Está en la página 1de 18

EL ARTE ROMANO

Existe hoy en día una polémica historiográfica entre los que opinan que el arte romano es una
imitación del griego y que no aporta nada nuevo, y los que opinan que sí existen diferencias. Éstos
últimos aducen que en arquitectura las técnicas, los materiales, la finalidad y la concepción son
nuevas. Que en escultura y pintura existe un arte oficial al servicio del Estado y que está dominado
por patrones griegos pero que existe una corriente popular, otra línea artística para las clases
medias.
El arte romano es un producto de la sociedad que lo creó, condicionado por una estructura socio-
económica diferente a la griega y por otras necesidades que debía satisfacer.
1 Contexto histórico
Roma fue fundada en el 753 a.C. por un pueblo del Lacio llamados después romanos. Del 753 al
510 la ciudad de Roma es gobernada por siete reyes, el primero es Rómulo y es romano pero
después los reyes son etruscos ya que Roma cayó bajo la dominación etrusca hasta el 510, cuando
los romanos consiguieron expulsar a Tarquinio Severo, último rey etrusco y entonces, cansados de
reyes, los romanos fundan la República romana y comienzan su expansión. Al ser un pueblo
acosado, aprendieron a vivir en permanente estado de guerra y su estrategia era bien sencilla: la
mejor defensa es un buen ataque. Así comenzaron su expansión por la península italiana. En el
siglo III ya habían absorbido el reino etrusco y el resto de Italia. Pronto van a ser atacados por la
potencia vecina que pugnaba con ella por el dominio del Mediterráneo occidental, Cártago. De las
guerras púnicas Roma sale como dominadora del Occidente y pronto conquistará el Mediterráneo
oriental hasta convertirlo en un Mare Nostrum.
La república hasta el año 30 a.C. cuando, después de Cesar, Augusto es proclamado emperador y
la República romana se convierte en Imperio Romano. Augusto vive hasta el año 14 y con él se da
el cenit militar y cultural del Imperio. Desde él hasta el 476 el Imperio no hace sino declinar. Tras
Augusto viene Tiberio, Calígula, Claudio, Nerón, etc.
En el 313 se produce el Edicto de Milán. El emperador Constantino proclama al cristianismo como
la religión oficial del Estado y traslada la capital a Constantinopolis (Bizancio). Entonces comienza
el arte Paleocristiano.
En el 379 Teodosio separa el Imperio en dos partes, una parte occidental con capital en Rávena
para su hijo Honorio y otra parte Oriental con capital en Bizancio para su otro hijo Arcadio. En la
parte oriental comienza el arte bizantino.
En el 475 sube al poder el último emperador de la zona occidental Rómulo Augústulo y un año más
tarde, Odoacro, rey de los Érulos lo destituye poniendo fin al Imperio Romano de Occidente, el
cual se deshace en diferentes reinos germánicos. Comienza entonces el arte germánico: visigodos,
ostrogodos, galos, lombardos, etc. Mientras el Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino
proseguirá durante mil años más hasta el 1453 cuando Bizancio es tomada por los turcos y se
transforma en Estambul.
2 Características generales.
Existe un cambio de ideas radical: del platonismo helénico se pasa a un aristotelismo en Roma, de
la abstracción y el idealismo utópico se pasa a lo sensitivo, lo concreto y lo práctico. Si los griegos
eran artistas por capricho estético los romanos son ingenieros que hacen obras de arte.
Ahora no se busca al hombre como parte del cosmos sino como un individuo concreto. El
individualismo romano lo observamos en el artista, cuya personalidad se ve en la obra y en la
temática: los relieves narrativos son de hechos concretos, los retratos son de personas con
nombres y apellidos, muchas veces vivas.
3 Arquitectura
En arquitectura los romanos ganan en dinamismo. Del estatismo de la adintelada griega pasan al
movimiento del arco, la bóveda y la cúpula. Ellos son, además, los primeros que combinan en una
sola fachada los dos sistemas creando el sistema mixto. También es una arquitectura más
funcional. Se acabaron los caprichos artísticos. Ahora deben ser bellos paro ante todo deben servir
al Estado. Ellos innovan muchísimo, crean el eje de simetría horizontal en el edificio (por partes o
bandas), crean la planta basilical, el ábside que prolonga la nave central.
Frente a una arquitectura abrumadoramente religiosa como era la griega, la romana es mucho
más civil y militar. Si los griegos son urbanistas más que arquitectos, los romanos más que
arquitectos son ingenieros. Emplean los materiales más baratos y sólidos: el ladrillo, el hormigón,
el sillar cuando hace falta, etc. El hormigón o mortero lo fabricaban con cal como base de unión y
cantos rodados o grava.
El resultado era un material fuerte y barato. El exterior de estos muros podía ir revestido con
placas de piedra o mármol para darle más vistosidad.
Los romanos construían empleando cuatro sistemas de aparejo a los cuales les dieron nombres:
·1.- Opus reticulatum: es sólo revestimiento a base de teselas escuadradas
·2.- Opus Testaceum o latericium: son ladrillos a soga y tizón
·3.- Opus incertum: bloques de piedra irregulares con sillar sólo en las esquinas
· 4.- Opus cuadratum: bloques paralelepípedos unidos con mortero.
En arcos sólo emplearán el de medio punto y en cuanto techumbres usan la adintelada pero
también la bóveda de cañón, la de arista y la cúpula semiesférica o de media naranja. En cuanto a
los soportes los romanos copian el concepto de orden arquitectónico de los griegos y de hecho
utilizarán los tres órdenes griegos pero con plena libertad: alargando sus proporciones,
superponiendo los diferentes órdenes en las plantas de un mismo edificio, etc. Sin embargo ellos
crean dos órdenes que son propiamente suyos: el orden toscano y el compuesto.
El orden toscano es de origen etrusco, los cuales lo habían copiado de los Dorios, por eso no es
más que una simplificación del Dórico. La columna tiene basa simple y el fuste es liso y un poco
más largo. Lo demás es igual.
Utilizaron mucho el corintio helenístico porque era el que tenía más presencia, el más
rimbombante pero pronto crearon ellos mismos un orden compuesto similar al corintio: es una
combinación de volutas jónicas y hojas de acanto corintias
3.1 La ciudad romana
En gran parte de los territorios conquistados, el dominio romano marcó el paso de la aldea a la
ciudad. Los romanos son urbanos, creen en la ciudad como unidad administrativa, militar y
económica. Ellos divinizan a una ciudad y todo el Imperio llevaba su nombre. Este pasado
convierte a los romanos en urbanistas convencidos, pero más prácticos que los griegos.
Existen dos tipos de ciudad: las “coloniae” o de nueva planta y las “municipia” sobre un núcleo ya
existente. Ellos son igualmente buenos reformando y rehabilitando ciudades antiguas como
construyendo nuevas.
El modelo lo toman de la ciudad helenística alejandrina: un recinto de planta rectangular o
cuadrada, dotado de puertas en cada uno de sus cuatro lados. Dos arterias principales forman una
cruz dentro del recinto: el cardus de Norte a Sur y el Decúmanus de Este a Oeste. En la
intersección de ambas se sitúa el foro o plaza mayor, también con funciones políticas como el
Ágora. De estas dos calles principales nacen otras calles secundarias que van articulando la ciudad
pero ninguna se decora como las dos principales, con pórticos y columnatas. El Pomerium es la
línea sagrada que rodea a la ciudad, la cual podía ser una muralla según las necesidades defensivas
y tras ella estaban las necrópolis, siempre extramuros.
3.2 Construcciones urbanas
3.2.1 El Foro
Era el centro urbano, religioso, político y comercial. Alrededor de él se encontraban los templos,
las basílicas civiles (no cristianas), el Senado, las tiendas, las bibliotecas. Normalmente era una
plaza enlosada, rodeada de pórticos y decorada con efigies de emperadores. Era el centro cívico
puesto que era lugar frecuente de reunión, allí se situaban los predicadores, los oradores que se
dirigían al público desde una tribuna, etc.
El primitivo foro romano o Forum Magnum de Roma se quedó pequeño para las necesidades de
una ciudad que llegó a tener un millón de habitantes, por lo que se construyeron otros: el Foro de
Cesar, el de Augusto y el de Trajano.
