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UNA GUÍA PARA QUE LOS PADRES COMPRENDAN LA

INTEGRACIÓN SENSORIAL
La teoría de la Integración Sensorial, tal como se presenta aquí proviene de un trabajo realizado por A Jean
Ayres PhD, OTP Esta teoría ha sido desarrollada y reforzada por Investigación posterior del Dr. Ayres y otros
terapeutas ocupacionales y físicos.
Adicionalmente, literatura proveniente de campos tales como Neuropsicología, Neurología, Fisiología, Desarrollo
Infantil y Psicología al desarrollo de la teoría de técnicas de tratamiento.
Los padres habitualmente conocen y entienden a sus hijos mejor que cualquier otra persona. En consecuencia,
también saben mejor que nadie cuando sus hijos están en problemas, encuentran tropiezas o sufren. Ese folleto
fue escrito con el propósito de suministrar información sobre por que esos problemas ocurren. Tiene también por
objetivo ayudar a entender mejor las razones por las cuales algunas cosas que los padres hacen naturalmente son
vitales para estimular el desarrollo óptimo de sus niños. Este folleto también puede ser utilizado para comunicarse
con profesores, médicos, consejeros, terapeutas y otros, ayudándolos a entender algunos de los comportamientos
de los niños con los que trabajan.

INTEGRACIÓN SENSORIAL: EL CONCEPTO


Toda la información que recibimos del mundo nos viene a través de nuestros sistemas sensoriales. Como la mayoría
de los procesos sensoriales ocurren en un nivel inconsistente del sistema nervioso, normalmente no nos damos
cuenta que suceden a pesar que todos estamos familiarizados con los sentidos involucrados en detectar un sabor,
olor, vista, y sonido, la mayoría de nosotros no nos damos cuenta que nuestro sistema nervioso también percibe el
tacto, movimiento, fuerza de gravedad y posición del cuerpo. De la misma forma que los ojos detectan información
visual y la derivan al cerebro para su interpretación, todos los sistemas sensoriales tienen receptores que reciben
la información que luego suministran al cerebro. Ciertas células bajo la piel evitan información acerca de un toque
leve, dolor, temperatura y presión. Ciertas estructuras del oído interno detectan el movimiento y cambios de
posición de la cabeza. Componentes de los músculos, articulaciones y tendones entregan información sobre la
posición del cuerno.
1. Sentido del Tacto.
A pesar de que para la mayoría de las personas los sentidos del tacto, movimiento y posición del cuerpo son menos
aparente que los del oído y la visión, son vitales por su ayuda para nuestro funcionamiento en la vida diaria. Por
ejemplo, el sentido del tacto (el sentido táctil) hace posible que una personal pueda encontrar una linterna dentro
de un cajón cuando no hay electricidad. La sensación táctil también proporciona un rol importante en la detección
del peligro: por ejemplo, puede señalar la diferencia entre el suave toque de los dedos de un niño y las patas
movedizas de una araña.
2. El Sentido del Movimiento.
El sentido vestibular responde al movimiento del cuerpo en el espacio y los cambios en la posición de la cabeza.
Automáticamente coordina los movimientos de los ojos, cabeza y cuerpo. Si este sentido no funcionara
correctamente, a un estudiante le seria imposible mirar entre el pizarrón y su cuaderno sin perderse. Seria difícil
caminar en un sendero rocoso sin caerse, o equilibrarse en un pie el rato suficiente para patear una pelota de
fútbol con el otro. El sistema vestibular puede describirse como el fundamento de la orientación del cuerpo en
relación con el espacio circundante.
3. El Sentido de la Posición del Cuerpo.
Cercanamente vinculado al sentido de la propiocepción, el cual nos alerta sobre la posición de nuestro cuerpo. Es la
propiocepción la que hace posible que una persona guíe los movimientos de su brazo o su pierna hábilmente sin
tener que estar observando cada acción. Cuando la propiocepción funciona correctamente, la posición del cuerpo
de la persona se adecua automáticamente para evitar que se caiga de una silla. La propiocepción también permite
que se puedan manipular ágilmente objetos tales como lápices, botones, cucharas y peinetas. Debido a una
propiocepción eficiente se puede dar un paso subiendo la cuneta en perfecta sincronía con el siguiente paso sobre
terreno plano.
