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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES CATEDRATICO: LIC. GEONATTAN ADOLFO MONZON GARRIDO CURSO: TEORIA DEL ESTADO

FOLLETO PRIMER PARCIAL

GENERALIDADES Para el desarrollo del presente curso debemos de tomar en cuenta diversos temas y amplitud de terminología, por lo cual de manera simple y sencilla se puede establecer que dentro del tema central que nos ocupa es la teoría del Estado, por lo cual se debe de realizar en primer término la división del tema para mejor entendimiento.

Se puede definir el termino TEORIA de acuerdo a la real academia española Conocimiento especulativo considerado con independencia de toda aplicación.

(hipótesis), filosóficamente una teoría es el conjunto de conocimientos que esta organizado de acuerdo con un principio que hace posible la explicación de ciertos hechos. En el mismo sentido se puede establecer el término ESTADO de la siguiente manera:

mando según la razón.

política y jurídica de un pueblo en un determinado territorio y bajo un poder de

Comunidad social con una organización política común y un territorio y órganos de gobierno propios que es soberana e independiente políticamente de otras comunidades.

DEFINICIONES CLASICAS DE ESTADO:

CICERON: Es la multitud de hombres ligados por la comunidad del derecho y de la utilidad. SAN AGUSTIN: Es una reunión de hombres dotados de razón y enlazados en virtud de la común participación de las cosas que aman. I. KANT: Es una variedad de hombres bajo leyes jurídicas.

DEFINICIONES MODERNAS DE ESTADO:

KELSEN: El Estado es el ámbito de aplicación del derecho. El Estado es el derecho como actividad normativa. El derecho es el Estado como una actividad normada.

HERMANN HELLER: El Estado es la conexión de los quehaceres sociales. El poder del Estado es la unidad de acción organizada en el interior y el exterior. La soberanía es el poder de ordenación territorial exclusiva y suprema. El Estado es la organización política soberana de dominación territorial. Es la conexión de los poderes sociales.

Tomando en cuenta estas primeras terminologías podemos decir en resumen que el Estado es un concepto político que se refiere a una forma de organización social, económica, política, soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones involuntarias, que tienen el poder de regular la vida nacional en un territorio determinado. Usualmente, suele adherirse a la definición de Estado, el reconocimiento por parte de la comunidad internacional.

ORIGEN DEL ESTADO

La teoría del Estado es una disciplina que se desarrolla dentro de la eclosión del derecho público en Alemania a principios del siglo XIX, y que tiene como objeto de estudio el fenómeno llamado Estado, término de la lengua italiana Stato, que evolucionó de la palabra Status del idioma latín.

ECLOSION: Acción de nacer o brotar un ser vivo después de romper la envoltura (huevo, capullo, etc.) que lo contenía.

En su inicio se le denomino TEORIA GENERAL DEL ESTADO, en virtud que todas las

ciencias sociales en el siglo XIX pretendían explicar todo con una característica de generalidad, pero dicho precepto se desvirtúa en relación al termino general, toda vez que de acuerdo a los estudios de Hermann Heller en los años 1930, se consideró que es imposible crear una ciencia que explique todo con características de universalidad y generalidad y que

la misma fuera objetiva.

Ahora bien, se le atribuye a Maquiavelo en su obra "El Príncipe" una perspectiva muy aguda sobre la denominación del Estado y su funcionamiento al decir: "Los Estados y soberanías

que han tenido y tiene autoridad sobre los hombres, fueron y son, o repúblicas o principados. Los principados son, o hereditarios con larga dinastía de príncipes, o nuevos; o completamente nuevos, cual lo fue Milán para Francisco Sforza o miembros reunidos al Estado hereditario del príncipe que los adquiere, como el reino de Nápoles respecto a

la revolución de España. Los Estados así adquiridos, o los gobernaba antes un príncipe, o

gozaban de libertad, y se adquieren, o con ajenas armas, o con las propias, por caso afortunado o por valor y genio". (Ver referencia de resumen de libro "El Príncipe").

Modernamente se puede decir que la teoría del Estado se encuentra más cerca de la política

o más conocida como ciencia política, teoría política o politología como denominaciones de

una ciencia social que estudia la teoría y práctica de la política, los sistemas y comportamientos políticos. Su objetivo es establecer a través de la observación de hechos de la realidad política, principios generales acerca de su funcionamiento.

OBJETO DE ESTUDIO DE LA TEORIA DEL ESTADO

Para determinar efectivamente el objeto de estudio de la teoría del estado debemos recalcar diversas posturas plasmadas por los jurisconsultos, siendo el caso que como lo denomina el autor Rene Carré de Malberg identifica el Estado como la comunidad política con un territorio propio y que dispone de una organización. Sabemos, consecuentemente que es una sociedad de hombres sobre un territorio propio y organizado en una potestad superior de acción y coerción. Ahora bien el autor colombiano Vladimiro Naranjo Mesa manifiesta que en sentido amplio comprende el análisis del Estado que abarca todos sus aspectos: sociológico, político, histórico, filosófico y jurídico.

EL CONTENIDO DE LA TEORIA DEL ESTADO

Dentro de este apartado podemos evidenciar que el Estado tiene muchas perspectivas debido al punto de vista en el cual se encuentre, de ahí se desprende que los diversos autores tengan una visión distinta del Estado, siendo el caso que para determinar el contenido de estudio de la teoría del Estado se puede establecer las siguientes corrientes:

POSITIVISMO JURÍDICO: Esta corriente se encuentra centrada en la teoría de la personalidad jurídica del Estado, su primer expositor es Thomas Hobbes en su obra el Leviatán en la cual realiza una relación o equiparación del Estado y el ser humano, realizando la analogía que en el sentido natural y jurídico el Estado es creación del hombre y similar al hombre como imagen de Dios.

Pero es Jean Bodin quien expone su teoría de la soberanía como atributo especialísimo de la personalidad jurídica del Estado, la cual es aceptada como una ficción legal necesaria entre los tratadistas de derecho internacional público para poder hacer del Estado un sujeto de derechos y obligaciones, por lo cual radica más en el interés general.

Jean Bodin fue un destacado intelectual francés que desarrollo sus ideas en los campos de la filosofía, el derecho, la ciencia política y la economía. Sus aportes a la teoría del Estado, en particular mediante el concepto de soberanía, han sido de gran importancia para la modernidad, y conservan en gran medida su valor. El pensamiento de Bodin se proyecta en dos direcciones:

Pensamiento político: Afirma que el origen de la autoridad está en el pacto que se da entre las diversas familias que componen las elites de una sociedad, que deberían ponerse de acuerdo en una persona o institución para que ejerza la autoridad y gobierne. Por ello, el poder político debería ser el resultado de un pacto, pero una vez concretado ese pacto, la persona que ostente la autoridad deberá tener todo el poder y ha de ser obedecida por todos.

Pensamiento económico: Bodin sostiene que los precios suben, debido a diferentes causas, la principal de las cuales es el aumento de las cantidades existentes de oro y plata (señalando, además, la influencia de los monopolios y otras causas). En los seis libros de la república y enfáticamente en el sexto, Bodin hace una exposición de principios económicos mercantilistas, abogando por el establecimiento de limitaciones a la salida de materias primas y a la importación de manufacturas no imprescindibles.

La soberanía es administrar y hacer las leyes. Fueron y son consustanciales al poder supremo, para Bodin la soberanía puede residir en uno solo, en unos pocos o en muchos, vale decir, puede ser monárquico, aristocrático o democrático, pero, en todos estos casos, deberá ser absoluta, permanente, suprema, independiente y no restringida por las leyes, y además de todo esto la soberanía es indivisible por lo tanto no puede ser compartida, por lo cual sería un crimen que los súbditos compartan la soberanía con el príncipe, y que el poder supremo en consecuencia está en unas solitarias y no compartidas manos.

FORMALISMO JURÍDICO: esta corriente es impulsada por Hans Kelsen y en la cual llega a confundir el Estado con el Derecho, al extremo que para Kelsen existe una total identidad entre ambos conceptos que al afirmar que Estado es el ordenamiento jurídico mismo. Kelsen definió el derecho en su sentido más general como un ordenamiento del comportamiento humano (1960), como una técnica especifica de la organización social (1961), de esto se debe resaltar que subraya EL COMO (la función del derecho) que puede ser universalmente valido, más que el qué (contenido de derecho) que no puede ser tan válido. Sin embargo existen otros sistemas de normas que también pretenden regular el comportamiento humano como lo son la moral y la religión.

Por lo cual el deber en la norma creada por el legislador o en la regla jurídica no tiene connotaciones éticas, morales o de derecho natural, sino que es meramente una conexión n funcional o modo de pensar. En ese sentido el Estado prevee las conductas y crea normas de regularización de los seres humanos en sociedad. Por lo cual se puede decir que es un método ordenado el cual prescinde de toda consideración sobre instituciones singulares.

DECISIONISMO: Esta doctrina concibe al Derecho como la decisión del poder, esta decisión es constitución de derecho supremo y de ahí se desprende que dentro de los Estados normen sus conductas con una Constitución (del latín constitutio, -ōnis) es un texto codificado de carácter jurídico-político, fruto de un poder constituyente, que tiene el propósito de constituir la separación de poderes, definiendo y creando los poderes constituidos (legislativo, ejecutivo y judicial), que antes de la constitución estaban unidos o entremezclados, define sus respectivos controles y equilibrios, además es la ley fundamental de un Estado, con rango superior al resto de normas jurídicas, fundamentando

(según el normativismo) todo el ordenamiento jurídico, incluye el régimen de los derechos y libertades de los ciudadanos y delimita los poderes e instituciones de la organización política. En la actualidad también se tiene como costumbre adicionar normas ajenas a la regulación del poder político, dependiendo de la ideología, tales como los fundamentos del sistema económico. La constitución no constituye al estado o la nación, debido a que ambos ya son hechos anteriores constituidos. En ciencia política los estados que tienen separación de poderes se la añade el término «constitucional» a su forma de estado (como es el caso de la monarquía constitucional o la república constitucional). En el uso cotidiano del término, se le llama constitución a todas las leyes supremas de los Estados aunque no cuenten con separación de poderes.

NACIONAL SOCIALISTA: Concibe una teoría de derecho muy original por medio del cual el Estado instrumento puesta en práctica durante el régimen nazi de Adolfo Hitler, el cual era total adverso al sistema democrático. Es en ese entendido que al nacionalsocialismo se le conoce comúnmente como Nazismo. Es el caso que los pertenecientes al partido se identificaban como nacionales socialistas y muy rara vez como nazis, siendo el caso que dicho termino era usado en Australia como un despectivo.

EL ESTADO

Origen del vocablo y su evolución No siempre ha existido el Estado como lo conocemos hoy. Es una idea, concepto e Institución cuya formación denota historicidad. Es un proceso histórico el que ha llevado a la forma de Estado moderno de la cual hablamos en la actualidad, cada etapa ha correspondido a procesos sociales, políticos y culturales concretos que han incidido en su transformación. Muchos de esos procesos han sido violentos.

Lo antiguo En la antigüedad, Roma o Grecia, no fueron Estados en sentido estricto, eran organizaciones políticas con diferentes características. En todo caso, es necesario advertir que el Estado no ha sido uno a través del tiempo y depende de contextos políticos, sociales y geográficos.

Lo medieval En la Edad Media no hubo Estado. Se trataba de formas políticas caracterizada por la “poliarquía”: diversas formas de poder político que competían entre sí .Aparte de la poliarquía, en la Edad Media había pluralismo jurídico, es decir que el derecho no se producía de modo centralizado sino que esos poderes tenían capacidad de imponer reglas, mientras que las propias comunidades hacían respetar las costumbres que con el tiempo habían consolidado como formas de “derecho”. La característica de la Edad Media era la dispersión. Solo la Iglesia Católico era elemento articulador de la sociedad.