3.2.2 El templo
Es una síntesis del griego y del etrusco. Es casi siempre pseudoperíptero y se diferencia del griego
porque está elevado sobre un podium al cual se accede sólo por una escalinata de la fachada
principal, (en el templo griego la crepis era por los cuatro lados del templo).
El templo de la Fortuna Viril es un templo jónico del siglo I a. C. y situado en Roma. La religión
romana también estaba al servicio del Estado y era un elemento de cohesión. por eso el templo
romano no tiene tanta carga estética como el griego. En él se hacen ritos y por eso parece más
sobrio.
La Maisón Carré o casa cuadrada es un templo romano ubicado en Nimes. Es también del siglo I a.
C. y es de orden corintio y pseudoperíptero.
Entre los templo de planta circular el más importante es el consagrado a la diosa Vesta en el
Forum Magnum es un templo períptero con claras influencias del Tholos de Marmaria. Presenta
una cubierta cónica de teja y una sólo naos o cella de planta circular también.
Pero el templo más grandioso de todo el mundo romano es el Panteón de Agripa en Roma.
Presenta una pronaos octástila, como si fuera a ser un templo rectangular, pero cuando llegamos a
la naos vemos que ésta es circular. Es un templo de planta circular pero fachada recta. La naos
está cubierta por una gran cúpula semiesférica (de 43 metros de altura y 32 metros de diámetro).
Está realizada con materiales ligeros para evitar peso y decorada con casetones. En su clave
presenta una claraboya que hace más arriesgada su construcción. Esta cúpula es una
demostración del dominio de pesos y contrapesos que tenían Se sitúa sobre un tambor decorado
con mosaicos y esculturas. Se empezó a construir a finales del siglo I a.C. pero fue acabado por
Adriano en el siglo I d.C.
3.2.3 La Basílica
Es un edificio propiamente romano, destinado a asuntos judiciales, es sede de los magistrados y
en él se celebraban los juicios, pero a la vez era un centro comercial. Su planta es rectangular con
tres naves, una central más alta y dos laterales separadas por columnas. En su cabecera el ábside
prolonga la planta central y es el lugar donde se colocaban los jueces. Sólo se aboveda y se ilumina
la central. Las laterales llevan techo plano al interior. Al exterior la central lleva techumbre de
doble vertiente y las laterales de una sola vertiente. Las naves laterales tienen un bajo techo
abierto a la nave central que se denomina tribuna. Este esquema de planta basilical pasará íntegro
a la primitiva basílica paleocristiana a partir del Edicto de Milán en el 313 pero ya con fines
religiosos.
La basílica mejor conservada es la de Magencio realizada en tiempos de Constantino donde vemos
los tres vanos que daban acceso a las tres naves que, en este caso, iban abovedadas las tres,
iniciando así el esquema general de fachada de catedral cristiana.
3.2.4 Las termas

Son los baños públicos que sirven también de lugar de reunión y conversación. Eran unas
instalaciones complejas, con salas de gimnasia, de vapor, de masajes, piscina de agua caliente o
“caldarium”, calentada por conductos de aire caliente bajo el suelo, piscina de agua templada o
“tepidarium” y de agua fría o “frigidarium”. Los vestuarios o “apoditerium” estaban alrededor de
cada sala. De la época republicana se conservan las termas de Pompeya donde se aprecia el
caldarium. Pompeya era una ciudad de esparcimiento y vacaciones.
De la fase imperial las más importantes eran las termas de Caracalla donde podemos observar una
reproducción. Situadas en Roma llevaban el nombre del emperador que las mandó construir.
3.2.5 La vivienda romana.
El precedente era la vivienda etrusca y consta de una planta rectangular con una puerta principal
que da paso al vestíbulum por el cual se accede al Atrio. El Atrio es el patio central, también
rectangular y cubierto sólo parcialmente. La parte central del atrio está abierta al exterior y
alrededor hay una parte porticada, sostenida por columnas y con cuatro tejadillo con vertiente
hacia el interior. Por el hueco abierto entra la luz a todas las estancias y el agua de lluvia se recogía
en un estanque o “impluvium” mientras que el agua de lluvia de la parte cubierta se canalizaba
por el “compluvium” (los cuatro tejadillos del atrio) hacia el impluvium.
Los dormitorios o “cubícula” se sitúan a ambos lados del atrio en las alas -”alae” de la casa y al
fondo están las dos salas de estar, el “tablinium” o salón y el “triclinium” o comedor. A partir del
siglo II a.C. la influencia griega hizo que a la casa se le añadiera un patio columnado o “perístilum”
con jardines, surtidores y esculturas. Algunas casas tenían en la fachada dos “tabernae” a modo de
escaparates y tiendas donde se despachaban diferentes artículos si la casa era de algún
comerciante.
El ejemplo más claro de casa romana se da en Pompeya, donde gracia a las cenizas del Vesubio se
han conservado hasta nuestros días perfectamente. Allí se encuentra la casa de las Augustales
donde vemos el atrio y el perístilum perfectamente conservados.
3.3 Los edificios de espectáculos.
3.3.1 El teatro
Deriva del griego aunque con innovaciones considerables. Los graderíos semicirculares o “cavea”
se construían sobre galería abovedadas, no aprovechando el desnivel del terreno como en Grecia.
por lo tanto el teatro romano tiene fachada exterior y ésta tiene una estructura mixta,
adintelación más arco y bóveda y con los tres órdenes en superposición de pisos.
Entre la cavea y la escena estaba la orquesta que, en el caso romano, es semiesférica y no
ultrasemicircular. Su función también cambia: servía para instalar a los altos personajes y no como
lugar del coro (el teatro romano no es mudo y la función del coro pasa a un segundo plano). Ahora
el coro se traslada a un lateral de la escena llamado tribuna.
El Teatro de Mérida fue construido hacia el año 16-15 a. C y donado por Marco Agripa ( yerno del
emperador Augusto) , data de casi la misma época de la fundación de Emerita Augusta.
Comentario
Estuvo en uso hasta la segunda mitad del siglo IV, La capacidad del Teatro era de unas 6.000
personas. De la época imperal es el teatro Marcelo donde vemos el exterior con el sistema mixto y
la superposición de órdenes. En España destaca el Teatro de Mérida.
3.3.2 El anfiteatro
Es como un teatro doble, es decir, circular y cerrado, como una plaza de toros y de mayores
dimensiones que el teatro. Se dedicaba a los espectáculos cruentos: lucha de gladiadores (los
romanos eran unos enamorados de la fuerza), luchas de fieras salvajes, sacrificios de ladrones o
disidentes -cristianos- e incluso combates navales. Eran circulares o elípticos y la arena se
separaba de la cavea por una abalaustrada muy alta. Bajo la cavea estaban las dependencias
subterráneas de las que salían los gladiadores, las fieras, etc. En el exterior se repite la
organización de fachada del teatro con dintel más arco y superposición de órdenes.
El anfiteatro más grande del Imperio debía ser el de Roma, el anfiteatro Flavio o Coliseum del siglo
Id.C.. Se comenzó por Vespasiano en el 72 d.C. y fue terminado por su hijo Tito en el año 80. Fue
construido por prisioneros judíos y consta de cuatro pisos, de planta elíptica con un diámetro largo
de 187 metros. Al exterior hay superposición de órdenes en los tres primeros pisos y liso después.
En caso de mal tiempo podía cubrirse con una gran lona sobre un entramado de railes, quedando
un orificio en el centro. Tiene canalizaciones comunicadas con el Tiber por donde podían inundar
la arena para simular combates navales. Otro anfiteatro menor es el de Arles, también elíptico y
de dos pisos. Es un coliseo pequeño que hoy en día se utiliza como plaza de toros.
3.3.3 El circo
Es el edificio más grande de todos. tiene su raiz en el estadio griego. Se destinaba a las carreras de
cuádrigas y otros ejercicios atléticos. Su planta es rectangular alargada y los graderíos están en los
dos lados largos y en uno de los cortos que acaba en redondo.
El otro lado corto es recto y en él se sitúan las cárceres o cuadras de salida para los carros. La pista
de arena está dividida longitudinalmente por la espina, ornamentada con esculturas, obeliscos y el
podium. En los extremos de esta espina es donde se situaban la meta y la salida. Los vencedores
salían por la Porta Triunfalis situada en el lado corto curvo. Debió ser importante el Circus
Máximus de Roma pero no ha llegado ninguno hasta nosotros.
