer la
libertad religiosa o no y hacerlo de distintas formas. ¿Qué formas?

 Estados teocráticos, son estados en los cuales el gobierno es ejercitado por dios,
tanto los principios de legitimación de la autoridad, como las normas jurídicas,
mantienen relación con una religión concreta, hasta el punto de que el derecho
religioso se aplica como el derecho estatal. Como, por ejemplo, Irán. Pero no
todos los países de confesión musulmana son teocráticos, ya que cuentan con
una religión concreta y no confunden la relación iglesia-estado.

 Estados confesionales, en este caso no existe una relación político-religiosa,


pero el estado secular, proclama un reconocimiento y apoyo incondicional a una
religión concreta. Como, por ejemplo, Inglaterra, donde la autoridad suprema es
la Reina de Inglaterra, así discrimina a todas las religiones que no sean la
principal y reconocida.

 Estados aconfesionales, se trata de los países en los cuales su constitución u


otro texto, declaran que el estado no cuenta con una religión oficial y por tanto,
sin apoyo a una religión concreta y determinada. Un estado aconfesional
significa que tiene que tener en cuenta no tener una confesión como oficial, pero
tendrá que tener siempre en cuenta el hecho religioso de los ciudadanos y tener
en cuenta en que los ciudadanos cuentan con creencias religiosas que el estado
debe respetar. Además, por imperativo constitucional, se deben tener en cuenta
las confesiones religiosas para cooperar, por lo que no va a perseguir las
creencias religiosas de los ciudadanos.

 Estados separatistas, estos suponen la radical ignorancia entre las confesiones


religiosas y el estado, de tal forma, que en el fondo se produce un
desconocimiento del hecho religioso como factor especial especifico y por tanto,
un sometimiento de las confesiones religiosas y de sus entidades al derecho
estatal.

Muchos autores piensan que el ejemplo más claro de esto es el supuesto de EEUU,
porque esta separación se manifiesta en el campo económico, la financiación del estado
a los grupos religiosas es prácticamente total, al menos en teoría; en la práctica por
ejemplo de EEUU, pues las manifestaciones de religiosidad son diversas.
Por ejemplo, Francia, según el cual se piensa que es el estado más tajante de la
separación era este país, ya que se define como una república laica, pero a lo largo de
la historia, el concepto es más teórico que real. Francia tiene con la Santa Sede 20
acuerdos internacionales firmados.
En el siglo XX, los totalitarismos pretendieron liberar al hombre de la religión y lo hacían
plantando una especia de confesionalidad al revés, inversa. Ello significaba para ellos
que el poder político de adhería al ateísmo, ello significa que se pretendía que los
ciudadanos abandonasen sus creencias religiosas y lo hicieron a través de vías
coactivas diversas. ¿Como? suprimiendo los órganos o grupos religiosos, confiscando
bienes, tipificando de forma penal la pertenencia a grupos religiosos. Pero también hay
formas más sutiles, como las formas indirectas, la inhabilitación para ocupar cargos
públicos, el no acceso al mercado laboral, etc.
Frente al confesionalismo ateo, el laicismo se instala en los regímenes democráticos,
algunos sectores, una verdadera democracia, requiere la instalación del relativismo,
incompatible con la defensa de una verdad.
El laicismo como tal, pretendería la reproducción, la expresión exterior o reproducción
en todos los niveles de la democracia, pero no solo como régimen político, sino también
como el único modelo aceptable de convivencia, así estos movimientos distinguían el
estado aconfesional de lo que es el estado laicista.
El estado aconfesional se compromete oficialmente y admite manifestaciones sociales
que pueden tener diversa o varias religiones, garantizando el ejercicio de la libertad
religiosa de los ciudadanos.
El estado laicista, por el contrario, se compromete con una determinada concepción
religiosa, con aquella que considera la religión como algo negativo, como algo que no
está bien visto por parte del legislador y adopta una especia de religión civil, o religión
de estado.
Por último, hay que ver los denominados fundamentalismos, de cualquier signo religioso
o no. El fundamentalismo supone la absolutización de un sistema de ideas, que pueden
religiosas, científicas, hasta el punto de convertirlas en los principios por lo que debe de
regirse por completo la vida política y social para la cual el fundamentalista va a imponer
dichas ideas de forma coactiva en la esfera política, es decir, entrando dentro del juego
democrático, una vez consigue la entrada, va a atropellar la voluntad de las mayorías y
con ello va a considerar que no entiende posible la armonización de la verdad con la
libertad humana.
El hecho de que un estado tenga un tratamiento de una manera o de otra, el estado va
a estar calificado, esta forma de entender a los ciudadanos, va a determinar, no
solamente la vida política de los países, sino también la legislación.
Tema 3.- Derecho Eclesiástico del Estado español.
1. Precedentes.

Es evidente que en España la denominada ciencia del derecho eclesiástico del estado
siempre fue asociada al derecho canónico. ¿Por qué? hasta hace muy poco tiempo,
estaba siempre vinculada la ciencia del derecho canónico a una asignatura de derecho
eclesiástico y un poco de derecho eclesiástico, más que nada, porque apenas existía
este derecho eclesiástico.
El derecho canónico es un derecho confesional de la iglesia católica, por lo tanto, es un
derecho universal.
A partir del año 1984, cambian las cosas y hay que especializarse en el derecho
eclesiástico del estado, el cual regula todas las materias competentes por parte de la
autoridad estatal competente, dependiendo de la materia o del ámbito de la ley.
Los juristas deben tener en cuenta el objeto amplio que tiene o va a tener eso, que es
el factor religioso. El jurista, cuando se entra en esta materia, tendrá que ver el conjunto
de actividades, intereses, manifestaciones del ciudadano, de forma individual o colectiva
y de las confesiones como entes concretos, específicos que, teniendo una finalidad
religiosa, van a crear, modificar o extinguir, relaciones intersubjetivas en el seno del
ordenamiento jurídico español. Esto quiere decir que, van a constituirse o se van a crear
el factor o un factor social que existe y que opera en el ámbito de la sociedad civil y está
dentro de la misma y es un influjo conformador e importante de la misma.
Por ello, la denominación hace que muchos autores hablen de este derecho eclesiástico
del estado como una disciplina del derecho de las creencias o libertad de conciencia,
pero es claro que es un derecho fundamental y está incorporado dentro del derecho
positivo.
2. Normas de Derecho Eclesiástico en el Constitucionalismo español del
siglo XIX.

Se incorpora dentro del derecho positivo, ¿cómo?


Hay que tener en cuenta que las normas de derecho eclesiástico solo aparecen a raíz
de la CE de 1978. A lo largo del siglo XIX en este país, hubo seis constituciones y en
todas ellas hubo preceptos en los cuales se dedicó una pincelada al factor religioso.
Desde Bayona, (1802) hasta la última, ha habido unos toques de reconocimiento de una
cosa peculiar; la confesionalidad del estado español.
La CE de 1812 en su art. 12 declara la confesionalidad del Estado, el Estado confesional
católico, es una confesionalidad solemne y que se adapta a la fórmula tradicional, pues
incluso hace un juicio de valor fuerte, pues dice que es un Estado confesional católico
porque la religión católica "es la única verdadera". Además, se prohíbe el ejercicio de
cualquier otra religión, aunque las posteriores constituciones empiezan a regular esta
materia.
Se prohíbe el ejercicio de cualquier otra religión, pero empiezan las posteriores
constituimos.
En el año 1834, con el Estatuto Real y en la constitución de 1837, se declara la
confesionalidad sociológica de este país, se dice que la nación se obliga a mantener el
culto y los ministros de religión católica que profesan los españoles.
La constitución de 1845, también declara la confesionalidad del estado español de forma
solemne y expresa.
En 1851 se firma un concordato entre la reina Isabel II y el Papa Pio IX, en cuyo artículo
1 se declara que la religión católica es la única de la nación; este concordato para
compensar a la desamortización de la iglesia católica en los años anteriores, a partir de
1851, dentro de los PGE incluye una dotación económica para la iglesia católica.
A partir de esta época, empiezan otras relaciones de otra forma muy diferente. La
constitución de 1869 establece en su artículo 21, la libertad religiosa, la libertad religiosa
de ideas y de opciones.
En 1876 se promulga la constitución cano vista que se hace o hace compatible la
confesionalidad religiosa católica del estado con un concepto moderno para la época,
con el concepto de la tolerancia, “nadie será molestado en el territorio español por su
opción religiosa, pero no se permitían manifestaciones exteriores de tales religiones”.
3. El sistema eclesiástico de la II República.

El sistema eclesiástico de la segunda república, aparece la constitución republicana de


1931. Esta constitución aparece cargada de conceptos y preceptos de derecho
eclesiástico, como, por ejemplo, artículo 1 y 3, donde se afirma que España es una
república democrática y se establece, además que, el estado español no tiene una
religión oficial. Es la primera vez que jurídicamente hablando, se admite la a
confesionalidad del estado y se separa el estado de las confesiones religiosas.
Según el artículo 2, se va a proclamar a la igualdad de todos los españoles ante la ley,
y en el artículo 25 se establece que, no habrá discriminación por razón de las creencias
religiosas, por ello, juntando ambos conceptos, se podrían asimilar.
El artículo 27 de la constitución establece el principio de libertad religiosa y libertad de
conciencia, entonces, nadie va a estar obligado a declarar sobre sus creencias
religiosas, es decir, nadie va a ser compelido a declarar sobre sus creencias religiosas,
toda esta libertad religiosa tiene dos importantes limitaciones, son que nadie va a ser
compelido a declarar sobre sus creencias religiosas.
Esta constitución nos podría parecer muy similar en la actualidad, pero en el artículo
27.3 se exige la autorización del gobierno para las manifestaciones públicas de culto,
entonces, en este artículo se va a exigir una autorización gubernamental para manifestar
públicamente el culto, el rito de la religiosidad, por lo que es un límite que en los tiempos
modernos no se concibe.
El artículo 48 establece que la iglesia, reconoce el derecho a las iglesias a enseñar sus
propias doctrinas, pero esa enseñanza de la doctrina en los centros de las confesiones
religiosas, el legislador dice que ello tendrá que estar sujeto a la sujeción del estado,
ello quiere decir que, las confesiones religiosas tienen la posibilidad de trasmitir sus
conocimientos.
El artículo 28 establece también, unas normas que evidenciaban lo que en la actualidad
se puede denominar como hostilidad hacia las confesiones religiosas. La a
aconfesionalidad y la libertad religiosa, podría haberla hecho el Estado suprimiendo
determinados privilegios de la Iglesia católica, pero no fue así, ya que en el artículo 26
se establecen los conceptos de hostilidad, porque dice que todas las confesiones eran
consideran como asociaciones sometidas a ley especial. Por lo tanto, va a reducir las
confesiones religiosas a unas meras asociaciones y las somete a una ley ordinaria de
asociaciones.
A razón de esto, quedan disueltas las órdenes religiosas que, además, de los tres votos
(pobreza, castidad y obediencia) establecían un cuarto voto, que es la de la obediencia
y evidentemente hay órdenes que van a ser suprimidas y tendrán que desaparecer del
territorio español, como los Jesuitas, así todos los bienes de la compañía de Jesús se
nacionalizan.
4. Tratamiento jurídico-político del factor religioso en el régimen de Franco.
Después de la constitución republicana, fruto de tales hechos, hubo un cambio diferente
al republicano. Durante el régimen de Franco, se caracterizó el tratamiento jurídico del
factor religioso.
En primer lugar, el régimen de Franco se considera asimismo como un estado
confesional y esto de forma explícita, ello porque, pese a ser la primera característica,
la segunda es que, ese estado confesional, católico, apostólico y romano, cuenta con
otra característica y es que empieza a establecer acuerdos bilaterales con la Santa
Sede. En ese momento el sector que ha ganado el enfrentamiento bélico pide apoyo
moral a la más alta autoridad que representa a la iglesia católica, esto jurídicamente se
plasma en textos jurídicos, en ley, a través de la firma de Concordatos bilaterales.
La tercera característica es el establecimiento de un régimen de tolerancia con los
credos religiosos, el termino tolerancia hay que entenderlo como soportar un mal para
evitar un mal mayor.
En el artículo 6 de la carta magna se establecía un régimen formal, solemne, del estado,
en el cual se garantizaba la profesión y práctica de la religión católica, contaba con la
verdadera protección oficial.
Serian nulas o iban a serlo todas las disposiciones que vulneraban los principios
fundamentales de esa ley. A la doctrina de la iglesia católica se le concedía una doble
función, la de inspirar la legislación del estado y la de erigirse como criterio de
legitimación de las leyes.
El noviazgo de la iglesia católica con el régimen Franco, era nada más que de interés,
así, pese a que en el año 1952 se firmaran concordatos, en el año 1961 se celebra a
nivel universal el concilio vaticano II, del que nace el código de derecho canónico y ese
creó un documento sobre la libertad religiosa, del que emana que este derecho radica
la dignidad mínima de la persona.
Esto choca con la legislación española confesional franquista, entonces se afirma como
los ciudadanos podrán tener la libertad religiosa que deseen, mientras que no la
manifiesten públicamente y la realicen individualmente.
En esta época en el seno de la confesión católica, la única hasta el momento por ley del
estado, empiezan a proliferar los movimientos de la teoría de la liberación, radicalmente
opuestos a las teorías más tradicionales de la iglesia católica, pero nacen en el seno de
la iglesia católica que está apoyando a los sectores más desfavorecidos.
En relación al concilio vaticano II, año 1962-1965, queda instaurado por la Santa sede
el hecho de las peculiaridades y obliga al estado de franco a promulgar en el año 1967,
la LO de libertad religiosa, de 28 de junio. Es la primera ley en España y aunque no
garantiza de forma absoluta la libertad religiosa, el resto de las confesionales eran
consideradas asociaciones confesionales como entes existentes, pero no se
garantizaba verdadera libertad religiosa.
5. El proceso de reforma política. Su incidencia en la regulación del fenómeno
religioso.

En la época de la transición, tuvo incidencia el fenómeno religioso; la reforma se abre


con un acuerdo básico en el año 1976 firmado con la Santa Sede, porque los ciudadanos
pertenecen mayoritariamente a la confesión católica, además los padres de la CE saben
que tienen que legislar para un colectivo de ciudadanos que en ese momento tiene unas
peculiaridades, pues mayoritariamente son católicos.
Este acuerdo básico es importante porque, en el mismo el estado español renuncia a
un privilegio, el privilegio del nombramiento de obispos. ¿Por qué? porque el
nombramiento de obispos se hacía de una forma muy peculiar, ya que la Santa Sede
indicaba como una presentación de 3 candidatos y el Rey elegía a uno de los mismos.
El nombramiento de arzobispos castrenses todavía es competencia de la Corona.
También se puede decir que la conferencia episcopal es una institución de carácter
permanente, la cual es una asamblea de obispos de una nación. Los obispos son los
que tienen la potestad legislativa, los jefes de la iglesia en una provincia, entonces en la
asamblea estarán todos ellos, los cuales cuentan con su diócesis (geográficamente).
El nuncio es el jefe del cuerpo diplomático de la Santa Sede en los países con los que
la misma tiene relación diplomática.
Por parte de la Santa Sede, la misma renuncia al denomino privilegio del fuero, el cual
lo tenía la iglesia católica cuando un clérigo cometía algún delito para ser juzgado por
los tribunales católicos.
Ni que decir tiene la importancia de estas peculiaridades, la importancia de esta
situación en el momento de la transición, en que la inmensa mayoría de la población
española se autoproclama católica practicante. Según van avanzando los tiempos y se
introducen y practican más creencias, el Estado tendrá que empezar a legislar de forma
positiva, tendrá que hacer más Derecho eclesiástico con las nuevas situaciones que se
vayan planteando, teniendo en cuenta tales situaciones, cosa que tendrá que seguir
teniendo en cuenta en la actualidad.
Lo que no debe de hacer es olvidar las creencias de los ciudadanos o ir en contra de las
mismas.

Tema 4.- Las fuentes del Derecho Eclesiástico español vigente.


1. Introducción.

Ya sabemos que el Derecho Eclesiástico estudia de forma sistemática la normativa del


Estado en materia religiosa, normativa vigente en un Estado, normativa que puede ser
unilateral, emanada del Estado, o pactada.
En primer lugar, podemos encontrar las denominadas fuentes constitutivas formales,
que son aquellos centros de poder desde donde emanan esas normas, también
denominadas fuentes de conocimiento o fuentes formales. Estas fuentes son esos
lugares concretos donde encontramos la norma de materia de Derecho Eclesiástico; no
hay un Código de Derecho Eclesiástico, pero sí diversas colecciones importantes que
nos van a ayudar a la hora de encontrar materia.
Por otra parte tenemos los lugares donde se recogen materialmente esas normas, son
las fuentes constitutivas materiales; como fuentes materiales del Derecho que son
han de llevarse por fuerza a los órganos legislativos civiles del Estado, dentro de sus
diferentes competencias, salvo que en algunos momentos o circunstancias se trate de
normas que una autoridad religiosa ha promulgado, y que por voluntad del legislador
estatal competente, mediante un procedimiento de estatalización, van a adquirir
vigencia en el Estado.
El legislador estatal de forma unilateral puede promulgar normas de Derecho
Eclesiástico, o puede hacerlo de forma pactada. Así nos encontramos con multitud de
fuentes normativas unilaterales, las mismas son:

 Arts. 1.1, 10, 14, 53, 81, 93 y 96 CE.

 LO de Libertad Religiosa, de 5 de julio de 1980.

 Ley de Objeción de Conciencia, 26 de diciembre de 1984.

 Decretos, Órdenes Ministeriales y disposiciones de rango inferior (aplicación de


tasas locales a entidades eclesiásticas).

También cabe la posibilidad de que dentro del Derecho Eclesiástico español se


desarrollen determinados tipos del Derecho Eclesiástico autonómico, que va
adquiriendo importante relevancia en determinadas materias (enseñanza, patrimonio
cultural, etc.).
Dentro de estas fuentes del Derecho Eclesiástico constitutivas y autonómicas también
puede hacerse una subdivisión de forma pactada o de forma unilateral.

2. Fuentes bilaterales: Convenios Internacionales; Los Acuerdos con las


confesiones religiosas.

Dicho esto, habría que ver las normas estatales de carácter bilateral, ya que el texto
constitucional habla, en el artículo 16.3 de que, en materia religiosa, tendrá que
conjugarse siempre el principio de cooperación a nivel institucional. Esta fórmula del
articulo indicado y que luego se desarrolla en la LO de libertad religiosa, este consejo o
principio constitucional de cooperación se plasma a través de una formula, la cual no se
puede hacer de otra forma que no sea a través de los acuerdos o convenios de las
confesiones religiosas.
Con ello, nos encontramos con fuentes de carácter bilateral en materia de derecho
eclesiástico, fuentes constitutivas, materiales, de carácter bilateral que son importantes
porque sirven para ver el derecho que emana del acuerdo entre las confesiones
religiosas y el estado español.
 El primero es el acuerdo básico de 1976, el cual va a ser la primera fuente
bilateral, el cual es firmado por el estado español y la mayoritaria iglesia católica
en el momento.

