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EL PARENTESCO

El parentesco es la base esencial de la organización de la familia y, por lo mismo, uno de


los aspectos más interesantes del Derecho civil en cuanto a su reglamentación y
consecuencias (CIRILO PAVON, 1946, TOMO III: 103). Constituyéndose como el cimiento
de toda doctrina de la sucesión ab intestato, ya que no puede hablarse de sucesión si no
se establece el lazo de parentesco, a excepción del vínculo uxorio y de la sucesión por
parte del Estado.

El parentesco puede ser de consanguinidad, afinidad y civil.

A) Parentesco de consanguinidad.- Según el artículo 236 del código civil, este


parentesco es la “relación familiar existente entre las personas que descienden una
de otra o de un tronco común”.

etc.
Bisabuelo

Ascendientes Abuelo

Padre

Pedro (causante)

Hijo

Descendientes
Nieto

Bisnieto

A) Parentesco de afinidad.- El parentesco que se produce en virtud del matrimonio


entre cada uno de los cónyuges y los parientes consanguíneos del otro, y cada
cónyuge se halla, por afinidad, en igual grado de parentesco con ellos que lo está
el otro por consanguinidad; no acabándose este parentesco en línea recta por
disolución del matrimonio que lo produjo; además de su afinidad en el segundo
grado de la línea colateral en caso de divorcio Mientras viva el ex cónyuge (
artículo 237 del código civil).

Aclarando que entre cónyuges no tienen entre sí relación de parentesco, ambos


están unidos por el vínculo uxorio o matrimonial. No produce efectos civiles por
ser meramente declarativo excepto que lo referido a ciertos impedimentos.

B) Parentesco civil.- Según el artículo 238 del código civil, parentesco se crea por
la adopción, institución por la cual el adoptado adquiere la calidad de hijo del
adoptante y deja de pertenecer a su familia consanguínea (artículo 377 del código
civil). Este parentesco genera derechos hereditarios, pudiendo constituir en caso
de sucesión contractual permitida por la ley.

En el parentesco hay líneas y grados:


LÍNEA.- Se entiende por línea la serie y orden de las personas que descienden
de una raíz o tronco común.

En línea recta o directa.- Esta forma está formada por personas en donde unas
son generantes y otras engendradas, es decir, unas descienden de otras, o
viceversa. Teniendo como principal característica el ser ilimitada.

La línea recta o directa puede ser ascendente o descendente, excluyendo este


último orden al anterior para efectos sucesorios. Este principio está
expresamente establecido por el artículo 817 del código civil.
Ejemplo.
GRADO.- Llámese grado a la unidad de medida del parentesco. Se representa
por una persona de cada generación.

En la línea colateral se calcula el grado entre dos parientes subiendo desde uno
al ascendiente común y bajando después hasta el otro.
Barassi expresa sobre la materia lo siguiente:
La ley, si no existe testamento, defiere la herencia los parientes, al cónyuge
supérstite. En defecto de todos ellos entra a suceder el Estado. Sin embargo, la
ley no llama un mismo tiempo a todos los parientes, sino sucesivamente, de
acuerdo con el principio de la sucesión por grados. Este principio establece, en
líneas generales, que el pariente más cercano en grados sucede excluyendo al
más remoto.
Este principio, de carácter muy general, de la sucesión por grados, sufre, sin
embargo dos excepciones:

a) La primera resulta del régimen de sucesión de las clases u órdenes


sucesorios. En efecto, en la sucesión por clases algunos grupos de
parientes son llamados conjuntamente, modificando con ello el orden de
sucesión que resultaría de un puro sistema gradual. Cada clase u orden
tiene preferencia sobre los grupos de parientes que integran los órdenes
siguientes. Con este sistema de órdenes excluye, en parte la sucesión de
cada uno de los grupos. Hasta formar parte del orden siguiente.

Dentro de cada clase la ley establece las cuotas en que han de participar
las personas que la componen.

b) La segunda excepción resulta de la aplicación del principio de la sucesión


por representación.
En relación al tema examinado en este apartado, Albaladejo hace estas
precisiones:
El llanamiento a la sucesión intestada se basa en el parentesco de sangre,
en el parentesco adoptivo, en el matrimonio y a falta de todo pariente o
cónyuge, en el vínculo de nacionalidad, de forma que el Estado es llamado
a suceder a los que, muertos sin testamento, carecen de aquellos.
Esos cuatro fundamentos del llanamiento a la sucesión intestada dan lugar
a que haya cuatro clases de Sucesores: parientes de sangre, parientes
adoptivos, conyugue y Estado.

