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Lineamientos de PolÌtica para el Manejo Integral del Agua

Rep˙blica de Colombia Ministerio del Medio Ambiente

PresentaciÛn

El agua constituye un elemento vital y articulador de la naturaleza y por tanto su manejo es tema cental para la gestiÛn ambiental, ya que permea e interrelaciona los recursos naturales, el medio ambiente y la actividad humana.

Con ocasiÛn de la realizaciÛn del Tercer Consejo Nacional Ambiental, el Ministerio del Medio Ambiente presentÛ el documento ìLineamientos de PolÌtica para el Manejo Integral del Aguaî, que seguir· desarrollando con la participaciÛn de los diferentes sectores y entidades involucradas, con el fin de fijar claramente un marco de acciÛn conjunta e integral sobre la problem·tica hÌdrica del paÌs.

Este documento contiene conceptos e informaciÛn para estimular la coordinaciÛn intersectorial que el manejo del agua requiere desde las perspectivas de la oferta- demanda del recurso, su calidad y los aspectos institucionales pertinentes. Con el fin de mantener la coherencia con el Plan de Desarrollo se han adoptado estrategias y acciones program·ticas e instrumentales contenidas en Èl y se presentan los avances m·s significativos de sus programas relativos al agua. Si bien la mayor parte del documento se refiere al agua continental, tambiÈn cubre los espacios marino y atmosfÈrico.

Se hace Ènfasis en la concepciÛn de la gestiÛn ambiental del agua, como un proceso din·mico que permite, partiendo de unos elementos y objetivos generales establecidos en la ConstituciÛn PolÌtica y en el Plan Nacional de Desarrollo, formular un diagnÛstico con base en el cual se establecen objetivos y temas, que una vez definidos, permitan reconocer y diseÒar los distintos instrumentos ñjurÌdicos, econÛmicos, tecnolÛgicos, administrativos y de inversiÛnñ con los cuales ser·n alcanzados.

La formulaciÛn de estos lineamientos de polÌtica pretende tambiÈn coordinar la acciÛn de las distintas entidades estatales que de una u otra manera est·n vinculadas con el manejo del agua, a travÈs de la participaciÛn de Èstas en su definiciÛn y consecuciÛn.

El documento que se presenta, constituye el primer resultado de un proceso de conocimiento, an·lisis, experiencia y concertaciÛn, que permite afirmar que de la polÌtica no se parte, sino que se llega a ella como resultado de una actividad que debe continuar de manera din·mica y abierta, apoy·ndose en la experiencia y no como una formulaciÛn teÛrica y abstracta a la cual debe sujetarse la realidad.

Se ofrece asÌ un punto de partida para la concertaciÛn y participaciÛn p˙blica y privada en torno al tema del agua por los diferentes actores que en Èl intervienen, que permitir· consolidar la gestiÛn ambiental.

Es importante reconocer la labor del grupo que ñcon base en un trabajo previo, que incluyÛ muchÌsimos actores p˙blicos y privadosñ redactÛ el documento final, y agradecer especialmente a Acodal, al IDEAM y al Ministerio de Desarrollo EconÛmico por haber participado en este equipo, junto con las dependencias internas del Ministerio, en especial la DirecciÛn General Forestal y de Vida Silvestre y la Unidad de Soporte para el Control de la ContaminaciÛn Industrial.

1. El modelo de la gestiÛn ambiental:

un proceso din·mico

La gestiÛn ambiental es un proceso din·mico, de continua validaciÛn de las etapas que lo conforman (Figura 1). La formulaciÛn de la polÌtica ambiental, precedida de un diagnÛstico, debe contemplar objetivos y prioridades claramente definidos, adem·s de un diseÒo de instrumentos jurÌdicos, administrativos, econÛmicos y de inversiÛn, entre otros, que orienten la formulaciÛn y el desarrollo de los programas para dar pleno cumplimiento a los objetivos.

La fase de evaluaciÛn, con base en los indicadores de gestiÛn seleccionados, conducir· a una etapa de validaciÛn, tanto para el diagnÛstico, como para la polÌtica misma y sus programas, a fin de orientar el proceso de gestiÛn.

SÛlo con objetivos realistas y concretos ser· posible diseÒar instrumentos, programas e indicadores m·s apropiados a las necesidades del desarrollo humano sostenible. Por tanto, en este caso, las etapas de evaluaciÛn y de validaciÛn conducir·n seguramente a procesos eficientes de implementaciÛn m·s que a reformulaciones del diagnÛstico, de las polÌticas y de los programas.

Antes de la ConstituciÛn de 1991, la gestiÛn del agua estaba contemplada en el CÛdigo de los Recursos Naturales Renovables ñDecreto-Ley 2811 de 1974ñ, el CÛdigo Sanitario y los decretos reglamentarios. Con la nueva Carta PolÌtica y la reor- ganizaciÛn del Sistema Nacional Ambiental ñLey 99 de 1993ñ se abren posibilidades para un promisorio modelo de gestiÛn de este vital recurso. Por otra parte, los lineamientos de polÌtica contenidos en la Ley 99/93 y en el Plan de Desarrollo y su componente ambiental el ìSalto Social hacia el Desarrollo Humano Sostenibleî, obligan a la caracterizaciÛn de la problem·tica hÌdrica y a la actualizaciÛn del diagnÛstico, a fin de garantizar el logro de las metas de desarrollo propuestas.

2. Elementos para un diagnÛstico del agua en Colombia

En la medida en que se aumenta el conocimiento sobre el comportamiento del agua, se avanza en su adecuado manejo y uso. Esta es la utilidad del diagnÛstico que se presenta y que se elaborÛ con base en la informaciÛn disponible en distintas entidades gubernamentales y centros de investigaciÛn, especialmente en la del Instituto de HidrologÌa, MeteorologÌa y Estudios Ambientales (IDEAM).

Considerando que el Sistema Nacional Ambiental (SINA) y los Sistemas de InvestigaciÛn y de InformaciÛn Ambiental son de reciente creaciÛn, el diagnÛstico actual requiere profundizarse y complementarse con los diferentes estudios que se desarrollan en las instituciones que componen el Sistema, de acuerdo con sus funciones, competencias y programas.

El ciclo hidrolÛgico

La cantidad de agua en el planeta varÌa poco, por tanto, se puede considerar el balance hÌdrico global constante. El agua es uno de los elementos reguladores del equilibrio del sistema natural global. Este sistema est· determinado por las relaciones existentes entre la biÛsfera, la atmÛsfera, la litÛsfera y la hidrÛsfera. El agua, dentro del sistema natural global, integra un ciclo din·mico, que se cumple a travÈs de los fenÛmenos de precipitaciÛn, infiltraciÛn, escorrentÌa, evaporaciÛn y evapotranspi- raciÛn (Figura 2).

El agua, mediante los distintos fenÛmenos mencionados, se mueve entre la atmÛsfera, la hidrÛsfera y la litÛsfera gracias a su capacidad de cambio de estado fÌsico: gaseoso, lÌquido y sÛlido, en un ciclo permanente y en una relaciÛn determinante de la vida y de las actividades productivas del ser humano y la naturaleza. El ciclo hidrolÛgico determina la disponibilidad del agua, cuya distribuciÛn en el planeta presenta variaciones espaciales y temporales debidas a procesos naturales susceptibles de ser alterados por las actividades socioeconÛmicas. El comportamiento cÌclico del agua implica el manejo simult·neo de las aguas continentales (superficiales y subterr·neas), las aguas marinas y el espacio atmosfÈrico.

Oferta y demanda de agua en el planeta

La cantidad de agua que hay en la Tierra alcanza los 1.385 millones de km 3 . Sin embargo, menos del 3% de esta cantidad es agua dulce, y la mayor parte de esta ˙ltima es difÌcil de aprovechar por encontrarse en los casquetes polares y a grandes profundidades 1 .

El agua dulce superficial apenas alcanza el 0.3% del agua dulce total. La dotaciÛn renovable de agua dulce en el mundo se estima en 47.000 km 3 al aÒo, cifra que representaba en 1992 una dotaciÛn cercana a los 7.400 m 3 por habitante al aÒo. Estos 47.000 km 3 forman escurrimientos y ˙nicamente quedan cerca de 14.000 km 3 por aÒo como fuente de abastecimiento relativamente estable 2 (Figura 3).

La distribuciÛn per c·pita en el mundo es tambiÈn muy irregular: mientras Canad· dispone de cerca de 109.000 m 3 por habitante al aÒo, en regiones como el Medio Oriente, 9 de 14 paÌses cuentan con menos de 1.000 m 3 por habitante al aÒo, lo que los coloca en la categorÌa de paÌses que sufren de falta de agua. Adicionalmente, paÌses como China, que posee el 20% de la poblaciÛn del mundo, sÛlo cuenta con el 8% del agua dulce disponible a nivel mundial 3 .

Del total de agua dulce utilizada en el mundo, se estima que el 65% se destina para riego agrÌcola, el 25% para industria y el 10% para consumo domÈstico, comercial y otros servicios urbanos municipales. Para el aÒo 2015 el uso industrial alcanzar· el 34% a costa de reducir al 58% los vol˙menes destinados para riego. El consumo total de agua se ha triplicado desde 1950 y ahora sobrepasa los 4.300 km 3 por aÒo, equivalente al 30,7% de la dotaciÛn dulce renovable del mundo que se puede considerar como estable 4 .

En 1990 el 81% de la poblaciÛn urbana de los paÌses en vÌas de desarrollo contaba con servicios de agua potable y el 71% servicio de alcantarillado, mientras que en el ·mbito rural el 63% disponÌa de agua potable y el 48% de alcantarillado 5 . Esto significa que m·s de 1.200 millones de personas carecen de agua potable y cerca de 1.800 millones no poseen servicios de alcantarillado.

La demanda de agua contin˙a creciendo como consecuencia del incremento de la poblaciÛn: actualmente, la dotaciÛn per c·pita a nivel mundial es 33% inferior a la que existÌa en 1970 y, a partir de entonces, cerca de 1.800 millones de personas se han sumado a la poblaciÛn mundial.

Adem·s, para poder alimentar a la poblaciÛn, que pasÛ de 1.600 a 5.400 millones de personas en lo que va del siglo, la superficie irrigada en el mundo ha tenido que quintuplicarse. Esto ha provocado que actualmente existan m·s de 28 paÌses que se pueden considerar con problemas de escasez de agua, pues cuentan con una dotaciÛn menor a los 1.000 m 3 por habitante al aÒo, cifra considerada como crÌtica en cuanto a oferta del recurso se refiere 6 .

Adicionalmente, en muchas regiones del mundo la contaminaciÛn reduce notablemente la disponibilidad de agua utilizable. En paÌses como Polonia, por ejemplo, la proporciÛn de agua proveniente de su sistema fluvial, considerada como de buena calidad para el consumo humano, ha caÌdo del 32% al 5% en los ˙ltimos veinte aÒos. De hecho, casi 2/3 partes del agua extraÌda de estas fuentes est· tan contaminada que ni siquiera es apta para uso industrial a costos razonables 7 . Es indudable que estas cifras dejan ver que la situaciÛn del agua dulce superficial en el mundo corresponde a un panorama de escasez. Se est· llegando a un punto tal que el agua est· constituyÈndose en un factor limitante del desarrollo sustentable de muchas naciones.

Las condiciones de Colombia

La oferta de agua dulce

Colombia por su ubicaciÛn geogr·fica y sus condiciones de relieve tiene una precipitaciÛn media anual de 3.000 mm (cuadro 1), lo que representa una abundancia significativa de recursos hÌdricos, si se compara con el promedio mundial de precipitaciÛn, que se encuentra alrededor de los 900 mm y con el de SuramÈrica, que est· cerca de los 1.600 mm.

Como puede observarse, esta precipitaciÛn genera un caudal especÌfico de escorrentÌa 8 superficial en Colombia de 58 l/s/km 2 . Esto es tres veces mayor que el promedio suramericano y seis veces mayor que la oferta hÌdrica especÌfica promedio mundial.

PrecipitaciÛn

Debido a las caracterÌsticas de la circulaciÛn atmosfÈrica y a las diferencias en el contenido de humedad, en el territorio nacional se presenta un rÈgimen pluviomÈtrico muy variado. Mientras que en la PenÌnsula de la Guajira se registran los promedios anuales m·s bajos, cercanos a 300 mm, en algunos lugares de la regiÛn del PacÌfico los valores de precipitaciÛn son los m·s altos del paÌs y del mundo (mayor a 9.000 mm/aÒo) (Figura 4).

La distribuciÛn de la precipitaciÛn en el territorio colombiano est· determinada por las variaciones espacio-temporales de la Zona de Confluencia Intertropical, por la influencia de los sistemas de circulaciÛn general de la atmÛsfera de la zona tropical y subtropical y por la interacciÛn de estos factores con las caracterÌsticas fisiogr·ficas del paÌs.

Son Èstas las condiciones que generan la diversidad clim·tica del territorio colombiano que se manifiesta en una distribuciÛn heterogÈnea de las lluvias. No obstante esta distribuciÛn, es posible encontrar un rÈgimen bimodal en la mayor parte de la cuenca Magdalena-Cauca y gran parte de la regiÛn Andina y el sur del Trapecio amazÛnico, y un rÈgimen monomodal en la Orinoquia, Amazonia, centro y norte del PacÌfico y parte de la regiÛn Caribe. Si bien en el sur del PacÌfico tambiÈn se registra un rÈgimen monomodal, este se encuentra desfasado con respecto al aÒo hidrolÛgico caracterÌstico del paÌs, y presenta valores m·ximos en la Època comprendida entre noviembre y enero (Figura 5).

La caracterÌstica de la precipitaciÛn en Colombia consiste en que el 88% del territorio registra lluvias anuales superiores a 2.000 mm, con un promedio anual cercano a los 3.000 mm.

Relacionando el promedio anual de lluvias con la superficie continental del paÌs, se tiene un volumen anual de precipitaciÛn de 3.425 km 3 , equivalente al 3% del volumen de precipitaciÛn anual en el mundo y al 12% en el continente suramericano.

EscorrentÌa superficial y rendimientos

Del volumen de precipitaciÛn anual, un 61% se convierte en escorrentÌa superficial, generando un caudal medio de 66.440 m 3 /seg, equivalente a un volumen anual de

2.113 km 3 que fluye por las cinco vertientes hidrogr·ficas que caracterizan el territorio

nacional continental, de la siguiente forma: el 23% vertiente del Caribe; el 10% vertiente del PacÌfico; el 34% vertiente de la Amazonia; el 32% vertiente de la Orino- quia; el 1% vertiente del Catatumbo (cuadro 2).

Estos caudales est·n directamente asociados con los aportes de las ·reas de las cuencas correspondientes, representados en rendimientos hÌdricos heterogÈneos en el paÌs. Rendimientos que oscilan entre 1 y m·s de 100 l/s/km 2 y que permiten, conjuntamente con la evapotranspiraciÛn real y la precipitaciÛn, identificar zonas con disponibilidad deficitaria, normal y de abundancia de agua. (Figura 6. Mapa de IsolÌneas de Rendimiento Anual).

El PacÌfico es la zona con mayor rendimiento hÌdrico, presenta valores promedios superiores a los 100 l/s/km 2 , con cuencas como la del San Juan con 163 l/s/km 2 y la del Micay con 140 l/s/km 2 . En el Caribe estos rendimientos varÌan entre 1 l/s/km 2 en la alta Guajira y 127 l/s/km 2 en la cuenca del rÌo Atrato, con rendimientos del orden de 26 l/s/km 2 para el rÌo Sin˙ y 10 l/s/km 2 para las cuencas del costado occidental de la Sierra Nevada de Santa Marta.

La Cuenca Magdalena-Cauca, donde se asienta aproximadamente el 80% de la poblaciÛn del paÌs y se concentra la mayor parte de la actividad socioeconÛmica, cuenta ˙nicamente con un rendimiento promedio de 27 l/s/km 2 , con valores m·ximos promedios en su parte media de 45 l/s/km 2 y mÌnimos en su parte baja como de 14 l/s/km 2 en la cuenca del San Jorge y de 30 l/s/km 2 en la del rÌo Cesar.

La Orinoquia, por su parte, presenta un rendimiento promedio 34% mayor que el de la cuenca Magdalena Cauca, con variaciones marcadas entre la cuenca baja del rÌo Meta con 2 l/s/km 2 y 70 l/s/km 2 en las cuencas de los rÌos Arauca y Casanare.

La Amazonia no presenta variaciones marcadas, con un promedio de 65 l/s/km 2 .

La oferta hÌdrica superficial presenta caracterÌsticas volumÈtricas en relaciÛn con la altitud. En las regiones por encima de los 3.000 msnm, correspondientes al 9% del ·rea nacional, se cuantifica el 4% de dicha oferta. Entre los 1.000 y 3.000 msnm, con un 35% del ·rea nacional, tenemos el 34% de la oferta; y el 62% de la misma se presenta en el 56% del ·rea nacional, que son las zonas ubicadas por debajo de los

1.000 msnm (Cuadro 3).

La oferta hÌdrica de escorrentÌa superficial per c·pita total 9 de Colombia es de 59.000 m 3 /hab/aÒo; sin embargo, la oferta per c·pita accesible 10 anual, bajo condiciones naturales 11 , es de 12.000 m 3 /hab/aÒo.

El an·lisis comparativo entre la oferta hÌdrica per c·pita accesible anual con respecto a las ofertas limitantes al desarrollo 12 muestra una significativa abundancia hÌdrica en Colombia, capaz de sustentar el desarrollo socio-econÛmico a largo plazo.

Las condiciones atmosfÈricas, geolÛgicas y morfolÛgicas del territorio nacional que explican la abundancia hÌdrica, configuran condiciones excepcionales que determinan una alta diversidad y productividad biolÛgica. Estas condiciones se convierten en recursos excepcionales para el desarrollo, presentando adem·s un potencial importante hacia el futuro frente a los requerimientos mundiales.

Empero, la capacidad de aprovechamiento de esta relativa abundancia hÌdrica est· determinada por las limitaciones temporales y espaciales que presentan los diferentes regÌmenes hÌdricos del paÌs.

Funciones ecolÛgicas del agua

Debe tenerse en cuenta adem·s que el agua cumple una funciÛn en los ecosiste- mas naturales y, por tanto, los usos socioeconÛmicos deben armonizarse con los requerimientos ecosistÈmicos.

Almacenamiento natural

El 1,81% del volumen total de la escorrentÌa anual se almacena superficial y temporalmente de la siguiente manera: 0,47% en pantanos, 1,30% en lagos naturales y 0,04% en zonas nivales, constituyÈndose en la oferta de almacenamiento ambiental que bajo ciertas condiciones racionales debe ser utilizada, bien para otros usos productivos o para el funcionamiento de los sistemas naturales.

La oferta ambiental de almacenamiento supera en buena medida las capacidades actuales de almacenamiento artificial del paÌs (reservorios y embalses), por lo que estos almacenamientos naturales deben protegerse debido a las ventajas comparativas que presentan para el manejo de los excesos y deficiencias de agua.

Agua subterr·nea

El volumen de agua subterr·nea con que cuenta el paÌs no ha sido cuantificado en

su verdadera magnitud, configur·ndose como un capital complementario al capital hÌdrico superficial. Este potencial debe ser debidamente estudiado, valorado cualitativa y cuantitativamente, ya que constituye una oferta alternativa, que, en muchas ·reas, ya est· siendo utilizado sin planificaciÛn ni manejo. La Figura 7 mues- tra las ·reas de Colombia que se han identificado con potenciales importantes de agua subterr·nea.

Balance hÌdrico

A travÈs del balance hÌdrico se pueden caracterizar las diferentes regiones y

establecer dentro de quÈ rango de disponibilidad natural del recurso se encuentran Èstas. El balance muestra el resultado de la interrelaciÛn de los par·metros hidrolÛgi- cos y meteorolÛgicos (precipitaciÛn, evapotranspiraciÛn potencial, evapotranspiraciÛn real y escorrentÌa) caracterizando los ambientes de las regiones, que van desde el

·rido y seco hasta el superh˙medo y zonas con sequÌas y h˙medas extremas (Figura

8. Mapa de excedentes y disponibilidad deficitaria de agua. Indice de aridez).

Seg˙n el ìIndice de aridez medio anualî, el paÌs se divide en cinco grupos que indican la disponibilidad del recurso en cada uno de ellos:

1. Zonas altamente deficitarias de agua: regiones con predominio de zonas muy secas, con tendencia a la erosiÛn y suelos estÈriles. Parte alta de la Guajira y desierto de la Tatacoa en el Huila. Estas zonas representan el 1% del ·rea del paÌs.

2. Zonas de disponibilidad de agua deficitaria: regiones con un dÈficit marcado de agua durante gran parte del aÒo. Regiones como la baja Guajira, sabanas de CÛrdoba y Sucre y cuencas del rÌo Catatumbo y parte media y baja del rÌo Chicamocha. Estas zonas representan el 5% de la superficie colombiana.

3. Zonas de disponibilidad de agua entre normal y deficitaria: cuencas de los rÌos

alcanza el 26% del

Magdalena-Cauca, Tomo, Tuparro y Vichada. La superficie territorio nacional.

4. Zonas de disponibilidad de agua normal: Regiones con disponibilidad de agua durante casi todo el aÒo. Cuencas de los rÌos NechÌ, Putumayo, parte media y baja del rÌo Meta y Sierra Nevada de Santa Marta. A Èstas corresponde aproximadamente el 25% del territorio colombiano.

5. Zonas con excedentes de agua: regiones con agua en abundancia debido a

que en ellas la precipitaciÛn sobrepasa los 3.000 mm/aÒo, zonas boscosas con alta retenciÛn de humedad. Estas regiones son la costa PacÌfica y los rÌos de la Amazonia:

Caquet·, Vichada, VaupÈs, InÌrida y zona alta del rÌo Arauca. El total de estas zonas cubre cerca del 44% del paÌs.

La demanda de agua dulce

La demanda sectorial nacional anual utiliza aproximadamente entre el 5% y el 6% de la oferta hÌdrica natural superficial, en porcentajes que se indican en la Figura 9. Sin embargo, en algunas ·reas la demanda no logra cubrirse debido a la pÈrdida de la regulaciÛn hÌdrica natural que ha transformado los flujos permanentes en intermitentes, disminuyendo asÌ, de una forma considerable, la oferta hÌdrica natural superficial temporal.

Es necesario aclarar que la oferta hÌdrica superficial aprovechable por los diferentes sectores socioeconÛmicos es aquella que resulta de descontar de la oferta superficial total, los vol˙menes hÌdricos necesarios para el funcionamiento de los sistemas naturales y para sostener la capacidad de autorregulaciÛn natural de los cuerpos de agua. Adicional a los requerimientos presentados, hay una demanda de agua para actividades pecuarias, de navegaciÛn y de recreaciÛn, entre otras, que no han sido cuantificadas.