Lo moderno El período conocido como Edad Moderna significó para Europa importantes cambios en su ordenamiento político. El fenómeno más destacado fue el surgimiento del concepto de Estado moderno: un territorio con fronteras determinadas, la existencia de gobierno común y un sentimiento de identificación cultural y nacional de sus habitantes.

Este proceso fue iniciado a partir de los siglos XIV y XV. Los monarcas europeos, interesados en concentrar el poder en su persona, debieron negociar con los señores feudales, quienes cedieron sus derechos individuales sobre sus feudos a cambio de una serie de privilegios. Los que no estuvieron dispuestos a transigir, fueron sometidos a través de violentas guerras. Algunos de estos nobles, ante el poder del rey, no les quedo más que convertirse en una nobleza aburguesada, convirtiéndose en "burgomaestres" o vasallos directos del rey. De este modo, el concepto feudal de lealtad, fue reemplazado por los de autoridad y obediencia, propios de un Estado con poder centralizado. En el siglo XVII, el poder político de los monarcas se fortaleció hasta eliminar cualquier representatividad, dando lugar a las monarquías absolutas.

La monarquía constituyó un Estado moderno sobre la base de una dirección fuerte, contando con los medios para sostenerla. Con esto, el rey consiguió la resignación de la sociedad, a cambio de un cierto orden y progreso. Uno de los más claros ejemplos del absolutismo fue Francia. Durante el siglo XVII, este país se convirtió en la mayor potencia europea, después de consolidar sus fronteras, gracias a innumerables guerras con los países vecinos. El rey Luis XIV (1643-1715) fue la mejor personificación de la imagen del monarca absoluto.

Lo contemporáneo Dentro del Estado se haya la interacción de dos principales formas de relación de poder que son las libertades civiles y la participación ciudadana. Estas interacciones que se produce en la integración entre el estado de derecho y el estado social no puede producirse en el nivel constitucional si no tan solo en el nivel legislativo y administrativo.

El capitalismo ha a avanzado de manera devoradora dentro de las sociedades y los Estados, a finales del siglo XIX y principios del XX, se fue creando e introduciendo dentro de las nuevas generaciones un nacionalismo económico como ideología de desarrollo de sociedad. Es visible que en varios países de nuestra era se observa de manera fuerte una tendencia por parte del Estado contemporáneo a promover el apoyo legislativo en beneficio de las organizaciones monopólicas que son las responsables de cambios bruscos dentro de las naciones porque es ahora en día la economía que le da identidad a los países.

Se fueron entrometiendo dentro de las naciones, nuevas tecnologías sociales para que estas pudieran detectar las causas de las principales fracturas sociales y se pudieran dar soluciones

a través de intervenciones concretas de reformas sociales, se fueron creando en diferentes

países a partir de Europa una serie de intervenciones dirigidas a crear un sistema de previsión social.

A partir de que en los gobiernos se fueron transformando constitucionalmente, se fue dando

cada vez más grande un vacío entre el Estado y la propiedad, esta importante separación fue originando una dependencia fiscal cada vez mayor por parte del Estado respecto a la sociedad

Definición del Estado La palabra “Estado” proviene de la palabra latina “status” que se traduce como “la condición de ser” es inventada en “El Príncipe” (1513) de Nicolo Maquiavelo: “lo statu”, para referirse al “estado de cosas del reino” y en general a “toda organización jurídico-política y su forma de gobierno”

Este es un concepto jurídico-político, y puede expresarse así: Es el conjunto de instituciones que ejercen el gobierno y aplican las leyes sobre la población residente en un territorio delimitado, provistos de soberanía, interna y externa.

De la definición podemos extraer sus elementos: población, territorio delimitado, órganos de gobierno, leyes, y soberanía. Este último elemento posee dos dimensiones: Una interna, que es el poder de aplicar las leyes, y las decisiones políticas en su territorio, sin injerencias de otros estados, y otra externa, que es la de convocar a sus ciudadanos en caso de ataque exterior, en defensa de su territorio.

El estado es una creación humana. En sus orígenes el hombre vivía en lo que se conoce como estado de naturaleza, no sometido a las leyes positivas, ni perteneciendo a ningún territorio delimitado. Es preciso reconocer que instintivamente muchas especies de animales, no solo el hombre, tienden a delimitar sus territorios y así lo hizo el ser humano, a la manera animal, por la fuerza, conquistando tierras a las que les puso nombre y límites, y las consideró propias.

Tomando la definición del sociólogo Max Weber el estado es la institución que monopoliza el uso de la fuerza legítima. Este concepto alude a una importante función del estado que es la abolición de la venganza o justicia privada, que fue ejercida en los primeros tiempos, incluso cando ya existía el estado. Por ejemplo, el sistema de las acciones de la ley, creado en los primeros tiempos del estado romano, surgió para suplantar esta violencia privada de defensa de los derechos, por la justicia del estado, desarraigada de la subjetividad de la condena impuesta por la víctima.

Marx opina que el estado solo contribuye a legalizar como aparato jurídico, político e ideológico, la conquista de derechos de la burguesía, como clase dominante.

Si bien en general los estados coinciden con las naciones, lamentablemente a veces esto no ocurre así. Como la nación es un sentimiento, no necesita un lugar físico donde desarrollarse sino que aflora en la esfera íntima de las personas. Por lo tanto, todas las personas pertenecen al estado que habitan. No hay persona que pueda vivir sin estado, ya que debe cumplir las normas impuestas por las autoridades del territorio en el que se encuentra, pero puede suceder que las personas que integran un estado, no se sientan identificadas culturalmente con él, y por lo tanto no pertenezcan a esa nación. Esto no les da derecho a no cumplir con las normas del estado, pero un estado formado por personas que no se sientan unidas por el concepto de patria, difícilmente progresará, ya que sus habitantes no se esforzarán en ello, y en caso de ataque exterior tampoco se preocuparán en su defensa, aún cuando las leyes se lo exijan.

Otro grave problema es que los miembros de un estado que tienen otra nacionalidad, seguramente lucharán por independizarse de ese estado del que no se sienten parte. La historia de la humanidad, muestra muchos de estos casos. Así, Estados Unidos se independizó de Inglaterra, luego de ser parte de ese estado, los países latinoamericanos hicieron lo mismo con respecto a España y Portugal, y actualmente Kosovo lucha por independizarse de Servia, con quien no comparte lazos culturales.

SUS ORIGENES Y EVOLUCION HISTORICA COMO INSTITUCION

Estado teocrático El Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, se define a la Teocracia como el "gobierno ejercido directamente por Dios", y en una segunda acepción:

"Sociedad en que la autoridad política, considerada emanada de Dios, se ejerce por sus ministros".

Es una forma de gobierno en virtud de la cual el ejercicio del Poder Político está radicado en cabeza de Dios o de la Divinidad, o en el Gobernante o Autoridad Política o líder representante de Dios o de la Divinidad y cuyo fundamento radica en este.

La Teocracia (del griego ?e?? [theós], "dios" y ???t?? [kratos], "poder", "gobierno": «gobierno de Dios»)

En el griego tiene su origen el término de Teocracia. En efecto, dicho término deriva de los vocablos: "Théos", que significa Dios, y "Cracia", que viene a definirse como gobierno. Por

ello, y según la definición de la Real Academia Española de la Lengua, teocracia es por tanto

el

gobierno que es ejercido directamente por Dios.

El

término "teocracia" se atribuye a Josefo, historiador judío del siglo I E.C., quien lo debió

acuñar en su obra (libro II, sec. 16). Acerca del gobierno que se estableció sobre Israel en Sinaí, escribió: "Unos otorgan el poder a la monarquía, otros a la oligarquía, y otros al pueblo. Pero nuestro legislador, rechazando todos estos métodos, instituyó un gobierno teocrático [literalmente, "una teocracia"]. Permítaseme usar esta palabra, aunque violente el lenguaje. Atribuyó a Dios el poder y la fuerza". Por supuesto, para que este gobierno fuera una teocracia pura, no podía constituirlo ningún legislador humano, como Moisés, sino únicamente Dios.

Teoría política que fundamenta el origen divino del poder político y cuyo ejercicio sólo se justifica moralmente en la medida en que sirva a la mayor gloria de Dios en la Tierra. Se funda en las palabras del apóstol san Pablo: "no hay potestad que no provenga de Dios" y se integra después con las opiniones que sobre la sociedad y los fenómenos políticos enunciaron, especialmente en la Edad Media, los teólogos y doctores de la Iglesia Católica. San Agustín (354-430), que es el más importante de los padres de la Iglesia y uno de los más calificados expositores de esta doctrina, afirmó que "Dios, así como es creador de todas las naturalezas, así es dador y dispensador de todas las potestades".

Santo Tomás (1225-1274) afirmó que la obediencia a los mandatos del gobierno es un deber religioso y que "el fin del Estado es la educación del hombre para una vida virtuosa y, en último término, una preparación para unirse a Dios ".

El papa Bonifacio VIII, en su bula Unam Sanctam del año 1302, afirmaba que, "por las palabras del Evangelio, sabemos que en esta Iglesia y en su poder existen dos espadas: una espiritual y otra temporal" y añadía: ambas están "en poder de la Iglesia; una debe ser empuñada por la Iglesia, la otra desde la Iglesia; la primera por el clero, la segunda por la mano de reyes y caballeros, pero según la dirección y condescendencia del clero, porque es necesario que una espada dependa de la otra y que la autoridad temporal se someta a la espiritual".

A fines del siglo antepasado, en su Encíclica sobre el origen del poder el papa León XIII

(1810-1903), al resumir la doctrina teocrática, señaló que "la autoridad pública desciende de Dios, como de un principio natural y necesario, y que esa verdad se encuentra claramente

expuesta en los libros santos y en los monumentos de la antigüedad cristiana".

El pontífice impugnó duramente a los enciclopedistas franceses, autores de la teoría contractualista sobre el origen del poder, de quienes dijo que "en el pasado siglo se

atribuyeron el nombre de filósofos", y sostuvo que "los libros del Antiguo Testamento confirman en muchos lugares de una manera esplendorosa que el origen del poder humano está en Dios", por lo que aquéllos están equivocados al pretender que la sociedad política ha nacido del libre consentimiento de los hombres y que el poder viene del pueblo

Ratificó estos conceptos en la encíclica Diuturnum illud, de 29 de junio de 1881, y los morigeró más tarde en su Inmortale Dei, en que sostuvo que la autoridad viene de Dios pero que "no está vinculada a ninguna forma de gobierno". Conminó a los jefes de Estado a no abusar de su poder, aunque advirtió que no es legítimo desacatarlos pues "la sedición es un crimen de lesa majestad no sólo humana sino también divina"

En la doctrina teocrática convergen, como se ha visto, la idea del origen divino del poder, que deriva la autoridad pública de la "gracia de dios" o de cualquier otra representación metafísica, y la idea de que el Estado es un instrumento para el cumplimiento humano de finalidades religiosas.

Sin embargo, caben dos variantes dentro de esta doctrina: la del derecho divino sobrenatural y la del derecho divino providencial.

La primera sostiene que dios escoge directamente a las personas que deben gobernar los Estados. Como consecuencia de esto la resistencia al gobernante es un pecado que puede acarrear la condenación eterna. Los monarcas absolutos tenían esta convicción. Por eso proclamaban que lo eran por la "gracia de Dios". A fines del siglo XVII, el prelado francés Jacques-Bénigne Bossuet (1627-1704) postuló el carácter absoluto y sagrado de la monarquía y el deber de obediencia de los súbditos aun en el caso de un príncipe injusto y opresor. Dijo que esta teoría la había sacado "de las propias palabras de la Santa Escritura." La segunda variante, la del derecho divino providencial, sostiene que el gobernante no es seleccionado directamente por dios sino que emerge providencialmente de los propios acontecimientos sociales, guiados por la voluntad divina. De donde resulta que los hechos históricos elevan al trono o al poder, en cada época y en cada lugar, a la persona necesaria para conducir los destinos de la comunidad política.

