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LOS ANTINAZIS NORUEGOS

Valentía en
el hielo
AUNQUE DISPERSA Y DE MENOR ENVERGADURA
QUE OTRAS RESISTENCIAS EUROPEAS, LA NORUEGA
DESTACÓ POR SU CORAJE Y CONTÓ CON HÉROES
NOTABLES, COMO MAX MANUS O GUNNAR SØNSTEBY.
Por Juan Carlos Losada, especialista en Historia militar y escritor

lemania invadió Noruega tió su posición con toda solemnidad por

A
para asegurarse la llegada radio a la población. Los alemanes res-
del preciado hierro sue- pondieron tratando de matar al rey, que
co a través del puerto de tuvo que huir. El 23 de abril, logró ser
Narvik, cuyas aguas nun- evacuado a otro punto más al norte del
ca se congelaban. Ade- país y, finalmente, el 7 de junio se tras-
más, las costas noruegas eran una buena ladó a Londres, en donde se instaló con
plataforma ante una posible invasión de su Gobierno en el exilio. Mientras tan-
Gran Bretaña y el consiguiente control to, los invasores mostraron su voluntad
del tráfico marítimo del mar del Norte. de someter y explotar a los noruegos y
Hitler conocía las tentaciones británicas controlar sus materias primas, acabando
de invadir el país escandinavo por los con el espejismo de “autonomía” que al
motivos opuestos, y contactó con los na- principio trataron de proyectar.
zis noruegos para establecer una alianza
antibritánica. Ambos bandos sabían de la PRIMERAS ACCIONES DE LA RE-
vocación neutral de Noruega, pero los dos SISTENCIA. Impulsados por el ejemplo
ansiaban controlarla para que el otro no lo de su rey y viendo las verdaderas inten-
hiciese, y los nazis estaban decididos a ga- ciones de los nazis, la mayor parte de los
nar la carrera y ocuparla primero. Creían, noruegos empezaron a mirar con hosti-
además, contar con la simpatía de la po- lidad a los ocupantes y comenzaron las
blación local, calculando que la ocupación tareas de agitación y protesta. Nacía así
sería poco más que un desfile militar. la Resistencia noruega, que fue propor-
El 9 de abril de 1940, Alemania se cionalmente muy importante para un
adueñó de Dinamarca como paso previo, país de apenas 4 millones de habitan-
y sin disparar un solo tiro. Impotentes, tes y que obligó a que 400.000 soldados
los daneses no tuvieron otra opción que alemanes se dispersasen por todo el país
rendir su pequeño país conservando una para tenerlo controlado y sometido. DEMOSTRA-
ficticia autonomía. Ese mismo día, el po- Al principio, la Resistencia fue sólo CIÓN DE FUER-
lítico nazi noruego Vidkun Quisling dio llevada a cargo por asociaciones cul- ZA. Alemania in-
un golpe de Estado mientras los alema- turales, deportivas o profesionales que vadió Noruega en
nes atacaban Oslo. Pero, a diferencia de efectuaban simples declaraciones. Poco abril de 1940. Esta
imagen de un des-
los daneses y para sorpresa de los alema- a poco, fueron surgiendo publicaciones
file de la Wehrma-
nes, los noruegos ofrecieron resistencia clandestinas que se distribuían en pe-
cht por Oslo, con
y su rey Haakon VII, que era hermano queños círculos. Luego se pasó a la im- el Palacio Real al
del rey de Dinamarca, proclamó su de- presión y lanzamiento de octavillas en fondo, es de un
cisión de aguantar –que su gabinete calles y mercados, hasta que, en la pri- año después.
respaldó unánimemente– y retransmi- mavera de 1941, se dieron los primeros

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atentados y sabotajes. Los objetivos fueron las instalaciones mi-
litares utilizadas por los invasores, las redes de comunicación por
la que trasladaban sus efectivos y suministros y, por supuesto, los
oficiales del Ejército alemán o miembros de la Gestapo destacados
por sus labores represivas. También fueron objeto de atentados
destacados colaboracionistas. En mayo se creó la primera organi-
zación como tal de resistencia armada, la Milorg, acrónimo de Mi-
litær Organisasjon y brazo guerrero del llamado Frente Patriótico.

