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IMPORTANCIA DE LA EPISTEMOLOGÍA EN LA EDUCACIÓN

BRAYAN GOMEZ

JULIA PEREZ

LINA ROMERO

ROBERTO FIGUEROA

GRUPO 16

FACULTAD DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

LICENCIATURA EN BIOLOGÍA Y QUÍMICA

UNIVERSIDAD DEL ATLANTICO

2019-1
Introducción.

La epistemología

Importancia de la epistemología en la educación

Para poder hablar de la epistemología y explicar la relevancia que tiene en la educación y


en la pedagogía debemos tener claro cuál es el significado de estos conceptos. La primera
pregunta que planteamos es ¿Qué entendemos por educación? Chamorro, U. (1985) define
“La educación como un fenómeno histórico social-ideológico, porque nace en la sociedad,
se orienta, dinamiza y administra a través de sus instituciones, constituyéndose en uno de
los factores esenciales que le dan fisonomía”. Esto nos lleva a que no debemos conceptuar a
la educación como un fenómeno neutro frente a la dinámica de los intereses de los grupos
sociales sino como un proceso que facilita el aprendizaje o la adquisición de conocimientos,
habilidades, valores, creencias y hábitos de cada integrante de la sociedad.

Por otra parte, Martín-Díaz, M. J. (2002) afirma que “La nueva educación debe educar
científicamente a la población para que sea consciente de los problemas, tanto locales como
globales, y de su posibilidad de actuar para enfrentarlos; pero sobre todo para favorecer la
capacidad de modificar situaciones, es decir transformar su realidad”. Con esto se educan
personas capaces de analizar las situaciones problemas que observan diariamente
comprendiendo cuáles son sus causas y de qué forma pueden contribuir o solucionar esas
problemáticas. Es decir, la educación no abarca solo los conocimientos sino también la
adquisición de habilidades que contribuyan a la solución de problemas. Para la resolución
de problemas, Cajas, F. (2007) plantea que “como educadores, consideremos dos puntos
importantes: la planificación del conocimiento científico como saber escolar y el impacto
social que este conocimiento científico pueda tener en la vida cotidiana de los estudiantes y
de todos”. Una buena técnica es inventar el problema: antes, durante o después de la clase
como lo dice Castro (2011); o como plantea Cázares (2000) desde “dentro del proceso de
resolución de problemas” o desde el contacto del estudiante con su medio y de esta forma
se realiza una lluvia de ideas donde todos los estudiantes den posible solución al problema.

Desafortunadamente el trabajo del maestro, actualmente es menospreciado por la sociedad,


donde el docente ha perdido protagonismo como lo afirma Zamudio (2012), sin embargo,
es importante que los maestros retomen nuevamente ese papel importante que tienen con la
sociedad, es decir, deben tener una formación que tenga como objetivo analizar y
cuestionar el mundo en la cual se pueda producir un conocimiento científico, por lo tanto
las universidades deben ser un lugar en el cual la cuestión didáctica y metodológica estén
relacionados con la investigación. La educación en la actualidad ha sido modificada a lo
largo de su historia, una breve mirada al pasado, coincide en que la educación debe ser
transformadora, pero si observamos la actualidad, se encuentras muchos vacíos y falencias
como lo menciona Montoya et al (2015) como la falta de formación docente, la falta de
inclusión de orientación ciudadana, entre otros. Esto nos hace pensar, que la educación en
sus decisiones cruciales y fundamentales, las manejan personas que no están capacitadas o
no presentan algún conocimientos con respecto a la educación, por lo tanto las decisiones y
los ámbitos que se elijan no corresponden al quehacer del docente y los resultados no serán
los esperados, causando una brecha e incertidumbre entre las practicas pedagógicas y la
investigación. Es aquí donde la epistemología cobra sentido en importancia en la
educación, independientemente del área de formación de cada docente, pues al final, todas
tienen algo en común y es formar personas críticas y reflexivas frente a su realidad. Por eso
la epistemología, permite aportar nuevos conocimientos y estrategias para poder hacerle
frente a lo que nos depara un futuro incierto, pero que si nuestra sociedad conoce y maneja
herramientas que les garantice un buen desarrollo, pueden afrontarlo con las mejores
decisiones, siempre y cuando en la educación, la epistemología comience ser más participe
en las aulas de clase. En la formación del docente siempre debe estar el enfoque de la
epistemología de la educación como menciona Guanipa (2006), en la cual, el docente tenga
un sentido más amplio al momento de interpretar y estudiar los fenómenos, en el cual tenga
un perspectiva más amplia de cómo organizar el conocimiento y que por medio de la
epistemología pueda explicar cómo ocurren las cosas, articulándolo temas sociales,
culturales y científicos. El docente debe tener interés social, tal es así, que debe contribuir
al mejoramiento de la sociedad, en la cual esta sociedad depende del conocimiento para
garantizar su mejoría y su transformación, donde el maestro es el guía que articula a sus
estudiantes al conocimiento y a la investigación. Por lo tanto, para cerrar aquellas brechas
en los currículos y en las prácticas docentes, no podemos dejar apartado las dimensiones
epistemológicas que Guapina menciona, son parte del perfil docente.
Es importante realizar un análisis de como la epistemología se está vinculando a las
Ciencias de la Educación, pues como menciona Casañas (2011), siempre está orientada a
las investigaciones pedagógicas o en la metodología. Aunque también resalta que la
epistemología, algunos autores piensan que solo puede aplicarse netamente a las Ciencias
Naturales, pero es bien sabido que la epistemología brinda amplias posibilidades que
pueden ser abordadas en las Ciencias de la Educación como una parte reflexiva en los
problemas teorico-metodologicos como menciona el autor. La idea es, que la epistemología
pueda contribuir al mejoramiento a las prácticas pedagógicas y que puedan estar fundadas
científicamente. Por ejemplo, muchos procesos educativos siempre están orientados en una
base cognoscitiva que la cual se toma como un punto de partida para organizar e idear
metodologías prácticas que mejoren los procesos de aprendizaje.

