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Comunicado de la Cámara de Comercio de Maracaibo

ante montos mínimos de capital social requeridos por el SAREN


Venezuela continúa sumergida en la peor crisis económica de su historia moderna.
Dicha crisis ha traído como consecuencia una disminución importante de los
ingresos provenientes de la renta petrolera lo cual, ha hecho que el presupuesto
nacional dependa cada vez más de la renta tributaria especialmente, de los
impuestos que se cobran al sector privado nacional.

Sin embargo y de acuerdo a Consecomercio, para el año 2002, existían en el país


alrededor de unas 830.000 empresas. Pero ya para el año 2017, es decir, 15 años
después, quedan menos de 250.000 empresas funcionando. De allí que la base
tributaria proveniente del sector privado se va reduciendo paulatinamente.

El Gobierno Nacional, lejos de aplicar políticas públicas necesarias para revertir esta
tendencia, decreta unas series de medidas que terminan por asfixiar a las empresas
que siguen funcionando, poniendo en peligro su existencia y la de los empleos que
de ellas dependen. En medio de la recesión, los impuestos se aumentan (IVA,
Grandes Transacciones Financieras y Alícuotas Municipales). Al mismo tiempo, el
encaje bancario se eleva de tal forma que es imposible para el sector bancario
otorgar créditos. Todo esto en medio de la crisis de los servicios públicos, que se
recuerde.

A este panorama, se le suma ahora un nuevo obstáculo para constituir nuevas


empresas en Venezuela.

El Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren), acaba de establecer unos


montos mínimos de capital social (valor de los bienes o dinero que los socios
aportan a una empresa para iniciar operaciones), requeridos para el registro y
constitución de sociedades mercantiles (oficio DG-Nº 00463 DSR-Nº028, de fecha
03 de julio 2019).
Anteriormente y en línea con la función calificadora establecida en el Art.41 de la
Ley de Registros y del Notario (Gaceta Oficial 6156, 2014), quedaba a discreción
del Registrador el rechazar la inscripción de una sociedad mercantil si a su juicio, el
capital social de la misma, resultase insuficiente para desempeñar
satisfactoriamente las funciones y objetivos de la misma.

Sin embargo, de ahora en adelante, los montos mínimos de capital social se


establecerán de acuerdo al tipo de actividad económica que se quiera realizar. Por
ejemplo, para constituir una peluquería se requiere de un capital mínimo de Bs. 80
millones ($11.100 a dólar interbancario); una venta de comida, Bs. 100 millones,
($13.880); un restaurante Bs. 273 millones ($37.892) o una ferretería Bs. 387
millones ($53.715), por solo nombrar algunos.

En otras palabras, se requiere un capital mínimo de Bs. 80 millones si un


emprendedor quiere trabajar cortando y secando el cabello; Bs. 100 millones si
quiere montar una arepera o venta de comida rápida; Bs. 273 millones si quiere
montar una pizzería y Bs. 387 millones si quiere abrir una tornillería especializada.

Las consecuencias son evidentes. En vez de facilitar la constitución de nuevas


empresas o traer al sector formal la gran cantidad de negocios informales que
existen hoy en día, medidas como esta lo que hacen es desestimular ambas cosas.
Recordemos que las empresas informales no pagan impuestos, ni tampoco ofrecen
seguridad social a sus empleados.

Si bien el oficio del SAREN indica que la intención de este nuevo tabulador es lograr
la "simplificación, optimización y racionalización de los trámites” que conllevan
dichas gestiones, más bien pareciera que lo que se busca con esta medida es
simplemente aumentar los ingresos de los Registro Mercantiles ya que parte de sus
ingresos (tasas de registro e impuestos sobre el capital) son proporcionales sobre
el monto del capital registrado por las empresas (1% según el Art.85 – Numeral 13
de la Ley del Registro y Notariado vigente).

Continuando con los ejemplos antes mencionados, constituir o formalizar una


peluquería le generará un ingreso al Registro Mercantil de al menos Bs. 800 mil (1%
de 80 millones), una venta de comida Bs. 1 millón, una pizzería Bs. 2.730.000 y una
tornillería Bs. 3.870.000, y así sucesivamente. Por otro lado, crecen las dudas sobre
el impacto que estas medidas puedan tener en las empresas ya registradas.

¿Puede una pequeña o mediana empresa registrar un aumento de capital o


cualquier asamblea, si la misma no posee un capital social mínimo establecido para
su actividad económica? ¿Cuánto sería el capital mínimo requerido para una
empresa que se desempeña en dos o más actividades económicas
simultáneamente?

Ante esta realidad, quienes más perjudicados saldrán por estas medidas serán los
emprendedores y las pequeñas y medianas empresas que quieran arrancar o
continuar operando. Definitivamente podemos afirmar que invertir en el país, será
ahora más difícil y complicado.

De todo lo antes expuesto, desde la Cámara de Comercio de Maracaibo hacemos


un llamado a las autoridades nacionales a suspender esta medida del capital
mínimo requerido. Asimismo, llamamos a la reflexión sobre lo que se ha hecho o se
quiere hacer tanto en materia tributaria, bancaria y legal en Venezuela.

En esa Venezuela post renta petrolera hacia donde forzosamente nos desplazamos,
el Estado venezolano (Gobierno Nacional, gobernaciones y municipios), deben
brindarle todas las facilidades al sector productivo del país para promover la
creación de nuevas empresas, formalizar al sector informal y aumentar la inversión
nacional y extranjera para incrementar, de manera significativa, la producción de
bienes y servicios que tanto necesita el pueblo.

Para ello, insistimos en que se deben mejorar en el corto plazo todos los servicios
públicos que son fundamentales para la producción y el trabajo, tales como el
servicio eléctrico, el abastecimiento de gasolina, el transporte público, el suministro
de agua, gas, los servicios de telefonía e internet, entre otros.

Simultáneamente, exhortamos a una disminución del encaje legal bancario en


función de reactivar los créditos comerciales e industriales que permitan a las
empresas mejorar el flujo de caja y adquirir insumos de primera necesidad para la
producción de bienes y servicios.
La Cámara de Comercio de Maracaibo, reitera su disposición a apoyar toda
iniciativa gubernamental que vaya en la dirección correcta para terminar con la
actual crisis económica y social que amenaza a todos los venezolanos por igual.
Pero para superar las dificultades, se hace necesaria la confluencia de esfuerzos
conjuntos y coordinados de los sectores público y privado.

Cámara de Comercio de Maracaibo


Julio de 2019