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SEÑOR

JUEZ DEL CIRCUITO DE neiva(REPARTO)

E. S. D.

REF. Acción de Tutela de ANA FANNYDA VALERO CUELLAR, en calidad de


Representante legal de mi madre AURA MARIA CUELLAR de 86 años contra
SALUD COOP EPS

ANA FANNYDA VALERO CUELLAR, identificada con Cédula de Ciudadanía N° 28.826.835


expedida en el municipio Líbano (Tolima), vecina y domiciliada en Ibagué obrando en calidad de
Representante Legal de mi madre, AURA MARIA CUELLAR, con Cedula de Ciudadanía N°
28.810.309 de Murillo (Tolima), vecina y domiciliada en Ibagué, de la manera mas respetuosa,
manifiesto a usted que por medio de este escrito, en virtud del artículo 86 de la Constitución
Política de Colombia ACCIÓN DE TUTELA contra SALUDCOOP EPS, para que una vez se
encuentren agotados los tramites de esta Acción Constitucional, sea concedido el amparo de
Tutelar mis Derechos Fundamentales a la Salud, la integridad personal y a la dignidad humana,
toda vez que ha sido engorroso acceder a los servicios de salud que requiero para la atención de
mi madre. Lo anterior con fundamento en los siguientes:

HECHOS

1. Mi madre es una persona de 86 años quien no puede valerse por si sola, ha sido
diagnosticada de Demencia Senil, padece de intensos dolores en la región del colon,
se le ha descubierto cáncer en los senos y recientemente se ha establecido que
dicho cáncer le hizo metástasis en los huesos, razón por la cual no puede caminar
ni transportarse por si sola, haciéndose evidente la necesidad de usar Pañales
adecuados para su edad, los cuales estoy gastando en proporción de cuatro (4) al
día y las cremas y aditamentos que se requieren para usarlos sin perjuicio alguno.
2. Desde hace dos años me he visto en la obligación de usar una silla de ruedas para
poder transportarla, silla de ruedas que además de no estar en muy buen estado,
me la facilita una vecina debido a que no poseo medios económicos para poder
comprar una. Recientemente la persona que me la ha prestado, me la pidió de
regreso, quedando mi madre sin posibilidad de transportarse, situación que ha
vuelto sumamente engorroso el desempeño con ella dentro y fuera del hogar.
3. Debido a lo anterior, realicé una petición a SALUDCOOP EPS solicitando el
suministro de los pañales, cremas contra la pañalitis, paños húmedos, silla de
ruedas y en general, todo lo que se necesita para la digna manutención de mi
madre, sin embargo la respuesta por parte de la accionada fue negativa.
4. Yo trabajo vendiendo tamales, mis ingresos mensuales son inferiores al Salario
Mínimo Legal Mensual Vigente y ninguno de nuestros familiares cercanos se
encuentra en situación económica estable capas de sufragar los gastos que la
enfermedad de mi madre requiere, razón por la cual no contamos con los medios
económicos necesarios para soportar los gastos que el estado de mi madre
demanda.

PRETENSIONES

Con fundamento en los hechos relacionados, de manera respetuosa solicito a usted Señor(a)
Juez(a) disponer y ordenar a la parte accionada y a mi favor lo siguiente:

PRIMERO: Tutelar los Derechos Fundamentales de mi madre a la salud, a la vida digna y la


integridad personal, ordenando a SALUDCOOP EPS que en el término de 48 horas me sean
otorgados los pañales necesarios para la sostenibilidad de mi madre y que sigan siendo
otorgados periódicamente.
SEGUNDO: De igual manera solicito que sean otorgados los pañitos húmedos para la limpieza
de su organismo y las cremas necesarias para evitar algún brote o alergia derivada del uso del
pañal.
TERCERO: Que se ordene a la entidad accionada otorgar una silla de ruedas para poder
transportar a mi madre dentro y fuera de mi hogar.
CUARTO: Que también se ordene a SALUDCOOP EPS otorgar el servicio de ambulancia cuando
sea requerido para el transporte de mi madre a la realización de exámenes y procedimientos en
dicha entidad

