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Prospección medioambiental en manantiales con

alto contenido en mercurio en el Concejo de Gijón


con apoyo de herramientas GIS.

García Ordiales, Efrén; Marqués, Antonio; Loredo, Jorge


Dpto. de Explotación y Prospección de Minas
E.T.S. de Ingenieros de Minas de Oviedo. C/Independencia 13 33004 Oviedo

Jloredo@uniovi.es

RESUMEN

El presente trabajo presenta los resultados del estudio previo de


caracterización de contenidos en metales pesados, con especial
atención al mercurio, del sistema acuífero de la Campa Torres. De-
bido a las características que definen este sistema, el acuífero es
muy sensible a los procesos de contaminación. La zona de estudio
ha sufrido un gran desarrollo urbano en algunas de las áreas, y
está previsto la creación de nuevas urbanizaciones en la zona de
recarga del sistema en un futuro no muy lejano, lo que puede in-
fluir negativamente en la calidad del acuífero. Se han muestreado
regularmente 7 manantiales, de forma simultánea al muestreo de
aguas se han recogido muestras de suelo y se ha realizado una
campaña de muestreo de mercurio en aire; con ello y mediante el
uso de herramientas GIS se ha tratado de inventariar los posibles
focos potenciales de contaminación.

Palabras Clave: GIS, Geoquímica ambiental, Mercurio, Índice sintético de


calidad del agua

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ABSTRACT

This paper presents the results of a previous study on the content char-


acterization on heavy metals, with particular attention to mercury, of the
aquifer system of the Campa Torres. Due to the features that define this
system, the aquifer is very sensitive to contamination processes. The re-
search area has undergone an important urban growth in some zones ,
and it is planned to build new developments in the recharge area of the
system in the near future, which may adversely affect the quality of the
aquifer. Seven springs have been regularly sampled and simultaneously,
soils samples have been collected and a technique to sample mercury in
air has been done; thus, it has tried to register the potential sources of
contamination with this and with the use of GIS tools.

Key words: GIS, environmental geochemistry, Mercury, Synthetic Water


Quality Index.

INTRODUCCIÓN

En la prospección e investigación minera se utilizan una se-


rie de disciplinas como la geoquímica, geofísica, etc., que
sirven como herramienta para el estudio de los yacimientos
minerales. Estas herramientas fueron exportadas a los traba-
jos de prospección de la contaminación de áreas extensas de
terreno. En este caso hablamos de geoquímica ambiental, y
el problema radica en la búsqueda y definición a partir de un
indicio de contaminación de la fuente que genera la contami-
nación de un determinado recurso (agua, aire, suelo, biota).

Una de las principales fuentes de contaminación del suelo


está asociada con la presencia de residuos En otros casos la
contaminación se debe a vertidos de efluentes líquidos y gas-
eosos procedentes de actividades industriales de un entorno.

Es común encontrar en la bibliografía, especialmente a partir


de los años 70, estudios de casos que vinculan ciertas en-
fermedades y patologías a la contaminación por metales pe-

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sados y compuestos orgánicos del agua, el suelo o la biota.
Estos primeros estudios tuvieron la necesidad de aunar dis-
ciplinas muy dispares entre sí para poder obtener el cono-
cimiento necesario de la situación real y sus causas, y poder
llegar así a buscar un remedio a la misma.

Habitualmente en áreas contaminadas uno de los primeros


medios donde se detecta la contaminación es el agua. Una
de las características que le confieren al agua la esencia de
la vida es su capacidad de disolvente casi universal. Es por
ello que ante la existencia de un foco de contaminación en el
terreno, se presente una alteración en las características hid-
roquímicas u organolépticas del agua.

En el caso que nos ocupa, a finales del año 2009 comienzan a


encontrarse informaciones en la prensa sobre la aparición de
concentraciones anómalas de mercurio en dos de los manan-
tiales más afamados de la parroquia de Jove, situada en la
Campa Torres. Los vecinos encargan analíticas para cono-
cer la calidad del agua de sus fuentes, dado que la mayoría
las usan habitualmente como agua de boca, y estás mues-
tran datos preocupantes sobre contenido en mercurio de las
aguas. La Empresa Municipal de Aguas interviene y clausura
temporalmente los manantiales mediante un vallado mientras
realiza las obras necesarias para dotar a las fuentes de una
toma de agua potable. Esta acometida trata de solventar el
problema social y dotar a las mismas de una toma de agua
potable, pero sin clausurar la toma antigua. Esta grifo de agua
potable no soluciona el problema, dado que según hemos po-
dido comprobar durante las diversas tomas de muestras los
vecinos hacen caso omiso en la mayoría de los casos de los
carteles de agua no potable, y los grifos instalados por el EMA
(Empresa Municipal de Aguas) no suelen ser usados.

A raíz de estos hechos se realizó una campaña de prospec-


ción ambiental en la parroquia de Jove, dado que según
se muestra en la tabla 1, todas las fuentes presentes en la
parroquia presentaban Ph normales y calidades optimas de
potabilidad (tabla 1). Con la finalidad de determinar el origen
de la contaminación se diseño una campaña conducente a la

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investigación geoquímica de la zona. Por un lado se diseño
una campaña de toma de muestras de agua para el análisis
de elementos traza en el agua, aniones y cationes para de-
terminar la calidad de las aguas, y poder conocer su compor-
tamiento y evolución de calidad en el tiempo.