 Por su importancia en la vida ciudadana, habría que mencionar los acuerdos de


3 de enero de 1979, ya que los mismos tratan materia jurídica, el segundo sobre
enseñanza y asuntos culturales, el tercero sobre asistencia religiosa a las
fuerzas armadas y el cuarto sobre asuntos económicos. Estos acuerdos rigen la
vida de muchos ciudadanos y gracias a ellos se van a solventar problemas que
pudieran surgir en las relaciones de los ciudadanos con el estado. Los acuerdos
van a regular y van a dar a los juristas el camino técnico, el cauce legal técnico
a la hora de acudir a los tribunales en defensa de los derechos vulnerados o no
vulnerados a los ciudadanos en estas materias.
Con otras confesiones, se han firmado parecidos acuerdos para garantizar a los
ciudadanos las relaciones con el estado y poder cumplir con sus obligaciones jurídicas
y confesiones religiosas.
 También hay que destacar el acuerdo de 10 de octubre de 1980, acerca del
impuesto de sociedades a las entidades religiosas, ¿las entidades religiosas van
a tener que pagar los impuestos al igual que un ciudadano cualquiera?

Tema 5.- Los principios informadores del Derecho Eclesiástico español.


1. Introducción.

En esta materia, hay que partir de algo muy importante y, es que las relaciones del poder
del estado con el fenómeno religioso tendrán que estar siempre guiadas por unos
criterios, a tales criterios se les denomina como principios informadores. Estos principios
que van a iluminar el camino, los encontrados en el texto constitucional de 1978.
Estos principios tendrían un orden de relevancia superior:

 Principio de libertad religiosa, individual, colectiva y enmarcada dentro del


principio de igualdad sin discriminación, artículo 16.1 CE.

 Principio de la confesionalidad, teniendo en cuenta la valoración positiva del


hecho religioso, artículo 16.3 CE.

 Principio de la necesaria u obligatoria cooperación entre el estado español y las


confesiones religiosas, artículo 16.3 CE.

Se parte de este orden porque si no hay libertad religiosa, todos los demás principios
vuelan.
Habría que tener él cuenta, la finalidad social que se concreta en la voluntad popular de
la Constitución y, es más, ello implica que se aplique la declaración de derechos
humanos y tratados internacionales sobre estas materias ratificadas en España. Todo
ello hay que tenerlo encuentra, pero el primero de todos los principios en materia de
derecho eclesiástico es el principio de libertad religiosa.
2. El principio de libertad religiosa.

Artículo 16.1 CE.


Según un dicho, “solo la libertad encuentra su justo asiento la personalidad”.
El tener creencias es algo propio de la voluntad, y lo que es evidente es que la libertad
religiosa es un principio fundamental para las relaciones de los estados con las
confesiones religiosa, de ahí que, la libertad religiosa de los ciudadanos y comunidades
tendrá que ser el principio básico del cual tiene que partir toda la normativa estatal en
materia religiosa, así, lo establece el artículo 16 CE, por el cual se garantiza a libertad
ideológica, se garantiza la libertad religiosa y de culto de los individuos y de las
comunidades, sin otra limitación que la necesaria para el mantenimiento del orden
publico protegido por la ley.
Esto dicho así, puede quedar simple, por ello, el legislador constitucional junta y luego
desarrollará a través de la LO de libertad religiosa de 1980.
Es mezclado, porque el legislador garantiza el principio de libertad ideológica, religiosa
y de culto de individuos y comunidades. Si se lee atentamente, se juntan la libertad
ideológica, con la religiosa con la de culta. No es que se equivoque, sino que hace una
distinción.
El artículo 18 de la declaración universal de derechos humanos no sigue ese mismo
concepto, porque no toda ideología conlleva una actitud religiosa, sino solamente hay
algunos que suponen unas determinadas creencias, unos determinados criterios éticos
o morales de la persona, lo cual quiere decir que, el legislador, junto con el criterio de
libertad religiosa, une con el criterio de libertad ideológica, de modo que habría que
entenderlo en el sentido de que toda ideología conlleva unos principios éticos y, por
tanto de conducta, para así poder dejarlo unido. Esto es así para que no haya
equivocaciones y no queda duda de que se estén constituyendo criterios diferentes del
religioso con el ideológico.
La libertad de culto también puede confundirse, es decir, se hace una distinción con el
concepto moderno de libertad religiosa, el cual conlleva un triple sentido:

 La posibilidad de que la libertad conlleve la libertad de profesar una fe.

 Expresar esa fe que se tiene mediante el culto.

 La libertad de apostolado o comunicación.

(Estos principios que estamos viendo van a regir todo el OJ en materia religiosa.)
El legislador constitucional, ¿porque hace la distinción de estas tres libertades?

Esto es así como consecuencia del régimen franquista, distinguiendo la libertad


religiosa, distinguiendo la posibilidad de expresar la misma (no como en el régimen
franquista). Es una fundamentación histórica, para diferenciar la de culto.

También lo referente a las comunidades.

Este derecho tendrá que garantizarse tanto de forma individual como de forma colectiva
(en contra de algunas teorías, que dicen que solo es individual y que solo se represente
de forma individual). Se tendrá que garantizar que el ejercicio de este derecho se pueda
hacer a título individual o de forma colectiva: un normal desarrollo del asocianismo
religiosa garantizando el normal desarrollo del asociacionismo.

El derecho de libertad religiosa debe entenderse de forma muy peculiar, tanto en sentido
positivo; que significa poder manifestar, poder hacer, como en el sentido negativo; dejar
o poder abstenerse.
Esto, está garantizado en el punto segundo del artículo 16 de la CE. Aquí, hay que hacer
un matiz, ya que, el que nadie esté obligado a declarar sobre su ideología, religión o
creencias, tampoco implica que los ciudadanos tengan que avergonzarse de declarar
sobre ellas.
Todo esto es muy importante, pero no dejan de ser principios fundamentales,
constitucionales. Los principios constituciones son los pilares máximos, pero sino se
desarrollan mediante leyes, ello queda en papel mojado. En esta materia, hay una forma
muy importante de desarrollar estos principios y ello es a través de los tratados o
convenios internacionales y a través de la LO de libertad religiosa, la cual desarrolla el
principio de libertad religiosa y dice en que va a consistir ese principios, es más, si se
vulnera el principio constitucional, hay que acudir al Tribunal Constitucional, pero una
persona como ciudadano, lo que quiere es que se le arregle el problema cuanto antes,
y para ello, están los tribunales ordinarios, como más cercanos al ciudadano.
Ante la vulneración de la libertad religiosa, hoy en día, se cuenta con la LO de libertad
religiosa. La LO de libertad religiosa distingue entre:

 Los individuos. (plano individual)

 Entes religiosos. (plano colectivo)

Lo primero que dice esta ley en el artículo 2, es que el mismo comprende la inmunidad
de coacción y el derecho de toda persona a:
Artículo 2. “1. La libertad religiosa y de culto garantizada por la Constitución comprende,
con la consiguiente inmunidad de coacción, el derecho de toda persona a:
a) Profesar las creencias religiosas que libremente elija o no profesar ninguna; cambiar
de confesión o abandonar la que tenía, manifestar libremente sus propias creencias
religiosas o la ausencia de las mismas, o abstenerse de declarar sobre ellas.
b) Practicar los actos de culto y recibir asistencia religiosa de su propia confesión;
conmemorar sus festividades; celebrar sus ritos matrimoniales; recibir sepultura digna,
sin discriminación por motivos religiosos, y no ser obligado a practicar actos de culto o
a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones personales. Pueden contraer
según sus ritos, para que tengan eficacia tendrán que pasar por el Registro Civil, que
tendrá que comprobar… pero no todos los ritos tienen la consideración en el OJ español.
Por el rito católico, los efectos se van a producir desde la celebración del mismo. Una
vez celebrado, los efectos son desde la celebración del matrimonio, esto es muy
importante.
c) Recibir e impartir enseñanza e información religiosa de toda índole, ya sea oralmente,
por escrito o por cualquier otro procedimiento (como los medios telemáticos: televisión,
radio…); elegir para sí, y para los menores no emancipados e incapacitados, bajo su
dependencia, dentro y fuera del ámbito escolar, la educación religiosa y moral que esté
de acuerdo con sus propias convicciones.
d) Reunirse o manifestarse públicamente con fines religiosos y asociarse para
desarrollar comunitariamente sus actividades religiosas de conformidad con el
ordenamiento jurídico general y lo establecido en la presente Ley Orgánica.”
Ahora, la pregunta del millón, habiendo en España más de 5000 confesiones religiosa y
que todos quieran ejercer estos derechos estipulados en el artículo anterior ¿todos van
a tener el mismo trato? ¿Se vulnera el principio de igualdad si no se da el mismo trato?
¿La solución está en un sistema anterior? ¿O se hace lo que hacían los regímenes
totalitarios?
Es una gran problemática la que se puede causar, ya que son ciudadanos y estos tienen
sus creencias, las cuales no pueden ser vulneradas.
Se debería ver el punto segundo del artículo 2, el cual establece que;
“Asimismo el derecho de libertad religiosa comprende el derecho de las Iglesias,
Confesiones y Comunidades religiosas a establecer lugares de culto o de reunión con
fines religiosos, a designar y formar a sus ministros, a divulgar y propagar su propio
credo, y a mantener relaciones con sus propias organizaciones o con otras confesiones
religiosas, sea en territorio nacional o en el extranjero.”
Ello quiere decir que, van a poder casarse según sus ritos, pero ello tendrá que pasar
por el tamiz del Registro Civil.
El apartado tercero del artículo 2, establece que;
“Para la aplicación real y efectiva de estos derechos, los poderes públicos adoptarán
las medidas necesarias para facilitar la asistencia religiosa en los establecimientos
públicos militares, hospitalarios, asistenciales, penitenciarios y otros bajo su
dependencia, así como la formación religiosa en centros docentes públicos.”
Si estos son los derechos, lo que se puede hacer para garantizar la libertad religiosa en
la práctica, entonces, ¿todo el mundo puede hacer lo que quiera en base a su
religiosidad? Habría que poner límites al ejercicio de este derecho.
No es que solamente este apoyo de LO, se encuentre dentro de la Lo de libertad
Religiosa, sino que el Convenio europeo de derechos humanos, establece que la
libertad religiosa estará garantizada y que toda persona dentro derecho a la libertad de
pensamiento y de religión y que este derecho implica, la libertad de cambiar de religión,
así como la libertad de manifestar su religión, de forma individual, colectiva, en público,
en privado, por medio del culto, por medio de la enseñanza, por medio de las practicas
u observancia de sus ritos.
Se está hablando de una legislación internacional, aplicable en el año 1979 en España
Entonces, la libertad religiosa no puede ser objeto de restricciones, salvo aquellas
previstas en la ley y que constituyen las medidas necesarias para el buen
funcionamiento de una sociedad democrática de derecho, para la salud, moralidad
pública o protección de los derechos o libertades de los demás.
El CEDH es ratifica por España en 1979, y desde entonces obliga.
“Artículo 9 CEDH: 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de
conciencia y de religión; este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de
convicciones, así como la libertad de manifestar su religión o sus convicciones individual
o colectivamente, en público o en privado, por medio del culto, la enseñanza, las
prácticas y la observancia de los ritos.
2. La libertad de manifestar su religión o sus convicciones no puede ser objeto de más
restricciones que las que, previstas por la ley, constituyen medidas necesarias, en una
sociedad democrática, para la seguridad pública, la protección del orden, de la salud o
de la moral públicas, o la protección de los derechos o las libertades de los demás.”
Límites al ejercicio de la libertad religiosa.
¿A base de que instrumento se hace? poniendo límites al real ejercicio del derecho
fundamental, pero ello se hace en garantía, del buen funcionamiento de la democracia
española.
Los limites vienen establecidos en el artículo 3 de la LO de Libertad Religiosa.
“1. El ejercicio de los derechos dimanantes de la libertad religiosa y de culto tiene como
único límite la protección del derecho de los demás al ejercicio de sus libertades
públicas y derechos fundamentales, así como la salvaguardia de la seguridad, de la
salud y de la moralidad pública, elementos constitutivos del orden público protegido
por la Ley en el ámbito de una sociedad democrática.”
De esta manera, el ejercicio de los derechos dimanantes de la libertad religiosa y de
culto, tiene como un límite, la protección de los derechos de los demás al ejercicio de
libertades públicas y derechos fundamentales, así como la salvaguardia de la salud,
moralidad pública, que son los elementos constitutivos del orden publico protegido por
la ley en el ámbito de la sociedad democrática.
Se va a tener este límite de ejercicio, porque no cualquier actividad basada en la libertad
religiosa está amparada bajo ley para hacer lo que se quiera, ya que proliferan en
España movimientos con conductas amparadas en la libertad religiosa.
El limite inicial es el orden público, pero ¿qué es el orden público? el orden público es
el conjunto de criterios sociales, culturales, históricos, económicos, territoriales, morales
que mueven a la sociedad y son considerados como fundamentos especiales de una
relación de convivencia. Sera el orden social necesario para una sociedad concreta.
Es un concepto de orden público que varía dependiendo de cada momento y territorio y
dentro del mismo, dependiendo de las zonas.
Pero, hay otro límite regulado por la ley en el punto segundo del artículo mencionado.
Art.3.2. “Quedan fuera del ámbito de protección de la presente Ley las actividades,
finalidades y Entidades relacionadas con el estudio y experimentación de los fenómenos
psíquicos o parapsicológicos o la difusión de valores humanísticos o espiritualistas u
otros fines análogos ajenos a los religiosos.”
Esto quiere decir que este límite de contenido, esas conductas a las que se refiere el
art.3.2 LOLR, no son religiones, pese a que afirman la libertad religiosa, pero no pueden
sustentarse en ella y no tendrá cabida dentro de este derecho de libertad religiosa.
Ello quiere decir que, este límite de contenido, este tipo de cosas que caminan por la
sociedad, este tipo de actividades, de estudios, de experimentaciones, etc., no son
religiones, pese a que se basan en la libertad religiosa, por lo tanto, no van a tener
cabida en el ordenamiento, ya que no estarán reconocidas en la legislación actual.
Las armas con las cuales cuenta el Estado a partir de las cuales lo anterior no tendrá
cabida, los medios de defensa de la libertad religiosa:

 Artículo 53 CE.

“1. Los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente Título
vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar
su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales derechos y libertades, que
se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo 161, 1, a).
2. Cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos
en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo segundo ante los Tribunales ordinarios
por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariada y, en su caso,
a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Este último recurso será
aplicable a la objeción de conciencia reconocida en el artículo 30.”
3. El principio de igualdad religiosa ante la ley.
La puntualización de libertad religiosa, se está obligado a hacerla en el momento en el
cual los estados son considerados como estado social y democrático de derecho, ya
que igualdad hay que entenderla en el sentido de igualdad jurídica (igualdad de
derechos en misma situación legal; sin que se entienda por condición legal distinta los
motivos religiosos).
La LOLR establece en el art.1.2 que: “Las creencias religiosas no constituirán motivo de
desigualdad o discriminación ante la Ley. No podrán alegarse motivos religiosos para
impedir a nadie el ejercicio de cualquier trabajo o actividad o el desempeño de cargos o
funciones públicas.”
Habría que analizarlo y verlo de forma detenida en los diferentes supuestos concretos.
El principio de igualdad jurídica exige igualdad de derechos en igualdad de situación
legal, sin que se entienda por condición legal distinta las creencias o los motivos
religiosos. La LO de libertad religiosa establece en el artículo 1.1 que las creencias
religiosas no constituirán motivo de desigualdad o de discriminación ante la ley.
La ley prohibirá toda discriminación y garantizar a todas las personas la confesión de
igualdad contra cualquier discriminación por motivos de razas, sexo, religión o cualquier
otra índole de origen nacional. Esto evidentemente, hay que estar muy vigilante, ya que
hasta hace pocos años la discriminación era positiva.
Es más, todo esto no impide que la tarea de distribución de funciones deba tener en
cuenta las exigencias del principio de igualdad jurídica, que lo que no dice es todos y
para todos lo mismo, sino que para cada uno lo suyo en igualdad de condiciones.
En el artículo 7 se condiciona o limita la posibilidad de establecer acuerdos o convenios
de cooperación con el estado entre aquellas iglesias que estén inscritas que por su
ámbito o número de creyentes hayan alcanzado notorio arraigo en España, que tendrán
algunas la consideración de religión internacional y tiene carácter de derecho
internacional y de derecho público interno cunado es firmado por as demás confesiones
religiosas mayoritarias.
Artículo 7 LOLR: “El Estado, teniendo en cuenta las creencias religiosas existentes en
la sociedad española, establecerá, en su caso, Acuerdos o Convenios de cooperación
con las Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas inscritas en el Registro que por
su ámbito y número de creyentes hayan alcanzado notorio arraigo en España. En todo
caso, estos Acuerdos se aprobarán por Ley de las Cortes Generales.”
Algunas, entre otras la católica, van a tener el grado de derecho internacional y de pacto
de derecho público interno cuando es firmado por las demás confesiones mayoritarias.
4. El principio de aconfesionalidad/ laicidad del Estado.

Este principio va a dar nombre al estado, ya que se dice que el estado es aconfesional.
Este principio está regulado en el artículo 16.3, aunque la libertad religiosa es el punto
de partido para todas relaciones entre el estado y confesiones, para la normativa civil
en materia religiosa, lo que nos va a caracterizar y va a ser necesario, va a ser que el
sistema eclesiástico español, el principio de laicidad no hay que entenderlo en el sentido
de que el estado no reconozca ninguna confesión, sino que a confesionalidad significa
no confesionalidad, de manera que el estado no tiene una religión como oficial. No
quiere decir que el estado ignore las creencias o vaya contra ellas, sino que no se
decanta por ninguna confesión. Se garantiza que los ciudadanos tengan sus propias
creencias.
Artículo 16.3 CE: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos
tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las
consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás
confesiones.”
Este principio hay que entenderlo en el sentido de no religiosidad del estado, sino que
es el más simple, ya que aconfesionalidad significa no a confesionalidad, lo que quiere
decir es que el estado no cuenta con una confesión como oficial, pero que va a
garantizar que los ciudadanos tengan sus propias creencias, ello quiere decir que
ninguna confesión tendrá carácter estatal y que los poderes públicos tendrán en cuenta
las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán la cooperación con la
iglesias católica y las demás confesiones.
Los poderes públicos tendrán en cuentas las creencias religiosas de la sociedad y
mantendrán las relaciones de cooperación con la iglesia católica y demás confesiones
religiosas. Se marca esto porque es un principio imperativo constitucional, ya que el
texto este ordenando.
Dice que mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación entre la iglesia
católica y demás confesiones, ¿entonces el principio de igualdad se vulnera? se está
diferenciando, ya que el texto constitucional existe desde el día 6 de diciembre de 1978,
ello quiere decir que en tal año, la confesión de mayor arraigo, la que tenía más
seguidores era la confesión católica, entonces el legislador tiene una mala visión del
futuro, pero no, ya que dice también cooperación con la iglesia católica y demás
confesiones.
Este principio lo que quiere decir es que, en el sentido de valoración positiva de la
religión, pero sin atribuirle a la confesión ningún carácter estatal.
También hay autores que han utilizado el término neutralidad, pero el término puede
interpretarse en el sentido de indiferencia, ya que el liberalismo decimonónico es lo que
decía y destacaba.
También hay sectores doctrinales que dicen que los poderes públicos no tendrán que
tenerlo en cuenta y emplea términos de legitimidad de la autonomía del estado para con
las confesiones.
Estos conceptos de laicidad son o dejan huellas, de forma indebida, de algunas
ideologías tentadoras, de policías de conceptos ideológicos antiguos. Es que el estado
no tiene que ser ni religioso ni antirreligioso, sino que tiene que ser aconfesional, pero
tendrá que cooperar también hay que destacarlo.
5. El principio de cooperación con las confesiones religiosas.

