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AGUSTÍN ETCHEBARNE

LA CLAVE ES LA LIBERTAD
El camino de la pobreza a la abundancia

Grupo Unión
2019
AGUSTÍN ETCHEBARNE
LA CLAVE ES LA LIBERTAD
EL CAMINO DE LA POBREZA A LA ABUNDANCIA
UNIÓN EDITORIAL ARGENTINA
978-987-3677-96-0
Buenos Aires- Argentina

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agustin.etchebarne@libertadyprogreso.org

Grupo Unión
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1008 Buenos Aires
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Corrector Hernán Rozenkrantz
Foto de tapa por Esteban Siracusa
Ilustración de tapa Gabriel Caprav

Impreso en la República Argentina por LA IMPRENTA YA SRL


MAYO 2019

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que establecen penas de prisión y multas, además de las correspondientes indem-
nizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeran total o parcialmente el
contenido de este libro por cualquier procedimiento electrónico o mecánico, incluso
fotocopia, grabación magnética, óptica o informática, o cualquier sistema de almace-
namiento de información o sistema de recuperación, sin permiso escrito del editor.
Índice

Prólogo por Ricardo López Murphy 7

Prefacio 11

Capítulo 1 La pobreza de nuestros ancestros 21

Capítulo 2 La Ilustración anterior al Iluminismo 35

Capítulo 3 La explosión de riqueza 59

Capítulo 4 La naturaleza y causa de la explosión de la riqueza 97

Capítulo 5 Desigualdad justa e injusta y movilidad social 119

Capítulo 6 Un futuro de abundancia 143


ANEXO El futuro de las civilizaciones según Kardashev y Kaku 177

Capítulo 7 La singularidad: Tecnología y empleo en el siglo XXI 181

Capítulo 8 Educar: libertad y responsabilidad 199

Capítulo 9 Empresas y sindicatos del siglo XXI 229

Capítulo 10 Mitos que inhiben el progreso 247

Epílogo: La Argentina que sueño 267

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A María, Dulcinea y Rodrigo
7

PRÓLOGO

La búsqueda de la explicación de la riqueza de las naciones, o di-


cho en otros términos, de la prosperidad e ingreso per cápita de los
…‹—†ƒ†ƒ‘•†‡—’ƒÀ•ǡŠƒ•‹†‘—†‡•ƒϐÀ‘•‹‰‹ϐ‹…ƒ–‹˜‘’ƒ”ƒ‡Ž…ƒ’‘
de estudio de los economistas desde la célebre obra de Adam Smith.
La pobreza ha sido el orden natural de la humanidad desde la
aparición de esta en la tierra y su prevalencia sobre otras especies
del reino animal. Por millones de años el derrotero humano estuvo
condicionado por esta limitación central en la que el único eje era la
supervivencia. El tema a explicar por los distintos investigadores, ya
sean economistas o historiadores, es el conjunto de circunstancias
derivadas de la acción del hombre que permitan entender el excep-
cional progreso que la humanidad ha experimentado en los últimos
doscientos cincuenta años.
También forma parte de esta agenda explicar el muy lento proceso
†‡…”‡…‹‹‡–‘ǡ’‡”‘…”‡…‹‹‡–‘ƒŽϐ‹ǡ†‡”‹˜ƒ†‘†‡Žƒ•…‹˜‹Ž‹œƒ…‹‘‡•
sedentarias que comenzaron a desarrollarse entre 20.000 y 10.000
años atrás. La gran cantidad de autores que exploran esta circuns-
tancia han estado asociados en su investigación a la búsqueda de vín-
culos e innovaciones institucionales, culturales, de aprendizaje y de
adaptación y cambios biológicos que permitan resolver este enigma
del crecimiento y su aceleración exponencial en los tiempos recien-
tes.
El libro de Etchebarne recorre, de manera muy entretenida, la his-
toria de la humanidad. Conjugando los avances institucionales, los
descubrimientos técnicos y los desarrollos biológicos procura dar
una explicación consistente del famoso “palo de hockey”, que descri-
be un mundo prácticamente estancado durante toda la historia hasta
lograr un crecimiento asombroso en los siglos XIX y XX, que se ha ido
acelerando luego de la Segunda Guerra Mundial y que abarca prácti-
camente todo el espectro de las sociedades humanas. Un rasgo sobre-
saliente de este proceso es la convergencia hacia niveles de ingresos
más altos de los países más rezagados, que encuentran en China y la
8 AGUSTÍN ETCHEBARNE