Tabla 1. Análisis de las aguas de manatiales de Jove (en base a datos


de Bernardo Canga, 1981 en Gutiérrez, Torres y Luque, 2002)

Manantiales pH Dureza Alcalinidad

El Muselín 6,5 19,5 TAC 12


Tebongo 6,5 18 TAC 11
La Piquera 6,2 10 TAC 6
El Roble 6,8 29 TAC 18
Armuña 6,3 8,5 TAC 6
La Parra 7,5 12 TAC 7
El Pingón 7,0 36 TAC 21
El Cañu 6,5 18 TAC 12

Complementariamente se realizó una toma de muestras de


suelo, para la determinación de posibles “hot spot”, concen-
traciones de elementos muy por encima del nivel de fondo o
“background” de la zona.

Dado que el principal elemento contaminante presente en las


fuentes era el mercurio, se optó también por medir las con-
centraciones de Hg en la atmosfera.

DESCRIPCIÓN DE LA ZONA DE ESTUDIO

El municipio de Gijón con una superficie de 182 Km2, se sitúa


en el centro de la costa asturiana. Se trata de la población
más importante en cuanto a número de población censada,
más de 265.000 habitantes. La parroquia de Jove, donde se
realiza el estudio es una zona seleccionada para la actuación

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URBAN. Tomando este documento como referencia para en-
marcar el área de estudio, se bosqueja a continuación la situ-
ación de la parroquia.

Figura 1. Situación geográfica del concejo de Gijón

La zona se caracteriza por la presencia de importantes insta-


laciones industriales en su entorno: la planta siderúrgica de
Aceralia, la central térmica de Aboño, la planta cementera de
Aboño, el puerto de El Musel y las instalaciones anejas. Estas
instalaciones productivas se encuentran en ocasiones muy
próximas a zonas residenciales consolidadas. A parte de la
problemática medioambiental generada por las instalaciones
industriales, y según una pauta típica común en áreas urba-
nas desfavorecidas, incluyen una alta incidencia de conflic-
tos y necesidades sociales, estrechamente vinculados al bajo
índice de rentas, una alta tasa de paro y los relativamente ba-
jos niveles formativos de la población. Actualmente el barrio
está ocupado principalmente por población envejecida, con
un bajo nivel de rentas y un alto riesgo de marginalidad (UR-
BAN, 2005).

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DESCRIPCIÓN GEOLÓGICA.

Utilizando como referencia Gutiérrez, Torres y Luque (2002),


la hoja 14 del MAGNA, el estudio sobre áridos detríticos re-
alizado por el IGME (IGME, 1985), los mapas temáticos am-
bientales realizados por el Principado de Asturias, así como
las interpretaciones realizadas de visu en las visitas al cam-
po, durante las tomas de muestras. Se presenta una síntesis
geológica sucinta. Todos los datos se han incorporado a un
modelo GIS, para la realización de una herramienta DSS (De-
cision Suport Sistem).

Figura 2. Esquema geológico (hoja 14 del Maga).

Los materiales presentes en la zona de estudio son cámbricos


(pizarras y areniscas de la formación Oville). Afloran en una
franja que se alarga desde la Campa de Torres hasta Monte
Poago. Los materiales del Ordovícico-Silúrico, principalmente
niveles cuarcíticos, integrados en la formación Barrios. Esta
unidad litológica es la llamada Cuarcita Armoricana u Ordo-
vícica es especialmente visible en el saliente, que constituye
la prolongación de la Campa de Torres, en el área sobre la
que se asienta el complejo arqueológico y son muy visibles

656
en la zona del Faro de Torres, o en la ascensión practicada
desde El Musel hasta el mismo Faro, a través de un complejo
de escaleras de ladrillo adosado a la pared cuarcítica, hoy
en día cerrado por los problemas de desprendimientos. En la
margen derecha del río Aboño aflora la formación Formigoso,
constituidas pizarras negruzcas, si bien tiene poca entidad
(Claverol, Torres y Luque, 2002).

Figura 3. Coberturas Geológicas y litológicas en GIS (basadas en


IGME y mapas temáticos del Principado de Asturias)

Los materiales pérmicos de la zona de Jove son dos aflora-


mientos en forma de pequeñas manchas de la Formación
Caravia, una asociada a la formación Formigoso y la otra a la
formación Barrios, ambas en la vega del río Aboño, que com-
prende el flanco izquierdo de la Campa Torres.

La serie jurásica presente está formada por la Formación la


Ñora. Esta formación fluvial de carácter Conglomerático es
conocida vulgarmente como Piedra Fabuda, que fue explota-
da para la obtención de arena (IGME, 1985). Por otro lado
está presente la Formación Gijón y la formación Lastres-Vega

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con escasa entidad al quedar reducida a una ventana limitada
por la falla que atraviesa Jove de NO-SE (Claverol, Torres,
Luque y 2002). Los materiales del cretácico se presentan en
la cuesta de Jove como un paquete de arenas.

La formación Ullaga se puede observar en las proximidades


de la Autopista A-66 a su paso por el valle del Aboño (Claverol,
Torres y Luque, 2002). Los materiales del Cuaternario que
son los sedimentos más recientes, ofrecen una estrecha rel-
ación con el ámbito costero, siendo destacables en la zona
de estudio los del río Aboño constituidos por cantos rodados y
una abundante fracción areno-arcillosa.

De los siete manantiales estudiados, cinco de ellos se presen-


tan en materiales Ordovícicos y los tres restantes en materi-
ales Jurásicos.

ESTUDIO HISTÓRICO DEL ÁREA DE ESTUDIO

En un proyecto de prospección ambiental es fundamental la


fase de prospección bibliográfica con la finalidad de recabar
toda la información disponible sobre la zona de estudio. La
revisión de todos los estudios realizados en el entorno de la
parroquia de Jove dio como resultado la delimitación de tres
áreas objetivo principal. Esto no ha sido óbice para mantener
abiertas las posibilidades de la aparición de otros objetivos.