DERECHOS CUYA PROTECCION SE DEMANDA

 Titulo II. De los derechos, las garantías y los deberes capítulo I. De los derechos
fundamentales:
 Derecho a la dignidad humana: ´´La protección del derecho a la vida no
se limita a la idea reducida del peligro de muerte, sino que se extiende a
la posibilidad concreta de recuperación y mejoramiento de las condiciones
de salud del individuo, toda vez que el ser humano debe considerarse
integralmente en su aspecto físico y psíquico. Así, la acción de tutela
deberá prosperar no sólo ante eventos de perturbación del núcleo esencial
del derecho a la vida en los que se encuentren amenazadas la funciones
vitales del individuo, sino también en aquellos casos en que la dignidad de
las personas se encuentre en peligro o esté siendo vulnerada, por
supuesto, atendiendo a las particularidades de cada situación. La
dignidad humana como parte integrante del derecho a la vida y como
principio que rige la interpretación de las normas constitucionales,
descarta toda actitud despectiva frente a las necesidades corporales y
espirituales de las personas, las cuales merecen igual atención en el marco
del Estado Social de Derecho’’1.
 Derecho a la integridad personal: pese a no tener una consagración
explícita, se deduce de manera directa del artículo 12 de la Constitución.
La garantía constitucional, según la cual "nadie será sometido a

1
Corte Constitucional, Sentencia T-630-04
desaparición forzada, a torturas ni a tratos crueles, inhumanos o
degradantes", hace de la integridad individual un derecho intangible.
Objeto de protección del artículo 12 es el cuerpo humano como unidad
orgánico-espiritual2.
Es cierto que la salud y la integridad física son objetos jurídicos
identificables, pero nunca desligados de la vida humana que los abarca de
manera directa. Por ello cuando se habla del derecho a la vida se
comprenden necesariamente los derechos a la salud e integridad física,
porque lo que se predica del género cobija a cada una de las especies que lo
integran. Es un contrasentido manifestar que el derecho a la vida es un bien
fundamental, y dar a entender que sus partes -derecho a la salud y derecho
a la integridad física- no lo son3.
 Derecho a la salud
 ARTICULO 49. <Artículo modificado por el artículo 1 del Acto Legislativo
2 de 2009. El nuevo texto es el siguiente:> La atención de la salud y el
saneamiento ambiental son servicios públicos a cargo del Estado. Se
garantiza a todas las personas el acceso a los servicios de promoción,
protección y recuperación de la salud.(negrillas fuera de texto)
Corresponde al Estado organizar, dirigir y reglamentar la prestación de
servicios de salud a los habitantes y de saneamiento ambiental conforme
a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad. También,
establecer las políticas para la prestación de servicios de salud por
entidades privadas, y ejercer su vigilancia y control. Así mismo, establecer
las competencias de la Nación, las entidades territoriales y los
particulares y determinar los aportes a su cargo en los términos y
condiciones señalados en la ley.
Los servicios de salud se organizarán en forma descentralizada, por
niveles de atención y con participación de la comunidad.
La ley señalará los términos en los cuales la atención básica para todos
los habitantes será gratuita y obligatoria.
Toda persona tiene el deber de procurar el cuidado integral de su salud y
de su comunidad.

PRUEBAS

Con el fin de informarle a usted señor(a) juez(a) la situación en la que se encuentran los
Derechos Fundamentales de mi madre e inmediata necesidad de protección, solicito
como pruebas las siguientes, además de las que usted considere necesarias:

DOCUMENTALES:
HISTORIA CLÍNICA
RESPUESTA DE SALUD COOP

2
Corte Constitucional, Sentencia T-308/93
3
Corte Constitucional, Sentencia T-494/93
FUNDAMENTOS DE DERECHO.
ARTICULO 86 Constitución Política: Toda persona tendrá acción de tutela para reclamar
ante los jueces, en todo momento y lugar, mediante un procedimiento preferente y
sumario, por sí misma o por quien actúe a su nombre, la protección inmediata de sus
derechos constitucionales fundamentales, cuando quiera que éstos resulten vulnerados
o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública.
La protección consistirá en una orden para que aquel respecto de quien se solicita la
tutela, actúe o se abstenga de hacerlo. El fallo, que será de inmediato cumplimiento,
podrá impugnarse ante el juez competente y, en todo caso, éste lo remitirá a la Corte
Constitucional para su eventual revisión.
Esta acción solo procederá cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa
judicial, salvo que aquella se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio
irremediable.
En ningún caso podrán transcurrir más de diez días entre la solicitud de tutela y su
resolución.
La ley establecerá los casos en los que la acción de tutela procede contra particulares
encargados de la prestación de un servicio público o cuya conducta afecte grave y
directamente el interés colectivo, o respecto de quienes el solicitante se halle en estado
de subordinación o indefensión.

La honorable Corte Constitucional en reiterados pronunciamientos ha planteado las


bases de la necesidad de la protección a los Derechos que solicito sean Tutelados así:

El derecho a la salud es un derecho constitucional fundamental. La Corte lo ha


protegido por tres vías. La primera ha sido estableciendo su relación de conexidad con
el derecho a la vida, el derecho a la integridad personal y el derecho a la dignidad
humana, lo cual le ha permitido a la Corte identificar aspectos del núcleo esencial del
derecho a la salud y admitir su tutelabilidad; la segunda ha sido reconociendo su
naturaleza fundamental en contextos donde el tutelante es un sujeto de especial
protección, lo cual ha llevado a la Corte a asegurar que un cierto ámbito de servicios
de salud requeridos sea efectivamente garantizado; la tercera, es afirmando en general
la fundamentalidad del derecho a la salud en lo que respecta a un ámbito básico, el cual
coincide con los servicios contemplados por la Constitución, el bloque de
constitucionalidad, la ley y los planes obligatorios de salud, con las extensiones
necesarias para proteger una vida digna. A continuación, pasa la Corte a delimitar y
caracterizar el derecho a la salud, en los términos en que ha sido consignado por la
Constitución, el bloque de constitucionalidad, la Ley y la jurisprudencia4.

La jurisprudencia constitucional, desde su inicio, ha reconocido que la salud “(…) es un


estado variable, susceptible de afectaciones múltiples, que inciden en mayor o menor
medida en la vida del individuo.” La ‘salud’, por tanto, no es una condición de la persona
que se tiene o no se tiene. Se trata de una cuestión de grado, que ha de ser valorada

4
Corte Constitucional, sentencia t-760-08
específicamente en cada caso. Así pues, la salud no sólo consiste en la ‘ausencia de
afecciones y enfermedades’ en una persona5. Siguiendo a la OMS, la jurisprudencia
constitucional ha señalado que la salud es ‘un estado completo de bienestar físico,
mental y social’ dentro del nivel posible de salud para una persona. En términos del
bloque de constitucionalidad, el derecho a la salud comprende el derecho al nivel más
alto de salud posible dentro de cada Estado, el cual se alcanza de manera progresiva.

´´La garantía constitucional de toda persona a acceder a los servicios de promoción,


protección y recuperación de la salud, contemplada dentro del derecho a la salud (art.
49, CP), ha sido desarrollada por la jurisprudencia constitucional, haciendo énfasis en
las condiciones de calidad, eficacia y oportunidad con que las que los servicios deben
ser prestados´´6. (Negrillas fuera de texto)

Y como continua estableciendo en la misma jurisprudencia, Toda persona tiene el


derecho constitucional a que se le garantice el acceso efectivo a los servicios
que requiera, esto es, servicios indispensables para conservar su salud, cuando se
encuentre comprometida gravemente su vida, su integridad personal, o su
dignidad7.El orden constitucional vigente garantiza a toda persona, por lo menos, el
acceso a los servicios de salud de los cuáles depende su mínimo vital y su dignidad como
persona. (Negrillas fuera de texto)

El derecho constitucional a la salud contempla, por lo menos, el derecho a acceder a


los servicios de salud que se requieran (servicios indispensables para conservar la
salud, en especial, aquellos que comprometan la vida digna y la integridad personal).
En la actualidad el acceso a los servicios depende, en primer lugar, de si el servicio
requerido está incluido en uno de los planes obligatorios de servicios de salud a los
cuales la persona tiene derecho. Así pues, dada la regulación actual, los servicios que se
requieran pueden ser de dos tipos: aquellos que están incluidos dentro del plan
obligatorio de salud (POS) y aquellos que no.