A la sucesión no se llama a una clase en defecto de la otra, sino que,


salvado el caso del Estado, que únicamente es llamado en defecto de
todas las demás clases, las otra son llamadas unas veces conjuntamente
varias, otras una sola.
Dentro de la clase cónyuge y de la clase Estado, al no haber sino un
miembro en cada una, no hay más cuestión. Pero dentro de la clase
parientes de sangre, pudiendo ser mucho, hay que clasificarlos en
diversos grupos llamados órdenes, que son los de descendientes,
ascendientes y colaterales.

Dentro de la clase parientes adoptivos, no hay orden de colaterales pero


si de descendientes y ascendientes.

Por último, dentro de los órdenes, son llamados a suceder, no todas las
personas que los componen, sino (salvo el llamado derecho de
representación) la que esté (o las que estén, si son varias las que se
encuentran en igual caso) en más próximo grado de parentesco con el
difunto.

SUCESIÓN DE LOS DESCENDIENTES

Nuestro ordenamiento jurídico norma lo relativo a la sucesión de los descendientes en el


Titulo II (sucesión de los descendientes) de la Sección Tercera (sucesión intestada) del libro
IV (Derecho de sucesiones) del código civil, en los artículos 818 y 819.

Según el artículo 818 del código civil:

- Todos los hijos tienen iguales derechos sucesorios respecto de sus padres.
- Esta disposición comprende a los hijos matrimoniales a los extramatrimoniales
reconocidos voluntariamente o declarados por sentencia, respecto a la herencia del
padre o de la madre y los parientes de éstos, y a los hijos adoptivos.

De acuerdo a lo normado en el artículo 819 del código civil, la misma igualdad de derechos
rige la sucesión de los demás descendientes y éstos heredan a sus ascendientes por
cabeza, si concurren solos, y por estirpe, cuando concurren con hijos del causante.

Cuando no son hijos, heredan por estirpe. Opera la representación sucesoria. Este principio
permite que las personas con grado de parentesco más remoto reciban más que otras de
un grado más cercano.

6. SUCESIÓN DE LOS ASCENDIENTES

La sucesión de los ascendientes se halla prevista en el Título III (sucesión de los


ascendientes) de la Sección Tercera (sucesión intestada) del libro IV ( Derecho de
Sucesiones) del código civil, en los artículos 820 y 821, numerales que establecen.

A) Qué falta de hijos y otros descendientes heredan los padres por partes
iguales y si existen sólo uno de ellos, a este le corresponde la herencia
( artículo 820 del código civil) debe recordarse un caso en el cual los
padres no heredan, normado en el artículo 398 del código civil que
hemos comentado como incompatibilidad para heredar referido al
reconocimiento de un hijo mayor de edad, salvo que éste tenga
respecto de quien lo reconoce la posesión constante de estado o
consciente en el reconocimiento. Por otro lado el adoptante hereda al
adoptado como padre, no heredando en caso alguno de los padres
consanguíneos.

B) Si no hubiera padres, heredan los abuelos, en igual forma que la


indicada en el artículo 820 del código civil (art. 821 del código civil). Si
no hubiera padres, heredan los abuelos por partes iguales. Si
sobrevive sólo uno, le toca toda la herencia, al igual que el padre
adoptante, los abuelos y demás ascendientes de la rama adoptiva
heredan al adoptado, no así su familia consanguínea.

7. SUCESIÓN DEL CÓNYUGE

La sucesión del cónyuge se encuentra regulada en el título IV (sucesión del cónyuge) de


la Sección Tercera (sucesión intestada) del libro IV (Derecho de Sucesiones) del código
civil, en los artículos 822 al 827, que establecen lo siguiente:

A) El cónyuge que concurre con hijos o con otros descendientes del


causante, hereda una parte igual a la de un hijo (artículo 822 del código
civil).