Los gobiernos islámicos han contado con una ubicua y represiva policía religiosa con la misión es custodiar la aplicación de los preceptos del islam y combatir la "occidentalización" de las costumbres. Ella se ha inmiscuido en la vida privada y pública de las personas y penetrado en su intimidad. Afeitarse la barba, vestirse a la usanza del "impío Occidente", inobservar el uso obligatorio del atuendo islámico para las mujeres, dejar de asistir a la mezquita, consumir alcohol, mantener abiertos establecimientos comerciales durante el tiempo del rezo y otros incumplimientos de los mandatos coránicos han constituido delitos

perseguidos por la policía religiosa en Arabia Saudita, Irán, Somalia, Gaza, Malasia, Marruecos, Indonesia y otros países musulmanes.

En todos ellos hay una policía para la "Prevención del Vicio y la Promoción de la Virtud" -la Motawa- que se encarga de que los preceptos del Corán se cumplan. En algunos lugares, como en Afganistán durante el gobierno de los talibanes, se llegó a los extremos de prohibir que las mujeres trabajaran o estudiaran o que los hombres se cortaran la barba o usaran ropa occidental. En 1998 se impartió la orden para que los soldados talibanes, con su AK-47 en el hombro, irrumpieran en los almacenes de Kabul y destruyeran todos los televisores y magnetófonos que encontraran porque "las películas y la música llevan a la corrupción moral", y se prohibió además que los ciudadanos utilizaran internet, so pena del castigo a los infractores impuesto por la policía religiosa de acuerdo con la ley islámica.

Características

1. Es una forma de gobierno, es decir, una manera de hacer funcionar o ejercer el poder

político de un Estado.

2. La teocracia se caracteriza por ser del tipo de gobiernos de poder centralizado -que

concentran en una o pocas personas una gran cantidad de poder. En este sentido es una forma de gobierno opuesta a las basadas en la división del poder, como la Repúblicana.

3. Necesariamente, en una teocracia existe una sola religión, la oficial, y que domina todas

las esferas de la vida del país -donde las leyes emitidas por el gobierno son los mismos

preceptos de la religión dominante o coinciden con ella.

4. En los Estados Teocráticos ven a la religión como un sistema completo de vida, se

interesan más por el bienestar espiritual de los gobernados que por el bienestar físico y material de los mismos.

5. Los Estado Teocráticos interpretan a Dios como creador del ser humano, omnipotente,

todopoderoso y perfecto, de tal forma que las leyes y regulaciones que se encuentran prescritas en las sagradas escrituras son igualmente perfectas por ser de su inspiración. 6. En los Estados Teocráticos le ley está íntimamente vinculada con el pensamiento individual, por lo tanto la actuación de los individuos está regulada no solamente por los organismo de coacción, sino también por la sociedad en su conjunto, de allí derivan las

posiciones fundamentalistas de este tipo de sociedades.

7. En una teocracia, el poder del gobierno es usado para imponer creencias y mandatos

religiosos -una idea que es contraria al espíritu democrático occidental. 8. las teocracias no son democráticas: el pueblo no elige a sus representantes. Las personas, por otra parte, no pueden postularse para representar a sus compatriotas, ya que la característica principal de la teocracia es que se consideran a los dirigentes como emanaciones de Dios o representantes de él. Esta particularidad, a su vez, anula la posibilidad de ejercer la oposición debido a que, si el dirigente es Dios o su representante, nadie puede reemplazarlo.

9. La Teocrática es un sistema revolucionario desde lo divino, por lo tanto insurgente contra cualquier otro sistema humano. En el gobierno teocrático, el Estado y la Sociedad quedan sometidos a las leyes, estatutos, reglamentos, decretos y disposiciones divinas, las cuales rigen todas las áreas de la vida. Se interpreta como obediencia directa a Dios, la sumisión a

la voluntad divina expresada mediante las leyes de Dios.

Elementos El Estado Teocrático, al igual que cualquier otro tipo de Estado, posee unos elementos de carácter material, formal e ideológico que lo caracterizan. El Estado teocrático se sostiene sobre un "Aparato de Estado"; que comprende los elementos de aparatos de "Estado Represivo" (Elemento material), "Aparatos de Estado Jurídico-político"(Elemento formal), y

los "Aparatos de Estado Ideológico" (Elemento ideológico), destinados a contralor y eliminar

a los elementos distintos a la clase dominante, en este caso, la clase religiosa (el clero sacerdotal).

El Aparato de Estado Represivo comprende los subelementos de: "poder político" (que comprende la relación entre los gobernantes y los gobernados), y el "poder de coacción (que comprende el sistema jurídico y las fuerzas armadas que se usan como medios de represión

al

ciudadano).

El

Aparato de Estado Formal comprende los subelementos de: "la Constitución política" y "las

leyes" del país, el "libro sagrado" (por ejemplo, la biblia), la "religión oficial" o dominante del Estado y las "Instituciones políticas y religiosas" establecidas.

El Aparato de Estado Ideológico comprende los subelementos de: los medios de comunicación, el sistema educativo, los núcleos de familia y la cultura (en cuanto a las tradiciones de la sociedad). Estos elementos son dominados por la Iglesia oficial.

Formas de Teocracia

A. Según su Naturaleza o Esencia:

1. Teocracia Directa o Pura

Se refiere al gobierno que ejerce Dios o una divinidad de manera directa. El gobierno de Dios es, estructural y funcionalmente, una teocracia pura (del gr. Theós: dios; y krátos: gobierno), un gobierno por Dios.

2. Teocracia Indirecta o Representativa

Se refiere al gobierno que ejerce una autoridad de manera indirecta. En la teocracia representativa, por lo tanto, las autoridades gobiernan en el nombre de Dios. De este modo,

el líder religioso es también el líder político, son la misma persona. Estos sistemas no contemplan una separación entre el Estado y la institución religiosa.

B. Desde el punto de vista funcional o estructural

1. Teocracia Monista.

Es una forma de gobierno en la que los líderes gubernamentales coinciden con los líderes de la religión dominante, y las políticas gubernamentales son idénticas o están muy influidas por los principios de la religión dominante; normalmente el gobierno afirma gobernar en nombre de Dios o de una fuerza superior, tal como especifica la religión local. Son sistemas políticos en los que los gobernantes se tornan cuasi ministros religiosos, seres iluminados y mesías salvadores -al estilo de Stalin en la URSS y Mao Tse-Tung en China

2. Teocracia Dualista.

Es una forma de gobierno en donde la religión o líderes espirituales y el gobierno o líderes

gubernamentales coinciden en sus ideas creando una especie de gobierno paralelo (co- gobierno), generalmente el gobierno dice hacerlo en nombre de Dios esto según la religión dominante del país.

(co- gobierno), generalmente el gobierno dice hacerlo en nombre de Dios esto según la religión dominante

1.

¿Qué es un Estado teocrático?

Un Estado teocrático es aquel donde los líderes civiles también son líderes de una religión dominante. El aparato estatal se rige por el clero de la religión dominante, y estos clérigos dicen ser divinamente guiados e inspirados. Por lo tanto, la deidad o deidades actúan como jefes del Estado. Puede tener dos brazos, una iglesia y el estado, pero el brazo estatal siempre debe estar al servicio de la iglesia.

2. Ventajas del Estado teocrático

En el mundo moderno, se cree que los Estados teocráticos son menos evolucionados y están más atrasados que una democracia moderna. Sin embargo, cuentan con ciertas ventajas:

con Dios como el jefe supremo del Estado, el gobierno puede ordenar una mayor lealtad de los ciudadanos. Además, la ciudadanía probablemente será más unida y menos rebelde que en una democracia. Todo el mundo, al menos en la superficie, está de acuerdo en que la ley debe basarse en el derecho divino, tal como la Torá en el judaísmo, o el Corán en el Islam. Los Estados teocráticos pueden ser bastante formidables en la guerra, como cuando Irán era capaz de reunir a millones de hombres jóvenes en su conflicto contra Irak con la promesa de una recompensa celestial para los "mártires" de esa guerra. Las guerras de un Estado teocrático son santas, y por lo tanto los soldados pueden sentirse más inspirados para luchar ferozmente y pueden tener menos miedo a la muerte.

3. Desventajas de las teocracias

Los seres humanos más modernos dirían que las desventajas de las teocracias son mayores que sus ventajas. Hay mucha menor libertad y menos libertades civiles en un Estado teocrático que en un Estado que separa Iglesia y Estado. Por ejemplo, en un Estado teocrático, una persona con una religión diferente a la dominante pueden ser perseguida e incluso asesinada. Las leyes no pueden basarse en la lógica o la justicia, sino en las palabras de un libro antiguo, y no son discutibles y no se pueden cambiar fácilmente. Muchos Estados teocráticos restringen la libertad de las mujeres, especialmente en el caso de los Estados islámicos. La libertad de expresión está severamente restringida.

4. Separación de la iglesia y el Estado

Debido a las enormes desventajas de la teocracia, los Estados modernos suelen separar la iglesia del Estado, aunque todavía hay una religión patrocinada por el Estado. Por ejemplo, la iglesia anglicana es la religión oficial de Gran Bretaña, pero pertenecer a la iglesia anglicana no es obligatorio, y otras religiones florecen en Gran Bretaña. En Estados Unidos, no existe una religión oficial, y la Cláusula de Establecimiento de la Constitución de dicho país prohíbe al gobierno favorecer a una religión sobre otra. Esto proporciona a los ciudadanos la libertad de practicar cualquier religión, y evita que el gobierno enseñe cualquier religión en las escuelas públicas. Esto es parte de la tendencia posterior a la Ilustración en la sociedad occidental hacia el laicismo.

5.

El Líder Teocrático.

La autoridad política o gobernante de un Estado teocrático es una persona que encarna los ideales de los principios teocráticos o religiosos (dogmas) y de los principios políticos de Estado. El líder teocrático se caracteriza por ser a su vez "líder político" y "líder religioso", es decir, ser una autoridad que representa al Estado y el cuerpo civil, así como al Clero religioso para la conducción y administración de la Nación hacia los fines establecidos conforme a la Ley (Constitución) y la Religión. El líder teocrático se caracteriza también porque posee la mayoría de los poderes del Estado, y por lo tanto el manejo y control de todas las esferas de la vida política, económica, social, cultura y militar dentro del Estado teocrático.

6. ¿Teocracias O Monarquías Divinas?

Resulta difícil distinguir y definir hasta qué punto un gobierno es teocrático o monárquico, ya que muchas monarquías se definen como "divinas" en naturaleza o están directamente relacionadas con una religión. El zar de Rusia, por ejemplo, con la Iglesia ortodoxa rusa, el rey de Tailandia con el budismo, el emperador de China considerado un ser divino (de allí el término Imperio Celestial), el rey de Bután con el lamaísmo, etc. Diferentes líderes han sido tanto políticos como religiosos. Tres casos similares serían los del papa dentro de la Iglesia católica, el califa del Islam y el Dalái Lama en el budismo tibetano. Los siguientes son algunos ejemplos de teocracias actuales.

Ciudad del Vaticano El gobierno de la Ciudad del Vaticano es ejercido por el Papa directamente, siendo este gobernante político del Estado vaticano y, a la vez, máximo jerarca religioso de la Iglesia católica.

