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La Pobreza “como condición natural” del Hombre

“La manera cómo se presentan las cosas no es la


manera como son; y si las cosas
fueran como se presentan la ciencia entera sobraría”. Karl Marx.

A través de la historia hemos desarrollado un sinfín de métodos para intentar descifrar


las verdades del universo, el hombre desde que es hombre ha dedicado su vida y su
corta existencia como especie en el planeta a buscar la verdad y en este buscar crea
cosas fantásticas, asombrosas, producto de su conocimiento y su entendimiento de las
cosas del mundo. Pero en esta misma necesidad comete errores algunos tan enormes que
pasan generaciones enteras, siglos enteros para poder ser derrumbados por las mismas
acciones de otros hombres en otras épocas, por ejemplo el mito que los reyes eran hijos
o descendientes de algún dios y que por esta razón señoreaban sobre el resto de las
personas no fue derrumbado sino milenios después de que surgiera la ciencia. En éste
caso nos enseñó que no solo los reyes no descendían de algún dios, sino que además lo
más probable es que los dioses mismos no existan. Por eso inicie este escrito con la
frase que pudieron leer al principio, y es que si lo que nosotros vemos en el mundo es el
mundo realmente como es, sería un absurdo mismo que nos estemos preguntado por las
cosas, ¿por qué las manzanas caen hacia abajo? Newton parecería un tonto haciéndose
esa pregunta, ¡pues hombre Newton! las manzanas caen porque así es el mundo,
respondería otro y serían un genio, la historia nos dice que el verdadero genio fue
Newton al preguntarse algo tan sencillo y gracias a esa pregunta tan sencilla el
cosmonauta soviético Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en ir al
especio. Por supuesto, hay mucha más ciencia y técnica para lanzar un cohete al espacio
y más aún si es tripulado por los humanos, pero me refiero acá a los principios que
hacen posible saber y determinar con que velocidad se debe lanzar un cohete para poder
romper la fuerza de gravedad y evitar que el cohete caiga como una manzana en la
cabeza de Newton. Pero todo esto lo podemos resumir en una pregunta ¿por qué el
mundo es cómo es? Y en el tema central de este artículo, quiero que, reflexionemos
sobre una cuestión que no escapa a nuestra realidad social del día a día y además seguro
la estamos viviendo ¿por qué hay personas pobres y otras no son pobres? Para
muchos la respuesta es simple: La pobreza del hombre es una condición natural. Los
intelectuales agrupados en todo el espectro de la derecha política (conservador, fascista,
nazi, liberal) unos con mayor o menor matiz asumen que hay elementos sociales que
aportan a la pobreza, pero no dudan en que la pobreza en sí misma es condición natural
del hombre. Según este argumento todos nacemos pobres, ¿por qué? Porque al nacer
carecemos de cualquier acumulación material. La cuestión con éste argumento desde un
primer momento en que observamos la realidad y reflexionamos es, ¿nacen los hijos de
los príncipes de Inglaterra pobres? ¿Tienen los hijos de los grandes magnates
capitalistas del mundo “condición natural de pobreza” al nacer? Salta de inmediata la
contradicción de la idea de pobreza como condición natural y la realidad. Dicha
“condición” es sólo para los pobres, los pobres son podres “naturalmente” esto es lo que
al final y de forma enmascarada con el buen uso de un lenguaje justificativo y todo el
aparato de propaganda difunden y logran plasmar en la opinión pública general.

Pero ante esto ¿qué podemos responder? O mejor dicho, ¿Cuál es el argumento
científico que debemos usar para combatir estas ideas? existen muchas formas pero no
me alcanza el artículo para exponerlas todas, pero necesariamente debemos siempre
partir de una realidad concreta, palpable, visible, sensible, verificable. La pobreza en
términos económicos es precisamente carecer de los medios materiales necesarios para
poder llevar una vida “digna”. La producción material de bienes que permiten el acceso
a los mismos es producto del trabajo humano, por tanto no se encuentran en la
naturaleza en estado terminado, el hombre toma de la naturaleza las materias necesarias
y luego con el proceso social del trabajo las transforma en productos, bienes,
mercancías que puede usar. Entonces, la carencia de estos medios materiales
necesariamente irá ligada a la imposibilidad de acceder a la naturaleza (medios de
producción) a las herramientas y equipos (instrumentos de producción) es decir, a los
medios que hacen o posibilitan la objetivación de la fuerza de trabajo. Por supuesto, el
conocimiento es parte primordial acá, así que si se priva a las personas de educación por
ejemplo se les priva a la vez de desempañar correcta y eficazmente sus destrezas.

Tenemos pues al menos tres elementos: educación (carencia de conocimientos) carencia


de medios e instrumentos de producción, privar a las personas de alguno de ellos los
sume en la más absoluta dependencia hacia otras personas (relaciones sociales de
producción) privarlo de los tres los sumirá en la más extrema condición de pobreza,
reduciendo sus vidas a una simple animalidad. ¿Están los hijos de las élites políticas
(del bando que sea) y empresariales privados de esto? evidentemente no, la “condición
natural de pobreza” (recalco comillas) solo existe para los pobres, como una condición
creada socialmente por un determinado grupo de individuos quienes poseen el poder de
controlar (entre muchas cosas más) los tres elementos mencionados más arriba. La
pobreza no es pues una condición natural, es una decisión política. Su superación pasa
necesariamente por una lucha política que vaya necesariamente y estrictamente
encaminada a que la clase trabajadora como punta de lanza de todo el proletariado se
apropie de los medios e instrumentos de producción en primer término y realice todo el
proceso de transformación necesarios para cortar de raíz todo el sistema de relaciones
sociales y de producción que hace posible que la pobreza se manifieste en la sociedad.

El trabajo como mecanismo social dónde cada individuo desarrolla al máximo sus
capacidades no debe ser una herramienta que transforme la vida del hombre en algo
agotador y fastidioso, el trabajo es necesariamente el proceso social por el cual nos
hicimos hombres y debe ser esta forma de trabajo la que nos libere de los pésames y las
carencias materiales.

Autor: Luis Caballero – 01/06/2019


San Carlos – Cojedes.