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SUJETOS Y ACCIONES DEL DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO.

Los Sujetos procesales.


Son personas capaces legalmente para poder participar en una relación procesal de un
proceso, ya sea como parte esencial o accesoria.

Partes procesales.
Son personas (individuales o colectivas) capaces legalmente, que concurren a la
substanciación de un proceso contencioso; una de las partes, llamada actor, pretende, en
nombre propio la actuación de la norma legal y, la otra parte, llamada demandado, es al
cual se le exige el cumplimiento de una obligación, ejecute un acto o aclare una situación
incierta.

Los Sujetos procesales. Son personas capaces legalmente para poder participar en una
relación procesal de un proceso, ya sea como parte esencial o accesoria.
Es decir son sujetos procesales:

 Las partes (actor y demandado),


 El juez,
 Los auxiliares,
 Los peritos,
 Los interventores,
 Los fiscales.

Partes procesales. Son personas (individuales o colectivas) capaces legalmente, que


concurren a la substanciación de un proceso contencioso; una de las partes, llamada
actor, pretende, en nombre propio la actuación de la norma legal y, la otra parte, llamada
demandado, es al cual se le exige el cumplimiento de una obligación, ejecute un acto o
aclare una situación incierta.

En resumen partes son, solo:

 el actor y
 el demandado.

Este concepto es una consecuencia del Principio de Contradicción o Estructura bilateral


del proceso.

Son partes esenciales o principales:

 el actor,
 el demandado y
 para el código procesal, el juez.

Son partes accesorias:

los peritos,
los auxiliares,
los interventores. El fiscal es parte accesoria sólo si el Estado es actor o
demandado.
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Litisconsorcio

Es cuando dos o más personas pueden litigar en un mismo proceso judicial del trabajo en
forma conjunta, sea activa o pasivamente, siempre que sus pretensiones sean conexas
por su causa u objeto, o cuando la sentencia a dictar con respecto a una de ellas pudiera
afectar a la otra.

Se trata de una acumulación subjetiva, ya que nos encontramos con la presencia de más
de una persona en calidad de parte demandante o demanda.

En la doctrina se han dado una serie de definiciones y responden a las


diversas teorías acerca de la naturaleza de esta institución; desde la simple pluralidad de
sujetos, hasta la multiplicidad de sujetos en posesión de actores o demandados o en
ambos, así como la vinculación por coincidencia de intereses, correlacionadas por la
conexidad de pretensiones.

JAIME GUASP: Que litisconsorcio es aquel tipo de pluralidad de partes que se produce
cuando los diversos litigantes aparecen no solo situados en un mismo plano; sino,
además unidos en una actuación procesal; según que la unión plural afecte a los
demandantes, a los demandados o a ambos.

PRIETO CASTRO: litisconsorcio como la presencia en el mismo procedimiento de varias


personas en la posición de actores (litisconsorcio activo) o de demandados (litisconsorcio
pasivo), o de los actores de un lado y de los demandados del otro (litisconsorcio mixto).

HUGO ROCCO, refiriéndose a está intervención litisconsorcial y sobre todo a sus


presupuestos, afirma Que los presupuestos de la intervención Litisconsorcial son:

a) Que haya una relación jurídica con pluralidad de sujetos, todos los cuales
naturalmente, estén legitimados para accionar o contradecir;

b) Que haya un proceso pendientes solo entre algunos de los varios sujetos de la relación
Jurídico substancial.

La intervención litisconsorcial tiene por objeto ampliar la relación jurídica procesal a otros
sujetos, en un proceso en trámite.

De estas definiciones se desprende que se produce la figura de litisconsorcio en los


siguientes casos:

a.- Cuando dos o más personas litigan en forma conjunta como demandantes o
demandados; tienen una misma pretensión.

b.- Cuando las pretensiones son conexas;

c.- Cuando la sentencia a expedirse respecto a una parte, afecte a la otra.

Debemos tener en cuenta, que en proceso es un fenómeno dinámico y el litisconsorcio


aparece dentro de esta comunidad que participa en el proceso en forma dinámica y
procesal y por ende, el litisconsorcio es una relación jurídico procesal de varios sujetos
que ostentan la calidad de parte, en tanto se manifiesten o permanezcan en una
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comunidad de postulación; es decir cuando coinciden básicamente en participar en el


triunfo o el rechazo de la pretensión propuesta en el proceso y para ello tanto sus
peticiones y posiciones no son encontradas antagónicas o incompatibles en dicha
comunidad.

Son modalidades del litisconsorcio:

a) el litisconsorcio activo, si existe mayoría de demandantes;

b) el litisconsorcio pasivo, cuando prevalecen los demandados; y

c) el litisconsorcio mixto cuando hay pluralidad de sujetos en ambas partes procesales.

Litisconsorcio necesario

En general, el litisconsorcio se presenta cuando en un proceso existen varios


demandantes o demandados; en esta acumulación subjetiva hay realmente una pluralidad
de sujetos considerados como parte. De acuerdo a la obligatoriedad o no de su
conformación, el litisconsorcio puede ser necesario o facultativo.
En el litisconsorcio necesario es obligatoria la pluralidad de sujetos para la conformación
de la relación jurídica procesal válida, porque los efectos de la sentencia van a afectar de
manera uniforme a todos los litisconsortes, sea por expresa disposición legal
(litisconsorcio propio) o por la naturaleza de la pretensión (litisconsorcio impropio).
Para conciliar, transigir se requiere la conformidad de todos los litisconsortes; la sentencia
afecta uniformemente para todos ellos; basta la interposición del recurso por cualquier
litisconsorte, para que beneficie a los demás.

Está institución surge cuando varias personas tienen, y conforman de manera indisoluble,
la calidad de parte material, es decir, participan de una relación jurídica sustantiva. En
este caso, solo se perfecciona la relación jurídica procesal si todos los litisconsortes
comparecen, es decir interponen demanda judicial o si todos los litisconsortes son
emplazados, salvo disposición legal en contrario.

En este tipo de litisconsorcio no existe un criterio de oportunidad que permita que varias
partes actúen conjuntamente en el proceso, sino que es criterio de necesidad el que
impone la presencia de varios litigantes en el mismo proceso.

La fuente del litisconsorcio necesario, lo encontramos en la relación jurídica material


sustantiva de la controversia. Generalmente deriva de una relación material o por
mandato de la ley. La fuente del litisconsorcio lo encontramos en la relación material
objeto de la controversia; esto es, su origen hay que buscarlo fuera de la relación
procesal.

En el caso de litisconsorcio necesario activo, si no hubieren comparecido todos los


interesados, el Tribunal no dará curso a la demanda hasta tanto se cumpla ese requisito.
La misma facultad tendrá tratándose del litisconsorcio necesario pasivo, mientras la parte
actora no proporcione los datos necesarios para que todos los litisconsortes puedan ser
emplazados en forma legal.
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Litisconsorcio facultativo o voluntario

No es obligatoria la conformación del litisconsorcio. Los litisconsortes facultativos son


considerados como litigantes independientes. Los actos de cada uno de ellos no
favorecen ni perjudican a los demás, sin que por ello se afecte la unidad de proceso.

Dicho en otras palabras serán litisconsorcios voluntarios, los que provienen de la voluntad
libre y espontánea de quienes la integran, que nace de una relación material. La suerte de
cada uno de estos litisconsortes puede ser distinta a los demás. Los intereses son
concurrentes entre ellos y necesaria, que siguiendo una relación material o el de la ley
existe imposibilidad de dividirlo; en esta clase de litisconsorcio existe una comunidad de
suerte, ya que la sentencia será la misma e idéntica para todos ellos.

Los actos procesales en el litisconsorcio laboral

Los actos de cada uno de los litigantes no favorecerán ni perjudicarán la situación


procesal de los restantes, sin que por ello se afecte la unidad del proceso; en
consecuencia, varios trabajadores podrán demandar sus derechos y prestaciones
sociales, en un mismo libelo y a un mismo patrono.

Presencia de los litisconsortes en la sentencia

Cuando por la naturaleza de la relación jurídica sustancial que sea objeto del proceso, no
pudiere pronunciarse sentencia útilmente sin la presencia o el emplazamiento de todos los
interesados, tanto demandantes como demandados deberán comparecer y ser
emplazados en forma legal.

INTERVENCION DE TERCEROS EN EL PROCESO LABORAL

La intervención de terceros tiene lugar cuando durante el proceso se incorporan terceras


personas distintas a las partes con el fin de hacer valer derechos propios vinculados con
la acción o pretensión.

Debemos determinar con precisión que debemos entender el tercero en aspecto procesal,
que es aquel que además de tener un interés legítimo de la cosa o derecho que se
discute, sea titular de ese derecho o pretende un reconocimiento del mismo con
preferencia al demandante o por lo menos concurrir con él en la solución del crédito, o
que por la conexión jurídica con alguna las partes sea obligado a participar en el proceso.
El demandado puede llamar a un tercero a la causa, por diversos motivos, en primer
lugar, tenemos el tercero en garantía, conocido en la doctrina como la cita en garantía; el
tercero respecto del cual considera que la controversia es común, y aquél a quien la
sentencia le pueda afectar por la pretensión formulada por el actor en la demanda. Ante
esta variabilidad de terceros, la figura de la tercería debe ser permitida bajo ciertas
condiciones específicas con la finalidad de que la intervención no se convierta en un
instrumento perturbador del proceso y dilatador del mismo.

La intervención de tercero establecida en los procesos civiles fue acogida en nuestra Ley
Orgánica Procesal del Trabajo, en el capítulo tercero del Título IV, y en cuyo artículo 52
que consagra la posibilidad de proponerse la tercería coadyuvante en materia laboral para
quien tenga con alguna de las partes relación jurídica sustancial, o pudiera resultar
afectado por la sentencia, mas no así la excluyente, con lo cual hay una clara distinción
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con la materia civil ordinaria, y ello resulta lógico pues en materia laboral su fase
cognitiva, está dirigida a determinar el establecimiento de derechos y obligaciones a cargo
de los sujetos que integran la relación de trabajo, con lo cual no tiene lugar ninguna de las
formas de la tercería excluyente, es decir, ni la de dominio, ni la de mejor derecho. Dicha
disposición adjetiva prevé: Quien tenga con alguna de las partes relación jurídica
sustancial, a la cual no se extiendan los efectos jurídicos de la sentencia, pero que pueda
afectarse desfavorablemente si dicha parte es vencida, podrá intervenir en el proceso
como coadyuvante de ella.
Podrán también intervenir en un proceso, como litisconsortes de una parte, los terceros
que sean titulares de una determinada relación jurídica sustancial, que pueda verse
afectada por la sentencia que se va a dictar y que por ello estén legitimados para
demandar o ser demandados en el proceso.