Un área de la zona ha sido objeto de una intensa actividad


minera a lo largo del siglo xx (figura 4); las operaciones cesa-
ron en 1970 debido a la aparición de mayores contenidos en
arcilla. Se beneficiaba una arenisca jurasica (Piedra Fabuda)
muy meteorizada con niveles arcillosos de 50 cm y alguno
muy escaso de conglomerados cuarcíticos (IGME, 1985). Con
posterioridad al cierre de la explotación se procedió al relleno
del hueco de explotación con las escorias procedentes del
proceso productivo de diversas empresas ubicadas en la zona
industrial adyacente. Posteriormente parte de estas escorias
y residuos varios fueron retirados, y se reacondiciono la par-

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cela con aportes de material procedente de la excavación de
los huecos para las cimentaciones de edificios. Esta parcela
se encuentra ubicada justo en la zona de recarga y a sus pies
se encuentra la fuente de La Campa.

Figura 4. Detalle del área ocupada por la explotación de arenas (área


punteada y marcada como 6). (IGME, 1985).

Los otros objetivos son unas parcelas situadas en el barrio de


la Piquerina, están separadas por el vial que asciende hacía
el paraje arqueológico de la Campa Torres. Según se observa
en las fotos de la figura 5 se aprecia claramente como ambas
parcelas han sufrido un proceso de relleno, en algunos casos
de hasta cinco metros sobre el nivel original. En el mosaico se
ve como en el vuelo correspondiente a 29 de mayo de 2001,
se pueden observar una serie de parcelas en las que se están
realizando movimientos de tierras, colores más ocres y ama-
rillentos; sabemos por las conversaciones mantenidas con di-
versos vecinos, que se trata de las zonas de vertido, y no de
fincas donde se esté practicando el laboreo de la tierra para
su posterior cultivo. Este hecho puede además corroborarse
comparando las texturas de los campos que presentan un la-
boreo de tierras, en la parte media izquierda de la imagen, con
las de las zonas de vertido (López Vergara, 1978; Centeno et

659
al, 1994); claramente son distintas. También se aprecia en el
mosaico la evolución que han sufrido los terrenos desde 2001
hasta la fecha actual (el estado que presentan a día de hoy es
el mismo que puede observarse en el vuelo de 10 de agosto
de 2007).

Figura 5. Fotos aéreas tomadas del Google earth en las que se apre-
cia el relleno de las parcelas y el espacio temporal que duro el pro-
ceso. Las fechas correspondientes a los vuelos son (A) 29 de mayo
de 2001; (B) 22 de junio de 2003; (C) 12 de julio de 2003; (D) 2 de julio
de 2005; (E) 7 de septiembre de 2006; (F) 20 de abril de 2007; (G) 10
de agosto de 2007.

Estos rellenos son de procedencia diversa, RCD’s mayoritari-


amente y materiales procedentes de excavaciones para ci-
mentaciones de edificios. Esto vertidos fueros realizados por
la empresa constructora propietaria actual de los terrenos.

660
Como consecuencia de una de estos procesos de relleno fue
necesario realizar una nueva captación para la fuente de La
Piquera, y actualmente esta Fuente Lavadero posee dos ca-
ños, de dos tomas distintas, aunque con unas características
hidroquímicas muy parecidas. Si bien, en base a los análisis
químicos, la información recabada en el barrio por las perso-
nas que colaboraron en la ejecución de la nueva toma, y las
descripciones hidroquímicas de las aguas realizadas a prin-
cipios y mediados del siglo xx, uno de los caños, el inferior,
sería la toma original de la fuente.

Figura 6. Detalle de la Fuente de la Piquera.

EL MERCURIO COMO CONTAMINANTE

El mercurio está considerado como una de las sustancias con-


taminantes de mayor prioridad ambiental a escala mundial.
Es uno de los metales pesados con mayor potencial de bioa-
cumulación en la cadena trófica, y por ello muchos organis-
mos nacionales e internacionales han redactado normas para
regular y controlar las posibles fuentes emisoras de mercurio.
La toxicidad depende de su forma química, los compuestos
organo-metalicos son muy tóxicos. La biogeoquímica del mer-
curio ha recibido considerable atención debido a la toxicidad
de estos compuestos de metilmercurio, la acumulación de
mercurio en la biota, y su biomagnificación en la cadena tró-

661
fica. La principal preocupación sobre la presencia de mercurio
en el medioambiente se debe a sus efectos tanto sobre los
ecosistemas como en la salud humana. Numerosos estudios
recientes han concluido que, si no todo, parte del mercurio que
se bioacumula en la cadena trófica es metilmercurio (Gaona,
2004; Horvat, 2001; ). Por lo tanto, el conocimiento de la con-
centración, el transporte, la transformación y la dinámica de
Mercurio, y especialmente del metilmercurio, en los ecosiste-
mas acuáticos es muy importante para predecir el potencial
impacto en los seres humanos, así como en la vida acuática.