India sus expresiones más llamativas. Debemos tener en cuenta que


en la actualidad, de las cinco primeras economías del mundo, tres
son asiáticas: China, Japón e India.
El enfoque destaca, en particular, que aquellos países que han
alcanzado el mayor ingreso per cápita se han caracterizado por un
principio de respeto a la libertad integral de los ciudadanos, del es-
tado de derecho y de la economía de mercado. Ciertamente China es
una excepción en ese proceso, pero en términos de ingreso per cápi-
ta se encuentra todavía en la dimensión de ingresos medios.
Un rasgo del libro es su rica exploración de la larga travesía del
género humano y del estrecho vínculo entre los descubrimientos
tecnológicos, el orden institucional y la prosperidad económica. El
listado de los trabajos citados, el énfasis en detallar la oleada de su-
cesivos avances y descubrimientos, la llamativa atención prestada al
proceso más reciente de aceleración del cambio tecnológico ya du-
rante el siglo XXI, contrasta con las previsiones pesimistas tan habi-
tuales en lo que podríamos llamar el neomalthusianismo.
Como bien explica el autor, estas oleadas de descripciones pesi-
mistas se repiten cíclicamente en la historia de los últimos dos siglos
y siempre por temor, ya sea a la escasez de tierras y alimentos, a la
incapacidad de crear empleo, al riesgo de afectar al medio ambiente
o a carecer de fuentes energéticas para sostener el nivel de vida de
la humanidad. Cada una de estas hipótesis es prolijamente analiza-
da, criticada y descartada. La más reciente tiene que ver con el gran
temor de no poder mantener el ritmo del crecimiento económico,
dado el estancamiento del incremento de la población y la baja ren-
–ƒ„‹Ž‹†ƒ†‡Ž‘•’ƒÀ•‡•†‡•ƒ””‘ŽŽƒ†‘••–‘’‘†”Àƒ˜‡”‹ϐ‹…ƒ”•‡ƒ’ƒ”-
tir del extraordinario costo impositivo que implican los Estados de
bienestar que han sobrepasado el alcance y propósito de sus inter-
venciones, deviniendo en costos insoportables para las actividades
productivas del sector privado.
׉‹…ƒ‡–‡ǡŽƒŽ‡…–—”ƒ†‡•ƒϐÀƒ’”‡…‘…‡’–‘•ǡƒ†‹–‡ˆ—‡”–‡•ƒ-
tices y diferencias valorativas, pero no será indiferente para los que
afronten esta aventura analítica, que es abordar un replanteo concep-
tual de la visión del desarrollo y, más aún, de las oportunidades que
se abren para nuestro país en ese contexto de cambios acelerados y
LA CLAVE ES LA LIBERTAD 9

dramáticos en las tecnologías de todo tipo. Casi en contraposición a


David Ricardo, Agustín Etchebarne nos plantea que el ritmo de cambio
tecnológico podría ser exuberante; algo que hoy resulta a todas luces
inverosímil en materia energética o de disponibilidad de tierras.
Este ensayo tiene una lectura provechosa, más aún si simultánea-
mente se accede a una publicación de la Fundación Cívico Republi-
cana (FCR) que se titula Žϔ‹†‡Žƒ’‘„”‡œƒ, de Enrique Blasco Gar-
ƒǤƒ…‘„‹ƒ…‹×†‡ƒ„ƒ•‘„”ƒ•”‡ϐŽ‡Œƒ—ƒ•ƒŽ—†ƒ„Ž‡…‘””‹‡–‡
intelectual que desde Argentina está incidiendo en los términos del
debate actual. Ambos autores pertenecen al Consejo Académico de la
Fundación Libertad y Progreso.
El esfuerzo de lectura, en este caso, del libro de Agustín Etchebar-
ne, es muy llevadero y atractivo, ya que su prosa ágil y la temática
ƒ–‹œƒ†ƒŠƒ…‡—›‰”ƒ–‹ϐ‹…ƒ–‡Žƒ–ƒ”‡ƒ‡…‹‘ƒ†ƒǤ‹…‘˜‹……‹×
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y con la importancia de este ensayo para el debate contemporáneo.