Un tercero puede intervenir en la causa:

• Voluntariamente para precaver los efectos de la cosa juzgada.


• Coactivamente.

Fundamentación Dogmática:

El tercero interviene porque teme los efectos adversos que la cosa juzgada les puede
causar por el hecho de no haber formado parte de la causa.

Supuestos de tercería

• Cuando el tercero considere que tiene un derecho preferente al del demandante.

• Cuando el tercero pretenda concurrir, o en la solución de la causa.

• Cuando el tercero alegue que los bienes demandados, secuestrados o sujetos a alguna
medida de prohibición de enajenar y gravar son de su propiedad (tiene un derecho de
propiedad sobre estos bienes).

Clases de intervención de terceros

Ahora bien, La Ley Orgánica Procesal del Trabajo establece en el Capítulo III del título IV
la institución jurídico-procesal de la intervención de Terceros, normativa que prescribe en
un juicio la presencia de un tercero, siempre que su intervención esté relacionada con el
asunto de carácter laboral referido en la controversia. En este orden de ideas, la
intervención de terceros puede ser voluntaria o forzosa pero para ambos supuestos el
interviniente debe tener interés directo en la controversia, en el entendido que la
intervención forzosa, sólo puede ser solicitada por el demandado, alegando para ello que
la controversia es común a ambos.

Intervención voluntaria:

Los terceros deben tener interés legítimo en las resultas del juicio a favor del demandado
o demandante; pero no pueden intervenir en cualquier estado y grado del juicio, sino en
las oportunidades que taxativamente señala la ley, es decir, antes del inicio de cada
audiencia tanto en la primera instancia preliminar y de juicio y en la segunda instancia en
la audiencia de parte del tribunal superior.
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Condiciones esenciales para que ella se produzca:

a) Que haya controversia ya iniciada, en estado de pendencia.

b) Que el interviniente haya sido realmente extraño al proceso, o sea, que no haya
participado anteriormente en el litigio con pretensiones autónomas e intereses propios.

Intervención voluntaria coadyuvante:

La sentencia a dictarse no va afectar directamente al interviniente, no está demandado ni


puede ser demandado o viceversa, pero por la relación jurídico sustancial existente entre
el interviniente y una de las partes, puede verse afectado si una de las partes es vencida y
por ello interviene como coadyuvante. Esta forma de intervención podrá producirse en el
curso del proceso, en la primera o segunda instancia, pero el interviniente concurrirá al
proceso y entrará en el estado en que se encuentre para ese momento de intervenir; no
se suspenderá el proceso para que el retome alguna actuación o realice un acto.

Intervención voluntaria litisconsorcial


El interviniente no demanda ni es demandado, pero puede tener interés por ser titular de
un derecho que puede verse afectado por la sentencia y por
ello tiene legitimidad para intervenir como demandante o demandado, cuando interviene
es para su propia defensa, no para una de las partes como resulta del coadyuvante. Su
intervención es litisconsorcial.

Intervención excluyente:

La intervención excluyente es cuando comparece un tercero alegando ser el propietario


de los bienes embargados o demandados o que tiene derecho preferente sobre dichos
bienes, pretendiendo hacer salir de la controversia a los litigantes que sostienen el juicio
como terceros excluyentes.

Intervención forzosa:

El demandado, en el lapso para comparecer a la audiencia preliminar, podrá solicitar la


notificación de un tercero en garantía o de un tercero respecto al cual considera que la
controversia es común o a quien la sentencia pueda afectar. El notificado no podrá objetar
la procedencia de su notificación y deberá comparecer, teniendo los mismos derechos,
deberes y cargas procesales del demandado.

En este contexto, al interpretar el contenido de la norma antes señalada es de apreciar


que dicha intervención forzosa de un tercero sólo puede ser solicitada por el demandado,
alegando para ello una garantía con el llamado a intervenir, o que el pleito es común a
ambos, o porque la sentencia puede afectar al llamado por intervención forzosa, la
intervención forzosa es aquella que surge de la voluntad de una de las partes, no de
oficio,

Igualmente, el artículo 382 del Código de Procedimiento Civil, aplicable supletoriamente al


caso en concreto por remisión expresa de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, señala
que el llamamiento de los terceros a la causa no será admitida por el Tribunal si no se
acompaña como fundamento de ella la prueba documental.
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a) Tiene lugar por iniciativa de las partes, ya sea la actora o la demandada, y no por
iniciativa del juez o ex officio (iussu iudicis).

b) Tiene la función de lograr la integración del contradictorio en aquellos casos en los


cuales la causa pendiente es común al tercero.

c) El presupuesto fundamental de esta clase de intervención, es la comunidad de causa o


de controversia.

Intervención de terceros por llamado de oficio

En cualquiera de las instancias, siempre que se presuma fraude o colusión en el proceso,


el Tribunal, de oficio o a petición del Ministerio Público, ordenará la notificación de las
personas que puedan ser perjudicadas, para que hagan valer sus derechos, pudiéndose a
tal fin, suspender el proceso hasta por veinte (20) días hábiles.

Fundamento de la intervención de los terceros

Los terceros deberán fundar su intervención en un interés directo, personal y legítimo; la


intervención se ajustará a las formas previstas para la demanda, en lo que fueren
aplicables.

La intervención sólo podrá producirse en la instancia antes de la audiencia respectiva; la


excluyente sólo en la primera instancia; la coadyuvante y litisconsorcial también durante el
curso de la segunda instancia.

Modificaciones de las partes por intervención de terceros

En la intervención de terceros sin afectar la posición procesal de las partes demandante y


demandada. Se produce un aumento del número de las personas que intervienen e el
proceso como partes, pero la litis entre demandante y demandado no se modifica.

Efectos de la intervención de terceros en el proceso

1.) El tercero llamado a la causa se hace parte en ella de aquella parte con la cual tiene
un interés igual o común en la controversia; lo que se justifica porque el tercero, como
integrante de una relación sustancial única o conexa, debe integrar el contradictorio, a fin
de evitar riesgos de sentencias contrarias o contradictorias.

2.) Mediante la intervención se produce una provocativo ad agendum, que grava al


llamado con la carga de presentar las defensas que le favorezcan, si fuere litisconsorte
pasivo.

3.) La falta de comparecencia del tercero llamado a la causa, produce los efectos
indicados de la confesión ficta, si fuere litisconsorte pasivo, pero tal confesión sólo afecta
a éste y no perjudica y no perjudica a los demás litisconsortes.

4.) La sentencia que se dicta, produce efectos de cosa juzgada para los litisconsortes
partes en la causa.
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EFECTOS DEL PROCESO EN MATERIA LABORAL

De la sentencia

Artículo 57. Ningún Juez podrá volver a decidir sobre la controversia ya decidida por una
sentencia, a menos que haya recurso contra ella o que la ley expresamente lo permita.

Excepciones a este artículo:

1) Que exista recurso de apelación que debe interponerse dentro de los 5 días
establecidos por la ley ante los tribunales superiores del trabajo.

2) Cuando en el proceso se hayan quebrantado u omitido formas sustanciales de los


actos que menoscaben el derecho a la defensa.

3) Cuando se haya incurrido en un error de interpretación acerca del contenido y alcance


de una disposición expresa de la ley o aplicada falsamente una norma jurídica; cuando se
aplique una norma que no esté vigente o se le niegue aplicación y vigencia a una que lo
esté o cuando se haya violado una máxima de experiencia. En estos casos, la infracción
tiene que haber sido determinante de lo dispositivo en la sentencia.

4) Por falta, contradicción, error, falsedad o manifiesta ilogicidad de la motivación.

Artículo 58. La sentencia definitivamente firme es ley entre las partes en los límites de la
controversia decidida y es vinculante en todo proceso futuro.

De este artículo parte de que la sentencia definitivamente firme adquiere el carácter de


cosa juzgada y no puede en ningún caso interponerse recurso una vez que ha pasado
lapso para ello y cuya sentencia tiene los efectos jurídicos en todo tiempo, además de que
ninguna persona puede ser perseguida por la misma causa que ha adquirido el carácter
de cosa juzgada.

La sentencia es un acto de declaración en la que se puede extinguir, modificar o


reconocer una situación jurídica emanada de una autoridad pública, parte integrante de un
poder del Estado que le ha conferido esa potestad y que debe ejercerla de acuerdo a su
propia competencia.

Desde el punto de vista de sus efectos, la sentencia es la forma más natural de


terminación del proceso que da por finalizada la función judicial, estableciendo una
solución al conflicto y que permite ejercitar a los órganos jurisdiccionales la competencia
de hacer cumplir lo juzgado o a las partes ejercitar su facultad de entablar contra dicha
solución los recursos que la ley le reconoce.

La sentencia, entendemos que es un acto jurídico procesal que dirime un conflicto,


reconoce, declara o extingue una situación jurídica con implicaciones sociales directas a
través de un representante de un poder del Estado obligado a respetar la legalidad,
seguridad jurídica y los derechos fundamentales del hombre dentro de un marco
normativo establecido.
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La sentencia es, ante todo un acto del Juez, de ahí que pueda decirse que lleva su sello
personal y su estilo, de ahí que Couture sostenía que las sentencias valdrán lo que valen
los hombres que la dictan, posición que si bien la misma es un acto representativo del
Estado, en la parte instrumental es factura del hombre, de su voluntad de una intensa
operación de inteligencia, donde intervienen una serie de operaciones lógicas sobre las
diferentes y variadas situaciones fácticas y jurídicas simples y no pocas veces complejas
y confusas que resolver.