La problem·tica hÌdrica nacional

Espacio continental

Aunque en Colombia el recurso hÌdrico es abundante, se presentan situaciones de dificultad en la disponibilidad espacial y temporal del agua superficial a nivel regional y local. Esta caracterÌstica de disponibilidad hÌdrica espacio-temporal tiene causas que reducen la posibilidad de uso y acceso de la poblaciÛn a este recurso y que pueden convertirse en limitantes para el desarrollo:

ï ConcentraciÛn y crecimiento de la demanda en zonas donde la oferta hÌdrica es limitada.

ï Irregularidad hÌdrica 13 , como efecto del impacto negativo que altera la oferta hÌdrica natural en cantidad y en distribuciÛn espacio-temporal.

ï Deterioro de la calidad del agua por sedimentos y contaminaciÛn.

est·

determinada por las limitaciones temporales y espaciales que presentan los regÌmenes hÌdricos caracterÌsticos del paÌs.

Lo

anterior

muestra

cÛmo

la

abundancia

hÌdrica

es

relativa

porque

Antes de revisar cada una de estas causas conviene presentar algunos ejemplos, porque, a pesar de la abundancia del agua, Èsta debe ser manejada en muchos casos con criterio de escasez, y porque esa misma abundancia tambiÈn trae problemas de erosiÛn, avalanchas e inundaciones.

Y aunque estos ˙ltimos problemas son de origen natural, no puede desconocerse, primero, que las actividades humanas han contribuido en muchos casos a acentuarlos

considerablemente y, segundo, que la deforestaciÛn del territorio nacional es en buena medida responsable de la perturbaciÛn de la regulaciÛn hÌdrica natural y de la erosiÛn.

Estudios realizados por la AsociaciÛn Colombiana de IngenierÌa Sanitaria y Ambiental (Acodal) muestran una notoria disminuciÛn de los caudales superficiales de los rÌos de la Sierra Nevada de Santa Marta, especialmente en lo que se refiere a los caudales mÌnimos. Esto ha generado dificultades en el suministro del agua para los sistemas de acueducto de las poblaciones ribereÒas.

En otros centros urbanos, y teniendo en cuenta las proyecciones de demanda futuras frente a la oferta real disponible, se planean proyectos que requieren traer el lÌquido de otras vertientes, con el consiguiente costo y dificultad tÈcnica. Tres ejemplos de ello: llevar agua de la cuenca del rÌo Arauca a la cabecera municipal de la ciudad de Bucaramanga tiene costos proyectados cercanos a los cien millones de dÛlares. El proyecto de llevar agua de la vertiente del PacÌfico al ·rea metropolitana de Cali costarÌa alrededor de ciento cincuenta millones de dÛlares. La soluciÛn para el suministro de agua en la ciudad de Tunja tiene un costo estimado de cuarenta y cinco millones de dÛlares.

El cambio negativo del rÈgimen hÌdrico

La poblaciÛn ubicada mayoritariamente en zonas de alta y media montaÒa genera cambios negativos en el comportamiento del rÈgimen hÌdrico natural, debido a los sistemas productivos no sostenibles.

Estos cambios negativos tambiÈn tienen que ver con la insuficiente administraciÛn tÈcnica del agua, que no equilibra las actividades socio-econÛmicas con obras de infraestructura y comportamientos frente al recurso que impacten favorablemente la regulaciÛn hÌdrica.

Ello origina un desequilibrio en la regulaciÛn hÌdrica, cuyo resultado es la presencia de caudales m·ximos mayores y caudales mÌnimos cada vez menores, seg˙n el grado de deterioro de dicha relaciÛn en el ·mbito regional o local. Esta situaciÛn genera condiciones descontroladas del medio ambiente, con la consecuente baja o nula oferta hÌdrica en Èpocas secas y presencia de inundaciones y avalanchas en Èpocas invernales.

Deterioro de la calidad

de

producciÛn/consumo y la tecnologÌa en uso son factores que, en su conjunto, propician las condiciones de alteraciÛn de la calidad del recurso hÌdrico.

Adem·s

de

las

condiciones

naturales,

la

poblaciÛn,

los

sistemas

La calidad del recurso hÌdrico en nuestro paÌs se afecta, en particular, por la modificaciÛn de la cobertura vegetal y la explotaciÛn minera, al generar mayores vol˙menes de sedimentos que se integran al flujo del agua, como transporte de fondo o en suspensiÛn.

TambiÈn son factores importantes los sistemas de producciÛn agropecuaria e industrial que incorporan contaminantes a los cuerpos de agua y las aguas servidas de la poblaciÛn.

AsÌ mismo, solamente una franja ubicada entre el 5% y el 10% de las cabeceras municipales de Colombia hace alg˙n tipo de tratamiento de aguas residuales. Esta situaciÛn se constituye en una de las principales fuentes de alteraciÛn de la calidad de la oferta hÌdrica superficial. La inadecuada disposiciÛn de residuos sÛlidos en botade- ros a cielo abierto en la mayorÌa de los municipios colombianos, genera lixiviados que afectan los acuÌferos.

UbicaciÛn altitudinal e impacto de la poblaciÛn y de la producciÛn/consumo

El deterioro de la calidad y la alteraciÛn de la distribuciÛn espacial y temporal del agua en Colombia presentan caracterÌsticas diversas, seg˙n la intensidad y forma de ocupaciÛn espacial.

Es asÌ como el 24,8%, equivalente a 274.000 km 2 del ·rea total del territorio nacional, correspondiente a la cuenca Magdalena-Cauca, aporta el 10,6% de la oferta hÌdrica del paÌs, soporta el 70% de la poblaciÛn y genera el 85% del PIB, condiciones que han contribuido a la desregulaciÛn del rÈgimen hÌdrico y al deterioro de la calidad de la cuenca en su conjunto.

A su vez, el 76% restante del ·rea del territorio nacional, 874.000 km 2 , en donde se encuentran las vertientes del Orinoco, Amazonas, PacÌfico, Sin˙, Atrato, Catatumbo y Sierra Nevada de Santa Marta, contribuyen con el 89% de la oferta hÌdrica natural superficial, albergando el 30% de la poblaciÛn. La situaciÛn de la oferta hÌdrica ambiental en estas regiones no presenta a˙n el estado de deterioro de la cuenca Magdalena-Cauca; no obstante, los factores que afectan la regulaciÛn hÌdrica y la calidad del agua, en los actuales momentos, est·n siendo objeto de intensas presiones, debido a razones econÛmicas y sociopolÌticas.

Como ya se ha mencionado, las zonas ubicadas en la cota superior a los 3.000 msnm (103.000 km 2 ) que corresponden a los ecosistemas de p·ramos, representan alrededor del 9% del ·rea total del territorio nacional y aportan a la oferta hÌdrica nacional superficial aproximadamente el 4%.

En estas zonas se encuentra menos del 1% de la poblaciÛn; sin embargo, sus actividades productivas y la presiÛn por el uso y aprovechamientos agrÌcolas, pecuarios y mineros, afectan fundamentalmente las condiciones de calidad de los recursos hÌdricos, incidiendo en un cambio negativo en el rÈgimen de la oferta hÌdrica natural para el desarrollo en las zonas de media y baja montaÒa.

La zona ubicada entre las cotas 1.000-3.000 msnm representa aproximadamente el 35% (402.000 km 2 ) de la superficie del paÌs, tiene una oferta hÌdrica nacional aproximada del 34% y alberga alrededor del 66% de la poblaciÛn del paÌs.

Las condiciones ambientales de esta zona promovieron una fuerte ocupaciÛn territorial, lo que constituye un factor determinante de la alteraciÛn de la regulaciÛn hÌdrica y de las condiciones de calidad del agua.

Asociados con la alta densidad poblacional est·n la intensidad de la producciÛn agropecuaria, particularmente en las zonas de ladera, el volumen de contaminaciÛn de la producciÛn industrial y la generaciÛn de grandes vol˙menes de aguas residuales de uso domÈstico.

Las zonas por debajo de los 1.000 msnm contienen el 62% de la oferta hÌdrica superficial. La alteraciÛn de la vegetaciÛn natural en las zonas medias y altas y la consecuente desregulaciÛn hÌdrica, asÌ como el agravamiento de los procesos naturales de sedimentaciÛn causados por las actividades agropecuarias, aumentan la propensiÛn, frecuencia e intensidad de las inundaciones en las zonas bajas.

Debido a los altos caudales que caracterizan los cauces de estas zonas, los problemas de calidad se circunscriben, b·sicamente, a disposiciÛn de basuras y desechos sÛlidos y lÌquidos de los asentamientos ribereÒos y a los de contaminaciÛn en los tramos adyacentes a los puntos de descarga de los afluentes que transportan altas concentraciones de sedimentos y residuos.

De otro lado, las producciones agrÌcola y pecuaria cubren aproximadamente el 19,8% de la extensiÛn total del territorio, ubic·ndose el 8% en las zonas de p·ramo, el 37,7% en las zonas entre 1.000-3.000 msnm y el 54,3% en las zonas bajas.

Estos sistemas productivos se caracterizan por altos consumos de agroquÌmicos, lo que trae como consecuencia cambios en las condiciones del agua en todos los pisos altitudinales.

Merece especial atenciÛn la producciÛn cafetera, que genera aproximadamente una carga org·nica de 3,7 millones de ton/aÒo, sumando la contaminaciÛn de origen domÈstico de los n˙cleos poblacionales, que alcanza cifras de 1,5 millones de ton/aÒo.

Adicionalmente, las zonas con una mayor vocaciÛn industrial aportan las descargas de los sistemas productivos, caracterizadas por contener grandes cantidades de metales pesados, cuyos efectos contaminantes se intensifican debido a que la ubicaciÛn espacial es altamente concentrada en los corredores industriales, que se encuentran alrededor de los grandes centros urbanos y cuyos efluentes son arrojados a rÌos como el Bogot·, MedellÌn, Cali, Alto Chicamocha, Magdalena y bahÌas como las de Cartagena y Buenaventura, entre otros.

Las explotaciones petroleras y mineras, constituyen otra fuente de contaminaciÛn fÌsico-quÌmica, en las zonas medias y bajas, y con menos intensidad en las zonas altas. Otras actividades llevadas a cabo por el hombre se convierten en fuentes de contaminaciÛn si no se realizan los tratamientos correspondientes. Dentro de estas actividades se pueden mencionar las aguas de refrigeraciÛn en el sector ter- moelÈctrico y los derrames de petrÛleo y combustibles en el transporte fluvial y marÌ- timo, entre otros.

Espacio marino

Los espacios marinos se constituyen en el ·rea de almacenamiento y acumulaciÛn, por un lado, de los vol˙menes de agua de escorrentÌa superficial originada en los espacios continentales y, por otro, de los vol˙menes de agua originada en la precipitaciÛn que cae directamente sobre los espacios marinos (Figura 10).

Todas las alteraciones fÌsico-quÌmicas y microbiolÛgicas del agua -originadas en las actividades socioeconÛmicas dentro de los espacios continentales y atmosfÈricos- se constituyen en factores de alteraciÛn de las aguas marinas. En el mar, la explotaciÛn minera, la explotaciÛn de hidrocarburos, el transporte marino, el depÛsito de desechos peligrosos y los desechos originados dentro del transporte marino (derrames de productos y aguas de consumo) afectan negativamente la calidad del recurso.

El espacio marino de la vertiente del Caribe recibe aproximadamente 220 millones de ton/aÒo de sedimentos que son transportados por los flujos hÌdricos dentro de esta vertiente, siendo el rÌo Magdalena el responsable del 58% de tales descargas sÛlidas, es decir, el mayor aportante de sedimentos al mar Caribe. El espacio marino del PacÌfico, a su vez, recibe una descarga aproximada de 116 millones de toneladas que en su gran mayorÌa son transportadas por los rÌos San Juan y PatÌa (y su afluente el rÌo Sanquianga).

Espacio atmosfÈrico

El espacio atmosfÈrico almacena los vol˙menes de agua provenientes de la evapo- transpiraciÛn originada en el espacio continental y de la evaporaciÛn originada en el espacio marino.

El agua atmosfÈrica es alterada por las emisiones originadas en las actividades

socioeconÛmicas dentro de los espacios continental y marino: emisiones de partÌculas generadas por fuentes fijas y mÛviles, emisiones de gases provenientes de actividades agrÌcolas (abonamientos, quemas), pecuarias, industriales, transporte aÈreo y por quemas de vegetaciÛn boscosa. Aunque el conocimiento acerca de la calidad del agua en el espacio atmosfÈrico del paÌs es muy limitado, las tendencias espaciales y tecnolÛgicas del desarrollo socioe- conÛmico del paÌs permiten prever que hay una fuerte tendencia a que el agua de este espacio sufra alteraciones significativas, como en el caso de los corredores industriales de Boyac· y Yumbo, donde ya se han detectado lluvias ·cidas.

Aspectos institucionales y sociales

La ConstituciÛn de 1991 redefine las responsabilidades del Estado exigiÈndole garantizar la sostenibilidad de los sistemas y los recursos naturales, en tanto que la Ley 99/93 reorganiza la estructura institucional para adecuarla a las nuevas responsabilidades.

Ahora el manejo integral del agua es una meta por alcanzar. El nivel de competencia institucional asociada con la gestiÛn de los recursos hÌdricos es complejo, puesto que allÌ confluyen directa e indirectamente diferentes entidades adscritas o vinculadas a Ministerios, asÌ como programas dependientes de niveles superiores como la Presidencia de la Rep˙blica.

A nivel ministerial se encuentran los Ministerios del Medio Ambiente y de

Agricultura y Desarrollo Rural; el primero responsable de la definiciÛn de polÌticas y reglamentaciones en materia de recuperaciÛn, conservaciÛn, protecciÛn, administraciÛn y utilizaciÛn de los recursos naturales renovables y del medio

ambiente, y el segundo, responsable del desarrollo sostenible de las actividades productivas agrÌcolas, forestales, pecuarias y pesqueras.

El Ministerio de Desarrollo EconÛmico est· a cargo de formular las polÌticas de

Estado en materia de vivienda, equipamiento comunitario, planificaciÛn y desarrollo urbanos, y agua potable y saneamiento b·sico (aseo y alcantarillado). El Viceministerio de Vivienda, Desarrrollo Urbano y Agua Potable posee tres

direcciones, incluida la DirecciÛn de Agua Potable y Saneamiento B·sico.

Bajo la responsabilidad del Ministerio de Desarrollo se encuentra la preparaciÛn de un plan de desarrollo para el abastecimiento de agua potable y saneamiento, en coordinaciÛn con los Consejos Regionales de PlanificaciÛn; propiciar apoyo tÈcnico e institucional; elaborar y fomentar programas de investigaciÛn; elaborar y fomentar programas especiales para el suministro del agua potable y saneamiento a las zonas rurales; elaborar y coordinar la ejecuciÛn del Plan Nacional de CapacitaciÛn Sectorial

y proponer a las autoridades correspondientes la adopciÛn de medidas y programas destinados a la conservaciÛn de los recursos hÌdricos.

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rurual es el principal responsable de las polÌticas de adecuaciÛn de tierras. El Consejo Superior de AdecuaciÛn de Tierras es una entidad asesora y coordinadora. El Instituto Nacional de AdecuaciÛn de Tierras - junto con las organizaciones privadas y p˙blicas- es el organismo ejecutivo. Y el Fondo Nacional de AdecuaciÛn de Tierras es una unidad administrativa encargada de formular proyectos de riego, drenaje y prevenciÛn de inundaciones.

Hasta 1992, los distritos de riego del sector p˙blico estaban a cargo del Instituto Colombiano de HidrologÌa, MeteorologÌa y AdecuaciÛn de Tierras (HIMAT), que estaba adscrito al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

El IDEAM ñque recibiÛ funciones del HIMATñ debe analizar, estudiar, procesar y divulgar la informaciÛn b·sica sobre hidrologÌa, hidrogeologÌa, meteorologÌa y geografÌa b·sica, en relaciÛn con los recursos biofÌsicos de la naciÛn y tiene a su cargo el establecimiento y funcionamiento de la infraestructura de meteorologÌa e hidrologÌa nacional para proveer informaciones, predicciones, asÌ como avisos y servicios de asesorÌa a la comunidad.

El Ministerio de Minas y EnergÌa formula las polÌticas, planes y reglamentaciones del sector energÈtico; por su parte la Unidad de PlaneaciÛn Minero-EnergÈtica encargada de la planificaciÛn del sector, estudia la demanda y el suministro de energÌa, realiza evaluaciones y diagnÛsticos del sector y elabora los planes energÈtico y de expansiÛn del sector. La Empresa de InterconexiÛn ElÈctrica S. A. (ISA) explota el sistema interconectado de energÌa y entre sus accionistas figuran las grandes compaÒÌas municipales de electricidad y las empresas elÈctricas estatales.

En relaciÛn con las causas subyacentes en la problem·tica del agua, referidas a los aspectos institucionales y sociales desde el Plan Nacional Ambiental se identificaron:

1. Las condiciones de acceso al agua que han llevado a tasas de extracciÛn muy superiores a las socialmente deseables y naturalmente sostenibles.

2. La ausencia de mecanismos que permitan cobrar por el deterioro ambiental que genera el mal uso del agua y su utilizaciÛn para depositar vertimientos contami- nantes.

3. La situaciÛn econÛmica y sociocultural de gran parte de la poblaciÛn colombiana que la induce a consumir intensamente los recursos naturales y no le permite acceder f·cilmente a tecnologÌas con las que podrÌa mejorar su ingreso sin deteriorar el medio natural, para este caso, el recurso hÌdrico.

4. Los procesos de ocupaciÛn que no atienden a las condiciones ambientales, atentando contra zonas de especial interÈs hÌdrico o gener·ndose en regiones con escasez.

6.

Las dificultades de la administraciÛn p˙blica para afrontar y orientar soluciones concretas a los problemas ambientales.

7. La reducida investigaciÛn que ha redundado en una base cientÌfica y un sistema de informaciÛn insuficiente.

8. La falta de tecnologÌa apropiada para el uso y conservaciÛn del agua.

Adicionalmente, otros aspectos de orden social e institucional que limitan la gestiÛn integral del recurso para satisfacer las necesidades del desarrollo sostenible del paÌs son:

ï Ausencia de una cultura social del agua. La conducta alrededor del agua ha obedecido a una cultura de abundancia del recurso, mientras que en la realidad regional se afrontan problemas de escasez relativa.

ï Falta de aplicaciÛn articulada de instrumentos de gestiÛn y control. A pesar de la variedad de instrumentos que pueden ser utilizados para el cumplimiento de los objetivos ambientales como los econÛmicos, administrativos y de inversiÛn, entre otros, adem·s de los jurÌdicos, se ha dado mayor Ènfasis a estos ˙ltimos, perdiÈndose el mayor alcance que tendrÌa una adecuada y balanceada articulaciÛn de los distintos instrumentos disponibles. Esto ha conducido a que las normas no hayan trascendido su existencia formal en muchos casos.

ï Deficiente coordinaciÛn interinstitucional. Deficiencias en el diseÒo y aplicaciÛn de los modelos de administraciÛn y conservaciÛn del agua y dificultades para poner en funcionamiento las pautas de la descentralizaciÛn. La necesidad de manejar el recurso hÌdrico dentro del concepto de cuencas, las cuales no siempre coinciden con la jurisdicciÛn de una sola autoridad ambiental, asÌ como las competencias asignadas a las entidades territoriales en relaciÛn con el uso del suelo, frente a las establecidas a las autoridades ambientales para la administraciÛn del recurso hÌ- drico, exigen una estrecha coordinaciÛn, que por diversos motivos no ha alcanzado niveles de consolidaciÛn satisfactorios.

ï Desconocimiento del comportamiento fÌsico natural de los recursos hÌdri- cos y, por tanto, del agua como componente regulador del sistema natural. Ha faltado la aplicaciÛn de la concepciÛn de un manejo integral de los recursos naturales sueloñ aguañvegetaciÛn.

3. Hacia una polÌtica ambiental para el manejo integral del agua

El Salto Social fijÛ como objetivos de la polÌtica ambiental colombiana, dentro del contexto establecido en la ConstituciÛn Nacional, los siguientes:

1.

Promover una nueva cultura del desarrollo sostenible.

2

.

Mejorar la calidad de vida.

3

.

Promover una producciÛn limpia.

4

.

Desarrollar una gestiÛn ambiental sostenible.

5.

Orientar comportamientos poblacionales.

En desarrollo de tales objetivos, los siguientes apartes (todos desarrollados bajo el marco de El Salto Social y el Plan Nacional Ambiental) se presentan como base para los lineamientos de una polÌtica integral del agua.

Objetivo general

Manejar la oferta nacional del agua sosteniblemente, para atender los requerimientos sociales y econÛmicos del desarrollo en tÈrminos de cantidad, calidad y distribuciÛn espacial y temporal.

Objetivos especÌficos

1. Ordenar las actividades y los usos del suelo en las cuencas, atendiendo priori- tariamente la Cuenca Magdalena-Cauca.

atendiendo priori- tariamente la Cuenca Magdalena-Cauca. 2. Proteger acuÌferos, humedales y otros reservorios

2. Proteger acuÌferos, humedales y otros reservorios importantes de agua.

humedales y otros reservorios importantes de agua. 3. Proteger y recuperar las zonas de nacimiento de

3. Proteger y recuperar las zonas de nacimiento de agua, asÌ como los p·ramos, los subp·ramos, las estrellas hidrogr·ficas, las zonas de recarga de acuÌferos y las microcuencas que surten los acueductos municipales.

4.

Disminuir la contaminaciÛn y recuperar las condiciones de calidad de las fuentes seg˙n los usos requeridos.

de calidad de las fuentes seg˙n los usos requeridos. 5. Orientar un uso eficiente del agua

5. Orientar un uso eficiente del agua a travÈs de la formaciÛn de una conciencia de uso racional.

travÈs de la formaciÛn de una conciencia de uso racional. 6. Adoptar tecnologÌas y crear h·bitos

6. Adoptar tecnologÌas y crear h·bitos de consumo que permitan eliminar el desperdicio y disminuir la contaminaciÛn del agua.

el desperdicio y disminuir la contaminaciÛn del agua. 7. Estudiar y definir el desarrollo de infraestructura

7. Estudiar y definir el desarrollo de infraestructura tendiente al almacenamiento artificial de agua, que permita regular los excesos en perÌodos h˙medos y garantizar el suministro y distribuciÛn en perÌodos de dÈficit.

el suministro y distribuciÛn en perÌodos de dÈficit. 8. Complementar el inventario y la evaluaciÛn nacional

8. Complementar el inventario y la evaluaciÛn nacional del recurso hÌdrico superficial y subterr·neo, como herramienta para fijar las prioridades que permitan orientar eficientemente los recursos disponibles para el cumplimiento de los objetivos anteriores.

para el cumplimiento de los objetivos anteriores. 9. Desarrollar el conocimiento y la investigaciÛn del

9. Desarrollar el conocimiento y la investigaciÛn del recurso y fortalecer un sistema de informaciÛn multipropÛsito del agua, integrado al Sistema de InformaciÛn Ambiental.

del agua, integrado al Sistema de InformaciÛn Ambiental. 10. Proteger, recuperar y mejorar ambientalmente las zonas

10. Proteger, recuperar y mejorar ambientalmente las zonas costeras y los terminales marÌtimos alterados por basuras, hidrocarburos, minerales y desechos industriales y org·nicos.

minerales y desechos industriales y org·nicos. 11. Recuperar y proteger ecosistemas naturales

11. Recuperar y proteger ecosistemas naturales estratÈgicos como manglares, pra- deras submarinas y arrecifes de coral.

como manglares, pra- deras submarinas y arrecifes de coral. 12. Disminuir las emisiones que afectan la

12. Disminuir las emisiones que afectan la calidad del agua en la atmÛsfera en concordancia con la polÌtica del aire.

Los anteriores objetivos se desarrollar·n considerando los siguientes lineamientos de

fondo:

1. RecuperaciÛn de las condiciones de regulaciÛn hÌdrica y de calidad, para satisfacer

las demandas actuales y futuras del desarrollo sectorial y territorial en las zonas de

alta ocupaciÛn, con organizaciÛn urbanÌstica o sistemas de producciÛn socio- econÛmicos consolidados, en los cuales se han afectado estructuralmente las condiciones de regulaciÛn hÌdrica natural.