B) En los casos del artículo 822 del código civil (vale decir, de
concurrencia del cónyuge con los hijos o con otros descendientes) el
cónyuge puede optar por el usufructo de la tercera parte de la herencia,
salvo que hubiere obtenido los derechos que le conceden los artículos
731 y 732 del código civil (Cuáles son el derecho de habitación vitalicio
y gratuito respecto de la casa-habitación en que existió el hogar
conyugal y el derecho de arrendar la mencionada casa-habitación,
percibir para sí la renta y ejercer sobre la diferencia existente entre el
valor del bien y el de sus derechos por concepto de legítima y
gananciales los demás derechos inherentes al usufructuarios). Ello
según el artículo 823 del código civil. Al respecto, Ferrero hace estas
acotaciones:

- Este usufructo es total recae sobre todos los bienes de la herencia es decir es a título
universal y no particular.

- Este derecho de usufructo constituye propiamente una opción. Si el cónyuge


escoge el usufructo, no hereda. La propiedad de los bienes que usufrutué será para
los hijos y demás descendientes, quienes tendrán sobre ellos la nuda propiedad.
- Heredero será el titular de la nuda propiedad, con la carga del usufructo. Y es que el
usufructuario no sucede ni en los bienes ni en la persona, pues respecto a los
primeros lo hace en un solo derecho de los mismos: el usufructo, y en la relación a
las segundas, lo hacen en una situación jurídica distinta a ella.

- El derecho de usufructo se calcula sobre el acervo imaginario. O sea, la masa de


cálculo es la misma que la computable para heredar en propiedad.

- Si el cónyuge ha sido ha recibido en liberalidad de su cuota hereditaria, no podrá


optar por el usufructo si hubiera recibido menos de su cuota será necesario evaluar
cuánto podrá ejercitar en su derecho de usufructo. Será menester valorar valorizar
en usufructo es lo que ha recibido en propiedad y no alcanzar la tercera parte de la
herencia podrá ejercer el derecho por diferencia.

- Si bien el si bien el cálculo se efectúa sobre el acervo imaginario el derecho se


ejercita tan sólo sobre bienes que forman parte del patrimonio del causante Al
momento de su fallecimiento no podrá ejercer sobre bienes que entrando en el
cálculo son de propiedad de otras personas por haber otorgado el de cujus anticipo
de legítima sin dispensa de colación o donación dentro de su capacidad de libre
disposición.

C) El cónyuge que concurre con los padres o con otros ascendientes del causante hereda
una parte igual a la de uno de ellos.

D) Si el causante no ha dejado descendientes ni ascendientes con derecho a heredar la


herencia corresponde al cónyuge sobreviviente.

E) la sucesión que corresponde al viudo o a la viuda no procede, cuando hallándose


enfermo uno de los cónyuges al celebrarse el matrimonio, muriese de esa enfermedad
dentro de los treinta días siguientes, salvo que el ´matrimonio hubiera sido celebrado para
regularizar una situación de hecho (art.826 del código civil).
F) la nulidad del matrimonio por haber sido celebrado con persona que estaba impedida
de contraerlo no afecta los derechos sucesorios del cónyuge que lo contrajo de buena fe,
salvo que el primer cónyuge sobreviva al causante (art.827 del código civil).

Según Albaladejo:

“…La ley llama al cónyuge sobreviviente a la herencia intestada del premuerto. Le llama
siempre: unas veces al solo, lo que ocurre cuando el difunto no dejo descendiente ni
ascendientes, otras en concurrencia con los descendientes y ascendientes del difunto,
cuando los dejo.

SUCESIÓN DE LOS PARIENTES COLATERALES

La sucesión de los parientes colaterales es objeto de tratamiento legal en el título V


(“sucesión de los parientes colaterales”) de la sección tercera (sucesión intestada”) del libro
IV (“derecho de sucesiones”) del código civil, en los artículos 828 y 829.

El art. 828 del código civil señala que si no ay descendiente, ni ascendientes, ni cónyuge
con derecho a heredar, la herencia corresponde a los parientes colaterales hasta el cuarto
grado de consanguinidad inclusive, excluyendo los más próximos a los más remotos, salvo
el derecho de los sobrinos para concurrir con sus tíos en representación de sus padres, de
conformidad con el artículo 683 del código civil, numeral este último que establece que en
la línea colateral solo ay representación para que al heredar aun hermano ,concurran con
los sobrevivientes los hijos de los hermanos premuertos que tengan derecho a
representarlo en los casos previstos en el artículo 681 del código civil, o sea, en caso de
muerto del ascendiente, renuncia del ascendiente a la herencia por indignidad o
desheredación.

