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UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR

FACULTAD DE CIENCIAS MEDICAS


ESCUELA DE MEDICINA
TRAUMATOLOGIA

INTEGRANTES: PARALELO: HCAM 1 – 1OMO SEMESTRE


- Bedoya Mónica
- Bustillos Álvaro
- Chamorro Michelle
- Masabanda Jasmin
- Yépez Cinthya

LESIONES INTERNAS TRAUMÁTICAS DE LA RODILLA.


LIGAMENTOS Y MENISCOS

Que diferencias tienen estos traumas de rodilla?

 CASO 1
Paciente masculino de 29 años que ingresa por emergencia con
antecedente de lesión en gimnasio, en la cual, realizando el
levantamiento excesivo de peso con las piernas, la pierna izquierda
cede ante el peso y realiza una flexión posterior, la misma que
aumenta por el descenso del peso hasta que el paciente logra
liberarse unos segundos después.
1. ¿Cuál es el mecanismo?

RUPTURA DEL LIGAMENTO COLATERAL LATERAL (LCL)

El ligamento colateral lateral, llamado el "LCL",


conecta el fémur con el peroné. Ayuda a
estabilizar la rodilla. Este ligamento, junto con
el ligamento colateral mediano, evitan el
excesivo movimiento de lado a lado de la
articulación de la rodilla. Ayuda a mantener la
parte superior e inferior de la pierna alineada
correctamente.

El mecanismo por el cual se produce lesión del


LCL es cuando la rodilla es empujada
lateralmente hacia el lado exterior
(hiperextensión) de su cuerpo, sea este movimiento brusco provocado por un
golpe o ejercicio de esfuerzo.

2. ¿Cuál sería su manejo inicial?

La evaluación inicial del paciente debe comenzar con una breve historia clínica
en la que se revise el mecanismo lesional.
En el examen físico inicial:

Se recomienda buscar intencionalmente en los pacientes con traumatismo


agudo de rodilla los siguientes datos clínicos:

- Tumefacción
- Aumento de volumen
- Discapacidad funcional
- Hemartrosis (síntoma principal en la lesión de ligamentos cruzados)

Para determinar los ligamentos lesionados se recomienda realizar pruebas o


maniobras físicas como:

- Lachman y de Pivot Shift


- Cajon anterior y posterior
- Maniobra en Varo forzado
- Maniobra en Valgo forzado
- Dial Test

Si el paciente presenta hemartrosis se debe sospechar primariamente de una


lesión del Ligamento Cruzado Anterior.

Es recomendable buscar en la maniobra de estrés en varo con la rodilla en


extensión a 0° datos clínicos que hagan sospechar de una lesión de esquina
posterolateral.

La exploración vascular debe incluir la palpación de los pulsos pedio y tibial


posterior, así como la comprobación del lado no afectado.

El manejo inicial en el paciente con lesión ligamentaria de rodilla, en la fase


aguda, se enfoca en:

Inmovilización: Para los esguinces grado I y II, se inmovilizará durante 7-10 días,
y posteriormente movilización y tratamiento rehabilitador.

Controlar el dolor y el edema perilesional y se debe recomendar las siguientes


acciones:

o Evitar el apoyo de la articulación en las primeras 48 horas de la lesión.

o Aplicar hielo (local) durante 20 minutos cada 8 horas.

o Movilizar activamente la rodilla a tolerancia, con elevación a 30°de la


extremidad afectada y

o movimientos de flexión-extensión 10 repeticiones.

o Aplicar vendaje elástico no compresivo de forma inicial.


3. ¿En qué momento haría un adecuado diagnostico?

Una vez que se ha realizado el manejo inicial se procederá a realizar pruebas de


estrés. El médico comprueba la rotura de los ligamentos de la rodilla al mover la
pierna de cierta manera (lo que se denominan maniobras de exploración o
pruebas de estrés). Si las pruebas de estrés son demasiado dolorosas, el médico
puede inyectar un anestésico local en la articulación o administrar al paciente un
sedante y/o un analgésico.

TEST DE MCMURRAY  Se realiza:

 Posición del paciente: Decúbito supino con flexión de cadera de 90° y


rodilla máxima.
 Posición del terapeuta: Homolateral al lado a trabajar, con su mano
craneal en la interlinea y su mano caudal en la zona bimaleolar.
 Ejecución del test: El terapeuta realiza una extensión relativa de rodilla
hasta los 90° mientras rota la rodilla internamente o externamente
dependiendo del menisco que pretendamos valorar. Otra versión del test,
será realizar continuas rotaciones a la vez que vamos extendiendo la
rodilla o rotaciones selectivas en diferentes grados.

Signo positivo: Aparición de dolor o chasquito.

