Está en la página 1de 6

¿QUÉ TENGO QUE HACER PARA QUE MIS

HIJOS LEAN?
Claves para padres

Usted es padre de niños. Lleva años intentando que sus chicos lean. Cree que no es una
tarea fácil pero que vale la pena. Piensa que la escuela debería fomentar el placer por la
lectura y quisiera observar los resultados más pronto.

Ahora, allí sentado y con algo de desconcierto, se estará preguntando:


¿qué tengo que hacer para que mis hijos lean? No se desespere,
queremos proponerle algunas soluciones.

No lo obligue a leer.
Acuérdese de cuando usted era chico.
No es fácil que nos guste algo, incluso algo tan placentero como la lectura,
si nos obligan a hacerlo.
Mucho mejor será que intente convencerlo.

Pero... ¿Cómo hago para convencerlo?

Para convencer a un chico se necesitan buenos argumentos. Nuestra


intención es que los pueda encontrar leyendo las páginas que siguen.
Ahora le contaremos qué es lo más adecuado para los niños de acuerdo con
sus edades.

Transmita a sus hijos el placer que usted mismo


encuentra en los libros.
LOS MÁS CHICOS Y LOS LIBROS
Claves para padres
El período que va desde el nacimiento hasta los seis años
de edad es básico en el desarrollo posterior del ser humano. Y, cuando
se trata de libros, es un momento fundamental para los primeros
acercamientos.
Durante los dos primeros años, los niños exploran el
mundo a través de los sentidos. Por eso, lo importante
en esta etapa es el contexto especial en el que se
presentan los libros. Se recomiendan los de tela, los de
plástico, los sensoriales y, muy especialmente, los cuentos
con ritmo y rima: las nanas, canciones, poemas musicales y
frases en las que se incluyen repeticiones y sonidos que les
ayudan a explorar y jugar con el lenguaje.
Desde los dos hasta los cuatro años, los niños se
inclinan por la interpretación "mágica" de la realidad.
Inician el contacto con el objeto libro como tal y aumentan
su vocabulario rápidamente. Por eso resulta importante el
contacto con todo tipo de libro que sea capaz de despertar
su curiosidad. Se recomiendan los libros participativos,
aquellos que se basan en distintos tipos de juegos y, sobre
todo, los libros informativos, aquellos que les enseñan los
primeros conceptos básicos: frío/calor, abajo/arriba, etc.
Los más chicos prefieren los libros de cuentos con ritmo y
rima: las nanas, canciones, poemas musicales y frases en
las que se incluyen repeticiones y sonidos que les ayudan a
explorar y jugar con el lenguaje.
De los cuatro a los seis años
se desarrolla la identidad individual y la autoestima. Los
chicos tienen una vida imaginativa, rica y abundante,
repleta de piratas, dragones o vikingos. Siempre buscan
que la historia esté centrada en un personaje. Los libros
más adecuados para esta edad son las historietas cómicas y
los libros ilustrados de cuentos.

La mejor manera de hacer


de sus hijos chicos lectores
es ofrecerles imágenes lectoras:
que lo vean a usted leer.
LOS CHICOS MÁS GRANDES
Claves para padres
Aunque ellos ya puedan hacerlo solos no pierda la costumbre de
leerles. Si deja de leerle el hábito de la lectura quedará librado a las
apetencias casuales del niño. Y también puede perderse, esta vez
usted mismo, un momento de intimidad maravilloso e irrepetible con
su hijo.

