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Aproximación al Apocalipsis: 41

LA SEXTA TROMPETA1
EL SEGUNDO AY: INICIO DEL ARMAGEDÓN

“El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios”. Apocalipsis 9:13.

Abramos la palabra del Señor en el libro del Apocalipsis en el capítulo 9. Hoy vamos a estudiar con la ayuda del Señor, por lo menos una parte, lo relativo a la sexta trompeta: el
segundo ay. La sexta trompeta y el segundo ay abarca desde Apocalipsis 9:13 hasta 11:14, donde dice: “ El segundo ay pasó; he aquí, el tercer ay viene pronto”, o sea que el verso 14 del
capítulo 11 nos dice donde pasa el segundo ay, es decir, pasa después de todos los aconteci mientos de la segunda parte del capítulo 9, todo el capítulo 10 y la primera parte del capítulo
11, todo eso es el segundo ay y por lo tanto también, la sexta trompeta. Hoy estaremos estudiando solamente una primera parte de este segundo ay que es la sexta trompeta. Vamos a
estar estudiando hoy, Dios mediante, desde el versículo 13 hasta el 21 del capítulo 9. Primero como solemos hacerlo, voy a hacer la lectura del texto comparándolo esta traducción de
Reina Valera 1960 con los manuscritos más antiguos. Como les dije la vez pasada, el final del verso 12 por algunos manuscritos tardíos, es unido al verso 13, o sea, que algunos dicen:
“Después de esto, el sexto ángel tocó la trompeta”, pero no lo dicen así la mayoría de los manuscritos antiguos, además que entre el punto final del verso 12 y el comienzo del verso 13,
hay la letra “Y”, la palabra “Kay” que quiere decir: también, o igualmente, o además, entonces comienza así: “Y el sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro
cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios”, allí donde esta palabra “cuatro” antes de cuernos, en la mayoría de las ediciones críticas aparece entre paréntesis cuadrado, cuando
una palabra en el texto original aparece entre paréntesis cuadrado significa que los críticos no han podido decidirse si esa palabra pertenecía al texto o no pertenecía porque una gran
cantidad de manuscritos la incluyen y otra parte de manuscritos no la incluyen, manuscritos igualmente importantes, entonces los críticos no saben si es que fue agregada la palabra o
que fue olvidada, de manera que se coloca entre paréntesis cuadrado, por eso yo lo coloqué aquí entre paréntesis cuadrado, porque algunos manuscritos la tienen y otros no y es muy
difícil decidirse de si fue que se agregó o que se quitó, por lo tanto, cuando hay esa duda en cuanto a la comparación de los manuscritos antiguos se coloca un paréntesis cuadrado
alrededor de la frase, no se quita porque puede haber sido original, pero se coloca entre paréntesis porque pudo haberse agregado pero no hay seguridad, hasta que no haya nuevas
apariciones de otros manuscritos eso es por lo pronto como está el asunto de crítica textual en este pasaje. “Y el sexto ángel tocó la trompeta, y oí una vez entre los [cuatro] cuernos del
altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates.” Aquí la palabra cuatro si
es normal, “Y fueron desatados”, la palabra que dijo “atados” puede traducirse también “detenidos”. “Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día,
mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número. Así vi en visión los caballos y a sus
jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre. Por estas tres
plagas”. Esta palabra “plagas” falta el algunos manuscritos tardíos, pero está en la mayoría de los manuscritos más antiguos, o sea, que puede ser que se haya olvidado por algunos de
los copistas, “por estas tres fue muerta” dicen algunos, pero la mayoría y los más antiguos dicen: “Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo
y el azufre que salían de su boca. Pues el poder de los caballos”. Esta palabra “de los caballos” aparece explícita, algunos manuscritos lo dejan implícito. “Pues el poder de ellos estaba
en su boca” dicen algunos manuscritos, pero la mayoría y más antiguos dicen: “Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes,
tenían cabezas, y con ellas dañaban. Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aún así se arrepintieron de las obras de sus manos,” esa palabra “ni”, quiere decir:
oudé, algunos manuscritos dicen outé, otros dicen: “no”, otros dicen: “ni”, o sea que hay variaciones en los manuscritos en si: “oudé” o “outé”, los más antiguos y la mayoría dicen:
“oudé”, o sea lo que aquí dice: “ni aún se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de
madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías”; los manuscritos más antiguos lo dicen en singular: Farmacón, otros lo
dicen parmakeyon, o sea, unos lo dicen en plural, cuando Pablo lo cita en Gálatas 5, cuando aparece otra vez en la lista de Apocalipsis 21 de los del lago de fuego aparece en plural, por
eso pues, quizá algún copista quiso hacerlo igual a los otros, pero realmente los manuscritos más antiguos y la mayoría dice en singular: Farmacon, o sea, “ni de su hechicería, ni de su
fornicación, ni de sus hurtos”. Como hemos podido ver esta traducción de Reina Valera está bien cerca del original con esas pequeñas acotaciones que acabamos de hacer.
