Está en la página 1de 26

Contracaratula

Dedicatoria.
Presentación.

INDICE
INTRODUCCION
CAPITULO 1:

1.1 OBJETIVOS:

1.1.1. Objetivo General:


 .
1.1.2. Objetivos Específicos:
 .
 .
 .
 .
CAPITULO 2:
2.1. MARCO TEÒRICO:

2.1.1. OFERTA.
Definición:
Es la cantidad de bienes o servicios a la venta que existe en el mercado por su oferente.
En economía definimos oferta como aquella cantidad de bienes y servicios que los
ofertantes están dispuestos a poner a la venta en el mercado a unos precios
concretos.

Más concretamente, la oferta es la cantidad de bienes y servicios que diversas


organizaciones, instituciones, personas o empresas están dispuestas a poner a la venta, es
decir, en el mercado, en un lugar determinado (un pueblo, una región, un continente…) y
a un precio dado, bien por el interés del oferente o por la determinación pura de la
economía. Los precios no tienen por qué ser iguales para cada tipo de productos e incluso
en un mismo producto, dos oferentes diferentes pueden decidir poner un precio diferente.

Con la diversificación y tecnificación de la economía, el concepto de oferta ha ido en


evolución constante a lo largo de tiempo. Desde una única unidad de venta (por ejemplo,
la oferta de pan en la Edad Media era única y a un precio fijo), hasta contar con
verdaderas discriminaciones de precios, en función de calidad, la cantidad, el lugar donde
se ofrezca e incluso al mercado objetivo al que vaya destinado.

En cualquier sistema económico, ya sea de economía planificada o libre mercado, la


oferta juega un papel fundamental en la determinación del precio, ya que es la interacción
de esta con la demanda en ese momento la que podrá trasladar al precio la cuantificación
y valoración de los productos y servicios a las necesidades de los demandantes.
Por otra parte, en ocasiones la oferta no viene dada por acciones del mercado, sino que
viene impuesta por alguna institución (Estado, Administración, Organización…) para
poder suplir unas necesidades. Esto se produce aunque no haya demanda, e incluso en
ocasiones los productores pactan ofrecer unos mismos bienes a un precio similar,
rompiéndose la cadena de libre mercado y quebrando la competencia.

Representación gráfica de la oferta

Trasladando a un gráfico los comportamientos de la oferta y demanda que acabamos de


explicar, se comprende que la curva de oferta (S) sea creciente y la curva de demanda
(D) sea decreciente.
Ley de la Oferta:
La ley de oferta refleja la relación entre la demanda que existe de un bien en el
mercado y la cantidad del mismo que es ofrecido en base al precio que se
establezca.
En concreto, determina la cantidad de un bien o servicio en particular que es ofrecido por
los productores teniendo en cuenta su precio. Habitualmente la relación existente entre
esta cantidad y la variable del precio será directa o positiva al contrario que en la Ley de
Demanda.
Por definición, tal y como se desarrolla el concepto de oferta, ante un aumento en el
precio, la cantidad ofertada aumenta. Del mismo modo ocurre en el caso contrario, donde
la relación directamente proporcional se mantiene, y ante una reducción de precio
ocurrirá simultáneamente una disminución de cantidad ofrecida.

Esto ocurre porque los productores exigen al menos un cierto precio para ofrecer
determinada cantidad de bienes. Cuanto más precio haya y más retribución reciba,
obviamente mayor cantidad de producto estará dispuesto a ofrecer. En otras palabras,
encontrarán mayores incentivos para ofrecer sus productos o servicios en el mercado.
Para el productor de un bien, la cantidad que este ofrezca dependerá del precio de venta.
Del mismo modo que también estará influido por los costes de producción, los cuales por
sí mismos, dependen de la tecnología, los costes de trabajo y otros costes propios del
proceso de producción.

Como ejemplo, suponemos un productor de madera que produce mesas, para un


determinado nivel tecnológico, la cantidad ofrecida dependerá del precio de venta, los
salarios de los trabajadores o el precio de la madera. Para simplificar, ignoramos el precio
de otros factores como pegamento, tornillos, etc.