2. PreservaciÛn de las condiciones de regulaciÛn hÌdrica y de calidad, para satisfacer las demandas actuales y futuras del desarrollo sectorial y territorial en las zonas en proceso de ocupaciÛn, con organizaciÛn urbanÌstica, en las cuales no se han afectado estructuralmente las condiciones de regulaciÛn hÌdrica natural.

Estrategias del Plan Nacional Ambiental

Para lograr los objetivos anteriores se plantean las siguientes estrategias:

ï PolÌticas nacionales y acciones descentralizadas. El esquema de organizaciÛn administrativo del paÌs implica que las regiones ñque son los actores vivos de la problem·tica hÌdricañ adopten, con base en sus situaciones particulares, sus propias estrategias y acciones a corto, mediano y largo plazo para atender sus necesidades en el marco de los lineamientos generales formulados en las polÌticas nacionales.

ï Base cientÌfica y tecnolÛgica. Un conocimiento exhaustivo del agua, de su comportamiento, calidad, disponibilidad, los requerimientos de uso, entre otros, asÌ como el avance y apropiaciÛn de la tecnologÌa son herramientas esenciales para manejarla con mayor certeza, ajust·ndose a las realidades del paÌs. El fortalecimiento de la red de informaciÛn ambiental es instrumento esencial para consolidar esta base cientÌfica y tecnolÛgica.

ï ConcertaciÛn. El agua como elemento vital y determinante de la din·mica de las sociedades humanas puesto que condiciona el desarrollo de las actividades socio-econÛmicas en el espacio y en el tiempo tiene que ser incorporada como variable esencial en las polÌticas, programas y proyectos de todos los sectores del Estado y la Sociedad, por lo que es necesario continuar con la apertura de espacios de di·logo y an·lisis con los distintos estamentos de la sociedad, en aras de una planificaciÛn acorde con sus requerimientos y necesidades.

ï EducaciÛn. La base para la construcciÛn de la cultura del agua est· fundamentada en un proceso educativo que incorpore en la conciencia colectiva la importancia del agua y su concepciÛn como recurso finito y fundamental para el desarrollo del paÌs.

ï Gradualidad. Los objetivos planteados frente al recurso hÌdrico deben atender a un orden de prioridades nacional, regional y local, de modo tal que en la medida en que se cumplan metas parciales, se atiendan objetivos superiores.

ï ParticipaciÛn ciudadana. En relaciÛn con el recurso hÌdrico, la participaciÛn ciudadana ha venido adquiriendo un importante rol. El desarrollo jurisprudencial originado en acciones populares y de tutela instauradas por particulares, ha permitido en casos puntuales un uso del recurso adecuado a los postulados de sostenibilidad.

ï AdministraciÛn descentralizada. Se considera que la administraciÛn del recurso hÌdrico por parte de las Corporaciones AutÛnomas Regionales o de Desarrollo Sostenible, de los Departamentos, de los Municipios y de los dem·s entes territoriales debe ser fortalecida para beneficio de las poblaciones regionales y locales.

Esto lleva a una operatividad del sistema de administraciÛn del agua en el marco del SINA que implica una fuerte coordinaciÛn interinstitucional, articulando los distintos programas que se gestan a su alrededor a partir de lo local, lo regional y lo nacional.

Avances en las acciones y programas del Plan Nacional Ambiental en relaciÛn con el agua

El agua es un recurso estratÈgico para el desarrollo del paÌs, por tanto, es de importancia transectorial. Por otra parte, es conveniente que la polÌtica, los programas y las estrategias formuladas para el agua coadyuven los dem·s logros del Plan Nacional Ambiental y El Salto Social. Dada esta interactiva relaciÛn, es conveniente estudiar los avances m·s significativos frente al agua en cada uno de los programas.

M·s Bosques

Las acciones adelantadas para la adopciÛn de una polÌtica de bosques (Documento Conpes No. 2834 de enero 31 de 1996) en relaciÛn con el agua, buscan contrarrestar la deforestaciÛn e incentivar la reforestaciÛn. Adicionalmente, formula acciones concretas para el manejo integral de cuencas. De su adopciÛn se desprende la formulaciÛn de un nuevo rÈgimen para el aprovechamiento de bosques y para el establecimiento de plantaciones.

Manejo Integral de Ecosistemas EstratÈgicos

Se han suscrito convenios interadministrativos para adelantar acciones concretas en los siguientes aspectos:

1.

Acciones de recuperaciÛn y manejo del complejo deltaico estuarino del rÌo Magdalena-CiÈnaga Grande de Santa Marta.

2. Ordenamiento, conservaciÛn y manejo del Macizo Colombiano.

3. Programas de manejo integral en la Sierra Nevada de Santa Marta.

4. RecuperaciÛn de la navegabilidad en el rÌo Meta y manejo integral de la cuenca.

5. RecuperaciÛn y manejo de la BahÌa de Cartagena y Canal del Dique.

Mejores Ciudades

Se adelantÛ el Estudio Sectorial sobre Residuos SÛlidos resaltando el impacto que presenta el inadecuado manejo de los lixiviados sobre las aguas superficiales y subterr·neas. Se realizaron asistencias tÈcnicas y acciones de fortalecimiento institucional para un mejoramiento de la gestiÛn ambiental de grandes centros urbanos y otras ciudades, lo cual facilita la gestiÛn sobre el recurso hÌdrico.

Equilibrio del Comportamiento Poblacional

Se ha iniciado el estudio para la formulaciÛn de una polÌtica de poblaciÛn y de colonizaciÛn que va ligada, incuestionablemente, al manejo del recurso hÌdrico.

ProducciÛn Limpia

Se han definido los criterios de evaluaciÛn ambiental de obras y proyectos que determinan, dentro de su integralidad, planes de manejo, medidas de mitigaciÛn y correcciÛn y programas de contingencia para el recurso hÌdrico.

De la misma manera, se han suscrito convenios intersectoriales con los diferentes gremios de la producciÛn, asÌ como con las diferentes instituciones gubernamentales, a todo nivel, para concertar metas y objetivos en la producciÛn limpia, como los convenios especÌficos en la zona industrial de Mamonal, del Valle de Aburr·, sectores de mataderos, industria de la pulpa y del papel y de artes gr·ficas, que, sin duda, redundar·n en una mejor calidad del agua al disminuir el impacto derivado de dichas actividades industriales.

Mejor Agua

Se ha concebido y formulado, en un clima de amplio consenso, la Estrategia Nacional del Agua para la administraciÛn de los recursos hÌdricos en el paÌs. El marco conceptual de la estrategia se fundamentÛ en la definiciÛn de la relaciÛn oferta-demanda de los recursos hÌdricos, tanto a nivel nacional como a nivel regional.

MetodolÛgicamente, para ejecutar la Estrategia Nacional del Agua, se plantearon cuatro niveles de acciÛn:

ï Nivel Uno o nivel de relaciÛn de la PolÌtica Nacional Ambiental con las polÌticas sectoriales (PolÌtica Agropecuaria, PolÌtica Forestal, PolÌtica Minera y Petrolera, PolÌtica EnergÈtica, PolÌtica Industrial, PolÌtica de Transporte, PolÌtica de Comercio, PolÌtica de Servicios, PolÌtica de PoblaciÛn, etcÈtera).

ï Nivel Dos o nivel de conocimiento de las condiciones y caracterÌsticas de la oferta hÌdrica, tanto a nivel nacional como a nivel regional.

ï Nivel Tres o nivel de relaciÛn de la oferta-demanda, en relaciÛn con los sectores econÛmicos primario, secundario y terciario.

ï Nivel Cuatro o nivel de evaluaciÛn de la capacidad de carga ambiental.

Igualmente, se iniciÛ la contrataciÛn de estudios con Ènfasis en la protecciÛn, preservaciÛn y uso eficiente del recurso hÌdrico.

Por otra parte, se han planteado lineamientos conceptuales para que el Estado pueda garantizar la sostenibilidad del recurso.

Para los ecosistemas de p·ramo se han preparado consultorÌas especÌficas y se ha sometido a consenso p˙blico un proyecto de resoluciÛn para la recuperaciÛn, conservaciÛn y manejo de estos ecosistemas.

Se ha avanzado significativamente en la adopciÛn de una reglamentaciÛn que unifique las disposiciones que tienen que ver con el recurso y su manejo integral. El IDEAM est· formulando y promoviendo una doctrina del manejo del agua.

El IDEAM avanza en la estructuraciÛn, consolidaciÛn y puesta en marcha del componente hidrolÛgico que integra el Sistema Nacional de InformaciÛn Ambiental y presta apoyo tÈcnico y cientÌfico al Ministerio del Medio Ambiente, al SINA, al Gobierno Nacional y a la sociedad en general.

Se concluyÛ el diseÒo de la base de datos correspondiente y la sistematizaciÛn de la informaciÛn hidrolÛgica superficial, publicada hasta el aÒo 1993 y actualizada en la base hasta el aÒo 1995 . Se desarrollÛ el software y se sistematizÛ la informaciÛn para la ediciÛn final del Atlas HidroclimatolÛgico. Igualmente, se elaborÛ el balance hÌdrico nacional para el proceso de ediciÛn final.

Se avanzÛ en el diseÒo y ejecuciÛn de los programas de investigaciÛn b·sica y aplicadada, especialmente en lo relacionado con la caracterizaciÛn y regionalizaciÛn hidrolÛgica para las diferentes zonas y subzonas hidrogr·ficas del paÌs; modelaciÛn y caracterizaciÛn de las zonas inundables y desarrollo de una metodologÌa para la elaboraciÛn de mapas de riesgos y amenazas.

Mares y

Costas Limpias

Dentro de este programa se han adelantado diversas acciones tendientes a impulsar

el ordenamiento ambiental costero y a participar activamente en el ·mbito

internacional. Adicionalmente, se ha expedido la reglamentaciÛn y se han proporcionado los tÈrminos de referencia para el manejo y conservaciÛn de ecosiste- mas de manglar.

Acciones instrumentales

Dentro de las acciones instrumentales previstas en el Plan Nacional Ambiental, debe resaltarse la importancia del fortalecimiento institucional, asÌ como la planificaciÛn y el ordenamiento territorial y la cooperaciÛn global, para la debida gestiÛn del agua.

Instrumentos

Los instrumentos contenidos en el Plan Nacional Ambiental, es decir, jurÌdicos, econÛmicos, administrativos y de inversiÛn, han sido ampliamente desarrollados a continuaciÛn, de tal manera que se puede identificar con claridad la relaciÛn entre los mismos y los objetivos especÌficos. El estudio detallado de este cuadro permitir· que todos los administradores del agua se apropien de valiosas herramientas para mejorar su gestiÛn.

4. Anexos

II. El Consejo Nacional Ambiental

El Consejo Nacional Ambiental fue creado por la Ley 99 de 1993 en su artÌculo 13, que prescribe:

ìPara asegurar la coordinaciÛn intersectorial a nivel p˙blico de las polÌticas, planes

y programas en materia ambiental y de recursos naturales renovables, crÈase el Consejo Nacional Ambiental, el cual estar· integrado por los siguientes miembros:

ñ El Ministro del Medio Ambiente, quien lo presidir·.

ñ El Ministro de Agricultura.

ñ El Ministro de Salud.

ñ El Ministro de Desarrollo EconÛmico.

ñ El Ministro de Minas y EnergÌa.

ñ El Ministro de EducaciÛn Nacional.

ñ El Ministro de Obras P˙blicas y Transporte.

ñ El Ministro de Defensa Nacional.

ñ El Ministro de Comercio Exterior.

ñ El Director del Departamento Administrativo de PlaneaciÛn Nacional.

ñ El Defensor del Pueblo.

ñ El Contralor General de la Rep˙blica.

ñ Un representante de los gobernadores.

ñ Un alcalde representante de la FederaciÛn Colombiana de Municipios.

ñ El Presidente del Consejo Nacional de OceanografÌa.

ñ Un representante de las comunidades indÌgenas.

ñ Un representante de las comunidades negras.

ñ Un representante de los gremios de la producciÛn agrÌcola.

ñ Un representante de los gremios de la producciÛn industrial.

ñ El Presidente de ECOPETROL o su delegado.

ñ Un representante de los gremios de la producciÛn minera.

ñ Un representante de los gremios de exportadores.

ñ Un representante de las organizaciones ambientales no gubernamentales.

ñ Un representante de la universidad elegido por el Consejo Nacional de EducaciÛn Superior ñCESUñ.

ñ Un representante de los gremios de la actividad forestal.

La participaciÛn de Ministro del Medio Ambiente en el Consejo Nacional del Ambiente es indelegable. Los dem·s ministros integrantes sÛlo podr·n delegar su representaciÛn en los viceministros; el Director del Departamento Nacional de Pla- neaciÛn, en el Jefe de la Unidad de PolÌtica Ambiental. El consejo deber· reunirse por lo menos una vez cada seis meses.î

Funciones

1. Recomendar la adopciÛn de medidas que permitan armonizar las regulaciones y decisiones ambientales con la ejecuciÛn de proyectos de desarrollo econÛmico y social por los distintos sectores productivos, a fin de asegurar la sostenibilidad y minimizar su impacto sobre el medio.

2. Recomendar al Gobierno Nacional la polÌtica y los mecanismos de coordinaciÛn de las actividades de todas las entidades y organismos p˙blicos y privados cuyas funciones afecten o puedan afectar el medio ambiente y los recursos naturales renovables.

3. Formular las recomendaciones que considere del caso para adecuar el uso del territorio y los planes, programas y proyectos de construcciÛn o ensanche de infraestructura p˙blica a un apropiado y sostenible aprovechamiento del medio ambiente y del patrimonio natural de la NaciÛn.

4. Recomendar las directrices para la coordinaciÛn de las actividades de los sectores productivos con las entidades que integran el Sistema Nacional Ambiental ( SINA).

5. Designar comitÈs tÈcnicos intersectoriales en los que participan funcionarios del nivel tÈcnicos de las entidades que correspondan, para adelantar tareas de coordinaciÛn y seguimiento.

6. Darse su propio reglamento, el cual deber· ser aprobado por el Gobierno

Nacional.

Recomendaciones del Consejo Nacional Ambiental sobre el agua

Las recomendaciones sobre el agua que el Consejo Nacional Ambiental hizo en su tercera sesiÛn a las entidades p˙blicas y privadas del orden nacional, regional y local, se han organizado en cinco frentes, a saber: ProtecciÛn, Normatividad, InformaciÛn y TecnologÌa, Infraestructura e Instrumentos EconÛmicos y Financieros. Las recomendaciones se hacen, por supuesto, en el marco de las cinco funciones b·sicas del Consejo y buscan el cumplimiento de los objetivos previamente propuestos.

I. En cuanto a la protecciÛn de p·ramos, estrellas fluviales, humedales y

zonas de recarga de acuÌferos, de acuerdo con lo establecido en el numeral 4o., artÌculo 1 de la Ley 99 de 1993, se recomienda:

A las Corporaciones AutÛnomas Regionales y a las entidades territoriales:

1. Definir y declarar ·reas o zonas de reserva para la protecciÛn y conservaciÛn del agua.

2. Adquirir, selectivamente, predios localizados en las zonas estratÈgicas para el

manejo del agua; asÌ como regular las actividades de los particulares propietarios en tales ·reas, incentivando los usos compatibles con la protecciÛn del recurso.

Al Ministerio del Medio Ambiente, en particular a su Unidad Administrativa

Especial del Sistema de Parques Nacionales Naturales:

3. En el proceso de saneamiento de las ·reas del Sistema, adquirir, selectiva-

mente, predios para la conservaciÛn del agua.

Al Ministerio del Medio Ambiente, a las Corporaciones AutÛnomas Regionales y a los particulares:

4. Fomentar y fortalecer la Red de Reservas Naturales de la sociedad civil y el

establecimiento de nuevas ·reas de reserva.

Al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, a las Corporaciones AutÛnomas Regionales y a los municipios:

5. Prestar apoyo y colaboraciÛn para la ejecuciÛn y cumplimiento de la

normatividad sobre protecciÛn de p·ramos, subp·ramos y zonas de recarga de

acuÌferos, que expedir· el Ministerio del Medio Ambiente.

Al Ministerio del Medio Ambiente, a las Corporaciones AutÛnomas

Regionales y a los entes territoriales:

6. Adoptar la cuenca hidrogr·fica como unidad de ordenamiento y manejo

ambiental.

II. En materia de normatividad se recomienda:

Al Ministerio del Medio Ambiente:

7. Liderar y coordinar con los dem·s ministerios responsables del desarrollo sectorial y con el sector privado la expediciÛn de un decreto para el manejo

integral del agua, que unifique las regulaciones vigentes sobre la materia y las actualice, de acuerdo con el diagnÛstico, los objetivos de la polÌtica y la organizaciÛn institucional actual.

8. Expedir, a la mayor brevedad, la normatividad especÌfica sobre protecciÛn

especial de p·ramos, subp·ramos y otras zonas de recarga de acuÌferos.

III. En materia de informaciÛn y tecnologÌa:

Al IDEAM:

9. Consolidar y ampliar la Red HidrometeorolÛgica Nacional y promover la

integraciÛn de Èsta con otras redes p˙blicas y particulares existentes.

A Findeter:

10.

Incorporar en los proyectos de financiamiento de acueductos y alcantarillados

un componente b·sico de mediciÛn meteorolÛgica para ser incorporado a la Red HidrometeorolÛgica Nacional.

Al Ministerio de Minas y EnergÌa, a Ingeominas y al IDEAM:

11. Promover estudios e intercambio de informaciÛn sobre aguas subterr·neas.

Al Ministerio de Desarrollo EconÛmico, al IDEAM y a las Corporaciones AutÛnomas Regionales:

12. Promover estudios e intercambio de informaciÛn sobre agua potable, aguas

superficiales, asÌ como sobre oferta y demanda hÌdrica a todo nivel.

Al Invemar:

13. Adelantar los estudios de base necesarios para que las Corporaciones y

municipios puedan desarrollar las acciones necesarias para la ejecuciÛn de los planes de ordenamiento y de uso de las zonas marinas y costeras.

IV. En materia de infraestructura:

A los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural, Desarrollo EconÛmico,

Medio Ambiente, Minas y EnergÌa, Transporte; al Departamento Nacional de PlaneaciÛn; A las Corporaciones AutÛnomas Regionales y a los entes

territoriales:

14. Impulsar el desarrollo de obras de infraestructura que permitan almacenar

agua para atender el exceso, la escasez y las demandas sectoriales sobre el agua.

V. En relaciÛn con instrumentos econÛmicos y financieros:

Al Ministerio del Medio Ambiente:

15. Expedir a la mayor brevedad la reglamentaciÛn de las siguientes tasas:

retributivas por vertimientos puntuales, compensatorias para garantizar la reno- vabilidad de la cobertura boscosa (Tasa Verde), de aprovechamiento forestal y tasas por el uso del agua.

A las Corporaciones AutÛnomas Regionales:

16. Aplicar, implementar y cobrar las tasas retributivas, compensatorias, de

aprovechamiento forestal y por el uso del agua, conforme a las normas expedidas por el Ministerio del Medio Ambiente.

A los Ministerios de Hacienda y CrÈdito P˙blico y del Medio Ambiente y al

Departamento Nacional de PlaneaciÛn:

17.Proponer incluir en el proyecto de reforma a la Ley 60 de 1993, que se tramita actualmente en el Congreso de la Rep˙blica, lo siguiente:

ï Criterios ambientales como elementos para la asignaciÛn de ingresos corrientes y situado fiscal a los municipios.

ï Compensaciones a los municipios por establecer descuentos en el impuesto predial para incentivar la conservaciÛn de ecosistemas boscosos y no boscosos.

ï Incentivos para quienes conserven ecosistemas no boscosos.

Al Departamento Nacional de PlaneaciÛn:

18. Revisar y aumentar la proporciÛn de recursos del Fondo Nacional de RegalÌas

a proyectos de protecciÛn y mantenimiento del agua, que tengan en cuenta el balance hÌdrico global de las regiones.

A

los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural y del Medio Ambiente y

al

Departamento Nacional de PlaneaciÛn:

19. Aumentar significativamente los recursos para el Certificado de Incentivo

Forestal (CIF) de plantaciones y el de conservaciÛn.

A los Concejos Municipales:

20. Otorgar beneficios tributarios en el impuesto a los predios localizados en zonas

protegidas estratÈgicas para la conservaciÛn del agua.

Al Departamento Nacional de PlaneaciÛn y al IDEAM:

21. Proporcionar los recursos econÛmicos necesarios para la consolidaciÛn y

ampliaciÛn sectorial de la Red HidrometeorolÛgica Nacional.

A los Ministerios de Hacienda y CrÈdito P˙blico y del Medio Ambiente, al

Departamento Nacional de PlaneaciÛn y a las autoridades ambientales:

22. Divulgar los incentivos fiscales que incidan en la protecciÛn y conservaciÛn del

agua, en especial el Certificado de Descuento Tributario por destinar predios a plantaciones forestales.

1

Balance HÌdrico Mundial y Recursos Hidr·ulicos de la Tierra, UNESCO e Instituto de HidrologÌa, Madrid, 1979.

2

Postel, S., Last Oasis, Facing Water Scarcity, 1a. Edition, W. W., Norton and Company, New York, 1992, 239 pp.

3

IbÌdem.

4

 

IbÌdem.

5

PNUD, Water and Sustainable Development, 1992, p. 43.

6

 

Postel, 1992.

7

 

IbÌdem.

8

Caudal especÌfico de escorrentÌa es el vol˙men de agua ofertado en el tiempo con relaciÛn a un ·rea.

9

Oferta hÌdrica per capita total es el vol˙men de agua anual disponible por individuo. Se obtiene de dividir el vol˙men total de agua dulce superficial anual disponible por el tamaÒo de la poblaciÛn.

10

Oferta hÌdrica per capita accesible, en condiciones naturales, es el vol˙men anual disponible por individuo y equivale aproximadamente al 20% de la oferta per capita total.