Dr. RICARDO LÓPEZ MURPHY


Ex ministro de Defensa y de Economía
11

PREFACIO

La intención de este libro es aportar datos y ejemplos que contri-


buyan a despejar mitos y falsas ideologías que retienen a la Argentina
y a buena parte de América Latina en el atraso y la pobreza. Existe
una vasta experiencia de diversos países de la cual extraer solucio-
nes prácticas para combatir la desnutrición y la pobreza extrema de
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ayudarían a desplegar las fuerzas creativas de nuestros pueblos.
Por el contrario, muchos programas de países desarrollados, or-
ganismos multilaterales o fundaciones privadas, que con la mejor
intención han intentado aliviar la pobreza, solo logran postergar el
desarrollo. Las ideas importan. Hacer entregas de grandes sumas de
dinero, toneladas de alimentos y medicamentos a gobiernos corrup-
tos y autoritarios solo sirve para mantenerlos en el poder y enriquecer
a los intermediarios. Entregar alimentos gratuitos en una determina-
da región puede acabar destruyendo la industria alimenticia local y
cuando la ayuda se termina la región retrocede a peores condiciones
de las iniciales.1 Del mismo modo, existen gobiernos que eligen aliviar
las situaciones de pobreza de una manera paternalista, colocando al
receptor de la ayuda en posición de mendigante, creando una verda-
dera trampa de dependencia económica clientelar. Otras experiencias,
en cambio, nos muestran la manera en que se puede luchar contra la
pobreza sistémica creando reglas de juego que promuevan la prosperi-

1 A este respecto recomiendo ver el documental “Poverty Cure”, producido por el


Acton Institute.
12 AGUSTÍN ETCHEBARNE

dad y multipliquen las oportunidades. Son los métodos que permiten


que cada persona logre salir de la pobreza por sus propios medios:
trabajo, esfuerzo, estudios y creatividad. Las ideas importan.
En base al análisis de datos de 200 países de los más diversos
credos y culturas, hoy sabemos cuál es la manera de superar la indi-
gencia y las penurias extremas que ya no son aceptables en el siglo
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–‹‡‡‹†—†ƒ„Ž‡‹ϐŽ—‡…‹ƒǡ’‡”‘‘•‘†‡–‡”‹ƒ–‡•†‡Ž±š‹–‘†‡
los países. Lo decisivo son las instituciones que garantizan y prote-
gen los derechos de cada persona: a la vida, la seguridad, la libertad,
la propiedad privada, para que cada uno busque su propia felicidad
a su manera.
Nuestra mirada sobre la pobreza coincide con la enseñanza de la
madre Teresa de Calcuta, que sostuvo aristotélicamente que la po-
breza es un “accidente”, es decir, no es la esencia de una persona sino
apenas una circunstancia. Por lo tanto, debemos dejar de ver a los
pobres como bocas para alimentar, cuerpos para abrigar o seres des-
guarnecidos que deben ser protegidos. Es la misma visión del padre
Pedro Pablo Opeka, sacerdote católico, candidato al premio Nobel de
la Paz por su tarea de rescate de miles de personas que se encuen-
tran en la pobreza extrema en Madagascar. Opeka explica que “los
planes sociales son lo peor que se le puede hacer a un pobre”. En su
lugar, postula tres pilares -disciplina, educación y trabajo- para que
‡•–ƒ• ’‡”•‘ƒ• †‡•ƒ””‘ŽŽ‡ •—• Šƒ„‹Ž‹†ƒ†‡• › •‡ƒ ƒ—–‘•—ϐ‹…‹‡–‡•Ǥ
La pobreza debe ser entendida como un estado transitorio. Ninguna
persona desea vivir eternamente de la generosidad de los demás. La
no dependencia es clave para la autorealización.
Es cierto que todavía existen países donde una parte sustancial de
la población sufre hambre y desnutrición infantil. Pero esto se debe
ƒ‹†‡ƒ•‡””א‡ƒ•›†‡‡•–‘•‡–”ƒ–ƒ‡Ž†‡•ƒϐÀ‘†‡Ž—†‘ƒ…–—ƒŽǤƒ•
ideas importan. Casi mil millones de personas viven con menos de un
dólar al día, privadas de las más elementales condiciones de salud,
educación y seguridad2. En otros lugares los pueblos han alcanzado
condiciones de abundancia, erradicaron la desnutrición, y las preo-
cupaciones ahora se concentran en los Dz‡š…‡•‘•dzǡ como la obesidad o