De los seis a los ocho años ,se van adentrando cada


vez más en el mundo de la fantasía. Comienzan a soñar y
a sentirse poderosos. Es la edad de los porqués y las
preguntas insólitas. Experimentan terrores personales
que deben ser atendidos y escuchados por sus padres. A
esta edad ya han desarrollado el concepto básico de la
narración. Les gustan todo tipo de cuentos pero, en
especial, los cuentos de animales, de princesas y de
hadas, las historias familiares y, también las historias de
magia.
A partir de los nueve y hasta los doce años, el niño
combina la realidad y la fantasía en partes iguales,
reconociendo la relación entre los hechos y los
sentimientos. Se preocupan por sí mismos, afirman su
independencia y participan en juegos de equipo. Les
encantan las novelas de misterio, de ciencia ficción, de
amor (sin melodrama), de peripecias humorísticas, las
historias de detectives y fantasmas, las aventuras
domésticas y de pandilla. Sienten fascinación por los
héroes.
De los trece a los dieciocho años.
La adolescencia es la edad de las rebeliones, las prisas,
las esperas impacientes y los primeros afectos
perdurables. Una época de crisis y transformaciones.
Descubren el amor, la amistad y el odio por eso les
gustan los libros que les permiten soñar despiertos. Pero
también es la edad en la cual las preocupaciones se
convierten en problemas y en donde descubren las
diferencias. Sienten mucho placer leyendo todo tipo de
libros y se entusiasman contando a los demás aquello
que han leído.
Recupere el hábito de compartir la lectura y sus pequeños
rituales con sus hijos: el cuento antes de dormir, el relato en la
mesa familiar, la salida juntos a una librería
¿Cómo hacer si todavía no saben leer?
Claves para padres
"Ahora sé lo de las edades, pero le repito... ¿Cómo hago?"

No se desespere.
Es importante que sepa que los chicos no nacen lectores ni se hacen lectores de
un día para el otro. Descubren paulatinamente el placer de la lectura y, en esa
tarea, la función de los padres es fundamental.

Cómo hacer con los chicos que todavía no saben leer

• Léale cuentos desde chiquitito, pero también cuéntele historias, anécdotas


o chistes. Muy rápidamente su hijo descubrirá que los libros son el lugar
inagotable y natural en donde viven esas historias, anécdotas o chistes.
• Lea libros, y no sólo diarios o revistas, delante de su hijo. Además de
pasarlo bien usted, tenga en cuenta que las conductas imitativas son la
manera más fácil de crecer que tienen los chicos.
• Que tenga, desde que nace, su propia biblioteca en un lugar accesible. Así
aprenderá a mantenerlos cerca y a cuidarlos. Los libros pasarán, casi sin
darse cuenta, a formar parte de su vida de una manera tan natural como la
comida y los juguetes.

¿Cómo hacer si ya saben leer?


Claves para padres
• Comente los libros con él. Para eso es fundamental que comparta por lo
menos algunas de las lecturas que hace su hijo.
• Llévelo a visitar la biblioteca más cercana. También llévelo a las librerías.
Acompáñelo a que elija algún libro y déjelo que él solo tome la decisión de
comprarlo.
• Comenten sus lecturas mientras comen o en el momento que le parezca
adecuado. Así el chico descubrirá que los libros no sólo son el lugar natural
en donde se almacena el saber humano sino que la lectura, también, nos
permite relacionarnos mucho más fácilmente con los demás.
• No todos los niños son iguales. Algunos tardan más que otros en acercarse a
los libros. Es importante que no se desespere si no obtiene resultados
positivos rápidamente.
• Aprenda a seleccionar bien los libros que llegan a las manos de su hijo.
Un libro equivocado, en tiempo o forma, puede provocar su involuntario
alejamiento de la lectura.

¿Cómo hago para no elegir el libro equivocado?


Claves para padres
"Está bien, creo que ahora me quedó claro: no imponer los libros sino
enseñar a amarlos, respetar los tiempos de los chicos, generar situaciones
de lectura en familia... Pero todavía no me dijo lo más importante...
¿cómo hago para no elegir el libro equivocado?"

Tranquilo.
Enseguida le contaremos algunos de los secretos que encierra una buena elección.

Pero, además de todas las recomendaciones y sugerencias que le brindaremos a


continuación, siempre debe recordar que en la elección de cualquier libro también es
importante dejarse llevar por el placer que le pueda sugerir un título, una tapa o
una contratapa, el conocimiento previo que tengamos de¡ autor, el tamaño de¡ libro, su
actualidad o antigüedad, o cualquier otra razón que se le ocurra en el momento de verlo
en la librería. También es importante pedir asesoramiento a especialistas: maestros,
libreros, editores... o escuchar la recomendación siempre bienvenida de un amigo.