Los efectos tóxicos del mercurio en los esclavos que trabaja-


ban en las minas de mercurio y los ingenios ya fueron descritos
en la antigüedad por Hipócrates (370 a.c) y Plinio (77 a.c). El
primer estudio sobre los efectos tóxicos del vapor de mercurio
como riesgo laboral aparece en el trabajo de Ulrich Ellenberg
(1473) ‘Von der Grifftigen Bensen Terupffen von Reiichen der
metal’ y más tarde en el escrito de Paracelso (1533) ‘Von der
Bergsucht und auderen Baykrankheiten’. Pero, tal vez, la ima-
gen más popular es la transmitida por Lewis Carrol en ‘Alicia
en el País de las Maravillas’. El famoso sombrerero loco no
era sino una víctima del riesgo laboral por exposición al mer-
curio. Este término data del siglo XIX y es una prueba de los
efectos del envenenamiento habitual de los artesanos sombr-
ereros que utilizaban soluciones de nitrato de mercurio para
ablandar los pelos de los animales con los que se fabricaban
los sombreros de fieltro.
La revolución industrial y tecnológica de los siglos XIX y XX
trajo consigo un gran número de nuevas aplicaciones para el
mercurio y muchos de sus compuestos, pero también otras
tantas posibles vías de contaminación medioambiental y ex-
posición ocupacional. Pero el gran interés sobre los efectos
perniciosos del mercurio se despertó en gran medida en la
década de 1950 con los desastres causados por el envene-
namiento de Minamata y Niigata; En ambos casos el envene-
namiento se produjo por la ingestión de grandes cantidades
de pescado y / o mariscos contaminados por efluentes indus-
triales que contienen metilmercurio. Cabe destacar que en

662
ambos casos los vertidos de la industria química que con-
tenían mercurio inorgánico sufrieron un proceso de metilación
por la acción bacteriana convirtiendo el mercurio inorgánico a
su forma más nociva de metilmercurio (hasta el 70% de mer-
curio se encontraba en forma de metilo). Ambas epidemias
representaron varios cientos de muertes y un gran número
de las víctimas (Takeuchi y Eto, 1999; Horvat, 2001; Emmet,
2009; Eto, Marumoto y Takeya, 2010;).

En la década de 1970 una serie de países introdujeron regu-


laciones y medidas para limitar las emisiones de mercurio al
medio ambiente lo cual logro que estas se redujeran significa-
tivamente. A finales de 1990 se produjo un incremento de las
investigaciones como consecuencia del descubrimiento tanto
en América del Norte como en Escandinavia, del transporte a
larga distancia de Hgo y el papel potencial que este podía ju-
gar en la acidificación y en la posterior exposición de los seres
humanos al metilmercurio. De estos estudios se extrajeron
datos alarmantes, como la existencia de lagos en áreas remo-
tas con contenidos en metilmercurio en los peces superiores
a 0,5-1,0 mg/kg.

MATERIALES Y MÉTODOS

Toma y preparación de muestras

Los protocolos de muestreo, preparación de muestras y análi-


sis han sido idénticos en todas las campañas para cada tipo
de material considerado. Para el caso de la toma de muestra
de aguas se siguió el protocolo de muestreo desarrollado por
IGME et al (1998) para recogida, material e instrumentos rela-
cionados con la toma de muestras, transporte y conservación
de aguas subterráneas destinadas al análisis químico, adapta-
da convenientemente a la toma de muestras de manantiales
y puntos de agua. Para la caracterización de ciertas variables
hidroquímicas “in situ” se uso una sonda multiparamétrica
Ysis 556 MPS. Los datos obtenidos son descargados al or-
denador, e introducidos en la base de datos del GIS para su
análisis.

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Para toma de muestras de suelo se ha seguido el pro-
cedimiento interno para la recogida de muestras de suelo
para el análisis de metales pesados, mediante sonda manual
tipo Auger. El muestreo se llevó a cabo mediante una son-
da Eijkelkamp tipo Auger para suelos heterogéneos. Tras
su recogida las muestras compuestas fueron trasladadas
al laboratorio en bolsas de plástico cerradas. Se etiquetan
adecuadamente y en la ficha de campo se introducen las
coordenadas GPS (Geoide ED50), una descripción sucinta
de los materiales del punto de muestreo y aquellas observa-
ciones que el operador considere oportunas. Se realiza una
foto del área de muestreo para poder comparar la zona en
el caso de que sea necesario realizar una nueva toma en la
parcela, y poder determinar así si se ha producido algún cam-
bio significativo en la morfología o uso del suelo, que pudiera
tener consecuencias en los niveles de metales pesados.

Las concentraciones totales de mercurio en la atmosfera han


sido medidas en µg•Nm-3, con un analizador portátil de mer-
curio (Modelo Mercury Tracker-3000), que permite obtener
concentraciones de mercurio en la atmosfera en tiempo real.
El muestreo en este caso se ha realizado a 20 cm y a 150
cm del suelo. En este caso como el equipo muestra el resul-
tado directamente no es necesario realizar preparación de la
muestra, y los datos son introducidos en el GIS al llegar al
gabinete.

En las fichas de datos constan las coordenadas GPS (Geoide


ED50), hora de la toma de datos, temperatura, estado meteo-
rológico, dirección de aire, y las observaciones que el opera-
dor considere oportunas. Estos datos son cargados en el GIS
al terminar el día.

Preparación de las muestras.

Las muestras de agua destinadas a análisis de metales pe-


sados son acidificadas en campo para evitar la precipitación
de los mismos (IGME et al, 1998). Aquellas muestras de agua
destinadas al análisis de aniones y cationes no se acidifican.
Se conservan las muestras en frigorífico hasta su análisis en
laboratorio.

664
Para el caso del mercurio se procede a su análisis mediante
el analizador automatico de mercurio AMA 254 en el propio
laboratorio del grupo de investigación; El análisis del resto de
elementos, incluido aniones y cationes, es realizado en un
laboratorio contratado. Se procede también al duplicado de
muestras para el envío a diferentes laboratorios acreditados,
como método de contraste y detección de valores anómalos.

Las muestras de suelos una vez secadas en una estufa a


28ºC se procede al desagregado de las mismas mediante un
almirez. Una vez terminada esta operación se tamizan y cuar-
tean las muestras. Se envasan los cuarteos para análisis y
sus duplicados, y el resto es almacenado convenientemente.

Los análisis son realizados mediante fluorescencia de rayos x


(FRX) mediante un equipo portátil Oxford x - met 3000. Un re-
sumen de los resultados obtenidos se muestran en la tabla 7.

