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RITO DE LA

CELEBRACIÓN DEL
MATRIMONIO

RITUAL ROMANO

CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

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RITOS DE ACOGIDA

Monición:
Un amor verdadero es el que lo da todo y sin embargo sigue siendo pleno,
es el que cede mil veces y aun así crece continuamente, es el que duele y a
pesar de esto es feliz. Cristo nos demostró en la cruz su amor por la
Iglesia, el cual fue tan grande que hizo que lo diera todo, incluso su propia
vida, y no sólo no perdió nada, sino que nos regaló el cielo. Pidamos
durante esta Misa, que el amor que Cristian y Yanira hoy se van a
prometer, se parezca cada día más al de Cristo por su Iglesia. Puestos de
pie recibimos a los ministros que presiden está celebración litúrgica.

Canto de entrada …

El sacerdote:

Cristian y Yanira, la Iglesia participa de la alegría de ustedes


y los recibe cordialmente junto a sus parientes y amigos,
en este día en que se disponen a unirse para siempre en Matrimonio.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos: Amén
El sacerdote:
La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del
Espíritu Santo está con todos ustedes.
Todos: Y con Tu espíritu.
Sacerdote: Hermanos, para celebrar dignamente estos sagrados misterios,
reconozcamos nuestros pecados.
Monición: Después del saludo inicial del sacerdote continúa con las partes
ordinarías de la santa Misa que serían respectivamente: el acto de

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contrición, el canto del ten piedad, el canto del gloria, la oración colecta,
las lecturas de la sagrada escritura y la homilía.
Una vez concluidas estas, entramos propiamente en el rito del matrimonio.

CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO


Sacerdote:
Queridos novios:
han llegado a la Casa de Dios
para que Él consagre el amor que se tienen,
en presencia del ministro de la Iglesia
(ante mí como delegado del Obispo para este acto)
y ante la comunidad.
De esta manera recibirán la fuerza necesaria
para asumir las responsabilidades propias
de la vida matrimonial
y ser mutuamente fieles.
Como la sinceridad del propósito de ustedes
debe quedar manifestada ante toda la Iglesia,
los voy a interrogar en su nombre.

INTERROGATORIO ANTES DEL CONSENTIMIENTO

Monitor:
Los novios tienen que responder a la vez a estas tres preguntas previas
antes de darse el sí mutuo para unirse en matrimonio. Son las tres
preguntas que afectan a lo esencial del matrimonio. Si se respondiera
negativamente a alguna de ellas, o se mintiera a la hora de dar la respuesta,
el matrimonio no sería válido.

Sacerdote:
Cristian y Yanira, ¿Vienen libre y voluntariamente
para contraer matrimonio?

Los novios responden:


Sí, venimos libremente.
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El que preside continúa:
¿Se comprometen a amarse y respetarse
durante toda la vida?

Los novios responden:


Sí, nos comprometemos.

Sacerdote:
¿Se comprometen también a colaborar
en la obra creadora de Dios,
asumiendo la responsabilidad que les toca en la
comunicación de la vida y en la educación de los hijos
de acuerdo con la ley de Cristo y de la Iglesia?

Los novios responden:


Sí, nos comprometemos.

MANIFESTACIÓN DEL CONSENTIMIENTO

Monición:
Ahora es cuando los novios se entregan y reciben mutuamente, para ser
una sola carne, para unir sus vidas para siempre.

El que preside invita a los novios a expresar su consentimiento.

Sacerdote:
Manifiesten entonces la decisión de contraer matrimonio
estrechándose la mano derecha,
y expresen ante Dios y su Iglesia
el consentimiento matrimonial.

Los contrayentes se estrechan la mano derecha y expresan su consentimiento con la siguiente


fórmula:

El novio se dirige a la novia con estas palabras:


Yo, Cristian, te recibo a ti, Yanira, como esposa,
y prometo serte fiel
tanto en la prosperidad como en la adversidad,
en la salud como en la enfermedad,
amándote y respetándote durante toda mi vida.
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La novia se dirige al novio con estas palabras:
Yo, Yanira te recibo a ti, Cristian como esposo,
y prometo serte fiel
tanto en la prosperidad como en la adversidad,
en la salud como en la enfermedad,
amándote y respetándote durante toda mi vida.

