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La Gran Crisis Económica de 1929.

Antecedentes:

El 4 de octubre de 1929 millones de acciones que se negociaban en la bolsa de valores de Nueva


York, Estados Unidos; perdieron su valor, con lo cual se desvanecieron las fortunas de grandes
inversionistas, quebraron muchos bancos y la economía mundial entro en crisis. De EE. UU., la
crisis pasa a Europa donde había invertido mucho capital. Alemania y Austria serán las que más
sufran.

Efectos:

Tuvo efectos devastadores tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados. El
comercio internacional se vio profundamente afectado. Ciudades de todo el mundo resultaron
gravemente en esta crisis. La agricultura y las zonas rurales sufrieron frente a la caída de la
demanda, con pocas fuentes alternativas de puestos de trabajo, fueron las áreas dependientes del
sector primario (industrias como agricultura, minería y tala de árboles) las que más sufrieron.
Expansión de la crisis en el resto del mundo: EE. UU. es el primer productor y principal
mercado, tiene invertidos capitales por todo el mundo, principalmente Europa, América Central y
América del Sur, y al producirse la crisis los va a retirar, sin las dimensiones mundiales de la
economía estadounidense y la exportación de sus capitales estos países se ven privados de
financiación.

Causas:

Crecimiento Artificial de la Bolsa: En los años 20 el mejor negocio era invertir. Crecen los
préstamos, la bolsa fue creciendo de manera espectacular debido a los invasores sin tener
correspondencia en el desarrollo económico, el desajuste tenía que estallar comenzando el 24 de
oct de 1929 comenzando la crisis.

Superproducción: Ante un mercado que no demanda más productos.

Subconsumo: Se benefician las clases superiores y la mayoría se empobrece.

Consecuencias:

A) Descenso demográfico: se produce por la disminución de la nupcialidad, la natalidad y las


migraciones, unidas al aumento de la mortalidad infantil y senil. Los distintos regímenes políticos
establecieron distintas medidas demográficas para afrontar la crisis; las democracias liberales
tendieron a restringir la natalidad para paliar los efectos sociales de la crisis (paro).

B) El paro: constituye la primera y más terrible consecuencia de la gran depresión. En 1932 había
en el mundo 40 millones de desempleados. En los estados unidos el paro total y el paro parcial: El
primero va acompañado de mendicidad, enfermedad; el paro parcial, aunque menos dramático
también afectó en la vida diaria, En Estados Unidos se calcula que 63 de 100 de los trabajadores
industriales estaban contratados a tiempo parcial, con lo que los salarios, ya de por sí bajos, se
convertían en salarios de hambre.

C) Desigualdad en la Estructura Social: La crisis acentuó las desigualdades sociales, pues,


aunque se produjeron importantes quiebras en sus negocios, los patrimonios personales de los
ricos no disminuyeron mucho, mientras que la depresión afectó de lleno a las clases medias y
bajas.
Principales aportaciones de J.M. Keynes.

Con él se retornó a los problemas macroeconómicos y monetarios, las crisis y depresiones donde
la política fiscal y la inflación eran nuevos temas, Keynes hizo que sus ideas influyesen
directamente en la formación y dirección de la política pública.

El principal aporte de Keynes es que descubrió una nueva manera de ver la Macroeconomía.
Hasta entonces, se aceptaba los altibajos de los ciclos económicos como algo inevitable. Esas
ideas obsoletas les impidieron hacer frente a la gran depresión de los años 30.

Tratado sobre probabilidad (1920): Ampliando la regla de Laplace, entre otras muchas,
aplicándolas a problemas económicos reales. Realizando importantes contribuciones a la
estadística y las matemáticas, bases fundamentales de la teoría económica

Tratado sobre la reforma monetaria (1923): En el que mediante dos volúmenes analizó los tipos
de cambio flexibles, y su importancia como ‘estabilizadores’ de los precios dentro de una economía
local, en la que la curva de demanda se ajusta a la oferta existente en la economía

Teoría General del empleo, el interés y el dinero (1936): Este libro se escribió en un periodo
caracterizado por la depresión, desde principios de los años 30 Keynes había interesado mucho
por la crisis del desempleo, realizando un análisis sobre el comportamiento de la economía a lo
largo de esa década, que había estado dañando a EE. UU. y a Inglaterra. Destacó la importancia
del estado en la economía, sobre todo con su capacidad de generar ‘riqueza’ en épocas áridas con
un elevado desempleo. De manera que este puede ‘dirigir’ la economía con la política fiscal,
estimulando aquellos objetivos de política económica más interesantes. Con esta obra ‘chocó’
contra los denominados economistas clásicos, con una teoría sobre el mercado de trabajo,
considerada de revolucionaria aún para su época. Además de analizar que el ahorro y la inversión
de la economía se determinan de forma independiente

¿Cómo pagar la guerra? (1942): En la que Keynes defendía que para salir del agujero financiero
en el que se encontraba sumido el Reino Unido con la segunda guerra mundial, había que
aumentar los impuestos, y aumentar su hegemonía en las colonias africanas, en lugar del recurso
al endeudamiento, que generaría más inflación.

