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Problemas y desafíos en el Perú actual

Sesión 14
Tema El Fujimorato 1990 – 2000: Régimen económico y corrupción
Logro de la Al finalizar la sesión, el estudiante analiza las principales características de la política
sesión económica del gobierno de Fujimori y de la corrupción que se produjo en el mismo.

Actividad 1. A partir de lo trabajado en clase y la lectura del texto de Campodónico contesten a las siguientes
preguntas:
 ¿En qué consistió el shock de precios de agosto de 1990?
 ¿En qué consistió la reforma neoliberal del gobierno de Fujimori?

La privatización
A fines de la década de los ochenta, se manifestó en el Perú y en el resto de la región un escenario
hiperinflacionario y recesivo, que unido a la caída de la Unión Soviética y al escenario de guerra interna (SL y
MRTA), fue aprovechado para generar una aprobación en torno a la privatización de empresas públicas como
solución para la inflación, lo que proporcionó elementos para una privatización sin mayor resistencia, porque se
entendía que estatizar las empresas era un enfoque socialista; por eso lo contrario era privatizarlas, y esto mismo
se hizo ver como una solución para la hiperinflación, puesto que se dio a entender como un componente esencial
del programa de reformas; Además esta acción servía como un medio para reasignar los roles del Estado y el sector
privado, a fin de conseguir una mayor eficiencia en la asignación de recursos y en la producción de bienes y
servicios. Así, Fujimori inició la reestructuración del Estado, mejorando sus relaciones con la sociedad, y condicionó
los vínculos que había entre distintos grupos sociales y actores políticos en el Perú.

Gracias a la privatización se obtuvo un buen dinero para el Estado, pero no fue bien empleado. Casi un
tercio de los ingresos fue gastado en programas sociales para los sectores pobres, pero a manera de populismo.

Un segundo tercio de los ingresos fue empleado en adquisiciones de bienes del extranjero, en compra de
armas. El gobierno no cumplió con sus procedimientos administrativos, debido a la red de corrupción; pues una
buena parte del armamento que se compró estaba obsoleto y de mala calidad y fue comprado a precios elevados
pagando enormes sobornos a funcionarios del gobierno peruano.

Finalmente, el último tercio de los ingresos sirvió para el pago de la deuda externa, sobre todo en los años
1999 y 2000, a los acreedores de la banca multilateral. Así, se logró “aliviar” la difícil situación del presupuesto de
la República, al no requerirse ingresos internos para atender el servicio de la deuda; con ello el pago de la deuda
puso menos presión a las cuentas fiscales esto propiciaba la venta de los activos del Estado; pero produjo una
ilusión poco duradera, ya que estos solo pueden venderse una vez, por lo que no generan ingresos sostenibles”.
(Campodónico 2015: 189-195, 202-207 En: Zapata 2015)

Actividad 2. A partir de lo trabajado en clase y la lectura de texto de Quiroz, contesten a la siguiente pregunta:
 ¿Se puede hablar de una red de corrupción durante el gobierno de Fujimori? Justifiquen su respuesta.

Al cumplir Montesinos sus 53 años (20 de mayo de 1998); se realizó una reunión festiva en la que acudió
un grupo selecto de parlamentarios, ministros, generales de las fuerzas armadas y de la policía, jueces, fiscales y
empresarios. Esta y otras celebraciones secretas mostraban las vastas redes y ramas de corruptela en la década
de 1990.
Las redes de corrupción tenían, al centro, la alianza entre Fujimori y Montesinos. El primero se ocupaba
de la política y actuaba como imagen mediática populista; y el segundo negociaba secretamente con el alto
comando militar y reunía fondos ilegales en medio de múltiples otras tareas de inteligencia desde el SIN.
Durante la fase final del régimen de Fujimori, Montesinos mantenía enlaces con la corruptela que
controlaba el poder, manipulaba la información pública, saboteaba a la oposición y daba el mal ejemplo a los
rangos inferiores de funcionarios y a la sociedad en general.