Los hermanos y los sobrinos son herederos privilegiados, pues se da entre ellos el derecho
de representación. Los demás colaterales son herederos ordinarios.

El quinto orden nos remite a los parientes colaterales del tercer grado, que son los tíos y
sobrinos; y sexto orden, a los de cuarto grado, que son los tíos, abuelos, los sobrinos nietos
y los primos hermanos (FERRERO, 2005:643-646).
SUCESIÓN DEL ESTADO Y DE LAS BENEFICENCIAS PÚBLICAS.

Lo concerniente a la sucesión del estado y de las beneficencias públicas se haya normado


en el titulo VI (“sucesión del estado y de las beneficencias públicas”)de la sección tercera
(sucesión intestada )del libro IV(“derecho de sucesiones ”)del código civil, en el artículo 830
numeral del cual se desprende que :

-A falta de sucesores testamentarios o legales el juez o notario que conoce del proceso o
tramite de sucesión intestada, adjudicara los bienes que integran la masa hereditaria, a la
sociedad de beneficencia o a falta de esta, a la junta de participación social del lugar del
ultimo domicilio del causante en el país o a la sociedad de beneficencia de lima
metropolitana sí estuvo domiciliado en el extranjero.

-es obligación de la entidad adjudicataria pagar las deudas del causante si las hubiera,
hasta donde alcance el valor de los bienes adjudicados.

-corresponde al gestor del proceso o tramite de sucesión intestada, el diez por ciento del
valor neto de los bienes adjudicados ,el mismo que será abonado por la entidad respectiva,
con el producto de la venta de dichos bienes u otros mediante la adjudicación de alguno de
ellos.

Domínguez Benavente y Domínguez águila señalan al respecto que:

“…Aunque (…) (se expresa) que el fisco es llamado a la sucesión legitima, que a falta de
otros herederos sucede el fisco; y que la responsabilidad de este, como heredero, es a
beneficio de inventario y por ello no debería ponerse en duda que es un heredero, es lo
cierto que dos son las posibles justificaciones del derecho del fisco para recoger las
herencias sin herederos.

Así es posible concebir que el estado es el último heredero y recoge las herencias que no
han sido aceptadas por otros preferentes en esa calidad .Tiene, pues, los mismos derechos
y las mismas obligaciones que todo heredero.

El estado tiene un derecho de naturaleza sucesora.

Pero existe también la tesis que entiende al estado no como heredero de las sucesiones
sin otro sucesor preferente, sino que las atribuye por el simple ejercicio del derecho de
soberanía. El estado no sería pues un heredero más, sino que recogería los bienes al
mismo título con que recoge las tierras que no tienen otro dueño…” (DOMINGO
BENAVENTE; Y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, 1990, tomo II: 81).

Según de Ruggiero :

“…cuando el difunto no dejo cónyuge ni parientes con derecho a suceder, la herencia se


atribuye al estado (…).las herencias vacantes son, pues, adquiridas por el fisco (…).

En cuanto a la naturaleza de este derecho del estado, (…) es muy discutida, creyendo unos
que el título es un soberanía eminente por la que el estado hace suyos por ocupación todos
los bienes vacantes, otros, que se trata de un verdadero y propio derecho de sucesión, no
diferente por naturaleza y contenido de los demás herederos llamados antes que él. En
nuestra opinión, esta última doctrina es más de las conforme al espirito (…) de la ley, pues
refiriéndose al estado, (se) habla de la atribución y (se) le incluye entre los sucesores.

Pero a pesar de su cualidad de heredero no puede el estado ser llamado a responder de


las cargas y deudas hereditarias más allá de la herencia ,a fin de que no recaigan en el los
pasivos de toda las herencias vacantes y de que el beneficio de la sucesión no se convierta
en un daño seguro .independiente, por tanto ,de una aceptación con beneficio de inventario
(…),el estado resultaría siempre exonerado del gravamen de las deudas ultra vires,
debiendo reputarse como un heredero beneficiado de derecho…”(DE
RUGGIERO,s/a,tomo II,volumen segundo :441-442).