Tenemos la siguiente función de oferta (S):

S(Qmesa) = – 274 + 0.80(Pmesa) – 8.00(Salario) – 0.20(Pmadera)


Donde, el salario se mide en euros por hora trabajada y el precio de la madera en euros
por cada 100 metros.
Para conocer la cantidad ofrecida como una función dependiente únicamente del precio
de venta, damos valores al resto de variables y mantenemos el factor tecnológico
constante. Es decir, el salario vale 12 euros por hora y el precio de la madera 150, dando
como resultado la siguiente ecuación:

S(Qmesa) = – 274 + 0.80(Pmesa) – 8.00(12) – 0.20(150)


S(Qmesa) = – 274 + 0.80(Pmesa) – 96 – 30
S(Qmesa) = – 400 + 0.80(Pmesa)

A la hora de representar esta función en una gráfica esta relación lineal entre cantidad y
precio, debemos colocar el precio de la mesa en función de la cantidad.

Es decir, obtener la función inversa.

S(Qmesa) = -400 + 0.80Pmesa.


Pmesa = 500 + 1.25Qmesa.

2.1.2. DEMANDA.
Definición:
Es la cantidad de demanda de producto que los consumidores desean
adquirir dentro de una economía.
La demanda es la solicitud para adquirir algo. En economía, la demanda de es la
cantidad total de un bien o servicio que la gente desea adquirir.
Comprende una amplia gama de bienes y servicios que pueden ser adquiridos a precios
de mercado, bien sea por un consumidor específico o por el conjunto total de
consumidores en un determinado lugar, a fin de satisfacer sus necesidades y deseos.
Estos bienes y servicios pueden englobar la práctica totalidad de la producción
humana como la alimentación, medios de transporte, educación, ocio, medicamentos y
un largo etcétera. Por esta razón, casi todos los seres humanos que participan de la vida
moderna, son considerados como ‘demandantes’.

La demanda es muy analizada en el estudio de la economía, que busca la manera más


eficiente de asignar los recursos, que son limitados, a las necesidades, que son ilimitadas.
En teoría, si el precio de todas las cosas fuera cero, la demanda sería infinita.

Determinantes del movimiento de la demanda

Existen cinco tipos de determinantes que hacen posible un aumento o una disminución de
la demanda:

1. El precio: De los bienes y servicios, es inversamente proporcional a la demanda.


Imagínese que cuando el precio de un Smartphone de última generación sube de
precio. Cuando antes su precio de venta era 100 unidades monetarias y ahora son
150 unidades monetarias, habrá menos gente que querrá o podrá comprarlo.
2. La oferta: La disposición de los bienes y servicios, expresada en la existencia de
la empresa que ofrece el servicio y en qué cantidad. Imagínese que en un mercado
en el que ha habido un terremoto y la cosecha de un producto agrícola se ha echado
a perder. En esta nueva situación, al haber menos cantidad de ese producto en el
mercado el precio subirá porque habrá gente dispuesta a pagar un precio superior.
3. Lugar: Espacio físicoo virtual donde estos bienes son ofrecidos. Siempre hay un
coste de transporte atribuible al precio de venta de ese producto y, que es
directamente proporcional a la forma o método de transporte utilizado. Por
ejemplo, es más barato el transporte de productos envasados en cajas que el
transporte de pescado congelado en alta mar, donde los costes son elevados.
4. La capacidad de pago del demandante: En este punto la situación o poder de
negociación es clave a la hora de fijar un precio al bien o servicio en cuestión.
5. Deseos y necesidades: Tanto básicas como secundarias. En este sentido,
imagínese que usted tiene una necesidad imperiosa de comprar un producto en
una zona geográfica donde no se comercializa, necesario para el desarrollo de su
vida cotidiana. Usted, como demandante ofrecerá un precio de compra más
elevado (está muy ligada al punto número 2).
En economía, el concepto de demanda siempre se suele estudiar ligado a la ‘oferta’, ya
que ambas deben de ser analizadas conjuntamente para determinar la cantidad de bienes
y servicios producidos y su valor monetario.

Elasticidad precio de la demanda

La demanda básicamente puede ser entendida como una función matemática, a través de
la ‘Curva de la Demanda’, cuya pendiente muestra como aumenta o disminuye la
misma según la variación del precio del producto o servicio. A este concepto, se le
denomina ‘Elasticidad precio de la demanda». La elasticidad puede ser entendida como
el impacto que tienen las variaciones en el precio sobre la cantidad demandada.