2 Informe sobre el estado de la pobreza del Banco Mundial (2016).


LA CLAVE ES LA LIBERTAD 13

el consumo de drogas. Hace ya tiempo que Europa y Norteamérica


han logrado escapar de la trampa malthusiana3. Más tarde, se suma-
ron países como Japón y el Sudeste Asiático, también países como
Chile o incluso China, la India y Botswana. Ya no existen allí las ham-
brunas o las pestes que diezmaban sus poblaciones. Estos avances,
así como la reducción de la criminalidad y el mejor trato a la mujer,
se han extendido de manera casi universal. Esto ha permitido una
explosión que multiplicó por siete la población en apenas dos siglos.
Es mi intención analizar cuáles son las ideas y las instituciones que
habilitaron este formidable cambio.
Lamentablemente, la voluntad de reducir la pobreza se ha centra-
do en la lucha ideológica de tal modo que por defender una ideología
se ha descuidado el objetivo. Los hechos más evidentes y fundamenta-
les se tergiversan al punto de que se repiten contrasentidos tales como
que los capitalistas son la causa de la pobreza, o que el capitalismo
aumenta la desigualdad. La propuesta es detenernos para revisar las
‡˜‹†‡…‹ƒ•›”‡ϐŽ‡š‹‘ƒ”’ƒ”ƒ‘„–‡‡”…‘…Ž—•‹‘‡•ž•’Žƒ—•‹„Ž‡•Ǥ
Repasando los datos de los últimos 35.000 años demostraremos
fácilmente que la pobreza fue el estado natural del hombre primiti-
vo. A partir de allí, analizaremos cuál es la causa del progreso de las
naciones. ¿Cuáles son las principales enseñanzas a extraer de dos
siglos de progreso? ¿Qué propuestas concretas podemos poner en
’”ž…–‹…ƒ’ƒ”ƒ‡””ƒ†‹…ƒ”†‡ϐ‹‹–‹˜ƒ‡–‡Žƒ’‘„”‡œƒǫǬ‘”“—±–‘†ƒ-
vía existen regiones muy pobres y retrasadas? ¿Cómo se explican los
bolsones de pobreza aún existentes en las regiones más opulentas
del planeta?
Tal como surge de los estudios de Angus Maddison, el progreso
evoluciona con la forma de un palo de hockey: un muy largo período
donde el avance es tan lento que resulta casi imperceptible seguido
de dos siglos de extraordinario crecimiento y desarrollo.4 Cualquie-
ra que tenga la oportunidad de recorrer Europa -un continente que
hace tan solo 60 años era más pobre que la Argentina- la encontra-
”ž”‹…ƒ›‘’—Ž‡–ƒǡƒ’‡•ƒ”†‡Žƒ•…”‹•‹•ϐ‹ƒ…‹‡”ƒ•‘†‡ŽϐŽƒ‰‡Ž‘†‡Ž
3 De acuerdo con la poblacional teoría de Malthus la población crece a mayor velo-
cidad que la capacidad de un pueblo de generar alimentos, por lo que eventualmen-
–‡‘Šƒ„”Àƒ•—ϐ‹…‹‡–‡…‘‹†ƒ’ƒ”ƒƒŽ‹‡–ƒ”ƒ–‘†ƒŽƒ’‘„Žƒ…‹×Ǥ
4 The Maddison Project: http://www.ggdc.net/maddison/maddison-project/home.htm
14 AGUSTÍN ETCHEBARNE

