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ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS

DOCENTE

Oscar German Chacón Valdivieso.

ALUMNO

JHONATAN JHENRRY TAMARA GAMARRA

CURSO

DERECHO PENAL GENERAL

CICLO

III

HUANUCO - 2019
AUTORÍA

Noción

En la realización de un delito pueden intervenir varias personas, de manera que, el


hecho viene a ser el resultado de una acción conjunta y no la obra de un solo individuo, de
acuerdo a lo señalado en la legislación penal venezolana, no existe una definición propia de
autor, ya que el Código Penal define cada delito en vista de la consumación por el autor,
siendo por ello la participación una causa de extensión de la pena, ya que el artículo 83 del
Código Penal Venezolano utiliza la expresión “perpetrador” para indicar o señalar al autor.

De lo anteriormente señalado, se afirma que AUTOR es quien perpetra o realiza el


hecho constitutivo de cada tipo de delito, adscribiéndonos a una NOCIÓN O CONCEPCIÓN
RESTRICTIVA DE LA AUTORÍA. Ahora bien, también se define al autor como el sujeto activo
del delito.

Sin embargo existen, diversos tipos de autoría desde el punto de vista unitario y
extensivo del autor:

Concepto Unitario De Autor: Edificado a partir de la teoría de la equivalencia de las


condiciones, esta corriente rechaza la posibilidad que distingue entre autor y partícipe, ya
que cualquier participación por insignificante que sea posee idéntico valor causal, siempre
que suprimido idealmente impida la producción del resultado, ya que cualquier persona
que intervenga en un hecho delictivo será considerado como autor.

Concepto Extensivo Del Autor: Al igual que lo anterior, encuentra su punto de


partida en la teoría de la equivalencia de las condiciones y postula que ese autor, todo
individuo que ha contribuido de alguna manera a la producción de un hecho delictuoso,
siempre que su aportación resulte ineludible para la concreción del evento, pero se
reconoce la necesidad de matizar los distintos grados de responsabilidad.

Teorías que definen el autor


Existen diversas teorías que hasta la fecha han tratado de delimitar la autoría y todas
muestran deficiencia, dada la complejidad que se plantea en cada caso concreto.Según
Francisco Muñoz Conde estas teorías se clasifican de la siguiente forma:

Teoría Objetiva Formal: “Es autor quien realiza algún acto ejecutivo del delito, es
suficiente para fundamentar la autoría mediata y algunos supuestos de realización del
delito sirviéndose de un aparato de poder”.

Teoría Subjetiva: “Se basa en el ánimo concreto que el interviniente en el delito


tenga”. Esta teoría deja en manos del sujeto activo la decisión respecto a su participación
en el hecho, dependiendo del ánimo, es decir, si actúa con ánimo de autor será autor
cualquiera sea su participación material; si actúa con ánimo de participe será siempre
participe en el hecho.

Teoría Objetiva Material: ésta trata al dominio final del acto, es decir, “es autor
quien domina finalmente la realización del mismo, será, quien decide en líneas generales el
sí y el cómo de su realización”, otros autores la denominan teoría del dominio del hecho, la
cual comprende dentro de la esfera de la autoría no únicamente el ejecutor directo, a quien
planea el acontecimiento delictuoso, a los que intervienen en el de manera conjunta,
concluyendo que califica como autor a quien controla de manera final el desarrollo del
evento.

La Consecuencia concreta del dominio del hecho es que viene a precisar con mayor
nitidez el concepto de realización del tipo, como elemento determinante de la autoría,
llevándola más allá de la simple ejecución del hecho a otras formas de realización del
mismo, bien directamente, bien por medio de otro sirviéndose de él como instrumento.

Es por lo que, con ayuda de este criterio se puede comprender mejor dos formas
específicas de autoría:

1. Autoría Mediata: es aquella en la que el autor no realiza de forma directa y


personal el delito, sino que se sirve de otra persona, generalmente no
responsable, que es quien lo realiza.
Los supuestos de la Autoría Mediata, no es otro que, el dominio del
hecho, ya que es el autor quien domina al no responsable, para la comisión
del hecho.