En tal sentido, la jurisprudencia constitucional ha señalado que toda persona tiene


derecho a que se le garantice el acceso efectivo a los servicios médicos contemplados
dentro de los planes obligatorios de salud.8
La jurisprudencia ha precisado las condiciones en las cuales la vulneración al derecho a
acceder a un servicio fundamental a la Salud es Tutelable, en los siguientes términos:
una persona inscrita en el régimen de salud contributivo o subsidiado tiene derecho a
reclamar mediante acción de tutela la prestación de un servicio de salud cuando éste (i)

5
Corte Constitucional, sentencia T-597 de 1993
6
Sentencia t 760 de 2008
7
La jurisprudencia sobre el acceso a los servicios de salud ha sido ampliamente desarrollada por la Corte
Constitucional. Entre otras sentencias, pueden consultarse al respecto, la SU-480 de 1997 (MP Alejandro
Martínez Caballero) y la SU-819 de 1999 (MP Álvaro Tafur Galvis).
8
En estos términos reiteró en la sentencia T-005 de 2005 (MP Manuel José Cepeda Espinosa) la Corte
Constitucional su jurisprudencia contemplada, entre otras, en la sentencia SU-819 de 1999 (MP Álvaro
Tafur Galvis).
está contemplado por el Plan Obligatorio de Salud (POS o POS-S), (ii) fue ordenado por
su médico tratante adscrito a la entidad prestadora del servicio de salud
correspondiente, (iii) es necesario para conservar su salud, su vida, su dignidad, su
integridad, o algún otro derecho fundamental y (iv) fue solicitado previamente a la
entidad encargada de prestarle el servicio de salud, la cual o se ha negado o se ha
demorado injustificadamente en cumplir su deber, como se presenta en este caso. La
Corte Constitucional ha concedido el amparo de tutela en casos similares, una vez
verificadas las condiciones aquí señaladas. (Negrillas fuera de texto)

Si bien los conceptos de oportunidad, eficiencia y calidad de los servicios de salud


comprenden muchos aspectos, la jurisprudencia constitucional se ha ocupado
frecuentemente de problemas recurrentes a los cuales ha respondido aludiendo al
principio de integralidad y al principio de continuidad, entre otros.

Las entidades deben garantizar integralmente el acceso a los servicios de salud


requeridos.

Ha sido postulado por la Corte Constitucional ante situaciones en las cuales los servicios
de salud requeridos son fraccionados o separados, de tal forma que al interesado la
entidad responsable solo le autoriza una parte de lo que debería recibir para recuperar
su salud y lo obliga a costearse por sí mismo la otra parte del servicio médico requerido.
Esta situación de fraccionamiento del servicio tiene diversas manifestaciones en razón
al interés que tiene la entidad responsable en eludir un costo que a su juicio no le
corresponde asumir.

Este principio ha sido desarrollado en la jurisprudencia de la Corte Constitucional con


base en diferentes normas legales y se refiere a la atención y el tratamiento completo
a que tienen derecho los usuarios del sistema de seguridad social en salud, según lo
prescrito por el médico tratante.

“Dicho principio de integralidad en salud conlleva, entre otros factores, el permitir al


paciente la práctica de exámenes de diagnóstico y seguimiento, los procedimientos y
medicamentos que se requieran, las intervenciones quirúrgicas, la atención y cuidados
especializados, las prácticas de rehabilitación, el desplazamiento de los
enfermos, asistencia hospitalaria y domiciliaria, deber de información veraz sobre la
red de servicios, “así como todo otro componente que el médico tratante valore como
necesario para el pleno restablecimiento de la salud del paciente o para mitigar las
dolencias que le impiden llevar su vida en mejores condiciones”. Servicios en salud que
se refuerzan en su prestación oportuna, eficiente e integral en tratándose de personas
en situación de vulnerabilidad como son las que padecen de enfermedades
catastróficas o ruinosas.9