3.4 Monumentos triunfales y conmemorativos
3.4.1 El arco de triunfo
Es una auténtica creación romana. Se localizaban en lugares estratégicos: en los foros, en los
puentes para pasar por debajo de ellos, en las fronteras para delimitar territorios, sobre una vía
pública importante o en lugares donde se había producido algún hecho triunfal del personaje al
que se dedicaba. Es un monumento estatalista que sirve para engrandecer al Imperio y a quienes
lesirven.
Hay varios tipos de arcos de triunfo: suelen ser de planta rectangular pero también los hay de
planta cuadrada, con un sólo arco, con tres y el mayor más grande, con los tres iguales o, si es de
planta cuadrada, con cuatro, uno en cada fachada, con vanos abiertos encima de los arcos
laterales o sin ellos.
Se adornan con varias columnas adosadas o no pero todas encima de pedestales o podiums y
sujetando un entablamento que soporta una franja superior llamada ático, lugar donde se
esculpían relieves o inscripciones conmemorativas. Su estructura suele ser en retícula con cuatro
líneas verticales y otras cuatro horizontales formando nueve espacios más o menos delimitados.
Sabemos que ya existían en la época republicana pero los más importantes son del Imperio y, por
supuesto, dedicados a emperadores. El primero es el arco de Tito del siglo I y cerca del Foro
romano. Arco de un solo vano central con dos más pequeños simulados en los laterales. Tiene
cuatro columnas adosadas sobre podio, su entablamento y un ático con inscripciones. El arco de
Séptimo Severo es posterior y se encuentre en pleno Foro romano. De tres arcos con el central
más grande, cuenta también con cuatro columnas sobre podio y con los muros adornados con
relieves. Después el entablamento y el ático con inscripciones. Pero el más importante es el de
Constantino de época muy posterior -s.IV-. De tres arcos con el central mucho mayor, el esquema
general es igual que los anteriores: cuatro columnas sobre podio que sujetan un entablamento
que separa un ático dividido en tres partes para continuar las líneas de las columnas con pilastras
adosadas. Es un arco muy barroco, recargado de ornamentos, relieves y medallones encima de los
arcos laterales y una inscripción en la zona central.
3.4.2 La columna triunfal
También se erige en conmemoración de hechos y personas y también es algo auténticamente
romano, sin precedente alguno. Son de grosor variable, normalmente marmóreas. Se levantan
sobre un pedestal y a veces tienen escaleras interiores para subir hasta la escultura que corona la
columna. Suelen ir decoradas con relieves.
De entre ellas hay un tipo llamada rostral porque tiene similitud con la rostra o mástil de un barco
romano. La columna rostral de Cayo Dulio es del siglo III a.C. y recuerda el triunfo naval del cónsul
Cayo Dulio contra los cartagineses durante la primera guerra púnica.
Pero la más importante de estas columnas es la Trajana del año 113, con cuarenta metros de
altura, una escalera interior y coronada por una escultura que ahora es la de San Pedro pero
porque fue cambiada por la del emperador Trajano, al cual se dedicaba. Conmemora la victoria de
Trajano sobre los Dacios. Sus relieves son una banda continua que sube en sentido helicoidal
desde la base hasta la punta y que narra los pasajes triunfales de la batalla con un sentido
narrativo continuo y sin pausas.
3.5 Obras de ingeniería.
3.5.1 El acueducto
Es una construcción práctica y funcional pero bella a la vez. Servía para abastecer de agua a las
ciudades. El más grande de todo el Imperio es el de Segovia, de tiempos de Augusto y Trajano.
Tiene 728 metros de largo y doble línea de arcos superpuestos y ejecutados a base de sillares
perfectamente tallados y dispuestos sin argamasa. Son también importantes el de Las Ferreras en
Tarragona y el de Los Milagros en Mérida.
3.5.2 El puente
Es el resultado de una calzada sobre un puente. Las calzadas atravesaban todo el Imperio y
cuando éstas debían atravesar un río los romanos no dudaban en construir puentes enormes que
a la vez que obras de ingeniería son también obras de arte. El de Alcántara fue mandado construir
por Trajano en el 105 sobre el río Tajo y con un arco de triunfo en su parte central.
El puente sobre el río Gard en Provenza es un puente acueducto donde la primera serie de arcos
soporta la calzada por donde pasaba la vía gala y sobre ella se alza una segunda serie de arcos que
soportan un acueducto de agua por encima. Así una sola obra tenía una doble función.
Tanto en puentes como en acueductos sobre ríos, procuraban que los cimientos no cayeran
dentro del lecho para evitar la erosión de los pilares y si no había más remedio, estos pilares se
remataban en vértice para hacer menos resistencia al agua. Los puentes romanos casi siempre
eran de calzada recta, mientras que los puentes con “chepa” suelen ser medievales.
3.5.3 La calzada romana
Era la mejor obra de ingeniería, de una técnica superior y la prueba está en que aún se conservan
casi todas. En sección tiene varias partes: una solera de tierra fina y pisada, sobre ella bloques más
o menos regulares y sobre ellos una capa de piedras redondeadas de río y unidas con argamasa.
Después el sistema evoluciona: solera de piedra más o menos regular, después barro o tierra bien
apretada, después una capa de piedras redondeadas o cantos de río y después una capa de
argamasa para cubrir los huecos entre piedra y piedra.
Las vías más importantes eran la Appia que recorría Italia de Norte a Sur, la vía Aemilia que iba
hacia el Noroeste por el sur de Francia y la vía Flaminia hacia el Noreste y el Danubio. En España la
más importante era la vía Augusta que, pasando por Tárraco, iba en diagonal hasta Eméritas.
4 La escultura romana
En escultura conviven influencias helenísticas y etruscas a partes iguales. De influencia helenística
son las numerosas esculturas de tema mitológico de los siglo II y I a.C. cuando fue conquistada
Grecia. Las innumerables Venus, Dianas, Júpiter, Marte, etc, que no son sino copias que los
romanos hacían en serie sobre las originales griegas de época clásica y helenística. Muchos de
estos originales se perdieron y hoy conocemos la escultura griega clásica a través de las copias
romanas.
4.1.1 El retrato
Es capítulo aparte ya que los romanos lo cultivaron con especial esmero (cultura más
individualista). A diferencia del griego, el romano es un retrato realista, que resalta los rasgos
individuales, sin omitir los defectos. Parte del retrato helenístico pero lo supera ampliamente.
También influye el retrato realista etrusco pero, sobre todo, en él se plasma el sentido objetivo,
realista y positivista del romano.
El retrato siempre iba policromado aunque quedan pocos restos de color. El origen de este afán
por el retrato quizá esté en las Imagines Maiorum, máscaras de cera que solían hacerse a los
difuntos para guardarse en el Larario como recuerdo y veneración a los antepasados. Era el
positivo de un negativo real con lo que el parecido era absoluto.
En la época republicana el interés se centra en la cabeza y sólo se retrata de cuello para arriba.
Luego el retrato se irá ampliando. Son retratos de gran realismo, reproduciendo arrugas y
expresiones severas. La primera obra en el tiempo es el retrato de Lucius Junius Brutus fechada en
el siglo IV a.C. y se duda sobre si su autor es romano o etrusco ( es difícil porque entonces no hay
división artística entre roma y el resto de las ciudades etruscas). La técnica de fundición es etrusca
pero el personaje es sin dudad romano, se trata del Libertador que en el año 509 expulsó al último
rey etrusco de Roma. Los ojos son de pasta vítrea para acentuar la profundidad de su mirada, el
rostro es grave y severo, la expresión seria pero serena. Hay una buena técnica en pelo y barba.
El siguiente es el retrato de Pompeyo el Grande, del siglo I a.C. y es un retrato sólo de la cabeza.
Hay un absoluto dominio técnico mediante el cual se realiza un estudio psicológico del personaje.
Se esculpe u rostro que emana virtudes: una esbozada sonrisa que refleja la bondad, integridad,
pureza y serenidad mental. Justo la imagen que debía dar un político. (para que aprendan los
asesores de imagen de los políticos de hoy).