11

 

Las condiciones naturales de oferta pueden incrementarse, mediante la construcciÛn de reservorios y embalses o mediante obras biomec·nicas, aumentar la capacidad de recarga dentro de las cuencas hidrogr·ficas.

12

Cuando se tiene una disponibilidad u oferta interna nacional de agua inferior a 1.000 m 3 /hab/aÒo, se plantea una limitaciÛn al desarrollo socio-econÛmico, generando graves problemas ambientales. Los paÌses con menos de 2.000 m 3 /hab/aÒo se encuentran en una preocupante situaciÛn de escasez marginal de agua.

13

La regulaciÛn hÌdrica es la capacidad del medio natural de propiciar condiciones que permiten la infiltraciÛn y recarga subsuperficial para generar vol˙menes de escorrentÌa en perÌodos de no precipitaciÛn. Estos vol˙menes son los llamados caudales de estiaje.

POLITICA NACIONAL DE BIODIVERSIDAD

El Ministerio del Medio Ambiente y el Departamento de Planeación Nacional, con el apoyo del Instituto Humboldt, elabora- ron y publicaron en el primer trimestre de este año la Política Nacional de Biodiversidad. Este documento, fruto de una consulta de más de cien personas y entidades de los sectores público y privado, hace realidad lo planteado en el Convenio de Diversidad Biológica (ley 165 de 1994). Uno de los objetivos primordiales de La Política Nacional de Biodiversidad es comunicar la manera como Colombia piensa orientar a largo plazo las estrategias nacionales sobre el tema de la biodiversidad, así como definir quienes son los encargados de las diferentes áreas de acción. El documento tiene una característica principal: es atemporal. Así, el documento es una política de nación, de la cual cada gobierno puede escoger un área a desarrollar sin dejar de lado el objetivo principal que es promover la conservación, el conocimiento y el uso sostenible de la biodiversidad, así como la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados su utilización.

La estructura del documento retoma y se fundamenta en los pilares del convenio: conservar, conocer y utilizar. Además incluye una serie de instrumentos para facilitar la implementación mediante acciones relacionadas con la participación ciudadana, el desarrollo y transferencia de tecnologías, el desarrollo institucional , la educación y la divulgación, entre otras.

La Política Nacional de Biodiversidad fue aprobada por el Consejo Nacional Ambiental en 1995 y se fundamenta en los siguientes principios: la biodiversidad es patrimonio de la nación y tiene un valor estratégico para el desarrollo presente y futuro de Colombia. La diversidad biológica tiene componentes tangibles a nivel de moléculas, genes y poblaciones, especies y comunidades, ecosistemas y paisajes. Entre los componentes intangibles están los conocimientos, innovaciones y prácticas culturales asociadas. La biodiversidad tiene un carácter dinámico en el tiempo y el espacio, y se deben preservar sus componentes y procesos evolutivos. Los beneficios derivados del uso de los componentes de la biodiversidad deben ser utilizados de manera justa y equitativa en forma concertada con la comunidad. Estos principios tienen en cuenta el hecho de que la biodiversidad es vital para nuestra existencia por los servicios ambientales que se derivan de ella y por sus múltiples usos, entre los que están la alimentación, los combustibles fósiles, que son subproductos de ella, y las fibras naturales.

Siguiendo los principios citados, La Política Nacional de Biodiversidad debe desarrollarse en un Plan de Acción Nacional en el cual se definan los responsables de las diferentes acciones, y los recursos humanos, institucionales, de infraestructura y financieros para la implementación de las estrategias e instrumentos. A su vez, El Plan de Acción Nacional debe ir acompa- ñado de planes de acción regionales liderados por las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible, en los que se definan las acciones prioritarias para las regiones y sus mecanismos específicos de implementación.

En el Encuentro de expertos en Ciencia y Tecnología de los Países No Alineados, realizado en Cartagena de Indias entre marzo 17 y 19 de 1997, el anterior Viceministro del Medio Ambiente, Ernesto Guhl Nannetti, presentó La Política Nacional de Biodiversidad. Los participantes del sector ambiental, las Organizaciones No Gubernamentales, los representantes de comu- nidades indígenas, y los delegados de los gobiernos de países no alineados estuvieron presentes en dicha presentación y se espera que a partir del documento resulten convenios de cooperación para la puesta en práctica de la Política Nacional de Biodiversidad, en coordinación con los esfuerzos a nivel local. Hasta ahora se han distribuido a nivel nacional e internacio- nal 4000 ejemplares del documento a municipios, gobernaciones, Corporaciones Autónomas Regionales, Organizaciones No Gubernamentales, sectores productivos, ministerios y agencias institucionales, entre otros.

Se presenta a continuación la política nacional de biodiversidad:

REPÚBLICA DE COLOMBIA

Ministerio del Medio Ambiente

Departamento Nacional de Planeación

Instituto «Alexander von Humboldt»

Política Nacional de Biodiversidad

Resumen Ejecutivo

La biodiversidad se define como la variación de las formas

de vida y se manifiesta en la diversidad genética, de pobla-

ciones, especies, comunidades, ecosistemas y paisajes. La biodiversidad reviste de gran importancia por los servicios ambientales que se derivan de ella y por sus múltiples usos:

nuestra alimentación proviene de la diversidad biológica, los combustibles fósiles son subproducto de ella, las fibras naturales también. El agua que tomamos y el aire que respira- mos están ligados a ciclos naturales con gran dependencia en la biodiversidad, la capacidad productiva de los suelos depende de su diversidad biológica, y muchos otros servi- cios ambientales de los cuales depende nuestra superviven- cia. Desde una perspectiva biológica, la diversidad es vital, porque brinda las posibilidades de adaptación a la pobla- ción humana y a otras especies frente a variaciones en el entorno. Así mismo, la biodiversidad es el capital biológico del mundo y representa opciones críticas para su desarrollo sostenible.

Colombia es uno de los países con mayor diversidad bioló- gica, ya que con sólo el 0.7% de la superficie continental posee cerca del 10% de la diversidad biológica mundial. Esta biodiversidad ha sido utilizada por comunidades tradiciona- les y es base directa e indirecta de numerosas actividades productivas, por lo cual juega un papel estratégico en el desarrollo nacional, y en las oportunidades futuras de desa- rrollo sostenible.

La importancia de la biodiversidad, así como la adopción de medidas para su conservación, uso sostenible y distribu- ción de beneficios que se deriven de su utilización, se con- signan en la Convención sobre Diversidad Biológica, ratifi- cada por Colombia mediante la Ley 165 de 1994. La Política Nacional de Biodiversidad establece un marco general y de largo plazo para orientar las estrategias nacionales sobre

este tema. La presente política se fundamenta en tres estra- tegias: conservación, conocimiento y utilización sostenible

de la biodiversidad. El documento también identifica los ins-

trumentos para facilitar la implementación de la política a través de acciones relacionadas con la educación, la partici- pación ciudadana, el desarrollo legislativo e institucional, y los incentivos e inversiones económicas.

La estrategia de conservación incluye las medidas de con-

servación in-situ a través del sistema de áreas protegidas, la reducción de los procesos y actividades que causan pérdida

o deterioro de biodiversidad, y la recuperación de

ecosistemas degradados y especies amenazadas. La estrate- gia de conocimiento abarca la caracterización de componen- tes de la biodiversidad en los niveles ecosistémico, de po-

blaciones, especies y el nivel genético; y la recuperación del conocimiento y las prácticas tradicionales. La estrategia de utilización busca promover el uso de sistemas sostenibles

de manejo, apoyar y promover el establecimiento de bancos

de germoplasma y programas de biotecnología, diseñar e

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implementar sistemas de valoración multicriterio de la biodiversidad, y mecanismos para la distribución equitativa de beneficios derivados de su uso. También, incluye medi- das para procurar el desarrollo sostenible del potencial eco- nómico de la biodiversidad.

La Política Nacional de Biodiversidad debe desarrollarse en un Plan de Acción Nacional en el cual se definan los respon- sables de las diferentes acciones, y los recursos humanos, institucionales, de infraestructura y financieros para la implementación de las estrategias e instrumentos. El Plan de acción nacional debe ir acompañado de planes de acción regionales liderados por las Corporaciones Autónomas Re- gionales y de Desarrollo Sostenible, en donde se definan las acciones prioritarias para las regiones y sus mecanismos específicos de implementación.

I. DIAGNOSTICO

A. La diversidad biológica colombiana

La diversidad biológica o biodiversidad es la variación de las formas de vida y se manifiesta en la diversidad genética, de poblaciones, especies, ecosistemas y paisajes. Colombia tiene una extensión continental de 114´174.800 hectárea, que representan aproximadamente 0,7% de la superficie conti- nental mundial. En esta área se encuentra el 10% de la biodiversidad mundial, haciendo de Colombia un país «megadiverso».

De la extensión territorial colombiana, 53,2 millones de hec- táreas están cubiertos por bosques naturales; 21.6 millones por otros tipos de vegetación en áreas de sabanas, zonas áridas y humedales; 1,10 millones por aguas continentales, picos de nieve y asentamientos urbanos y por lo menos 38,4 millones se encuentran bajo uso agrícola y procesos de co- lonización. Estas categorías generales de cobertura alber- gan una gran diversidad ecosistémica que es característica de Colombia.

Esta gran biodiversidad de ecosistemas se ha atribuido a factores como la localización altitudinal del país entre los dos trópicos, la variedad en condiciones edafoclimáticas que han llevado a una gran multiplicidad de espacios geográfi- cos y la existencia de espacios aislados por levantamientos topográficos. La diversidad ecosistémica colombiana es de tal magnitud, que no son muchos los ecosistemas que exis- ten en el mundo que no estén representados en Colombia. Los principales biomas colombianos, que son la categoría más general de definición de ecosistemas, son los bosques húmedos tropicales (378.000 Km 2 ), las sabanas llaneras (105.000 Km 2 ), y los bosques aluviales o vegas (95.000 Km 2 ). Otros biomas que ocupan extensiones considerables son el bosque andino (45.000 Km 2 ) y los bosques bajos y cantingales amazónicos (36.000 Km 2 ). Las áreas actuales de biomas representan en la mayor parte de las ocasiones una porción de las áreas originales y en algunos casos particula-

res se han extendido. Estos fenómenos se deben principal- mente a actividades antrópicas. Por ejemplo, la superficie original de 550.000 Km 2 de bosques tropicales, ubicados por debajo de los 1.000 m.s.n.m., se han reducido en un 33%. Lo opuesto ha sucedido con los páramos, cuya superficie ha aumentado debido a la expansión de los páramos de origen antrópico.

La diversidad ecosistémica está directamente relacionada con la diversidad de especies, que es el nivel más usual para referirse a la biodiversidad y representa el número de espe- cies en un espacio determinado. A escala mundial todavía

no se cuenta con una idea clara de cuantas especies existen.

A medida que ha avanzado el inventario de ellas se ha hecho

evidente, sin embargo, que la mayor cantidad de especies se encuentra concentrada en un pocos países tropicales, llama- dos la «Megadiversidad». Estos contienen hasta el 40% de todas las especies del mundo. La gran biodiversidad biogeográfica y ecológica de Colombia, así como la gran riqueza de especies de muchas comunidades bióticas, per- miten suponer razonablemente que este país pueda conte- ner una diversidad de especies entre las más altas del plane-

ta.

Se ha estimado que Colombia tiene entre 45.000 y 55.000 especies de plantas. Este número es muy alto para un país de tamaño intermedio, si consideramos que toda África al sur del Sahara contiene cerca de 30.000 especies, y Brasil, que cubre una superficie 6,5 veces mayor que la de Colombia posee 55.000. Colombia tiene entre 3.000 y 3.500 especies de orquídeas, lo cual representa, según algunos investigado- res, el 15% del total mundial.

Otro grupo muy diverso en Colombia es el de las aráceas, del cual el país contiene la flora más rica del mundo con un sexto de las 3.500 especies conocidas de esta familia. En el género Anthurium solamente, se ha estimado que en Colombia exis-

te el mismo número de especies que en toda América Cen-

tral. La mayor diversidad de esta familia de plantas poco estudiada se encuentra en la cordillera Occidental, hacia los 1.500 m.s.n.m., en las zonas con mayor precipitación, en la transición entre las selvas de las tierras bajas y las selvas premontanas. Otra familia muy rica en especies de este gru- po en Colombia es la Heliconiaceae (platanillos, helicóneas). Investigadores han encontrado que la mayor diversidad de este grupo se encuentra en las montañas entre Costa Rica y Ecuador, y muchas especies nuevas se están descubriendo en Colombia. Se estima que existen en el país más o menos 95 especies.

Las ericacáceas son un grupo de plantas bien representa- dos en las áreas montanas tropicales, que tiene una diversi- dad muy alta en Colombia, con 27 géneros y 267 especies, siendo el país más diverso de América, y con concentracio- nes especialmente en las laderas occidentales de los Andes Occidentales. Otros grupos en Colombia muy ricos son las palmas, las cycadáceas, los helechos y la bromeliáceas. Por

3

Política Nacional de Biodiversidad

ejemplo, se estima que en Colombia hay 270 especies de palmas.

Estudios de la región caribe sobre algas han mostrado que el caribe colombiano es una de las áreas más ricas del Atlánti- co tropical con 430 especies. En cambio, la del Pacífico pre- senta una baja diversidad, con aproximadamente 133 espe- cies.

En cuanto a los vertebrados, Colombia se coloca en el tercer lugar mundial con 2890 especies. Listas colombianas de ma- míferos incluyen 367 especies de existencia confirmada den- tro del país (más del 7% del mundo) y otras 82 cuya existen- cia es muy posible, pues han sido reportadas cerca de los límites de Colombia.

De esta lista sobresale la gran riqueza de murciélagos (151 especies) y roedores (94 especies). De este último grupo, el género Oryzomys está representado por 18 especies y 10 más de posible ocurrencia en el país.

Las 27 especies de primates representan un tercio de los primates de América tropical y sólo es superado por Brasil, que tiene 55 especies. Según investigadores colombianos, en Colombia el Piedemonte Amazónico presenta la mayor riqueza de especies, con valores crecientes entre el Alto Guavire (9 especies) y el Putumayo (13 especies).

Otros grupos de especies bien representados en el país son las dantas, pues solamente en Colombia y en Ecuador se encuentran las tres especies de dantas de América (Tapirus bairdii, Tapirus terrestres y Tapirus pinchaque).

Durante muchos años se ha afirmado que Colombia es el país del mundo con más especies de aves. Las 1721 especies de aves registradas en Colombia corresponden a cerca de 19% de todas las especies, 60% de las aves de Suramérica. De estas especies se estima que entre 55 y 60 son endémi- cas.

Los reptiles también han sido objeto de inventarios exhaus- tivos en el país. Un inventario realizado con base en ejempla- res de museo llevados a cabo durante 1986, arrojó una cifra de 205 especies de saurio en el territorio colombiano, lista que ha venido aumentando con la descripción de nuevas especies.

Uno de los grupos zoológicos de mayor diversidad en Co- lombia es el de los anfibios y en este campo el inventario está muy lejos de ser concluido y en los últimos años cada entrega de una revista especializada incluye alguna descrip- ción de nuevas especies de ranas en nuestro territorio.

Los peces, a pesar de su gran importancia económica, toda- vía son muy poco conocidos en nuestro territorio y existen extensa regiones, como la Amazonía y Orinoquía, donde los inventarios pueden aún aportar nuevas especies, o especies todavía no registradas en el país. Las aguas continentales

Política Nacional de Biodiversidad

de Colombia contienen cerca de las dos terceras partes de las aproximadamente 3.000 especies de peces de Suramérica.

En las áreas marinas existen estudios detallados de algunos grupos en áreas marinas del caribe y son menos completos

la costa pacífico. Según investigaciones recientes el total de especies en los arrecifes es de 326, estimándose además

en

un

número de 700 especies (cerca de 200 aún no registradas)

en

toda la costa del Caribe de Colombia. Algunas áreas son

particularmente ricas en especies, tales como las aguas de la región de Santa Marta y el Parque Nacional Tayrona, donde hay cerca de 300.

Dentro de los insectos, algunos grupos sobresalen por la diversidad y endemismo en Colombia. Entre las mariposas, por ejemplo, el grupo de mariposas pardas (Satyridae, tribu pronophilini) presenta su mayor diversidad en los países andinos entre Venezuela y Bolivia, preferentemente en hábitats montanos entre lo 1.000 y 4.000 metros, con algunas especies en las tierras bajas. En Colombia pueden existir hasta 3.000 especies diurnas, de siete familias, entre las cuales hay algunas endémicas, tales como Cissia ucumarensis y Actinote iguaquensis. En cuanto a la familia de los escorpio- nes, la Sierra Nevada de Santa Marta y la cordillera Oriental pueden ser considerados como una región de endemismos o área de refugio.

B. ¿Porqué es importante la biodiversidad?

La diversidad biológica o biodiversidad es el fundamento de nuestra vida cotidiana y es esencial para el desarrollo de países como Colombia. La supervivencia del ser humano y de otras especies depende de la biodiversidad. En términos generales existen usos directos como alimentación, medici- na, construcción, etc., y también indirectos, como turismo, productividad, caudales de agua, combustibles fósiles, etc.

A continuación se exponen algunos ejemplos.

En la agricultura, la totalidad de las plantas cultivadas co- mercialmente y que consumimos a diario son producto del manejo de la biodiversidad. Este manejo se da a través del mejoramiento genético para incrementar su productividad,

la tolerancia a condiciones climáticas extremas y la resisten-

cia a diferentes clases de plagas y patógenos. De las 270.000 especies de plantas vasculares conocidas, aproximadamen-

te 3.000 son comestibles, y tan sólo unas 200 han sido do-

mesticadas para cultivos. En la actualidad alrededor de 90% de los alimentos de origen vegetal se derivan de sólo 20 especies, sobretodo parientes de pastos silvestres, como el arroz, el trigo y la cebada. Varios de los cultivos principales tienen su centro de origen en América Latina, entre ellos, el fríjol (Phaseolus vulgaris), la papa (Solanum tuberosum), el tomate (Lycopersicon esculentum), la yuca (Manihot esculenta) y el cacao (Theobroma cacao). Asimismo, existe una gran variedad de plantas silvestres que han sido utiliza- das tradicionalmente por comunidades, con un potencial de uso importante.

4

Muchas de las cosechas agrícolas que utilizamos dependen de insectos y vertebrados para su polinización. Ejemplos claros de esta interacción entre plantas y animales son el cacao, polinizado por dípteros (moscas), y el algodón, polinizado por abejas. Un ejemplo de importancia económica para Colombia es el banano, el cual es polinizado por murcié- lagos. Estos cultivos son susceptibles a numerosas plagas causadas por insectos, hongos y virus, los cuales se pue- den combatir, en muchos casos, usando agentes de control biológico naturales. Algunos ejemplos de estos usos son las avispas que se utilizan en para el control del gusano barrenador de la caña de azúcar, y los hongos, para el control de la broca del café.

En el sector de la pesca y la acuicultura, la pesca marina y continental es una fuente importante de alimento e ingreso económico para poblaciones rurales en muchas regiones de Colombia. Se estima que en el mundo cerca de 900 millones de personas dependen de la pesca como fuente principal de proteína, y que esta genera cerca de 200 millones de em- pleos.

Alrededor de 80% de la pesca es el resultado de pesca mari- nas, tan sólo el 6% proviene de pesca continental y el resto de acuicultura. La mayor producción pesquera continental proviene de la cuenca amazónica, con cerca 15.000 tonela- das anuales, seguida por la cuenca del Magdalena, con aproximadamente 5.000 toneladas por año.

La producción marina en Colombia proviene principalmente del Océano Pacífico, con cerca de 91.000 toneladas en el año, mientras que la pesca en el Océano Atlántico colombianos es tan sólo de 15.000 toneladas.

En Colombia la producción de pesca y acuicultura para 1995 se estimó en 167.000 toneladas. En ese mismo año las expor- taciones pesqueras sumaron $228 millones de dólares y las importaciones $146 millones de dólares. El sector pesquero

representó tan sólo el 0,7% del Producto Interno Bruto (PIB)

y 3,5% del PIB del sector agropecuario. Teniendo en cuenta

que casi la mitad del territorio de Colombia está en los mares

y sus dos costas, y que Colombia es el cuarto país en el

mundo en aguas continentales, el sector pesquero tiene un enorme potencial de desarrollo.

En cuanto al uso de la madera, numerosas especies de árbo- les son indispensables como fuente de madera, leña y fibra para papel. La madera es un elemento fundamental para la vida rural, por ejemplo se utiliza en construcción de vivien- das y como fuente de energía en forma de leña y carbón. Si bien la mayor parte de la producción maderera mundial pro- viene de los países de zonas templadas, existe un número creciente de especies de árboles tropicales con gran poten- cial comercial. En Colombia, el consumo de maderas se cal- cula en 20 millones de metros cúbicos anuales, utilizados principalmente como leña y carbón (16 millones) y en la in- dustria (4 millones). La producción de papel se estima en

582.000 toneladas métricas, con un incremento aproximado de 50% en la última década.

Los usos de la biodiversidad en la medicina son vitales para el hombre y para especies domesticadas. Una proporción importante de los remedios utilizados en países como Co- lombia provienen de extractos de plantas y medicinas sinte- tizadas a partir de compuestos naturales.

Se estima que cerca de 20.000 especies de plantas a nivel mundial pueden tener usos tradicionales como medicinas, y tan sólo 5.000 de éstas han sido investigadas para evaluar su potencial farmacéutico. En la actualidad cerca de 120 sus- tancias químicas utilizadas en drogas provienen de 90 espe- cies de plantas en el mundo y más de 3.000 antibióticos, como la penicilina y la tetraciclina, se originan de microorganismos. Asimismo, se ha considerado que 1.400 plantas descritas poseen propiedades anticancerígeras.

En Colombia, algunas familias de plantas son utilizadas como ornamentales, sobretodo las orquídeas (Orchidiaceae), anturios (Araceae), bromelias (Bromeliaceae) y los platanillos (Heliconiaceae). Adicionalmente, muchas espe- cies domesticadas y mejoradas genéticamente en otras re- giones del globo son cultivadas para exportación hasta el punto que nuestro país es el segundo exportador mundial de flores cortadas. Se calcula que el valor total del mercado es superior a los 3.500 millones de dólares anuales.

En cuanto a ganadería y zoocría, la principal fuente de pro- teína que consumimos en Colombia proviene del uso de ani- males domesticados. La ganadería vacuna para carne y le- che representa un rubro valioso en la economía regional y nacional, y se deriva del uso de la biodiversidad. Si bien el centro de origen y domesticación de las principales especies utilizadas está fuera de Colombia, existen razas adaptadas a las condiciones regionales que tienen un potencial impor- tante de uso en programas de mejoramiento genético.

