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¡CUIDADO!!!

Hay muchos que deslumbran con sus "dones o talentos", sin embargo, al
poco tiempo vemos con tristeza que los frutos que dejan, no son otros que tropiezos para
aquellos que los siguen. Bajo una apariencia de piedad sirven a sus propios intereses o
necesidades de exposición. (Romanos 16:18) “Porque tales personas no sirven a nuestro
Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan
los corazones de los ingenuos". En la actualidad estamos invadidos por estos falsos
maestros, pero una gran pregunta sería: ¿Cómo detectar a estos falsos maestros?, porque
ningún falso maestro lleva colgado del cuello un letrero que lo identifica como tal. No te
conformes con un aprendizaje limitado, más bien explora más, comprende y experimenta
lo que Jehová Dios tiene para ti en Su Palabra. (2Juan 1:9) “Cualquiera que se extravía,
y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina
de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”. Recuerda que también tus batallas son ganadas
cuando conoces bien quién es tu Dios y su Hijo Jesucristo. Debemos cuidarnos unos a
otros de no recibir falsa doctrina, por esto oremos por medio de Jesucristo a Dios para
que nos dé el discernimiento necesario para no caer en la trampa. ¡Que tengas un buen
JUEVES, Dios te bendiga!!!

En el tiempo que Pablo escribió la carta a los Romanos, la iglesia en Roma era muy tierna,
pero aun así, ya estaban presentes los falsos maestros. Estos falsos maestros se
introducían en las iglesias de una manera encubierta. Pablo nos deja una advertencia
contra las personas que causan divisiones y tropiezos enseñando una doctrina equivocada.
La recomendación es apartarse de tales personas porque son motivadas por fines
personales o egoístas, ya que solo se sirven a sí mismos. Pablo por tanto ruega a los
creyentes de Roma que tomen plena conciencia de esta situación. Sus enseñanzas son
contrarias a lo que Dios ha revelado en Su palabra. Los creyentes no deben aceptar todo
lo que entra por sus oídos. Antes de creer deben asegurarse de que eso que han oído
realmente está en sintonía con la Palabra de Dios. Dice Pablo que "con suaves palabras y
lisonjas engañan los corazones de los ingenuos". Debemos destacar que los ingenuos son
las presas preferidas de los falsos maestros. Los ingenuos son aquellos creyentes que por
su propia negligencia no han crecido espiritualmente lo suficiente como para estar firmes
ante las suaves palabras y las lisonjas de los falsos maestros.
Podemos ver a falsos maestros engañadores, que actúan como curanderos, que van por
diferentes lugares vendiendo “soluciones fantásticas” ante las dificultades de las personas,
que teniendo gran necesidad terminan creyendo sus mentiras… Estos con mucha sutileza
engañan a los ingenuos, pero la Biblia nos enseña que el verdadero poder viene de Dios
en el Nombre de Jesucristo, es el poder que libera de verdad, transforma las vidas y trae
salvación a los corazones. Por esto es muy importante crecer en la fe, porque de otra
manera uno se pone en una situación de riesgo frente a las acechanzas de los falsos
maestros. Pablo exhortaba claramente a no conformarse, más bien instaba a aprender
más para tener la capacidad de discernir entre el bien y el mal. Cuando eres ingenuo, te
transformas en una presa fácil de engaños. Cuidado! hay engañadores que, utilizando el
nombre de Dios, aprovechan la ingenuidad de las personas sacando provecho para sí
mismas. Consideras que ¿Eres capaz de discernir lo malo y lo bueno?