Está en la página 1de 3

40.- ADOPCIÓN. NUEVA LEY N° 19.620, DE 1999.

EXPLICACIÓN

Se ha dictado la Ley de Adopción, N° 19.620, de 5 de agosto de 1999, que rige a partir del día 26 (otros
sostienen que del día 27) de octubre de 1999.

La adopción, por personas residentes en Chile, se otorga a los cónyuges chilenos o extranjeros, con dos o más
años de matrimonio, que hayan sido evaluados como física, mental, psicológica y moralmente idóneos por el
Servicio Nacional de Menores o por los organismos acreditados ante éste, que sean mayores de 25 años y
menores de 60 años de edad, con 20 años o más, que la del menor adoptado. Los cónyuges deben actuar
siempre de consuno.

Es facultad del Juez, el prescindir de los límites de edad o de rebajar la diferencia de años, hasta en un máximo
de 5 años. Los requisitos de edad y la diferencia de edad, con el menor, no serán exigibles si uno de los
adoptantes es ascendiente -por consanguinidad- del adoptado, ni es exigible el mínimo de años de duración del
matrimonio, cuando ambos cónyuges estén afectados de infertilidad.

En subsidio de los cónyuges, podrá optar -como adoptante- una persona soltera, divorciada o viuda con
residencia permanente, cumpliendo los mismos requisitos de evaluación y de rangos y de diferencia de edad
aludidos.

También, se puede otorgar, al viudo o viuda, si -en vida de ambos cónyuges- se hubiere iniciado la tramitación
correspondiente.

Asimismo, en el caso que el viudo o la viuda pruebe que el cónyuge difunto manifestó su voluntad de conceder,
conjuntamente, este beneficio.

Respecto de los cónyuges que hubieran iniciado la tramitación de una adopción, pueden solicitar que se les
conceda aun después de declarada su separación judicial o divorcio, siempre que convenga al interés superior
del adoptado.

Igualmente, se reglamenta la adopción por personas no residentes en Chile (arts. 29 a 36) .

La adopción procede sólo respecto de menores cuya edad sea inferior a 18 años, cuando no existan
matrimonios residentes en Chile interesados en adoptar al menor o cuando ofrezcan razones de mayor
conveniencia para el interés superior del menor; se encuentre en caso de orfandad de padre y madre; o sean de
filiación desconocida; o sus padres no se encuentren capacitados o en condiciones de hacerse cargo,
responsablemente, de él; o si es descendiente consanguíneo de cualquiera de los adoptantes o si ha sido
declarado susceptible de ser adoptado por resolución judicial del tribunal competente.

COMPETENCIA Y PROCEDIMIENTO

Conoce de los procedimientos previos, que pasamos a señalar, el juez de letras, con competencia en materias
de familia, del domicilio del menor.

Se establecen los siguientes procedimientos previos a la adopción:

1. - En caso que los padres no se encuentren capacitados o en condiciones de hacerse cargo del menor, deben
expresar su voluntad de entregarlo en adopción. Ahora bien, tienen un plazo de 30 días para retractarse, a
contar de la declaración de dicha voluntad ante el tribunal.
El juez decretará una o más de las siguientes medidas:

a) La audiencia preparatoria se lleva a cabo entre el décimo y decimoquinto día posterior a la presentación de la
solicitud.

b) Si sólo hubiere sido deducida por uno de los padres, ordenará que se cite a la audiencia preparatoria al otro
padre o madre, bajo apercibimiento de presumir su voluntad de entregar al menor en adopción.

c) El tribunal debe comprobar que los padres no se encuentran capacitados o en condiciones de hacerse cargo
del menor. Esta circunstancia se entiende comprobada con el informe emitido por el Servicio Nacional de
Menores o de un organismo acreditado.

d) La audiencia de juicio se lleva a cabo dentro de los quince días siguientes a la audiencia preparatoria. Si el
plazo de retractación está pendiente, la audiencia se realizará dentro de los cinco días siguientes a su
vencimiento.