4. Organización de los Sentidos.
Los sistemas táctil, vestibular y propioceptivo comienzan a funcionar bastante temprano en la vida, incluso antes
del nacimiento. Estos sentidos básicos están estrechamente relacionados entre si y forman una interconexión con
otros sistemas del cerebro a medida que la persona va desarrollándose. La interacción entre los diversos sistemas
es compleja y necesaria para que la persona pueda interpretar la situación correctamente y pueda reaccionar
adecuadamente esta organización de los sentidos es lo que llamamos Integración Sensorial.
5. Planeamiento Motor.
La integración sensorial no solo nos permite responder adecuadamente a las sensaciones que percibimos, sino que
también nos guía en la manera que actuamos en el ambiente. Por ejemplo, el planeamiento motor (o praxis) es una
habilidad importante que depende de una integración sensorial eficiente. El planeamiento motor involucra el tener
una idea acerca de qué hacer, planear la acción y finalmente ejecutar la acción. Las acciones nuevas se planifican
usando el conocimiento de experiencias anteriores y las sensaciones que las acompañaron. Los sentidos táctil,
vestibular y propioceptivo son especialmente importantes para suministrar conocimiento sobre cómo se mueve el
cuerpo y como se puede usar para actuar en el ambiente. Cuando se ha desarrollado el planeamiento motor, la
persona esta capacitada para llevar a cabo una tarea completamente nueva a través de la organización de las
acciones necesarias. Un ejemplo se da en el niño pre - escolar que, al encontrarse frente a un juguete - de - andar
por primera vez, es capaz de arreglárselas para subirse y bajarse sin requerir ninguna instrucción ni ayuda. El
planeamiento motor involucra atención consciente hacia la tarea, además de confiar en información almacenada
relativa a las sensaciones corporales inconscientes.
6. Desórdenes de Integración Sensorial.
Para la mayoría de los niños, la integración sensorial se desarrolla en el curso de las actividades normales de la
infancia. La habilidad para hacer planeamiento motor es un resultado natural del proceso, del mismo modo que lo
es la capacidad de adaptarse en respuesta frente a sensaciones que perciba Pero para algunos niños, la integración
sensorial no se desarrolla tan eficientemente como debería. Cuando el proceso de la integración sensorial se
presenta desordenado, se hacen evidentes una serie de problemas de aprendizaje, desarrollo y comportamiento.
SIGNOS DE DISFUNCIÓN EN LA INTEGRACIÓN SENSORIAL
No todos los niños que presentan problemas de aprendizaje, desarrollo o comportamiento tienen un desorden de
integración sensorial. Sin embargo, existen algunos indicadores que pueden alertar a los padres sobre la presencia
de tales desordenes. A continuación se describe algunos de los probables indicadores:
1. Hipersensibilidad al Tacto, Movimiento, Vistas o Sonidos.
Esto se puede manifestar a través de conductas como irritabilidad o rechazo cuando se le toca, por evitar ciertas
texturas de ropa o comida, distracción o reacción temerosa ante movimientos comunes, como aquellos que
físicamente se dan en un campo de juegos.
2. Hipersensibilidad a la Estimulación Sensorial.
En contraste con un niño hipersensible, un niño con baja respuesta probablemente buscará experiencias
sensoriales fuertes como arremolinamientos del cuerpo o choques contra objetos. El niño puede parecer inmune al
dolor o a posiciones extrañas del cuerpo. Algunos niños fluctúan entre los extremos del hiper e hipo.
3. Nivel de Actividad Inusualmente Alto o Bajo.
El niño puede estar constantemente moviéndose o puede ser lento para activarse y cansarse rápidamente.
También en esta área algunos niños oscilan entre uno y otro extremo.
4. Problemas de Coordinación.
Esto puede ser observado en las actividades motoras gruesas y finas. Algunos niños pueden tener un
inusualmente mal equilibrio, mientras que otros pueden presentar gran dificultad para aprender a hacer una tarea
nueva que requiere coordinación motora.
5. Demoras en el Habla, Lenguaje Habilidades o Rendimiento Académico.
Estos síntomas pueden ser evidentes en un niño pre - escolar al mismo tiempo que otras señales de integración
sensorial baja. En un niño en edad escolar, pueden producirse problemas en áreas académicas aunque tenga
inteligencia normal.

