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TEMA:

DESINTERES CIUDADANO

Definición del tema:

Desinterés ciudadano
FRANCISCO ORTIZ BELLO | Domingo 25 Enero 2015 | 00:01 hrs

Quien piense que, en todo esa intrincada telaraña de corrupción, tráfico de


influencias, manejo de información privilegiada, licitaciones amañadas,
asignaciones directas de compras y otras minucias por el estilo, hay de fondo
conflicto de intereses entre los involucrados, se equivoca rotundamente.

Quizá el conflicto de intereses ignorado les haya permitido hacer muy buenos
negocios, pero esa no es la causa final y sustancial que ha fomentado ese tipo
de conductas en los políticos y gobernantes del país. La causa real, auténtica,
de fondo, es una profunda apatía y falta de interés social, es decir, de los
ciudadanos en la cosa pública.

Y hay que decir que esto es un círculo vicioso. Vicioso y pernicioso. La gente no
se interesa por lo que ocurre, porque no le gusta lo que ocurre, pero ocurre
porque no le interesa. De esta manera, los políticos han encontrado la forma
de burlar el más fuerte de los descontentos sociales, apostándole siempre al
desinterés social y a la memoria de corto plazo.

No acabamos de sorprendernos por uno, cuando ya nos enteramos de otro.


Los escándalos por presuntos o supuestos manejos oscuros de los altos
gobernantes y políticos de México, se han puesto de moda. Y los puso el propio
presidente Peña Nieto, o su esposa.

Primero, la sospechosa licitación que ganara un holding chino en el que


participaba de manera importante la empresa mexicana Grupo Higa, luego la
casa blanca de Bosques de las Lomas, comprada aparentemente por la primera
dama del país, pero cuyo propietario y constructor era Grupo Higa. Luego, la
"casa de campo" de Malinalco del Secretario Videgaray. Vinieron las
aclaraciones, los desmentidos, los comunicados oficiales a medias.

En cada uno de estos casos siempre estuvo presente el fantasma de la


corrupción, del trato privilegiado a determinados proveedores y contratistas,
así como –por supuesto- el conocimiento oportuno de información privilegiada.
Sin embargo, nada ha ocurrido en ninguno de ellos. Y se ve difícil que ocurra.

Ya antes, Peña Nieto había utilizado como oficina una casa localizada en la
exclusiva zona de Las Lomas de Chapultepec durante la campaña presidencial
en 2012 así como en el periodo de transición, la cual es propiedad de Juan
Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa.

Luego, se descubrieron o relacionaron cuantiosos contratos o asignaciones


directas, o supuestas licitaciones ganadas, por el Grupo Higa propiedad del
empresario Juan Armando Hinojosa Cantú en diversas dependencias del
gobierno federal y de algunos estados de la República, entre otros la
remodelación del Hangar Presidencial en el AICM con una inversión federal
superior a los 600 millones de pesos, o el proyecto del acueducto Monterrey VI
en la capital neolonesa.

Este último, un ambicioso proyecto de ingeniería que consiste en la


construcción de un acueducto de 372 kilómetros que llevaría agua del Río
Pánuco, en Veracruz, a la Presa Cerro Prieto en Nuevo León, pero de la cual
algunos especialistas dudan de la capacidad técnica y operativa de Grupo Higa.
Es además, una mega obra que costará 14 mil millones de pesos y dará
empleo a cuatro mil obreros de la zona sur de Tamaulipas y norte de Veracruz.
Sin duda, otro jugoso negocio para el influyente empresario favorito de Peña
Nieto, Juan Armando Hinojosa Cantú.

Pero, no conformes con todo eso, ahora nos enteramos que Enrique Peña Nieto
tiene otra mansión de otro empresario al que dio obra por más de 1 mil
millones de pesos en el Estado de México, de acuerdo con una investigación y
publicación del diario estadounidense The Wall Street Journal.