desempleo juvenil en España e Italia. La prosperidad de EE.UU., Eu-


ropa y algunos otros países es tan atractiva y reconocida que son
invadidos por masas de inmigrantes pobres provenientes de Lati-
noamérica y África. Si observamos el país capitalista por excelencia,
los Estados Unidos, veremos que además existe una extraordinaria
movilidad social. Muchos latinos cruzan la frontera, arriesgando sus
vidas, para ingresar a las promisorias tierras del “sueño americano”.
Eligen hacerlo porque saben que del otro lado encontrarán la opor-
tunidad de progresar. Efectivamente, el 93% de los inmigrantes lo-
gra salir de la pobreza en apenas quince años. (Horowitz, 2015). Los
países anglosajones como Australia y Canadá alcanzaron similares
niveles de prosperidad. Japón, Alemania e Italia ingresaron al club
de los “ricos y opulentos”, luego de perder la segunda gran guerra e
incorporar las instituciones de la democracia liberal del país invasor:
los Estados Unidos. Japón llegó a ser la segunda economía del pla-
neta, Alemania la tercera e Italia la quinta. En la década del 60 y 70
se sumaron los Tigres del Asia: Hong Kong y Singapur (ex colonias
británicas), Taiwán y Corea del Sur. En 1989 cuando cayó el muro de
Berlín, y Alemania Oriental y otras ex repúblicas soviéticas se subie-
ron al tren del progreso. Más recientemente otros países del Sudes-
te Asiático empezaron a salir de la pobreza. Incluso China -país que
desde 1800 hasta 1975 había tenido un crecimiento per cápita nulo-
en solo tres décadas sustrajo de la pobreza a 600 millones de perso-
nas. Más tarde la India, tradicionalmente más pobre que China, inició
a partir de la década del 90 un proceso de apertura a la tecnología
y a las ideas de Occidente y desde entonces es la nueva promesa.5
Aún en África, en las primeras décadas del siglo XXI encontramos
seis países que mejoraron sus instituciones y se están sumando a
la corriente. La Organización de la Agricultura y la Alimentación de
las Naciones Unidas (FAO) muestra que el consumo de calorías per
cápita se acrecienta año tras año en ese continente6.
Al repasar la enorme evidencia empírica se comprende cómo el
capitalismo y, en particular, las democracias liberales, van erradican-
5 Accounting for Growth, Comparing China and India, Barry Bosworth y Susan E.
Collins, National Bureau of Economic Research, EE. UU. 2007.
6 Global and Regional Food Comsumption Patterns and Trends, Agriculture and
Consumer Protection Report, FAO.
LA CLAVE ES LA LIBERTAD 15

do la pobreza y cerrando la brecha entre los países desarrollados y


subdesarrollados. Cuando los países pobres se abren a la libertad
económica, su crecimiento se acelera por encima de los países avan-
zados, al incorporar nuevas tecnologías aumentan la productividad
a la vez que mejoran los salarios rápidamente. De esta forma, la po-
breza global se redujo dos terceras partes en los últimos 40 años, y la
pobreza extrema cayó a la mitad en apenas dos décadas.
Algunos se sorprenderán al leer en estas páginas que el mundo
nunca estuvo mejor. Sé que esto contradice la creencia bastante ge-
neralizada de que la pobreza y la inmoralidad se extienden por to-
das partes, como sostienen algunos clérigos y muchos libros de texto
utilizados en las escuelas argentinas. Sin embargo, los datos de todos
los continentes y de la gran mayoría de los países son concluyentes.
Es en todo caso nuestro país, Argentina, y otros pocos como Vene-
zuela, Nicaragua, Cuba o Corea del Norte, quienes van a contramano
de la historia.
Es cierto que todavía existen casi mil millones de personas que
sufren las peores condiciones de hambre, miseria, falta de agua po-
table, frío, enfermedades y todo tipo de carencias que ya han sido
erradicas en muchos países. Gran parte del continente africano se
encuentra aún muy retrasado, en especial aquellos países asolados
por guerras civiles y gobiernos dictatoriales. También en Medio
Oriente la guerra hace estragos, convirtiendo a millones de emigran-
tes en refugiados de campos de concentración. En países comunistas
como Corea del Norte la mayoría de la población ni siquiera tiene luz
eléctrica, más allá de Pyongyang. En la India, Indonesia y Pakistán
millones viven hacinados en inmensas villas miseria. Latinoaméri-
ca presenta grandes divergencias: una mitad del continente ha de-
cidido abrirse al mundo mientras la otra parte se encierra sobre sí
misma. México se unió a dos de las economías más competitivas del
planeta al ingresar al NAFTA. Luego, se sumaron Chile, Colombia y
‡”ŽƒŽ‹ƒœƒ†‡Žƒ…Àϐ‹…‘Ǥ ƒ•–ƒ‡ŽʹͲͳͷ‡Ž‡”…‘•—”•‹‰—‹×Žƒ
tendencia opuesta, encapsulado en el proteccionismo se volvió cada
vez más populista llegando al extremo de incluir a la Venezuela cha-
vista. El socialismo del siglo XXI agravó la situación en Venezuela,
Brasil, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y la Argentina, generando una
masa de gente excluida, que solo sobrevive bajo la dependencia de
16 AGUSTÍN ETCHEBARNE