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6. Mala Organización o Comportamiento.
El niño puede ser impulsivo o distraído y puede mostrar falta de planificación en su aproximación a las tareas.
Algunos niños tienen dificultades para ajustarse a situaciones nuevas. Otros pueden reaccionar con frustración,
agresividad o ensimismamiento cuando se encuentran en un fracaso.
7. Baja Autoestima.
Algunas veces, un niño que tiene alguno de los problemas indicados precedentemente puede que no se sienta
precisamente bien. Un niño brillante con esos problemas puede saber que algunas de esas tareas son más difíciles
para el que para sus compañeros, pero puede que no sepa el por que. Este niño puede parecer flojo, aburrido o
desmotivado. Algunos niños pronto se las arreglan para evitar las tareas que les son difíciles o avergonzantes.
Cuando un problema es de difícil detección o comprensión, tanto los padres como los hijos pueden echarse la cuida
a sí mismo. Las tensiones familiares, una baja autoestima y en general la sensación de desesperanza empiezan a
prevalecer.
Típicamente, un niño con desorden de integración exhibirá mas de una de las señales descritas arriba.

EVALUACIÓN: EL PRÓXlMO PASO


Si usted sospecha que su hijo calza con el cuadro descrito, una evaluación puede ser hecha por un terapeuta
ocupacional o físico calificado. Los resultados de la evaluación indicaran si está presente o no un desorden en la
integración sensorial, y le suministrará un perfil de las habilidades para el procesamiento sensorial de su niño en
diversas áreas.
La evaluación contempla tanto pruebas estandarizadas como observaciones estructuradas de las respuestas a
estímulos sensoriales, postura, equilibrio, coordinación y movimientos oculares. El terapeuta físico u ocupacional
que efectúe los exámenes podrá también observar informalmente el juego espontáneo, y puede que pregunte a
usted información acerca de los patrones de desarrollo y conducta de su hijo. Una evaluación completa requiere
usualmente entre 1 a 3 horas. Después de la evaluación, usted recibirá un informe que le indicara las calificaciones
en los tests y una interpretación de lo que esas calificaciones significan.
Para la mayoría de los niños pequeños se utilizara en la evaluación el Examen de Integración Sensorial y
praxis (SIPT) o su versión anterior. Los Exámenes de Integración Sensorial del Sur de California (SCSIT). Estos
exámenes determinan el funcionamiento del niño en las siguientes áreas:
 Percepción visual.
 Procesamiento somatosensorial (tacto y propiocepción).
 Procesamiento vestibular.
 Coordinación ojo - mano.
 Planeamiento motor o praxis.
Si su niño tiene problemas especiales o si no tiene la edad para que se le efectúen los exámenes, el terapeuta
puede seleccionar otros tests o métodos de evaluación.
Después de analizar cuidadosamente los resultados de los tests y otros resultados de evaluación, junto a
información de otros profesionales y padres, el terapeuta hará recomendaciones referentes a lo adecuado que
será la terapia a través de una aproximación integrativa sensorial.
Estas recomendaciones se formulan sobre la base del grado y naturaleza de la integración sensorial del niño,
además de la investigación que identifica cuáles tipos de problemas responden mejor a esquemas de terapia. Para
niños con evidencia clara de disfunción de la integración sensorial, puede ser recomendable la terapia ocupacional
física que emplee procedimientos de integración sensorial. Para otros cuyos resultados de exámenes sugieran pero
no determinen concluyentemente que existe una disfunción de la integración sensorial, se puede recomendar la
terapia como ensayo, para determinar si el niño responde o no a esta aproximación terapéutica Para otros niños, la
terapia ocupacional podrá no ser recomendable sino que lo aconsejable será la derivación a otro tipo profesional o
la indicación a los padres o profesores de cómo ayudar al niño debe ser propuesta.