Tomando en cuenta la elasticidad que tenga la curva, podemos encontrar tres tipos de
elasticidad precio de la demanda:
1. Demanda elástica: Esto significa que ante una variación del precio del bien o
servicio, la demanda aumenta considerablemente en una mayor proporción. Por
ejemplo, los licores o los productos considerados lujo. Son tremendamente
elásticos, imagínese que disminuye el precio de un deportivo, la demanda se verá
aumentada en una cantidad mayor.
2. Demanda inelástica: Esto significa que ante una variación del precio del bien o
servicio, la demanda se mueve en una menor proporción. Por ejemplo, productos
que no puedan ser sustituidos y son necesarios como las medicinas. En este caso,
el hecho de que aumente el precio de una medicina –por ejemplo la insulina-, la
demanda se verá muy poco afectada porque habrá personas que necesiten ese
producto y no encuentren un sustituto en el mercado.
3. Demanda unitaria: cuando las variaciones en el precio de un bien o servicio
producen la misma variación en la cantidad demandada.
Representación gráfica de la demanda

Trasladando a un gráfico los comportamientos de la oferta y demanda que acabamos de


explicar, se comprende que la curva de oferta (S) sea creciente y la curva de demanda (D)
sea decreciente.

Ley de la Demanda
La ley de demanda refleja la relación entre la demanda que existe de un bien en el
mercado y la cantidad del mismo que es ofrecido en base al precio que se
establezca. Por lo general, esta relación entre precio y cantidad es inversamente
proporcional.

Su estudio permite deducir de modo sencillo las cantidades de los productos que en un
mercado son accesibles para los consumidores a varios niveles de precios. Existen
además otras variables condicionantes de la demanda, como la renta, las preferencias o
conductas de los individuos, las modas y la existencia de bienes sustitutivos o
complementarios.
Habitualmente se representa la cantidad demandada como una variable dependiente del
precio, pero, de hecho, depende de la renta de los individuos, los precios de otros bienes
y otros factores diversos.

Por ello, una forma general de la función de demanda para un bien X en un periodo de
tiempo es:

Demanda (Qx) = f(Px, I, Py,…)


Donde:

Px: refleja el precio del bien X,


I: es la renta o los ingresos del individuo en cuestión y
Py: es el precio de otros bienes relacionados.
Si ponemos como ejemplo la demanda de gasolina de una persona en una semana,
suponiendo que el precio de los automóviles y el precio del viaje en autobús son
variables independientes, junto con los ingresos y el precio de la gasolina.

Tendremos:

Q(D)gas = 10.75 – 1.25(Pgas) + 0.02 (I) + 0.12(Pautobus) – 0.01(Pauto)


Donde, la renta individual y el precio del coche se miden en miles de euros y el precio
del viaje en autobús se mide en euros por cada 100 kilómetros de viaje.

Observamos dos cosas:

 Un incremento en el precio del automóvil disminuye la demanda de gasolina, al


ser bienes complementarios.
 Un incremento del precio del viaje en autobús provocará un aumento de la
demanda de gasolina, al ser bienes sustitutivos.
Para obtener la función de demanda dependiendo solo del precio de la gasolina,
debemos dar valores al resto de variables. Así, suponemos que el precio del automóvil
es 25.000, la renta individual 45.000 y el precio del viaje en autobús 30.

Ahora la función sería:

Q(D)gas = 10.75 – 1.25(Pgas) + 0.02 (45) + 0.12 (30) – 0.01 (25)


Q(D)gas = 15 – 1.25Pgas
Si ponemos como precio de la gasolina unos 4 euros por garrafa, obtenemos que serían
10 garrafas la cantidad demandada por semana. De este modo la cantidad demandada de
gasolina es una función lineal del precio del gas.

Resolviendo, vemos que la cantidad de gasolina demandada sería 15 -1.25Pgas. Con 1


euro de incremento en el precio de la gasolina se reduciría la cantidad en 1.25 garrafas.
La fórmula que muestra el precio de la gasolina en función de la cantidad, se representa
en una gráfica con el precio (variable independiente) en el eje vertical y la cantidad
(variable dependiente) en el horizontal.
Podemos invertir la función anterior, y hacer que el precio dependa de la cantidad
demandada:

D (Qgas) = 15 – 1.25 Pgas.


P gas = 12.00 – 0.80Qgas.

LEY DE LA OFERTA Y LA DEMANDA.