Irán En Irán, tras la Revolución Islámica, se estableció una república islámica con una constitución de corte islámico y unos órganos de gobierno que deben velar por el cumplimiento de principios religiosos. Aunque actualmente el poder ejecutivo lo ejerce el presidente electo democráticamente, el clero islámico debe dar su aprobación a cualquier candidato que opte a un puesto de elección popular. Este tipo de gobierno teocrático se inspira en el libro del chiita ayatolá Jomeini Velayat-e faqih (también conocido como Gobierno islámico), publicado en 1970, y, probablemente, el más influyente documento escrito en los tiempos modernos en favor de la Teocracia.

Casos ambiguos Arabia Saudí y Marruecos son casos discutibles. En el caso de Arabia Saudí el país se declara defensor del Islam y que el Corán es su constitución, además el Rey de Arabia Saudí ostenta el título de Guardián de los Santos Lugares, así mismo Marruecos es una monarquía constitucional, sin embargo, el Rey de Marruecos es también líder espiritual del país y

ostenta el título de Príncipe de los Creyentes. No obstante, debido a su naturaleza de monarquías no suelen ser incluidas dentro de las teocracias.

Estado ciudad Antes de entrar de lleno en la definición del término ciudad estado, vamos a conocer el origen etimológico de las dos palabras que le dan forma:

-Ciudad es una palabra que deriva del latín, exactamente de “civitas” que se compone a partir de la suma de dos partes claramente diferenciadas: el sustantivo “civis”, que significa “ciudadano”, y el sufijo “-tat”, que se usa para indicar “cualidad”. -Estado, por otro lado, también tiene su origen en el latín. En su caso más concreto deriva de “status”, que emana del verbo “stare” y que es sinónimo de “estar parado”. El concepto de ciudad estado se emplea para nombrar a un Estado formado por una única ciudad. Se trata de territorios con una superficie muy reducida en comparación a los Estados tradicionales. El origen de las ciudades estado (o ciudades-estado) se remonta varios siglos antes de Cristo. Estas entidades surgieron en Sumeria en torno a los ríos Éufrates y Tigris, cuando los habitantes comenzaron a desarrollar diversas actividades aprovechando estos ríos y a organizarse. Dichas ciudades estado eran independientes, al igual que muchas que surgieron en la época medieval por motivos comerciales. En la actualidad podemos encontrar ciudades estado independientes y otras que están integradas a un país organizado como federación. Entre las primeras ciudades estado podemos nombrar a Esparta (en la Antigua Grecia), Tikal (ciudad estado de la civilización maya) y Chichén Itzá (también vinculada al pueblo maya). En la Edad Media, se desarrollaron en Europa ciudades estado como Florencia, Amalfi y Brujas. La Ciudad del Vaticano, que es una de las ciudades estado europeas, tiene la particularidad de estar considerada además como el país más pequeño de todo el mundo. Su origen como estado independiente data del año 1929 y es conocida por albergar la Santa Sede, que podemos establecer que viene a ser la más alta institución que existe dentro de lo que es la Iglesia católica.

Estado absoluto Un Estado absolutista es un país cuyo sistema político concentra toda la autoridad en la figura del soberano. Es característico de las potencias europeas de la era moderna. El absolutismo nació con las monarquías nacionales en el siglo XVI y alcanzó su apogeo en el siglo XVII con Luis XIV de Francia, el Rey Sol. Durante el siglo XVIII, en Europa, siguió la misma forma de gobierno, pero en lugar de absolutismo, a continuación, tomó la definición de Despotismo Ilustrado con inspiraciones en el movimiento de la Ilustración.

Las revoluciones de finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX terminaron con el Antiguo Régimen (forma de gobierno existente antes de la Revolución Francesa de 1789) y, con ello, al absolutismo en Francia. En Inglaterra, el absolutismo fue iniciado por Enrique VIII y consolidado por Elizabeth I en el siglo XVI. Duró hasta el siglo XVII, cuando Inglaterra fue sacudida por las revoluciones nacionales y los movimientos de insurrección.

Estado de Derecho El Estado de derecho está formado por dos componentes: el Estado (como forma de organización política) y el derecho (como conjunto de las normas que rigen el funcionamiento de una sociedad). En estos casos, por lo tanto, el poder del Estado se encuentra limitado por el derecho. El Estado de derecho surge por oposición al Estado absolutista, donde el rey se encontraba

por encima de todos los ciudadanos y podía ordenar y mandar sin ningún otro poder que le hiciera contrapeso. El Estado de derecho, en cambio, supone que el poder surge del pueblo, quien elige a sus representantes para el gobierno. Con el desarrollo del Estado de derecho, aparece la división de poderes (el Poder Legislativo, el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo, tres instancias que, en el Estado absolutista, se reunían en la figura del rey). De esta forma, los tribunales se vuelven autónomos respecto al soberano y aparece el parlamento para contrarrestar el poder del gobernante.

1. Democrático es otro concepto relacionado con el Estado de derecho, ya que supone

que el pueblo tiene el poder y lo ejerce mediante las elecciones, cuando elige a sus representantes. De todas formas, hay que tener en cuenta que la democracia no implica que exista un verdadero Estado de derecho. Un líder puede llegar al poder por vías democráticas y después abolir el Estado de derecho, como el caso de Adolf Hitler en Alemania. También pueden existir gobiernos que respetan el funcionamiento democrático en ciertas cuestiones pero que violan el Estado de derecho en otras.

2. Social El concepto de Estado Social de Derecho nació en Europa en la segunda

mitad del siglo XX, como una forma de organización estatal encaminada a “realizar la justicia social y la dignidad humana mediante la sujeción de las autoridades públicas a los principios,

derechos y deberes sociales de orden constitucional. En esa medida, el presupuesto central sobre el cual se construye este tipo de organización política es el de una íntima e inescindible interrelación entre las esferas del “Estado” y la “sociedad”, la cual se visualiza ya no como un ente compuesto de sujetos libres e iguales en abstracto según ocurría bajo la fórmula clásica del Estado liberal decimonónico-, sino como un conglomerado de personas y grupos en condiciones de desigualdad real.

El papel del Estado Social de Derecho consiste, así, en “crear los supuestos sociales de la misma libertad para todos, esto es, de suprimir la desigualdad social”; según lo ha señalado esta Corporación, “con el término ‘social’ se señala que la acción del Estado debe dirigirse a garantizarle a los asociados condiciones de vida dignas. Es decir, con este concepto se resalta que la voluntad del Constituyente en torno al Estado no se reduce a exigir de éste que no interfiera o recorte las libertades de las personas, sino que también exige que el mismo se ponga en movimiento para contrarrestar las desigualdades sociales existentes y para ofrecerle a todos las oportunidades necesarias para desarrollar sus aptitudes y para superar los apremios materiales.”

Bajo el primer principio fundamental, la dignidad humana, las autoridades públicas no pueden tratar al ser humano como una cosa o mercancía, ni ser indiferentes frente a situaciones que ponen en peligro el valor intrínseco de la vida humana, entendida ésta no ya como el derecho a no ser físicamente eliminado sino como el derecho a realizar las capacidades humanas y a llevar una existencia con sentido, en un ambiente libre de miedo frente a la carencia de lo materialmente necesario e indispensable para subsistir dignamente.

El principio fundamental del trabajo sobre el que igualmente se funda el Estado Social de derecho justifica, entre otras, la intervención del Estado en la economía, como ya se anotó, para dar pleno empleo a los recursos humanos y asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso efectivo a los bienes y servicios básicos” De esta forma, el Estado Social, por medio de la política económica y social adoptada por las autoridades competentes, pasa a ser agente de estímulo a la creación de empleo en el mercado laboral, todo ello dentro del marco constitucional de protección especial al trabajo. La solidaridad, como tercer pilar del Estado Social de Derecho, es un principio fundamental del que se derivan múltiples principios por ejemplo, los de equidad y progresividad tributaria, derechos por ejemplo,. a la seguridad social o deberes por ejemplo, a obrar con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas, todos ellos aplicables tanto al Estado como a los particulares.

El principio y derecho fundamental a la igualdad en sus múltiples manifestaciones, incluyendo la igualdad de oportunidades, la igualdad real y efectiva o las acciones afirmativas a favor de grupos discriminados o marginados y de personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta, representa la garantía más tangible del Estado Social de derecho para el individuo o para grupos de personas expuestos a sufrir un deterioro de sus condiciones de vida como sujetos de una sociedad democrática donde todas las personas merecen la misma consideración y respeto en cuanto seres humanos.

Como consecuencia de lo anterior, las medidas adoptadas por las autoridades en el marco de un Estado Social de Derecho han de consultar la realidad fáctica sobre la cual habrán de surtir efectos, con miras a materializar la finalidad primordial adscrita por esta fórmula política a las instituciones públicas: promover condiciones de vida dignas para la totalidad de la población.

ESTADO Y SOCIEDAD

Las relaciones históricas entre la sociedad y el Estado han evolucionado según el sistema político, la naturaleza del régimen jurídico, los intereses de los grupos, el tiempo y las circunstancias colectivas presentes y futuras. El Estado ha ejercido de manera variable, acertada o desacertamente su rol frente a la sociedad. Las libertades y los derechos avanzan como conquistas irrenunciables, impidiendo que se desconozca el fin de las instituciones y el deber de protección y acatamiento que el Estado para con la sociedad. En los regímenes de gobierno democrático donde la voluntad popular es prioritaria, la sociedad adquiere su imperio como arbitro de su propio destino y significado histórico. En los modelos de democracia participativa que superan esquemas tradicionales de representación, se debe acentuar más este carácter y esta condición.

El Estado, en su concepto y en sus fines, es una forma de organización de la sociedad y no un mecanismo para sustuirla. El Estado ha de servir al colectivo y su actuación se enmarca en las atribuciones, competencias y procedimientos formalmente establecidos, con el objeto de desarrollar los principios y valores esenciales de la sociedad contenidos en la Constitución, en la historia, en el espíritu esencial de un país. La sociedad y el Estado representan entidades diferenciadas, con roles y jerarquías específicas, no cabiendo duda que por encima del Estado está la sociedad, que es el sustrato fundamental de la Nación, y en el cual reside el mandato político y la soberanía, como definición además de jurídica, social y humana.

El poder político que corresponde al pueblo, se organiza y se manifiesta muchas veces a través del Estado y sus agentes cumplen un mandato, sujetos a reglas ya establecidas y se rigen por un principio de responsabilidad. La autoridad del Estado es delegada y su alcance y contenido lo regula la propia Constitución, ley suprema que establece todas las competencias.

Por su origen y por su finalidad, por sus objetivos y por sus resultados, el Estado debe entenderse como parte de la sociedad y subordinado a su control en términos políticos, administrativos, colectivos, cada vez más pleno y exigente en las naciones democráticas que desarrollan y perfeccionan el ejercicio de la libertad.

En la complejidad de los sistemas políticos modernos tanto los individuos como las instituciones formulan decisiones, y se corresponde con una etapa más profunda de la democracia una evolución e implementación mayor del poder de la persona y de la sociedad organizada en todas las materias, lo cual representa la gran virtualidad de la democracia participativa, que ya en los años 80 había sido expuesta como parte de la doctrina política y que hoy se impulsa en sociedades en transformación, en Venezuela y en América Latina. Cada vez más resulta indispensable el rol legitimador de la sociedad, el ejercicio capaz y responsable de las competencias ciudadanas, la comprensión y la inserción de la sociedad en el nuevo mecanismo institucional, la estructuración eficiente y armónica de las competencias públicas, estén en el individuo, en la colectividad o en el propio Estado.