LO QUE LA TERAPIA PUEDE HACER PARA

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AYUDAR A SU NIÑO.
Si resultara que la terapia ocupacional o física que use una aproximación de integración sensorial fuera lo
aconsejable para su niño, usted querrá estar seguro que la persona que vea al niño sea un profesional calificado.
Por lo mismo, es apropiado que usted pregunte al terapeuta cómo y cuándo fue entrenado en teoría y tratamiento
en está área. El terapeuta que trate a su niño debiera ser un terapeuta ocupacional o físico que haya recibido
entrenamiento y educación post - titular en la teoría y tratamiento de la integración sensorial y que ha continuado
estudios permanentes en esta área.
1. Cómo Funciona la Terapia.
En terapia, su niño será guiado a través de actividades que desafiarán su habilidad para en responder
adecuadamente a estímulos sensoriales, para lograr una respuesta satisfactoria y organizada. La terapia
involucrará actividades que requieran simulación vestibular, propioceptiva y táctil, las que estarán diseñadas para
el nivel preciso de necesidades de desarrollo del niño. Las actividades también se diseñarán de tal forma de ir
incrementando gradualmente las exigencias sobre su niño, para provocar una respuesta más organizada y madura.
Se enfatizará en el proceso sensorial automático, más bien a través de un curso de actividades que suponen el
logro de las metas que a través de la instrucción repetitiva para guiar una respuesta.
Esta terapia habitualmente no tiene como enfoque el otorgar un entrenamiento para tareas específicas.
Probablemente no se va a insistir en que el niño haga cosa como caminar sobre una viga, agarrar una pelota, usar
un lápiz o saltar en un solo pie. Más bien, una gama de actividades será utilizada para desarrollar las habilidades
subyacentes que permitirán al niño aprender a hacer dichas tareas eficientemente. Sin embargo, existen casos en
que el entrenamiento para tareas específicas puede ser vital para desarrollar la autoestima del niño y su habilidad
para interactuar con sus pares. En tales casos, el terapeuta ocupacional o físico puede entregar entrenamiento en
habilidades o, se puede derivar al niño a otros profesionales que provean este servicio. Ejemplos de este tipo de
enfoques típicamente referidos a entrenamientos de habilidades motoras son la educación física adaptativa,
educación del movimiento y clases de gimnasia. Dichos servicios son importantes, pero no son lo mismo que la
terapia que use el esquema de la integración sensorial.
Un aspecto importante de la terapia que usa el esquema de la integración sensorial es que la motivación del niño
juega un rol crucial en la selección de las actividades. La mayoría de los niños tienden a buscar aquellas
actividades que les entreguen experiencias sensoriales que ellos consideren beneficiosas para sí en ese punto de
su desarrollo. Este es un dato importante para el terapeuta quién seguirá los intereses y motivaciones del niño a
elegir las actividades. A algunos niños se les permitirá un abanico amplio de selecciones, mientras que a otros que
tengan dificultades para elegir las actividades adecuadas, se les entregará un alto nivel de estructuración. Sin
embargo, aún en los casos en que el terapeuta esté entregando un fuerte grado de estructuración, el niño será
estimulado para ser un participante activo en las actividades. Raramente el niño será simple receptor pasivo de la
estimulación, ya que es su involucramiento activo y exploración lo que le permitirá convertirse en un organizador
más maduro y eficiente de su información sensorial.