Este principio refleja la relación que existe entre la demanda de un producto en el mercado
y la cantidad del mismo que es ofrecido en base al precio que se establezca.
“La ley de la oferta y la demanda es un principio básico, sobre el cual se sustenta la
economía de mercado”
La ley de la oferta y la demanda refleja la relación entre la demanda que existe de un bien
en el mercado y la cantidad del mismo que es ofrecido en base al precio que se establezca.

Se tiene que considerar que el mercado es de libre competencia, existen negociaciones


entre los oferentes y los demandantes y se permite el libre tráfico de mercancías.

Consiste en que:

 A mayor oferta de un bien o servicio, el precio del mismo tiende a reducirse.

 A menor oferta de un bien o servicio, el precio del mismo tiende a aumentar.

 A mayor demanda de un bien o servicio, el precio del mismo tiende a subir.

 A menor demanda de un bien o servicio, el precio del mismo tiende a bajar.

Por ejemplo, en los meses de verano el precio de la papaya en Lima se duplica de S/.3.5
el kilo hasta S/.7 o más, porque es el período en que se reduce la oferta por las condiciones
del clima y las dificultades en las carreteras por los huaicos.

¿Pueden existir distintos precios para un mismo producto?

La respuesta es sí, dependiendo dónde y cuándo lo compres. Por ejemplo, si quieres


comprar frutas y verduras podrás encontrar los precios más económicos en un mercado
mayorista antes que en un supermercado. Ello en razón que el mismo producto está
direccionado a distintos segmentos de mercado:

Los conceptos “caro” y “barato” no dependen del valor monetario que establece el
productor sino el consumidor, al otorgar un valor relacionado a su satisfacción con
respecto al producto o servicio.

Hablando dentro de un mercado de competencia perfecta, el precio de un bien se situará


en un "punto de equilibrio" donde la demanda sea igual a la oferta.

Ese punto de equilibrio es el precio al que los consumidores están dispuestos a comprar
el bien.
Según el gráfico si se aumenta el precio del bien, disminuirá el consumo del mismo.
(Se detallara mejor mas adelante).

La ley de la demanda establece que, manteniéndose todo lo demás constante (ceteris


paribus), la cantidad demandada de un bien disminuye cuando el precio de ese bien
aumenta. Por el otro lado, la ley de la oferta indica que, manteniéndose todo lo demás
constante (ceteris paribus), la cantidad ofrecida de un bien aumenta cuando lo hace su
precio.
Así, la curva de la oferta y la curva de la demanda muestran como varía la cantidad
ofrecida o demandada, respectivamente, según varía el precio de ese bien.

¿En qué afecta el precio?

El conjunto de estas dos leyes es lo que hace variar el precio de un bien en una economía
determinada. ¿Qué pasa cuando el precio de un bien es demasiado alto? Pues que los
consumidores deciden dejar de demandarlo y los oferentes se verán obligados a bajar el
precio para que dicho producto no se quede en stock.

Igualmente, en sentido contrario, si el precio de un bien es demasiado bajo, muchos


serán los consumidores que demanden dicho bien y por tanto se generará una escasez del
producto haciendo que los productores suban al precio del bien ya que aún con un precio
mayor los consumidores estarán dispuestos a pagar más por dicho bien.

Por tanto, los precios de los bienes irán variando, incrementándose o disminuyéndose,
hasta llegar a un valor, el valor de equilibrio que los consumidores están dispuestos a
pagar y los productores están dispuestos a ofrecer.

¿Cómo se alcanza el punto de equilibrio?


Para entender cómo se puede llegar al punto de equilibrio hay que hablar de dos
situaciones de exceso:

1. Exceso de oferta: Cuando existe exceso de oferta, el precio al que se están


ofreciendo los productos es mayor que el precio de equilibrio. Por tanto, la
cantidad ofrecida es mayor que la cantidad demandada. Con lo consiguiente, los
oferentes bajarán los precios para aumentar las ventas.
2. Exceso de demanda: Por el lado contrario, cuando existe escasez de productos,
significa que el precio del bien ofrecido es menor que el precio de equilibrio. La
cantidad demandada es mayor que la cantidad ofrecida. De modo que los oferentes
aumentarán el precio, dado que hay muchos compradores para pocas unidades del
bien para que el número de demandantes disminuya, y se establezca el punto de
equilibrio.

Representación gráfica de la ley de oferta y demanda.