Fujimori contaba con un núcleo interno de parientes en los que había intereses familiares; Víctor Aritomi
Shinto, cuñado de Fujimori, fue nombrado embajador del Perú en Japón en 1991. Hábilmente, Fujimori y Aritomi
utilizaron la nacionalidad japonesa, que podía otorgarles protección e impunidad. Entre otras varias operaciones,
Aritomi usó su inmunidad diplomática para transportar los ingresos ilícitos de Fujimori al Japón, para así lavarlos
sin dejar huellas evidentes; aparte se solicitaron donaciones y fondos de socorro humanitario que se canalizaron
a la familia Fujimori.

Además, el poder y la influencia corruptora ejercida por Montesinos en el poder judicial se hicieron casi
absolutos después de 1992. Los jueces de la Corte Suprema y de los juzgados superiores y provinciales
conformaron una red corrupta, que otorgaba decisiones y sentencias a favor de intereses privados y políticos
protegidos por Montesinos. Un aliado principal de Montesinos en la Corte Suprema, al que le entregó el borrador
de una resolución favorable a la apelación de Fujimori para postular a la presidencia del país por tercera vez, la
que luego aprobaron oficialmente; fue el juez Alejandro Rodríguez Medrano, quien convocaba a otros jueces para
presionarles a dictaminar según lo requerido por Montesinos.

Desde su supuesta reforma en 1992, todo el sistema judicial estaba plagado de «innovaciones»
institucionales que servían como incentivo para jueces mediocres y corruptos, y como castigo para los honrados.

En diciembre de 1999 se realizó el soborno de las autoridades electorales, todo ello fue publicado en El
Comercio. El JNE rechazaba todas las quejas legales presentadas contra las maniobras reeleccionistas e
inconstitucionales de Fujimori. (…)

Los congresistas sobornados asistían a reuniones individuales y secretas con Montesinos en el SIN para
concertar los pagos, ya que se cambiaban de bando. Algunos recibieron dinero directamente de manos del asesor.
Cada congresista tránsfuga tenía su precio.

Los magnates de los medios de comunicación de masas fueron los mejor pagados por Montesinos, debido
a su papel estratégico en la información pública. Ciertos propietarios de medios de comunicación como Ernesto
Schütz (Panamericana Televisión, canal 5); José Francisco y José Enrique Crousillat (América Televisión, canal 4),
fueron sobornados con altas cantidades de dinero. Aparte, la Caja de Pensiones Militar Policial-Banco de Comercio,
que se encontraba bajo control financiero de agentes montesinistas.
Genaro Delgado Parker, un importante accionista de canal 13 que tenía crónicos problemas legales, le
prometió a Montesinos que despediría al periodista independiente César Hildebrandt a cambio de una sentencia
favorable en una disputa por la propiedad de acciones del canal. […]

La prensa amarilla, a la cual se conocía colectivamente como la «prensa chicha», atendía a las masas mal
informadas. Los propietarios y editores de estos pasquines mostraban gran imaginación en propagar insultos
estrambóticos, desinformación y manipulación sociopolítica. Alex y Moisés Wolfenson ( El Chino), Rubén Gamarra
(La Yuca) y José Olaya (El Tío) fueron sindicados por recibir cuantiosos subsidios impropios en 1999. Augusto
Bresani, un periodista cercano al SIN, trabajó con Montesinos y el publicista Daniel Borobio en la transmisión tanto
de titulares como de dinero a los editores de la prensa chicha. Bresani no solo recibía dinero de Montesinos sino
también, a partir de 1997, de importantes corporaciones privadas decididas a prestar respaldo a Fujimori y sus
campañas sucias. (Quiroz 2013: 466-483, 495-505)
 ¿Qué problemas lograron resolverse con la política económica del gobierno de Fujimori?