En el Imperio, a partir de Augusto se impone la moda griega, sobre todo para las clases altas, con
un realismo distinto al republicano: se evitan los defectos que puedan afear los rostros y surge una
cierta idealización, sobre todo cuando se trata de representar a los emperadores, como si el artista
tuviera miedo, como si el retrato debiera servir para dignificar al representado. (el cónsul era
hombre pero el emperador se acercaba a Dios). En el retrato de Augusto de Prima Porta vemos un
retrato idealizado que no refleja la expresividad de los anteriores republicanos, buena técnica
sobre el mármol pero se nota el miedo del escultor al realizar la obra.
En época de Adriano aumenta la idealización pero con dos innovaciones: la aparición de la barba y
la incisión de las pupilas en el iris que dan gran expresividad a los retratos. El busto abarca cada
vez más cuerpo, llegando ahora por debajo del pecho.
En la época de los antoninos el retrato se recarga, se barroquiza. La barba y la cabellera se rizan y
entrecruzan desmesuradamente, practicando el trépano constantemente. Aparece una mayor
idealización para una mayor dignificación y nace así el retrato ecuestre, por ejemplo el de Marco
Aurelio, realizado en bronce y situada en la plaza del capitolio de Roma, una escultura que va a
tener mucha importancia en el renacimiento italiano. Caminamos hacia una idealización cada vez
mayor que conlleva una estereotipación y decadencia del retrato, una decadencia que coincide
con una decadencia económica, militar y política de todo el Imperio.
A partir del siglo III comienza la lenta agonía del Imperio Romano de Occidente y con ella el
retroceso cultural más importante que ha sucedido en toda la Historia. Con la dinastía de los
Severos en el poder, comienza la decadencia del retrato. Aparece el retrato de Caracalla, retrato
de perfil ampliado por debajo del pecho y en bronce.
Mucho más idealizado que real y expresivo. Con un pelo y una barba muy rizados tal y como era la
costumbre y unos pliegues muy duros en la túnica que lleva. A partir de Constantino el retrato de
aparta cada vez más de la realidad preludiando la estilización bizantina y el primitivismo medieval.
4.1.2 El relieve
En época republicana casi no se da pero en el Imperio adquiere mucha importancia el relieve
histórico. Es un medio más propicio que el tridimensional o exento para la representación de
escenas complejas, anecdóticas o realistas. Los temas casi siempre son históricos y se desarrollan
de forma narrativa y continua, representando campañas militares, hechos conmemorativos y
ceremonias religiosas.
Surge el gusto por el paisaje y proliferan los ríos, colinas, árboles y plantas, guirnaldas de flores,
etc. Los primeros en el tiempo son los relieves del Ara Pacis o altar de la paz que levantó Augusto
cuando terminó de conquistar el Mediterraneo. Adornan el interior y el exterior del Templo con
temas alusivos a la procesión del cortejo imperial dirigiendo sus ofrendas hacia el altar. Es un bajo
relieve en piedra caliza con una gran técnica en los pliegues de los vestidos. Comentario
En el Arco de Tito los relieves ocupan las paredes interiores y muestran el estilo ilusionista de la
época flavia. Es un desfile militar con cetros y estandartes donde los victoriosos romanos saltan
alegres y los vencidos van delante con las manos atrás.
Los relieves de la Columna
Trajana ascienden de forma continua en espiral ocupando todo el fuste de la misma. Se narran
episodios sobre la guerra contra los Dacios. Es un bajorrelieve con una profusión enorme de
elementos, humanos y de paisaje, apretados y apiñados. Se simulan grandes construcciones al
fondo pero con grandes defectos de perspectiva. Historia del Arte El Arte Romano
5 La pintura romana
Gracias al enterramiento de Pompeya tenemos toda la pintura clasificada desde el siglo II al 79 a.C.
y así podemos distinguir cuatro estilos:
1. · Estilo de incrustación: paneles coloreados en amarillo y rojo que imitan la policromía del
mármol.
2. · Estilo arquitectónico: donde aparecen pintadas arquitecturas imaginarias que dejan ver por sus
huecos paisajes en perspectiva.
3. · Estilo ornamental: con decorados arquitectónicos de influencia egipcia. No son construcciones
sino decorados arquitectónicos, columnas, ventanas, figuras humanas y paisaje.
4. · Estilo ilusionista: mezcla del arquitectónico y el ornamental con gran fantasía de formas y
colores.
Estos cuatro estilos se conocen como 1º, 2º, 3º y 4º estilos pompeyanos. Después de la catástrofe
del año 79 a.C. la pintura romana posterior sólo la conoceremos por referencias literarias.6 El
mosaico.
6 El mosaico.
Se utilizaba sobre todo para la decoración de pavimentos, paredes, fondos de piscinas, etc. De
temática variada, vegetal, animal, geométrica o histórica, se realizaba con dos técnicas diferentes:
1. · El opus tesellatum es la más frecuente y se forma a base de piedrecitas cúbicas o teselas y de
varios colores. La tesela siempre tiene un color natural y están perfectamente escuadradas.
2. · El opus sectile son losetas irregulares pintadas una vez que se han colocado. Es un sistema más
fácil y barato y tiene más posibilidades de cara a las composiciones difíciles, pero se daba mucho
menos.
EL ARTE GRIEGO
1 Contexto histórico
La importancia del arte griego (de toda su cultura) es enorme. De hecho podemos decir que es la
base de la cultura europea y Occidental en general. De hecho aún seguimos pensando como ellos
lo hacían (filosofía racional), aún seguimos organizándonos como ellos lo hacían (democracia), aún
seguimos construyendo y esculpiendo tal y como ellos lo hacían. Lo que ocurrió en la Grecia clásica
fue un milagro cultural que los historiadores aún no saben explicar, una isla de humanidad en un
contexto donde el hombre no valía nada.
De hecho ese nivel cultural que afectaba tanto a las ciencias como a las letras y como a la política,
fue difícil de sostener y el brillo de Grecia fue aprovechado por Roma pero poco después
desapareció, llegando a ser la sociedad idealizada, la meta y el único norte cultural para todo
Occidente durante muchos siglos.
El arte surge de un período sombrío (S. X, IX y VIII) con una mezcla de lo nuevo y de lo viejo, de lo
cretomicénico y de lo dórico. De hecho existen tres elementos constitutivos de la cultura griega:
Los dorios aportaron la rigidez, la dureza, el espíritu militar y deportivo, el estilo geométrico. De las
supervivencias cretomicénicas quedó el gusto por la belleza como algo ideal, utópico, el amor a la
naturaleza, a la luz mediterránea, el concepto de proporción y armonía. Pero no olvidemos que la
pequeña Grecia tenía como vecinos al gigante Imperio Persa y a la civilización egipcia y su
tradición cultural era mucho más antigua. por eso la influencia oriental de Persia y Egipto es
también componente importante en la cultura griega, el cual se manifiesta sobre todo en la
majestuosidad y el gusto por lo fastuoso del período helenístico.
El límite geográfico no es sólo la península de los Balcanes sino todo el escenario en el que se
desarrollo la colonización griega, desde las costas mediterráneas de la península ibérica hasta las
costas del mar Negro. Todo el Mediterráneo y el Mar Negro fueron los escenarios donde la cultura
griega desplegó sus colonias llevando hasta allí la réplica cultural de sus metrópolis.
En cuanto a la localización temporal podemos situar los inicios de la cultura griega en el siglo VII
a.C. y finalizando en el 146 a.C. siendo ésta una fecha de referencia cuando la última polis griega
independiente, Corinto, es conquistada por el Imperio Romano. No es que se acabe en ese
momento pero sí empieza una nueva fase histórica donde Grecia no es sino una provincia más
dentro de la civilización dominante romana. Durante esos seis siglos podemos apreciar varias
fases:
1.1 Época arcaica:
Fase de formación de la polis griega durante el siglo VII y ya en siglo VI fase de plena expansión
con la colonización mediterránea. Es una fase de ascenso cultural.
1.2 Época clásica:
Los frutos de la colonización convierten a las polis griegas en ciudades ricas y prósperas. Es la fase
de plena hegemonía helena y de cenit cultural. A este siglo V también se le llama el siglo de
Pericles.