Regulado en el artículo 16.3 CE, ya que desde todo lo que llevamos destacado, el deber
de establecer relaciones de cooperación, viene a ser una consecuencia lógica de la
valoración positiva del hecho religioso por parte del estado.
Entonces, podrá haber cooperación cuando no existan conflictos entre la legislación
estatal y la legislación de las propias confesiones religiosas.
Artículo 16.3 CE: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos
tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las
consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás
confesiones.”
El texto constitucional establece que los poderes públicos tendrán en cuenta (...) Aquí
se está hablando de creencias religiosas, por lo que ya no se habla de las ideologías y
libertad de culto, sino que se habla de creencias religiosas, por lo tanto, las relaciones
de cooperación tendrán que realizarse con las instituciones de carácter religioso.
Esto significa un carácter social que tiene que reconocer el estado, y la visión
comunitaria se tendrá que proyectar ahí. Tendrá que tener un reconocimiento mutuo de
autonomía del orden civil y del religioso; y deberá además realizar y materializar este
principio de cooperación.
Esto quiere decir, dependiendo de cómo sean las relaciones que se tienen con las
religiones, va a surgir el derecho. La cooperación se lleva a la práctica plasmándose en
derecho. Lo normal es que se mantengan relaciones con las confesiones religiosas,
pero claro, es que en la actualidad parece que lo importante no es mojarse mucho, por
parte de los miembros de las confesiones.
La cooperación se lleva a efectos a través de instrumentos jurídicos, y dependiendo de
la categoría del ente jurídico, así será el derecho que vaya a nacer. Dependiendo de la
confesión religiosa y la importante o número de seguidores que tenga, tendrá relevancia
el derecho de cooperación que nazca.
Es importante la cooperación de los poderes públicos, ya que significa que tengan que
darse tres estadios:

 Promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los
grupos en que se integra sean reales y efectivos.

 Remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud.

 Facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, economía,


cultural y social.

¿En qué se va a plasmar el acuerdo de cooperación?

 Inicialmente, en materia jurídica, es decir, en derecho. Acuerdo de 28 de julio de


1976, acuerdo básico, el cual establece una gran importancia en cuanto al
nombramiento de obispos y el primer acuerdo firmado entre el estado y la
mayoritaria religión católica.

¿Cuáles son las materias jurídicas? los primeros reflejos:


 El acuerdo de 28 de julio de 1976, a partir del cual se carga el antiguo
concordado del 53. Es importante porque estable los criterios para el cambio
de nombramiento de obispos.

 Los acuerdos con la confesión católica, son 4 y firmados el 3 de enero de


1979; sobre asuntos jurídicos, sobre enseñanza y asuntos culturales, sobre
asistencia religiosa en las fuerzas militares y sobre asuntos económicos.

 En materia de estudios no eclesiásticos: hay universidades en las que no


pertenezca el estado, sino que pertenecen a una confesión, se le conceden
personalidad y autonomía.
 El acuerdo de 10 de octubre de 1980, a partir del cual se va a desarrollar el
tema de los impuestos a las sociedades eclesiásticas.

 Criterios básicos aprobados por la comisión mixta iglesia-estado de 1980 en


materia de patrimonio artístico. Se tendrá que reflejar en el uso y disfrute de
este patrimonio.

 El acuerdo de 24 de julio de 1985, entre el ministerio de justicia y el de


sanidad y consumo y el presidente de la conferencia episcopal española.

Desde el día 21 de febrero de 1990, no se firman acuerdos relevantes con otras


confesiones diferentes de la católica.
 Acuerdos de 21 de febrero de 1990: confesión israelita, iglesias evangélicas,
y confesión musulmana.

Podemos decir al respecto que, las relaciones de cooperación entre la iglesia y las
confesiones religiosas, se tiene que plantear en relación a principios de autonomía e
independencia de sociedades, dentro del derecho de libertad de los ciudadanos y buscar
el bien común de ambas sociedades.
La segunda característica importante es que la relación de cooperación jurídica tendrá
que respetar la naturaleza jurídica propia de las confesiones religiosas, hay que tener
en cuenta estos criterios para respetar los principios de la LO de libertad religiosa.
Tiene que haber una distinción básica de competencias, junto con el carácter
personalísimos, tiene que aparecer la intervención de los poderes públicos del estado y
tendrán UE tenerse en cuenta y matizarse, sobre todo en materia de cultura, ya que los
bienes culturales deben de realizarse conforme al artículo 9.2.3 CE.
Tema 6.- El derecho fundamental de libertad religiosa.
1. Concepto y caracteres.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta dentro de este concepto es que el derecho
de libertad religiosa es un derecho inherente a la dignidad de la persona, lo que significa
que la libertad religiosa es considerada por mucha parte de la doctrina como la primera
de las libertades.
Lo anterior es así porque hay una serie de presupuestos previos que lo van a aclarar;
así los derechos humanos son anteriores y superiores a los derechos positivos; los
derechos humanos constituyen el pilar que sustenta cualquier OJ. La protección y las
garantías a los derechos humanos justifican la existencia misma del propio Estado, y
esta protección exige que los poderes públicos tendrán que obligarse de forma positiva
a promocionarlos, y tendrán la obligación negativa de que los poderes públicos tendrán
que garantizar la inmunidad en relación a estos derechos.
La libertad religiosa constituye un límite de la acción del Estado y de los poderes
públicos; decimos esto porque en primer lugar así lo establece el art. 16.1 CE, además
también nos encontramos con normativa muy importante y llamativa, como lo son los TI
ratificados por España, pues toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento,
a la libertad de conciencia y a la libertad de religión; ya en 1948 en el art. 18 de la DUDH
se establece que todas las personas tienen derecho a la libertad de pensamiento, a la
libertad de conciencia y a la libertad de religión.
Siguiendo con la normativa internacional vigente en España, en el Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos de 1966, el art. 18 establece que toda persona tiene
derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, lo que incluye el derecho a
adoptar una religión y manifestar la misma.
En otra declaración de 1981, concretamente del 25 de noviembre, se establece en el
art. 1 que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
Basándose en este Derecho Internacional estamos teniendo las problemáticas tan
importantes que tenemos en la actualidad, pues se malinterpreta todo este Derecho.
La vulneración de cualquiera de estos principios es algo muy grave, pues puede ser una
vulneración de derechos humanos o de derechos fundamentales.
2. Regulación positiva del Derecho fundamental de libertad religiosa: de la
Constitución a la Ley Orgánica de Libertad Religiosa.

La libertad de pensamiento tiene por objeto el conjunto de ideas, conceptos y juicios


sobre las distintas realidades del mundo y de la vida.
La ideología es un determinado sistema de pensamiento, también absolutamente
respetable y defendible, pero siempre dentro de los juegos de la defensa del Derecho.
Por su parte, la libertad de conciencia tiene por objeto el juicio de moralidad y de
actuación en consonancia con ese juicio, es el derecho a la libertad de todo hombre a
poseer su propio juicio moral y a formar libremente su propia conciencia y a actuar
conforme a los imperativos de la misma. Para actuar conforme a esta libertad de
conciencia hay que relativizar el bien y el mal, pues este principio implica un derecho
que tienen los ciudadanos.
Un problema importante se da cuando estos criterios de los ciudadanos chocan con los
criterios generales.
La libertad religiosa tiene por objeto la libertad de lo que se cree, teniendo libertad para
poder manifestarlo. Esta libertad religiosa se contempla en la LOLR, mediante la que el
Estado garantiza el derecho a la libertad religiosa y de culto conforme a lo dispuesto en
la CE.
Las creencias religiosas que se garantizan por la LOLR no van a constituir motivo de
discriminación ante la ley, y no podrán alegarse motivos religiosos para discriminar a
nadie.
Así el art. 1 LOLR ha sido desarrollo de lo que decía la propia CE.
3. Titular del derecho de libertad religiosa, contenido y límites al ejercicio de
la misma.

En cuanto a los titulares iniciales del derecho a la libertad religiosa se diferenciará entre
sujetos iniciarios o primarios y sujetos colectivos. Esto quiere decir que el primero que
podrá reclamar esto será el ciudadano particular de forma individual.
En segundo lugar, los sujetos colectivos, las confesiones religiosas también podrán
reclamar la vulneración de esos derechos, de los principios que establece la LOLR.
La aplicación de la LOLR tiene otras características, pues la libertad religiosa va a tener:
 Una realidad interna: se tiene el derecho reconocido a tener individualmente,
internamente, unas creencias religiosas propias.
 Una realidad externa: la creencia interna se puede proyectar al exterior, que se
puede hacer individual o colectivamente.

El titular del derecho a la libertad religiosa individual, dentro de la denominada dimensión


interna, se identifica con la libertad de creencias y con la libertad de conciencia, es un
derecho absoluto que va a consistir en el derecho a profesar las creencias religiosas
libremente elegidas ya vivir conforme a las propias convicciones religiosas; es un
derecho que se tiene como ciudadano.
La dimensión interna de la libertad religiosa va a identificar la libertad de creencias y la
libertad de conciencia, es un derecho absoluto e infranqueable, un derecho a convivir
con las mismas convicciones y un derecho a no ser obligado a actuar en contra de las
propias convicciones, incluso cuando esa obligación se apoye en una naturaleza
jurídica.
En la proyección externa el Derecho se debe acomodar a las exigencias vitales de la fe
que se practica, tiene que existir derecho a practicar el culto, a celebrar las propias
actividades religiosa, a celebrar ritos matrimoniales, recibir sepultura digna, así como
derecho a recibir e impartir información y enseñanza religiosa que se practique, así
como a elegir enseñanza para los hijos respecto a esto.
Esas garantías son garantías religiosas individuales dentro de la protección interna del
derecho de libertad religiosa.
Los sujetos colectivos de la libertad religiosa, las iglesias, también contemplan dos
dimensiones:
 Dimensión interna (art. 6 LOLR): “Uno. Las Iglesias, Confesiones y
Comunidades religiosas inscritas tendrán plena autonomía y podrán establecer
sus propias normas de organización, régimen interno y régimen de su personal.
En dichas normas, así como en las que regulen las instituciones creadas por
aquéllas para la realización de sus fines, podrán incluir cláusulas de salvaguarda
de su identidad religiosa y carácter propio, así como del debido respeto a sus
creencias, sin perjuicio del respeto de los derechos y libertades reconocidos por
la Constitución, y en especial de los de libertad, igualdad y no discriminación.
Dos. Las Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas podrán crear y
fomentar, para la realización de su fines, Asociaciones, Fundaciones e
Instituciones con arreglo a las disposiciones del ordenamiento jurídico general”.
Tiene que haber un ámbito de inmunidad dentro de esta dimensión interna.
 Dimensión externa: tiene que haber unas posibilidades garantizadas para que
se den las manifestaciones de evangelización, captación o apostolado, que van
a tener que entenderse como el derecho para establecer lugares de culto, a
designar y formar a sus propios ministros, a fundar escuelas, a divulgar su propia
fe, etc.

El contenido del derecho de libertad religiosa se encuentra regulado en el art. 2.1


LOLR: “La libertad religiosa y de culto garantizada por la Constitución comprende, con
la consiguiente inmunidad de coacción, el derecho de toda persona a:
a) Profesar las creencias religiosas que libremente elija o no profesar ninguna;
cambiar de confesión o abandonar la que tenía; manifestar libremente sus
propias creencias religiosas o la ausencia de las mismas, o abstenerse de
declarar sobre ellas.
b) Practicar los actos de culto y recibir asistencia religiosa de su propia confesión;
conmemorar sus festividades, celebrar sus ritos matrimoniales; recibir sepultura
digna, sin discriminación por motivos religiosos, y no ser obligado a practicar
actos de culto o a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones
personales.
c) Recibir e impartir enseñanza e información religiosa de toda índole, ya sea
oralmente, por escrito o por cualquier otro procedimiento; elegir para sí, y para
los menores no emancipados e incapacitados, bajo su dependencia, dentro y
fuera del ámbito escolar, la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con
sus propias convicciones.
d) Reunirse o manifestarse públicamente con fines religiosos y asociarse para
desarrollar comunitariamente sus actividades religiosas de conformidad con el
ordenamiento jurídico general y lo establecido en la presente Ley Orgánica”.

La libertad religiosa individual va a significar, va a tener un contenido material muy claro.


En base al precepto:
I. El contenido de la libertad de creencias y de conciencia es el derecho que
tenemos todos los ciudadanos de este país a profesarlas creencias que
libremente elijamos, a no profesar ninguna, a cambiar de confesión, a manifestar
libremente las propias creencias o la ausencia de las mismas, o a abstenerse de
declarar.
II. Libertad de culto va a significar el derecho de todos los ciudadanos a los actos
de culto, a recibir asistencia religiosa de la propia confesión, a conmemorar
festividades, a no ser obligado a practicar actos de culto distintos a los que se
tengan, etc.
III. En el tercer apartado se engloba el fundamento jurídico, fundamento muy
criticado, pues a los ciudadanos no les gustan una serie de cosa, pero el derecho
positivo es el que es y hay que cumplirlo; en materia de enseñanza hay también
unas normas muy importantes, promulgadas por el Estado en 1980, que
garantizan que los padres puedan optar, para menores o incapaces, para que
sus hijos tengan el derecho a recibir una enseñanza concreta en materia
religiosa y moral.
IV. En el contenido de la libertad religiosa también podemos contemplar el derecho
de reunión, asociación y manifestación con finalidad religiosa, que se va a
significar que los ciudadanos pueden reunirse y manifestarse libremente en
relación a la materia religiosa. Estos derechos, también se pueden ver desde el
punto de vista colectivo, pues los mismos van a determinar la posibilidad de
determinadas conductas como la de establecer lugares de culto.
Esta libertad religiosa colectiva también va implicar el poder mantener relaciones
con sus propias organizaciones o con otras confesiones religiosas, sea en el
territorio nacional o en el extranjero.

En cuanto a los límites al derecho de libertad religiosa, el primero lo establece la CE,


que es el del orden público.
Otro límite es el límite de ejercicio recogido en el art. 3.1 LOLR “el ejercicio de los
derechos dimanantes de la libertad religiosa y de culto tiene como único límite la
protección del derecho de los demás al ejercicio de sus libertades públicas y derechos
fundamentales, así como la salvaguardia de la seguridad, de la salud y de la moralidad
pública, elementos constitutivos del orden público protegido por la Ley en el ámbito de
una sociedad democrática”.
Además de este límite de ejercicio encontramos el denominado límite en cuanto al
contenido, regulado en el art. 3.2 LOLR “quedan fuera del ámbito de protección de la
presente Ley las actividades, finalidades y Entidades relacionadas con el estudio y
experimentación de los fenómenos psíquicos o parapsicológicos o la difusión de valores
humanísticos o espiritualistas u otros fines análogos ajenos a los religiosos”.
4. La tutela y protección de la libertad religiosa.

La tutela se llevará a cabo estableciendo, en primer lugar, unos conceptos claros. Se


establecen unas garantías.
La libertad religiosa vincula a los poderes públicos con la garantía que tiene todo
derecho fundamental, pues los mismos están obligados a proteger mediante reserva de
ley los derechos fundamentales, así como por las consiguientes normas de desarrollo.
El art. 53 CE dice que:
1. “Los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente
Título vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso
deberá respetar su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales
derechos y libertades, que se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo
161, 1, a).
2. Cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos
reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo segundo ante los
Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de
preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el
Tribunal Constitucional. Este último recurso será aplicable a la objeción de
conciencia reconocida en el artículo 30.
3. El reconocimiento, el respeto y la protección de los principios reconocidos en el
Capítulo tercero informarán la legislación positiva, la práctica judicial y la
actuación de los poderes públicos. Sólo podrán ser alegados ante la Jurisdicción
ordinaria de acuerdo con lo que dispongan las leyes que los desarrollen”.

El art. 81 CE exige, de forma imperativa, que en tanto en cuanto se considere un derecho


fundamental la libertad religiosa, la misma solamente puede ser regulada mediante LO.
La primera protección es entonces la protección jurisdiccional de la libertad religiosa, el
art. 4 LOLR establece que los derechos reconocidos en la ley presente y dentro de los
límites, serán tutelados mediante el amparo judicial, ante los tribunales ordinarios, y el
amparo constitucional por el TC.
El art. 53 CE vimos que establece que “cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de
las libertades y derechos reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo
segundo ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios
de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el
Tribunal Constitucional. Este último recurso será aplicable a la objeción de conciencia
reconocida en el artículo 30”.
También sería importante la mención al art. 114 de la Ley 29/1998, reguladora de la
jurisdicción contencioso-administrativa.
En el ámbito internacional hay que mencionar el Consejo de Europa, para la protección
de los derechos fundamentales, CEDH 1951), en sus arts. 9, 14 y 2 del protocolo
adicional.
El rasgo más característico es el eficaz sistema de protección de los derechos, el órgano
encargado de la interpretación y de la correcta aplicación del convenio y de sus
protocolos es el tan comentado TEDH, con sede en Estrasburgo.
Tampoco podemos perder de vista a la UE, que tiene el mayor garante de los derechos
humanos, que es el TJUE, con sede en Luxemburgo.
También cabe destacar al comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Además de esta protección jurisdiccional existe también una protección material, la
misma es la que va a estar tutelada de forma penal la vulneración de la libertad religiosa.
La adaptación del CP a la CE se realiza por medio de la Ley Orgánica 8/1983, por la
que se hace una reforma urgente y parcial del CP, por la que se suprime la diferencia
de trato entre la religión católica y las demás confesiones religiosas, se introduce la
tutela a la libertad religiosa y se despenalizaron los actos que intentaran abolir o
menoscabar como religión del Estado la católica.
El 9 de junio de 1988 una LO regula y deja sin efecto el antiguo art. 239 y 563 del CP,
pues en los mismos se tipificaba como delito y como falta el delito de blasfemia, que
ahora está despenalizado.
A renglón seguido, el CP promulgado por LO de 23 de noviembre de 1995 mantiene la
tutela cualificada de la libertad religiosa, bajo el epígrafe "Delitos contra la libertad de
conciencia, los sentimientos religiosos y el respeto a los difuntos". Además, se incorpora
la circunstancia agravante de cometer un delito por motivos de religión (art. 22.4 CP);
circunstancia que posteriormente se ha modificado el día 22 de junio de 2010, en que
ha quedado redactado como que es circunstancia agravante el cometer delito por
motivos religiosos, antisemitas, y otra clase de discriminación por motivos de la etnia,
ideología, religión o creencias de la víctima.
El CP ha sido sensible, ha tenido la consideración de tener en cuenta circunstancias
que hasta 2010 no se consideraban, no referimos con esto a las circunstancias
agravantes, se destaca el agravante de la comisión de delitos por razón de la religión o
las creencias de la víctima.
Es también destacable el Capítulo IV, concretamente la sección segunda del mismo, en
que se habla de los delit0os relativos a ejercicio de los derechos fundamentales y
libertades públicas.
Dentro de esa sección segunda se establece la protección de la libertad religiosa
individual, y más concretamente en el art 522 CP: “Incurrirán en la pena de multa de
cuatro a diez meses:
1. Los que, por medio de violencia, intimidación, fuerza o cualquier otro apremio
ilegítimo impidan a un miembro o miembros de una confesión religiosa practicar
los actos propios de las creencias que profesen, o asistir a los mismos.
2. Los que por iguales medios fuercen a otro u otros a practicar o concurrir a actos
de culto o ritos, o a realizar actos reveladores de profesar o no profesar una
religión, o a mudar la que profesen”.