La sentencia no es un acto aislado, es la llave que cierra el proceso, y este acto judicial
esta sostenido y dirigido por una o varias manos que conforman un tribunal único o
colegiado, que debe elaborarse en forma razonable y humana, cubriendo las lagunas y
zonas grises de la ley, convirtiendo con su accionar natural al que no puede negarse por
mandato de la misma ley alegar ignorancia o dejadez para fallar, en un contrapoder útil a
los inevitables conflictos sociales propios de la materia laboral y los operadores.

La motivación debe ser una relación consistente y coherente, suficiente, utilizando las
reglas de la lógica y de las máximas de la experiencia, sin convertirse en un relato de
hechos sin sustento de derecho. La verdad procesal que consistirá en el acercamiento de
la verdad real o fáctica, con la verdad sometida al tribunal y la enunciada en la sentencia.

De las costas procesales en materia laboral

Condenatoria de costas:

Cuando se da por terminado un juicio, sin que dicha finalización tenga su origen o
provenga de una sentencia definitiva o de una incidencia sea por desistimiento o de algún
recurso interpuesto en cuyo caso quien desiste debe pagar las costas. Para que proceda
la condenatoria en costas se requiere el vencimiento total que se considera en lo principal
del juicio, cuestión de fondo o el vencimiento de una incidencia.

Compensación de costas por vencimientos recíprocos:

A la parte que fuere vencida totalmente en un proceso o en una incidencia, se le


condenará al pago de las costas.

Cuando hubiere vencimiento recíproco, cada parte será condenada al pago de las costas
de la contraria.

Exoneración de costas

El juez no está facultado para exonerar las costas procesales, si hubo vencimiento total
debe imponerlas, salvo excepciones de la ley como sería las causas de la República o del
trabajador con un salario inferior a tres salarios mínimos.

Costas contra los Estados, Municipios e institutos autónomos:

Las costas proceden contra los estados, municipios, institutos autónomos, empresas del
Estado y las personas morales de carácter público, pero no proceden contra los
trabajadores que devenguen menos de tres (3) salarios mínimos.

Pronunciamiento del tribunal en primera instancia:


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La condenatoria de costas por lo principal o lo incidental dependiendo del vencimiento


total, como referimos en procedencia es un pronunciamiento sin expresar cantidad, no
puede el juez establecer un monto, ni puede acordar su valor mediante experticia
complementaria al fallo. Con la condena solo se reconoce a favor de alguna de las partes
el derecho de obtener de la contraria un pago adicional proveniente de las resultas del
juicio, ningún otro procedimiento pueden hacer el juez en la condenatoria en costas.

Condenatoria en costas en el tribunal superior.

La sentencia del superior se rige por el principio de condenatoria total pero por aplicación
del artículo 60 de la ley Orgánica Procesal del Trabajo, cuando la condenatoria en primera
instancia sea parcial, si es confirmada por el tribunal superior, bien se trate de una
apelación sobre sentencia incidental o sobre definitiva en lo principal, hay condenatoria
en costas sea por el recurso o por las actuaciones cumplidas en segunda instancia.

La condenatoria en costas por vencimiento total se aplica de acuerdo a la última


sentencia, si en primera instancia declararon vencimiento total por el actor y condenan en
costas al demandado y luego el tribunal superior revoca la apelada y también sentencia
por vencimiento total a favor del accionado, debe imponer las costas, aun cuando la parte
actora haya salido vencedora en la primera instancia y viceversa.

Artículo 60 LOPT. Se condenará en las costas del recurso a quien haya apelado de una
sentencia que sea confirmada en todas sus partes.

Costas producidas por medio de ataque o defensa:

Las costas producidas por el empleo de un medio de ataque o de defensa que no haya
tenido éxito, se impondrán a la parte que lo haya ejercido, aunque resultare vencedora en
la causa.

Las costas de la parte vencida:

Las costas que debe pagar la parte vencida, por honorarios del apoderado de la parte
contraria, estarán sujetos a retasa. En ningún caso estos honorarios excederán del treinta
por ciento (30%) del valor de lo demandado.

Jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia en cuanto a las costas procesales.

Estando claro que la gratuidad de la justicia a la que hace referencia el artículo 26 de la


Constitución, se refiere únicamente a la gratuidad del proceso, donde el órgano
administrador de justicia, cumple con su función como servidor público, al proporcionarle
al administrado su derecho de acceso a la justicia preservando su derecho a la igualdad y
a la tutela judicial efectiva establecidos en la Constitución, el justiciable tiene libre acceso
a la justicia, poniendo el Estado a su disposición juzgados compuestos por jueces y
funcionarios o auxiliares de justicia necesarios para el desenvolvimiento del proceso, los
cuales son sufragados en su totalidad por partidas presupuestarias que dispone el Estado
para el Poder Judicial. Garantía está que es distinta al beneficio de justicia gratuita, el cual
se encuentra referido no sólo al deber que posee el Estado de cubrir los gastos del
sistema de justicia, sino que lleva inmerso la exención a quien se le conceda tal beneficio,
de disfrutar de otros conceptos como son, que se le nombre un defensor que sostenga
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sus derechos gratuitamente, exención del pago de tasas u honorarios a los auxiliares de
justicia, tales como intérpretes, peritos, depositarios, asociados, prácticos y otros, los
cuales estarán obligados a prestar gratuitamente sus servicios en el asunto cuando
actúen a solicitud del beneficio de la justicia gratuita. La diferencia entre una institución y
otra, que en el beneficio de justicia gratuita a diferencia de la justicia gratuita que
proporciona el Estado, el beneficiado queda obligado a reembolsar los gastos por
expensas judiciales que incluye todos los conceptos por litis expensas y honorarios
profesionales...(Omissis)...Por su parte, queda establecido de está manera que la justicia
gratuita prevista en el Texto Constitucional, hace alusión a una garantía procesal que
permite el acceso a toda persona sin discriminación alguna, debido a que es el Estado
quien mantiene este sistema de justicia, por lo cual se establece taxativamente que el
Poder Judicial no se encuentra facultado para establecer tasas, aranceles, ni exigir pago
alguno por sus servicios; lo cual viene a vislumbrar el por qué los costos en los procesos
se han reducido en su máxima expresión (artículo 254 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela.
Siguiendo la misma línea, el Tribunal Supremo de Justicia respecto a las costas
procésales, ha sostenido con concurrente puridad que a pesar de haberse contemplado
en el texto de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) el principio
constitucional de la gratuidad de la justicia, el mismo sólo está circunscrito a la
exoneración de los gastos materiales para la sustanciación de la causa y de todos
aquellos aranceles contemplados en las leyes o códigos del Estado venezolano; razón por
la cual las costas procésales son importes que forman parte de los gastos personales del
litigante y en consecuencia deben ser asumidos por éste en su integridad, tal como lo
refiere la sentencia proferida por la Sala Constitucional en fecha 14 de junio de 2004, con
ponencia del Magistrado Jesús Eduardo Cabrera Romero (Caso: Irma Teresa Lara) en la
donde se preceptuó que:

Dada la consagración en la Constitución del derecho a la gratuidad de la justicia y por


ende, la no aplicación al proceso de alguna de las normas sobre arancel judicial
señaladas en la Ley de Arancel Judicial, las costas del proceso son de dos clases:

1) Procesales -gastos hechos en la formación del proceso-; y

2) Personales -honorarios que se pagan a los abogados, peritos y demás profesionales


que han intervenido en el proceso-, en lo que respecta a la primera de estas, los costos
del proceso, han quedado reducidos básicamente a los honorarios de los auxiliares de
justicia que no sean integrantes de cuerpos de funcionarios del Estado, previstos en las
leyes como auxiliares de justicia profesionales, con derecho a devengar honorarios.

Finalmente es oportuno indicar, que la doctrina reiterada, ha sido enfática en determinar


que el uso mencionado principio de la gratuidad de la justicia, no puede ser interpretado
como una posibilidad fáctica para no observar los actos procedimentales que le permiten
al juzgador el efectivo acatamiento de los postulados que integran el derecho al debido
proceso y a la publicidad de los actos procesales. De esta manera la gratuidad estará
relegada a la exoneración por parte del Estado de aquellas cargas impositivas para el
sostenimiento de los órganos jurisdiccionales y de los auxiliares de justicia, y no al
subsidio que es en principio de los efectos económicos del proceso.

En efecto, la sentencia de fecha 4 de agosto de 2004, emanada de la Sala Civil del


mencionado Tribunal con ponencia del Magistrado Tulio Álvarez Ledo (Caso: Banco
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Provincial Internacional N.V. versus Ilsen María Arends de Bermúdez, Jesús María
Bermúdez Herrera y Bermúdez Herrera C.A.) se asentó que:

Respecto a la gratuidad de la justicia es oportuno indicar...(Omissis)...que el alcance de


dicho principio se circunscribe a la incompetencia del Poder Judicial para exigir algún
pago por concepto de su actuación procesal, lo cual en modo alguno se extiende a los
efectos económicos del proceso que no revisten carácter impositivo y que deben
cumplirse en virtud de las cargas procesales que representan para los accionantes; por
tanto, es sólo una excepción ante la cual el Estado asume los gastos del proceso y
cumple su función de servidor público, al proporcionarle al administrado su derecho de
acceso a la justicia, con lo cual pone a su disposición juzgados compuestos por jueces y
funcionarios o auxiliares de justicia para el desenvolvimiento del proceso, los cuales son
sufragados en su totalidad por partidas presupuestarias que se dispone para el Poder
Judicial...(Omissis)... No obstante lo anterior, el principio de gratuidad de la justicia no es
posible extenderlo a los actos que por su propia naturaleza revisten carácter retributivo
para los terceros, tal como sucede con la publicación del cartel de citación, notificación o
intimación en un medio impreso de circulación nacional... (Omissis).

LAPSOS Y DÍAS HÁBILES

Los términos o lapsos para el cumplimiento de los actos procesales son aquellos
expresamente establecidos por la Ley. En ausencia de regulación legal, el Juez está
facultado para fijarlos, conforme al principio de celeridad procesal.

Computo de los lapsos legales

Los lapsos legales se contarán de la siguiente manera:


A) Por año o meses serán continuos y terminarán el día equivalente del año o mes
respectivo. El que deba cumplirse en un día que carezca el mes, se entenderá vencido el
último día de ese mes.
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B) Establecidos por día, se contarán por días hábiles, salvo que la ley disponga que sean
continuos.