Resultados analíticos.

A) Muestras de agua

Los datos obtenidos en los análisis pasan a engrosar la base


de datos del GIS, y los programas de análisis hidroquímico.
En base a los múltiples datos obtenidos durante la monitor-
ización de los punto de agua, y la complejidad de manejar
la evolución de los distintos elementos contaminantes y car-
acterísticas fisicoquímicas, se opto por la adaptación de un
índice sintético de calidad del agua (ISCA), dado que permite
un mejor manejo y visualización de los datos en pantalla y en
multitud de salidas graficas (Machiwal et al, 2010; Asadi et al,
2007; Babiker y Mohamed, 2007; ESRI, 2007). Un resumen
de los datos analíticos se muestra en la tabla 6.

El objetivo buscado con el ISCA es obtener una medida de la


calidad del agua que se pueda aplicar y calcular automática-
mente teniendo en cuenta los datos disponibles de la moni-
torización química, su periodicidad, la variabilidad de los pun-
tos muestreados y la variabilidad de parámetros analizados
(Backman et al, 1998; Heredia y Fernandez, 2008; Janarda-

665
hana Raju, 2007; Ketata et al, 2010; ). Otro factor importante
a tener en cuenta es, como veremos más adelante, el permitir
visualizar en un solo valor la evolución de un gran número
de variables que definen la calidad y evolución del agua de
los diversos manantiales (Machiwal et al, 2010; Banerjee y
Kumar, 2010; Ribeiro et al, 2009; Rentier et al, 2006; Passare-
lla y Caputo, 2006; Riberiro, 2005;). Además se trata de un
índice que puede ser implementado cómodamente en la her-
ramienta GIS, permitiendo así múltiples salidas y modos de
visualización (Saidi et al, 2009; Banoeng-yakubo et al, 2009;
Stiger et al, 2006; Hamadoun, jie y Niang-Feng, 2004;).

El ISCA es obtenido teniendo en cuenta una clasificación de


los resultados de los análisis químicos con respecto a los
límites permisibles considerados en la actual legislación vi-
gente (Yidana et al, 2010; Yidana y Yidana, 2010; Ramesh et
al, 2010; Ribeiro et al, 2009; Xing y liu, 2009; Sakar y Hassan,
2006;).

Se han compilado los límites permisibles utilizados para el


análisis teniendo en cuenta la legislación nacional vigente, así
como valores indicativos de la OMS, la FAO y la U.S. EPA.
Tabla 3. Resumen de los límites permisibles en función del uso del
agua, y parametros que influyen en el ISCA .

La tabla 3 muestra un resumen de los límites permisibles para


distintos usos del agua. Teniendo en cuenta el histórico de
parámetros analizados, la frecuencia y su regularidad, se han

666
elegido 19 parámetros para utilizar en el cálculo del ISCA.

La formulación del índice tiene en cuenta trabajos existentes


con las adaptaciones necesarias al caso que nos ocupa, dado
que estos trabajos fueron realizados para la caracterización
de cuerpos de aguas superficiales (Quino, 2006; Vignolo et
al, 2006; Sanchéz et al, 2007; Ribeiro et al, 2009), aguas sub-
terraneas (Babiker et al, 1998; Backman et al, 1998; Melloul
and Collin, 1998; Soltan, 1999; Ramesh et al, 2010) o am-
bas (Stambuk-Giljanovic, 1999) y en cada caso se tubieron
en cuenta parametros diferentes en función de los resultados
perseguidos o el uso del recurso (Schultz, 2001; Deepesh,
Madan y Bimal, 2010)

Algunos autores trabajan con 4 calidades de agua (Quino,


2006), otros con 3 (Ribeiro et al, 2009), pero habitualmente
los índices de calidad de agua se usan sólo para medir la
calidad del agua para consumo humano. En nuestro caso y
teniendo en cuenta los usos principales de esta agua, el ISCA
tendrá en cuenta 2 clases de calidad del agua: consumo hu-
mano y riego.

Tabla 4. Escala valoración de la calidad del agua.

Calidad del agua Peso


Cumple los límites para consumo humano 1
Cumple los límites para agua de riego 0.33
No cumple ninguno de los límites 0

Pi – es el impacto específico de un elemento químico de acu-


erdo con el tipo de uso de agua;

Qi – es la clasificación de cada parámetro para cada muestra


de acuerdo con la aplicación de los límites permisibles (LP).
Esto valor es 1 si la concentración está por abajo del límite y
es 0 si es superior al límite permisible.

667
i – es el numero del parámetro a ser utilizado en el índice
(hasta un máximo de n = 19)

La formulación del índice de calidad se transpone en la base


de datos tal y como se muestra en la tabla m.

Tabla 5. Formulación del indice de calidad

La aplicación en este caso es por punto de monitorización,


es decir por manantial o fuente. Para una muestra de agua
recogida en una determinada fecha, el índice de calidad del
agua cuantificara la calidad de esa muestra en esa fecha, con
respecto a distintos usos. Por comparación del histórico de
resultados de análisis físico-químicos de un punto de monitor-
ización, se puede determinar si localmente hay una evolución
positiva o negativa de la calidad del agua. El ISCA se puede
aplicar para evaluar la evolución de la calidad del agua en un
punto de monitoreo, teniendo en cuenta su histórico de análi-
sis y luego determinar si hay o no una degradación local de la
calidad del agua.