El art. 523 CP establece que “el que, con violencia, amenaza, tumulto o vías de hecho,
impidiere, interrumpiere o perturbare los actos, funciones, ceremonias o
manifestaciones de las confesiones religiosas inscritas en el correspondiente registro
público del Ministerio de Justicia e Interior, será castigado con la pena de prisión de seis
meses a seis años, si el hecho se ha cometido en lugar destinado al culto, y con la de
multa de cuatro a diez meses si se realiza en cualquier otro lugar”.
Según el art. 524 CP “el que, en templo, lugar destinado al culto o en ceremonias
religiosas ejecutare actos de profanación en ofensa de los sentimientos religiosos
legalmente tutelados será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o
multa de 12 a 24 meses”.
Según el art. 525 CP:
1. “Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los
sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente,
de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus
dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a
quienes los profesan o practican.
2. En las mismas penas incurrirán los que hagan públicamente escarnio, de palabra
o por escrito, de quienes no profesan religión o creencia alguna”.

Según el art. 526 CP establece que “el que, faltando al respeto debido a la memoria de
los muertos, violare los sepulcros o sepulturas, profanare un cadáver o sus cenizas o,
con ánimo de ultraje, destruyere, alterare o dañare las urnas funerarias, panteones,
lápidas o nichos será castigado con la pena de prisión de tres a cinco meses o multa de
seis a 10 meses”.
En cuanto a esto hay que diferenciar varias cosas:
Hay tendencias culturales o urbanas en las que están de moda determinados
actos en cementerios, se ha de diferenciar lo que es algo verdaderamente
estético de lo que se convierte en una conducta vejatoria en dichos cementerios;
pues en esto podrían incluirse las sectas satánicas.
Este tipo de situaciones hay que tenerlas también muy en cuenta, pues hay
sectas satánicas que se dedican a la profanación de las sepulturas.

El art. 510 CP establece que


1. “Serán castigados con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis
a doce meses:
a. Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o
indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un
grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón
de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros
referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la
pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen
nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género,
enfermedad o discapacidad.
b. Quienes produzcan, elaboren, posean con la finalidad de distribuir,
faciliten a terceras personas el acceso, distribuyan, difundan o vendan
escritos o cualquier otra clase de material o soportes que por su
contenido sean idóneos para fomentar, promover, o incitar directa o
indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un
grupo, una parte del mismo, o contra una persona determinada por razón
de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros
referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la
pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen
nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género,
enfermedad o discapacidad.
c. Públicamente nieguen, trivialicen gravemente o enaltezcan los delitos de
genocidio, de lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos
en caso de conflicto armado, o enaltezcan a sus autores, cuando se
hubieran cometido contra un grupo o una parte del mismo, o contra una
persona determinada por razón de su pertenencia al mismo, por motivos
racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o
creencias, la situación familiar o la pertenencia de sus miembros a una
etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad
sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad, cuando de
este modo se promueva o favorezca un clima de violencia, hostilidad,
odio o discriminación contra los mismos.
2. Serán castigados con la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de
seis a doce meses:
a. Quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que
entrañen humillación, menosprecio o descrédito de alguno de los grupos
a que se refiere el apartado anterior, o de una parte de los mismos, o de
cualquier persona determinada por razón de su pertenencia a ellos por
motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o
creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia,
raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual,
por razones de género, enfermedad o discapacidad, o produzcan,
elaboren, posean con la finalidad de distribuir, faciliten a terceras
personas el acceso, distribuyan, difundan o vendan escritos o cualquier
otra clase de material o soportes que por su contenido sean idóneos para
lesionar la dignidad de las personas por representar una grave
humillación, menosprecio o descrédito de alguno de los grupos
mencionados, de una parte de ellos, o de cualquier persona determinada
por razón de su pertenencia a los mismos.
b. Quienes enaltezcan o justifiquen por cualquier medio de expresión
pública o de difusión los delitos que hubieran sido cometidos contra un
grupo, una parte del mismo, o contra una persona determinada por razón
de su pertenencia a aquél por motivos racistas, antisemitas u otros
referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la
pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen
nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género,
enfermedad o discapacidad, o a quienes hayan participado en su
ejecución.
Los hechos serán castigados con una pena de uno a cuatro años de
prisión y multa de seis a doce meses cuando de ese modo se promueva
o favorezca un clima de violencia, hostilidad, odio o discriminación contra
los mencionados grupos.
3. Las penas previstas en los apartados anteriores se impondrán en su mitad
superior cuando los hechos se hubieran llevado a cabo a través de un medio de
comunicación social, por medio de internet o mediante el uso de tecnologías de
la información, de modo que, aquel se hiciera accesible a un elevado número de
personas.
4. Cuando los hechos, a la vista de sus circunstancias, resulten idóneos para alterar
la paz pública o crear un grave sentimiento de inseguridad o temor entre los
integrantes del grupo, se impondrá la pena en su mitad superior, que podrá
elevarse hasta la superior en grado.
5. En todos los casos, se impondrá además la pena de inhabilitación especial para
profesión u oficio educativos, en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre,
por un tiempo superior entre tres y diez años al de la duración de la pena de
privación de libertad impuesta en su caso en la sentencia, atendiendo
proporcionalmente a la gravedad del delito, el número de los cometidos y a las
circunstancias que concurran en el delincuente.
6. El juez o tribunal acordará la destrucción, borrado o inutilización de los libros,
archivos, documentos, artículos y cualquier clase de soporte objeto del delito a
que se refieren los apartados anteriores o por medio de los cuales se hubiera
cometido. Cuando el delito se hubiera cometido a través de tecnologías de la
información y la comunicación, se acordará la retirada de los contenidos.

En los casos en los que, a través de un portal de acceso a internet o servicio de la


sociedad de la información, se difundan exclusiva o preponderantemente los contenidos
a que se refiere el apartado anterior, se ordenará el bloqueo del acceso o la interrupción
de la prestación del mismo”.
Esto incita a la discriminación por materias religiosa, identificándolas con la xenofobia.
En la actualidad las confesiones cristianas, siendo las mayoritarias, están arrinconando
y temiendo esa discriminación xenófoba por otras confesiones que antes no eran tan
mayoritarias.
El art. 515 CP establece que “son punibles las asociaciones ilícitas, teniendo tal
consideración:
1. Las que tengan por objeto cometer algún delito o, después de constituidas,
promuevan su comisión.
2. Las que, aun teniendo por objeto un fin lícito, empleen medios violentos o de
alteración o control de la personalidad para su consecución.
3. Las organizaciones de carácter paramilitar.
4. Las que fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio,
hostilidad, discriminación o violencia contra personas, grupos o asociaciones por
razón de su ideología, religión o creencias, la pertenencia de sus miembros o de
alguno de ellos a una etnia, raza o nación, su sexo, orientación sexual, situación
familiar, enfermedad o discapacidad”.

Dentro de las organizaciones religiosas tradicionales y convencionales, de las


mayoritarias, están ocurriendo este tipo de situaciones, están surgiendo núcleos
concretos y particulares, que, dentro de las confesiones, católicas, musulmanas, judías,
protestantes, etc, están tratando de emplear medios violentos que alteren lo que es el
hecho religioso normal.

Tema 7.- La objeción de conciencia.


1. Noción, fundamento y reconocimiento jurídico.

La objeción de conciencia es, mejor dicho, la libertad de conciencia, según la STC de


223 de abril de 1982, se dice que constituye una manifestación de la libertad religiosa
reconocida en el artículo 16 CE y que tiene el carácter de norma directamente aplicable.
El derecho de libertad de conciencia supone el derecho a formar libremente la propia
conciencia y a obrar conforme a los imperativos de la misma.
Podemos ver que la objeción de conciencia va a ser una concreción o una manifestación
concreta del derecho fundamental de la libertad de conciencia.
¿Qué concepto se puede dar de objeción de conciencia? Es la negativa de una persona
a someterse a una conducta, jurídicamente exigible, en virtud de una norma, de un
contrato, de un ando judicial, de una resolución administrativa, por motivos de
conciencia o razones axiológicas de contenido, primordialmente, religioso o ideológico.
El conflicto tiene ser de una forma concreta. Tiene que ser, por un lado, el individuo
particular (no colectivo), el deber de cualquier norma legal, entre un deber de resistirse
a su cumplimiento en virtud de una norma o creencia moral o ética.
El conflicto versa sobre el deber de obediencia de norma legal o el deber de resistirse a
su cumplimiento en virtud de una norma o creencia moral o ética.
¿Cómo está reconocido esto de la objeción de conciencia en el derecho internacional?
El artículo 18 del pacto internacional de derechos civiles y políticos del año 1966,
establece que se reconoce el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y
religión. Es el primer pacto internacional vinculante y que es el primero respecto de
acuerdo al año.
El artículo 18 del comité de derechos humanos de naciones unidas de 20 de julio de
1983, el cual no reconoce explícitamente el derecho a la libertad de conciencia, se hace
referencia al servicio militar. Ello quiere decir que puede derivarse que se trata de un
derecho amparado por este precepto.
Artículo 9 del convenio europeo, el cual establece que toda persona tiene derecho a la
libertad de pensamiento, conciencia y religión y más concretamente, el tribunal europeo
de derechos humanos ha realizado una interpretación res restrictiva del contenido del
derecho de libertad de ciencia y una interpretación extensiva en cuanto a los limites d
ella liberta de conciencia y más concretamente hasta el año 2011.
Los titulares del derecho a la objeción de conciencia, van a varias, ya que van a ser
distintos tipos de personas y hay que saber cómo se analiza cada tema.
En materia de objeción de conciencia, no hay una regulación expresa que está recogida
dentro del derecho a esta objeción de convivencia con carácter general.
El que falte regulación en materia religiosa no quiere decir que se impida que los
ciudadanos opten por objetar conciencia cuando estén en juego sus derechos
fundamentales.
Deriva del derecho fundamental a la libertad religiosa y la objeción de conciencia, el
recogido por el CEDH y por el art. 16 CE.
El propio TC ha calificado este derecho como constitucional pero no fundamental
Cuestión importante que hay que destacar es el tema de los límites a la objeción de
conciencia.

 No puede quedar limitado, solo a concretas modalidades amparadas por ley. No


existe un catálogo, una cosa concreta de materia acotada a la hora de acotar las
modalidades amparadas.

 Gozando de la presunción de legitimidad constitucional, el juzgador estará obligado


en cada caso, a una ponderación concreta de los bienes jurídicos en conflicto. Por
lo que habrá que examinar cada caso particular.

 El análisis jurídico de cada objeción de conciencia, ha de realizarse con


independencia de contenido concreto de las creencias invocadas por el objetor.

 La protección de la objeción de conciencia del objetor, sean o no religiosas, sean o


no de comprensibilidad para los ciudadanos "normales"; se ha de diferenciar
siempre mucho al objetor, que es el que rechaza el cumplimiento de esa norma por
algo interno, que aquel que está agrupado para que una norma no se cumpla, que
sería otra cosa distinta.

El TC y TS han admitido la objeción de conciencia, sin que a veces entrara dentro de la


cobertura legal del art. 16 CE, y a veces sin exigir la interpósito legislaturas en supuestos
concretos, como por ejemplo en el supuesto del aborto, que ahora reconoce la Ley.
El reconocimiento de la objeción de conciencia también se reconoce a los farmacéuticos
en cuanto a la dispensa de anticonceptivos, o a los testigos de Jehová en cuanto a las
transfusiones de sangre.
¿Que establece el derecho comparado?
Portugal, en el artículo 41.6 de su constitución reformada en 1982, establece que se
garantiza el derecho a la objeción de conciencia en los términos establecidos por la ley,
ley del año 2001, artículo segundo de la ley de libertad religiosa. En esta regulación
portuguesa, se regula la objeción de ciencia y comprende el derecho de objetor al
cumplimiento de las leyes que contraríen los dictámenes inexcusables de su conciencia
cuya violación implique una defensa grave de la integridad moral y se hace que se haga
inexcusable otro comportamiento.
Perú, la ley orgánica de libertad religiosa, en su artículo cuarto establece que la objeción
de conciencia es la oposición de un individuo al cumplimiento de un deber legal en razón
a sus convicciones morales o religiosas reconocidas por la entidad religiosa a la cual
pertenece.
Republica Eslovaquia, articulo 22.2 de su constitución, establece que se garantice la
libertad de pensamiento, de conciencia (...) y a partir de ahí se reconoce que se
garantice el derecho de objeción de conciencia según los criterios morales de la iglesia
católica.
¿Qué ocurre en el derecho español?
En el ámbito legislativo, la CE solo hace referencia a la objeción de conciencia en cuanto
al servicio militar, también en el ámbito de las relaciones laborales y también en lo
relativo al aborto.
En el ámbito judicial, el TS ha ido evolucionando, así, para todos los juristas, la objeción
de conciencia es compleja.
Tipos de objeción de conciencia:

 La objeción de conciencia a las prácticas abortivas.

Respecto de este tema de la objeción de conciencia al aborto, se habla de la negativa


a ejecutar o cooperar, de forma directa o indirecta, en la realización de prácticas
abortivas.
Habrá ciudadanos que cuenten con una negativa motivada por su objeción, ya que
constituye para ellos una grave sanción a la ley moral o usos, o en el caso de un
creyente, de la propia norma religiosa, aquí no es aborto si o aborto no, sino unos
ciudadanos que por imperativo legal, se ven obligados a ejecutar o cooperar en las
prácticas abortivas, ya que los que se niegan a ello, son miembros de médicos o
paramédicos, en la mayoría de los casos, cuando por razón de su oficio o profesión
vienen requeridos para realizar abortos legales, ya que se habla de médicos o
paramédicos que, por imperativo no quieran realizar tal práctica.
Cuando por razón de su oficio o profesión vienen requeridos para realizar abortos
legales, ya que se habla de médicos o paramédicos, que, por imperativo, tienen que
hacerlo.
No es infrecuente, lo planteado por otros ciudadanos, a actividades que indirectamente
son conexas con la realidad de los abortos.
Fundamentalmente, este tipo de objeción suele plantearse por tres tipos de vías:

 Desde la perspectiva deontológica, facultativos que conocen mejor que nadie y en


base a su conocimiento bioquímico que tienen, consideran que no deben de
practicarlo. De ahí que, números códigos deontológicos, reconozcan el derecho del
personal sanitario a negarse a la práctica abortiva.

 Desde la perspectiva de la ética o moral natural, hay ciudadanos que piensan que
no tienen por qué realizar tal práctica.

 Desde la perspectiva religiosa, aquí hay que decir que todas las iglesias o
confesiones, han visto en las prácticas abortivas una supresión de la vida humana.

 Desde la perspectiva filosófica, así la sociedad todavía reconoce el derecho a la


vida, y por su filosofía de vida consideran que tienen derecho a poder objetar a la
hora de poder realizar prácticas abortivas.
En el derecho comparado.
La práctica abortiva venia reconocida en el derecho comprado que despenalizo la
interrupción voluntaria del embarazo.
EEUU, se legalizo en determinados estados la practicas abortivas y en todos los estados
de la unión, estuvieran o no tipificados, se establecieron cláusulas de conciencia sobre
el aborto, en las cuales se establecen sanciones civiles o penales a aquellos que
discriminen a médicos o paramédicos que se niegue por motivos de conciencia a
practicar abortivas despenalizadas.
A su vez, reconocen que los hospitales probados pueden establecer clausulas
prohibiendo la realización de abortos dentro de sus centros. Por ello, el TS ha concluido
diciendo que los hospitales municipales no están obligados a financiar con fondos
públicos la contratación de médicos que acepten estas prácticas.
En el derecho europeo, a excepción de Suecia, hay que decir que, en España, se
reconoce la práctica abortiva pero no se regulo en todas las legislaciones una normativa
sobre la objeción de conciencia.
En Francia, en 1975, se establecía que ningún médico está obligado a cooperar o
ejecutar un aborto. La legislación alemana en el CP de 1986 dice lo mismo; coincidiendo
todas las leyes de los diferentes países en lo mismo.
Esto es así porque cuando se despenaliza el aborto, al renglón seguido, el legislador
tiene que regular las cláusulas de objeción de conciencia para que el personal que tenga
que realizarlo, pueda cuando menos objetar conciencia si no quiere o no le apetece
realizar tales abortos.
En cuanto a esto otras personas afectadas pueden ser los jueces que tengan que decidir
sobre esto en el caso por ejemplo de una menor, o de un incapaz en su caso.
También es destacable el tema de la píldora del día después, si hay aborto en estos
casos, y si loso farmacéuticos van a poder alegar objeción de conciencia en cuanto a la
dispensa de la píldora. En esto fueron pioneros los franceses.
La primera ley que se aprueba en España en relación al aborto es catalana, y es de 26
de diciembre de 1936; en ella no se incluía la cláusula de conciencia que protege a los
médicos o al personal paramédico para poder objetar o hacerse objhet0ores a prácticas
abortivas.
La española Ley de 1985 tampoco contiene este tipo de cláusulas, y es evidente que
estas cláusulas de conciencia, aunque antes y durante el proceso parlamentario para
su aprobación, fueron presentados dos procesos de ley orientados a la tutela de la
conciencia en este ámbito; la verdad es que la ley nación sin la posibilidad de que
personal paramédico tuviera esta facultad de objetar conciencia.
La Ley de 1985 tuvo muchísimos problemas en cuanto a su redacción y el TC, en un
momento determinado, acabó diciendo a los recurrentes que el proyecto no contenía
una cláusula sobre las normas relativas a esta materia de la objeción de conciencia, y
dijo que dicha objeción de conciencia existe y puede ser ejercida con independencia de
que se haya dictado o no tal regulación.
El TC señalaba que cabe señalar por lo que refiere a la objeción de conciencia que
existe y puede ser ejercita, con independencia de que se haya dictado o no tal
regulación.
¿Porque? porque en esta materia concreta, no debe de olvidarse de que hasta ahora,
toda la ley relacionada con el tema de aborto, implica una excepción al principio general
que anteriormente, considera como delictuosa una acción abortiva. Es decir, lo que
hacen las leyes de otras épocas es despenalizar las prácticas de un aborto en unos
determinados supuestos con unos determinados plazos, pero penalizando otros, ello es
lo peculiar.
Con todo esto, el médico o personal paramédico, puede tener la posibilidad de objetar
a la realización de esa práctica o cuando menos, si no está contemplado en la
legislación, como ha ocurrido en este país, se considera como un ser que va fuera de
su tiempo por no cumplir esa ley que le obliga a realizar tal práctica abortiva.
Entonces habrá supuestos concretos, en los cuales pueda hablarse de una objeción de
conciencia, en la medida que el medico se niegue a practicar estos abortos.
Las características de la objeción de conciencia a los abortos, hace razonable la no
exigencia de una prestación social sustitutoria. Esta prestación era una actividad que
realizaba en un sitio que le gustaba más, era un servicio que se realiza en sustitución
de.
Querían ponerles a los médicos objetores la obligación de hacer más servicios o más
guardias, ya que, por ser objetores, se les estaba imponiendo una sanción por no querer
cumplir las obligaciones de sus servicios.
La doctrina pensó que no era exigible esta prestación, sobre todo a estos objetores
sobre los que recae la objeción de conciencia en materia abortiva. Porque se pensaba
que esta obligación debería ser realizada por los propios médicos proabortistas.
Cabe también hacer referencia a que, en caso de colisión del derecho de la madre
gestante de abortar y el derecho del objetor de no ser discriminado, o gravado por el
hecho de la objeción, la mayoría de la doctrina establece que prevalece el derecho del
objetor, pues goza de una protección constitucional con especial cobertura.
La objeción de conciencia del aborto se plantea como sobrevenida, en el caso de que
el medico firmase su contrato asumiendo la obligación especial de practicar abortos.
Pues el medico puede cambiar de idea, se trata de la objeción de conciencia
sobrevenida.
Para concluir, no hay que olvidarse de lo que dicen los códigos deontológicos, que
hacen referencia a la objeción de conciencia del personal paramédico en relación a las
prácticas abortivas. Por lo que el código de ética y deontología médica de la
organización colegial medica de España, establece en el art. 27, que es conforme a la
deontología, que el médico, por razones éticas o científicas, se abstenga de intervenir
en la práctica del aborto. El médico no debe estar condicionado por acciones u
omisiones ajenas a la propia libertad al declararse objetor de conciencia.
Por norma, se habla también de la objeción de conciencia a tratamientos médicos.
A diferencia de la objeción de conciencia al aborto, en la objeción a tratamientos
médicos, el problema se plantea a los mismos facultativos en los supuestos en los que
determinados pacientes, por convicciones religiosas y siempre por ello, se oponen a la
recepción de un determinado tratamiento médico que le puede ser necesario para el
mantenimiento de su vida o salud.
El que objeta es el paciente, ya que el medico tiene que cumplir su obligación, es decir,
curar, pero determinados ciudadanos no quieren que les curen. En la objeción de
conciencia en relación al aborto, el que objeto es el personal paramédico, no el paciente.
Hay ciudadanos que se oponen a actuaciones médicas y lo que va a chocar es: la
conciencia deontológica, la obligatoriedad de los médicos de curar, que fuerza al
facultativo a intervenir y hacer su buen hacer y saber, pero que va a acotar una
problemática, porque tendrá que intervenir para preservar la vida del paciente y por otro
lado, la convicción religiosa que le lleva al paciente a rechazar la práctica que le va a
curar.
Estas situaciones ¿quiénes las plantean? dos confesiones religiosas:

 Testigos de Jehová, raíces en el siglo XIX y se expande a toda Europa en los años
sesenta. Los miembros de este grupo consideración que el recibir sangre, la
ingestión de sangre, está prohibido por una consideración divina. En base a un
pasaje bíblico, para los testigos de Jehová, es un dogma de fe inalterable, ya que la
ingestión de sangre es lo más grave del mundo y no pueden hacerlo.