En todos los casos, los términos y lapsos que vencieran en día inhábil se entenderán
prorrogados hasta el primer día hábil siguiente.

Días hábiles

Son hábiles para las actuaciones judiciales todos los días del año, a excepción de los días
sábados y domingos, jueves y viernes Santos, declarados días de fiesta por la Ley de
Fiestas Nacionales, de vacaciones judiciales, declarados no laborables por otras leyes, y
aquellos en los cuales el tribunal disponga no despachar.

Ningún acto procesal puede practicarse en día no hábil, ni antes de las seis de la mañana
(6:00 a.m.), ni después de las seis de la tarde (6:00 p.m.), a menos que por causa urgente
se habiliten el día no hábil y la noche.

PERSONALIDAD

Cabe mencionar que en su discusión, los partidarios del derecho privado argumentaban
que las relaciones de trabajo por ningún motivo debían encontrarse a nivel
constitucional2. Esto fue tajantemente rechazado por el sector revolucionario, quien a
partir de ese momento no sólo reconoce en la Constitución el derecho laboral, sino que
además, le da el carácter de protector de la clase trabajadora, surgiendo así junto con el
artículo 27 constitucional, el derecho social mexicano. Es precisamente este carácter
social del derecho laboral el que en ocasiones lo dota de cierta informalidad. Al momento
en que mencionamos informalidad, no aseguramos que el derecho laboral se encuentre
lejos de una ley específica o un proceso específico. Hablamos de que las autoridades
laborales pueden valorar a buena fe algunas pruebas o actitudes procesales con el objeto
de sancionar a las partes dentro del proceso jurisdiccional, y uno de los conceptos que
más interpretaciones y valoraciones ha tenido en los últimos tiempos es precisamente: La
personalidad.

Primero debemos aclarar algunos conceptos que pueden confundirse en el ejercicio de la


abogacía, como son mandato, representación y poder. Para comprender el mandato nos
remitimos al artículo 2546 del Código Civil Federal: “El mandato es un contrato por el que
el mandatario se obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que este le
encarga.” 3

El Consejo General del Notariado de España, y el Colegio Nacional del Notariado


Mexicano señala que poder notarial es: “un documento público autorizado por un notario
que permite a una persona o empresa designar a otra como su representante para que
actúe en su nombre en determinados actos jurídicos.” 4 En ambos casos, nos
encontramos ante una representación jurídica, comúnmente llamada dentro del derecho:
la relación género (representación) y especie (mandato); de hecho, en diversos criterios
emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (scjn), se reconoce al mandato,
poder y representación dentro de un todo, es decir, para nuestro máximo órgano de
justicia, todo ello engloba la personalidad jurídica; lo anterior lo podemos visualizar en la
tesis siguiente:
14

“PODER GENERAL PARA PLEITOS Y COBRANZAS. NO ES OBSTÁCULO QUE AL


OTORGARSE EXPRESAMENTE SE FACULTE AL APODERADO PARA INTERVENIR
EN CONTROVERSIAS DE ÍNDOLE LABORAL Y MERCANTIL, PARA QUE DICHO
APODERADO PUEDA EJERCER ESA REPRESENTACIÓN EN OTRAS
CONTROVERSIAS, COMO SERÍA LA FISCAL.

El artículo 2554 del Código Civil para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la
República en Materia Federal, dispone que basta que en el poder para pleitos y
cobranzas se diga que se otorga con todas las facultades generales y aquellas que
requieran cláusula especial conforme a la ley, para que se entendiera conferido sin
limitación alguna. Luego, si en ese tipo de mandato se mencionó que el apoderado puede
intervenir en las controversias laborales y mercantiles, ello no impide al mandatario
ejercer dicho poder en otras controversias de carácter fiscal ante autoridades y tribunales
administrativos de la Federación, como de los Estados, que para su ejercicio no requieren
de cláusula especial. De ahí que las facultades concedidas enunciativamente, no limitan
la naturaleza genérica de tal mandato, que deviene de la norma sustantiva (artículo 2554),
no de la voluntad del poderdante, por lo que debe entenderse que ese poder se otorgó en
términos genéricos.

Personalidad.- Para entender un poco más la representación y el mandato laboral, así


como sus alcances y defectos, es necesario remitirnos a la Ley Federal del Trabajo, en su
artículo 692: “Las partes podrán comparecer a juicio en forma directa o por conducto de
apoderado legalmente autorizado.

“Tratándose de apoderado, la personalidad se acreditará conforme a las siguientes reglas:


I. Cuando el compareciente actúe como apoderado de persona física, podrá hacerlo
mediante poder notarial o carta poder firmada por el otorgante y ante dos testigos, sin
necesidad de ser ratificada ante la Junta;

II. Los abogados patronos o asesores legales de las partes, sean o no apoderados de
éstas, deberán acreditar ser abogados o licenciados en derecho con cédula profesional o
personas que cuenten con carta de pasante vigente expedida por la autoridad competente
para ejercer dicha profesión. Sólo se podrá autorizar a otras personas para oír
notificaciones y recibir documentos, pero éstas no podrán comparecer en las audiencias
ni efectuar promoción alguna;

III. Cuando el compareciente actúe como apoderado de persona moral, podrá acreditar su
personalidad mediante testimonio notarial o carta poder otorgada ante dos testigos, previa
comprobación de que quien le otorga el poder está legalmente autorizado para ello; y

IV. Los representantes de los sindicatos acreditarán su personalidad con la certificación


que les extienda la autoridad registradora correspondiente, de haber quedado inscrita la
directiva del sindicato. También podrán comparecer por conducto de apoderado legal,
quien en todos los casos deberá ser abogado, licenciado en derecho o pasante.

En la primera fracción del artículo señalado, la ley laboral hace mención que para ser
representantes y apoderados de personas físicas, el único requisito es contar con una
carta poder firmada por el otorgante y 2 testigos, sin necesidad de que la misma sea
ratificada ante la junta. Sin embargo, la tesis, Personalidad en el juicio laboral. Puede
acreditarse con documento distinto de poder notarial o carta poder cuando se trate del
apoderado del trabajador. Cita: “El artículo 692, fracción I, de la Ley Federal del Trabajo
15

dispone que cuando el compareciente actúe como apoderado de una persona física,
podrá hacerlo mediante poder notarial o carta poder; correlativamente, el numeral 693
establece que las Juntas podrán tener por acreditada la personalidad de los
representantes de los trabajadores o sindicatos sin sujetarse a las reglas de aquel
precepto, de lo que deriva que el trabajador puede otorgar el mandato en forma distinta a
las mencionadas, como podría ser en el escrito de demanda laboral, que puede surtir
plenos efectos, si a juicio de la Junta quien comparece en nombre del trabajador
realmente lo representa, siempre y cuando la conclusión sea fundada y motivada, y en su
actuar no alteren los hechos ni incurran en defectos de lógica en su raciocinio.

Esto abre la posibilidad de que la personalidad de los representantes de los trabajadores


sea acreditada dentro del escrito de demanda cuando en él, sea el propio trabajador quien
lo suscribe y señale en firma a quien o quienes otorgan poder. El problema surge cuando
se nos menciona, “que puede surtir plenos efectos, si a juicio de la Junta quien
comparece en nombre del trabajador realmente lo representa, siempre y cuando la
conclusión sea fundada y motivada, y en su actuar no alteren los hechos ni incurran en
defectos de lógica en su raciocinio.” Es decir, deja al criterio de la autoridad laboral el
reconocimiento de la personalidad del que se ostenta como apoderado del actor.
Nuevamente nos encontramos ante otra “informalidad” del derecho laboral, aquella que
surge cuando la autoridad se aleja del derecho codificado para establecer una línea de
protección al trabajador. Otra de las formas por las cuales se puede acreditar la
personalidad como apoderado de una persona física es por medio de comparecencia ante
la ex Junta de Conciliación y Arbitraje, en cualquier momento, a partir de radicada la
demanda, o al momento de iniciar alguna de las audiencias del proceso laboral, en donde
la persona física sea actor o demandado se apersona en la mesa de audiencias (o
cubículo) ante el secretario auxiliar y ahí señala que en ese momento otorga, o en su caso
revoca un poder anteriormente conferido.

Cabe mencionar que en la búsqueda de una mayor tutela y protección a los derechos de
los trabajadores, el Poder Judicial de la Federación ha emitido la siguiente tesis:
“PERSONALIDAD EN EL JUICIO LABORAL. PUEDE ACREDITARSE MEDIANTE
CARTA PODER OTORGADA POR EL TRABAJADOR ANTE LA PRESENCIA DE UN
SOLO TESTIGO SI A JUICIO DE LA JUNTA QUIEN COMPARECE EN SU NOMBRE
REALMENTE LO REPRESENTA.” En dicho criterio se menciona que la carta poder del
trabajador únicamente puede encontrarse firmada por un sólo testigo y que ello debe ser
suficiente para acreditar el carácter de apoderado legal del actor en el juicio; ahora bien,
esta tesis anterior abre la posibilidad de que la autoridad laboral a su criterio reconozca tal
carácter si “a juicio de la Junta quien comparece en su nombre realmente lo representa.”

REPRESENTACION

REPRESENTACION EN MATERIA LABORAL. ALCANCE DE LAS FACULTADES DELA


JUNTA PARA TENERLA POR ACREDITADA. Una interpretación armónica de los
artículos 692, 693 y 694, de la Ley Federal del Trabajo, lleva a colegir que en materia
laboral, la representación de los patrones, de los trabajadores y de los sindicatos, no
queda sujeta a formalismos rigurosos que obstaculicen la defensa de sus respectivos
intereses ante las autoridades de trabajo, y aun cuando se exige como requisito que el
otorgamiento de tal carácter se haga mediante poderes notariales, cartas poderes y
comparecencias ante las propias autoridades de trabajo, tales exigencias persiguen como
finalidad evitar suplantaciones de apoderados como vía para garantizar el ejercicio
16

adecuado de los derechos, tanto de los trabajadores como de los patrones, derivados de
la Ley Federal del Trabajo, por lo que, en esencia, la finalidad de tales normas tiene como
objeto el que las Juntas cuenten con medios idóneos con los cuales lleguen a la
convicción de que, efectivamente, quien se ostenta como apoderado de alguna de las
partes en el juicio, represente efectivamente a esa parte.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL QUINTO CIRCUITO. Amparo directo 480/92. Lina
Delgadillo Delgadillo y otros. 6 de enero de 1993. Unanimidad de votos. Ponente: José
Enrique Moya Chávez. Secretario: Jaime Ruiz Rubio. Amparo directo 281/92. Arnulfo
Salomón Escalante. 10 de julio de 1992. Unanimidad devotos. Ponente: José Enrique
Moya Chávez. Secretario: Jaime Ruiz Rubio.