Entonces hermanos miremos otra vez desde el principio y veamos el verso 13: “Y el sexto ángel tocó la trompeta,” cuando el sexto ángel tocó la trompeta miren lo que dice: “Y oí”,
porque Juan no solamente veía sino que también oía, “oí una voz de entre”, no dice: en los, sino “entre los [cuatro] cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios”, o sea que este
altar de oro era de donde se recibían las oraciones de los santos que estaban debajo del altar. Ustedes recuerdan eso, que lo estuvimos viendo en el quinto sello? Vamos al quinto sello
en el capítulo 6 verso 9 para que podamos entender esto: “Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el
testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?” o sea, ellos estaban
diciendo: Señor, por qué todavía no juzgas? Ellos nos mataron y todo sigue igual, parece que no van a creer que tú tenías la razón, tienes que vindicar la causa nuestra, Señor, verdad?

1Enseñanza en reunión de la obra en Teusaquillo, Bogotá D.C., Colombia, noviembre 15 de 2002.


“Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descana sen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían
de ser muertos como ellos”, o sea, las almas bajo el altar estaban clamando para que el testimonio de ellos fuera vindicado, para que la verdad fuera respaldada, para que el juicio que
ellos anunciaron tuviera cumplimiento, pero el Señor estaba esperando que se completara un número, pero ahora vemos que cuando es la sexta trompeta que es ya en plena gran
tribulación, en la segunda mitad de la semana setenta de la profecía de las setenta semanas de Daniel, ahí si aparece respondida la oración que se hacía debajo del altar. Por eso dice en
el verso 13 del capítulo 9: “oí una vez de entre los [cuatro] cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios,” o sea, allí donde se oía, ahora ya llegó el momento del juicio, estas
trompetas son las que introducen el juicio y las copas son las que lo consuman, entonces aquí está “diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: desata a los cuatro ángeles que están
detenidos o atados junto al gran río Eufrates”. Por lo que hicieron estos ángeles nos damos cuenta que eran ángeles caídos, espíritus malignos de gran poder, que por voluntad de Dios
estaban atados y no podían actuar lo que querían porque el Señor es el que tiene toda autoridad; él es el que sabe hasta donde permite y hasta donde no. Cuando le dijo a Pedro: Pedro,
Satanás te ha pedido para zarandearte, o sea que Satanás tuvo que pedir permiso para zarandear a Pedro y lo mismo fue el caso de Job, cuando Satanás tuvo que pedirle permiso a Dios
para poder tocar a Job y Dios le dio medidas y le dijo: Puedes tocar sus bienes, pero a él no, luego le dijo: Puedes tocar su cuerpo, su salud, pero no su vida, entonces aquí vemos que
Dios tiene estos cuatro ángeles que son personajes seguramente malignos, que una vez de que tenga libertad actuarían como lo vamos a ver para introducir el Armagedón y esto es esta
segunda trompeta, este segundo ay, es la introducción del Armagedón; luego cuando ya se completa con la sexta copa ya es el Armage dón completo, pero el Armagedón tiene una
introducción y una culminación. La introducción es la sexta trompeta, el segundo ay, la culminación es la sexta copa, ahora estamos viendo es la introducción del Armagedón: la sexta
trompeta: el segundo ay.