PRUEBA DE COMPRESION DE APLEY  Evalúa meniscos de la rodilla


El paciente en decúbito prono (boca abajo) en una camilla, flexiona su rodilla en
un ángulo de 90 grados. El examinador coloca su propia rodilla a través de la
cara posterior del muslo del paciente, se comprime la tibia en sentido craneal,
hacia la articulación de la rodilla, mientras se rota externamente.

4. ¿Qué pruebas realizaría?

RADIOGRAFIA SIMPLE

No es útil para evaluar las lesiones Ligamentarias, se recomienda solicitarlos


cuando se sospecha de fracturas asociadas.

ULTRASONOGRAFIA

Se recomienda en pacientes con:

- Lesión ligamentaria en los ligamentos colaterales (medio y lateral).


- Lesiones meniscales.

No se recomienda para identificar lesiones de los LCA y LCP, excepto en


pacientes a quienes no se puede realizar RMN para establecer la lesión de
estos ligamentos.
RESONANCIA MAGNETICA NUCLEAR

Se recomienda en aquellos pacientes con lesiones Ligamentarias cuando


exista sospecha clínica de ruptura de LCA y LCP.

CASO 2

Paciente femenina de 16 años, deportista de atletismo de elite, que llega


por emergencias debido a una lesión dentro de una competencia,
manifiesta que realizando una rutina de ejercicio cae desde una altura de
2 metros aproximadamente con las rodillas flexionadas incorrectamente
dándose la lesión, se sospecha de lesión de meniscos por presión.

Introducción:

Meniscos: son dos laminillas fibrocartilaginosas curvilíneas, situadas sobre los


platillos tibiales: el interno o medio en forma de C más amplio, y el externo o
lateral en forma de O más pequeño, triangulares al corte, constituyendo el lado
periférico o capsular la parte gruesa y el ángulo que conforma os lados superior
e inferior de la curvatura media de los meniscos. La función de estos es
amortiguar el roce entre los cóndilos femorales y los platillos tibiales, estabilizar
ampliando la congruencia y acomodación de las superficies articulares,
distribución de fuerzas y líquido sinovial.

1. ¿Cuál es el mecanismo?

RUPTURA DE MENISCOS

Se lesiona esencialmente por un mecanismo Rotacional, estando la rodilla del


miembro apoyado en semiflexión. Esto explicaría por qué el menisco medial se
compromete con mas frecuencia 5 a 7 veces más según estadística. Estando la
rodilla en semiflexión y con apoyo al producirse la rotación, el reborde del cóndilo
femoral apoya directamente sobre el perímetro medial del menisco y lo hiende,
sometiéndose así dicho menisco a dos fuerzas de dirección contraria, la periferia
capsular traccionada por su adherencia en
la cápsula más completa en el menisco
medial y libre en el menisco externo que
acompaña algo la fuerza direccional de su
cóndilo más pequeño. Tanto la
hiperextensión como la flexión extrema
pueden lesionar sobre todo las astas
anteriores o posteriores de los meniscos.
Así, las lesiones del menisco interno
aparecen con un mecanismo de flexión y
rotación externa.
2. ¿Cuál sería su manejo inicial?

El manejo inicial consiste en identificar al paciente y el tipo de lesión.

• Después se realiza un examen clínico de rodilla.

Se recomienda identificar en los pacientes con traumatismo agudo de rodilla los


siguientes datos clínicos de intermitencia en la sintomatología como:

 Dolor en la interlínea articular (especialmente en “cuclillas”)


 Tumefacción por derrame articular
 Episodios de bloqueo por interposición
 Disminución en la amplitud del arco de flexo/extensión
 Atrofia del complejo muscular del cuádriceps

• Dependiendo del caso estudios de imagen, como radiografía y ultrasonografía.

• De ser necesario se realiza una reducción o un manejo quirúrgico valorando


los pulsos y el daño vascular.

Inmediatamente después de sufrir la lesión debemos seguir el protocolo RICE


(reposo, hielo, compresión y elevación) para controlar tanto el dolor como la
inflamación. Se recomienda utilizar muletas para no poner carga sobre el
menisco dañado.

Si la lesión es leve, es posible que sólo con reposo y fisioterapia el paciente


recupere la funcionalidad del miembro afectado; de lo contrario, si el tratamiento
conservador no da los resultados esperados, se requiere una resolución
quirúrgica por parte de traumatología.En el examen físico inicial:

3. ¿En qué momento haría un adecuado diagnostico?