LEGITIMACION DEL PROCESO LEGAL

La legitimación procesal "es la facultad de poder actuar en el proceso. como actor, como
demandado o como tercero, o representando a éstos.

El concepto de legitimación procesal debe distinguirse de la capacidad jurídica, ya que


ésta es una cualidad de la persona que presupone atributos determinados, y la
legitimación es la situación de la persona con respecto al acto o la relación jurídica
mediante la legitimación la idoneidad de la persona para actuar en el juicio, inferida no de
sus cualidades personales sino de su posición respecto del litigio.

Y se distingue entre la legitimación activa y la legitimación pasiva, según sea la parte de la


que se trate en el proceso. Los Tribunales Colegiados de Circuito han señalado que "por
legitimación activa se entiende la potestad legal para acudir al órgano jurisdiccional con la
petición de que inicie la tramitación del juicio o de una instancia.

Asimismo, distingue entre la legitimación ad procesum, que es esta última y que se


produce cuando el derecho que se cuestionará en el juicio es ejercitado en el proceso por
quien tiene aptitud para hacerlo valer". bien porque se ostente como titular de ese
derecho.

La legitimación procesal puede definirse, según GÓMEZ ORBANEJAB1, como El derecho


o facultad de conducir un determinado proceso desde el lado activo, como actor, o desde
el pasivo, como demandado .

La legitimación determina quiénes deben ser parte en un proceso concreto,


como demandantes (legitimación activa), o como demandados (legitimación pasiva) para
que el pronunciamiento judicial de fondo tenga eficacia.

El concepto de legitimación es una creación de la doctrina moderna, especialmente a


partir del Hellwig. Surge por la necesidad en que se encuentra el procesalista de explicar
por qué en determinados casos una persona puede ser la titular del derecho subjetivo o
relación jurídico-material deducida en juicio y otra distinta la que comparezca en juicio
haciendo valer, en nombre propio, ese derecho ajeno.
17

Igual ocurre con la parte demandada desde el momento en que uno puede ser el obligado
por el derecho debatido en el proceso y otro diferente el demandado. Esa diferencia de
titularidad obliga a buscar el fundamento de la facultad o poder de una persona de
intervenir legítimamente en un proceso por un derecho u obligación ajenas.

La confusión que existe sobre el término, proviene, en primer lugar, de la falta de


equivalencia del concepto moderno de legitimación con las denominadas legitimatio ad
processum y legitimatio ad causam del derecho intermedio, como veremos al examinar
dichas voces, con entrada propia en este Diccionario; en segundo lugar, de la falta de
acuerdo de la doctrina y la indefinición de la jurisprudencia acerca del tratamiento
procesal que debe darse a la legitimación, bien como presupuesto del proceso, cuya falta
impide dictar una sentencia sobre el fondo, bien como requisito de prosperabilidad de
la acción misma, cuyo examen y resolución se confunde con el tema de fondo y ha de ser
resuelto precisamente en la sentencia.

Y por último, porque la vigente LEC 1/2000, aunque ha incorporado la noción de


legitimación al texto legal, regulando en el art. 10 la "condición de parte legítima procesal",
no resuelve de forma clara el tratamiento procesal que debe darse a la misma,
limitándose a hacer específicas referencias a la misma en múltiples preceptos, como
vemos al analizar la legitimación ad causam.

El tiempo en el proceso es un factor de importancia decisiva, como en la vida. La eficacia


de sus efectos se manifiesta, en su conexión con los días y horas hábiles, con los
términos con la caducidad de la instancia, sin olvidar la trascendencia de la prescripción.
La influencia del tiempo en el proceso es, pues, determinante y ha de ser tenida muy en
cuenta al regular las actividades en que la jurisdicción laboral se desenvuelve, por tanto lo
18

más importante de los términos procesales, es saber a contarlos con el objeto de


abocarse adecuada y oportunamente a las diversas etapas del procedimiento.

TÉRMINOS Y PLAZOS

La palabra término expresa, en su acepción forense, el espacio de tiempo que se concede


a las partes para evacuar o desahogar algún acto o diligencia judicial, considerándose
generalmente como sinónimo de plazo. Sin embargo, la doctrina procesal distingue entre
término y plazo, entendiendo al primero como el espacio de tiempo que se fija para la
realización conjunta de una actividad del tribunal con las partes o con otras personas;
plazo, es el espacio de tiempo que generalmente se fija para la ejecución de actos
procesales unilaterales para la actividad de las partes. La Ley federal del Trabajo vigente
no determina ninguna diferencia entre ambas expresiones. De acuerdo con lo previsto por
la Ley (artículo 733), los términos comenzarán a correr el día siguiente al que surta sus
efectos la notificación y se contará en ellos el día del vencimiento. Los términos
procesales se han clasificado en prorrogables e improrrogables, a estos últimos, se les
conoce también como perentorios. También suelen clasificarse en legales o concedidos
por la Ley, sin que precisen declaración del órgano que juzga, y jurisdiccionales o
judiciales, que son aquellos que el órgano que juzga puede señalar dentro de lo
autorizado por la Ley. En el proceso del trabajo, los términos son todos improrrogables o
fatales en beneficio de la celeridad y rapidez. Por razones obvias, en ningún termino se
contarán los días en que no puedan tener lugar actuaciones ante las Juntas; sin embargo,
quedan exceptuados de esta disposición los términos del procedimiento de huelga que
coma ya se dijo todos los días y horas son hábiles (artículos 716, 734, 928, fracciones II y
III) Los Tribunales Laborales tendrán guardias permanentes para dar cumplimiento a esta
disposición. Como regla general, cuando la realización o práctica de algún acto procesal o
el ejercicio de un derecho, no tenga fijado un término, éste será el de tres días hábiles, a
fin de evitar que se prolongue indefinidamente el procedimiento (artículo 735).

CÓMPUTO DE LOS TÉRMINOS

Con el objeto de computar los términos, los meses se regularon por el de 30 días
naturales; y los días hábiles se considerarán de 24 horas, salvo disposición expresa en
contrario. El primer día se considerará completo aunque no lo sea, pero el último si lo
debe ser, en tal virtud en caso de ser feriado, hasta concluir el primer día útil siguiente,
concluirá el término (artículo 736). Tratándose de prescripción los meses se regularán por
el número de días que les corresponda (artículo 522).

APLICACIÓN DEL TÉRMINO POR RAZÓN DE DISTANCIA

Cuando el domicilio de la persona demandada se encuentre fuera del lugar de residencia


de la Junta, ésta podrá ampliar el término de que se trate, en función de la distancia a
razón de un día por cada 200 Kilómetros de 3 a 12 días, tomando en cuenta los medios
de comunicación existentes (artículo 737). Las disposiciones anteriores hablaban de 100
kilómetros por cada día.

PRECLUSIÓN

Los actos procesales a cargo de las partes deben realizarse en tiempo, es decir dentro del
espacio que la Ley establece so pena de perder el derecho que debió ejercitarse en el
término que transcurrió. En consecuencia, la preclusión consiste en la pérdida de una
19

facultad procesal, por haberse concluido los límites fijados por la Ley para el ejercicio de
la misma (poena preclusi - del derecho común). Al efecto, la Ley de la materia en su
artículo 738, menciona que, transcurridos los términos fijados a las partes, se tendrá por
perdido su derecho que debieron ejercitar, sin necesidad de acusar la rebeldía por su
omisa conducta. Acusar la rebeldía significa solicitar expresamente al tribunal la pérdida
del derecho de la otra parte que pasó por alto la obligación consignada en algún acuerdo
y el tiempo procesal para su desahogo. Entonces la preclusión opera en el proceso para
señalar las etapas del mismo, impidiendo a las partes regresar o volver hacia atrás en el
trámite para integrar o corregir tal actividad, en beneficio de la seguridad jurídica procesal
y la definición del mismo proceso o principio de consumación del procedimiento. Es decir,
las actuaciones con base en la figura de la preclusión llevan un orden lógico y en el menor
plazo posible a la resolución final. La preclusión opera de oficio, sin necesidad de petición
de parte interesada; es necesario, en la práctica, recordar a la autoridad laboral esta
obligación que eventualmente pasa por alto derivado del exceso de trabajo de sus
funcionarios.

Términos Procesales (en el Derecho del Trabajo)

Significado de Términos Procesales en esta área del Derecho: En materia laboral se


denomina Término al espacio de tiempo que se concede a las partes para desahogar o
cumplir algún acto o diligencia de carácter judicial.

Se diferencia del Plazo porque este último se fija para la ejecución de actos procesales
unilaterales, es decir a sólo una de las partes. Los Términos Procesales para efectos de la
Ley Federal del Trabajo se regulan en sus artículos 733 al 738, mismos que establecen
las reglas siguientes:

Son:

 Improrrogables y/o
 Fatales.

Comenzarán a correr el día siguiente al en que surta efecto la notificación y se contará en


ellos el día del vencimiento. (Ejemplo: Hoy me notifican, mañana surte efectos, y pasado
mañana empieza a correr)

En ningún término se contarán los días en los que no puedan tener actuaciones las juntas
(días inhábiles, vacaciones, etc.), salvo en caso de que se trate del procedimiento de
huelga en donde correrán los 365 días del año las 24 horas del día sin excepción alguna.

En los casos en que no se haya señalada expresamente el término correspondiente para


la realización o práctica de algún acto procesal o el ejercicio de un derecho, éste se
considerará como de 3 días hábiles.

Para el cómputo de los términos, los meses se considerarán como de treinta días
naturales, y los días hábiles de veinticuatro horas naturales contadas de las veinticuatro a
las veinticuatro horas, salvo disposición contraria en la Ley.