Algunos componentes de la biodiversidad colombiana se utilizan en programas de cría en cautiverio y zoocría, lo cual genera ingresos significativos para el país. Un ejemplo claro son los criaderos de babilla para la exportación de pieles curtidas y productos derivados. Esta actividad ha crecido hasta convertir a Colombia en el principal productor y exportador de pieles de babilla en el mundo. Otros compo- nentes de la fauna nativa tienen un potencial importante como animales ornamentales, incluyendo algunas especies de aves y peces.

El turismo es uno de los sectores de la economía mundial de mayor crecimiento. La importancia de países tropicales como destinos turísticos es cada vez mayor. Incluso el turismo nacional muestra tendencias crecientes a diversificarse ha- cia actividades de visita a regiones naturales tales como par- ques nacionales. Este turismo ecológico o ecoturismo es una fuente potencial de ingresos para pobladores de zonas rurales y para Colombia en general.

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Política Nacional de Biodiversidad

La diversidad biológica en sus diferentes manifestaciones provee muchos beneficios indirectos. La productividad de muchos ecosistemas está ligada directamente con la activi- dad biológica de hongos y microorganismos del suelo, los cuales descomponen la materia orgánica, reciclan nutrientes y fijan nitrógeno. Estos procesos son esenciales para el de- sarrollo de plantas y los ciclos de vida que sustentan. Otros servicios que proveen los ecosistemas son la regulación de los ciclos hidrológicos y de los caudales, la producción de oxígeno y la regulación del clima. Adicionalmente, los bos- ques, praderas y cultivos son importantes fijadores de CO 2 , actuando de manera indirecta sobre los procesos de cambio global. Finalmente, es importante resaltar que la mayor parte de los combustibles que utilizamos son derivados de seres vivos, incluyendo fósiles como el carbón y el petróleo.

Causas de Pérdida De La Biodiversidad en Colombia.

Para poder diseñar e implementar una política nacional orien- tada a la conservación, conocimiento y uso sostenible de la biodiversidad es importante reconocer que existen causas directas e indirectas de su pérdida.

1. Causas Directas.

En primer lugar, el país vive un proceso acelerado de trans- formación de sus hábitats y ecosistemas naturales a causa de factores tales como la ejecución de políticas inadecuadas de ocupación y utilización del territorio, que han agudizado problemas de colonización y ampliación de la frontera agrí- cola. Otras causas de transformación de hábitats son el esta- blecimiento de cultivos ilícitos, la construcción de obras de desarrollo e infraestructura, la actividad minera, la adecua- ción de zonas cenagosas para el pastoreo, el consumo de leña, los incendios de ecosistemas naturales, y en algunos casos la producción maderera. Esta transformación resulta en la reducción de hábitats o en su fragmentación.

Aunque aún no existe un consenso en cuanto al área deforestada anualmente, ni sobre sus tendencias actuales, se estima que una tercera parte de la cobertura forestal del país ha sido eliminada, modificando considerablemente el paisaje. Las causas a las cuales se atribuye la deforestación son en orden de importancia: la expansión de la frontera agropecuaria y la colonización (73,3%), la producción maderera (11,7%), el consumo de leña (11,0%), los incendios forestales (2%) y los cultivos ilícitos (2%).

La colonización ha ampliado la frontera agropecuaria me- diante la ocupación de vastas regiones del país, que se ca- racterizan por un bajo desarrollo económico, débil presencia del Estado, vulnerabilidad ecológica y situaciones de con- flicto armado y social. Así, el conflicto de uso de las tierras en el país es crítico, dado que 45% del territorio nacional se usa para fines diferentes de su vocación. Por ejemplo, la ganadería ocupaba en 1993, 40,1 millones de hectáreas, mien- tras que su potencial de uso se reducía a 15,3 millones. 2

Política Nacional de Biodiversidad

Cincuenta por ciento de los suelos del territorio nacional presentan algún grado de erosión, de la cual veinticuatro punto cuatro (24,4) es catalogada como severa. Adicionalmente, se estima que al año entre 170.000 y 200.000 hectáreas de terreno inician procesos erosivos. En la zona andina el problema de erosión severa es más grave, dado que las tierras afectas sobrepasan un 80%.

Otro factor que ha contribuido a la transformación de hábitats naturales ha sido la construcción de obras de infraestructu- ra y desarrollo vial sin las debidas consideraciones ambien- tales. Grandes vías nacionales cruzan importantes ecosistemas de las zonas bajas, como ciénagas de la planicie de la costa Atlántica, los valles interandinos y las sabanas de los Llanos Orientales (Instituto Nacional de Vías, 1995). Sin embargo, la variable ambiental en la planeación de infra- estructura no ha sido tradicionalmente considerada como un elemento importante en la toma de decisiones.

En segundo lugar, la introducción de especies foráneas e invasoras causan directamente pérdida de diversidad bioló- gica, mediante la competencia y desplazamiento de especies nativas. Este desplazamiento puede poner en peligro la via- bilidad de las poblaciones o llevar a su extinción. En numero- sas ocasiones, la introducción de especies foráneas e inva- soras es promovida por políticas estatales de fomento que no tienen en cuenta sus efectos ambientales a mediano y largo plazo.

Por otra parte, la sobreexplotación o aprovechamiento no sostenible de especies silvestres de fauna y de flora para el consumo doméstico o la comercialización, tiene graves efec- tos sobre la biodiversidad. Puede llevar a la erosión genética, reducción de los tamaños de poblaciones y hacerlas más vulnerables a la extinción. En Colombia, la severa presión de caza que enfrenta la fauna silvestre se debe principalmente a la demanda de individuos, pieles o productos de estas espe- cies en mercado internacional ilegal. La magnitud del proble- ma se refleja en cifras como la siguiente: durante 1994 se realizaron en Santafé de Bogotá 622 decomisos para un total de 17.359 especímenes entre animales vivos y productos. 4 Debido parcialmente a estas causas, en Colombia ya han desaparecido varias especies de fauna silvestre, encontrán- dose otras en grave amenaza de extinción. Entre las especies que se hallan en los libros rojos de la UICN se encuentran 30 especies de mamíferos, 58 de aves y 15 de reptiles. 5

Con relación al recurso pesquero, a causa de la sobreexplotación y el uso de técnicas inadecuadas para la pesca, la cuenca del río Magdalena ha perdido 78,44% de su producción en veinte años, pasando de 78.847 toneladas en 1974 a 16.998 toneladas en 1994. En los ríos Sinú y San Jorge la producción ha descendido en 69,84%. En otras cuencas, como la Orinoquía y la Amazonía, la producción ha aumenta- do, 54222,4% y 192,5% respectivamente, por ser reciente el uso comercial del recurso pesquero.

6

El abastecimiento para la industria y comercio de madera ha sido en muchos casos insostenible, afectando áreas signifi- cativas de bosque. Adicionalmente, las principales fuentes de abastecimiento de madera se encuentran en las zonas más biodiversas del Pacífico y la Amazonía colombiana. Par- ticularmente, en 1994 se estimó que 50% de la materia prima proviene de los bosques naturales del Pacífico. Se ha calcu- lado que esta actividad productiva ha afectado en forma negativa entre 40.000 y 68.000 hectáreas de bosque al año. 6 Este problema se ha visto exacerbado por el hecho de que el sector forestal se ha caracterizado por su baja productividad y eficiencia, perdiéndose en las transformación de la madera 42% del recurso.

Otra de las principales causas directas de pérdida de biodiversidad es la contaminación resultante de actividades industriales y domésticas que llevan a una alteración del medio natural. Esta alteración puede ser temporal si el medio tiene la capacidad de volver a su estado natural. Sin embar- go, en numerosas ocasiones los niveles de contaminación están por encima de la capacidad de carga del ecosistema. En estos casos, los ecosistemas afectados van deteriorán- dose, afectando la biodiversidad de estas localidades.

Los efectos de la contaminación sobre la biodiversidad no han sido cuantificados, pero su impacto puede inferirse de las cifras de actividades contaminantes. En el nivel domésti- co, se estima que sólo 65% de las zonas urbanas cuentan con disposición de excretas, y en la zona rural, 27%. La pro- ducción de residuos sólidos también representa un proble- ma importante: se estima que la producción de basuras es de aproximadamente 15,903 toneladas al día. 7 De acuerdo con el Ministerio de Salud, 32% de estas basuras se depositan en rellenos sanitarios, 3% se entierra, 50% se dispone a cielo abierto y el restante 15% va a cuerpos de agua. En el campo industrial, la generación de residuos sólidos por lo general no pasa por los tratamientos ambientalmente adecuados. Por ejemplo, sólo seis industrias cuentan con incineradores de residuos y cinco tienen rellenos sanitarios para residuos domésticos y peligrosos. La disposición inadecuada de resi- duos industriales puede tener efectos peligrosos como la emisión de químicos bioacumulables y con efectos poten- cialmente cancerígenos.

Otra forma de contaminación es causada por el uso intensivo de plaguicidas y fertilizantes. La mala utilización de estas sustancias puede afectar la viabilidad de las poblaciones nativas y debilitar la capacidad de respuesta de los ecosistemas naturales. Por ejemplo, el uso excesivo de ferti- lizantes promueve su incorporación en las fuentes de agua, induciendo a la eutroficación e inhibiendo el desarrollo nor- mal de la fauna. Aunque los problemas por calidad de agua por fuentes no puntuales no han sido estudiados adecuada- mente en el país, se sabe que en algunas zonas se están presentando importantes problemas por escorrentía y percolación agrícola ocasionados por un uso excesivo de agroquímicos. 8 La contaminación de las aguas por descar-

gas de plaguicidas y fertilizantes ha causado alteraciones en las cadenas tróficas de los sistemas hidrobiológicos, con pérdidas aún no estimadas de diversidad en la flora y fauna de los ecosistemas afectados. 9

Finalmente, el cambio climático y el cambio global pueden llegar a alterar las condiciones del medio ambiente físico más allá de la capacidad de respuesta de los ecosistemas y sus componentes o alterar procesos evolutivos.

2. Causas Indirectas.

Detrás de las causas directas se encuentran una serie de fenómenos de carácter demográfico, económico, tecnológi- co, social, político e institucional. Estos fenómenos se cons- tituyen en las causas indirectas de pérdida de diversidad biológica.

La importancia de la biodiversidad y de sus servicios am- bientales ha sido tradicionalmente subestimada dentro de las políticas de desarrollo del Estado y de los diferentes sec- tores. Si bien existe cada vez más conciencia del potencial estratégico de la biodiversidad tanto en el nivel guberna- mental, como de la sociedad civil, aún no se le ha dado al tema la importancia requerida. El potencial estratégico de la biodiversidad reside tanto en mantener los servicios ambien- tales que hoy en día esta presta, como en utilizar estratégica- mente las opciones de uso sostenible que los recursos de la diversidad biológica ofrecen. Estos recursos van desde me- dicinas tradicionales, hasta recursos de base para agricultu- ra y las industrias farmacéutica y biotecnológica. El conser- var y usar sosteniblemente la biodiversidad permitirá al país mantener sus opciones de desarrollo sin deteriorar su base natural. Por otra parte, la utilización sostenible de los recur- sos de la biodiversidad le proveerán opciones de desarrollo de su potencial humano, científico y tecnológico a través de su participación en proyectos de investigación. También le permitirán la consecución de recursos económicos para la financiación de proyectos de conservación y de investiga- ción.

El desconocimiento del potencial estratégico de la biodiversidad se ve reflejado principalmente en los efectos que las políticas intersectoriales tienen sobre esta. Por ejem- plo, la Política de Reforma Agraria de 1961 exigía «mejoras» por parte de los colonos para hacer adjudicación de tierras. «Las mejoras» incluían la tala de una tercera parte del área del predio. Los efectos ambientales de esta política del sec- tor agrario fueron nefastos y motivaron deforestación en áreas estratégicas de conservación. Esta política se modifi- có con la ley 30 de 1988.

La estructura de la tenencia de la tierra, en particular en las zonas más biodiversas del país, no ha permitido una apro- piación local que permita el desarrollo en concordancia con la conservación de los recursos de la biodiversidad. Actual- mente existen numerosas alternativas de titulación colectiva

7

Política Nacional de Biodiversidad

para comunidades negras, indígenas y locales que pueden constituirse en las bases para una mayor apropiación local. Sin embargo, la falta de una política de reforma agraria efec- tiva ha llevado a la utilización de las reservas forestales para cubrir las demanda de tierra, lo cual ha resultado en la sus- tracción de un 20% de las reservas forestales creadas por ley 2 de 1959 con fines de colonización. 10

Por otra parte, los cultivos ilícitos y las actividades de erradi- cación han contribuido en forma sustancial a la pérdida de diversidad biológica. Esta pérdida de diversidad se origina indirectamente por los patrones de consumo de drogas por parte de los países desarrollados. Las regiones que han sido más afectadas por la presencia de estos cultivos coinciden con ecosistemas de alta vulnerabilidad, tales como los ecosistemas amazónicos y andinos. Se ha estimado que el establecimiento de una hectárea de coca conlleva la destruc- ción de dos hectáreas de bosque; y la siembra de una hectá- rea de amapola, la tala de dos y media hectáreas, existiendo para el año de 1994, 39.800 hectáreas sembradas de coca, 20.200 hectáreas en amapola, y 5,000 hectáreas de marihua- na. 11

Otras causas que originan el desconocimiento del potencial estratégico de la biodiversidad son las deficiencias en el conocimiento científico y aplicado sobre conservación y uso sostenible de la biodiversidad, y las deficiencias en el desa- rrollo tecnológico del país.

La caracterización de la biodiversidad se originó hace cerca de dos siglos con el trabajo de Alexander von Humboldt y la Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Esta tra- dición ha continuado y se refleja en las colecciones de las principales universidades del país. A pesar de estos impor- tantes esfuerzos, el conocimiento científico de nuestra di- versidad biológica sigue siendo deficiente a causa del reto que presenta la megabiodiversidad colombiana. Evaluacio- nes recientes han concluido que la mayor cantidad de inves- tigación se ha realizado sobre la composición y estructura de comunidades, y en cambio muy pocos estudios han con- tribuido al conocimiento de la composición y estructura en los niveles genéticos y de población. 12 De la misma manera, existen algunos grupos como las aves y las plantas que han sido ampliamente estudiados y otros que prácticamente no han sido objeto de investigación. Los vacíos sobre el cono- cimiento aplicado de la biodiversidad son aún más notorios. Por ejemplo, son escasas las investigaciones sobre aprove- chamiento forestal y conservación de la biodiversidad en el país, las cuales aportarían conocimiento para hacer del apro- vechamiento forestal una opción de conservación de la di- versidad biológica.

Las deficiencias en el desarrollo tecnológico del país se han exacerbado por la falta de transferencias de tecnologías ade- cuadas que permitan un uso sostenible de la biodiversidad para impulsar sectores de alta productividad. Por ejemplo, pese al potencial de los recursos de la biodiversidad, el sec-

Política Nacional de Biodiversidad

tor biotecnológico del país contribuye en un porcentaje poco significativo del producto interno bruto.

La falta de desarrollo tecnológico también ha contribuido a la carencia de tecnologías de producción ambientalmente adecuadas y compatibles con la conservación de los recur- sos naturales. Uno de los sectores más notables en este aspecto es el agrario. Desde el punto de vista ambiental, en Colombia subsisten prácticas agropecuarias que deterioran el medio ambiente, como son el manejo indiscriminado de agroquímicos, la mecanización inadecuada y la tala y quema de bosques para «adecuar» áreas de vocación forestal para la agricultura. Este tipo de prácticas ocasionan contamina- ción de aguas superficiales, erosión y compactación del sue- lo, y por supuesto pérdida de diversidad biológica.

Otra causa indirecta de pérdida de diversidad biológica ha sido la incipiente o débil capacidad institucional para redu- cir el impacto de las actividades que conllevan su pérdida. Esta baja capacidad institucional existe desde el nivel cen-

tral hasta los niveles regionales y locales. En el nivel central,

a

pesar de los esfuerzos del Ministerio del Medio Ambiente

y

de sus institutos de investigación, no existe un cuerpo de

políticas y programas coherentes que contribuyan a la con- servación de la biodiversidad. La carencia de propuestas del nivel central contribuye muchas veces, a la falta de acción en el nivel regional.

Por otra parte, la presencia del Estado colombiano ha sido tradicionalmente muy baja en las zonas de mayor biodiversidad. Estas zonas por lo general coinciden con áreas con problemas de orden público, presencia de guerrilla y paramilitares. La baja presencia del Estado ha afectado tanto la atención de este a las poblaciones locales en salud, edu- cación y servicios básicos, como en el control de cumpli- miento de las normas ambientales. La capacidad institucional de las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarro- llo Sostenible (CAR) en estas zonas es usualmente muy infe- rior a la requerida para cumplir con sus funciones de ejecu- ción de políticas, programas y proyectos de medio ambiente. Esta debilidad institucional ha llevado a un alto grado de incumplimiento de las normas ambientales y especialmente a un alto deterioro de los recursos naturales renovables. Un orden de magnitud de esta débil capacidad institucional se expresa en el hecho de que se ha encontrado que 42% de la explotación forestal en Colombia es ilegal. 13 Los efectos de esta debilidad institucional se reflejan en el deterioro de ecosistemas estratégicos. Por ejemplo, la asociación del Catival ha sido intervenida en un 80% por causas de coloni- zación. Esto ha llevado al cambio de uso del suelo de 72.000 hectáreas, 14 quedando bajo esta asociación sólo 363.000 hectáreas. Dadas las características del Catival, esta modifi- cación de uso del suelo contribuyó a una sustancial pérdida de diversidad biológica.

Otra de las causas indirectas de pérdida de diversidad bioló- gica, originada en las otras causas, es la falta de sistemas de

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valoración económica y no económica adecuados. De la mis- ma manera, la distribución inadecuada de los beneficios de- rivados del uso de la biodiversidad y de la socialización de los costos asociados a su pérdida no ha contribuido a su conservación.

II-OBJETIVO

La Política Nacional de Biodiversidad busca promover la conservación, el conocimiento y el uso sostenible de la

biodiversidad, así como la distribución justa y equitativa de

los beneficios derivados de la utilización de los conocimien-

tos, innovaciones y prácticas asociados a ella por parte de la comunidad científica nacional, la industria y las comunida- des locales.

III -PRINCIPIOS

Para la formulación de la Política Nacional de Biodiversidad

se parte de los siguientes principios generales:

1. La biodiversidad es patrimonio de la nación y tiene un

valor estratégico para el desarrollo presente y futuro de Co- lombia.

2. La biodiversidad tiene componentes tangibles a nivel de

moléculas, genes y poblaciones, especies y comunidades, ecosistemas y paisajes. Entre los componentes intangibles están los conocimientos, innovaciones y prácticas cultura- les asociadas.

3.

La biodiversidad tiene un carácter dinámico en el tiempo y

el

espacio, y sus componentes y procesos evolutivos se

deben preservar.

4.

Los beneficios derivados del uso de los componentes de

la

biodiversidad deben ser distribuidos de manera justa y

equitativa en forma concertada con la comunidad.

5.

En el contexto de esta política se reconoce la importancia

de

la protección a los derechos de propiedad intelectual in-

dividual y colectiva.

6. La conservación y el uso sostenible de la biodiversidad

debe abordarse desde el punto de vista global, siendo indis- pensable el compromiso internacional entre las naciones.

7. La conservación y el uso sostenible de la biodiversidad

requieren un enfoque intersectorial y deben ser abordados

en forma descentralizada, incluyendo la participación del Estado en todos sus niveles y de la sociedad civil.

8.

Se adoptará el principio de precaución, principalmente en

la

adopción de medidas relacionadas con la erosión genética

y

la bioseguridad.

IV- LINEAMIENTOS Y ESTRATEGIAS

A. CONSERVAR

1. Consolidar un Sistema Nacional de Áreas Protegidas

La conservación de los componentes de la biodiversidad y las interacciones entre éstos en condiciones naturales (in

situ) es prioritario para su mantenimiento y el de su potencial evolutivo. En el desarrollo de esta estrategia, el Ministerio del Medio Ambiente debe garantizar la representatividad de los diversos ecosistemas continentales y marinos, y fortale- cer la organización institucional para la conservación y el manejo de ecosistemas que poseen un valor estratégico para

el país. Esto debe hacerse realidad con el establecimiento de

un Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SINAP) constituido por el Sistema de Parques Nacionales Naturales

(SPNN) y las áreas naturales protegidas de carácter regional

y local, sean de propiedad pública, privada o colectiva, y

que se enmarquen dentro de los objetivos y directrices fija- dos por el Ministerio del Medio Ambiente. Esta estrategia comprenderá el levantamiento de las áreas prioritarias no incluidas en el sistema de áreas protegidas y que sean de interés estratégico en los ámbitos nacional y regional. Tam- bién incluirá una evaluación de factibilidad en cuanto a la posibilidad de incorporar estas áreas en el SINAP.

Reconociendo que las áreas protegidas pueden tener dife- rentes funciones, usos y beneficios, se revisarán las catego- rías de áreas protegidas y se buscará articular las áreas que forman el SPNN con las reservas regionales, municipales, privadas y comunitarias, fortaleciendo la administración lo- cal de las mismas. Esta revisión debe servir para identificar los diversos potenciales de las áreas protegidas, con el fin de promover su integración a las economías regionales y locales, de tal forma que se potencien los beneficios tangi- bles e intangibles que ofrecen estas áreas. De esta forma se buscará también atenuar los problemas de colonización en las áreas protegidas.

Dentro de este marco general se promoverá la vinculación de las regiones y del sector privado al SINAP, para lo cual se reglamentará el funcionamiento de las Reservas de la Socie- dad Civil reconocidas en la ley 99 de 1993 y se determinarán condiciones que favorezcan el establecimiento de áreas pro- tegidas por parte de las Corporaciones Autónomas Regio- nales (CAR) y las Entidades Territoriales. Así mismo, se crea- rán los incentivos para promover la conservación de la biodiversidad por parte de la sociedad civil. Estos incenti- vos pueden ser de orden económico o también se pueden generar mediante la creación de asociaciones de manejo en- tre las corporaciones y las comunidades locales con la parti- cipación de las autoridades municipales.

Adicionalmente el Ministerio del Medio Ambiente, con el apoyo de las CAR y sus institutos adscritos y vinculados, liderará la evaluación del estado actual de las reservas fores-

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Política Nacional de Biodiversidad

tales, con el fin de integrarlas al SINAP. El Instituto de Inves- tigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt está llevando a cabo investigaciones para determinar crite- rios técnicos que sirvan como fundamento para establecer las áreas naturales protegidas que constituirán el SINAP. En particular, el Instituto Humboldt adelantará con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), estudios acerca de la relación entre la diversidad biológica y el recurso hídrico.

Con relación al SPNN, el Ministerio del Medio Ambiente determinará la factibilidad de ampliar su cobertura y de esta- blecer corredores biológicos entre las áreas que lo forman, considerando a las poblaciones locales previamente asenta- das en las zonas. Se formularán y ejecutarán planes de mane- jo en cada una de las áreas del SPNN y se llevará a cabo el saneamiento territorial en puntos críticos de dicho sistema. Estos procesos se adelantarán en coordinación con las res- pectivas corporaciones.

