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SOBREPROTECCION EN LA CRIANZA SEGÚN EL PSICOANALISIS

La sobreprotección es concebida como el cuidado excesivo hacia el infante. El cual se manifiesta con
acciones que buscan contrarrestar ideas recurrentes e inevitables en la mente del padre sobreprotector.
Relacionadas con todos los peligros que pueden correr sus hijos en actividades o situaciones de la vida
cotidiana. El punto más importante para reconocerla, es que dichas ideas y acciones, no corresponden a una
situación que generalmente se consideraría peligrosa.

En términos, de psicoanálisis se trabaja con el sujeto. ¿Por qué con el sujeto y no con niños? Aromí (2003)
menciona: “el niño nace y es biológicamente concebible, pero al sujeto es necesario producirlo”, y como tal,
su construcción no es independiente ni determinada por él mismo, sino que depende de los lazos que
establece con el otro.

DESDE EL PUNTO DE VISTA DE DIVERSOS PSICOANALISTAS

KANT, manifiesta que los cuidados son esos primeros momentos dónde el otro significa algo de la pura esencia
del niño: aquellos momentos de la crianza que humanizan al cuerpo biológico como consecuencia de la
intromisión de ese otro primordial, es decir, la madre o quien cumpla esta función.

Desde esta concepción, muchas de las dificultades de los niños se encuentran estrechamente relacionadas a
la lógica familiar en la cual se desarrolla; es así que concebimos que si las figuras parentales no instalan,
mediante la crianza, el deseo de saber y aprender en el niño, su desarrollo y desenvolvimiento se verá
mermado de formas muy diversas y particulares en cada uno.

WINNICOTT, refiere que es necesaria una “preocupación maternal primaria” previa al embarazo para que la
mujer pueda introducirse al mundo de la maternidad solo de esta forma podría cubrir las necesidades que el
infante requiere.

A medida en que la madre genere los cuidados al niño con amor, éste logrará integrar tanto los estímulos
como la representación de sí mismo y de los demás para adquirir un yo sano.

BOWLBY, plantea que las experiencias tempranas de vida en la crianza de los hijos resultaran de vital
importancia para el desarrollo y para la salud mental del niño y del futuro adulto. La familia es la instancia que
media entre el niño y la sociedad, la cual establece los cimientos de la interacción con los demás y facilita la
identidad personal.

La protección de los hijos es una responsabilidad clave en la tarea de ser padres. En los primeros meses de
vida los niños son completamente dependientes y vulnerables, por lo que necesitan protección de manera
permanente. A medida que el niño va creciendo la protección convendría que vaya disminuyendo. Los
padres tienen que ir retirando gradualmente esta protección según las necesidades de cada etapa para que
el niño pueda enfrentar por sí mismo las dificultades inherentes a su edad con el apoyo de sus padres pero
con el nivel de autonomía adecuado según cada momento.

FREUD, a diferencia se ha referido a este tema como una tendencia de hacer daño al semejante o a sí mismo
el cual produce el dolor o lo recibe, bajo la configuración de amor y odio, como una ambivalencia presente
en el ser humano.

La razón de por qué algunos padres tienden a sobreproteger a los hijos puede obedecer a varias causas:
debido a carencias afectivas; que hayan sufrido maltrato; que no toleren el sufrimiento y las frustraciones de
sus hijos; que resulte más fácil ceder a las demandas que poner límites; por culpa de si, por ejemplo, por
razones de trabajo están poco tiempo y tratan de consentirlos en lo que piden.

Ser padres es muy gratificante pero también una tarea difícil. El equilibrio no es fácil ya que lo que a una edad
es una protección adecuada para el niño, en otra se convierte en sobreprotección.