A fines de la década de los ochenta, se manifestó en el Perú y en el resto de la región un escenario


hiperinflacionario y recesivo, que unido a la caída de la Unión Soviética y al escenario de guerra interna (SL y
MRTA), fue aprovechado para generar una aprobación en torno a la privatización de empresas públicas como
solución para la inflación, lo que proporcionó elementos para una privatización sin mayor resistencia, porque se
entendía que estatizar las empresas era un enfoque socialista; por eso lo contrario era privatizarlas, y esto mismo
se hizo ver como una solución para la hiperinflación, puesto que se dio a entender como un componente esencial
del programa de reformas; Además esta acción servía como un medio para reasignar los roles del Estado y el sector
privado, a fin de conseguir una mayor eficiencia en la asignación de recursos y en la producción de bienes y
servicios. Así, Fujimori inició la reestructuración del Estado, mejorando sus relaciones con la sociedad, y condicionó
los vínculos que había entre distintos grupos sociales y actores políticos en el Perú.

En marzo de 1991 el Perú había comenzado a mejorar relativamente la situación después de la trágica
hiperinflación que experimentó, ante esto el presidente Fujimori, estabilizó relativamente la economía, luego de
esto puso en marcha el Programa de Ajuste Estructural (PAE), aplicación del Consenso de Washington. (…); en la
que se planteó una política integral que otorgara prioridad al mercado en la asignación de los factores de
producción. Así, los llamados diez mandamientos del Consenso de Washington fueron:
1. Disciplina fiscal
2. Reorientación del gasto público
3. Reforma tributaria: se priorizan los impuestos indirectos (impuesto general a las ventas [IGV])
4. Liberalización financiera: apertura de la cuenta de capitales de la balanza de pagos
5. Tipos de cambio reales unificados y competitivos
6. Liberalización comercial: baja de aranceles.
7. Apertura a la inversión extranjera directa (IEI).
8. Privatización de las empresas estatales.
9. Desregulación
10. Mercados laborales flexibles

En consonancia con estos principios, se liberalizaron el tipo de cambio, las tasas de interés y los mercados
laborales, y se terminó con la reforma agraria.

Se crearon nuevas instituciones basadas en la libre competencia (Indecopi), se crearon las llamadas «islas de
eficiencia» , (CONASEV), SUNAT, PROMPERÚ, PROMPEX, entre otras-, así como organismos reguladores para las
políticas de precios de los servicios públicos, casi todos basados en el enfoque de los costos marginales
(electricidad y gas, Osinergmin; telefonía, Osiptel; agua potable, Sunass).

El presidente del Perú, utilizó medidas económicas como, ponerle fin al régimen de control de precios y de
subsidios, eliminó el dólar MUC, cambió de moneda y fin de la emisión inorgánica de moneda; se logró reinsertar
los organismos internacionales, se amortiguó la deuda externa, se eliminó la tendencia proteccionista a la
industria nacional, hubo privatizaciones y flexibilidad laboral. Por otro lado, se manifestó un modelo económico
neoliberal, el cual tendía a reducir al mínimo la intervención del estado para dirigir la economía respecto a las
industrias o empresas que se estaban privatizando; aparte de eso planteó la desregulación económica;
fomentaba las economías abiertas y reducción del gasto público; un modelo en donde la función del Estado se
reduce a ser garantía del equilibrio social y favorecedor de la actuación del capital privado.

 ¿Qué problemas no lograron resolverse con la política económica?

Cuando Fujimori empezaba su mandato, realizo una maniobra económica, la cual consistía como ya se sabe, en
privatizar las empresas e industrias del estado, nacionalizadas anteriormente por el presidente militar J. V.
Gracias a la privatización se obtuvo un buen dinero para el Estado, pero no fue bien empleado. Casi un tercio de
los ingresos fue gastado en programas sociales para los sectores pobres, pero a manera de populismo.

Un segundo tercio de los ingresos fue empleado en adquisiciones de bienes del extranjero, en compra de armas.
El gobierno no cumplió con sus procedimientos administrativos, debido a la red de corrupción; pues una buena
parte del armamento que se compró estaba obsoleto y de mala calidad y fue comprado a precios elevados
pagando enormes sobornos a funcionarios del gobierno peruano.