La Regulación de la Autoría Mediata en el Código Penal Venezolano,


se encuentra contemplado en el Artículo 84, numeral segundo: “Dando
instrucciones o suministrando medios para realizarlo”. Ya que el autor
intelectual es quien anímicamente dirige y planea el delito, determinando a
otra persona a la comisión de un determinado hecho ilícito.

2. La coautoría: el Artículo 83 de la Ley Sustantiva Penal, establece en su


encabezado “Cuando varias personas concurran a la ejecución de un hecho
punible…” es allí que se configura “la realización conjunta de un delito por
varias personas que colaboran consciente y voluntariamente”, en esta
forma, el dominio del hecho lo tienen varias personas que, en virtud del
principio del reparto funcional de papeles asumen por igual la
responsabilidad de su realización.

Es decir, implica la concurrencia de varios individuos, que mediante


el reparto del trabajo realiza cada quien diversas funciones, que buscan en
común la obtención de la meta delictiva, cada uno de ellos debe estar
castigado con la pena correspondiente. La Co-autoría puede ser necesaria o
circunstancial.

Es necesaria en los delitos colectivos que nunca pueden ser


perpetrados por una sola persona física e imputable, sino que
necesariamente han de ser cometidos por dos o más personas.

Es Circunstancial en los delitos individuales que pueden ser


cometidos por una sola persona física e imputable.

Asimismo existe otro TIPO O FORMA DE AUTORIA, tal como:


3. Autor por propia mano: es el denominado también, autor directo, ya que es
“quien realiza personalmente el delito, es decir, el que de un modo directo,
personal realiza el hecho”, en virtud de que son aquellas personas que toman
parte directa en la ejecución de un hecho, ya que, es quien de manera final
y de su propia mano realiza la parte objetiva del tipo “los que realizan el
delito por sí”.

LA PARTICIPACIÓN

La participación no es un concepto autónomo, sino dependiente del concepto del autor y


que solo en base a este puede enjuiciarse la conducta del partícipe en la realización de un
hecho punible, cabe destacar que nuestra legislación Venezolana regula las formas de
participación en los artículos 83, 84 y 85, como fórmula de extensión de la responsabilidad
penal que según el tipo específico de delito se consagra con vista a su perfeccionamiento a
cargo del autor, esta puede ser en calidad de instigador, cooperador inmediato o de
cómplice.

Características de la Participación

1. La exterioridad del hecho: deriva de la responsabilidad del participe, esta


dada por la necesidad de que el hecho en el cual se participa se haya
comenzado a ejecutar o por lo menos se haya consumado, es decir, que la
punibilidad de la participación, queda sujeta a la necesidad de un hecho
típico exterior, al menos en fase de tentativa, así lo expresa la doctrina al
hablar de complicidad en la tentativa. Cuando responsabiliza al participe que
coopera en un hecho cuya ejecución se ha comenzado y no ha llegado a su
consumación, Majno lo expresa “en el caso fortuito que impidió la
consumación, allí debe favorecerse al cómplice, como favorece al autor, no
en el sentido de excluir su responsabilidad, sino para reducirla en los límites
del delito imperfecto”.
2. La contribución causal para la realización del hecho: esta característica se
diferencia de la anterior, ya que en esta, no puede hablarse de tentativa de
complicidad o tentativa de participación, la doctrina es firme al establecer
que la conducta del partícipe realmente debe ser eficiente, realizarse,
constituirse en una efectiva ayuda para la comisión del hecho, Carrara
enuncia los ejemplos de quien instiga y da instrucciones a otro por carta para
que cometa un uxoricidio y cuando llega la carta la muerte de la esposa se
ha verificado.