punteros políticos; yendo a contramano de la tendencia mundial. La


paradoja es que en 2019 mientras Brasil votó a un presidente que
promete abrirse al mundo; México eligió a Manuel López Obrador,
un líder que parece recortado con la tijera del pasado, y queda por
ver cómo acabarán sus mandatos. Muchos países latinoamericanos
sufren la plaga de la desnutrición infantil, la cual alcanza en Guate-
mala al 50% de la población, y en algunas regiones mayas llega hasta
el 80%7Ǥ ‘†—”ƒ•›‡ŽƒŽ˜ƒ†‘”Žƒ˜‹‘Ž‡…‹ƒ›Žƒ•ƒϐ‹ƒ•‘…—’ƒ
un lugar central. En estos países, así como en México, Colombia o en
Žƒ”‹’Ž‡ ”‘–‡”ƒ‡–”‡”ƒ•‹Žǡ”‰‡–‹ƒ›ƒ”ƒ‰—ƒ›ǡ‡Žƒ”…‘–”žϐ‹…‘
constituye en sí mismo un asunto de particular urgencia y un azote
a la sociedad. Es la inmoralidad y la ignorancia de los gobernantes lo
que en todos los citados casos frena el progreso. Las ideas importan.
El caso argentino duele especialmente. Habiendo ocupado du-
rante sesenta años un lugar entre los primeros diez países más ricos
›•‘ϐ‹•–‹…ƒ†‘•†‡Ž—†‘ǡŽƒ”‰‡–‹ƒ•‡ˆ—‡Š—†‹‡†‘‡Žƒ’‘„”‡-
za durante los últimos 75 años. Imán de inmigrantes de toda Europa,
la Argentina convertía en pocos años a pobres y analfabetos en ciu-
dadanos de clase media. Un diccionario español de 1919 lo resumía
de este modo:
“Todo hace creer que la República Argentina está llamada a
rivalizar en su día con los Estados Unidos de Norteamérica,
tanto por la riqueza y extensión de su suelo como por la acti-
vidad de sus habitantes y el desarrollo y la importancia de su
industria y comercio cuyo progreso no puede ser más visible”8.
Ocho décadas de nacionalismo, proteccionismo y populismo lo-
graron convertir esta promesa en un fracaso rotundo. Las ideas im-
portan.
Demasiados intelectuales confunden las causas del retraso y cul-
pan al sistema capitalista por la pobreza, la desigualdad y la exclu-
sión social. Recorriendo Latinoamérica, me sorprendió encontrar
que muchos profesores y políticos todavía creen en la ‡‘”Àƒ†‡Žƒ
‡’‡†‡…‹ƒǡ según la cual los países desarrollados son ricos porque
explotan a los países más pobres. Reconocen que, si bien el comu-
7 Desnutrición en Guatemala, Datos de UNICEF (2011).
8 Diccionario Enciclopédico Ilustrado de José Alemany, España 1935.
LA CLAVE ES LA LIBERTAD 17

nismo y su lucha armada son deleznables, “también el capitalismo


es una calamidad”. No dudan de que es necesaria una ‡”…‡”ƒ Àƒ
donde la intervención del Estado solucione las fallas del mercado.
Otros, menos enfáticos, siguen la línea de Amartya Sen o John Rawls,
reconocen la mejoría general, pero sostienen que la injusticia radica
en que tanto los países como los individuos más ricos progresan a
ƒ›‘”˜‡Ž‘…‹†ƒ†“—‡Ž‘•’‘„”‡•Ǥ…—‡–”ƒ‡‡•–‘ŽƒŒ—•–‹ϐ‹…ƒ…‹×
para el avance del Estado en favor de la redistribución del ingreso:
extraer una alta proporción de la riqueza a quien la produce para re-
partirla entre quienes no producen nada. Lo que antes hubiera sido
…‘•‹†‡”ƒ†‘—”‘„‘ǡŠ‘›†Àƒ•‡†‡ϐ‹‡†‡…‘Žƒˆ—‡”œƒ†‡ŽƒŽ‡››•‡
lo aplaude bajo el nombre de “Justicia Social”.
ƒ„‡‘•“—‡‡•…”‹„‹”—Ž‹„”‘‘’–‹‹•–ƒ‡•—‰”ƒ†‡•ƒϐÀ‘’‘”-
“—‡ Ž‘• ’‡•‹‹•–ƒ• ‘ …ƒ–ƒ•–”×ϐ‹…‘• •‘ Ž‘• “—‡ ‘„–‹‡‡ — ‹‡-
diato éxito en las ventas, como fue el caso de “ŽŠ‘””‘”‡…‘×‹…‘dz
de Viviane Forrester, “Ž …ƒ’‹–ƒŽ ‡ ‡Ž •‹‰Ž‘  dz de Thomas Piketty
o los libros anticapitalistas de Naomi Klein como “Žƒǣ–Š‡•Š‘…
†‘…–”‹‡dz o “Š‹•…Šƒ‰‡•‡˜‡”›–Š‹‰dzǤEl biólogo Matt Ridley explica
que esto se debe a la amígdala que los seres humanos compartimos
con los chimpancés. Se trata de dos grupos de núcleos de neuronas
ubicados en las profundidades de los cerebros en los vertebrados
complejos, incluidos los humanos, y sirvió durante milenios para la
supervivencia de la especie, pero hoy nos sesga hacia el pesimismo.
Sea como sean, las creencias son tercas pero el debate vale la pena,
las ideas importan.
Haremos el esfuerzo para mostrar una y otra vez, que Dz’”‹‡”‘•‘
Ž‘•†ƒ–‘•dzǤ•ƒ”‡‘•Žƒ•‡•–ƒ†À•–‹…ƒ•‘ϐ‹…‹ƒŽ‡•†‡ʹͲͲ’ƒÀ•‡•ǡ‹ˆ‘”‡•
de la ONU, del Banco Mundial, la CEPAL, de universidades estatales
y privadas, y también de una ONG sueca especializada en reunir es-
tadísticas mundiales, Gapminder, fundada por Hans Rosling9. Con los
datos a la vista quedará claro al lector el extraordinario éxito que ha
tenido el capitalismo en la reducción de la pobreza. Revisaremos los
argumentos de los pesimistas y algunas de las falacias que dominan
9 https://www.gapminder.org/ Es una fundación sueca que se propone divulgar
los datos básicos sobre la salud del mundo, tomando estadísticas de 200 países y
presentándolos de una manera que permite hacer de manera rápida y sencilla las
comparaciones que el investigador considere útiles.
18 AGUSTÍN ETCHEBARNE