Finalmente, el último tercio de los ingresos sirvió para el pago de la deuda externa, sobre todo en los años 1999 y
2000, a los acreedores de la banca multilateral. Así, se logró “aliviar” la difícil situación del presupuesto de la
República, al no requerirse ingresos internos para atender el servicio de la deuda; con ello el pago de la deuda
puso menos presión a las cuentas fiscales esto propiciaba la venta de los activos del Estado; pero produjo una
ilusión poco duradera, ya que estos solo pueden venderse una vez, por lo que no generan ingresos sostenibles”.
(Campodónico 2015: 189-195, 202-207 En: Zapata 2015)

Sin embargo, Durante el gobierno de Fujimori en los dos mandatos que este realizó, no se lograron reducir los
niveles de la pobreza en el país; Aparte las estadísticas mostraban un incremento en los niveles de importación
que los de exportación; el PBI incrementó a un 12.8 y la balanza comercial se redujo a un -4.3 según las estadísticas
de aquella época. No hubo una buena administración de los ingresos, que se ganaron de las privatizaciones, ya
que se quedaban de 9.991 dólares a un 543.
Desde el año 1991 al 2000, la tasa de desempleo llego a 200.000; y hubo un déficit fiscal del 2,8 por ciento del PBI.
Entre el 97 y el 99, los gastos reales familiares cayeron en -8,4%, el PBI per cápita cayó en -2,5%, los más pobres
gastaban menos reduciendo sus gastos al -17,6%, los más ricos aumentaron sus gastos en un 3,3%.
En eso se sabe que no se llegó a resolver el manejo de la administración del dinero, puesto que había una gran red
de corrupción, un caso de esto puede ser el robo de más de 953 millones a la caja de pensiones policial militar.
Además, hubo un mal manejo en el control de los canales de televisión y otros medios de comunicación, en la que
dejaron de informar al pueblo y en vez de esto se dedicaban a distraer y desviar el foco de atención, mientras la
corrupción seguía, hubo sobornos a los jefes de estas empresas mediáticas en la que se les pagó con la plata del
Estado.

 ¿Qué vínculos pueden establecerse entre el desempeño económico del gobierno de Fujimori y la
corrupción en ese gobierno?

Gracias a la Apertura a la inversión extranjera directa (IEI); muchas empresas extranjeras invirtieron en el Perú, y
además el presidente Fujimori importó aviones de Europa, en donde realizo su corruptela, en compañía de
Montesinos. Aparte de esto se sabe que, en un gobierno socialista, los precios son dados por el estado, pero en
uno democrático no socialista se dan por el efecto de oferta y demanda, y la libre elección de las industrias
privadas. Fujimori aprovechó de la privatización de las empresas estatales en la compra y venta de ellas, para
poder usufructuar de las ganancias. Con esto se puede saber, que cierta parte del desempeño económico
obtenido de los diez mandamientos del Consenso de Washington en el gobierno de Fujimori, estuvieron
vinculados a intereses corruptos del presidente y su asesor Montesinos.

Además de todo esto, el desempeño económico del país, sirvió para que Fujimori y su asesor Montesinos se
llevaran una buena tajada usufructuando de los bienes, para sobornar y invertirlos en su accionar corrupto,
corrupción que se manifestó de la siguiente manera:

Al cumplir Montesinos sus 53 años (20 de mayo de 1998); se realizó una reunión festiva en la que acudió un grupo
selecto de parlamentarios, ministros, generales de las fuerzas armadas y de la policía, jueces, fiscales y
empresarios. Esta y otras celebraciones secretas mostraban las vastas redes y ramas de corruptela en la década
de 1990.
Las redes de corrupción tenían, al centro, la alianza entre Fujimori y Montesinos. El primero se ocupaba de la
política y actuaba como imagen mediática populista; y el segundo negociaba secretamente con el alto comando
militar y reunía fondos ilegales en medio de múltiples otras tareas de inteligencia desde el SIN.
Durante la fase final del régimen de Fujimori, Montesinos mantenía enlaces con la corruptela que controlaba el
poder, manipulaba la información pública, saboteaba a la oposición y daba el mal ejemplo a los rangos inferiores
de funcionarios y a la sociedad en general.
Fujimori contaba con un núcleo interno de parientes en los que había intereses familiares; Víctor Aritomi Shinto,
cuñado de Fujimori, fue nombrado embajador del Perú en Japón en 1991. Hábilmente, Fujimori y Aritomi utilizaron
la nacionalidad japonesa, que podía otorgarles protección e impunidad. Entre otras varias operaciones, Aritomi
usó su inmunidad diplomática para transportar los ingresos ilícitos de Fujimori al Japón, para así lavarlos sin dejar
huellas evidentes; aparte se solicitaron donaciones y fondos de socorro humanitario que se canalizaron a la familia
Fujimori.