Cuando el domicilio de la persona demandada se encuentre fuera del lugar de residencia


de la Junta, en función de la distancia se concederá además del término determinado un
día más por cada 200 kilómetros, o bien de 3 a 12 días tomando en cuenta los medios de
20

comunicación existentes. En los términos concluidos no se tendrá que acusar rebeldía,


esto es, que la autoridad procederá de oficio y las partes tendrán por perdido el derecho
que debieron ejercitar.

PLAZOS

En el Derecho Laboral Mexicano (Ley Federal del Trabajo) existen diversos plazos para
que trabajadores y patrones formulen y presenten demandas para salvaguardar sus
derechos.

A continuación señalamos los diversos términos y las acciones que deben ejercerse en
cada caso:

 Por regla general las acciones laborales PRESCRIBEN EN UN AÑO (ART. 516
LFT), lo que quiere decir que el trabajador cuenta con ese tiempo para formular su
demanda ante la Junta Laboral.

PRESCRIBEN EN UN MES (ART. 517 LFT) :


I. Las acciones de los patrones para despedir a los trabajadores, para disciplinar
sus faltas y para efectuar descuentos en sus salarios; y
II. Las acciones de los trabajadores para separarse del trabajo.

En los casos de la fracción I, la prescripción corre a partir, respectivamente, del día


siguiente a la fecha en que se tenga conocimiento de la causa de la separación o de la
falta, desde el momento en que se comprueben los errores cometidos, o las pérdidas o
averías imputables al trabajador, o desde la fecha en que la deuda sea exigible.

En los casos de la fracción II, la prescripción corre a partir de la fecha en que se


tenga conocimiento de la causa de separación.

PRESCRIBEN EN DOS MESES (ART. 518 LFT) :


Las acciones de los trabajadores que sean separados del trabajo (DESPIDO
INJUSTIFICADO).

La prescripción corre a partir del día siguiente a la fecha de la separación


(comienzan a correr los dos meses al día siguiente del despido).

PRESCRIBEN EN DOS AÑOS (ART. 519 LFT) :


I. Las acciones de los trabajadores para reclamar el pago de indemnizaciones por
riesgo de trabajo;
II. Las acciones de los beneficiarios en los casos de muerte por riesgos de trabajo; y
III. Las acciones para solicitar la ejecución de los laudos de las Juntas de
Conciliación y Arbitraje y de los convenios celebrados ante ellas.

La prescripción corre, respectivamente, desde el momento en que se determine el


grado de la incapacidad para el trabajo; desde la fecha de la muerte del trabajador, y
desde el día siguiente al en que hubiese quedado notificado el laudo de la Junta o
aprobado el convenio. Cuando el laudo imponga la obligación de reinstalar, el patrón
podrá solicitar de la Junta que fije al trabajador un término no mayor de treinta días para
21

que regrese al trabajo, apercibiéndolo que de no hacerlo, podrá el patrón dar por
terminada la relación de trabajo

Toda demanda por lesiones personales debe presentarse en el tribunal dentro de un


plazo determinado. Este plazo se conoce como “ley de prescripción”. Cada estado
contempla, en su legislación estatal, leyes de prescripción para distintos tipos de casos
legales, que establecen plazos específicos para que un potencial demandante presente
una demanda en un tribunal estatal o para que pierda para siempre la posibilidad de
presentar una demanda sobre la base de dicho reclamo.

Por ese motivo, es importante buscar el asesoramiento de un abogado especializado en


lesiones personales mucho antes de que se cumpla la fecha de la ley de prescripción
sobre su reclamo y se le impida hacerlo. Siempre podrá retirar su demanda en una fecha
posterior, pero no podrá presentar una demanda luego de que se haya cumplido el plazo
de la ley de prescripción.

Cuál es el plazo de la ley de prescripción en los casos de lesiones personales

La ley de prescripción depende tanto del tipo de caso de lesión personal que presenta
como del tribunal estatal ante el cual entabla la demanda. La mayoría de los estados
tienen plazos de ley de prescripción para lesiones personales que van de 1 a 3 años; no
obstante, algunos tienen plazos que alcanzan de 4 a 6 años. Varios estados tienen
plazos de ley de prescripción más breves para lesiones personales de libelo y calumnia.
Algunos estados también acortan el plazo de la ley de prescripción para casos de muerte
por negligencia y mala praxis médica.

Cuándo comienza el plazo de la ley de prescripción

Para saber de cuánto tiempo dispone para presentar la demanda, debe comprender
cuándo comienza el plazo de la ley de prescripción. En la mayoría de las instancias,
empieza a regir desde la fecha del incidente o desde la fecha en que usted tuvo
conocimiento (o debió haber tenido conocimiento) de que sufrió lesiones personales
debido al incidente.

En alguna ocasión se extiende el plazo de la ley de prescripción

La mayoría de los estados extiende el plazo de la ley de prescripción en determinadas


circunstancias. A este procedimiento se lo conoce como “suspender” la ley de
prescripción. Si, por ejemplo, la parte lesionada es un menor, puede que la ley de
prescripción no comience a regir hasta que el menor alcance la mayoría de edad. La ley
de prescripción también puede suspenderse o pausarse si el acusado declara la
bancarrota.

Qué ocurre si mi abogado deja vencer la fecha límite de la ley de prescripción


22

Si contrató a un abogado antes de que caduque el plazo de la ley de prescripción y lo


autorizó a presentar una demanda en su nombre, entonces puede que tenga fundamento
para iniciar acciones legales por mala praxis legal en su contra, si es que el abogado no
presentó la demanda antes de la fecha de caducidad establecida según la ley de
prescripción.

Las leyes de prescripción existen para ofrecer certeza a los posibles acusados. Los
acusados potenciales pueden estar seguros de que no serán demandados si se ha
cumplido el plazo de la ley de prescripción para un incidente en particular, y pueden
seguir adelante con sus decisiones personales y comerciales sin la incertidumbre que
plantea el gasto desconocido de una posible demanda.

Es importante comprender cuál es la ley de prescripción en su estado particular para la


lesión personal específica, de modo que pueda presentar una demanda en tiempo y forma
y así preservar su derecho a recuperar daños y perjuicios por las lesiones.

TIPOS DE INCIDENTES LABORALES

INCIDENTES EN MATERIA LABORAL

Concepto:
La palabra incidente se deriva del latín incido, incidens, que significa acontecer,
interrumpir, suspender.

El incidente se define como: Un juicio (proceso) declarativo especial", es el procedimiento


que contiene la cuestión incidental.

Los incidentes son peticiones accesorias o nacidas después de iniciado el proceso, que
conciernen a las formalidades procesales, al fondo de la demanda o que tiende a hacer
declarar inadmisible la demanda, sin examen del fondo...

Moreta Castillo cita la definición de Guillén Vincent, para quienes los incidentes de
procedimientos son “aquellos pedimentos formulados en el curso de una instancia ya
abierta y que tienen por efecto ya sea suspender o detener la marcha de la instancia
(incidentes propiamente dichos), ya sea modificar la fisonomía de la demanda (demandas
incidentales)” “Los incidentes propiamente dichos son los relativos a la competencia, a la
administración de la prueba, a la regularidad del procedimiento, a las excepciones
dilatorias...

Disla Muñoz ofrece un concepto lato que dice que "incidentes de procedimiento son, en
sentido amplio, todos los acontecimientos susceptibles de entorpecer u obstaculizar la
marcha normal del proceso Complicando la instancia, dificultando la instrucción del litigio
y retardando su solución

Según el código anotado II de Lupo Hernández Rueda los incidentes son peticiones
accesorias o nacidas después de iniciado el proceso, que concierne a las formalidades
procesales, al fondo de la demandada o que tiendan hacer declarar inadmisible la
demanda, sin examen del fondo.
23

Moreta Castillo (ponencia cit., p. 12 considera el incidente "un mecanismo procesal para
justificar el imperio de la ley y la justicia" cita además la definición de Guillen y Viniste,
para quienes los incidentes de procedimiento son aquellos pedimentos formulados en el
curso de una instancia ya abierta y que tiene por objeto ya sea suspender o detener la
marcha de la instancia (incidentes propiamente dichos) ya sea modificar la fisonomía de la
demanda (demandas incidentales ) Los incidentes propiamente dichos son los relativos a
la competencia, a la administración de la prueba, a la regularidad del procedimiento a las
acepciones dilatoria. Las demandas incidentales a introducir demandas nuevas entre las
mismas partes a poner en causa a las personas hasta entonces extrañas al proceso.

Los incidentes en materia laboral.

V congreso Nacional de derecho del trabajo, santo domino de 1993 los vincula con un
juicio imparcial y el ejercicio de los derechos de defensa reconocidas constitucionalmente.
En cambio Disla Muñoz los incidentes en el nuevo procedimiento laboral V bajo Santo
Domino , 1993 considera que aunque en ocasiones se justifican como salvaguarda de
derechos de defensa y el principio de igualdad procesal, por lo general no son más que
manifestaciones del espíritu chicanero abogados como inescrupulosos que sabiendo que
sus causas perdidas lo utilizan como tácticas dilatorias. En el proceso laboral, como en
todo otro proceso deben ser reducidas a su misma expresión dadas las celeridades la
sociabilidad y la simplicidad y la informalidad que deben caracterizarlo aunque de ninguna
manera pueden ser suprimido, puesto que ello equivaldría a suprimir el proceso mismo.

Cuestiones incidentales

La cuestión incidental, que es la materia, el objeto del incidente. Tal materia se suele
definir en sentido lato, así:

"Son cuestiones que aparecen en el juicio principal que por ser meros antecedentes
lógicos, se resuelven con la sentencia definitiva".

En sentido estricto, se les conceptúa como:

"Cuestiones que surgen en un proceso principal y dan lugar a un nuevo proceso y


resolución especial" (GOMEZ ORBANEJA);

Incidencia

La incidencia se define como: "Cuestión incidental en la ejecución procesal".

CAPÍTULO III DE LOS INCIDENTES (CODIGO DEL TRABAJO)

Artículo 294.- Las cuestiones accesorias al juicio principal que requieran pronunciamiento
especial con audiencia de las partes, se tramitarán como incidente en la forma prevista en
este capítulo.