9
Corte Constitucional. Sentencia T-443 de 2007. Magistrada Ponente Clara Inés Vargas Hernández
Ahora bien, en este aspecto del transporte del paciente y de un acompañante a cargo
de la EPS las providencias de la corporación constitucional han señalado que: “Tal y
como quedó establecido en la sentencia T-760 de 2008, si bien el transporte y el
hospedaje del paciente y su acompañante no son servicios médicos, hay ciertos casos
en los que el acceso efectivo al servicio de salud depende de que el paciente pueda
desplazarse hacia los lugares donde le será prestada la atención médica que requiere,
desplazamiento que, en ocasiones, debe ser financiado porque el paciente no cuenta
con los recursos económicos para acceder a él. De hecho, la jurisprudencia
constitucional, basándose en la regulación existente al respecto, ha señalado que toda
persona tiene derecho a acceder a los servicios que requiera, lo cual puede implicar
tener derecho a los medios de transporte y gastos de estadía. De este modo, se ha
establecido que la obligación de asumir el transporte de una persona se trasladará a las
EPS únicamente en los eventos donde se acredite que “(i) ni el paciente ni sus familiares
cercanos tienen los recursos económicos suficientes para pagar el valor del traslado y
(ii) de no efectuarse la remisión se pone en riesgo la vida, la integridad física o el estado
de salud del usuario”. Adicionalmente, no sólo se ha garantizado el derecho al
transporte y a otros costos que supone el desplazamiento a otro lugar distinto a aquel
de residencia, para acceder a un servicio de salud requerido. También se ha garantizado
la posibilidad de que se brinden los medios de transporte y traslado a un acompañante
cuando este es necesario. La regla jurisprudencial aplicable para la procedencia del
amparo constitucional respecto a la financiación del traslado del acompañante ha sido
definida en los siguientes términos, “(i) el paciente sea totalmente dependiente de un
tercero para su desplazamiento, (ii) requiera atención permanente para garantizar su
integridad física y el ejercicio adecuado de sus labores cotidianas y (iii) ni él ni su núcleo
familiar cuenten con los recursos suficientes para financiar el traslado.” Así pues, toda
persona tiene derecho a que se remuevan las barreras y obstáculos que impidan a una
persona acceder a los servicios de salud que requiere con necesidad, cuando éstas
implican el desplazamiento a un lugar distinto al de su residencia, debido a que en su
territorio no existen instituciones en capacidad de prestarlo, y la persona no puede
asumir los costos de dicho traslado. Tiene derecho además, a que se costee el traslado
de un acompañante, si su presencia y soporte se requiere para poder acceder al servicio
de salud. Para que el paciente tenga derecho a que la EPS cubra los gastos de transporte
y estadía que sean necesarios para que pueda recibir los servicios médicos que necesita,
se requiere que el paciente sea totalmente dependiente de un tercero para su
desplazamiento, requiera atención permanente para garantizar su integridad física y el
ejercicio adecuado de sus labores cotidianas y también que ni él ni su núcleo familiar
cuenten con los recursos suficientes para financiar el traslado. 10

Suministro de pañales desechables

10
Corte Constitucional. Sentencia T-233 de 2011. Magistrado Ponente. Juan Carlos Henao Pérez.
“En múltiples ocasiones, la Corte Constitucional ha señalado que el derecho a la vida
implica también la salvaguardia de unas condiciones tolerables de vida que permitan
existir con dignidad. Por lo tanto, para su protección no es necesario que la persona se
encuentre en un riesgo inminente de muerte, sino que toda situación que haga indigna
la existencia y dificulte una buena calidad de vida, es merecedora de protección
constitucional, tal como ocurre cuando una persona que sufre una seria discapacidad
física no puede controlar sus esfínteres y necesita de pañales desechables para vivir de
manera digna.

