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HIERBAS NATIVAS Y SILVESTRES

En cada región del planeta crecen vegetales libremente, sin que alguien las siembre o
cultive; son silvestres y la naturaleza las mantiene y sustenta.
Son las comúnmente llamadas “malezas” en agricultura y jardinería.
Son una parte importante de la inteligente obra creadora, que distribuye esta
vegetación acorde a cada región, para asegurar el equilibrio de la vida en este mundo.
Muchas de estas plantas se modifican para adaptarse a una región, y así se generaron
las variedades; hay una muy estrecha relación entre estas plantas y los seres que
habitamos la tierra, estas plantas nos alimentan y alivian el organismo; en general, todas
las plantas tienen virtudes terapéuticas, en el caso de las silvestres, estas virtudes son
muy fuertes y completas. Se pueden reconocer estas virtudes observando bien, las
formas, los aromas, colores, ya que indican las dolencias que alivian.
Desde todos los tiempos, escasez de alimentos, en momentos de crisis, como guerras,
han llevado a los hombres a buscar las plantas silvestres como único alimento,
comenzando a conocer sus beneficios para la salud, y ha sido así que se fueron
encontrando las virtudes de cada planta.
Hay frutos, raíces, tallos, hojas, semillas tubérculos, todos tienen una virtud para el
organismo si se saben utilizar. Es muy fácil de obtenerlas, las tenemos en cada espacio
con tierra, sólo necesitamos aprender a reconocerlas.
En cada región, hay plantas con características propias para vivir y desarrollas la vida
del lugar, se puede determinar la calidad de los suelos por su vegetación espontánea, y
también saber que cultivos se desarrollaran mejor en ese suelo.
La argentina tiene una gran variedad de plantas, ya que su geografía es muy completa,
y si buscamos regiones del planeta que tengan iguales características, encontraremos
que hay la misma variedad de plantas. Cada uno en su lugar, puede fácilmente aprender
a identificar cada planta, ya sea en su huerta, en su jardín, en un parque o en su finca.
La naturaleza nos ofrece en cada lugar los elementos necesarios para nuestra correcta
nutrición. Sin mayor costo y en la mayor simplicidad, las plantas silvestres están
siempre al alcance de todos. Aprovecharlas es nuestra elección.
El conocimiento, aprovechamiento y control racional de las plantas silvestres nos
aporta múltiples beneficios. Pero por sobre todo: SON VEGETALES RICOS EN
VALIOSOS NUTRIENTES ESENCIALES PARA NUESTRA ALIMENTACIÓN.

Ana Pérez.

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PROPIEDADES GENERALES CONCENTRADAS
EN LAS PLANTAS SILVESTRES:
-Minerales (esencialmente hierro, potasio, calcio).
-Vitaminas (del complejo B en su mayoría).
-Ácido fólico.
-Oligo-elementos.
-Elementos de base que sirven como vehículos para la correcta asimilación en el
metabolismo de nuestro sistema biológico.

RECOLECCIÓN, LIMPIEZA, ELABORACIÓN Y


CONSERVACIÓN:
-Cosechar las que se ven más frondosas, de colores vivos, eligiendo las hojas más
jóvenes y tiernas.
-En lo posible por la mañana temprano.
-Lavarlas prolijamente y escurrirlas.
-Se pueden conservar para su consumo en fresco, envueltas en una tela húmeda.
-También se pueden picar y extender sobre una tela seca, en un lugar caliente pero a la
sombra, para su secado y posterior utilización.

EN DELICIOSAS SALSAS Y MAYONESAS


CRUDAS:
-Procesadas con diferentes aderezos (aceite, sal, limón, vinagre), hierbas aromáticas y
condimentos, obtenemos deliciosas mayonesas frescas.
-Se pueden combinar con éxito en estas cremas, semillas y frutos como nueces,
almendras, etc. También combinándolas con otras hortalizas.
-Estas cremas son deliciosas para untar y acompañar cualquier comida, sea cruda o
cocinada, también para hacer rellenos y sopas cremas.
-Generalmente sus sabores son más intensos (amargos, ácidos, ásperos) y la textura de
sus hojas es rústica también. Por esto, se combinan muy bien con los sabores de las
verduras tradicionales, habitualmente más suaves. Al mezclarlas enriquecemos nuestra
dieta habitual con el aporte en nutrientes y minerales concentrados que contienen las
plantas silvestres.

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PLANTAS SILVESTRES DESHIDRATADAS:
Ya sea en trozos o reducidas a polvo, las plantas silvestres pueden incorporarse, una
vez secas y crujientes, de un modo práctico a cada comida, combinándolas con nuestros
condimentos y plantas aromáticas preferidas.