Una vez que se ha realizado el manejo inicial se procederá a realizar pruebas de


estrés. Teniendo en cuenta el cuadro clínico de la ruptura del menisco que puede
ser intermitente, alternando crisis de dolor en la interlínea articular, tumefacción
por derrame articular y, probablemente, episodios de bloqueo por interposición
de la parte móvil del menisco entre los cóndilos femoral y tibial, con periodos
asintomáticos. Y en la fase sintomática, aunque no exista bloqueo, esta
disminuida la amplitud del arco de flexo/extensión y la posición en “cuclillas” no
es tolerada, porque produce aumento del dolor, que suele referirse a la línea
interarticular del menisco afectado.

Por lo que, en todo paciente con sospecha clínica de lesión de meniscos, se


debe apoyar el diagnóstico empleando varias maniobras exploratorias
(Steinmann I y II, de Bragard) o pruebas meniscales mecánicas que provocan
sobrecarga del menisco afectado (Mc Murray y Appley).
Maniobra de Steinmann I: paciente en decúbito supino con flexión de la rodilla
a 160° se realiza rotación médialo y externa de la pierna, si se provoca dolor o
chasquido es positiva.

Maniobra de Steinmann II: misma maniobra, pero ejerciendo presión sobre la


línea articular a nivel del menisco medial o lateral. Al ejercer dolor o sentir
chasquido se considera positiva (sensibilidad 55-95%; especificidad 15-97%).

Signo de Mc Murray: paciente recostado, se flexiona la rodilla, para menisco


interno la pierna se rota exteriormente y se extiende la pierna gradualmente
manteniendo la rotación. Para menisco lateral se rota medialmente la pierna y
procede a la extensión gradual. Al provocar dolor o chasquido se considera
positiva (sensibilidad 16-70%; especificidad 59-98%).
Prueba de Appley: paciente en posición pona, se flexiona la pierna a 90° y se
rota la pierna ejerciendo presión hacia abajo, provocando dolor o chasquido se
considera positiva (sensibilidad 13-41%; especificidad 80-93%)

4. Tipo de lesión

La clasificación traumática de las lesiones meniscales, está basada en el


daño que se produjo en la estructura del menisco, básicamente en la
morfología de la modificación sufrida tras la exposición. Se puede hablar de
lesiones circunferenciales, pediculadas, longitudinales, transversales y en
clivaje horizontal.

Para los dos primeros tipos de lesiones, su diagnóstico se realiza por visión
directa durante la artroscopía.
5. ¿Cómo identificaría cada elemento lesionado?

Se puede realizar una serie de maniobras en especifico para la identificación


de lesión de cada ligamento o estructura a nivel de la rodilla, son técnicas
simple y rápidas y que no tienen ningún costo, fueron mencionadas y descritas
previamente :

• Valgo Forzado: Identifica lesión de ligamentos colaterales

• Cajón Posterior: Identifica lesiones de ligamento cruzado posterior

• Cajón Anterior: Identifica lesiones de ligamento cruzado anterior

• Apley: Identifica lesiones de meniscos, la movilidad articular, con la


articulación bajo distracción, no es dolorosa, mientras que al comprimirla sí lo
es. La maniobra se realiza con el paciente en decúbito prono y se compara el
dolor que provoca la flexo-extensión con la rodilla bajo compresión y con la
rodilla bajo distracción, al tiempo que se aplica un movimiento rotatorio a la
pierna, medialmente para explorar el menisco lateral, y lateralmente para
explorar el medial; el talón del paciente señala el menisco explorado

• Steinman I: Junto con las maniobras anteriores, ésta se utiliza para valorar la
integridad de los meniscos. El paciente se encuentra en decúbito supino con la
cadera y la rodilla en flexión a más de 90°, el explorador realiza rotación medial
y lateral de la pierna; si se presenta dolor es signo positivo para el menisco
medial o lateral según sea el caso

Maniobra de McMurray: En decúbito supino se flexiona la rodilla del paciente y


el explorador coloca su dedo índice en la interlínea articular, en el borde del
menisco, y a continuación se extiende la rodilla con rotación medial y luego en
rotación lateral. Si existe una lesión del menisco medial se notará un chasquido
y dolor al extender en rotación lateral y varo, y si existe una lesión del menisco
lateral el chasquido y el dolor se presentarán al extender en rotación medial y
valgo

6. ¿Qué pruebas realizaría?


 Radiografía: en proyecciones AP y Lateral, simple y con apoyo(carga),
permite descartar lesiones óseas asociadas ante traumatismos en la
rodilla.
 Ultrasonografía: nos sirva para identificar algunas lesiones meniscales
no desplazadas.
 Resonancia Magnética Nuclear: en pacientes en los que no exista la
certeza en el diagnóstico de la lesión meniscal, en pacientes con bloqueo
articular de sodilla después de la reducción por maniobras externas,
teniendo en cuenta la variabilidad de los resultados de acuerdo a la
experiencia de quién efectúa el estudio (sensibilidad y especificidad entre
75-98%).