1.3 Época helenística:
La colonización se ha paralizado y está en franco retroceso. Paralelamente comienzan las guerras
civiles entre polis, las guerras médicas contra el vecino persa y la unificación del territorio heleno
bajo la hegemonía de Macedonia. Por último, la cultura helena se extiende gracias al Imperio de
Alejandro Magno, recibiendo influencias orientales. Todo ello lleva a un empobrecimiento
económico y cultural, así como a un cambio en los valores humanísticos anteriores.
Uno de los elementos esenciales que propició este esplendor cultural fue la propia organización
socio-política de los helenos en Polis. El concepto de polis es el de ciudad-estado, es decir, un
conjunto de ciudades independientes pero con una cultura, una religión y un sentimiento
panhelénico común (Olimpiadas p.ej.). La polis griega era algo completamente distinto a lo que se
había visto hasta entonces y también a lo que se vería después. Era una agrupación de ciudadanos
frente al gran imperio de súbditos, era una organización más pequeña, más simple pero más
perfecta y humana.
Originalidades de la polis Imperios del Próximo Oriente
. Igualdad humana · Jerarquización radical
· Sistema político pseudodemocrático · Poder autocrático del rey
· Humanización de los dioses · Divinización de los reyes
· Sujeción al orden de la ley · Sujeción a la fuerza del rey
· Ciudades estado unidas por la cultura · Gran estado unido por la fuerza
· Arte esteticista, realista y humano · Arte simbolista, estatalista y religioso
· Pensamiento = análisis racional · Irracionalidad religiosa
·Filosofía para ordenar y entender la Naturaleza · Total ausencia de pensamiento libre.

Otro de los elementos propiciatorios de este fenómeno cultural fue la religión griega. Era una
religión sin dogma ni fe, sin un clero profesional (eran cargos públicos rotativos), y sobre todo,
basada en el libre albedrío del hombre. Era muy importante como elemento cohesionador de las
polis y del futuro sentimiento panhelénico, pero es una religión humanizada, con dioses con vicios
y virtudes humanas. Era una religión que no solucionaba problemas de conocimiento, que
permitía la investigación racional y lógica y que incitaba al Arte y a la belleza. De hecho la
característica principal de los dioses era su belleza absoluta (belleza humana puesto que es una
religión completamente antropomórfica) con lo cual se divinizaba la belleza.
Otro de los elementos propiciatorios de este fenómeno cultural fue la religión griega. Era una
religión sin dogma ni fe, sin un clero profesional (eran cargos públicos rotativos), y sobre todo,
basada en el libre albedrío del hombre. Era muy importante como elemento cohesionador de las
polis y del futuro sentimiento panhelénico, pero es una religión humanizada, con dioses con vicios
y virtudes humanas. Era una religión que no solucionaba problemas de conocimiento, que
permitía la investigación racional y lógica y que incitaba al Arte y a la belleza. De hecho la
característica principal de los dioses era su belleza absoluta (belleza humana puesto que es una
religión completamente antropomórfica) con lo cual se divinizaba la belleza.
2 El arte griego
El oficio de artista fue evolucionando desde un anonimato de origen oriental hacia la
manifestación de personalidades individuales. Frente a este anonimato como el egipcio, las obras
griegas se firman y cada autor sigue una línea personal. Los mejores artistas incluso crearon
escuela.
Estos artistas trabajan por todo el territorio helénico porque los contactos comerciales entre polis
eran frecuentes. No obstante, los principales solían trabajar más para su polis, eran figuras
reconocidas que vivían muy bien y eran aclamados por sus conciudadanos. Hasta la fase
helenística no se crearán escuelas locales.
La técnica y la investigación propias de la curiosidad y el afán por saber de los griegos, se ponen al
servicio del Arte, tanto en arquitectura (éntasis), como en la escultura (mármol rígido sin apoyos)
o en la pintura de la que casi no se conservan restos.
3 El nacimiento del urbanismo.
Para un ateniense, toda su ciudad era una obra de arte y el concepto de belleza debía ser global.
Para empezar existían tres elementos fundamentales a la hora de situar el emplazamiento de una
polis: el militar, buscando siempre una parte alta o Acrópolis (es una pervivencia cretomicénica), el
económico ya que el emplazamiento debía estar situado cerca del mar o en una encrucijada de
caminos para facilitar la comunicación comercial y cultural y, por último, el criterio estético ya que
el marco natural debía ayudar a hacer más bella la ciudad.
Con la colonización griega las metrópolis van creciendo en espacio debido a la prosperidad
económica que conlleva el intercambio comercial con sus colonias. Este crecimiento se planifica
siempre. Hasta entonces la mayoría de la gente vivía en el campo alrededor del núcleo urbano
pero a partir del siglo VI la polis pasa de ser la capital del Estado a ser la ciudad-Estado donde
reside la mayoría de la población.
Existen varios elementos esenciales en la distribución urbanística de las polis:
· La Acrópolis era la parte alta de la ciudad. Un recinto amurallado y fácilmente defendible donde
se situaban también los templos y los tesoros de los dioses que protegían la ciudad.
· El Ágora era la plaza principal de la ciudad y tenía dos funciones: una política ya que era la plaza
abierta donde se reunía periódicamente la Asamblea o conjunto de todos los ciudadanos para
tomar, por votación, las decisiones más importantes. Pero pronto adquirió otra función comercial
y alrededor del Ágora vivían artesanos y comerciantes, junto a las casas de los aristócratas (los que
no vivían en las grandes y lujosas villas cercanas a la ciudad).
· La Stoa eran los pórticos cubiertos que rodeaban el ágora, daban cobijo a la gente y allí se
situaban los comercios. Estas stoas porticadas continuaban por las calles principales de la ciudad.
· El Gimnasio y la Palestra eran los lugares de ocio y esparcimiento, allí se practicaban ejercicios
físicos a la vez que eran centros de reunión cívicos, a modo de paseos decorados con columnas a
ambos lados. Se situaban en los márgenes de la ciudad.
· El Teatro era el edificio más importante de la ciudad junto con los templos. Era el espectáculo
predilecto de los helenos y será comentado más adelante.
· El Estadio era el otro gran centro cívico. De planta rectangular y con una cavea sobre el desnivel
del terreno, servía para realizar diferentes juegos atléticos. Los griegos eran muy aficionados a
estos deportes. Ellos crearon el concepto de deporte.
En general, el edificio en el arte griego está concebido como la armonía total de todas sus partes,
pero más si cabe de cara al exterior. Se buscan los valores estéticos globales, haciendo grandes
conjuntos donde ningún edificio debía desentonar con respecto a los demás. Todos los edificio
estaban proporcionados a la escala del hombre, realizados con los mismos materiales y con los
mismos colores. Si en un edificio ninguna pieza debía ser desmesurada y se adaptaba al conjunto
(sillares, columnas, etc), ningún edificio debía sobresalir en la ciudad. Más que arquitectura, los
griegos hacían urbanismo.
4 La arquitectura.
Comenzaremos por enumerar algunas características generales que se repiten en todos los edificio
griegos. En cuanto a los materiales, el adobe y la mampostería se sustituye por el sillar isódomo de
piedra o de mármol blanco. Conocen el arco y la bóveda porque hacía mucho que se empleaba en
Mesopotamia pero sólo utilizarán sistemas adintelados. Los elementos funcionales como los
soportes (las columnas) serán objeto de estudio para volverlos auténticas obras de arte en sí
mismas, en un intento de encubrir su miserable función de soporte. Prefieren las estructuras
arquitrabadas porque son más serenas y estables, basadas en líneas horizontales y verticales.

La construcción más representativa es el Templo. Su origen es doble: el megaron cretense y la


cabaña doria, ambos realizados en madera. Se destina a contener la efigie de una divinidad y sus
tesoros y el culto siempre es en el exterior. En realidad la función religiosa no es más que un
pretexto para dar rienda suelta al placer estético. El templo es un capricho, ganas de hacer algo
bello para el ojo humano, aunque se destine a un Dios (con características humanas). Por eso
existe una dicotomía entre un exterior muy decorado, estudiado hasta el más minúsculo detalle y
un interior mucho más austero ya que el acceso estaba muy restringido. El templo estaba
diseñado para las proporciones humanas, su ritmo, armonía y proporciones eran un intento de
llegar a la perfección.