 "Secta". La asociación creada en Boston en 1979, es la denomina "ciencia cristina".


El alcance de la objeción de estos ciudadanos, es que creen, obligan a que cualquier
dolencia se tiene que sanar mediante la oración y consideración ilícito el recurso a
los tratamientos médicos. Únicamente, algunos aceptan el que se les pueda
administrar algún que otro medicamento, de vez en cuando, para sanar el dolor.

Determinadas confesiones que se niegan a recibir productos biológicos derivados de


animales, por ejemplo, la administración de insulina o la implantación de válvulas
cardiacas de origen porcino.
Determinadas etnias que, mujeres se niegan a por pudor, a cualquier exploración física
de médicos varones, que no pertenezcan a su etnia, secta o confesión.
Esta concurrencia, apunta a una peculiaridad que tiene esta objeción de conciencia, la
cual hace mención a que su análisis no puede acotarse a una sola perspectiva de
libertad religiosa o de conciencia. Entran en juego otros derechos de la persona, como
el derecho a la intimidad personal y familiar, el derecho que corresponde a los padres
de la educación y modos de vida de los hijos, derechos que, al producirse una objeción
de conciencia, colisionan con dos intereses:

 El interés del estado, en preservar la vida y salud de sus ciudadanos.

 El interés de mantener la integridad ética de la profesión médica y como su objeto


es procurar la salud.

Esta modalidad de objeción de conciencia suele denominarse por la doctrina, como


objeción de conciencia impropia porque no suele haber, en los diferentes
ordenamientos, un mandato, una ley, que imponga la obligatoriedad a los tratamientos
médicos aludidos. Pero no cabe hablar de un conflicto entre un mandato, porque no hay
mandato que prohíbe de la religión y otro mandato de la ley estatal. El conflicto de
presenta cuando los médicos saben que tienen que hacer para curar y los ciudadanos
no quieren que se haga esa práctica. Es decir, el mandato que proviene de la religión y
el que emana de la ley estatal.
Lo que ocurre en el derecho comparado, entorno a la objeción de conciencia a
tratamiento médico, muestra una normativa muy variada y dispar, lo cual es una
problemática al haber identidad de criterios.
Con respecto a la objeción de conciencia de un adulto capaz basada en motivos
religiosos, teniendo la certeza a que su negativa a la medicación puede llevarle a la
muerte, pueden ocurrir circunstancias cualificadas jurídicamente hablando, como para
considerar legitima la imposición a un tratamiento contra el ejercicio de la libertad de
conciencia. Se habla de supuestos de ciudadanos que no tienen un imperativo legal que
diga tienes que curarse, pero la voluntad de no querer curarse, la tiene que suplir el
legislador, la no curación, la no utilización de tratamientos médicos, conlleva unos
resultados que el ordenamiento jurídico los tiene que ver.
La jurisprudencia Norteamérica ha contemplado estas consideraciones de salud pública,
señalando que es posible obligar a un adulto a sufrir o soportar una intervención médica
cuando de él dependan hijos menores o en gestación.
Conectado con estos supuestos, aparece el problema de las consecuencias y el
resultado de la decisión de un adulto objetor de conciencia, pueda acarrear a terceros
relacionados con él.
Cabría pensar que existe una responsabilidad criminal de quien permite el fallecimiento
de su cónyuge por no buscarle la ayuda médica contra las convicciones de la conciencia
del enfermo.
La jurisprudencia alemana y Norteamérica coinciden en que no se puede apreciar una
verdadera responsabilidad penal por parte del cónyuge del objetor, ya que ha tomado y
mantenido por sí mismo, la resolución de rechazar el tratamiento que podría haberle
sanado.
Estamos rozando temas muy éticos y relativos a temas de la eutanasia, pero no se habla
de ello, si no de que una persona objeta por movido religioso la ingestión de recibir de
un tratamiento médico.
La falta de intención suicida en el objetor impide que esta clase de conductas, como la
cooperación a gandición al suicidio, se piensa que no se pueden asimilar, aunque son
figuras cercanas, pero ha habido sectores de la doctrina que sí que han asimilado tales
conceptos.
En el supuesto de adultos capaces, la norma general es el respeto a la voluntad, la
reglase invierte cuando se trata de menores, es decir, cuando sus padres se oponen a
tratamientos por motivos de conciencia. EL tratamiento es imprescindible para salvar su
vida o para evitar un grave daño a la salud física o mental.
EL derecho comparado muestra una opinión unánime y establece que el juzgador puede
y debe, en caso de peligro, ordenar la realización de las oportunas actuaciones
sanitarias, subrogándose en el derecho que le corresponde a los padres sobre los hijos,
es decir, sustituyendo la voluntad de los padres que deciden que no se realicen
tratamientos médicos por creencias religiosas.
La jurisprudencia, en EE.UU., en el "Caso Paterson", se dijo algo tan importante como
que los padres pueden ser libres por razones religiosa para ser mártires, pero ellos
mismos, no pueden elegir que los hijos también lo sean.
ES por esto que no se sigue que sean libres en idénticas circunstancias para hacer
mártires a sus hijos, para que los mismos fallezcan por creencias religiosas cuando no
han alcanzado la edad plena de juicio.
También se ha hablado de la responsabilidad criminal de estos padres ante la negativa,
por motivos de conciencia, a tratamientos médicos, y dicha negativa produce el
fallecimiento de los hijos.
Habría que ver si cabe responsabilidad penal de los padres; los tribunales italianos han
contestado afirmativamente al tema, dicen que hay responsabilidad por parte de los
padres que permiten eso.
¿Condenamos a los padres de un mejor, testigos de jehová, por la muerte de la hija que
necesitaba una trasfusión de sangre?
Los tribunales norteamericanos, ante tales supuestos, también varían y no se ponen de
acuerdo en este tipo de cosas.
En la práctica, los jueces se manifiestan especialmente hacia la opinión positiva de la
condenación de los padres, aunque se hayan infringido leyes penales por motivos de
convicción moral y no facilitan los padres a los hijos, todos los medios para un
tratamiento de los mismos.
En el derecho español, no hay una norma legal y en la jurisprudencia son los tribunales
españoles los que se han ocupado de estos temas y en los tratamientos médicos, desde
una posición doble y limitada.
En la primera de las consideraciones, se han abordado y se han metido a estudiar los
supuestos de negativa a la recepción de tratamientos hemotrasfusionales.
En la segunda de las consideraciones, haciéndolo solamente desde su vertiente penal.
Vertiente centrada en la posible responsabilidad que el juez que ordena la aplicación de
un tratamiento hemotrasfusional arrogándose una autoridad similar a la denominada
"paren patrie" del derecho americano.
El TS en 1978 abordó la posible colisión entre el derecho a la libertad religiosa y el
derecho a la vida, se veía la hipotética convicción de un matrimonio testigo de Jehová,
que se negaba a que se hiciera una transfusión a una hija menor de edad, sin la que
podía morir.
El equipo médico ordenó que se aplicara el tratamiento, desoyendo a los padres; y los
propios padres interpusieron una querella criminal contra el propio juez que dio la orden
al equipo médico.
En ese momento el TS repelió la querella aludiendo a que el derecho a la patria potestad
no podía extenderse a la menor, que se encontraba en situación de peligro de muerte.
En 1983, el 22 de diciembre, en el auto del TS, una señora había sufrido una
intervención quirúrgica con la negativa a recibir transfusiones; el equipo médico
encargado de la vigilancia en el post-operatorio, le solicitó al marido de la enferma la
declaración de exoneración de responsabilidad por las consecuencias de la negativa a
este tratamiento. Tanto la paciente como el cónyuge firmaron la declaración.
Pero se dio la necesidad urgente de realizar una transfusión, se negaron, y se recurrió
al juez, que autorizó, y se le impuso la transfusión.
Se estimó que el juez actuó correctamente.
En 1984 volvió a cambiar el criterio y evidentemente hubo responsabilidad por parte del
equipo médico y por parte del juzgador.
En estos temas es un fenómeno llamativo el tema de la objeción de conciencia, el cual
se reconocía a escasos supuestos, lo cual ahora no se puede hablar de objeción de
conciencia en singular, sino en un sentido plural.
Varias son las causas y los motivos de este bum de las objeciones de conciencia. De
un lado, podría estar la crisis del positivismo legalista, de otra parte, del supuesto de
que determinadas actuaciones jurídicas, contenidas en las leyes, agotan el contenido
esencial de lo que es la justica. De otro lado, está el valor d ellas motivaciones que
subyacen en los comportamientos de los objetores de conciencia.
Lo que está ocurriendo con el tema, la progresiva metamorfosis del instituto ha ido
variando, ya que de ser un mecanismo de defensa tal objeción de conciencia frente la
intolerancia de poder, ha pasado a tutelar contenido ético que no necesariamente, estos
contenidos éticos de conciencia van a tener que estar vinculados a motivos de
conciencia.
Lo difícil en estos temas es la incertidumbre doctrinal y casi la imposibilidad de
diferenciar la objeción de conciencia, tan flexible, de otras actuaciones colindantes que
son ambiguas y muy diferentes.
Nos referimos a la desobediencia civil que es diversa a la objeción de conciencia
¿porque? porque la desobediencia civil es una insumisión política al derecho (yo no
quiero este derecho), con el objetivo de presionar sobre la mayoría para que esta adopte
una cierta decisión legislativa. Mientras que la objeción de conciencia es un
incumpliendo de un deber jurídico motivado por la existencia de un dictamen de la
conciencia particular del individuo, cuya finalidad se agota en la defensa de la moralidad
individual y va a renunciar a cualquiera estrategia de cambio político.
Parece olvidarse que hay comportamientos que formalmente son ilegales, pero que
públicamente son sostenidos, organizados y no raramente en movimientos de masas y
evidentemente orientados a un cambio de legislación y que evidentemente son
conceptualizados por sus mismos protagonistas.
Una aproximación muy rigurosa, como la desobediencia civil, consiste en la infracción
de la ley con finalidad de disparar el mecanismo represivo social y crear así una reacción
en cadena, que conlleve la reforma del ordenamiento.
La objeción de conciencia conlleva que algunos comportamientos individuales, no van
a ser objeto de sanción porque el legislador ha hecho una elección individual, no quiere
cambiar el sistema, quiere cambiar una norma para sí mismo y no para todos los demás.
Mientras que, en una de las posiciones, son comportamientos individuales contrarios a
la ley, y lo que se pretende es que el legislador los acepte y los considere legítimos,
porque va a facultad al objetor a elegir una alternativa a la acción contraria a su
conciencia o sencillamente se le va a dispensar de su cumplimiento.
En la opción de conciencia, lo que ocurre es una situación distinta, como en el supuesto
de los médicos que no estaban de acuerdo a realizar clausulas abortivas, por lo que no
van a tener que realizar una segunda prestación por no realizar lo que la ley impone, ya
que la ley no obliga, y las personas se pueden acoger a la cláusula de objeción de
conciencia.
Se dice esto porque desde una amplia perspectiva, de debe entender como objeción de
conciencia, toda pretensión contraria a la ley y que está motivada en cuestiones
axiológicas de contenido, prioritariamente, religioso o ideológico, ya que tenga a por
objeto la elección menos lesiva para la propia conciencia entre las alternativas previstas
en la norma a eludir el comportamiento imperativo legal o la sanción que pueda haber,
por el incumplimiento o bien aceptando el mecanismo represivo y con ello, lograr la
alteración de la ley al personal alternativo ético individual.
Como principal problema que nos encontramos es que nuestro ordenamiento
constitucional no suele citar la objeción de conciencia como un derecho subjetivo,
alegable erga omnes en sus diversas manifestaciones. El que no lo reconozcan
expresamente, no quiere decir que el legislador no sepa que esto existe y se limita
muchas veces a mencionar alguna de sus modalidades y deja en la penumbra las
restantes.
Este silencio referente a la objeción de conciencia, se ha planteado y se ha debido,
principalmente, al problema que se plantea de la intensidad de su protección jurídica; Si
se habla de un derecho fundamental de objeción de conciencia o de un derecho
constitucionalmente tutelado, por lo que se legitima como derecho fundamental el
incumplimiento de una ley, por lo tanto ¿dónde se deja el ordenamiento jurídico?
La libertad religiosa, ideológica o de conciencia, junto con la libertad de pensamiento,
son los pilares básicos de los derechos humanos y entran dentro de la categoría de los
derechos fundamentales, el problema es cuando se plantea el ejercicio concreto de
obrar en conciencia, alcanza idéntico grado de protección en todas sus manifestaciones.
Para unos la objeción de conciencia sería un valor informático del ordenamiento, por lo
tanto, es una actuación de los poderes públicos y del legislador. Para otros seria uno de
los nuevos derechos de libertad, evoluciones de la conciencia social. Otros hablan de
un claro derecho fundamental, un derecho subjetivo.
Otra doctrina lo considera como un verdadero derecho constitucional, y algunos hablan
de un claro derecho fundamental.
Se trata al fin y al cabo de un derecho operativo, que tiene que funcionar, aunque la
forma concreta de objeción de conciencia no esté recogida en el texto constitucional. En
el Derecho español solamente viene recogida en el art. 30 CE en referencia al servicio
militar; el TC ha dado bandazos en cuanto a este tema, y podríamos hablar de distintas
sentencias en que los reconoce y en que no los reconoce.
La cautela que tiene el tribunal constitucional al enfrentarse con el problema de la
objeción de conciencia, tiene una motivación, la cual es el temor a lo que se podría
llamar como una explosión eufórica del instituto de la objeción de conciencia. Es decir,
el tribunal tiene recele de que la sociedad civil pueda ver demolidos sus pilares básicos,
ante una incontrolada expansión de la objeción de conciencia.
Hay que saber interpretar tales palabras, ya que es el TC el que da tutela a la libertad
de las conciencias y consigue que se respete a las personas cuando obran de acuerdo
a sus convicciones y siempre, al estar moviéndonos en tales terrenos fronterizos del
incumplimiento y la desobediencia, hay que reconocer que no es fácil la delimitación
que aproxima los derechos constitucionales a los derechos fundamentales, de ahí hay
que poner también límites.
La tutela a la objeción de conciencia es un problema de sensibilidad jurídica y que las
sociedades democráticas, plurales, mas avanzadas, los problemas de libertad, de no
discriminación, en términos de agresiones directas a la conciencia, hay que tenerlas en
cuenta. Si no, si no se respetan los problemas de conciencia de los ciudadanos, se
estará cayendo en totalitarismos.

Siguiendo viendo las objeciones de conciencia, se hace referencias a otras en particular.


En el margen de las relaciones laborales, se plantean conflictos entre la realización de
una determinada actividad con los principios religiosos de tales personas.
Los principales supuestos que han de estudiarse aquí, son los derivados de la negativa
a realizar trabajos en los días declarados festivos por la propia confesión.
A diferencia de otras objeciones, en estas objeciones el motivo desencadenante del
conflicto es estrictamente religioso, ya que son motivaciones religiosas las que conllevan
el desencadenante de estos conflictos.
Nos referimos a dos grandes confesiones:
Iglesia adventista del séptimo día. (FEREDE)
Testigos de Jehová.
Los judíos ortodoxos.
Sectas menores.
Para los creyentes de estas religiones, van a adoptar también el día del sábado como
día de descanso.
Para los creyentes de estas religiones se adopta también el sábado como día de
descanso en todos los órdenes.
Si hacemos un estudio del Derecho comparado, en el derecho angloamericano se han
apreciado conflictos mayores que en el Derecho continental europeo. En el Derecho
angloamericano las cortes han sentado preferentes favorables a la objeción de
conciencia, a un conjunto de supuestos a los que la doctrina encuadraba bajo un
determinado título o denominación, en del "casos de sábado", en que la pretensión
versaba sobre la negativa del sujeto a realizar cualquier actividad laboral en sábado, por
considerarlo el día de descanso conforme a sus creencias.
En el derecho angloamericano, las cortas han sentado precedentes favorables a la
objeción, a un conjunto de supuestos a los que la doctrina encuadraba bajo un
denominado título o denominación "casos de sábado". Es decir, casos judiciales en los
que la pretensión iba a versar sobre la negativa del ciudadano a realizar cualquier
actividad laboral en sábado, por considerarlo el día de descanso conforme a sus
creencias.
La jurisprudencia y legislación norteamericana, obligo a los sujetos de las relaciones
empresariales, a buscar la mediación, el arreglo o el acuerdo concreto, para que de
forma razonable se acomodara el problema. Esto conllevaba una conducta activa del
propio empresario y una contraoferta por parte del trabajador, para que ninguno se
perjudique ni se agravie.
El tribunal norteamericano califico la objeción de conciencia, diciendo que era tutelable
y, sobre todo, lo menciono en el supuesto de una trabajadora que fue despedida de su
empleo por la negación de la misma a trabajar en sábado, y a negarse a trabajar en una
empresa de ampliación de horarios en sábado, el subsidio de empleo le fue denegado
al entender que no es causa razonable para perder su empleo, la negativa a trabajar los
sábados.
Ello planteo un gran problema, el tribunal supremo decidió que debía de concederle a
la trabajadora un subsidio de desempleo, puesto que no tenía otra salida.
Estamos viendo el ejemplo relacionado con el caso Minkus, dentro de la jurisprudencia
norteamericana, dio lugar a pensar a la obligatoriedad de los organismos públicos a
adaptarse a las creencias de los ciudadanos.
El señor Minkus pertenecía al judaísmo ortodoxo (el judaísmo agrupa varias secciones
de creencias); y es que la iglesia judía tiene un sector más extremo y fundamentalista
que es el del judaísmo ortodoxo, son los judíos sionistas.
Esta subdivisión de la iglesia judía sionista tiene la peculiaridad de que, esta rama
concreta del judaísmo, pretende su Estado, que el propio pueblo judío tiene que estar
en un Estado, vivir en un Estado concretamente, en el Estado de Dios, de que dice su
libro sagrado.
Sion exige entonces su territorio, de la forma que sea. Los sionistas son casi los más
integristas, y así el señor Minkus planteó el conflicto de que solicitaba el cambio de día
para unas oposiciones, que tendrían lugar en sábado.
El cambio de oposiciones fue acogido en apelación; pues la ley americana ordena que
los exámenes públicos y competitivos han de darse en condición de igualdad absoluta,
esto es, que haya simultaneidad en los exámenes.
Esa simultaneidad puede conllevar también a problemáticas; la corte americana
concluye que, siendo razonable la posición del señor Minkus, que el día de cambio
solicitado por el objetor, no concluye con un gravamen excesivo para el Estado, pues
este debería de realizar las adaptaciones necesarias para sus oposiciones, de modo
que las personas pudiesen hacer la prueba sin razones que afecten a su conciencia.
El Tribunal americano fue generoso al respecto de este tema.
Esta jurisprudencia contrasta en el planteamiento más dubitativo del Derecho europeo;
en que lo mismo se presenta con el caso de Vivian Price, que presentó ante los
tribunales de justicia un problema peculiar, pues decía que el Consejo de la Comunidad
Europea había colocado una convocatoria para cubrir una plaza de jurista traductor de
lengua inglesa.
Lo que ocurrió es que la señora firmó la convocatoria y fue dictara para la realización de
las pruebas un día concreto; la misma hizo saber que no podía realizar el examen en
esa fecha por coincidir con la fiesta de Pentecostés, y solicitaba que se le coincidiera la
posibilidad de realizar el examen en otro día diferente. El consejo denegó la petición
aludiendo a que el concurso había de realizarse simultáneamente para todos los
opositores y sobre las bases de idénticos ejercicios.
El TJUE rechazó la pretensión de la demandante acogiéndose a la argumentación del
Consejo, y añadiendo que sería aconsejable o deseable que el Consejo hubiera tenido
en cuenta le conocimiento de las fechas que pudieran ser invocadas por motivos
religiosos por los miembros de la CEE.
En 1975 ya se percata este tema; así los Derechos nacionales y europeos tendrán que
ir reconociendo la operatividad de algunos objetores de conciencia en el ámbito de la
vida laboral.
Lo que ocurre en España, hay que estar a lo que acuerda el artículo 37 del estatuto de
los trabajadores, el cual dice que se tendrán que organizar las empresas en función de
la regla general de que el día de descanso es el domingo, se diría mas, el descanso
mínimo semanal seria de día y medio, coincidiendo con el sábado por la tarde y el
domingo, articulo 34 ET.
¿porque? Por la losa tradicional de los 2000 años de cristianismo, ya que el séptimo día
fue el día de descanso. Además, es que según el ET cuando se habla de los descansos,
habla también de que los menores de 18 años, será siempre de dos días. Además,
también se debe tener en cuenta que también se establece el que haya 14 días al año
que son festivos, por lo tanto, en tales 14 días festivos, dos corresponden a fiestas
locales y serán pagados y no recuperables.
Las fiestas locales coinciden en los pueblos y ciudades con el patrón del pueblo, pero
se diría mas, ya que hablamos de las fiestas locales, entonces, también son fiestas
nacionales:

 El día de la natividad del señor.

 Año nuevo.

 Primero de mayo, día del trabajo.

 Día 12 de octubre, ya que es el día del pilar, día de la hispanidad y la fiesta nacional
de España. Ello se puede maquillar, ya que es la fiesta de la hispanidad, se puede
oficializar, es la fiesta del estado, se puede confecializar, es el día del pilar.

Teniendo estas ideas, la regla es que, en el ámbito positivo, cabe que por convenio
colectivo, se puede hacer alguna que otra variación o regulación diferente. Articulo 17
ET, dice que serán nulos los pactos o decisiones del empresario, que contengan
discriminación por ejemplo en este campo, o materias de retribuciones (...)
Estos acuerdos, estos convenios colectivos van a tener que variar la regla general y el
criterio general, por lo que la regla general va a depender de convenios colectivos,
negociaciones en la empresa y cuando el trabajador, sin previo aviso, sin haber
comunicado al empleador la situación, la quiera hacer valer en cuanto a las condiciones
laborales.
Hay que partir siempre del artículo 2 de la Ley de libertad religiosa, el cual declara el
ejercicio de todas las personas a realizar ciertos actos de culto y conmemorar sus
festividades. Esta parte concreta del precepto, el cual garantiza tales supuestos, es lo
primero que se va a declarar cuando se plantean las peculiaridades anteriores.
Así, el TC conoció de un supuesto; una trabajadora que se había apuntado a la iglesia,
solicito a la empresa que se le eximiera de la jornada laboral del viernes a la hora del
puesto del sol al sábado, no pueda realizar ningún tipo de actividad. No obstante,
habiendo puesto la trabajadora condiciones con la empresa para arreglar lo anterior,
como convalidar con otros días, la empresa no lo acepto y fue despedida. LO primero
que se dijo es que, al no acudir, ella tenía derecho a su obligado descansa semanal, se
recurrió la sentencia y se estimó que era un despido procedente porque no había
previamente hablado con su empleado. EL TC empezó a variar de una forma imprecisa
el concepto y la verdadera solución no fue la de tales tribunales sino la siguiente.
Hay que tener en cuenta los acuerdos recientemente firmados por las confesiones
religiosas y el gobierno y las disposiciones en las que se prevé, se establece la
peculiaridad del descanso semanal y lo que pasa es que se tendrá que estar, aparte de
lo que sigan los convenios, a algo tan importante como son estos acuerdos firmados por
las confesiones. Se establece que los miembros de la comunidad islámica, aquellos que
lo deseen podrán solicitar la intervención de su trabajo, los viernes de cada semana
desde las 13:30 hasta las 16:30, así como la conclusión de la jornada laboral una hora
antes de la puesta de sol durante el mes de ayuno, del ramadam, todos los días de tal
mes.
Deben de desplazarse siempre al marco de lo que se conoce como la discrecionalidad
de las empresas, tanto públicas como privadas, pero se iría más hacia las privadas. Hay
que tener una cosa muy clara, y es que tendrá siempre que mediar acuerdo entre las
partes.
Igualmente se aborda el problema de los exámenes para el ingreso de las
administraciones públicas, la solución que se va a dar es que, cuando esas pruebas
hayan de celebrarse en los periodos de aspectos religioso, previa solicitud, habrá que
tener en cuenta fechas alternativas cuando no haya una causa justa que no lo impida.
Por ello, se va a obligar a la administración a que haga un refuerzo de acomodación que
se traduzca en lo anterior, es decir, que cuando con convocatorias públicas, cuando sea
examen único, es decir, que lo hace una sola persona, es fácil hacer la acomodación de
día de realización, pero cuando la convocatoria sea colectiva, común, habrá que haber
l urgencia necesidad del objetor, porque hay que amagar que la fecha ya está
convocada y el resto de objetores no lo saben, eso hay que verlo con mucho cuidado
por el grave perjuicio que se vulnera del resto de concursantes.
Habrá que motivar seriamente cuando el cambio hay causas que lo impidan, al igual
que cuando haya causas que no lo impidan.
Se puede decir que, en principio, está prácticamente solucionado a través de los
acuerdos que veremos en las clases posteriores.
Otro tipo de objeción, la cual está relacionada con el campo educativo.
Contenidos que han propiciado actitudes importantes, no se refiere a actitudes
contrarias a los idearios educativos de los centros de educación privada, ya que el que
paga, se debe conformar con el ideario propio del colegio privado. Tiene que regir el
principio de libertad, el cual conlleva que los padres y alumnos puedan elegir y no se
harían distinciones entre público o privado porque habrá padres que no puedan
permitirse un centro privado y que quieran que sus hijos tengan una educación concreta.
Lo que se va a ver ahora, es o ha sido la imposición de ciertas enseñanzas que han
provocado objeciones de conciencia que son contrarias a la misma.
En el ámbito europeo, se han conocido casos y situaciones en dos líneas complejas.
La primera va dirigida contra el gobierno sueco y s opante un problema ante dos
ciudadanos de ese país que tienen idea religiosa evangelio luterana. La arguemtnaicon
del gobierno, por su confesionalidad luterana, la dispensa solo tendría sentido en el caso
que perteneciesen
Ejemplo: en Suecia, el gobierno tomó una decisión importante en cuanto a las Iglesias
Evangélico-luteranas. Se dirigió contra el gobierno una demanda por dos feligreses de
estas dos iglesias porque las autoridades suecas habían denegado a esta pareja la
posibilidad impartirles ellos mismos la asignatura de religión. El gobierno sueco es
prácticamente, confesionalmente luterano y no obliga a que estudien la religión luterana
cuando está en profunda discrepancia con la tradición del mundo occidental. Sólo
dispensan de la asignatura de religión luterana cuando las creencias de los padres están
basadas en pensamientos distintos al occidental, básicamente, musulmanes.
Como estos niños eran luteranos, el Gobierno dijo que no. Pero cambió de criterio y el
propio gobierno dijo que se iba a otorgar esta posibilidad a los recurrentes porque iba a
ser más simple que los padres ejercieran ese derecho.
En 1985 una alumna quería objetar conciencia al Da Canónico. El TC dijo que el Da
está basado en la explicación y en la interpretación del Corpus Iuris y que no es por su
propia naturaleza por su contenido una disciplina de contenido ideológico. Tiene un
sustrato dogmático, pero muchas disciplinas jurídicas, los textos legales e incluso las
propias teorías jurídicas tienen un sustrato ideológico claramente identificable.
La comisión declaro la admisibilidad de la demanda, pese a que luego no hubo un
verdadero fallo, ya que el procedimiento termino con la dispensa que el gobierno sueco
otorgó a los objetores.
La segunda, también declarado admisible por la comisión, se centraba en la demanda
presentada por tres matrimonios que niegan la legislación de Dinamarca puesto que se
imponía la educación sexual integrada y obligatoria en los escualos públicos, es decir,
se impone tal enseñanza y hay tres matrimonios que no están de acuerdo con que los
hijos reciban tal educación tal y como está programado el contenido de la asignatura.
La ley no les daba la posibilidad de la exención de tal asignatura por otra por razones
de religiosidad de los padres. Los padres no tuvieron tal excepción, por lo tanto, lo que
paso es que los padres de tales hijos se basaron en que no iban a permitir que se les
impusiera es decisión del gobierno a sus hijos.
El tribunal fallo en contra de los padres, diciendo que la reforma danesa no tenía que
tener en cuenta ese tipo de razones y aludió a otro tipo de cuestiones.
En el ámbito universitario, en 1985, el TC ya tuvo también una problemática peculiar,
pues desestimó la demanda presentada por una alumna, que alegaba motivos de
conciencia contra la enseñanza obligatoria en las Facultades de Derecho de la
asignatura de Derecho Canónico (del Plan de 1953).
La argumentación del TC fue que la asignatura, en cuanto a su base en la interpretación
del corpus iuris, no es por sí misma una disciplina de contenido ideológico, con
independencia de que evidentemente se base en un sustrato más dogmático y más
confesional como es el de la iglesia católica.
Otra problemática se produjo en 1989 en Francia cuando el Consejo de Estado Francés
el tema denominado caso del velo islámico. Tres jóvenes magrebíes acudían a clase
con un pañuelo que le tapaba el cabello y la cara. Se negaron por razones religiosas a
ostentar un signo que se entendía por algunos alumnos como carácter proselitista. Se
pidió dictamen el Consejo de Estado por el Ministro de Educación. Se tuvieron en cuenta
los tratos internacionales. El CEF dijo que el hecho de que los alumnos lleven signos
por los cuales se manifiesten una pertenencia a una religión no es en sí mismo
incompatible con el principio de laicidad siempre que en el ejercicio de la libertad de
religión se haga con normalidad. Esta libertad no puede permitir a los alumnos que
enarbolan signos que por su naturaleza o por su modo de llevarlos o por su carácter
excesivamente ostentoso o excesivamente reivindicativo traten de constituir un acto de
presión, de provocación, de proselitismo que podía atentar contra la libertad de otros
miembros de la comunidad educativa en su salud o en su seguridad.
Si lo hace para provocar, o todo lo expuesto, no es el ejercicio de la libertad religiosa,
es otra cosa, por lo que no se puede permitir.
A partir de ese momento, en todos los niveles de educación se dictan instrucciones
convenientes con arreglo a las cuales un alumno puede ser sancionado
disciplinariamente con la expulsión cuando vulnera. Una circular dice que la vestimenta
de los estudiantes no puede impedir el cumplimiento normal de los ejercicios de EF, de
los trabajos físicos o de laboratorio.
Queda prohibida la indumentaria susceptible de trastornar la conducta de la clase o de
impedir el buen desarrollo de la actitud pedagógica.
El legislador trata por todos los medios de conseguir que en el tema educativo haya
también una entente cordial y no favorecer a una determinada religión.
Ocurrió algo similar en España, el estado español implanto una asignatura que muchos
padres consideraron que era contraria a sus propias creencias religiosas, la cual era la
educación para la ciudadana.
Profesores relacionados con el área tuvieron gran parte de la lucha o la defensa contra
los padres que querían que sus hijos no tuvieran esa asignatura.
De esta manera, los alumnos menores de edad objetaron conciencia, es decir, objetaron
conciencia los padres de los alumnos, ya que estos eran menores de edad y esa
asignatura que los padres no querían que fuese dada a sus hijos, podía ser sustituida
por otra asignatura.
Otra cuestión referente a la objeción de conciencia referente a los juramentos
promisorios.
Existe la obligación de prestar juramento o promesa, cuando se acude a un tribunal a
prestar testimonio.
La obligación de prestar juramento o promesa ha sido objetada por dos motivaciones
distintas:

- Objeción en el juramento: laicidad de una conciencia que impide jurar con una
fórmula que jure ante Dios.

- Objeción al juramento: una conciencia impide porque su obediencia a unos


preceptos confesionales suyos le prohíben jurar, su confesión le prohíbe jurar en
vano.

En la vida real, por imperativo legal y constitucional, los ciudadanos tienen que jurar que
tienen que acatar unos principios normativos. Hay ciudadanos se niegan a jurar porque
se denominan laicos (jurar: poner a Dios por testigo. Prometer: poner tu honor).
En Italia se modificó en materia procesal la fórmula del consentimiento y se permitió al
obligado a jurar tan sólo ante los hombres y también si quería, ante Dios.
La doctrina francesa estimó situaciones del estilo porque no valía sólo con el juramento,
sino que se tenía que dar la posibilidad de elegir.
En cuanto a las propias convicciones propias que no le permitían el juramento. Era
frecuente en las legislaciones extranjeras. Se ofrecía una alternativa, que era una
promesa por la conciencia o el honor.
En España la Ley de 24 de noviembre de 1910 establece que se autoriza la sustitución
del juramento por la promesa.
La fórmula establecida en el Decreto de 1963 no dejaba opción a la promesa.
Actualmente, hay un decreto de 1977 que regula la fórmula que ha de observarse en la
toma de posesión de cargos públicos, estableciendo la opción entre el juramento o la
promesa en nombre de la conciencia y honor.
24 de julio de 1980: regula el juramento a la bandera, se permite el juramento por Dios
o por la bandera. Es para los congresistas. Objeción total al juramento o promesa por
motivos ideológicos. El TC ha dicho que resulta constitucionalmente legítimo
condicionar el ejercicio de un derecho fundamental a la verificación de un juramento
cuando la ley lo exija. Para el acceso a un cargo o función pública implica un deber
positivo de acatamiento entendido como, cuando menos, un respeto a la misma. Lo que
no significa una adhesión ideológica ni una conformidad al contenido dado que también
se respeta la C. en el supuesto extremo de que se pretenda su modificación. Esto quiere
decir que, si una persona objeta conciencia para no jurar o para no prometer, quiere
decir que no estará acatando el ejercicio de esos derechos. Se debe acatar y desde
dentro, se legisla y se cambia.
Tema 8.- El régimen jurídico de las confesiones religiosas en el Derecho español.
1. CONCEPTO, FUNDAMENTO Y CARACTERES DE LAS CONFESIONES
RELIGIOSAS.
Todo esto conlleva muchas cosas, pues la comisión asesora de libertad religiosa, va a
conceder a través de la inscripción la personalidad jurídica, y la denegación, solamente,
cuando no acrediten estar debidamente realizados los requisitos anteriormente
expresados.
Junto a esta norma general existen otras reglas particulares históricas, principalmente
relacionadas con la iglesia católica y sus entidades, así por ministerio de la ley, la iglesia
católica, mediante la simple notificación al Ministerio de Justicia y sin necesidad de
inscripción para su reconocimiento, tendrá personalidad jurídica, pues se da por hecho
que esa exigencias estarán más que cumplidas en esta materia, y es que el propio DI
reconocía a la iglesia católica esta personalidad jurídica.
Para el resto de confesiones no será así.
Las tres grandes confesiones (musulmana, evangélica o protestante y judía) van a tener,
dentro de ellas, entes que también las configuran. Pero no podemos confundir estas
confesiones mayoritarias con las denominadas NMR (nuevos movimientos religiosos).
Las NMR llevan a error, pues lo que realmente son es sectas, pues a diferencia de otros
países, el Estado español no recoge en su Derecho ningún concepto jurídico de secta,
y para aproximarnos a esta cuestión sería necesario acudir a los conceptos que dan de
ellas las ciencias sociales.
Así se trata de un concepto que no es absolutamente unívoco, por lo que se van a poder
encontrar tantas definiciones como autores haya.
Dentro de las propias iglesias tradicionales también existen fundamentalismos, que van
a poder bloquear cosas como los sistemas jurídicos; tratan entonces de romper
esquemas democráticos, buscan el cambio político y no de forma democrática.
No hay que equivocar las confesiones mayoritarias con sus divisiones.
No se pueden confundir con nuevos movimientos religiosos, lo cual podría llamarse
como sectas. Nos referimos a ello, porque a diferencia de otros países, el derecho
español no recoge ningún concepto de NMR, por lo que será necesario acudir a los
conceptos que dan de ellas las ciencias sociales.
Se trata de un concepto que no es unívoco, por lo que se pueden encontrar tantas
definiciones como tantos autores haya.
Los grados comunes a estas sectas o NMR:

 Se trata de grupos de reducido arraigo o poca implantación en el medio social.

 Conforman una parcialidad religiosa o ideológica con su propio sistema de


creencias.

 El fanatismo, que es necesariamente unido al ser de las sectas, ya que se creen en


posesión absoluta de la verdad, ya que se creen los únicos que van a alcanzar la
salvación que proclaman. Estas sectas están cerradas al público y actúan bajo la
dependencia del líder fundador. Suelen ser cuando menos sospechosas de realizar
actividades ilícitas que atentan contra los derechos del hombre. Muchas de ellas
ejercitan actividades técnicas de control de la personalidad de los miembros.
Además, persiguen objetivos exclusivamente económicos o políticos, por lo que sus
fines no son religiosos ni ideológicos.

Dos modelos distintos para tratar a estas sectas o NMR, que los establece el derecho
internacional.

 Desconfianza estructural. Esto lucha por un derecho negativo de represión contra


las sectas. De manera que, los estados deberán adoptar una definición de sectas
por las connotaciones ideológicas del grupo o sospecha de sus actuaciones ilícitas
y emanar legislaciones especiales que busquen restringir el desenvolvimiento a
través de la tipificación de estas conductas mediante el derecho penal.

 De confianza. La tutela al derecho de LR implica no imponer a priori a los grupos o


sectores, como consecuencia de una legislación antisectas y, por tanto, considera
suficiente la paliación del derecho común y los tipos penales de los CP ordinarios.