LAS PLANTAS SILVESTRES TAMBIÉN SE


PUEDEN ELABORAR EN FRESCO:
En ensaladas, probando diferentes combinaciones de sabores mezclándolas entre sí o
con las verduras tradicionales. Por ejemplo: lechuga y verdolaga; diente de león y
zanahorias; rúculas y tomates, etc.
Cada uno debe aprender a reconocer las plantas de su lugar y según sus gustos y
preferencias, elegirlas para su alimentación.

CÓMO RECONOCER LAS PLANTAS


SILVESTRES
Debe tenerse especial atención al entorno que rodea el lugar donde crece la planta a
recolectar: no deben ser bordes de ruta, terrenos contaminados, aguas estancadas,
campos tratados con agroquímicos, etc.

PLANTAS SILVESTRES COMESTIBLES:


CERRAJA O LECHERITA:

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Esta hierba es de clima frío, se da en invierno cuando la huerta duerme un poco. En
suelos ricos en nitrógenos, gumíferos y acompañada de otras hierbas, forma verdaderas
manchas en los suelos donde se la ve abundar tierna y grande. Pero cuando el suelo es
tosco y falto de humedad se rustifica, se achica y llena de espinillos en el borde de sus
hojas y se vuelve amarga y semilla muy pronto.
Esta planta de muy rico sabor (entre la lechuga y achicoria) muy jugosa, la consumió
mi familia siempre en España y luego aquí. Se prepara cruda en ensaladas o hervida de
la misma forma que la acelga. También les gusta a todos los animales de la granja.
Tiene mucho hierro, fibra y todos los minerales de la espinaca.

VERDOLAGA:

Se da en suelos ricos en nitrógenos y húmedos, de la familia de las portulacas, tiene


tallos y hojas muy carnosas y adentro su jugo es mucilaginoso, de sabor agradable,
fresco y dulzón. Se come picadita en ensaladas crudas, o hervidas en vapor, tortas,
picadillos, o combinada en tortillas, postres, etc.
Es una planta muy utilizada por los italianos y europeos y aquí abunda en verano,
como maleza en los cultivos de tomates, chauchas, berenjenas, etc. Es muy difícil de
erradicar porque se seca fácilmente por su tallo carnoso. Tiene propiedades muy
valiosas desde lo nutritivo y terapéutico, ayudando al organismo a expulsar
mucosidades y regular la función intestinal, entre otros.

DIENTE DE LEÓN:

Parece una achicoria y sus hojas son dentadas como los dientes felinos, de allí su
nombre. Se diferencia de la achicoria por su color de flor amarilla (la de achicoria es
azul), su forma pegada al piso y sus nervaduras finas y flexibles en las hojas. Crece en
suelos gumíferos, arcillosos y ricos, en parques, jardines y cultivos, en acequias, calles y
todo espacio verde y húmedo. Cuando florece es un manto amarillo precioso. Se da todo

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el año, siendo su mejor época primavera-verano. Se consume en ensaladas como la
achicoria. El pedículo de la flor se hace en infusión para los problemas reumáticos y su
flor macerada en agua de manantial al sol unos días ayuda en los problemas de tristeza y
hepáticos. La planta hervida es laxante y ayuda en muchos problemas de diabetes,
páncreas, vesícula y digestivo en general.
Combinada con zanahoria orgánica rayada se atenúa su amargo y potencia sus
propiedades. Contiene hierro y ácido fólico.

LLANTÉN:

Se cría cerca del diente de león y requiere el mismo medio. Se usa para ensaladas o
hervido, solo o mezclado con otros, con moderación porque puede producir excesiva
diuresis. Conviene a los que quieren adelgazar o perder líquido, ayuda en gripes,
resfríos, alergias e intoxicaciones. Es de sabor neutro, permite integrarlo a la cocina
diaria en dosis moderadas para enriquecer y prevenir.

ALFALFA:

La alfalfa es considerada un forraje sólo para alimentar animales y por cierto que lo
hace muy bien, porque los animales que comen libres en potreros de alfalfa lucen
brillantes, robustos y briosos, aun los que en inverno lo comen seca, lucen igual. Esto
nos indica el alta valor nutricional que tiene y que ha sido aprovechado por muchos
campesinos también.
Recuerdo a mi madre en primavera, cortando los cogollos de los primeros brotes; los
hervía y hacía tortillas exquisitas que nutrían nuestra familia de once personas, las
agregaba a los guisos, pastos, cereales y granos enriqueciendo nuestra comida en
tiempos de extrema necesidad.

