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E L E S P E J O MA G I C O

Por Manly P, "Hal 1

En la leyenda de Baco, los griegos misteriosamente insinuaron que el


universo fisico era solamente Ún pulido espejo en el cual uno ve el reflejo
del mundo celestial. Así, en el espejo de la materia vemos nuestras indivi-
dualidades reflejadas como personalidades; nuestros cuerpos no son más que
las sombras de nuestras almas plasmadas por un dÍa en la substancia de la
ilusión. El comprender que la forma y fisonomia son solamente reflejos de
nuestras invisibles disposiones e.s. conocernos a nosotros mismos.

A la hiz de esta premisa, siéntese delante su espejo y estudie su cata;,


reclinese, ,mfrese de una manera calculadora, e interrogue a su sombra de
esta manera: "¿Si te encontrara en la calle, me inspirarías confianza? ¿Si
yo te encontrara en un lugar desierto en una noche oscura, me apresurar{a
en llegar a casa? ¿Si fueras un desconocido, te querría para amigo?"

Esto trae a la mente la historieta (ryrobablemente auténtica) de cierta


mujer que tenía una disposición tan fea y fisonomía tan repulsiva que le
causaba espanto ver su propio rostro, al punto que se vistió y se hizo un
meticuloso toc<i.do durante cuarenta años, sin mirarse ni una sola vez. en un
espejo. Por extraño que parezca ella prefirio hacer esto a dulcificar su fi-
sonomia modificando su disposición.

Por consiguiente, cuando usted contemple esta semejanza de si mismo


hágalo como si se tratara de una personalidad completamente distinta. Enton-
ces honradamente catalogue sus reacciones, En su análisis quizás descubra
que la sombra en el espejo tiene una boca dura y fría algo caída en los la-
dos. Esta boca probablemente le causará una reacción desagradable; pero otros
la sintieron antes que usted mismo. for lo tanto, el desconocido que tropiece
con usted puede aparecer indiferente o encantado mientras contempla su poco
atractiva
, apariencia, Quizás recordará usted la conocida cuartilla qne dice
mas o menos1

"No soy muy guapo es cierto,


Mi cara es algo torcida;
Pero no me importa, porque estoy detrás de ella,
Y todo el dolor esta en usted."

Usando el esoejo, tiene usted oportunidad de encontrarse subitamente,


consigo mismo como un desconocido; le permite determinar hasta que punto
es usted un obstáculo para la realización de sus propios fines y propósitos.
Después de mirarse detenida.mente al espejo durante media hora, cierta ner-
sona lanzó un profundo suspiro y observó tristemente: "Que cosa más váéía
soy; soy superficial, inexpresivo, En fin, no puedo ver ninguna razón inte~
ligente para mi existencia."

Si la car:.i. es vacia, tenemos que llenarla; si es superficial, profun-


dizarla; si es estrecl-..a ensancharla; si es demasiado corta, alargarla, Tra-
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_J_u_1_io
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1_9_3_4
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baje sobre sí mismo, con sus pensamientos¡ emociones e ideales, hasta que
pueda decirse honradamente, al mirar al teflejb de sus propios ojos, que la
cara que usted tiene delante es la de una persona a quien usted desea verda-
deramente conocer. Los pensamientos y sentimientos se renroducen en los de-
licados rasgos del rostro hasta que éste llega a ser un duplicado de su alma.
Aun el más pequeño detalle es significativo - el cabello, la textura de la
piel, y la coordinación de las diferentes partes. Los que abogan por la ley
de herencia admitne que toma un millÓ~ de años cincelar una nariz. El cuerpo
es la arcilla del alfarero que diariamente se moldea en una forma en armonfa
con la integridad interna.

Ahora viene la técnica del mejoramiento. Trate de dedicar diez minutos


cada día reconstruyendo su cara. Es verdad filosófica que si une puede ele-
var las normas éticas, puede también elevar su semblante con ellas, He aquí
una oportunidad par adquirir una nueva afición. El elevamiento filos~fico
del semblante. Nunca se hará popular, sin embargo, porque requiere trabajo,

Después de analizar las condiciones existentes decida cual ha de ser el


mejoramiento que usted quiere hacer. Posiblemente sus ojos están un poco des-
viados o los soslaya demasiado, En primer lugar, establezca una nueva norma
de honradez; y, en segundo lugar, sea menos suspicaz y ventile los secretos
que ha acariciado tanto tiempo, Si sus ojos miran inexpresivamente y·los
abre demasiado, es usted suoerficial y debería ser reflexivo. La cara con
tendencia a abatirse o de ap~riencia d~solada y sosa es siempre caracterís-
tica de los pesimistas. Estas personas deberían saber que entran en ouego
doble nÚmero de músculos para ponerse ceñudo que para reírse.

Cambie su disposición y observe como la comisura de los labios se le-


vanta como si hubiera sido desviada por una operación quirúrgica. Destierre
la falsedad y verá como se abren sus ojos. Le parecerá raro pero es cierto.
En póoos años una persona puede rehacer su cara, de tal manera que si actual-
mente no es trayente se puede llegar a darle una bien marcada fuerza de atrac-
ción. En esta época de competencia, la apnriencia personal es un factor muy
poderoso para el éxito de cualquic.r' individuo o empresa. La exoresión del
rostro tiene mucho que ver CQn la posición que uno ocupa en la sociedad. Un
amigo mío, quien tenía la misteriosa habilidad de descubrir ladrones, me di-
jo que rara vez se equivocaba porque descubría la falta de honradez en la
textura de la piel. Cuando hasta nuestros poros nos denuncien no nos quedará
otra nlt$rnativa que ser honrados.

El estudio de su cara le aescubrirá un magnífico trasfondo psicológico


de la vida; una esfera cuyas sutilezas pierden noventa y nueve oersonas de
cada cien. La mayoría de nosotros vivimos ante la llamada evidencia, Pero
detrás de esa evidencia hay una red de causas inherentes e impulsos que nos
hacen lo que somos, Todos nos sentimos tiranizados por las circunstancias,
hasta que nos elevamos sobre las circunstancias al tomar el centro de nues-
tras vidas en nuestras manos y las moldeamos de acuerdo con el.udeal que as-
piramos a ser. Estas pequeñas charlas con el desconocido en el espejo nos
ayudaran mucho. Si se observa al caminar, se sentirá impelido a mejorarse
que de otro modo nunca habría sentido,

(De "THE AQUARIANAGE")


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