LA “PROFESIONALIZACIÓN” DE LA MILORG. Su objetivo


era coordinar las acciones que, hasta ese momento, habían sido en
buena parte espontáneas. La organización estaba en estrecha rela-
ción con los británicos, de los que recibía material (armas, explo-
sivos, aparatos de radio...) e instructores. A lo largo de la guerra,
participaron en ella unos 40.000 hombres y mujeres, combinan-
do sabotajes y transmisión de información a los aliados. No fueron
muchos en comparación con las Resistencias de otros países, pero
su actividad tuvo mucho peso y trascendencia en la evolución ge- EL REY RESISTEN-
neral de la guerra, rebasando con creces el teatro de operaciones TE. Haakon VII de No- rial que debía llegar a los puertos árticos
noruego. Como todas las Resistencias, tenía a su favor el perfecto ruega se negó a cola- soviéticos y, por tanto, pasar cerca de las
conocimiento del terreno, pero en Noruega este factor era mucho borar con el Tercer costas del país escandinavo.
más importante: los hielos, las bajas temperaturas y las extensas Reich y con el golpis-
ta Quisling, ganándo-
superficies nevadas exigían una capacidad de adaptación al me- CADA VEZ MÁS AUDACES. Los ale-
se así el afecto de su
dio y una pericia que la mayoría de los alemanes no tenía. Ello se manes dificultaban con sus buques y su
pueblo. Los alemanes
evidenciaba, por ejemplo, en el dominio de los esquís, que eran trataron de matarlo y aviación este tráfico, atacando los convo-
un elemento de uso cotidiano para la mayor parte de los noruegos se refugió en Londres yes y hundiendo muchas de las naves. La
y sobre los que se desplazaban con rapidez, mientras que entre (arriba, a su llegada a Luftwaffe y la Kriesgmarine planificaban
los alemanes sólo las fuerzas alpinas estaban capacitadas para su Inglaterra en 1940). sus ataques desde sus bases en los fiordos
uso. El resultado fue que, generalmente, los resistentes podían y, para conjurarlos, era imprescindible la
escaparse en las zonas rurales de sus perseguidores, siempre que informacioón de los resistentes noruegos
fuesen por campos nevados. En contraste, era en las áreas urbanas
en donde las acciones de vigilancia y represión de la Gestapo y del LA RESISTENCIA NORUEGA ADQUIRIÓ MÁS
Ejército alemán solían ser más letales para la Resistencia.
La importancia de la Resistencia noruega se incrementó no- IMPORTANCIA TRAS LA INVASIÓN ALEMANA
tablemente tras la invasión de la URSS. Desde el verano de 1941,
fue necesario enviar numerosos convoyes británicos con mate- DE LA UNIÓN SOVIÉTICA (VERANO DE 1941)

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BAJO LA BOTA DE
HITLER. El 9 de abril
de 1940, Alemania se
adueñó sin proble-
mas de Dinamarca y
de allí pasó a atacar
Noruega, que sin em-
bargo le plantó cara.
En la imagen, desem-
barco de tropas en
Oslo el 21 de abril de
ese mismo año.
Noruegos colaboracionistas Führer y a dar su medalla del Nobel a Goebbels.
Coherente hasta el final, redactó un elogioso
ntre los que optaron por colaborar con ción de patriotas noruegos. Fue condenado a obituario del dictador alemán en el que lo cali-

E los nazis, destacan dos personajes. El


primero fue el militar y político Vidkun
Quisling, quien entre 1931 y 1933 fue ministro
muerte y fusilado en el Castillo de Akershus el
24 de octubre de 1945.
ficaba como uno de los grandes hombres de la
Historia de la humanidad. En su adscripción al
nazismo cabría rastrear una ensoñación con el
de la Guerra. Ese año fundó el partido Nasjo- EL NOBEL HITLERIANO. El otro gran cola- mágico mundo vikingo, con su pretendida ar-
nal Samling, de corte fascista, aunque apenas boracionista fue el escritor y Premio Nobel Knut monía con la naturaleza y la exaltación románti-
consiguió apoyo popular. Aprovechando el Hamsun. Admirador confeso de Hitler desde ca del mundo rural y de la raza escandinava. To-
ataque alemán, dio un golpe de Estado, pero 1934, apoyó a Quisling y la ocupación alema- da la liturgia nazi, con sus desfiles y uniformes,
no fue aceptado en el poder por las autorida- na, llegando a reunirse con el mismo su culto al cuerpo y la salud, sin duda prendie-
des ocupantes hasta febrero de 1942, cuando ron en un anciano como él, que veía en la mo-
lo nombraron primer ministro, cargo que os- dernidad algo nefasto. Al acabar la guerra fue
tentó hasta el 9 de mayo de 1945. Lo ejerció procesado por alta traición, pero su avanzada
desde una lujosa villa en Oslo, que hoy es un edad y sus glorias como escritor le evitaron ser
museo dedicado a las víctimas del Holocaus- encarcelado; simplemente se le condenó al os-
to. Tras su detención, fue acusado de golpista, tracismo y la confiscación de sus bienes. Murió
de estimular a los noruegos para que sirviesen en 1952 y, manchado por su colaboracionis-
en el Ejército alemán, de colaboración en la mo, sus obras permanecen en el olvido y ningu-
deportación de judíos y de ordenar la ejecu- na calle de Noruega lleva hoy su nombre.