Trasladando a un gráfico los comportamientos de la oferta y demanda que acabamos de


explicar, se comprende que la curva de oferta (O, línea azul) sea creciente y la curva de
demanda (D, línea roja) sea decreciente. El punto donde se cruzan se conoce
como equilibrio de mercado.

Si partimos del punto inicial en el que se demanda la cantidad Q1 de un bien al precio P1,
y debido a alguna causa externa se produce un aumento en la demanda hasta la cantidad
Q2, el precio del bien aumentará hasta situarse en P2.
Si ocurre por el contrario que los vendedores por alguna razón disminuyen su producción
(por ejemplo las inundaciones provocan que la producción de trigos disminuya), en la
gráfica observaremos un movimiento de la curva de oferta (O) a la izquierda y por tanto,
aumenta el precio del bien en cuestión y con ello la demanda se verá reducida.

¿Cómo afecta la competencia a la ley de oferta y demanda?

Como hemos visto en los ejemplos de arriba, dependiendo del movimiento de la oferta y
la demanda, los precios se pueden ver afectados. En algunos casos, si la oferta o la
demanda de un bien es muy fuerte, pueden afectar al precio de ese bien.

Tipos de competencia

 Competencia perfecta: es una situación económica casi ideal y poco probable en


la realidad. Se trata de un mercado en el que el precio de mercado surge de la
interacción entre empresas o personas que demandan un producto y otras que lo
producen y ofertan. Ninguno de los agentes puede influir en el precio del bien o
servicio, es decir, son precio-aceptantes.
 Competencia imperfecta: los vendedores individuales tienen la capacidad de
afectar de manera significativa el precio de mercado de sus productos o servicios.
Podemos distinguir según el grado de competencia imperfecta:
 Competencia monopolística: existe un alto número de vendedores en el
mercado, aunque que tienen un cierto poder para influir en el precio de su
producto.
 Oligopolio: el mercado determinado está controlado por un pequeño grupo de
empresas.
 Monopolio: una sola empresa domina todo el mercado de un tipo de producto
o servicio, que se suele traducir en altos precios y en una baja calidad del
producto o servicio monopolizado.
 Oligopsonio: es un tipo de mercado en el que hay pocos demandantes, aunque
sí puede haber una gran cantidad de oferentes. Por tanto, el control y el poder
sobre los precios y las condiciones de compra en el mercado, reside en los
demandantes o compradores.
 Monopsonio: es una estructura de mercado en donde existe un único
demandante o comprador. Mientras que pueden existir uno o varios oferentes.
Veamos gráficamente cuando la competencia no es perfecta y los vendedores pueden
afectar al precio del bien. Por ejemplo, si la oferta (O) reduce su producción forzosamente,
provocará un aumento en el precio del bien en cuestión, y la demanda de ese bien se
reducirá.
En el caso de competencia perfecta la curva de demanda es plana:

Excedente del productor y excedente del consumidor.

A través de la ley de oferta y demanda los productores y consumidores pueden saber a


qué precio están dispuestos a comprar un bien o servicio. La diferencia entre el precio de
mercado y lo que ellos están dispuestos a pagar o cobrar se conoce como excedente del
consumidor y excedente del productor, respectivamente.
La gráfica de los excedentes es la siguiente:
Esta imagen ilustra una situación en que la demanda es mayor que la oferta. Foto:
iStock, Getty Images

En esta situación, la oferta es mayor que la demanda. Foto: iStock, Getty Images.

“El conocimiento sobre la oferta y demanda ayuda también a entender mejor el modelo
de negocio, factor que contribuye para crear un plan de negocios coherente y
actualizado”.
Ejemplos de la ley de oferta y demanda
Para entender mejor la ley de oferta y demanda, pondremos unos 2 ejemplos, uno basado
en la oferta y otro basado en la demanda.
Oferta
En este caso pondremos de ejemplo un negocio de tortas y bebidas en el cual el vendedor
se da cuenta que está vendiendo mucho más de lo que ha producido (cantidad ofrecida),
por esto al siguiente día realiza más tortas y compra más bebidas para satisfacer al
consumidor (demandante).
Pero también está el caso del mismo vendedor que se da cuenta que no está vendiendo
mucho, entonces decide hacer un promoción de sus tortas o cambia el precio de estas.
Demanda
En el caso de la demanda pudiéramos ilustrarlo con un supermercado que se da cuenta
que cierto producto no se ha vendido, por eso decide poner el precio mucho más bajo y
aunque no le convenga, en pocos días saldrá de tal producto.
Y también, está el caso del consumidor, el cual si ve mejor precio compra más y sí ve un
precio muy elevado compra menos.