Calidad del agua de las fuentes

Durante la campaña de monitorización de la calidad del agua


de las fuentes, uno de los mayores problemas surgidos ha
sido la variabilidad de caudales a lo largo del periodo. En al-
gunos casos sólo ha sido posible realzar una única toma, al
encontrarse seca durante las siguientes tomas. En otro caso
una de las fuentes que se pensaba controlar, se encuentra ac-
tualmente sin captación natural, siendo el agua que se puede
obtener de ella de la conduccin del EMA. Es or ello que el
control regular, sobre el que se muestran los resultados es de
las 6 muestras con mayor cantidad de datos en el tiempo.

El agua analizada es, según se desprende del analisis hidro-

668
químico, mayoritariamente Sulfatada-Cálcica en los casos de
las muestras con presencia de mercurio, mientras que son Bi-
carbonatada-Magnesica aquellas que actualmente no tienen
presencia de este elemento. Se ha detectado muestras con
presencia de nitritos por encima de norma en algunos casos;
tambien muestras con presencias de familias de coliformes,
debido al vertido de purines para el abonado de las tierras.

Piper Diagram

Legend

%
80
FJ1

80
%
FJ2
FJ3

%
60

Ca
l

60
+C

% FJ4

+M
4
SO

FJ5

%
40

g
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%

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%
%

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O
3
Na

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%

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+K

3
O
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HC

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60

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80

60

40

20

20

40

60

80
%

Ca Cl

Figura 7. Diagrama de Piper de un muestreo.

Figura 8. Evolución en el tiempo del Indice Sintetico de Calidad del


Agua (ISCA).

669
670
Figura 9. Evolución de la concentración varios contaminantes (según la DMA) en el tiempo.
B) Muestras de suelo

Tabla 7. Resumen estadístico de los valores de elementos traza en


los suelos del área de estudio (sobre 24 muestras).

Elemento Máximo (mg/kg) Mínimo (mg/kg) Media (mg/kg)


Ca 51494 2877 17473.65
Fe 96656 5018 25.195
Mn 7984 12 695.65
Zn 281 33 129.24
Cr 167 22 95.35
Sr 123 33 76.88
Sb 124 62 91.59
Sn 93 43 70.31
Pb 261 17 63.56
Co 178 18 50.87
As 94 6 34.92
Hg 23 4 13.27
Mo 20 14 16.29
Ni 145 6 29.29
Cu 244 4 27.13

A partir de los resultados obtenidos mediante FRX, se trato


de delimitar las anomalías geoquímicas. Considerando una
anomalía geoquímica como una desviación de los patrones
normales para un área determinada, teniendo en cuenta que
pueden ser geogénicas (es decir, naturales) o antropogénicas
(es decir, inducidas por la actividad humana). En los estudios
de geoquímica ambiental las anomalías geoquímicas de tipo
geogénico se llaman anomalías no significativas, mientras
que las antropogénicas se llaman anomalías significativas (al
contrario de los que sucede para el caso de investigación de
yacimientos minerales (Carranza, 2009)). El problema para
la definición del nivel de fondo es que en Asturias no existe
actualmente un estudio publicado sobre niveles de fondo o de
referencia para metales pesados; los datos que existen en la
bibliografía son sobre niveles de fondo de Hg en las cercanías
de las antiguas explotaciones mineras (Álvarez, Ordóñez y

671
Tabla 6. Resumen de los resultados analíticos de las campañas de agua.

672
MUSELIN LA CAMPA LA PIQUERA CAÑO ARRIBA LA PIQUERA CAÑO ABAJO
Elementos traza
Maximo Minimo Promedio Mediana Maximo Minimo Promedio Mediana Maximo Minimo Promedio Mediana Maximo Minimo Promedio Mediana

Na 27498.5 24708.1 26233.66 26587.4 31523.6 28010.8 29535.6 29570.1 20374.3 15770.6 19004.98 19667.2 20122 16224.8 18470.94 19025.8
Mg 13386 10910 12230.32 12463.8 14507 11586.5 13022.52 13192.7 9589.7 8303.6 8888.22 9004 10143 8467.2 9461.68 9480.6
Al 919.7 263.7 689.86 717.4 2575.2 777.3 1969.02 2045.8 3474.6 988.5 2675.46 2762.8 3195.3 864.3 2385.98 2577
Si 3149 2779 2965.8 2969 3161.3 2746.6 2973.7 2942.9 3431 3184.1 3258.02 3196.3 3602 3140 3351.64 3329.5
K 13207 11877.9 12599.8 12699 14469.2 12858.9 13734.24 14072.6 2934.8 2769.3 2867.54 2902.8 2334.4 2163 2226.24 2196.6
Ca 28934.7 21658.7 25152.96 23645.4 23953.4 17334.4 20486.68 19291 12053.6 8823.7 10556.26 10361.4 13463.2 9617.8 11640.4 11068.6
Cr <n.d <n.d <n.d <n.d 1.3 <n.d 0.26 <n.d <n.d
Mn 47.8 28.8 37.4 33.9 79 30.3 51.24 38.8 12.3 7.8 9.92 9.8 22 13.5 17.3 16.1
Fe <n.d <n.d <n.d <n.d 26 11.4 18.8 18.5 616.3 318 457.48 423
Co 1.7 1.6 1.625 1.6 13.7 4 10.6 11.4 1.4 <n.d 1.08 1.3 1.4 <n.d 1.04 1.3
Ni 3.9 2.1 3.28 3.5 16.2 5 12.78 13.9 2.8 1.6 2.42 2.5 3 1.6 2.48 2.6
Cu <n.d <n.d 2.2 2.2 2.2 2.2 <n.d <n.d 1.1 <n.d 0.22
Zn 6.3 6.3 6.3 6.3 32.1 11.5 25.96 29.1 10.4 5.4 7.82 8.2 6.2 <n.d 3.46 5.1
As 1.3 1.1 1.2 1.2 <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d
Se 1.7 <n.d 1.14 1.4 1.6 1.6 1.6 1.6 1.3 <n.d 0.26 1.1 <n.d 0.22
Rb 8.6 3.1 6.64 6.8 9.3 2.7 6.92 7.1 2.7 1.1 2.12 2.2 2.5 <n.d 1.74 2
Sr 173.7 72.7 136.94 152.9 133.4 30.3 93.44 117.9 99.7 49.5 84.04 89.8 100.9 55.5 89.32 96.6
Sb <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d 1.8 <n.d 1.04 1.1
Ba 48.3 18.3 37.4 38.5 102 35.6 78.3 80.2 79.1 31 63.46 68.8 68.9 26.2 52.84 55
La 1.4 1.2 1.275 1.25 8.3 2.4 6.22 6.4 0 <n.d <n.d <n.d
Ce 2.9 2.2 2.425 2.3 18.3 5.6 13.8 14.2 1.8 <n.d 1.28 1.5 1.9 <n.d 1.26 1.5
Hg 12.6 7.8 10.72 10.7 2.2 1.7 2.04 2.1 3.4 1.7 2.76 3 5.8 3.2 5.2 5.7
U <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d