nuestros debates. Nos preguntaremos qué hubiera pasado de no ha-


ber existido el capitalismo. La respuesta la encontraremos en China,
país que durante 179 años se mantuvo encerrado en sí mismo. Su
retraso fue fenomenal y su crecimiento per cápita, inexistente. Vere-
mos que los indicadores demuestran que en los países más libres la
desigualdad es menor que en los países menos libres. Veremos que
los datos de estos 200 países indican que cualquiera que se encuen-
tra en la periferia se enriquece rápido en cuanto decide abrirse al
comercio con los países centrales.
La izquierda se basa en la tesis hegeliana que explica la evolu-
…‹×Š—ƒƒƒ’ƒ”–‹”†‡Ž…‘ϐŽ‹…–‘Ǥ‡”‘‡•ƒ‹†‡ƒ’”‘˜‘…×—‡‘”‡
desperdicio de tiempo, creatividad y trabajo que fueron puestos al
servicio de la lucha de clases, lucha de razas o de sexos, fomentando
la victimización y el odio. Muchos en Latinoamérica usan ƒ’‡†ƒ‰‘-
‰Àƒ†‡Ž‘’”‹‹†‘ de Paulo Freire, para inculcar el odio y enfrentar a
empresarios con trabajadores, ricos con pobres, nacionales con ex-
tranjeros, izquierdas con derechas, mujeres con hombres, etc. Un in-
menso derroche de energía creativa que podría canalizarse de forma
positiva, a través del trabajo en equipo, conciliando los distintos in-
tereses, respetando las diversas creencias y proyectos de los demás,
y cooperando para progresar juntos. Una vez descartadas las excu-
sas para la violencia y la impotencia, dejaremos un espacio abierto
para el debate de propuestas concretas destinadas a resolver con
rapidez los problemas. Para esto, es necesario capitalizar los esfuer-
zos de empresas grandes y pequeñas, trabajadores, investigadores,
inventores, escuelas, ONGs, multinacionales y, de forma subsidiaria,
también el Estado; todos trabajando en armonía.
El primer paso indispensable será erradicar la desnutrición in-
fantil. UNICEF estima que hay 58 millones de niños desnutridos en
—‡•–”ƒ ”‡‰‹×Ǥ  ƒŽ‰—‘• …ƒ•‘• …‘‘ ‡
—ƒ–‡ƒŽƒǡ ‡•–‡ ϐŽƒ‰‡Ž‘
alcanza hasta al 50% de la población infantil10. Este es un tema clave
ya que, como enseña el doctor Abel Albino, 11 el cerebro duplica su
tamaño en los primeros 18 a 24 meses de vida y es en este período
10 Boletín de la Infancia y la Adolescencia sobre el Avance de los Objetivos de Desa-
rrollo del Milenio, UNICEF y CEPAL, 2006.
11 Dr. Abel Albino. “La desnutrición en la Argentina”. IAE, 1° de dic 2018: https://www.
youtube.com/watch?v=QL4P9YfO1JI
LA CLAVE ES LA LIBERTAD 19