La sentencia definitiva se notificará por cédula, salvo que sea posible su notificación personal en la audiencia
respectiva. Una vez ejecutoriada, se comunica al Servicio Nacional de Menores, para efectos de actualizar sus
registros.

2.- En caso que el menor sea descendiente o consanguíneo de uno de los adoptantes, se distingue:

a) Cuando uno de los cónyuges que lo quisieran adoptar es su padre o madre, y sólo ha sido reconocido como
hijo por él o ella, se aplicarán las normas del procedimiento de adopción propiamente tal.

b) Si el hijo ha sido reconocido por ambos padres y tiene filiación matrimonial, se aplicarán, en lo que
corresponda, las normas ya vistas.

c) A falta del otro padre o madre, o si éste se opusiere a la adopción, el juez resolverá si el menor es susceptible
de ser adoptado (art. 11, inc. 3° y 12 y sgtes.) .

d) Cuando uno de los cónyuges que quiere adoptar es otro ascendiente consanguíneo del padre o madre del
menor, se aplica el procedimiento ya visto en el N° 1 (art. 9°) o el de declaración de susceptibilidad de ser
adoptado (art. 13) , según corresponda.

Respecto al procedimiento de adopción propiamente tal, es competente el tribunal de familia del domicilio del
menor. Este procedimiento no es contencioso y no se admite oposición.
La presentación debe ser firmada por todos los solicitantes que correspondan (art. 20, 21 y 22) . Debe
acompañarse: 1) copia íntegra del acta de nacimiento de la persona que se pretende adoptar; 2) copia
autorizada de la resolución judicial que declara que el menor puede ser adoptado; o, en su caso, certificados
que acrediten que el menor es descendiente consanguíneo de uno de los adoptantes; y 3) informe de
evaluación de idoneidad física, mental, psicológica y moral del o de los solicitantes, ya referido.

El juez verificado el cumplimiento de los requisitos legales, ordenará agregar los antecedentes del
procedimiento de susceptibilidad y citará a los solicitantes, y al menor en su caso, con sus antecedentes y
medios de prueba, a la audiencia preparatoria, que se realizará entre los cinco y diez días siguientes. Si en base
a los antecedentes expuestos, se acreditan las ventajas de la adopción, se resolverá en la misma audiencia. En
caso contrario, el juez decretará diligencias, para ser presentadas en la audiencia de juicio, que se llevará a cabo
dentro de los 15 días siguientes.

Si los solicitantes no tienen el cuidado personal del menor, deben solicitarlo conjuntamente con la adopción.

El juez ordenará que se efectúe una nueva inscripción de nacimiento del adoptado como hijo de los adoptantes,
la que se practicará a requerimiento de uno o de ambos adoptantes o por un tercero a su nombre. La sentencia
es apelable y se tramitará como incidente, gozando de preferencia para su vista y fallo. Todas las tramitaciones
son reservadas.

La adopción es irrevocable y, a partir de la fecha de la inscripción del nacimiento ordenada por la sentencia que
la constituye, confiere al adoptado el estado civil de hijo de los adoptantes, con todos los derechos y deberes
recíprocos establecidos en la ley, y extingue sus vínculos de filiación de origen (salvo respecto de los
impedimentos para contraer matrimonio, entre sí, de los ascendientes y descendientes por consanguinidad o
afinidad) .

Esta ley deroga, expresamente, las leyes sobre Adopción de Menores N°s. 7.613 y 18.703 (llamada de adopción
plena) y los arts. 26 N° 5 y 39 de la Ley N° 16.618, denominada Ley de Menores, que establecían que el Juez de
Menores autoriza la adopción cuando el adoptado sea menor y designa un curador especial que preste el
consentimiento en el caso que aquél carezca de representante legal y que, para acreditar las ventajas de la
adopción, bastaba el informe de asistentes sociales.