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EL POSITIVISMO DE JAVIER PRADO:

1. LA CRITICA DE LA METAFISICA
Prado rechaza la metafísica. Metódicamente expone las razones de este
rechazo.
 Recogiendo la herencia kantiana dice que el objeto es incognoscible,
pero cuando la persona pretende el conocimiento como absoluto, se
estaría hablando de objetos sin contenido; es decir, proposiciones
sin sentido.
 Las consecuencias de la pretensión del conocimiento absoluto se
hace evidente según el en las ciencias humanas. La metafísica ha
echado a perder el contenido objetivo de la introspección, de la que
se puede obtener datos reales.
 La metafísica es subjetivista. El metafísico se vale de una certeza a
priori y con ella fundamenta un saber de nivel superior. Al descartar
todo tipo de comprobación o cualquier medida objetiva, la metafísica
se convierte en una fortaleza dogmática, no solo en la ciencia; sino
en la vida.
 Esta crítica de Prado le permite delimitar fronteras entre la filosofía
positiva y la religión. La religión es la actitud metafísica, pertenece al
orden subjetivo; en cambio, la filosofía positiva se mueve en el
dominio del objeto verificable. Ésta frontera hace imposible la
conciliación de la filosofía y la religión que según Prado conduciría a
una inconsecuencia ya sea con la filosofía o con la religión.

2. EL METODO POSITIVO Y EL CONOCIMIENTO


Puesto que el conocimiento es legítimo, es uno solo, se imponen tres
exigencias esenciales
 EXIGENCIA DE LA PERCEPCION: Si hay ciencia positiva, hay
observación fenoménica. En el caso de la psicología, que es una
ciencia positiva no se puede descalificar el método de la
introspección. La observación interna es tan efectiva como la
externa. Así las ciencias naturales se remiten a una visión externa,
la observación psicológica concurre a otras ciencias como el
derecho. Sin embargo, existen ciertos límites para la observación
interna. Si la autopercepción se rebasa los límites conduce a
generalizaciones ilegitimas.
 EXIGENCIA DE LA PRUEBA: El dato empírico en necesario para la
ciencia positiva, pero también se necesita una evidencia intuitiva, es
decir su elaboración mental , deben sujetarse a un método científico;
observación, hipótesis, comprobación y análisis de datos.
 EXIGENCIA DE LA REDUCCION DE ENUNCIADOS SOBRE
FENOMENOS: El positivista no estudia al noumeno, puesto que se
limita a elaborar y registrar datos que adquirimos con las
percepciones del objeto. El positivista defiende la idea de verdad
por correspondencia.

3. LA IDEA DE LO BELLO
Para Prado, la belleza no es una identidad con contenido propio, sino una
relación cuyos términos son los fenómenos externos y el sujeto percipiente.
Este carácter relacional no resta por cierto realidad a los valores estéticos.
La esencia de lo estético es más bien mixta, subjetivo – objetivo. Reside en
la representación. En tanto que conexión representativa, la del acto de
representar y la del contenido representado.
Como para que la belleza surja es indispensable la interacción de la forma
que solo hay belleza en la representación que se atiende a los datos de la
experiencia. Las variaciones individuales, la diversidad de las circunstancias
en que se produce la vivencia estética y la disparidad misma de los objetos
bellos, no afectan a la universalidad del principio de belleza. Esta entonces
puede ser definida como la conformidad entre manifestaciones de los
fenómenos y sus condiciones de integración y perfeccionamiento formal,
dentro del género al que ellos pertenecen.

4. EL POSITIVISMO Y LA HISTORIA DE LA FILOSOFIA


La filosofía para Prado es algo más que un sistema histórico, es la
culminación del proceso de la filosofía, la perla fina de la reflexión de nuestros
siglos cuyos esfuerzos tienden a realizar la unidad del pensamiento humano
en la historia. El positivismo recibe del pasado todas las virtualidades no
desenvueltas de la razón y todos sus logros efectivos. De Bacon, Descartes
y Kant heredo sus rasgos fundamentales: El método experimental, la
independencia y la autoridad de la reflexión y la crítica científica.

5. LA CRITICA DEL POSITIVISMO


El notorio alejamiento del Positivismo y en particular el del spencerismo
invalidaron el esquema conceptual que antes Prado consideraba el más
seguro instrumento y el de más alcance para la explicación de los fenómenos
de la experiencia. Spencer, Comte y los positivistas en general resultaron
censurados por sus inconsecuencias con los propios principios positivos. Por
tanto las doctrinas y las corrientes de pensamiento ocuparon el primer plano
de interés para Prado. Pero en quien más se enfocó fue en la filosofía de
Bergson. Prado destaca a Bergson en su aporte por haber formulado con
gran rigor y penetración la esencia de la vida espiritual, pero también critico
el uso exclusivo de la intuición, considerándola una abstracción irrealizable,
y denuncio el peligro de regresión a lo meramente impulsivo y ciego de la
vida que entraña el bengorismo. También le objeta la intención y el remate
trascendente de todo su sistema.

6. LA EVOLUCION DEL PENSAMIENTO FILOSOFICO


Las nuevas perspectivas críticas así ganadas, obligaron a Prado a revisar su
idea del proceso de la historia de la filosofía y de la significación del
positivismo. Pero no se conformó con esto y elaboro un cuadro general de la
evolución filosófica combinando la periodificación temporal con la
determinación de criterios sistemáticos. Distingue tres periodos
fundamentales que son: Periodo sustancialista, periodo idealista y periodo
evolucionista. Este último, que lo inicia la filosofía positivista, comprende y
marca con su signo unificador todos los sistemas y direcciones que ponen de
relieve el principio evolucionista en todas sus formas.

7. CIENCIA Y FILOSOFIA
Para Prado las tareas de la ciencia y la filosofía deben y pueden ser
deslindadas. La ciencia tiene como tarea organizar la experiencia dado la
objetivación de sus relaciones y la filosofía somete dichas organizaciones
científicas a otra organización más intensa; con esto, le da un valor
subjetivo del pensamiento al valor objetivo de la ciencia.

8. LA IDEA DE LA VERDAD
La verdad, en un inicio, era caracterizado como una correspondencia entre
el orden de las ideas y el orden de los fenómenos, esto es, como una
relación empírica. Pero dado el deslinde entre las tareas de la ciencia y la
filosofía se le puede entender como un modo de organización de la
experiencia, como un fenómeno de integración subjetivo-objetiva y, por lo
tanto, un momento de la realidad en proceso.

9. EXPERIENCIA, ORGANIZACIÓN Y EVOLUCION


Prado entiende la experiencia como una instancia que incorpora lo psíquico
y subjetivo, y a la vez abarca también aquello que es exterior y objetivo; su
integración, donde se establecen relaciones y producen realidades, Prado
la entiende como el proceso de organización. Estas organizaciones son
múltiples, tanto como en el orden físico como en el orden psíquico, donde
en ello se asienta la evolución de la realidad.

10. TEORIA Y PRACTICA


Prado plantea que, mediante la alianza entre la historia y la filosofía, esta
positiva, los problemas u obstáculos se presentan de tal manera que se
puedan vencer, superar y cambiar; y solo podrá lograrse con un
instrumento que es la educación.

Samaniego, Mayte
Quispe, Diego
Gimenez, Sheyla