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Cuando en verano crecía tierna era fácil obtenerla. Cortábamos para los caballos,
cerdos, conejos, gallinas y la más tierna para nosotros. Las flores azules, son agradables
en ensaladas o en maceración en agua de vertiente y sus semillas, permiten hacer brotes
que enriquecen la comida diaria.
Es por todo esto que aún sin ser una maleza o planta silvestre, merece ser incluida en
la lista de vegetales aprovechables y es poco conocido. También se puede aprovechar
como suplemento nutricional, si la secamos a la sombra y después la molemos y la
agregamos a nuestro plato a modo de condimento diario.

LENGUA DE BUEY:

Es un yuyo blanco ceniza, nabiza, son malezas que crecen en los cultivos de suelos
ricos y glumíferos y sirven a nuestra comida como acelga o espinaca, en las mismas
preparaciones que éstos y con nutrientes más intensos por ser silvestres. Aportan
principalmente hierro, fibras, ácido fólico.

ORTIGA:

La ortiga es la planta que mejor depura la sangre. La incluimos en nuestro botiquín


del huertero porque elimina las toxinas acumuladas en el organismo, favorece la
eliminación renal, limpia todo el tracto digestivo activando, al mismo tiempo, las
defensas del organismo.
Elimina a tiempo la arenilla de los riñones evitando que se formen cálculos renales.
La ortiga es útil como tónico capilar ya que contiene sustancias irritantes que
fomentan el riego sanguíneo del cuero cabelludo y elimina la caspa.

RÚCULA:

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Actualmente se ha popularizado su consumo crudo en ensaladas, la plantita muy
pequeña y se vende en las verdulerías.
Pero en nuestros campos crece exuberante y cubre los suelos en invierno, en
primavera florece y en verano la semilla. Tiene sabor y olor intenso que desagrada a
muchos. Hervida es suave y se utiliza como acelga o espinaca y tiene sus mismas
propiedades pero más intensas.

HINOJOS:

Esta planta se diferencia de la comerciable porque no hace cabeza, son sólo tallos
largos de un intenso aroma, muy agradable. Se da en forma de matorral en la orilla de
acequias, canales de riego y zonas gredosas y humíferas. España lo consumió en la
guerra y posguerra con gran beneficio ayudando a expulsar gases y al movimiento
intestinal por su gran valor en fibras, aporta hierro en buena cantidad y muchos otros
nutrientes esenciales.
Es de sabor agradable y se puede combinar con granos, cereales, hortalizas, tubérculos
y raíces; en múltiples opciones de preparación que el ingenio creativo elaborará de
forma artesanal. Se desarrolla en invierno, primavera y en verano da sus semillas que
sirven para aromatizar (parece anís) y eliminar gases.

CONSUELDA:

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En el lenguaje popular llamada también suelda, suelda consuelda. Es una hierba
silvestre medicinal que constituye la mayor fuente conocida de proteínas vegetales, y es
una de las rarísimas plantas que extraen la vitamina B12, tan importante para la vida,
del suelo. Crece en praderas pantanosas, a las orillas de los campos, en zanjas húmedas
y a lo largo de riveras. Las hojas son ásperas y terminan muy puntiagudas. La hierba
fresca se recolecta antes y durante la floración.
El consumo habitual de consuelda en ensalada, mejora la salud de la pared estomacal,
siendo de ayuda en caso de úlceras de estómago.
La consuelda tiene afinidad con los tomates, por lo que puede servirse en cualquier
plato que vaya con ellos.

BROTES:

La germinación de semillas permite obtener brotes frescos en cada hogar y el aporte


de nutrientes esenciales con bajo costo y excelentes resultados. Los brotes de alfalfa son
los más conocidos y populares, se comercializan o puede uno aprender a prepararlos en
casa, después los de soja, de trigo, de coles de brócoli, y de toda hierba y vegetal,
excluyendo los de tomates y papa que son tóxicos.
Existe un mecanismo de transformación química y energética, en el germinar de las
semillas y su posterior crecimiento asistido. Toda la energía acumulada y protegida en
las semillas se libera dando paso a cadenas químico-biológicas más sutiles y complejas
que dan vida a la nueva planta de una forma más simple que cuando germina en la
tierra.
Esto deja disponible con facilidad sus valiosos valores nutricionales y saludables
consumidos frescos diariamente en ensaladas, enriquecen platos y ayudan a conservar la
vitalidad del ser.
Hoy se venden germinadores muy dinámicos que facilitan la tarea, pero se pueden
hacer en casa en frascos, bolsas plásticas, cajas o envases.

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