3. Convergencia de culpabilidad: La participación requiere que el participe


intervenga con conciencia de hecho común, es decir el hecho debe ser
común subjetivamente, que pertenezca espiritualmente, en cuanto al hecho
común, como a los participes; esto implica que la participación deba darse
con una coincidencia interna de voluntades hacia el hecho común, lo que no
necesariamente supone un pacto expreso entre los que intervienen en el
hecho, siendo suficiente la conciencia de colaboración para la realización de
un hecho común.

4. La accesoriedad: la actuación del participe es simplemente accesoria de la


actuación del autor que es, en ese sentido, principal. De este modo, se
entiende que si no hay un hecho principal, no puede haber lugar al accesorio,
teniendo en consideración que el hecho debe ser considerado típico,
antijurídico y culpable, ya que esto es justamente un delito.

5. Comunicabilidad de las circunstancias: Las circunstancias reales (el uso de


armas o veneno) se deben comunicar en la medida que los concurrentes
tengan conocimiento de ellas, al realizar la conducta propia que determina
su posibilidad. Ahora bien, existen circunstancias personales, como lo son el
caso del parentesco o de la premeditación, no se comunican y se aplica solo
a los sujetos en quienes concurren, por cuanto son circunstancias
accidentales.
Tipos de Participación y su regulación en el Código Penal Venezolano

Existen diversos tipos o modalidades de participación, las cuales se encuentran previstas en


las disposiciones del Texto Sustantivo Penal.

Puede destacarse en primer término al Instigador, de acuerdo a lo tipificado en nuestra


legislación en el artículo 83 aparte único, es quien tiene la característica de alentar, incitar
o exhortar a otra persona a efectos de que realice la comisión de un hecho punible, es decir
es la persona que se encarga de inducir a otro en la realización o ejecución del hecho
delictivo. Es el mal conocido o llamado autor intelectual.

La Complicidad y sus Elementos

La Complicidad caracterizada por la realización de actos de ayuda indirecta o secundaria de


la persona que interviene, simplemente a los efectos de contribuir en el ataque al bien
jurídico protegido, llevado a cabo por el autor. Sus elementos son:

 La existencia de un hecho principal por ser la complicidad accesoria en


cuanto a la participación, accesoriedad de la participación, porque la ayuda
accesoria supone un hecho principal, la existencia de un autor material, de
un autor intelectual, que se proponen la perpetración y éstos reciben la
ayuda del cómplice accesorio o secundario.

 La intención delictiva del cómplice.


 El cómplice se debe valer de algunos medios enumerados en los 3 ordinales
del Art. 84 del Código Penal Venezolano.

 Ordinal 1ro. “Excitando o reforzando la resolución de perpetrarlo


o prometiendo ayuda y asistencia para después de cometido”.
Hay que establecer la diferencia entre el autor intelectual y esta forma de
complicidad. El autor intelectual induce, mueve la voluntad del autor
material a perpetrar un delito que antes de la inducción no tenía la
intención de realizar; en cambio, en esta forma de complicidad, el cómplice
se limita como dice el Código Penal a excitar o reforzar la resolución que ya
tenía la otra persona.

Hay también diferencia entre la forma de complicidad contemplada


en la segunda parte del mismo ordinal 1ro (o prometiendo asistencia y
ayuda...) “El encubrimiento”, que es un delito accesorio contra la
administración de justicia. La diferencia se puede esquematizar así en esta
forma de complicidad se promete asistencia y ayuda antes de la
perpetración para prestarla después, para prestarla posteriormente a la
perpetración.

 Ordinal 2do: "Dando instrucciones o suministrando medios para


realizado". .

Dando instrucciones: se refiere a la ayuda moral, intelectual.

Suministrando medios: se refiere a la ayuda material.

El cómplice indica, a una persona que ya tiene la intención de perpetrar un


delito determinado, los medios más idóneos, más eficaces para la
perpetración (ayuda moral), o le suministra a una persona instrumento:
pistola, cuchillo, etc., para que perpetre un delito determinado.

 Ordinal 3ro: “Facilitando la perpetración del hecho o prestando


asistencia o auxilio para que se realice, antes de su ejecución o durante
ella”.