El concepto de democracia participativa es renovador y abre espacios para el ejercicio directo de la soberanía popular, más allá del voto, en la gestión de competencias públicas y en la manifestación de la autoridad ciudadana, y que es precisamente el Estado Comunal. El mismo redefine y obliga a la transformación del propio Estado y crea nuevas instancias de participación y posibilita la estructuración de una sociedad menos dependiente.

La proclamación de esos principios en la Constitución y su adecuado desarrollo legislativo, propicia un más profundo modelo de democracia participativa que debe conducirnos a un mayor fortalecimiento de la sociedad y hacia un concepto de Estado, ya no de Bienestar, sino de Justicia con mayor equilibrio y compromiso institucional y ciudadano.

Los grupos sociales Los grupos sociales son conjuntos de personas que se juntan e interactúan debido a valores, normas, creencias y/o intereses sociales comunes.

Desde los inicios de la humanidad han existido grupos sociales. Para formar un grupo social es preciso un mínimo de dos personas no teniendo un límite máximo de integrantes. El sociólogo Georg Simmel (1858-1918) se dedicaba a la investigación de la dinámica de grupos pequeños clasificándolas en:

Driadas: compuesto por dos integrantes, es extremadamente frágil ya que si uno de los miembros deja el grupo, el grupo se deshace. Triadas: grupo social formado por tres personas cuya dinámica es más flexible que las driadas. La interacción social entre los miembros de un grupo social se define por la comunicación que existe entre ellos y no por la proximidad. Las redes sociales, en este sentido, ha ayudado a ampliar los grupos sociales más allá de las fronteras físicas.

Tipos de grupos sociales La sociología también divide los grupos sociales según la intimidad de la interacción social entre sus miembros, siendo ellas las siguientes:

Primarios: son aquellos que constituyen el círculo más íntimo, generan, por ende, mayor interacción y cooperación por parte de la persona como, por ejemplo, la familia y los amigos cercanos. Se caracterizan por la asociación voluntaria de los miembros sin necesidad de una formalización.

Secundarios o formales: son grupos sociales que definen normas y reglas para la generación de dicha relación como, por ejemplo, un sindicato o una asociación política.

Informales: se forman debido a lazos de amistad, pero sin estructura como los ex compañeros de la escuela.

De pertenencia: los miembros adhieren a este tipo de grupo social para mostrar el lugar de pertenencia en la sociedad, como lo puede ser un partido de fútbol o una tribu urbana.

De referencia: se pertenece como miembro para comparación e imitación de estilos, normas o formas.

Pares: son grupos homogéneos en edad, intereses y clase social.

La organización política La organización política es la expresión institucional de una ideología o de un estado de conciencia del pueblo en torno a determinados asuntos públicos de interés general. Esta se caracteriza por su capacidad de influir en el seno de la sociedad política. Toda organización política es producto de una realidad histórico-social, y se expresa a través de elementos subjetivos o inmateriales y objetivos o materiales, donde los primeros constituyen factores estructurales ya sea humanos o programáticos, mientras que los segundos implican elementos instrumentales, como los asuntos de carácter orgánico y normativo.

A partir de ello son cuatro los aspectos que traducen la esencia de las organizaciones sociales y constituyen su fenómeno.

Elementos subjetivos o inmateriales Constituyen el soporte y fundamento de la existencia de toda agrupación política. Comprenden:

Aspecto humano: Toda organización está integrada por personas que comparten convicciones políticas, filosóficas, sociales, culturales, o de cualquier otra índole, respetando el principio de tolerancia que rechaza cualquier forma de discriminación. Es decir, que las diferencias individuales comportan una doble condición, de ser humano y ser social, que es la que en definitiva otorga la categoría de sujeto de una organización.

Pero, si bien toda organización constituye un conjunto de individuos, ésta sólo puede existir gracias a la participación integrada de sus miembros con miras a un propósito común; por lo que este último elemento también configura el fundamento humano.

El conjunto de personas de una organización política constituye una unidad basada en una relación especial, cual es la relación política. En virtud a ella el conjunto se transforma de un conglomerado social, en una organización política con una base estructural propia, en mérito de lo cual, sus integrantes dejan de lado su individualidad y asumen la calidad de miembros de la organización, con la denominación de afiliados.

Aspecto ideológico: A partir de esta relación política surge dentro de la agrupación lo que se denomina el “espíritu de grupo” con vocación de permanencia, en función del cual se identifican los afiliados con capacidad para decidir y actuar usualmentesobre la base de una ideología determinada. Esta debe ser entendida como la concepción que adopta la organización con relación al orden socio-político en el que está inmersa, suministrándole una guía de acción para su desenvolvimiento en la vida política.

Sin embargo, si bien la ideología es la manifestación del pensamiento político en un momento histórico, es el llamado estado de conciencia el que surge en los contextos de crisis político-ideológica como expresión de la forma de autopercepción de los hombres en sociedad, con relación a los desafíos que presenta la vida en comunidad. Este se torna entonces en el fundamento para la agrupación de los ciudadanos en organizaciones políticas, constituyendo la cristalización del proceso de maduración de las ideas políticas y filosóficas de una época. De esta manera surgen propuestas para la acción que pueden constar en programas o estrategias que enfrenten la situación existente a través de elementos organizativos y normativos.

Elementos objetivos o materiales Son los que rigen la organización y la actuación de toda agrupación política. Comprenden:

Aspecto orgánico: El hecho que toda organización política descanse sobre una trama de relaciones especiales, gracias a la unidad, permanencia e intencionalidad para obrar, supone la existencia de los medios que promuevan la acción unificadora, el estado de permanencia en el tiempo y la coordinación de las voluntades de los miembros en determinado sentido. Esto sólo es posible gracias al elemento orgánico, es decir al establecimiento de una organización política.

La organización puede ser entendida en una doble acepción: como actividad que ordena y como un conjunto orgánico. Ambos conceptos se complementan pues, toda actividad ordenadora remata en la distribución de funciones y la creación de ciertos órganos de

ejecución; y todo organismo social se establece o permanece en virtud de la aplicación de ciertos principios de la actividad ordenadora.

Como actividad que ordena Toda colectividad reunida en torno a la realización de una idea, supone el ejercicio y el despliegue de actividades, servicios y funciones; en tanto que su cumplimiento exige la presencia de agentes servidores o funcionarios que desarrollan actividades, ya sea como elementos de base o de dirección, o cumpliendo tareas específicas de representación, técnicas o de administración.

Esta relación orgánica que se va generando entre cada uno de los afiliados y la organización política va creando un vínculo de naturaleza espiritual, a través del cual se adscriben a las diferentes instancias de la organización y se comprometen a contribuir a la producción de la vida institucional.

Es en virtud de esta relación orgánica que los integrantes de la organización política pasan de la condición de afiliados a la de activistas, con específicos derechos y obligaciones. De ahí que los integrantes de la organización política se renueven y reajusten, empleando técnicas y procedimientos como son: la promoción, la cooptación, la asimilación, la elección o la designación. Así pues, en mérito del principio cinético de toda organización “sistémica”, un activista puede ocupar cualquier cargo dentro de la organización política, y ésta puede renovarse permanentemente con el ingreso de nuevos afiliados, manteniéndose así en el tiempo.

De más está señalar que precisamente la estructura “democrática” u “oligárquica” de las organizaciones políticas, depende en buena medida de los métodos y procedimientos establecidos para la conformación, renovación y reajuste de las funciones y competencias al interior de la organización política.

Como un conjunto orgánico La organización debe entenderse como una agrupación conformada por órganos encargados de las funciones de dirección, ejecución y supervisión que le son inherentes. La organización deriva entonces en una cuestión técnica por medio de la cual se dota a una agrupación social de la dirección y órganos idóneos necesarios para su eficaz funcionamiento y la consecución de sus fines, al punto que su eficacia depende de la aplicación certera de los principios en que se basa.

Sin embargo, cuando algún elemento orgánico falla puede ser suplido, a veces con mayores ventajas, por otro factor no esencialmente orgánico, como la voluntad o el espíritu de cuerpo

que suponen el carácter esencialmente personal de toda organización y que nos remiten, en última instancia, al estado de conciencia de los miembros de estas organizaciones políticas. Es indudable que por la naturaleza lógica de los principios en que se basa y por los resultados prácticos de su acción, la organización tiene una conexión directa con el concepto de estructura. Esta se concibe como un conjunto de elementos vinculados entre sí, a través de relaciones con características específicas, de modo que, una estructura se distingue de otra porque se dan vínculos particulares entre sus elementos. Así, cada vez que varían sustancialmente estas relaciones se transforma su estructura y en consecuencia su composición orgánica.

De esta manera, si al conjunto político que es un sistema ordenado y organizado, se le aplica el concepto de estructura, nos encontramos frente a la configuración de las organizaciones políticas. Es decir, que las organizaciones políticas son estructuras que cuentan con una determinada constitución orgánica que obedece a diversos factores, tales como volumen de afiliados, composición social, grado de politización, así como lugar y momento histórico en que se produce su actuación.

Aspecto normativo La constitución de las organizaciones políticas se produce en la aplicación de los principios y normas de carácter general y específico que tienen por fin asegurar la unidad, la dinamicidad, el desarrollo y la responsabilidad en el cumplimiento de los propósitos trazados por ella.

En efecto, toda organización política no podría asegurar por sí sola su permanencia y funcionamiento, sin una base normativa que, al tiempo que determinase los ámbitos de competencia de cada uno de sus órganos, otorgase a la vez sustento jurídico a su autoridad y actuación. Sin esta base normativa imperaría la inestabilidad, la anarquía y el desorden; ningún órgano, funcionario o agente podría ejercer potestades de mando si su autoridad no se reputara válida en virtud a las normas que la rigen.

Al respecto, cabe tener en claro lo siguiente: primero, las organizaciones políticas son colectividades humanas; segundo, generan modos de conducta colectivos con un carácter especial y, tercero, estos modos de conducta colectivos de las agrupaciones de carácter permanente con capacidad para obrar y decidir, se encuentran regidos por un tipo especial de normas de conducta que poseen carácter jurídico y constituyen el prototipo de actuar colectivo, genérico y despersonalizado.

Podría parecer erróneo dar carácter jurídico a normas, en tanto que no procedan del Parlamento o del Ejecutivo, ni sean objeto de control por parte del órgano jurisdiccional. Sin embargo, las normas reglamentarias y estatutarias que determinan la estructura, relaciones,

composición, disciplina y demás aspectos de las organizaciones políticas, son generadas, producidas y aplicadas sólo por los que constituyen tales organizaciones, sin perder por ello su condición de jurídicas, pese a no contar con las características formales de una ley, porque es del caso recordar que la norma jurídica se crea no sólo por la acción legislativa, ejecutiva o jurisdiccional, sino también cuando en el seno de la sociedad se acuerda una norma entre los integrantes de una organización, determinando un ámbito de derechos y obligaciones.

Finalmente, la organización política debe estar encuadrada por ciertos cánones preestablecidos, es decir, que su actuación, en tanto expresión unitaria de la totalidad colectiva, quede orientada a través de reglas y procedimientos prefijados, lo cual evidencia que las organizaciones políticas se hallan integradas dentro de un sistema jurídico que otorga fundamento y estabilidad a la organización.

ESTADO Y DERECHO. TEORIAS QUE EXPLICAN SUS RELACIONES

Existe un dualismo entre el Estado y el Derecho, planteado por la doctrina tradicionalista, en esta, el Estado como entidad y persona colectiva, es independiente del derecho; se conciben como ordenes sin relación alguna. A partir de la doctrina tradicional se establece un Estado reflejado como un súper hombre - un metarelato - que se autolimita y no puede ser comprendido jurídicamente. Parte de la regulación al poder del Estado se encuentra en un orden jurídico internacional que remonta el orden jurídico a un eje nacional.