Sin embargo, primeramente es importante conocer el significado de la epistemología,


Posner (1998) asegura que “La epistemología se relaciona con la manera de cómo se
aprenden las cosas, de la organización del conocimiento y sienta las bases para la
organización de ese conocimiento”. Considerando la educación como una ciencia social, la
epistemología permite analizar de forma crítica y completa el proceso educativo en general,
pero también sirve como fundamento para la enseñanza de las ciencias; es decir, a partir de
la comprensión de conceptos, métodos y leyes del conocimiento científico, puede generarse
una mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje. De acuerdo a lo antes mencionado la
epistemología en la educación ha jugado un papel muy importante ya que ha permitido
lograr significativos avances en los distintos campos del aprendizaje y el conocimiento
debido a la puesta en práctica de esas teorías que hoy fundamentan nuestro sistema
educativo donde cada uno de los filósofos, psicólogos y pedagogos han basado sus estudios
en la aplicación del método científicos para desarrollar con eficacia las estrategias
pedagógicas las cuales han sido un aporte significativo que han permitido al docente
realizar una mejor labor en el aula y lograr objetivos esenciales planteados en el proceso del
aprendizaje y la enseñanza.

Ugas (2007) menciona que la ciencia no surge de la nada, por el contrario, la ciencia va
surgiendo a través de la acumulación de diversos elementos que nos permite de una u otra
manera, aproximarnos al conocimiento, cabe recalcar, que la epistemología es uno de
aquellos elementos que tanto un investigador como un docente emplea para llegar o
aproximarse al conocimiento meramente científico, retomando a Ugas, hace énfasis en que
el saber científico no puede ser ajeno a la realidad, por lo tanto, su raíz se construye desde
el contexto en el cual, el quehacer del investigador y del docente no escapa del orden social.
Kedrov y Spirkin (1967) citado por Ugas, afirman: con ayuda de la ciencia, la humanidad
ejerce su dominio sobre las fuerzas de la naturaleza, desarrolla la producción de bienes
materiales y transforma las relaciones sociales. El hombre por naturaleza es un ser social,
que a partir de esa sociedad, forma su conocimiento y su aprendizaje, en el cual busca
entender y explicar los fenómenos y hechos que le rodean. Como se mencionaba
anteriormente, el docente debe ser un ser que constantemente se esté preguntando y
cuestionando el mundo, pues a través de sus cuestionamientos, podrá forjar el conocimiento
y que tenga la capacidad de diseñar e idear estrategias que vinculen a los estudiantes a
través de estas prácticas que puedan conllevarlo a ser un investigador, a formar un
pensamiento investigativo y crítico. Martínez et al (2016), es que el docente debe
escudriñar sobre lo que fue nombrado como verdadero, por lo tanto, la aplicación de lo
epistemológico es fundamental para someter a la interrogación de estos saberes que
permitan una función racionalizadora en cuanto a las decisiones y las prácticas educativas.
Por eso la filosofía y la pedagogía tienen un vínculo muy fuerte, pues si en la educación
surge algún problema epistémico, el docente debe contar con el conocimiento y la
autonomía del saber pedagógico anexándole el pensamiento filosófico y epistemológico
que lo pueda conllevar a nuevas investigaciones.