2. Por que a los Niños les Gusta la Terapia.


La terapia que usa procedimientos de integración sensorial casi siempre es entretenida para el niño. El
escenario clínico está lleno de equipo atractivo: rampas para deslizarse, columpios, plataformas para encaramarse,
tubos grandes para meterse dentro, trapecios para colgarse. Para el niño, la terapia es juego y también puede
parecerle un juego al adulto que observa Pero es también un trabajo importante, ya que con la guía del profesional
entrenado, el niño logra éxitos que probablemente no obtendría en un juego no guiado. De hecho, muchos niños con
desorden en la integración sensorial son incapaces de jugar productivamente de forma organizada sin ayuda
especial. La creación de una atmósfera juguetona durante la terapia no se hace sólo por diversión. Es ventajoso
porque es más probable que el niño estará más motivado hacia las actividades y, por lo tanto, es más probable que
se beneficie del tiempo usado en terapia que el niño que no está interesado o se muestra desconectado.
La terapia debiera ser una experiencia de crecimiento positiva para los niños, los que generalmente esperan la
siguiente sesión con ansiedad. Sin embargo, no todas las sesiones de terapia serán igualmente productivas: todos

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los niños tienen algunos días difíciles. También existen algunos desórdenes que pueden dificultar la interacción del
niño con los equipos y privan de placer actividades que la mayoría de los niños consideran un juego. En
consecuencia, para algunos niños puede ser un proceso difícil involucrarse con la terapia. Un terapeuta entrenado
sabrá cuánto exigir al niño y puede pedir a los padres que ayuden a hacer que el niño se involucre más.

3. Qué Esperar de la Terapia.


Cuando una terapia con el esquema de la integración sensorial es exitosa, el niño logra procesar
automáticamente información sensorial compleja en una forma más efectiva que antes. Esto puede producir una
cantidad de dividendos importantes. Una mejora en la coordinación motora puede reflejarse en una habilidad del
niño para realizar tareas de motricidad gruesa y fina con mayor pericia y con una mayor complejidad de lo se
habría esperado sin intervención. Para el niño que originalmente presentaba problemas de hiper o hipo respuesta a
la estimulación sensorial, más respuestas normales pueden conducir a un mejor ajuste emocional, mejores
habilidades personales sociales o mayor confianza en sí mismo. Algunos niños exhibirán mejoras en el desarrollo en
el lenguaje, mientras que otros mejorarán significativamente en su rendimiento escolar a medida que su sistema
nervioso funcione más eficientemente. Muchas veces, los padres reportan que sus niños parecen "mejor armados",
más seguros en sí mismos, más organizados y es más fácil convivir con ellos. Al ir avanzando en su tratamiento, el
terapeuta predecirá qué áreas es posible que muestren cambios a medida que el niño crezca, basado en la
presentación de problemas y la investigación existente sobre los resultados de los tratamientos. Por supuesto que
las predicciones son falibles, por lo que su niño será monitoreando durante el curso de la terapia para asegurar
que los efectos deseados están siendo alcanzados. El monitoreo puede significar la realización de una variedad de
exámenes diferentes, o puede involucrar la documentación objetiva y específica de los cambios conductuales.
Habitualmente, el progreso se monitorea formalmente en intervalos de 3 a 6 meses de terapia. La duración de la
terapia típicamente va entre 6 meses a 2 anos, dependiendo en la gravedad y tipo del problema que tiene su niño y
en el grado de progreso que se vaya observando.
Algunos niños se han beneficiado con períodos intermitentes de terapia durante el curso de varios años. Pro
ejemplo, se puede dar una terapia por un período de 6 a 9 meses y luego reiniciarla por otro período similar
después de una pausa de un ano. La organización del tratamiento, en la mayoría de los casos, significa una a tres
sesiones por semana, cada una durando entre 30 minutos a 2 horas, dependiendo de las instalaciones y de las
necesidades del niño.

