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TRASTORNOS DEL ORGASMO

1. ANORGASMIA FEMENINA

Se refiere a la dificultad, retraso o ausencia en alcanzar el orgasmo, tras una


estimulación suficiente, generándose una situación de insatisfacción y malestar
personal. Afecta aproximadamente a un 16% de mujeres, incrementándose a partir de
los 55 años en el 35%. El criterio básico para el diagnóstico viene determinado por la
existencia de una fase de exci
tación normal y se distingue por la ausencia o retraso excesivo del orgasmo, teniendo
en consideración la edad de la paciente, el tipo de experiencia sexual y la intensidad y
duración de la estimulación erótica recibida.

El hecho de que la anorgasmia coital sea tan extremadamente frecuente, contrapuesta


a la consecución del orgasmo por auto o heteroestimulación directa del clítoris (un 90 o
95% de mujeres lo consiguen), nos permite una reflexión: por un lado, la situación de
coito es marcadamente diferencial para las mujeres en un sentido deficitario, sea por
una menor sensibilidad vaginal, sea por una insuficiente estimulación directa o indirecta
clitorídea previa o en el momento.

Factores etiológicos. Entre los factores psíquicos deben considerarse:

− La estimulación insuficiente del clítoris, respecto al umbral orgásmico de cada


mujer; es el factor conductual que se ha de valorar siempre en primera instancia una
vez descartada la etiología orgánica.

− La autovigilancia durante la relación sexual y la ansiedad asociada a la expectativa


del orgasmo.

− Sentimientos de culpabilidad por creencias erróneas respecto al derecho de


experimentar placer, con independencia de las posibles causas más o menos
remotas como la herencia biológica y nuestro propio sistema cultural de creencias y
actitudes respecto a la sexualidad.

− Y las posibles causas más próximas derivadas de padecimientos psicopatológicos


(v.g. Estrés, ansiedad generalizada) determinadas enfermedades médicas o el
consumo de algunos fármacos o sustancias, las principales causas de la anorgasmia
son de naturaleza psicógena.
Tratamiento. Se trata de un programa que asocia la masturbación con la focalización
sensorial, con coito progresivo asociando la ejercitación del músculo pubococcígeo,
una estrategia que pretende mejorar la tonicidad de la musculatura pélvica. En el caso
de la anorgasmia coital se recurre a la maniobra del puente, que consiste en la estimu-
lación concomitante del clítoris con la introducción vaginal. Más tarde se efectúa la
introducción progresiva más temprana de la estimulación clitorídea mientras se está
insertando el pene, con objeto de que se llegue al clímax sin ayuda del clítoris.

Las causas cognitivas de magnificación (pensar que las experiencias sexuales que
no resultan perfectas son un desastre total) y minimización (ignorancia de algunas
experiencias por considerar que no conducen al placer) y personalización (de la
responsabilidad individual en el placer sexual sin considerar la del compañero o al
revés) son reeducadas mediante reestructuración cognitiva basada en la información
adecuada y en las facilidades de comunicación.

En el trastorno secundario a la debilitación de la musculatura del suelo pélvico


(frecuente tras el embarazo y el parto) y las anorgasmias resistentes, se ha propuesto
entrenamiento con retroacción biológica (biofeedback) que permite la objetivación
visual de la capacidad para contraer o relajar la musculatura pélvica y la relación
existente entre determinados pensamientos o emociones y la respuesta involuntaria
de la musculatura.

Pronóstico. En seguimientos sucesivos de un año los resultados son positivos sobre


todo en la anorgasmia primaria (82%) con porcentajes algo menos favorables en la
secundaria (76%).

2. DISFUNCIÓN ORGÁNICA MASCULINA

2.1. Ausencia de eyaculación

La ausencia de eyaculación y eyaculación retardada, se distinguen por el déficit


absoluto de eyaculación o bien un excesivo retardo de la misma. El trastorno puede
presentarse tanto en presencia de la pareja como, en sus grados extremos, en la
propia masturbación. Los orígenes son semejantes a otras disfunciones sexuales,
en las cuales la ansiedad y el hipercontrol bloquean o retrasan la expulsión del
semen.
Tratamiento. Los problemas de retardo de la eyaculación van a requerir en muchos
casos iniciar el tratamiento de forma individualizada, aunque exista una pareja
estable, debido al hipercontrol que bloquea la respuesta eyaculatoria, incluso con la
sola presencia de la pareja. Las tareas específicas son:

− Programa individual de entrenamiento en autoestimulación.

− Programa conjunto con la pareja que incluye la siguiente secuencia:

a. Masturbación del hombre en presencia de la pareja.


b. Consecución de la eyaculación con estimulación por parte de la pareja.
c. Obtener la eyaculación lo más cerca de la entrada vaginal.
d. Puente entre c y penetración con movimientos progresivos de la mujer.

El tratamiento farmacológico consiste en un parasimpaticomimético colinérgico


directo. El más utilizado es el cloruro de betanecol a dosis que oscilan entre 5-30
mg/2-3 veces al día. Puede asociarse al tratamiento psicológico.

2.2. Eyaculación precoz (EP)

Incapacidad persistente para controlar la eyaculación en respuesta a una


estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la
penetración o antes de permitir niveles subjetivamente aceptables de excitación
sexual propia o de la pareja.

La latencia eyaculatoria sería el producto de:

a. La rapidez e intensidad de la relación sexual (novedad de la pareja, tipo de


estímulo, estilo cognitivo del sujeto).

b. El propio umbral eyaculatorio, dependiente de la velocidad de conducción


neurológica, ya que los eyaculadores precoces poseen un reflejo bulbocavernoso
más rápido. En un mismo individuo también dependería del tono en que se hallara
el sistema nervioso autónomo: a mayor predominio del simpático (estrés), menor
umbral y mayor rapidez eyaculatoria, mientras que a mayor predominio
parasimpático (p. ej., al despertarse por la mañana) umbral más alto y menor
rapidez eyaculatoria.
c. La capacidad de control aprendida.

d. La posibilidad de inhibición del reflejo de forma involuntaria, al mantener una


atención consciente focalizada sobre el mismo.

En la siguiente tabla consideramos los tipos de EP según su origen.

Tratamiento. La técnica básica para efectuar este aprendizaje es la denominada


de parada y arranque (stop-start). Para llevarla a cabo, es importante que identifique
las sensaciones premonitorias del orgasmo y detenga la estimulación sexual antes
de que éste se produzca. Se recomienda seguir unos pasos progresivos que van
desde la estimulación manual por parte de la pareja hasta la introducción vaginal,
inicialmente sin movimiento. Con esta secuencia se pretende el incremento del
autocontrol del sujeto.

Tratamiento farmacológico. El fármaco más eficaz hasta la fecha continúa siendo la


clomipramina, que puede ser usada en toma diaria, con una dosis inicial de 10 mg, que se
incrementa progresivamente, dependiendo de la tolerancia, hasta unos 75 mg/día, o bien
en dosis única a demanda: 10 a 30 mg tomados de 1 a 4 horas antes (el pico plasmático
de la clomipramina se produce hacia las tres horas de la ingesta). Asimismo, existe
experiencia con el uso de paroxetina a dosis de 10-20 mg/día y citalopram a dosis de 10-
20 mg/día; la ventaja de este último fármaco es que su vida media es relativamente larga,
suprimiéndose la dependencia horaria de la ingestión del fármaco.

El uso de fármacos puede estar indicado en hombres sin pareja estable o no colaboradora,
así como en casos de eyaculación precoz grave, como coadyuvante de la terapia
comportamental.