Lo que ocurre con el llamado "campana", que se queda en la puerta para avisar la llegada
de la policía.Dentro de esta categoría se distinguen entonces tres modos de complicidad:

1. El excitador, es el que provoca o anima a quien ya tiene la decisión


de cometer el acto delictivo.
Señalado en el Articulo 84, Ordinal 1°: “Excitando o reforzando la resolución de
perpetrarlo…”

2. Auxiliador subsequens, es el que refuerza la decisión de cometer el


hecho punible, prometiendo ayuda o asistencia en los momentos
posteriores a la comisión del delito.

Señalado en el Articulo 84, Ordinal 1°: “Excitando o reforzando la resolución de


perpetrarlo o prometiendo ayuda y asistencia para después de cometido”.

3. Cómplices en forma general, es el que interviene en el hecho principal, ya sea


dando instrucciones, suministrando medios, facilitando la perpetración del
hecho (hablándose en estos términos de facilitador) o prestando ayuda para
que se realice el mismo antes de su ejecución o durante ella (es lo que hace la
diferencia respecto a la conducta del auxiliador subsequens).

Señalado en el Articulo 84, Ordinal 2°: “Dando instrucciones o suministrando


medios para realizarlo”

El Cooperador Inmediato, tipificada en el Artículo 83 del texto sustantivo penal, se enmarca


dentro de la categoría de los cómplices, con un carácter primario y su participación se
concreta en la concurrencia con los ejecutores del hecho, estos no realizan los actos típicos
esenciales constitutivos del hecho, pero prestan su cooperación en forma que podemos
calificar de esencial e inmediata en la ejecución del delito, apreciando su comportamiento
como participes; se vincula de forma estrecha con la conducta del ejecutor y aunque no
ejecutan los actos típicos, deben ser sancionados con la misma pena correspondiente a
estos.

Es decir, es aquel que incurre en la misma pena correspondiente a los autores, equiparados
a estos, por tanto, en la sanción.

La complicidad Necesaria contemplada en el último aparte del artículo 84, hace mención al
hecho de que no se aplica la disminución de pena prevista para los cómplices (pena
correspondiente al hecho punible respectivo rebajada por la mitad), cuando sin el concurso
del cómplice no se habría realizado el hecho.

No resulta fácil precisar la noción de la complicidad necesaria, ya que toda actividad o


conducta que ha contribuido al hecho, en definitiva es necesaria, después de realizado
aquel, por lo que la necesidad debe ser considerada in abstracto, es decir, la conducta del
cómplice reviste una especial importancia en orden a la realización del hecho, por cuanto
el autor no hubiera podido realizar el hecho sin tal conducta del cómplice

La complicidad correspectiva esta figura entra en aplicación en materia de delitos como


homicidio y lesiones, según el artículo 424 del Código in comento, cuando en la
perpetración de tales hechos han tomado parte varias personas y no se puede descubrir
quién es el ejecutor inmediato o autor del hecho, por lo que se sanciona a todos los que
han tomado parte con la pena correspondiente de cómplices.

De lo señalado se infiere que en virtud de la intervención o concurso de varios sujetos en


un hecho común del cual uno seria el autor, sin que ello pueda probarse, por lo que
tomando en consideración el in dubio pro reo, según Majno, siendo cierta en parte y
conociéndose la participación de todos, pero no conociéndose quien ha sido el autor del
hecho, se sanciona a todos como cómplices.

Sin embargo a la luz de nuestros principios garantista no debería ser admitido por cuanto si
existen las dudas fundadas de todos los intervinientes sobre la autoría del hecho, lo
procedente es la declaratoria de no culpabilidad de todos por no existir la certeza de la
autoría, ya que la sanción como cómplices equivale a una sanción bajo una presunción.
Teniéndose en cuenta que en la actualidad, los avances de la criminalística permiten
determinar la autoría en hechos de homicidio y lesiones que antes podían quedar sujetos
a dudas o difícil determinación y que llevan soluciones hoy días inaceptables a la luz de
exigencias o garantías judiciales.