El tratamiento jurídico de las personas que pertenecen a las sectas o NMR muchas
veces consiguen hacer un lavado de cerebro.
Al respecto, hay sentencias del TC y hay abundante legislación europea al respecto.
Dicho esto, conviene aclarar que las otras confesiones mayoritarias, al igual que la
católica se rige en base al Acuerdo firmado en 1979, se rigen a través de acuerdos
propios, a través de los que rigen su funcionamiento en este país.
Estos acuerdos no son de la misma fecha que el católico; es evidente que la mayoritaria
iglesia católica hasta el año 78 lo sigue siendo, pero hasta 1992 no se firman los
acuerdos con las otras tres grandes confesiones o Iglesias.
En el supuesto de la FEREDE (evangélicos) se establece que cuando se acuerde el
acuerdo, va a ser de aplicación para todas aquellas que figuren inscritas en el registro
de entidades religiosa que se crea en el año 1992, el 10 de noviembre; solamente a
partir de ese momento, y previa inscripción, van a poder tener personalidad jurídica esas
confesiones religiosas.
Lo mismo dice el acuerdo con la confesión islámica y el acuerdo con la confesión
israelita.
Personalidad: hay que partir de los acuerdos jurídicos firmados con la Iglesia Católica
en 1979. Con el paso del tiempo, el Estado español firma en 1992 acuerdos con las tres
grandes confesiones: la FEREDE, la Comunidad Islámica, la Comunidad Israelita.
El art. 1 del Acuerdo de 1979 establece que el Estado español reconoce a la Iglesia
Católica el derecho a ejercer su misión apostólica y le garantiza el libre y público ejercicio
de las actividades que le son propias y, en especial, las cosas de culta, de jurisdicción
y de magisterio. La Iglesia va a poder organizarse libremente y, en particular, crear y
modificar diócesis, etc.
El art. 1.3 determina que el Estado español reconoce personalidad jurídica civil a la
Conferencia Episcopal española de acuerdo con los Estatutos aprobados por la Santa
Sede. Es un reconocimiento expreso de personalidad jurídica. Reconocimiento que se
hace por escrito en un Tratado internacional. El hecho de sentarse a negociar,
diplomáticamente hablando, con la Iglesia Católica implica de forma tácita un
reconocimiento de personalidad jurídica civil e, incluso, internacional.
Con las otras tres grandes confesiones, firma un acuerdo jurídico por el cual en el art.
1, igual para las tres, establece que los derechos y obligaciones que se derivan de la ley
por la que se tendrá que aprobar este acuerdo, serán de aplicación a las Iglesias que
figurando escritas en el Registro de Entidades Religiosas o que formen parte
posteriormente en la FEREDE, se le reconocerá personalidad jurídica.
Es decir, se exige como requisito: estar inscritos en el Registro de Entidades Religiosas
porque el legislador de 1992 es consciente de que la CE establece la diferencia entre la
religión preponderante. Además, la LOLR dice que deben estar escritas.
Una vez que ya tienen ese reconocimiento de personalidad, ya pueden operar en
España.
En 1992 se firman los acuerdos con la FEDERE con la comunidad islámica y la judía.
En el art 1 de cada uno de estos tres acuerdos, dicen “los derechos y obligaciones
derivados de la presente ley serán los que aprueben el presente acuerdo y serán de
aplicación a las iglesias que estando inscrita en el registro de entidades religiosas o
formen parte o se incorpore con posterioridad a la FEDERE mientras sus pertenencias
a la misma figuren inscritas en el registro”.
Con la iglesia musulmana dice exactamente lo mismo que con la judía.
Esto implica cosas de mayor trascendencia. Lo primero es que el legislador español se
da cuenta del lastre histórico que tiene en el momento de la firma y la evolución social
que se empieza a imponer con el resto de confesiones religiosas. El hecho de que con
la iglesia católica tenga predilecciones implica lo que ocurre en materia de matrimonios.
Tema 9.- Régimen económico y fiscal de las confesiones religiosas.
Con la promulgación de la CE, se planteó la posibilidad de establecer un sistema de
financiación para la iglesia o confesión católica que debe de garantizar los principios de
libertad o no discriminación
En el articulado de la CE, se aprecia en el artículo 2.4 del acuerdo entre la santa sede y
el estado español y acuerdo sobre asuntos económicos de 1979. A partir de tal
articulado, tiene la categoría de tratado internacional, firmado por dos partes con
personalidad jurídica propia, este acuerdo sobre materia económica, estableció en el
año 1979 el que hubiera una dotación presupuestaria y que se iba a extender en el
tiempo por circunstancias occidentales.
Esto significa, conforme a las disposiciones legales en España, el estado español de
otorgar el 0,52 al 0,7% de la cantidad destinada al sostenimiento de las iglesias católica
de la cuota íntegra del IRPF.
Esta peculiaridad trató o consiguió que desaparecía el tema de la dotación
presupuestaria, ello quiere decir que, el estado español dentro de los PGE, a cambio la
Iglesia renunciaría a la exención que tenía reconocida en relación a materias como el
IVA en la adquisición de bienes inmuebles y de objetos derivados al culto. Dicha
renuncia de la Iglesia venía a significar una ayuda para el Estado en cuanto al
sostenimiento de la obligación jurídica.
A cambio, la iglesia renunciaría a la exención que tenía reconocida, que era en relación
a materias como el IVA en la adquisición de bienes inmuebles y de objetos sujetados al
culto. Dicha renuncia a la no exención, venía a significar que iba a ayudar al estado
español al sostenimiento de la obligación jurídica.
Esto en relación a la iglesia católica.
En primer lugar, hay que partir del artículo 113 CE, el cual establece que la potestad
originaria para establecer tributos corresponde al estado mediante ley, las CCAA y CCLL
podrán establecer otros tributos de acuerdo con la normativa vigente y con la ley.
Partiendo de ello, la disposición transitoria segunda de la LOLR establece que las
asociaciones religiones que al solicitar su reconocimiento legal lo hubieran hecho de
forma expresa, tendrían que tener declarados sus bienes inmuebles o de otras clases
sujetos al registro público para que pueda tener efecto frente a terceros.
Esto conlleva un problema y se establecen varios supuestos: artículo 1 de acuerdos de
asuntos económicos 1979.

 La iglesia católica puede recabar libremente de sus fieles prestaciones, organizar


colectas públicas y recibir limosnas, por lo que se legitima el que la iglesia católica
tenga propiedades que pueda recabar dineros y lo legítima el acuerdo y el modo
operandi de la iglesia católica. De esta manera, las iglesias "pueden tener dinero"
pero no puede tener un fin lucrativo.

 Artículo 2, el estado se compromete a colaborar con la iglesia católica en la


consecuencia de su adecuado sostenimiento económico con el respeto del principio
de igualdad jurídica y religiosa. Trascurridos tres años desde la entrada en vigor del
acuerdo., el estado podrá asignar a la iglesia católica un porcentaje del rendimiento
sobre el IRPF o del patrimonio. Es evidente que este destino tendrá que ser
voluntario por parte de los ciudadanos.

El acuerdo que se firmó el día 10 de noviembre de 1992, con la confesión protestaste,


musulmana y judía establece que el acuerdo, los ministros de culto de la FEDERE o los
ministros de la comisión israelita o comisión islámica, estos ministros de culto quedarán
integrados en el régimen general de la SS y serán asimilados a los TAS por cuenta ajena
y van a ser las iglesias las que tendrán que asumir los derechos y obligaciones
establecidas con el régimen de las SS.
También el acuerdo que se firma con las tres anteriores, establece que estas iglesias,
pueden recabar libremente de sus fieles, prestaciones, colectas y recibir ofrendas y
liberalidades de uso en relación a los bienes y tendrán la consideración de no sujetas a
tributos algunos.
En la idea de la Europa occidental, la religión no puede tener un fin lucrativo y
económico, pero claro, lo que está claro es que las religiones tienen que tener un
contacto económico y esa realidad económica tiene que estar amparada, regulada,
ojeada o trasparencia da por los mecanismos del estado.
El sistema de financiación tributaria beneficia, tanto a la iglesia católica como a
entidades con fines de interés social que pueden beneficiarse de la asignación por parte
del estado, esto no es una forma de financiación, ya que el estado no financia, si no que
los fieles de la iglesia pueden no señalar la casilla de la iglesia en el IRPF.
Lo que ocurre es que van a tener derecho a esto las demás confesiones religiones, en
principio, habría que ver si cabe o no cabe que para otras confesiones se estipule la
casilla en la declaración de la renta.
Y es que el sistema inicialmente era contrario al de la libertad religiosa, pues el futuro
que se pretende es que la iglesia católica tenga su propia autofinanciación, como así lo
dice el art. 5.2 del Acuerdo sobre asuntos económicos de 1979.
El futuro que se pretende es que la iglesia católica tenga su propia autofinanciación
como lo dice el artículo 5.2 del acuerdo de 1979.
Las otras confesiones religaciones que firmaron el 1992, no recogen en un momento
concreto, el sistema de asignación tributaria, a diferencia de lo que ocurrió con la iglesia
católica en otros países distintos.
Con posterioridad a 1992, las confesiones religiones han manifestado el deseo de que
le sea aplicado el sistema semejante de la iglesia católica, desde el año 2005 se pueden
inscribir en el registro de fundaciones este tipo de peculiaridades, contribuir con medios
económicos a programas concretos de carácter general y normativo de las confesiones
religiones denominadas minoritarias que hayan firmado acuerdos de cooperación con
España.
Estas confesiones menores van, también, a poder recabar fondos, tener un sistema
económico que el estado va a tener muchas veces que colaborar de una forma material,
no solamente con dinero, sino que esta parte económica se va a contra solapar con otro
tipo de cuestiones como la educación o el patrimonio.
En relación a los lugares de culto de todas las anteriores confesiones, estos lugares
tendrán la consideración de considerarse excluidos dentro del impuesto de bienes
inmuebles.
Tema 10.- El sistema matrimonial español.
Definición constitucional, el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con
plena igualdad jurídica; la ley regulara las formas de matrimonio, edad, capacidad para
contraerlo, derechos y deberes de los cónyuges, causas de separación y disolución y
sus efectos.
A partir de ello, nos referimos al ámbito confesional.
La peculiaridad a la que hay que llegar es que, en tema de derecho matrimonial, es tener
en cuenta el ius connubi, que es el derecho natural y no se le puede negar a nadie.
Pese a que se rocen temas éticos, el tema del matrimonio es el peor o mejor negocio
que se puede hacer en toda la vida, pero para ser para toda la vida.
El derecho matrimonial de las iglesias católicas es una institución de la iglesia católica,
por eso el estado regula el tema en cuestión.
Los estados van a reconocer esos matrimonios que contraen, que se celebran de una
forma distinta y con unos requisitos diferentes a los que establece el derecho estatal, el
estado va a reconocer aspectos jurídicos a los matrimonios celebrados a la manera civil.
Es un sistema matrimonial, es un conjunto de normas jurídicas estatales, que regulan
las normas estatales con los grupos religiosos a lo que el matrimonio se refiere.
Cada ordenamiento civil lo regulara de una manera distinta, teniendo en cuenta las
convicciones religiosas de los ciudadanos.
Nos interesa fijarnos en los principales sistemas matrimoniales:

 Sistema matrimonial monista, solo reconoce un tipo de matrimonio.

 Sistema matrimonial civil, celebrado conforme a los ritos del derecho.

 Sistema matrimonial religioso obligatorio, en el Vaticano solo es eficaz el


religioso.

 Sistema dualista.

 Matrimonio de libre elección por los contrayentes, puede ser matrimonio civil
o religioso, atribuyéndose a ambos los mismos efectos.

 Matrimonio civil subsidiario, cuando el estado recibe el derecho de una


confesión y prohíbe a los fieles de dicha iglesia, celebrar matrimonio civil,
salvo que se hayan apartado de una manera clara de la religión.

 Sistema pluralista. Supone la posibilidad de elección entre el matrimonio civil y una


multiplicidad de matrimonios religiosos.

 Elección de varios tipos de matrimonios religiosas, el matrimonio está


regulado por el estatuto personal religioso de los contrayentes en cuanto a
la forma, al rito, a la manera de realizarse, como en el sistema egipcio.

 Elección de la forma de celebración, "sistema anglosajón", se puede optar


respecto a la forma, pero en el fondo, es y será competencia exclusiva por
parte del estado. Los requisitos para la validez van a ser por parte del estado,
como el inglés.

 Sistema mixto, distingue entre matrimonio civil y el matrimonio religioso de


una confesión religiosa, respetando la forma de otras confesiones y aspectos
del fondo e iglesias respecto de las cuales solo se respeta la forma de
celebración. Sistema español e italiano.

En el aspecto jurisdiccional, es importante destacar que:

 Sistema de pleno reconocimiento, los tribunales religiosos se encuentran en plano


de igualdad y exclusividad respecto de los tribunales del estado.

 Irrelevancia de las jurisdicciones religiosas.

 Reconocimiento de las resoluciones eclesiásticas, pero a que el estado no las


considere como miembros orgánicos del poder judicial del estado. El estado ante la
problemática de la vida matrimonial de una pareja, puede tomar varias, opciones:

 Que sea el mismo el que la regule.

Interesa destacar que, en España, las resoluciones de los tribunales eclesiásticos tienen
eficacia jurídica, son tribunales especiales que pertenecen al derecho confesional de las
iglesias, por lo que no son jueces de carrera profesional, sino jueces que pertenecen a
la iglesia. La sentencia que emiten tales tribunales va a tener eficacia, no como una
sentencia de un tribunal extranjero, ya que solo se les reconoce eficacia si coincide
alguna de las causas del tribunal civil con las del tribunal eclesiástico.
El hecho de la inscripción registral de los matrimonios.
Los matrimonios tienen que inscribirse en un registro.
Para que el matrimonio celebrado civilmente, cuando se celebra la forma de iglesia, se
tiene que inscribir en el registro civil, de manera que, aplicadas las formas de la iglesia,
(casados por un cura), casados por otro derecho y otros requisitos (los de la iglesia) y
ello va a tener eficacia en el registro civil y también en el registro de la iglesia donde
esas personas se casaron.

Hay que hablar después del siglo XII. Pero se va a pasar toda la parte histórica de los
sistemas matrimoniales.
Se habla del sistema matrimonial español actual, el cual parte del artículo 32 CE. Habla
de contraer matrimonio entre el hombre y la mujer con igualdad de condiciones, por ello
se puede hablar de una posibilidad de reforma de la CE.
El sistema actual tenía que haberse reformado, para respetar otras opciones y recoger
los mismos derechos a otro tipo de situaciones. Habría que respetar las fórmulas de
contraer matrimonio, y posiblemente tendrán que tener los mismos derechos, pero
ambos ordenamientos no tendrán las mismas consideraciones, porque habrá supuestos
y conceptos jurídicos distintos que no podrían complementarse.
Dicho esto, da la casualidad de que, conforme a las normas del derecho canónico, se
va a reconocer también el matrimonio celebrado en las iglesias:
 Con carácter prioritario, se firma el reconocimiento jurídico del matrimonio celebrado
canónicamente. Se puede sacar del articulado, varias cuestiones:

 Pleno reconocimiento del matrimonio celebrado conforme a las normas del


derecho canónico.

 Lo cual unido a la ausencia de representantes del estado, de la celebración


del matrimonio canónico, no hay ningún funcionario que este en una boda
tomando acta, pero ello va a ser importante, sin la presencia de ninguna
autoridad administrativa del estado. Es más, la simple presentación del a
santificación eclesiástica, va a ser requisitos de inscripción en el registro civil,
lo cual lo aproxima a la inscripción en el sentido registral.

 Es destacable, el reconocimiento a la eficacia civil de los tribunales


canónicos, recaídas sobre el proceso de nulidad, ello se reconoce porque la
eficacia de las nulidades emitidas por tales tribunales, tengan eficacia en el
ordenamiento civil.

Lo que ocurre con las otras confesiones, el acuerdo de cooperación entre las
confesiones minoritarias, de 1992, también regula la materia, en el artículo 7. El acuerdo
jurídico con tales confesiones establece un panorama distinto con el del matrimonio
canónico.
Por un lado, hay que destacar que varía el expediente de capacidad civil para contraer
matrimonio o el sistema lo califica como un sistema de aspecto registral para los
matrimonios islámicos. Exige esta peculiaridad para los requisitos de tales confesiones
y tales matrimonios. Para otras confesiones ya quiere que el expediente matrimonial
previo, ya no sea hecho en la iglesia, sino que el mismo sea hecho por parte del estado.
Además, es importante que, por otro lado, no hay previsión respecto de la eficacia civil
de las resoluciones emanadas por los tribunales de tales confesiones en el
ordenamiento.
Es importante destacar que también, en relación que, para matrimonios protestantes,
judíos o musulmanes, van a exigirse una serie de peculiaridades:

 El consentimiento de este matrimonio tenga que prestarse ante el ministro de culpo


u oficiante de la ceremonia y al menos, delante de dos testigos que sean mayores
de edad y antes de que hayan trascurridos 6 meses desde la certificación de
capacidad para contraer matrimonio que había emitido el registro. Para empezar,
exige la presencia de tos testigos reales, aparte del rabino. En la iglesia católica, los
padrinos no son testigos de la celebración, solo dan fe de ello y en las bodas civiles
tampoco son padrinos, sino que dan fe de ello. Estos testigos son testigos del acto
jurídico que se está celebrando, pero en la iglesia católica, los padrinos no actúan
como testigos.

Tema 11.- La asistencia religiosa.


- Concepto y fundamento.
- La asistencia religiosa en las Fuerzas Armadas, en establecimiento
penitenciarios, en centros
hospitalarios y asistenciales.

Tema 12.- Ministros y lugares de culto.