Dice el verso 15 del capítulo 9 de Apocalipsis: “Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de”, con qué objetivo fueron
desatados?, fíjense en la quinta trompeta, los primeros cinco meses de esa gran tribulación de esos tres años y medio, porque cuando cae Satanás a la tierra y sube el ángel del abismo y
aparece la bestia que sube del abismo comienza la gran tribulación, el desolador, el destructor, el anticristo, los cinco primeros meses no se les permite morir, solamente son
atormentados por estas langostas misteriosas, de las cuales algo parecido habla también Job, que la vez pasada no pudimos mencionar: Joel 1, Joel 2, habla también de esos personajes
malignos que atacan, Joel se refería en una primera instancia a las invasiones de Nabucodonosor, luego a otras futuras tipificadas por la primera, pero aquí Apocalipsis 9:5 si habla de
esas langostas malignas que no son langostas naturales, sino diabólicas que vienen del abismo, del Abadón y sin embargo, solamente tienen permiso de Dios de atormentarlos cinco
meses pero no de matarlos, esos cinco meses de ese tormento era porque Dios los quería librar de la muerte, pero las personas no se arrepintieron, verdad? Entonces ahora, Dios le
permitió a estos cuatro ángeles que estaban atados junto al gran río Eufrates, salir ahora sí a matar. Ahora, fíjense lo curioso, dónde están detenidos esos ángeles que están a punto,
como un perrito que está atado, cuando le sueltan la correa, sale disparado a hacer desastres. Están en el Eufrates, dónde queda el Eufrates? Donde hoy es Irak, eso quiere decir que
desde Irak, o sea a partir de Irak, el problema es con Irak, a partir de Irak saldrán estos cuatro ángeles a destruir. Nos damos cuenta que por una parte está el ejército del anticristo, por
otra parte está el ejército de los reyes del norte, por otra parte está el ejército de los reyes del sur, por otra parte está el ejército de los reyes del oriente, o sea que los cuatro ángulos de
la tierra involucrados en el Armagedón, estos cuatro ángeles van a producir lo que podemos llamar una tercera guerra mundial donde habrá más muertos que los anteriores, por eso dice
acá: “a fin de matar a la tercera parte de los hombres”. Cuando estábamos viendo los sellos, uno de los sellos hablaba solamente de la cuarta parte, recuerdan? La cuarta parte de la
tierra, pero ahora habla de la tercera parte de la tierra, o sea, un tercio de los habitantes de la tierra, cuántos son los habitantes de la tierra que hay hoy? Seis mil millones, o sea, mil
quinientos millones de personas, porque ya había muerto la cuarta parte, es decir, que van a morir durante la sexta trompeta en la gran tribulación, mil quinientos millones de personas
por las plagas que va a decir allí: fuego, humo y azufre, es decir, guerra, esas son las plagas de la guerra.
Luego dice el verso 16: “Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones”, o sea dos miríadas de miríadas, es decir, dos diez miles de diez miles dice el original
griego, que al traducirse una miríada son diez mil, entonces son doscientos millones de jinetes, nunca había habido tanto número de personas en un ejército, el único ejército que tiene
en la actualidad doscientos millones, es el ejército de la China y si nosotros nos damos cuenta más adelante cuando veamos la sexta copa volveremos a esto para completarlo, pero
vamos a adelantar un poquito allá en el capítulo 16, la sexta trompeta se corresponde con la sexta copa, porque la trompeta es la que introduce Armagedón y la copa es la que lo
consuma, podemos llegar allí al sexto ángel de la sexta copa, capítulo 16 verso 12: “El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó, para que
estuviese preparado el camino a los reyes del oriente” Quiere decir que es del oriente que viene un número de jinetes para introducir prácticamente Armagedón, comenzar una matanza
cual nunca la ha habido, en otro lugar dice que la sangre llegó hasta los frenos de los caballos por unos trescientos kilómetros, imagínense lo que es la cantidad de sangre, porque Dios
va a reunir los ejércitos allí. Cuando lleguemos a la sexta copa completaremos esto pero hoy estamos es introducién dolo porque la trompeta introduce el Armagedón, la sexta copa lo
consuma. Entonces dice el verso 16 de Apocalipsis 9: “Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número”, o sea, que la tercera guerra mundial, la del
Armagedón, comienza en Irak, porque de allí es de donde se desatan estos ángeles, o sea, Irak, fíjense como las cosas están de cerca ahora porque desde el primer Bush Presidente, ha
comenzado a haber problemas con Irak, ahora este segundo Bush habla de volver, o sea, que realmente la situación va a llegar a ser tan compleja que va a desatar una tercera guerra
mundial que es el Armagedón, ya.