En pleno siglo XXI la educación debido a la globalización está sometida a grandes


cambios pero presenta ciertos obstáculos, por ende en necesario conocer el pasado de la
misma educación para saber cómo afrontar los nuevos retos y no cometer errores que en el
pasado se hayan cometido y es aquí donde entra en juego la historia de la ciencia Khun al
respecto dice: “La historia de la ciencia se convierte en una disciplina que relata y registra
esos incrementos de hechos sucesivos y los obstáculos que han inhibido su acumulación” y
luego invita a que: “Los nuevos historiadores y textos que hacen uso de la historia,
comiencen a plantear nuevos tipos de preguntas y a trazar líneas diferentes de desarrollo
para las ciencias en las que no se tenga en cuenta lo acumulativo”
Desde la perspectiva de Gershenson (2013) la epistemología estudia directamente el
conocimiento: cómo se adquiere, cómo se valida, cuáles son sus límites, y tiene una íntima
relación con la filosofía de la ciencia. Pero la adquisición de este conocimiento se
fundamenta en vivencias otorgadas por el mundo de la vida y para darle un mayor grado de
validez se establece parámetros matemáticos como lo indico el filósofo Bacon en su obra
titulada el Método, cabe mencionar que las observaciones intuitivas no son la base del
conocimiento pero permite orientar los pasos del método científico como lo indica Bachelar
(1934), la ciencia se opone a la opinión o dicho de otra manera la opinión se considera un
obstáculo que sobrepasar, ya que se encuentra en el campo del sentido común y no formal.

Nuestro rol como docentes será propiciar en los estudiantes un pensamiento que este dirijo
a la apropiación de conceptos que permitan explicar de manera clara y concisa la
explicación de fenómenos y eventos naturales y cotidianos así como afirma
Demelenne(2014) partiendo de los trabajos de Perrenoud( 2002) indican que el docente
cuestiona los fundamentos racionales de sus acciones, intentando reconstruir lo que ocurrió
en el momento del desarrollo pedagógico para identificar errores, interferencias
aproximaciones etc., y permitir de esta forma un mejoramiento en el aula. El docente
buscando implementar estrategias pedagógicas de calidad.

La necesidad del mejoramiento y el desarrollo de la educación en nuestro país constituyen


un reto difícil y de vital importancia. La selección de metodologías de investigación
idóneas para la confrontación de dicho reto es imperativa. Dicho reto requiere la formación
de investigadores comprometidos con la realidad social en que viven y con una visión del
proceso de investigación como una tarea de servicio, y no como un ejercicio intelectual
realizado desde una torre de marfil para su satisfacción individual. Requiere también
conocimientos sistemáticos y coherentes dentro del área de la investigación cualitativa
(Echeverría, 1994).

La epistemología debe llevar consigo un pensamiento crítico del conocimiento en


confrontación consigo mismo, con sus pares e impares (otros) y con su mundo (lo otro);
debe ser una epistemología proliferante movida por el viento, la cual reacciona frente a
aquellos adelantos científicos que el sujeto se niega aceptar ciegamente y sin ningún juicio.
Lo producido "como científico" por el que hace ciencia, debe ser continuamente depurado
en procesos subjetivos e intersubjetivos de reflexión "como fuente de respiración,
expiración - inspiración que lleva consigo gérmenes fecundantes de una animación capaz
de resistir a largo término, la pesadez mortífera que tiende a la esclerosis... un viento así, es
la metáfora por excelencia de la circulación sin freno" Maffesoli (1999).

Conclusiones.

La epistemología cumple un papel importante en la educación ya que permite estudiar


directamente el conocimiento ayudando a la tarea del docente en la actualidad que va más
allá de dar clases en un aula o de la trasmisión de conocimientos, hoy es necesario ser un
docente investigador, para que a partir de sus estudios aporte soluciones a las problemáticas
en la construcción de conocimientos, puesto que la dificultad de aprendizaje es un reflejo
de los problemas de la enseñanza. La epistemología permite realizar análisis crítico y
reflexivo acerca del quehacer docente, y es a partir de su postura que se determina la
producción e interpretación de las teorías incidiendo en las prácticas docentes. La
educación al igual que la sociedad está en constante modificación y así como lo vimos en la
historia, los paradigmas son modificados, a través de revoluciones científicas, la ciencia, las
técnicas y la tecnología muestran esa evolución. Como docentes es conveniente tener en
consideración que la ciencia no es una verdad absoluta y depende del contexto. Igual pasa
con los paradigmas educativos, llega el tiempo en que requieren modificaciones, pero
dichas modificaciones deben estar fundamentadas en un estudio realizado en el proceso
educativo. Es compromiso de los maestros realizar un continuo análisis que permita
reconocer los avances y rezagos obtenidos en el proceso educativo con la finalidad de
fortalecer los primeros y sobrellevar los segundos

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