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Una propuesta meta-metafísica para la metafísica de Lewis

El propósito de mi ensayo no apunta a un análisis de la metafísica de Lewis ni una comparación de


su metafísica con otras propuestas metafísicas equivalentes o antitéticas, sino que estriba en poder
desterrar algunas posibles implicancias políticas que asume tácitamente Lewis en su metafísica.
Ahora bien, doy por asumida la tesis de que la metafísica es un posicionamiento político, o en otras
palabras, que toma para sí una visión del mundo que tiene connivencias fuertemente políticas. En
suma, mi objetivo es patentar el carácter político que toda metafísica necesariamente presupone a
través del ejemplo de Lewis.

Para llevar a cabo mi objetivo me centraré en dos textos de Lewis, a saber: “Causación” (1973) y
“Mundos Posibles” (1973). En particular, analizaré la argumentación de la noción de ‘mundos
posibles’ y, aunque con menor detención, la de ‘causalidad’ y ‘modalidad’. Además, el respaldo
conceptual que me permite establecer estas presuntas implicancias políticas las extraje de
“Introducción a la filosofía de la práxis” de Gramsci (1976). A partir de este texto, extraigo la idea
de un lenguaje cristalizado que respecta a la noción de ‘filosofía de la gente sencilla’, es decir, refiere
a ciertas preconcepciones subyacentes en el lenguaje. El punto de todo esto es el sentido común, pero
¿en qué sentido? Pues, en el sentido de que una filosofía y, en consecuencia, una metafísica, puede
optar o no por reivindicar el sentido común. Es un asunto bastante indiscutido el que el sentido común
permea en las personas que no se dedican profesionalmente a la filosofía, sin embargo, es tema de
discusión la postura que la filosofía puede adoptar respecto al sentido común.

Desde antaño se ha acusado a la filosofía de estar incomunicada con las personas ajenas a esta
actividad. Ciertamente, desde los griegos se ido adoptado la idea de que la filosofía requiere de una
iniciación ora a través de una escuela ora a través de un maestro. Es más, las corrientes académicas
de la filosofía han resignificado ciertas palabras empleadas por el vulgo; palabras como ‘existencia’
o ‘esencia’ han adquirido un uso especializado que el vulgo, en tanto que no posee conocimientos
filosóficos estrictos, desconoce. Esto deviene en un distanciamiento entre la filosofía y la ‘gente
sencilla’, sin embargo, ¿de esto se sigue que la filosofía es exclusiva de quienes se dedican
profesionalmente a ella? En lo absoluto. Gramsci nos da ciertas pistas cuando emplea términos como
‘filosofía espontánea’ o ‘filosofía de la gente sencilla’ que no refieren sino a una filosofía que
simplemente tiene el carácter de ser acrítica respecto de sus mismas bases. Creo que una manera de
solventar dicho distanciamiento, aunque puede que no sea la única, es reivindicar el sentido común,
ya que este constituye un puente entre la ‘filosofía profesional’ y la ‘filosofía espontánea’.
Un ejemplo de ello corresponde a David Lewis y su metafísica. A través de un análisis del lenguaje
ordinario; de la consideración de expresiones tales como ‘modos en que las cosa podrían haber sido
de otro modo’, se ve en la facultad de poder admitir la existencia de los ‘mundos posibles’. Esto es
de un gran interés, ya que son las expresiones de uso corriente, vale decir, las que nosotros empleamos
cotidianamente, las que tácitamente admitirían la existencia de estas entidades. Es más, el mismo
autor admite1 que en una etapa prefilosófica uno ya presupone una gama de opiniones. En tal sentido,
el rol de la filosofía corresponde al estipulado por Mumford en su artículo ‘Metaphysics’, en
particular, el rol asignado por la corriente llamada ‘Non-alignament’, es decir, en una constante
construcción de argumentos que no pretenden tener la última razón, sino ofrecer argumentos que
respalden las teorías que los filósofos proponen. El mismo Lewis admite que la filosofía consiste en
‘… intentar descubrir maneras de expandirlas en un sistema cerrado’2. El punto de todo esto es que
dichas opiniones implican que sí se puede hacer filosofía desde el sentido común que corresponde al
pensamiento corriente de la gente que no ejerce la filosofía como profesión.

Ocurre lo mismo con la Causalidad, en especial con la teoría contrafactualista. Esta teoría pretende
hacer frente a la teoría regularista que asume la Causalidad en términos de ‘contigüidad’ y ‘prioridad’.
Ambas teorías se desprenden de una definición que Hume hace de la Causalidad, esta es “podemos
definir una causa como un objeto seguido por otro, donde todos los objetos similares al primero son
seguidos por objetos similares al segundo, o en otras palabras, donde, de no haber estado presente el
primer objeto, el segundo no habría existido”3. El caso es que la teoría regularista es una interpretación
de la primera parte de esta definición, en cambio, la teoría contrafactualista corresponde a un análisis
de la segunda parte. Esta teoría propone que “A causó B si sólo si, de no haber sucedido A, tampoco
lo habría hecho B”4. esta teoría también apela al sentido común, ya que simplemente exige que
reconozcamos la validez, en el caso de que aceptemos la teoría contrafactualista, de enunciados tales
como ‘si no hubieses estudiado, te habría ido mal en la prueba’. La modalidad es un caso similar, ya
que apela a las nociones de ‘actualidad’ y ‘posibilidad’. De esto se sigue que enunciados tales como
‘actualmente X…’ y ‘posiblemente X…’ operan como una vía de acceso a una posible formulación
de una metafísica de la modalidad. El punto es que es a través del lenguaje ordinario; del sentido
común.

La filosofía que reivindica el sentido común tiene un gesto político que se expresa en el hecho de que
la filosofía puede mantener un lazo con las personas que no se dedican a dicha actividad. En efecto,

1
Lewis, David. (1973) Counterfactuals. Oxford. Blackwell.
2
Ibid. Pag. 159 en la traducción de María José García-Encinas.
3
Lewis, David. (1973). Causation. Journal of Philosophy, vol. 70. pp 556.
4
Garrett, B. (2014). ¿Qué es eso llamado metafi ́sica?. Madrid: Alianza. pp 79.
un artesano en su mero lenguaje puede estar asumiendo una metafísica modal, etc. El meollo del
asunto estriba en ese artesano puede reconocer que hace metafísica si la metafísica no, por decirlo de
alguna manera, rompe los lazos comunes con él; el sentido común, por ejemplo. Un ejemplo de esto
corresponde a la metafísica de Lewis que reivindica el sentido común y el lenguaje corriente como
elementos fundamentales para su argumentación.

Bibliografía:

Lewis, David. (1973) Counterfactuals. Oxford. Blackwell.

Lewis, David. (1973). Causation. Journal of Philosophy, vol. 70.

Garrett, B. (2014). ¿Qué es eso llamado metafísica?. Madrid: Alianza.

Larraiń , J. (2009). El concepto de ideología. Santiago: LOM.

Gramsci, A. (1999). Introducción a la filosofiá de la praxis: Escritos dos. México, D.F: Distribuciones
Fontamara.