Fue un logro importante el hecho de que ya en el año 1976, nada más comenzar la
democracia, se firmara el acuerdo básico de 1976. En este acuerdo básico, se acuerda
algo tan relevante como el hecho de que, en el nombramiento de obispos y arzobispos,
sea de competencia de los órganos encargados de la santa sede. Hasta ese momento,
en el nombramiento participaba el estado, pero en un estado aconfesional ello no tendría
cabida.
Va a implicar que en las fuerzas armadas españolas exista el vicariato militar castrense.
Hay que empezar a hablar del artículo 30 CE, donde los españoles tienen el derecho y
el deber de defender a España.
Lo que ocurre con el famoso llamado acuerdo con las fuerzas armadas del año 1979,
que exista asistencia de los miembros católicos de las fuerzas armadas y que se seguirá
ejerciendo a través del vicariato castrense, el cual es la diócesis personal, que va a
constar de unas características concretas y que tendrá que estar incorporado dentro de
las fuerzas armadas del estado, para que todos los miembros de las fuerzas armadas
puedan tener la asistencia religiosa dentro de las fuerzas armadas.
Hay que destacar que, en ese momento en España, no había la gran pluralidad de
confesiones religiosas en activo, como la hay en la actualidad.
El vicariato castrense entra a formar parte de las fuerzas armadas como un miembro
más y, por tanto, la fundamentación se encuentra en que dos grandes textos
importantes: acuerdo de 1976 y el acuerdo entre el estado español y la santa sede.
Habrá ciudadanos dentro de las fuerzas armadas, que estando cumplimento funciones
fuera de sus casas, puedan requerir del estado que se ejerciten sus derechos y que se
quiera tener asistencia religiosa dentro de sus actividades de campaña.
A partir del año 1992, se reconoce la posibilidad y el derecho de todos los militares de
confesión evangélica, musulmana, judía, sean o no profesionales, y cuantas personas
de dichos credos presten servicios en las fuerzas armadas, y a participar en las
actividades religiosas y ritos propios de las iglesias pertenecientes a la comisión
islámica, FEREDE o confesión musulmana, tendrán derecho, los que pertenezcan a la
FEREDE y presten servicios en las fuerzas españolas, en días y horas, tendrán derecho
a realizar su confesión, ritos, preceptos de su confesión, actividades de la misma, previa
a la autorización de sus jefes.
La asistencia religiosa será dispensada a estos españoles que profesan estas religiones
anteriores, tendrán que ser ofertada por ministros de culto designados por su confesión,
de conformidad de los mandos del ejército que ejercitaran la colaboración precisa.
En cuanto a la confesión musulmana, se le reconoce este derecho también para
participar en actividades de centros religiosa y autorización del agente de turno, pero
también se establece la posibilidad de que se faciliten los lugares de culto adecuados
para el desarrollo de esta actividad, al igual dice con los judíos.
Principalmente, habrá que ver en qué situación están desarrollándose las fuerzas
armadas su actividad y en qué lugar.
Cuando los ciudadanos españoles militares realizan misiones fuera de España y
fallecen, también tendrán derecho a sus funerales de acuerdo con sus confesiones
religiosas y no todos tienen las mismas.
Principalmente, hay que decir que es importante que, junto con el tema de las fuerzas
armadas, es importante que hay otros lugares en los cuales también está garantizado
el hecho de que los ciudadanos tengan asistencia religiosa. El estado, según el acuerdo
jurídico con la iglesia católica, garantiza el ejercicio de asistencia religiosa a los
ciudadanos quien estén integrados en establecimientos penitenciarios, hospitalarios,
psiquiátricos, etc., centros de carácter públicos, en tales centros serán regulados de
común acuerdo entre las autoridades competentes de la iglesia y del estado, siempre
salvaguardando el derecho de la libertad religiosa de los ciudadanos españoles. (Como
las capillas que hay en algunos hospitales).
Regulado en el artículo 9 del acuerdo de 1992, establece que se garantice el ejercicio
del derecho a la asistencia religiosa a los integrados en estos centros anteriores, ello
proporcionado por ministros de culto que designen las iglesias y que haya autorización
por parte de los centros correspondientes.
Hay peculiaridades especiales porque el acceso de tales ministros religiosos va a
conllevar la entrada a determinados centros y sin ninguna limitación en cuanto a horarios
y realización de sus servicios.
Hay que decir que la asistencia religiosa prestada por estos señores, será garantía del
principio de libertad religiosa y tendrá que observarse por los centros donde se está
realizando, como, por ejemplo, sales protegidas por enfermedades contagiosas.
En los centros penitenciarios. Hay que tener mucho rigor, en los últimos tiempos casi
más.
Hay que hacer un comentario en cuanto a los gastos del desarrollo de esta actividad de
asistencia, que correrán a cargo de las iglesias, sin perjuicio del uso de los locales que
se pongan a disposición para estas actividades.
Asistencia religiosa del artículo 9, en relación a la dispensa de obras fúnebres, de
funerales pertenecientes al rito islámico, ello se prestará con pleno respeto al principio
de libertad, sin limitaciones de horarios (en el establecimiento penitenciario se hará de
acuerdo a la legislación penitenciaria).
Los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con respecto a las leyes, hay
que decir que no solamente los ampara el derecho urbanístico, sino que en base a los
acuerdos que estudiamos, los lugares de culto tienen garantiza su inviolabilidad y no
pueden ser demolidos sin que hayan sido privados previamente de su carácter sagrado.
Ministros de culto.
Estos nuevos representantes de las entidades religiosas, hay que conocerlos y saber
cuál es su estatuto personal.
Lo primero que hay que decir que, aunque sean o aparezcan nuevos grupos religiosos,
¿el estado va a tener que cooperar con ellos?, ello como pregunta y además, como debe
proceder el derecho cuando todos sus miembros son considerados como líderes de la
religión.
Si le sumamos la normativa estatal y autonómica, va a ser difícil garantizar el principio
de igualdad y de no discriminación, porque muchas veces, el alcalde de turno, ante una
problemática particular, con el miembro de una confesión, puede haber un gran
problema.
En estos temas hay que buscar la terminología moderna y la eficacia horizontal, ya que
los perjudicados siempre van a ser los ciudadanos, de manera que el poder del estado,
siempre va a intentar que los ciudadanos tengan cubiertas sus necesidades.
¿qué es un ministro de culto? un ministro de culto es la persona que de modo habitual
ejerce una función religiosa en la confesión a la que pertenece, a lo cual sería importante
añadir algo particular y concreto y es que no solo desempeña una función religiosa
general y de forma estable y continua, sino una función religiosa específica también,
que exige una mínima cualificación y que va a marcar las divergencias entre los fieles
en general y los que ocupan determinadas funciones dentro de las confesiones
religiosas.
La legislación española ha estableciendo que el concepto de ministro de culto lo matiza.
El articulo 3 punto primero del acuerdo de las confesiones minoritarias de 1992, recoge
unas notas concretas a la hora de establecer un concepto legal de ministro de culto,
para que haya una garantía en cuanto a esa persona. Exige unas características en
cuanto a la función que tiene que establecer, en cuanto al carácter de la función que
tiene que ser establece, así como su garantía, es decir, la acreditación del cumplimiento
de los requisitos mediante la justificación de la confesión religiosa respectiva a la que
pertenezca y de conformidad a la conformación a la que pertenezca.

Junto a esta peculiaridad, hay que hablar, más que de su nombramiento, hay que hablar
del secreto ministerial.
Este secreto ministerial es la reserva o secreto que guarda el ministro de culto respecto
a los hechos conocidos por razón de su ministerio espiritual y que como tal, es respetado
por el Ordenamiento Jurídico frente al deber de rebelar e imponer el derecho procesal.
Se está hablando de ciudadanos españoles que en razón de su secreto ministerial van
a conocer situaciones penales, o bien se les llama a declarar en algunos procedimientos,
y ellos, basándose en el secreto ministerial, no van a tener que realizar este
cumplimiento de la ley.
Esta cuestión se puede ampliar, el acuerdo de cooperación entre la confesión islámica
en España, el artículo 3 dice que, en ningún caso, las personas expresadas, están
obligadas a declarar sobre hechos relevados en el ejercicio de sus funciones de culto,
en los términos establecidos para el secreto profesional.
Es decir, la confesión islámica, la misma abarca a muchas confesiones que son
ciudadanos con una vida normal y la paradoja, lo extraño, son los fundamentalistas.
La legislación española ha procesado más y con algunos matices establece estas
cuestiones.
Hay que partir en el tema de los lugares de culto de unos conceptos amplios.
La iglesia católica, se establece que los lugares de culto tienen garantizada su
inviolabilidad y no pueden ser destruidos/demolidos sin ser privados antes de
consideración de lugar sagrado.
La cobertura jurídica importante, el artículo 2 del acuerdo con el FEREDE, con la iglesia
musulmana y con la iglesia judía, establece que a todos los efectos, son lugares de
culto, las iglesias pertenecientes a la FEREDE, comisión islámica, a las comunidades
de la federación israelita en España, los edificios o locales que estén destinados de
forma permanente y exclusiva, a las funciones de culto o asistencia religiosa cuando así
este certificado con o por la iglesias respectiva perteneciente a la comisión permanente
de la FEREDE o cuando así lo rectifique la secretaria general de la federación de la
comunidad israelita. Con ello se garantiza la inviolabilidad, pero se exige previamente,
una certificación, es decir, que haya una certificación que diga que esto es una mezquita.
Los lugares de culto de las iglesias anteriores, gozan de la inviolabilidad en los términos
establecidos por la legislación española, en caso de expropiación forzosa tiene que ser
oída la comisión permanente, salvo que, por urgencia, de seguridad o defensa nacional
o graves situaciones de orden público, se va a saltar el estado esta posibilidad de
escuchar a las comisiones.
Los lugares de culto de estas tres grades confesiones, no podrán ser demolidos sin ser
previamente privados de su carácter religioso, con las excepciones que se puedan
establecer por razón de su urgencia o peligro.
El artículo 6 del acuerdo de la FEREDE, se consideran funciones de culto y asistencia
religiosa las dirigidas al ejercicio de cultos, curas de las almas, administración de
sacramentos.
Siguiendo lo anterior, el artículo 2.3 en relación a la confesión musulmana, dice que el
estado respeta y protege la inviolabilidad de los archivos y demás documentos
pertenecientes a la comisión islámica de España, así como sus comunidades miembros.
También establece que los lugares de culto podrán ser objeto de anotación en el registro
de entidades religiosas.
También establece que los cementerios islámicos y judíos, gozaran de los beneficios
legales que establece el número 2 de este artículo para los lugares de culto, estos
cementerios van a considerarse como lugares de culto.
También se reconoce a la comunidad islámica el derecho a la confesión de parcelas
reservadas para los enterramientos islámicos o judíos en los cementerios municipales,
como el derecho a poseer cementerios propios.

Tema 13.- Enseñanza.


El acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales, se firma el 3 de enero 1979, es el
cuarto gran acuerdo.
Se establece y se fijan unos principios de sistematizar en la exposición de motivos de
forma detallada, porque se parte de un tema importante y es que el estado español, se
establece que el estado y la santa sede conceden importancia fundamental a los temas
relacionados con la enseñanza. Tal importancia viene por parte del estado en el
reconocimiento que se hace del derecho fundamental a la educación religiosa y de los
pactos internacionales que se han suscrito para garantizar el ejercicio de este derecho.
La iglesia católica tiene una misión educativa que debe de coordinarla con los principios
de libertad civil en materia religiosa, ello lo debe conjugar con los derechos de las
familias y de todos los alumnos evitando cualquier discriminación privilegiada. Estos
principios y firma de actuar tendrán que estar reflejada en el articulado del acuerdo.
Así, el artículo primero establece que, al tenor del principio de libertad religiosa, la acción
educativa respetara el derecho fundamental de educación moral y religiosa que tiene
respecto de los hijos en el ámbito escolar, en todo caso, la educación que se incorpora
en los centros públicos con los valores de la ética cristiana.
Se garantiza la educación, habrá que ver el nivel de cada enseñanza.
Cuando se programó el acuerdo docente que se amplió con las otras confesiones, se
conseguía el derecho por parte de los alumnos algo que el estado podría facilitarles
incluso cooperar, sin que fuera una obligación, pero en los planes educativos primarios
o en los grados de formación profesional de las mínimas edades, (ESO), se establece
por norma y por acuerdo internacional el que se incluya la enseñanza de religión católica
en todos los centros de educación en condiciones equiparables con otros disciplinas,
pero debe hacerse de manera que el hecho de recibir o no, no suponga discriminación
en cuanto a la actividad escolar. Todas ellas suponen la existencia de un profesorado,
los cuales serán aquellas personas que para cada año escolar sean destinadas por la
autoridad académica que el ordinario del lugar (obispo) proponga.
Cuando se trate de centros públicos de la ESO o primer grado (estudios muy primarios),
la designación recaerá con preferencia sobre los profesores ordinarios, de la plantilla,
que así lo soliciten, ya que nadie, ningún profesor, podrá ser obligado a impartir
enseñanza religiosa.
Se establece que estas cuestiones llegaron a causar verdaderas situaciones
conflictivas, porque dentro del nivel de enseñanza, hay que diferenciar otras cuestiones
y es que, no todos los colegios que explican o regulan la enseñanza, tiene la misma
consideración, ya que no todos los centros con públicos o privados, y aparecen los
centros concertados. La función que cumplen estos centros concertados, es una función
a la que el estado no llega (el estado pone una parte y el centro la otra parte).
El conflicto puede aparecer en los centros concertados, ya que son regidos por parte de
confesiones religiosas.
Hay que tener en cuenta una cuestión específica, y es que hay centros universitarios
que pertenecen a confesiones religiosas. El acuerdo 4 del acuerdo establece que la
enseñanza católica y su enseñanza en las escuelas universitarias, también podrá
llevarse a efectos dentro de los planes de estudio y que con carácter voluntario así lo
decidan los alumnos. Habrá centros universitarios públicos que estén regidos por las
normas del estado y de las confesiones.
La peculiaridad principal va a estar en la libertad de conciencia que se regula en el
artículo 2 del acuerdo docente firmado entre el estado español y la santa sede. La
libertad de conciencia implica el que los alumnos no tengan esta materia como algo
obligatorio, pero por ley, se garantiza el derecho a recibirla.
En cuanto a las otras confesiones, se garantiza a los alumnos y a sus padres
pertenecientes a tales confesiones, que lo soliciten, el derecho a recibir enseñanza
religiosa, en los centros docentes concertados privados y públicos, siempre y cuando
estos privados concertados, no entren en conflicto con el concepto del carácter propio
del centro y en los niveles de educación infantil, primaria y secundaria.
Con esto, se hace una diferenciación con la iglesia católica, y cuando los padres así lo
soliciten en centros privados concertados o públicos, van a tener el derecho los padres
a solicitarlo en relación a las confesiones musulmanas, judía y protestante, siempre con
la caución de que no vaya contra el carácter propio del centro.
Hay que decir que los centros docentes públicos y privados concertados, tendrá que
facilitar los locales adecuados para el ejercicio del derecho en armonía con el
desenvolvimiento normal de las actividades lectivas.

Tema 14.- Otras materias.


El artículo 46 CE, establece que los poderes públicos garantizan COPÌAR
Partiendo de ello, existen gran o muchísimos monumentos, patrimonios que cuenta con
valor cultural patrimonio artístico y son catalogados como bienes patrimoniales.
En el artículo 15 del acuerdo firmado con la iglesia católica, la iglesia reitera la voluntad
de continuar poniendo al servicio de la comunidad su patrimonio histórico, artístico y
cultural.
La norma 3/1982, de 30 de marzo de 1982, y posteriormente, implicó que se exigiera el
que los bienes de la iglesia, de valor histórico y económico, se registraran y que
estuvieran reconocidos, porque no es que no había registro de bienes muebles, es que
tampoco lo había de bienes inmuebles.
Los medios de comunicación social.
La justificación de la apariencia de todos los medios de comunicación social, también
está amparado en el derecho.
Una de las principales características en todas con confesiones es la pastoralita, es la
captación, "convencer para que vengan conmigo", esta fórmula ya estaba prevista en el
año 1979, y para el llamamiento se garantizaba que se pudiesen utilizar todos los
medios de la época y los que llegasen en el futuro. Por lo tanto, las confesiones pueden
ser trasmitidas por los medios de comunican, visuales, audiovisuales y ahora
telemáticos, ello amparado y limitado con el mantenimiento del orden público.
Se está legitimando la aparición de los medios de comunicación social, la utilización y
la fórmula para que las iglesias se expandan, entonces, de acuerdo a los acuerdos que
firmen con los medios, van a poder utilizar las características de las confesiones propias.
Festividades religiosas.
Articulo 2 LOLR garantiza que se puedan practicar actos de culto de la propia confesión
y conmemorar sus festividades.
Ello se desarrolló en el acuerdo jurídico de las iglesias católicas con el estado español,
y se reconoce que dará la categoría de festivo a todos los domingos.
Cuando hablamos de derecho laboral, en el ET se establecía las cuestiones de los
descansos, ello es así, porque la federación de las festividades de España. Para los
fieles de la unión de iglesias evangelistas y otras iglesias evangélicas que pertenezcan
a la FEREDE, su día dice cuto será el sábado y podrá comprender, siempre que medie
acuerdo, la tarde del viernes y el día completo del sábado en sustitución de lo que
establece el artículo 37.1 ET.
También se le reconoce algo similar a las miembros de la ciudad islámica, que podrán
solicitar la interrupción de su trabajo, los viernes de cada semana, que es el día de rezo,
desde las 13:30 haya las 16:30, así como la conclusión de la jornada laboral una hora
antes de la puesta de sol durante el mes de ayuno.
El art. 2.1 LOLR garantiza:
b) Practicar los actos de culto y recibir asistencia religiosa de su propia confesión;
conmemorar sus festividades; celebrar sus ritos matrimoniales; recibir sepultura digna,
sin discriminación por motivos religiosos, y no ser obligado a practicar actos de culto o
a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones personales. “
Articulo III acuerdo jurídico: El Estado reconoce como días festivos todos los domingos.
De común acuerdo se determinará qué otras festividades religiosas son reconocidas
como días festivos.
El legislador tendrá que tener en cuenta las creencias, costumbres de las tres grandes
confesiones.
La fiesta conlleva regulación: descanso semanal, por ejemplo. Así lo tiene que recoger
el ET.
Artículo 12 acuerdo con FEREDE.
1. El descanso laboral semanal, para los fieles de la Unión de Iglesias Adventistas del
Séptimo Día y de otras Iglesias evangélicas, pertenecientes a la Federación de
Entidades Religiosas Evangélicas de España, cuyo día de precepto sea el sábado,
podrá comprender, siempre que medie acuerdo entre las partes, la tarde del viernes y
el día completo del sábado, en sustitución del que establece el artículo 37.1 del Estatuto
de los Trabajadores como regla general.
Con los musulmanes,
Artículo 12 acuerdo con comunidad islámica.
1. Los miembros de las Comunidades Islámicas pertenecientes a la «Comisión Islámica
de España» que lo deseen, podrán solicitar la interrupción de su trabajo los viernes de
cada semana, día de rezo colectivo obligatorio y solemne de los musulmanes, desde las
trece treinta hasta las dieciséis treinta horas, así como la conclusión de la jornada laboral
una hora antes de la puesta del sol, durante el mes de ayuno (Ramadán).
En ambos casos, será necesario el previo acuerdo entre las partes. Las horas dejadas
de trabajar deberán ser recuperadas sin compensación alguna.
2. Las festividades y conmemoraciones que a continuación se expresan, que según la
Ley Islámica tienen el carácter de religiosas, podrán sustituir, siempre que medie
acuerdo entre las partes, a las establecidas con carácter general por el Estatuto de los
Trabajadores, en su artículo 37.2, con el mismo carácter de retribuidas y no
recuperables, a petición de los fieles de las Comunidades Islámicas pertenecientes a la
«Comisión Islámica de España».
– AL HIYRA, correspondiente al 1. º De Muharram, primer día del Año Nuevo Islámico.
– ACHURA, décimo día de Muharram.
– IDU AL-MAULID, corresponde al 12 de Rabiu al Awwal, nacimiento del Profeta.
– AL ISRA WA AL-MI'RAY, corresponde al 27 de Rayab, fecha del Viaje Nocturno y la
Ascensión del Profeta.
– IDU AL-FITR, corresponde a los días 1. º, 2. º Y 3. º de Shawwal y celebra la
culminación del Ayuno de Ramadán.
– IDU AL-ADHA, corresponde a los días 10.º, 11.º y 12.º de Du Al-Hyyah y celebra el
sacrificio protagonizado por el Profeta Abraham.
Igual ocurre con la iglesia judía:
Art.12. 2. Las festividades que a continuación se expresan, que según la Ley y la
tradición judías, tienen el carácter de religiosas, podrán sustituir a las establecidas con
carácter general por el Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 37.2, con el mismo
carácter de retribuidas y no recuperables, a petición de las personas a que se refiere el
número anterior, y en los términos previstos en el mismo.
– Año Nuevo (Rosh Hashaná), 1.º y 2.º día.
– Día de Expiación (Yon Kippur).
– Fiesta de las Cabañas (Succoth), 1.º, 2.º, 7.º y 8.º día.
– Pascua (Pesaj), 1.º, 2.º, 7.º y 8.º día.
– Pentecostés (Shavuot), 1.º y 2.º día.