cuando se desarrollan la mayor parte de las conexiones neuronales,


a un ritmo de siete por segundo. Si queremos tener adultos creativos
y capaces, lo primero que necesitamos son niños bien alimentados y
progenitores que sepan darles cariño y estimulación temprana.
Luego, le toca el turno al sistema educativo que entendemos de-
biera estar dirigido a lograr personas creativas e independientes.
Las nuevas tecnologías serán la herramienta capital para igualar las
oportunidades de educación e investigación. Veremos además que
para mejorar la capacitación es indispensable trabajar muy cerca de
las empresas, para conocer sus necesidades y preparar a los jóvenes
para los trabajos del futuro.
El ingreso en el mundo empresarial, ya sea en calidad de emplea-
do o encarando un emprendimiento propio, es la esencia de la crea-
ción de riqueza, único antídoto verdadero contra la pobreza. Por eso,
debemos reducir todas las barreras que frenan los nuevos empleos
privados, eliminar regulaciones inútiles y reducir los impuestos al
trabajo y la inversión. Así, se liberan las fuerzas creativas, las que
resultan en miles de emprendimientos que multiplican el empleo y
los salarios. Veremos también que el acceso al ahorro y al crédito, así
como una moneda sana son indispensables. Es ineludible desterrar
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son aliados del desarrollo y que un buen empresario sabe que en sus
trabajadores está su mejor capital.
La colaboración entre lo público y lo privado es esencial, como lo
demuestra el éxito que ha tenido en el campo de la salud donde este
trabajo en sintonía ha logrado erradicar miles de enfermedades. Tam-
bién, en el área de la educación el papel del Estado es fundamental,
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miento de la demanda y la libertad de elección por parte de los padres
quienes son los primarios responsables de la educación de sus hijos.
El objetivo es que cada persona tenga la oportunidad de desarrollar
sus propias habilidades, aprender a pensar por sí misma, adquirir dis-
ciplina y templanza en el estudio y el trabajo, para fortalecer su espíri-
tu y autoestima. Sólo así será capaz de desenvolverse en el mundo del
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20 AGUSTÍN ETCHEBARNE

El trabajo pionero de Angus Maddison ha sido para mí un punto


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co que ocurrió en el mundo y que queremos difundir. Midiendo la
trayectoria histórica de la riqueza per cápita desde el nacimiento de
Cristo hasta la actualidad, Maddison, demostró que casi todo el pro-
greso tuvo lugar en los últimos doscientos años. Hans Rosling difun-
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corroboraron esa tesis. Peter Bernstein describió la historia de lo que
ocurrió en occidente basando su análisis en las ideas de Douglass
North, rescatando el valor de las instituciones, en su libro: “The birth
of plenty. How the prosperity of the modern world was created”. Lue-
go, se multiplicaron los trabajos que acusaban este enfoque, entre
estos el de Nial Ferguson, “Civilization: the west and the rest”. Desde
la biología, Matt Ridley, con una perspectiva de más largo plazo pu-
blicó “El optimista racional: ¿Tiene límites la capacidad de progreso
de la especie humana?” . Si a estos autores, sumamos a cosmólogos
como Carl Sagan y Stephen Hawking; a futurólogos como Issac Asi-
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chio Kaku; y por supuesto, a otros pensadores y economistas como
John Locke, Adam Smith, Juan Bautista Alberdi, Frederick A. von
Hayek, Ludwig von Mises, Milton Friedman, Murray Rothbard, Ayn
Rand, Thomas Sowell, Robert Nozik, Armando Ribas, entre otros; no
puedo más que reconocer que han sido la inspiración para este libro,
el cual a lo largo de su desarrollo ha venido coincidiendo con otras
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Steven Pinker, o “Los grandes avances de la humanidad, del sueco
Johan Norberg”, libros que llegaron a mis manos cuando éste esta-
ba ya muy avanzado. Muy especialmente quiero agradecer a quienes
considero faros de estas ideas en nuestras tierras, a Alberto Benegas
Lynch (h) y Ricardo López Murphy, quienes me impulsaron a escri-
birlo, porque las ideas importan.