A la izquierda, un cartel del partido fascista no-


sobre sus ubicaciones. Gracias a los datos que ruego, el Nasjonal Samling, con el rostro de su lí-
pasaron sobre los puntos de atraque de los na- der, el militar Vidkun Quisling (1887-1945).
víos alemanes, sobre los aeródromos y los cen-
tros de comunicación, fue posible que comandos de sus fundadores más destacados había
británicos y fuerzas de la RAF (la aviación britá- sido Martin Linge, un actor que murió
nica) atacasen los centros operativos alemanes combatiendo en diciembre de 1941 en una
y aliviasen, en consecuencia, la presión enemi- acción de comando sobre suelo noruego.
ga sobre los navíos que marchaban cargados de

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pertrechos con destino a los puertos árticos de la UNA COMPAÑÍA CON BASE EN
Unión Soviética (Arkángel y Múrmansk). ESCOCIA. Sus hombres, uniformados
Como el resto de Resistencias europeas, a me- con vestimentas británicas para evitar
dida que pasaron los años las acciones de la norue- ser ejecutados por saboteadores, debían mantener el
ga se volvieron cada vez más audaces y efectivas. Los ESQUÍS: LA MEJOR enlace con la Resistencia noruega y, con ayuda de los
alemanes se iban desgastando y debían enviar fuerzas ARMA. Eran un ele- británicos, ejecutar acciones de sabotaje. Tenían su base
mento de uso cotidia-
al Frente del Este y, además, los insurgentes iban ga- en Escocia, en donde recibían un intenso entrenamien-
no para los noruegos,
nando experiencia, al tiempo que contaban con mayor mientras que entre los to, y de allí partían para actuar en Noruega. Uno de sus
apoyo aliado. Desde finales de 1941, existía una unidad alemanes sólo las miembros más activos fue Max Manus, quien, en mar-
de soldados noruegos incorporada al Ejército britá- fuerzas alpinas sabían zo de 1943, fue lanzado en paracaídas cerca de Oslo, en
nico y llamada Compañía Independiente Noruega 1, manejarlos. Por eso donde encontró fácil refugio en pisos de simpatizantes
NORIC 1 o Compañía Linge, bautizada así porque uno fueron vitales para la de la causa. Al mes siguiente, en el fiordo de la capital,
Resistencia (abajo). su grupo logró hundir varios buques nazis mediante la
colocación de minas magnéticas. Ese mismo año aten-
taron contra la Oficina de Trabajo, entidad encargada
de reclutar mano de obra para trabajar en Alemania,
y también robaron 75.000 cartillas de racionamiento,
lo que permitió escapar del desabastecimiento a buena
parte de los ciudadanos de Oslo y, de paso, aumentar su
prestigio y simpatía entre la población civil.
Manus actuó con otros destacados insurgentes como
Roy Nielsen o Gunnar Sønsteby, quienes intensificaron
con éxito sus acciones a partir de 1944, justo cuando
los nazis tuvieron que retirar fuerzas de Noruega para
reforzar el Frente del Este. Así, en agosto de ese año,
un grupo de comandos, entre los que estaban los tres
citados, logró detonar 120 kilos de explosivo plástico
en un hangar de la Luftwaffe en Bjolsen, cerca de Oslo,
destruyendo 25 aviones (15 más quedaron averiados) y
150 motores, así como toneladas de combustible y re-
puestos. Otras exitosas acciones fueron la destrucción
de una fábrica de ácido sulfúrico en Lysaker, la de un
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tren con repuestos y armas, la de otras fábricas de

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LA FÁBRICA DE LA DIS-
CORDIA. Esta es la plan-
ta de Vemork, en la región
noruega de Telemark,
que fue el centro de la ba-
talla del agua pesada.