Con base en la reglamentación de las zonas amortiguadoras del SPNN se crearán las condiciones para que las CAR ten- gan una participación activa en la gestión de éstas y en la planificación de las respectivas áreas del sistema. Se busca- rá que las áreas protegidas y sus zonas de amortiguación se administren como una unidad de conservación. En los casos en que el Ministerio del Medio Ambiente lo considere perti- nente, podrá delegar en las CAR, municipios o en Organiza- ciones No Gubernamentales Ambientalistas (ONG), la admi- nistración y manejo de algunas áreas del SPNN con el fin de contribuir a descentralizar su gestión en concordancia con los principios de responsabilidad, eficacia y economía.

Finalmente, los Ministerios del Medio Ambiente y de Desa- rrollo Económico definirán una política de ecoturismo para las áreas que forman el SINAP. Las estrategias de esta polí- tica deberán fomentar la educación y la participación de las regiones en lo relacionado con las actividades de guía turís- tica y divulgación.

2- Reducir los procesos y actividades que ocasionan el deterioro de la biodiversidad

Se continuarán tomando medidas orientadas a reducir el im- pacto de las actividades que ocasionan el deterioro de los componentes de la biodiversidad, mediante la identificación de los principales procesos de deterioro de los ecosistemas nacionales y los agentes directos e indirectos que los oca- sionan. Se requiere que todos los sectores nacionales se comprometan a afrontar esta problemática, y que participen activamente en el desarrollo del potencial del uso de la biodiversidad. Para este fin, el Departamento Nacional de Planeación (DNP), con el apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, coordinará el diseño de una estrategia y un plan intersectorial e interinstitucional que incluya actividades de prevención y reorientación de procesos no sustentables que hayan sido identificados como prioritarios para controlar el deterioro de los componentes de la biodiversidad.

Política Nacional de Biodiversidad

a) Transformación de hábitats

El Ministerio del Medio Ambiente, las CAR y las Entidades Territoriales, con el apoyo del IDEAM, buscarán una reduc- ción de los procesos que contribuyen a la transformación, fragmentación y degradación de ecosistemas. Se buscará detener estos procesos a través de la elaboración y ejecu- ción de planes de ordenamiento ambiental territorial regio- nales y locales y también mediante la introducción de crite- rios técnicos que consideren los efectos sobre la biodiversidad en el otorgamiento de licencias ambientales. Para tal efecto, las corporaciones capacitarán y asesorarán a las entidades territoriales en la planificación y ordenamiento ambiental.

El Ministerio del Medio Ambiente revisará conjuntamente con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, las polí- ticas relacionadas con el sector agropecuario y forestal con miras a incrementar la productividad en zonas de vocación agropecuaria y a disminuir el crecimiento de la frontera agrí- cola. Se adoptarán medidas encaminadas a reducir y orientar el proceso de colonización, haciendo uso de instrumentos como los que hacen parte de la Reforma Agraria y el Progra- ma de Desarrollo Alternativo. Así mismo, se enfatizarán las consideraciones ambientales contenidas en las políticas de reforma agraria, adecuación de tierras, créditos agrarios, co- lonización y titulación de tierras baldías.

Se concertará con el Ministerio de Transporte y el Instituto Nacional de Vías, la inclusión de consideraciones ambienta- les en los planes de desarrollo vial y de infraestructura, para reducir sus impactos sobre áreas de valor estratégico para la conservación de la diversidad biológica. El Ministerio de Minas y Energía, en coordinación con el Ministerio del Me- dio Ambiente y las CAR, pondrá en marcha una estrategia para disminuir la presión que ejerce el consumo de leña con fines energéticos sobre los bosques, también pondrá en marcha una estrategia para que la demanda de madera para uso minero provenga de bosques manejados con un criterio sostenible.

El Ministerio del Medio Ambiente y las CAR continuarán con la implementación de las acciones tendientes a reducir los procesos de degradación forestal a través de las accio- nes planteadas en la Política Nacional de Bosques . 15 En este sentido ya se expidió el decreto 1791 de 1996 del nuevo régi- men de aprovechamiento forestal.

El Ministerio del Medio Ambiente y el IDEAM, en coordina- ción con la Dirección Nacional para la Prevención y Aten- ción de Desastres, buscarán reducir el impacto de los incen- dios provocados antrópicamente sobre los ecosistemas na- turales a través del programa de prevención, control y extin- ción de incendios. Recientemente se introdujeron cambios en la normatividad de aprovechamiento forestal para favore- cer el aprovechamiento sostenible por parte de los usuarios del bosque. Para este fin, el Instituto Humboldt adelantará

proyectos de investigación que introduzcan criterios de con- servación de la biodiversidad en los aprovechamientos fo- restales.

Por su parte, la Contraloría General de la Nación dispondrá medidas orientadas a establecer el impacto de las activida- des de las entidades oficiales sobre la biodiversidad y pro- ducirá un informe anual al respecto.

b) Introducción de especies invasoras y trasplante de espe-

cies entre ecosistemas

La introducción de especies invasoras y organismos modifi- cados genéticamente a los ecosistemas naturales del país, y el trasplante de especies entre ecosistemas, se controlarán mediante acciones conjuntas de las CAR, los Ministerios de Agricultura y del Medio Ambiente, y la Aduana Nacional. Estas entidades definirán las bases para la adopción de có- digos de conducta contra los efectos de transferencia, intro- ducción y trasplante de especies. Los códigos se definirán con base en estudios sobre los efectos de la introducción de especies exóticas, incluyendo las especies manipuladas genéticamente y los organismos utilizados para el control biológico.

Se impulsará la elaboración de un protocolo de bioseguridad en el marco del Convenio Sobre Diversidad Biológica y del Pacto Andino, y se desarrollarán las reglamentaciones nece- sarias en el campo nacional. Los Ministerios de Agricultura, de Salud y del Medio Ambiente, y los respectivos institutos de investigación vinculados y adscritos, diseñarán progra- mas de investigación para evaluar el impacto de la introduc- ción de especies. Este impacto se evaluará sobre las pobla- ciones humanas y sobre la biodiversidad nacional, diferen- ciando el impacto en ecosistemas terrestres y acuáticos.

Con base en esta evaluación se establecerán medidas para el control de especies invasoras según el ámbito de competen- cias de las entidades antes mencionadas. Dentro del marco del Convenio sobre Diversidad Biológica, se negociará el establecimiento de medidas de responsabilidad y compen- sación cuando la introducción de organismos genéticamente modificados cause daños a la salud y al medio ambiente.

Con relación al trasplante de especies entre ecosistemas, las instituciones encargadas del fomento, por ejemplo el Insti- tuto Nacional de Pesca y Acuicultura (INPA), evaluarán los impactos de esta actividad sobre los ecosistemas, y en par- ticular los efectos sobre especies previamente establecidas. Así mismo se desarrollarán criterios ambientales para el tras- plante de especies entre ecosistemas.

c) Sobreexplotación

Utilizando criterios técnicos y sistemas de monitoreo, los institutos de investigación adscritos y vinculados al Minis- terio del Medio Ambiente, determinarán la oferta del medio

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natural y su capacidad de renovación. Lo anterior permitirá

al Ministerio del Medio Ambiente y al INPA fijar los niveles

de aprovechamiento de las especies o las vedas necesarias

para garantizar su preservación. En particular, para evitar la sobre-explotación de los bosques naturales, el Ministerio del Medio Ambiente está estableciendo los cupos globales

y determinando las especies para el aprovechamiento fores-

tal. Así mismo, el sistema actual de concesiones y permisos de aprovechamiento forestal busca favorecer el uso sosteni- ble del bosque para evitar un cambio de uso del suelo. 16 Para controlar la sobreexplotación de especies de fauna se esta- blecerán tallas y edades mínimas de caza, así como épocas de veda y cotos de caza. Estas medidas se complementarán con la delimitación de zonas importantes para el desarrollo de estas especies, donde se concentrarán las medidas de control a la explotación.

El Ministerio del Medio Ambiente, las Corporaciones Autó- nomas Regionales (CAR), la Aduana Nacional, la Fiscalía y

la Procuraduría establecerán los mecanismos necesarios para

el seguimiento y control de la comercialización de especies amenazadas incluidas en la Convención sobre el Comercio de Especies de Fauna y Flora Amenazadas de Extinción (CI- TES), y aquellas de uso restringido según la normatividad nacional (vía cupos de aprovechamiento o vedas). Los insti- tutos de investigación adscritos y vinculados al Ministerio del Medio Ambiente llevarán a cabo estudios, según su com- petencia, que permitan definir criterios técnicos para la in- clusión de diferentes especies colombianas en los apéndi- ces de CITES.

Las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) y las Uni- dades Municipales de Asistencia Técnica y Agropecuaria (UMATA) fomentarán alternativas de ingreso para las per- sonas que derivan su sustento de la explotación de especies amenazadas. También adelantarán labores de concientización en la comunidad tendientes a cambiar los hábitos no sostenibles de consumo de estas especies silvestres y a proveer de opciones alimenticias viables, tales como el fo- mento a la zoocría comunitaria. En el campo nacional, el Mi- nisterio del Medio Ambiente diseñará una estrategia para abordar el control del tráfico ilegal de fauna y flora, a su vez las CAR serán las encargadas de implementar los programas en su jurisdicción.

d) Contaminación.

El Ministerio del Medio Ambiente, las CAR y las Unidades Ambientales Urbanas (UAU) promoverán la formulación e implementación de mecanismos, instrumentos y normas que minimicen el impacto ambiental de las actividades producti- vas, mediante cambios en los procesos productivos.

Para definir las líneas de acción prioritarias en esta materia, el Ministerio del Medio Ambiente elaborará un diagnóstico que identifique las áreas críticas de acuerdo con el tipo de contaminante (sólido, líquido o gaseoso) y el nivel de conta- minación.

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Política Nacional de Biodiversidad

La Política de Producción Limpia definirá los objetivos y las metas de calidad, mediante el establecimiento de instrumen- tos administrativos, técnicos, financieros y tecnológicos que incentiven la reconversión industrial. En la formulación y desarrollo de esta política participarán los Ministerios de Desarrollo, de Minas y del Medio Ambiente, así como el sector privado.

En materia de reglamentación es prioritario el desarrollo de normas de vertimientos y residuos sólidos y peligrosos que afectan específicamente los ecosistemas acuáticos, dulciacuícolas y marinos. Para este fin se reglamentarán las tasas retributivas y compensatorias.

Un alto impacto ambiental es causado por el derrame cons- tante de hidrocarburos en algunas zonas del país ricas en biodiversidad. Recientemente se formuló el Plan Estratégico Nacional de Contingencia por derrames de hidrocarburos extensivo a sustancias nocivas, en el que participaron, entre otros, los Ministerios de Salud y del Medio Ambiente, el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS), la Armada Nacio- nal y la Dirección Marítima (DIMAR), La Empresa Colombia- na de Petróleos ECOPETROL y la Asociación Nacional de Industriales (ANDI).

La Oficina Nacional para la Prevención y Atención de De- sastres, organismo rector del plan, garantizará el desarrollo de las acciones locales y regionales y los medios para la planificación, coordinación y ejecución de los aspectos téc- nicos, logísticos y operativos ante la situación de un derra- me, teniendo en cuenta su naturaleza, gravedad e impactos sobre los componentes de la biodiversidad.

3- Promover la restauración de ecosistemas degradados y de especies amenazadas

El Ministerio del Medio Ambiente, por medio de las CAR, promoverá el fortalecimiento de programas de conservación ex situ para especies amenazadas, a través de jardines botá- nicos, viveros, bancos de germoplasma, bancos comunita- rios de comunidades campesinas, centros de cría y zoológi- cos. El Ministerio de Agricultura, conjuntamente con las comunidades rurales, establecerá programas de conserva- ción ex situ de recursos genéticos y biológicos que hayan sido objeto de mejoramiento o selección por parte de éstas, y de variedades o especies desplazadas por especies intro- ducidas. Para prevenir la erosión genética, estos programas de conservación ex situ darán especial énfasis a la protec- ción del germoplasma nativo como elemento de seguridad alimentaria.

Estos programas estarán orientados no solamente a la con- servación de estas especies y su material genético, sino tam- bién al establecimiento de metodologías para su propaga- ción y reproducción con miras a su reintroducción en el me- dio natural.

Política Nacional de Biodiversidad

Los institutos adscritos y vinculados al Ministerio del Me-

dio Ambiente establecerán criterios técnicos para identificar áreas prioritarias para adelantar proyectos de restauración por parte de las CAR. Con este fin se realizarán inventarios de las áreas y ecosistemas afectados por procesos de compactación del suelo, erosión y desertificación, entre otros. En especial, se considerarán aquellos ecosistemas que tengan un valor estratégico en términos de conservación de

la diversidad biológica. La Dirección Nacional para la Aten-

ción y Prevención de Desastres, el IDEAM y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) determinarán las áreas propensas a los deslizamientos de tierra, incendios foresta- les, y procesos graves de erosión del suelo, para la adopción de medidas de prevención y mitigación.

Los institutos de investigación adscritos y vinculados al Ministerio del Medio Ambiente, en particular el IDEAM y las universidades, desarrollarán metodologías de restaura- ción y recuperación de ecosistemas degradados, incluyen- do la biodiversidad como un factor primordial.

Para la implementación de los procesos de restauración y recuperación, se utilizarán instrumentos como el Certificado

de Incentivo Forestal (CIF) de reforestación y el de conser- vación, que incluirá áreas en proceso de regeneración natu- ral. Las CAR deberán destinar un porcentaje del recaudo, por concepto de tasas de utilización de aguas, a proyectos de restauración y recuperación de ecosistemas críticos para

el mantenimiento del recurso hídrico.

B. CONOCER

Uno de los aspectos centrales de la Política Nacional de Biodiversidad está relacionado con el conocimiento sobre la riqueza biológica del país y el fortalecimiento de la investiga- ción relacionada con sistemas de aprovechamiento sosteni- ble de recursos naturales. Para este fin se promoverá el tra- bajo de los institutos de investigación adscritos y vincula- dos al Ministerio del Medio Ambiente, las universidades, los centros de investigación, las CAR y las ONG que reali- cen investigación en este campo, los cuales deberán ser res- paldados a través del Sistema Nacional de Ciencia y Tecno- logía y otras entidades.

1-.Caracterizar los componentes de la biodiversidad

El Instituto Humboldt recopilará y validará la información existente nacional e internacional en materia de investiga- ción de los diversos componentes de la biodiversidad, iden- tificando los requerimientos de información y las áreas críti- cas para Colombia. El Ministerio del Medio Ambiente y COLCIENCIAS impulsarán la investigación en ecología, his- toria natural de especies amenazadas y promisorias de fauna

y flora, y en recursos genéticos. También se fomentará la

investigación sobre el conocimiento y prácticas de comu- nidades locales, que servirá de fundamento técnico a las decisiones de este Ministerio y las demás entidades del SINA en este campo.

Con el propósito de comprender la dinámica de los diferen- tes componentes de la biodiversidad y sus cambios y ten- dencias en el tiempo, el Instituto Humboldt articulará y coor- dinará el establecimiento de una red de estaciones de inves- tigación para poner en marcha un sistema de monitoreo per- manente.

El Ministerio del Medio Ambiente expedirá un estatuto úni- co de investigación con el fin de establecer un mecanismo ágil y eficiente que facilite y promueva el trabajo de científi- cos nacionales y extranjeros, y el seguimiento de proyectos de investigación en el territorio nacional. En este contexto se establecerán los instrumentos necesarios para garantizar los derechos de propiedad intelectual, individual y colectiva, sobre los resultados de las investigaciones y sobre el cono- cimiento tradicional asociado a los recursos genéticos y a los sistemas tradicionales de manejo de recursos naturales.

Para evaluar el estado actual y las tendencias de los diferen- tes componentes de la biodiversidad, se adelantarán inves- tigaciones en los siguientes aspectos:

En lo referente a ecosistemas, los institutos adscritos y vin- culados al Ministerio del Medio Ambiente adelantarán estu- dios sobre los procesos de la biodiversidad en los ecosistemas para así conocer su capacidad intrínseca de re- cuperación. Estas investigaciones se adelantarán sobre ecosistemas prioritarios amenazados o vulnerables, como son los humedales, bosques secos y bosques andinos.

El Instituto Humboldt estudiará los efectos de la fragmenta- ción de hábitats sobre la diversidad biológica y su relación con los aspectos biofísicos.

El IDEAM y el Instituto Nacional de Salud (INS) evaluarán el impacto de las transformaciones ecosistémicas sobre su pro- ductividad y sobre la evolución de problemas en salud hu- mana.

Se identificará y caracterizará la biodiversidad en los siste- mas de producción agrícola con el objeto de evaluar su sostenibilidad. El Ministerio de Agricultura determinará la posibilidad de diversificar y mejorar estos sistemas hacien- do uso de los servicios ambientales de la biodiversidad.

En cuanto a especies y comunidades, las CAR, las universi- dades, los centros de investigación del país y los institutos de investigación adscritos y vinculados al Ministerio del Medio Ambiente, con la participación de las comunidades y otros actores relevantes y bajo la coordinación del Instituto Humboldt, adelantarán la consolidación del Inventario Na- cional de la Biodiversidad. Para ello, el Instituto Humboldt promoverá la sistematización y articulación de las principa- les colecciones biológicas del país, así como la reglamenta- ción y fortalecimiento de las colecciones regionales.

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Para complementar la información de las colecciones bioló- gicas del país, el Instituto Humboldt adelantará evaluacio- nes ecológicas rápidas en áreas críticas, y también evaluará las metodologías para su desarrollo. Este instituto, en forma complementaria, promoverá la repatriación de la información depositada en colecciones en el extranjero, y en particular de los ejemplares necesarios para el establecimiento de colec- ciones de referencia. Así mismo, desarrollará metodologías para que la información resultante de los estudios de impac- to ambiental contribuya a la caracterización de los compo- nentes de la biodiversidad.

El Instituto Humboldt, en colaboración con otras institucio- nes, adelantará estudios de procesos ecológicos que deter- minen una alta diversidad de especies. También se estudiará la demografía y requerimientos de hábitats de las especies, especialmente para aquellas amenazadas o vulnerables.

Para contribuir al conocimiento del nivel genético de la biodiversidad, el Instituto Humboldt adelantará estudios de variabilidad genética de poblaciones y especies, cambios genéticos, problemas de endogamia y flujo genético entre poblaciones. Se fomentará el desarrollo de estudios genéticos que puedan dar información acerca de la viabilidad de las poblaciones de especies amenazadas.

CORPOICA adelantará estudios genéticos sobre especies, actual y potencialmente útiles, tales como la identificación de variedades resistentes a plagas y enfermedades.

2- Recuperar y divulgar el conocimiento y las prácticas tradicionales

Se identificarán posibles usos derivados y procesos artesanales e industriales de la biodiversidad a partir del aná- lisis comparativo de estrategias de manejo de biodiversidad en diferentes culturas, con una perspectiva de su historia y de acuerdo con su grado de experimentación tecnológica. Para ello, los Ministerios del Medio Ambiente y del Interior y el Instituto Colombiano de Antropología establecerán un plan de recuperación del etnoconocimiento en materia de biodiversidad. Este plan contemplará mecanismos para la recopilación y consolidación de dicho conocimiento y pro- yectos que permitan su reversión y socialización en las co- munidades, basándose en estudios sobre su viabilidad cul- tural, económica y técnica. Los Ministerios de Agricultura y de Salud participarán en este plan cuando los programas involucren productos agrícolas y usos medicinales o farma- céuticos de la diversidad biológica. Estas entidades promo- verán también la divulgación de aquellos resultados que ten- gan un potencial de desarrollo dentro de los sistemas pro- ductivos del país, protegiendo los derechos de propiedad intelectual individual y colectiva.

C- UTILIZAR

Política Nacional de Biodiversidad

La Política Nacional de Biodiversidad busca promover el uso sostenible de los componentes de la biodiversidad, convir-

tiendo la ventaja potencial de un país de gran riqueza bioló- gica como Colombia en una ventaja real, incorporándola en

el desarrollo local, regional y nacional.

1-Promover sistemas de manejo sostenible de recursos na- turales renovables

A partir del conocimiento de la diversidad biológica, el Mi-

nisterio del Medio Ambiente, con el apoyo de sus institutos adscritos y vinculados y las CAR, desarrollará y validará sistemas de manejo sostenible de los componentes de la biodiversidad, considerando los sistemas utilizados por las comunidades tradicionales y los desarrollados por la inves- tigación científica. Para el desarrollo y validación de estos sistemas se identificarán criterios de evaluación regionales, considerando particularmente los impactos que presenten en el medio a diferentes escalas.

Los Ministerios de Agricultura y del Medio Ambiente y las Unidades Municipales de Asistencia Técnica y Agropecuaria (UMATA) promoverán el uso de sistemas de aprovecha- miento sostenible de los componentes de la diversidad bio- lógica, así como sistemas productivos que utilicen la diver- sidad genética como uno de los criterios de manejo, tales como los cultivos múltiples o asociados. Se continuará con el establecimiento de programas de zoocría, piscicultura, cultivo y manejo de frutas y plantas comestibles, agroforestería y medicina tradicional teniendo en cuenta una evaluación previa de su viabilidad ambiental en el ámbito local y regional.

Para lograr una adecuada distribución de los beneficios de- rivados del uso de los componentes de la biodiversidad y promover su manejo sostenible por parte de las comunida- des locales, se requiere mejorar las ganancias de éstas y aumentar los costos de oportunidad asociados a la transfor-

mación de ecosistemas naturales. Para este fin, se promove-

la titulación colectiva a comunidades negras e indígenas,

y

la formación de reservas campesinas, garantizando el ac-

ceso a créditos, mercados, tecnologías y educación.

2- Fortalecer y promover el establecimiento de bancos genéticos y programas de biotecnología

Tanto en el campo nacional como en el internacional, el Mi- nisterio del Medio Ambiente reglamentará el acceso e inter- cambio de información y muestras de material genético con fines comerciales y de investigación.

El Instituto Humboldt, CORPOICA, el INS y COLCIENCIAS

promoverán activamente el establecimiento de bancos genéticos que faciliten la investigación, la transferencia de material y el intercambio de información a nivel técnico y

13

Política Nacional de Biodiversidad

tecnológico. Igualmente, dichas entidades promoverán el desarrollo de centros de investigación públicos, privados y mixtos en bioquímica y biotecnología, facilitando la adquisi- ción de equipos y la capacitación de personal. Se enfatizará principalmente en el desarrollo de biotecnologías sustenta- das en el uso y mejoramiento de variedades autóctonas. Tam- bién se promoverá la cooperación entre el sector privado y los centros de investigación, así como entre entidades na- cionales y extranjeras.

El Ministerio del Medio Ambiente y COLCIENCIAS impul- sarán la negociación de un protocolo de bioseguridad y la reglamentación nacional necesaria para controlar el impacto de la liberación en el medio natural de especies o variedades modificadas genéticamente.