CONFIRMACIÓN DEL CONSENTIMIENTO


El que preside recibe el consentimiento diciendo a los esposos:

El Señor confirme el consentimiento


que han manifestado delante de la Iglesia,
y realice en ustedes lo que su bendición les promete.
Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.

Todos responden:
Amén.

El que preside invita a los presentes a alabar a Dios:


Bendigamos al Señor.

Todos responden:
Demos gracias a Dios.

BENDICIÓN Y ENTREGA DE LOS ANILLOS.

Bendice, Señor,  estos anillos


para que los esposos que han de llevarlos
se guarden íntegra fidelidad el uno al otro,
permanezcan en tu voluntad y en tu paz
y vivan siempre en el amor mutuo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

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El esposo coloca el anillo en el dedo anular de la esposa, diciendo, según la oportunidad:

Yanira, recibe este anillo como signo


de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Del mismo modo, la esposa coloca el anillo en el dedo anular del esposo, diciendo, según la
oportunidad:

Cristian, recibe este anillo como signo de mi amor y fidelidad a ti.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Sacerdote:
Queridos hermanos,
conscientes del don especial de gracia y caridad,
mediante el cual Dios ha querido hacer perfecto
y consagrar el amor de nuestros hermanos Cristian y Yanira
encomendémolos al Señor.

El diácono o un lector propone las intenciones.

Para que estos hermanos nuestros, Cristian y Yanira,


unidos ahora en la santidad del Matrimonio,
puedan gozar de la salud y de la salvación eterna.
Oremos.
R. Escúchanos, Señor.

Para que el Señor bendiga la unión de estos esposos


como santificó las bodas de Caná.
Oremos.
R. Escúchanos, Señor.

Para que el Señor, haciendo fecundo el amor de Cristian y Yanira,


les conceda paz y los sostenga
y puedan dar un fiel testimonio de vida cristiana.
Oremos.
R. Escúchanos, Señor.

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Para que el pueblo cristiano progrese día a día en la virtud,
y todos los que están oprimidos
por las dificultades de la vida
reciban el auxilio de la gracia que viene de lo alto.
Oremos.
R. Escúchanos, Señor.
Para que el Espíritu Santo
renueve la gracia del sacramento del Matrimonio
en todos los esposos aquí presentes.
Oremos.
R. Escúchanos, Señor.
Después de la oración de los fieles, el que preside prosigue con estas palabras u otras semejantes:
Dios, que es Padre,
quiere que sus hijos estén unidos en el amor.
Nosotros, los cristianos,
lo invocamos ahora con la oración de la familia de Dios,
que Cristo nos enseñó:
Y todos los cristianos continúan:

Padre nuestro.

Los esposos se arrodillan en su lugar.

Entonces el sacerdote continúa, con las manos juntas:


Invoquemos, hermanos,
la bendición de Dios sobre estos esposos,
para que proteja con su auxilio
a quienes ha unido en el sacramento del matrimonio.
Todos oran en silencio durante unos breves momentos.

Después, el sacerdote con las manos extendidas sobre los esposos, prosigue diciendo:
Padre santo, creador de todo cuanto existe,
que has hecho a tu imagen al varón y a la mujer
y quisiste bendecir su unión conyugal;
te pedimos por estos esposos
que acaban de unirse por el sacramento del matrimonio.
Concede, Señor, tu abundante bendición
a estos hermanos nuestros Cristian y Yanira,
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y que el poder del Espíritu Santo llene sus corazones
para que, alegrándose en su mutua entrega,
[hagan fecundo su hogar y]
enriquezcan a la Iglesia.

Que te alaben, Padre, en la alegría


y te busquen en la tristeza;
que en el trabajo encuentren el gozo de tu ayuda
y en las dificultades sientan cercano tu consuelo
y, después de una vida plena y feliz
en compañía de sus amigos,
lleguen a tu reino eterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

CONCLUSIÓN DE LA CELEBRACIÓN
Entonces el sacerdote bendice al pueblo, diciendo:

Y a todos ustedes, que están aquí reunidos,


los bendiga Dios todopoderoso,
Padre, Hijo,  y Espíritu Santo.
R. Amén.

Todos responden:
Amén.

Monición:
hermanos nuestra celebración litúrgica ha terminado, Cristian y Yanira,
ya están casados y desde ahora en adelante formaran un nuevo de hogar,
nosotros llenos de júbilo concluimos la celebración cantando.

Canto final