De acuerdo con la publicación electrónica, los contratos que habría ganado la


empresa de Roberto San Román Widerkehr durante la gestión de Peña Nieto
en el Estado de México ascendieron a más de 100 millones de dólares. Otra
vez, otro caso similar de beneficios recibidos a cambio de jugosos contratos. O
al menos eso parece.

Más aún, también en estos días, ha salido a la luz un nuevo escándalo de


tráfico de influencias, de información privilegiada y de compras amañadas (por
lo menos) en el que se ha visto envuelto ni más ni menos que el propio
presidente nacional del PRI, César Camacho Quiroz. Sí, ese mismo que ha sido
severamente criticado por coleccionar finos y caros relojes de marca.

Al respecto, el senador panista Javier Lozano ha dicho "No tienen madre, están
viendo cómo están las cosas y exhiben una brutal riqueza, cómo la están
amasando desde el poder político", expresó recientemente en una entrevista
radiofónica en la ciudad de Puebla, a propósito de la exhibición desmesurada
de Camacho.

En este caso correspondió al periódico El Universal investigar y publicar, que la


empresa Estrategia Integral Consultores, de la cual el dirigente priista César
Camacho posee 80 por ciento de las acciones, ha obtenido contratos públicos
por alrededor de 10 millones de pesos con distintas instancias
gubernamentales del Estado de México.

Ayuntamientos como Tlalnepantla, Huixquilucan y Metepec, todos de


extracción priista, le adjudicaron contratos a la firma por diversos montos, a
cambio de servicios que van desde aspectos legales y programas de
comunicación social, hasta cursos a personal y manejo de imagen.

El objeto social de la empresa propiedad de Camacho, es brindar asesoría para


actividades políticas, legislativas y comunicativas a instituciones
gubernamentales en diversos ámbitos, así como a personas físicas y morales
en México y el extranjero.

No en vano, la influyente y prestigiada revista británica The Economist, un


artículo publicado recientemente, critica el ‘cinismo’ de Peña Nieto, y asegura
que los escándalos por la compra de casas a Grupo Higa y San Román, y
Ayotzinapan benefician al 'populista' López Obrador.

El artículo titulado “The Mexican morass” (El pantano mexicano) afirma que “el
Gobierno mexicano está manchado por el escándalo” y no por escándalos de
poca monta, sino por verdaderos escándalos de corrupción y tráfico de
influencias e información privilegiada.

En todos los casos, cambiando nombres y circunstancias, la corrupción entre


gobernantes y contratistas es el común denominador. Algunos dicen que en
todos los casos existe, al menos, conflicto de intereses. Y puede ser.

Pero yo creo que no. No hay tal conflicto. Más bien, sus intereses están bien
claros, y no son los de la sociedad. Sus intereses son hacer jugosos negocios al
amparo de sus cargos públicos y de la absoluta impunidad de la que gozan,
porque hagan lo que hagan, pase lo que pase, y aunque los descubran, nada
ocurre. Es decir, gozan de total impunidad.

En todo caso, lo que sí hay es un enorme desinterés ciudadano, lo que sí hay


es conflicto de desinterés. Porque a quienes parece que nada les importan las
tropelías que hacen estos políticos y gobernantes, es a la misma sociedad que,
junto con los partidos políticos de oposición, simplemente voltean hacia otro
lado y, con una gran indiferencia, hacen como que nada está pasando.

Al gobierno mexicano poco le importa lo que diga The Wall Street Journal, o Le
Monde, o El País, o The Economist. Y no le importa porque tampoco le importa
lo que pensemos los mexicanos, como nada decimos al respecto, como nadie
exige cuentas, ni pide resultados. Como no votamos en las elecciones y
dejamos que el 40 por ciento decida por todos. Por eso.
Tomado de: http://diario.mx/Opinion/2015-01-24_5915bc84/desinteres-
ciudadano/
PREGUNTA PROBLEMA

¿Qué factores influyen en la falta de interés de las personas hacia los problemas
que se presentan y han venido presentando en el país?

JUSTIFICACION A LA PREGUNTA PROBLEMA