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CONCEPTO:

SMED: Son los cambios de formato o herramienta necesarios para pasar de un


lote al siguiente, se pueden llevar a cabo en un tiempo inferior a 10 minutos.
Esta metodología se usa para mejorar procesos, la aplicación más común es en la
reducción de tiempos de alistamiento en las máquinas y pasar a unidades de tiempo en
minutos de un solo digito, es decir por debajo de 10 minutos, En la industria se encuentran
ejemplos como cambio de troqueles de 12 Toneladas en un tiempo de 2 min.
En una de las primeras aplicaciones del SMED, Toyota redujo la preparación de una de
las prensas de estampación de 1.000 toneladas de 4 horas a 3 minutos
El tiempo de alistamiento o cambio de una serie u orden de fabricación comienza cuando
se acaba la última pieza de una serie y termina cuando se obtiene una pieza libre de
defectos de la siguiente serie. Dentro de este periodo, las operaciones que se realizan con
la máquina parada se denominan internas y aquellas que se realizan mientras la máquina
produce (funcionamiento) piezas buenas se denominan externas.
EJM:
Cuando se produce un cambio de matriz en una prensa o cualquier otro útil en una
máquina de producción, al igual que sucede con nuestro bólido de Fórmula 1, cuando
para en boxes, se realizan unas operaciones que incluyen las tareas de preparación y ajuste
que se realizan antes y después de procesar cada lote.
1. Preparación interna: En una prensa solo puede montarse una nueva matriz estando la
máquina parada y en el caso de nuestra carrera de Fórmula 1, solo se pueden cambiar las
ruedas y poner gasolina en los depósitos cuando el coche para en los “pits”.
2. Preparación externa: Los pernos que hay que instalar en la matriz pueden
ensamblarse o desmontarse mientras la prensa está operando. Si pensamos en nuestro
bólido, ya hemos comentado anteriormente que los mecánicos pueden preparar todos los
elementos del cambio (ruedas, herramientas, etc..) mientras el coche vuela sobre el
asfalto. Esta misma técnica aplicada a la preparación de equipos, máquinas o líneas de
producción durante las actividades de cambio de modelo o producto o, también durante
la ejecución del mantenimiento, como por ejemplo el mantenimiento preventivo, puede
conllevar a reducir hasta en un 60% los tiempos de parada programada de máquina.
Hay dos posibles formas de utilizar el tiempo liberado de una maquina o equipo después
de realizar un SMED de las cuales se recomienda la segunda.
 Aumentar la capacidad.
 Mejorar la flexibilidad del proceso de fabricación.
"El SMED hace posible responder rápidamente a las fluctuaciones de la demanda y crea
las condiciones necesarias para las reducciones de los plazos de fabricación. Ha llegado
el tiempo de despedirse de los mitos añejos de la producción anticipada y en grandes
lotes. La producción flexible solamente es accesible a través del SMED", Shigeo Shingo.
En el esquema posterior se muestra gráficamente como la reducción progresiva del
tiempo de cambio puede permitir la consecución del reto planteado para las empresas
productivas.

En el punto 1 se muestra la situación de partida, en la que el tiempo planificado es de


480 minutos, de los cuales se utilizan 60 minutos en hacer un único cambio de lote.
El resto del tiempo se invierte en fabricar a un coste razonable.
En el punto 2 se introduce un cambio que pretende mejorar el nivel de servicio al
cliente. En concreto se plantea la fabricación de 3 lotes de producto distinto para 3
clientes distintos. Como el tiempo de cambio de formato sigue siendo de 60 minutos
y hay que hacer 3 cambios, el tiempo disponible resulta ser insuficiente.
En el punto 3 se muestra una reducción de los tiempos de cambio hasta 30 minutos.
En este caso se ha producido una mejora del nivel de servicio y un mejor
aprovechamiento del tiempo de funcionamiento. Sin embargo, sigue sin ser suficiente.
En el punto 4 se observa una reducción importante del tiempo de cambio hasta los 12
minutos. La consecuencia es que ha sido posible mejorar el servicio. En esta situación somos
capaces de satisfacer a 5 clientes con 5 productos distintos y ello se puede llevar a cabo en
el tiempo previsto, manteniendo las condiciones de productividad. Por tanto, será la
reducción drástica del tiempo invertido en el cambio de lote, la herramienta clave con la
que deberemos trabajar para mejorar la competitividad de nuestra empresa.