Cómo seleccionar los libros


Claves para padres

Para los que todavía no leen (2 a 5 años). Es conveniente


enseñarles libros desde que tienen capacidad física para sostenerlos
y comprender sus imágenes con los mayores. La ilustración adquiere
en este primer contacto, una importancia fundamental. Los
pequeños gustan de todos aquellos libros que tratan temas
imaginativos o temas de la vida cotidiana pero siempre a partir del
predominio absoluto de la imagen. El formato debe ser pequeño y la
encuadernación robusta porque la finalidad del libro en esta etapa
inicial, es lograr que el niño disfrute del placer visual y material.

Para los que recién empiezan a leer (6 a 7años). Durante esta edad sigue
predominando la imagen pero el texto ya ocupa un lugar destacado. Por lo tanto,
textos breves con ilustraciones serán los adecuados. El formato suele variar aunque
predomina el tipo álbum. El lenguaje debe ser sencillo, introduciendo palabras
nuevas que se puedan comprender fácilmente dentro del contexto. Las historias
deben ser divertidas. Siempre. De esa manera los niños iniciarán su camino de
lectores con gran entusiasmo y placer.

Para los que ya leen bien (8 a 9 años). Durante esta edad ya se dominan los
mecanismos de la lectura y se entiende un vocabulario más complejo. La imagen
deja de ser un complemento para facilitar la comprensión y los relatos crecen en
extensión e intensidad. El libro será atractivo a la vista con una tipografía clara.
Aparecen las historias con sus argumentos: planteamiento, nudo y desenlace
rápido. Deben ser relatos con suspenso y acción. Aunque también les agradan los
cuentos maravillosos sencillos o aquellos que se desarrollan en un ambiente
familiar.

Para los pequeños grandes lectores (1 0 a 1 1 años). En esta etapa los niños
y las niñas ya han ampliado su capacidad de leer y son capaces de disfrutar de las
historias más complejas. Lo fundamental durante estos años es que el hábito de
lectura adquirido con anterioridad vaya consolidándose definitivamente. Por eso las
frases de los cuentos o de las novelas que ya leen no deben ser, todavía, ni
demasiado largas ni demasiado complicadas.

Para los lectores adolescentes. Las temáticas de este período abordarán,


fundamentalmente, el ser y el pensar adolescente en toda su dimensión y con todas
las preocupaciones sociales, raciales o profesionales propias de la edad. Aunque los
adolescentes también, entre los 12 y los 14, tienen mucho interés por la ciencia
ficción, los cómics y la novela policíaca. El vocabulario y el texto literario se acercan
cada vez más a la literatura adulta. Los adolescentes de 15 a 17 años, además,
deben ya entrar en contacto con todo tipo de géneros, incluyendo la lectura de los
clásicos.

¿Qué más?
Claves para padres
Y para terminar, algunos asuntos no menos importantes que los
anteriores:

Se deben evitar comparaciones tales como aquella de que los


niños de antes leían más que los de ahora. Los chicos odian ese tipo
de comparaciones.

Por ningún motivo los padres deben negarse a leer a sus hijos
cuando éstos se lo piden. Nunca. A pesar del cansancio hay que
hacer un esfuerzo, armarse de paciencia y leerles.

No se debe presentar al libro como una alternativa a la televisión


o a la computadora. Hacer que nuestros hijos lean mientras juega
su equipo de fútbol favorito es una manera de hacerles odiar los
libros.

Evitar comparar a un chico que lee poco con uno que lee mucho.
Cada chico es diferente y puede necesitar distintos tiempos que el
otro.

Aunque nadie dude de la importancia de El Quijote, no pretenda


que su hijo lo lea antes de que pueda hacerlo. Eso puede provocar
mucho daño en su posterior relación con los libros.

Intereses relacionados