De esta forma, corresponde al juez de tutela examinar las circunstancias fácticas que
revelan cada caso en concreto, y de acuerdo con el examen al que llegue, deberá estimar
si la negativa de la entidad a suministrar un tratamiento o medicamento excluido de la
cobertura del Plan Obligatorio de Salud, pone o no en peligro el derecho fundamental a
la salud o a la vida del interesado, o algún otro derecho fundamental que tenga relación
directa con ellos.

Concretamente, en lo que tiene que ver con la negativa por parte de una EPS a
suministrar pañales desechables a los afiliados que por diversos padecimientos no
controlan sus esfínteres, esta Corporación ha dicho que tal negativa vuelve indigna la
existencia humana ya que no les permite gozar de la óptima calidad de vida que
merece y, por consiguiente, les impide desarrollarse plenamente. La inhabilidad para
controlar los esfínteres impide al afiliado llevar una vida normal en el desempeño de
sus actividades diarias, a menos que se le proporcione en alguna medida, las
condiciones que le faciliten vivir con la dignidad que demanda la existencia del ser”11.

Subreglas que ha establecido la jurisprudencia constitucional para inaplicar el Plan


Obligatorio de Salud del Régimen Contributivo cuando la prestación del servicio se
requiere con necesidad:

La sentencia T-760 de 2008 dispuso que para acceder a los servicios de salud que
se requieran y que se encuentren excluidos del plan obligatorio de servicios de salud, es
necesario que el juez constitucional atienda las siguientes subreglas de interpretación
elaboradas por la Corte, a saber:

(i) Que la falta del medicamento o el procedimiento excluido, amenace los


derechos fundamentales de la vida o la integridad personal del interesado;
(ii) Que se trate de un medicamento o tratamiento que no pueda ser sustituido
por uno de los contemplados en el Plan Obligatorio de Salud o que, pudiendo
sustituirse, no obtenga el mismo nivel de efectividad que el excluido del plan,
siempre y cuando ese nivel de efectividad sea el necesario para proteger la
vida en relación del paciente;
(iii) Que el servicio médico haya sido ordenado por un médico adscrito a la
entidad encargada de garantizar la prestación de servicios a quien está
solicitándolo; y.

11
Sentencia T 664 de 2010.
(iv) Que el paciente realmente no pueda sufragar directamente el costo del
medicamento o tratamiento requerido, y que no pueda acceder a él por
ningún otro modo o sistema, esto último es lo que alude a la noción
denecesidad, por no tener el paciente los recursos económicos para sufragar
el valor que la entidad encargada de garantizar la prestación del servicio está
autorizada legalmente a cobrar.

PROCEDIBILIDAD DE LA ACCIÓN

Como bien se acaba de mencionar en el acápite de los fundamentos, la Honorable


Corte Constitucional, estudiando el derecho a la salud, le otorga el carácter de
Fundamental que ostenta, su necesidad de protección inmediata y el hecho de que
la Acción de Tutela procede de manera directa para la protección y el reconocimiento
del mismo.

COMPETENCIA

Es usted Señor (a) Juez (a) competente, según lo establecido en el articulo 37 del
decreto 2591 de 1991 que preceptúa que ´´Son competentes para conocer de la
acción de tutela, a prevención, los jueces o tribunales con jurisdicción en el lugar
donde ocurriere la violación o la amenaza que motivaren la presentación de la
solicitud.´´

JURAMENTO

Como lo señala los artículos 37 y 38 del decreto 2591 de 1991, manifiesto bajo la
gravedad de juramento, que con anterioridad a esta acción no he promovido acción
similar por los hechos relatados anteriormente.

ANEXOS

Anexo los documentos mencionados en el acápite de pruebas, además de la


fotocopia de mi Cedula de Ciudadanía.

NOTIFICACIONES

A la Demandante en la Carrera 11 N° 4 – 57 piso 2 barrio Belén de la ciudad de Ibagué


– Tolima y al Celular 3103959787

A la Demandada en la Carrera 5 No. 28 - 85 Barrio Hipódromo


Atentamente:

ESTER LUCIA URREA AGUDELO

C.C 43.404.044 de Santuario (Antioquia)

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