AGE
armas, la de varios depósitos de combustible y aceites lubrican- EL SUEÑO NUCLEAR DE HITLER ERA LA
tes empleados en armamento, puentes, nudos ferroviarios, etc.
Sin embargo, el acoso incesante de los nazis pudo con Nielsen y, ÚLTIMA ESPERANZA DE LOS NAZIS PARA
junto a otros compañeros, fue acribillado en una redada a princi-
pios de abril de 1945. Mejor suerte tuvo Sønsteby: fue un maestro REVERTIR LA MARCHA DE LA GUERRA
del disfraz y utilizó hasta 40 identidades falsas, lo que le permitió
siempre zafarse de la persecución de la Gestapo. tudio de la fabricación de bombas nucleares
Hacia el final de la guerra, en enero de 1945, lanzaron una es- de fisión nuclear (trabajaban en el Proyecto
pectacular acción contra el carguero SS Donau, de 9.000 toneladas LOS BARRILES DE Uranio desde 1938) y, en consecuencia, los
de desplazamiento, adhiriendo a su casco minas temporizadas que LA MUERTE. En 39 aliados también comprendieron los enormes
adosaron tras agujerear el hielo que rodeaba el buque. El navío era toneles como el de peligros que se cernían sobre el mundo en
usado tanto para el transporte de tropas como de prisioneros, judíos abajo, los nazis inten- caso de que Hitler pudiese desarrollarlas.
deportados o material de guerra, y se había convertido por todo ello taron trasladar 14 to- La destrucción de las instalaciones pa-
en un siniestro símbolo de la presencia nazi en Oslo. Los alemanes, neladas de agua pe- só a ser, desde ese momento, el objetivo
sada a Alemania para
ante la derrota militar cada vez más evidente, reprimieron con terri- prioritario de la Resistencia noruega y los
fabricar bombas ató-
ble dureza en esos últimos meses a la Resistencia. Así, en el Castillo aliados. En octubre de 1942, cuatro coman-
micas. La audaz ac-
de Akershus, en Oslo, símbolo de la monarquía noruega, ejecutaron ción de Knut Haukelid, dos noruegos entrenados en Gran Bretaña
en febrero y marzo de 1945 a 42 resistentes; hoy en día alberga un que hundió el barco fueron lanzados en paracaídas con el fin de
museo en memoria de todos los que lucharon contra la ocupación.
p en el que iban, lo evitó. preparar una incursión de un mayor núme-
ro de saboteadores británicos. Su objetivo
LA BATALLA DEL AGUA PESADA. Sin du- era conseguir detalles y planos de las ins-
da, el episodio más famoso de las acciones de d talaciones, así como ayudar a los refuerzos
la Resistencia noruega fue la acción de sabotajje que llegarían más tarde para sabotearlas.
contra la planta que producía agua pesada (óxiido
de deuterio), componente relacionado con la in- n- OPERACIÓN GUNNERSIDE. Sin em-
vestigación y fabricación de un reactor nuclearr en bargo, cuando estos fueron enviados un
la que los científicos alemanes venían trabajand ndo mes después, el mal tiempo no permitió
desde hacía años y que podía ayudar a desarroll ollar que aterrizasen los aeroplanos y fallecie-
un arma de esta naturaleza. Tal fue la fama del epi-e i- ron casi todos los tripulantes. El resto fue-
sodio que, en 1965, fue llevado al cine en el film Los ron capturados y luego fusilados; en total,
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héroes de Telemark, de gran éxito comercial. murieron 33 agentes británicos.


Las instalaciones de la firma noruega Norsk Hy- El fracaso fue total, pero en febrero de
dro, en las montañas de Telemark y cerca de la lo- 1943 se volvió a planificar una nueva incur-
calidad de Vemork, trabajaban desde mediados de d sión de comandos: la Operación Gunnersi-
los años treinta en la fabricación de fertilizantes de
d los
l de. Seis noruegos más fueron lanzados en
que se generaba como subproducto el agua pesada a. Los la región y lograron enlazar con los cuatro
nazis vieron rápidamente sus posibilidades para ell es- s- que habían llegado meses atrás, al cabo de

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unos días. Una vez reunidos y bajo el mando de otro lí-
der de la Resistencia, Joachim Ronneberg, planificaron La odisea de Jan Baalsrud
el ataque a la planta, cuya seguridad había sido refor-
zada con focos, minas y numerosos guardias. El acceso ste noruego se integró en la Com- siete meses en un hospital. Al volver a
a las instalaciones era muy complicado y tuvieron que
vadear el río y escalar las paredes montañosas, pues el
único puente de acceso estaba muy vigilado.
E pañía Linge después de escapar
a Gran Bretaña. En 1943, fueron
llevados por mar hasta las costas norue-
Escocia, se dedicó a entrenar a otros
miembros de la Resistencia que de-
bían ser enviados a Noruega para pro-
Por suerte, contaron con la ayuda de un agente de gas, junto a otros comandos y 8 tonela- seguir la lucha contra los alemanes.
la Resistencia que trabajaba en la planta: les permitió das de explosivos, con la misión de des-