EL PINGON EL CAÑU LAVADERO TEBONGO


Elementos traza
Maximo Minimo Promedio Mediana Maximo Minimo Promedio Mediana Maximo Minimo Promedio Mediana
Na 20980.8 19031.3 20196.1 20576.2 2493.6 2083 2260.325 2232.35 31274 31274 31274 31274
Mg 41808.7 35710.8 39275.925 39792.1 3881.3 1907.1 2883.325 2872.45 12466.8 12466.8 12466.8 12466.8
Al <n.d <n.d <n.d <n.d 95.7 74.6 88.65 92.15 260.3 260.3 260.3 260.3
Si 3397.1 3034.7 3280.35 3344.8 1482.1 1372.3 1410.05 1392.9 3816.4 3816.4 3816.4 3816.4
K 3287.5 3156.1 3240.05 3258.3 658.7 490 577.625 580.9 7021.5 7021.5 7021.5 7021.5
Ca 53690.1 41993.1 48262.6 48683.6 21952.6 16767.2 18478.6 17597.3 28346.9 28346.9 28346.9 28346.9
Cr <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d
Mn <n.d <n.d <n.d <n.d 10.3 10.3 10.3 10.3
Fe <n.d <n.d 8 8 8 8 7.7 7.7 7.7 7.7
Co <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d
Ni <n.d <n.d <n.d <n.d 2.4 2.4 2.4 2.4
Cu <n.d <n.d 3.2 1.2 2.2 2.2 <n.d <n.d
Zn <n.d <n.d 6.5 6.5 6.5 6.5 <n.d <n.d
As <n.d <n.d <n.d <n.d 1.2 1.2 1.2 1.2
Se 2 <n.d 1.1 1.2 <n.d <n.d <n.d <n.d
Rb 2 1.6 1.85 1.9 <n.d <n.d 7.1 7.1 7.1 7.1
Sr 68 63.4 66.15 66.6 171.1 123.7 150.35 153.3 262.1 262.1 262.1 262.1
Sb <n.d <n.d <n.d <n.d 1.1 1.1 1.1 1.1
Ba 20.8 16.9 18.625 18.4 22.9 9 15.95 15.95 87.1 87.1 87.1 87.1
La <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d
Ce <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d
Hg <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d <n.d
U 1.5 1.1 1.26666667 1.2 <n.d <n.d
Loredo, 2005). Por ello fue necesario valorar varias opciones
para elegir el criterio más adecuado para la definición del fon-
do de elementos traza en los suelos del área de estudio.

HERRAMIENTAS GIS COMO APOYO A LA PROSPECCIÓN


AMBIENTAL

Un GIS aplicado a la prospección medioambiental tiene como


objetivo proporcionar información geográfica espacial fidedi-
gna que sirva como apoyo en la toma de decisiones (herra-
mienta DSS). Los GIS son una base fundamental hoy en día
para las decisiones “continuar” o “no continuar”, dado que per-
miten multitud de formatos de salida, realización de consultas,
transformación, análisis e integración de datos.

La generación de un modelo geoquímico es siempre tedioso y


complejo, pero con una herramienta GIS se puede realizar de
un modo rápido y eficiente en áreas grandes de territorio.

Figura 10. Captura de pantalla del GIS de la zona de estudio.

Un modelo geoquímico para la detección de anomalías im-


plica la caracterización de variables regionalizadas y de las
relaciones entre ellas. Estas operaciones se pueden realizar
cómodamente mediante operaciones de consulta, manipu-

673
lación y transformación de determinados datos. En un GIS,
como el generado para este estudio, estas operaciones se
pueden realizar usando un atributo de las tablas de datos o de
os mapas. Las tablas son útiles para resumir las propiedades
estadísticas de las variables regionalizadas y las relaciones
entre los conjuntos de datos.

Figura 11. Elementos de un modelo predictivo de la prospección me-


dioambiental.

Los estudios de prospección geoquímica, ya sea a escala


regional para la actividad minera que a escala local para la
geoquímica ambiental, tienen el mismo proceso o rutina de
trabajo en un entorno GIS. En primer lugar la recogida, análi-
sis e integración de los datos temáticos georeferenciados,
con el fin de generar bloques de información temática. Es-
tos bloques pueden ser geología, litología, edafología, geo-
química, anomalías de Hg en aire, datos hidroquímicos. El
flujo para la integración de los datos para la realización del
modelo se representa en la figura 11.