CASO 3

1. Cuál es el mecanismo:

Pacientes masculinos, jugadores de fútbol profesional, presentan lesiones


traumáticas y compresivas a nivel de rodilla tras contacto con rivales
durante una jugada de alta velocidad. Se sospecha de lesiones
ligamentarias y meniscales por diferentes mecanismos.

LESIÓN DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

Ligamento cruzado anterior (LCA), que está en la parte media de la rodilla.


Impide que la tibia se deslice hacia afuera frente al fémur.

La lesión del ligamento cruzado anterior es un esguince o desgarro de ese


ligamento, que es uno de los principales ligamentos de la rodilla. Las lesiones
del ligamento cruzado anterior comúnmente se producen durante la práctica
de deportes que implican paradas repentinas o cambios de dirección, saltar
y caer con los pies, como el fútbol, el baloncesto.

La función del LCA y LCP en la rodilla es permitir la restricción pasiva primaria


del movimiento hacia delante y hacia atrás de la tibia en relación con el fémur,
respectivamente.

Los mecanismos por los cuales se puede dar la lesión pueden ser:

 Reducir la velocidad y cambiar de dirección de manera repentina (con


brusquedad)

 Girar con el pie firmemente apoyado

 Caer sobre los pies torpemente tras un salto

 Detenerse de manera repentina

 Recibir un golpe directo en la rodilla o chocar, como un tacle en un partido


de fútbol americano.

2. ¿Cuál sería su manejo inicial?


Se realiza una breve historia clínica para poder familiarizarnos con el paciente
que vamos a tratar para familiarizarnos del por qué de su lesión, el dónde
ocurrió como ocurrió o que se encontraba haciendo en el momento que sufrió
el traumatismo.

Lo que se debe buscar es:

- Tumefacción: La tumefacción se define como el aumento de volumen


local debido a inflamación, edema o tumor. Cuando esta se presenta
sobre una articulación puede ser difícil diferenciar su origen (piel, tejido
celular subcutáneo, músculo, partes blandas o derrame sinovial).
- Aumento de volumen
- Discapacidad funcional
- Hemartrosis: con una hemorragia que se produce en una articulación,
causando inflamación y dolor articular.

Para poder determinar los ligamentos lesionados se recomienda realizar pruebas


o maniobras físicas como:

- Lachman y de Pivot Shift


- Cajon anterior y posterior
- Maniobra en Varo forzado
- Maniobra en Valgo forzado
- Dial Test

Si el paciente presenta hemartrosis se debe sospechar primariamente de una


lesión del Ligamento Cruzado Anterior.

3. En qué momento haría un adecuado diagnóstico:

Ya realizado el manejo inicial se procederá a realizar pruebas de estrés. El


médico comprueba la rotura de los ligamentos de la rodilla al mover la pierna de
cierta manera (lo que se denominan maniobras de exploración o pruebas de
estrés).

MANIOBRA DE CAJÓN ANTERIOR:


Está descrita para valorar la estabilidad que proporciona el ligamento cruzado
anterior.
Se realiza con el paciente en decúbito supino (tumbado "boca-arriba" en la
camilla) con la rodilla y cadera en flexión de 90º.
Normalmente, no se debe producir un desplazamiento anterior de la tibia mayor
a 5mm.
Si al realizar la maniobra la tibia presenta un movimiento anterior aumentado,
podemos considerar una inestabilidad de dicho ligamento.
Siempre es recomendable comparar el movimiento con la articulación
contralateral.
4. Que pruebas realizaría?

- RX en caso de sospecha de fractura asociada, no sirve para ver lesiones ligamentarias

-Ultrasonografía. Se recomienda usar en pacientes con:

 Lesión en ligamentos colaterales medial y lateral

 Lesiones meniscales

-Flujometría con doppler/laser mide la presión de perfusión de los tejidos

-RMN.

Las lesiones del LCA y LCP se identifican con RMN, además que sería de utilidad
para detectar alteraciones de tejido blando y edema de los compartimentos,
puede mostrar la extensión de la lesión del ligamento cruzado anterior y los
signos de daños a otros tejidos de la pierna, incluyendo el cartílago.
BIBLIOGRAFIA

1. CSG.; Manejo de las lesiones Ligamentarias Traumáticas de Rodilla.,


GPC., 2016. (8)21: 1-15pag.
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2. Miami Orthopedics Sports Medicine Institute., Lesion al ligamento
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3. Ribn Y., Groff J., Luxación Traumática de Rodilla: Valoración y
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5. Instituto Secretaría de Salud. Diagnóstico y Tratamiento de las Lesiones
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2019 junio 22. Available from:
http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/577_
GPC_Lesionesdemeniscos/577GER.pdf