Artículo 295.- El juzgador, si lo considera conveniente, podrá rechazar el incidente.

Artículo 296.- Si el incidente fuera improcedente, la resolución podrá ser impugnada en


segunda instancia.
24

Artículo 297.- Todo incidente originado en un hecho que acontezca durante el juicio,
deberá promoverse a más tardar el siguiente día hábil que el hecho llegue a
conocimiento de la parte respectiva; pero si ésta practicara una gestión posterior a dicho
conocimiento, el incidente promovido después será rechazado, salvo que se trate de vicio
que anule el proceso o de una circunstancia esencial para la marcha del juicio.

Artículo 298.- Salvo que el presente código autorice expresamente un trámite especial,
todo incidente se resolverá en la sentencia, con excepción de los incidentes de
ilegitimidad de personería e incompetencia de jurisdicción, que deberán resolverse de
previo.

SECCIÓN II EXCEPCIONES (CODIGO DEL TRABAJO)

Artículo 319.- Excepción es todo hecho que, en virtud de la ley, difiere o extingue la
acción.

Artículo 320.- Todas las excepciones deberán oponerse en la contestación de la


demanda o contrademanda, expresándose los hechos en que se fundamentan, salvo que
se fundaren en hechos sobrevenidos.

Todas las excepciones las resolverá la autoridad laboral en la sentencia definitiva,


excepto las de incompetencia de jurisdicción o ilegitimidad de personería, que deben
resolverse de previo.

Artículo 321.- Toda excepción propuesta sin ningún fundamento con el fin de retrasar el
proceso, será rechazada de inmediato y sin ulterior recurso.

Artículo 322.- Las excepciones perentorias podrán oponerse en cualquier estado del
juicio.

IV relación entre el incidente, la cuestión incidental y la incidencia

La cuestión incidental constituye el contenido y el incidente el continente, es esa la


relación entre la una y el otro, como la pretensión en la demanda que es el objeto del
proceso principal, que se tramita y resuelve en el Procedimiento principal.

El incidente con su cuestión nacen dentro de un proceso principal, allí se desarrollan y


se resuelven, las incidencias vienen de situaciones jurídicas extrañas o desvinculadas
con la cuestión principal (pretensión), es decir de afuera de la relación procesal, inciden
en ella, y normalmente generan un nuevo proceso autónomo que abre un procedimiento
separado que concluirá con sentencia separada y autónoma.

Clasificación las cuestiones incidentales

Una primera clasificación surge atendiendo al efecto que estas cuestiones producen en
el desarrollo del expediente principal, y es bipartita:

a) De previa tramitación o suspensivas, a estas PRIETO CASTRO las llaman


previas, y JAIME GUASP, de pronunciamiento previo: y
25

b) b) De tramitación simultanea o no suspensivas, llamadas por PRIETO


CASTRO de especial pronunciamiento, y por GUASP de pronunciamiento no
previo.

Una segunda clasificación en atención al procedimiento a seguir, y es también bipartita:

a) Corrientes o comunes, que tienen una tramitación común, igual: y


b) Especiales, que tienen su propio tratamiento procesal, que se aparta del
procedimiento común ordenado para los incidentes.

Que requisitos fundamentales deben observarse en el uso de las acciones incidentales?


Es importante que las Acciones Incidentales se ajusten a tres requisitos fundamentales,
entre los que están.

a) Accesoriedad: Regulado por el art. 294 CT específica que las cuestiones accesorias
al juicio principal deberán tramitarse como incidentes. De igual forma refiere el 237 Pr.,
que la gestión de los incidentes depende de la pretensión principal para su admisibilidad.
b) Conexidad: art. 295 CT da potestad al judicial de rechazar un incidente si lo
considerare conveniente. Pudiendo ser el caso de un incidente que no guardare enlace
alguno con la causa principal. De manera supletoria, el Código Procesal Civil al respecto
cita en su art. 238 la necesidad de una estrecha relación con vinculación clara y precisa
con la causa principal.

c) Oportunidad: su interposición debe darse tan pronto como sea detectada por la parte.

Al respecto la Excelentísima Corte Suprema de Justicia ha dicho que debe se propuesto


dentro de las Veinticuatro horas de su conocimiento.

Esta misma clasificación nos ofrece el Dr. Roberto Ortiz Urbina en su obra Derecho
Procesal Civil. Tomo 1.

Tipos de incidentes se distinguen en el proceso laboral

La Doctrina sobre saliendo el Dr. Guillermo Cabanellas, el Dr. Víctor Julio Díaz, el Dr.
Francisco Valladares y la ley han distinguido dos tipos de Incidentes, entre los cuales
están:

a. Incidente de Previo y Especial Pronunciamiento o Suspensivo


b. b. Incidente no Suspensivo o de "Trámite Simultáneo.

En el primer caso, se exige un pronunciamiento especial. Impide la prosecución del


Juicio Principal mientras no se resuelva el incidente, puesto que recaen sobres
presupuestos de validez del proceso. En materia Laboral, el legislador considerando el
Principio de Celeridad, en el Arto. 298 CT., establece que todo incidente debe resolverse
en la sentencia definitiva, no obstante, reconoce la salvedad para aquellos casos en que
se presentan errores que afectan directamente la validez o los presupuestos procesales
como son: la ilegitimidad de Personería e Incompetencia de Jurisdicción que
únicamente estos se debe resolver de Previo suspendiendo la tramitación Principal o
antes del conocimiento propiamente de la causa. Art. 297 in fine, 298, 320 CT.
26

En el Segundo caso, los Incidentes no Suspensivos, su promoción no afecta la


tramitación de la causa principal por lo que su pronunciamiento se efectúa hasta en
Sentencia Definitiva.

La Ilegitimidad de Personería, puede ser alegada por cualquiera de las partes litigantes,
entonces estaríamos hablando de Ilegitimidad de Personería Activa o Pasiva según el
caso. Generalmente, el que promueve un incidente de este tipo siempre es el
demandado, quien contesta excepcionando y abriendo un Incidente de previo y especial
pronunciamiento. No obstante, se puede presentar la situación de que quien contesta
incurra en un vicio que afecte el proceso, quizás porque no acredito correctamente su
representación, lo que hace que el actor pueda abrir un incidente alegando Ilegitimidad de
Personería Pasiva.

Entonces, se puede decir que, Procede la Ilegitimidad de Personería Activa, en perjuicio


del trabajador, cuando existe inexistencia de Poder como la deficiencia del mismo. De
igual forma sucedería, cuando concurre a accionar la jurisdicción un dirigente sindical en
representación de un trabajador demandante. Es en perjuicio del empresario cuando
actuando como demandante lo hace en carácter personal y no legal de la empresa.
Procede la Incompetencia de Jurisdicción cuando se interpone la demanda en lugar
distinto de donde se celebró el contrato de trabajo o donde se pactó ejecutar el servicio.
Así mismo, en virtud del art. 273 CT otorga la facultad a los Jueces Civiles de conocer
cuestiones en materia laboral, lo que implica que si el demandante de un derecho,
comparece ante estos Jueces Civiles, y no determinase la jurisdicción Laboral procede el
incidente de incompetencia de jurisdicción.

Al respecto el Art. 297 CT estatuye que si durante el transcurso del proceso se detectase
un error procesal se debe de promover un Incidente dentro de las veinticuatro horas de su
conocimiento. Si efectuase cualquier otra diligencia que no sea incidentar y, luego de su
conocimiento, lo promueve, dicho incidente será rechazado por el judicial. Este requisito
no es válido para los Incidentes de Previo y Especial Pronunciamiento que puede ser
alegado después de dicho termino.

Procesalmente hablando, el artículo anterior ni ningún otro del apartado que nos ocupa,
se señala los términos que se deben de cumplir en dicho proceso. En el art. 297
CT únicamente se refiere al momento de promoverse por el interesado. Sin embargo en el
foro se manejan los términos de veinticuatro horas para contestar, tres días de
pruebas y tres para su resolución por el judicial. Aunque existen ocasiones que por
exceso de trabajo de estos Juzgados los términos pueden verse afectado.

La razón por la cual existe esa ausencia de términos se debe a que la Legislación Laboral
no es tan rígida, sino flexible a diferencia de la solemne Legislación Civil. En materia
laboral se evidencia la discrecionalidad del juez en este aspecto, puesto que en el art. 290
CT. Se establece que el juez fijara los términos y prorroga cuando la ley no lo hiciese,
tomando en consideración la naturaleza del proceso y la importancia del acto. Procurando
que estos términos no estén en perjuicio de los litigantes. En virtud del arto. 293 CT los
jueces podrán habilitar días y horas cuando fuese necesario.

Tramitación Procesal de los incidentes

La "Tramitación Procesal de los incidentes inicia cuando se promueve el incidente, ya sea


por la parte actora o demandada. El juez emite auto admitiendo o denegando el mismo.
27

De admitirlo notifica a la contraparte de la existencia del incidente y le señala el término


para su oposición, en la práctica es al siguiente día hábil de su notificación. Si fuese
necesario, a consideración del juez, se abrirá a pruebas por tres días, de conformidad
al art. 291 CT in fine, las diligencias de pruebas no podrán suspenderse, salvo caso
fortuito o fuerza mayor, pudiendo el juez habilitar el tiempo necesario para su práctica y
concluido este fallara el juez dentro de tercero día.

La consecuencia de no promover un Incidente cuando es debido, acarrea la nulidad de lo


actuado cuando dicho error afectan presupuestos procesales, lo que implica que se
incurrió en pérdida de tiempo y dinero. Debiéndose iniciar nuevamente el proceso hasta
antes del error.

Si una de las partes hubiere promovido un incidente de este tipo, sin razón con el único
propósito de retrasar el juicio para ganar tiempo, en este caso el Juez podrá rechazar la
petición en virtud del art. 295 CT, estando en concordancia con lo que establece el art.
209 Pr que puede rechazarse de plano. Cuando se declara improcedente la resolución
puede ser impugnada en Segunda Instancia, siendo apelable en ambos efectos en virtud
del art. 296 CT.
La Figura del Incidente se ha venido desnaturalizando con el transcurso del tiempo, dado
que su propósito de desembarazar la acción principal de forma que sea más fácil y
eficiente el procedimiento, se ha convertido desafortunadamente, en un medio para
entorpecer la correcta acción judicial, ya que los juicios se torean largos y tediosos que
obligan en algunas ocasiones a la contraparte en el desistimiento de su acción o transigir
en la cuestión principal, lo que estaría en contraposición a lo prescrito por elart. 266 inc.
G CT (principio de lealtad procesal) que ordena evitar prácticas desleales y, dilatorias
en juicios y tramites laborales.