Se ha buscado el uso de una herramienta GIS por la facilidad


que representa la creación de un modelo predictivo, en base
al modelado de anomalías geoquímicas y áreas objetivo. La
integración de todos los datos en una única herramienta per-
mite un mayor aprovechamiento de los datos espaciales a
través de las opciones de trabajo y salida del GIS. Un ejemplo

674
se muestra en la figura 12.

Figura 12. captura de pantalla de las tablas de la base de datos.

Un modelo predictivo se puede definir como “realizar una de-


scripción, representación o predicción sobre un sistema real
y complejo constatable indirectamente a través de un análi-
sis (cuantitativo) de datos relevantes” (Carranza, 2009). En
el caso que nos ocupa se trata de evaluar el comportamiento
(ausencia/presencia) de Hg en el terreno, el aire o el agua,
tratando de relacionarlo con la litología, geología o edafología
del área de estudio.

En el esquema de la figura 13 se muestra el concepto de


modelado para prospección de minerales por la integración
de las características de evidencias geoquímicas con las li-
tológicas. El grado de probabilidad de acierto se relaciona con
el grado de coincidencia espacial de las evidencias. Lugares
con similar probabilidad a puntos conocidos (Triángulos) se
consideran nuevos objetivos de exploración. El trabajo real-
izado para la delimitación de las áreas objetivo se baso en la
adaptación de este modelo a la integración de las coberturas
de isovalores de suelos y aire.

Se trata de un modelo que requiere ser actualizado, medi-


ante la introducción de conjuntos de datos para mejorar el
conocimiento de área de estudio, y afinar las áreas objetivo

675
(aquellas que pueden ser la fuente de la contaminación de
metales pesados). A continuación se presentan los resultados
obtenidos a partir de las salidas cartográficas del GIS gen-
erado con los datos de las campañas de muestreo.

Figura 13. Esquema del modelo de integración de datos mediante GIS


aplicado a la prospección, (Modificado de Carranza, 2009).

Resultados y discusión de los mismos.

A parte de los resultados gráficos y los datos estadísticos


mostrados en los apartados anteriores, una de las principales
ventajas del modelo GIS es la diversidad de representaciones
de las variables contenidas en la base de datos. A continu-
ación se muestran algunas representaciones cartográficas en
2D, también son posibles las representaciones en 3D a medi-
ante la unión de coberturas a un MDE.

En la figura 14 se muestra una de las posibles salidas que per-


mite el GIS mediante la integración de ortofotografías con las
salidas graficas de un programa hidroquímico. Esto permite
visualizar por ejemplo la evolución en el tiempo de la calidad

676
de la aguas de las fuentes. Permite además representar los
índices que se le programen para el análisis de los datos que
tiene integrados, en el caso que nos ocupa se podría pedir al
modelo la representación temporal del índice ISCA para cada
una de las fuentes.

Figura 14. Salida en formato cartográfico del GIS en el que se aprecia


sobre alguna de las fuentes el diagrama de Stiff correspondiente a
una de las toma de muestras de Octubre de 2010.

Figura 15. Mapas de isovalores de concentración de mercurio en aire


a 20 cm y a 150 cm del suelo.

Una de las características más conocidas de los GIS es la


representación espacial de variables mediante técnicas
geoestadísticas, comúnmente usando un krigado, para car-

677
tografiar el comportamiento de una determinada variable en
el espacio. En las figuras 15 y 16 se muestran dos de las
coberturas generadas durante la ejecución de este estudio.
En ellas se aprecia en tonos marrones las áreas de mayor
contenido en una determinada variable (mercurio en aire y
suelo). La ventaja añadida de un GIS frente a un programa de
representación tradicional (p.e. Surfer) es que permite la real-
ización de análisis y consultas de modo automático. Gracias a
ello se puede operan con dos o más coberturas mediante una
análisis lógico y delimitar áreas que cumplan con las restric-
ciones de las consultas. Esta metodología fue la seguida para
la delimitación de las anomalías mediante la intersección de
coberturas.

Figura 16. Mapa de isovalores de concentración de metales en el


suelo.

CONCLUSIONES

El resultado de los análisis realizados sobre el agua de siete


de los ocho manantiales seleccionados en la zona portuaria

678
de Gijón, Indican valores elevados de Mn y Al, y valores muy
significativos en Hg en tres de ellos, llegando a alcanzar va-
lores de 12.6 µg/l en el manantial de El Muselín.

Complementariamente a las muestras de agua de los siete


manantiales estudiados, se ha realizado una toma de mues-
tras en suelos en el área de recarga de estos manantiales,
con la finalidad de delimitar las posibles orígenes de la con-
taminación. También se realizo un análisis del contenido de
mercurio en aire, en las proximidades de los manantiales.
Con los datos obtenidos en los muestreos, y con ayuda de
un modelo GIS, se delimitan las posibles áreas objetivo y su
coincidencia con el análisis preliminar que se había realizado
en base al estudio histórico.

Debido a ello, actualmente se está en preparación de nuevas


campañas para la toma de un mayor número de muestras
tanto de suelo como de aire, así como la continuidad de la
monitorización de los manantiales, con el fin de afinar mejor
el modelo predictivo. Con este incremento en el numero de
muestras de suelos, se busca también definir el nivel de fondo
para metales pesados del área, y con ello obtener en el GIS
una mayor precisión de las anomalías.

La integración de la geoquímica ambiental en un entorno GIS,


permite por un lado un aprovechamiento mucho mayor de los
datos al poder realizar análisis geoestadísticos complejos,
unidos a operaciones de filtrado mediante las herramientas
de consulta del programa. Con ello se logra el análisis simul-
táneo de variables de coberturas distintas, y con ello se de-
limitan con mayor rapidez y precisión los objetivos. Hoy en día
es una herramienta clave, no solo para prospección ambiental
sino también para prospección minera.

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