3- Diseñar e implementar sistemas de valoración multicriterio de los componentes de la biodiversidad y la distribución equitativa de sus beneficios

El Ministerio del Medio Ambiente promoverá la investiga- ción orientada a cuantificar los valores de uso y no uso de la biodiversidad por parte de los institutos y entidades compe- tentes en la materia. El Ministerio del Medio Ambiente, el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) y el DNP, a través de su participación en el Comité Interinstitucional de Cuentas Ambientales (CICA), ajusta- rán los sistemas de cuentas nacionales para que reflejen ade- cuadamente el valor y costo de oportunidad de la biodiversidad. En este sentido se considerará la opción de incluir en las cuentas nacionales, cuentas físicas, así como estimativos del producto interno bruto que anualmente se deriva de la biodiversidad.

Bajo los parámetros que establezca el Ministerio del Medio Ambiente, las CAR junto con actores locales establecerán mecanismos que lleven a la distribución equitativa de los beneficios derivados de la utilización de la biodiversidad. Esto se logrará mediante la aplicación de contratos de acce- so a recursos genéticos conforme a la Decisión Andina #391 y otros instrumentos que se creen para este efecto. Así mis- mo, se buscará que los resultados de las investigaciones redunden en beneficios para las mismas comunidades.

El Ministerio del Medio Ambiente, dentro del marco del Con- venio sobre la Diversidad Biológica, establecerá la regla- mentación necesaria para proteger los derechos de propie- dad intelectual, individual y colectiva, de los conocimientos tangibles e intangibles asociados a la biodiversidad. En este sentido, el Instituto Humboldt adelantará un análisis de los sistemas de patentes existentes en el mundo, el cual provee- rá recomendaciones para que el gobierno nacional establez- ca un sistema de patentes y derechos de propiedad intelec- tual acorde con la legislación colombiana.

4-Desarrollar sosteniblemente el potencial económico de la Biodiversidad

Una razón por la cual la biodiversidad es un recurso estraté- gico para la nación se debe a su potencial económico. Para evaluar y desarrollar este potencial se adelantará una eva- luación de los sectores económicos nacionales que podrían beneficiarse de la oferta de la biodiversidad colombiana, y de las estrategias requeridas para alcanzar niveles de competitividad internacional. En este contexto se analizarán

las posibles opciones de incorporar valor agregado nacionalmente a los recursos de la biodiversidad, en particu- lar a los recursos genéticos y productos derivados. Las al- ternativas que se habrán de analizar, incluirán asociaciones

y convenios del sector privado colombiano con empresas extranjeras de reconocida trayectoria en la materia.

Con el fin de promover el desarrollo socioeconómico del país, se procurará que la legislación sobre recursos de la biodiversidad favorezca inversiones a largo plazo en pro- yectos de uso sostenible de sus componentes.

El Instituto Humboldt y el Instituto Sinchi adelantarán pro- yectos que permitan la identificación de especies promisorias. Así mismo se promoverán estudios de mercadeo en diferen- tes niveles sobre los productos y usos derivados de los recursos silvestres promisorios, y se promoverá su incorpo- ración a las economías regionales, nacionales e internacio- nales.

Los Ministerios de Desarrollo y de Comercio Exterior, con el apoyo técnico del Ministerio del Medio Ambiente, promo- verán la utilización industrial de productos farmacéuticos y agrícolas de potencial económico. Esto se hará a través de la transferencia de tecnología y del desarrollo adecuado de la misma, tanto para la identificación de productos promisorios como para su producción sostenible.

Los recursos económicos que se deriven del desarrollo del

potencial económico de la biodiversidad deberán contribuir

al desarrollo socioeconómico de las regiones con mayor di-

versidad biológica en el país. Así mismo, estos recursos de- berán financiar parcialmente la conservación de las áreas protegidas, las actividades de investigación básica y aplica- da sobre los recursos de la biodiversidad y las tecnologías

ligadas a la conservación y uso sostenible de la biodiversidad.

D. INSTRUMENTOS

1-Capacitación, educación y divulgación

Para el desarrollo de la investigación sobre la biodiversidad, se fortalecerán los programas de formación profesional en biodiversidad, así como el programa de becas para doctora- do de COLCIENCIAS. Se apoyarán las actividades para el desarrollo de tecnologías mediante la formación de expertos

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en el campo técnico y científico. Igualmente se promoverán programas de cooperación técnica con entidades de investi- gación internacionales.

El Ministerio del Medio Ambiente y las CAR llevarán a cabo programas de capacitación a las autoridades regionales y

locales en relación con la conservación y uso sostenible de

la biodiversidad. Adicionalmente, se emprenderá un progra-

ma de capacitación con las comunidades locales sobre con- servación, prácticas de manejo y uso sostenible de la biodiversidad, de acuerdo con las condiciones particulares de cada región.

Las CAR y los institutos de investigación adscritos y vincu- lados al Ministerio del Medio Ambiente producirán informa- ción y materiales didácticos que puedan ser utilizados en programas de educación ambiental y divulgación. Para la creación de una conciencia ciudadana sobre el valor estraté- gico de la biodiversidad y la importancia sobre su conserva- ción y su uso adecuado, se promoverá la incorporación de la Política Nacional de Biodiversidad en los programas de edu- cación formal y no formal. Los Ministerios del Medio Am- biente y de Educación Nacional, las CAR, las universidades

y las Organizaciones no Gubernamentales adelantarán ac- ciones coordinadas para este fin.

Se buscará la concientización de líderes de comunidades y de sectores productivos sobre la importancia de la biodiversidad y las acciones que ellos pueden adelantar en favor de su conservación y uso sostenible.

2- Participación ciudadana

De acuerdo con los lineamientos establecidos en la Consti- tución Política de 1991, la conservación y uso sostenible de la biodiversidad de Colombia es responsabilidad de todos los ciudadanos. El Ministerio del Medio Ambiente y las CAR desarrollarán e implementarán mecanismos para vincular de manera activa a la sociedad civil en el diseño y desarrollo de las actividades de la presente política. Estos impulsarán ini- ciativas de las comunidades y organizaciones locales y re- gionales respecto de la conservación, vigilancia y manejo sostenible de la biodiversidad. Las comunidades locales ten- drán una amplia participación, especialmente en lo relacio- nado con la recolección, análisis y generación de conoci- miento de los componentes de la biodiversidad.

3- Desarrollos legislativos

El Ministerio del Medio Ambiente y otras entidades compe- tentes realizarán un análisis de la legislación en materia de biodiversidad, para aclarar las competencias de las entida- des involucradas en su conservación y manejo sostenible y detectar la vigencia y los vacíos de legislación en los dife- rentes aspectos que aborda el tema de la biodiversidad.

El Ministerio del Medio Ambiente procederá a concertar una lista de prioridades para la reglamentación, entre las cuales

Política Nacional de Biodiversidad

se pueden encontrar aspectos como el acceso a recursos genéticos, la bioseguridad y el estatuto de investigaciones. Es necesario desarrollar la ley 165, la cual ratifica el Conve- nio sobre Diversidad Biológica, mediante decretos reglamen- tarios y resoluciones y velando porque se mantenga cohe- rente la normatividad nacional e internacional en la materia.

Por su parte, las CAR recibirán capacitación sobre la legisla- ción existente en biodiversidad con el fin de alcanzar una mayor eficiencia en su aplicación. Así mismo dispondrán de información actualizada en materia normativa, y recibirán, si la requieren, asesoría legal por parte del Ministerio del Me- dio Ambiente.

4-Desarrollo institucional

Para la implementación de la presente política, se procurará el fortalecimiento de las entidades del SINA, en especial en aspectos que tienen que ver con la planificación y con la formulación y ejecución de proyectos en materia de investi- gación, conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Así mismo se buscará la cooperación horizontal entre las CAR para su fortalecimiento y se mejorará la capacidad téc- nica y de gestión de las entidades territoriales para asumir sus funciones en materia ambiental. Igualmente, las corpora- ciones adelantarán actividades de capacitación y organiza- ción de las ONG locales, con el fin de apoyar su fortaleci- miento.

Con relación al tema de acceso a los recursos genéticos, el Ministerio del Medio Ambiente creará una oficina especial encargada del proceso de ejecución y seguimiento de los contratos de acceso a los recursos genéticos.

El Ministerio del Medio Ambiente deberá establecer un sis- tema de monitoreo, seguimiento y evaluación en cuanto a la aplicación de la presente política, para determinar posibles ajustes y recomendaciones a la misma. Así mismo, este sis- tema deberá identificar y evaluar los efectos de las políticas de conservación sobre los ecosistemas degradados, las es- pecies amenazadas y sobre los objetivos de conservación que las originaron.

5- Incentivos

Los Ministerios de Hacienda y del Medio Ambiente, en co- ordinación con el Departamento Nacional de Planeación, ela- borarán una propuesta detallada de incentivos para cada estrategia contemplada en esta política, teniendo en cuenta criterios regionales, económicos y sociales.

El Ministerio del Medio Ambiente definirá los incentivos para la declaración y mantenimiento de áreas naturales pro- tegidas tanto regional como localmente y su incorporación al SINAP. Se procurará que estos incentivos fomenten la conservación de ecosistemas naturales y desestimulen su transformación. Estos incentivos incluirán reformas a las ta-

15

Política Nacional de Biodiversidad

sas de aprovechamiento forestal y desarrollo de tasas compensatorias, la puesta en marcha del Certificado de In- centivo Forestal de Conservación, y la inclusión de varia- bles ambientales en la asignación del situado fiscal a los municipios.

Para las actividades de uso de la biodiversidad, se estable- cerán créditos blandos cuyo propósito será el mejorar la sostenibilidad y rentabilidad. Dichos créditos podrán bene- ficiar actividades como: sistemas productivos asociados a la pequeña y mediana producción; actividades de experimen- tación, investigación, producción y comercialización; implementación de tecnologías de producción limpia, o pro- gramas de reforestación. Se estudiará la posibilidad de la eliminación de aranceles e impuestos para equipos de inves- tigación científica.

6-Desarrollo y transferencia de tecnología

El desarrollo y la transferencia de tecnología son aspectos centrales para impulsar la investigación relacionada con la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. El Mi- nisterio del Medio Ambiente, en su condición de Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Me- dio Ambiente y Hábitat, promoverá la identificación de tec- nologías apropiadas para el avance en el conocimiento, la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad conti- nental, costera, pelágica e insular.

El Ministerio del Medio Ambiente establecerá los mecanis-

mos para facilitar el acceso de las entidades de investigación

y del sector privado a tecnologías de punta, que faciliten la

generación, validación y divulgación de ese conocimiento. Así mismo, los Ministerios de Agricultura y del Medio Am- biente impulsarán la investigación orientada al desarrollo y

adaptación de tecnologías necesarias para la transformación de los sistemas de producción no sostenibles en sistemas más sostenibles.

Los institutos del Ministerio del Medio Ambiente, el Minis- terio de Agricultura, las universidades y el sector privado, con la participación de las Corporaciones Autónomas Re- gionales (CAR) y las Unidades Municipales de Asistencia Técnica (UMATA) adelantarán proyectos que permitan la transferencia de tecnologías y en particular biotecnologías, para la conservación y utilización sostenible de la biodiversidad. Para este fin se promoverá la inversión de capital nacional y extranjero, con énfasis en usos agrícolas y farmacéuticos. Estos proyectos se adelantarán dentro de las condiciones preferenciales y concesionarias que establece

la ley 165.

7-Establecimiento de sistemas de información

El Ministerio del Medio Ambiente y el Instituto Humboldt, en coordinación con el IDEAM, establecerán un sistema de información en biodiversidad. Este sistema integrará la in-

formación sobre los componentes de la biodiversidad de Colombia, basándose en investigaciones científicas y de las comunidades, y aquella depositada en colecciones biológi- cas nacionales e internacionales. El sistema de información en biodiversidad incluirá la identificación, recopilación, eva- luación, y síntesis de la base del conocimiento científico y tecnológico nacional, así como del conocimiento tradicional sobre la diversidad biológica.

Para establecer este sistema, se definirá su estructura relacional, jerárquica y georreferenciada considerando su articulación a los diferentes módulos de la base de datos. Se tendrá como criterio el reconocimiento de la existencia de múltiples usuarios, diseñando mecanismos que faciliten el acceso jerarquizado a la información. Adicionalmente, el sis- tema deberá ser ágil y eficiente, evitando duplicar esfuerzos relacionados con la obtención de información ya existente en el país, optimizando la investigación, el proceso de for- mulación de políticas y la toma de decisiones por parte de las entidades del SINA.

El sistema de información en biodiversidad mantendrá un directorio actualizado de organismos y especialistas nacio- nales e internacionales en materia de conocimiento, conser- vación y uso sostenible de la biodiversidad. En este sentido, las CAR aportarán información regional.

Con relación al acceso a fuentes de información nacional y regional, el Ministerio del Medio Ambiente definirá los pro- cedimientos y mecanismos necesarios para el acceso a mu- seos, herbarios y otras fuentes, por parte de los investiga- dores y la comunidad en general.

4.8. Financiación

La implementación de la Política Nacional de Biodiversidad dispondrá de la financiación contemplada en el Plan de De- sarrollo. Adicionalmente, podrá disponer de recursos pro- venientes de cooperación internacional, el sector privado y aquellos canalizados a través del ECOFONDO para el apoyo a proyectos de las ONG.

ANEXO1-DEFINICIONES

Por desarrollo sostenible se entiende el desarrollo que con- duzca al crecimiento económico, a la elevación de la calidad de vida y al bienestar social, sin agotar la base de recursos naturales renovables en que se sustenta, ni deteriorar el medio ambiente o el derecho de las generaciones futuras a utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades.

Por biodiversidad o diversidad biológica se entiende la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, inclui- dos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad genética dentro de cada especie, entre especies y de los ecosistemas, como resultado de procesos naturales y culturales.

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Los componentes de la biodiversidad son: el nivel ecosistémico, el nivel de comunidades y especies, y el nivel genético.

Por conservación in situ se entiende la conservación de los ecosistemas y los hábitats naturales y el mantenimiento y recuperación de poblaciones viables de especies en sus entornos naturales y, en el caso de las especies domestica- das y cultivadas en los entornos en que hayan desarrollado sus propiedades específicas.

Por conservación ex situ se entiende la conservación de componentes de la diversidad biológica fuera de sus hábitats naturales.

Por material genético se entiende todo material de origen vegetal, animal, microbiano o de otro tipo que contenga uni- dades funcionales de la herencia.

Por recursos biológicos se entiende los recursos genéticos,

los organismos o parte de ellos, las poblaciones, o cualquier otro tipo de componente biótico de los ecosistemas de valor

o utilidad real o potencial para la humanidad.

Por recursos genéticos se entiende el material genético de valor real o potencial.

Por biotecnología se entiende toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados, para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos.

Por acceso se entiende la obtención y utilización de los re- cursos genéticos conservados en condiciones ex situ e in situ, de sus productos derivados o, de ser del caso, de sus componentes intangibles, con fines de investigación, pros- pección biológica, conservación, aplicación industrial o apro- vechamiento comercial, entre otros.

Por componente intangible se entiende todo conocimiento, innovación o práctica individual o colectiva, con valor real o potencial, asociado al recurso genético, o sus productos derivados o al recurso biológico que los contiene, protegido

o no por regímenes de propiedad intelectual.

Por comunidad indígena, afrocolombiana o local se en- tiende el grupo humano cuyas condiciones sociales, cultu- rales y económicas lo distinguen de otros sectores de la colectividad nacional, que está regido total o parcialmente por sus propias costumbres o tradiciones o por una legisla- ción especial y que, cualquiera que sea su situación jurídica, conserva sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas o parte de ellas.

Por corredor biológico se entiende una proporción signifi- cativa de áreas silvestres, ecosistemas naturales o seminaturales, o áreas en restauración, que sirven para man- tener o restituir la continuidad espacial de procesos biológi-

Política Nacional de Biodiversidad

cos, ecológicos o evolutivos, en particular para evitar los efectos negativos de la fragmentación de las poblaciones o los ecosistemas o para corregir cuando estos se hayan pre- sentado. Su uso puede darse en diferentes escalas. Tienen particular importancia cuando se diseñan en grandes espa- cios geográficos (a través de un continente o región), caso en el cual sus funciones son múltiples. Son muy utilizados actualmente para mantener o restablecer la continuidad de procesos entre áreas silvestres protegidas, o como zonas de amortiguación, de paso para animales o para reservas de especies útiles en zonas de aprovechamiento forestal, zonas urbanas o de agricultura intensiva.

ANEXO 2- SIGLAS

ANDI: Asociación Nacional de Industriales

CAR: Corporación Autónoma Regional

CCS: Consejo Colombiano de Seguridad

CICA: Comité Interinstitucional de Cuentas Ambientales

CIF: Certificado de Incentivo Forestal

CITES: Convención sobre el Comercio de Especies de Fauna y Flora Amenazadas de Extinción

COLCIENCIAS: Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología Francisco José de Caldas

CONPES: Consejo de Política Económica y Social

CORPOICA:

DANE: Departamento Administrativo Nacional de Estadísti- cas

DIMAR: Dirección Marítima

DNP: Departamento Nacional de Planeación

IDEAM: Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales

IGAC: Instituto Geográfico Agustín Codazzi

INPA: Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura

INS: Instituto Nacional de Salud

ONG: Organizaciones no Gubernamentales

SINA: Sistema Nacional Ambiental

SINAP: Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas

SPNN: Sistema de Parques Nacionales Naturales

UAU: Unidades Ambientales Urbanas

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Política Nacional de Biodiversidad

UMATA: Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria

Notas Finales

DNP. 1996. Política de Bosques. Documento Conpes No. 2834. Minambiente-DNP-UPA.

2 Franco, F. 1993. Dinámica de los sistemas de Producción

agrícola en relación al deterioro y agotamiento de los recursos agrícolas no renovables en los Andes colombia- nos: Estudio bibliográfico. Tomo I. FAO DNP. 1995.

3 DNP. 1994. Plan Nacional de Desarrollo. La Revolución Pacífica

4 Instituto Nacional de Vías, 1995. Política Ambiental del Sector de Infraestructura Vial. Documento en discusión.

5 Gómez, M.R. Polanco & A. Villa. 1994. Uso Sostenible y conservación de la fauna silvestre en los países de la cuenca del Amazonas. Informe nacional.

6 UICN Red List of Threaten Animals, 1994.

7 DNP. 1996. Política de Bosques. Documento Conpes No. 2834. Minambiente-DNP-UPA.

8 Minsalud, AEAS, OPS/OMS, 1992.

9 DNP, 1994. Plan Nacional de Desarrollo: La Revolución Pacífica.

10 Franco, F. 1993. Dinámica de los sistemas de Producción

agrícola en relación al deterioro y agotamiento de los recursos agrícolas no renovables en los Andes colombia- nos: Estudio bibliográfico. Tomo I. FAO DNP. 1995.

11 DNP. 1996. Política de Bosques. Documento Conpes

No. 2834. Minambiente-DNP-UPA.

12 DNP; 1995. Política de Modernización Rural y Desarro-

llo Empresarial Campesino. Documento Conpes No. 2745. Minagricultura-DNP-UDA.

13 Instituto de Investigación de Recursos Biológicos

«Alexander von Humboldt.» 1996. Plan Estrátegico.

14 Motta. MT. 1992, «Proyecto Tasas Forestales.»

Consultoría al Departamento Nacional de Planeación.

15 Inderena, Ministerio del Medio Ambiente y Organiza-

ción Internacional de Maderas Tropicales (OIMT). «Lineamientos y Estrategias de Política para el Desarrollo Forestal Sustentable».

16 DNP. 1996. Política de Bosques. Documento Conpes

No. 2834. Minambiente-DNP-UPA.

17 DNP. 1996. Política de Bosques. Documento Conpes No. 2834. Minambiente-DNP-UPA.

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POLITICA DE BOSQUES

República de Colombia Documento CONPES No. 2834 Minambiente-DNP: UPA

Santafé de Bogotá, enero de 1996

Presentación

Con la promulgación de la Constitución de 1991 y de la Ley 99 de 1993 se inicia una nueva etapa en la gestión ambiental del país ya que estas normas otorgan al tema la más alta jerarquía jurídica e institucional. Este avance normativo se complementa con la formulación de políticas ambientales que trascienden y permean todos los demás sectores de la vida nacional, confiriendo a los aspectos ambientales el mismo nivel que tradicionalmente se ha reconocido a los temas económicos y sociales.

Ejemplo de lo anterior es la expedición del Plan Nacional de Desarrollo El Salto Social, en el cual se formulan lineamientos ambientales para los diferentes sectores y se incorpora un capítulo específico dedicado al desarrollo humano sostenible, y la aprobación del documento CONPES No. 2750 de 1994 sobre Política Ambiental. Dentro de las acciones de mejoramiento ambiental previstas tanto en El Salto Social como en el CONPES 2750, se incluye el programa “Más Bosques”, en el cual se señalan las líneas generales que deben orientar la acción del gobierno nacional en materia forestal.

En desarrollo de la nueva normatividad y de los lineamientos de política referidos, el Ministerio del Medio Ambiente y el Departamento Nacional de Planeación propusieron la elaboración de una política de bosques para ser sometida a aprobación del Consejo Económico de Política Económica y Social (CONPES). Con este fin se conformó una mesa de trabajo en la cual se invitaron a participar representantes tanto del sector público como privado y se debatieron las diversas posiciones expuestas por los actores interesados. Tras un intenso trabajo, la mesa presentó un documento de propuesta, que a su vez fue consultado ampliamente con las Corporaciones Autónomas Regionales y con otras entidades públicas, así como con las organizaciones no gubernamentales y con la sociedad civil, recogiéndose en el texto final muchas de las inquietudes manifestadas en los talleres.

Surtido el proceso de concertación y después de casi un año de trabajo, el Ministerio del Medio Ambiente y el Departamento Nacional de Planeación presentaron el documento a consideración del CONPES. En un hecho sin precedentes, el pasado 31 de enero el CONPES aprobó la "Política de Bosques", reafirmando con ello el compromiso al más alto nivel gubernamental de acoger y desarrollar las acciones planteadas en el documento como estrategias básicas que guiarán la actuación de los diferentes sectores del gobierno.

La Política de Bosques que aquí se presenta tiene como objetivo general lograr el uso sostenible de los bosques, con el fin de conservarlos, consolidar la incorporación del sector forestal en la economía nacional y contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la población. Para alcanzar estos propósitos se formulan cuatro estrategias fundamentales que son:

• Modernizar el sistema de administración de bosques,

• Conservar recuperar y usar los bosques naturales,

• Fortalecer los instrumentos de apoyo y

• Consolidar la posición internacional.

Las estrategias referidas brindan al tema un novedoso marco nacional que conlleva un giro radical en las tendencias de manejo forestal existentes, el cual debe ser desarrollado regionalmente por las Corporaciones, de acuerdo con las condiciones particulares de cada región.

La aprobación del documento CONPES No. 2834 de 1996 denominado “Política de Bosques” es el primer paso de una amplia y compleja propuesta del Ministerio del Medio Ambiente para brindar respuestas efectivas e integrales que contribuyan a proteger y conservar nuestros bosques; a detener y reversar sus procesos de deterioro; a prevenir los impactos negativos generados por las políticas públicas de otros sectores y a asegurar el compromiso de la sociedad civil y del sector privado en la conservación, utilización y aprovechamiento sostenible de los bosques.