Políticamente, Keynes consiguió grandes logros situándose del lado de los liberales británicos,
ocupando puestos muy relevantes en la esfera pública británica. Fue miembro destacado de la
delegación británica en la conferencia de Bretton Woods, donde establecieron el Banco Mundial y
el FMI y sentaron las bases para el sistema económico durante varias décadas.

Todavía hoy Keynes, sigue siendo un economista ‘muy actual’, con reflexiones que aún hoy siguen
haciéndonos reflexionar mucho sobre el ahorro y la política económica, su influencia fue notable en
las corrientes neoliberales de la década de los años 70.
Antecedentes y Causas de la recesión en 2008.
Antecedentes:

Todo empezó cuando en el año 2001, luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre, la
reserva federal (FED) redujo su tasa de interés de 6,5% a 1%, con la finalidad de facilitar los
créditos. “Poner dinero en la calle y reactivar la economía norteamericana”.

Causas:

La banca de EE. UU. relajó al máximo su política de concesión de préstamos, llegaron a conceder
hipotecas con el fin de comprar viviendas sin cuestionar sobre los ingresos, ni depositar una
entrada.

El precio de las viviendas empezó a subir, lo que llevo a muchos a la especulación. El fenómeno es
conocido como “burbuja inmobiliaria” e hizo ricos a muchos.

Una de las formas de crédito que se dio en esta época fueron las hipotecas subprime, que
consistían en prestarle dinero a una persona con un mal historial crediticio.

A partir del 2004, la FED empezó a subir la tasa de interés como una medida para frenar la
inflación. Obtener créditos ya no fue tan fácil, la demanda de viviendas cayo y, con ella los precios.

Esto duro hasta el 2004, a partir de ese año, la reserva federal de los EE. UU. sube los tipos de
interés para poder controlar la inflación que estaba a las puertas, de ese año hasta el 2006, el tipo
de interés subió del 1% al 5.25%. Esto convirtió el crecimiento anterior del precio de la vivienda en
un fenomenal descenso sostenido.

Un caso histórico, en el año 2006 los embargos aumentaron a 1’200,000 llevando a la quiebra
económica de muchas entidades hipotecarias, pero esto no quedo allí, la crisis inmobiliaria se
transfirió a la bolsa de valores trayendo abajo el índice bursátil de la construcción en un 40%.

La crisis tendría que haberse quedado en los propietarios de viviendas estadounidenses, pero,
desafortunadamente, tanto los bancos como los prestamistas de estos asuntos habían traspasado
la deuda a los inversores. Los activos de la deuda se repartieron y se vendieron a otros inversores
y a bancos de todo el mundo en complicados paquetes financieros que poca gente parecía
entender del todo. Durante 2007, casi un 1,3 millón de viviendas estadounidenses fueron sujeto de
actividades financieras, un 79% más que en 2006. Cundió el pánico: nadie parecía tener ninguna
idea de quién era el dueño de estas deudas ‘inútiles’, extendidas por todo el sistema financiero
mundial. De repente, los bancos ya no estaban dispuestos a hacer más préstamos, lo que resultó
en una crisis de crédito o Credit Crunch; es decir, un período en el que hay poca liquidez (dinero en
efectivo) en el sistema porque nadie está prestando. Las pérdidas empezaron a acumularse. En
julio de 2008, los bancos y las principales instituciones financieras de todo el mundo anunciaron
pérdidas de alrededor de 435.000 millones de dólares.

Efectos:

La crisis de las hipotecas ‘subprime’ y de crédito no son los únicos factores en la mala situación
económica de 2008. Los precios del petróleo están en su récord máximo, provocado por las cada
vez mayores necesidades energéticas de las economías emergentes de China e India. Esto ha
afectado de forma dramática a los consumidores, obligados a pagar precios mucho más elevados
por la gasolina y la calefacción, los costes incrementados han hecho que los precios de la comida
aumentaran también dramáticamente, puesto que es necesario el petróleo para producirla y
transportarla. La comida es ahora mucha más cara en el mundo desarrollado de lo que lo ha sido
durante los disturbios por su causa en algunos casos.