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"CÓMO SER FUERTE EN LA DEBILIDAD" Nuestro Padre Celestial, nos da un ejemplo en la

vida del apóstol Pablo cuando recuerda las veces que lo humillaron, por lo cual, no solo
pudo identificarse con Jesucristo, sino que también pudo recibir el consuelo directo de
Jesucristo a su corazón. En cada persecución, pudo ver caminado con él a Jesucristo,
cada vez que lo castigaron, lo lastimaron quizás pudo verlo en toda su Gloria, y si no lo
vió en el momento, estaba seguro de su presencia. Pablo vió en primer asiento milagros
sucediendo delante de sus ojos, Dios mismo proveyendo de su misma mano para sus
necesidades, por esto se gozaba. (2 Corintios 12:9y10) "...Por tanto, de buena gana me
gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo
cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en insultos, en necesidades, en
persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte". Nuestra
sociedad, toma como una vergüenza ver expuestas sus debilidades, tiene todo un
sistema para maquillarlas, y para al final hacer ver al hombre como un héroe, como
alguien bueno, que simplemente es víctima del ambiente que le rodea y en especial
culpar a Dios de todos los males, cuando en realidad no es Dios, es el hombre mismo el
culpable de todos los males que vemos por haberle dado la espalda. Pablo entendió que
su fuerza no venía de él sino de Dios, por ello pudo gozarse en medio de cualquier
situación que estaba pasando, porque sabía que la tribulación era momentánea.
Recuerda que cuando eres débil, entonces eres fuerte, porque mayor es Jesucristo que
está en ti que todo lo que puedas enfrentar. ¡¡Que tengas un lindo día LUNES, Dios te
bendiga!!!

Es muy importante aclarar, que el propósito de Dios no es garantizar nuestra felicidad.


No importa lo difícil que nos resulte creer esto, es tiempo de que lo hagamos.
El propósito no es que estemos cómodos, felices, libres de dolores y que alcancemos el
éxito.
El propósito es que lleguemos a ser el hombre o la mujer que Dios nos ha llamado a ser.
Es muy lamentable, pero raras veces oímos este mensaje en estos días, por esto
podemos decir que: ¡No es lo que vos y yo queremos! ¡Es lo que Dios quiere!
Cuando nos gloriamos de nuestras fuerzas, creemos que nosotros recibimos el crédito, y
seguimos con los humos en la cabeza.
Pero cuando nos gloriamos en lo que Dios está haciendo en medio de nuestro dolor, es
Cristo quién recibe el crédito.
Tengamos presente esto: Las cosas que tememos y de las que huimos en la vida son
precisamente las que le producían gozo a Pablo.
Observemos la lista: Me complazco en las pérdidas. Me complazco en las debilidades. Me
complazco en los insultos. Me complazco cuando soy difamado. Me complazco en las
angustias. Me complazco en las persecuciones. Me complazco en las dificultades y en las
presiones tan severas que casi no me dejan mover.
¿Por qué razón? “Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
El saber eso ponía a Pablo de rodillas, gozando por las encendidas palabras del cielo.
¡Qué manera de vivir una vida, teniendo gozo en todo, sabiendo que cuando la debilidad
humana se hace evidente, la fortaleza divina viene en nuestro auxilio!
Eso es lo que le daba la verdadera firmeza a este hombre de gracia. Y lo mismo puede
suceder con nosotros. ¿tú lo crees?