Ahora, vamos a leer en el libro de Deuteronomio capítulo 28, versículos 49 al 57, por qué voy a leer Deuteronomio? En Deuteronomio se describen las bendiciones y las
maldiciones, entre las maldiciones al pueblo de Israel por su infidelidad está que Dios traería ese ejército terrible y numeroso sobre ellos, recuerden que ellos vienen es hacia la
llamada “Tierra Santa”, esa tierra santa es Israel. Vamos a Deuteronomio capítulo 28, vamos a leerlo desde el versículo 49 hasta el 57, el contexto como les dije, está desde el verso 15:
Consecuencias de la desobediencia y ya viene declarando esa desobediencia con castigos más suaves al principio y más fuertes hacia el final. Ya hacia el final desde el verso 49 dice:
“Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni
perdonará al niño, y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas,
hasta destruirte. Pondrá sitio a todas tus ciudades hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que
Jehová tu Dios te hubiere dado . Y comerás el fruto de tu vientre, la carene de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu
enemigo.” Ahora fíjense, si eso ya sucedió con Tito en Jerusalén y lo que viene es tiempo de angustia para Jacob, tribulación como nunca más la ha habido ni la habrá, o sea, si ya
sucedió en el año 70 en Jerusalén, que no espera suceder ahora en esta sexta trompeta, será peor. Continua diciendo el verso 54: “El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado,
mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno y al resto de sus hijos que le quedaren; para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comiere, por no
haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría
sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a
luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades” o sea, que si con el rechazo del Mesías hubo la
retribución cuanto más en el tiempo de angustia que hará que ellos se vuelvan al Mesías en su segunda venida. Entonces aquí nos habla de esa nación del extremo de la tierra que ha de
venir y aquí habla de un ejército de doscientos millones. Actualmente el único que tiene doscientos millones es China, que es justamente en el extremo de la tierra, en el lejano oriente,
y como dice la sexta copa que vienen los reyes del oriente, a dónde? A batallar en el valle de Meguido, en Armagedón, donde vendrá el ejército del anticristo, los del norte, o sea la
Confederación de Rusia y los aliados suyos; el rey del sur, o sea, los musulmanes y estos que vienen del oriente. Hermanos, esta sexta trompeta, este segundo ay, es el inicio del
Armagedón ya.
Volvamos a Apocalipsis 9 donde Juan empieza a describir desde su época, él estaba viendo una visión y claro, él estaba en una época muy antigua, donde todavía no había ciertas
máquinas de guerra como las hay hoy, pero miren como él las describe en el verso 17: “Así vi en visión”, muy pocas veces él dice esta palabra “Vi en visión”, Daniel si lo dice, pero
Juan muy pocas veces, aquí lo dijo: “Así vi en visión los caballos y a sus jinetes,” les digo una cosa: el país que más produce caballos en todo el mundo es Mongolia, en el extremo
oriente, “Vi en visión los caballos”, o sea, los doscientos millones, “y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre.” , o sea, corazas, era como armas
defensivas, es decir, las mismas se defendían, incluso atacando con fuego, zafiro, aquí la palabra que dice “zafiro”, realmente en el original griego es “jacinto”; el jacinto es un poco
más oscuro, aquí se tradujo “zafiro”, la palabra en el griego más exacta es “jacinto”, “corazas de fuego, de jacinto y de azufre.” Es curioso que el azufre es uno de los principales
componentes de la pólvora que tiene un olor hediondo y es el componente del lago de fuego, el azufre aparece en el lago de fuego. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de
leones;” o sea que aquí está hablando de algo diferente a los caballos normales, quizá sean otros animales o quizá sea que han sido disfrazados, o han sido adornados así, o se está