Comunicabilidad De Las Circunstancias Y Accesoriedad De La Participación


El encabezamiento del artículo 85 dice textualmente: “Las circunstancias agravantes
o atenuantes inherentes a la persona del delincuente o que consistieren en sus relaciones
particulares con el ofendido o en otra causa personal, servirán para atenuar o agravar la
responsabilidad sólo de aquellos en quienes concurran”...

Esto quiere decir que las causas de atenuación, de agravación y de exención de


Responsabilidad Penal personales no se comunican a las demás personas que pueden
intervenir en la perpetración. Ejemplo relativo a una eximente de Responsabilidad penal:
“A” hijo de “B” junto con “C” (extraño) realizan un Hurto contra “B”, en este caso “A” está
amparado por una eximente de Responsabilidad penal personal, y por ello incomunicable a
los demás que intervengan; a este respecto el ordinal 2do del artículo 483 del Código Penal
dice textualmente:

“En lo que concierne a los hechos previstos en los capítulos I, III, IV y V del presente Título, y en los
artículos 475, en su primera parte, 477 y 480, no se promoverá ninguna diligencia en contra del que
haya cometido delito:

1º.- En perjuicio del cónyuge no separado legalmente.

2º.- En perjuicio de un pariente o afín en línea ascendente o descendente; del padre o de la


madre adoptivos, o del hijo adoptivo.

3º.- En perjuicio de un hermano o hermana que vivan bajo el mismo techo que el culpable...

Vemos, pues, como “A” lo ampara el ordinal 2º del artículo 483 precitado, que no ampara
al extraño “C”, porque esta eximente es personal.

La segunda parte de este artículo dice textualmente:

“La pena se disminuirá en una tercera parte si el hecho se hubiere ejecutado en perjuicio de su cónyuge
legalmente separado, de un hermano o hermana que no vivan bajo el mismo techo con el autor del
delito, de un tío, de un sobrino o de un afín en segundo grado, que viva en familia con dicho autor; y
no se procederá sino a instancia de la parte”.

El segundo aparte del artículo 85 del Código Penal expresa lo siguiente:


“...Las que consistieren en la ejecución material del hecho o en los medios empleados para realizarlo,
servirán para agravar la responsabilidad únicamente de los que tuvieron conocimiento de ellas en el
momento de la acción o en el de su cooperación para perpetrar el delito.”

COMUNICABILIDAD DE LAS CIRCUNSTANCIAS REALES.

Se comunican a todas las personas que han participado en la perpetración del delito y que
han captado la existencia de los hechos. No es menester que los autores o co-autores del
delito sepan en cual artículo está prevista la agravante, ni que sepan el aspecto técnico-
jurídico de la agravante, porque la comunicabilidad sólo se refiere a los hechos en los cuales
se apoya la circunstancia agravante de la responsabilidad penal.

Por ejemplo; el hurto con fractura es un hurto calificado que implica la aplicación de una
pena mayor a la del hurto simple; por eso, esta circunstancia, agravante lato sensu y
calificante stricto sensu, de responsabilidad penal material, que consiste en el medio de
perpetración del delito (hurto cometido por medio de fractura), que consiste en la
materialidad misma del delito, se comunica a todas las personas que han participado en la
realización del hurto.

Esto ocurre con las causas de agravación, atenuación y de exención, porque si un acto
determinado se realiza en legítima defensa, todos los que intervinieron en el acto
intrínsecamente lícito, justo, están exentos de responsabilidad penal. En resumen,
incomunicabilidad de las causas personales de exención, de agravación y de atenuación y
en cambio, comunicabilidad de las causas reales o materiales de exención, de agravación y
de atenuación de la responsabilidad penal.

Según el artículo 84, que acoge la teoría de la responsabilidad relativa, normalmente el


cómplice propiamente dicho debe ser castigado con una pena rebajada en la mitad de la
aplicada al autor material, al autor intelectual y al cooperador inmediato; pero en ciertos
casos, la complicidad propiamente dicha se asimila a la autoría.