El Estado al regir la conducta de los hombres como institución social tiene un orden establecido de coacción social que lo representa en sí, un orden jurídico, estableciendo órganos especializados para la creación y la aplicación de las normas del mismo. Estos órganos especializados se legitiman como actuar del Estado por parte de sujetos de derechos designados por el Estado en su carácter de persona jurídica, denominándolos así, funcionarios.

Los funcionarios de esta forma poseen en la esfera pública tanto la cualidad profesional como remuneratoria que se suple por medio del fisco estatal o mejor el tesoro del estado, encargado de pagar la función y cargo que ejercen los funcionarios en una administración directa estatal. Parte de la importancia de dicha administración es la constatación de la acción por parte del ámbito jurídico en entornos públicos.

Los funcionarios representan los órganos estatales, que ejercen tanto en el campo jurídico como en el administrativo, ambos sometidos por el aparato coactivo del Estado. La finalidad de los funcionarios es la personificación de la finalidad del Estado: un estado social deseado; los funcionarios poseen la capacidad de crear y aplicar normas conforme su función estatal

con el fin de regir conductas de una manera determinada y sancionatoria, dad la facultad coactiva.

Como órganos del Estado no solo se pueden tomar en cuenta a los funcionarios, sino además, a aquellos quienes desprovistos de esta mención ejercen una función a nivel estatal, entre ensayos se pueden reconocer los electores, los diputados, y el parlamento. El Estado como sistema de normas jurídicas en un sistema de funciones jurídicas determinadas, corresponde a la labor de los funcionarios y de órganos carecientes de dicha calidad (órganos legislativos).

Es Estado es un orden jurídico que personifica la unidad de este orden, un orden jurídico que posa en sí misma el poder del Estado como forma de efectividad del orden, lograda a partir del reconocimiento de la norma por los sujetos y el sometimiento ante la misma. El poder del Estado se puede presentar, además, como manifestaciones exteriores representadas en fortalezas, cárceles, horcas y ametralladoras, que legitiman el poder en cuanto sirvan dentro del marco jurídico.

La representación del orden jurídico en el Estado está determinada por las leyes, que en su aplicación y validez configuran el contenido de un deber político. Para Kelsen la norma superior radica en la Constitución, que designa “los órganos encargados de la creación de las normas generales y determina el procedimiento a seguir para la creación de dichas normas”; el conglomerado de estas normas generales constituyen la legislación.

La Constitución tiene la autoridad de prohibir leyes en cuanto se consideren inconstitucionales, esta decisión se legitima en cabeza del jefe de Estado y lo Ministros como técnica jurídica que brinda eficiencia a la prohibición de la ley. La modificación de la constitución debe requerir leyes especiales o condiciones especiales que dificulten la modificación de la misma.

Tomando en cuenta la norma suprema, quien rige y crea normas en categorías distintas, Kelsen plantea una estructura de orden jurídico

ELEMENTOS DEL ESTADO

Puesto que el Estado es una estructura político jurídico, en su integración concurren una serie de elementos cuantitativos y cualitativos que le dan forma y característica propia. Estos elementos se dividen en dos grupos: Elementos Elementales y elementos Atributivos, por su parte, le dan a una organización política determinada el carácter propio y específico de un Estado. Estos elementos son la soberanía y el orden jurídico.

La población Es un elemento importante en la conformación del Estado, quizás más que el mismo territorio, algunos tratadistas del derecho admiten la posibilidad de que pueda existir un Estado sin territorio, pero definitivamente nadie admite que puede haber un Estado sin Población.

En tales condiciones, la población, la sociedad humana y jurídicamente organizada es la que le da base de sustentación, la razón de ser a la existencia de un Estado; entonces entendemos como población, que es el número de hombres y mujeres que componen un Estado.

Función de la Población:

Integrar un Estado para que este pueda se pueda formar

Elemento humano principal o fundamental del Estado para que el mismo realice sus actividades Característica de la Población:

Sin población no se concibe un Estado

La población no esta aislada, al momento de conformarse el Estado. Ya existe anteriormente un grupo de personas a un territorio

Importancia de la Población:

Política: Es la base para saber la cantidad de electores y elegidos en una legislación electoral; es el punto de referencia para la creación de municipios y distritos metropolitanos y para determinar la cantidad de servicios públicos necesitados.

Económica: determina la cantidad de personas que poseen trabajo estable y los efectos en el campo de la producción, así como comprobar las personas o población desocupada.

Social: Para el Estado es importante conocer con precisión la cantidad de personas asentadas en su territorio; para cuantificarlo se utiliza periódicamente censos. Sociedad: Grupo en el cual individuos pueden compartir una vida social común. Pueblo: Concepto más restringido, ya que se refiere a la parte de la población que tiene el ejercicio de los derechos políticos. Nación: La nación tiene un concepto más emotivo, viene a ser el sentimiento de una solidaridad que vincula a los individuos en su voluntad de vivir en conjunto, un sentimiento ligado a las fibras más íntimas de nuestro ser. Existen diferentes opiniones cuando se trata de distinguir el elemento de este sentimiento; se discute sobre el principio fundamental de carácter nacional, para unos es la influencia de factores naturales: la raza, la lengua; para otros, lo primordial es el elemento espiritual: la religión, las costumbres, los recuerdos comunes, la voluntad de cumplir en conjunto grandes obras. Los rasgos fundamentales de la

Nación con respecto al papel que juega en la formación del Estado pueden ser dos, el primero es que la Nación esta por encima de cualquier otro tipo de colectividad, ya sean la horda, el clan, la tribu, la ciudad, pues la colectividad límite, abarca y engloba todas las otras, pero esta no es englobada por ninguna de ellas. El segundo rasgo viene representado por el precedente que nos permite conocer el papel fundamental que juega el objetivo social en el sentimiento nacional, esto es el factor fundamental y decisivo de la solidaridad que une a los miembros del grupo. Patria: Es el conjunto sagrado de la tierra, la historia, la vida presente y las nobles aspiraciones del país y del pueblo al que nos unen el nacimiento o la sangre de los padres.

Diferencia entre Nación y Patria No es fácil establecer tal distinción. El patriotismo es el amor de los caracteres nacionales, de los símbolos que vemos tanto en los horizontes familiares, como en las más grandes emociones que provocan los nombres de nuestros antepasados.

Diferencia entre la Nación y el Pueblo El concepto de nación releva más del espíritu que de la carne. En ella prevalecen los criterios humanos que se reducen a un querer vivir colectivo.

Sociedad Civil:

Son aquellas sociedades en las cuales no se persigue ningún ingreso monetario y se disuelven por la muerte de alguno de sus integrantes. Existe cuando la población se organiza política y jurídicamente. Los hombres se reúnen en sociedad para él logro de sus propios y fines y por lo tanto dicha sociedad constituye el elemento orgánico primario del Estado, ya que no es posible concebir un Estado sin habitantes. Incluso puede afirmarse que la sociedad civil humana como elemento del Estado, da origen y razón de ser a los demás elementos. En la sociedad se presupone la existencia de una organización jurídica y política.

Nacionalidad Vinculo jurídico y político existente entre un Estado y los miembros del mismo. Se puede presentar la nacionalidad por el estado civil de la persona nacida o naturalizada en un país o perteneciente a ella por lazos sanguíneos de padre o madre.

Naturaleza jurídica de la nacionalidad:

Teoría del contrato: En esta para poder tener nacionalidad debe existir un contrato entre la persona que adquiere la nacionalidad y el Estado que la otorga. Esta teoría es rechazada debido a que para poder realizar un contrato como tal la persona debe poseer capacidad jurídica y no es tomada en cuenta que los recién nacidos y los enfermos mentales no la poseen por lo tanto quedarían apartidas, de igual forma no se explica la nacionalidad por anexión territorial.

Teoría de la concesión unilateral del Estado: No se satisface ya que en algunos casos la nacionalidad no se trata de una concesión de parte del Estado, por cuanto este se ve obligado a otorgar la nacionalidad a ciertas personas, tal como ocurre en Venezuela en donde la Constitución expresa en su artículo 33 ordinal 3. "Son venezolanos por naturalización desde que declaren su voluntad de serlo". Teoría de la situación Sui Generis: Se basa en que la nacionalidad en un vínculo jurídico que no puede expresarse por un contrato ni una concesión sino por su propia naturaleza.

Clasificación de la Nacionalidad

La nacionalidad puede clasificarse de la siguiente manera:

1. Originaria: Este tipo de Nacionalidad puede darse tanto por ius soli (es decir, derecho al

suelo), como por ius sanguinis (es decir, derecho a la sangre). En el primer caso se adquiere la nacionalidad del país en cuyo territorio se nace; en el segundo caso se obtiene la nacionalidad que tienen los padres de la persona de quien se trate.

2. Nacionalidad adquirida (derivada): Es la Nacionalidad que se adquiere por vía de naturalización, La denominación de nacionalidad adquirida es impropia, por cuanto la nacionalidad se puede adquirir por el hecho del nacimiento pero también posterior como lo es el proceso de naturalización. En este sentido prefieren hablar de nacionalidad derivada. La nacionalidad es aquella que se adquiere después del nacimiento del individuo por hecho, o hechos posteriores al mismo.

Principio de la Múltiple Nacionalidad Muchas constituciones modernas han consagrado la doble nacionalidad, es decir, la posibilidad de adquirir la nacionalidad de distinta a la de origen sin perder esta. Esto en el pasado no era posible, sin embargo, teniendo en consideración el hecho de que muchas personas por circunstancias coyunturales se veían obligados a obtener otras nacionalidades aunque obteniendo sus vínculos afectivos, e incluso materiales, con su patria de origen. La doble nacionalidad puede, sin embargo, plantear problemas de orden práctico como los que derivan de pago de impuestos, participación en elecciones o prestaciones del servicio militar, por ejemplo. Existe, además el caso de la nacionalidad múltiple, el cual es frecuenta ya que buen número de Estados adoptan en formas simultáneas los sistemas de Ius Sanguinis y el Ius Solis para determinar la nacionalidad. Normativa jurídica Guatemalteca

LEY DE NACIONALIDAD CAPITULO Artículo 1º.-La nacionalidad guatemalteca es el vínculo jurídico-político existente entre quienes la Constitución de la República determina y el Estado de Guatemala. Tiene por fundamentos un nexo de carácter social y una comunidad de existencia, intereses y sentimientos e implica derechos y deberes recíprocos.

Artículo 2º.-Todo lo relativo a la adquisición, conservación, pérdida y recuperación de la nacionalidad guatemalteca, se rige exclusivamente por las leyes de Guatemala. Artículo 3º.- A ningún guatemalteco de origen puede privársele de su nacionalidad, una vez adquirida es irrenunciable, aún cuando se hubiere optado por la naturalización en país extranjero. Se exceptúan los casos en que la renuncia sea obligatoria para dicha naturalización. Incluye reformas a la Ley de Nacionalidad mediante Decreto N° 86-96 del Congreso de la República de Guatemala, dictado el 9 de octubre de 1996 y refrendado el 21 de octubre de 1996. 1 Los guatemaltecos de origen, naturalizados en el extranjero, que hubieran perdido la nacionalidad guatemalteca por renuncia obligatoria podrán constituir domicilio nuevamente en Guatemala y recuperar la nacionalidad guatemalteca de conformidad con esta ley. Se exceptúan aquellos que habiendo renunciado obligatoriamente

a la nacionalidad de origen. Ratifiquen ante el Ministerio de Relaciones Exteriores su

renuncia, con el fin de conservar exclusivamente la nacionalidad extranjera para gozar de los privilegios económicos que su país de país de adopción les proporciona, en cuyo caso deberán inscribirse como extranjeros en los registros correspondientes. (artículo modificado por Decreto número 86-1996) Artículo 4º.- No se reconoce la naturalización en otro país de guatemaltecos domiciliados en Guatemala, salvo la naturalización de la mujer por matrimonio y siempre que no sea por efecto exclusivo de la legislación extranjera. Artículo 5º.-En los casos de doble o múltiple nacionalidad concurrentes en guatemaltecos de

origen, el Estado de Guatemala, dentro de sus limites territoriales les reconoce exclusivamente la propia, sin perjuicio que en el territorio de los Estados que les atribuyan nacionalidad, ejerzan los derechos y obligaciones propios de los nacionales de esos países, no pudiendo en ningún caso invocar otra soberanía frente a la de Guatemala. (artículo modificado por Decreto número 86- 1996) Artículo 6º.- La nacionalidad adquirida o recuperada conforme a una ley anterior se conserva bajo el imperio de otra posterior. Esto no significa convalidación de actuaciones nulas conforme al Derecho. Artículo 7º.-Para los efectos de esta ley, los términos de “natural”, “de origen” y “por

nacimiento”, referidos a la nacionalidad, son sinónimos; el término de “nacional por nacimiento” incluye tanto la nacionalidad por “jus solí” como por “jus sanguinos”; los términos de “centroamericano” y de “Centroamérica”, comprenden a las repúblicas que constituyeron

la Federación de Centroamérica.