OFERTA Y DEMANDA EN EL PERÙ


PBI crecerá 3.7% en 2019 impulsado por la demanda interna, estima la CCL

La inversión privada alcanzaría una expansión de 5.9% este año debido al desarrollo de
proyectos mineros y de infraestructura, indicó el gremio empresarial.

"Dicha proyección conlleva que el avance de la demanda interna se mantendría en un


escenario donde la confianza tanto de las familias como de las empresas se quedaría en
la zona optimista, aunque en la parte inferior de la misma, empujando así el gasto e
inversión privada. Sin embargo, cabe señalar que la tasa de crecimiento estimada del PBI
es insuficiente para atender los agudos problemas que enfrenta el país", sostuvo César
Peñaranda, director ejecutivo del IEDEP-CCL.

La CCL dijo que el PBI de 2019 mantendrá la tendencia de crecimiento, aunque con una
tasa ligeramente más moderada que la del 2018, en un escenario mundial de menores
términos de intercambio y de condiciones financieras más exigentes que en el año anterior.

Si bien la demanda interna impulsará el crecimiento del PBI, esta crecerá en 3.8% este
año, tasa menor que la registrada en el 2018 (4.3%). Otro factor que estimulará la
expansión de la actividad económica será el dinamismo sostenido del crédito al sector
privado, lo que contribuye a que el consumo privado, que representa alrededor del 65%
del PBI, seguirá su expansión aunque igualmente con una tasa más moderada (3.4%).

Inversión privada.
El componente de la demanda interna, (compuesta por el consumo, la inversión total y
el gasto público) con mayor crecimiento para 2019 será la inversión privada (5.9%), que
lograría superar la tasa alcanzada en 2018 (5.2%). Según el IEDEP, para este año se
estima la ejecución de importantes proyectos mineros y de infraestructura.

En el primer caso están en espera seis nuevos proyectos con una inversión conjunta de
US$3,441 millones. Entre ellos destaca la ampliación Pachapaqui y Tía María, proyectos
cupríferos con una inversión que asciende a US$1,990 millones, ubicados en Cusco y
Arequipa, respectivamente.

En el tema de infraestructura, Pro Inversión anunció que tiene prevista la adjudicación de


proyectos entre el primer y segundo semestre del 2019 por un monto aproximado de
US$3,145 millones. En lo que corresponde a la inversión pública, se espera que continúen
las obras en el norte del país, así como las correspondientes a los Juegos Panamericanos
y a la Línea 2 del Metro de Lima que, con la firma de la adenda N°2 al contrato de
concesión, agilizará su realización.

"Asimismo, el 2019 se proyecta como un año clave para concretar negociaciones


comerciales con grandes economías como Australia e India. La entrada en vigencia del
tratado de libre comercio entre el Perú y Australia, a partir del 1 de enero, permitirá
acceder a un mercado de 25.6 millones de personas con un ingreso per cápita de
US$57,204", precisó Peñaranda.

De otro lado, la CCL dijo que se estima que este año se concreten las negociaciones con
la India, lo que significaría acceder a un mercado de 1,352 millones de personas de una
economía con una de las tasas más altas de crecimiento en el mundo, lo que aportaría a la
dinámica de la economía local.

DEMANDA LABORAL:

Empleo en el Perú: Demanda laboral se dinamiza.

La generación de empleo crecería al 4% en los próximos años, mientras que el aumento


de la oferta laboral se explica en un 30% por la migración venezolana, según estudio de
Apoyo Consultoría.
El mercado laboral atraviesa un punto de inflexión como consecuencia de la baja
demanda de empleos y ajustes de costos en las empresas que se dieron entre el 2014 y el
2016 en la mayoría de los sectores de la economía, según el estudio “Análisis y
perspectivas del mercado laboral peruano”, realizado por el área de estudios económicos
de Apoyo Consultoría.

Asimismo, el incremento anual de la población económicamente activa (PEA) pasó de


200.000 entre el 2013 y el 2015 a 515.000 entre el 2016 y el 2018, un incremento
promedio de 39% en seis años. Este elevado crecimiento de la oferta laboral se ha dado
de manera consecutiva en los últimos tres años.