JOSE VICENTE MOGOLLON VELEZ

MINISTRO DEL MEDIO AMBIENTE

I. Justificación y ámbito de aplicación de la Política de Bosques

El Ministerio del Medio Ambiente en coordinación con el Departamento Nacional de Planeación (DNP) adelantó durante un año un intenso proceso de discusión y concertación con entidades y actores públicos y privados en los niveles nacional y regional, con el objeto de formular la “Política de Bosques” que se somete a consideración del Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES). Este documento se complementará con la Política de Conservación de Areas Protegidas y la de Conocimiento, Uso Sostenible y Conservación de la Biodiversidad. De igual forma, los aspectos relacionados con el desarrollo forestal productivo, transformación y comercialización se enmarcarán bajo los parámetros ambientales que se establecen en esta política, y se desarrollarán en detalle en un documento posterior 1

.

La Política de Bosques comprende los ecosistemas boscosos y las áreas de aptitud forestal, los factores sociales que interactúan con éstos, las actividades de conservación, uso, manejo y aprovechamiento de los bosques, y los aspectos institucionales que inciden directa o indirectamente sobre los factores mencionados (Anexo 1). Este documento define estrategias generales para propiciar el uso sostenible, la conservación y la recuperación de los ecosistemas

boscosos.

1

La política de cultivos forestales con fines comerciales será fijada por el Ministerio de Agricultura, con base en la Política Nacional Ambiental (Documento CONPES 2750 de 1994) y de Recursos Naturales Renovables que establezca el Ministerio del Medio Ambiente (parágrafo 3o. artículo 5 de la Ley 99/93).

1

II. Diagnóstico

En Colombia el 69% de la superficie continental es de aptitud forestal 2 , pero sólo el 46% de dicha área está cubierta por bosques. Un buen porcentaje de las tierras incorporadas a actividades agropecuarias son de aptitud forestal, y su inadecuado manejo ha llevado a la pérdida de los nutrientes del suelo, la erosión y la alteración de las cuencas. Aunque no existe información precisa sobre la magnitud de la deforestación en el país, se estima que Colombia tiene una de las cinco mayores tasas de deforestación de bosque húmedo tropical en el mundo 3 .

En la mayoría de los casos se ha desconocido el potencial de uso del bosque, que además de ser hábitat de asentamientos humanos y proveer materias primas como madera, resinas, cortezas y semillas, contribuye al desarrollo económico y social del país, y presta otros importantes servicios ambientales como ser hábitat de la flora y fauna silvestre, proteger y regular las cuencas hidrográficas, evitar y mitigar la erosión de los suelos, y ofrecer posibilidades para actividades recreativas y turísticas.

Factores económicos, políticos y sociales, promovidos legal e institucionalmente, han contribuido al deterioro de los bosques. La dinámica de la deforestación ha sido la mayoría de las veces resultado de políticas sectoriales (sociales, infraestructura, agrarias, mineras, energéticas, crediticias y de colonización). De igual forma, las políticas de administración de los bosques han sido, en muchos casos, contraproducentes para su conservación.

Las causas a las cuales se atribuye la deforestación en el país son, en orden de incidencia: la expansión de la frontera agropecuaria, la colonización, la construcción de obras de infraestructura, los cultivos ilícitos, el consumo de leña, los incendios forestales y la producción maderera para la industria y el comercio. Este orden de incidencia varía regionalmente.

Factores de orden público como la violencia y el narcotráfico han acelerado los procesos de desplazamiento de grupos humanos hacia áreas de bosque. La política de reforma agraria de 1961 preveía que el colono debía hacer mejoras en el área que iba a ser adjudicada 4 . La falta de una reforma agraria efectiva se refleja en que se ha sustraído el 20% de las reservas forestales de la Ley 2 de 1959 con fines de colonización.

La leña es el principal combustible utilizado en la cocción de alimentos por los habitantes del sector rural 5 , debido principalmente a la falta de alternativas energéticas. A esto se suma el consumo de leña por sectores productivos, en particular el sector panelero. Para los próximos años, el requerimiento de leña asciende a 11 millones de toneladas/año, concentrándose en las zonas Andina y Atlántica (Cuadro 1).

Los cultivos ilícitos han destruido miles de hectáreas de cobertura boscosa. En 1991 se encontraban afectados 323 municipios, y en 1994 eran 385.

Los ecosistemas amazónicos y andinos son los más afectados por las actividades ilícitas 6 . Se calcula que por cada hectárea de coca sembrada se destruyen 2 hectáreas de bosque 7 , y por cada hectárea de amapola se destruyen 2.5 hectáreas de bosque. Según estimaciones, durante 1992 se talaron 11 mil hectáreas de bosques primarios alto andinos para cultivar amapola.

El abastecimiento de la industria y el comercio de maderas no ha seguido generalmente criterios de sostenibilidad. Se estima que el abastecimiento de la industria forestal afecta de forma negativa entre 40 mil a 68 mil hectáreas al año de bosques naturales. Más del 50% de la materia prima proviene de los bosques naturales de la costa Pacífica. Ante la limitada competencia, baja inversión extranjera, aplicación de tecnologías inadecuadas y el atraso tecnológico, el sector forestal se ha caracterizado por su baja calidad y eficiencia 8 . La mayoría de los productos del sector se dirigen al mercado interno, la comercialización de productos forestales presenta un escaso desarrollo, en particular la de los no maderables. La falta de un adecuado aprovechamiento y comercialización de estos últimos ha contribuido a la degradación de los bosques.

Al proceso de deforestación se suma la escasa reforestación y el escaso manejo de la sucesión vegetal que se ha realizado en el país. En los últimos seis años sólo se plantaron 94 mil hectáreas y el total reforestado en las dos últimas décadas no supera las 300 mil hectáreas.

Entre las políticas de administración de los bosques, el sistema de permisos y concesiones ha favorecido la proliferación de permisos sin ningún rigor en especial para explotaciones pequeñas y de corta duración asignados por volumen de madera y no por área, lo que ha resultado en una baja eficiencia en la extracción de madera. La aplicación de técnicas de extracción inapropiadas para bosques tropicales, la imposibilidad de las autoridades ambientales de actuar eficientemente frente al incumplimiento de los compromisos de los permisionarios y las dificultades técnicas de las entidades responsables del seguimiento y la evaluación de concesiones y permisos ha significado también aprovechamientos forestales con bajas especificaciones ambientales.

El sistema de tasas no ha sido usado como un instrumento de administración y promoción del uso eficiente de los bosques. La mayoría de las tasas se han cobrado de acuerdo con el volumen de madera extraída y no con el volumen de madera adjudicada, lo cual ha incentivado la sobreexplotación de las maderas más finas y el desperdicio de las ordinarias. Las tasas fueron fijadas inicialmente con una tarifa muy baja y, al no haber sido actualizadas, han creado un subsidio a la producción y al consumo de madera y sus derivados. Las diferencias en las tasas establecidas por cada Corporación han promovido el aprovechamiento selectivo en ciertas zonas del país y la extracción de maderas en áreas diferentes a las autorizadas. Las menores tasas que se cobran por el aprovechamiento de bosques en propiedad privada, comparadas con las que se cobran en áreas de la Nación, han fomentado la explotación ilegal. Finalmente, la

aplicación de algunos tipos de tasas han dado señales contrarias a los usuarios sobre sus responsabilidades frente al recurso, con el agravante de que las rentas recaudadas no se han invertido en los fines previstos.

La falta de información consistente y actualizada sobre los ecosistemas boscosos silvestres impide la aplicación de cupos globales para el aprovechamiento forestal. Esto ha llevado a que las autoridades no planifiquen el aprovechamiento del bosque natural y a que se asignen volúmenes mayores a los ambientalmente deseables.

Uno de los pocos esfuerzos de zonificación de los bosques fue la declaración de las reservas forestales de la Ley 2 de 1959. En 1974 se estableció una clasificación de las reservas en protectoras, protectoras-productoras y productoras 9 , pero estas categorías no han sido utilizadas como instrumento de planificación y administración del recurso.

Las entidades encargadas de la aplicación y seguimiento de la política forestal no han seguido lineamientos unificados y coherentes. Esto, sumado a la baja capacidad administrativa, técnica, operativa y financiera de las Corporaciones 10 y de otras entidades del Estado, la falta de veeduría ciudadana, el desconocimiento de las normas y los mecanismos sancionatorios, y los deficientes sistemas de control y seguimiento, han fomentado el uso insostenible de los bosques, la corrupción y el tráfico ilícito de maderas.

Los esfuerzos del país en la conservación de los ecosistemas boscosos se han centrado en las siete reservas forestales creadas por la Ley 2 de 1959, las 45 áreas del Sistema de Parques Nacionales, las 57 áreas de Reserva Forestal Protectora, unas pocas reservas regionales declaradas por las Corporaciones y 103 reservas privadas creadas por la sociedad civil 11 . Sin embargo, la mayoría de las reservas públicas presentan problemas de administración, manejo, deforestación y deterioro (Ver Mapa).

2 Las áreas de aptitud forestal se definen como aquellas que originalmente tuvieron bosques o deberían tenerlo, de

acuerdo con criterios

eco-biológicos y

socio-económicos.

3 Se ha reportado que durante la década de los 80 se destruyeron en el mundo 15,4 millones de hectáreas de bosque húmedo tropical, de los cuales 4,5% se deforestó en Colombia. La tasa de deforestación anual de este tipo de bosques sólo es mayor en Zaire, Malasia, Brasil e Indonesia.

4 Para demostrar mejoras y posesión se talaban dos terceras partes del área. La Ley 30 de 1988 corrigió jurídicamente esto, pero esta reforma no se ha aplicado.

5 En 1985, 35% de la población del país dependía de la leña para cocinar sus alimentos y utilizaban 9,3 millones de toneladas anuales. Se estima para 1996 un consumo de 11,2 millones de toneladas anuales.

6 Las principales zonas afectadas por cultivos de coca son Caquetá, Putumayo, Guaviare, Vaupés, Meta, Amazonas y la Serranía de San Lucas. Las afectadas por amapola son los bosques alto andinos, y especialmente los departamentos de Cauca, Huila y Tolima. Los cultivos de marihuana se concentran en el área de la Sierra Nevada de Santa Marta, los Motilones y Serranía del Perijá.

7 Programa Plante, capítulo 1, numeral 2o. 8 En la transformación de madera se pierde 42% del recurso.

9 En las áreas de estas tres categorías se debe mantener la cobertura de bosques naturales o plantados. En las protectoras sólo se permite el aprovechamiento de sus frutos secundarios; en la protectora-productora las bosques

pueden ser aprovechados siempre y cuando se mantenga su función protectora; y en la productora se pueden obtener productos forestales que se comercialicen o consuman (Decreto 2811 de 1974).

10 Para efectos de este documento el término “Corporaciones” comprende tanto las Autónomas Regionales como las de Desarrollo Sostenible y las Unidades Ambientales Urbanas.

11 Reservas Forestales Ley 2 de 1959 (aproximadamente 50 millones de hectáreas), Sistema de Parques Nacionales Naturales (91 millones de hectáreas), Reserva Forestal Protectora creadas por el INDERENA (menos de 400.000 hectáreas) y reservas de la sociedad civil (20.000 hectáreas).

Cuadro 1 Proyecciones de Consumo de Leña. Sector Residencial Toneladas Anuales - Total Departamental

Departamento

1985

1990

1995

1996

1997

1998

1999

2000

Antioquia

967.413

1.051.475

1.133.190

1.148.441

1.163.874

1.179.490

1.195.293

1.211.283

Atlántico

224.407

252.630

281.493

286.987

292.582

298.281

304.084

309.995

Bolívar

563.652

623.564

684.372

696.063

707.941

720.007

732.264

744.714

Boyacá

686.890

723.449

759.083

765.708

772.376

779.087

785.840

792.636

Caldas

245.195

254.451

262.127

263.201

264.275

265.347

266.419

267.490

Caquetá

157.563

179.114

202.230

206.794

211.456

216.219

221.086

226.057

Cauca

573.386

619.151

663.136

671.509

679.976

688.536

697.188

705.936

Cesar

293.459

327.900

356.785

364.374

371.637

379.037

386.576

394.258

Córdoba

610.395

664.100

717.079

727.021

737.086

747.276

757.592

768.035

Cundinamarca

601.998

650.084

712.694

727.451

742.500

757.843

773.489

789.442

Chocó

226.706

249.817

272.881

277.283

281.750

286.283

290.884

295.553

Huila

324.265

357.595

390.916

397.287

403.753

410.317

416.980

423.742

Guajira

82.246

93.011

103.886

105.992

108.137

110.325

112.554

114.826

Magdalena

432.138

469.963

507.209

514.198

521.273

528.436

535.686

543.025

Meta

120.496

138.869

157.843

161.509

165.257

169.089

173.005

177.010

Nariño

612.224

652.783

694.835

703.010

711.268

719.608

728.032

736.540

Norte de Santander

475.985

518.732

561.874

570.165

578.568

587.082

595.711

604.454

Quindío

63.768

67.447

70.594

71.105

71.619

72.135

72.653

73.174

Risaralda

140.011

155.135

169.892

172.661

175.473

178.327

181.223

184.163

Santander

513.853

554.431

594.716

602.241

609.850

617.541

625.318

633.180

Sucre

354.478

382.459

410.186

415.352

420.575

425.855

431.193

436.589

Tolima

444.023

465.379

484.298

487.431

490.576

493.730

496.895

500.070

Valle

430.994

469.276

507.160

514.277

521.484

528.781

536.170

543.651

Ex Territorios

254.261

301.315

350.514

359.850

369.475

379.403

389.638

400.196

Totales

9.399.805 10.222.132 11.048.990 11.209.912 11.372.760 11.538.035 11.705.774 11.876.018

Fuente: Torres, José Eddy, Perspectivas de sustitución de leña por carbón mineral, ECOCARBON, Santafé de Bogotá, D. C, octubre 1995.

III. Principios

La Política Nacional de Bosques se orientará por los siguientes siete principios:

1) Los bosques como parte integrante y soporte de la diversidad biológica, étnica y de la oferta ambiental son un recurso estratégico de la Nación y por lo tanto su conocimiento y manejo son tarea esencial del Estado con apoyo de la sociedad civil. Por su carácter de recurso estratégico, su utilización y manejo debe darse dentro de los principios de sostenibilidad que consagra la Constitución como base del desarrollo nacional;

2) Las acciones para el desarrollo sostenible de los bosques son una tarea conjunta y coordinada entre el Estado, la comunidad y el sector privado, quienes propenderán a su uso óptimo y equitativo;

3) El aprovechamiento sostenible de los recursos forestales es una estrategia de conservación de los bosques, que requiere un ambiente propicio para las inversiones;

4) Gran parte de las áreas boscosas del país se encuentran habitadas, por lo que se apoyará el ejercicio de los derechos de sus moradores;

5) La

es

investigación

científica

de

los

ecosistemas

boscosos

tropicales

indispensable para avanzar hacia el desarrollo sostenible del sector forestal;

6) Las plantaciones forestales y los sistemas agroforestales cumplen una función fundamental en la producción de energía renovable, el abastecimiento de materia prima, el mantenimiento de los procesos ecológicos, la ampliación de la oferta de recursos de los bosques, la generación de empleo y el desarrollo socio-económico nacional, por lo cual se estimularán dichas actividades; 7) Las líneas de política nacional se desarrollarán regionalmente, atendiendo a las particularidades de cada región.

IV. Objetivos de la Política

El objetivo general es lograr un uso sostenible de los bosques con el fin de conservarlos, consolidar la incorporación del sector forestal en la economía nacional y mejorar la calidad de vida de la población.

Los objetivos específicos son:

• reducir la deforestación mediante la armonización y reorientación de políticas intersectoriales;

• incentivar la reforestación, recuperación y conservación de los bosques para rehabilitar las cuencas hidrográficas, restaurar ecosistemas forestales degradados y recuperar suelos;

• fortalecer y racionalizar procesos administrativos para el uso sostenible del bosque, tanto de los recursos madereros como de otros productos y servicios, y

• atender los problemas culturales, sociales, económicos que originan la dinámica no sostenible de uso del bosque.

las

V. Estrategias y Líneas de Acción

El cumplimiento de los anteriores objetivos se alcanzará mediante la ejecución de las siguientes cuatro estrategias:

• Modernizar el Sistema de Administración de los Bosques;

• Conservar, Usar y Recuperar los Bosques;

• Fortalecer la Investigación, Educación y la Participación Ciudadana, y

• Consolidar la Posición Internacional en Materia de Bosques.

A. Modernizar el Sistema de Administración de los Bosques

1. Régimen de Propiedad de los Bosques

Teniendo en cuenta que gran parte de los bosques del país están ubicados en resguardos indígenas o en terrenos adjudicables colectivamente a comunidades negras, se revisarán los aspectos relacionados con la tenencia de la tierra y la titularidad de los bosques, y se propondrán esquemas de manejo y administración acordes con las condiciones de cada región y tipo de propiedad. Minambiente continuará participando en la reglamentación de la Ley 70 de 1993 y la Ley 160 de 1994, para hacerlas consistentes con los objetivos de la presente política. Se reglamentará y desarrollará el concepto de “función social y ecológica de la propiedad” 12 sobre los bosques y se establecerán las restricciones para garantizar su utilización y aprovechamiento sostenible, primando el interés general sobre el particular.

En la reglamentación del capítulo IV de la Ley 70 de 1993 se considerarán metodologías claras para el manejo de los bosques. Al adelantarse las adjudicaciones colectivas a las comunidades negras, se realizará la delimitación de los bosques allí comprendidos. Igual procedimiento se efectuará en los resguardos indígenas.

Con el fin de aclarar la titularidad de los bosques y determinar los que pertenecen a la Nación, se delimitarán los bosques públicos y se mantendrá un registro permanente de éstos. Para tal fin, el IGAC, en coordinación con Minambiente y el DNP, formularán un Programa de Catastro Ambiental como complemento al Programa de Modernización de los Títulos de Propiedad y Formalización de la Propiedad que lidera la Presidencia de la República, con recursos de crédito que se negociarán con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La identificación de los bosques públicos y de los ubicados en los territorios de propiedad colectiva, permitirá desarrollar diferentes esquemas de administración, aprovechamiento y protección de los bosques.

2. Zonificar y Ordenar Ambientalmente las Areas Boscosas

La zonificación es el resultado de un proceso permanente de análisis y decisiones sobre el uso adecuado del suelo 13 , en función de una gestión descentralizada y participativa de los bosques. Minambiente, con base en los criterios técnicos proporcionados por el IDEAM 14 , elaborará una zonificación de las áreas de bosque y de las tierras con aptitud forestal, de acuerdo con las categorías de manejo 15 , que contribuirá para expedir las regulaciones nacionales sobre uso del suelo.

Minambiente, con el apoyo del IDEAM y CONIF 16 , establecerá criterios y metodologías para que las autoridades ambientales regionales elaboren una zonificación participativa en sus jurisdicciones 17 . Las zonificaciones regionales deberán ser compatibles con la nacional. Las Corporaciones determinarán las áreas productoras, protectoras-productoras, protectoras, corredores biológicos y otras áreas de manejo especial. Así mismo, participarán en el Comité

Consultivo que asesora al Ministerio del Medio Ambiente en la definición de las zonas de amortiguación del Sistema de Parques Nacionales Naturales.

Las Corporaciones recibirán de Minambiente y del IDEAM y el IGAC 18 capacitación y asistencia técnica para realizar la zonificación regional e impulsarán proyectos y sistemas de información ambiental y de zonificación ecológica particularmente en la región del Pacífico. A su vez, las Corporaciones orientarán y apoyarán a las entidades territoriales, para que éstas efectúen zonificaciones subregionales y locales de sus bosques. El Gobierno Nacional 19 elaborará una guía sobre ordenamiento territorial municipal que garantice el ordenamiento ambiental, en particular el de las áreas de bosque. El FONAM 20 y el Fondo Nacional de Regalías darán prioridad a proyectos de los municipios que involucren en su Plan de Desarrollo y en el de Uso del Suelo las consideraciones de la zonificación de los bosques.

3. Estatuto Unico de Bosques y Flora Silvestre y otros Instrumentos para el Aprovechamiento Sostenible

El Ministerio del Medio Ambiente formulará y expedirá un Estatuto Unico de Bosques y Flora Silvestre Nacional, con el fin de unificar criterios, requisitos y procedimientos que garanticen el aprovechamiento sostenible de los bosques, su conservación y adecuada administración. El Estatuto Nacional se consultará con Minagricultura 21 , las Corporaciones, otras entidades públicas, la comunidad y el sector privado forestal. Como parte del Estatuto, Minam- biente expedirá un Régimen Transitorio de Aprovechamiento Forestal, para superar los vacíos jurídicos que enfrentan las Corporaciones. Este régimen unificará las normas sobre aprovechamiento hasta que se establezca el Permanente.

El Estatuto contemplará, de acuerdo con los lineamientos de este documento, un régimen de aprovechamiento sostenible de los bosques y flora silvestre, un régimen para las plantaciones forestales y disposiciones relativas a la industria forestal, y lineamientos para su control y vigilancia. Así mismo, contendrá criterios para la definición y manejo de las áreas forestales, las bases para su definición, alinderamiento, sustracción y manejo, la estructuración y desarrollo de un Sistema Nacional de Reservas Forestales y regulará la obtención, uso, manejo, investigación, comercio y distribución de la flora silvestre.

Minambiente brindará asistencia técnica para que las Corporaciones adopten el Estatuto a sus regiones y desarrollen las reformas institucionales necesarias para su efectivo cumplimiento. Cada Corporación deberá formular un proyecto para la aplicación del Estatuto, que será financiado con recursos del presupuesto nacional.

El aprovechamiento forestal sostenible se logrará a través de estrategias que incluyen reformas al régimen de permisos y concesiones, tasas, fijación de cupos globales para el aprovechamiento, fortalecimiento de los sistemas de control y seguimiento. Este conjunto de instrumentos se apoyará en el desarrollo de criterios e indicadores para el manejo sostenible de los bosques, que servirán como herramientas de planificación y seguimiento de la gestión.

La reforma normativa al Régimen de Aprovechamiento Forestal hará parte integral del Estatuto Unico de Bosques y Flora Silvestre, y reflejará las políticas ambientales de orden nacional que garanticen el uso sostenible de los bosques naturales y plantados. El sistema de permisos y concesiones considerará la sostenibilidad ecológica, social y económica del aprovechamiento forestal. A diferencia del régimen actual, se basará en el manejo por áreas y a largo plazo 22 y en el otorgamiento de permisos, autorizaciones y concesiones para aprovechar el bosque sólo en las áreas productoras y productoras-protectoras que establezca la zonificación forestal. Este régimen contemplará la asignación clara de responsabilidades a las autoridades ambientales y al usuario del bosque. Una vez delimitadas las áreas