Existían diferentes plantas de templo griego: Los había de planta circular llamados Tholos pero
predomina el de planta rectangular y constan todos ellos de las siguientes partes:

1. La cámara rectangular central llamada Cella o Naos y que contiene la imagen en escultura del
Dios. Puede ir con o sin columnas.
2. La Pronaos o pórtico abierto con muros laterales rematados por pilastras, una a cada lado y
con dos columnas “in antis”.
3. En el extremo opuesto a la pronaos está el Opistódomos o falso pórtico sin comunicación con
el templo y que sólo tiene la función de dotar al edificio de una estructura simétrica.
4. El templo se levanta sobre un basamento o Crepis formando una escalinata en todo el
perímetro, normalmente con tres escalones, el último de los cuales, de donde nacen ya las
columnas se denomina estilobato.

Según el número de columnas y su localización el templo tiene diferentes denominaciones: in


antis, próstilo, anfipróstilo, períptero y díptero. Si es períptero o díptero, la línea de columnas que
rodea al templo se denomina perístilo. El templo tiene dos fachadas iguales, aunque una de ellas
es la principal, la que da acceso a la pronaos. Según el número de columnas la fachada será
tetrástila -4-, sexástila -6-, octástila -8-, etc.
Aunque se han perdido, los templos estaban policromados: azul en triglifos, rojo en las metopas y
los relieves también se policromaban para darle al edificio un aspecto alegre y vivo.
Era tal la perfección que buscaban en estas obras que incluso intentaban subsanar los defectos
ópticos inherentes al ojo humano. No bastaba la perfección real sino que ésta debía ser vista por
el hombre. Todo para conseguir una armonía visual. Así curvaban hacia arriba el entablamento
entero y el estilobato para evitar la sensación de vencimiento por el centro. Inclinaban todas las
columnas hacia adentro para evitar la sensación de caída.
Utilizaron por primera vez el éntasis de las columnas para aminorar el efecto de concavidad en el
centro. El diámetro de las columnas era mayor en las de las cuatro esquinas para evitar la
sensación de presión en esos puntos.
Los intercolumnios o espacios entre columnas disminuían hacia las esquinas para evitar la
sensación de agrupamiento en el centro. En definitiva era la ciencia al servicio del Arte con un
único fin: la perfección.
Para disimular la función de soporte (que es más práctica que estética), los griegos reglamentaron
un conjunto de normas que convertían a la columna en algo bello, en una auténtica escultura: Este
conjunto de normas se denomina Orden Arquitectónico y es un tipo de unidad arquitectónica que
conjuga tres partes: el pedestal, la columna y el entablamento. Existen en la Grecia clásica tres
órdenes arquitectónicos: el dórico, el jónico y el corintio.
Orden Dórico: Proveniente de los dorios, es el orden más simple y geométrico de los tres. El
pedestal es el propio estilobato y la columna carece de basa. (Todas las columnas se componen de
basa, fuste y capitel). Su fuste es estriado en arista viva y en sentido longitudinal. El capitel está
formado por una moldura fina o collarino que sirve de transición entre fuste y capitel, un núcleo
curvo en forma de plato llamado equino y sobre él un prisma cuadrangular llamado ábaco.
El entablamento dórico empieza por el arquitrave, una gran pieza lisa que descansa sobre el
ábaco. Encima va el friso, separado del arquitrave por una cinta o tenia. El friso consta de triglifos,
dos estrías en el centro y dos medias estrías en los lados, y metopas, placas cuadrangulares
alternadas entre los triglifos y que solían ir adornadas con relieves. Más arriba está la cornisa
compuesta por dos cuerpos, un alero liso o goterón y una moldura lisa o cimacio.
El orden jónico proviene de la región jónica del Egeo y es mucho más elegante y estilizado.
El pedestal es el mismo que en el dórico pero la columna empieza con una basa formada por un
plinto cuadrado y sobre él molduras cóncavas llamadas escocias y otras convexas llamadas toros,
ambas alternadas. El fuste es acanalado pero de arista pulida y el capitel se une al fuste por un
astrágalo decorado con ovas y perlas. El equino se curva a los lados formando volutas y sobre él se
sitúa el ábaco liso.
Su entablamento consta de un arquitrabe dividido en tres franjas horizontales donde cada una
sobresale un poco con respecto a la que tiene debajo. Encima el friso es una banda lisa y continua
decorada con relieves. Encima aparece una banda con dentículos que une friso y cornisa y, ésta
última, es igual que la dórica.
El orden corintio procede de la ciudad de Corinto, es el más reciente y el más evolucionado de los
tres. Es una variante de creación tardía del jónico. Hasta el capitel todo es igual que el jónico. Éste
se compone de dos filas de hojas de acanto, cuatro caulículos y una roseta en cada cara. El
entablamento se muy semejante al jónico también.
El afán de esconder la función de sustentación llevó incluso a sustituir a las columnas por
auténticas esculturas que recibían el peso de la techumbre sobre sus cabezas. Si estas esculturas
eran femeninas recibían el nombre de cariátides y si eran masculinas de atlantes.
Además el templo se adornaba con acróteras o esculturas en la techumbre de doble vertiente y
con gárgolas o esculturas en las cornisas, las cuales recogen el agua del tejado y la sueltan al
exterior por su boca. Como la techumbre era de doble vertiente, en ambas fachadas se formaba
un espacio triangular llamado frontón con un espacio interior o tímpano, el cual solía ir decorado
en bajo o medio relieve y donde escultor y arquitecto trabajan en colaboración. El escultor debía
adaptar las esculturas al espacio disponible, con composiciones simétricas y el Dios venerado en el
centro como eje central del triángulo.
Los principales templos que han llegado hasta nosotros son el templo de Hera en Pestum, el
tesoro de Sifnos en Delfos y el Tholos de Marmaria en Delfos, todos ellos del siglo VI.
Pero las principales obras arquitectónicas están en el siglo V y en Atenas, allí se sitúa la fase
máximo esplendor. En el 447 Pericles encargó al arquitecto Ictinos en colaboración con el escultor
Fidias el templo que debía albergar a la diosa protectora de la ciudad de Atenas, Atenea
Parthenos.
Debía ser un templo de enormes proporciones, dórico, octástilo y períptero y realizado todo él en
mármol blanco con adornos policromados. Ictino planeó la arquitectura en función del programa
escultórico de Fidias. Su cella está dividida en dos partes desiguales por un muro transversal y en
la parte mayor se situaba la escultura enorme de la diosa, realizada por Fidias en oro y marfil.
El opistódomos era muy pequeño y su techo apoyaba en cuatro columnas de orden jónico. Cuando
se terminó en el 432, era el templo dórico más perfecto y grandioso. En las esquinas los capiteles
son mayores para adaptarse al mayor diámetro de las columnas. Las metopas también disminuyen
su longitud hacia las esquinas y, por eso, ningún triglifo coincide con el eje de las columnas. Todo
el perístilo está inclinado hacia adentro dándole al edificio una configuración piramidal a la vez
que aumenta su solidez. El Partenón permaneció intacto hasta el año 2100, después fue iglesia
bizantina, mezquita de los turcos e incluso cuartel militar. Así en el 1675 estalló el almacén de
pólvora de su interior y quedó destruido parcialmente. Ha sido atacado por la contaminación
exagerada de la ciudad y hoy en día está en plena reconstrucción.
Compartiendo espacio en la Acrópolis de Atenas con el Partenón y muy cerca de él se sitúa el
templo de Atenea Niké, es un templo jónico en miniatura. Es tetrástilo y anfipróstilo y con
columnas de fuste monolítico, sin tambores y famoso por el friso decorado con el relieve que lo
circunda.
También destaca de la Acrópolis el templo del Erectión donde podemos observar su tribuna de las
cariátides.
De la época helenística sólo destaca el Altar de Zeus en Pérgamo (estamos en pleno declive
artístico y económico). Es la muestra más significativa de los templos abiertos de este periodo. Se
construyó sobre un alto zócalo decorado con relieves y que lleva a un pórtico jónico al que se
accede por una escalinata. Ya no es un templo de proporciones humanas y en él se observa la
grandilocuencia y la ostentación propia de los Imperios Orientales.