Los tres grandes grupos que explican este aumento son: la mayorparticipación de la
mujer en el mercado laboral (34%), lostrabajadores venezolanos (30%) y los hombres
mayores de 45 años (17%). “Todo esto lleva a que se genere un gran desbalance entre la
oferta y demanda laboral, que presiona a la baja los salarios”, explica José Carlos
Saavedra, socio de Apoyo Consultoría y director del SAE.

El incremento de la demanda laboral formal en el sector privado entre el 2016 y el 2018


fue de unas 100.000 personas, frente a una oferta laboral ya mencionada de 515.000.
Saavedra señala que una de las primeras consecuencias de este desbalance entre oferta y
demanda laboral se refleja en la contracción de los salarios promedio: mientras que en el
2012 estos crecían a 4,8%, el año pasado apenas lo hicieron a una tasa de 0,7%.
En general, en el 2018 los sectores incrementaron sus salarios en un 2,1%. Sin embargo,
dos sectores fueron la excepción, al alcanzar un incremento mayor que el promedio:
la agroindustria, con una tasa de 3,6%, y la minería, con 4,4%. Esta última explicada por
la inversión minera que genera puestos de trabajo en otros sectores, principalmente en el
de construcción.

El estudio sobre el mercado laboral se presentará en el próximo 17° Congreso Peruano de


Gestión de Personas, organizado por Seminarium Perú. El informe explica que
la demanda laboral fue principalmente impulsada por la agroindustria moderna (24%) y
que la generación de empleo formal en otros sectores alcanzó tasas muy inferiores:
el sector bancario (1,6%), ‘retail’ moderno (1,4%) y el resto de sectores (2,1%).

Proyecciones del crecimiento del empleo formal del sector privado. (Foto: El
Comercio)
El mercado laboral atraviesa un punto de inflexión como consecuencia de la baja
demanda de empleos y ajustes de costos en las empresas que se dieron entre el 2014 y el
2016 en la mayoría de los sectores de la economía, según el estudio “Análisis y
perspectivas del mercado laboral peruano”, realizado por el área de estudios económicos
de Apoyo Consultoría.

Asimismo, el incremento anual de la población económicamente activa (PEA) pasó de


200.000 entre el 2013 y el 2015 a 515.000 entre el 2016 y el 2018, un incremento
promedio de 39% en seis años. Este elevado crecimiento de la oferta laboral se ha dado
de manera consecutiva en los últimos tres años.

Los tres grandes grupos que explican este aumento son: la mayor participación de la
mujer en el mercado laboral (34%), los trabajadores venezolanos (30%) y los hombres
mayores de 45 años (17%). “Todo esto lleva a que se genere un gran desbalance entre la
oferta y demanda laboral, que presiona a la baja los salarios”, explica José Carlos
Saavedra, socio de Apoyo Consultoría y director del SAE.

El incremento de la demanda laboral formal en el sector privado entre el 2016 y el 2018


fue de unas 100.000 personas, frente a una oferta laboral ya mencionada de 515.000.
Saavedra señala que una de las primeras consecuencias de este desbalance entre oferta y
demanda laboral se refleja en la contracción de los salarios promedio: mientras que en el
2012 estos crecían a 4,8%, el año pasado apenas lo hicieron a una tasa de 0,7%.

La inversión minera apuntaló el crecimiento de la inversión privada en 2018. (Foto: El


Comercio)

En general, en el 2018 los sectores incrementaron sus salarios en un 2,1%. Sin embargo,
dos sectores fueron la excepción, al alcanzar un incremento mayor que el promedio:
la agroindustria, con una tasa de 3,6%, y la minería, con 4,4%. Esta última explicada por
la inversión minera que genera puestos de trabajo en otros sectores, principalmente en el
de construcción.
El estudio sobre el mercado laboral se presentará en el próximo 17° Congreso Peruano de
Gestión de Personas, organizado por Seminarium Perú. El informe explica que
la demanda laboral fue principalmente impulsada por la agroindustria moderna (24%) y
que la generación de empleo formal en otros sectores alcanzó tasas muy inferiores:
el sector bancario (1,6%), ‘retail’ moderno (1,4%) y el resto de sectores (2,1%)

Las proyecciones que se estiman para el salario son positivas pero crecen a tasas
conservadoras en comparación con el empleo, indica el estudio de Apoyo Consultoría.
(Foto: El Comercio)

PROYECCIONES.

