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Para ayudar a un adicto, independientemente de la sustancia a la que se tenga adicción, se

deben seguir los siguientes pasos:

El primero es el hecho de que el adicto sea consciente de su enfermedad. Para ello, se


debe hablar con la persona y hacerla comprender que tiene un problema. Conocer las
características de la adicción y los síntomas y signos que provoca con fin de saber
reconocerlo.

No culpar ni juzgar al enfermo, simplemente hablar con él de una manera asertiva y


mostrarle el apoyo y ayuda que se merece.

No hacer de este tema un asunto tabú y actuar con naturalidad y templanza. Es


decir, hablar con el enfermo con total confianza hará que se sienta más a gusto y
menos juzgado, lo que a la vez ayudará muy positivamente en su actitud frente al
tratamiento.

Animarle a que busque ayuda profesional.

Apoyar incondicionalmente al enfermo en su gran paso. Es muy difícil para un adicto


acudir a consulta por lo que debemos apoyarle y reforzar el gran esfuerzo que está
haciendo.

Si él lo prefiere, acompañar al enfermo en su primera consulta. Esto no solo


ayudará al enfermo, sino que además le servirá al psicólogo como una figura más de
referencia con la que poder tratar el asunto.

Es muy dura la recuperación de un adicto, pero siguiendo estos pasos con el apoyo
incondicional lograremos que esa persona salga del agujero y encuentre la felicidad y
plenitud que tanto merece