El otro edificio importante del mundo griego es el teatro. Construido aprovechando la pendiente
del relieve, tiene forma ultrasemicircular y consta de una cavea o graderíos construidos en piedra.
la orchestra donde se sitúa el coro (elemento fundamental en el teatro griego, donde los actores
no hablan) y el proskenion o lugar donde se desarrolla la acción teatral. Hasta hoy nos ha llegado
en buenas condiciones el teatro de Epidauro y el de Delfos.
5 La escultura griega.
Desde los inicios de la cultura griega la temática de la escultura griega, relieve, cerámica,
estatuillas, etc, se centra siempre en la figura humana. De todas estas técnicas, la gran escultura
de bulto redondo será la más propicia para plasmar la grandeza y la perfección con las que los
griegos concebían el cuerpo humano.
Al igual que en la arquitectura, existe una periodización escultórica que es la siguiente:

· Período arcaico: del S.VII al 500 a.C.


· Período de transición o Estilo Severo: del 500 al 475 a.C.
· Período Clásico: del 480 al 313 a.C.
· Período Helenístico: del 313 al 146 a.C.

Esta periodización coincide con las fases de alza y crisis económica y militar de la historia griega.
Como en la arquitectura, la fase arcaica es de evolución hacia la perfección, la fase clásica es el
cenit, la era de los grandes maestros y, la fase helenística es un período de retroceso cultural hacia
formas más orientalizantes.
La escultura griega es una constante lucha por la perfección, una lucha contra los problemas de la
anatomía humana, de la perspectiva, de la composición, de la expresividad, del “realismo
idealizado”. Además de buscar el naturalismo porque la Naturaleza es bella, el escultor griego
construye prototipos ideales de belleza que, extraídos de la realidad, confecciona con sutiles
cálculos matemáticos y geométricos hasta llegar a las proporciones perfectas.
Tanto relieves como esculturas en bulto redondo van siempre policromadas, ya sean en barro,
mármol o bronce, y todo para acentuar el realismo de la figura. Pero estas policromías han
desaparecido. De los tres materiales el preferido es el mármol, el cual traían de la isla de Paros. Era
el material noble, el más duradero y el que da acabados más perfectos. También trabajaron el
bronce en escultura de gran tamaño.
5.1 Época Arcaica.
Las primera imágenes humanas aparecen en el siglo VII y son las xoana o imágenes religiosas en
madera, de carácter hierático y de clara influencia oriental. Son conocidas por algunas copias en
piedra que se hicieron posteriormente. La Dama de Auxerre es una figura de líneas elementales,
actitud exvota, escultura bloque. De cintura para arriba se intenta dar un cierto naturalismo
femenino. Se descubrió en Creta. Otra xoana en piedra es la Hera de Samos, ya de la primera
mitad del s. VI y con características similares.
En el siglo VI las prácticas de juegos atléticos se generalizó en todo el territorio helénico. Estos
juegos van familiarizando a los griegos con el desnudo. Desnudo=belleza y poco a poco empieza
esa exaltación del cuerpo humano. El Kurós (Kuroi en plural) son atletas vencedores en los juegos,
héroes desnudos y representados de pie, con los brazos pegados al cuerpo y la pierna izquierda
adelantada. Todavía son figuras demasiado estáticas e inexpresivas, acusando un cierto
frontalismo de influencia oriental, con los ojos demasiado prominentes y el pelo es una masa
compacta surcada por líneas geométricas que caen sobre la espalda. Estos Kuroi irán
evolucionando hacia un naturalismo y una elegancia cada vez mayor.
La Koré es la escultura femenina (Koroi en plural), procedente casi siempre del siglo VI y de la
Acrópolis de Atenas. Se las representa sonrientes, vestidas y con el cabello recogido en la nuca. Su
evolución se evidencia sobre todo en la mejor organización de los pliegues de su vestido y de los
cabellos, así como una mayor expresividad. Tanto el Kurós como la Koré iban siempre
policromados. A esta época pertenece el Moscóforo, un kurós llevando como ofrenda un becerro
sobre sus hombros.
También se encontró en la Acrópolis de Atenas y conserva aún detalles muy arcaizantes: sonrisa
estereotipada, ojos saltones, esquema compositivo en X muy geométrico, etc.
5.2 El Estilo Severo
La tipología de Kurós y Koré evoluciona en formas anatómicas, en pliegues de los vestidos, en
peinados, se elimina poco a poco ese hieratismo, esa sonrisa arcaica inexpresiva. Así llegamos al
primer tercio del siglo V donde la escultura atraviesa una fase de transición que preludia la época
arcaica. La producción artística del estilo severo se caracteriza por una cierta idealización de la
figura humana pero mucho más cercana a la realidad, expresión seria de la figuras (como
contrapunto a la sonrisa arcaica), el equilibrio, la serenidad y la dignidad en el tratamiento de las
divinidades.
El ejemplo más representativo del estilo severo es el Aúriga de Delfos. En esta época las técnicas
del bronce adelantan a las del mármol (cera perdida). Esta es una obra en bronce atribuida a
Pitágoras de Samos. Es la única figura del grupo que se conserva y muestra al conductor de una
cuádriga victoriosa. Vemos en él todavía una cierta rigidez pero el naturalismo es muy superior al
kurós arcaico. Otro ejemplo de este período es el grupo de los Tiranicidas del broncista Kritios. En
ellos vemos una gran evolución en cuanto al estudio de las anatomías, con poses muy definidas.
En cuanto a relieve destaca el tímpano del frontón del templo de Zeus en Olimpia. En él se relatan
temas mitológicos: la lucha de lapitas y centauros presidida por Apolo en el centro. Son escenas de
gran movimiento y violencia y este dinamismo contrasta con la quietud de las figuras anteriores en
bronce. Ello es debido a que el relieve en mármol permite una mayor libertad de movimientos que
la figura de bulto redondo. La sonrisa arcaica ya ha desaparecido y las actitudes son más naturales.
Las posturas de los personajes se adaptan al esquema espacial del frontón triangular,
abandonando la composición con escalas en descenso hacia las esquinas del tímpano.
5.3 La Época Clásica.
En este período aparecen los grandes maestros y cada uno de ellos aporta modelos y tipologías
nuevas. per eso esta fase lo vamos a estudiar por autores.
El primero es Mirón, contemporáneo de Fidias. Tiene rasgos que lo ligan aún a la escultura
preclásica pero aporta muchas novedades. Los estudios de Mirón se centran en el estudio de la
anatomía en movimiento y representa a sus figuras en posturas violentas. El Discóbolo es una
atleta dispuesto a lanzar un disco y, para ello, el autor decide congelar un segundo clave, el
instante de máxima torsión cuando el atleta concentra toda su fuerza en el giro. La anatomía esta
tratada con un naturalismo acusado pero el rostro no va acorde con el resto del cuerpo, adolece
de expresividad y su cabellera tiene rasgos arcaicos. Mirón representa el estilo intermedio entre
las formas antiguas y las plenamente clásicas de Fidias.
Polícleto también es contemporáneo de Fidias y su obsesión es conseguir la imagen del hombre
ideal. Por eso buscó un canon o prototipo ideal investigando las proporciones más armónicas. Él
instauró el canon de las siete cabezas (la altura del cuerpo debe ser siete veces mayor que la de la
cabeza).
Entre sus obras destaca el Doríforo y representa a un atleta que porta una lanza. El momento que
elige no es dinámico ni violento pero tampoco estático. El atleta esta caminando relajadamente y
él comienza con lo que se convertirá en una tendencia general: la contraposto: consiste en separar
la función de las piernas apoyando todo el peso del cuerpo en una, mientras que la otra queda
liberada, relajada y en semiflexión, apoyando en el suelo sólo con la punta de los dedos y
ligeramente atrás. La postura arquea a su vez todo el cuerpo, el eje del torso e incluso el eje de la
cabeza. Es una pose tranquila, relajada, elegante pero no estática, una pose que abandona el
frontalismo. El rostro respira paz, es un rostro sereno y su mirada está como ausente, como si
estuviera concentrándose para el ejercicio.