Artículo 8º.-Toda persona que esté comprendida en cualquiera de las disposiciones del Capítulo II, Título I de la Constitución, tiene derecho a que se declare que es guatemalteca o que ha conservado, recobrado o perdido la nacionalidad, siempre que acredite en forma legal los presupuestos constitucionales del caso, así como las circunstancias que fueran jurídicamente necesarias para su correcta aplicación, y cumplan con los requisitos y formalidades correspondientes. El hecho de haber sido reconocido como guatemalteco en un

“status” determinado no impide serlo en otro más amplio, siempre que exista fundamento legal.

Ciudadanía Ciudadanía se refiere al conjunto de derechos y deberes a los cuales el ciudadano o individuo está sujeto en su relación con la sociedad en que vive. El término ciudadanía proviene del latín civitas, que significa 'ciudad'. Por tanto, ciudadanía es la condición que se otorga al ciudadano de ser miembro de una comunidad organizada. La ciudadanía implica derechos y deberes que deben ser cumplidos por el ciudadano, sabiendo que aquellos serán responsables por la convivencia del individuo en la sociedad. Este concepto de ciudadanía está ligado al derecho, sobre todo en lo que se refiere a los derechos políticos, sin los cuales el individuo no puede intervenir en los asuntos del Estado, y que permiten la participación directa o indirecta del individuo en el gobierno y en la consiguiente administración a través del voto directo para elegir o para competir por cargos públicos de forma indirecta.

Uno de los requisitos de la ciudadanía para que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos políticos es la nacionalidad. Pero también existen personas que, a pesar de ser nacionales de un Estado, no tienen los derechos políticos, porque pueden haber sido revocados o denegados. Por ejemplo, los presidiarios no tienen derecho a votar, que puede obligatorio para los mayores de 18 años.

Tradicionalmente e históricamente, la mujer, al igual que los niños o los sirvientes, no tenía ningún tipo de ciudadanía. No es hasta el primer cuarto del siglo XX cuando se empiezan a reconocer los derechos de las mujeres en el ámbito político, como el sufragio femenino, y cuando la mujer adquiere una situación de ciudadanía de pleno derecho en la mayoría de países.

La ciudadanía exige al individuo, como habitante de la ciudad (como dice la raíz de la palabra), que cumpla sus deberes, y que, como individuo de acción, lleve a cabo sus tareas para su bien y también para el desarrollo de la comunidad en la que vive, ya que los problemas de la ciudad deberían ser una preocupación de todos los ciudadanos. La ciudadanía se ejerce por las personas, los grupos y las instituciones que, a través de la capacitación, es decir, a través del poder que tienen para realizar las tareas sin necesidad de autorización o permiso de alguien.

Las acciones ciudadanas deberían causar cambios que conduzcan a evolucionar y fortalecerse, participando en comunidades, en políticas sociales y en ONG (Organizaciones no gubernamentales) de manera activa a través del voluntariado, donde se realizan acciones de solidaridad para el bien de la población excluida de las condiciones de ciudadanía.

Estas últimas organizaciones complementan la labor del Estado, realizando acciones en aquellas áreas a las cuales este no consigue llegar

El territorio El territorio, como elemento esencial del Estado ocupa dentro del campo de nuestra disciplina jurídica un tema de estudio especial ,en cuanto en cuanto que el no sirve de asiento a la masa poblacional que representa rasgos de unidad que le definen de una manera particular y donde convergen una pluralidad de situaciones sociales y políticas que forman parte de los asuntos y fines que deben ser atendidos por las instituciones del Estado sino que el territorio ha de ser considerado como el ámbito espacial dentro del cual el Estado ejerce su soberanía.

La relación jurídica que se establece entre el Estado y su Territorio es de Imperium para Carré de Malberg, pues el Estado no tiene sobre el Territorio una potestad de dominación y no es propietario del suelo sobre el que ejerce la potestad estadal, lo cual sería el Dominio. El territorio, según esta teoría, vendría a determinar el marco dentro del cual el Estado ejerce la potestad estatal o Imperium, el cual es, por su naturaleza, un poder sobre las personas. Para Kelsen el territorio tiene un sentido tridimensional, es decir que ejerce su validez en tres dimensiones, tiene largo, alto y profundo, la forma del espacio será la de un cono con su vértice en el centro de la tierra, junto a los vértices de los demás conos de los otros Estados. El territorio aunque parezca insólito tiene dos funciones, negativas y positivas, las primeras oponen una barrera a la acción estatal; esta barrera es lo que constituye las llamadas fronteras. De modo que la acción del Estado termina al encontrar tales fronteras. Las funciones positivas se enderezan al mejoramiento económico y bienestar social de la colectividad que vive dentro del Estado. El Estado transforma su territorio y lo pone al servicio de la sociedad a los fines de mejorar su condición social.

En este sentido se adopto la expresión mas amplia del espacio geográfico para sustituir la de territorio en efecto, espacio geográfico alude a los espacios continentales, insulares y marítimos, quedando el territorio como componente del primero de los citados.

Sin embargo, no se altera la determinación del espacio geográfico nacional al reiterar la versión tradicional de la Constitución del año 1830 y que se repite y hasta 1961, es decir, el que correspondía ala capitanía general de Venezuela para el 19 de abril de 1810.

No obstante se agrego la frase con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbítrales no viciados de nulidad

Por otra parte, se deslinda conceptualmente el espacio insular como parte de la organización político territorial de Venezuela y como espacio sujeto a la soberanía venezolana.

Sus funciones La necesidad de un territorio como elemento de Estado, apenas ha sido reconocida en los tiempos modernos. Anteriormente los teóricos del Estado se limitan a considerar como elemento esencial el de la comunidad de personas, cuya identidad no iba a estar necesariamente unida al lugar de residencia de estas ninguna definición de Estado concedía en la antigüedad nombra al territorio, como uno de sus elementos. Con este influyo, todos los conceptos de Estado hasta el siglo XIX ponían énfasis en el elemento de la población, aun Doguit mantiene que no es un elemento indispensable ya que dentro de su teoría el elemento fundamental en el Estado es la diferenciación política entre gobernantes y gobernados. La cual puede producirse independientemente de que existe un territorio.

Hoy en día existe casi unanimidad en considerar al territorio como uno de los elementos esenciales, sin el cual el Estado no podría existir. No significa esto que el Estado requiera de un territorio fijo su extensión puede variar y de hecho lo hace por diversas causas como las conquistas supremas, los tratados de limites, las anexiones etc, lo fundamental sobre el cual se asiente la población y se ejerza el poder de Estado.

El municipio El Municipio es sin duda por su importancia histórica y actual, el primero de los entes que integran la Administración Local.

El Municipio puede ser definido desde un doble punto de vista: sociológico y Jurídico. Se ha discutido mucho sobre la naturaleza del municipio dado que su carácter primario y elemental se le atribuye un carácter natural, y la tesis defendida es que el municipio es anterior al Estado y en consecuencia, éste ha de limitarse únicamente a reconocer su existencia. Esta postura adolece de un error de planteamiento, al confundir los aspectos sociológicos y jurídicos del municipio.

Sociológicamente es una agrupación de familias situadas en un mismo territorio para satisfacción de las necesidades originadas por las relaciones de vecindad (por tanto es un ente natural que surge de manera espontánea)

El poder público o autoridad. Sus limitaciones El poder puede tener varias concepciones, primeramente podemos decir entonces que el poder es el conjunto de instituciones que garantizan que los ciudadanos se sometan a un Estado determinado, podríamos decir que el poder tiene forma de regla porque muchas veces no emplea la violencia, es decir cuando un grupo domina a otro grupo. En el diccionario encontramos situación estratégica compleja en una sociedad determinada, + El poder según Weber es el dominio sobre otros, unos mandan y otros obedecen. + Según Arendz es una relación entre iguales que se basa en el dialogo y en le acuerdo.

Por otro lado tenemos otros conceptos con respecto a su sentido Sentido amplio: es la capacidad de INFLUIR en el comportamiento ajeno ejemplo: Padres - consejo. Profesores - conocimientos. Sentido estricto: es la capacidad de MODIFICAR el comportamiento ajeno, lo podemos modificar de muchas formas, incluso con la fuerza.

En realidad el poder aparece como una necesidad natural en la existencia del Estado, ya que es difícil construir una organización política sin una autoridad que dirija todas las situaciones y actuaciones en que se encuentran los integrantes de esa organización.

Dabin expresa que "El poder es querido por la naturaleza en el sentido de que la sociedad política, que corresponde al ímpetus naturales de los individuos humanos, no podría existir ni cumplir su misión sin un gobierno director." Mientras que para Hauriou el poder es "Una libre energía que, gracias a su superioridad asume la empresa del gobierno de un grupo humano por medio de la creación constante del orden y del derecho".

Por ello podemos decir entonces que el poder es entendido como la realización de la facultad de mando que tiene el Estado como, es decir, que el poder se representa en la autoridad a cuya orden se encuentran sometidos los habitantes o la población de un Estado, la cual junto con el territorio forman los tres elementos del mismo.

Tipos De Poder:

forman los tres elementos del mismo. Tipos De Poder:  Poder coercitivo (termino de cohación) 

Poder coercitivo (termino de cohación)

Poder persuasivo (termino de persuasión)

Poder retributivo (termino de retribución)

1. Poder coercitivo: ésta relación de poder se basa en que el súbdito obedece por que el individuo que tiene el poder amenaza con su integridad física o propia libertad del individuo. EJEMPLO: poder estatal, de aquí emana el Derecho penal. El Estado restringe la libertad personal. El tributo o la esclavitud.

2. Poder persuasivo: ésta relación de poder se basa en la convicción de identificación de ideas o de creencias entre el que ejerce el poder y los súbditos. El que ejerce el poder da una serie de ideas u opiniones como las mejores y los súbditos la aceptan como la mejor. Ejemplo: partidos políticos y sindicatos con sus afiliados. En las huelgas la identidad entre convocadores y convocados. En las Iglesias y sus seguidores.

3. Poder retributivo: esta relación de poder se basa en obedecer a cambio de una retribución. EJEMPLO: relación laboral.

Características del poder político:

Afecta directa o indirectamente a toda la sociedad, las tres anteriores no afectaban a toda la sociedad.

Todos los individuos están sometidos al mismo poder y no pueden evitar obedecerlo como en el persuasivo. Ejemplo: dejar el sindicato.