LO QUE LOS PADRES PUEDEN HACER PARA PROMOVER


LA INTEGRACIÓN SENSORIAL EN SUS NIÑOS
Probablemente la manera más importante con la cual un padre puede facilitar la integración sensorial es
mediante el reconocimiento que ésta existe y que juega un rol importante en el desarrollo de un niño. Mediante la
comprensión de las diversas maneras en que un niño puede experimentar estímulos sensoriales, un padre puede
suministrar un ambiente enriquecido que promoverá el crecimiento y madurez saludable.
Una segunda guía importante para facilitar una integración sensorial normal consiste en reconocer que cada
niño es un individuo con intereses y respuestas únicas. Ningún libro de recetas puede decirle a usted las
actividades correctas para el desarrollo de su niño. Los padres pueden analizar las necesidades individuales
mediante la observación de las respuestas del niño ante variadas situaciones. Considere, por ejemplo, las
diferentes maneras en que el niño se ve afectado cuando es tocado, por el movimiento, por visiones, sonidos,
olores o alturas. Algunas veces en movimiento rápido puede hacer que el niño se ponga más alerta y puede
promover un aumento de la verbalización: en otra ocasión, o con otro niño, el mismo movimiento puede excitar al
niño tanto que se desorganice 0 le produzca temor. Es importante que los padres observen la respuesta de su niño
a la actividad y que estén alertas para modificar una activa propuesta según sea la respuesta.
Finalmente, los padres necesitan saber que integración sensorial no equivale a la estimulación sensorial. A pesar
que algunas voces es conveniente estimular actividades que involucran variados tipos de estímulos sensoriales, es
también importante a voces reducir o bloquear ciertos tipos de estímulos sensoriales. La respuesta a estímulos

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sensoriales varía de un niño en un niño. Por ejemplo, un niño puede buscar una dosis de abrazos, mientras a otro le
puede gustar que lo tomen solo ocasionalmente, además, en el mismo niño las respuestas pueden variar en
diferentes días y en ocasiones de una hora a otra dentro de un mismo día. La consideración de las maneras en que
los estímulos sensoriales pueden variar tanto como las reacciones de un mismo niño, puede ayudar a los padres a
guiar al niño hacia actividades que serán más beneficiosas para su desarrollo.
ALGUNOS PRINCIPIOS BÁSICOS
Mientras recordemos que cada niño es distinto y que las respuestas de un mismo niño podrían variar, un padre
podrá considerar algunos principios generales para promover una integración sensorial normal. Se incluye dentro
de éstos a los siguientes:
1. Recuerde Todos los Sentidos.
El tacto y el movimiento son al menos tan importantes como la visión y el oído, si no más, en ayudar a un niño
pequeño a aprender del mundo. A medida que el niño va creciendo, la visión y el oído serán esenciales para el
aprendizaje. Esto no significa que las vistas y los sonidos deben ser limitados en la infancia; sino que el tocar y el
mover no deben ser ignorados. Por ejemplo, en algunas ocasiones un padre bien intencionado pondrá al infante en
una silla para infantes cerca del living, de tal forma que el niñito vea y oiga las actividades del resto de la familia.
Una alternativa sería destinar una cantidad significativa de tiempo sosteniendo, meciendo o acarreando al bebé,
ya sea en sus brazas, en una mochila o en un columpio infantil. El contacto físico es particularmente importante, no
sólo por la sensación que produce, sino por la oportunidad que brinda incrementar la relación padre - hijo. Otro
aspecto a considerar es la variedad de posiciones corporales que el infante experimente durante el día. Por
ejemplo, ya que a los bebés los ponen normalmente sobre sus espaldas en la clínica, los padres continúan
poniéndolos igual en su cuna en la casa. Sin embargo, un bebé acostado sobre su estómago recibe diferentes
sensaciones que un bebé acostado de espalda o de costado. El permitir una variedad de posiciones para jugar,
dormir y regalonear ayuda al bebé a dominar la gravedad, inercia y control de su cuerpo.
2. Sea Sensitivo a las Reacciones de su Niño Hacia las Actividades.
Es importante reconocer y entender cómo cada niño percibe y es afectado por diferentes experiencias. Mientras
un suave toque puede ser placentero para algunos niños, para otros puede resultar irritante o distractivo.
Similarmente, algunos niños pueden reaccionar negativamente antes ruidos fuertes o ciertos tipos de sonidos, o
pueden tener dificultad en "des - sintonizar" sonidos ambientales para poder poner atención a sonidos específicos
(por ejemplo la voz de la profesora). Algunos pueden tener respuestas negativas frente a las alturas y ciertos
tipos de movimientos, mientras que otros parecieran andar en busca de mucho movimiento. Es importante
reconocer que las reacciones de un niño frente a ciertas situaciones pueden deberse a la manera como éste
percibe su mundo y no necesariamente a que tenga un problema de comportamiento. Una vez que se ha
comprendido cómo un niño está percibiendo el mundo, un padre estará mejor dotado para responder
adecuadamente ante las necesidades del niño y para ayudarlo a salir adelante ya sea mediante la adaptación o el
evitar ciertas situaciones. Por ejemplo, los niños a quienes irrita un toque leve frecuentemente responden
positivamente ante un toque firme o con más presión. Este es el niño que tiene dificultades para ignorar el ruido
del ambiente y atender a una tarea, se podría preparar un lugar silencioso para ciertos momentos de la sala de
clase o de tareas o la casa.
3. Ponga Atención a las Soluciones que da su Niño.
Frecuentemente, los niños andan a la siga de los tipos de sensaciones que su sistema nervioso necesita. Si un niño
aparenta andar buscando un cierto estímulo sensorial, ya sea un toque, movimiento, olor, visión o sonidos, ello
podría ser indicativo que desea cierto tipo de sensación. Si el niño anda buscando frecuentemente movimientos,
toques, prisiones, vibraciones, estímulos visuales o auditivos, trate de otorgarle algunas de esas sensaciones en
sus actividades normales de juego. Por ejemplo, si el niño pareciera querer ser abrazado harto y con presión
firme, uno de los padres podría intentar jugar juegos como lucha libre, excursiones caminando por el barrio con
mochilas, rodar por el suelo y a las escondidas bajo cojines y colchonetas, actividades todas que proporcionan
profunda propiocepción.
4. Reconozca las Habilidades de su Niño.