Además, el poder y la influencia corruptora ejercida por Montesinos en el poder judicial se hicieron casi absolutos
después de 1992. Los jueces de la Corte Suprema y de los juzgados superiores y provinciales conformaron una red
corrupta, que otorgaba decisiones y sentencias a favor de intereses privados y políticos protegidos por
Montesinos. Un aliado principal de Montesinos en la Corte Suprema, al que le entregó el borrador de una
resolución favorable a la apelación de Fujimori para postular a la presidencia del país por tercera vez, la que luego
aprobaron oficialmente; fue el juez Alejandro Rodríguez Medrano, quien convocaba a otros jueces para
presionarles a dictaminar según lo requerido por Montesinos.
Desde su supuesta reforma en 1992, todo el sistema judicial estaba plagado de «innovaciones» institucionales que
servían como incentivo para jueces mediocres y corruptos, y como castigo para los honrados.

En diciembre de 1999 se realizó el soborno de las autoridades electorales, todo ello fue publicado en El Comercio.
El JNE rechazaba todas las quejas legales presentadas contra las maniobras reeleccionistas e inconstitucionales de
Fujimori. (…)

Los congresistas sobornados asistían a reuniones individuales y secretas con Montesinos en el SIN para concertar
los pagos, ya que se cambiaban de bando. Algunos recibieron dinero directamente de manos del asesor. Cada
congresista tránsfuga tenía su precio.

Los magnates de los medios de comunicación de masas fueron los mejor pagados por Montesinos, debido a su
papel estratégico en la información pública. Ciertos propietarios de medios de comunicación como Ernesto Schütz
(Panamericana Televisión, canal 5); José Francisco y José Enrique Crousillat (América Televisión, canal 4), fueron
sobornados con altas cantidades de dinero. Aparte, la Caja de Pensiones Militar Policial-Banco de Comercio, que
se encontraba bajo control financiero de agentes montesinistas.
Genaro Delgado Parker, un importante accionista de canal 13 que tenía crónicos problemas legales, le prometió a
Montesinos que despediría al periodista independiente César Hildebrandt a cambio de una sentencia favorable
en una disputa por la propiedad de acciones del canal. […]

La prensa amarilla, a la cual se conocía colectivamente como la «prensa chicha», atendía a las masas mal
informadas. Los propietarios y editores de estos pasquines mostraban gran imaginación en propagar insultos
estrambóticos, desinformación y manipulación sociopolítica. Alex y Moisés Wolfenson ( El Chino), Rubén Gamarra
(La Yuca) y José Olaya (El Tío) fueron sindicados por recibir cuantiosos subsidios impropios en 1999. Augusto
Bresani, un periodista cercano al SIN, trabajó con Montesinos y el publicista Daniel Borobio en la transmisión tanto
de titulares como de dinero a los editores de la prensa chicha. Bresani no solo recibía dinero de Montesinos sino
también, a partir de 1997, de importantes corporaciones privadas decididas a prestar respaldo a Fujimori y sus
campañas sucias. (Quiroz 2013: 466-483, 495-505)

Bibliografía

Quiroz, A. (2013). Historia de la corrupción en el Perú. Lima: Instituto de Estudios Peruanos / Instituto de Defensa
Legal.

Zapata, A. (Coord.) (2015). Perú: la búsqueda de la democracia 1960-2010. Tomo 5. Madrid: Fundación MAPFRE y
Penguin Random House.
Esta actividad completamente desarrollada se entrega al docente por medio de Canvas hasta un día antes de la
sesión de la siguiente semana hasta las 23:59 hrs. Esta actividad se presenta de forma grupal.