Esto es confirmado por el honorable Tribunal de Apelaciones de Managua, Sala de lo


laboral. En Sentencia No. 117., de las once y diez minutos de la mañana del día
veintinueve de junio del año dos mil que en sus partes conducentes dice: El Art. 297 del
C.T., establece que todo incidente originado de un hecho que acontezca durante el Juicio,
deberá promoverse a más tardar el siguiente día hábil de que el hecho llegue a
conocimiento de la parte respectiva. Igual plazo señala el Art. 240 Pr. Dichos artículos
señalan una excepción de este plazo que se presenta cuando se trate de vicio que anule
el proceso o de una circunstancia esencial para la marcha del proceso. En el caso del
incidente propuesto tenemos que: a) Con relación a los plazos: El señor fue notificado de
la sentencia de término de la referencia, el día cinco de junio del dos mil, y presentó su
escrito conteniendo la solicitud de ANULABILIDAD hasta el día ocho de junio del dos mil,
es decir tres días después de ser notificado y no al día siguiente como ordena la ley.

“Los incidentes deben promoverse en la siguiente audiencia de que se tuvo conocimiento


del hecho que la motiva” (B.J. año 1921, pág. 3159, Cons., único); el B.J., año 1951,
página 1587. Cons., único, dice: “Las nulidades deben alegarse en el proceso y en la
instancia en que se cometieron y dentro de las veinticuatro horas de haberse tenido
conocimiento de la misma”, por lo expresado, es de fuerza legal rechazar la apelación
intentada.

Interposición del incidente de recusación:

El Doctor Roberto Ortiz Urbina nos enseria:


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Como requisito, el incidente debe interponerse en el primer escrito o gestión. Es en ese


supuesto de oportunidad. Si no se cumple se rechaza de plano la cuestión.

En materia laboral esta oportunidad es en el apersonamiento, por ser la primera gestión


a realizar.

"Tribunal de Apelaciones de Managua, Sala de lo laboral. Sentencia No. 74 de las tres y


treinta minutos de la tarde del día siete de Agosto del año dos mil.

Al tenor del Art. 351 Pr., todo incidente de recusación se debe interponer en el
apersonamiento o en la primera comparecencia, o inmediatamente después de
sobrevenirla causal.

Para resolverse el incidente por declinatoria

Tribunal de Apelaciones de Managua, Sala de lo laboral. Sentencia No. 134 de las once y
cuarenta y cinco minutos de la mañana del día doce de Agosto del año dos mil dos.
El incidente por declinatoria promovido, no detiene el proceso principal y de conformidad
con nuestro ordenamiento laboral debe resolverse al final junto con la sentencia definitiva.
X Puede la autoridad laboral declara la improcedencia de un incidente de mero de
derecho.

Tribunal de Apelaciones de Managua, Sala de lo laboral. Sentencia No. 140 de las y tres y
cincuenta y cinco minutos del día quince de Agosto del año dos mil dos.

El Juez de conformidad con el Arto. 295 CT., si lo considera conveniente podrá rechazar
el incidente de mero derecho.

TÍTULO II

CAPÍTULO I

DE LAS AUTORIDADES LABORALES

Artículo 270.- Son autoridades laborales:


a) Los Tribunales de Apelaciones;
b) Los juzgados del trabajo;
c) El Ministerio del Trabajo.

Las autoridades administrativas están obligadas, dentro de la esfera de su propia


competencia, a auxiliar a las autoridades judiciales. Los acuerdos ante el Ministerio del
Trabajo causan estado.

Artículo 271.- Los Tribunales de Apelaciones conocerán de las resoluciones de los


jueces del trabajo pudiendo revocarlas, modificarlas o confirmarlas, todo ello sin perjuicio
de las demás funciones que establezca la Ley Orgánica de Tribunales y sus reformas
correspondientes.

Artículo 272.- Las resoluciones que dicten los Tribunales de Apelaciones causarán
estado de cosa juzgada.
29

Artículo 273.- Los jueces del trabajo conocerán única y exclusivamente de la


materia laboral; donde no los hubiere, los jueces de distrito civil y locales de lo civil
asumirán sus funciones.

Artículo 274.- Los jueces del trabajo deberán ser abogados.

CAPÍTULO II
DE LA COMPETENCIA DE LOS JUECES
SECCIÓN I
POR RAZÓN DE LA MATERIA

Artículo 275.- Los Jueces del Trabajo conocerán, en primera instancia, dentro de su
respectiva jurisdicción, de los conflictos individuales y colectivos de carácter jurídico que
surjan entre empleadores y trabajadores, sólo entre aquellos o sólo entre estos, derivados
de la aplicación del Código del Trabajo, leyes, decretos, reglamentos del trabajo, del
contrato de trabajo o de hechos íntimamente relacionados con él.
Conocerán además de denuncias de carácter contencioso que ocurran con motivo de la
aplicación de la ley de seguridad social y de las faltas cometidas contra las leyes de
trabajo, con facultad de aplicar las penas consiguientes.

SECCIÓN II
POR RAZÓN DE LA CUANTÍA
Artículo 276.- Los Jueces del Trabajo conocerán de toda demanda laboral,
independientemente de la cuantía.

SECCIÓN III
POR RAZÓN DEL TERRITORIO

Artículo 277.- Es Juez competente para el conocimiento de las acciones jurídicas


derivadas del contrato o relación de trabajo:

a) El del lugar de la celebración del contrato o el de la ejecución del trabajo, a elección del
demandante;
b) El del lugar del territorio nacional en que se celebró el contrato de trabajo, cuando se
trate de pretensiones nacidas de contratos celebrados con trabajadores nicaragüenses
para la prestación de servicios en el exterior.

COMPETENCIA DE OTROS FUNCIONARIOS Y ORGANISMOS

Artículo 278.- Es de la competencia de los funcionarios de conciliación la tramitación


de convenios colectivos y de los conflictos de carácter económico-social.

Artículo 279.- Todas las cuestiones y asuntos laborales que no fueran de la competencia
de los jueces del trabajo serán conocidos por las autoridades del Ministerio del Trabajo,
de acuerdo con leyes especiales.

SECCIÓN V
DISPOSICIÓN COMÚN
30

Artículo 280.- Los conflictos de competencia que surjan entre los jueces del trabajo serán
resueltos en definitiva por el Tribunal de Apelaciones respectivo o por la Corte Suprema
de Justicia cuando no haya un Tribunal de apelaciones, como instancia superior
jerárquica. Los jueces involucrados en el conflicto, deberán remitir los autos a dicho
Tribunal, de oficio o a solicitud de parte, dentro de las veinticuatro horas siguientes al
conocimiento del conflicto o a la introducción de la solicitud, en su caso. El Tribunal de
Apelaciones, dentro de tercero día de recibidos los autos, decidirá el conflicto y remitirá
los autos al juez del trabajo competente, a la mayor brevedad posible, a efectos que
continúe o reanude de oficio el procedimiento.

MEDIDAS DE GARANTÍA

Artículo 360.- Las medidas de garantía tienen el objeto de asegurar los resultados de los
procesos instituidos en este Código.

Artículo 361.- Podrá acordarse precautoriamente el embargo de bienes del demandado,


sin oír previamente a la persona contra quien se solicita.
Podrán asimismo acordarse precautoriamente medidas de urgencia que, según las
circunstancias, fueran idóneas para asegurar provisionalmente los efectos de la decisión
sobre el fondo del proceso por iniciarse o iniciado.

Artículo 362.- La sustitución, modificación, revocación o levantamiento y la oposición a


las medidas de garantía serán tramitadas como incidentes.

Cualquier interesado podrá evitar la medida o pedir que se deje sin efecto constituyendo
hipoteca, prenda, fianza o depósito suficiente para cubrir los resultados del proceso.
Resuelta la petición y constituida la garantía, la medida se dejará sin efecto.

En caso que las providencias precautorias hayan dejado de surtir sus efectos, la autoridad
laboral, de oficio o a solicitud de parte, resolverá de inmediato su revocación.

Artículo 363.- Ejecutada la providencia precautoria, el que la pidió deberá establecer su


demanda dentro de los quince días. Si no lo hiciere, la providencia precautoria será
revocada de oficio o a petición del interesado.

XI tratamiento como INCIDENTE procesal a la oposición, modificación, sustitución,


revocación y levantamiento de las medidas de garantía

Art. -362 CT., la sustitución, modificación, revocación o levantamiento y la oposición a las


medidas de garantía serán tramitadas como incidentes.

Cualquier interesado podrá evitar la medida o pedir que se deje sin efecto constituyendo
hipoteca, prenda, fianza o depósito suficiente para cubrir los resultados del proceso.
Resuelta la petición y constituida la garantía, la medida se dejará sin efecto.

En caso que las providencias precautorias hayan dejado de surtir sus electos, la autoridad
laboral, de oficio o a solicitud de parte, resolverá de inmediato su revocación.

Art. 363.Ejecutada la providencia precautoria, el que la pidió deberá establecer su


demanda dentro de los quince días. Si no lo hiciere, la providencia precautoria será
revocada de oficio o a petición del interesado.
31

XII diferencia entre excepciones e incidentes

Según el Código del Trabajo en sus artículos 319 y 294 conceptúa estas figuras
procesales que puntualizan la diferencia.

El arto. 319 C.T. ofrece la definición de excepción, la cual es la siguiente: la excepción


es todo hecho que, en virtud de la ley difiere o extingue la acción.

Así mismo se establece la definición de incidente en el Arto. 294 C.T.: los incidentes son
todas las consecuencias accesorias al juicio principal que requieren pronunciamiento
especial con audiencia de las partes, se tramitaran como incidente en la forma prevista.
Podemos agregar que "las excepciones se tramitan como incidentes.