El Diadúmeno, también de Polícleto representa a un atleta atándose a la cabeza la venda de la
victoria. La contraposto es más acusada y tiene una mayor curvatura en el eje del torso. Su
expresión es también de concentración y serenidad, con los ojos cerrados y el cuerpo relajado. Esa
paz, esa armonía y la belleza de unos cuerpos extraídos de la realidad pero llevados a la
perfección, divinizados por su belleza, eso es lo que caracteriza al clasicismo.
Atenas impone en el siglo V su liderazgo cultural en escultura a través de la figura de Fidias, cuya
influencia marcará el arte griego durante todo el siglo V. Lo que más destaca en Fidias es el
tratamiento de los ropajes. Los abundantes y sinuosos pliegues de las telas que se pegan al cuerpo
como si fueran “paños mojados” no impiden hacer un buen estudio anatómico. Fidias es el
escultor del equilibrio y de la perfección.
Pericles (Primer magistrado de Atenas) le encargó varios trabajos para la Acrópolis de Atenas y allí
se encuentran sus principales obras. Los frontones trasero y delantero del Partenón y el friso
interior que rodeaba el edificio son suyos. En este friso se representa una procesión de doncellas
guiadas por la diosa Atenea. Son posturas serenas, pliegues suaves como de paños mojados. La
escultura en bulto redondo que representaba a Atenea y que se guardaba en la naos del Partenón
también es obra de Fidias. La representa como diosa de la guerra con sus atributos propios: el
casco y la lanza. Este modelo es una copia en bronce del original realizado en marfil y oro y que se
perdió ya en la antigüedad.
A finales del siglo V, la guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas supone el hundimiento
político y económico de Atenas y el final de su hegemonía cultural. En el arte vemos como la
idealización, la serenidad y el equilibrio del siglo V dan paso a la gracia, al interés por revelar los
sentimientos y los estados de ánimo de los retratados, es un tipo de escultura más intimista y
menos formalista. Surge una expresividad que rompe con el concepto de belleza ideal. Surge el
movimiento y nace el retrato realista y no arquetípico del canon ideal.
Sin embargo y mientras todo esto sucede, existen algunos autores de transición que cabalgan
entre el clasicismo del siglo V y el realismo expresivo del siglo IV. Entre ellos está Praxíteles, el cual
intentó dar un aire psicológico a sus figuras, una expresión sutilmente melancólica. Prefirió los
cuerpos de adolescentes modelados con suma delicadeza. La pose es siempre la misma: arquea el
torso para apoyarse en un objeto lateral formando una contraposto exagerada, formando así una
curva entre pierna, cadera y torso muy pronunciada. Esa curva se convierte en modelo: la curva
praxiteliana y será copiada por muchos otros artistas posteriores. En el Hermes de Olimpia la
función de sustentación es compartida entre la pierna de apoyo y el brazo que descansa en el
tronco. Incluso cuando no hay punto de apoyo, como en el Afrodita de Arles el cuerpo también se
arquea en una contraposto acusada, formando la curva praxiteliana.
Scopas también pertenece a este grupo de transición, pero a él le interesan más los estados de
ánimo pero con un carácter patético y atormentado que traduce su propio temperamento y las
nuevas inquietudes del siglo que comenzaba. En la Ménade vemos un cuerpo en movimiento que
se arquea tanto que casi llega a la convulsión. El dinamismo y la violencia de esta figura se alejan
de los presupuestos clásicos y se acercan más al helenismo.
Lisipo fue el mejor broncista de Grecia. Fue un artista de renombre, retratista oficial de Alejandro
magno, pero su tema preferido eran los atletas, vistos desde un prisma postclasicista. Les dota de
una elegancia y una flexibilidad propias de Polícleto pero su tipo ideal es más maduro y con otro
canon. En el Apoxiómeno cambia el canon de las siete cabezas por el de nueva, consiguiendo una
figura más esbelta que la de Polícleto. En sus poses se muestran las ganas de recuperar el
clasicismo anterior. Pero Lisipo también posee obras como el Hércules Farnesio donde la excesiva
musculatura y la diartrosis perfecta rompe el esquema clásico.
Tanta abundancia de músculo no hubiera sido bien recibida un siglo antes. En el Ares Ludovisi, dios
de la guerra, la postura sentada pero no relajada puesto que está en tensión, como si estuviera a
punto de saltar para pelear, y su mirada fija y concentrada en un punto, todo ello demuestra que
son otras las inquietudes de Lisipo, que mira hacia Polícleto pero también se deja influir por las
nuevas tendencias.
5.4 La Época Helenística.
A finales del siglo IV la escultura abandona ya definitivamente el equilibrio clásico y adopta otras
características: tendencia hacia la orientalización, favorecida por las conquistas en el Próximo
Oriente de Alejandro Magno, acentuación del movimiento, del patetismo y de la tensión,
predilección por los temas fantásticos por un lado y de la vida cotidiana o escenas anecdóticas por
otro, desarrollo de los retratos realistas, sin idealización y que se recrean en los defectos físicos, en
lo feo, en la vejez, etc.
La Venus de Milo es quizá la ultima obra de carácter clásico que se da en plena época helenística.
Vemos en la curvatura de su torso reminiscencias de la curva praxiteliana y en ella aparece la
idealización inexpresiva que buscaba la belleza ideal. En el Niño de la espina, atribuido a Boetas
vemos esas escenas de la vida diaria y anecdóticas que tanto se alejan de los prototipos ideales.
Posturas consideradas hasta entonces irreverentes, ausencia de elegancia formal pero hay un
aporte de naturalismo, de sinceridad y de calidad muy notables.
En cuanto a los retratos vemos en el retrato de Séneca esos rostros realistas que se recrean en los
defectos físicos, o en el retrato de Homero donde el autor (anónimo) se recrea en la
representación de la vejez, o en el retrato del tirano Lisímaco de Tracia donde el autor se recrea en
la fealdad, acentuando su prominencia nasal al esculpir el busto para ser visto de perfil. Son
rostros realistas, sinceros y con una buena carga de introspección, retratos psicológicos que
intentan definir el carácter de los retratados.
Hay tres escuelas escultóricas en este período:
5.4.1 La escuela de Pérgamo
Centro su temática en la defensa de la ciudad frente a los pueblos galos invasores. Un ejemplo es
el Galo moribundo donde vemos una figura semitendida, dolorida, con una anatomía ultrarrealista
y de gran expresividad.
5.4.2 La escuela de Rodas
Tenía en su haber el famoso y gigantesco Coloso de Rodas, el dios Helios o dios del Sol, realizado
en el siglo III por Cares de Lindos, discípulo de Lisipo. Pero la obra cumbre de esta escuela es la
Victoria de Samotracia, atribuida a Pitócritos de Rodas y se data en el siglo II a.C.. En realidad era la
proa de un barco y de ahí que sus ropas vayan hacia atrás como azotadas por el viento. El
dinamismo y la fuerza expresiva de esta escultura la convierten en una obra maestra. Otra obra
maestra de esta escuela es el grupo de Laoconte y sus hijos atacados por las serpientes que van a
matarlos, según el pasaje de la mitología griega. Es obra de varios autores: Agesandro, Atenodoro
y Polidoro. Es un grupo de gran vigor, dinamismo, Hiperrealismo y fuerza expresiva. Él sintetiza por
sí mismo toda la inquietud de este período. De la isla de Rodas proviene también el grupo
escultórico del Toro Farnesio realizado en el siglo II por Taurisco y Apolonio de Tralles. En él vemos
a un grupo de figuras intentando capturar y dominar al animal mitológico. Como el anterior, este
es un grupo de gran vigor, con escorzos y posturas forzadas y violentas. Si en el anterior veíamos
una composición más o menos simétrica, en este último la composición tiende a ser piramidal
pero en espiral para acentuar el dinamismo.
5.4.3 La escuela de Alejandría
Era la más alejada del Imperio Alejandrino. Situada en la desembocadura del Nilo, va a ser una
escuela muy en contacto con el arte oriental y con la propia tradición artística egipcia. La obra
cumbre de esta escuela es El Nilo, donde se representa a un río antropomórfico y como un dios
griego. (ya sabemos que en la tradición religiosa egipcia se divinizaba al Nilo). El dios aparece
como una figura poderosa pero en reposo, como un dios clásico y rodeado de niños que
representan sus afluentes y contribuyen a darle grandiosidad.