refiriendo también a máquinas como caballos; de todas maneras las máquinas, su poder se mide en poder de caballos de fuerza, verdad? Continua diciendo aquí: “y de su boca salían
fuego, humo y azufre”, o sea, eso es lo que se ve en una guerra convencional, gracias a Dios que esta por ahora es convencional, la parte atómica y nuclear aparece en Zacarías 14, al
final, pero por ahora es guerra de tipo convencional. “Por estas tres plagas”, la palabra se puede traducir también “flagelo”, es la misma raíz griega para plagas y flagelos, “fue muerta
la tercera parte de los hombres;” o sea, a fin de matar fue que fueron liberados y lo hicieron, fueron liberados para hacer eso y por esas tres plagas fueron muertas la tercera parte de los
hombres, qué cosa tremenda! O sea que si fuera en esta época serían mil quinientos millones de personas, o sea, muchos muertos, más de los que hubo en la guerra mundial. “Pues el
poder de ellos”, o “de los caballos estaba en su boca y en sus colas;” o sea, hacia delante y hacia atrás, “porque sus colas, semejantes a serpientes,” es decir, que se movían, se podían
mover, eran móviles, “sus colas semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban.” Cosa terrible! “Y los otros hombres”, aquí está lo que Dios esperaba al permitir que un
tercio muriera. Primero que no murieran, sólo que sufrieran cinco meses, pero no se arrepintieron sufriendo, entonces bueno, la tercera parte va a morir, para qué? para que las dos
terceras partes se arrepientan y sin embargo dice acá: “Y los otros hombres” , o sea las dos tercera partes que quedaron, “que no fueron muertos con estas plagas, ni aún así”, es decir,
es como si Dios dijera: lo que yo buscaba era que se arrepintie ran, pero ni siquiera así, después de esa tremenda mortandad, de esa terrible guerra, “ni aún así se arrepintieron”, o sea,
que lo que Dios buscaba era el arrepentimiento, “ni aún así se arrepintieron de las obras de sus manos,” es decir que lo que los hombres hacen con las manos, es malo, Dios nos dio las
manos para hacer lo bueno, para trabajar el bien, pero si aquí Dios está pidiendo que se arrepientan de las obras de sus manos, quiere decir que la mayoría de los hombres están usando
sus manos en el trabajo para el mal, o sea que cada vez los hombres van a trabajar más para el mal que para el bien; por eso habla: “ni aún así se arrepintieron de las obras de sus
manos,” otra cosa: “ni dejaron de adorar a los demonios,” o sea, que habrá en el tiempo del fin adoración demoníaca, siempre la hubo, pero hacia el tiempo del fin se aumentaría,
adoración a los demonios y fíjense ni siquiera con esto dejaron de adorar a los demonios, ni la idolatría, dice: “y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera,” es
decir, el Señor no dejó excepción, lo normal de las estatuas son estos materiales, y los hombres siguieron adorando estas estatuas, estas imágenes, “las cuales no pueden ver, ni oír, ni
andar;” ahora, fíjense que estas frases son frases parecidas a la que aparece en el Salmo 115, verdad? Pero hay una diferencia. Vamos a comparar el Salmo 115 para ver la diferencia.
Salmo 115 versículos del 4 al 7, vamos a ver cual es la diferencia. Versículos del 4 al 7, dice así: “Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca, mas
no hablan; tienen ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan; tienen píes, mas no andan; no hablan con su garganta.
Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos.” Aquí en Apocalipsis 9:20 dice: “no pueden ver, ni oír, ni andar;” pero no dijo que no pueden hablar, por qué
el Espíritu Santo cayó diciendo que estas imágenes no podían hablar, porque a la imagen de la bestia se le dio poder para hablar y para hacer matar a todo el que no la adorase, entonces
por eso el Espíritu Santo no dijo que no podían hablar, porque se le va a dar permiso, como lo vamos a ver después, a la imagen de la bestia para que hable, por eso es que aquí dice en
plena tribulación: “no pueden ver, ni oír, ni andar;” pero no dice nada de hablar porque ahí si van a hablar, la imagen de la bestia va a hablar, por eso aquí no dice que no va a hablar,
esa es la diferencia.