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acceder al interior y colocar los explosivos con tempo- truir una torre de comunicaciones de la
rizadores, que destruyeron 500 kilos de agua pesada e Lu
waffe y contactar con miembros de
impidieron la producción de otros 400. Antes de hacer la Resistencia local. Fueron descubier-
estallar las cargas, dejaron un fusil británico para dar tos y tuvieron que escapar a nado, mien-
a entender que había sido obra de agentes aliados y no tras su embarcación era hundida.
de noruegos y, de este modo, evitar represalias sobre
la población civil. Los diez agentes lograron escapar sin CIEGO Y MUTILADO. Al final, él fue
sufrir una sola baja, internándose seis en Suecia; el res- el único que quedó con vida; durante
to siguió trabajando en la lucha contra los nazis. dos meses, deambuló por los campos
gélidos alimentándose como podía.
UN ÉXITO RELATIVO. Fue una operación tan lim- Su aventura le costó la amputación de
piamente ejecutada, que fue elogiada por el mismo jefe los dedos de los pies por la gangrena
de las fuerzas alemanas en Noruega, el general Niko- causada por la congelación, lo que tu-
laus von Falkenhorst. Aunque, sin duda, poca gracia les vo que hacer él mismo y sin anestesia.
hizo a los oficiales alemanes responsables de las insta- También quedó ciego temporalmen-
laciones, que fueron enviados como castigo al Frente te a causa del deslumbramiento de la
del Este. Sin embargo, los nazis lograron en abril vol- nieve. Finalmente, ayudado por com-
ver a poner en marcha las instalaciones, por lo que 161 patriotas, alcanzó la frontera finesa, en Tras la guerra, el heroico Jan Baalsrud
donde
d d ffue socorriido por los lapones, y (1917-1988) presidiría la Unión de Vete-
pasó luego
p g a Suec cia, y allí permaneció ranos Minusválidos. Murió en Tenerife.

bombarderos B-17 y B-24 norteamericanos lanzaron


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A U

711 bombas en un nuevo intento por destruir la planta.


La mayoría no acertó en el blanco debido a los recove-
cos montañosos en los que estaba ubicada la fábrica, y
causaron, en cambio, la muerte de 22 civiles. Los daños
sufridos fueron importantes en los alrededores y difi-
cultaron la actividad de la planta, pero ésta pudo volver
a funcionar al cabo de unas semanas.

EL SABOTAJE FINAL. Era evidente que la ame-


naza no había acabado. A pesar de las dificultades,
los alemanes habían logrado fabricar y almacenar
14.000 kilos de agua pesada, que quisieron trasladar
a Alemania en febrero de 1944, en donde pretendían
dar el impulso definitivo a la fabricación de bombas
nucleares. Enterados del plan por los informantes
locales, los aliados ordenaron a la Resistencia no-
ruegaa impedirlo a todo trance. La operación revestía
muuchas dificultades, pues el cargamento estaba
estrechamente
e vigilado. Se consideró más fac-
tible una acción individual: el agente podría
pasar inadvertido y camuflarse mejor. Así, el
resistente
r Knut Haukelid logró embarcarse en el
ttran
nsbordador que llevaba el agua, mezclado con el
conjn unto
u de viajeros. A los pocos minutos de iniciarse
la
l travesía,
t hizo estallar un explosivo en la embarca-
ción mientras ésta surcaba el lago Tinn, en donde se
hundió definitivamente. El sabotaje fue un éxito y se
KIT NORUEGO PARA SOBREVIVIR EN LA CLANDESTINIDAD. 1. Periódicos de
la Resistencia que se hacían circular escondidos en un tronco hueco. 2. Receptor logró destruir toda la carga, pero el precio pagado fue
de radio y la caseta para pájaros en la que se ocultaba. 3. Para el transmisor, se usa- alto: murieron 14 pasajeros civiles, incluida una niña
ba como “funda” una lata de barniz. 4. Auriculares. 5. Varias granadas de mano de de tres años. El sueño nuclear de Hitler había acabado
fabricación casera. 6. Esta barra de pan servía para camuflar microfilms. para siempre, desapareciendo con él la última espe-
ranza nazi de revertir la marcha de la guerra. MH

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