La tendencia para el empleo formal privado sería positiva en los próximos años, debido
a la recuperación en la demanda laboral y la disminución de la oferta. El empleo formal
en el sector privado ha venido creciendo a tasas superiores al 3% desde el 2018 y se estima
que crecerá cerca del 4% en los siguientes años. Los sectores que impulsarían este
crecimiento son la agroindustria moderna con un aporte del 10% en la generación de
empleo y el sector construcción con un 8%.

En el primer bimestre del 2019, la contratación de empleo se concentró


en provincias (5%) mientras que en Lima, la generación de empleo alcanzó a penas un
0,8%.
La agroindustria moderna sería una de los sectores que más aportarían a la generación
de empleo en los próximos añios, según el estudio de Apoyo Consultoría. (Foto: Getty)

Las proyecciones para el incremento de los salarios son también positivas, pero se
esperan tasas más conservadoras, un crecimiento del 1,3% para el 2019 y un 2,3% para
el 2020. “Este crecimiento corresponde a la reducción de inmigrantes venezolanos y
un crecimiento en el sector agrícola que tiene un potencial enorme”, señala el director del
SAE.

Asimismo, Saavedra explica que el impulso de la agroindustria en los salarios sería


potenciado por los proyectos de irrigación que aún no se concluyen y que dinamizarían
aun más el sector en los próximos años.

El exceso de demanda no es correctamente atendido debido a las demoras en permisos de


construcción, escasez de suelo y acceso a servicios
La oferta ha logrado orientarse hacia los departamentos más pequeños, con más áreas
comunes, y ubicados estratégicamente cerca de los centros laborales, comerciales y de
estudios.

El mercado inmobiliario ha empezado a reactivarse, particularmente en Lima. El empleo


formal y el acceso al crédito también han mejorado, y ante ello, surgen los interesados en
adquirir un inmueble.

Así, a la fecha, existe una demanda de 58.000 departamentos, solo en la capital, frente a
una oferta que asciende a 27.000 unidades, es decir, la cantidad ofrecida es menor a la
mitad de la demandada, según el BBVA Research.

Este exceso de demanda obedecería no solo a un contexto de mejora del mercado laboral
formal, sino a las condiciones de financiamiento que siguen siendo atractivas y ofrecen
tasas de interés de alrededor del 8% (marzo 2019), así como a la libre disponibilidad de
los fondos de pensiones que permiten destinar hasta el 25% acumulado a la compra de la
primera vivienda.

Sin embargo, este exceso de demanda no es correctamente atendido por la oferta debido
a las dificultades que encuentran los proyectos inmobiliarios para obtener permisos de
construcción, así como por la escasez de suelo saneado, el acceso a los servicios de agua,
desagüe y electricidad, y a la falta de un plan de desarrollo urbano. Esta mayor demanda
se acentúa, además, en el segmento de bajos precios, donde la brecha entre demanda y
oferta superó el 95% en el 2018. Caso similar sucede con los demás segmentos.

VENTAS MEJORAN:

Las ventas de departamentos nuevos en Lima volvieron a crecer en el 2018. Estas pasaron
de 13.533 unidades vendidas en el 2017 a 15.238 unidades, un incremento del 13%. Con
ello, se espera que alcancen entre las 16.500 y 17.000 unidades este año, lográndose un
crecimiento de las colocaciones por tercer año consecutivo.
Asimismo, la recuperación se dio por el aumento de la capacidad adquisitiva de la
población que facilitó el acceso a los créditos hipotecarios. Sin embargo, el crecimiento
de las ventas no ha sido uniforme si se comparan los rangos de precios.

El sector que tendrá más dinamismo el próximo año será la construcción, por los
proyectos mineros y el destrabe de proyectos de infraestructura como la ampliación
del Aeropuerto Jorge Chávez, los puertos de Salaverry, Pisco y Chancay, y la Línea 2 del
Metro. El sector crecerá 6.7% en el 2019, según Scotiabank, 2.3 puntos porcentuales más
que este año. Otro sector robusto será la manufactura, que creció 4.6% en el 2018 tras tres
años de contracción. En el 2019 crecería 3.1%, en línea con la expansión del consumo,
según FocusEconomics.

BIBLIOGRAFÌA.

 Peiró, A. (2015). Demanda. 2019, de Economipedia Sitio


web: https://economipedia.com/definiciones/demanda.html.