Luego dice el versículo 21: “Y no se arrepintieron de sus homicidios,”, o sea, tan común que se ha vuelto matar, especialmente aquí en Colombia que es el país más violento del
mundo, tan fácil que es matar, allá en el Urabá hay unas historias terribles: Un muchacho, cinco muchachos porque tenían areticos, los paramilitares los mataron, por cualquier cosa que
se mata, con que facilidad se mata y la gente es como si fuera lo normal y dice: “y no se arrepintieron de sus homicidios”, o sea, que estaba buscando Dios con todo este Armagedón acá
que fue iniciado, que se arrepintieran. Luego dice aquí: “ni de su hechicería”, pero la palabra “hechicería” es farmacón de donde viene la palabra: farmacia o drogas. Antiguamente la
palabra farmacón o farmacia se usaban en relación a los encantamientos, pero como para hacer encanta mientos se hacían menjurjes con plantas y con cosas, entonces ahí empezó a
surgir la farmacia y los curanderos usaban los menjurjes junto con espiritismo o espiritualismo, invocando espíritus y haciendo pócimas, después poco a poco se fue separando la parte
del conocimiento químico de las propiedades de las plantas, sin embargo, fíjense que en Pérgamo existía la adoración al dios esculapio que era una serpiente y esa serpiente es la que
aparece en los escudos de los hombres que estudian farmacia y también los que estudian medicina, es una serpiente y otros tienen dos, refiriéndose a esculapio y fíjense como en tiempo
del fin habrá hechicería, satanismo por todas partes, utilizando también drogas y plantas. Por ejemplo, uno de los grupos satánicos es el grupo Wica y ellos utilizan plantas y ahora aquí
en Bogotá circula ese libro por las casas, se lo ofrecen en su casa, el libro de las plantas wica es decir, para hacer hechicerías, para retener amores, para hacer daño a personas a través
de la ecología, de las plantas, de la madre tierra, etc., están llevando a la gente a la hechicería, al uso de las drogas, de los poderes de las plantas, para mantener a las personas
sometidas o para hacer maleficios, eso es terrible. Fíjense que estaba viendo en un programa que daban Pacheco, Adriana y el hermano de Margarita Rosa de Francisco, y estaba ella
trayendo a una danzarina de danzas hindúes, y ella le estaba enseñando la danza hindú, invocando a todos los dioses, dice que esa danza era para todos los dioses y todas las
divinidades, o sea, que directamente están metiendo el politeísmo a través de la televisión y ellos no se dan cuenta, los mismos que hacían el programa no entendían lo que estaban
haciendo, dirigido a las divinidades, o sea, nos damos cuenta como la nueva era está metiendo la hechicería y como se está usando las drogas para la hechicería. Dice el verso 21: “y no
se arrepintieron de sus homicidios, ni de su hechicería”, generalizando todas sus variedades, o sea que en el último tiempo, hasta el final de la tribulación habría todavía hechicería,
quién pensaría, una sociedad que se dice moderna, incluso algunos que se dicen ateos y sin embargo, practicando hechicería, dice: “ni de sus fornicaciones”, o sea que eso es lo común
ahora, “ni de sus hurtos”, entonces fijémonos cuales son las cosas que Dios esperaba que se arrepintieran: primero, las obras de sus manos, o sea, de hacer el mal en general, no dejaron
de adorar a los demonios, ni a los ídolos, aquí la palabra: “imagen” son ídolos, o sea, la idolatría. Segundo, habla entonces del homicidio, tercero, la hechicería, la fornicación y los
hurtos; o sea, esto era lo que Dios buscaba que parara a través de este inicio del Armagedón, que es la sexta trompeta, que es el segundo ay. Aquí en el versículo 21 no termina el
segundo ay, ni la sexta trompeta, porque la séptima trompeta comienza en el capítulo 15, quiere decir, que la sexta trompeta va hasta el 14, o sea que la trompeta y el ay son
equivalentes, es decir, que existe el capítulo 10 donde acontece el anuncio de la consumación que tiene que hacerse antes de la séptima trompeta porque la séptima trompeta que es la
consumación, pero cuando se anuncia que el fin está ya encima, justamente, en medio del Armagedón, en medio de la sexta trompeta, en medio del segundo ay y luego aparece el
capítulo 11 donde continua describiendo lo que va a pasar en Jerusalén, como la ciudad fue entregada y solamente fue reservada una parte del templo, eso continua en Armagedón y
aparece la descripción de los dos profetas que también predicarán durante ese período, o sea que la sexta trompeta corresponde a la gran tribulación, a la segunda mitad de la semana
setenta e incluye no sólo lo que acabamos de ver hoy hasta el verso 21, sino todo el capítulo 10, el capítulo 11 hasta el versículo 14. Como esto es bastante largo y vale la pena
considerarlo mejor, vamos después a considerar esta segunda y tercera parte del segundo ay de la sexta trompeta. Por hoy vamos a parar aquí. Vamos a dar gracias a Dios. 

Continúa con: El ángel del pacto y el libro abierto.