Está en la página 1de 2

¿CÓMO LAS DINAMICAS DEL MUNDO ACTUAL AFECTAN LAS ESTRUCTURAS,

LAS DECISIONES Y LOS LENGUAJES QUE SE MANEJAN EN LAS EMPRESAS DEL


SECTOR SALUD?

Las empresas del sector salud hoy en día han tratado de implementar un modelo integrado basado
en el paciente que busca una actividad social basada en los criterios de eficiencia, eficacia y
efectividad. La actividad gerencial en el sector salud se ha orientado desde una gran diversidad de
perspectivas, que han ido generando nuevos conocimientos en las diferentes generaciones, tales
como la incorporación de la teoría organizacional, el desarrollo de herramientas, técnicas
gerenciales y el surgimiento de los paradigmas dominantes en gestión.

De esta manera las decisiones gerenciales han estado marcadas desde hace muchas épocas. En los
años 50 las empresas se distinguían por hacer énfasis en las características estructurales, es decir,
sólo se tenía en cuenta la concentración empresarial en su interior sin tener en cuenta los factores
externos que podían influir sobre el desarrollo de sí mismas; en los 70 por la definición estratégica
que se tuviera y en los 80 por los análisis de las culturas organizacionales y los procesos de calidad.

No obstante en la actualidad se ha ido realizando énfasis en que las empresas del sector salud deben
preocuparse no solo por la satisfacción de los usuarios y por obtener resultados rentables,
económicos o sociales sino también por construir ventajas sostenibles que les ofrezca la posibilidad
de ser competitivas y perdurables en el tiempo. Hoy en día lo que se busca en las empresas del
sector salud es que brinden un servicio de alta calidad, que sea más accesible y oportuno para toda
la comunidad. Para lograr este objetivo se ha tratado de incluir en la salud uno de los mayores
avances teóricos en las dinámicas del mundo actual y es la comprensión del papel central de la
gerencia que es lograr que las empresas tengan un enfoque más moderno y sistémico.

Los modelos que se utilizan actualmente en las instituciones prestadoras de salud,


desafortunadamente no son en su totalidad los más adecuados y esto implica que exista una
diversidad de problemas que están asociados con la mala gestión como la poca adaptación al
mundo competitivo que exige el nuevo sistema, la reducción en la eficiencia y oportunidad en la
atención a los usuarios, la poca atención a los problemas estratégicos de las organizaciones en salud,
la poca efectividad de los sistemas de información, las frecuentes reestructuraciones fallidas que
generan desconfianza en los trabajadores de las entidades, la falta de habilidad en el manejo de
temas financieros y el clima organizacional desfavorable que genera una mala atención y una mala
productividad.

Una característica habitual de todos los enfoques que se han venido utilizando en el sector salud fue
el énfasis que se puso en la administración de los recursos físicos, dando una gran importancia a los
recursos tecnológicos y a los financieros. Estos factores no pueden desconocerse ni menospreciarse
al momento de tomar una decisión gerencial, sin embargo no son los únicos ni los más importantes.

Dentro de los principales conceptos que se deben tener en cuenta hoy en día son el conjunto de
factores que me permitan desarrollar el concepto de liderazgo, cultura organizacional y valor
agregado. La gerencia en salud implica ir más allá de los asuntos operativos y técnicos, es decir
involucrar todo aquello que incide sobre el desarrollo, la innovación y la transformación
organizacional.
La forma como se maneja una empresa del sector salud es primordial para su buen desarrollo, sino
se orienta la conducta de las personas, se potencian sus valores, habilidades, motivaciones y
destrezas es muy difícil tener éxito. Una cultura organizacional bien definida y formalizada es una
de las bases más importantes para el desarrollo de una empresa, realizar un buen diagnóstico y una
priorización de necesidades es básica para poder desarrollar una estrategia y realizar un diseño
organizacional.

Si no se tiene un enfoque estratégico y un objetivo definido es poco probable que se logren los
resultados deseados; por eso debemos garantizar un modelo que cubra todos los aspectos y factores
que son importantes para el buen desempeño y desarrollo de la empresa. Diseñar una estrategia,
determinar las responsabilidades y los niveles de autoridad, facilita crear un buen diseño
organizacional; realizar controles por medio de estándares y procesos nos facilita detectar las fallas
y poder realizar acciones o planes de mejoramiento. Los sistemas de gestión de la calidad son el
mecanismo más común en las instituciones para fomentar el trabajo por los procesos, la
modernización tecnológica, la innovación y el mejoramiento continuo.

Las empresas del sector salud en nuestro país deberían ser auto sostenibles y perdurables en el
tiempo para que pudieran ser instituciones productivas y competitivas. Deberían caracterizarse por
tener un aprendizaje constante, una buena cultura organizacional, un buen porcentaje de innovación
y un diseño organizacional establecido. Desafortunadamente es aquí donde se presentan las mayores
falencias en nuestro sistema de salud, dado que no se contemplan en su totalidad estas
características esenciales y terminan haciendo que el sistema no sea eficaz, efectivo ni oportuno.

Por último, considero que definitivamente todos estos conceptos son los que actualmente hacen
falta en nuestro sistema de salud, nos estamos enfocando solo en la cantidad, el producto y los
recursos, sin darnos cuenta que más allá de esa dinámica existen seres humanos que merecen una
atención digna, responsable y con calidad. No estamos teniendo en cuenta las necesidades de
nuestros pacientes sino solo la administración de los recursos y es precisamente esto lo que ha
generado un desprestigio y una gran crisis en el sector salud.