Es superior al resto de fórmulas o tipos de poder que hemos visto, ya que esas tres existen por que el poder político lo permite, sobre todo el persuasivo.

Es el único poder legitimado para el uso de la fuerza. Ejemplo: los piquetes no están permitidos. La pena de muerte.

Legitimidad Del Poder Político:

Defnición de legitimidad: Es la cualidad del poder de ser considerado como justificado por aquellos que están sometidos al mismo. Aquí el poder es legítimo cuando aquellos que están sometidos lo obedecen y aceptan voluntariamente. Texto de Max Weber (sociólogo alemán): la legitimidad hombre es libre y esclavo. Ningún hombre fuerza sobre los demás. ¿En qué se basa la legitimidad? ¿Cuándo?.

Enfoques De La Legitimidad:

Enfoque subjetivista.

Enfoque objetivista.

Enfoque del realismo político.

Enfoque del constructivismo normativo.

1. Enfoque subjetivista: el poder es legitimo cuando los súbditos están convencidos de que esta justificado el poder, aceptándolo y obedeciéndolo. Basándose en las convicciones de los súbditos (resignación).

2. Enfoque objetivista: un poder es legitimo cuando sus resultados son conformes a las convicciones socio-culturales del momento, es decir, un gobierno y su actuación es crear leyes que están dentro de la pauta sociocultural de la época. Ejemplo: cuando salió la ley del aborto en España en la segunda república, fue una ley fuera del contesto socio - cultural de aquel momento, es decir, salió antes de tiempo para aquella sociedad. Estos dos enfoques se parecen en que las dos se basan en las convicciones de los súbditos. Y se diferencian en que el SUBJETIVISTA esta en el plano gobernante - gobernado mientras que el OBJETIVISTA esta en el plano de las convicciones de los valores socio - culturales de la época.

3. Enfoque del realísmo político: un gobierno es legitimo si consigue el bienestar socio - económico.

1. Enfoque del constructivismo normativo: el poder es legitimo si se basa en el marco (constructivo) normativo establecido.

Tipos De Legitimidad Según Max Weber (Enfoque Subjetivista):

Legitimidad tradicional.

Legitimidad carismática.

Legitimidad legal - racional.

o

LEGITIMIDAD TRADICIONAL: consiste en que se acepta el poder por tradición o costumbre. Es la legitimidad típica que existe en las sociedades y monarquías antiguas. Se obedece el poder del Jefe o del Rey que siempre ha sido así. No tiene carácter nacional sino que se repite de época en época, pero no significa que este poder sea ilimitado, el poder tiene límites y éstos límites los dicta la propia costumbre. EJEMPLO:

ancianos o hechiceros en la tribu.

o

LEGITIMIDAD CARISMÁTICA: se basa en las cualidades personales de un líder

(inteligencia, fuerza con la que expresa sus ideas

).

No tiene autolimitación, por ello ha

habido excesos. EJEMPLO: dictaduras (Hitler

),

Gandi, Madre Teresa de Calcuta.

o

LEGITIMIDAD LEGAL - RACIONAL: Los individuos van a dictar el poder por que existen unas normas generales iguales para todos y validas para toda la sociedad sin

ninguna distinción. Es el tipo predominante actualmente aunque con un componente democrático, es decir, que estas normas deben ser elaboradas por unos representantes elegidos por el pueblo.

Legitimidad de origen y de ejercicio

elegidos por el pueblo. Legitimidad de origen y de ejercicio El poder es legítimo en cuanto

El poder es legítimo en cuanto a su origen cuando procede de alguno de los tipos de dominación establecidos por Weber. Pero el poder legítimo en su origen puede llegar a convertirse en ilegítimo en cuanto a su ejercicio. En efecto, la calificación de legítimo no podrá darse a todo poder, aún cuando haya procedido de un origen admitido como tal. Para que ello ocurra así se requiere que el ejercicio del poder se conforme en todo poder, aun cuando haya procedido de un origen admitido como tal. Para que ello ocurra así se requiere que el ejercicio del poder se conforme en todo momento, no sólo a los requisitos legales que pudieran exigirse de acuerdo con el sistema establecido, o sea el aspecto formal; si no exige igualmente una actuación adaptada a principios de justicia. Los Peligros del Poder

El ejercicio del poder político conlleva riesgos para los gobernantes y eventuales perjuicios para los gobernados, y ello es mucho más grave cuando su ejercicio se extralimita o se degenera. El mal ejercicio que del poder se ha hecho ha traído como consecuencia el temor de los más y por esta razón se trata de adoptar medidas que impiden eventuales daños

ocasionados por el abuso o por el mal uso del mismo. Existen dos clases de peligros, el peligro para los gobernados y el peligro para los gobernantes.

Peligros para los gobernados:

La guerra: El peligro que mayor número de preocupaciones engendra en la humanidad contemporánea está representado por la guerra. El ex presidente de Venezuela Luís Herrera Campins expone que "El super-desarrollo del poder lleva a muchos hombres a la convicción diabólica de que precisa desatar nuevas guerras como solución a los problemas de discordia internacional que hoy por hoy dividen a los países del mundo".

Indebida orientación: El ejercicio del poder coloca en manos de unos hombres un instrumento de influencia poderosa para orientar a otros hombres. Si esa orientación se hace con intereses mezquinos o con una preconcebida intención reñida con los principios de la moral y de la justicia que deben informar su ejercicio, el peligro para los gobernados representa la enajenación de sus conciencias y hasta la alienación total y definitiva. La violencia: El poder como tal entraña la disponibilidad de la fuerza. Pero cuando los detentadores del poder abusan de la fuerza para tratar de imponer sus criterios a los gobernados, puede llegarse a la negación de los principios más caros a la dignidad de la persona humana.

Peligros para los gobernantes. Para quien detenta el poder, éste también representa peligros cuyas consecuencias pueden afectar negativamente a los gobernados.

Corrupción: Quien ejerce el poder está sujeto a una serie de secuelas abominables, entre ellas la adulancia y el servilismo de parte de funcionarios de menor rango y sus súbditos. Ello puede conducir a la corrupción, patentizada no sólo desde el punto de vista moral propiamente dicho, sino también político y administrativo.

Ambición de mando: El poder produce en muchos hombres la ambición por su ejercicio indefinido y este fenómeno humano puede conducir a la arbitrariedad y hasta la usurpación con tal de saciar el apetito de mando.

Limites del poder

Todo poder debe estar sujeto a un control, normalmente regido por el ordenamiento jurídico, con vistas al bien común. Debe venir por delegación, es decir, debe pasar por procedimientos de elección de los dirigentes que representan a la sociedad. Debe haber división de poderes, para que uno limite al otro. Debe haber rotación en los puestos de poder para evitar el nepotismo y el mandarinismo.

El poder debe aceptar la crítica externa, someterse a un rendimiento de cuentas y a la evaluación del desempeño de quienes lo ejercen. El poder vigente debe reconocer y convivir con un contrapoder que le obliga a ser transparente o a verse sustituido por él. El poder tiene sus símbolos, pero deben evitarse títulos que oculten su carácter de delegación y de servicio. El poder debe ser magnánimo, por eso no hay que ensañarse sobre quien fue derrotado, sino valorar cada señal positiva de poder emergente. El poder verdadero es el que refuerza el poder de la sociedad y así propicia la participación de todos. Los portadores de poder nunca deben olvidar el carácter simbólico de su cargo. Los ciudadanos depositan en él sus ideales de justicia, equidad e integridad ética. Por eso deben vivir privada y públicamente los valores que representan para todos. Cuando no existe esa coherencia, la sociedad se siente traicionada y engañada.

La soberanía del estado La Idea de soberanía surge en medio de una lucha del podre real por conquistar su independencia de los poderes externos (poder de la iglesia y los restos del sacro imperio romano germano) y la supremacía sobre los poderes internos ( feudalismo), esta estructura política encabezada por el rey reemplaza a la estructura política anterior como lo era el feudalismo.

Soberanía del Estado El poder soberano forjado históricamente por el soberano fue un poder individualizado. Al surgir el Estado moderno el poder soberano se institucionaliza en el Estado, es decir se traspasa de la persona física del soberano a la persona jurídica del Estado, quien es el unico titular del poder soberano del Estado.

Dentro del la soberanía del Estado se distingue la interna y la externa.

1. Interno interna: supremacía por sobre los demás poderes sociales existentes en el territorio estatal, el Estado no reconoce otro poder igual o superior.

2. Externo externa: para relacionarse con los otros Estados soberanos, el Estado es un ente independiente igual jurídicamente a los otros Estados soberanos, que no reconoce

superiores, solo iguales.

Soberanía en el Estado

Consiste en determinar quién dentro del Estado debe ser reconocido como el soberano, quien posee la competencia de las competencias, tratando de dar una respuesta se han formulado una serie de teorias.

teorias que no conocieron los derechos humanos como limite infranqueable al poder estatal

Jean Bodin.

Tomas Hobbes.

J.J Rousseau.

teorías que reconocen en cierta medida los derechos humanos como limite al poder estatal:

Jhon Locke

Soberanía nacional

Soberanía popular

Cruzamiento de ambas soberanías.

Jean Bodin: Es el primero en tratar el tema de la soberanía, el reconoce la institucionalización de la soberanía en el Estado, de hecho al definirr Estado , le atribuye a este la cualidad de ser un poder soberano "Republica es un recto gobierno de varias familias y de lo que les es común con poder soberano" , cabe destacar que al referirse a un recto gobierno de varias familias, Bodin justifica la monarquia de su época.

Bodin señala que el derecho del rey a ser soberano emana de una Donación que libremente el pueblo le hizo y que tiene las cualidades de ser irrevocable e incondicionada.

Soberanía absoluta: La soberanía que adquirió el rey es absoluta, por lo cual el rey está absuelto del poder de las leyes, está por sobre ellas; el rey no está sometido al mando de otro y el rey sólo debe prestar juramento a Dios, ya que solo él juzgará sus actos. Sin embargo, el rey debe respetar las leyes fundamentales del reino, las que no puede modificar, estas son:

La corona: tiene dominio sobre si misma - es inalienable - indivisible - imprescriptible.

Titular: masculinidad - legitimidad - primogenitura - catolicidad.

Estados generales: para defender el Estado - imponer impuestos - reunir fuerzas.

Marcas de la soberanía: el principal signo de la soberanía es el poder "hacer y derogar la ley", ya que teniendo esta facultad se desligan las tantas existentes tales como: hacer la guerra o la paz, hacer justicia en el grado máximo, acuñar monedas,etc. Tomas Hobbes: para explicar el Estado y la soberanía parte suponiendo al hombre en un Estado de Naturaleza.

Estado de naturaleza: los hombres han sido creado por la naturaleza en igualdad de condiciones, las diferencias entre uno y otros son mínimas (+fuerza, + inteligencia, entre otras)

Debido a esta igualdad no existe razón alguna para que uno alcance un beneficio que otro no pueda obtener, así surgen las primeras discrepancias, los hombres comenzaran a utilizar la fuerza y su astucia para someter o bien no ser sometidos por otros , en esta constante guerra la sociedad puede surgir ya que los hombres temen morir. Así se da una consecuencia, de que nada puede ser injusto, debido a que no existe un poder común capaz de establecer la ley, por lo tanto si no hay ley, no hay justicia. En este Estado el hombre anhela la paz y es la inteligencia quien le muestra como alcanzarla, firmando el Pacto social.

Pacto Social: Los hombre como individuos y sociedad trasfieren el derecho a gobernarse a sí mismos y autorizan los actos como si fueran de su propia autoría al monarca quien gobernara con poder soberano. Aquí hay UN SOLO PACTO, en el cual han participado los hombres libremente, pero no ha participado el soberano, por lo que no se le puede reclamar nada, solo se le debe obediencia.