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Considere las exigencias que se hacen a un niño para procesar las sensaciones y responder ante ellas. Un niño al
que le guste el movimiento y que tenga buen equilibrio, podría mantener conversaciones imaginativas al mismo
tiempo que se columpia. Un niño temeroso del movimiento, sin embargo, requiere concentración intensa sólo para
lograr mantener el equilibrio, y es probable que no sea capaz de columpiarse y conversar simultáneamente.
Recuerde que un niño puede no estar procesando la información sensorial o respondiendo ante ella de la misma
forma que otro.
5. Aliente el Espíritu de Jugar.
Los estímulos sensoriales pueden ser una fuerza poderosa. Pueden actuar para "acelerar" o incrementar el nivel
de excitación o actividad, o pueden tener el afecto contrario, calmante. Las sensaciones pueden producir un
efecto dramático en el sistema nervioso, especialmente para el niño pequeño. Cada vez que esté probando
actividades nuevas, ponga atención tanto a los efectos inmediatos como a los de largo plazo sobre el niño, ya que
las experiencias sensoriales nuevas o diferentes pueden afectar el sueño, el apetito, el control de esfínteres y el
estado organizacional. Una buena regla es no tratar de hacer ninguna cosa fuera del rango normal del juego.
6. Involucre a su Niño.
La fisiología del cerebro involucrada en el movimiento activo, respuestas y comportamiento es diferente a aquella
de las actividades pasivas. El involucrarniento activo depende de que el niño inicie, planee, ejecute o responda
dinámicamente a una actividad. Una actividad pasiva puede provocar una sensación o movimiento que no
necesariamente necesita ser respondido. El involucramiento activo posibilita la mejor oportunidad para que se
produzcan cambios en el cerebro que llevan al crecimiento, aprendizaje y mejor organización del comportamiento.
Cuando un niño está activamente involucrado, tiene más control sobre la situación. Las actividades pasivas, en
contraste, provocan mayor precaución ya que el niño puede tener menores oportunidades de mostrar
distendimiento. En consecuencia, cuando planifique nuevas experiencias sensoriales y de movimiento, es siempre
mejor enfatizar la participación activa de parte del niño.

Apunte elaborado por la Asociación de Integración Sensorial


Prosperidad111*

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